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ES PROPIEDAD
ENSAYO
DE UNA
BIBLIOTECA IBERO -AMERICAM
DE LA
ORDEN DE SAN AGUSTÍN
P. GREGORIO DE SANTIAGO VELA
De la Provincia del Smo. Nombrt de Jesús de Filipinas.
t OBRA BASADA IN EL CATALOGO BIOBIBUOGRAFICO AGüSTIMIAKO
P. BONIFACIO MORAL
Ex Provincial de la Mairitense.
Publícase a' expensas de la expresada Provincia de Filipinas.
Vol. V. -- IM
CON LAS LICENCIAS NBCESARIAS
-v^UiCC^^^aJT"
MADRID
IMP. DHL ASILO DE HUÉRFANOS DEL SAíSRADO CORAZÓN DK ItSÚS
Calle de Juan Bravo, 5.
1820
LICENCIAS
Visto el informe de los censores, puede imprimirse.
Madrid, 23 de Junio de 1919.
Fr. Benigno Díaz,
Prior Provincial.
Nihil obstat.
Fr. Jacobüs García, Censor.
9 Aprilis 1920.
Imprimatur.
t PRUDENTIUS
Episcopus Matritensis Complutensis.
M
Macedo (Fr. José Agustín de).
Nació en Beja de Portugal el 11 de
Septiembre de 1761, y profesó en el
convento de Ntra- Señora de Gracia,
de Lisboa, el 15 de Noviembre de 177S,
tomando el nombre de Fr. José de San
Agustín. Tuvo la desgracia de perder
la vocación religiosa^ y ni las amones-
taciones primero, ni después los casti-
gos, bastaron para dominar su genio
levantisco e indisciplinado, viéndose
los Superiores precisados a expulsarle
de la Corporación en 1792 (1), y defini-
tivamente por boleto de secularización
alcanzado de Roma en 1794. Fuera de
la Orden fué nombrado Predicador re-
gio en 1802, Censor del Ordinario en 1824
y Cronista sustituto del Reino en 1830.
Fué socio de la Arcadia de Roma y de
la Academia de Bellas Letras de Lis-
boa en la que trabajó con el nombre
de Elmiro Tagideo, y finalmente, en
las Cortes ordinarias de 1822 fué elegi-
do diputado por el distrito de Porta-
legre. Falleció en Pedrougos el 2 de
Octubre de 1831, arrepentido de sus
extravíos y dando pruebas de que mo-
ría como compete a un ejemplar sacer-
dote y observante religioso.
Fué hombre fecundísimo, de vasta erudición e innegable talento, cualidades que le
hubieran hecho más apreciable entre sus conte.nporáneos y su memoria más cele-
brada de la posteridad, si no hubieran estado empañadas por los excesos de un tem-
peramento batallador, sarcástico y vengativo que en la mayoría de los casos le con.
dujo a extremos censurables. Mezclado siempre en contiendas literarias, en las que
raras veces lograba sobreponerse la razón y juicio imparcial a las pasiones de la
ambición y amor propio que le dominaban, la superioridad de su talento y la adula-
ción de una numerosa pléyade de admiradores, le proporcionaban todas las venta-
jas para obtener la victoria de sus adversarios, émulos y rivales, concluyendo gene-
ralmente las discusiones por envolverlos con sus burlas y sarcasmos en una atmós-
fera odiosa de humillación y descrédito. El haber tomado también parte tan activa
en las cuestiones políticas de su tiempo y que tan profundamente divididos tenían
los ánimos, señalándose aquel período por las revoluciones y frecuentes cambios de
Gobierno, no fué la causa que menos contribuyó para el desprestigio de la fama
del P. Macedo. Esto no obstante, en el numeroso y variado catálogo de sus obras
se encuentran muchas de verdadero mérito literario que han sido muy encomiadas
en todos los tiempos por ser fruto del genio y de la inspiración, y que vivirán siem-
pre para perpetua gloría del autor.
Cúmplenos advertir que e 1 P. Macedo rayó a gran altura como orador sagrado
(1) Lo actuado por el Definitorio para la expulsión, se publicó en el Portugués Constitucional (1822), con
este título: «Senten?as do Definitorio provincial dos Eremitas calgados de Sancto Agostinho, contra Pr. José
de Sancto Agoslinho, declarando-o incorregivel, e mandando despir-lhe o habito en preseníja da comunida-
de etc. (Datada de 4 de Fevereido de 1792.)» Más tarde, en el Conimbricense. núms. 2658 y 2659, correspon-
dientes a 14 y 18 de Enero de 1872, se publicaron otros documentos sobre el mismo asunto.
2 M A CEDO
no conociendo rivales en su t'poca^ siendo por ello solicitado su concurso en las ma-
yores solemnidades y manifestaciones del culto católico. Por la facilidad grande
que tenía para predicar, nunca quiso admitir beneficios eclesiásticos por muy pin-
gües que se le ofrecieron, contando sólo con el recurso de sus sermones para su sus-
tento. Su generosidad y desprendimiento han sido objeto de entusiastas elogios por
parte de sus biógrafos, pues mientras los editores e impresores de sus obras se en-
riquecían obteniendo cuantiosas ganancias, para nada se preocupaba él de que le
dieran o no una pequeña parte del producto.
Pocos días después de su muerte se publicó en la Gasela de Lisboa su biografía,
escrita, según se cree, por Joaquín José Pedro López, su amigo íntimo y admirador;
Antonio María de Couto le dedicó también un trabajo biográfico y crítico al reim-
primir el Mottim Litterario, en 1841. No carecen de defectos, según parece, estos
escritos, así como otros muchos publicados por el estilo, por. haber sido redactados
por amigos o por enemigos declarados. Inocencio Francisco de Silva sólo cita como
fuentes de investigación para la vida y obras del P. Macado las cuatro obras que
luego apuntaremos, a las cuales debe añadirse la del mismo Silva, prometida repe-
tidas veces por él en varios puntos y publicada después de su muerte por Braga,
como luego se verá.
En castellano tenemos, fuera de los estudios de Menéndez y Pelayo en varias de
sus obras, la intitulada La Literatura portuguesa en el siglo XIX (Madrid, 1869),
de Romero Ortiz, libro muy apreciable y redactado con copiosos datos biográficos
y bibliográficos de los poetas y escritores que estudia. Al P. Macedo le dedica su
primer trabajo (págs. 19-59), juzgándole bajo los distintos aspectos en que más so-
bresalió y que le han dado mayor renombre en el mundo literario. Si quisiéramos
llenar unas cuantas cuartillas de elogios al poeta, al dramático, al lírico, al perio-
dista, al predicador, al político, al satírico P. Macedo, en la obra citada encontra-
ríamos párrafos a escoger, no rebosantes todos ellos de encomios, a la verdad, pero
en los cuales por distintos conceptos se coloca a nuestro autor a una altura literaria
que sobrepuja indudablemente a sus defectos y aun a los mismos insultos y diatribas
de sus enemigos y detractores. Por decir algo, sin embargo, acerca del criterio con
que le juzga Romero Ortiz, o más bien, para que el lector se entere del modo de
pensar de este escritor con respecto al P. Macedo, vamos a publicar los primeros
párrafos de su estudio.
«Fr. José Agustín de Macedo llena la historia literaria de Portugal desde últi-
mos del siglo XVIII hasta el año de 1830. El fué durante su larga vida, y principal-
mente después de la muerte de Bocage, el censor único, el dispensador exclusivo
de reputaciones, el juez arbitro, el soberano absoluto en el campo de las letras lusi-
tanas. Los escritores de aquel tiempo, así religiosos como profanos, teólogos y ma-
temáticos, filósofos y poetas, historiadores y publicistas, hubieron de someterse to-
dos, de grado o por fuerza, a su autoridad omnímoda y suprema. Su laboriosidad
infatigable, su memoria prodigiosa, su erudición vastísima, su ingenio poético, su
palabra elocuente, su voluntad de hierro, su carácter batallador y la inferioridad
evidente de sus contemporáneos, eran los títulos que tenía a esa especie de dicta-
dura. Pero allí donde tales títulos no parecían suficientes; allí donde se alzaba una
inteligencia rebelde, o un competidor presumido, allí estaba él con las disciplinas de
Juvenal, siempre levantadas, para no permitir ni tolerar que nadie se le sobrepusie-
ra. Y no llegó ciertamente a esa elevada po;;ición sin haberla disputado antes en re-
ñidísimas contiendas. Jamás escritor alguno fué objeto de tan destempladas críti-
cas ni de tan rudas agresiones; pero delante de sus adversarios, que, según él mis-
mo confesaba, no tenían fin ni tenían número, se crecía y se multiplicaba. Las con-
troversias que él provocó y sostuvo, ocuparon las prensas de Lisboa por espacio de
treinta años; y como no sabía defenderse sin atacar; como excedía a todos en auda-
cia, en talento, en mordacidad y en tesón; y como su alma vengativa i' rencorosa
estaba siempre cerrada a los sentimientos de delicadeza y de generosidad, cada vez
MACEDO 3
era más temido y cada vez más odiado. Apóstol ardiente del partido realista y ul-
tramontano y eco fiel de las embrutecidas turbas en su ciego furor contra los hom-
bres de las nuevas ideas, vivió apoyado, pero no querido, por sus correligionarios,
que, si bien le aplaudían, no le estimaban. Abogado oficioso de todos los abusos,
enemigo sistemático de todas las reformas y mantenedor incansable de las viejas
Instituciones que se desplomaban, fué, sin embargo, por una contradicción que nos
explica su carácter excéntrico y atrabiliario, el precursor de la escuela romántica;
y puede asegurarse que él abrió el camino al Vizconde de Almeyda Garrett. Tan
retrógrado en política como revolucionario en literatura, si fulminaba anatemas
desde el pulpito contra las doctrinas liberales, decía valerosamente desde uno de
sus periódicos a los críticos estacionarios, sostenedores de las reglas clásicas: «Vos-
otros ¡ob turba inmensa!, vosotros, críticos pedantes, que queréis y pretendéis so-
meter a reglas mecánicas los vuelos del genio (que creó con sus producciones las
reglas), y encerrar el talento dentro del estrecho circulo de los preceptos impues-
tos por maestros que nada hicieron, nada podían hacer, nada sabían hacer...»
He aquí las notas ofrecidas de las fuentes bibliográficas citadas por Silva.
Catalogo alphabetico das obras impressas de José Agostinho de Macedo, etc.
por A. M. do R. A. (Antonio Manuel do Regó Abranches). Lisboa, 1849.-4," de
28 págs.
Biographia do P. José Agostinho de Macedo por Joaquim Lopes Carreira de
Mello, seguida de um catalogo alphabetico de todas as suas obras. Porto, 1854.- 8.°
de LVllI págs.
Vida de José Agostinho de^Macedo, e noticia dos seus escriptos por M. J. Mar-
ques Torres. Lisboa, 1859.-8." de 101 págs.
José Agostinho de Macedo e a sua epocha. —CriUca. literaria por A. P. Lopes
de Mendoza, publicada en el tomo II de la revista: Annaes das Sciencias e Letras.
La obra prometida de Silva a que hemos aludido se publicó con el siguiente
título:
Memoria para a vida intima de José Agostinho de Macedo, por Innocencio Fran-
cisco da Silva. Obra posthuma, organisada e ampliada por Theophilo Braga. Lis
boa. Typ. da Academia, 1899.-8.° de 25 J- 436 págs.
En el catálogo bibliográfico que va a continuación se consignan los datos más
precisos para el conocimiento de los escritos de nuestro autor, teniendo especial-
mente a la vista el tomo IV del Diccionario, de Silva y sus ampliaciones en el mis-
mo volumen, con más las apuntadas por Brito Aranha en el tomo XIV de dicha
obra. Querer reseñar los folletos y escritos de diversas especies publicados contra
el P. Macedo sería tarea inacabable; basta con las notas que van en los números
correspondientes.
\. Poesía épica, didáctica, lírica, etc.
1- O Oriente: Poema. Lisboa, na Imp. Regia 1814.
8.° dos tomos de 247 págs. el primero y 238 el segundo, con los retratos del au-
tor y Vasco de Gama.
El tomo primero contiene Dedicatoria a na(:áo portuguesa (págs. 3-35), Discur-
so preliminar {págs. 37-100), comenzando el texto en la 101 y terminando con el
canto quinto. El tomo segundo los siete cantos restantes, componiéndose el poema
en esta edición de 1095 octavas, o sea 8760 versos.
— Segunda edición. Lisboa, na Imp. Regia 1827. - 8." may. de VIlIJ-380 págs. y
2 s. n. de erratas.
Otros ejemplares en vez de VIII llevan XXII págs. en números romanos, porque
habiéndose suprimido la dedicatoria, después de impresa la obra el autor hubo da
acceder a las súplicas de sus admiradores que le rogaban se incluyese y tirándose
de la misma algunos centenares, se agregaron a otros tantos impresos. Lleva el re-
trato del P. Macedo.
4 MACEDÓ
Nuestro autor introdujo numerosas alteraciones en esta reimpresión, desear,
lando todo aquello que creyó menos oportuno y adicionando y reformando el texto
en gran parte. En esta edición consta el poema de 1114 octavas.
— Tercera edición. Porto Typ. de Francisco Pereira de Azevedo. 1854? - 8.° may.
Publicaron críticas de esta obra, entre otros, Antonio María de Coufo: Breve
Analyse do novo poema que se intitula «.Oriente* y Manifestó critico, analytico e
apologético etn que se de/ende o insigne vate Camines da mordacidade do discur-
so preliminar do poema «Oriente»; Ñuño Alvarez Pereira Pato Móniz: Exame ana-
lytico e parallelo do poema «Oriente^); Raimundo Manuel de Silva Estrada: Con-
/'roníafdo minuciosa dos deus poemas <tLusiadas» e (¡.Oriente», ou de/esa impar
cial do grande Luis de Camoes; etc. etc. Masque críticas del poema, estos folletos
y otros muchos que entonces se publicaron se dirigen especialmente a defender a
Camoens cuya gloria pretendió obscurecer el P. Macedo en el discurso preliminar,
analizando con nimia escrupulosidad las Luisiadas llenas de defectos, errores y has-
ta plagios, según él. Esto no podía menos de herir en lo más vivo el amor patrio de
los portugueses, y contra la injustificada crítica del P. Macedo publicaron trabajos
más o menos extensos los escritores contemporáneos, refutando sus asertos y com-
batiendo sobre todo su ridicula pretensión de sobrepujar al insigne vate en su poe-
ma Oriente. Este hubiera coronado de gloria al autor si con mejor acuerdo se hu-
biera suprimido el discurso preliminar que fué un borrón con que el P. Macedo afeó
su obra. Defendióse de todas las críticas de sus adversarios, pues no era quien el
P. Macedo para callarse y recibir con resignación el aluvión de dicterios inclusive
que contra él se dirigieron. Véase más adelante el núm. 150. .
'¿- Gama: Poema narrativo. Lisboa, na Imp. Regia 1811.
8." de XVI4 266págs.
Consta de diez cantos, que comprenden 787 octavas, y va precedido de una Oda
pinddrica en loor de Camoens, El tal poema salió dedicado a Ricardo Raimundo
Nogueira, y sirvió de base para componer el anterior, adicionándole dos cantos.
Parece que existen muchos ejemplares sin dedicatoria alguna, razón por la cual no
falta quien afirma haberse equivocado Silva al decir que está dedicado el poema
a Nogueira.
Pato Móniz y Juan Bernardo Rocha publicaron un extenso y minucioso análisis
de esta obra, con el título de Exame critico do novo poema épico intittdado «O
Gama*, que ás cimas e manes de Luis de Camoes, principe dos poetas, dedicam
como em desagravo, os antigos redactores do «Carreio da Peninsulat. etc. El Pa-
dre Macedo rebatió las críticas de dichos escritores en el folleto que lleva el nú-
mero 141, como después veremos.
3. A MEDiTAgAo: Poema philosophico em quatro cantos. Lisboa, na
Imp. Regia 1813.
8." de 250 págs., de las cuales, las primeras, numeradas de III a Vlll, contienen
una Dedicatoria do auctor a Universidade de Coimbra, en prosa.
Comprende 6331 versos.
—Segunda edición. Lisboa, na Imp. Regia 1818.— 8." mayor de 254 págs., más
1 de índice.
El autor suprimió la dedicatoria y corrigió el poema en muchos lugares, au-
mentándole con 502 versos más, conteniendo un total de 6833.
-Tercera edición. Pernambuco, na Typ. de Santos & C." 1837.-8." de X (-254
páginas.
En ésta salió la dedicatoria de la primera edición.
— Cuarta edición. Porto, na Typ. de Francisco Pereira de Azevedo. 1854.—
S.'' may.
4. Newton: Poema (en cuatro cantos). Lisboa, na Imp. Regia 1813.
MAGEDO 5
8." de 95 págs. de texto.
Pato Móniz publicó en el Observador Portugués una serie de artículos críti-
cos sobre este poema.
— Segunda ediQáo correcta e augmentada. Lisboa, na Imp. Regia 1815.— 8.° de
151 págs., con un retrato de Ntwton.
Consta en esta edición de ¿795 versos, en vez de 2703 que contaba la preceden-
te, y lleva, además, en las págs. 3-23 un Discurso preliminar, en que se examina la
cuestión: Se a physica, ou alguma de suas partes é, ou pode ser materia da poesía
sublime?
— Se publicó por tercera vez en el periódico O Iris, de Río Janeiro, en 1849, de-
clarando el editor que se valía de un autógrafo en que el mismo autor había intro-
ducido muchas reformas en la anterior edición.
5. ViAGEM extática ao templo da Sabedoria. Poema em quatro
cantos. Lisboa, na Imp. Regia. 1830.
4." may. de 144 págs.
Precede una advertencia preliminar que ocupa las págs. 3-13. Este poema es el
Newton refundido y considerablemente aumentado, constando de 3560 versos.
—Segunda edición. Pernambuco, na Typ. de Santos & C.^ 1836.— 16." de XVIII-
140 págs.
— Tercera edición. Braga, por I. H. d' O. M. 1841.-8." de XIII 111 págs. y 1 de
erratas.
—Cuarta edición. Porto, Typ. de F. P. de Azevedo, 1854.— 8." may.
6 A Natureza: Poema (en seis cantos). Lisboa, na Typ. Rollandia
na 1846.
8.» de 244 págs.
Este poema fué compuesto en 1806, pero el autor no le publicó por haber sacado
del mismo mucha parte para los otros dos: A meditacdo y O novo argonauta. Cons-
ta de 7282 versos.
—Segunda edición. Porto, Typ. de F. P. de Azevedo 1854.-8.° may. de 363 pá-
ginas.
7 CoNTE.MPLACAO da Natureza: Poema (en dos cantos) , consagrado
a S. A. R. o Principe regente nosso senhor. Lisboa, na Offic. Calcogra-
phica, Typoplasta e Litteraria do Arco do Cegó. 1801.-4.°
Va precedido de un prefacio en prosa y de una epístola en verso dirigida al
P. José Mariano de la Concepción Velloso. De este poema surgieron después los ti-
tulados A Naturesa y Meditafño.
8. O Novo Argonauta: Poema. Lisboa, na Offic. de Antonio Ro-
drigues Galhardo 1809.-8.°
Consta de 618 versos.
—Segunda edigáo. Lisboa, na Typ. de BulhSes, 1825.— 4." de 48 págs.
Salió añadida con un prefacio en prosi, algún tanto reformada y con diez ver-
sos más (1).
9. Poema sobre o proseguimento da guerra com a Franga compos-
to em inglez por Mr. Gerninghan, e traduzido emportuguez Lisboa, na
Offic. de Simao Thaddéo Ferreira. 1798.
8.» de 22 págs.
(1) A continuación de este número debiera ir la noticia del poema .4 Creafáo que se cita entre los ma-
Buscrítos del autor, núm. 275.
6 MACEDD
Vo se sabe si es traducción directa del inglés o de alguna versión francesa. Sil-
va se inclina por esta segunda hipótesis.
10. 0.S Burros, ou o reinado da Sandice: Poema-heroico-comico-
satyrico em se¡.s cantos.
Esta sátira, tal vez la más virulenta que se conoce, fué compuesta, primero, en
cuatro cantos el 1812 y aumentada con dos más el 1814; después sufrió varias modi-
ficaciones y reformas, conservando siempre, no obstante, la misma división de can-
tos que el autor se propuso aumentar con otros dos, poco tiempo antes de su falle-
cimiento. No llegó a cumplir sus deseos y sólo pudo refundir los tres primeros y
parte del cuarto. Sin embargo de ro estar la obra terminada, se imprimió en París,
Offic. de Rignoux 1827.-32." de IV-136 págs. sin el nombre del autor, edición co-
rrompida, hecha por Heliodoro Jacinto de Araujo Carneiro. Otro tanto acontece
con la edición hecha en l'arís también en la imprenta de Casimir, el 1835, incluida
en el tomo VI de la colección Parnaso Lusitano. Finalmente, en 1837 comenzó a
publicarse en Lisboa, Typ. da rúa direita do Salitre, núm. 198, pero sólo se impri-
mieron los dos primeros cantos y aunque algo viciados, no tanto como en las edi-
ciones de Parfs. Puede decirse, añade Silva, que dicho poema permanece inédito.
Menéndez y Pelayo dice de esta obra: «Este poema es un espantoso libelo per-
sonal contra los innumerables enemigos políticos y literarios del P. Macedo. Co-
rren en Portugal copias de él con muchas variantes respecto del impreso, y toda-
vía más recargadas de diatribas e improperios.»— ^¿é/ío/^ca hispano-laíina clási-
ca, pág. 145.
Un trozo del primer canto salió en la Mnemosine Lusitana, tomo II (1817), con
el título: Descripcáo da unra figura hedionda
11. Obras de Horacio traduzidas em verso portuguez. Tomo I. Os
quatro livros das Odes e Epodos. Lisboa, na Imp. Regia 1806.
8.»deXXXV-222págs.
Comienza por un prefacio que contiene una noticia de Horacio y de las tra-
ducciones de sus obras, hechas en diversas lenguas. El autor manifiesta más de una
vez que entregó una traducción completa de las obras de Horacio al director de la
imprenta, P. José Mariano Velloso, el cual se llevó al Brasil el material que debía
formar el segundo tomo, que eran las Epístolas, Sátiras y Arte poética.
Menéndez y Pelayo, en su Horacto en España, pág. 161, escribe un artículo
crítico, cabal como todos los suyos, sobre esta versión del P. Macedo y vamos a re-
producirle no obstante ser un poco largo, sin omitir ninguna de las raresas que
consigna de nuestro traductor, pues ninguno en España más fundado, a nuestro jui-
cio, para hablar del P. Macedo y sus genialidades que aquel insigne polígrafo. Dice
así: «Hizo una traducción de las Odas de Horacio el célebre P. José Agustín Mace-
do, escritor fecundísimo y atrabiliario, hombre de varia erudición y de lucido inge-
nio, aunque de escaso gusto y sobrada arrogancia. Rotúlase su libro: Obras de Ho-
racio... Anno 1S06... En el Prefacio quéjase el P. Macedo de la corrupción del gus-
to, aludiendo con toda claridad a Bocage y sus discípulos. Divide su introducción
en tres artículos. Trata el primero de las traducciones que se han hecho de Hora-
cio en diversas lenguas. Macedo, escribiendo de memoria, según su costumbre,
cita algunas francesas, inglesas e italianas, dos portuguesas en prosa, sin especifi-
carlas, y mienta como de oídas algunas roas. En el segundo artículo discurre sobre
el método seguido en su traducción y las causas que le obligaron a hacerla, entre
las cuales muy inocentemente apunta la gran semejanza que hallaba entre el carác-
ter e ingenio de Horacio y el suyo. Por lo demás, dice con buen acuerdo que la tra-
ducción ha de hacerse por peso y no por medida. El párrafo tercero de su discurso
preliminar, dedicado a la vida y escritos de Horacio, nada ofrece digno de particu-
lar memoria. Siguió Macedo para su traslación el texto latino de Juan Rond (Ams-
MACEDO 7
terdam, 1750, Offic. de Blaeu), que es de los más correctos. Puso íntegras todas las
Odas, excepto el Quid tibí vis mulier dignissima barris, que suprimió por comple-
to.—El Horacio del P. Macado no lleva notas, y está todo en versos sueltos diver-
samente combinados. Ha tenido siempre escasa fama, quizá por ser tan execrada en
Portugal la memoria del acerbo detractor de Camoens; pero juzgándole con impar-
cialidad, ha de confesarse que la traducción es en conjunto buena, aunqi^e no muy
poética ni agradable. Adolece de frecuentes prosaísmos y abunda en versos débiles
y malos, pero pocas veces yerra el sentido, y precisión y exactitud las tiene casi
siempre, a pesar de las libertades que el traductor gusta de tomarse. Lo que le fal-
ta es espíritu horaciano, y sentimientos de las delicadezas y armonías del original.
Tiene, además, trazas de obra improvisada, sin preparación ni estudio suficientes
y por tal razón ni puede darse como definitiva ni tomarse por modelo, aunque qui-
zá vencería puesta en cotejo con la de Ribeiro dos Santos. La versión del Canto Se-
culay es muy buena en Macado, y no menos, aunque afeada por algunas desigual-
dades, la de la Oda 29." del libro III: Thyrrena Regum progenies...^
12. A LYRA Anacreóntica, a 111. ■"« S." D. M. C. D. V. (Doña
María Cándida del Valle). Lisboa, na Imp. Regia 1819.
8." de 192 págs.
Contiene 101 odas anacreónticas precedidas de una epístola dedicatoria en ver-
sos endecasílabos.
— Segunda edición. Lisboa, na Imp. de J. N. Esteves & Filho 1835.-16.°
Salió muy incorrecta.
— Tercera edición. Pernambuco. Typ. de Santos & C* l83b.— 16.° de 160 págs.
13. Ode sobre a verdadeira felicidade: dirige-a ao Sr. Manuel Ma-
ría Barbosa du Bocage seu amigo etc. Lisboa na Offic. de Filippe José
de FranQa e Liz 1791 .
4 ° de 8 págs.
Por ser rarísimos los ejemplares de esta edición se hizo otra en 1850 de solos
seis ejemplares, tratando de hacerlos pasar por los de la primera, para lo que se
emplearon tipos muy semejantes con las mismas divisiones de páginas, etc.
14. Ode a funesta separa^áo de urna dama, no momento em que o
seu amante se apartava da sua presencia, etc, Lisboa, na Offic. de An-
tonio Gomes 1792.
4," de 8 págs.
—Ibid. na Typ. Nunesiana 1792.— 8.° de 7 págs.
Las dos ediciones son incorrectas. Es traducción del inglés, del periódico The
European Magasine. La primera edición salió anónima y en la segunda se puso el
nombre del traductor.
15. Ode pindarica ao feliz succeso das armas portuguezas, que
auxiliam as de Hespanha contra a Fran(;a. Lisboa, na Regia Offic.
Typ. 1794.
4." de 11 págs,
Lleva al principio una breve dedicatoria, en verso, a D. Duarte de la Encarna-
ción, Prior del monasterio de S. Vicente, de Fora.
16. Ode a ambigao de Bonaparte. Lisboa, na Imp. Regia, 1813.
4.° de 15 págs.
17. Ode ao invicto Wellington. Ibid.
4.° de 11 págs.
8 MACEDÜ
18. Ode ao principe Kutusow pela batalha de Berodino. Ibid.
X.° de 15 págs.
19. Ode a sua magestade imperial Alexandre I, o Triunfador. Ibid.
4 " de 15 págs.
20. Ode a sua magestade imperial Alexandre I, o Triunfador,
pelo decreto cm que manda se edifique em Petersburgo un templo a
Deus etc. Ibid.
4." de 16 págs
21. ÜLEGiA a sentidissima morte do 111 "» e Ex."» Sr. D. José Tho-
más de Menezes etc. Lisboa, na Oífic de Antonio Rodrigues Ga-
Ihardo 1790.-4.°
Salió con las iniciales JAR. G., que significan, sin duda, José Agustín, Reli-
gioso Graciano, y fué quizá la primera que publicó cuando era religioso. Compónese
de sesenta tercetos endecasílabos.
22. Epicedio na morte do 111."° e Ex."" Sr. D. JoSo Pedro de Mello,
Principal decano da sancta igreja patriarchal, etc. Lisboa, na Offic. de
Filippe José de Franga e Liz 1791.
4.° de 15 págs.
Además del epicedio, contiene dos sonetos alusivos al asunto.
23. Epicedio na morte do 111.™° e Ex."° Sr. D. Joáo Ansberto de
Noronha, conde de S. Lourengo etc. Lisboa, Imp. Regia 1804.
4.° de 12 págs.
Firmado con las iniciales J. A. D. M.
24. Epicedio na morte de Manuel María Barbosa du Bocage, etc.
Mandado imprimir por Diego José Blancheville em signal de amisade.
Ibid. 1806.
8." de 14 págs.
Este epicedio, considerado como una de las mejores composiciones del P. Ma-
cedo, se reprodujo en el tomo VI de las Poesías de Bocage, en el Ramilhete , jornal
de instrucfáo e recreio, vol. III, y en la Livraria classica portuguesa, tomo XXiV.
25. Epístola ao Sr. Stockler, sobre a viagem aerea do capiíao Lu-
nardi. Lisboa, na Ofñc. do Senado. 1794.
8.» de 15 págs.
26. Epístola a sua Ex.'' Lord Wellington, duque de Victoria, gene-
ralissimo do exercito alliado, etc. Lisboa, na Imp. Regia 1813.
4.° de n págs.
27. Epístola das grandes potencias alliadas, na passagem do Rhe-
no. Ibid. 1814.
4." de 16 págs.
28. Epístola ao Sr. Juao de Figueiredo Maio e Lima, eximio poeta,
sobre as suas pretengóes e esperanzas na Corte. Ibid. 1815.
8.0 de 15 págs.
Salió anónima.
iMAGEDO 9
Fijíueiredo correspondió al F. Macedo con esta otra: Epístola ao Sr. Josc Agos-
tinho de Macedo, em resposta a outra com que me honrou. Lisboa, 1815.
29. Epístola de Manuel Mendes Fogaga, dirigida de Lisboa a um
amigo da sua térra, em que Ihe refere como de repente se fez poeta, e
llie conta as proezas de um rafeiro. Lisboa, na Imp. de Juao Nunes Es-
teves 1822.
8.° de 20 págs.
Duda Silva que esta composición sea del P. Macedo.
30. Obras poéticas italianas, análogas a feliz chegada a esta capi-
tal de sua Alteza Serenissima, o Sr. Infante D. Miguel etc. Auctor Eu-
genio Bartholomeu Boccanera, e traduzidas em portuguez. Lisboa, na
Typ. de R. J. de Carvalho 1828.
4." de 11 págs. con el texto al frente.
31. Salyya a Manuel María Barbosa du Bocage.— Salió a luz por primera vez
en la CollecQño de varios e interesantes escripias do P. José Agostinho de Macedo,
publicada pela Sociedade Propagadora das Bellasletras. Lisboa, na Typ. da mes-
ma Sociedade 1838.— 8."
— Después se insertó en el tomo W de las Poesías de Bocage,
—También en la Livraria Classíca, tomo XXI V.
Se publicó muy incorrecta en las tres ediciones dichas, sobre todo en la tercera
en que se suprimieron versos enteros.
—Finalmente, se imprimió por separado. Lisboa, 1848. -8.°
Estas son todas las composiciones poéticas del P. Macedo publicadas en libros
o folletos sueltos. En los periódicos que dirigió o de que fué colaborador y en va-
rias colecciones se encuentran las siguientes:
En el /ornal Encyclopedíco:
32. Ode: Augurando a regia successao ao throno lusitano. -En el cuaderno
de Enero de 1792, con la firma Fr. José de Sancto Agostinho.
33. Ode: Sinceros votos dos fiéis vassalhos portugueses na enfermidade de
sua Augustissima Soberana etc. -Cuaderno de Febrero del mismo año, con el
nombre de José Agostinho de Macedo.
34. Ode epodica: ao capitao Cook. -Cuaderno de Marzo, con la firma «Macedo.»
35. Ode: ao grande Pompeo.— Cuaderno de Abril, anónima.
86. Ode: a Belisario.^lá. de Mayo de 1793, anónima.
En el Almanach das Musas:
37. Ode: Vantagens da pobreza e da vida ignorada.— Farte. lil.
38. Ode: ao faustissimo día natal do lll.'"o e Ex."'" Sr. Conde Regedor, etc.
- Parte IV.
39. A Jacinta.— En la misma parte (1).
En la Colleccao das Obras poéticas que se ojjeyeceram ao Principe do Bra-
sil etc.:
40. Idyllio ao felÍB nascimento do Sr. D, Antonio, principe da Beira.
En un folleto intitulado: Tributo de gratidáo, que a patria consagra a S. A.Jí.
o Principe Regente etc.:
41. Ode a paz geral.
En las C omposifoes poéticas de Behniro Transtagano (Melchor Manuel Curvo
Semmedo):
(1) Nada dice Silva en este lugar con respecto a la firma con que salieron estas poesías, pero al tra-
tar del Alintn%ch das Musas en el articulo correspondiente, apunta el dato de que las dos primeras estAn
sus :rins por «Elmiro Tagideo,» seudónimo del P. Macedo, y que la tercera sallo anónima.
fO M A CEDO
42. Epístola. — Con el pseudónimo «Elmiro Tagideo».
En la Nova Collecfcio dos improvisos de Bocage etc.:
4.^. Episfola (a\ citado Bocage). — Después salió insert.i en el tomo iV do las
Poesías de este autor y también en el tomo XXIV de la Livrarin Classica.
En el Semanario de InstrucQño e Recreio:
44. Ode sobre a calumnia: Traducida de Fulvio Testi.— Tomo I.
4.^. OJe (Paraphrase da) 12. "^ do livro II de Horacio.— \á.
Tarto esta traducción como la de las sisruientes obras de llor.icio son distintas
de las publicadas en el tomo mencionado, impreso el ISO'j. V. el ntim. 11.
46. Ode (Paraphrase da) ■VO/' do livro 111. -Id.
47. Oí/e (Paraphrase da) 7 6." rfo /íi'ro //.-Id.
48. Ode (Paraphrase da) /-/.» do livro II. -\á.
49. Ode (TraducQáo da) .'5." do livro /. — Id ,
50. Ode (TraducQáo da) .í>'.^ do livro /.—Tomo II.
51. Ode (TraducQáo da) 2.'^ do livro /.—Id.
.52. Epístola ao ¡ll.mo e Ex.^" Sr. Conde de...— Tomo I.
53. Elogio para se recitar na obertura do real theatro de S. Carlos.— \ i.
54. Elogio recitado no theatro da rúa dos Condes pela actris María Ignacia
da Lus.—lá.
55. JUonoloíio. Id.
56. Monologo: Entre as perseguiíjOes da inveja se apura, e se descubre o méri-
to e o talento.— Id.
57. Epigrama a Horacio. —Id.
58. O Burro: Apólogo.— Id.
Publicóse después por separado con esta portada:
O Burro. Apólogo composto na lingua Italiana, por Joáo Baptista Casli. Tradu-
zido em portuguez. Lisboa: Na Impressáo Nacional, 1836.-8.° de 23 págs.
59. Hymno cantado no theatro da rúa dos Condes pela actris Marta Ignacia
da Luz.— Tomo l\{\).
En la primera edición del I'asseto, poema de José María da Costa e Silva, im-
preso en 1816:
60. Epístola ao Sr. José María da Costa e Silva.
En la Mnemosine Lusitana, de Pedro Alejandro Cavroe (1816), tomo 1:
61. Ode a Manuel María de Barbosa du Bocage, por occassido da suu en/cr-
mídade.-Se reprodujo en la Livraria Classica, t. XXIV^
En e\ Jornal Encyclopedíco de Lisboa, coordinado pelo propio José Agostinho
(1820), en el tomo II: '
62. Epístola a Bujfon. -Salió anónima.
63. Elogio recitado no theatro da rúa dos Condes pelo actor Diogo (da Silva).
— Salió en el tomo II del Semanario de Instrucfño e Recreio. V. arriba desde el
núm. 44,
Menéndez y Pelayo, al tratar de La poesía horaciana en Portugal, apunta es-
tos datos sobre el mérito de las composiciones del P. Macado: «También cultivó la
oda hot aciana el enciclopédico e irritable P. José Agustín de Macedo. Pocas veces
se distinguió por el estilo lírico. Sus mejores trozos están en los poemas didácticos,
especialmente en la Meditación. Las odas no han sido coleccionadas, aunque pudie-
ra formarse con ellas razonable volumen. Son algo filintistas, a pesar de las pre-
tensiones de originalidad absoluta que tuvo siempre el P. Macedo. Nadie las lee ni
cita hoy en Portugal, pero merecen algün recuerdo las dedicadas A Pompeyo, A
Belísario, A la pas y A las ventajas de la pobreza, todas por trozos y versos aisla-
( I ) Bn la publicación mencionada, fundada y dirigida por Joaquín José Pedro López, colaboró eficaz-
mente el P. Macedo, como puede echarse de ver por las poesías resenadas y los artículos citados desde el
núm. 185 en adelante.
M A CEDO 11
dos, ninguna por el conjunto. Desdóralas, entre otros capitales defectos, insufrible
pedantería en frases y alusiones. Una sola vez estuvo inspirado José Agustín: en el
Epicedio de Bocage .■>■>— Horacio en España, pág. 445.
No creemos se nos juzgue parciales al ver juicios conno el anterior reproducidos
en nuestro Ensayo. Es verdad que los de Menéndez y Pelayo, tratándose de obras
poéticas, merecen toda clase de respetos, porque ordinariamente no los pronunciaba
sino después de bien penetrado del asunto que era objeto de sus críticas. No nos
agrada, sin embargo, verle siempre tan reñido con el P. Macedo a quien trata con
excesiva acrimonia, en nuestro sentir, negándole acierto casi en todo y rebajándole
poco menos que al nivel de cualquier autor adocenado. Hay mucho que censurar en
el P. Macedo, es verdad, pero creemos que es más sin comparación lo que sobresa-
len sus cualidades de escritor confesadas hasta por sus enemigos más encarnizados.
No niegan los defectos de que adolece su poesía los críticos portugueses, pero hacen
más justicia a sus talentos e inspiración.
II. Teatro.
64- Branca de Rossi: Tragedia. Lisboa, na Imprenta Regia 1819.
8.''de93 + 2págs.
65. D. Luis de Ataide, ou a tomada de Dabul: Drama heroico (en
prosa). Lisboa, na Imp. Nacional 1823.
8.° de 72 págs.
Fué traducido el 1825 en prosa castellana por D. Cristóbal María de Santos.
Conservaba dicha versión inédita y autógrafa D. José Pedro Núñez.
66. A IMPOSTURA Castigada: Comedia composta em 1812 (en prosa).
Lisboa, na Imp. Nacional 1822.
8." de 64 págs.
De esta obra guardaba Silva un autógrafo que difería bastante de la impresa.
Quizá la rehiciera el autor.
67. O Sebastianista desengañado a sua custa: Comedia represen-
tada oito vezes successivas no thearro da rúa dos Condes em 1810 (en
prosa). Lisboa, na Imp. Nacional 1823.
8." de 56 págs.
Hsuna especie de sátira personal contra Juan Bernardo de Rocha y Nuflo Pato
Móniz, los cuales se propusieron vengarse a su vez del P. Macedo, presentándole
con los colores más odiosos en la comedia que compusieron, intitulada: O Anti-se-
bastianisia desmascar ado; no lograron, sin embargo, que se representase ni menos
que se imprimiese.
68. Clotilde ou o triumpho do amor materno: Drama heroico em
tres actos (en prosa). Lisboa, Typ. da Sociedade Propagadora dos Con-
hecimentos Uteis. 1841.
8." de 63 págs.
Representóse este drama en el teatro de la Rúa dos Condes en 22 de Octubre de
1811 a beneficio de la actriz María Ignacia da Luz, pero fué mal acogido del público.
69. O vigío sem mascara, ou o philosopho da moda: Pequeño drama
(en un acto y en prosa). Lisboa, Typ. da Sociedade Propagadora dos
Conhecimentos Uteis. 1841.'
8.» de 31 págs.
12 MACEDO
Fué también representado en el mismo teatro en 1810 y es realmente una sátira
contra Pato Móniz y Juan Bernardo.
70. O Preto sensivel: Drama (en un acto y en verso). Lisboa, na
Typ. Maigrense 1836.
4.°del3págs.
— Salió también en el periódico Minerva, jornal de tluslfafao amena e proveí-
tosa,n. 2, de j. J. P. López.
71. O voto: Elogio dramático nos faustissimos annos do Principe
Regente nosso senhor, representado no theatro de S. Carlos a 13 de
Maio de 1814. Lisboa, na Offic. de Joaquim Thomas Bulhóes 1814.
8." de 16 págs.
72. A voLTA de Astrea: Drama allegorico para se representar no
theatro poríuguez da rúa dos Condes em 26 de Outubro de 1829, fausto
anniversario natalicio do... senhor D. Miguel í. Lisboa, Typ. de Bu-
lhóes 1829.
8 " de 22 págs.
— Ibia. na Imp. Regia 1829.-8.° de 24 págs.
Esta edición contiene dos sonetos al fin, relativos al asunto.
73. Apotheose de Hercules: Elogio dramático representado no real
theatro de S. Carloá no dia 26 de Outubro, natalicio do muito alto e
muito poderoso... senhor D. Miguel I. Lisboa, na Offic. de Antonio Ro-
drigues Galhardo 1830.
4." de 20 págs.
— Jbtd. na Imp. Regia 1837. -4.° may. de 16 págs.
III. Sermones, discursos, etc.
74. Sermao de acgao de gragas ao Omnipotente pelo beneficio da
paz geral: pregado na igreja de S. Paulo de Lisboa no dia 14 de Feve-
reiro, etc. Lisboa, na Offic. de .Simao Thaddeo Ferreira 1802.-4."
—Segunda edi^áo. íbid. na Imp. Regia 1814. - 8.- de 33 págs.
75. Sermao das Dores de N. Senhora, pregado de tarde, na real
capella dos pa<;os de Queluz, na festividade que mandou fazer a sere-
nissima Princeza do Brasil viuva, no anno de 1803. Lisboa, na Imp. Re-
gia 1813.
8.0 de 49 págs.
—Segunda edi^ao. Ibid. 1829.-8.° de 46 págs.
En ésta se omitió una advertencia preliminar que lleva la primera.
76. Panegvrico de S. Francisco Xavier, recitado na real capella
dos pagos de Queluz, a 3 de Dezembro de 1804, estando presente
S. A. R. o Principe Regente, etc. Lisboa, na Imp. Regia 1812.
8." de 11-66 págs.
77. Sermao na festividade da instituigao da real Ordem de Sancta
Isabel, celebrado na igreja de S. Roque a 24 de Septembro de ISCS.
Lisboa, na Typ. Rollandiana 1819,
8." de 37 págs.
MACEDO 13
78. Sermao pregado na real casa de Sancto Antonio, na grande
festividade que o 111."° e Ex.™° Senado da Cámara de Lisboa fez pela
restauragao d' esie reino, em 28 de Septembro de 1808. Lisboa, na Offic.
de Antonio Rodrigues Galhardo 1809.
8.°de74págs.
79. Sermao pregado na igreja de N. Senhora dos Martyres a 23 de
Novembro de 1808, por occassiao da festividade na restauragílo d' este
reino. Lisboa, na Offic. de Antonio Rodrigues Galhardo 1809.
8.° de 64 págs.
—Segunda edigio. Ibtd, na Imp. Regia 1814.— 8." de 64 págs.
80. Sermao de preces pelo bom successo das nossas armas contra
as do tyranno Bonaparte na terceira invasao deste reino, pregado na
igreja de N. Senhora dos Martyres, a 31 de Agosto (de 1811). Lisboa,
na Imp. de Alcobia 1811.
8.° de b2 págs.
—Segunda edigáo. Ibid. Typ. RoUandiana 1814.-8.°
81. Sermao sobre o espíritu de seita dominante no seculo XIX.
D. O. C. ao clero portuguez. Pregado na igreja de Sancta Justa na
primeira dominga de quaresma de 1811. Lisboa, na Imp. Regia 1811.
8.° de 54 págs.
—Segunda edigao. Jbid. na Offic. de Ricardo José de Carvalho 1828.-8.°
82. Sermao contra o philosophismo do seculo XIX: pregado na
igreja de S. Juliao de Lisboa, na quinta dominga da quaresma do anno
de 1811. Lisboa, na Imp. Regia 1811.
a." de 74 págs.
—Segunda edicto. Ibid. na Imp. de Eugenio Augusto. 1828.-8.''
En la advertencia preliminar de este sermón el P. Macedo habló en términos
muy despreciativos del P. Vieira, jesuíta, juzgándole como orador, lo cual provocó
una defensa del mismo publicada por el P. Fr. Mateo de la Asunción, benedictino
con el título: Vieira, justificado contra um critico moderno.
83. Sermao da quarta feira de cinza: pregado na sancta igreja da
Misericordia de Lisboa a 3 de Margo de 1813. Lisboa, na Imp. Re-
gia 1813.-8.°
—Segunda edigáo. Ibid. na Typ, Lacerdina 1827.-8.° de 42 págs.
84. Sermao de acgüo de grabas pelo milagroso restabelecimento
da felicidade da Europa: pregado na real casa de Sancto Antonio, no
dia 2 de Maio de 1814, etc. Lisboa, na Imp. Regia 1814.
8.° de 78 págs.
85. Sermao de acQáo de gragas pelo milagroso beneficio da paz
geral: pregado na igreja de S. Juliao a 22 de Junho de 1814, etc. Lisboa,
na Imp. Regia 1814.
8.° de 79 págs.
— Existe otra edición con idénticos detalles bíbliográlicos.
Contra este sermón publicó A. M. do Couto su opúsculo: Regras da Oratoria
da cadeira, etc. V. núm. 14:').
t4 MACEDO
86. Sermao sobre a verdads da religiao catholica, pregado na igre-
ja de N. Senhora dos Martyres na quaresma do anno de 1817. Lisboa,
na Imp. Regia 1818.
8." de 62 págs.
87. Sermao da Magdalena, pregado em Lisboa na igreja da misma
Sancta, a 22 de Julho de 1820. Lisboa, na Imp. Regia 1820.
8.'' de 45 págs.
88. Sermao de ac^ao de gragas pelo feliz regresso de Sua Mages-
tade, pregado na real casa de Sancto Antonio, na festividade ordenada
pelo Ex."" Senado da Cámara a 23 de Julho de 1821. Lisboa, na Typ.
Rollandiana 1821.— 8."
—Segunda edigáo. Ibid. 1821.-8." de 45 págs.
89. Sermao de ac(;¡lo de gracias pelo restabelecimento da monar-
chia independente: pregado na igreja de N. Senhora de Gra^a de Lis-
boa, na festividade que fez o Senado da Cámara, a 27 de Novembro
de 1823. Lisboa, na Imp. da Rúa Formosa n.° 42. 1823.
4." de 40 págs.
— Hay otra edición con las mismas indicaciones; sólo se diferencian una de otra
en una errata.
90. Sermao do primeiro domingo do Advento: pregado na Sancta
Igreja Patriarchal a 28 de Novembro de 1824. Lisboa, na Imp. Re-
gla 1824.
8." de 44 págs.
91. Oraí;ao fúnebre, que ñas exequias do 111. "o BarSo de Quintella
recitou... na parochial igreja de la Encarnagao, a 30 de Outubro de
1818. Lisboa, na Imp. Regia 1818.
8." de 43 págs.
92. Oraq.\o fúnebre, recitada ñas exequias del 111."° e Ex."" Sr.
Conde de Rio-maior, celebradas na igreja do convento de S. Pedro
de Alcántara em 27 de Septembro de 1825. Lisboa, na Typ. de Bu-
Ihóes 1826.
8.° de 53 págs.
93. Oraqao fúnebre ñas exequias do muito alto e muito poderoso
Emperador e Rei o Senhor D. Joao VI, celebradas na basilica do Co-
ragao de Jesús em 10 de Abril de 1826. Lisboa, na Typ. de BulhOes 1826.
8." de 38 págs.
94. Elogio histórico do 111.™° e Ex."° Sr. Ricardo Raimundo No-
gueira, conselhero de estado etc. Lisboa, na Imp. Regia 1827.
4.° de 55 págs.
Se considera como un modelo de oratoria.
95. Elogio do Summo Pontifice Pío Vil, recitado em Ñapóles pelo
P. D. joaquim Ventura, traduzido em portugués. Lisboa, na Imp.
Regia 1827.
M ACEDO 15
4." de 46 págs.
Lleva un corto prefacio del traductor.
96. As VALEROSAS tropas portuguezas, na sua triumphante reversao
a capital: O Juiz do Povo, em nome dos honrados habitantes de Lisboa.
Lisboa na Imp. Regia 1814.
4.» de 8 págs.
Al final está firmado por el juez Antonio Joaquín Mendes, pero sábese que fué
compuesto a ruegos del mismo por el P. Macedo.
97. Discurso preparatorio da Junta Parrochial de S. Mamede desta capital,
que recitou o seu respectivo parocho. — Se publicó en el Astro da Lusitanii, núm.
XXII de 23 de Diciembre de 1820. También se dice que fué compuesto por el P.
Macedo.
IV. Escritos filosóficos.
98. A VERDADE, ou pensamentos philosophicos, sobre os objectos
mais importantes a religiao, e ao estado. Lisboa, na Imp. Regia 1814.
8.» de 173 págs.
—Segunda edicjáo. Ibid. na Imp. Silviana 1828.-8.°
—(Tercera edición.) Pernambuco, na Typ. de Santos & C." 1837.-16.°
Debe hacerse una advertencia importante, y es que este trabajo está calcado,
y a veces traducido, en el del Abate Bergier Traite de la vraie religión, sin citarle.
Brito Aranha reproduce algunos párrafos en comprobación de esto.
99. O HoMEM, 011 os limites da razSo: Tentativa philosophica. Lisboa,
na Imp. Regia 1815.
8.° de 182 págs.
100. Refutaqao dos principios metaphisicos e moraes dos Pedreiros-
livres illuminados. Lisboa na Imp. Regia 1816.
8.° de IX f 132 págs.
101. Demonstraqao da existencia de Deus. Lisboa, na Imp. Re-
gia 1810.
8.° de 93 págs.
—Reimprimióse en Rio de Janeiro el 1845.-8.°
Duda Silva que esia obra sea del P. Macedo.
V. Opú.sculi9s y escritos políticos.
102. Carta de un vassallo nobre ao seu rei, e duas respostas a mes-
ma, ñas quaes se prova quaes sao as classes mais uteis ao estado. Lis-
boa, na Typ. RoUandiana 1820.
8.° de 65 págs.
Este opúsculo anónimo que parece haber sido escrito en 1804, comprende tres
cartas que fueron insertas por primera vez en los volúmenes IX y X del Investiga-
dor Portugue^j. La primera dicese que fué escrita por el Marqués de Peñalva, Fer-
nando Téllez de Silva, y tenía por objeto avisar al Príncipe Regente, después
Juan IV, de los peligros que amenazaban al reino por elegir para los empleos su-
premos del estado a personas que no pertenecían ala alta nobleza. A esta carta
responde con la segunda Antonio de Araujo, entonces Ministro de Estado y después
Conde de Barca, combatiendo las doctrinas del Marqués y defendiendo a la nobleza
16 MACEDO
de segunda clase, o sea a los hidalgos provinciales a que él pertenecía. La tercera
carta del P. Macedo, es una defensa brillante de la burguesía y ataca despiadada
mente a los que, queriendo monopolizar los altos puestos, sostenían ciertos exclusi-
vismos irritantes contra las clases menos favorecidas de la sociedad.
103. Parecer sobre a maneira mais fácil, simple e exequivel da
convoca^ao das cortes geraes do reino, no actual systema da monar-
chia representativa e constitucional. Lisboa, na Typ. Lacerdina 1820.
8.» de 32 págs.
Fué escrito accediendo a la invitación que la Junta Preparatoria de las Cortes
dirigió a los hombres de letras para que cada uno expusiera su opinión sobre el
particular.
lo;. Carta sobre as cortes em Portugal, em que se da urna idea da
sua natureza e objecto, desde a fundagüo da monarchia. Lisboa, na
Imp. Regia 1820.
4.° de 12 págs.
Es una reproducción o tal vez tirada aparte del artículo que salió con el título
de Correspondencia en el núm. VIH del Jornal Encyclopedico, de Agosto del mis-
mo año. Fué después reimpresa con el título: Mania das Constituifdes. V. el nú-
mero 109.
105. CoNsiDERAQóEs politicas sobre o estado de decadencia de Por-
tugal, e absoluta necessidade do seu remedio, trazido pela nova ordem
do presente Governo Supremo. Lisboa, na Imp. Regia 1820.-4.°
Se ignora el motivo por qué el autor mandó recoger este opúsculo después de
impreso, resultando que era rarísimo el ejemplar que se encontraba cuando escri-
bía Silva.
El autor había prometido publicar un cuaderno semanal en un anuncio inserto en
la Caseta de Lisboa, núm. 262 (31 de Octubre de 1820).
106. O Escudo, ou jornal de instrucgao política.
Se publicaron cinco números y suplementos a los dos primeros. Lisboa, na
Imp. Liberal 1823.-4." de 96 págs.
Comenzó en Abril o principios de Mayo y acabó a fines de este mes con la caída
del gobierno constitucional. El P. Macedo negó después que este periódico fuera
suyo y se le atribuyó a Joaquín José Marqués Torres Salgueiro. Sin embargo, con
posterioridad a esta declaración, le confesó por suyo, a lo menos los suplementos,
de los cuales, dice, le fueron remitidas minutas para que él redactara los artículos
con su propio estilo. Hay que advertir que el citado Joaquín José reeditó con su
nombre el periódico en cuestión, dándole el título de Pensamentos avulsos sobre
ideas liberaes, en 1826, con un prefacio o prólogo del P. Macedo escrito ad hoc; de
lo cual parece deducirse que el dicho Padre cedió su trabajo al mencionado Joa-
quín José.
107. A tripa i'íVíjrfa.— Periódico semanal. Lisboa, na Offic. da Horrorosa Cons-
pira^áo 1823. - 4.° de 36 págs.
Salieron únicamente los núms. 1, 2 y 3.
Se reimprimieron en Oporto el mismo año 1823 y con igual número de páginas en
la Typ. da \'iuva Alvares Ribeiro & Filhos.
108. Tripa por urna ves: livro primeiro e ultimo. Lisboa, ibid. 1823.-4." de
67 págs.
Se reimprimió también en Oporto en la misma imprenta. Consta de 70 págs.
::109. Manía das Constitu(;óes, pelo P. José Agostinho de Macedo,
MACEDO 17
reimpressa com licenga do seu auctor, por um seu verdadeiro apaixo-
nado, e da sua doutrina. Lisboa, na Typ. Maigrense 1823.
4.° de 15 págs. Reimpresión del núm. 104.
110. Refutaqao methodica das chamadas «Bases da Constituipao
política da Monarchia portugueza» traduzidas do francez e castelhano,
por cem homens, que se ajuntavam na livraria da casa das Necessida-
des, a cada um dos quaes a nagao dava 4 : 800 réis diarios para a dei-
tarem a perder. Dedica, offerece e consagra aos senhores fanqueiros e
bacalhoeiros, capeilistas, quinquilheiros de Lisboa, e seus suburbios
e termo, um Cura d' Aldea. Lisboa, Imp. da Rúa Formosa n.° 42. 1824.
4.° de 55 págs.
Salió anónima.
111. Bazes eternas da Constituigáo politica: achadas na cartilha
do Mestre Ignacio pelo Sacristao do padre Cura d' Aldea. Dedicadas
aos senhores Cathedraticos da Universidade, seus oppositores, douto-
res simplices, estudantes e bedeis; assim como a todos os senhores
officiaes e curiosos de cartas constitucionaes. Lisboa, ibid. 1824.
4.° de 48 págs.
Sin el nombre del autor, pero con la suscripción final: «Forno do Tijolo etc.»
112. O Pau da cruz, dedicado e descarregado em todos os senho-
res da segunda Legislatura, pelo Thesoureiro do padre Cura d' Aldea.
Lisboa, ibid. 1824.
4." de 53 págs.
Id. como el anterior.
113. Carta do Enxota-Qáes da sé ao Thesoureiro d' Aldea, ou
amalgámenlo do pau do Enxota com o pau da cruz. Lisboa, ibid. 1824.
4.° de 37 págs.
Id. id.
114. Cartas de José Agostinho de Macedo a seu amigo J. J. P. L.
(Joaquim José Pedro Lopes). Lisboa, na Imp. Regia 1827.-4.°
Son en número de 32 y cada una con paginación propia formando un volumen de
384 págs. en total. Están fechadas en «Forno do Tijolo», a pesar de haber sido escritas
en su mayoría en Pedrou(;os. La primera se reimprimió tres veces y la segunda tam-
bién se reeditó, visto lo cual, de las demás se tiraron mayor número de ejemplares
para satisfacer a todos los pedidos.
Antonio Ricardo Carneiro escribió dos folletos contra estas cartas , el primero
contra la 1.', 2/* y 4* y el segundo contra la 5.*, 6.' y 7.", los dos impresos en Lisboa
el 1827. Joaquín Manuel de Faria Lima y Abreu también publicó dos folletos el año
citado, uno contra la primera carta y otro contra la segunda.
115. Refutaqao do monstruoso, e revolucionario escripto impresso
en Londres intitulado Quem he o legitimo Rei de Portugal? Questáo
portugueza submetida ao juizio dos homens imparciaes. Londres Im-
presso na Officina Portugueza 1828. Por José Agostinho de Macedo,
Presbytero Secular, e Fregador de Sua Magestade. {Escudete) Lisboa
na Impressáo Regia. 1828. Com LicenQa.
18 MACEDO
. 4." de 80 págs. Al fin de la última: Lisboa 15 de Outubro de 1828.=José Agostinho
de Macedo.
Port.— Dedic. a Nagáo Portugueza. Introduccao. -Texto — S (Post scriptum).
Fué traducido al francés y publicado con este título:
i?(y>/A///oH du monstrueux et révolutionnaire écrit imprimé á l-ondres, intitulé
«Quel esi le roi legitime do Portugal?» question portugaise soúmise au jugemeni
des hommes impartiaux, Londres, 1828, trad. du portugais par le coloncl Fort, mar-
quis de Guarany. París, 1829, in 8."
Tal es la nota que se dedica a esta versión francesa en la Biographie universelle,
de Michaud, pág. 619 del tomo XX\', donde se halla un breve artículo consagrado
a nuestro autor.
Del escrito refutado fué autor Pablo Midosi que le publicó en Londres, primero
en inglés y luego en portugués el 1828.
116. A Besta esfolacta.- Comprende 26 números publicados en vida del autor y
uno más que salió postumo, incompleto y sin numeración ordinal. El núm. 1 se impri-
mió en la Tipografía de Bulhoes el 1828 y los restantes en la Imprenta Regia el 1828
y 1829, reimprimiéndose en este establecimiento el último año de los citados. Algunos
números se reimprimieron también en Oporto Forman un volumen en 4." de 428 pá-
ginas, en total.
117. Os Jesuítas, ou o problema, que reso'.veu, e ao muito alto e
muito poderoso senhor D. Miguel I, consagrou etc. Lisboa, na Imp. Re-
gia 1830.
4.° de 27 págs.
118. Os Jesuítas e as letras, ou a pergunta respondida. Lisboa,
ibid. 1830.
4.° de 36 págs.
119. Os Frades, ou reflexóes philosophicas sobre as corporacOes
regulares. Lisboa, ibid. 1830.
4.° de IV-76 págs.
120. O Desengaño, periódico político e moral. Lisboa, ibid. 1830 y 1831. -Com-
prende 27 números, de los cuales el último salió postumo e incompleto (1). Forman un
volumen en 4." de 320 págs. Algunos números fueron reimpresos
12L Arligo conimunicado acerca do modo mais legal, que em sua opiniáo cum-
pria seguir na entrega do reino ao Sr. D. Miguel, como rei legitimo.— Publicado en
la Gaseta de Lisboa, núm. 103 de 1 de mayo (1828).
VL Crítica literaria y moral, etc.
122. Molim litter ario, em forma de Soliloquios- Lisboa, na Imp. Regia 1811.-
i tomos en 8." de 398. 348, 323 y 231 págs. respectivamente.
Se publicó esta obra periódicamente en números semanales y se suspendió a cau-
sa de desavenencias entre el autor y el editor Desiderio Marqués León. Los solilo-
quios son en número de XCV y aunque fueron criticados por Antonio María do Cou-
to, Paulino Ferreira de Costa y Vasconcellos y otros escritores, fueron tan del agrado
del público, que se hizo una segunda edición, citada por Abranches, y finalmente se
publicó con esta adición en la portada.
— Terceira edigao, emendada e acrescentada com a biographia do auctor, um
catalogo das suas obras, e o juizio critico d' ellas, por Antonio Maria do Couto, pro-
(1) Le estaba redactando el P. Macedo cuando faé acometido por la última enfermedad a 19 de Septiem-
bre de \m\.
MACEDO 19
fessor de grego, etc. Lisboa, Typ. de Antonio José da Rocha 1841.— 8." Cuatro tomos.
123. Dialogo dos morios: Homero e Camdes.- Es una sátira virulenta contra la
traducción del libro primero de la Iliada que Couto y Costa y Silva acababan de im-
primir. Se publicó en el tomo I del Molim. Iliterario de la primera edición, pero falta
en muchos ejemplares porque el autor o el editor mudaron de parecer y la supri-
mieron.
124. A Miseria: Dialogo. Lisboa, na Imp. Regia 1811.- 8." de 51 págs.
También salió con anterioridad en el tomo II del Motim. Contra este periódico
había escrito Couto su Exame critico, al cual respondió el P. Macedo en el folleto de
que se trata.
Couto no se calló, y replicó al P. Macedo con este otro: A Maíetialeira: discurso
em que se desfia um dialogo com o grave titulo de ^Miseria», que Macedo em um
accesso de phrenelico delirio campos contra elle. Por este título puede juzgarse del
estado de animosidad a que habían llegado las contiendas entre los dos escritores.
\'2ó. Os Sebastianistas. (Reflexióes criticas sobre esta ridicula seita.) Lisboa, na
Offic. de Antonio Rodrigues Galhardo 1810.— 8." de 114 págs.
Dícese que el mismo año se reimprimió en Rio Janeiro.
Segunda parte. Lisboa, ibid. 1810. 8." de 103 págs.
Grande fué la polvareda que levantó la aparición de esta obra, publicando con
tra la misma folletos más o menos importantes, entre otros:
P. José María de Sa, franciscano: Impugnación imparcial do folheto *Os Sebas-
tianistas» y Silogismo refutado.
Juan Bernardo de Rocha Loureiro: Refuiafdo analytica do folheto que escreveu o
R. P. losé Agostinho de Macedo etc y fusta itnpugnafáo do celebre syllogismo etc.
Antonio María do Couto: Carta sobre a origem e effeitos do Sebasíianismo, y Dia-
logo entre deus Sebastianistas.
Carlos Vieira de Silva: Os anti-Sebastianistas, y Tractado de paz entre os Sebas-
tianistas.
P. José Leonardo de Silva, dominico: O Feitifo voltado contra o feiticéiro, au o
auctor do folheto intitulado *0s Sebastianistas» convencido de mau christao, mau
vassalho, mau ciJaddo e o maior de todos os tolos.
Anónimo: Carta de um provinciano a um seu amigo de Lisboa sobre a guerra
sebastica.
Manuel Antonio de Fonseca: O Sebastianista furioso contra o livro «Os Sebatia-
nistas», dado a luz por um remendáo litterario, que ouviu e aportou a bulha sebastica.
Antonio Joaquín de Carvalho: Bomba de Apollo apagando o fogo sebastico:
Satyra.
Omitimos otros títulos por no hacer la lista más pesada. A todos sus contradic-
tores contestó el P. Macedo en los escritos que siguen.
126. Justa defensa do livro intitulado *0s Sebastianistas^. Lisboa, na Imp.
Regia 1810.-8." de 13 págs.
Existen dos ediciones de este folleto, con distintos tipos pero con las mismas
indicaciones bibliográficas, y otra tercera hecha en Río Janeiro el mismo año de
1810, en la Imprenta Regia con este titulo:
Justa defensa do livro intitulado «Os Sebastianistas», e resposta previa a todas
as satyras e invectivas com que tem sido atacado seu autor José Agostinho de
Macedo.
127. Mais Lógica, ou nova apología da t/usta detesa dos Sebastianistas.* Lis-
boa, na Impr. Regia. 1810,-8." de 19 págs.
Hay segunda edición en todo conforme con la primera.
128. A Senhora Maria, ou nova impertinencia. Lisboa. na I mp. Regia 1810.-8."
de 18 págs.
129. Inventario da «Refutatyao analytica.» Lisboa, na Imp. Regia 1810.-8." de
62 págs.
20 MACEDO
130. Considerafües chrislas e políticas sobre a enortnidade dos lihellos infa-
matorios, Lisboa 1 na Imp. Regia 1811.-8.° de 38 págs.
131. Carta ao erudito autor da *Defesa dos papéis anti-Sebasticos do R. P. /•
A. M. Se publicó en la misma Dejenza, págs. 5 11, impresa en Lisboa. Imp. Regia
1810, -8." de 3t> págs.
No añade Silva quién fuera autor de la citada Defensa o Defesa, como otros
escriben.
132. Reflexoes criticas sobre o episodio de Adamastor no canto V
das «Lusiadas» em forma de carta. Lisboa, na Imp. Regia 1811.
.8.° de 34 págs.
Este escrito motivó el siguiente del P. Francisco de San Luis, benedictino. Pa-
triarca después y Cardenal de Lisboa.
Apologia de Camoes, contra as reflexoes criticas do P. José Agostinho de Mu-
cedo sobre o episodio de Adamastor no canto V^dos 'iLusiadas».
133 Resposta a Carta do profesor regio Antonio Maria do Couto, escripta a
11 de Dezembro de 1811.
Así en el encabezamiento de la primera página. Al fínal dice: Lisboa na Imp.
Regia 1812.-4.° de 4 págs.
Fué escrita contra el impreso de Couto intitulado: O Doutor Halliday em Lis-
boa, en que se impugna el folleto de que se da cuenta en el número anterior. El Pa-
dre Macedo parece que recogió su Resposta y la sustituyó por la quej se apuntará
en el núm. 142.
134. Carta que escreveu o doutor Manuel Mendes FogaQa a um seu amigo
transmontano, sobre uma comedia que vira representar em Lisboa. Lisboa, na imp •.
Regia 1811.-8." de 31 págs.
Es una crítica del drama, A Preta de talentos, de Antonio Javier Ferreira de
Acebedo.
135. Carta segunda do doutor Manuel Mendes Fogata ao seu amigo transmon-
tano, sobre mais comedia. Lisboa, ibid. - 8." de 54 págs.
Id. del drama-trágico Adelli, del mismo.
136. Carta escripta por Manuel Mendes Foga(;'a a seu amigo Antonio Mendes
Balea, sobre uma far^a anonyma, que lera impressa, e vira uma vez representar
intitulada «Manuel Mendes». Lisboa, ibid. 1812.-8.° de 49 págs. Id. id.
137. Carta de Fogata, ou historia do cerco de Saragopa, segundo a viu repre-
sentar em uma comedia o doutor Manuel Mendes Foga(;a, que a descreve ao seu
amigo transmontano no estylo de seu quinto av5 Fernáo Mendes. Lisboa, ibid. 1812.
- 8." de 77 págs.
Crítica del drama, Palafox em Saragofa, del mismo.
138. As Pateadas do theatro, investigadas na sua origem e causas. Lisboa,
ibid. 1812.-8." de 152 págs.
— (Segunda edición). Lisboai na Ofíic. de Juáo Nunes Esteves 1825.-12.°
Es universalmente reputada como una de las obras más graciosas y humorísti-
cas del P. Macedo.
En 1851 la empresa del periódico Imprensa e Lei intentó hacer una edición de
las cartas anteriores seguidas de .-Is Pa^earfas, pero no llevó a cabo su proyecto,
dejando la impresión a la mitad.
139. Carta de um pae para seu tilho, estudante na Universidade de Coimbra,
sobre o espíritu do «Investigador portuguez em Inglaterra». Lisboa, na Imp. Regia
1812.-8.° de 41 págs.
Salió firmada con el pseudónimo, «Ilario Valente».
140. Resposta aos dous do Investigador em Londres, que no caderninho VIH a
pag. 510 atacam, segundo o costume, o poema «Gama». Lisboa, ibid. 1812.-8." de
64 págs.
•M ACEDO 21
141. O. ejcrtw^ examinado, ou resposta áos senhores hachareis Juáo Bernardo
da Rocha, e Nuno Pato Moniz. Lisboa, tbtd. 1812.-8.° de 100 págs.
Es una segunda defensa del poema Gama contra los ataques de los dos escrito-
res que se citan.
142. Car/rt de Manuel Mendes Fogata, em resposta a que Ihc dirigiu Antonio
Maria do Couto, intitulada: «Odoutor Halliday em Lisboa impugnado até a eviden-
cia». Lisboa, ibid. 1812.-- 8." de 56 págs. V. núm. 133.
143. Considefciides mansas sobre o quarto tomo das Obras métricas de Manuel
Kocage, acrescentadas com a vida do mesmo. Lisboa, ibid. 1813.- 8° de 39 págs.
Invectiva contra José María de Costa y Silva, autor de la biografía de Bocage,
que va al principio del tomo TV.
144. A Analyse analysada. Lisboa, ibid. 1815. — 8.° de 54 págs.
Defensa del poema O Oriente, contra las críticas de A. M. de Couto. V. el núm. 1.
145. O Couto. Lisboa, ibid. 1815. 8.° de 151 págs.
Es una respuesta al folleto de Couto que se cita en el núm- ffi.
146. Carta de Manuel Mendes Fogata, escripta ao seu amigo' transmontano,
sobre urna cousa que observara em Lisboa, chamada «O Observador.» Lisboa, ibid.
1818.- 8." de 27 págs.
Es contra la publicación periódica denominada Observador Portugués .^ redactada
principalmente por Ñuño Alvarez Pereira Pato Móniz, José María de Costa y Silva
y Antonio María do Couto.
147. Cartas philosophicas a Attico. Lisboa, ibid. 1815.
8.» de VIII + .331 págs
Son en número de 27 y versan sobre literatura, crítica y filosofía moral. Las de-
dicó el autor a Dña. Juana Tomasa de Brito Lobo de Sampaj'o, religiosa del monaste-
rio de Odivelas.
Fuera de esta colección, se anuncia en un Catálogo de José dos Santos, número
2636, la siguiente:
Cartas filosóficas a Attico. Por... Lisboa, Na Imp. Regia. Anno 1815,
8." de X -H 240 págs.
¿Se tratará de otra colección menos completa que la anterior?
148. O Espectador portuguez, Jornal de Litteratura, e Critica.
Por José Agostinho de Macedo. Primeiro, e segundo .Semestre. Lisboa.
Na Impressao de Alcobia. 1816. Com licenga da Mesa do Dezembargo
do Pa<;o...
4." de IV -f 226 págs, el primer semestre, que contiene 26 números. El segundo
de 148 (alias 248) más 2 págs. Desde el núm- 20 en adelante del 2.° Semestre se lee la
data de 1817.
O Espectador... Terceiro, e Quarto .Semestre. Lisboa. Na Impres-
sao de Alcobia... 1817- 18.
De 7 f- 218 págs. los 26 números del tercer Semestre, y los del cuarto hacen un
total de 208 págs.
En dos volúmenes. Las IV páginas preliminares del 1." contienen un índice de los
artículos, y las 7 del 2° «Reflexáo previa ao Espectador portuguez de Terceiro Se-
mestre.»
Salió anónima esta revista.
Se publicó en cuadernos semanales durante dos años, formando la colección cua
tro tomos. Al tercer tomo va unido con paginación propia el opúsculo en 7 págs. Re-
flexáo etc , como se ha anotado. Es digna de tenerse en cuenta una censura que salió
en el núm. 24, del Marqués de Peñalva, el mismo de quien se habla en el núm. 102 de
22 MACEDO
esta nota bibliográfica, por las reflexiones trascendentales a que da margen. Dicha
censura se reprodujo en el periódico de Cintra, Saloio (1857).
En esta publicación se propuso el P. Macado rebatir la crítica que su émulo Pato
Móniz habfa hecho del poema O Ofietiteen el Exame critico que se cita en el núm. 1,
saliendo en todos los números el artículo obligado Pa/o. Este, por su parte, contes-
taba a su adversario en el Observador Portugués que dirigía, resultando que la
polémica entre ambos vino a terminar en insultos recíprocos y provocaciones perso-
nales que hubo de cortar la censura suspendiendo las dos publicaciones.
149. O Desapprobador. Lisboa, na Imp. de Alcobia 1818 y 1819.
4.»de209págs.
Publicación semanal también, de la cual salieron 26 números y un suplemento.
Comprende una serie de artículos por el estilo de los publicados en el Motim y algu-
nos del Expectddor, llenos de chistes e interesantes que siempre se leen con gusto.
150. Censura das Lusiadas. Lisboa, na Imp. Regia 1820.-8." dos tomos de 295 y
271 págs. respectivamente.
Es una continuación del discurso preliminar que encabeza el poema O Oriente.
El P. Macedo se propuso demostrar los errores, faltas y plagios de Camoens, no con-
.siguiendo con su obra menoscabar la fama del gran poeta y perdiendo, por el contra-
rio, mucho de la suya. Silva hace una crítica muy severa del trabajo que reseñamos.
Menéndez y Pelayo dice que, según esta obra de -Macedo, «apenas le queda al
antiguo poeta verso propio: todo resulta imitado de griegos, latinos o italianos. <
Ailade poco después: «A Macedo contestaron, con más sobra de injurias que de razo-
nes, el helenista Antonio María do Couto, el bizarro poeta Ñuño Pato Moniz, discí-
pulo de Bocage, Rocha, Loureiro y otros, y con alguna más templanza y gusto el
Cardenal Saravia... Los defensores del poema nacional acertaban por sentimiento,
aunque solían ser pésimas las razones en qoe fundaban su admiración. José Agus-
tín, con poco sentido del arte, pero con más ingenio que ellos, acertaba también en
muchos reparos menudos, sin que por esto quite ni ponga nada al mérito soberano de
la única epopeya nacional entre todas las epopeyas literarias.» -///s/oj-í» de las ideas
estéticas, VI, 245 (2.» edición).
151. Jornal encyclopedico de Lisboa, coordinado pelo P. j. A.
de M. Lisboa, na Imp. Regia 1820.
4." dos tomos de 448 y 428 págs., respectivamente.
Publicación mensual, no obstante lo que se lee en la portada, el principal redac-
tor fué J. J. P. López, y el P. Macedo sólo fué colaborador.
152. Carta primeira escripta ao Sr. Pedro Alexandre Cavroé, mestre examinado
do officio do carpinteiro de movéis. Lisboa, na Imp. Nacional 1821 —4." de 23 págs.
Fué provocada por la crítica que Cavroé publicó del folleto de que se habla en el
número siguiente. El dicho Cavroé replicó con otro impreso al P. Macedo, el cual
contestó en las siguientes:
-Carta segunda etc. Lisboa, na Offic de Antonio Rodrigues Galhardo 1821.—.
4 " de 21 págs.
- Carta terceira etc. Ibid.—De 26 págs.
- Carta quarta etc. Ibid., na Imp. Nacional 1821. -De 19 págs.
- Carta quinta etc. Jbid—De 17 págs.
—Carta sexta etc. íbid., na Offic. da Vinva de Lino da .'^•Iva Godinho 1821. - De
16 págs.
Carta séptima. Lisboa, ibid.-De 22 págs.
Cavroé contestó a la primera carta del P. Macedo con ésta:
Resposta a Carta do reverendo Sr. José Agostinho de Macedo, publicada na se
gunda feira da Semana Santa, 16 de Abril de 1821.
153. Exorcismos, contra Periódicos, e oiitros maleficios. Fugite
MACEDO 23
partes adversae. Lisboa. Na Offic'na da Viuva de Lino da Silva Godin-
ho, 182L Com licenga da CommisSlo de Censura.
8.» de 34 págs.
Sin nombre de autor. A este papel se responde en el siguiente.
Resposta ao papel intitulado Exorcismos contra periódicos, e outros maleficios,
com o responso de Santo Antonio contra a descuberta da malignidade dos alei-
jOes solapados. . . Seu author Pedro Alexandre Cavroé. {Armas de Portugal) Lis-
boa. Na Imprenta Nacional. Anno 1821.-4.° de 16 págs.
154, CoRDAo da peste, ou medidas contra o contagio periodiqueiro^
Lisboa, na Offic. da viuva de Lino da Silva Godinho. 1821.
8." de 44 págs.
También sin nombre de autor.
155. Reforf.0 ao cordao da peste. Lisboa ihid. l?2l.— 8° de 30 págs.
Anónimo también.
15f» Carta escripia ao Sr. redactor da «Gaceta Universal» pelo veterano tora
do servido, ex-redactor do «Jornal encyclopedico de Lisboa,» etc. Lisboa, na Imp.
de Alcobia 182L— 4." de 7 págs.
—Ibid., na Offic. de Antonio Rodrigues Galhardo 1821. 4." de 7 págs.
157. Carta ao Sr. redactor ¿o «Diario do Governo», e aos outros contadores de
patranhas «D'ambas as Indias, ambas as Hespanhas.» Lisboa, na Imp. Liberal 1822.
—4." de 14 págs.
Sin nombre de autor, pero firmada al final en «Forno de Tijolo etc.»
158. Carta ao Sr. redactor do «Patriota.» Lisboa, ibid. 1821.-4.° de 7 págs.
Como 1 i precedente. Es una defensa de D. Carlos de Meneses contra un artícu-
lo publicado en el Patriota, periódico dirigido por Juan Pedro Norberto Fernández.
\ffí. Reflexoes imparciaes sobre as causas da detengáo do III.""' e
Ex.""" Sr. D. Marcos de Noronha, Conde dos Arcos, etc. Lisboa na Typ.
Maigrense 1821.
4." de 24 págs.
Sin nombre de autor.
—Rio de Janeiro, Typ. de Silva Porto 1822.-4." de 30 págs.
Esta edición salió aumentada con algunas piezas justificativas de que carece la
primera.
160. Manifestó a nacjáo, ou ultimas palavras impressas de José Agostinlio de
Macedo. Lisboa, na Imp. de Antonio Rodrigues Galhardo 1822.-4.° de 7 págs.
El P. Macedo manifestó en este impreso su propósito decidido de no escribir
más. lo cual fué considerado por sus asiduos lectores y por una gran parte del pue-
blo como una calamidad pública. Durante los tres o cuatro meses que permaneció
silencioso, se publicaron innumerables folletos; los de sus amigos y apasionados,
excitándole a escribir y los de sus enemigos y émulos, atacándole sin piedad y pro-
vocándole con denuestos, sarcasmos e invectivas, indignas muchas de ellas de co.
razones bien nacidos. Para satisfacer a unos y otros el P. Macedo volvió a reanudar
BUS tareas literarias.
161. Carta ao Sr. Joaquim José Pedro López. Lisboa, ibid. IW2.-Í " de 10 págs.
162. Urna palavra só sobre o Padre, por um homem que nunca Ihe talou. Lis-
boa, ibid. 1822.— 4." de 10 págs.
Está firmado este opúsculo con las iniciales «C. S. D. F.», pero así éste como los
tres siguientes fueron escritos por el P. Macedo.
Contra el folleto reseñado publicó Antonio Pinto el siguiente:
Surra no P. José Agostinho de Macedo, e no seu apologista C. S. D. F. Lisboa,
1822.
24 MACEDO
163. Maís meia palavra sobre o Padre. Lisboa, ibid. J822.— 4." de 10 págs.
164. Unt quarto de palavra sobre o Padre, ou o vergalho de manólas. Lisboa,
ibid. 1822.-4." de 14 págs.
Este opúsculo fué provocado especialmente por el siguiente publicado por Pato
Móniz contra ól que Jkva el núm- 16!:
Sova no Padre José Agostinho de Macedo em resposta a sua ultima carta ao re-
dactor Lopes, pelo Censor Lusitano Sénior.
165. Ullimo quarto de palavra sobre o Padre. Lisboa, ibid.— A." de 11 págs.
166. Proposta dirigida ao Rev-^o p. M. Doutor Fr. José de S. Narciso, religioso
eremita de S. Paulo... e actual encommendado na igreja de S. Nicolau de Lisboa,
com o auxilio do brazo secular, etc. Lisboa, ibid. 1822.-4.° de 4 págs. firmado al final
«O AnSo dos Assobios».
167. Segunda gaitada do Anflo dos Assobios. Lisboa, ibid. 1822.-4." de 8 págs.
168. Gíií/aflífl terceira ao P. Fr. José da Emcommendacao. Lisboa, ibid. IS22.—
•i." de 5 págs.
169. Gaitada quarta e ultima ao R.''« Sr. Fr. José d' Encommenda. Lisboa, ibid.
1822 -^4 "de 8 págs.
Tienen relación con los anteriores los dos que .se siguen, aunque publicados tres
años después, cuando se supo en Lisboa que Fr. José había abrazado el judaismo en
Gibraltar y se había sometido a la circuncisión.
170. Retornello de pardal, com que o Anáo dos Assobios da os parabens ao re-
verendo Goibinhas, nos seus desposorios com a ill.™» D. Rachel da Palestina, etc. Lis-
boa, na Imp. de Joáo Nunes Esteves 1825.-4.° de 19 págs.
171. Dueto de laberco e taralháo, com que o Anáo dos Assobios da os parabens
a rabbi Goibinhas pelo nascimento de seus dous filhos gemeos, etc. Lisboa, na Imp.
Silviana 1825. 4.» de 16 págs.
172. Carta ao senhor An.lo dos Assobios. Lisboa, na Imp. de Antonio Rodrigues
Galhardo 1822.-4." de 10 págs.
Fechada en «Forno do Tijolo etc»
17i Simphonia de cochicho, com cornoinglez obrigado, ou o Anáo dos Assobios
ao P. Medróes teimoso. Lisboa, ibid. 1822.— 4." de U págs.
El resto de la polémica con dicho Padre se encuentra en las cartas que fueron
insertas en la Gaceta universal. V. núms. 215 y sigts.
174. Carta aos senhores Anonymos do Porto. Lisboa, na Offic. da Horrorosa
Conspiragáo 1823. -4.» de 16 págs.
175. Sandoval nu é cru. Lisboa, ibid. 1823.— 4." de 40 págs.
Es respuesta a lo que Cándido de Almeida y Sandoval publicó en un artículo del
periódico O Oráculo.
176. Resposta aos coUaboradores do infame papel intitulado «Correio intercepta-
do», n.° VL impresso em Londres, segundo o costume. Lisboa, Typ. de Bulhóes, I8i6.
- 4." de 16 págs.
Dio motivo a esta respuesta la inserción en el Correio de una censura del P. Ma-
cedo en que incidentalmente se injuriaba al Dr. Abrantes.
177. Parecer sobre a obra do P. M. Doutor Fr. Fortunato de S. Boaventura, inti-
tulada «Historia chronologica e critica da Real Abbadia de Alcobaga etc.» Lisboa, na
Imp. Regia 1827.-4." de 14 págs.
—Ibid.-¥o\- de 10 págs.
Se publicó, además, en la mencionada historia, págs. III-XII.
178. A voz da Justina, ou o desaforo punido. Lisboa, na Imp. Regia 1827. - 4." de
22 págs.
Es una defensa del autor contra lo que escribió Joaquín Manuel de Faria Lima y
Abreu en dos folletos publicados el mismo año.
179. Carta única sobre um muito pequeño e pobre folheto, que se chama: «Breves
observacóes sobre o fundamento do projecto de lei para a extincQáo da Junta do es-
MACEDO 25
tado actual e melhoramento temporal das ordens regulares etc.» Lisboa, ihid. 1828.—
4." de 22 págs.
El folleto impugnado fué publicado por Fr. Mateo de la Asunción Brandan, bene-
dictino.
180. Carta avulsa ao seu amigo, que por nome e sobrenome nao perca, sobre o
diluvio das respostas e respondóes ao artigo communicado na «Gazeta» n." 103. Lis-
boa, tbiU. 1828.-4° de 16 págs.
181. Carta primeira a seu amigo Faustino. Lisboa, ibid. 1828.-4.° de 16 pág¿.
Faustino José de la Madre de Dios respondió con otra carta que no lle^íó a im-
primirse.
182. ConsideruQóes sobre um formidavel soneto^ cujo auctor se da a conhecer
pelas letras J. B. L. R. (Juan Bernardo Loureiro Rocha). Escritas emMaiodelSll.
Lisboa, na Tip. de Desiderio Marqués Leáo 1835.— 8.° de 44 págs.
Salieron postumas, como se ve. Sin embargo, se habían publicado con anteriori-
dad en el Museu Litterario con el título:
Reflexoes criticas sobre um soneto que aos annos de S. A. R. o Principe Regente
nosso senhor sahiu impresso em Lisboa no dia 13 de Maio de 1811.
Tiene la ventaja esta edición de ser más correcta que la de 1835 e ir acompañada
de un breve prólogo.
183. Parecer que deu o P. José Agostinho de Macedo sobre o merecimento de
Homero, para servir de prefacio a muito elegante traducgáo em verso soltó portu-
guez, com que enriquecen a litteratura patria o Sr. José Maria da Costa e Silva.— Se
publicó al principio de dicha traducción, págs. 3-14, impresa el 1810.
En el núm. 123 se habla de la crítica nada favorable que acerca de la misma obra
había publicado.
184. Critica a Chronica da Casa dos vinte e quatro, que emprehendeu o P. Fr.
Claudio, chronista-mór do reino (1).
Fué escrita en 1826 en forma de Carta dirigida ao muito honrado Jtiis do Povo,
por nm Jhíb de Bandeira. Salió postuma en la Colleccáo de varios e interessantes
CACriptos do P. losé Agostinho etc. Vid. núm. 31. También se publicó en li Miscella-
nea, coftstando de pecas inéditas, etc. pela Sociedade do Anómalo, impresa el 1837.
En el Semanario de Tnstrucfño e Recreio, publicó los siguientes artículos perte-
necientes a esta clase, tomo L
185. Discurso sobre as ventagens consoladoras da vida humilde.
Es la primera de las Cartas a Attico, núm- 147, según allí se publicó.
186. Problema: A Imprenssa é um bem, ou é um mal?
187. Apología da barba.
188. Plutarcho (sobre la moral de).
U"9. Problema. Ha na vida maiores bens, ou maiores males?
190. O coxo invejoso, e o carcunda avarento.
191. A Pedra philosophal.
192. O Caffé.
193. Tildo o que é excesivo passa a ser ridiculo .
194. Abundancia e penuria.
195. Physica experimental.
196. Theatro.
197. O incrédulo.
En el tomo ü:
198. O meus Mas . . . !
199. Haverá dias aziagos.
200. Carta ao meu amigo Beirao sobre os periódicos .
201. Questáo irressolvivel: Que causa é um periódico;
(1) Fr. Claudio de la Concepción, franciscano.
26 MACEDO
202. Segunda carta ao mcu nmigo Reir&o.
20 i. Fim da questáo.
204. O meu ultimo adeus a letra redonda.
205. Resposta a urna carta
En la Caseta Universal, política, litteraria e mercantil, publicó loü siguientes
articules con el epígrafe común a todos de Cartas ao redactor da Caseta:
206. (Afto 1821, núms. 177, 179 y 183). Exposición acerca de lo que se debe enten.
der en el sistema representativo por las palabras igualdad, libertad, propiedad y
seguridad.
207. (Afto 1822, núm. 8). Carta en que se incluye otra dirigida al redactor del
Diario do Governo, analizando un artículo del mismo Diario en que se relataba cier-
to suceso acaecido en Valencia, España.
208. (Núm. 9). Análisis de otro artículo del Diario, en el que se daban noticias
de recientes sucesos políticos de Galicia.
209. (Núm. 20). Acerca del contrabando de trigo que se había cogido a los espa-
fioles en Braganza, considerando este hecho como un medio para reanimar la agri-
cultura del país.
210. (Núm. 27). Con el pretexto de comentar un célebre dicho de Bentham, el au-
tor la emprende contra Pato Móniz y Cavroe, ridiculizando los periódicos que ellos
dirigían.
211 (Núm. 44). Acerca de Pato Móniz y la masonería.
212. (Núm. n2). Sobre los mismos asuntos.
213. (Núm. 60). Nueva diatriba contra Pato Móniz.
214. (Núm. 64). Sirviéndose de un paralelo, establece y sustenta la paradoia de
que lo que más se parece y asemeja a un liberal es un carcunda.
21,5. (Núm. 69). Después de ocuparse largamente de Pato Móniz y de su vida pri-
vada, vuelve a insistir sobre el paralelo anterior, concluyendo que entre los liberales
y carcundas no existe más diferencia que la de ser aptos los segundos para ejercer
muchos oficios y profesiones mientras que los liberales no sirven más que para pv-
dreiros. Luego comienza a impugnar la obra de MedrOes. intitulada Cidadño Lu-
sitano (1).
216. (Núm 73). Ataca a Juan Bernardo de Rocha con chistes y gracejos, toman-
do por tema el Exanie critico que dicho escritor publicara sobre los negocios del Bra-
sil. Continúa refutando las doctrinas de MedrOes
217. (Núm. 76). Prosigue la impugnación de la obra de dicho Medróes en la parte
en que defendía a los masones. Discurre luego .sobre ) a acusación que se le hiciera
por su carta publicada en el núm. 69.
218. (Núm. 78). Continúa impugnando a Medróes.
219. (Núm. 83). Id. Id.
220. (Núm. 92). Sobre la acusación del núm. 69 de la Caseta, dando a conocer el
plan de defensa que seguiría ante los tribunales.
221. (Núm. 105). Demostración de la falsedad con que .se le atribuyera nn ar-
tículo publicado en el núm. 94 de la Caseta.
222. (Núm. 177). Discurso sobre las elecciones de Diputados y las cualidades
que éstos habían de tener.
223. (Núm. 183). Correspondencia publicada con la firma «Un Constitucional»,
escrita por el P. Macedo. Versa sobre las diversas doctrinas enunciadas en los perió-
dicos de entonces,
224. (Núm. 22:í). Manifiesta su agradecimiento a los electores del círculo de Por-
talegre que le votaron para diputado.
225. (Núm 23i). Sobre los folletos que recientemente había publicado, preten-
diendo negar que fueran suyos.
(I) V. el núm. 2 del P. Aareliaoo del Nacimiento.
MACEDO 27
226. (Núm. 246) Acerca de lá publicación del folleto ConstiSuifáo da Maconeria
Lusitana, lo cual le sirve de pretexto para dirigir una nueva diatriba a Pato Móniz.
227. (Núm. 252). Sobre un papel que en contra suya se publicó con el titulo
de Berro.
228. (Núm 254). Sobre el asunto del núm. 69 de la Gaseta, ya citado arriba,
•_'29. íNúm. 261). Respuesta a una carta que apareció en el núm. 208 del Astro de
I risitania-
230. (Núm. 264). Elogio al mérito y servicios del coronel Raimundo José Pinheiro.
231. (Núm 279). Reflexiones sobre los sucesos del tiempo.
232. (Núm. 286). Sobre la cuestión del juramento de la reina.
233 (Núm. 27 del Año 1823). Demuestra su agradecimiento a un anónimo por
la publicación de un Elogio en la Gaseta, núm. 24.
234. Carta a Pedro Alexandre Cavroe, em que dá a este satisfagáo de certa
allusao que Ihe dizia respeíto, no Jornal Encyclopedico, n.° IX.— Se publicó en el
núm. 10 de 11 de Enero de 1821 en el periódico Mnemosine Constitucional.
235. Censura do Mastigoforo, periódico mensual composto por Fr. Fortunato de
S Eoaventura.— Salió en el núfti. 3 de dicha publicación.
236 Censuras de um livro «Feitos mcmoraveis da Historia áe Portugal* e de
um opúsculo intitulado «O Somnámbulo». - Insertas en el Correio interceptado, Lon-
dres 1825, dirigido por José Ferreira Borges.
237. Censuras, ou informagóes acerca da obra «Historia da reforma protestante
de Inglaterra e Irlanda, por G. Cobbet, traduzida do inglez». Lisboa, 1827.- Son tres
y se publicaron en la misma obra y, además, la primera en la Collecfáo de varios e
interessfintes escriptos etc. V. núm. 31 (1)
238.' Censura áo periódico «Semanario religioso».- Salió en el prospecto de di-
cho semanario. Lisboa, 1827.
239. Carta a Joaquim José Pedro Lopes, acerca do merecimento do opúsculo «A
legitimidade da exaltagáo do Sr. D. Miguel f ao throno de Portugal, etc » Se impri-
mió en el mismo opúsculo de Felipe Neri Suároz de Avellar. Lisboa, 1828. Y también
se publicó por separado, en 4 ° de 4 págs., con la aprobación adjunta que dio como
censor del Ordinario.
240. Parecer que deu sobre o escripto «Que rela^ao ha entre a legitimidade de
umgoverno, e o seu reconhecimento etc.» Salió en el mismo opúsculo de Felipe
Neri Suárez de Avellar. Lisboa, 1832.
241. Carta a um amigo que Ihe fez ver o manuscripto de urna resposta que da o
P. M. Dr. Fr. Fortunato de S Boaventura ao 111.™» conselheiro Joflo Pedro de Ribei-
ro.-Se publicó en el folleto Brevissima Resposta etc. del citado P. S. Buenaventura.
Lisboa, 1830.
242. Resposta dada a Commissáo de censura, quando em 1827 o mandou con-
sultar....se queria ser o censor do periódico dos Pobres. -Salió en el Mushu Litterario,
de Joaquín José Pedro López. 1833.
243. Carta do doutor Manuel Mendes Fogata ao seu amigo transmontano, so-
bre o grande prodigio do invisivel, ou encuberto das botas. — Escrita en Diciembre
de 1811. Salió en dicho Musen.
244. Censura e parecer sobre o programma da dan<;a «O dia do Juizo,» que se
pretendía representar no Theatro de S. Carlos em 1826.— Salió en el Museu citado.
245. Censura de um livro intitulado: «Vida e obras da madre Seraphica Sáne-
la Theresa de Jesús,» feita em 2 de Fevereiro de 1826. -Salió en el núm. 1 del pe-
riódico Minerva, de Joaquín José Pedro López. 1836 (2).
246. hiformacao, ou censura sobre la obra «Exame critico do livro dos Mariy-
(1) El iraductor de la obra de Guillermo Cobbet fué Esteban José Rodríguez de Silva.
(2> El P. Juan de la Cruz, carmelita, fué quien dirigió la impresión de la Vida y Obras de Sta. Tere-
sa. Lisboa, 1826.
28 MACEDO
res de Fox,» iraduzido do infílez. -Salió impreso al principio de la misma. Lis-
boa, 1828.
El traductor fué Esteban José Rodríguez de Silva, del original inglés publicado
por Guillermo Eusebio Andrews.
'247. Censura del folleto «Cancionero patriótico, ou o systema das ideas libe-
raes refutado etc.» -Se pi blicó al frente del folleto expresado de Antonio de los
Santos Riño. Lisboa, 1829.
248. Pre/acao da obra. «D. M\gue\ 1,» impresa en Lisboa por primera vez el
1828 y la segunda al ai^o siguiente.
249. CeMSM^-a e reflexOes sobre la obra ('Manifestó do Grande Oriente Lusita-
no contra a Loja Regenera<;ao etc. —Se publicó al frente de la misma. Lisboa, 1829.
250. Censura, ou informa^ílo acerca del folleto anónimo «Exposi(;ao franca so-
bre a Ma<;onaria, por un ex ma<;on que adjurou a sociedade.— Al principio de dicho
folleto. Lisboa, 1828.
2,51. CewsMrfl para la reimpresión de la tragedia ./'«ye/. — Se publicó en el pe-
riódico Chaveco liberal, de José Ferreira Borges. Londres, 1829.
252. Censura de una relación de fiestas celebradas en 1828 en la iglesia de la
Encarnación, publicada por uno que se firmaba «O Boticario apedrejado». —Se pu-
blicó en la CollecQño citada en el núm. 31.
253. Carta anonyma a Academia Real das Sciencias em 1820. — Salió en la Mis-
cellanea citada en el núm. 184.
Vil. Miscelánea: historia y obras sueltas.
254. Se le atribuye la redacción de la Gazeta de Lisboa desde Marzo de 1792
hasta fin de año.
255. Historia de Portugal, composta por urna sociedade de littera-
tos inglezes, traduzida por Antonio de Moraes Silva, e agora novamen-
te accrescentada com varias notas, e com o resumo do reinado da
Rainha N. S. até o anno de 1800. Tomo IV. Lisboa, Typ. da Acad' Real
das Sciencias 1802.-8.°
Pertenece al P. Macedo, aunque no se declara su nombre, desde la pág. 74 has-
ta la 150, conclusión del tomo. Existen ejemplares de este trabajo impreso por se-
parado que consta de 80 págs. con su Índice.
Una edición de esta obra en tres tomos, sin expresarse si en la misma se contiene
el trabajo del P. Macedo, se anuncia en un Catálogo del librero de Lisboa Manoel dos
Santos con esta portada:
Historia de Portugal. Composta em inglez por uma Sociedade de litteratos, tras-
ladada em vulgar com as notas da edi^ao franceza e do traductor portuguez, Antonio
de MorSes da Silva, e continuada até os nossos lempos. Nova edifño Por Hippolyto
José da Costa. Tomo I. Londres: Na Offic. de F. Wingrave, T. Boosey, Dulau e Co.
E. Lackington, Alien e Co. 1809.-8.°
El primer tomo consta de X-271 págs., el segundo de lV-272 y el tercero de
VI-248.
Añádese que es una edición muy apreciada y no vulgar.
256. Elogio de Mattheus Fernandes. —SaMó anónimo en \a colección intitulada
Retratos e elogios dos vardes e donas que illustraram a Nafao Portuguesa, publi-
cada por Pedro José de Figueiredo en 1806.
257. Carta de despedida ao resto do exercito francez, pelos fiéis e honrados por-
tuguezes. Lisboa, na Offic. de Simáo Thaddéo Ferreira 1808.-1.°
258. O SEGREDo revelado, ou manifestacáo do systema dos Pedrei-
ros livres e ílluminados, e sua influencia na fatal revoluQSo franceza.
MACEDO 29
Obra extrahida das Memorias para a historia do Jacobinismo do abba-
de Barruel, e publicada em portuguez, etc. Parte I. Lisboa, na ímp. Re-
gia 1809.-8.*
—Segunda edi'cáo. Ibid. na Imp. de Alcobia 1810.-8.° deXVI-108 págs.
Parte II. Lisboa, na Imp. Regia 1810. -8.» págs. 109 a 238, siguiendo la numeración
anterior.
—Segunda edii;ao. Ibid. Typ. de Desiderio Marques LeSo, 1820.-8."
Parte III. Lisboa, na Imp. Regia 1810.-8.° de XII-125 págs.
—Segunda ediqao. Ibid. Typ. de Desiderio Marques Leáo 1816.-8.'^
Parte IV. Lisboa, na Imp. Regia 1810.-8." de XII-124 págs.
—Segunda edi^áo. Ibid. Typ de Desiderio Marques Leáo 1820. - 8."
Parte V. Lisboa, na Imp. Regia 1811.-8.° de XIV-208 págs.
Parte VI. Ibid. 181 ¿.-8." de VIII-112 págs.
No se sabe con certeza la parte que tuvo el P. Macedo en la traducción de esta
obra, pues mientras alguno afirma que sólo los prólogos son suyos y que la totalidad
de la versión pertenece a Benvenuto Antonio Cayetano de Santos, otros, como Silva,
aseveran que tradujo la mayor parte, pues a lo menos de la VI vio el citado bibliógra-
fo el original autógrafo, que sirvió para la impresión, de letra del P. Macedo. Este
afirmó, sin embargo, en su folleto. Os Sebastianislas, al tratar de las dos primeras
partes, que sólo la segunda era suya.
Existe uní traducción del portugués al castellano por un anónimo, impresa en Se.
villa el 1813, no sabemos si de las seis partes o sólo de alguna o algunas de ellas.
259. Relafáo das festas do Loreto Lisboa, na imp. Regia.— 4.° de 4 págs.
Sin nombre de autor y año de impresión, mas uno y otro dato se tienen por explo-
rados; sobre lo primero el estilo manifiesta sobradamente que el opúsculo fué escri-
to por el P. Macedo, y con respecto a lo segundo, debe de datar la impresión de 1814,
año de la vuelta de Pío VII a Roma, que es el asunto del folleto.
260. Representafíio feita ao Intendente Geral de Policía em 1818 contra Pato
Móniz.— Salió en el núm. 94 del Portugués Constitucional Regenerado (1822.)
Pato Móniz, o Muñiz, fué uno de los primeros, si no el principal adversario con
quien constantemente hubo de lucliar el P. Macedo en las lides literarias, y cierto que
no debía irle en zaga en el uso del diccionario bufonesco. Ya en 1812 había publicado
una sátira titulada Elmiro, invectiva procaz y virulenta contra el P. Macedo a quien,
en el encabezamiento del prólogo-dedicatoria, comienza por llamar Reverendo Ex-
frade, vulgo o Mestre Soliloquio, ou o Camoes da Bombarda, y en 1817 probaba que
le había quedado mucho en el tintero con la publicación de Agostinheida: poema he
roi-cotnico em nove cantos, que vino a llenar la medida e hizo necesaria la interven-
ción de los tribunales en la contienda a ruegos del P. Macedo; éste no por eso cesó a
su vez de fustigar a su rival, combatiéndole con las mismas armas y devolviéndole
reformado y ampliado el vocabulario de dicterios, ironías y sarcasmos a que tanto se
prestaba su fecunda e inagotable fantasía.
261. O ARREPENDiMENTo premiado: historia verdadeira, que a Illus-
trissima Sra. D. J. T. D. B. L. D. S. P. E. C. (D. Joanna Thomasia de
Brito Lobo de S. Paio etc.) Offerece ***. Lisboa, na Imp. Regia 1818.
S.'* de 82 págs.
Es traducción de una novelita inglesa.
262. Discurso para a abertura do Seminario episcopal d' Elvas. Lisboa 1816.-4.°
263. Ladainha da paixáo de nosso bendito Salvador, traduzida
litteralmente de um cathecismo inglez intitulado «Chave do Paraiso,»
impresso em Londres em 1732, etc. Lisboa, na Imp. Nacional. 1821.
12.» de 32 págs
30 MACEDO
264. AnnUHcio para a publicando de um intentado perioc/tco: «Pedro de Malas-
artes.» 1821.
265. Prospecto para a publifáo do jornal «Escudo da Patria. «1823.
266. Annuncio ao publico.— Tiene al fin: «Forno do Tijolo 6 de Septembro de
1824.» Lisboa, na Imp. Regia.
Es un prospecto de sus sermones que intentaba publicar coleccionados en diez to-
mos, comprendiendo cada uno doce sermones. .Vo se sabe que el .proyecto se rea-
lizara.
267. Modo praticu de ganhar o sagrado jubileu do anno sancto,
conforme as disposigóe.s da bulla do Summo Pontífice Leáo XII. Lis-
boa, na Imp. Regia 1826.
12." de 24 págs]
268. Novena da Sanctissima Virgen Mae de De us e Senhora nossd,
cuja sacrosancta imagem, milagrosamente apparecida em uma gruta
junto a Carnachide, se venera na basilica de Sancta Maria. Disposta e
ordenada por J. A. de M. Lisboa, na nova Imp. Silviana 1827.
8.» de 55 págs.
—Nova edigao expurgada de muitos erros com que se imprimiu a primeira Lis-
boa, na Imp. Regia 1832.-8.° de 62 págs.
269. Requerimento feito en nome do coronel Raimundo José Pinherio.— Fol.
270. Bela(.do das operacjoes militares da expedicao, que debaixo do comando do
chefe d' esquadra da armada real José Joaquim da Rossa Coelho, foi mandada aos
Agores, para bater os rebeldes da ilha Terceira. Lisboa, na Imp. de Toáo Nunes Este-
ves 1829.— 4." de Vlll-63 págs.
.Salió anómima, pero se sabe de cierto que es obra del P. Macedo.
271. Disticos que se puziram na grande illuminagao do bairro de Belem. 1828.
—Fol.
VIII. Obras manuscritas en verso.
272. A Thebaida de Stacio, traduzida em portugez.— Parece que la traducción
data de 1797 y sólo se conserva la de los seis últimos libros que debía de ser el tomo
segundo; el primero se perdió en ocasión de haber mandado buscar la obra el Padre
Macedo.
273. Zai la: tragedia original em cinco actos. -Se representó a fines de 1804 o
principios de 1803 en el teatro da rúa dos Condes, pero el Intendente de Policía la
mandó retirar y no volvió a salir a la escena.
274. Panegyrico ao Ex. ""> e Rev. "«> S. D. Fr. Manuel do Cenáculo Villas-
boas, Bispo de Be ja, etc.— Fué escrito cuando el autor era aún religioso. Consta de
300 versos rimados y una dedicatoria en prosa.
275. A Crea(ao: poema em oitavas rimadas. -No existe más que una copia del
canto primero que consta de 108 octavas y un extenso prefacio en prosa El autor
quemó la obra original con otros escritos suyos en 1815 en que se vio amenazado de
prisión .
Este poema se imprimió en 1865. Lisboa na typ. do Panorama —8 " X-38 págs.
276. Dos odas de gusto horaciano, compuestas en 1813.
277. Ode a Francisco Freiré de Carvalho. cuando éste era religioso agustino.
278. Ode ao eruditissimo senhor José Maria da Costa e Sylva.
Especie de centón de versos, frases y vocablos escogidos de las composiciones
poéticas de Costa y Silva, Bocage, Pato Móniz y Santos y Silva, destinado a ridiculi-
zar el estilo y lenguaje de estos y de otro= poetas de aquel tiempo. Consta de 105 ver-
sos y fué escrito en 1812.
MACEDO 31
279. Ode por occassiS.0 da /estividade de N. Senhora das Dores, celebrada etn
Faro em 1827 —Consta de 96 versos.
280. Ode saphica, em applauso do regresso do Snr. D. Miguela Portugal em
7525.— Tiene 36 versos.
281. Satyra (J.*) a Manuel Maria Barbosa du Bocage.- tüscrita acaso en 1801. Es
una especie de epístola y consta de 287 versos.
282. Satyra a Nuno Alvares Pereira Pato Moniz. - Fué motivada por los sonetos
de éste en que censuraba la traducción de Horacio por el P. Macedo. Fué escrita en
1806, y se compone de 204 versos.
283. Satyra contra os poetas contemporáneos. Compuesta en ISOo o 1807. El
autógrafo está incompleto y sólo llega al verso 516.
284. Epístola a Francisco Freiré de Carvalho, fechada en 21 de Mayo de 1808.—
Consta de 125 versos.
285. Elogio dramático recitado em um theatro particular em Villa-franca de
Xira etn 24 <te Junho de 18 18.- Son interlocutores los Genios de Portugal y el
Brasil y se compone de 49 versos.
28b. O voto satisfeito: drama allegorico na eleigáo da Ex.™» Sr." D. Jacinta Eu-
genia de Abreu Coutinho para abbadessa do mosteiro de Cós.-.Son interlocutores
las tres Gracias y consta de 83 versos.
287. Monologo recitado no theatro da rúa dos Condes, em urna representafCío
dada a beneficio do cirio de N. S. do Cabo. -Ti versos.
288. LOa para se recitar na Jestividade de N. S. das Dores etn Faro, no mes
de fulho de 1827 . - En versos octosílabos.
289. Dose inscripcoes destinadas para se coUocarem na illumin3 9áo que se fez
na praga de Belem, em applauso do anniversario do regreso de sr. D. Miguel em 1828.
290. Fuera de las composiciones mencionadas, existen algunos .sonetos, cuarte-
tas, octavas, etc., etc., que no merecen la pena de catalogarse.
Las siguientes no deben imprimirse, pues ni aun un detenido expurgo las haría
dignas de salir al público.
291. Satyra a D. Gastáo Fausto da Cámara Coutinho.- Incompleta, de solos 168
versos. Escrita en 1805.
292 Parodia do elogio que em a noute do seu beneficio recitou a primeira ac-
triz, a senhora Marianna Torres, no theatro da rúa dos Condes. -Escrita en 1812
contra Antonio Javier de quien es el elogio a que se alude. Comprende 98 versos y se
imprimió varias veces clandestinamente.
293. Epicedio a morte dos Periódicos. Sátira escrita en 1814, en tercetos ende
casílabos; consta de 124 versos. En algunas copias lleva por título: O enterro do Te-
le grapho.
294. Resposta dos amaveis assignantes do Telegrapho a despedida que no ulli-
mo numero Ihesdirigiu opal -ir ata Oliva. —De 177 versos, compuesta enEnerodel8l5.
295. Traduccao da Epístola a Priapo.—De\ original italiano que Pirón imitó en
francés. Son 209 versos y se imprimió clandestinamente.
296. Carta de Gonzalo Annes Bandarra, escripia a Joao Baptista da Fundí
(do, achada pela prela Susanna do Rosario na boca de un calhandro, que la vasar
a pra?a.— Compuesta en 1809; de 96 versos.
297. Asstm o querem, assím o tenham: Satyra pelo execulor da alta justifa.
-üe 502 versos precedida de un prólogo en prosa Fué compuesta en 1814 y aumen-
tada después con una larga invectiva contra los médicos de más nombradla que había
en Lisboa.
A esta sátira contestó con otra, que se conserva también manuscrita, Juan de
Mata Chapuzet.
298. Decimas satyrícas— Son ocho y fueron compuestas con motivo del casa-
miento de un hijo del Marqués de Táñeos.
299. Sonetos, epigramas y otras composiciones cortas.
32 MACEDO
IX. M WUSCRITOS E.\ PROSA.
300. Parecer acerca da situafiio o estado político de Portugal depois da
sahida de S. A. R. para o Brasil, e invascio que neste reino fiseram as tropas
jranzesas.- 4.° de 50 págs.
Está (echado a 29 de Mayo de 180S.
301. Resposta do general Marmont ao antigo redactor do i'felegraphO'i Mr. de
LO (Luis de Sequeira Oliva). -4.° de 38 págs.
IJeva la fecha de 27 de Noviembre de 1811.
30'i. Carta do doutor Manuel Mendes Fogata ao seu amigo transmontano,
sobre os periódicos do tempo. Datada a 29 de Marzo de 1812.— 4." de 46 págs.
303. Carta nos redactores do Investigador Portuguei. Fechada a 18 de Junio
de 1812.
304. O Boi no chao: obra extrahida dos manuscriptos do defuncto Enxota cSes
da sé de Lisboa, dada a luz por seu sobrinho André Calado.— 4.' de 62 págs.
Es una defensa de José Luis de Silva contra un impreso de José Ignacio de Men-
doza Hurtado.
305. Carta a Fr. Fortunato de S. Boaventura. Fechada el 6 de Diciembre
de 1828.-4.° de V6 págs.
Trata de la apología que Fr. Fortunato publicaba de los jesuítas, acerca de lo
cual había pedido al P. Macedo su parecer. No se imprimió porque los frailes de Al-
cobaza llegaron a persuadirse que !a publicación de dicha carta empeoraría en vez de
mejorar la causa de los jesuítas.
306. Resposta a censura que o P. M. Fr. Josc Joaquirn da ¡inmaculada Con-
ceifaojes ao folheto «Retlexáo previa ao «Espectador portuguez.» Fecha 30 de Mayo
de 1817.
307i Carta sobre assumptos de política geral, que eslava para ser inserta no
n." IX do Jornal Encyclopedico.—No se publicó por la mudanza de gobierno moti-
vada por la 1 evolución de 24 de Agosto de 1820. '
308. Collecfao das censuras feitas a varios livros e opúsculos, que Ihe foram
distribuidos para rever , na qualidade de censor do Ordinario, desde Abril de IS24
até Septembro de 1 829 —Son en número de setenta, todas en forma de cartas diri-
gid;is al Arzobispo de Lisboa. Son muy interesantes y dignas de la prensa por las va-
liosas noticias que contienen acerca de la política de aquel tiempo, del movimiento
literario e histórico que entonces existía en Portugal y también por los datos biográ-
ficos de muchos escritores.
309. Cartas de correspondencia particular— Son más de trescientas, y tienen
importancia excepcional las escritas en el período de 1 ViS a 1831. Como dirigidas a
diversidad de personas, en ellas se tratan asuntos muy variados, pero que el conoci-
miento de todos ellos contribuye para ilustrar la historia y sobre todo para estudiar la
vida y costumbres de aquel tiempo. Entre todas, existe una colección de más de
setenta dirigidas a una monja, y todas son por demás curiosas e interesantes.
Además de las obras impresas y manuscritas hasta aquí reseñadas, sábese con
certeza que el P. Macedo compuso otras cuyo paradero no ha podido averiguarse. En
este caso se encuentran las siguientes, con excepción de los tres últimos números:
310. As horas da ntanhS: Poema.
311. Mahomet II: TragQá\&.
312. O Pae por forca: Comedia.— El autor decía que era su mejor composición
teatral. Se representó en el teatro de la rúa dos Condes en 1829 y el manuscrito des-
apareció en manos de los actores.
313. O Estalajadeiro logrado: Comedia.— La cupo ignal suerte que a la an-
terior.
314. Discurso acerca do praser
315. El núm. 27 de la publicación Besta Es/olada, y que debía llevar por título
MACIPE 33
Os traques da Besta, no se sabe dónde fué a parar por haberle negado su licencia
la censura.
316. Epístola, dirigida a Bocage,, mencionada por éste y ponderada por los que
la leyeron.
317. A Metamorphose de Lereno em papagaio. - Citada también por Bocage.
318. Od'j aos túmulos dos reís, de la cual se hablaba con elogio.
319. Sermao citado por el mismo autor y que dice fué escrito para ser predicado
f n la ñesta de la instalación de las Cortes; además una poesía referente a lo mismo.
320. Muchas poesías sueltas, de todos géneros.
321. Muchos sermones que se le encomendaron y que fueron escritos por él para
que otros los predicasen.
322. Varias memorias o requerimientos que le pidieron individuos particulares.
323 Finalmente, el mismo P. Macedo da noticia de haber quemado en 1822 el
tercer tomo que tenía escrito de una historia de África, pero no falta quien niegue
la veracidad de su aserto.
324. Parecer que dea o P. Asostinho de Macedo sobre a situagáo, a que ficou
reducido este reino depois da sahida de S. A R.e entrada das Tropas Francesas,
escrito a 29 de Maio de 1808, e apresentado a T^a Garde a U de Junho seguinte.— M. S.
de 25 hojas sin numerar en 4."
Es inédito y como tal se anuncia en un Catalogo da Livraria Coelho, de Lisboa,
núm. 11, pág. 56 (Lisboa, 1916).
32f). .Martins Carbalho insertó en su periódico Conimbricense, núms . 2449
y 2450, de 14 y 17 de Enero de 1871, cinco cartas del P. Macedo, cuatro de ellas dirigi-
das a Fr. Domingo de Carvalho, y la quinta a Fr. Cristóbal Enríquez con fecha
de 1829.
326. Últimamente, se publicó el siguiente tomo, que ha de contener gran parte
o todos los manuscritos que pueden caber dentro del titulo de la siguiente portada,
la cual se copia en esta forma:
Obras inéditas de José Agostinho de Macedo. Cartas e opúsculos documentando
as Memorias para a sua vida intima. Com urna profagáo critica de Theophilo Braga.
Lisboa, Typ. da Academia, 1900.-8." de48 -h 320 págs.
Macipe (Fr. Juan).
Latassa pretende hacerle Zaragoza- fundación de aquel convento y la de la
no fundado en que el apellido se veía cita de Uztarroz del nombre de dicho
en Zaragoza, y cita para su propósi- P. Prior en 1638; esto dado caso que no
to un lugar de la Historia del P. Jor- sea autor nuestro'religioso de un ma-
dán, donde se trata de un P. Hipólito nuscrito que lleva la data de 1615, por-
Macipe, natura] de dicha ciudad, en que si se probara esto, tendríamos por
cuyo convento agustiniano profesó a averiguado ese año para su Priorato.
M de Abril de 1633(1). Del P. Juan se El P. Jordán relata la fundación del
sabe de cierto que fué Prior del con- convento de Loreto y el establecimien-
vento de Ntra. Señora de Loreto, de to allí de los Agustinos, pero sólo ha-
Huesca, pues con tal título figura al bla del primer Prior no continuando la
frente del manuscrito que se le aíribu- serie de los que le sucedieron, como
ye, y debió de desempeñar el cargo a acostumbra hacerlo con otros conven-
fines del siglo XVI o principios del tos (2).
XVII, a juzgar por las fechas de la Contra lo afirmado por Latassa so-
cu Este religiosa llegó a ser Vicario General del convento de la Esperanza, de Ñapóles, y Confesor del
Conde de Monte Sarcho, de la casa de Abalos.— V el P. Jordán III, 188.
(2) La relación dedicada por el P. Jordán a la fundación del convento de Loreto ocupa las págs. 211-21¿
del tomo III de su Historia y parece calcada en la que trae el cronista Andrés Uztarroz en la Defensa que
3* MACULET
bre la patria del P. Macipe, tenemos a clusión- Por esta causa no aceptamos
Blasco, el cual le hace natural de Hues- lo escrito por el mencionado biógra-
ca, sin discutir siquiera su aserto y sin fo por no alegarse fuente alguna de
añadir, por otra parte, otras noticias información que lo autorice, pero lo
biográficas a las apuntadas por el bi- consignamos por si pudiera servir de
bliógrafo aragonés por las cuales pu- orientación a quien tratare de averi-
diéramos deducir que nuevas investí- guar lo que haya de cierto sobre nues-
gaciones le habían llevado a esa con- tro autor.
Con el título de Lumen domus nos dejó el P. Macipe una historia o relación del
convento de Loreto, la cual cita Andrés Uztarroz en su Defensa de la patria de S.
Laurencio (Zaragoza, 1638), pag. 210, con estas palabras: «Em el libro llamado Lui>ien
domus, que compuso el K. P. Fr. Juan Macipe, Prior de Loret, leí que era tradición
mui antigua que la casa de N. S de Loret fué una Torre, o Granja de los gloriosos
Santos Orencio, i Paciencia Padres de Laurencio i San Orencio Obispo deAux...
También se advierte en este libro M. S. que se engañó Baronio en decir que los Pa-
dres de san Laurencio fueron Martyres, aviendo sido Confessores...»
Nicolás Antonio vio esta noticia y la reprodujo con la cita correspondiente de la
Defensa, pero sin añadir nada de suyo, en la pág. 2ó6, tomo II de la Bibíiotheca nova
(L* edición); le bastó a aquel bibliógrafo leer el nombre de Baronio en el texto de Uz-
tarroz para colocar al P. Macipe en la segunda parte de su obra; los reimpresores de
ésta, sin embargo, no debieron de creer que estaba bien colocado y no solamente co-
metieron un error manifiesto al trasladar el artículo a la Bibíiotheca vetus, pág. 371
del tomo II, sino que incurrieron en nuevo desliz transformando el apellido Macipe en
Mancipe.
Latassa. apoyado en Nicolás Antonio a quien alega como autor principal de la no-
ticia del libro, da a éste el titulo de Historia del origen del Convento de Loreto y su
estado anterior, juzgando, naturalmente, lo que debía ser, pues no da pruebas de ha-
ber visto el manuscrito y ni siquiera el párrafo de Uztarroz. Y por fin Muñoz y Rome-
ro copió servilmente a Latassa, reproduciendo la misma cita de la Bibíiotheca nova^
alegación que estaba en su punto en el bibliógrafo aragonés, pero es intolerable en
el siglo XIX, en una obra premiada, cuando nadie usa la primera edición de Nico-
lás Antonio sino en casos contados y particularísimos. Amplió también de su propia
cosecha el título del manuscrito en cuestión en esta forma:
Historia del origen del convento de Loreto, cerca de Huesca, y de su estado, por
el P. Fr. Juan MacipCj de la orden de San Agustín.— M.S.
A continuación añade Muñoz y Romero: «Hl Sr. Marqués de Fidal tiene un MS.
con el título." Libro de la antigüedad de esta casa de Ntra. Sra. de Loreto la Real de
Huesca y de otras cosas pertenecientes a la hacienda- Año 1615. Presumimos que esta
obra sea la citada, del P. Macipe.»
— Latassa, II, 189 de sn Biblioteca nueva (1." edición).— Muñoz y Romero, pá-
gina 141. -Cosme Blasco, Huesca biográfica, pág. 126.
Maoulet de ia Merced (Fr. Regino).
Nació en Hiero de Navarra el 7 de nada la carrera eclesiástica, explicó
Septiembre de 1876 y profesó an el co latín en el mismo colegio, desempe^
legiü de Monteagudo de los PP. Rece- ñando al propio tiempo el cargo de
lelos el 16 de Octubre de 1892. Termi- Vice-Maestro de novicios. En 1898 fué
después se citará, a lo menos en mucha parte, o habrá que convenir en que los dos historiadores tuTieron
a su disposición las mismas fuentes. Los Agustinos tomaron posesión de la iglesia antigua a principios del
afio 15S4 siendo designados para el caso por los superiores de la Provincia de Aragón los PP. Pedro Malón
de Chaide, Juan Buitrón, Diego de Navarra y Jerónimo de Aznar, conventuales del de Huesca.— V. Revista
Agusliniana, XI, 273 y Archivo histórico Hispano-Agustiniano, XI, 145.
MACULET 35
enviado a Colombia, explicando en el regresando a la península en 1911 con
convento de El Desierto las cátedras el cargo de Prior de Sos, el que dejó
de Derecho canónico e Historia ecle- en 1913 para pasar de nuevo a Colom-
siástica durante un año, pasando en bia. Estuvo en Bogotá hasta 1915, en
Julio de 1900, con el nombramiento de que se trasladó a Támara de Secretario
profesor, al colegio de Bogotá, donde del Vicario Apostólico, y desde el año
estuvo hasta el año siguiente. De vuel- siguiente ha residido en varios puntos,
ta en El Desierto, se ocupó en las mi- En Enero de este año l'^l'^) ha sido
siones. Fué nombrado Secretario de nombrado Subprior del convento de
Provincia en 1902, Prior del convento El Desierto,
mencionado en 1906, Definidor en 1908,
1. Según el P. Sádaba, «ha escrito una brilante defensa de los PP Misioneros
de Cúcuta; firma el prólogo de la novela EL Doctor Navascués, del P. Pedro Fabo,
y en la revista Apostolado Doméstico, núm. de 15 de Octubre de 1906, ha dedicado
un sentido artículo a la memoria del limo. Sr. Moreno.»
Con respecto al prólogo citado, puede verse la descripción de la novela del
P. Fabo en la pág. 373 del vol. II.
El artículo sobre el limo. Sr. Moreno no le hemos visto y acerca de la defensa
sobredicha he aquí nota de la tirada aparte:
República de Colombia. Glosa y comentarios sobre la cuestión de
los RR. PP. Agustinos Recoletos en Cúcuta. Por el R. P. Fr. Regino
Maculet de la misma Corporación. Con la licencia necesaria. Pamplo-
na. Reimpreso en la Tipografía de la Diócesis. 1904.
^.° de 98 págs.
«El motivo ocasional para escribir esta obra fué la persecución escandalosa que
un sacerdote de la Diócesis de Pamplona levantó por la prensa contra la fundación
de la Casa-Colegio en Cúcuta de los Candelarios. Salió a la palestra el P. Maculet
y lanzó esta apología, que cayó como una bomba entre los adversarios. Con ser
labor de polémica, está redactada con ánimo sereno y lenguaje mesurado, y sobre
todo con razonamientos y pruebas irrecusables. Todo lo cual debió de influir no poco
para que el el jefe de la bandería reconociese su error y tuviese el valor y la mag-
nimidad suficientes para estampar una protesta dirigida al Diocesano. >
También se consignan a nuestro autor las dos obras siguientes:
2. Réplica al Jolleto <iReá\icc\6n áesa.\va]es-i>. -M.S.
3. Viaje por la región de Tumaco.—M.S.
P. Sádaba, pág. 813.— P. Fabo, Restauración, etc., pág. 319.
4. Ha colaborado en los periódicos y revistas siguientes de Colombia: La Ver-
dad y La Sociedad, de Bogotá; El Derecho, El Nuevo Tiempo y el Boletín Dioce-
sano, de Tunja; Veritas, de Chiquinquirá^ donde publicó un artículo titulado El Re-
publicantstno y El Catolicismo, que llamó la atención por su valor y doctrina.
5. El Órgano y el sentimiento cristiano-— Discurso pronunciado con motivo
de la inauguración de un nuevo órgano en la iglesia de PP. Recoletos de Bogotá y
publicado en la Revista de instrucción ptlbtica.
6. De nuestras misiones del Pacífico.— Doce artículos publicados en el Apos-
tolado doméstico en 1917.
7. De nuestras misiones orientales (de Casanare).— Ocho artículos publicados
en la misma revista el 1918.
8. El Santo de actualidad.— SsiMó en id. y versa sobre el V. P. Ecequiel Mo-
reno.
36 MACHÍN DE VELASCO-MACHO
Machín de Velasco (Fr. Felipe).
Fué elegido Provincial en el Capítulo celebrado en Lima a L'l de Julio de 1733
desempeñando su cargo durante cinco años, hasta el 14 de Octubre de 173S, en que
se tuvo el siguiente Capítulo presidido también por nuestro biografiado. Por su di-
ligencia se consagró una fiesta solemnísima en nuestro convento de Lima al fausto
acontecimiento de la elevación a la púrpura cardenalicia del Emmo. ü. Fr. Gaspar
de Molina y Oviedo. Publicóse la relación de aquella tiesta por el Dr. D. Pedro de
Peralta Barnuevo y Rocha, suscribiendo el P. Machín una dedicatoria al nuevo
Cardenal fechada en Lima a 12 de Junio de 1739. Véase la descripción del impreso
de referencia, donde hay otras notas literarias del P. .Machín de Velasco, en el ar-
f'culodelP. Díaz González, pág. 236 del vol. II.
— I^. Monasterio, Recuerdo etc., pág. 188.
Macho (Fr. Julián).
En el número correspondiente al 31 de Marzo de 1881 de El Averiguador Uni-
versal, revista dirigida por D. José María Sbarbi, se insertó el siguiente suelto fir-
mado por el actual Rmo. P. General de la Orden agustiniana, Tomás Rodríguez:
«El Sr. D. Adolfo de Castro, en sus preliminares a la colección de Filósofos espa-
ñoles de la Biblioteca de Rivadeneyra, dice: El agustiniano y doctor en Teología
Fr. Julián Macho, tradujo y publicó en lengua francesa en Lyon, el año de 1477, el
Specíilum viíce humance, de D. Rodrigo Sánchez de Arévalo, natural de Nieva
(140tl47u), intitulándole Le miroir de la vie humaine; el P. Farget hizo otra ver-
sión francesa el año de 1482, edición de las más peregrinas de que hay memoria.»
.¿El P. Julián Macho es español? ¿Es agustino y español el P. Farget? ¿Podría pro-
porcionársenos datos de la vida de ambos?» A estas últimas preguntas respondió
Fr. P. T. en el número de 30 de Junio de dicha revista con los datos que sobre el
P. Farget traen los PP. Ossinger y Lanteri, pero ni una palabra se añade sobre
el P. Macho.
La indicación preciosa de Castro que es extraño no se halle consignada en Ni-
colás Antonio, pero que hemos visto hasta en Enciclopedias manuales, nos ha ser-
vido de estímulo para buscar noticias biográficas de ese P. Julián Macho, no ha-
biendo dado nuestras pesquisas, por desgracia, un resultado satisfactorio. La es-
critura, sin embargo, del apellido de origen netamente español, es para nosotros
'.'na razón fuerte que nos inclina a creer en la nacionalidad española del P. Julián,
y por lo tanto a vindicar para él el derecho de figurar entre los escritores de nues-
tra patria. En los títulos de sus producciones se le llama Doctor en Teología y re-
sidente en el convento agustiniano de Lyon, únicos datos que acerca de él se apun-
tan, y con respecto al segundo, de ser o pertenecer al convento mencionado, cree-
mos que en nada ha de perjudicar su nacionalidad, teniendo presente la frecuencia
con que en aquel siglo se enviaban religiosos españoles a estudiar o a enseñar en
las Universidades de París y Tolosa y los muchos que de seglares pasaban a Fran-
cia ingresando allí en los conventos de la Orden, de lo cual se podrían citar nume-
rosos ejemplos. De nuestros religiosos, tanto españoles como portugueses, conde-
corados con grados académicos hasta mediados del siglo XVI, podemos asegurar
con certeza que en Francia o Italia los consiguieron, cursando en sus centros de
enseñanza las ciencias eclesiásticas y profanas o ejerciendo en los mismos el profe-
sorado. Que hubo muchos que no volvieron a su patria afiliándose a conventos ex-
tranjeros, es cosa tan notoria en nuestras crónicas, que por nadie puede ponerse en
duda. Que uno de esos fuera el P. Macho, aunque su nombre no se encuentre en las
historias de la Orden por una omisión inexplicable, es, a nuestro juicio, una prueba
concluyente ese apellido que jamás hubiera adoptado un francés en su forma caste-
llana. Con estas razones a nuestro favor no debemos esperar que se discuta el de-
recho del P. Julián a ocupar un lugar en el Ensayo, y en último término si nuevas
MACHO 37
investigaciones diesen a conocer datos ignorados que le negasen ese derecho, no
por esto se ha de decir que obt amos de ligero recogiendo las presentes notas.
Con respecto al P. Farget, colaborador del P. Julián en algunos de los traba-
jos y autor o traductor exclusivo de otros, nuestros escritores le dedican breve
nota biobibliográfica, como luego veremos, nota que ampliamos con nuevos datos
aprovechando esta coyuntura, aunque no sea más que para recordar a nuestros bi-
bliógrafos los justos motivos que deben estimularlos a estudiar y dar a conocer
nuestras celebtidades, entre las cuales no dudamos incluir al P. Farget. No ha fal-
tado quien nos ha advertido que este Padre pudiera ser catalán, por no ser aje-
no su apellido a la lengua catalana.
La reseña de las ediciones, incunables en su mayoría, que de las obras de los
autores mencionados ofrecemos a los lectores, está muy lejos de ser completa en
todos sus pormenores bibliográficos, y más bien ha de calificarse de esqueleto de
bibliografía, pues la carencia de tipos de imprenta nos ha obligado a desistir de co-
piar íntegras las notas de muchas ediciones. En su mayor parte han de tomarse,
por lo tanto, estas notas a título solamente de información o por vía de indicacio-
nes. Porque deseamos que esta advertencia se tenga presente, la consignamos,
pues es de creer no falte quien encuentre deficiencias.
1. Cy commence le liure intitule le miroir de vie humaine fait par
rodorique espaignol euesque de Zamorésis Ouquel toute creature hu-
maine mortelle en quelque estat que elle soit establie ou en office spiri-
tuel ou temporel pourra veoir de chascun art et maniere de viure les
pro.speritez et aduersitez et les enseignemens de droitement viure Le-
quel liure a este transíate de latin en francois par frere Julié doc-
teur en theologie du conuent des freres sainct augustin a lion sur le
rosne En lan mil cccclxxvij.
Al Jin:... impsse a lyon sur le rosne p bartholomieu buyer citoien dudit lyon
le huytiesme iour du mois de iuillet la mil quatre cens septante et sept DJEV SOIT
LOE.
Fol. de 141 hs. s. n., a dos columnas de 29 líneas. Letra gótica. Signaturas, a-v.
Consta de dos partes terminando la primera en el fol. 77, luego hay una página
en blanco, y en la h. 78 v. comienza la segunda. El primer folio del libro va ocupado
por los preliminares entre los cuales se halla la dedicatoria del autor, la del traduc-
tor y la tabla de los capítulos.
Primera edición de esta versión francesa y muy rara, según los bibliógrafos
franceses, en los cuales no hemos visto que la impresión se repitiera.
Graesse de quien copiamos el principio y fin de la obra, probablemente copió a
su vez a Brunet, el cual da la nota bibliográfica con ligerísimas variantes de ningu-
na importancia.
Seguida a esta edición ponen los bibliógrafos mencionados la versión del Padre
Farget publicada en 1482, pero Hain cita esta intermedia, rechazada por algunos:
— Le miroir de la vie humaine fait par Koderique Zamorensis transíate en fran-
(;ois par Fr. Julien Macho a Lyon par Bartholomieu Buyer ¡479. -Fol.
lia\n, en sn Repertorium Bibliogrnficiinj, núms. 13951, 13952 y 13953 cita las
ediciones de 1477, 1479 y 1482. De esta última he aquí la nota correspondiente, ad -
virtiéndose que es la traducción del P. Farget completamente distinta de la del
P. Macho. Copinger, en sus adiciones o suplemento a Hain, la describe, pero repro-
ducimos a Brunet por encontrarla mejor detallada y haber servido a los demás
bibliógrafos.
—Le Miroir de la vie humaine.
Al final: Imprime par Nicolás phillippi et Marc reinhardi de strasbourc lan mil
quatre cens * ociante * deux le. XX. iour daust.
38 _ MACHO
Fol. de 146 hs. s. n., a una columna, de 33 líneas. Letra gótica. Signaturas a.' -7'.
Con grabados en madera.
El libro comienza en la hoja n* de la siguiente manera; «a Ihonneur de dieu de
la gloríense vierge marie et de toute la court celestielle de paradis i. a la utilite de
toute la unión des catholi^s cristiens jcy commáce le lyure intitule le mvrouer de la
vie humaine... et fust compile par ung docteur et euesque nOme Rodeuaque de la
nation despagne.» Luego viene la tabla de capítulos 3' en la hoja séptima comienza
el texto.
Esta versión, dice Brunet, es más estimada que la anterior por los muchos gra-
bados que adornan el texto.
Como no lleva lugar de impresión, no ha faltado quien ha escrito que salió de
las prensas de París, pero se prueba con datos irrecusables que los impresores ci-
tados estaban establecidos en Lyon en aquellas fechas, y por consiguiente de esta
ciudad es la edición. Brunet habla también de una extensa nota sobre Fierre Sar-
get publicada por el editor de La Croix dii Maine, en la cual se afirma que la edi-
ción mencionada se hizo en Strasbourg, por haberse confundido el apellido de di-
chos impresores con esta ciudad. -V. a! citado Brunet, IV, columnas 1343 y sigs. y
Graesse, Tresor de livres rares et precieus, VI, 144.
Nicolás Antonio trata largamente de D. Rodrigo Sánchez de Arévalo en su BU
bliotheca vetus, II, 299, pero nada dice de las versiones francesas del Speculiim.
Acerca de tres ediciones latinas de esta obra puede verse Gallardo, IV, 444 y 445.
2. L' exposition et la vraie déclaration de la Bible corrigée par Ju-
lien Macho et Fierre Farget. Sin lugar de Imprenta [Lj^on, Barth. Bu-
yer, 1477].
Fol. de 354 hs. s. n. Signaturas a-y, A-V, AA-CC. A dos columnas de 27-28 líneas.
Letra gótica y grabados en el texto.
En el fol. 1." va un grabado.
Col. 1.*, comienza: «Cy commence lexposicio | et la vraye déclaration de la Bi-
ble tant du viel q du nouel I testament principalement suz I toutes les ystoires príci-
pales I dudit vieil et nouel testament | Nouellement faicte par vng tres e.xcellent
clerc lequel par | sa science fut pape Et apres I la translació a este veu leu et I co-
rret de poent en poent p \r \ venerable docteur maistre iulié | 3" lordre des augustins
de lió I suz le rosne.»
Col. 2.*, comienza: «[I] N principio ere | auit deus celun | et terram dixit q | deus
fiat lux et I facta est lux ...»
Fol. 353. col. 2.* lín. 10, concluye: «AMEN. 1 Cy finist de present liure | quiest
dit La vraye exposició | et declaración de la bible tant du vieil que du nouuel testa
I ment selon de lira et aultres | docteurs qui ont print pay | ne a declarer le tieuste
de la bi 1 ble Lequel liure auans quil | aye este mis a limpression A | este veu -v co-
rrige par venera | ble docteur Maistre iulié ma | cho religieulx de lordre sain | au-
gustin de Lyon sus le rosne.»
La hoja 354 en blanco.
—Otro ejemplar con las mismas indicaciones descriptivas del anterior, pero de
distinta impresión.
Fol. 1." en blanco. Fol. 2 aij, grabado.
Col. 1.", comienza: «Cy commence lexposicion | et la vraj^e declaración de la |
bible tát du vieil q du nouuel | testament principalement suz | toutes les ystoires
pricipales | dudit viel et nouuel testamét ' Nouellement faicte par vng | tres exce-
Uent clerc lequel par i sa science fut pape Et aprés la | translación a este veu leu et
I corret de poent en poent par | venerable docteur maistre iu | lien de lordre des
augustins | col. 2: de lion suz le rosne.
Fol. 262 v: Cy finist le liure des [ machabiens selon la bible et | commancent les
euuangilles.
MACHO 39
Fol. 353, colofón: «Cy finist ce present liure i qui est dit La vraye exposició I et
declaración de la bible tant du vieil que du nouuel testa | ment selon delira et aul-
tres I docteurs qui ont print pay | ne a declarer le tieuste de la bi | ble Lequel liure
auant quil | aye este mis al' impression A | este veu v corrige par venera | ble doc-
teur Maistre iulié ma | cho religieuls de lordre sain | augustin de lyon sus le rosne.»
Fol. 354 en blanco.
V. los núms. 2355 y 2356 del Catalogue general des incunables des Bibliothé-
ques publiques de France, par M. Pellechet (Paris, 1897).
—Otra edición también sin año, descrita por Hain, obra citada, núm. 3144.
Cy commencent les rubriches de ce present liure.
Sigue el texto del Viejo Testamento, y al fin:
Cy finit ce present liure.— A continuación:
Cy commence la Table du nouueau testament.
Al fin de la tabla: Cy finist la table du nouueau testament ensemble la declara-
tion dicelluy faicte et composée par venerable personna frere iullian [Macho) doc-
leur en Theologie de lordre saint augustin demourant au conuent de Lyon sous le
rosne, loue soit dieu Amen.
Folio, de 352 ff. numeradas, la última en blanco. Véase el suplemento de Copin-
ger, núm. citado de Hain, donde se da noticia más extensa de esta edición, pero sin
variaciones en los detalles que se han anotado en ediciones anteriores.
- Otra edición del mismo año que consta de 264 hs. (el Antiguo Testamento
solo), texto a dos columnas de a 31 lineas. En fol., sin numeración, signaturas
ni reclamos.
Fol. 1 en bl. Fol. 2, col. 1.* comienza: «[A] V com | manee | mét ere | a dieu le |
ciel et la | terre la | terre estoit vaine et vuide | . . .
Col. 2.*, comienza: homme ame viuant Et | apres. . .»
Fol. 263 V. conclusión: «la maison » au lieu dOt | dieu est sire et gouerneur | de
cy en auant | Cy finit cepre | sent liure.»
Fol. 264 blanca.
— Id. de la misma imprenta de Buyer el año 1478. Fol. a dos columnas de 31 lí-
neas. 288? hs.
Fol. 288, concluye: «au lieu dót dieu est sire et ! gouverneur de cy en avant. |
Cy finit ce present liure.»
—Id. de id. y del mismo año. Fol. de 256 hs.
Fol. 256 V. concluye: «tiennét yront en la maison ^ | au lieu dont dieu est sire ^
go I uerneur dicy en auant | Cy finist ce preset liure q est | dit la bible du viel
testamét.»
Existe otro ejemplar de la edición últimamente citada con una variante en las
palabras finales con que concluye el texto.
V. el autor citado, núms. 2357 al 2359.-Brunet, 1, 883, el cual dice que más bien
que traducción de la Biblia, es compendio y explicación de la misma.— Graesse, o.
c, 1, 372.
[Nouveau Testatnentf.—l^Mgánm, Bartholomaeus Buyer [1476].
Fol. de 304 hs. s. n. Signaturas, a-c as. x,, A-f. Texto a dos columnas de 29 lí-
neas. Letra gótica.
Fol. 1 en bl. Fol. 2, ti, comienza: «Cy commence la table du nouueau testa-
ment I En ce present volume qui est dit le nouueau | testament...»
Fol. 21 V. concluye: «Cy finist la table du nouueau testament ensemble | la de-
claración d' icelluy faicte t composee par venerable per | sonne Frere Julia docteur
en theologie de 1' ordre saint au | gustin demourart au conuent de lyon sus le
rosne | Deo gratias.»
Fol. 22 blanca. Fol. 23, comienza: «Cy commence le nouueau testament...»
Fol. 303 v., colofón: «AMEN i Cy finist lapocalipse et semblablement le nou-
ueau I testament veu et corrige par venerables personnesfrés | iuDien macho et pie-
40 MACHO
rre farget docteurs e theologie de lor | dre des augustins de lion sus le rosne Im-
prime en la dic I te ville de lion par Bartholomieu buyer citoycn dudit 1 lyon.»
Fol. 304 blanca.
-Otra edición de la misma imprenta, del año |1478j, con las mismas hs. y el
texto a dos columnas de 29 33 líneas.
Fol. 304, colofón: «Cy finist lapocalipse et i samblablement le nouueau I testa-
ment veu et corrrige p i col. 2": venerables persones freres | iuUien macho et pierre
far I get docteurs en theologie de | lordre des augustins de lyO sus | le rosne Im-
prime en la | dicte ville de lyon par Bar I tholomieu buyer citoien du | dit lion.»
V. el autor citado, núms. 2363 y 2364, y Brunet, V, col. 746. Este segundo da
cuenta de otra edición de la cual apunta los siguientes detalles:
—Lyon, par Bartholomieu Buyer, sin fecha.
Fol. de 301 hs. sin numerar de a 28 líneas página. Texto a una columna. El ape-
llido Farget salió impreso Sarget.
Graesse, VII, 92.
— Copinger menciona esta edición de Bartolomé Buyer, 1478, de solo 281 hojas.
Fol. 1: Cy commence la table du nouveau testament...
Al fin de la tabla: Cy finist la table du nouveau testament ensemble la declara-
ción d' icelluy faicte t. composée par venerable personne Frére lullian docteur en
Theologie de 1' ordre saint augustin...
Texto: Cy commence le nouveau testament. .
Fin: soit tot fait et vees cy que ie viens tot Celui est bieng eu [falta lo restante).
Según puede observase en las presentes notas, en la mayor parte de las edicio-
nes figura solo el P. Macho como revisor de la obra y autor siempre de la tabla, lo
cual sería acaso debido a que las primeras ediciones se harían sin intervención del
P. Farget.
3. Legende des sainctz nouueaulx.
Al final: «Cy finist ce presSt liure intitule legende des saits nou-
ueaulx q ont este prls et collige en vincet historial en diuers lieux lesqlz
saints ne sont point inserez dedens la grande legede Imprime p bartho-
lomieu buyer citoye de Lyon sur le rosne viue et corrige par reuerends
peres maistre iuliant de lordre de saint augustin t maistre iehan batha-
lier de lordre des iacopís docteurs en theologie du dit lyon le vinctiesme
iour daoust la mil quatre cens septáte sept.»
Fol. de 126 o 127 folios, a dos columnas, de 27 líneas. Signaturas a-i. Letra gó-
tica. Con grabados en madera.
En el primer folio se lee el siguiente sumario: «Cy apres sensuit la table de ce
present liure qui est intitule legende des saitz nouueaulx pour plustost trouuer les
saítz q procedent selon le nombre destoilles.»
A este ejemplar reseñado por Brunet, III, 939, parece faltarle una hoja en la
signatura h\ de ahí que en la numeración de las hojas ponga 126 o 127. Las 6 prime-
ras no llevan signatura ninguna.
El 1'. Macho publicó este volumen luego de haberse impreso por el mismo tipó-
grafo Buyer en 1476 el titulado <s Legende doree, dicte la vie de saints en francois»,
escrito en latín por Jacobo de Vorágine con el título de Áurea legenda, alias His-
toria longobardica, y también Legenda Sanctorum, publicada en francés por el
Miro Juan Batallier. Después se imprimieron juntos, en un volumen, los dos edi-
tados en 1476 y 1477 también en «Lyon par les maitres Maithieu Hus et Pierre Hon-
gre, lan de grace mil quatre cens quatre vingz et trois», en folio, a dos columnas.
— Aun existe otra edición de Lion por Mateo Hus, de 1484, y la siguiente
sin fecha.
— Legende doree.
MACHO 41
A la vuelta de la última hoja: «Cy finist la vie des Sainctz dicte legende doree
et aussi des Saintz nouueaulx diligemrnent extraite et translatee de latin en frácois
au pl' pres du latin et selon le vray sens de la lectre. Comme il peust apparoir a
ceulx qui diligemment regarderont et entenderot le latin. Jmprimee par Nicolás
philippe X, maro reinaud a lyon sur le rosne a lonneur de dieu et de la vierge marie
X desditz sainctz et a Iqtilite des deuotz crestiens Amen.*
Fol. a dos columnas, de 45 líneas. Letra gótica. Signaturas a-z, s, t- y A- Tv, con
grabados en madera.
Véase al citado Brunet, cois. 1368 y 1369 del tomo V.
4, [Les Pables de Esope translatees de latin en franQoysj Lyon,
Mathis Hucz. 1484.— Fol.
Ejemplar incompleto al cual faltan las primeras hojas comenzando en el fol. bj.
Signaturas a-oiiij. Letra y grabados toscos.
A la V. de la hoja 6: Cy finissent les subtilles fables de esope translatee de latin
en frangoys. Par reuerent docteur en theologie frere Julien des augustins de Lyon
auecques les fables de Auian et de Alfonse. Et aussi aulcunes ioyeuses fables de
Poge florentin. imprimees a Lyon sur le rosne par maistre Mathis hucz {sic) et
maistre Jehan Schabeller. Lan de grace mil CCCC. Ixxxiiii. le quinziesme iour
de may.
Pondera Brunet la rareza de ejemplares de esta edición, que se cree pri-
mera.
Es una versión francesa de la colección latina publicada en Augsburg por
A. Sorg que comprende los cuatro libros de las fábulas de Esopo, en latin, por Ro-
mulus, las extravagantes y las nuevas fábulas por Remicius.
—[Les subtilles fables d' Esope tranlatées en francois par frere Julien Macho]
Imprimees a Lyon sur le rosne par maistre Mathis husz. Lan de grace Mil. CCCC.
Ixxxvi. le neufuiesme iour dauril.— Fol., gótico con grabados en madera.
Edición tan rara como la precedente de la cual es repetición. Es la única que
ciía Hain, I, 39.
--Les subtilles fables de' Esope, auec calles d' auié, de Alfonce, et de poge flo-
rentin, auec pluseurs beaulx ditz mouraulx . . .
Fol. 2 r.: Cy comencé le liure des subtilitez, hystoires, t fables de esope. . . le-
que! a este transíate de latin en francois par. . . frere julien des augustins de lyon .
Fol. de 82 hs. s. n. de 42 líneas cada página. Lleva grabados en madera y en la
primera hoja recto y anverso el retrato de Esopo.
Ejemplar del British Museum en cuyo índice se incluye la nota correspondien-
te, apuntando el año 1495? para la impresión.
—Les subtilles fables d' Esope. . .
Ci finissent les fables d' Esope... imprimee a Lyon par Pierre Mareschal et
Bernabé Chaussard lan mil cccc.xcix. le viij iour de nouembre.
4.° de 77 hs. s. n. con 39 líneas cada página. Grabados en madera. El título en le-
tra roja y al verso de la portada el retrato de Esopo. Hállase la vida de éste desde
la 2." hoja recto hasta la 19, también recto, siguiendo a continuación las fábulas. Sig-
natura Aiij a Kiij.
.—Les subtilles íables de esope auec celles de avian de allonce et de poge flo-
rentin.
Al final de la hoja 8r.: Cj' finissent les fables de esope, de avian de alfonce, et
aucunes joyeuses de poge florentin.
Fol., sin fecha ni lugar de imprenta, de 72 hs. con grabados en madera. Letra
gótica. El título lleva una viñeta que se repite a la vuelta.
Edición del siglo XV.
La hoja AU comienza con este sumario: Cy comencé le livre des subtilitez, hys-
toires et fables de esope translatez de latin en fracois, et aussi de avian at de alfon-
42 MACHO
ce et aucunes joyeuses de poge florentin, lequel a este transíate de latin en fracois
par reverend. .. frere julien des augustins de Lyon.
Hay quien asigna a esta edición el aflo 1495, pero a no estar equivocada la cuen-
ta de las hojas, se han de suponer distintas esta edición y la reseñada del British
Museum, a la cual se consigna también el año 1495, como se ha apuntado.
- Les subtiles fables de Esope. . . Fierre Mareschall, Bernabé Chanssard (Lyon
1510?]. — Fol. de 77 hs. s. n., de 39 líneas página.
También existente en el British Museum y descrita en estos términos. Se escri-
be como dudoso para la impresión el año 1510; pero en Lyon también, publicada por
los mismos impresores, y con idénticos pormenores bibliográficos, al parecer, se
cuenta la edición de 14W según queda reseñada, correspondiendo a ésta proba-
blemente la del British Museum, la cual por estar falta se creyó impresa el año in-
dicado.
— Esopet en fran^oys avec les fables d' Auian, Delphonce (sic) et de Poge flo-
rentin. Impr. a Paris par la Vefue feu Jehan Trepperel et Jehan Jehannot, a lenseig-
ne de lescu de France.
4.°, sin año de imprenta, de 74 hs. con grabados en madera. Texto a dos colum-
nas.—Es la versión del P. Macho y cree Brunet que se imprimió hacia el 1520.
—Esopet en Fran<;oys. . . Imprime a Paris par Alain Lotrian.
4.°, también sin año de impresión, de 70 hs. Texto a dos columnas de 40 líneas
cada una. Letra gótica. Lotrian, dice Brunet, ejerció el arte de imprimir entre los
años 1530 a 1544; entre estas lechas habrá que poner la presente edición. Otros di-
cen que el Lotrian de referencia comenzó ya a imprimir en 1519.
-Les subtiles fables d' Esope... Lyon, Claude Nourry et Pierre de Vingle
1526.-4.0 letra gótica, grabados en el texto.
—Les subtilles fables de Esope avec celles d' Auien et Alfonce. Ensemble aus-
cunes íoyeusetez de Poge ñorentin-impriméez a Lyon par la Veufue de feu Barna-
be chaussard MDXXXI; 10 Marz.-4.° de 60 hs. s. n. con figuras en madera.
—Les subtiles fables de Esope, avec celles de Auien et Alfonse. Etplusieurs
aulcunes ioyesetez de Poge Florentin, augmentez. Imprimees a Anuerse, par Je-
han Le Graphier, pour Gregoire Bont, 1532.-8.° Letra gótica. Consta de 128 folios.
—Les subtiles Fables de Esope. Auec celles de Auien. Ensemble les Joyeusetez
de Poge Florentin. Imprimees a Lyon cheux Gilíes et Jaques Huguetan. Lan de
grace Mil. CC»-CC. XL.— 4." con grabados El retrato de Esopo en negro y rojo.
Letra gótica
Brunet, I, cois. 93 y 94 y Suplemento, 1, 13.— Graesse, I, 35. -Copinger, 1, 13 v 14.
Fuera de los trabajos reseñados en que suena el nombre del P. Farget, editó
este Padre algunas versiones francesas de las cuales vamos a publicar las notas co-
rrespondientes, ya que tan parco se mostró con él el P. Ossinger, sin citar a otros
historiadores y bibliógrafos de la Orden, para quienes apenas si es conocido. Dos
artículos le dedica el mencionado P. Ossinger, el primero apellidándole Farget y el
segundo Sarget (págs. 327 y 794), creyendo, sin duda, que se trataba de dos autores
distintos, no obstante repetirse en el segundo artículo las noticias biográficas del
primero. Estas son breves y redúcense a lo siguiente.
Pedro Farget o Sarget, francés, perteneció a la Congregación agustiniana de
Aquitania y fué hijo del convento de Lión. Floreció en el siglo XV. Fué Doctor en
Teología, aventajado historiador y muy versado en el conocimiento de la Escritu-
ra; no solamente trabajó con suma diligencia y cuidado traduciendo al francés al-
gunas obras latinas, sino también componiendo otras originales. Se cita luego a
Maittaire, Annales typographici, part. I, t. V, p. 392, de donde copia el P. Ossin-
ger la nota bibliográfica del P. Farget, muy defectuosa por varios conceptos. Con-
cluye, finalmente, reproduciendo un extenso párrafo de Verdier {Btbliotheca, pá-
gina 1008), en el cual este autor describe la obra de Sánchez de Arévalo, Spectiltim
vitw huinancE.
MACHO 43
En el segundo articulo encabezado con el apellido Sarget, como se imprimió al
frente de la edición de 1498 de la versión francesa del Fasciculutn temporum, la
única novedad que apuntó el P. Oisinger es el título de la versión citada, según lo
indicaremos más adelante.
He aquí las notas prometidas.
5. Reverendi patyis domini Jacobi de Theraino cotnpeniium peybreve, conso-
latio peccatoriitn nuncupatum, et aptid nonnullos Belial vocitatum.
De esta obra hizo una versión francesa el P. Farget publicada con estas
señas:
Le proces de belial alencontre de ihesus.
En la última hoja: «Cy finit le Hura nomme la consolación des pou-
ures pecheurs nouuellement transíate de latin en francoys par... frere
pierre ferget docteur en theologie de lordre des augustins. Aquel liure
est cótenu ung proces esmeu p une maniere de coteplacion. entre moy-
se procureur de ihücrist d' une part. et belial procureur defer de l'autre
part... Lan de grace mil. CCCC Ixxxi. Et au viii. iour de nouebre a este
fine ce present liure.»
Fol. de 164 hs. s. n. y sin reclamos, a una columna de 34 líneas, con grabados en
madera. Signaturas, a-xiii. Letra gótica.
Primera edición de esta obra salida probablemente de las prensas de Lión, se-
gún apuntan los bibliógrafos.
No copiamos el principio del texto porque no se puede reproducir exactamente
como está en el original por falta de tipos.
— Otra edición:
Cy comencé le proces de Belial alencontre de lesus.
Al final: «Cy finit le livre nomme la consolation des pouures pecheures nouue-
llement transíate de latin en frácoys par. . frere pierre Ferget... lan de grace mil
CCCC. Ix.xxij et au xxi iour de ianuier a este finí ce present liure.*
Impresión de Lión también casi con las mismas señas. Es en fol.; las hojas lle-
van las signaturas ai-tiij. A una columna de 37 lineas. Con los mismos grabados de
la anterior edición. El texto comienza en la hoja 2." Las hojas sin numerar y sin
reclamos.
— Cy commencent le proces de belial a lencontre de ihesus.
Al final: «Cy finist le liure nOme la consolatio des poures pecheurs... et a este
imprime a París.»
Fol. de 163 hs. s. n. a una columna con figuras o grabados en madera. Letra gó-
tica y sin reclamos.
Parece ser que la presente edición es reproducción exacta de la lionesa de 1581.
Sin fecha.
— Ci comencé le proces de belial a lencontre de ihesus.
Final: Et a este imprime a Lyon sur le rosne par honorable maystre maistre
{sic) Mathis husz. Lan de grace. Mil. CCCC. Ixxxiiii. Et le xx iour de mars as este
finy ce psent liure.»
Fol. con el texto a una columna de 32 líneas. En el texto grabados en madera.
Letra gótica. Signaturas a-siiii, sin reclamos.
Lleva los mismos tipos y grabados que la edición de 1482.
—Lyon sur le Rosne par Jehan Fabri, lan 1485, le quinzieme d' octobre.
4."
— Lyon, lan de grace mil cccc. Ixxxvij, et le vn iour de nouembre.
Fol. Signaturas atiiij. Cada página de 35 líneas. Letra gótica. La impresión es
de Mathis Huss.
— Belial en francois.
44 MACHO
Al final: «Et a este imprime a lion sur rosne par Johannes fabri Lan de grace
Mil.cccc.lxxxx. Et le quinziesme iour doctobrc a este finí ce present liure.»
Fol. Signaturas a-piiij, sin reclamos. Letra gótica. Texto a una columna de 41
líneas. Grabados en madera.
— Lien .. par Johan de vingle. Lan de grace Mil. CCCC. Ixxxx. iiii. Et le xix
iour de iulet...
Fol. Signaturas a-piiij, correspondiendo página por página y casi línea por
línea a la edición precedente; tiene 39 o 40 líneas cada página en su mayor
parte.
— Paris, Mich. le Noir, 1503.
4.° Letra gótica con grabados en madera.
— Paris, sin nombre de impresor ni año, según parece.
4." Letra gótica con grabados en madera, uno de ellos en tinta encarnada sobre
el título. Signaturas a-cc.
— Sensuyt la cósolatió des pecjieurs autrement dit Belial procureur infernal.
xxvj C .
Al final: «Cy finist le liure nOme la consolation des poures pecheurs... Et a este
iprime a paris.»
4.° de 112 hs. con grabados en madera. Letra gótica. Texto a dos columnas.
En la última página va un grabado ,de las armas de Francia sostenidas por dos
salamandras, lo cual prueba, dice Brunet, que la edición no es anterior al reinado
de Francisco I. El número xxvi que va a continuación del titulo, engañó a algunos
haciéndoles creer que la edición era del año 1526, siendo así que aquel número es
sólo del pliego o la capilla.
Aun se apunta otra edición parisiense de 1481 sobre la cual parece dudarse.
V. Brunet, V, cois. 801-803. -Graesse, VII, 129.— Copinger, Suplemento al Re-
perlorium de Hain, nüms. 5794 y sigs.
6. Fascicnlum temporum, versión francesa por el P. Farget impresa en Lión
el 1483, de la original latina escrita por Wernero Rolewinck, cartujo.
Le petit fardelet des faits, trad. par P. Farget. Lyon, 1483, in fol. Gótico.
Edición muy rara. Consta de 94 folios con las signaturas a-miiij. En la primera
hoja se lee:
[A I lonneur de dieu tout puissant et de la glorieuse vierge Marie.. .
ce pre.sent liure intitule le petit fardelet des faits et notament est dit
petit. no pas pourtat q le ouuresoit petite mais pourtat q grades et an-
cieñes choses sont subtilement ¿prises en petit volume a este traslate
de latin en cómun language...»
Fol. mij vto. «Ce pset liure intitule petit fardelet des faitz ou fardelet de temps
a este transíate de latin en francoys par venerable et discrete personne maistre
Pierre farget.. . de rordre des augustins du convent de Lyon et imprime au dit
Lyon lan mil cccc. Ixxxiii. ..
A seguida viene una tabla, a tres columnas, que ocupa 5 ff.
El editor de La Croix cita una edición de 1478, pero esta fecha, según parece, es
la de la traducción del P. Farget, dato repetido en la edición de 1498, donde se ape-
llida al autor Sa^-g-e/. La impresión de 1490, citada por Maittaire, dice Brunet no
haberla descubierto.
—Les fleurs z. manieres des temps passez et des faitz merueilleux de Dieu tant
en lancien Testament cOme au nouueav:. Et des pmiers seigneurs príces z gouuer-
neurs; téporalz en cestuy monde de leurs gestes t definement iusques au pnt cj' có-
méce a lóneur de dieu.
Fol. w»; Imprime a Geneue. le. xsviij. iour dauril lan M, CCCC. xcv (par
Loys M. Cruse).
MACHO 45
Fol. Signaturas a-tniiii comprendiendo la tabla, a tres columnas, que ocupa las
5 hojas finales. Grabados en madera. Letra g^ótica.
— Fasciculus temporum en francoys. Cest le fardelet historical ¿tenant en brief
quasi toutes les histoires tant de lancien testainent {sic) que du nouueau et genera-
llement toutes les merueilleux íaitz dignes de memoire q on este depuys la creation
iusques a cestuy an M. cccc. Ixxxxv.
A la vuelta de la última foja:... imprime a Genesue lan mille ccccxcv auquel au
li^t si tres grát vent le ix iour de ianier quil tít remonter le rosne dedans le lac bien
vng quart de liene audessus de Geneue.
Fol. de 95 hs. s n., a una columna. Signaturas a-m\\n. Grabados en madera. Le-
tra gótica.
— Imprimee a Lyon par maistre Mathie Hus Lan. M. cccc. xcviij.
Folio.
—Existe otra edición con variantes de poca importancia, de fecha más reciente.
— Les Fleurs, & manieres de temps passes, & de faitz merveilleux de Dieu tant en
r ancien Testament, comme au nouveau. & de premiers temporelz en cestui monde.
De leurs gestes, & definement jusques au present.
Al fin: «Ce present livre a este traslate de latin en Francoys par venerable, & dis-
crete personne maistre Fierre Sarget Docteur á Saínete Theoloo;ie de l'Ordre des
Augustins du Convent de Lyon Tan 1478. imprimé á Paris par Nicolás de Prez pour
Jehan petit libraire demourant en la rué Saint laques au lien d' argent 1505 le 21. jour
de Novembre.»
Edición citada en estos términos por el P. Ossinger en el artículo Sarget, copian-
do la nota de Colonia, Histoire litteraire de la Ville de Lyon, II, 401.
—Les fleurs et manieres...
Al fin: «le present liure dlt le fasciculus ou fardelet des temps a este transíate de
latin en francois par... Fierre Farget... lan M. cccc. Ixxviij et depuis par Fierre
Desrey... augmente et additione... jusquen lan mil cecee et xiij, et a este imprime á
Paris pour Jehan Petit et Michel le Noir.
De 95 hs. numeradas fuera de la de portada. Las 7 hs. finales van ocupadas por
una tabla a dos columnas.
V. Brunet, II, cois. 1188 y 1189.- Graesse, II, 554.-Hain, núms. 6941, 6944 y 6945,
y Copinger, adiciones a los dos últimos números.
Para terminar el presente artículo, vamos a dar noticia de otra obra editada
por el P. Farget con las correspondientes correcciones y enmiendas, habiendo sido
otro agustino quien la tradujo del latín al francés. Este traductor se llamó Juan Cor-
bichón, según se lee en el libro aludido, o Corbicón, como le apellida el P. Ossinger,
pág 266. Fué, dice este bibliógrafo, francés de nación e hijo de la Provincia agusti-
niana de Francia. Vivió en el siglo XIV, y llegó a obtener el título de Maestro en Sa-
grada Teología. Fué confesor de Carlos V, Rey de Francia. Sobre sus letras le dedi-
ca estas frases: «Vir eruditione, et eloquentia clarus, Philosophus perfectisimus,
Theologus Sacrarum legum esercitatissimus.» Tradujo ai francés la obra latina de
Glandville, de cuya versión no menciona más que la edición de Lyon de 1491. Cita
un rimero de autores que tratan del P. Corbichón y de la Orden únicamente a los
PP. Graciano y Elsio.
7. Líber de proprietatibtis reriim, por el P. Bartolomé Glanvilla, franciscano,
traducido al francés por el P. Juan Corbichón, agustino, corregido e impreso por el
P. Farget. Señas de la primera edición:
Cy comencé vng tres excellent liure nomme le proprietaire des cho-
ses traslate de latin en frangoys. . .
final: «Cestuy livre des propriétés des choses, fut transíate du la-
tín en franQoys l'an de grace mil ccclxxii, par le commandement du
tréschrestien roy de France, Charles le Quint de ce nom, régnant en ce
46 MACHO
temps paisiblement. Et le translata son petit et humble chapellain, fr6-
re Jehan Corbichon, de l'ordre de vSt-Augustin, maistre en théologie de
la grílce et promoción dudit prince et selgneur trésexcellent, et a été
revisité par venerable et discrbte personne frére Fierre Ferget, doc-
teiir en théologie du couvent des Augustins de Lion, et imprimé audit
lieu de Lion par honorable home maistre Jehan Cyber, maistre en l'art
de impression.
Fol., texto a dos columnas de 55 líneas, con grabados en madera. Letra <;ótica.
Las 7 hs. prels. van ocupadas por el prólogo y la tabla.
No lleva fecha esta edición ni se indica cuál pudo ser. Los redactores de la Bio-
graphie iiniverselle (Michaud), pág. 184 del tomo L\, creen que la descrita es la
príncipe. Brunet nada dice sobre el particular. Menciona este último las ediciones si-
guientes.
— Cy commence...
Al final: «... Üt imprime au dit lieu de lyon par honorable hoe maistre matliieu
hutz (sic) maistre en lart de impression le. xxii. iour de noucmbrc. .Mil. CCCC. huy-
tante et deux.
Fol. a dos columnas de 46 líneas. Letra gótica. Signaturas a-x y A-Tv. Con gra-
bados en madera. Las 8 hs. primeras contienen el prólogo del traductor, el prólogo
del autor y la tabla de los capítulos.
— Cy commence. ..
Al fin:.. . et imprime audit lieu de Lyon par. . Mathieu Husz, maistre en lart de
impression le XII iour doctubre. Lan mil cccc. huitante -t cinq.
Fol. de 8 ff. preliminares, sin indicarse las que contienen el texto. A dos colum-
nas y letra gótica. Signaturas: n-s y ANiij.
— Cy commence...
Alfin: Imprime a lyon par Mathieu Husz, le viij jour dauril, lan mil cccc
LXXXVII.
Fol. de 8 ff . preliminares que contienen el título, prólogo y la tabla de capítulos,
• a lo que sigue el texto. A dos columnas de 50 líneas, con grabados en madera. Signa-
turas n-2 y AL. v. Letra gótica.
— Cy commence...
Et imprime au dit lieu de Lyon par... Mathieu husz... le xv {le vi, en otros
ejemplares) iour de mars lan Mil CCCC. Ixxxsi.
Fol. a dos columnas de 57 líneas, con grabados en madera. Letra gótica; signa-
turas as, t, s y A B. Los preliminares constan de 6 ff.
— Cy commence...
Lyon par Jean Cyber maistre en lart de impression. {Sin fecha.)
Fol. de 7 hs. prels. Texto a dos columnas de 55 líneas con grabados. Letra gótica.
— Cy commence. . .
Imprime a Paris pour anthoine verard marchant libraire. {Sin fecha.)
Fol. de 8 hs. prels. Texto a dos columnas con grabados en madera. Letra gótica.
— Lyon, Jehan Dyamantier. 1500.— Fol. Letra gótica.
— Le Proprietaire des choses tresutille et proffitable aux corps humains: auec-
ques aulcunes ad Jicions nouellemét adioustees. Cest assauoir. Les vertus et pro-
prietez des aux artiíicielles: et des herbes pareillement. Les natiuitez des hommes
et des femmes selon les XII signes de lan. ítem plusieurs receptes contre aulcunes
maladies. ítem ung remede tresutille contre ñeure pestilencieuse: et aultrc manie-
re depydemye approuuee par plusieurs docteurs en medicine. ítem est adiouste a
la fin vne medicine tresutille appellee la medicine des cheuauU: et aultres bestes.
Le tout reueu et corrige nouuellement. Transíate du latin (de Bartholome de Gran-
ville, anglois), par lehan Corbichon.
MADARIAGA
47
Sin fecha ni lugar de imprenta.
Fol., letra gótica, texto a dos columnas.
Supone Brunet que falta al ejemplar la última hoja donde se hallarían las señas
de la impresión.
— ímpr. a Paris lan de grace mil cinq cens et dix le xv iour de nouembre,
pour Jehan Petit et Michel le Noir.
— Imprime a Rouen, en lan mil v cens et XIl. le XV» iour de nouembre, pour
francoys regnauld libraire en luniuersite de Paris, et pour Jean Mace... arenes, et
pour Michel angier... de Caent, et pour Richard mace... a Rouen.
— 1518, le VIII« iour de janvier, pour Jehan petit et Michel le noir.
—Paris, Phil. Le Noir, le 20e iour de may. 1525.
—1539, á Paris, lehan Longis.
Estas últimas ediciones son en fol., en letra gótica con grabados en madera.
—Le proprietaire... contenant plusieurs diuerses maladies et dont ilz proce-
dent, et aussi les remedes preseruatifz. Auec lesproprietez du ciel, de la terre, des
bestes, des oyseaulx, des pierres et des metaulx. Paris, Ch. l'Angelier, 1556.
Fol. con grabados y letras de adorno (capitales?). Edición en caracteres ro-
manos.
V. Brunet, cois. 1621-1623.— Graesse, vol. III, pág. 92.-Hain, núms. 2512 a 2519,
y Copinger en las adiciones a estos números.
Madariaga (Fr. Pedro).
Fué hijo de Pedro Madariaga y Jo-
sefa Orozqueta, y nació en Yurreta,
de la merindad de Durango, el 23 de
Enero de 1725, recibiendo el mismo día
las aguas bautismales con el nombre
de Pedro Ildefonso (1). Vistió el hábito
religioso y profesó en el convento de
San Agustín de Burgos. En un proto-
colo de este convento se lee una anéc-
dota que no debemos omitir. Cuéntase
que siendo novicio el P. Madariaga,
con frecuencia sus compañeros le re-
prendían por no entrarle bien el estu-
dio del castellano, augurándole que
por su torpeza quedaría allí de con-
ventual. Cansado ya de sufrir tantos
improperios, «escribió y firmó de su
letra en la margen de la Calenda que
sería Asistente General», cuyo dicho
comprobó el hecho, añade el copista.
Efectivamente, a tan alto grado llegó,
gracias, sin duda, a un estudio y apli-
cación constantes y a que en realidad
no le faltaban talento y aptitudes para
las letras y el gobierno.
La primera vez que vemos escrito
su nombre después de los datos con-
signados, figura de catedrático de Ar-
tes en el colegio de San Gabriel de
Valladolid; luego, en 1755, fué nom-
brado Prior del convento de San Agus-
tín de esta ciudad, siendo ya entonces
Opositor a las cátedras de la Univer-
sidad salmantina designado por la Pro
vincia de Castilla. En 1763 era Prior
del convento de Salamanca, de donde
volvió a serlo en 1770. También des-
empeñó el cargo de Definidor en la
misma Provincia y el año de 1780 fué
elegido Asistente General por las Pro-
vincias de España e Indias en Roma,
para donde salió de Madrid en 1 1 de
Mayo y llegó a su destino el 20 de
Agosto. En Roma permaneció hasta
el 28 de Septiembre de 1782, en que,
con licencia del Rey y del Papa, re-
gresó a España a fin de conseguir pró-
rroga de su residencia en aquella ciu-
dad, que se le había concedido prime-
ramente por tres años, sin perder su
(1) Debemos consignar nuestra gratitud Al digno Párroco de Yurreta, D. Pedro Julián de Arana, quien,
por medio del P. Raimundo Cortázar, hoy difunto, nos ha facilitado copia de la partida de bautismo del
P Madariaga.
48
MADARIAGA
cAtedra de Filosofía moral, de que era
propietario (1). Por falle^•imiento del
Rmo. P. Vázquez, General de la Or-
den, el P. Madariaga entró a ocupar el
puesto de Procurador (ieneral, defen-
diendo su derecho a este cargo por ser
más antiguo que el Asistente francés
que se le disputaba; el mismo Romano
Pontífice dirimió la cuestión nombran-
do a nuestro religioso en rescripto de
21 de Marzo de 178o (2), durándole di-
cho empleo hasta el 3 de Junio de 17(S6,
en que se celebró Capítulo General.
Como debió de hacer su carrera
escolástica en la Universidad de Sala-
manca, en este centro pasó gran parte
de su vida. Obtuvo los títulos académi-
cos de Bachiller en Artes y Teología
en 9 de Enero de 1753 y los de Licen-
ciado y Doctor en la segunda de las
facultades mencionadas el 20 de Mayo
y 2 de Junio, respectivamente, del año
expresado. Después comienza la serie
de oposiciones, según entonces se esti-
laba y se verá más adelante en su hoja
literaria. De las cátedras que regentó
conservamos estos datos: en 20 de Oc-
tubre de 1755 tomó posesión de la de
Físicos, de escuela tomista y quebra-
da (3 ; en 20 de Diciembre de 1774, de
una Regencia de Teología, y en 24 de
Marzo de 1775 de la de Filosofía mo-
ral (4), en la que llegó a jubilar, como
aparece en el curso 1795-96, leyendo
en su lugar el P. Mtro. D. Miguel
Martel.
Con anterioridad a 176() figura ya el
P. Madariaga con el título oficial de
Archivero de la Universidad, y en tal
concepto trabajó por el arreglo y cata-
logación de los papeles y documentos
universitarios, siendo al propio tiemiJo
el encargado ordinariamente de infor-
mar sobre numerosos asuntos cuyo
estudio dependía del conocimiento de
aquella documentación. En este punto
nuestro biografiado debió estar dotado
de una actividad y laboriosidad a toda
prueba, pues en el recorrido que he-
mos hecho de los legajos de nuestro
convento de Salamanca conservados
en el Archivo Histórico Nacional, he-
mos notado numerosas muestras de
aquellas cualidades, por el buen or-
den con que dispuso los papeles de
aquel preciado y rico depósito (5). Tra-
bajó también con diligencia suma por
recabar las rentas de sus pertenencias,
(1) Existe una e-^posición entre los papeles del P. Madariaga de que se dará razón más adelante, en la
cual pide al Claustro universitario, con fecha 24 de Septiembre de 1783, que, terminando el plazo de tres
años el 20 de Agosto en cumplimiento de la licencia que le había concedido el Roy para desempeñar su cargo
de Asistente en Roma, y habiéndose encontrado a su llegada a España-con la novedad de que por provisión
del Consejo y a petición del Rey leía su cátedra desde 12 de Noviembre de 1781 el sustituto D. Jo«é Antonio
Caballero, lo que le eximía de pedir prórroga de la licencia que intentaba, fuese admitido a leer la cáte-
dra, visto que por entonces no podía hacer uso de la concesión regia volviendo a Roma a causa de la falta
de subvención por parle ¿e las Provincias de Indias, las cuales no podían suministrarle lo necesario para
su residencia en dicha capital por las guerras de aquel tiempo. Si volvió entonces a Salamanca no debió de
ser larga su estancia en la Universidad, pues luego le volvemos a encontrar en Roma influyendo con el
P. General para el arreglo de ciertas cuestiones de la Provincia de Castilla.
(2) Véase Eremi sacres., 2.' Pars, pág. 237, y más extensamente en Analecla, I, 40'», donde se dan noticias
de la controversia éntrelos Asistentes espaflol y francés sobre cuál de ellos era más antiguo y tenía, por lo
tanto, derecho a ser Procurador general.
(3) Las cátedras menores de Artes se sacaban a concurso cada dos años y cuando antes de terminarse el
bienio vacaban por cualquier motivo, la provisión consiguiente se llam.iba quebrada, porque el que la obte-
nía sólo la desempeñaba hasta el cumplimiento del bienio.
(4) Con motivo de su ascenso a esta cátedra se le quiso obligar a que se graduara de Maestro en Arles, y
para librarse de esta exigencia luvo que escribir un extenso memorial del cual se formó un exiracto, como
luego se verá en la reseña de sus papeles.
(5) Acerca de nuestro convento de Salamanca y de su anejo el colegio de San Guillermo existen nada
menos que 34 legajos, y aún se echan de menos algunos papeles y libros, entre éstos los de profesiones y los
de capítulos y actas de Provincia, es decir, los más interesantes para Ns biografías de los religiosos. Antes
de venir (oda esa documentaeión al .Aichivo Histórico Nacional estuvo depositada en la Delegación de
Hacienda de Salamanca y a disposición de cronistas provinciales y curiosos que les dio por examinarla, re-
sultando, cerno la de su cíase de otras partes, que llegó muy mermada a aquel centro.
MADARIAGA -49
sobre todo aquellas que por abandono, castellana, carecía de la gallardía en
deficiencias en las escrituras o por producirse, de la concisión en expli-
otras causas ofrecían mayores dificul- carse y de la elocuencia en hablar, con
tades para su recaudación. Antes se que otros de menos caudal que él lucen
propuso un arreglo completo del ar- ventajosamente en las escuelas, sabía
chivo y se enteró minuciosamente de ya a fondo su facultad, y no le eran ex-
todos sus papeles, ordenando y legali- céntricos los conocimientos de otras,
zando cuantos vio de alguna utilidad, Los ejercicios lucidos de su capilla, los
de suerte que gracias a sus trabajos y Actos que presidió por su Religión an-
gestiones, se logró organizar y regu- tes de. jubilar en ella, los que le han
larizar esta parte material de la admi- sido encomendados por la Universi-
nistración de los bienes conventuales, dad, el acierto con que desempeñó va-
Y otro tanto hizo mientras fué Archi- rias comisiones de ésta, particularmen-
vero de la Universidad. Con respecto te el reconocimiento de su Archivo y
a las dotes referidas y a otras de que rentas; su explicación en las Cátedras
estaba adornado, al alto renombre que de Artes, Teología y Filosofía Moral,
llegó a conquistarse por su saber en la sus dictámenes, recibidos como orácu-
Escuela salmantina y a su talento or- los de los que desean más substancia
ganizador, he aquí uno de los elogios que hojarasca...», son pruebas todas
que a su muerte se le dedicaron. ellas, concluye, de su actividad litera-
El P. Marino, en su oración fúnebre ría y de los aventajados talentos de
del P. Madariaga, dice de éste que que estaba dotado. Falleció en Sala-
«aunque por serle extraña la lengua manca a 14 de Mayo de 1797.
Con motivo de sus oposiciones a la cátedra de Filosofía moral imprimió el biogra-
fiado la siguiente hoja literaria.
Mtro. Fr. Pedro de Madariaga, del Orden del Gran Padre San Agustín, del Gre-
mio y Claustro de esta Universidad, Substituto de la Cátedra de Escoto, de la de Du-
rando, y hoy de la de Filosofía moral y Opositor a sus Cátedras de Teología y Artes,
tiene los títulos y ejercicios literarios siguientes. Primeramente, parece tener treinta
años de estudios mayores en las facultades de Teología y Artes. Ha sustentado siete
Actos: seis en Teología y uno en Artes; cinco de ellos fueron mayores y los otros dos
menores; dos de ellos defendidos en esta Universidad. Ha presidido veinte y dos Ac-
tos mayores; dos en la facultad de Artes, y los veinte en la de Teología y diez y ocho
Actos menores, dos en Artes y diez y seis en Teología; de dichos actos nueve mayores
y ocho menores presidió pro Universitate en este General Estudio. Recibió en esta Uni
versidad de Salamanca los grados de Bachiller en Artes y Teología en nueve de Ene-
ro de mil setecientos cincuenta y tres. Tuvo las dos funciones de Cuodlibetos, para el
grado de Licenciado, el día veinte 3' uno de Febrero del mismo año. Recibió el grado
de Licenciado por esta Universidad el día veinte de Mayo de dicho año, habiendo
precedido dos lecciones de hora, una de Repetición, y otra la noche del riguroso exa-
men^ en el que fué aprobado nemine discrepante. Recibió asimismo el grado de Doc-
tor por esta Universidad, con la solemnidad acostumbrada, el día dos de Junio del
mismo año. Levó tres veces de oposición una hora, con puntos de veinte y cuatro, a las
Cátedras de Regencia de Artes, de esta Universidad; dos veces a las de propiedad de
Artes, la una a la de Filosofía natural, según lo dispuesto por el Real Consejo. Leyó
a la de Prim-i de Teología vacante, hora y media con puntos de veinte y cuatro; le ar-
güyeron una hora sus contrincantes, a quienes igualmente argüyó cuando ejercitaron.
Ha leído una hora con puntos de veinte y cuatro a la de Escritura vacante, en la que
sufrió una hora de argumentos de sus coopositores, a quienes argüyó respective en
sus ejercicios media hora a cada uno, que en todas componen ocho; y últimamente ha
leído una hora con puntos de veinte y cuatro a la Cátedra de Filosofía moral va-
4
50 MADARIAGA
cante, en la que sufrió otra hora de argumentos de dos coopositores y les argüyó res-
pective en sus ejercicios. Ha leído a la Cátedra de Vísperas de Teoloa;ía de esta Uni-
versidad. Consta de certificación de! Doctor Don José Cartagena, Catedrático de la
lengua hebrea que dicho Mro. Madariaga ha empleado algún tiempo en dicha lengua
y ha substituido dicha Cátedra en ausencia del referido Doctor Cartagena. Consta
también haber sido Catedrático de Regencia de Artes de esta Universidad. Fué sub-
tituto de la Cátedra de Esroto, con arreglo a lo que previenen los listatutos, de la de
Durando y de la de Filosofía moral, por nombramiento de la Universidad y confirma-
ción del Consejo, a la que asite diariamente tres horas, dos por la mañana )• uní por
la tarde. Leyó a la Cátedra de Filosofía natural sufriendo los argumentos de sus con-
trincantes. No argüyó más de una vez por faltar proporción para el segundo argumen-
to por estar enfermo.»
De las oposiciones indicadas a la cátedra de Filosofía moral exúste el expediente
en el Archivo universitario, como existen también los de otras oposiciones ganadas
por el P. Madariaga, pero por no ofrecer interés su estudio creemos que sería tiempo
perdido reseñarlas. Nos fijamos únicamente en las de la cátedra última a que se opu-
so nuestro profesor, por contener más datos reunidos su hoja de méritos literarios.
Vacó la cátedra de Filosofía moral por muerte de su propietario, el Dr. D. Julián
Sánchez Domínguez, y no obstante haberse celebrado las oposiciones en 1772^ tardó
tres años en llegar a Salamanca la real provisión acostumbrada, por tratarse enton-
ces del cambio de los planes de estudios en los centros docentes del reino. Hay que
advertir que desde 1771 leía en sustitución la cátedra de Filosofía moral.
En 6 de Septiembre de 17/2 se elevó a S. M. la exposición correspondiente prece-
dida de la hoja literaria de cada opositor para que el Key eligiese, graduando sus mé-
ritos, a quien tuviese a bien. Por Real Cédula de 24 de Marzo de 1775 se concedió la
cátedra al P. Madariaga. junto el Claustro en 28 del mismo mes y año, se dio la cáte-
dra a dicho Padre, el cual tomó posesión de la misma con las solemnidades acostum-
bradas.
De sus escritos hemos reunido las siguientes notas.
1. Carta de los PP. Fr. Pedro Madariaga y Fr. Juan Manzano a D. Bartolomé de
Alcántara, aator de los Desengaños lega/es sobre )a dotación fundada en la Parro-
quia de S. Blas... en respuesta de otro llamado Defensa y vindicación que formó el
Sr. D. Felipe Santos. —Impreso de 5 págs. en fol. sin lugar ni año de imprenta.
Es una vindicación del título de Doctor en Cánones a favor del M. Fr. Ba-
silio Ponce de León, firmada en San Agustín de Salamanca a ó de Septiembre
de 1763.
Así en la nota que se nos ha remitido, deficiente, a nuestro juicio.
2. Memoriales, pedimentos e informes sobre bienes, censos y mandas del con-
vento de San Agustín de Salamanca.
Es autor el P. Madariaga de numerosos escritos de esa clase que se encuentran
en los legajos de aquel convento hoy existentes en el Archivo Histórico Nacional, y
no sería poco el trabajo de reseñarlos; mas como creemos no ofrecer ya grande utili-
dad el conocerlos por haber pasado las pertenencias de dicho convento a manos vivas
que las poseen y administran, ni aun para estos modernos propietarios tendrían in-
terés De algunas de esas pertenencias se refieren largas historias que abarcan siglos ,
repletas de documentos de testamentarías, autos de jueces, pleitos, cobranzas, admi-
nistración, etc., etc.; entre ellas se describe con todas sus incidencias, en un tomo en
folio, el derecho que desde el siglo XV tenía el convento a la cobranza de un censo
denominado de Sando y de Santa María de Sando, situado en la villa de Ledesma, y
que debían pagar anualmente los vecinos de dicha villa. Hasta que fué Santo Tomás
de Villanueva Prior en 1519, ninguna dificultad de mayor cuantía había sido necesa-
rio vencer para la cobranza de aquel censo; pero el Santo, con su bondad proverbial,
firmó ciertas concesiones de las cuales se prevalió la mencionada villa para resistirse
siempre al cumplimiento de las cargas del censo. Presta algún interés para la historia
MADARIAGA 51
el estudio de aquel infolio por saberse por 41 los religiosos que formaban la comuni
dad del convento en diversas épocas.
3. Papel de lo que acaeció en esta Universidad de Salamanca el día 17 de Enero
de 1765 con el Actuante de la Compañía sobre el honor del Emmo. Noria.
El actuante mencionado, entre otras irreverencias inferidas al Card. Noris, dijo
que había tratado en sus obras con desprecio a los Santos Padres, especialmente a
San Juan Crisóstomo; y que cuando fué delatado a la Inquisición de Roma por sus
doctrinas, no salió victorioso. El Colegio de San Guillermo en masa protestó con el
P. Pedro de Madariaga a la cabeza, y elevó sus quejas a los tribunales competentes,
otorgando sus poderes en la causa al Procurador de Salamanca, Francisco Javier
Carpintero, para entablar las diligencias correspondientes. Al mismo tiempo nombró
también a los PP. Fr. Manuel Téllez, Provincial; Fr. Manuel Pinillos, Rector del Co-
legio de Dña María de Aragón, de Madrid; Fr. Francisco Varona, Definidor de Pro-
vincia: Fr. Sebastián Sánchez, Presentado y Procurador General: Fr. Juan Sandoval,
Rector del Colegio de S. Gabriel de Valladolid; Fr. Pedro Carpizo, Prior del Conven-
to de San Agustín de la misma ciudad; para que todos ellos pudiesen sustituir al men-
cionado Procurador, caso de faltar en la prosecución de la causa.
En las declaraciones de los testigos aparecen la aversión y animosidad de los
PP. Jesuítas contra el Card. Noris, que de ninguna manera podían justificar.
Existen las diligencias por duplicado en el leg. 130 de los Papeles pertenecientes
ai Convento de San Agustín y Colegio de S. Guillermo, de Salamanca, que se con-
servan en el Archivo Histórico Nacional. Un cuaderno en fol. de 29 hs., y en otro
cuaderno se hallan corregidas y en papel sellado, con los testimonios auténticos del
Notario.
El P. Ignacio Osorio, Rector de la Compañía, por su parte, abrió otra informa-
ción para defender a los suyos. Se conserva en el mismo legajo.
Apenas tuvo noticia de lo ocurrido en las conclusiones de Salamanca el Rmo.
P. Vázquez, escribió una circular a sus religiosos ordenándoles que no concurrie-
sen con los jesuítas a funciones literarias semejantes. Pero en atención a que el
asunto de aquellas conclusiones había sido elevado al tribunal del Inquisidor Gene-
ral, a ruegos de éste mandó que se suspendiese la expedición de la providencia alu-
dida. Con este motivo escribió con fecha 28 de Marzo del mismo año 1765, a dicho
Inquisidor, D. Manuel Quintano Bonifaz, una carta en que hace historia de repetidos
casos concretos denunciadores de las injurias que los jesuítas en actos públicos ha-
bían inferido a la Orden agustiniana y a sus teólogos, sin respeto ninguno a los mis-
mos decretos de la Santa Sede cuando se trataba del Cardenal Noris. Y con referencia
a lo ocurrido en Salamanca, dice: «Haciéndome cargo de todas las circunstancias de
este suceso, y deseando al mismo tiempo evitar en lo futuro que mis religiosos fuesen
testigos de semejantes injurias, que siempre traen consigo la discordia, enemiga de la
caridad cristiana, que deseo observe mi Religión con todas, creí justo, y aun obliga
torio, formar un decreto, y de hecho lo formé, ordenando a mis frailes que a fin de
evitar sonrojos semejantes a los padecidos en las ocasiones sobrecitadas, no concu-
rran a los congresos literarios de los Padres de la Compañía...», esperando «que la
equidad y el amor (del Inquisidor) a N. P. S. Agustín harían que la diferencia termi-
nase con honor de la memoria de un hombre inocente (el Card. Noris), perseguido en
vida y muerte, y aun más allá del sepulcro.»
Publicó íntegra esta carta el P. Fraile Miguélez en La Ciudad de Dios. págs. 260
252 del \ol. XXXIV, con la sola supresión de un inciso referente a la información que
Roda podía dar al Inquisidor sobre algunos sucesos de Italia, omitida su relación por
este motivo por el P. Vázquez.
4. Señor. El Mtro. Fr. Pedro Madariaga, Prior del Convento de S. Agustín, del
Gremio y Claustro de V. S. y sustituto de la cátedra del Sutil Maestro, evacuando en
lo que le pertenece el edicto de V. S....
Es un informe muy amplio, fechado a 24 de Septiembre de 1770, sobre los estudios
52 MADARIAGA
en nuestro convento salinanlino, y sumamente interesante para nuestra historia lite-
raria Existe el original en el Archivo universitario de Salamanca v le publicamos en
el Archivo histórico fíispattoAgustiniuno, tomo \.
5. índice de los documentos de todos los derechos y pertenencias de la Univer-
sidad de Salamanca.
El orador Marino menciona este trabajo del P. Madariaga, ensalzando al mismo
tiempo la generosidad de éste por haber devuelto a la Universidad la cuantiosa gra-
tificación con que le premiara por tan ímproba labor.
t). Informes y inetnoriales fechados en Octubre de 1770 y firmados por el P. Ma-
dariaga y otros.
Se guardan en el Archivo universitario de Salamanca.
De otras fechas se conservan también en el mismo centro numerosos escritos
de nuestro autor, todos ellos sobre asuntos y cuestiones de la Universidad.
7. Rasan de lo que se encuentra en el Archivo del Convento (de Salamanca)
respecto de la traslación que se hiso del Cuerpo de S." Juan de Sahagun al taber-
náculo donde al presente están ^us huesos: asimismo de tas Concordias que se
otorgaron con el Colegio de S." Bartolomé de esta Universidad i de las nulida-
des que al parecer ocurren en dichas Concordias, i de las molestias que ha pade-
cido el Convento por dicho Colegio a causa de dichas Concordias para que en vis-
ta de todo se delibere si se podrá conseguir el que dichas Concordias se declaren
nulas por su Santidad i por S. M. i consiga el Convento el verse libre en lo sucesi-
vo de los contratiempos que hasta ahora ha padecido por la Hermandad de dicho
Colegio.— M.S. en fol. de 84 hs. s. n. encuadernado en pergamino.
Consta de 115 números. Debió de ser escrito después de 1771, última fecha que
se cita, y es sobremanera interesante no j^a para ilustrar la Vida de San Juan de
Sahagiin, sino también la historia de nuestro convento salmantino y aun la del Co-
legio de San Bartolomé. A estas fechas estaría ya publicado este manuscrito si el
Archivo de nuestra Provincia de Filipinas fuera de algo más tamaño y no abunda-
ran tanto los originales.
No lleva el cuaderno nombre de autor, pero, a nuestro entender, a ninguno otro
debe atribuirse mientras no haya algún documento que lo contradiga, sino al P. Ma-
dariaga, teniendo en cuenta sus antecedentes según quedan expresados en su bio-
grafía. Explotó para su trabajo la documentación del archivo conventual, de la cual
prescindieron en gran parte los historiadores del Santo aun los que escribieron en
Salamanca en el siglo XVII, y nada digamos de los siglos posteriores.
Existe el manuscrito en el Archivo Histórico Nacional entre los papeles de
nuestro convento de Salamanca y poseemos copia de una tercera parte de los folios
de que se compone.
8. Exposición dirigida al Inquisidor General D. Felipe Bertrán, en súplica del
permiso cprrespondiente para publicar la Exposición del Libro de Job por Fr. Luis
de León. En San Felipe el Real de Madrid a 17 de Abril de 1777.
El original de esta obra se conservaba en nuestro convento de Salamanca, y vis-
to por el P. Madariaga que no obstante varios intentos de publicación del mismo
aun permanecía inédito, doliéndose de que no fuera ya conocido del público al cabo
de siglos elevó el escrito de referencia al Inquisidor en atención a la versión en len-
gua vulgar del texto del Libro de Job, a fin de orillar por esta parte la dificultad que
pudiera oponerse a la impresión. La obra fué sometida a la censura y en su conse-
cuencia se expidió la licencia oportuna, como largamente se leferirá en el articu-
lo de Fr. Luis de León. El P Méndez se encargó de copiar el original y de la impre-
sión el P. Merino.
9. Tratando D. Tomás Antonio Sánchez, editor de la Colección de poesías cas-
tellanas anteriores al siglo X k, Madrid M.DCC. LXXIX, de varios manuscritos que
consu'tó para su publicación de las Poesías o Cantares del Arcipreste de Hita, ha-
bla de uno que se conservaba en el Colegio de San Bartolomé de Salamanca, el
MADARIAGA 53
cual fué copiado por el P. Madariaga, según lo consigna el referido Sánchez por es-
tas palabras: «La impresión de estas poesías se hará por la copia que se sirvió sacar
me det manuscrito de Salamanca el Rmo. P. M. Fr. Pedro Madariaga, del Orden de
San Agustín, catedrático de Filosofía moral de la Universidad de Salamanca, reli-
gioso docto y erudito, amante de nuestra antigüedad, y de un tesón singular en las
tareas literarias.»
La edición se repitió por D. Eugenio de Ochoa en París el 1842, pero nada se hizo
por mejorarla, o más bien, por suplir las deficiencias de la edición madrileña.
Al volverse a imprimir en el tomo LVII de la Biblioteca de Autores españoles, de
Rivadeneyra, el colector tuvo la fortuna de encontrar la copia del P. Madariaga que
había servido a Sánchez, y viendo que éste no solamente había cometido notables
deslices en la publicación, sino que había suprimido muchos versos por parecerle un
poco libres, se determinó a reproducir toda la copia, apoyándose en un dictamen de
Jovellanos, en el cual se sostenía que debían publicarse íntegras dichas composicio-
nes por el, provecho que de ellas podía sacarse para el estudio de las costumbres de
la época.— Véanse las págs. XXXtl y 225 del tomo citado.
10. Representación hecha al Rey por el P. M. Fr. Pedro Madariaga Asistente
General de las Provincias de España e Indias, sobre que no se confieran grados del
Magisterio en nuestra Religión sino a los Postulados por antigüedad de cátedra, o de
profesión (si aquella es igual), y que ningún religioso (por ser tal) tenga de contri-
buir al General de la Orden con pensión alguna. 1783.
Esta Representación no sabemos si impresa o manuscrita, existía en el archivo
agustiniano de Bogotá y sin duda fué motivada por algún abuso en la provisión de
Magisterios de la Provincia de Colombia, pues el Rey expidió una provisión en 1784
ordenando al Provincial de dicha República que informase acerca de los extremos ex-
puestos por el P. Madariaga.
11. Co^za de exposición del Padre Fray Pedro Madariaga, extracto de las ins-
tancias que este hizo sobre las turbaciones causadas por los decretos del General y
respuesta a los documentos citados.
Trátase de cuestiones de la Provincia de Castilla, sobre lo cual se harán algunas
indicaciones más adelante.
Está fechada la exposición en Madrid a 15 de Enero de 1783.— Archivo de Siman-
ca":, Gracia y Justicia, leg. 647.
12. Carta del Padre Pedro de Madariaga a Su Majestad. San Lorenzo, 14 de Oc-
tubre de 1784.
Participa que se hallaba imposibilitado para gobernar el Rmo. P. General Váz
quez a consecuencia de una enfermedad grave que padecía, recomendando la necesi-
dad de celebrar Capítulo General y aboga porque el P. General que se elija sea espa-
ñol.-Archivo de Simancas, Gracia y Justicia, leg. 647.
13. Copia de un expediente incoado por Fray Pedro de Madariaga sobre esta-
blecimiento de Vicario General de los Agustinos Calzados de España, dirigido al
Conde de Floridablanca. San Lorenzo, 14 de Octubre de 1784.— Archivo de Simancas,
Gracia y Justicia, leg. 647.
14. Co/i2rt de carta dirigida a Don José Nicolás de Azara. San Lorenzo, 31 de
Octubre de 1784.
Habla de la necesidad de establecer un Vicario General español para las Pro-
vincias de España e Indias.- Id. id.
15. Crtr/a del Padre Fray Pedro Madariaga al Conde de Floridablanca. Roma,
7 de Abril de 1785.
Le participa que por muerte del Rmo. P. General Vázquez, fué nombrado Pro-
curador General por el Romano Pontífice, después de resolver la Congregación de
Obispos y Regulares el derecho que le asistía para ocupar ese puesto contra el Asis-
tente General francés que se le disputaba. También le ruega que le reserve la cáte-
dra que desempeñaba en la Universidad de Salamanca.
54 MADARIAGA
Archivo de Simancas. Gracia y justicia, leg. 647.
16. «El Cabildo y Canónigos de la Literanense agregaron a ella la capilla del
Sto. Cristo de Burgos a 10 de Marzo de 1786, a instancias del P. Pedro de Madariaga
cx-Definidor de la Provincia de Castilla, ex-Procurador General, Catedrático de Filo-
sofía moral de la Universidad de Salamanca e hijo de la casa de Burgos.» -Protoco-
lo de este convento, de fecha de 1762, fol. 811. En e.ste lugar se encuentra escrita la
anécdota referida en ia biografía del P. Madariaga.
La gracia de que se hace mérito fué pasada por el Consejo de la Cruzada en 24
de Mayo de 1787, y por el Arzobispo de Burgos en 10 de Julio del mismo año.
17- Extracto de los trabajos llevados a cabo en la Universidad de Salamanca
desde el 27 de .Abril de 1578 hasta el 23 de Octubre del mismo año, sobre la refor-
ma del Calendario, por lo que respecta a la parte que en ello tuvo Fr. Luis de
León.
El P. Madariaga envió al P. Méndez para su Vida de Fr. Luis de León, una no-
ticia sucinta de los trabajos aludidos, que puede verse en la Revista Agu'stiniana, vo
lumen I, págs. 343 y 417. Hay también otras noticias en dicha obra comunicadas por
nuestro autor al P. Méndez, a quien remitió, además, copia de poesías de Fr. Luis, so-
bre lo cual se trata en la pág 62 del volumen citado de aquella publicación.
18. Papeles varios.
Con este título escrito en el lomo se encuentra un códice en la sección de Mss. de
la Nacional, núm. 177%, en fol., bastante abultado y forrado de pergamino. Es una
colección de papeles formada indudablemente por el P. Madariaga de quien se hallan
firmados algunos de ellos; otros, los informes relativos a asuntos universitarios, con
algunos de los pertenecientes a las cuestiones de la Provincia de Castilla, son suyos
también; y finalmente, varios que tratan de las mismas cuestiones y las copias de al-
gunas curiosidades con los dos impresos que luego se verán, pertenecen a otros auto-
res. Carece el códice de foliatura general, llevándola solamente algunos cuadernos.
En la primera hoja escrita se halla la marca de Gayangos, el cual Dios sabe cómo le
adquiriría. Entre estos papeles los hay de los ya reseñados en algunos números de
esta nota, como lo advertirá el lector en la lista sumaria que publicamos a conti-
nuación.
1) Apuntaciones. - ü hojas.
Comienza el texto: «En Claustro de cinco de Diciembre de l.'ill acordó la
Vniv.d que en los Examenes de Lizenciados de Leyes, y Cánones se redujese en
n ° de los Doctores al n." de 12 sin incluir en este n." al Sor. Mro. Escuela...»
2) Apuntaciones. 3 págs. (2 hs.).
En 13 de Octubre de 1509 se celebró Claustro de Primicerio y después que estaban
sentados los S.f«s entró en él el Bachiller Juan Gutiérrez (o Díaz) de Lobera, «colegial
del colegio de S. Bartholome de esta ciudad, e les intimó e notificó las Bulas, e pro-
ceso Apostólicas para que no entren con los Colegiales en examen...»
S) Apuntaciones.— \Y>kg (1 h.).
Versan sobre los exámenes, exceptuando el primer párrafo que trata del tiempo
que gobernó la Iglesia Paulo IL Todos son datos del siglo X\'.
4) Resumen de los fundamentos expuestos por el Mro. Fr. Pedro Madariaga
Cathedratico de Philosofia Moral de la Universidad de Salamanca a su Claustro
Pleno, que declaran no ser fundada en razón la duda suscitada pcrr algunos indivi-
duos de dicha Universidad sobre que dicho Mtro. (sin embargo de tener los grados
inferiores y superior de Theologia) deve tomar el grado superior de Mtro. en Artes,
y que atendidas las Constituciones Privilegios Apostólicos y práctica inmemorial de
dicha Universidad como también atendidos los Estatutos reales, Executorias también
reales y disposiciones del. Real y Supremo Cons.° de Castilla le vasta para retener
dicha Cathedra de Ph'ilosophia moral el grado superior de Theologia, que tiene.—
5 págs. (3 hs.).
5) Consulta que se hace 9 todos los Religiosos Literatos de la Provincia de Cas-
MADARIAGA 55
tilla de la Orden de N P. S. Agustin, sobre varios puntos de la mayor consideración
pertenecientes al estado actual de la misma Provincia.— 7 hs.
Versa sobre el Capítulo provincial que debía celebrar la Provincia de Castilla
en 1783 y cuestiones anejas.
6) Exposición a S M. sobre ocurrencias capitulares. - 27 hs.
Empiézase recordando que se habían elevado a'. Key tres memoriales, uno del
P. Provincial, otro del Definitorio y el tercero del P. Juan Bautista González, de la
Provincia de Aragón, Visit idor y Reformador de las Provincias agustinianas de Nue-
va Granada.
7) Dictamen del Consejo sobre las cuestiones citadas o aludidas. — 2! págs.
(11 hs.).
Está fechado en Madrid, 26 de Junio de 1781.
8) Rmo. Padre. El Difinitorio de la Provincia de Castilla hace presente a
V. Rma.... Madrid 10 de Mayo de 1783.-43 págs. (22 hs.).
9) Rmo. Padre. Fr. Pedro Madariaga Asistente General de las Provincias de
España... a V. Rma. expongo: que la conciencia siempre reclama contra los que pu-
diendo y debiendo hacer algún bien o impedir algún mal. .—18 hs.
10) Rmo. P. Gral. Las señales de aflicción que yo observo en V. Rma., y las fati-
gas que le han ocasionado las discordias de la Provincia de Castilla... Dia 18 de Sep-
tiembre de 1783.— 6 hs.
11) Rmo. P. El Difinitorio de esta Provincia de Castilla con la mayor veneración
hace presente que en 10 de Mayo último dirigió a V. Rma una representación com-
prehensiva de los fundamentos... Madrid, 9 de Junio de 1783 — Fr. Pedro Madariaga,
Asistente General, Fr. Antonio de Alva, Fr. Bartholome Novio, Difinidor, Fr. Agus-
tin Recuero, Difinidor, Fr. Miguel Barela, Difinidor, Fr. Manuel de Lecanda, Difi-
nidor.-8 hs.
12') ^ Conclusiones norisianas, empezadas en guerra y acabadas en paz. Sus-
tentantes: Don Agustin Camino, y Don Ignacio Vereda. Testigo de una, y presidente
de las otras: El Doctor D. Thomas de A. Doctor jurado de la Real Universidad de
México, quien las escrive, remite, y dedica al Doctor D. Henrique, Theologo Dua-
cense, Cathedratico de Repetición de Códigos en aquella Universidad. Al fin: En Va-
lladolid: En la Imprenta de la Buena Muerte.— Impreso de 4 hs. en fol.
13) M. P. S. -Señor. Si los males, que actualmente padece, y a que se ve ame-
nazada la Universidad de Salamanca... Salamanca 3' Noviembre 13 de 1770. — M. P.
S-— A los P.s de V. A sus mas humildes servidores etc.— 5 hs.
Versa sobre los perjuicios que acarreaba al Claustro y a la Universidad la con-
ducta de un partido formado dentro del cuerpo de profesores con ánimo de hostilizar
y contrariar los actos y decisiones de la mayoría.
14) Señor. Para evacuar la comission que me dio V. S. en el Claustro de Dipu-
tados de 27 de el corriente. . Salamanca 30 de Agosto de 1777. Señor A los P. de V. S.
su mas rendido hijo.— 3hs.
Trata de la práctica seguida en las jubilaciones de los catedráticos universitarios.
15) Señor. -(Es un duplicado de la exposición anterior.) Señor. B. L. M. de V. S.
Su mas rendido hijo Fr. Pedro Madariaga.
16) Dictamen. Habiendo reflexionado con la atención debida sobre las quentas
que se proponen en el papel... Salamanca a 23 de de Henero de 1776. Mr o. Fr. Pedro •
Madariaga. -13 hs.
Trata de la negociación en general y luego especialmente del comercio en gra-
nos, terminando por hacer sus observaciones peculiares a cada partida de las cuen-
tas del papel de referencia. Esto es lo que se dice en el primer párrafo-introducción,
pero lo que se halla en los últimos números del escrito es una discusión sobre la jus-
ticia y licitud de lo ordenado en una pragmática de 11 de Julio de 1765. Es muy
extenso este dictamen y bien fundado en doctrina de los más celebrados mora-
listas.
56 MADARIAGA
17) Copia di Lettera scritta daü' Abb. D. Paolo Cisterciense di S. Marco di Co-
senza a S. E. il Sig/ Principe di Bisoí;nano. - 2 hs. '3 págs.)
Copia la carta el texto de la profecía de un Abad encontrada en su sepulcro, don-
de fué enterrado en U de Noviembre de 778.
18) Representación hecha por el Nuncio Apostólico el Sor. Garampi por medio
del billete al Principe de Kaunitz Gran Canciller de C"orte y Estado... V'iena, l'i de
Diciembre de 1781. -Josef Joseph Arzobispo Obispo de Montefiascone y Corneto, Nun-
cio Apostólico.
Respuesta dada por Soberano mandato del Príncipe de Kaunitz al antecedente
billete... Viena, 19 de Diciembre Í781.- Kaunitz Rittgergb.
Todo ello en 4 hs.
19) Fr. Franciscas Xaverius Vázquez Peruanus...
Copia de la respuesta dada por el P. General a ciertas dudas sobre jurisdicción
motivadas por cuestiones entre el P. Vicente Elordui, Vicario de las Monjas de Ma-
drigal y el P. Juan Marcos, Prior del convento de religiosos de la misma villa.— 5 hs.
(7 págs.)
Dentro hay cartas de los PP. Elordui y Marcos de 1780 dirigidas al P. Madariaga,
con copia de papeles en que el primero apoya su derecho.
30) Nonnulla ex Conclusionibus, quas mense Julii 1781... exposuit publico ccr-
tamini Fr. Thomas Hyacintus Maurini Turinensis Ordinis Pnedicatorum.— 2 hs.
21) Mi estimado .. aseguro con toda verdad...— 13 hs. en 4."
Sobre los males que experimentaba la Provincia de Castilla por las contiendas
locadas en papeles anteriores.
22) Respuesta a la Consulta hecha a los Literatos de la Provincia de Castilla de
Agustinos Calzados. — 8 hs. en 4.°
23) Castigaciones de la Respuesta imparcial a la Consulta hecha a los Reli-
giosos literatos de la Provincia de Castilla Orden de Nro. P. San Agustín. - 14 hs. (27
págs.) en 4."
24) Memorie sulla Storia del primo secólo dei Serví di María e degli Spedalieri
di S. Giovanni di Dio. (Adorno tipográfico) Madrid MDCCLXXX. Nella Stamperta
Kcale della Gazzetta.-S.*" de XXVIII f 17 págs. Impreso.
25) Voto Del Emo. y Rmo. Señor Cardenal Dominico Passionei a Nro. Señor
el Papa Benedicto XIV. en la causa de Beatificación del V.* Siervo de Dios el Carde-
nal Roberto Bellarmino. Traducido fielmente del idioma Italiano a nuestro Español.
Año 1766. -Fol. del 42 hs.
26) Señor. No puedo menos de poner en la consideración de V. S. los deseos
grandes que me asisten de presentarme en esa ciudad, para regentar mi Cathedra
por San Lucas próximo... Fr. Pedro Madariaga. (Madrid, 24 de Septiembre de 1783.)
- 1 h. Está dirigida al Rector de la Universidad salmantina.
27) Señor.— No encuentran los Basallos consuelo sino en la Eminencia del tro-
no. . San Agustín Calzado de Salamanca, hoy 12 de Febrero de 1765 .=Mro. Fr. Pe-
dro Madariaga, Prior. Mtro. Fr. Juan Manzano. Mro. Fr. Antonio Fosef de Alva.
Fr. Vicente de Elordui. Lr. de Theologia. Fr. Juan González, Lr. de Theologia.
Fr. Joseph de Tordesillas, Mro. de Estudiantes &a.- 3 págs.
Recurso al Rey suplicándole el remedio conveniente contra los desmanes de un
P. Jesuíta contra Noris en unas Conclusiones defendidas en Salamanca el 17 de Ene-
ro de 176.5.
28) Systema de los primerbs estudios— W págs. numeradas.
29) Sobre pronósticos. Copias italianas y latinas de algún impreso de 17^I. 4
hs. (7 págs.)
30) Raaon de lo que establece nro. Rmo. para evitar la continua reducción de
missas.— 4hs.
31) Du Hamel es un Jesuíta finísimo en su Theologia escolástica, pero hombre
muy artificioso. . . D. P. M. J. M.^ y J. S. T. y J.- 5 hs.
MADEYRA-MADRE DE DIOS 57
Será copia de algún impreso? Es una crítica de las obras de Üu-Hamei y se trata
de las que podían servir de texto en los centros de enseñanza.
32) Copia del Decreto despachado por el Emperador D Josef 2.° traducido de la
Lengua Tedesca al latín por un Sugeto instruido en ambos idiomas.— 1 h.
El decreto de referencia está fechado en Viena a 24 de Marzo de 1781.
Terminamos la nota bibliográfica del P. Madariaga con la relativa a la oración
fúnebre pronunciada en las exequias que a su memoria celebró la Unirersidad
salmantina.
El sabio glorioso. Oración fúnebre, que en las solemnes exequias celebradas por
la Real Universidad de Salamanca el dia 21 de Mayo del año de 1799 a la piadosa me
moría del Rmo. P. M. Fr. Pedro Madariaga, del Orden del P. San Agustín, Doctor de
la misma Universidad en la sagrada facultad de Teología, &c. &c. Dixo el R. P. Fr.
Juan Antonio Marino, Religioso Observante del Orden de San Francisco, Lector Ju-
bilado por su Religión, y Doctor Teólogo de dicha Universidad. En Salamanca: En la
Oficina de María Eugenia Villagordo Impresora de la Universidad. - 4.° de XLIV págs.
Bibl. Nacional. Varios, Carlos IV p. 40.
— Véase en la Historia de la universidad de Salamanca, por Esperabé Artea
ga, II, 701, una breve nota biográfica del P. Madariaga.— P. Vidal, II, 312 y S\2.
Madeyra (Fr. Francisco).
Perteneció a la Congregación de la India Oriental. Fué Maestro de capilla de
nuestro convento de Goa por los años de 1612 y compositor. Con respecto a este pai -
ticular vamos a copiar lo que en cierta ocasión le ocurrió, según nos lo cuenta el
P. José de San Antonio. Después de referir algunos hechos del limo. Sr. Meneses,
Arzobispo de Goa, alegados en prueba de su devoción al Smo. Nombre de Jesús y
a su fiesta, escribe lo siguiente: «Contase, que andando cuidadoso o Padre Frey
Francisco Madeyra Mestre da Capella do nosso Convento de Goa em compor a Mis-
sa, que se havia de cantar no dia da festa por Ihe pedirem as Religiosas, que esme-
rasse nella toda a sua arte, depois de fazer quanto em si eslava, em certa noyte
ouvío por sonhos huma música suavissima, de cuya solfa era letra o Cántico dos
Anjoí: Gloria in excelsis Deo, et chegando ao verso Laudamus te, benedicimus te,
admirou a excellencia do Contraponto, & assim admirado acordou do sonho com
viva lembrauíja do que tinha ouvido, por modo, que pode introduzir na Missa, que
compunha essa mesma solfa.»— F/os Sanctorum, I, 56.
Madre de Dios (Fr. Felipe de la).
Natural de Garlitos, de la provincia cluído su trienio se retiró a! convento
de Badajoz, profesó en el convento de del Desierto, del valle de la Viciosa,
Agustinos descalzos de Talavera a 8 donde parece haber residido hasta el
de Julio de 1.507 en manos del P. Prior 1633, en que fué elegido Definidor ge-
Alonso de Castro. En 1602 le hicieron neral de su Congregación, con cuyo
Rector del colegio de Alcalá, y en 1608 motivo se trasladó al convento da Co-
Prior del convento de su profesión, pacavana de Madrid. En este último
Elegido Provincial de su Provincia de falleció, segiin se cree, el año de 1651.
Castilla en 1613, consiguió el mismo La Crónica de los PP. Descalzos se
año fundar un convento en Granada- extiende en ponderar las virtudes que
En 1618 volvió a ser nombrado Prior adornaban al P. Felipe de la Madre
de Talavera, y en 1622 fué electo se de Dios. ;
gunda vez Provincial, y habiendo con-
l. Sobre los escritos del religioso biografiado encontramos la siguiente noticia.
Estando en Talavera, «escrivia lo que notaba en los religiosos mas exemplares... Es-
tos manuscritos de los varones ilustres, dieron bastante materia para los dos tomos
58 MADRE DK DIOS
antecedentes de Crónica, sirviendo para desterrar nuestras tibiezas aquellos exemplos
que recogió para encender su corazón en vivas llamas.» --V. Historia general de los
PP. Descalzos, pág. 208 del tomo TI!.
2. En esta última obra se halla otra not;i referente a este Padre, según creemos.
Dice el P. Luis de Jesús: «En Calagdan refiere otro el Padre Fray Felipe de la Madre
de Dios, Provincial de Castilla, y Cronista en las Noticias Historiales, que dejó ma-
nuscritas...» V. tomo II, pág. 43. -Robertson, fíil>lii>grap/iy of the I'hilippine Islands,
pág. 121, donde se consigna a la vez que se trata de un manuscrito.
3. Relación verdadera de vna carta qve el P. Fr. Felipe de la Madre de Dios
Prouincial absoluto de la Prouincia de Castilla de los Descal<;os de N. P. S. Agustín,
cmbio al P. Fr. Bernardino de S. Ildefonso Prior deste Convento de Nuestra Señora
de Loreto de Granada, de los Martyres de la misma Orden, que han padecido marty-
rio en el Japón, por la fe de Christo. Al fin: Con licencia, En Granada. Por Vicente
Aluarez, en la calle del Pan. Año de 1633.— Fol. de 3 págs.
Está fechada en Madrid a b de Septiembre de 1633 y contiene noticias interesantes
sobre Filipinas,
Medina, Bibl. de Filipinas, núm. 126.
Madre de Dios (Fr. Felipe de la).
Se encuentra la firma de este Padre en un parecer sobre la Disertación histórico-
Jurídica acerca del derecho de indicir procesiones y otros actos eclesiásticos, de José
de la Torre y Orumbella, según queda reseñado en la pág. 505 del vol. II.
El P. Felipe fué natural de Madrid y en 1667 era Lector de Teología en el colegio
de San Nicolás de Tolentino de Salamanca. V. el Archivo Histórico Hispano-Agusti-
niano, pág. 114 del vol. III.
Madre de Dios (Fr. Francisco de la).
No se sabe el pueblo de su naturale- Maestro de novicios del convento de
za ni el convento en que profesó. Lie- Manila en 1611. Dos veces vino a Es-
gó de misionero a Filipinas en 1606, paña por asuntos de su Provincia y en
formando parte de la primera misión 1623 regresó por última vez, según pa-
de los PP. Agustinos descalzos, entre rece, a las islas, ignorándose cuándo y
los cuales desempeñó el cargo de dónde falleció.
Se ha hecho mención de este Padre en el artículo del P. Diego de la Anuncia,
ción (pág. 167 del vol. 1), y a lo dicho en el lugar citado tenemos que añadir que la
exposición de 30 de Junio de 1610 se halla publicada en la colección The Philippi
ne Islands 1493- 1898, pÁgíi 85-88 del vol. XVII, según Robertson, Bibliography
of the Philippine Islands, pág. 196.
— P. Sádaba, pág. 42.
Madre de Dios (Sor Isabel de la).
Fué sobrina de la M. Isabel de je- de que estaba dotada pidieron y obtu-
sús, y como ésta nació en Navalcán, vieron licencia para que profesase
de la provincia de Toledo, el 6 de Ju- para coro en 1633. Después de treinta
nio de 1614, siendo sus padres Fran- años de permanencia en dicho conven-
cisco García de Cepeda y Catalina Ji- to, en que recibió grandes mercedes
ménez. Cuando contaba diez y seis del Señor, una de ellas lo que le agra-
años de edad ingresó en calidad de daría la fundación de un convento en
lega en el convento de Arenas de el Sto. Cristo de la Serradilla, ayuda
Agustinas recoletas, donde vivía su da y protegida por su confesor el
santa tía, como ella llamaba a la ma- P. Francisco Ignacio, salió de Arenas
dre Isabel; mas viendo las demás reli- para la referida fundación en 10 de
giosas las disposiciones intelectuales Mayo de 1660 en compañía de varias
MADRE DE DIOS 59
religiosas que habían de ser en el nue- g'undo convento. Aquí vivió santa-
vo convento sus colaboradoras. Con mente, como siempre lo había hecho,
fecha 16 del mes expresado se estable- hasta el 19 de Enero de 1687 en que fa-
cieron en la casa destinada para las lleció, llena de méritos de grandes vir-
esposas del Señor. tudes, a los setenta y dos años de su
Después, deseando los Condes de edad. Consérvase su cuerpo momifica-
Oropesa tener otro convento de Agus- do y'cuando se hace la visita conven-
tinas en La Calzada, consiguieron li- tual se renueva el hábito en que se
cencía real para efectuarlo, llevando halla envuelto, enviando el que le qui-
de Priora a la M. Isabel, la que, junto tan al convento de Serríidilla para
con otras religiosas, fué trasladada al consuelo de los piadosos deseos de
citado pueblo, donde con fecha 17 de aquellas religiosas.
Mayo de 1676 quedó fundado este se-
Manij estaciones de la Divina Misericordia y amor hechas a Isabel de Jesús,
Monja Agustina recoleta en el Convento de Arenas.— Véase lo que se ha dicho so-
bre los manuscritos de la M. I?abel de la Madre de Dios comprendidos en aquel tí-
tulo, en el artículo dedicado al P. Francisco Ignacio, págs. 685 y 686 del vol. III.
La vida de nuestra religiosa, escrita por el P. Miguel de Jesús María en tres to-
mos, se conserva en el convento de Calzada de Oropesa y acaso también en el de
Serradilla, pues Alvarez y Baena asegura que su autor la envió a los dos con-
ventos en 1790 (1). Como la obra se ha compuesto con los escritos de la Madre Isa-
bel, ponemos aquí la nota bibliográfica del ejemplar conservado en el convento de
Calzada, gracias al apunte que nos ha enviado el R. P. ex-Provinciai Román
González.
Vida I de la V. Madre | Isabel de la Madre de Dios | Religiosa Agustina Reco-
leta I Hija del Convento de S. Juan Baptista | de la villa de Arenas y Madre Fun-
dadora I de los de la Serradilla y Calzada de Oropesa. | Sacada de lo que de orden
de su Confesor, dictó la misma V.e y de otros Documentos fidedignos | y dividi-
da en tres Partes. | Por el P. Fr. Miguel de Jesús Maria | Religioso de la misma Or-
den de Recoletos, Agustinos Descalzos, | Predicador y Bibliotecario en el Convento
de Madrid. | Año 1779.— M.S. en 8." de 389 págs.
Vida de la V. Madre. -Por el P. Fr. Miguel de Jesús Maria, Ex-Provincial y Cro-
nista General de la Congregación de España e Indias de Agustinos Recoletos.— De
400 págs.
Vida de la V. Madre... Por el P. Fr. Miguel de Jesús María.— De 299 págs.
Como se ve, son tres tomos o partes comprendiendo el primero 36 capítulos,
otros tantos el segundo y 30 el tercero. Comienza la obra con una dedicatoria muy
corta a loe Smos. Cristos de la Victoria y de las Misericordias, que se veneran en las
iglesias de los Conventos de Serradilla y La Calzada de Oropesa, fundados estos
por la V.e M. Isabel. En la hoja siguiente se halla la protestación consabida de Ur-
bano VIII q'je se repite al final del tomo III.
En el prólogo que va a continuación, bastante largo y muy bien escrito litera-
ria y caligráficamente lo mismo que toda la obra, dice el autor, después de expre-
sar los motivos de hab8r emprendido su trabajo: «Dividimos la Obra en tres Partes:
La primera contiene la patria, padres, nacimiento y crianza de N. V. Isabel, su en-
trada, Profesión y vida religiosa en Arenas, hasta salir de allí, a la fundación de la
Serradilla. La Segunda abraza sus dos fundaciones en la Serradilla y La Calzada,
con algunas noticias de las sagradas imágenes de Christo Sr. Ntro. de la Victoria y
de las Misericordias, titulares de uno y otro Convento, el gobierno de N.^ V.e en
ellos y otras cosas pertenecientes a estas Santas Casas; uniendo en esta misma Par-
te a una y a otra, sus hermanas que son hijas primera y segunda de una misma Ma-
U) Víase el articulo dedicado a la M. Ana Agustina de Jesús Marifi, vol. IV, pág. 374.
60 MADRE DE DIOS
dre. Y la tercera, en fin, trata en particular de las virtudes, gracias y prodigios de
N.a V e;su última enfermedad y preciosa muerte, su entierro y traslaciones y lodo
lo que pertenece a su fama posthuma».
Dice antes que el conipendio de la vi.ia incluido por el P. VilUrino en su Escla-
recido Solar, es defectuoso en muchas cosas, no por culpa del autor, sino porque le
dieron noticias equivocadas y datos poco precisos e inexactos.
Hl último capitulo de la Vida, con que termina el tomo tercero y que trata de la
tercera traslación del cuerpo de la Venerable a la entrada del coro bajo del con-
vento de La Calzada en donde murió y se conserva incorrupto, está escrito el
aflo 1803.
Véase también al citado P. Villerino, vol. 11 al tratar de los conventos de Are-
nas, Serradilla y Calzada y especialmente desde la pág. 337, donde se refiere en
particular la vida de la Ven. M. Isabel de la Madre de Dios. El P. Alvaro de la Cue-
va, jesuíta, predicó en las honras de esta religiosa y de su sermón que debió de im-
primirse, saca el P. Villerino algunos materiales para componer la mencionada vida.
Madre de Dios (Sor Jerónima de la).
Natural de Fregenal de la Sierra, de vistió el hábito a 27 de Febrero de
Badajoz, fué hija de D. Diego Marmo- 1642 y profesó el 8 de Septiembre de
lejo y Dña. María de Escobar, los cua- lb44. Fué un modelo acabado de todas
les pasaron al Perú llevando consigo las virtudes y muy regalada del Señor
a Jerónima. Esta fué por dos veces ca- con padecimientos temporales que su-
sada y no encontrando la paz que an- frió con paciencia heroica, consiguien-
siaba su corazón en el matrimonio, re- do por este medio gozar de singula-
solvió hacerse religiosa cuando se la res consolaciones espirituales. Falle-
murió su segundo marido. Estuvo nue- ció santamente en 22 de Febrero de
ve meses de novicia en el convento de 16.'i.3 y en sus honras, celebradas el día
MM. Franciscanas de la Concepción, siguiente, predicó la oración fúnebre el
de Lima, y por cumplir su primera vo- P. Bernardo de Torres, que había sido
cación se trasladó al de Ntra. Señora su confesor y director espiritual y lue-
del Prado de Agustinas recoletas, don- go fué cronista de sus virtudes.
Escribió su vida por mandado del citado P. Torres, quien extractó de la misma
la relación que publica en su Crónica, págs. 665 y sigs.
Véase también el P. Villerino, págs. 111 y sigs. del vol. 111 y Carvajal y Var-
gas, Glorias del Peni.
Madre de Dios (Fr. José de la).
Agustino cordobés, según Alva y Astorga, el cual le atribuye:
Sermón predicado a la insigne Universidad de Alcalá en la procesión que hipo
dia de la Concepción de Nuestra Señora a la Iglesia de San Lucas. Impreso en Al-
calá, 1617.— 4."
Comienza: -La velocidad en decir...»
Véase el autor mencionado, col. 8b9, donde se consigna, en el mismo artículo,
otro sermón al P. José que creemos pertenecer a otro religioso del mismo nombre,
como se verá en el artículo siguiente.
Madre de Dios (Fr. José de la).
Agustino descalzo, natural de Vinaroz, vistió el hábito religioso en el convento
de Barcelona y allí profesó el 15 de Enero de 1633. Este Padre debió de ser el autor
del impreso:
Sermón de S. Antonio Abad, predicado por el P. Fr, Josef de la Madre de Dios,
Agustino descaigo. Valencia, por Claudio Mazé, 1647.— 4.° de 20 págs.
Así Roura y Pujol, pág. 182 del tomo II de su Catálogo.
MADRE DE DIOS 61
Alva y Astorga asigna el año 1646 para la impresión de este sermón, en lo cual
pudiera estar equivocado. Reproduce un párrafo en que se habla favorablemente
de la Inmaculada Concepción. Esto en la col. 869; más adelante, col. 1057, dice que
el sermón de San Antonio Abad fué impreso también en Valencia por el Dr. Mi-
guel de Lobera en 1643. Se cometería una errata en la fecha de la impresión o se
tratará de dos sermones distintos?
Como se ha dicho en el artículo anterior, Alva y Astorga cataloga bajo un solo
nombre los dos sermones reseñados. No es imposible que fueran compuestos por
un mismo autor, pero la distancia entre las impresiones de uno y otro son muy
considerables para creer que se debieran a uno solo, aparte de las notas biográficas
que indican la existencia de dos autores distintos. Nada se pierde, de todos modos,
con apuntar los datos que nos es dable consignar acerca de esos dos autores homó-
nimos y a lo menos servirán de indicaciones para averiguar lo que haya de cierto
sobre el particular.
Madre de Dios (Fr. José de la).
V. Laínez (limo. D. Fr. José).
Quintana, en su Historia de Madrid, fol. 296 v., escribe lo siguiente: «Fr. José
de la Madre de Dios, del Orden y recolección de San Agustín, escribió un libro que
intituló Niniue cautiva y libertada.» Y efectivamente, esta obra salió con aquel
nombre que llevaba el autor mientras permaneció entre los descalzos; pero el ver-
dadero que va al frente de las obras restantes, que son muchas, publicadas cuando
era agustino calzado, es el de Fr. José Laínez, como se verá cuando de él se trate.
Al margen de la nota de Quintana se halla escrito en el ejemplar de la Nacional:
«Vide Jordán, folio 480», de lo cual se deduce que el ejemplar de dicha Historia
procede de algún convento agustiniano, y prueba también que el anotador sabía
más que Quintana y que muchos de nuestros bibliógrafos los cuales ignoran que co-
rresponden a uno solo y único escritor los dos nombres Fr. José de la Madre de
Dios y Fr. José Laínez.
Madre de Dios (Fr. Juan de la).
Agustino descalzo.
1, Escribió la dedicatoria a San José que se imprimió al frente de los Discur-
sos morales para las ferias menores de Cuaresma. Por el P. Pedro de San José,
agustino descalzo. Alcalá, 1652. Cuidó también de la edición de esta obra que añadió
algún tanto y a él le fué concedida la licencia para la impresión en 4 de Octubre de
1651. Era entonces el P. Juan Rector del colegio de San Nicolás de Tolentino de
Alcalá.- V. la nota bibliográfica de P. Pedro de San José.
2. Al comienzo de la biografía del H. Fr. Juan de la Magdalena, muerto en 1657
en olor de santidad, refiere el cronista los autores que de dicho hermano habían tra-
tado en obras impresas. Luego añade que «nos desaron sus memorias en varios ma-
nuscritos» algunos escritores, entre los cuales pone el primero al «P. Fr. Juan de la
Madre de Dios, Prior que era de nuestro convento de Madrid, quando sucedió la
prodigiosa muerte del H. Fr. Juan etc». -V. Historia general de la Congregación
de PP. Agustinos descalzos, pág. 376 del tomo III.
Madre de Dios (Fr. Juan de la).
Natural de Blancas, en Aragón, pro- también Maestro de novicios en el con-
fesó en el convento de Borja de PP. Re- vento de Zaragoza. Se alistó en una
coletos a 15 de Junio de 1635. Sedistin- misión que llegó a Filipinas en 1653 y
guió por sus cualidades para el púlpi- allí se ocupó al principio en el cumpli-
to, predicando algunas cuaresmas en miento de las funciones propias de su
la iglesia de San Pablo de Zaragoza y ministerio, al mismo tiempo que des-
misiones en la diócesis de Jaca. Fué empeñaba el honroso cargo de confe
62 MADRE DE DIOS
sor del Gobernador General D. Sabi- España para volar en el Capítulo ge"
niano Manrique de l^ara. En 1655 tuvo neral de su Congregación. Desempeña-
que dejar a Manila por haberse resen- das algunas comisiones en la penínsu-
tido su salud y se dirigió a Bolinao, la, pretendió volver por segunda vez a
donde aprendió el dialecto zambal, en Filipinas y emprendió su viaje en 1670
el cual al fin llegó a administrar desde con una misión, peí o sólo llegó hasta
lo58 hasta 1662 en que fué electo Defi- Méjico, donde recibió orden de su Pro-
nidor. Tres años después fué Provin- vincial de regresar a España. Retiróse
cial y pasado el trienio Presidente del después al convento de Zaragoza y
Hospicio de Méjico, de donde vino a aquí murió en 10 de Enero de 1684.
1. Gobernador cristiano entre neófitos. -M.S. en fol.
Dedicóle el autor al Gobernador Manrique de Lara, el cual sacó un traslado
para su uso, enviando el original a España para su impresión, que no consta se lle-
vase a cabo.
J. Sermones en lengua sambala.— M.S. en 4," üos tomos.
3. Historia de ¡a Provincia de Filipinas, desde el año 1653 hasta el 1674.—
M.S.
4. Injorme del P. Juan de la Madre de Dios en un expediente relativo a asuntos
de Cruzada.
Comienza: «El P. Fr. Juan de ia madre de Dios ..» Concluye: »... en Manila A
dies de Junio de seise. ^ y sesenta y Cinco Años.»
Sigue a la firma del autor del escrito el atestado correspondiente del notario
Nicolás de Herrera.
El expediente mencionado se encuentra en la colección de Ayer. — V. Robert-
son, Bibliography, pág. 300.
5. El cronista de los PP. Agustinos descalzos, en la biografía del H. Fr. Fran-
cisco de San Agustín Tatalla, fallecido en la Puebla de los Angeles a 30 de Julio
de 1651, nos da noticias de dos relaciones sobre dicho religioso, escritas por los
PP. Carlos de Jesús y M. Mendoza, añadiendo que estas dos relaciones «están con-
formes con otra que envió de su mano, en el convento de Madrid N. P. Fr. Juan de
la Madre de Dios, Lector jubilado, Calificador del Sto. Oficio, Provincial absoluto
de Philipinas y Comissario general de aquellas islas, a 17 de Diciembre de 1671. > —
V. Historia general de los PP. Descalzos, pág. \9X del tomo III.
6. Señor. Fr. Juan de la Madre de Dios, Provincial de la Provincia de San Ni.
colas de las Islas Philipinas, y Procurador de dicha Provincia de la Orden de Re-
coletos Agustinos: Digo, que aviendo experimentado en dilatada navegación destos
Reinos de España a las Islas Philipinas etc.— Fol. de 3 págs. impreso en papel sellado
de 1677.
Suplica se le permita erigir en convento el Hospicio que su Provincia tenía en
Méjico.— Medina, Bibliografía española de Filipinas, núm. 357.
El original de este impreso se encuentra en el Archivo de Indias y una copia del
mismo en el tomo XXV de la Biblioteca Filipina, de Manila, con este título:
Memorial dirigido a S. M. por Fr. Juan de la Madt'e de Dios en súplica de
erigir en convento el hospicio de Méjico: Acompaña varias cartas probando la ne-
cesidad.
- Historia general de los PP. Descalzos, IV, -tó.'i-504.-P. Sádaba, pág. 97.
Madre de Dios (Fr. Juan de la).
No se dice de dónde fué natural ni Fr. Juan el folleto que luego se reseña-
en qué convento profesó este religio- rá, puede afirmarse haber sido hijo del
so recoleto. Quizá fuera americano, y convento deMisque. Debió de llegar a
dado por cierto que publicara este Filipinas en 1667, y dentro de su Pro
MADRE DE DIOS 63
vincia estuvo siempre ocupado en el table también en las islas por haber
desempeño de los múltiples cargos dado gran impulso a la Cofradía del
que se le encomendaron, entre los cua- Carmen establecida en la iglesia de
les merecen consignarse el de Definí- S. Sebastián de PP. Recoletos, extra -
dor general para el Capítulo que su muros de Manila, y por sus gestiones
Congregación celebró en España el fué enriquecida aquella Hermandad
1684, y el de Provincial en 1689. Con con singulares gracias y privilegios
motivo de su regreso a la península, por la Santa Sede y por los Generales
organizó una misión que él mismo pre- de la Orden del Carmen. Debió de pa
sidió y condujo a Filipinas en el año sar a mejor vida religioso tan benemé
antes mencionado de 1684. Se hizo no- rito antes del año 1707.
1. Dio su parecer por comisión del Ordinario, acerca de la obra: Nombres de
Cristo Sacramentado, por el P. Diego de Jesús. Manila, 1676.
Consignamos el siguiente número a este P. Juan por creer muy probable que le
pertenezca, apoyados en la circunstancia de encontrarse en Cádiz el 1664 dispuesto
para embarcarse con destino a las Indias, según se apunta en los documentos que
luego se verán.
2. Confirmación que N. Rmo. P. Mtro. Fr. Pedro Lanfranconio, General de la
Sagrada Religión de N. P. S. Augustin, hace a sus dos Conuentos de Recoletos de la
Prouincia de Lima, moralizada por el P. Fr. Juan de la Madre de Dios hijo de la
Santa Recoleta de Misque.— Impreso de 64 hs. s. 1. ni a. de imprenta.
Se encuentra la noticia de este libro en una delación al Sto. Oficio que reprodu-
cimos íntegra, según la hemos visto en su original. Dice así:
«M. P. S. - El M.° Fr. Augustin Carrillo del Orden del Sor. S. Aug." Procurador
General de la prouincia del Perú en la mexor via y forma, que el derecho me conce-
da parezco ante V. A. y digo: que a mis manos llego el librito de que Hago presenta-
ción, que constada sesenta y quatro ojas cuyo es (szc) titulo es, confirmación que
Ntro. Rmo. P. Mtro. Fr. Pedro Lanfranconio General de la sagrada ReHgion de N.
P. S. Aug.n hace a sus dos conuentos de Kecoletos de la Prouincia de Lima, moraliza-
da por el P. Fr. Juan de la Madre de Dios hijo de la Sta. Recoleta de Misque, y auien-
dole visto y atentamente leydo hallo que es digno de censura por las razones si-
guientes:
»La primera por estar impreso sin no. ubre de impressor, año ni lugar a donde se
imprimió Y sin las licencias necessarias, no solo del ordinario, sino de la Religión
conforme a lo dispuesto por el expurgatorio del año quarenta, y por el Sto. Concilio
de Trente.
«La 2.' porque contiene proposiciones temerarias, como afirmar, que las exemp-
ciones de algunas Religiones son abusos, peste, relaxacion,— y que son Religiones sin
fundamentos de humildad, y otras cosas semejantes, en que se opone a las constitu
cienes de nuestra sagrada Religión y a las de otras Santas Religiones, a los Sumos
Pontífice 8 que las han confirmado, y dan y conceden exempciones cada dia,— a mu-
chos Santos canonizados que se sainaron y siruen de exeraplar al pueblo cristiano
auiendo tenido y gozado estas exempciones,— a tantos hombres doctos y temerosos
de Dios, que las tienen y conservan, como doctamente lo resuelue el R. P. Thomas
Hurtado clérigo regular, tomo 2.°, tract. 12, n." 1636, fol. 416, de todo lo qual se a de
seguir notable escándalo entre los fieles y descrédito de las Religiones. Por todo
lo qual
> A V. Alteza pido y suplico se sirua de mandar al dicho Fr. Juan de la madre de
Dios, que al presente esta para embarcarse para las Indias, y reside en la ciudad de
Cádiz exhiba el dicho Libro y se prohiba y recoja pues es justicia que pido. -Fray
Augustin Carrillo.» {Rúbrica.)
La presente delación está escrita en papel sellado de 1664 y con fecha 14 de
64 MADRE DE DIOS
Febrero se determinó fuese presentada a la Junta de Caliñcadorcs, según nota pues-
ta, de distinta letra, a la cabeza del escrito. Al margen se halla: «Al P.» Espuchc», lo
cual significa que a este P. Jesuíta se encomendé) el examen del impreso. Reunida la
Junta de referencia en 2.' de Febrero del año expresado, después decirla relación
que sobre el asunto dio el P. José Espuchc y visto el libro delatado, "dixeron confor-
mes que el dicho libro se debe recojer y prohibir in totum asi por faltalle las licencias
nezesarias y demás requisitos que piden las reglas del expurgatorio y por contener
proposiciones escandalosas y injuriosas y lo firmaron.» Firman a continuación seis
Calificadores y el Secretario de la junta al fin.
En la carátula del expediente se dice: «Por auto de 7 de Mayo esta mandado pro-
hibir in totum,— No se ha despachado la carta mandada " Lo que creemos ha de sig-
nificar que al escribirse la presente indicación aun no se había publicado el decreto
condenando el libro.
Dedúcese de los datos expuestos que el P. Juan quiso moralizar la con cesión del
P. General escribiendo una diatriba contra las exenciones y privilegios vigentes en
algunas Ordenes religiosas.
El expediente de autos se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, Inquisición
Suprema, núm. 346 de la numeración a lápiz del Sr. Paz y Melia.
3. Memorial dirigido a S. M. por Fr. Juan de la Madre de Dios, Procurador
y C /misario general. - M.S.
Expone que su Provincia tiene 68 pueblos y sólo 38 misioneros y suplica se le conce-
da licencia para enviar a Filipinas 40 religiosos más.— Encuéntrase original en el Ar-
chivo de Indias y una copia del mismo en la Biblioteca Filipina, de Manila, tomo XXV
Quizá sea este escrito el titulado Relación de tas Islas Filipinas que atribuye a
nuestro autor la Historia general de los PP. Descalzos, pág. 226 del tomo IV.
Suponemos que la pieza reseñada ha de ser del religioso de quien tratamos, por
no expresarse al principio de la misma otros títulos que el de Procurador y Comisa-
rio general, es decir, que no debe de ser del anterior. El P. Sádaba, pág. 117, sólo
consigna a su nombre la aprobación citada en el núm. 1.
Madre de Dios (Fr. Pedro de la).
Natural de Salamanca, profesó en fué nombrado Comisario en España,
los Agustinos descalzos de Valladolid regresando con este motivo a la pen-
en 1605. Cuando no contaba aún trein- ínsula, donde la Provincia de Andalu-
ta años de edad le tiicieron Prior del cía le hizo su Provincial en 162'^'. Des
convento del Desierto de la Viciosa, pues fué elegido Definidor general por
Pasó a Filipinas en 1613 y allí desem- dos veces, en 1634 y 1645, y presidió el
peñó los cargos de Vicario provincial, Capítulo general celebrado en !(4S.
Maestra de novicios y Prior de los con- F'alleció en Sevilla hacia el 1()50.
ventos de Manila y Cavite. En 1625
1. [Solicitud al Rey /)idiendo una liiiiosua pata su Provincia.] —M .S. en el Ar-
chivo de Indias, 67-6-1 .
Comienza: «Señor. Fr. Pedro de la madre de Dios...» Concluye: <>... su Real vo-
luntad.» Fecha en Madrid a 4 de Noviembre de 1627. Lleva la solicitud la recomenda-
ción o aprobación del Consejo. -V. Robertson, Bibliograpliy etc., pág. 211.
2. Señor. Las Religiones de santo Domingo, san Francisco, y san Agustín, dizen,
que aunq el diuidir las Prouincias de lapon en quatro partes, entre las quatro Reli.
Ilíones q alia están, de la Cópañia de lesus, san Francisco, santo Domingo, y san
Agustín, dando a cada vna su parte, quedando los puertos comunes a todas las Reli-
giones, les estaua bien para su comodidad particular; etc. Fol.de 4 págs. sin fecha,
pero evidentemente de la primera mitad del siglo XVII.
Suscriben los PP. Fr. Diego Collado, Fr. Pedro de la Concepción y Fr. Pedro
déla Madre de Dios, y en dicho escrito se expresan los inconvenientes que de la
MADRE DE LOS HOMBRES-MADRID 65
citada división se seguían.— Medina, Bibl. esp. de Filipinas, núm. 331.— Existe este
impreso en el British Museum de Londres.
-P. Sádaba, pág. ^S.— Historia general de los PP. Descalzos, pág. 220 del tomo II 1
Madre de los Hombres (limo. D. Fr. Francisco de la).
Nació en Evora el 24 de Septiembre siendo además Secretario del Obispo
de 1780, y abrazó el instituto agusti- D. Fr. Joaquín de Nazaret. El 20 de
niano en la Congregación de Portugal Septiembre de 1845 fué elegido Arzo-
llamada de los Grillos. Estuvo algu- bispo de Evora y confirmado el 24 de
nos años en Río Janeiro ocupado en Noviembre del mismo año. Era tam-
las obligaciones de su ministerio y se- bien Consejero de S. M-, Par del Rei-
cularizóse después. De regreso en Por- no y Comendador de la Orden de Cris-
tuga!, fué canónigo en Lisboa y luego to cuando falleció en su Diócesis el 3
pasó a Coimbra con el mismo empleo, de Diciembre de 1859.
1 . Oraqao fúnebre que ñas exequias da . . . Senhora D. Maria Anna
Francisca Josefa Antonia Gertrudes Rita Joanna Infanta de Portugal,
Mandada fazer por Sua Alteza Real o Principe Regente N. S. Recitou
na Real Capella desta Corte em o Dia 14 de Junho de 1813... Rio de
Janeiro. Na Impr. Regia. 1813.
4.0 de 34 págs.
2. Oraqao, que na real capella d'esta corte, celebrándose as ac(;óes
de gragas pelas noticias do armisticio geral, no dia 17 de Junho de
1814, recitou. . . Rio de Janeiro, na Imp. Regia 1814.
4.° de 38 págs.
Estos dos números fueron publicados cuando era el autor religioso.
3. Discursos moraes, para instruQáo dos filhos da Sancta Egreja
metropolitana d'Evora. Lisboa, na Typog. do Panorama 1847.
4." de 32 págs.
-Silva, 11-434 y IX-329.
Madre de los Hombres (Fr. Joaquín de la).
V. GalVán Palma (Fr. Joaquín Plácido), pág. 23 del vol. IIL
Madrid (Fr. Juan Agustín de la).
De Chinchón, Madrid, donde nació 1782 y después ejerció sucesivamente
el año 1749. Profesó en 1765 en el con- la cura de almas en San Pablo de los
vento de Toledo y aportó a Filipinas Montes (1784) y Parañaque (1787), fa-
en la misión de 1772. Destinado a la lleciendo en este último pueblo el 27 de
administración de los tagalos, se le Diciembre de 1796, siendo Prior vocal,
designó la conventualidad en Tondo el
1. Elogio fvnebre qve en las Reales exeqvias tiernamente cele-
bradas en la Santa Iglesia Metropolitana de Manila por el alma del Se-
ñor D. Carlos III (que en paz descanse) Rey de España y de las Indias
pronvncio el M. R. P. Fray Juan Agustín de la Madrid, Religioso del
Sagrado Orden de San Agustín, Cura del Pueblo de Parañaque de la
Provincia de Tondo, el dia 7 de Octubre de 1790.
4." de 21 págs.
Forma parte, con la portada que se ha reproducido, del folleto Descripción de
i
6b MAGALLANES
las fúnebres exequias, y Regio Mausoleo, que a la perpetua memoria., d:' Car-
los III... o/recio la... Ciudad de Manila. Impreso en Sampaloc el 1791.
Vindel, en su Catálogo de libros escogidos, pág^. 216, anuncia el Elogio Júnebre.
probablemente desglosado de la primera parte del folleto, pues por las señas que
se dan no se trata de impresión distinta; añade que está en seda ne<íra con dorados,
por haberse destinado el ejemplar a algún personaje, según es de suponer, conclu-
yendo con el reclamo obligado del librero que entiende su oficio.
2. [Novena a la Virgen del Buen Suceso, Patraña del Pueblo de Parañaque.
Manila?, 1789.]
De este opúsculo, escrito en tagalo por el P. de la .Madrid e impreso, nos da el
siguiente testimonio el P. Martínez de Zúniga en el fol. 26 v. de otra novena similar:
«Para satisfacer a esta devoción de los Fieles imprimió el aflo de 1789. el R. P. Fr.
Juan Agustín de la Madrid Cura a la sazón de este Pueblo (Parañaque) una novena
de esta Señora, y se ha buscado con tal ansia que en poco tiempo se ha consumido
toda la impresión. Por este motivo me ha parecido conveniente imprimir otra nue-
va dexando únicamente nueve de los muchos gozos que compuso dicho Padre en
honrra y gloria de esta Imagen.» Los PP, Pérez y Güemes, a quienes debemos el
conocimiento de este texto, escriben que no les había sido posible ver ningún ejem-
plar de dicha novena.
En Cebú tuvimos la fortuna de encontrar una versión manuscrita al bisaya-ce-
buano, con este título al frente:
Novena sa mahal nga Virgen sa Buen Suceso Patrona sa Lon^sod sa Para-
ñaque n'ga guibuhat ni P. Fr. Juan Agustín de la Madrid.
No llevaba indicaciones sobre el autor de la traducción, que bien podemos
creer sería algún P. Agustino, ni acerca de la impresión si es que ésta se llevó
a cabo.
La papeleta referente a esta versión cebuana se halla en la obra de aquellos
autores, según se la entregamos en Manila.
-P. Cano, pág. 202.— P. Jorde, pág. 335 — PP. Pérez y Güemes, págs. 182 y
597. -P. Blanco, Metnória.
Magallanes (Fr. Juan de).
«Natural de Méjico, del Orden de nista de la ya referida Provincia del
San Agustín, Lector de Teología del Santísimo Nombre de Jesús, Rector
colegio de San Pablo de aquella ciu- que fué del Real Colegio de San Pablo,
dad, Maestro de la Provincia del San- insigne en su facultad y no menos en
tísimo Nombre de Jesús y Doctor teó- las Matemáticas y en la poesía latina
logo por la Universidad mejicana.» A y castellana, célebre en el gobierno y
esta breve noticia biográfica de Beris- memorable para el Santuario y Con-
tain podemos añadir la necrológica vento de Chalma, cuyo suntuoso tem-
publicada en la Gaseta de México en pío sacó de cimiento, continuó y aca-
Noviembre de 1736. «El 12, dícese allí, bó en tiempo de nueve años, que fué
murió á los cincuenta y dos años de su Presidente; prendas que (con otras
edad, en el convento de Santa Catali- muchas que le adornaban) le hicieron
na mártir de Ayocinco (que está en las acreedor a las primeras estimaciones
márgenes de esta laguna) su actual y en esta ocasión a general sentimien-
Prior el M. R. P. Fr. Juan de Magalla- to; diósele sepultura en la iglesia del
nes, Doctor teólogo en esta Real Uni- mismo Priorato.»
versidad, Maestro de número y Cro-
1- Devocionario de S. Guillermo, Duque de Aquitania. Por Fr.
Juan de Magallanes. México por Hogal. 173L— 8.°
A.n\inc\6sQ enlA Gaseta de México en los siguientes. términos: «Novena nueva
MAGALLANES 67
del Señor San Guillermo Duque de Aquitania, religioso agustino, su author el
R. P. Dr. y Mro. Fray Juan de Magallanes, de la misma Religión, chronista de esta
Provincia del Santissimo Nombre de Jesús, etc.» Agosto de 1731.
--Novena del Glorioso S. Guillermo, Duque de Aquitania, Conde de Pictavia,
Religioso del Orden de N. P. S. Augustin, Patrón de los que son atribulados con
tentaciones. Compuesta, por el P. Mró. Fr. Juan de Magallanes, de el mismo Or-
den, Mró. en Sagrada Teología por la Ri. Vniversidad de México, y Cronista del
Santísimo Nombre de Jesús de esta Nueva España. Reimpresa en México, en la
Imprenta de los Herederos del Lie. D. Joseph de Jauregui, Calle de S. Bernardo
Año de 1783.-16.° de 15 hs. s. n.
Nicolás León, Bibliografía etc. pág. 168.
2. La aparición de la Milagrosa Imagen del Santo Christo que se
venera en el Santuario de San Miguel de Chalma. Lleva al fin la no-
vena de este Soberano Señor. Su Author el R. P. Mro. Fr. Juan de
Magallanes, del Orden de N. P. San Agustín, Doctor Teolofjo por la
Real Universidad de México y Cronista de la Provincia del Santissimo
Nombre de Jesús. México, 173L
Caseta de México, Noviembre de 1731, citada por Medina, núm. 3183.
En las distintas ediciones que a continuación se reseñ in, unas veces se reimpri-
mió todo el folleto según se editó en 1731 y en otras aparece dividido en dos, como
se ve por los títulos siguientes.
—Novena de la n".ilagrosa Imagen del Santo Christo, Que se venera en el Reli-
gioso Convento^ y Santuario de Religiosos Ermitaños del Orden de N. P. S. Augus-
tin de ban Miguel de Chalma. Escrita por el P. Mtró. Fr. Juan de Magallanes del
mismo Orden; Dr. Theologo por la Real Vniversidad de México, y Chronista de la
Provincia del Santissimo Nombre de Jesús. Reimpressa en México, en la Imprenta
de la Bibliotheca, del Lie. D. Joseph de Jauregui. Calle de San Bernardo, año
de 1777.-16.» de 14 págs. s. n.
—Aparición de la milagrosa Imagen del Santo Christo que se venera en el Re-
ligioso convento y Santuario de Religiosos Ermitaños del Orden de N. P. S. Augus-
tin, de San Miguel de Chalma. Escrita por... Reimpresa en México en la Imprenta
del Lie. D Joseph de Jauregui. Calle de San Bernardo. Año de 1778.— 16.° de 14 págs.
de texto sin foliar.
—Novena de la milagrosa Imagen... Reimpressa, en la Imprenta de los Herede-
ros del Lie. D. Joseph Jauregui. Calle de San Bernardo. Año de 1778.-16.° de 14 hs.
s. n. de texto.
-Novena... Ibid. Año de 1783.-16.° de 27 págs. s. n. de texto.
-Novena... Ibid. 1788.-16." de 7 hs. s. n.
-Aparición... Ibid. 1792.-16.° de 14 págs. s. n.
-^/)a;'2<:/0M... Reimpresa en México por D. Mariano de Zúñiga y Ontiveros,
calle del Espíritu Santo, año de 1796—16.° de 14 hs. de texto sin foliar.
—Aparición... Ibid. 1799.- lb.° de 26 págs.
—Aparición... Reimpresa en México, en la Imprenta de la Bibliotheca Mexicana
del Lie. D. Joseph de Jauregui, en el Erapedradillo.— 16.° de 23 hs. s. n.
No lleva año de impresión.
—Aparición... Reimpresa en México por Don Mariano de Zúñiga y Ontiveros,
calle del Espíritu Santo, año de 1806.-16.° de 27 págs. s. n. de texto.
-Novena... Ibid. 1808.-16.° de '¿6 págs. a. n.
—Aparición... Ibid. 181 1).— 16." de 29 págs. s. n.
Véase la nota de todas estas impresiones en La Imprenta en México, de Me-
dina, en los años.respectivos.
Es de creer que a esta obrita se hagan referencias en la publicada en México
68
MAGAZ
el 1810 por el P. Joaquín Sardo con el título de Relación histórica y moral de la por-
tentosa imagen de Ntro. Sr. Jesucristo crucificuUo, aparecida en una de las cue-
vas de S. Miguel de Chalma etc.
3. V&riA^ poesías latinas y castellanas y 2L\g\incis opúsculos históricos. -M.S.
4. Aprobación de un sermón de Sta. Catalina de Sena predicado por el P. Juan
de Alvarado, dominico, e impreso en México el 1732. Está fechada en 5 de Junio de
este año y en ella repite el P. Magallanes los títulos que tenía y los cargos que
hasta esa techa había desempeñado. -Bibl. Nacional, Varios 1-334-5.
-Beristain, 11,201.
Magaz (Fr. Fernando).
Este ilustrado religioso fué natural
de Ampudia, de la provincia de Falen-
cia, donde vio la luz primera el 30 de
Mayo de 1831. Recibió de sus cristianos
y honrados progenitores una educación
totalmente informada por las máximas
del Evangelio, la cual unida a su doci-
lidad de carácter y a la inclinación na-
tural que desde muy niño sintió por las
cosas de iglesia, hacía presagiar que
no había nacido para el mundo y que
su destino estaba señalado entre los
sacerdotes del Señor. Cuando tuvo la
edad suficiente para pensar con liber-
tad, manifestó efectivamente su voca-
ción decidida para el sacerdocio; mas
la muerte inesperada de sus padres
vino a contrariar su buen deseo y se
vio precisado por su orfandad a bus-
car su subsistencia en Valladolid. Esto
le sirvió, sin embargo, para llevar a
cabo con más facilidad su proyecto,
pues el trato con su tío, el P. Agapito
Aparicio que acababa de ingresar en
el colegio-seminario que allí tiene la
Provincia de Filipinas, hizo nacer en él
el propósito de alistarse también entre
los misioneros de aquellas islas, y des-
pués de vencer cuantos obstáculos le
opuso su familia, pidió y obtuvo el há-
bito religioso-
Pasado el año de noviciado, pronun-
ció sus votos el 13 de Marzo de 1850 y
desde entonces el estudio y la obser-
vancia de las leyes de su estado ocu-
paron totalmente su atención. Dos
años permaneció en aquel colegio, en
los cuales cursó la Filosofía, dando
señaladas pruebas de su afición a los
libros y de que estaba dotado de vi-
gorosa inteligencia y de feliz memo-
ria. El L'O de Julio de 18r)2 zarpaba del
puerto de Cádiz el barco que le había
de conducir a Filipinas después de una
travesía muy penosa de ciento sesenta
y seis días, y ya en Manila terminó la
carrera con grande lucimiento y reci-
bió las órdenes sagradas.
La obediencia le destinó a la isla de
Cebii, donde aprendió con tal perfec-
ción el idioma de los naturales, que aun
se conserva la tradición en aquellos
pueblosde la eleganciay propiedad con
que le hablaba. Allí regentó sucesiva -
mente las parroquias de Argao, Naga
5' Minglanilla, dejando en todas ellas
recuerdos indelebles de su celo por la
salvación de las almas, de sus trabajos
en pro de la cultura y progreso mate-
rial de sus feligreses y de la liberalidad
y desprendimiento con que socorría a
los pobres y necesitados- Dedicado en-
teramente al cumplimiento de los debe-
res de su ministerio bien lejos estaba
de pensar que los Superiores se fijaran
en sus aptitudes para ocupar puestos
más elevados, cuando se encontró en
1865 con el nombramiento de Prior del
convento del Sto. Niño, cargo que sólo
desenpeñó dos años, pues en 18b7 fué
trasladado con el mismo empleo al de
S. Pablo de Manila.
Mientras estuvo en Cebú supo cap-
tarse las simpatías de las personas más
distinguidas, tanto por su discreción y
prudencia, como por la afabilidad de
su trato con que cautivaba a cuantos le
conocían. Sobre todo el limo. D. Fray
MAGAZ
69
Romualdo Jimeno, Obispo de la Dióce-
sis, le honró con su amistad y depositó
en él toda su confianza, llevándole con
frecuencia de compañero en sus visitas
pastorales a los pueblos, encomendán-
dole la solución de los asuntos más ar-
duos de su Diócesis y teniéndole casi
siempre ocupado en negocios de la mi-
tra. En este concepto el P. Magaz tra-
bajó lo increible en multitud de consul-
tas a que tenía que responder de pala-
bra o por escrito, y en el examen de las
obras de devoción, en bisaya-cebuano,
que por su cualidad de examinador si-
nodal se encargaban a su censura. En
Manila continuó trabajando con el mis-
mo celo, distinguiéndose en especial
por su entusiasmo en la celebración de
las festividades religiosas y también se
hizo notar por su asidua asistencia al
pulpito y al confesonario y por la in-
fluencia que ejercía entre españoles y
filipinos, sosteniendo y fomentando por
este medio las buenas relaciones del
convento.
En 1869 salió electo Rector del cole-
gio de La Vid, por lo que hubo de re-
gresar a España donde siguió dando
pruebas de su amor al hábito que ves-
tía y de sus dotes de hombre de socie-
dad. Por esta razón los Superiores,
cuando terminó el cuatrenio, le orde-
naron que recorriera varias provin-
cias en busca de personal para nues-
tros colegios, escribiendo con este mo-
tivo una bien pensada exhortación en
la que después de animar a los jóve-
nes a abrazar la vida del claustro, ex-
ponía lo que eran nuestras misiones de
Filipinas.
En esta ocupación le sorprendió la
buena nueva de haber sido presentado
para la silla de Cebú (Filipinas), año
de 1876, y tan pronto como recibió la
noticia telegrafió al Gobierno que sus-
pendiese la propuesta; puso inmedia-
tamente en juego todas las relaciones
que tenía a fin de destruir por su base
el proyecto; sus amigos, sin embargo,
le aconsejaban con verdadero interés
que aceptase la mitra. Inútiles fueron
tales consejos, de igual suerte que las
repetidas instancias e importunacio-
nes de personas respetabilísimas, en-
tre las que podemos citar al Carde-
nal Juan Simeoni, entonces Nuncio de
Su Santidad en Madrid, y al Ilustrísi-
mo D. Pedro Lagüera y Menezo, Obis-
po de Osma. Creyó sospechosos de
amistad a cuantos se interesaban por
él y sostuvo con heroica entereza su
renuncia que al fin le fué admitida.
Cuando terminó este para él enojo-
sísimo asunto, recibió la comisión de
visitar a todos los Obispos de España
con el objeto de investigar su parecer
y reunir firmas para elevar una expo-
sición al R. Pontífice suplicando de-
clarase Doctor de la Iglesia a Sto. To-
más de Villanueva (1). No con menos
interés se encargó de realizar el pro-
yecto de adquirir un edificio que sir-
viese de enfermería a los religiosos
que la Provincia tenía que enviar a
España en busca de salud. Compró la
casa que hoy se llama hospedería de
Sto. Tomás de Villanueva, situada en
Gracia (Barcelona), la cual dispuso
Dios que fuese la última morada del
P. Magaz aquí en el mundo. Efecto de
un golpe recibido en una pierna tuvo
que sufrir la amputación de la misma,
y ya fuese por los padecimientos ho-
rribles que precedieron a la operación
o acaso por el exceso de cloroformo,
hubo que lamentar la pérdida de la ra-
zón en nuestro biografiado.
Su locura o más bien su manía se
manifestó en una idea fija y absurda a
la par que opuesta a los sentimientos
mostrados en el transcurso de su vida.
Este desequilibrio de la razón le duró
bastantes años con la particularidad de
hablar discreta y cuerdamente siem-
(1) Dos solos fueron los Obispos que negaron su firma, disculpándose, según se dice con que no ha-
blan leído las obras del Santo.
70 MAGAZ
pre que no le tocasen el punto referen- antes de pasar a mejor vida el P. Ma-
te a dicha idea. Durante este largo pe- gaz, recobró por completo la razón, y
riodo de tiempo tenía lugar un fenó- desde entonces empleaba el tiempo en
meno extraordinario: sucedía que e! santas y piadosas ocupaciones, dando
15 de Octubre, fiesta de Sta. Teresa de gracias al cielo por tan inestimable
Jesús, pasaba el día perfectamente bien y preparándose para una santa
bien. Este hecho admite una explica- muerte que tuvo lugar el 1.") de Octu-
ción, conocidos los antecedentes del bre de 1891, es decir, el día de Sta. Te-
enfermo: había profesado siempre tier- resa de Jesús, circunstancia esta que*
nísima devoción a la Mística Doctora unida al hecho relatado, nos da funda-
y quién sabe si por su valimiento. Dios mentó para creer que la Santa le quiso
le otorgaba el juicio precisamente el manifestar aún en vida cuan gratas le
día que la Iglesia dedica a honrar la habían sido sus devociones,
memoria de tan gran Santa. Un año
1. Rogate ergo Dominum tnessis ut mittaí operarios in messent suam. —I. —
Nada más digno, jóvenes católicos, ... Al final: Colegio de Filipinos de Valladolid y
Mayo 20 de 1877. Al pie de la última página: Madrid: Imprenta de Alejandro Gómez
Fuentenebro, Bordadores, 10.— Impreso en 4." de 16 págs. sin portada y sin el nom-
bre del Padre Magaz.
Es la exhortación a los jóvenes excitándoles a abrazar el estado religioso, de
que se ha hablado arriba.
2. El Colegio de La 7írf.— Artículo descriptivo en el que el P. Magaz, fingién-
dose un viajero que visita el edificio, consigna sus impresiones. Se publicó en la
revista La Criis por los años de 1875.
3. Historia de los monumentos artísticos destruidos por la revolución.
Acopió materiales para escribir una obra con este título, durante su estancia en
La Vid.
4. Díptica de los Curas de Argao. Impresa.
Es una simple lista de los Agustinos que ejercieron la cura de almas en Argao
con los años o fechas pertenecientes a cada uno. Se imprimió en una hoja orlada en
40 mayor, y fué redactada con los libros parroquiales a la vista.
5. Tradujo al cebuano la bula Inejfabilis Deus de Pío IX. El Sr. Obispo de
Cebú, D. Fr. Romualdo Jimeno, se entusiasmó tanto al ver la traducción del P. Ma-
gaz, que no se contentó con menos que con mandársela al mismo Pontífice como re-
galo especial, recomendando vivamente al traductor.
6. Hemos visto manuscrito una especie de Monitor que compuso en el citado
idioma para uso de las escuelas de Argao, en el cual se contienen rudimentos de
religión, gramática, aritmética, etc., etc. Precioso libríto que es una lástima no se
haya impreso y qi:e hoy conservan con mucha estima algunas familias del pueblo
mencionado.
7. Novena sa glorioso Señor San Miguel .Arcángel. Con superior
permiso. Imprenta del Colegio de Sto. Tomás, a cargo de Juan Cortada.
8 " de 29 págs. Impresión de Manila y de 1851 quizá, pues en ese año se concedió
licencia por el Ordinario de Cebú para publicarla, según consta en los registros de
la Diócesis. Texto bisaya-cebuano.
—Novena... Manila. Imprenta del Colegio de Santo Tomás a cargo de D. Ger-
vasio Memije. 1889.-12.»
—Novena... Cebú. Imprenta del Seminario de San Carlos. 1897.— 8.» de 24 págs.
—Ibidem, 1899 y 1905.
Suponemos que a estas últimas habrán seguido otras ediciones en lo que va
desde 1905 hasta la fecha.
MAGAZ 71
8. Lagda sa pagca maligdon sa tauong bisaya, sa nagacalain lain
nga mga cahimtan ug pagcabutang sa iang quinabuhi. Hinusaj' sa usa
ca Pareng Agustino Calzado sa Provincia sa Sugbú. Guilaquip-an sa
mga pagtolonan sa pagcompisai ug pagcomulga, ingon man sa mga
pagpahimatngon ni Sta. Teresa de Jesús. Con superior permiso. Binon-
do: Imprenta de M. Sánchez y C* 1865.
12." de 198 págs.
Port. orlada y la v. en bl. —Prólogo suscrito con las iniciales del P. Magaz. — Tex-
to.—índice.
Probablemente por haber salido la edición algo defectuosa al copiarse los epí-
grafes de algunos capítulos, lo cual se advierte en la pág. 193, recomendando se tu-
viera en cuenta el índice, se repitió la impresión el mismo año y en la propia im-
prenta, pero con distintos tipos. He aquí la nota relativa a esta edición.
— Lagda sa pagca maligdon sa tauong bisaya, sa nagacalain lain
nga mga cahimtang ug pagcabutang sa iyang quinabuhi. Hhiusay sa
usa ca Pareng Agustino Calsado sa Provincia sa Sugbú. Guilaqui-
pan sa mga patolonan sa pagcompisai ug pagcomulga, ingon man sa
mga pagpahimatngon ni Sta. Tereza (sic) de Jesús. Segunda edición.
Con superior permiso. Binondo. 1865. Imprenta de M. Sánchez y C.^ An-
loague, 6.
12.» de 195 págs.
(Norma de prudencia que debe seguir el bisaya en los diversos estados de su
vida. Arreglada por un P. Agustino calzado de la provincia de Cebú. Van añadi-
das instrucciones para confesar y comulgar, así como las advertencias de Sta. Te-
resa de Jesús.)
Comprende el libro, primeramente el Lagda, o sea un tratado de urbanidad
cristiana, compuesto por autor desconocido; 2°, Pagtolonan sa pagconfesar ug
pagcomulga, del Pbro. D. Tomás de la Concepción; 3.°, Modo de hacer la confesión
general, tomado de la obra Mga pagpalandung, del P. Francisco de Salazar; 4.°,
varios ejemplos traducidos de la Instrucción al pueblo, de San Alfonso M.* de Li-
gorio y, finalmente, las Advertencias o consejos de Sta. Teresa a una monja suya,
todo ello, por supuesto, en bisaya-cebuano.
Como puede deducirse de la presente descripción, el libro no tiene del P. Ma-
gaz más que el trabajo de traducir al bisaya dos de los opusculitos que contiene y el
de corregir el texto de las obras de otros. El mismo nos dice en el prólogo firmado
con sus iniciales, con referencia especialmente al Lagda, lo siguiente: <Ang acong
dacó nga cahidlao, tungud sa inyong manga caayohan nga calagnon, ug caicug ni-
nyo sa manga sambingayon nga casayoran, naga-agda canaco sa pag husay niyning
libro. Guiingon co pag-husay, cay mao ray áco. Daan man nga sinulat ang labing
dacong bahin niini, áco lamang guihusay, sa pagdugang ug casayoran, sa manga
maculi sa buton, ug sa pag popó sa man^ia dili quina hanglanon». Que quiere decir
en castellano: «Mi vehemente y gran deseo de vuestro provecho espiritual y la afi-
ción que tenéis a las explicaciones metafóricas, me han movido a arreglar este li-
bro. Digo arreglar, por<\\Xfi esto es lo único que he hecho. En su mayor parte esta-
ba ya escrito; solamente he añadido alguna que otra explicación a los puntos difíci-
les de entender, expurgándole de las cosas innecesarias que contenía.» He aquí ex-
presado sencillamente y sin rodeos ni reticencias de ningún género el pensamiento
del editor, a quien no se puede, sin falsear la verdad, atribuir otros fines al publi-
car la obra. Hemos creído conveniente estampar el mismo texto cebuano para que
se vea más patente la buena fe de quien jamás pudo sospechar que su trabajo había
72 MAGAZ
de ser tan desfavorablemente juzgado, sirviendo de pretexto para manchar su fama
de consumado bisayista. Que el P. Magaz en vez de corregir el texto le destrozó e
hizo que desaparecieran sus bellezas primitivas, lamentándolo los cebuanos inteli-
gentes, los cuales buscan con preferencia las ediciones antiguas, es un conjunto de
afirmaciones completamente gratuitas y como tales no merecen ser tomadas en con-
sideración por quien sepa algo de investigaciones bibliográficas filipinas, y menos
todavía por quien sin ver probadas semejantes afirmaciones y consiándole por
otra parte la mala fe y la pasión del que las profirió, las acepta sin otro examen y
las propaga con fines indignos de calificarse. No parece sino que se trata de una
obra vulgar que, como un catecismo o una novena, anda en manos de todos, pu-
diéndolos indígenas escoger a su antojo las ediciones y aun estudiarlas cotejando
textos con textos a fin de descubrir las bellezas de los antiguos suprimidas por el
P. Magaz. No temeríamos aventurar apuestas si retáramos a bibliógr-afos y no bi-
bliógrafos a que nos descubriesen ejemplares de anteriores ediciones a las hechas
por el citado Padre. En los muchos años que hemos vivido en Cebú pusimos singu-
lar empeño en buscar algún ejemplar de esas ediciones antiguas y ninguno pudi-
mos encontrar ni quien nos diese razón de su existencia; algún manuscrito sí, bien
custodiado por sus poseedores, pero sin señas de impresión ni nombre de autor, ni
detalles tampoco de antigüedad de las copias (1). Bastan las observaciones alega-
das para convencer de invenciones gratuitas las afirmaciones de referencia y pode-
mos sostener, por el contrario, que, gracias al P. Magaz, el Lagda es conocido y
de ningún cebuano hemos oído palabras de reprobación por haberse publicado en
la forma que se encuentra.
Por lo que hace al autor del Lagda corrían entre nuestros Padres de Cebú dis-
tintas versiones, todas ellas fundadas más en la pericia en el cebuano que se suponía
en algunos antiguos, que en pruebas fehacientes de manuscritos del original o de
documentos que nos hablasen de la obra. Reflejo de esas versiones son las nota
publicadas por el P. Moral en su Catálogo de escritores, según le fueron remitidas
por varios PP. Cebuanos. Allí se puede ver la obra atribuida al P. Magaz con el tí-
tulo de Norma etc. [Revista Agustiniana, IX, 45-1). al P. Soriano denominándola
Reglas etc. ¡La Ciudad de Dios, XXII, 456) y al P. Bermejo llamándola Lagda etc.
[ibidem, XXXIX, 294), sin echar de ver el autor del Catálogo que se trataba de una
sola y única obra consignada a tres autores (2), lo cual, aun dado caso que se hubie-
ra dado cuenta de ello, nada extrañará por los diversos títulos con que aparecían
las notas correspondientes; lo que sí es para llamar la atención el desliz del P. Jor-
de, quien añadió a los tres anteriores un cuarto autor, el P. Mateo Pérez (págs. 502,
425, 378 y 370 respectivamente), con la circunstancia de repetirse el título de Lagda
rtcétera en los artículos de los PP. Magaz, Bermejo y Pérez, detalle por si solo bas-
tante para caer en la cuenta de que se trataba de una sola obra, si bien al P. Magaz
le atribuye solamente el trabajo de compendiarla. Después vinieron los PP. Pérez y
Güenics reproduciendo el mismo error (págs. 448. 494, 515 y 529), pero, adverti-
dos por nosotros, le corrigieren finalmente en la página 597, añadiéndose que se ig-
noraba el nombre del P. Agustino, traductor y editor por primera vez de la asende-
reada obra (3). Lo de traductor no debió estamparse, pues nunca se ha dicho
(1) Luego hablaremos de un manuscrito que poseemos.
(2) En fecha anterior a 1898 enviamos al P. Moral una nota advirtiéndole que se trataba de una misma
obra y debía consignarse, por lo tanto, a un solo autor. Después, cuando el P. Jorde sacó a luz su Catálogo,
volvimos a enviar otra nota, en 1°02, a dicho Padre, en estos precisos términos: -Quién sea el autor de la
primera parte (esto es, del Lagda) no lo sabemos de cierto. El P. Jorde se le atribuye a los PP. Mateo Péret.
Juan Soriano y Julián Bermejo, como ya lo advertimos en la nota bibliográfica de este último. Por haberla
publicado el P. Magaz y aftadido la segunda parte en las dos ediciones citadas (de 1865) se la consignamos
a él, y la suprimimcs en las listas de los escritos de aquellos Padres. Si hay alguien que tenga noticias cier-
tas y razones fuertes para consignarla a alguno de ellos, que lo haga, pero nunca a los tres.»
(3) Recientemente el P. Güemes. en sus Cttartilia» bibliográficas, después de la descripción de las dos
ediciones de 186.'i, respondiendo a lo escrito por Retana y Pons, vuelve a iniciar la idea de que el P. Mateo
Pérez pudiera ser autor del Lagda.— V. Cultura filipina, revista de Manila, ntimero de Diciembre de 1913.
MAGAZ 73
que el Lagda sea versión al bisaya de ningún libro castellano ni de otro idioma.
Las andanzas referidas si prueban la inseguridad que entre los nuestros ha exis-
tido siempre acerca de la paternidad del libro, demuestran a la vez el interés con
que todos le han mir ido, considerándole, por lo que respecta al lenguaje, como mo-
delo insuperable. Y efectivamente, este juicio nada tiene de exagerado y podemos
afianzarle con nuestro humilde parecer, porque, en verdad, ningún libro cebuano de
tantos como hemos leído, nos ha convencido en el grado que el Lagda de la riqueza
de términos que encierra el idioma y de su propiedad gráfica para expresar todo
aquello que cae bajo el dominio de los sentidos. Cierto que esto no seria por si sólo
bastante argumento para probar la bondad del libro, si no fuera unido a un conoci-
miento profundo del mecanismo gramatical del idioma en el empleo de las preposi-
ciones, que es lo que constituye su mayor dificultad, y en esta parte «e nos muestra
también peritísimo el autor de Lagda.
Contra la tradición constante de que la obra había sido compuesta por un Padre
Agustino, fuera quien quisiera, se ha pretendido últimamente demostrar que dicha
tradición carece de base por el mero hecho de haberse encontrado en una obra del
P. Estrada, de la Compañía de Jesús, un texto en el que asegura el mismo Padre
tener compuesto un libro con el título de Lagda sa pagcamaligdon, texto escrito
allá por los años de 1730, sin que se sepa si efectivamente ese Lagda se dio a luz,
pues los testimonios que se alegan son muy dudosos para probarlo. Pero aun convi-
niendo en el hecho de que el P. Estrada escribiera la citada obra, ¿quién puede ase-
gurar que sea la editada más de un siglo después por el P. Magaz? Porque el título
transcrito, o más bien el principio de un título, como es el copiado, puede encon-
trarse en obras similares, pero muy diferentes por el autor y otras circunstancias
aunque el fin de la obra sea el mismo. No negaremos, sin embargo, que sea atendi-
ble el testimonio que da de si mismo el P. Estrada (1), pero sí que sea una razón
concluyente para afirmar de plano que el libro del P. Magaz le pertenece.
Está bien que los PP. Jesuítas vindiquen para uno de los suyos la paternidad
del Lagda; nosotros en su caso haríamos lo mismo contando con pruebas semejan-
tes para adjudicar el libro a un P. Agustino. Lo que no está tan bien y no puede
menos de merecer la censura de quien estime en algo su buen nombre de es-
critor, es que en una obra tan seria y formal como el Catálogo razonado se conti-
núe la campaña injustificada contra los Agustinos iniciada por Pons y sostenida por
Retana, copiando a estos autores, de quienes no ignoran los PP. Jesuítas los moti-
vos en nada laudables que dirigieron sus plumas para manchar la historia literaria
agustiniana en el Archipiélago filipino con borrones que les hacen tan poco honor.
Deben saber, además, que el P. Pons, arrepentido de sus extravíos, se retractó públi-
camente de cuanto había escrito, no solamente contrario a las creencias y moral
católicas, sino también de todo aquello con que pudo menoscabar la honra y fama
de sus hermanos, en tal forma que, prcemisis prcemiltendis, volvió a ser recibido
dentro de la Corporación, consagrando después su pluma en Alemania a la defensa
de las Ordenes religiosas y de los intereses católicos de Filipinas. En dicho Catá-
logo, pág. 603 del tomo IV (2), pueden verse las razones que hay para adjudicar la
obra al P. Jesuíta Pedro de Estrada, y en la página anterior puede ver también el
lector que huelga perfectamente todo el párrafo copiado de Retana, después de lo
que nos cuenta el P. Torra de la multiplicación de autores del libro por el P. Jorde
(1) Según el P. Torra, el P. Estrada, en su Explicación del Catecismo, al final del tratado sobre el ma-
trimonio, dice a los casados: tMaayong basabon ninyo ang mga tugun nga guisulat co sa usa ca libro nga
guingalanan Lagda sa pagcamaligdon; que quiere decir en castellano: Bueno será que leáis los avisos que
he escrito en un libro que se llama Lagda sa pagcamaligdon. t
(2) Quien habla principalmente en estos artículos (incluyéndose el que trata del Lagda samaritano) es el
P. Torra, de quien se copia su información enviada desde Manila; por esto le citamos. El que arregló después
en España para su publicación dichos artículos, no sabemos a punto fijo quién sería, si el P. Uriarte, autor
del Catálogo, o el editor P. Lecina, o los PP. Jesuítas anónimos que enviaron papeletas o artículos hechos al
editor del Catálogo,
74 MAGAZ
y después de reproducirse la reciiticación dj los FP. Pérez y Guemes, quienes en
dicha rectificación ni siquiera dicen que el libro fuera compuesto por un Agustino,
sino simplemente traducido y editado, sin señalar más nombres que el del P. Magaz
como autor de su arrollo en las dos primeras ediciones de I86;'i, v en la tercera
de 1893 el del P. Mateo Diez.
Ya que el P. Torra se muestra tan celoso en su vindicación del libro, y ya tam-
bién que se tomó el trabajo de cotejar las dos ediciones de 1865, enseñándonos que
la segunda contiene muchas erratas, debió llevar sus trabajos más adelante cote-
jando el arreglo del P. Magaz con el original que asegura haber sido compuesto por
el P. Estrada, y si no con el mismo original, siquiera con la edición samaritana citada
por él de 1850, y asi sabríamos las adiciones o supresiones del P. Magaz. Esto hubie-
ra sido lo práctico y lo que hubiera dado, indisputablemente, verdadera importancia
a sus investigaciones, y no entretenerse en minucias como la de las erratas. ¿Quién
duda que esa edición samaritar a hecha en 1850, precediendo, por consiguiente,
en quince años a la del P. Magaz, puede servir de clave para averiguar lo que tanto
interesa? ¿Y por qué ese trabajo no le hizo el P. Torra? Algo debió de ver que le re-
trajo de hacerle, porque indudablemente comprendería que eso importaba más que
otra cualquiera investigación para dar mayor fuerza a sus afirmaciones.
Como arriba se ha indicado, poseemos un manuscrito del Lagda, un cuaderno
que consta de 41 hojas numeradas, copia de un indígena que se propuso imitar
la letra de imprenta, aunque no lo consiguió, pero debido a ese propósito resulta
bastante clara la copia y sobre todo muy legible para quien tenga algún conoci-
miento del cebuano. Comienza el texto del -iguiente modo: *Ang bvbvhaton sa
baia sa yyang pagmata.— Cap. prim.— Primero. Ang pagmata sa buntag, dili ca
mag liguid li'guid...» En la parte inferior lleva escrito la primera página el año
1812, fecha acaso de la copia o de la data de su adquisición, lo que mejor le pa-
rezca al lector, pues el año se encuentra aislado sin indicaciones de su significa-
ción y es del mismo autor de la copia.
Consta el texto de veinte capítulos, encontrándose después del último tres ora-
ciones para confesar v comulgar, un ofrecimiento del rosario y cinco oraciones para
la misa. El último capítulo lleva por epígrafe: «Sa icatuig. Cap. XX», o sea, lo que
el cristiano deba hacer o cumplir cada año. Examinado este manuscrito y cotejado
con el impreso del P. Magaz, resultan muchas variantes en el lenguaje de uno y
otro. Hasta el capítulo trece inclusive sigue el impreso al manuscrito con los mis-
mos epígrafes o títulos, con la sola supresión de algún breve párrafo por inconve-
niente, a no dudarlo. El capítulo catorce del manuscrito corresponde al diez y seis
del impreso, el quince de aquél al diez y siete de éste, etc. etc., es decir, que desde
dicho capítulo ya no se guarda el mismo orden, encontrándose, además, en el ejem-
plar del P. Magaz bastantes capítulos que no se hallan en la copia, lo cual prueba
que se sirvió de otra que contenía más texto para su edición, pues él no nos dice
que añadiera capítulos nuevos al Lagda, sino que puso solamente de suyo alguna
que otra explicación para hacer más inteligible el texto.
Creemos suficientes estas indicaciones generales para formarse uno idea de las
diferencias existentes entre los dos ejemplares, porque la demostración gráfica de
las variantes pareando textos resultaría insoportable tratándose de un idioma aquí
completamente desconocido. Una cosa deseamos que quede fuera de toda duda, y
es la de haberse valido el P. Magaz para su edición de otra u otras copias que na-
die será capaz de demostar fueran genuinas y auténticas traslaciones del primitivo
Lagda, como tampoco se podrá evidenciar que lo es nuestro manuscrito y lo mismo
se debe de argüir con respecto a los dos de que se aprovechó el P. Mateo Diez para
la edición que luego se reseñará. ¿Cómo, pues, siendo una verdad palmaria la diver-
sidad de textos o de manuscritos que llevan el mismo titulo, se afirma con tanto
aplomo que el P. Estrada es autor del impreso del P. Magaz? ¿Y quién puede asegu-
rar que a semejanza del primitivo, dado el caso que a ese P. Jesuíta se atribuya, no
MAGAZ 75
se escribieran otros cuyas copias tan diversas entre si son una prueba evidente de
que en realidad así se ha hecho? y ¿quiénes fueron autores de estos diferentes libros?
— La^<ía cun sulundun sa tauong visaya sa pagcamaligdon ug sa maayong gaui
sa ngatanan nga mga ca himtang sa iyang quinabuhi. Hinusay sa usa ca Pareng
Agustino Calzado sa Sugbú. Guilaquip usab dinhi ug mga pagtolonan sa maayong
pagcompisal ug pagcomulga, ug ingon man usab ug mga pagpahimatngon ni Santa
Teresa de Jesús. Tambobong. Pequeña imprenta del Asilo de Huérfanos de Nues-
tra Sra. de Consolación 18«)3. — 12." de 196 págs. y 3 más s, n. de índice.
Fué publicada por el P. Mateo Diez, de quien es el prólogo que va firmado con
sus iniciales y en él advierte que es !a tercera edición del Lagda, la cual lué dis-
puesta por él tomando de dos manuscritos lo que le pareció conveniente expurgándo-
lo de errores, pues ninguno de los dos podía publicarse por los muchos que conte-
nían. No es esta repetición del Lagda editado por el P. Magaz, de quien si se publica-
ron las adiciones de 1865 que comienzan en la pág. 93 con esta indicación: «Hinusay ni
P. Fr. F. M.», es decir, «dispuesto por el P. Fr. Fernando Magaz,» sino un nuevo
arreglo del P. Mateo, de suerte que sólo se puede llamar tercera edición hasta cier-
to punto la que nos ocupa.
Con deseo de obtener otros pormenores que no se consignan en el prólogo, es-
cribí al P. Mateo que reside actualmente en el colegio de Valladolid, dándole cuen-
ta de lo que se dice del libro en el Catálogo rasonado, y con fecha 1." de Noviem-
bre de 1918 me contestó repitiéndome lo escrito por él en dicho prólogo sobre los
manuscritos de que se valió, anónimos y sin fechas ni detalles bibliográficos de nin-
gún género. «¿De dónde procedían aquellos manuscritos? No lo sé ni tampoco lo
pude saber. Parecióme un buen bisaya cebuano, pero ininteligible en parte, y en
esa parte lo arreglé como el Señor me dio a entender, después de consultar el me-
jor modo de hacerme entender con los más inteligentes del pueblo. Puse mi norri-
bre, pero no como autor, ni siquiera como reformador, sino simplemente como co-
rrector en lo por mí corregido. ¿Quién fué su autor? No lo pude averiguar nunca.
No soy ni quiero ser el padre engendrador de ese buen libro que debió de pasar
por muchas manos, y por esto no estaban conformes unos con otros los manuscritos
que vi. Si los PP. Jesuítas defienden que el libro es suyo tendrán razones para ello,
lo cual no quita que se muestren agradecidos al P. Magaz por haberle impreso,
porque de no haberlo hecho, probablemente no sería conocido como hoy lo es, pues
nunca pude ver ningún ejemplar antiguo impreso.» Reproducimos este largo texto
de la carta aludida, en el cual se puede ver sencillamente expuesto el trabajo que el
libro debe al P. Mateo a la vez que sus noticias y opiniones sobre el mismo.
Se ha indicado arriba que el P. Torra menciona una edición del Lagda en idio-
ma o dialecto de Samar, hecha en 1850, y he aquí la portada y descripción de un
ejemplar, según el P. Güemes en sus Cuartillas bibliográficas (Cultura Filipina,
número de Septiembre de 1913):
Catón christiano, ug turutduan san ngatanan nga tauo, basi sinmabut san ma
nga catundanan nga angay san pagcacristianos. Iguinsugo Sin pagpamolde liuat
san Excmo. ug Tilmo. Sr. D. Fr. Romualdo Gimeno, Caballero Gran Cruz ni Isabel
la Católica, tacus gud nga Obispo sa Sugbo. Sa gugul, ngan sin pagar ammot san
nasabi na nga Excelencia Illma. ug manga Curas Párrocos san iguinasuy na
H¿a Obispado. Con superior permiso. Manila: 1850. Imprenta del Colegio de Santo
Tomás, á cargo de D. Manuel Ramires.— 12.° de 1 h. s. n. y 150 págs.
Port. orlada y la v. en bl.— Texto. -Erratas.
Divídese el texto en 19 capítulos; a partir de la pág. 60 comienza Oración, son
varias, y desde la 72 van diversas composiciones en verso, letrillas, gozos, himnos
etc., etc., dedicados a la Sma. Virgen y a algunos Santos. Nada se dice del autor o
colector.
Muy esmerada impresión, en papel de hilo de mucho cuerpo,
(Catón cristiano, o sea, libro que explica las obligaciones de todo fiel cristiano,
76 MAGAZ
mandado reimprimir por el Excmo. e limo. Sr. D. Fr. Romualdo Jimeno, Caballero
Gran Cruz de Isabel la Católica, dignísimo Obispo de Cebú. Costeada la reimpre-
sión por su Excelencia lima, y los Curas Párrocos del mencionado Obispado.)
Véase en el Catálogo razonado la nota correspondiente de esta obra, pág. 51H
del tomo IV, pero bastante defectuosa la transcripción de la portada, según le fué
enviada al P. Uriarte o a quien fuere por el P. Torra. Dícenos este Padre que el
libro, en su primera parte es versión samaritana del Lagda cebuano, pues parece
no probarse que el P. Estrada estuviera en Samar de asiento y escribiera en el
idioma de esa isla. Por lo que reza a traducción creemos que debiera demostrar-
se, porque no poseyendo el P. Torra el original del P. Estrada, ni copias antiguas
ni modernas del mismo, ni tampoco ediciones anteriores a las cebuanas de 1865 de-
bidas al P. Magaz, sería cuestión de preguntarle cómo ha podido deducir semejan-
te conclusión. Se habrá visto obligado a recurrir, sin duda ninguna, a estas últimas
impresiones para establecer el cotejo, y como el texto de éstas le destrozó el Pa-
dre Magazcon sus retoques, como copian los PP. Jesuítas de aquende, tendremos
que las indicadas impresiones no pueden servir para sentar la afirmación de refe-
rencia. No será aventurado sospechar, por lo tanto, que la tal afirmación es arbi-
traria, o de lo contrario, el P. Torra no encontraría esos destrozos en la impresión
del P. Magaz. Esto prescindiendo de fechas y otras menudencias.
Nótese que se dice ser ésta reimpresión, sin saber cuándo y por quién se hizo o
se hicieron las anteriores.
Basta ya. Al lector quizá parecerán largas estas notas; la obra, aunque de pe-
queño volumen, es de suma importancia en el idioma cebuano y todo se lo merece;
aun creemos, no obstante nuestro deseo de abreviar, haber quedado cortos para lo
mucho que teníamos que decir.
9. Sermones doctrinales, en dialecto cebuano, impresos en Manila el 1864.
No existe semejante obra atribuida por elP.Jorde al P. Magaz. Debe desapa-
recer también esta nota de las Adiciones etc. de los PP. P.érez y Güemes.
10. Lamentos de las almas del purgatorio, compuestos en bisaj'a-cebuano e in-
sertos al final del opúsculo, Novena sa mga calag, de que se dará cuenta en la nota
del P. Soriano.
Tradujo a dicho idioma los gozos a Sta. Filomena que se encuentran en la si-
guiente obrita: Novena sa mahimayaon nga virgen ug mártir Santa Filomena nga
bantugan sa mga milagro nga binisaya ni D. Miguel Nellas Carmelo Cura Párroco
sa Catedral ug Ciudad sa Cebú, Examinador sinodal sa mao nga Obispado, ug Pro-
motor Fiscal sa Curia eclesiástica. Con las licencias necesarias. Manila: 1860. Im-
prenta de Santo Tomás, a cargo de D. Juan Cortada. — 12.° de 20 págs.
Lleva una estampa de la Santa con la concesión al pie de las indulgencias a los
que rezaren la novena, por el limo. D. Fr. Romualdo Jimeno, dominico y Obispo de
Cebú. Antes de la novena se encuentra una breve reseña de la vida de la Santa
—Manila: 1861. En la misma imprenta. — 8.° de 20 págs
—Novena de la gloriosa virgen y mártir Santa Filomena traducida al idioma vi-
saya-cebuano, aumentada en la edición de 1879 con una devoción a la Santa, para
el día diez de cada mes, compendio de su vida, invocación a la misma, y lo que con-
viene que practique un cristiano cada día. A expensas de F. R. Presbítero. Para
bien de los fieles de la misma. 3.' edición. Manila Imprenta del Colegio de Santo
Tomás a cargo de D. G. Memije, 1881.-8.° de 40 págs.
Port.-Est. de la Santa y concesión de indulgencias por los limos. Jimeno y Be-
nito Romero Madrilejos.— Lie. del Ord. concedids a D. Felipe Redondo. Cebú, 16
de Junio de 1879. — V. en bl.— Texto (vida y novena de Sta. Filomena, traducción de
Nellas Carmelo, págs. 5-21).— Invocación a la Santa (21 -23). —Gozos (por el P. Magaz,
23-26).— Devoción para el día diez de cada mes, traducción del presbítero Tomás de
la Concepción (27-32).- Ejercicio cotidiano por el limo. Claret, traducido al cebua-
no por el P. Ramón Zueco, recoleto (32 40).
MAGDALENA 77
—Novena sa mahimayaon... (port.de 1860). Cebú. Imp. del Seminario de San
Carlos 1894.-8.° de 32 págs.
También tradujo al mismo idioma los gozos que se encuentran en la Vida y No-
vena de S. Juan Nepomuceno, en idioma cebuano, Patrón titular del pueblo de
Moalboal por su Cura Párroco el Presbítero D. Agustín Melgar. Con las licencias
necesarias. Manila: 1864. Imp. del Colegio de Sto. Tomás a cargo de D. Babil Saló.—
12.° de 32 págs.
—Novena ni S. Juan Bautista ug ang vida ug novena ni S. Juan Nepomuceno.
2." edición. A expensas de F. Redondo, Pbro. Con las licencias necesarias. Manila
Imprenta del Colegio de Santo Tomás a cargo de D. Gervasio Memije 1881.-8.° de
58 págs.
Lo que forma la primera parte del folleto en esta edición se había publicado
con el título: Novena lÁ San Juan Bautista, guinbinisaya ni Presbítero D. Lauí^ano
Rivera, Cura Párroco sa Hilongos. Con las licencias necesarias. Manila: Imprenta
del Colegio de Santo Tomás a cargo de A. Aoiz. 1870.-12.° de 20 págs.
— P. Gaudencip Castrillo, Biografía del P. Magaz (Barcelona, l?f^).—Eremi-
sacrce, II, 137. — P. Jorde, pág. 500.— P, Róscales, Biografías de los Obispos de Fi-
lipinas.
Magdalena (Fr. Baltasar de la).
Sermón para el Viernes sexto de Quaresma. El concilio. Por el M. R. P. Fr. Bal-
tasar de la Magdalena, Lector de Theologia de Agustinos Descalzos de Alcalá.
Ocupa las págs. 395 a la 418 de la colección Cuaresma Complutense impresa en
Alcalá el 1674.
Encuéntrase la firma del P. Baltasar, junto con las de otros PP. Agustinos des-
calzos, en un parecer fechado a 21 de Enero de 1681 sobre una disertación de don
José de la Torre y Orumbella, acerca del derecho de indicir procesiones, etc. V. la
pág. 505 del vol. II.
Por si perteneciera a este religioso publicamos la siguiente nota del libro de
profesiones del convento de Copacavana. Fr. Baltasar de la Magdalena, hijo de Al-
fonso Meléndez y María Arias, natural de Madrid, fué bautizado en la parroquial de
San Martín y profesó en el convento expresado a 22 de Julio de 1653.
Magdalena (Fr. Juan de la).
De Lisboa, fué hijo de hábito del boa. Desde el 1491 hasta 1505 ejerció
convento agustiniano de N . Señora de repetidas veces el cargo de Provincial,
Gracia de la misma ciudad. Con fecha como se consigna en los Registros ge-
10 de Noviembre de 1467 el P. General neralicios, y debido a sus gestiones, en
de la Orden le nombró estudiante del 7 de Mayo de 1505 se le concedió poder
convento de Florencia, donde debió de recibir para la Orden los oratorios o
graduarse de Bachiller. En 1480 obtu- conventos de Salvatierra, Santa María
vo la facultad de doctorarse con el del Monte y el erigido en Tagaste;
Maestro del Sacro Palacio en Roma y además, se menciona en 13 de Agosto
el mismo año fué agraciado con el tí- del mismo año el convento del Espi-
tulo de Vicario general de su Provin- ritu Santo de la villa de San Cristóbal
cia de Portugal, facultándole el Revé- de la Laguna, en la isla de Tenerife,
rendísimo P. General para implantar también agregado a la Orden por los
la observancia en el convento de Lis- buenos oficios del P. Magdalena (1).
(1) Los datos que se consignan en el texlo se han s.icado de las siguientes notas de los extractos de
Ips Registros generalicios, por el P. Herrera.
1467, Novembris 10. Fecimus studentem in Convenía Florentino Fr. Joannem de Magdalena.— Pág. 250.
1480, Januarii 1. Concedit Baccalario Fr. Joanni de Magdalena de Lixbona, posse Magistrari sub Ma-
gisiro Sacri Palatii.— Pág. 308.
78 MAGDALENA
Leyó públicamente Teología en Lis- Corte de España. Falleció en 1513, se-
boa durante veintiséis años, conquis- gún comúnmente se cree, o en 1515, al
tándose la admiración y aplausos de decir de Barbosa Machado. Este autor
sus contemporáneos por sus aventaja- consigna el año 1458 para la profesión
dos talentos, cabiéndole la honra de del P. Magdalena, añadiendo que en
que Juan II, rey de Portugal, le enco- \A72 fué destinado a explicar Teología
mendara la educación de su hijo el al convento de Perusa por el P. Gene-
Príncipe Alfonso. Para negociar el ca- ral Jacobo de Aquila y la enseñó en la
samiento de este Príncipe con Isabel, Universidad de Lisboa desde 1486 has-
hija de los Reyes Católicos, fué nom ta 1515 en que murió, cuando contaba
brado también Embajador cerca de la setenta y seis años.
1. Commentaria in quatuor libros Sententiarunt.—U.S.
El Obispo Signino hace constar que en la Biblioteca de nuestro convento de
Roma, después Angélica, se conservaban varios libros y tratados del P. Magdalena
junto con otros escritos de los PP. Benito de Lisboa y Rodrigo de Santa Cruz, y es
de creer que los citados libros pertenecieran a la obra que no5 ocupa. La escribía
en 1505, como puede deducirse de la siguiente nota de los Registros generalicios:
«1505, Maij 7. [P. Generalis] concedit ei quod possit [habere] unum scriptorem, ex
quo scribit super sententiis; et quod possit retiñere cathedram Theologia;.» P. He
rrera, extractos, pág. 398.
Por esos comentarios nuestro autor ocupa un lugar en el Nomenclátor, del
P. Hurter, donde se le dedican estas líneas; «Joannes de la Magdalena Olisiponensis,
vicarius generalis Portugalliae, Theologite professor publicus an. 26 et Alphonsi
joannis II regís filii instructor (t 1513), reliquit commentaria in quatuor II senten-
tiarum.» Véase la obra citada, col. 1110 del tomo II.
2. Tractatus de sanguine miraculoso, qui non semel fluxit ex Hostia San-
ctissimcB Eucharisti(e, quce veneratur in nostra ecclesia ad S. Augustinum Cassiee
in Provincia Spoletana, seu Unibrice. — M.S. que se guardaba en el convento agus-
tiniano de Casia.
El presente tratado fué compuesto a ruegos del P. General y el motivo de ha-
berle escrito el P. Magdalena le expresa el P. Graciano en los siguientes términos:
«Causa scriptionis hujus fuit sanguis, qui ex consécrala hostia manaverat, quique
Cassiae quod est Umbrías in Italia oppidum, asservatur in Monasterio Dominíca-
norum» (I).
-P. Panfilo, Chronica, fol. 108 v.-P. Graciano, Anastasia, pág. 117. -P. Herre-
ra, Alphabetum, I, 452.— P. Purificación, De viris illustribus, fol. 71 v. -Nicolás
Antonio, I, 728.— P. Ossínger, pág. 529.— Barbosa Machado, II, 685.— P. Possevino,
Apparatus, I, 909.
1480, Julii 6. Facit Vicarium suum in tota Provincia Portugaliee M. Joannem de Magdalena, et quod
possit introducere observantiam in Conventu Lixbonai.— Id.
1482, Julii 22. -absoluto ab officio M. Joanne Magdalena et facto Regente Ulisbonae, facit Vicarium rec-
toren! et gubernatorem Conventus Ulixbon» et totius ProvinciEE M. Nunnium Canum. -Pág. 380.
.491, Martii 27. Erat Provincialis M. Joannes Magdalena.— Pág. 381.
1493, Januarii 6. Confirraat in Provincialem M. Joannem Magdalena —IJ.
1496. Augusti 20. Confirmat in Provincialem M. Joannem Magdalena.— Id
1497, Novembrisó. Erat Provincialis Portugalia; M. Joannes de la Magdalena; et etiam 17 Julii, 1499.
Et confirmatus Romee 25 Octnbris an. 1500, clectus in Conventu de Pennafirme. — Pág 398.
1505, Maij 6. Confirmat in Provincialem M. Joannem de Magdalena electum an. 1504.-7 Maij... ítem
concedit quod possit recipere pro ordine tria oratoria , scilicet, oratorlum de Salvaterra, de Santa Maria de
Monte, et oratorium fundatum in domo paterna S Augustlni in civitate Thagastensi.— Die 13 Augusti.
Meminit Conventus S. Spiritus in villa S. Christophori Lagun» in Ínsula Tenerife sua opera M. Joannis de
Magdalena Ordinl noviter adjuncti.— Id.
MAIQUES
79
Maiqnes o Máiqnez (limo. D. Fr.
Nació en Bocairente y fué hijo de
hábito del Convento de San Agustín
de Valencia Parece ser que regentó
una cátedra en su convento antes de
graduarse en Artes en la Universidad,
en el cual centro hizo oposiciones y
consiguió una cátedra de Filosofía, le-
yéndola algunos años. Después se fué
a Lérida, llamado por su Universidad
para que la explicase allí también, gra-
duándose entonces en Teología y Cá-
nones. Terminada su lectura de la cá-
tedra sobredicha, fué promovido a la
de Cánones y después a la de Teología.
En Lérida fundó también un colegio
para la Orden. No se sabe, por la va-
guedad con que hablan los autores, el
tiempo que pudo permanecer el P. Mai
ques en la Universidad de Lérida; va-
cando luego, según se dice, la cátedra
de Cánones en la de Valencia, se vino
a esta ciudad, y después de doctorarse
en Teología y Cánones, se posesionó
de la cátedra ofrecida por la Universi-
dad valenciana, de la cual ascendió a
la de Escritura y, finalmente, a la de
Prima de Teología. Cuándo pudo to-
mar posesión de -esta líltima cátedra
no se sabe, aunque el P. Vülalonga
diga que por los años de 1510 (1), por-
que de haber sido por este tiempo, su-
puesto el que hubo de emplear en la
regencia de las cátedras anteriormen-
te indicadas, tendríamos que darle una
edad más que secular a su muerte.
En Mayo de 1524 se le concedió el
título de Maestro (2), dato aislado que
quizá pudiera servir para señalar fe-
chas de aquellas en que se graduó en
Miguel).
Lérida o en Valencia. Fué Prior del
convento de esta última ciudad y Defi-
nidor en su Provincia de .\ragón. Las
religiosas agustinas del convento de
San Julián le pidieron por confesor
suyo, apoyando esta petición los Ca-
nónigos y los Jurados de la ciudad,
encargando el P. General, en carta de
8 de Marzo de 1534, al P. Juan de Ver-
gara, Vicario y reformador de la Pro-
vincia de Aragón, que concediera a las
religiosas lo que habían suplicado,
siempre que en ello no hubiera incon-
veniente (3). Poco después de aquella
fecha el mismo P . General escribió
otra carta al P. Maiques, dirigiéndole
graves reconvenciones porque procu-
raba ser nombrado Obispo titular a fin
de librarse de la reforma de la Pro-
vincia encomendada al P. Vergara. A
éste le encargaba al propio tiempo, en
repetidas cartas, que tuviera ciertas
consideraciones con el P. Maiques en
atención a la eximia fama que se había
conquistado por su doctrina y erudi-
ción, por sus sermones y por sus vir-
tudes. Valencia se interesaba más de
lo conveniente, sin la menor duda, en
los asuntos de la reforma, llegando
hasta el punto de echar en cara al
P. General de la Orden que se hubiera
escogido para el caso a un castellano,
y nuestro biografiado no debía de ser
ajeno al movimiento de oposición de
la ciudad, puesto que en ésta se temían
graves y sensibles consecuencias si se
le contrariaba; de ahí que se aconse-
jara al P. Vergara que tuviera mucha
cuenta con el P. Maiques (4). Consi-
(1) Véase la exposición del P. Villalonfa en el vol, XI de la Revista Agustiniana, pág. 84, donde se halla
la nota perteneciente al p. Maiques.
(2) He aqui la nota sobre el particular que encontramos en los extractos de los Registros generalicios
por el P, Herrera, pág. 822: «29 Maij, 1524. F. Michaelem Mayquez ob suam egregiam eruditionem gratias
magistrales concedimus.»
(3) «8 Martii. 1.531. Scrlbit M. Joanni de Vergara, quod moniales S. Juliani de Valentía voluot pro confes-
sore M. Michae'.em Maniques. (Escribieron también los Canónigos y Jurados; y encárgale que lo haga, si no
tiene inconveniente )» Asi el P. Herrera en sus extractos, pAg 446.
(4) Véanse para estos particulares las pá?s. 417, 451 y 4í3, notas fechadas en 31 de .Marzo y 16 de Abril
de 1534, y 8 de Marzo y 20 de Septiembre de 1535, y que no las publicamos por «er extensas, en los extractos
80
MAIQUES
guió, por íin, ver ceñidas sus sienes
fon la mitra episcopal, cesan :io por
este motivo de regentar la cátedra de
Prima del Maestro de las Sentencias
en la Universidad valenciana el año
1538, al decir del P. Villalonga; pero
esta fecha quizá no se podrá concor-
dar con la apuntada por el P. Lanteri,
quien asegura que en 4 de Agosto de
1536 fué creado Obispo titular de Tar-
so y auxiliar del que lo era de Segor-
be, D. Gaspar Jofre de Rorja, del cual
se dice que le consagró en 1538 (1).
Parece que continuaba de auxiliar en
1549, porque, según asegura Vicia-
na (2), en 13 de Octubre de ese año
consagró la iglesia nueva de la Car-
tuja de Valdecristo, hecha a lo anti-
guo según el modelo de la primitiva.
El mismo Viciana dice que fué Limos-
nero mayor de Carlos V. Jofre de Bor-
ja falleció el 18 de Febrero de 1556, y
probablemente hasta estas fechas fué
el P. Maiques auxiliar de Segorbe,
siendo entonces promovido a la dióce-
sis uselense o de Ales en Cerdeña.
Que fué Obispo de esta diócesis lo ase-
guran todos sus biógrafos, no obstante
la discordancia que entre ellos existe
para fijar la fecha (3). Hay quien cree
que fué también auxiliar de Lérida,
dato que sólo a título de información
puede consignarse, lo mismo que otros
muy discutibles que aparecen en el pá-
rrafo siguiente, de algún interés, a
nuestro juicio, y por esta razón le re-
producimos. Dice así:
«Estaba en Lérida en 1569, y ejercía
el cargo de Predicador del Capítulo, y
también se cree estuvo de Obispo auxi-
liar, si bien por su extraordinaria doc-
trina ejercía ordinariamente aquel car-
go y así sonaba desde mucho antes de
1553. Nombrado Obispo de Ales cuan
do ya se hallaba viejo y achacoso y
tan querido en Lérida, en particular
por su insigne Universidad, donde es
de sospechar tendría 'alguna cátedra,
resolvió el Capítulo escribir a D. Per
nando de Bolea, Vicecanciller de Ara-
gón, pidiéndole que proveyese de re-
medio como el Obispo quedase en Ca-
taluña con una pensión aunque fuese
la mitad de las rentas de Ales. Existen
pruebas de haberse alcanzado esta pe-
tición, pues Maiques continuó de asien-
to y predicando en dicha ciudad» (4).
Pero esas pruebas no se publican, sin
citados, por el P. Herrera. En el Alphabetum de este autor pueden verse reunidas en el articulo dedicado
al P Maiques.
(1) El P. Lanteri, en su Erenii sacras, pág. 180 de la Primera Parte, sólo dice que en 1538 era ya el
P. Maiques Obispo titular y auxiliar de Segorbe, pero en sus adiciones al P. Crusenio, pág. 706, señálala
fecha del nombramiento indicada en el texto, advirtiendo que en esta segunda obra amplía y rectifica con
datos adquiridos después las notas biográficas de la primera. Sin embargo de asegurar ese autor que el 4 de
Agosto de 1536 fué creado Obispo titular, creemos que esa data debe de ser la de la confirmación por e 1
Papa, pues con fecha 20 de Septiembre de 1535 expresaba el P. General en carta al P. Vergara que éste le
habia participado la noticia de haber sido nombrados Obispos titulares los PP. Bernardo Jordán y Miguel
Maiques. El afto 1538 para la consagración está tomado de otros autores y no sabemos si será fundado .
(2) Chroníca de Valencia, fol. 175 de la Parte III,— Véase también Noticias de Segorbe y de su Obispado,
por un sacerdote déla Diócesis (Segorbe, 1890? ), pág. 227, donde se repiten las noticias del anterior.
(3) Fúster, I, 136, dedica una extensa nota a aclarar la cuestión de los Obispados que poseyó el P. Maiques
en CerdeBa, tratando de rectificar principalmente al P. Jordán. Comienza por decir que Uselis es lo mismo
que Ales, por la unión que se h'zo de esta diócesis con la anterior, citando sobre el particular a Vico (don
Francisco) en su Historia de Cerdeña, Sexta Parte, fol. 113. Con respecto a la fecha en que fué promovido
a esta iglesia el P. Maiques, nada nos dice Fúster, pero el P. Lanteri con otros muchos seflalan el aflo l53S.
lo que no pudo ser, porque entonces era y continuó siendo auxiliar de Segorbe. Más fácil es suponer
que cuando murió Jofre de Borja fué ascendido a Obispo de Ales. En cuanto al Arzobispado de Sácer, no
trata Fúster de fijar el año de la promoción, pero indica el tiempo en que pudo tener lugar, apoyado en
Vico, y parece que no hay dificultad en admitir el afto 1573 del P. Lanteri. Desde luego debe rechazarse la
noticia del P. Jordán de hacerle Obispo Je Bossa, pues no creo, concluye Fúster, que Jordán pueda citar
autor que lo confirme.— Esto es lo menos que podemos consignar con respecto a este particular, sobre el
cual hay tanta confusión y noticias tan encontradas en los autores, que trabajaríamos en vano si tratáse-
mos de concordarlos, no consiguiendo otro resultado después de muchos esfuerzos que el indicado.
(11 Biografía Eclesiástica, XIII, 206. Uno de los datos que creemos deba descartarse de este texto y por
MALDONADO 81
embargo de su importancia excepcio- terminaba su Crónica, diciendo que
nal para esclarecer este punto en su era Obispo de Cárdena: «cum magna
biografía, sirviendo de mucho para sui nominis celebritate vivit licet ad-
deterrainar el lugar de su residencia modum senex. Quem ferunt memoria
en la península, porque, según núes- tantum valere, ut quse semel legit, con-
tra creencia, no pasó nunca a Cerdeña tinuo meraoriter recitet. Et ut accepi
para regentar su diócesis. ab iis, qui experiri voluerunt, totam
En 1573 fué ascendido al Arzobispa- Bibliam, et jus canonicum memoria
do de Sácer, y sin tomar posesión per- complectitur.» Elogio que corean todos
sonalmente de esta su nueva Arquidió- sus biógrafos añadiendo cada uno de
cesis, falleció por los años de 1577. su parte las ponderaciones consiguien-
Pánfilo le cuenta vivo en 1575, cuando tes, en lo cual no andan escasos.
El P. Jordán dice con respecto a los trabajos literarios del P. Maiques: «Escribió
muchos y doctísimos libros sobre la sagrada Escritura y Teología, que por omisión
de algunos no han salido a luz. Sólo imprimió unos tratados de Escritura, como dice
el P. Graciano en su Anastasis Angustiniana, pág. 137.» Afirmación ésta destituida
de todo fundamento, puesto que el P. Graciano no habla de libros impresos en esta
nota que dedica a nuestro autor: «Cum vir memoria ad miraculum sic valuisse scriba-
tur, ut universa biblia ipsumque jus Canonicum recitare sine libris posset, ac plera.
que scripsisse dicatur, quae avide expectabantur, hoc in loco intexitur, ut qui ejus
scripta, quae nos latent assequuti fuerint, ea ne velint diutius luce privare.» Debién-
dose advertir que esta noticia tiene su origen en el P. Panfilo a quien copió también
Posseyino con anterioridad al P. Graciano. Esto si no anda por medio el P. Román,
cuyas Centurias no tenemos presentes al redactar este artículo. De todos modos pué-
dese afirmar sin peligro de error que ninguno de los tratados que tan en globo se atri-
buyen al P Maiques, llegó a ver la luz pública, y ni se sabe en esta fecha dónde se
puedan conservar manuscritos, no quedándonos otra memoria de tales tratados que
la consignada, repetida por nuestros bibliógj-afos y por los extraños.
— P. Graciano. 1. c, el cual sospecha que el apellido Maule hes, como él escribe,
pueda traducirse por Manriques, habiendo copiado en esto al P. Possevino, Appara-
ius, II, 113. P. Panfilo, Chronica, fol. 114. Este autor le apellida Magniches.—?. He-
rrera, Alpliabetum, II, ^3.- P. Jordán, I, págs. 2.57, 479, 487 y 497.— Ximeno, I, 170 —
P. Rodríguez, pág. .349, quien cita, entre otros, a Escolano, fols. 946 y 1347.— Francisco
Villagrasa, Antigüedades de la Iglesia de Segorbe, pág. 186.
Maldonado (Fr. Fulgencio).
Limeño (1), fué religioso de la Orden Procurador y Secretario de la Provin-
de San Agustín; sirvió algunos cura- cía de Quito, «donde se le dio título de
tos de indios, a quienes predicó en su Maestro, por sus muchas partes y le-
lengua; fué lector de Artes y Predica- tras, y haber sido catedrático de Filo-
'dor mayor de su convento de Potosí; sofía y Teología; y habiendo salido de
consiguiente de la biografía del P. Maiques es el referente a haber sido auxiliar de Lérida. Sobre fechas y
otros pormenores no discutimos porque seria cuestión de no terminar. Trátase también de nuestro biogra-
fiado en la obra citada, XII, 613.
(1) Si fué natural de Lima, como nos dice Medina a quien copian otros, parece natural suponer que pro -
fesara en el convento a^ustiniano de su patria, pero su nombre no se encuentra en las listas que poseemos
délos profesos de aquel convento. Hay, si, varios religiosos que llevan el apellido Maldonado, pero profesa
ron en el siglo XVI o en ios primeros años del siguiente. Sin embargo, por si acaso hubiera cambiado e
nombre copiamos la siguiente notita de dichas listas: «Fr. Ildefonso Maldonado Bueno, mejicano, hijo de Il-
defonso y Catalina, profesó el 27 de Febrero de 1509. » Este es el más próximo a las fechas que se citan en la
biografía del P. Fulgencio, y no sería Imposible un cambio de nombres o que se hubiera cometido una erra-
ta al copiar Ildefonso por Fulgencio. Caso afirmativo la patria es distinta, pero siempre americano y fácil
es en esto un error de sus biógrafos al decir que fué limeflo.
6
82 MALDONADO
su religión con autoridad apostólica y ta de 29 de Mayo de 1640, le proponía
licencia de su General, pasó a la de al Rey para un canonicato de Lima en
San Juan.» los términos siguientes:
En Ñapóles sirvií'i muchos años de «Del Chantre de la Santa Iglesia de
Capellán y Predicador de la Real Ca- Arequipa me ha escrito con mucha
pilla. Se hallaba en Madrid el 1627, en aprobación el Obispo de ella, y de sus
cuya fecha el Consejo le propuso en muchas letras y opinión en la predica-
primer lugar para una canonjía de la ción tengo particular noticia.» Murió,
catedral de Charcas. Llegó a Lima en sin embargo, en aquel cargo a princi-
1630, provisto para Chantre de Are- pios de 1662.
quipa. El Marqués de Mancera, en car-
L Sermón en la Octava qve en esta Corte se consagró a la gloria
de los veinte y tres Mártires del lapon. Descalzos de la Orden de San
Francisco, que canonizó la Santidad de Vrbano VIIJ. í^redicose a la
Magestad de Filipo IIII. N. S. en el Real Convento de S. Gil: a cuya
devoción se estampó, y se dedica. Por el Doctor Frey D. Fvlgencio
Maldonado del habito de San luán, Capellán de Su Magestad. Año {es-
támpela de S. Francisco) 1627. Con licencia. En Madrid, Por la viuda
de Luis Sánchez, Impressora del Reyno.
4." de 16 hs. de texto.
Port. y la v. en bl.— Aprob. del P. Cristóbal de la Torre, dominico. Madrid 15 de
Diciembre de 1627.— Licencias— Dedicatoria a Fr. Alonso Niño.— Texto.— Protesta.
Biblioteca Hispano- Americana, de Medina, núm. 827.— Roura y Pujol, Catálo-
go de la Biblioteca pública de Mahón, pág. 191, vol. IL
2 Oración fvneral del Doctqr Frey Don Fvlgencio Maldonado
del abito de San loan; Procurador General de su Religión, en estas
Prouincias del Pirú: Capellán de su Magestad. Protonotario Apostólico
y Chantre de la Cathedral de Arequipa. Dixose en solemnísima acción
de exeqvias del Excelentissimo Señor Marqves de Gvadalcazar, Virrey
qve fve destos Reynos. Ofrécese a sv amable y piadosa memoria: y de-
dicase al Excelentissimo Señor Conde de Cinchón {sic) Virrey del Pirú.
Con licencia del Señor Conde de Chinchón Impreso en Lima en casa de
Fracisco Gómez de Pastrana. Año de 1632.
4.° de 8 hs. s. n. prels. y 23 numeradas de texto.
Port. fileteada con una línea sencilla y la v. en bl.— Aprob. del D/. D. Pedro
Ortega Sotomayor. Lima, 10 de Febrero de 1632. — Aprob. del P. M. Fr. Juan de Ri-
bera, agustino. Lima, 20 de Febrero de 1632. — Dedicatoria al Virrey suscrita por la
Universidad del Comercio de Lima. — Relación del túmulo que se levantó en la igle-
sia de Sta Clara. Firmada por Martín dt Mazorga.- R. P. Ferdinandi de Herrera
in Limano Collegio Societatis Jesu Rhetotice [sic) Professoris in Oratoris laudem.
Elogium.— Texto.
Bibl. Nacional. Varios 1-162-17.
V. también Kené-Moreno, núm. 2917 de su Biblioteca Peruana y Medina La
Imprenta en Lima, núm. 154. - Se encuentra asimismo nota de este sermón en Pi-
nelo-Barcia, col. 860, sin las señas correspondientes del lugar y año de impresión.
No se da noticia en el Epitome de otros escritos del P. Maldonado.
3. Aprobación del P, Fulgencio Maldonado.
Menéndez y Pelayo, en su Historia de la Poesía hispano-americana, pág. 180 del
MALDONADO ' 83
tomo II, trata del libro intitulado Fiestas que Lima celebró al nacimiento del prin-
cipe Baltasar Carlos, impreso en la misma ciudad el 1632, con las aprobaciones de
los PP. Mendoza y Maldonado. «Elogiáronle, dice, en términos cultos y ampulosos,
conforme al gusto crespo y enmarañado que comen/aba a prevalecer en nuestras
letras de aquende y allende, el Maestro Fr. Lucas de Mendoza, Agustino, catedrá-
tico de Escritura de la Universidad de Lima, y el Chantre de Arequipa Fr. D. Ful-
gencio Maldonado » A continuación reproduce el mencionado escritor algunos pá-
rrafos de dichas aprobaciones.
Distinta de esa aprobación del P. Maldonado debe de ser la pieza titulada por
Medina Sátira contra comentadores impertinentes, que se encuentra entre los pre-
liminares del impreso en cuestión, a no ser que el bibliógrafo chileno bautice con
ese título la aprobación de referencia; reproduce Medina ese escrito en el cual in-
trodujo el P. Maldonado algunos versos dirigidos a Carvajal y Robles, autor de la
relación de las fiestas.
A propósito también del mismo escrito, Ramírez de Arellano dice de nuestro
autor que «cultivó la literatura, y se conserva una sátira suya en prosa, contra co-
mentadores ridiculos en la obra titulada Fiestas etc. etc.»
Véase La Imprenta en Lima, de Medina, num. 156, y Ensayo de un catálogo
bio gráfico-bibliográfico de las cuatro Ordenes militares de España, por D. Car-
los Ramírez de Arellano, pág. 117 del tomo CIX de la Coleción de documentos
inéditos.
4. Sermón que en la fiesta de San Januario, patrón de Arequipa y titular de la
Santa Recolección de dicha ciudad, predicó el Doctor Frey D. Fulgencio Maldona-
do. Lima, 1655.-4.° de 4 hs. s. n. de prels.-f2 a 12 hs. de texto.
El autor «da noticias de las heroicas virtudes del P. Fr. Pedro de Mendoza y de
la dicha Santa Recolección.» Rene-Moreno, Biblioteca Peruana, núm. 3297, donde
se añade que el título es deducido de las aprobaciones, por estar sin portada el
ejemplar visto. Va al principióla aprobatión del Provisor Fr. Felipe de Paz fecha-
da el 2 de Enero de 1655.
5 Sermón del Gran Precvrsor San loan Baptista. Predico le (sic)
en la Civdad de Areqvipa el Doctor Don Frey Ftilgencio Maldonado
del Orden de San loan, Capellán de su Majestad, Protonotario Apos-
tólico, y Chantre de la Santa Iglesia de aquella Ciudad. Dedicale al
Muy Ilvstre Señor Doctor Don luán de Cabrera y Benavides Marques
de Rus, Dean de la Santa Iglesia Metropolitana de los Reyes, y Comis -
sario General de la Santa Cruzada de este Reyno, loan Delgado de
León, por cuya solicitud y deuocion se estampó. Con licencia. En Lima,
por loseph de Contreras Año de 1658.
4.° de 4 hs. s. n. de prels. y 11 de texto.
Port. orlada y la v. en bl.— Aprob. del P. Francisco de Soria, jesuíta. Lima, 24
de Diciembre de 1657. — Lie. del Gobierno.-- Aprob. del P. Blas de Acosta, domini-
co, 4 de Enero de 1658.— Lie. del Ordinario.- Dedicatoria.— Texto, apostillado.
V. René-Moreno, obra citada, núm. 3308.
Maldonado (limo. D. Fr. Melchor).
El P. Herrera le incluye entre los Río del Hacha, en el reino de Nueva
hijos insig-nes del convento de Sevilla, Granada (Colombia). Estudió en Sala-
donde profesó a 16 de Octubre de 1605 manca junto con el citado P. Herrera,
en manos del P. Prior Jerónimo de el cual dice con respecto a este parti-
Añasco. Era hijo de D. Francisco Mal- cular: «Melchior Maldonatus, in sacra
donado y Dña. Ana Ortiz, vecinos del Pagina Magister, noster etiam, ni fa-
84
MALDONADO
llor, in Salmanticensi Coenobio et
Theologicis studiis commilito. . .» Con
fecha 9 de Abril de 1616 el P. General
le envió su licencia para graduarse de
Maestro (1). En el Capítulo celebrado
por la Provincia de Andalucía en 1629
se lee que fué elegido Prior de Cádiz
el P. Francisco Termiñón, añadiéndo-
se luego que gobernó aquella casa
parte del trienio el P. Maldonado, «que
fué Obispo de Tucumán en 1631», y en
este año suponemos que cesaría en su
cargo por haber sido presentado en 12
de Septiembre por Felipe IV para Obis-
po de aquella diócesis. Su Santidad
Urbano VIII le preconizó en 12 de Fe-
brero de 1632, mandándole las bulas el
8 de Marzo siguiente. En 18 de Julio
autorizó al Deán Fernando Franco de
Rivadeneyra para (jue en su nombre
tomase posesión de la diócesis, como
así lo verificó en 24 de Junio de 1633.
Hizo su viaje por el Perú y llegó a San-
tiago del Estero, sede de la diócesis,
el 28 de Junio de 1635, habiéndose de-
tenido en visitar Jujuy, de su jurisdic-
ción, desde 1.° de Agosto de 1634.
Ocupado siempre en la visita de su
extensa diócesis que recorría cada
año, paraba poco en la catedral. A ñn
de restaurar la paz y armonía entre
los miembros de su Cabildo, dispuso
que todos los martes del año les fue-
sen leídas las actas de creación, en las
cuales se daba a cada uno completa
instrucción de sus respectivos deberes,
Fué defensor infatigable de la libertad
de los indios para contraer niatrimo-
nio, corrigiendo los punibles abusos
de los Regidores que pretendían casar-
los, no a su elección, sino a la de los
mismos Regidores.
A su buena administración debieron
los conventos de Sta. Catalina y Sta. Te-
resa la recuperación de gran parte de
sus intereses, que tenían en calidad de
censo varias personas- También consi-
guió rescatar una fuerte suma con la
que restauró la iglesia catedral que
amenazaba ruina. Fué amantísimo de
las Ordenes religiosas, velando por-
que su observancia respondiese al fin
de sus respectivos Fundadores. Tuvo
que vencer grandes oposiciones y con-
trariedades siempre que trató de resta-
blecer la disciplina en su diócesis de-
bilitada por los abusos y corruptelas.
Consagrado siempre a fomentar la pie-
dad y las buenas costumbres, formó
de su diócesis una generación eminen-
temente cristiana. Gobernó personal-
mente su iglesia veintisiete años, lie
gando a ser el Decano del Episcopado
en la América Meridional. Falleció en
Santiago del Estero el 10 de Junio de
16bl, a los ochenta y dos años de edad,
y su cadáver fué sepultado en la Igle-
sia Catedral.
En el leg. 760-10, fois. 403 y sigs. del apartado laquisición, del Archivo de Siman-
cas, se encuentra una carta suscrita por el P. Francisco de Córdoba^ jesuíta, acusan-
do al limo. D. Fr. Melchor Maldonado, Obispo de Tucumán de cosas ¿ravísiiiias con-
tra la fe (!). Está fechada el 20 de Enero de 1638. En un escrito anterior se dice que el
Sto. Oficio de Lima había recibido con el mismo objeto otra carta del P. Eope de Men-
doza, también jesuíta.
Las cosas gravísimas de que le acusaban no merecían la pena aun dado caso que
fueran ciertas y no escrúpulos de los jesuítas. Son sencillamente unas cuantas faltas
por las cuales no se dice que hubiera proceso ni menos que el Obispo fuera reprendido
o castigado.
Medina, en su obra La Inquisición en Lima, II, 170, cita esta delación, añadiendo
(1) «9 Aprills, 1616. Melchior Maldonatus, Proviiiciae novi Regni Granatae magistretur. An. 1632 Epis-
copus Tucumanensis.* Así et P. Herrera en sus extractos de los Registros generalicios, p4g. S77. donde pa-
rece dar a entender que el P. Maldonado pertenecía a la Provincia agustiniana d Colombia, y asi lo inter-
pretaríamos si no nos constase de cierto, por testimonio del propio P. Herrera, haber vestido el hábito y
profesado en la Provincia de Andalucía.
MALDONADO 8
un comentario, pero ya se sabe la autoridad que tienen ciertos escritores cuando
tratan de tales materias.
1. Celebró dos sínodos, el primero en 1636 y el segundo en 1644, para reformar
las costumbres de sus diocesanos.
2. Varias cartas-memoriales dirigidas a Felipe IV.
Con respecto a esta correspondencia nos dice uno de los biógrafos del limo.
Maldonado: «Interpuso su valimiento ante el Monarca Felipe IV y escribió cartas efi-
cacísimas al Consejo de Indias ponderando las necesidades de su diócesis e imploran-
do su real protección en favor de sus diocesanos para reparar los muchos daños y
atropellos morales y sociales de que eran objeto por parte de los representantes de
Su Mafestad. Sus ruegos fueron benignamente atendidos, así como el de que fuesen
obligados los señores de indios infieles a enseñar a estos los misterios de nuestra reli-
gión.»—V. Archivo histórico Hispano- Agustiniano , pág. 3:W del vol. VIII.
3. Copia de la carta que don fray Melchor Maldonado, Obispo de Tucuman, es-
criuio a don luán de Palacio Visitador de la Real Audiencia de las Charcas. (Letra
capital de adorno) Quando V. S. estaua en España, me escriuio el señor D. luán de
LiíjaraQu vna carta como Presidete auisandome como su Magestad embiaba por este
trásito a visitar aquella Audiencia, y que era fuerza que yo cumpliesse las obligacio-
nes q yo tenia a su Magestad.
Fol. de 6 hs. s. n., sin pie de imprenta.
Está fechada en la hacienda de Dña. María Cortés, 4 leguas de Córdoba, a 29 de
Diciembre de 1640.
Bibl. Nacional de Lima.— Medina, Bibl. Hispano-Americana, núm. 1806.
4. Del limo. Sr. Maldonado se cita una carta dirigida al Presidente de las Char-
cas con fecha 25 de Agosto de 1651, acompañada de una consulta o informe para el
Rey en favor de los PP. Jesuítas del Paraguay. Dícese que el original existe en el Ar-
chivo general de Baenos Aires, leg. Padres Jesuítas \ varios años. Véase Misiones
del Paraguay, por el P. Pablo Hernández (Barcelona, 1913), pág. 77 del tomo II, don-
de se publica un párrafo de la mencionada carta.
Hn la misma obra y tomo II, pág. 319, se reproduce un texto del Dr. Xarque, co-
piado de Insignes misioneros (lib. II, cap. XXXIII), en que se nombran varios Obis-
pos de los cuales uno es el P. Maldonado, añadiéndose que todos ellos escribieron mu-
chas cartas al Rey y a los Reales Consejos alabando a los misioneros jesuítas.
— P. Herrera, Alphabetum, II, 86, e Historia, págs. 137 y 139. -Montero de Espi-
nosa, pág. 181.— P. Hernáez, Colección de bulas, etc. Tomo II, pág. 326.~Eremi sacrw,
II, 174.-P. Torres, pág. 498.
Maldonado (Fr. Miguel).
El nombre de este religioso se lee con frecuencia en la documentación perte-
neciente al convento de Valladolid, de donde era conventual durante los años 1600
a 1607. No hemos podido encontrar otra noticia del P. Maldonado.
Según el P. Ossinger, pág. 537, dejó compuesto un libro biográfico sobre el
limo. D. Fr. Alejo de Meneses. Así, sin más pormenores.
Maldonado (Fr. Pedro).
Natural de Sevilla, siendo sus padres la Barrera. Arana de Varflora dice
Melchor Maldonado, Caballero del há- que tuvo dos hermanos agustinos, los
bito de Santiago, y Dña. María de PP. Juan de la Barrera (1) y Fernando
(1) Fué, según el P. Herrera, hijo de Melchor Maldonado de Saavedra y Ana de la Barrera, vecinos de
Sevilla, profesó en el convento de esta ciudad el 1." de Mayo de 1575. Al margen de su profesión tenia esta
nota: .Fué Prior de este convento. Vítíó y murió santamente. > — //!s/oria del Convento de Salamanca, pá-
gina 138. Arana de Varfiora, IV, 113, publica la biografía del P. Barrera, traducida del Alphabetum, sin dar
explicación ninguna del cambio de nombre de la madre de los dos hermanos. Quizá se llamara Mariana,
o María Ana de la Barrera. Véase el citado Alphabetum
86 MALDONADO
de Saavedra, pero según el mismo presentado para la licenciatura dos
P. Maldonado lo hace constar en la días después, y hecha la publicación,
dedicatoria del Discurso del coro, que en 19 de Junio, «tuvo el acto público de
luego se copiará, fueron cinco herma- todo el día para el grado de licenciado
nos en la Orden y, además, su hermana en Theulugia, al cual llaman Jirona,
Dña. Elvira fué monja agustina en San sobre un paso de la sagrada Escritura,
Leandro de Sevilla. Siendo de poca en memoria del fundador»; y, apro-
edad ingresó en la Compañía de Jesús, bado en los dos días siguientes, le con-
y habiendo hecho allí sus estudios con flrieron los grados de Licenciado y
notables progresos en las letras, abra- Doctor il). Fué religioso ejemplar y
zó la Orden agustiniana en el conven- muy humilde, y por su ciencia se dis-
to de su patria, sin precisar sus bió- tinguió especialmente en la oratoria,
grafos la fecha en que verificó su trán- como lo anota el P. Herrera, el cual
sito de una Religión a otra. Se graduó le llama nomitiatíssimus ecclesiastes.
de Bachiller en Teología en la Univer- Falleció joven, a la edad de treinta y
sidad de Osuna a 26 de Mayo de 1610; ocho años, en 1614.
Teniendo en cuenta que se graduó de Maestro en 1610, nada tiene de extraño que
en sus libros impresos en Lisboa el 1609 no se exprese ese título. En las diversas por-
tadas del manuscrito que se citará en último lugar, ya se denomina Maestro. Califi-
cador del Santo Oficio, y, lo que es más, Confesor del Duque de Lernia. el favorito de
Felipe III, título éste postrero que nos llama, en verdad, la atención, porque si en rea-
lidad ejerció el empleo de Confesor de aquel magnate, trasladaría su residencia a Ma-
drid y acaso en este punto moriría, y de ninguno de estos dos extremos hemos encon-
trado el menor vestigio en la documentación dé nuestras casas de Madrid. Esto nos
hace dudar algo de la existencia del título discutido, quedándonos el recurso de decir,
para salir del paso, que es una atribución indebida del copista, pues no sabemos de
los manuscritos de referencia si entre ellos existirá el original, y por consiguiente,
nadie puede asegurar que tal título le escribiera el mismo autor. Resuelta así la duda,
ninguna necesidad hay de detenernos en otras historias sobre el tiempo en que pudo
ejercer su ministerio el P. Maldonado
1. Discurso del choro, y officio divino. Compvesto Por vn Religio-
so de la Orden de san Augustin. Sacado a luz por Francisco Polanco.
Dirigido a doña Eluira Maldonado monja en el insigne Conuento de san
Leandro. {Estampa de San Agustín) Impresso con licencia. Año 1606.
12." de 3 hs. prels. s. n., 80 págs. de texto y 1 s. n. de erratas.
Port. y la V. en bl. — Aprobación del P. Pedro Valderrama, fechada (sin lugar)
a 23 de Junio. — Lie. del Provisor de Sevilla. 14 de Julio de 1606. Dedicatoria sin fir-
ma.—Texto.— Erratas.
Al final del texto se halla el año M. DC. Vil, que suponemos indicará haberse
terminado la impresión a principios del mismo.
La dedicatoria es muy curiosa y vamos a copiarla; dice así: «A Doña Elvira Mal-
donado monja eti el Convento de san Leandro. - Por mil títulos se deue este tractado
a V. m. Por sacarlo a luz un criado suyo. Por auerlo hecho un Fraile de san Augus-
tin. de quien v. m. tiene cinco hermanos por hijos, y aun lo fue su padre, pues la Or-
den de Santiago es hija de la de san Augustin. Y por auerlo compuesto quien deue el
ser a sus oraciones, y el buen ser a sus lagrimas, que aunque calla su nombre, por-
que passa la vida en silencio, y esperanga, algún día conocerá por suyo este hijo, }• lo
pondrá a una mesa con otros mas dignos de su padre que sacara a luz, pues no esta
(2) Véase Cervantes en la Universidad de Osuna, por Rodríguez Marín, pAg. 786, vol. II del Hometiaie
a Menéndea y Pelayo,
MALDONADO 87
seco ni muerto el coragon a quien naturaleza dio por armas la flor de lis de espe-
ranza, y aun cinco porque muerta una viuan otras. Y la gracia por blasón el: Quo ■
niam adhuc, del santo Rey Dauid. Deuese principalmente Discurso del choro a monja
que lo tiene por instituto, y de la regla de san Augustin, que del hablo lo que se vera
en este tractado, y del Conuento de san Leandro que tan en su punto a juntado la
suauidad y deuocion de las vozes con que a Dios recrea, a los Angeles combida, a la
Ciudad atrae, y a los demás Conuentos prouoca a amorosos zelos de su esposo. Y
finalmente v. m. deue amparar el Discurso del choro, pues son ocho hermanos suyos
los que lo han seguido, y v. m. que tiene mas de madre que de hermana, a sido a to-
dos exemplo, en casi cinquenta años que cursa en essa uniuersidad de bienes. Y assi
en este Conuento de san Leandro donde con tanta gloria de Dios, y aprobación de
subditas y Prelados fue Abadessa como en el de Guelua y de las Vírgenes por donde
la obediencia fundada en su valor y gouierno la a traydo desterrada de su celda siem-
pre su mayor cuydado a sido el del choro, y assi lo sera de pedir a Dios acepte este
trabajo, haga bien al que lo hizo y ponga deseo de aprouecharse del a los que lo le-
yeren.»
El texto divídese en diez parágrafos, teniendo por tema todos ellos: Laúdate Do-
niinuin quoniam honus est psahnus.
Bibl. de San Isidro, 33J30.
Nicolás Antonio da cuenta de este librito entre los anónimos, consignándole a un
Agustino e indicando ya que pudiera ser su autor el P. Pedro Maldonado, hermano
de la religiosa a quien se dedica. Escudero y Perosso, pág. 310, repite lo dicho por el
primero, sin añadir de suyo ningún dato más.
—Discurso del choro, y officio 'divino... Año [estampa de San Agustín) 1608. Im-
presso Con Licencia en Barcelona por loan Amello. - 12.° de 4 hs. prels. s. n. y 72 págs.
de texto.
Port. y la v. en bl.— Aprob. del P. Tomás Oüvón, dominico- Barcelona, 26 de Ju-
nio de 1608. - Id. (en catalán) del canónigo Rafael Riera. 3 de Julio de id.— Lie. del Or-
dinario de Barcelona. — Dedicatoria.— Texto.— Colofón: Impresso con licencia en Bar-
celona en casa de Joan Amello Año. 1608.
Bibl. de San Isidro, 47584.
Se reimprimió en la Primera parte del consuelo de Justos, como luego se dirá.
2. Primera parte \ del consuelo | de ivstos. | Compvesto por Fr.
Pedro Maldonado | Religioso de la orden de san Augustin de .Seuilla, |
Dedicado a doña Felipa de la madre de Dios primero Vireina de la i
India, y aora monja en la Esperanza de lisboa. [Grabado en acero muy
historiado) Con privilegio real. | y Conlicencia de la Sancta Inquisi-
ción y del Ordinario 1 Impresso enlisboa | Enla Officina de Pedro Cras-
beck Anno de 1609.
4." de 21 hs. prels. s. n. -\- 66 -f 144 numeradas.
Port. grabada por Antonio Pinto Lusitano, como se lee al pie. -V. en bl.— Aprob.
del P. Fr. Antonio Saldaña. Lisboa, 26 de Febrero de 1609. -Lie. de la Inquisición.—
Id del Ordinario. - Suma del privilegio. 24 de Abril de 1609. Lie. del Provincial P. Pe-
dro de Valderrama. Sevilla, 21 de Febrero de 1609. -Aprob del P. Miguel de Sousa,
agustino, dada en Lisboa aunque no se expresa.— Dedicatoria firmada por el autor
en Lisboa a 4 de Agosto de 1609.— Prólogo.— Texto, con las citas al margen.— Colofón.
Dedícase la obra a Dña. Felipa de la Madre de Dios por las muchas y señaladas
donaciones que la debía el Convento de Ntra. Señora de Gracia, de Lisboa, entre las
cuales se cuenta un cofre de oro para el Santísimo Sacramento. Dicha señora era tía,
además, del limo. Meneses a quien elogia el autor, lo mismo que al P. Manuel de la
Concepción. Luego se ocupa el P. Maldonado de trazar un panegírico de D. Matías
de Alburquerque, marido que había sido de Dña. Felipa.
88 MALDONADO
En el prólogo se da una explicación del grabado de la portada. A continuación
añade el autor: «Va esta parte repartida en tres libros, en el primero trato de los con-
suelos de los justos religiosos, para los trabajos que trae la religión considerada en si
misma, y en su esencia, como la pobreza, castidad y clausura, en v\ segundo dar con-
suelo para los trabajos que a un alma se le pueden ofrecer en el trato con Dios, con-
sigo, con los próximos, y concia comunidad, en el tercero, descendiendo mas en parti-
cular se trata de consolar a los Prelados, Predicadores, Lectores, Maestros de Noui-
cios y Legos, a cada uno conforme las cargas que trae su estado».
No obstante la división indicada por el autor, la obra, a nuestro entender, se halla
comprendida en dos libros, donde se tratan los puntos de que se habla en el párrafo
anterior, a no ser que más especial y extensamente se propusiera dedicar a las mis-
mos asuntos el aludido libro tercero formando éste la segunda parte. El presente tomo
se compono de dos libros, constando el primero de las 65 hojas foliadas de la primera
numeración, a que sigue una hoja, la 66, con el prólogo del segundo libro, comenzan-
do este luego en la segunda numeración, pero víase en qué forma. Lo primero que se
encuentra es el Tratado segundo del Discurso del chore y officio divino, el cual ocu-
pa las hojas comprendidas en estas dos numeraciones 1-8 y 193 206, en cuyos folios se
halla todo el Discurso a pesar de la paginación tan fuera de uso que se dio a las hojas.
El primer pliego, o sea las hojas 1-8, tiene por cabecera Tratado segundo del consuelo
de Justos y las siguientes 193-206 Discurso del choro y officio divino. Luego, como si
todas estas hojas fueran 16 solamente en las cuales se hallara el primer capftulo de la
obra, continúa el texto comenzando el capítulo segundo y con el fol. 17, siguiendo
después la foliatura de las hojas sin interrupción.
Al examinar el ejemplar de la Biblioteca Nacional, creímos en un error del encua-
dernador sustituyendo los dos primeros pliegos del segundo libro del Consuelo de /us-
tos por el Discurso del choro, que debía de ocupar otro sitio en alguna de las obras del
P. Maldonado, pero nos encontramos con otro ejemplar en la Biblioteca de San Isidro
en que las hojas están colocadas del mismo modo. Quizá mal impresos los dos prime
ros pliegos, después de hecha la tirada de la obra el P. Maldonado puso en su lugar
el mencionado Discurso, numerándose las hojas tan sin orden, como se ha expresado.
Que la obra debía tener una segunda parte, por lo menos, nos lo dice, además del
título de primera escrito en la portada, la conclusión del texto donde se halla este fi-
nal: Fin de la Primera Parte etc. Si se imprimió, nada acerca de ese segundo tomo
nos hablan los autores.
Bibl. Nacional, 3-17737, y la de San Isidro, 42141, ejemplar sin preliminares.
Gallardo, col. 607 del tomo III, pone la papeleta correspondiente de esta obra con
algunas variantes en la reproducción de la portada, debidas indudablemente a la li-
gereza con que se copió. No se fijó, además, el bibliógrafo en las dos numeraciones
que tiene el tomo.
Por defender el P. Maldonado la Inmaculada Concepción cita su obra et P. Alva
y Astorga, col. 1172.
3. Traca y Exerc^icios de vn oratorio. Compvesto por F. Pedro
Maldonado. Religioso de la Orden de San Augustin de Seuilla. Dedica-
do a Doña Ana Centurión de Cordoua Condesa de Riele. Con Previle-
gio Real y con lie .-ncia de la Sancta Inquisición y del Ordinario. Im-
presso en Lisboa. En la Officina de Jorge Rodrigues Anno de 1609.
4.° de 11 hs. s. n. de prels. El testóse divide en cuatro libros que constan, el
primero de 54 hs. foliadas, el segundo de 82 y el tercero y cuarto de 116 (cqn erratas
en la numeración). Luego siguen una hoja de aprobaciones y licencias que debía
estar al principio, y tres más de tabla.
Port. grabada con un gran escudo en medio que ocupa buena parte de la plana,
en cuyo centro y ángulos se ven cinco corazones y a derecha e izquierda del de el
MALDONADO 89
centro las armas de Calatrava y San Francisco, todo ello con profusión de leyen-
das.—V. en bl. con breve nota manuscrita de haber sido examinado el ejemplar.—
Dedicatoria suscrita por el autor en Lisboa a 1." de Marzo de lb09.— Piólogo.-Id.
del libro tercero.— Texto con las citas al margen.— Aprob. del P. Antonio de Salda-
na, agustino. Lisboa, 26 de Febrero de 1609.— Lie. de la Inquisición.— Id. del Oriiina
rio. -Suma del privilegio. 24 de Abril de 1609. — Lie. del Kmo. P. Aste en forma de
carta dirigida al autor.— Id. del Provincial.— Cens. del P. Valladares 23 de Abril de
160Q. -Tabla de los capítulos.
En el prólogo dice el autor: «...Y si, como confío en nuestro Señor, esto fuere
de provecho, prometo de echar lefla al fuego de la devoción, y sacar otra segunda
parte, en que para cada dia de fiesta de toio el año, y otras particulares ocasiones
proponga especiales discursos; y cuanto así en este libro, y en los que con él ahora
salen a luz como cuanto en mis papeles y escritos se leyere y en mis sermones y
pláticas se oyere, todo lo sujeto a la censura etc.»
Bibl. Nacional, 3-67559. En la de San Isidro existe también ejemplar con las ho-
jas de los preliminares mejor colocadas, sin el prólogo del libro tercero que va en su
propio lugar; le faltan, sin embargo, las aprobaciones y licencias. Tiene el núme-
ro 42328.
4. CoMMENTARii iii Psalmos David. Avthore Fratre Petro Maído-
nado Hispalensi Ordinis B. Augustini. Ad D. Didacvm de los Cobos et
Mendoga, Comitem de Riele. (Grabado en que aparece David en acti
tud suplicante delante de un ángel con espada en mano) Cvm facvl-
tate Svperiorvm, & cum Priuilegio Regio. Vlisipone Excudebat Anto-
nivs aluarez. Anno 1609.
12.» de 12 hs. s. n. prels. y 238 foliadas de texto.
Port. orlada y la v. en bl.— Cens. del P. Luis de los Angeles, franciscano. Lis-
boa, 20 de Mayo de 1609.— Lie. de la Inquisición.— Id. del Ordinario.— Suma del
privilegio. Lisboa, 24 de Abril de 1609.— Lie. del Rmo. P. Aste dirigida en forma
de carta al autor. Madrid, 3 de Febrero de 1609.— Lie. del Provincial de Andalucía,
P. Pedro de Valderrama.— ludicium R. P. M. Fr. Joannis Valladares, Augusiiniani,
19 Maij, 1609.— Index verborum.— Index pro concionibus.— Erratas. - Dedicato-
ria.—Ad lectorem.— Texto (desde el folio 132 V. cambia de letra) — Final y pro-
testa.
Dice el autor en el prólogo: «Accipe, studiose lector, non in Psalmos catenam
quam partim in Lipomano, partim in Incógnito habes locupletissimam; non Psalmo-
rum paraphrasim cum aliquot annotationibus... Sed accipe mirabile cujusque Psal-
miartifitium, perpende ingenium cum pietate conjunctum, vide carmina David non
esse dissolutas scopas, sed catenam auream in qua circulus in circulum innectitur,
omnia namque ut rex authoritate, ut sapiens ingenio, et ut sanctus pietate mirabili
tractavit, quod quiajam cupis luce clarius intueri noUo in quaestionibusprooemiali-
bus super Psalmos detinere...»
Al final del libro: «Hucusque satis amplam praebuimus materiam adimplendi
conciliorum et Patruum mónita circa lectiones sacras in templis habendas, omni,
sed praecipue sacro quadragesimali tempore, ad aliam vero quadragesimam se-
cundam super sequentes Psalmos opusculum promitto. »
Bibl. .Nacional, 3-57569, y en la de San Isidro, 3353.
5. Lectiones Sacrae in Primara Canonicam B. Joannis A'postoli.
Auctore Fr. Petro Maldonado Hispalensi Ordinis B. Augustini. Ad
Joan. Baptistam Centurionem Marchionem de Estepa. Cum Regio Pri-
vilegio et facúltate superiorum. Vlisipone, in officina Vincentii Aluarez,
Anno Domini 1609.
90 MALDONADO
12" de 17 hs. s. n. de prels , 158 paginadas en una cara de texto, más 47 de Id.
Port. orí. con líneas sencillas. -V. en bl. -Judicium Fr. Ludovici ab Angelis,
Ord. Min. 1 Maii 1609.— Lie. de la Inquisición. Lisboa, 15 de Mayo de 1609.— Id. del
Ordinario. 'J4 de Abril de id. -Carta para el autor del Rmo. P. Fr. Juan de Aste.
Madrid }■ F'ebrero 3 de 1609.— Lie. del Provincial Fr. Pedro de Valderrama. Sevilla ,
21 de Febrero de id. -Judicium P. Fr. Joannis Valladares, Prioris ulisiponensis con-
ventus S. Augustini et Regii Concionatoris. 19 Maii 1609.— Index verborun et re-
rum. -Index locorum Sacrae Paginae.— Index rerum quae ad intelligentiam sacra-
rum literarum deserviré possunt.— Index dogmatum fidei.— Index pro concionibus
et festis.— Errata.— Dedicatoria suscrita por el autor.— 1 h. en bl.—Prologus.— Tex-
to. La segunda paginación comprende Explanatio lilterce, epígrafe que lleva la
primera plana.— Co/o/(5m: Impkesso co.\ licencia de la Sancta Inquisicio.v, y Ohdina-
RIO, Y DE LA MaSA DE PALACIO. Ef< LiSBOA. POR VlCE.STE AlUAREZ. AÑO 1609.
Libro impreso en variedad de tipos. Encuéntrase en la Biblioteca del Escorial,
en la Nacional 3-59937, y en la de San Isidro, 3353.
Cita estas dos obras latinas del P. Maldonado el P. Hurter en su Nomenclátor,
col. 483 del vol. III.
6. Z,z'¿ro espiritual que sirve para la lección y meditación. Sevilla, 1631.-16.°
Fué editado, según Nicolás Antonio, por un sobrino del P. Maldonado llamado
José. Es el único libro de ios consignados a nuestro autor que no hemos logra-
do ver.
7. Tratado \ del perjecto pribado. \ Autor | El RA" P. M. F. Pedro | Maldona-
do de la Orden | de S. Agustín Califica- | dor del Santo Oficio | de la Inquisi- |
cíon. I Al Ex.™» S.r D. Francisco de | Rojas y Sandoval Marq.s de De- | nia y Du-
que de Lerma Su- | miller de Corps, Cavalleri- | qo de su Mag.d de sus Có- | sejos
de Estado y Guer- | ra, y Capp.tan Gen.i de | la Cavalleria | de España.
M.S. en 4.° de 35 hs. numeradas, con la pág. final en bl.
Lleva al principio una dedicatoria que ocupa tres páginas, y al verso de la hoja
2.* comienza el texto, que da principio con estas palabras: «Pribado llamamos un
hombre con quien a solas y particularmente se comunica, con quien no hay cosa se-
creta, escogido entre los demás para una cierta manera de igualdad fundada en
amor y perfecta amistad. . .
Divídese el papel, como le llama el'autor, en los siguientes capítulos:
1." Si es bien que los Reyes tengan pribados.
2° Qual es mas difícil, un Pribado perfecto o un Rey?
3.° Qual es mas necesario al Reyno, ser perjecto el Rey o el PribadoP
4." De las virtudes de un perfecto Pribado en orden a Dios.
b.' De tas virtudes del perfecto Pribado en orden a su Rey.
6." De las virtudes del perfecto Pribado en orden al Reyno.
7." De las virtudes de un Pribado en orden a sus Ministros.
8." De las virtudes del perjecto Pribado en orden a si mismo.
Ultimo. Epilogo de todo lo dicho en que se dan al Pribado medios para la se-
gura conseruacion de su priban^a.
Es un tratado breve, bien escrito y lleno de doctrina sana y enseñanzas útiles
para conservar la privanza principalmente con Dios, a quien deben dirigirse todas
las acciones.
Lleva el núm. 18335 en la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional.
En la misma sección existen otros dos manuscritos del mismo tratado con las
signaturas 6,778 y 18,721 n. 48; el primero consta de 26 hs. numeradas formando por
sí sólo un códice forrado de pergamino con sus cintas correspondientes en lugar de
broches para cerrarle; y el segundo de 22 hs. s. n. con la falta al fin de una página
escrita. El testo es idéntico en ambos e igual al anterior, del cual se diferencia el
título concebido en estos términos:
Discurso del Perjecto Privado. Escribióle el Padre Maestro Fray Pedro Mal-
MALO-MALÓN DE CHAIDE
91
donado de la Orden de San Agustín Confessor del Duque de Lerma. &c. etc.
No señalamos las variantes que existen entre los dos manuscritos porque son
absolutamente de ningün valor.
Réstanos dar cuenta de otro manuscrito que se guarda en la Academia de la
Historia, colección Salaz.ir, acerca del cual da Gallardo la nota correspondiente,
col. 607 del vol. III, con la diferencia notable de llamar Juan al autor y escribit Cor-
pus donde en los anteriores se lee Corps, erratas muy probables del copista. Es en
4.'' de 27 hs.
No creemos merezca la pena deternos más en la reseña de otros pormenores.
— P. Herrera, Alphabetum, II, 38«.— Nicolás Antonio, II, 211.— Arana de Varflo-
ra, IV 63.- P. Ossinger, pág. 537.
Malo de San Miguel (Fr. Salvador).
Así figura en las crónicas de los Pa-
dres Agustinos descalzos, pero en el
libro de profesiones del convento de
Sta. Mónica, de Barcelona, al folio 15,
se dice Fr. Salvador (Alio y Esca-
rrols) de San Miguel, profesó el 20 de
Febrero de 16,30 (1). Fué natural de Al-
faro, Logroño, donde nació el 1604. En
1634 pasó a la Provincia de la Cande
laria, en Nueva Granada, y allí se
ejercitó durante catorce años conti-
nuos en las misiones y confesonario,
principalmente en Cartagena, Pana-
nente peligro de muerte por asistir a
los apestados en Panamá, en ocasión
en que la fiebre amarilla diezmaba las
poblaciones. Fué Prior de los conven-
tos de Bogotá y El Desierto, Vicario
provincial, Definidor y Maestro de no-
vicios. Por fin, en el Capítulo celebra-
do en 1669 salió electo en Provincial,
cargo que desempeñó a satisfacción,
retirándose una vez terminado el trie
nio al convento de El Desierto. Falle-
ció en 1680, cuando contaba setenta y
seis años de edad.
má, Bogotá y Tunja. Vióse en inmi-
Escribió varios informes sobre el progreso de las misiones en Casanare. En el
tomo IV de las crónicas mencionadas se encuentran algunos fragmentos, que es lo
único que se conoce de dichos escritos.
Malón de Chaide (Fr. Pedro).
Hijo de Juan Malón y Graciana Za-
pata, fué natural de Cascante, Nava-
rra (2), diócesis de Tarazona. Profesó
en el convento agustiniano de Sala-
manca, en manos del P. Subprior
Francisco Muñón, a 27 de Octubre de
1557. En la Universidad salmantina es-
tudió la carrera literaria y tuvo por
maestros al célebre P. Guevara y al in-
mortal Fr. Luis de León, de quienes
salió discípulo bien aprovechado. Des-
pués fué Lector en el convento de Bur-
gos, y allí residía desde 1569, por lo
menos, siendo designado para defen-
der unas conclusiones de Incarnatio-
ne en el Capítulo celebrado por la Pro-
vincia de Castilla en Valladolid en el
mes de Julio de 1572. Esas conclusio-
nes nos recuerdan un hecho luctuoso
en nuestra historia agustiniana: de-
(1/ Asi en la lista de dichos profesos que copiamos hace años, de la que sacó el P. Benigno Fernández
del mismo original.
(2) Sobre la patria de Malón de Chaide, si fué Cascante de Navarra o Cascante de Aragón, escribió a
favor del segundo R. I. V. A. S en El Averiguador Universal , núm. de 30 de Junio de 1881, pero en el de 30
de Noviembre contestó al anteiior el P. Leocadio Alio probando con argumentos muy eficaces que fué natu-
ral de Cascante de Navarra, y esto sin acudir a ias Historias de la Orden, en las cuales unánimemente se afir-
ma que fué navarro. Como a nada conduce reproducir argumentos y razones para poner más en evidencia lo
que está en la convicción de todos, indicamos solamente que los aragoneses han trabajado en vano por lle-
varse al P. Malón. El P. Massot consigna también sus du Jas con respecto al convenio de su profesión, pues
unos, dice, le hacen hijo del convento de Salamanca, y otros del de Zaragoza, dudas que tampoco tienen ra-
zón de ser, porque no puede ser más cierto que profesó en el primero.
'y¿
MALÓN DE CHAIDE
bían ser presididas por el I*. Alonso de
Gudiel, quien, al poner los pies en la
capital castellana, adonde concurría
para la celebración del Capitulo, fué
preso por la Inquisición, y he aquí el
motivo de llegar hasta nosotros la no-
ticia de que el P. Malón había de ac-
tuar en aquel'a función literaria. Se
creyó por los jueces inquisidores que
habían sido compuestas por el infortu-
nado catedrático de Osuna, y éste de-
claró que eran del P. Malón quien las
defendería, presidiendo solamente el
acto el P. Gudiel, el cual murió en
aquellas cárceles a los pocos meses de
su ingreso en ellas, víctima inocente
de la pasión y de la ignorancia (1).
Poco tiempo después de 1572 o quizá
el mismo año, debió de hacer su tránsi-
to a la Provincia de Aragón. El P. He-
rrera nos dice que fué catedrático en
las Universidades de Huesca y Zara-
goza por los años de 1573, 1582 y 1588,
expresándose con tanta vaguedad por-
que en esas fechas se encuentra men-
cionado, con título de catedrático uni-
versitario, en los Registros generali-
cios, pero sin especificarse cuál fué el
centro donde primero comenzó a ense-
ñar. Probablemente fué en la Univer-
sidad de Huesca donde obtuvo prime-
ramente una cátedra, si nos atenemos
al orden con que aquel historiador cita
esas dos capitales. Algo recelamos de
la veracidad de aquellos años, en par-
ticular del 1588, cuando no podía ser
catedrático y Prior de Barcelona a la
vez. Sin entrar en discusiones sobre
este punto, vamos a consignar sencilla-
mente los datos que acerca de nuestro
biografiado se hallan en otras fuentes.
Según el P. Jordán, fué nombrado el
V . Malón Prior del convento de Zara-
goza en 1575, gobernando esta casa
hasta el Capítulo celebrado en 1577.
Con fecha 9 de Julio de 1582 el P. Ge-
neral le condecoró con el Magisterio
en la Orden, siendo entonces catedrá-
tico y Maestro j-a por alguna Univer-
sidad (2). En un estudio sobre Simón
Abril se asegura de nuestro autor que
fué elegido el 23 de Octubre de 1583
catedrático de la Universidad de Zara-
goza, siendo entonces Definidor de Pro-
vincia, cargo que venía desempeñando
desde el 7 de Mayo del mismo año en
que se había tenido el Capítulo provin-
cial en Barcelona. Segiin Camón y
Tramullas, en 3 de Diciembre de 15S3
se graduó en dicha Universidad de
Maestro en Teología, regentando ya
entonces una cátedra de esta facultad.
Poco después obtuvo la de Biblia, so
bre lo cual el autor citado se expresa
así: «Que leyese el P. Fr. Pedro Malón
y Zapata la cátedra de Biblia se infie-
re de un manuscrito viejo en el que,
proponiéndose las lecciones que co-
menzarían a leerse en la Universidad,
dice: que el P. M Fr. Pedro Malón, de
dos a tres comenzaría el Evangelio de
San Juan, In principio erat Vcrbunt.
El señor fundador le nombró catedrá-
tico nuevamente en 10 de Octubre de
1585 y fué el tercero en el orden de
aquella escritura (3), y como el año si-
(1) Refresqúese la memoria de lo que dejamos referido en el trabajo consagrado al P. Gudiel, vol. III.
págs. 308 a la 364.
;2) "9 Julii, :582 F. Petium Malón Cathedraticus et Universitatis (no dice de cuál) Magistrum. creat
Magistrum etiam in 0rdine.> Tales son los términos en que red icta el P. Herrera la presente nota en sus ex-
tractos de los Regislyos generalicios, pág. 764. Intercala, según se ve, el paréntesis castellana, manifestando
que no se cita la Universidad por la que era Maestro y catedrático el P. Malón, y probablemente entonces
por vivir en Zaragoza, aquí regentarla una cátedra. El dato que apuntamos a continuación debe referirse a
un nuevo nombramiento, cuando tuvo lugar la creación de la Universidad de Zaragoza
(3) Protocolo y ñola de Martí» Espaiiol, citado por Camón y Tramullas en sus Memorias literarias de
Zaragoza, pág. 50. Este autor llama a nuestro Agustino Fr. Pedro Malón y Zapata. Aunque de antiguo exis-
tía en Zaragoza un centro con la denominación de Estudio, donde se cursaban algunas facu tades, la funda-
ción de la verdadera Universidad a semejanza de la de Salamanca data de 1583 por Pedro Cerbuna, más tar-
de Obispo de Tarazona.
MALÓN DE CHAIDE
93
guíente de 1586, a 18 de Octubre, se le
nombrase Prior de Barcelona, puede
sospecharse que dejó entonces la cáte-
dra y esto casi se evidencia.» Alguna
contradicción encontramos entre las
fechas consignadas y las siguientes
en que se habla de su residencia en
Huesca.
En 3 de Enero de 1585, según el Pa-
dre Jordán, o en 5 de Enero de 1584,
como afirma Uztarroz, los Agustinos
tomaron posesión de la iglesia antigua
existente en el lugar de Loret, siendo
comisionados al efecto por la Provin-
cia de Aragón los PP. Pedro Malón,
Juan Buitrón, Diego de Navarra y Je-
rónimo Aznar, conventuales de San
Agustín de Huesca, y estando Felipe II
celebrando Cortes en Monzón el Hño
1585, «mandó hacer una montea del edi-
ficio y la dio al P. Mtro. Pedro Malón,»
quien quizá se encargara de que la fá-
brica se construyera en conformidad
con dicha montea o plano, como lo de-
seaba el monarca (1). Todas estas cir-
cunstancias parece que no son para
favorecer la estancia del P. Malón en
Zaragoza. Sea de ello lo que quiera
veamos ahora como nos cuenta él mis-
mo otros detalles de su vida.
En la dedicatoria de su famoso Li-
bro de la conversión de la Magdalena,
habla el P. Malón de sí mismo, descu
briéndonos algo relativo a sus estu-
dios y ciertas circunstancias de su per-
sona. *A una sola cosa, dice, quiero
responder, que se me podría pregun-
tar. Por qué razón después de mis es-
tudios acabados y habiendo tenido por
tiempo de algunos años tan continuos
ejercicios, así de lectura de la sagrada
escritura en diversas universidades,
como de sermones en muchos pulpitos,
y por la misericordia del Señor, con
algún aplauso y acepción, acerca de
los que me han oído, ahora que los que
me conocen aguardaban algún gran
parto de la preñez de tantos estudios,
al cabo se han resumido en estos tia-
tadillos en lenguaje ordinario, que en
la lengua son comunes, en el estilo
nada limados, en la materia no muy
aventajada y en la cantidad son tan
pequeños. A esto respondo que tienen
razón de ser de este parecer y pedirme
esa cuenta, porque menos daño es no
escribir, que mal escribir o escribir lo
que menos se esperaban.
»Si no hubiera yo de contar con mi
salud tan quebrada y corta, que me
fuerza a aflojar el rigor del estudio,
cuando con más alientos le tomo, y me
derrueca de suerte que son menester
grandes palancas de medicinas y apo-
yos de médicos para levantarme; y
que si llevado de mi natural incHna-
ción, que es leer siempre y estudiar,
quiero complacer a mi deseo, no me
tuviese tan maestro la experiencia,
que no supiese que cuanto he adelan-
tado en mil meses de cuidado y cura
de salud, lo desando y vuelvo atrás en
cuatro días de descuido y olvido en
ella, tendrían razón de dar su censura
en mis designios ...»
Nombrado Prior del convento de
Barcelona en 1586, como se ha dicho,
llevó a cabo varias obras materiales
en el edificio y entre ellas expresa el
P. Jordán como más ''notables los dos
ángulos del claustro nuevo.
Sus biógrafos unánimemente cele-
bran los talentos del P. Malón de quien
dicen que fué célebre poeta sobre in-
signe teólogo y predicador de subidos
quilates. Estando en España el Gene-
ral de la Orden Rmo. P. Gregorio Pe-
trocchini de Montelparo, llegó a Bar-
celona, y como un hecho de gran im-
portancia y digno de memoria, con-
signó en su Itinerario que había pre-
dicado el P. Malón, elogiándole en los
siguientes términos: «20 Angustí, 1588.
Generalis venit Barchinonam; et die 21
(1) Esta montea o plano se debió al célebre Herrera arquitecto de El Escorial. Véase para las citas el
artículo del P. Macipe.
94 MALÓN DE CHAIDE
qui erat solemnis in ecclesia nostra rrime» (1). Falleció en el precitado
in honorem B. Mariae Virginis, Prior convento de Barcelona el 1." de Sep-
F. Petrus Malón concionatur celebe- tiembre de 1589.
1. Libro | de la Conver- | sion de!a Mada- | lena, en qve se espo-
nen I los tres estados qve tv 1 vo de pecadora, i de penitente, i de gra-
cia. I Fundado sobre el Evagelio que po- | ne la Iglesia en su fiesta, |
que dize. | Rogahat lesiim quídam Pharisceus vi mandu- \ carel cum
illo. Liicce. 7, F. | Cópuesto por el maestro. F. Pedro Malón | de Chai •
de, déla orden de S. Augustin. I A la ilustre Señora doña Beatriz Cer-
dan i de i Heredia enel monasterio de Santa Maria \ de Casitas de
Aragón. (Grabado del Calvario) En Barcelona. | Impresso con licencia
en casa de Hubert | Gotard. Año 1588.
8." de 24 hs. prels. s. n., 331 foliadas de texto y 15 s. n. de tabla, más 1 con el es-
cudo del impresor y el colofón.
Port. y la V. en bl. — Lie. del Provincial P. Gaspar de Saona, 8 de Agosto de
1583.— Aprob. del P. Jerónimo Saona, agustino. 4 de Novbre. de 158S en Barcelona.—
Id. del P. José Sen ano, carmelit i. En la misma fecha. Lie. del Ordinario Id. id.—
Dedicatoria.— Prólogo.— Soneto del P. Lorenzo Sierra, agustino. -Id. del P.Antonio
Camós, agustino. -Redondillas de Juan Bautista de Vivar. - Erratas.— Texto, aposti-
llado.—Tabla de los lugares de Escritura —Divisa del impresor y debajo el colofón:
En B.vrcelo.na. | Impresso en casa de Hubert Go- I tard. ASo 1588.
El texto termina en el folio 308 y a continuación, precedida de breve prólogo, va
la versión parafrástica del salmo LXXXVIII. Terminada ésta, sigue en el fol. 315:
Vn sermón qve \ liase Orígenes \ en la Resvrreccion del \ Señor, sobre aquellas
palabras del capitulo \ 20. de san luán que dize: Maria estava cerca del monumen- | to
llorando.
Lleva su dedicatoria correspondiente a Dña. Beatriz Cerdán.
Hay tres ejemplares de esta edición príncipe en la Biblioteca Nacional con las
signaturas R 13_'41, R- 19301 y 2 19391. Vindel anunciaba un ejemplar de esta impresión
en su Catálogo de libros escogidos de 1913, pág. 217, añadiendo el reclamo de que era
desconocida de los más célebres tratadistas de literatura. Hay ejemplar también en
la Biblioteca de San Isidro, XXXV-7-18. Y no contamos más existentes en otros luga-
res por no hacernos pesados, bastando decir que no son tan raros los ejemplares de
esta primera edición, como pudiera creerse.
Con respecto al concepto que el autor se había formado de su obra, y especial-
mente a las contrariedades que hubo de vencer para sacarla a luz por estar escrita en
castellano, nos habla extensamente en el prólogo, del cual reproducimos los siguien-
tes párrafos :
«Habiendo yo comenzado esta niñería en nuestro lenguaje vulgar, con propósito
de que quien me la pidió, pues no ha llegado a la noticia de la lengua latina, no por
eso quedase privada de la doctrina y conocimiento de las cosas divinas, he tenido
tanta contradicción y resistencia, para que no pasase adelante, como si el hacerlo
fuera sacrilegio, o por ello se destruyeran todas las buenas letras, y de ahí resultara
algún grave daño y perdición a la República Cristiana: unos me dicen que es bajeza
escribir en nuestra lengua cosas graves: otros que es le3'enda para hilanderuelas y
mujercitas: otros que las doctrinas graves y de importancia no han de andar en ma-
nos del ^ ulgo liviano, despreciador de los misterios sagrados, movidos por aquel di-
cho de Platón, que «no era lícito profanar los misterios ocultos de la Filosofía», que
así lo hizc él mismo: v Aristóteles escribió con tanta obscuridad como si no escribiera.
(1) Véanse los extractos mencionados del P. Herrera, páj. 831.
MALÓN DE CHA IDE 95
Y el Redentor dijo; «No arrojéis las piedras preciosas a los puercos»... Finalmente,
cada uno ha dado su secreto y dicho su alcaldada. Podría responder a todos juntos
que, como dice mi P. San Agustín, huelgo que me reprenda el gramático, a trueque
de que todos me entiendan: así yo quiero, si pudiese, hacer algún provecho a los que
poco saben de lenguas extranjeras, aunque por ello me murmure el bachiller de estó-
mago, mofador de trabajos ajenos. A los que dicen que es poca autoridad escribir
cosas graves en lengua vulgar, les pregunto: La ley de Dios era grave? la sagrada
Escritura que reveló y entregó a su pueblo, a donde encerró tantos y tan soberanos
misterios y sacramentos, y a donde puso todo el tesoro de las promesas de nuestra
reparación, su encarnación, vida, predicación, doctrina, milagros, muerte y lo que su
majestad hizo y padeció por nosotros: todo esto junto y lo demás que con esto iba,
pregunto a estos: en qué lengua lo habló Dios y por qué palabras lo escribieron Moi
sés y los Profetas? Cierto está que en la lengua materna en que hablaban el zapatero,
y el sastre, y el tejedor, y el cava-tierra, y el pastor y todo el vulgo entero... Pues si
misterios tan altos y secretos tan divinos se escribían en la lengua vulgar, con que
todos a la sazón hablaban: por qué razón quieren estos envidiosos de nuestro lenguaje
que busquemos lenguas peregrinas para escribir lo curioso y bueno que saben y po-
drían divulgar los hombres sabios?...
«No se puede sufrir que digan que en nuestro castellano no se deben escribir
cosas graves. Pues cómo, tan vil y grosera es nuestra habla, que no puede servir sino
de materia de burla? Este agravio es de toda la nación y gente de España, pues no
hay lenguaje, ni le ha habido, que al nuestro haya hecho ventaja, en abundancia de
términos, en dulzura de estilo y en ser blando, suave, regalado y tierno y muy aco-
modado para decir lo que queremos, ni en frases ni rodeos galanos, ni que esté más
sembrado de luces y ornatos floridos y colores retóricos, si los que tratan quieren
mostrar un poco de curiosidad en ello. Esta no puede alcanzarse, si todos la dejamos
caer por nuestra parte, entregándola al vulgo grosero y poco curioso. Y por salirme
ya de esto digo, que espero en la diligencia y buen cuidado de los celosos de la honra
de España, y en su buena industria, que, con el favor de Dios, habemos de ver muy
presto todas las cosas curiosas y graves escritas en nuestro vulgar, y la lengua espa-
ñola subida en su perfección, sin que tenga envidia a alguna de las del mundo, y tan
extendida cuanto lo están las banderas de España, que llegan del uno al otro polo: de
donde se seguirá que la gloria que nos han ganado las otras naciones en esto, se la
quitemos, como lo hemos hecho en lo de las armas. Y hasta que llegue este venturoso
tiempo, que ya se va acercando, habremos de tener paciencia con los murmuradores,
los que somos de los primeros en dar la mano a nuestro lenguaje postrado.. .>
Por lo que hace a la división de la obra, el mismo autor nos dice en la dedicato-
ria que comprende cuatro partes, no obstante que «siguiendo la cuenta del Evangelio
bastaban solas tres, conforme a los tres estados que de la Magdalena nos pinta, que
el primero es de pecadora; el segundo, de penitente; el tercero, de gracia y amistad
de Dios. Con todo eso yo he antepuesto otra parte a estas tres que es el primer esta-
do del alma, antes del pecado, por pacecerme necesario de saber cómo va cayendo del
estado de gracia en el de pecado, y para que de esta manera le hiciésemos cama al
Evangelio y a sus primeras palabras...»
Comienza el texto con una breve introducción en que el P. Malón manifiesta que
prescinde en su obra del método ordinario de componer sermones, de cuyas leyes y
preceptos aconsejados e inculcados por los más célebres predicadores, se despide,
dice, por gozar de la libertad y gusto de escribir sin sujeción alguna a la oratoria
del pulpito. Luego viene la primera parte que consta sólo de un parágrafo, a la cual
siguen las otras tres en LXII parágrafos sin interrumpir la numeración de éstos,
comprendiendo la segunda parte del I al XIV, la tercera del XV al XLVIII y la cuar-
ta del XLIX al LXII, llevando esta última, aderaiás, un prólogo dedicatoria a la reli-
giosa Dña. Beatriz Cerdán y una introducción peculiar para esta cuarta parte. A
continuación, precedida de breve advertencia dirigida a la misma religiosa, va la
96 MALÓN DE CHAIDE
versión parafrástica del salmo LXXXVIIl, .Misericordias Dotnini in (eternum canta-
ba, rematándose la obra con la traducción parafraseada también del sermón de Orí-
genes, la cual lleva asimismo su dedicatoria propia a la mencionada señora.
Se encuentran ingeridas en el texto muchas composiciones poéticas de las cuales
son originales del P. Malón unas quintillas y una décima; las demás son versiones
parafraseadas, completas o fragmentarias, de los salmos 12, 36, 41, fU, 83, 88,90, 97,
103, 119, 125, 136, 139 y U7, del capítulo IV del Profeta Amos, del /'arce mihi de Job,
o sea de la lección primera del Oficio de Difuntos, de un trozo de Juvenal, de otro de
Virgilio y de tres de Ovidio. Se copian, además, dos sonetos anónimos, dos coplas de
Juan de Mena, un fragmento del himno a Sta. María Magdalena y un .soneto de Fiam-
ma^ publicándose los textos originales, latino e italiano, de estas dos últimas v a con
tinuación las versiones castellanas de los mismos.
El haber incluido estas poesías en su obra lo explica el autor dando las razones
que tuvo para ello en la dedicatoria, donde dice: «Podría parecer a alguno que es
menos gravedad en materia santa mezclar versos y cosas de poesía, que parece que
desautoriza en alguna manera así la escritura donde se pone, como la persona que
los hace, principalmente que no hay cosa tan fría, como cosas devotas en verso, cuan-
do no es muy escogido y limado. Razón tienen, y aun yo soy enemigo de ello si no es
muy aventajado, y suelo decir que menos buen verso se sufre en las cosas profanas
que en las santas La razón de esto es, porque ya por nuestros pecados tenemos tan
extragado el gusto para todo lo que es de Dios y virtud que para poder tragar lo que
de esta materia se nos dice es menester dárnoslo con mil saínetes y salsillas y muy
bien guisado, y aun Dios y ayuda que así le podamos comer. Pero como las cosas del
mundo y terrenas de suyo se tienen la lima y gusto con que se comen, aunque no nos
las den guisadas de tan buena mano, las tragamos sin oro con facilidad. IDigo pues,
que para sólo desempalagar el gusto, cansado de la prosa, he encajado cosillas de ver
so; porque, aunque no es curioso, haga la variedad del estilo lo que había de hacer la
bondad de la poesía. Decir que es poca gravedad es engaño, s ilvo si no llamamos me-
nos grave al regalado rey David, que tantos sonetos y canciones compuso y cantó a
la arpa divina en alabanza del gran Gobernador del universo. El mismo hizo las en.
dechas tristes y romances, no de cuando don Alonso de Aguilar murió en Sierra Ne •
vada, ni de los zamoranos, sino de cuando Saúl y sus hijos murieron en los montes de
Gelboé; y mandó que se cantasen en Israel como agora se cantan los romances vie-
jos en Castilla. (Cita numerosos ejemplos de santos que fueron poetas y escribieron
en verso.) Y pues tales y tan grandes varones no se desdeñaron de hacer versos, no
tengo yo por qué correrme de mezclallos en lo que escribo...»
Sabido es que el prólogo de esta obra contiene una crítica muy severa de los
libros de caballerías (I ) y, sobretodo, una valiente apología de la lengua castellana,
razón por la cual se ven reproducidos fragmentos del mismo en bibliografías, obras li-
terarias y en estudios especiales dedicados a historiar los progresos alcanzados por
nuestro romance en el reinado de Felipe 11. Se trata, por lo tanto, de una pieza dema-
siado conocida y debiera holgar cuanto sobre la misma pudiéramos decir, porque
en último término nada nuevo se consignará que no se encuentre en los historiadores
y tratadistas de nuestra literatura. No por esto hemos de omitir en nuestra óbralo
(1) Se encuentran literatos que no digieran bien y reprueban la libertad con que el P. Malón habla de
Garcilaso y Boscán; de ello podríamos citar algunos nombres. Y hay también quienes le'reprochan la con-
tradicción en que incuire al seguir el estilo y formas de los libros que condena; a este propósito vamos a re-
producir el pürrafo que le dedica Fitzmaurice-Kelly . Dice este autor que Fr. Luis de Granada sentó una
proposición arriesgada al afirmar que la ciencia disminuye la devoción; luego añade: «Esta desconfianza
de las letras profanas es tolavia mis señalada en Pedro Malón de Chaide, fraile agustino que compara los
libros de amores, los Boscanes y Garcilosos y novelas caballerescas, con un «cuchillo en poder del hombre
furioso-. Su práctica contradice estas teoriasji porque su Ltbro de la Convertían de la Magdalena (1583), es.
crito para Beatriz Cerdán, delata la imitación de los modelos que decía aborrecer. Más ascético que místico
Malón de Chaide es también más literario que sugestivo; su austera doctrina y sus ricos colores desentonan
a veces, pero explican su popularidad.» — //ís/or»a de la Literatura española (Madrid, 1914), pág. 255.
MALÓN DE CHAIDE 97
repetido por otros escritores, siendo una de las mayores glorias quo la posteridad ha
consagrado al P. Malón de Chaide, su defensa brillante del habla española, merecien-
do por ello un lugar prominente en nuestra historia y aun la primacía sobre Fr. Luis
de León, a qu'en precedió en tan benemérita campaña, si hemos de creer sus palabras.
Después de referir las contrariedades que hubo de soportar por parte de aquellos
que veían con malos ojos escribiese en romance, dice que llegó al extremo de retirar
su libro a un ricón, sin ánimo ya para sacarle a la luz pública; añade luego que Fray
Luis de León había publicado Los nombres de Ci'isto, «librito impreso de tres años,
yaun de menos a esta parte», donde su autor habla «por un curioso y levantado esti-
lo, y con términos tan polidos y limados y asentados con extremado artificio .. y ha-
biéndole sucedido con él y su divulgación loque a mí con este antes de publicalle,
tuvo necesidad de oponerse a la afrenta y sinjusticia que a la lengua se le hacía; y así
constreñido deste agravio, añadió otro tercero libro a los dos que había impreso, en
cuyo principio hallé casi las mismas palabras <\\iq muchos años antes yo había es-
crito a este propósito. Y aunque aquí pudiera yo dejar de poner las mías y remitir a
los lectores a que allá las lean; con todo eso, pues esto es cierto que las escribí yo
años antes, no dejaré de ponellas. Y nadie tenga a mucho que nos hayamos topado
en esto; pues siendo verdad la que tratamos, y tan fundada en buena razón, no es
milagro que topen dos con ella y con los fundamentos en que apoya y estriba >
Cuántos años antes se contarían los que llevaba escrita la obra del P. Malón,
cuando Fr. Luis publicó su áureo libro Los nombres de Cristo en 15S3, sería un dato
no exento de interés. Confesamos que la lectura de las palabras subrayadas en el pá-
rrafo anterior, no nos han causado la mejor impresión, pues creemos mostrársenos
en ellas demasiado celoso el P. Malón por vindicar su primacía en la defensa de la
lengua castellana, aun en el caso de ser cierto, como él lo asegura, que escribió
años antes. Entre otras indicaciones que pudieran hacerse para descubrirla verdad
y sinceridad de estas afirmaciones, indicamos un estudio de las composiciones poéti-
cas que se encuentran insertas en el texto. Un literato escribe que el P. Malón «si-
guió, como poeta, la manera de Fr. Luis de León, y se encuentra en su estilo cierta
analogía con el de este inspiradísimo hermano suyo en el claustro; si bien no es tan so-
brio en la expresión de sus pensamientos.» íl). Prescindiendo de lo que se añade so-
bre el estilo y quedándonos con lo de poeta, cabría preguntar: quién siguió a quién?
el escritor cascantino al conquense o viceversa? Porque si es verdad que el pri-
mero escribió con anteriodad al segundo, éste seguiría o imitaría a aquél, siendo lo
cierto que las poesías de Fr. Luis, a lo menos algunas de ellas que podían servir de
modelo, corrían manuscritas aun antes que pensara quizá ser fraile el P. Malón, y
este pudo seguir sus formas poéticas.
Entre tantas inexactitudes cot.o hemos leído acerca del P. Malón, una es la de
suponer que compuso su obra cuando contada más de sesenta años de edad, pues aun
dado caso que naciera hacia el 1530, otra afirmación gratuita, en 1588 cuando se im-
primió por primera vez, no contaba su autor sesenta años, de los cuales hay que
restar los muchos que llevaba compuesta. Decimos afirmac'ón gratuita, porque a
más de no estribar en documento alguno, tiene en su contra la de hacer profe-
sar al P. Malón de veintisiete años de edad, circunstancia demasiado visible que no
es posible pasase desapercibida a los historiadores de nuestro convento de Salaman-
ca. De suerte que ni lo de haber nacido en láJO ni, p ir consiguiente, el tiempo su-
puesto de la composición de la obra tienen a su favor razón alguna que merezca si-
quiera los honores de la discusión.
Uioz, en un ejemplar de su pertenencia existente en la Nacional, llama la aten-
ción sobre el siguiente pasaje (lib. IV, parágrafo 51): «¿Quién hizo a nuestro bravo y
cortés español San Laurencio, en cuya vigilia y en cuya ciudad yo escribo agora es-
tas pal ibras...?», deduciendo de aquí «que la obra se escribió en Huesca.» Ninguna di-
(1) Lasio de U Vega en La Ciudad át Dios, XIX, ÜSl.
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ficuliad hay para admitir que el P. Malón compusiera su libro en aquella ciudad don-
de debió de residir bastantes años, es verdad, aunque de las palabras acotadas del
autor únicamente se colige que el pasaje de autos le redactaba en Huesca, pudiendo
haber escrito lo restante de la obra en otra parte.
■—Libro de la conversión de la Magdalena... Alcalá, 1590.
Testigo de esta noticia el P. Ossinger, el cual solamente cita tres ediciones de la
obra del P. Malón de Chaide, la de Barcelona de 1588 y dos de Alcalá de 1590 y 1603.
Los autores españoles alegados por el P. Ossinger no mencionan esa edición de 1590;
debe proceder la noticia, por lo tanto, de los extranjeros. La licencia y privilegio
del Rey para imprimir la obra en Castilla, como luego veremos, datan de 1590, y es
muy probable que el mismo año se llevara a cabo la impresión, pues existe a favor
de esta probabilidad el hecho un poco difícil de admitir de que se dejaran pasar dos
años sin hacer uso de la concesión real, porque hasta 1592 no se citan impresiones de
Alcalá. No hay dificultad alguna, a nuestro juicio, que pueda oponerse a la existen-
cia de esa edición de 1590.
— Libro I de la conver- | sion de la Magdalena, en | que se ponen los tres estados
que tuuo | de peccadora, y de penitente, y de gracia: Fun- | dado sobre el Euágelic
que pone la Iglesia | en su fiesta, que dize, Rogabat lesum qui- \ dam Pharisceus
vi manducar et cum illo. Lucas. 7. F. | Cópuesto por el maestro F. Pedro Malo de
Chai- I de, de la 6rden de S. Augustin. A la illustre señora doña Beatriz Cerdan
y de Heredia, | enel monesterio de S. María de Caeuas de Aragd. (Viñeta del Cal-
vario) Con privilegio. | Impresso en Alcalá, en casa de luán Iñiguez de | Lequerica:
A costa de Diego Guillen mer- | cader de libros. Año 1592. | 46 pliegos.— 8.° de 4 hs.
prels. s. n., 346 foliadas y 14 s. n. de tabla y colofón.
Port. y a la vta. la tasa fechada en Madrid a 13 de Marzo de 1592.— Erratas. Alca-
lá, 26 de Febrero de 92.— (Censuras y licencias como la edición de Barcelona.)— Privi-
legio real. San Lorenzo, 11 de Agosto de 1590.- Dedicatoria...
El privilegio real está concebido en estos términos:
El Rey.— Por quanto por parte de vos fray Bartholome Bermudez procurador ge-
neral de la orden de S. Augustin, nos fue fecha relación que el maestro fray Pedro
Malón de Chaide de la dicha orden auia compuesto un libro intitulado. La conuersion
de la Magdalena, y le auiamos hecho merced de darle licencia para le imprimir y
vender en estos nuestros reynos, y por ser ya difunto no se auia hecho ni librado: y
respecto de ser tan útil y prouechoso, y la utilidad del pertenecer a la dicha orden, el
Prouincial della la auia aplicado la dicha impression al colegio de la dicha orden que
esta en la uniuersidad de Alcalá, por ser muy pobres {sic): y nos pedistes y suplicastes
hiziessemos merced al dicho colegio, de que se librasse en su cabecea el dicho priuile-
gio, que estaua mandado dar al dicho maestro Malón, o como la nuestra merced fues-
se...» Se concede en la forma acostumbrada privilegio por diez años al Colegio de Al-
calá para imprimir y vender la obra.
Bibl. Nacional, R-9616 y R12427.
E^ia edición se halla citada en primer lugar por Ticknor y dicen expresamente
haber sido la primera de la obra Capmany y Ochoa, en lo cual evidentemente se
equivocaron.
—Libro I de la conuer | sion de la Magdalena, en | que se ponen los tres estados
que tuuo | de peccadora, y de penitente, y de gracia. Fun- | dado sobre el Euflgelio
q pone la Iglesia | en su fiesta, que dize, Rogabat lesum qui- | dam Pharisxus vt
manducaret cum illo. \ Luc. 7. F. | COpuesto por el maestro F. Pedro Malo de
Chai- I de de la orden de S. Augustin. | A la ilustre señora doña Beatriz Cerdan y
de Heredia, | en el monesterio de S. Marta de Casuas de Aragó. (Estámpela del
Calvario) Con privilegio. | Impresso en Alcalá, en casa de luán Gracian | que sea
en gloria. A costa de Diego Guillé | mercader de libros. Año. 1593. | 46 pliegos.
-8." de 4 hs. s. n. prels., 346 foliadas de texto y 14 s. n. de tabla y colofón.
Exceptuadas las erratas que no lleva, los preliminares son los mismos de la edi-
MALÓN DE CHAIDE 99
ción anterior, solo que aquí la tasa se fecha en 1593 y el privilegio real también en
el mismo año de 1593. Cómo fué que se cambiaron estos años no sufriendo altera-
ción alguna los documentos que se fechan?
Bibl. Nacional, dos ejemplares, 2-5144 y 3-57332.
Catalina García describe esta edición en su Ensayo de una Tipografía Com-
píntense, núm. 687, y es la única que menciona Tamayo de Vargas en su Junta de
libros (cód. 9753 de la sección de Mss. de la Nacional).
Salva da la nota correspondiente de esta edición de 1593 en el núm. 755, agre-
gando que había tenido también otra edición del mismo lugar, la de 1592, noticia
que no copió Catalina García en su Ensayo, si es que no pensó encontrar ejempla-
res de esa impresión en las Bibliotecas de Madrid.
También se describe dicha impresión complutense de 1593 en Gallardo, III,
cois. 611 y 612, apuntándose, en vista de lo que se lee en el privilegio, la frase de
haber dejado inédito su libro el P. Malón de Chaide, de la cual hicimos mérito en el
vol. I, pág. 376. Lo que parece evidenciarse de la lectura de dicho privilegio es que
el P. Malón murió antes de poder utilizar la concesión de imprimir su obra en Cas-
tilla, pero no que en 1593 no se hubiese impreso todavía, como dudosamente escri-
be Gallardo.
—Libro I De la conuersion de la | Magdalena... Con privilegio. I Impreso en
Alcalá, en casa de luán Iñiguez de I Lequerica. A costa de Diego Guillé merca | der
de libros. Año 1596.-8.° de 4 hs. prels. s. n., 346 foliadas de texto y 14 s. n. de tablas
con el colofón a la vuelta de la última.
Bibl. de San Isidro, 2948.
Repetición de anteriores ediciones con los mismos preliminares, sin haberse in-
troducido en ellos novedad alguna, advertencia necesaria para notar la inexactitud
con que describe esta edición Catalina García en el núm. 712 de su Ensayo.
Salva, núm. 756, advierte que esta edición de 15% está hecha a plana y renglón
de la de 1593. Citanla también Nicolás Antonio y Ticknor.
— Libro I de la Conversión I de la Magdalena, en I Que se ponen los tres estados
que tuvo de Peca- | dora, y de Penitente, y de Gracia... Con privilegio. I En Ma-
drid, en casa de Pedro Madrigal. | Año. 1598. | A costa de Diego Guillen mercader
de libros.— 8.° de 4 hs. s. n. prels , 346 foliadas de dedicatoria, prólogo y testo y 14
s. n. al fin.
Existe ejemplar de esta edición en la Biblioteca Nacional con la signatura
R-20520, pero con las hojas primeras bastante estropeadas, habiendo quedado sola-
mente de la portada el título y parte del pie imprenta. Como en éste se lee la pala-
bra Madrid y en la hoja siguiente el año 1593 del certifico de la tasa de Cristóbal de
León, guiados acaso por estas señas, se anotó en la papeleta correspondiente del
índice que se trataba de una edición de Madrid de 1593, y por In descripción que da
Pérez Pastor en su Bibliografía Madrileña, núm. 577, de un ejemplar matritense de
1598, creemos que el de referencia pertenece a la edición de ese año.
Tiene una particularidad el ejemplar sobredicho y es la de llevar escrita en la
portada y en la primera hoja del texto la siguiente indicación: Correptus 1629. La
explicación de esta breve nota se encuentra, a nuestro juicio, en el mismo libro del
cual se han hecho desaparecer las versiones poéticas del capítulo de Amos, del
Parce mihi y de la mayor parte de los salmos, cortándose las hojas ocupadas total-
mente por los versos y tachándose aquellas que al frente o reverso de las compo-
siciones llevan texto en prosa. A qué habrá obedecido semejante destrozo de aquel
ejemplar? Sin género de duda hay que atribuirle a algún enemigo de las versiones
de la Escritura en romance, porque de haber procedido la orden de corregir la obra
del Sto. Oficio, no solamente se vería el libro incluido en el índice expurgatorio,
sino que se encontrarían otros ejemplares inutilizados por el mismo método, y no he-
mos visto la pruebas que denuncien ninguno de estos dos hechos.
Se engañó Pérez Pastor al llamar tercera edición a esta de 1598. Como es la úni-
100 MALÓN DE CHAIDE
ca que describe, se entretiene en copiar mucha parte del privilegio real y del próiotco.
—Barcelona, 1598.
Dudosa, como con bu ;n criterio escribe Salva. Sólo la citan Capmany y Ochoa.los
cuales por el hecho de omitir la de 1588, se debe creer haber escrito un arto por otro.
Adviértese que se menciona a dos testigos, no siendo en realidad mds que uno, pues
Ochoa se limitó a copiar lo escrito por Capmany.
-Alcalá, 1598.
Edición que debe rechazarse mientras no cuente con algún apoyo recomendable,
pues la autoridad bibliográfica de Capmany y de Ochoa, únicos autores que la men-
cionan, es nula. El mismo Ticknor la omitió en su lista, no oblante haber tenido pre-
sente al primero. Probablemente se trata de la edición de 1596, habiendo equivocado
Capmany la escritura de este año. Y conste que lo dicho de Capmany y Ochoa, lo
repetimos de quien los copia, y más todavía de quien ni siquiera los cita sin alegar
por otra parte autoridades bibliográficas bien acreditadas por sus investigaciones o
por otras cualidades reconocidas.
—Libro I de la conver- | sion de la Madale- I na, en qve se esponen | los tres esta-
dos que tuuo de pecadora, y de peni- | tente, y de gracia. Fundado sobre el Euan-
I gelio que pone la Iglesia en su fiesta, | que dize. | Rogabat lesum quídam Phari-
steiis, ut manducaret \ cuín tilo. Lucae 7. F. | Compuesto por el Maestro F. Pedro
Malón de | Chaide, de la orden de S. Augustin. | Va añadida en esta ultima ini-
pression una tabla predicable \ para algunos Euangelios del año. \ A doña Bea-
triz Cerdan y de Heredia en el | monasterio de Santa Maria de Casuas | de Aragón.
( Esíampeta) Impresso en Valencia en casa de Pedro Patricio | Mey junto a San Mar-
tin. 1600. I A costa de Balthnsar Simón mercader de iibros.~8.° de 24 hs. s. n. preli-
minares, 641 págs. de texto -f- 1 con una estampa de la Magdalena y 17 hs. s. n. de
tablas.
Port. y la v. en bl. — Cens. del Dr. Pedro Juan Asensio. Valencia, 30 de Junio de
1600.— Lie. del Provincial P. Gaspar de Saona y cens. del P. Jerónimo Saona. según
se ha vistoen edicionesanteriores.— Dedicatoria, prólogo, sonetos de los PP. Sierra y
Ca.m6s.—fuan Baptista de Vivar {composición poética de este autor que ocupacer-
ca de cuatro páginas)—...
Bibl. Nacional, 2-15613. Ejemplar algo estropeado por el gorgojo, con esta nota
manuscrita enlahoja de guardas: «AdusumFr. /acobi Julia pertinet ad Conuentum
Sucursus maioricae.»
—Libro I de la conversión | de la Magdalena,... | A la Ilustre señora doña Bea-
triz Cerdan y de Here- | dia, en el monesterio de S. Maria de Casuas | de Aragón. |
i6 (Estampa de la Magdalena) pliegos. ! Con privilegio. | En Alcalá, en casa de la
Biuda de luán | Gracian. Año 1602.-8.° de 4 hs. s. n. prels., 346 foliadas de texto y 13
s. n. de tabla (incompleta).
Bibl. Nacional U-3658. Lleva este ejemplar una nota a la v. de la cubierta en que
Usoz, según suponemos, apuntó las ediciones que conocía. No la copiamos por no
dar noticia de ninguna desconocida
También a la v. de la portada se halla una papeleta pegada indicando haber
pertenecido el ejemplar a la librería del «Sr. García Romo y Echevaría. Oficial de la
Real Biblioteca de S. M.»
Reproducción de anteriores ediciones de Alcalá.
— Libro I de la conversión | de la Magdalena, en | que se ponen los tres estados
qne tMüo... Xb (grabado tosco en madera representando ¿a Magdalena) pliegos. |
Con privilegio. I En Alcalá, Por lusto Sánchez Crespo, Año 1603. I A costa de Lo-
renzo Blanco, mercader de libros. -8." de 4 hs prels. s. n , 346 ftiliadas de texto, 13
s. n. de tablas y 1 pág. con la fe de erratas.
Según reza la portada, la edición se hizo en IbOS, pero la fe de erratas está da-
tada por el Ldo. Murcia de la Llana en «6, de lulio de 1604 años». Es decir que, aun-
que la tirada se hiciera en 1603, hasta el siguiente no se publicó la obra.
MALÓN DE CHAIDE 101
La portada está a dos tintas, negro y rojo. Reproduccióa a plana y renglón de
la impresión de 15% pero con distinta letra.
Bibl. de San Isidro, 2950 Existía ejemplar en la de San Felipe el Real, según el
Índice de la misma, pág 192.
Edición citada por Ticknor, Capmany, Ochoa, etc. y descrita por Catalina Gar-
cía, núm. 771.
—Libro de la conversión de la Magdalena... Madrid, Luis Sánchez, 1604.
Pérez Pastor comprueba la existencia de esta edición con testimonios de con-
tratas de impresores y libreros que aduce, núm. 874 de su Bibliografía Madrileña.
Ticknor cita una edición de 1704, año equivocado sin género de duda, en vez de
1604 o 1794, probablemente este último.
—La Conversión de la Madalena, en que se ponen los tres estados que tuvo de
pecadora, de penitente, i de gracia. Por el M Fr. Pedro Malón de Chaide, de la Or-
den de San Agustín. [Monograma de Jesús orlado y las insignias de la Pasión
en la parte interior ) Con las licencias necesarias: En Valencia, en la Oticina de
Salvador Fauli. Año M. DCC.XCI V.-4.'' de XXXll + 464 págs.
Port. — V. en b'. -Dedicatoria «A la Ilustre Señora Doña Beatriz Cerdán, etc.» -
Prólogo. -Soneto del P. Camós. — Id. del P. Lorenzo Sierra. -Texto, apostillado. —
Sermón que hace Origines en la Resurrección del Señor (págs. 414 39j,— Tabla de
los lugares de la Escritura. -Erratas.
—Tratado de la conversión de la Magdalena, sobre el Evangelio que se pone en
su fiesta.
Ocupa las págs. 271 a la 357 del tomo XLI V de la Colección de los mejores auto-
res españoles y III del Tesoro de escritores místicos españoles, publicada por Bau-
dry bajo la dirección de D. Eugenio de Ochoa. París, 1847. Sólo se insertan la pri-
mera y segunda parte y el sermón de Orígenes, reproducción de la edición valen-
ciana de 1794. Al comienzo del texto hay una nota biográtíco-crítica del P. Malón de
Chaide, debida a Ochoa.
Cítanse de nuestro autor, y lo hemos leído varias veces, «poesías espirituales,
publicadas por D. Eugenio de Ochoa en el tomo III de la colección Tesoro de obras
místicas españolas. París 1847,» y es una alegación infundada, pues en dicho tomo
no se encuentran otras composiciones del P. Malón de Chaide, sino las que acompa-
ñan necesariamente al texto incluido en su Tesoro por el editor referido.
— La conversión de la Magdalena, en que se ponen los tres estados que tuvo, de
pecadora, de penitente y de gracia; por el Maestro Fray Pedro Malón de Chaide,
de la Orden de San Agustín.
Edición en la Biblioteca de Autores Españoles, de Rivadeneyra, tomo XXVII,
págs. 27i a la 417. Madrid, 1853.
Dd los preliminares sólo se publican la dedicatoria y el prólogo del autor y los
dos sonetos de los PP. Camós y Sierra.
Al principio del tomo se pone el juicio crítico que mereció al editor el libro del
P. Malón de Chaide; es muy extenso y digno de ser tenido en cuenta, pero nada de
él reproducimos por no recargar de testimonios de escritores el presente articulo.
—Libro de la conversión de la Magdalena,... Tomo primero. Barcelona. Impren-
ta de la Viuda e Hijos de J. Subirana, calle de la Puerta Ferrisa, núm. 16, 1881.— 8."
de 312 págs.
De los preliminares antiguos se omiten en esta edición las licencias y apro-
baciones.
Libro de la conversión de la Magdalena,... Tomo segundo. Barcelona...— D¿
312 págs.
A la cabeza de ambas portadas: «La verdadera ciencia española.»
Seguido al texto del tomo segundo va el índice de la Escritura y la fe de erra-
tas de los dos tomos. Luego el índice de capítulos particular del presente tomo se-
gundo. En vez de párrafos en que se divide el texto de anteriores ediciones, aquí se
102 MALÓN DE CHAIDE
pusieron capítulos, aumentándose algunos cuando aquéllos resultaban extensos para
así hacer más fácil la lectura de la obra.
En la colección intitulada V^jías de la mística española se halla impreso el pri-
mer libro de la obra del P Malón con estas señas:
£7 a/ma en gracia (Tratado del amor) por Fray Pedro Malón de Chaide. Ma-
drid La España Editorial Cruzada 4, bajo dcha.— 16.° de 184 págs.
Lleva por cabecera esta portada el título indicado de la colección y a la vuelta
este pie de imprenta: «Madrid. Imp. de Felipe Marqués, Madera 11 bajo.» Pero sin
año de impresión que ha debido de ser hacia el 1899.
Comienza el texto con el prólogo-dedicatoria a Dña. Beatriz Cardán. Se halla di-
vidido el libro en tres capítulos.
En la misma colección hay otro tomito intitulado:
El amor en la mística española. Santa Teresa de Jesús -Fray Luis de León-
Fray Pedro Malón de Chaide - San Juan de la Cruz. Madrid La España Editorial
Cruzada, 4, bajo, derecha.— 16.° de 95 págs. y 1 s. n. de índice.
A la vuelta de la portada: «Imp. Suc. dej. Cruzado, á cargo de F. Marqués.
Blasco de Garay, 9. Teléfono 3. 143."
Compónese el tomo de extractos de varias obras de los autores citados sobre el
amor; la parte corespondiente a Fr. Luis de León comprende las páginas 37-56 y
la del P. Malón las 57-78.
Se hallan incluidas en el Romancero y cancionero sagrados de D. Justo de
Sancha (tomo XXXV de la Biblioteca de Autores españoles, de Rivadeneyra)
las siguientes composiciones poéticas del P. Malón, sacadas de La Conversión déla
Magdalena.
a) Óyeme, dulce Esposo,... {Lira.)
b) Al malo vi encumbrado,...
c) El varón engañoso y homicida...
d) Al Cordero que mueve... [Liras.)
Llevan los núms. 715 al 718 de dicha colección.
El el códice 4154 de la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional que lleva este
tUu]o al frente: Jardín diuino /¡echo el año de xpo de 16 04, se encuentran copia-
das todas las poesías de la obra del P. Malón de Chaide, con la excepción de la ver-
sión parafrástica del salmo XLl y los dos sonetos de los PP. Camós y Sierra, pues
hasta se incluyen las redondillas de Juan Bautista de Vivar, de los preliminares.
Ocupan en dicho códice los folios 35 al 73 y al principio y fin se hace constar que es-
tán copiadas del Libro de la conversión de la Magdalena, citándose al margen, al
principio de cada una, el folio del original. La copia es exacta, con lo cual quere-
mos decir que allí no hay nada nuevo ni merece la atención de nadie el estudio de
ese códice. Este debió de ser obra del individuo que figura en la portada con la
siguiente indicación: «Es de Juan de Varayz y Vera Vegino de Huesca cui reddite
obsecro.»
Capmany, tratando del libro del P. Malón de Chaide, escribe: «Es preciso confe-
sar, que su estilo por lo general es brillante, pintoresco y donoso, y que en algunos
lugares abunda de rasgos sublimes. A las veces hermosea y realza las cosas más
estériles y comunes con una energía incomparable, así por la grandeza de las
ideas, como por la viveza de las imágenes, de que están, hablando con propiedad,
esmaltadas algunas de sus frases.» Tiene también nuestro prosista sus defectos de
estilo que indica el autor citado, el cual concluye por decir que el P. Malón de Chai-
de «es de aquellos autores que se deben publicar cercenados, o digamos, desmocha-
dos para que luzcan sus bellezas verdaderas sin lunares. Así me lisonjeo que las
muestras que aquí presento, en trozos sueltos, de esta ingeniosa y valiente pluma,
darán el más firme testimonio del saber, talento y gracia del maestro Malón: que a
pesar de toJo, debe colocarse en esta colección entre los gallardos escritores caste-
llanos del siglo XVL» Las muestras o trozos publicados por Capmany llenan las
MALÓN DE GHAIDE IOS
págs. 438 a 471 del tomo III del Teatro histórico-crUico de la elocuencia española, a
los que preceden notas biográfica y crítica del autor que comienzan en la pág. 431.
Otro crítico, Ticknor, encomia la elevación de estilo a que llegó el habla caste-'
llana en el reinado de Felipe II y los grandes resultados que produjo la escuela
mística española, que fué indudablemente la que dio la primacía entre las de Europa
a nuestra lengua. Apunta, sin embargo, la observación de que no hay que olvidar
cierta tendencia a la declamación pomposa y florida, señalándola como uno de los
defectos de la prosa mística de la literatura española. A propósito de esto cita a
nuestro autor consagrándole el siguiente párrafo:
«En prueba de esto citaremos Z,a conversión de la Magdalena, de Malón de
Chaide, publicada en 1592, poco después de muerto su autor (1), es libro enteramen-
te religioso... Reina en toda ella (la obra) un colorido excesivamente retórico, que a
veces raya en novelesco, tal es la libertad con que están trazados el carácter y plá-
ticas de la heroína; pero hay trozos muy curiosos, como los que tratan de los vesti-
dos profanos y pinturas devotas, y otros tiernos y animados, como el capítulo en
que aconseja la penitencia antes de llegar a la vejez... Considerado en su totalidad
y mirado como una exhortación a la vida religiosa, el Libro de la conversión de la
Magdalena está escrito con tal abundancia de estilo, que desde su primera publica-
ción fué muy leído, y en tiempos muy posteriores no ha cesado de reimprimirse y
admirarse» (2). Cuando trata de la poesía de los místicos españoles, o sea de la lla-
mada poesía a lo divino, el expresado autor escribe en una nota: «Al hablar de esta
clase de poesía hubiéramos podido tratar de algunas composiciones insertas en la
obra ascética de La conversión de la Magdalena, por el P. Malón de Chaide, en la
cual hay sonetos, odas, traducciones de salmos, etc., hechas con facilidad y gracia;
la mejor de ellas, sin embargo, es la oda en que pinta el amor de la Magdalena al
Salvador después de su Resurrección; es tan sumamente amatoria y material, que
su mérito poético se halla casi obscurecido por esta circunstancia.» Historia de la li-
teratura española, III, págs. 199 y 419.
Del libro de la Conversión de la Magdalena escribió Menéndez y Pelayo en su
Historia de las ideas estéticas, pag. 146, tomo II: «...libro el más brillante, compues-
to y arreado, el más alegre y pintoresco de nuestra literatura devota; libro que es
todo colores vivos y pompas orientales, halago perdurable de los ojos.» Luego nos
da en extracto la doctrina del P. Malón sobre el amor, que ocupa desde la página
citada hasta la 154.
En la novísima Enciclopedia de Espasa se dedica un buen artículo al P. Malón
que es lástima no haya salido exento de inexactitudes que tanto le afean y que pue-
den advertirse fácilmente, cotejando fechas y datos con los que aquí hemos podi-
do reunir.
D. Ángel Lasso de la Vega escribió un trabajo titulado Influencia de los Agus-
tinos en la literatura española, que obtuvo el premio en el certamen celebrado en
El Escorial con motivo del XIII Centenario de la Conversión de San Agustín, y uno
de sus capítulos está dedicado al libro del P. Malón y puede verse inserto en La
Ciudad de Dios, vol. XIX, págs. 381-386, revista que lo tomó de La Ilustración Ca-
tólica, donde se había publicado por primera vez. Es muy digno de tenerse en cuenta
ese estudio por contener un juicio acabado y justo, a nuestro entender, de lá obra
clásica del P. Malón.
(1) No conoció Ticknor la edición de 1588 hecha en vida del autor. En la not» qu« pone al pie del p»'--
rrafoque le dedica, no menciona masque cuatro ediciones del libro. Comete, ademís, el error de d^cir del'
P. Malón qae fui catedrático de la Universidad de Salamanca.
(2) «Precedió a este libro (del P. Malón) otro bastante parecido intitulado: Historia de la reina Sabd,
cuando discurrió con el rey Salomón en Jerusalén, escrito por Fray Alonso de Orozco, también agustino,
autor íecandlsimo. Imprimióse en Salamanca en 1568, Sw", y és una colección de sernioiies, en algirnos dé Íos'
cuales nose nombra siquiera a la reina Sabá; es puramente un obsequio hecho a la reina dofla Isabel, mujei
de F.elipt U, cuyo capíUánfutí.Oroico.» Ticknor en la nota citadí», ' yi)
104 MALÓN DE CHAIDE
El P. Malón figura en el Catalogo de autoridades de la lengua y le incluye tam-
bién el P. Mir y Noyuera en su Rchjisco de voces cuotizas. Finalmente, enciéntrase
citado en el Nomenclátor del P. Hurter, III, col. 473, ron estas palabras: «Alius est
Petrus Malón de thaide O. S. A. llispanu-, in universitate ceeiarauíustana caihe-
draticus, insitínis poeta, qui scripsit pede libero ligaloque eleganter De U conversión
de la Magdalena. Compluti. 1596; lb03.»
2. Tratado de San Pedro y de San Juan.
Le tenía escrito el P. M.ilón de Ch lide y da la razón de no haberle impreso con
el Libro de la Conversión de la Mtglalena, como era su intención, en el siguiente
párrafij del prólogo a esta obra: «...por expreso mandamiento de mi prelado, he ha-
bido de hacer imprimir este librillo, cuyo título le parecerá al lector que va errado,
pues digo que es tratado primero de la Magdalena, no sucediéndole segundo de la
misma ni de otra materia. Razón tienen, mas tuve intención de imprimir junto con
este otro que tengo hecho ds S. Pedro y S. Juan, que creo, que aunque es-menor,
no es menos dulce, y a aquél llamaba yo segundo; y como en el discurso de la im-
presión pareció que el de la Magdalena crecí i más de lo que los impresores y yo aun
pensábamos, he habido de dejar el tratado de S. Pedro, por no hacer este libro de
demasiado volumen, que lo luera con aquél, poniéndolo todo junto.»
Laméntase la pérdida de este tratado, pues la bibliografía no ha descubierto to-
davía vestigios de que se imprimiera ni en vida ni después de la muerte del autor.
Villanueva, en su Viaje literario, XVlll, 175, consigna el desconsuelo que le causó
no encontrar en nuestro convento de Barcelona memorias literarias del autor del
Libro de la conversión de la Magdalena (1), y después de Villanueva se pueden ci-
tar repetidos textos de escritores llorando la pérdida de las obras que dejó compues-
tas el P. Malón. Concretándonos pjr ahora al tratado objeto de este nilnnero, paré-
cenos que no solamente no se sepultó con el cuerpo de su autor, sino que se impri-
mió pocos afios después de su muerte y es el que, a nombre del P. Jerónimo de Sao-
na, salió de las prensas de la capital catalana con la portada siguiente:
DiscvRsos I predicables | literales, y morales | de la Sagrada Scrip-
tvra, y qves- | tiones positivas, y scolasticas | Sobre qual fue mas ama-
do del Señor, Sant Pedro, o | Sant loan Euangelista. | Con índices co-
piosissimos, y vna Tabla predicable pa- | ra todos los sermones del
Año. I Por el P. M. Fr. Hieronymo de Saona, Religioso Augustino. |
Dirigido al Illustrissimo y Reuerendissimo Señor, Don Francisco de
Areualo y Quazo, ! Obispo de Girona, y del Consejo de su Mag. &c. |
{Armas del Mecenas) Con licencia | En Barcelona, en la Emprenta de'
loan Amello Impressor de libros. | Año M. D. LXXXXVIII.
4.0 de 10 hs. s. n. de principios, 506 págs. de texto y 39 hs. .s. n. de tablas.
Port.— V. en bl.— Licencia (en catalán) del Duque de Feria. Perpiñán, 18 de
Junio de 1598.— Aprob. del P. Juan Vicente, dominico. 2 de Enero de id.— Lie. del
Ordinario. 5 de id. id. —Al lector el autor.- Cens. del P. Alonso Manuel, agustino.
9 de id. id.- Id. del P. Marco Antonio de Camós, agustino. 10 de Junio de id.— Lie.
del Provincial P. Jerónimo Moliner. 1 de Noviembre de 1597.— Cens. del P. Juan An-
dreu, agustino.— Dedicatoria.— Poesía, en latín, de Francisco Calca al autor.— El
P. Fr. Tomás Alberó, Predicador agustino, al autor y a la obra. Soneto.— El Padre
Fr. Agustín Osorio. Predicador agustino, al autor y a la obra. Soneto.— El Mtro.
Godoy, mercedario. So«f/o. — Te.\to, apostillado. - Tabla de los discursos.- ídem
de las cuestiones.- índice de la Escritura.— Tabla de las cosas memorables.— ídem
de los conceptos predicables.— Colofón: Fue tmprcssa la presente obra en Barcelo-
na en la emprenta de loan Amello, año, 159S.
(1) Ví»«eíl texto de ViUanneva al final del articulo del P. Izquierdo y Oapdevila, p4|r. 702 del vol. HI.
MALÓN DE CHAIDE 105
Hállanse insertas en el texto muchas poesías en diversas clases de metros, al-
gunas de ellas traducciones de salmos o paráfrasis de varios versillos de los mis-
mos. Tan parecida es la obra en su conjunto a la Conversión de la Magdalena, que
no dudamos afirmar ser ésta su hermana gemela. El P. Saona no menciona al Pa-
dre Malón de Chaide, pero bien se deja comprender que a su obra alude en las pri-
meras palabras del párrafo que vamos a copiar, no sólo con el fin de probar nuestro
aserto, sino también para dar a conocer en aquel escritor un defensor más de la len-
gua castellana. He aquí cómo se expresa: cQcasión tomé, lector piadoso, para hacer
este libro, del pientísimo consolador de sus hijos Sant Augustin nuestro padre {y de
otro cuyos trabajos no es bicti estén sepultados, ya que su cuerpo lo esté) que en el úl-
timo tratado que hace sobre Sant Juan, pregunta: Cual es más, amar o ser amado?
y sujentando en materia esta universal pregunta, pone cuestión sobre cuál fué más
amado del Señor, Sant Pedro o Sant Juan Evangelista? cosa que al ingenio de Au-
gustino dio cuidado; por ser tantas las razones y favores que militan por el uno y
otro Sánete; y al fin no osando preferir el uno al otro, que nadie se atreva a esto. Y
déjanos la Concordia que va al fin de estos Discursos. Quise llamarlos así, por pare-
cerme estilo de mucho gusto, y haberle dado muy grande los que han dado en se-
guir este camino, harto agradable y ameno, si yo he sabido tomarle, y poco usado
de autores en esta n¡ en otra lengua. Y de que vayan en ésta, he tenido mis avisos
en contrario, aun de mis propios amigos, parecíales que cosas de algún momento,
y de sagrada escritura, fueran mejor y más graves en latín. Esta lengua guardóla
yo para cosas escolásticas, en. que si Dios es servido darme su gracia y salud, es-
cribiré una suma de la Secunda Secundae. Y en la lengua castellana no pierden
gravedad, antes es ella tan grave, que la da a cosas que no la tienen. Y son de tan
grande ya las que en ella se escriben, que no han dejado lugar a esta queja aunque
común. Y no lo es menos decir que desdice poner verso en las escrituras graves,
pero son lo más que todas las divinas, y los usan: y la costumbre recibida de los
Sanctos antiguos, de manera que ya no parece mal, ni creo parecerá a los que le-
yendo un psalmo explicado con la doctrina, le leyeren luego en verso. De los cua-
les dejo algunos por vertir en su mismo original, por hacer diversidad que es
agradable...» Hasta qué punto pudo aprovecharse el P. Saona del manuscrito del
P. Malón de Chaide, no es cosa fácil de determinar no existiendo, que sepamos, el
original autógrafo. Bastan, sin embargo, los datos apuntados para que los inteli-
gentes comparen y cotejen el estilo de la presente obra con el de la Conversión de
la Magdalena y nos digan luego si el P. Saona se concretó a reproducir el origi-
nal o sufrió éste algún arreglo de su mano.
Bibl. del colegio de Valladolid.
3. Libro de todos los Santos.
Tenía escrita el P. Malón una obra con este título y dispuesta para imprimirse
después del Libro de la conversión de la Magdalena, como expresamente lo dice
en el parágrafo XXI de este último. Trata de la diferencia que hay entre el pecado
del hombre y el de los ángeles malos y escribe que el de éstos no fué reparable,
«porque como no podían tener conocimiento de su culpa ni dolor de haber ofendido,
no eran capaces de la misericordia divina. Mas desto ya lo decimos largamente en
el libro que con el favor de Dios saldrá presto de Todos los Santos. > En el pará-
grafo XXXIX repite la noticia con estas palabras: «Pero de las penas del infierno y
a su tiempo, en el libro de Todos los Santos, que saldrá tras deste, digo harto.» Y
antes, parágrafo VIII, hablando de las alianzas que hizo Dios con los hombres,
agrega: «Y yo lo he explicado en el Tratado de Todos los Santos.^
También el P. Saona publicó un libro, en 1598, en Barcelona titulado Hyerarchia
celestial y terrena, en que trata de los santos confesores, mártires, apóstoles, vír-
genes, etc., etc., que pudiera creerse ser el del P. Malón, pues en él se sigue el mis-
mo método del anterior y de La Conversión de la Magdalena, entreverando la pro-
sa con composiciones poéticas, versiones parafrásticas de los himnos de la Iglesia
106 MALUENDA '
en el común de los santos, de algunos salmos, etc. En los preliminares nada vemos
que confirme nuestra creencia; el P. Saona se declara amor de la obra y los apro-
bantes y las autoridades que conceden la impresión a él se la atribuyen: pero qué-
danos ciertas sospechas de que el libro compuesto por el P. Malón sirviera, como el
anterior, para la Hyerarchia celestial.
4. Tratado del Santísimo Sacramento.
También tenía el P. Malón compuesto un trabajo con ese título u otro parecido,
pues dice en el parágrafo XXXIV de la Conversión de la Magdalena, después de
citar un texto de Isaías: «üste lugar es divino para nuestro propósito, y también le
traeremos para cuando hablaremos del admirable y suavísimo sacramento del cuer-
po y sangre de Cristo, en su Tratado.» Y en el parágrafo XLIX: «En las cosas so-
brenaturales y en las honestas, como son las de virtud, el amor consiste en el deseo
y también en la posesión, como diremos en el Tratculo del Santísimo Sacramento,
con el favor divino.»
5. Aprobación de la obra Elenchus commentarii in Pentateuchum, del P. An-
tonio de Acevedo. Barcelona, 1588, fechada en esta ciudad a 8 de Junio del mis-
mo año.
Id. de la obra del mismo autor Catecismo de los misterios de la Fe. Barcelo-
na, 1589, fechada en el mismo punto a 7 de Julio del propio año.
- P. Massot, págs. 73 y 80.— P. Graciano, Anastasis, pág. 153.— P. Herrera, His-
toria, págs. 319 y 435. Alphabetum, II, 287.-P. Jordán, III, págs. 94 y 368. -Nicolás
Antonio, II, 210.-P. Ossinger, pág. 537.-P. Vidal, I, 2e7.-Vidal y Díaz, Memoria
histórica de la Universidad de Salamanca, pág. 456.— Dávi\a,Rmz y Madrazo, i?í-
seña histórica de id., pág. 42.
Maluenda (Fr. Pedro de).
Hijo de Pedro y de Ana Brito nació los religiosos españoles de las Provin-
en Madrid y profesó en el corivento de cías de Méjico y Mechonean y se se-
Salamanca a 12 de julio de 1604. Tenía ñaló por su celo en mandar misioneros
esta nota al margen de su profesión: a dichas Provincias, lo cual trató de
«Prior de San Felipe de Madrid (en impedir por medio de una representa-
1641) \' Asistente». Lo fué General en ción al Rey el P. Agustín Valdés a fin
Roma, añade el P. Vidal, y Definidor de que faltando religiosos españoles,
de la Provincia de Castilla siendo ele- no se pusiese en ejecución la alternati-
gido para este liltimo cargo en el Ca- va en los cargos capitulares. Falleció
pítulo de 1644, pasando luego a Roma, en Roma el 13 de Septiembre de 1649.
En 1630 era en Madrid apoderado de
Papeles del P. Maluenda o referentes a los mismos que existen eti el Archivo
dt Simancas.
a) El P. Pedro de Maluenda al Rey. 17 de Junio de 1645. Es una extensa expo-
sición de todo lo ocurrido en el Capítulo general con motivo de la creación de Asis-
tentes generales para Francia y Alemania, naciones que no habían gozado de esa
preeminencia hasta entonces. -Estado, leg. 3010.
b) El Rey. Ordena que se pidan informes sobre las noticias que da el P. Ma-
luenda de haberse aumentado los Asistentes generales, antes de tomar una resolu-
ción sobre el asunto. Valencia, 20 de Noviembre de 1645-.-Id. id.
c) El P. Pedro de Maluenda al Rey, ampliando las noticias dadas en sus expo-
siciones de 17 y 24 de junio. 3 de Septiembre de 1645.— Id. leg. 3011.
d) Informe del Consejo de Estado acerca de las noticias del Capítulo comuni-
cadas por el P. Maluenda. 19 de Septiembre de \h^5.—\á. id.
e) El Consejo de Estado, sobre el mismo asunto, 26 de Octubre de 1645. -Id. id.
/) Carta del P. Maluenda a D. Pedro de Arce. Junio 17 de 1645.-Id. leg. 3015.
MALUMBRES-MALLO
107
g) Exposición del P. Maluenda dirigida al Rey. Julio 15 de 1645.— Id. id.
El P. Maluenda hace historia de algunos hechos de los PP. Agustinos portugue-
ses y catalanes y manifiesta sus temores de que, al igual de Francia y Alemania, pi-
dan también sus Asistentes generales, y asimismo el recelo de que los catalanes se
pongan bajo lo protección del Asistente francés.
Sobre las cuestiones indicadas hay en el legajo últimamente citado otros mu-
chos papeles de los Padres de Portugal y Francia, pero en los mismos no se men-
ciona ya al.P. Maluenda.-
— P. Herrera, Historia, págs. 408 y 428.— P. Vidal, II, 21.
1895, quedando afiliado a la misma.
Ha ejercido el profesorado muchos
años en diversos centros de enseñan-
za, y obtuvo el título de Lector en 21
de Febrero de 1911.
Malumbres (Fr. Constantino).
Natural de Fromista, Falencia, na-
ció el 11 de Marzo de 1872 y profesó
en el colegio de Valladolid a 11 de
Septiembre de 1889. Antes de terminar
su carrera eclesiástica en El Escorial,
se creó la Provincia Matritense en
Tiene publicados muchos artículos breves en la revista El Buen Consejo, que
pueden verse reseñados en el P. Zarco, Escritores agustinos de El Escorial, pági-
nas 155 y 156.
Mallón (Fr. N.).
Hállase incluido en una lista de escritores de la Provincia de Castilla en el si-
glo XIX por el P. Agustín Martínez Pedrosa.
Quién haya sido ese Padre Mallén no lo hemos podido averiguar ni aun por los
mismos Estados de la Provincia de Castilla que alcanzan al año 1826. Quizá vistie-
ra el hábito con posterioridad a ese año, o estará equivocada la escritura del ape-
llido.
Mallo (Fr. Plácido).
Nació el 31 de Octubre de 1876 en
Lazado, de la provincia de León, y
profesó en el colegio de Valladolid a
12 de Septiembre de 1894. Cuando hubo
terminado la carrera de sus estudios
se alistó para las misiones de ¡quitos
entre los primeros Agustinos que lle-
garon a aquella nueva Prefectura en
1901, y allí permaneció trabajando en
la evangelización de los infieles hasta
el 1909, en que, habiéndose resentido
gravemente su salud, efecto del clima
insano de aquellas regiones, se vio
precisado a regresar a España. De su
labor en dichas misiones pueden con
signarse los siguientes datos: ejerció
su ministerio apostólico en Pevas, en-
tre los salvajes yaguas, desde el 1902
al 1905; fué el primero que recorrió las
selvas que separan al Amazonas del
Putumayo y navegó desde el nacimien-
to del Yagua hasta su desembocadura
en el último; fundó la misión Leticia
sobre la margen izquierda del Amazo-
nas, en la frontera del Perú con el
Brasil, y después fundó también la de
Nazaret en el río Yavarí, donde levan-
tó una casa-misión.
En España ha residido en Bilbao y
Gijón, dirigiendo en la primera los
Talleres de Caridad, y en la segunda
ha sido Director de la Escuela-Taller'
de Santa Rita a raíz de su fundación.
En la actualidad reside en Gijón, dedi-
cado a las funciones propias de su sa-
grado ministerio.
1. Carta acerca de las misiones de los PP. Agustinos en Iquitos (Perú).— Se
publicó en el núm. 184 de Las Misiones Católicas, de Barcelona.
2. Relación de la llegada a Lima de los primeros misioneros agustinos de Iqui-.:
108
MALLOL
tos.— La publicó e) P. Díaz y González en el trabajo qu» lleva el núm. 5 en su nota
bibliogr-lfica. V. la páff. i'3i del vol. 11.
3. La nueva Misión de Leticia (Andes-Perú).— Relación de su establecimiento
publicada en Las Misiones Católicas, tomo XlV.
4. Informe sobre la escuela fundada en nuestra casa-misión de Iquitos. -Publi-
cóle el P. Martínez en sus Apuntes históricos de la Provincia Agustiniana de Fi-
lipinas. América, págs. 140-149.
5. Cartas sobre las misiones. — Publicáronse varias y retazos de otras en los
Anales de la Propagación de la Fe, de Lima.
6. Relaciones o memorias.— Se publicaron algunas más de las reseñadas en
Las Misiones Católicas.
7. Vocabulario del dialecto de los yaguas, obra que comenzó a escribir mien-
tras se ocupó de evangelizarlos.
8. Croquis del río Yagua, inexplorado antes, remitido a la Sociedad Geográfi-
ca de Lima.
9. En la revista Vestir al Desnudo ha publicado algunos articulitos, reseñas de
fiestas, etc., mientras ha sido Director de las Sociedades piadosas de Bilbao y
Gijón mencionadas arriba.
Mallol (Fr. Vicente).
Natural de Cocentaina, Alicante, fué
hijo de Pedro Mallol y Violante Dein-
za y vistió el hábito agustiniano en el
convento de Alcoy, donde profesó, en
manos del P. Prior Luis de Cañizares,
el 4 de Febrero de 1582. Debió de salir
muy aprovechado en las ciencias ecle-
siásticas, y se distinguió por sus dotes
oratorias haciendo mucho fruto con
sus sermones. En los liltimos años del
siglo se alistó en una misión de reli-
giosos con destino a Tierra Firme,
embarcándose en Cádiz con rumbo a
Cartagena de Indias. Segiin todas las
probabilidades, llegó a Bogotá dentro
del año 1600 (1), a tiempo de celebrar-
se Capítulo en Cali, en el cual se eri-
gió en Provincia la de Ntra. Señora de
Gracia de Colombia, desmembrándose
de la de San Miguel de QuiPo, y el Pa-
dre Mallol salió electo en Definidor de
la nueva Provincia y al mismo tiempo
Prior del convento de Bogotá, cargos
que hubo de desempeñar a la vez. F.n el
Capítulo siguiente, celebrado en 1603,
fué elegido Provincial.
Por la declaración que prestó en un
expediente instruido no se sabe con
qué motivo (2), constan algunos da-
tos biográficos que da de sí mismo y
deben repetirse. Dice que, «habiendo
sido Definidor de la Provincia y Prior
de Bogotá, expedí las Bulas de la San-
ta Cruzada en el Partido de Ubaque
y Simijaca, y siendo electo Provincial
en el Capítulo próximo pasado fundé
un Colegio de estudiantes de mi Orden
y seculares en la villa de Leiva, don-
de actualmente hay dos Lectores de
gramática y seis colegiales de la Or-,
den, tomando arbitrio de la pobreza y
renta de otras casas con que sustentar
(1) Fué elegido Provincial ea 1803 y desempeñando este care:o fundó el colegio de Leiva para lo cual
debe suponerse algún tiempo; terminada dicha fundación declara que llevaba cuatro añoí de^de su llegada
de España, confirmando este mismo dato también el testigo Artreda; luego, suponiendo que dicha declara-
ción fuese prestada a últinros de 1603 o princ'pios del siguiente, hubo de llegar el P. .Mallol a aquella Provin-
cia en 1600 o a lo mis a fines de 1,S99. Que ejerciera a la vez los cargos de Definidor y Prior se comprende por
la escasez de persanal en la nueva Provincia. Hasta ahora se habla creído que el P. Mallol había llegado a
América hacia el 15°6, que en el Capitulo del año siguiente había sido nombrado Prior de Bogotá y en el de
1600 Definidoi; pero tenemos que reformar esta cronología en vista de lo que el mismo P. Mallol nos dice en
la declaración de referencia.
(2) Es notable que el P. Fabo, descubridor de sste documento, no llegara a indagar la causa de haberse
instiuldo el expediente en cuestión, y más notable todavía que no apunte fechas debiendo constar por nece-
sidad en alguna de las piezas del proceso sino en todas.
MALLOL
Í09
ei dicho Colegio, y esto aunque en
ninguna casa se lia hecho hasta ahora,
por ser tan conveniente y necesario
me animé a la dicha fundación y la or
dené. Y en esta casa de Santa Fe he
procurado el aumento del edificio de
ella con tantas ventajas y el ornato de
la iglesia haciendo capillas y otros co-
sas necesarias que como notorias las
digo.. .» Esta deposición hecha siendo
ya Provincial, cuando «llevaba cuatro
años e iba para cinco> de su estancia
en Colombia, tiene que datar de fines
del año 1603 o principios del siguiente
a lo más, pues creemos que la funda-
ción del colegio de Leiva para estu-
dios es muy distinta de la que va-
mos a referir, verificada en 1604 y no
mencionada en el documento reprodu-
cido.
Cerca de la citada población de Lei-
va vivían dos ermitaños consagrados
ya hacía tiempo al culto de una imagen
de la Virgen de la Candelaria que se
veneraba en una ermita, siendo su di-
rector espir.tual el P. Mateo Delgado,
misionero de Raquira. Mas deseando
aquellos siervos de Dios profesar en
alguna Orden religiosa y vivir bajo
una regla en alguna comunidad, el
mencionado Padre les aconsejó que
acudiesen al P. Mallol, Provincial a la
sazón, quien acogió benignamente la
súplica de los peticionarios y hasta pa-
trocinó la idea de convertir aquella
casa-ermita en convento destinado
para aquellos religiosos que deseasen
vivir en el retiro y observar una disci-
plina más austera. En su consecuen-
cia, se dieron los pasos oportunos ante
las autoridades eclesiástica y secular
para llevar a cabo el pensamiento, y
con fecha 19 de Mayo de 1604 quedó
aceptada y agregada a la Provincia de
Ntra. Señora de Gracia la ermita de
la Candelaria, obligándose el Padre
Mallol en otro documento de 21 del
mismo mes a dedicar la nueva funda-
ción al objeto propuesto y no enajenar
jamás el edificio ni destinarle a otro fin.
Después, en el Capítulo intermedio ce-
lebrado en 11 de Diciembre del mismo
año 1604, fué recibida e incorporada
legalmente la fundación del convento
de la Candelaria a la Provincia agus-
tiniana de Colombia o Reino de Nueva
Granada, como entonces se llamaba.
Para gobierno de aquel convento dicen
que el Padre Mallol escribió unos esta-
tutos especiales, y así por este motivo,
como por haber comenzado en su
tiempo aquella vida más estrecha, se
le llama fundador o cofundador
con el P. Mateo de la Provincia de la
Candelaria, título que después adoptó
y que apenas nacida ya comenzó a lu-
char por su independencia y emanci-
pación de la antigua Provincia que le
había dado el ser, la de Ntra. Señora
de Gracia.
Parece ser que antes de terminar su
Provincialato el P. Mallol, se trató de
fundar un segundo convento de la mis-
ma clase en Cartagena con el título de
Ntra. Señora de la Popa, donde ya
predicó dicho Padre la cuaresma de
1607, siendo ex-Provincial, y gober-
nando la Provincia el P. Pedro Leo-
nardo de Argensola (1). Después se
fué a Panamá donde se hallaba una
casa-hospedería fundada con autoriza-
ción concedida por cédula real de 8 de
Junio de 1594, a fin de que sirviera de
albergue a las misiones procedentes
de España, hasta que pasaran a sus
destinos del Ecuador, Perú, Chile y de
la misma Colombia, y con los soco-
rros que pudo conseguir del Obispo
agustiniano de Panamá, D. Fr. Agus-
tín de Carbajal, convirtió aquella casa
(1) El P. Leonardo de Argensola fué elegido Proifinclal en el Capitulo celebrado en 24 de Julio de 1606,
no de 1607, como se ha dado en escribir desde el P. Herrera que equivocó el año; los Capítulos eran enton-
ces trienales, por esto el anterior habla sido en 1603 y el intermedio a fines del año siguiente.
lio
MALLOL
en convento (1) bajo las mismas leyes
dadas para los de Candelaria y Carta-
gena. Aun se le hace fundador de otro
convento, el de San Agustín de Mom-
pox(2).
Hay quien dice que el P. Mallol con-
cluyó por alistarse entre los Agustinos
descalzos. A juzgar por lo que traba-
jó por las fundaciones referidas, pare-
ce cierto que amaba la- vida del silen-
cio y retiro, según se hallaba estable-
cida en Castilla desde que Fr. Luis de
León la reglamentó con sus constitu-
ciones.
Debido sin duda ninguna al trato
con el Sr. Obispo Carbajal en Panamá,
cuando éste fué trasladado a Guaman-
ga en 1612 le llevó consigo, pues cons-
ta positivamente que en 20 de Febrero
de 1613 era el P. Mallol teólogo consul-
tor y predicador de dicho Prelado (3).
Desde esta fecha se eclipsa por com-
pleto nuestro biografiado, no constan-
do en las historias por ningún hecho
fehaciente y probado su nombre, aun-
que se diga haber muerto en el con-
vento de Panamá el año 1640, como
quieren algunos. Y en efecto, un hom-
bre como el P. Mallol que había des-
empeñado tan honrosos cargos en la
Provincia hasta acabar su Provinciala-
to, que tanto se había distinguido por
su celo en el establecimiento de nue-
vas casas, que se le da inclusive el
nombre de fundador de los Agustinos
descalzos en Colombia, caso de haber
vuelto a Panamá después de la muerte
del limo. Carbajal acaecida en 1620,
no es concebible que para nada se le
mencione ni con el desempeño de nue-
vos cargos, ni con su influencia, con-
sejos, etc., en tantas cuestiones como
por aquellos años se ventilaron entre
calzados y descalzos.
Doctrina cristiana en idioma chibcha.
El mismo P. Mallol da cuenta de este trabajo en un autógrafo suyo por estas pa-
labras: «Y para que los doctrineros de mi Orden sin escrúpulo y salvo los errores
que en esto hay, pudieran enseñar la doctrina cristiana a los naturales que son de
su cargo, hice un catecismo reduciendo al lenguaje de los indios los artículos nece-
sarios de nuestra fe, con una instrucción y forma de administrar los sacramentos, y
algunas exhortaciones generales para que adoren y reconozcan a nuestro Dios y no a
los ídolos, y esto por término fácil, y que no cause horror a los mismos naturales,
evitando el rodeo con que antes se les enseñaba, no sin escrúpulo y compañía de
muchos errores que por ser corta la lengua decían era preciso aquel método.»
Véase este texto en la obra del P. Fabo titulada Idiomas y Etnograjla de Ca-
sanare, pág. 24, donde se dice que el original existe en el Archivo Histórico Nacio-
nal [de Bogotá?], sección Conventos, volumen 44, pág. 831. El mismo texto, con nota-
bles variantes que no atañen, es verdad, a la substancia, pero que nos hacen du-
dar de la fidelidad de la copia, se halla repetido por el P. Fabo en otra obra suya
Historia de la Provincia de la Candelaria, pág. 311 del vol. I, y aquí ya no existe
el original en el vol. 44, pág. 831, sino en el vol. 51, sin indicarse la página, verosímil-
mente porque no la tendrá, tratándose, según creemos, no de un volumen, sino de
(1) Pueden verse noticias relativas a eite convento en las págs. 60 y 62, tomo VIII de la colección Rela-
cione» de América Central en la intitulada ffí/acitfn histórica y geográfica déla Provinci» de Panamá,
por Juan Requejo de Salcedo.
(2) El P. Mallol .fundó el convento de Santa Cruz de la Popa en Cartagena llamado de la Galera, porque
atendía al bien espiritual y alivio de los presidarios; fundó también el convento déla Candelaria de Santa
Fe y el de San Agustín de Morapor (II) para propagar la fe y civilizar aquellas gentes. »-^evís/a Aguiti-
niana, IV, Z19. —Morapor es evidentemente una errata en vez deMompoz.
(3) He aquí la nota que sobre este particular encontramos en los extractos de los Regisiros generalicios
por el P. Herrera, f ág. 87:.': «20 Febniarii, 1613. Vincentius Mallol Valentinus, Theologus et ecclesiastes Rmi
Episcopi de Guamanga M. Augustini de Carbajal, olim Assistentis Generalis Hispani¡e.> Esta nota, redacta
da en la forma que ve el lector, no indica que en la fecha citada fuera Maestro el P. Millol.pues aunque pu
diera considerarse un argumento negativo, en manos del P. Herrera tan detallista en este punto, se con
Tierte en positivo. Dirígese esta última observación a los que creen en el Magisterio del P. Mallol.
MALLOL 111
un legajo del cual formará parte el expediente donde se encuentra el texto en cues-
tión. Esta inseguridad en las citas unida a la falta de fechas y a la rareza inexplica-
ble de no haber podido averiguar el P. Fabo el fin del tal expediente o el motivo
por qué se instruyó, son todos ellos detalles que llevan al ánimo del lector la duda
sobre la legitimidad del documento. Suponiendo, sin embargo, que sean inadver-
tencias del investigador, aceptamos la noticia de haber escrito el P. Mallol el cate-
cismo en lengua chibcha.
En otra obra suya Restauración de la Provincia de la Candelaria, nos dice el
P. Fabo a la pág. 283, que «el P. Vicente Mallol, recién venido de España, por el
año 1600, compuso un libro en lengua chibcha o muisca que contenía una explica-
ción de los misterios de la Fe Católica para enseñanza de los indígenas>. Aquí ya
no se trata simplemente de un catecismo breve y reducido a lo más preciso, como
lo declara su autor, sino a una explicación nada menos de los misterios de nuestra
fe,-que hubo de escribir nuestro misionero cuando era_ muy nuevo en Colombia. Y
efectivamente, muy recién llegado de España tuvo que ser cuando el P. Mallol com-
puso una obra de los vuelos que aquí se suponen, fuera discusiones sobre el tiempo
necesario no solamente para aprender el idioma de los naturales, sino para escri-
birle con la perfección que requiere una obra de esa naturaleza, pues, como antes se
ha manifestado, el P. Fabo nos dice que el P. Mallol prestó su declaración cuanio
ciba para cinco años que había llegado de España». Esto mismo lo confirma el testi-
go D. Juan de Artreda, quien declaró «que conoce a Fr. Vicente, hace cuatro años
más o menos que vino a esta ciudad íBogotá), con la muestra de su mucha virtud y
buena vida y doctrina...» Pero el tal D.Juan, no solamente omite lo del catecismo,
sino que depone al fin de su declaración que el P. Mallol, «por ser fraile de respeto
en la ciudad, como tiene referido y conoce, se encargó de predicar la Bulla de la
Santa Cruzada a los naturales del Valle de Ubaque y Simijaca, donde se ocupó mu-
chos días ejerciendo su oficio de predicador, donde tuvo que, sin embargo de no sa-
ber la lengua de dichos naturales, acomodarse con la de su prudencia a su lengua-
je...» Es claro que cuando desempeñó la referida comisión no sabía aún la lengua
de los naturales; lo raro es que le confiaran la predicación de la bula en una lengua
que no entendía. Nada prueba e- to ciertamente para que después no la aprendiera y
escribiera en ella ¡a obra en cuestión, obra que no compuso el P. Mallol siendo des-
calzo ni candelario, conste así a los que lean al P. Fabo; y conste también que todo
lo dicho va enderezado a demostrar que las investigaciones sobre tantos particula-
res son deficientes, no a negar que el P. Mallol compusiera el catecismo en cuestión
y menos que no llegara a saber con perfección la lengua chibcha, de lo cual es un
testimonio el hecho que pasamos a referir, pero posterior en algunos años.
Los primeros jesuítas que llegaron a Bogotá a principios del siglo XVII com-
pusieron un breve catecismo o más bien, le dieron traducido a la lengua chib-
cha; pero encontrando algunas dificultades para que fuese adoptado, una de ellas
por tratarse de un idioma «bárbaro y corto para explicar cosas tan altas», trabaja-
ron por que se reuniese una junta de peritos en el idioma con el fin de que diese
cada uno su parecer acerca de la fidelidad de la versión. Entre los convocados a la
reunión se cuentan los PP. Agustinos Vicente Mallol, Provincial, Pedro Leonardo
y Gaspar de Alvarado, los cuales, en unión de los demás que componían dicha jun-
ta, «acabaron de oir toda la dicha doctrina y dijeron los dichos lenguatarios juntos
y cada uno de por sí, que les parece que la dicha traducción estaba fiel y significa-
tiva del original y cláusulas que los dichos teólogos les habían dicho en lengua cas-
tellana, en la manera que era posible decirlo en lengua tan bárbara y corta como es
la de los dichos indios y que no se podía hacer mejor. >— Carta de D. Juan de Borja
sobre el catecismo en lengua chibcha, Bogotá, 25 de Agosto de 1606, reproducida por
el P. Astrain en el tomo IV de la Historia de la Compañía de Jesús, págs. 591-593.
¿Qué fué, en resumen, del [catecismo del P. Mallol? Nadie lo sabe, no quedán-
donos de él sino la memoria de que lo compuso.
Il2 MANCEBON
— V. el Alphabetum, del P. Herrera, pág. 101 del tomo II, donde, con ocasión de
biografiar al P. Mateo Delgado, se cuenta la historia de los fundadores de los des-
calzos en Colombia, haciéndose algunas referencias al P. MjUoI; pero entiéndase
bien que el P. Herrera extracta o resume la relación anónima de un contemporá-
neo, sin entrar en discusiones ni citar tampoco otras tuentes de información.— //¿s-
toria general de los PP Descalzos, décadas IV y IX.— P. Jordán, págs. .')2óy 123 de
los tomos I y II, respectivamente. — Flórez de Ocáriz, Genealogías del Nu,-vo ReU
no de Granada, págs. 165 y 278.— P. Matute, pág. 122 del tomo 11.— P. Fabo, en las
obras y lugares citados.
Mancebo (Fr. José).
Procurador general de la Provincia de Castilla en 1777. Falleció en San Felipe
el Real hacia el 11 de Julio de 1795. Son las únicas noticias que podemos consignar
por ahora sobre nuestro religioso.
El aflo expresado de 1777 pidió licencia al Consejo para reimprimir la obra titu
lada El alma de San Agustín sacada del cuerpo de sus Conjesioncs, por la Conde-
sa de Argyl. Sometida la obra a la censura del colegio de Santo Tomás de Madrid,
dio éste su parecer favorable en 14 de Diciembre de 1777. —Véase Matricula de Im-
presiones, leg. 15, núm. 35. Archivo Histórico Nacional.
La obra en cuestión se editó el año siguiente con esta portada:
£"/ /í/ma del incomparable S. Agustín, sacada del cuerpo de sus confesiones.
Colegida por la lima. Sra. Doña Ana, condesa de Argyl. Dirigida a la Serma. Sra.
Doña Isabel Clara Eugenia, Infanta de España. Tercera edición. Madrid, 1778 Im-
prenta de Marin.— 8."
Boletín Bibliográfico, de Hidalgo, correspondiente al año 1843.
Parecerá incomprensible que una obra de impresión relativamente moderna no
se encuentre en los centros de Madrid, viéndonos obligados a copiar la nota trascri-
ta de Hidalgo. Suponemos que el nombre de la portada es de la célebre heroína in-
glesa Ana Campbell, condesa de Argill o Argüe, y se tratará de una versión caste-
llana del original inglés, impresa por tercera vez en nuestra patria.
Mancebón (Fr. Gaspar).
Natural de Orihuela, tuvo por pa- modesto título de predicador, con el cual
dres a Diego Fernández Mancebón e podía pasar casi olvidado de todos.
Isabel Leca, los cuales le criaron en Pero los Prelados, descubriendo en él
todo género de virtudes y santas eos" una religiosidad poco común yejem-
tumbres. Estudiada la gramática y píos de virtudes sólidas, le sacaron de
otras asignaturas de Humanidades, se la soledad y retiro en que vivía y le
dirigió a Valencia a fin de abrazar la señalaron por Vicario y Confesor de
vida del claustro a la que aspiraba las /Agustinas de San Julián de Valen-
desde su niñez, y vistió el hábito de cia y después de las de San Sebastián
nuestra Orden en el convento de San de Orihuela, en tiempo en que vivía
Agustín de dicha ciudad, profesando en este convento la V. M. Juana Gui-
en manos del P. Prior Juan Ibáñez en llén, cuyo espíritu alentó y gobernó
23 de Abril de 1585. Luego le ordena- muchos años.
ron los superiores que estudiara Ar- Fué Prior de los conventos de San
tes y Teología distinguiéndose por su Agustín de Valencia (1) y de Ntra. Se-
aplicación y claro ingenio, y pudiendo ñora del Socorro de Palma de Mallor-
con mucho lucimiento dedicarse a la ca, y Definidor en el Capítulo de 1614,
carrera del profesorado, optó por la cargos que desempeñó con gran acier-
vida retirada, contentándose con el to como era de esperar de su mucha
(1) AsC el P. Jordán y antes que este historiador el P. Hsrrera, pero en la lisia de los Priores del coavaD-
to de Sao Agustín de Valencia que trae el primero na aparece el nombre del P. Mancebdo,
MANCEBÓN 113
virtud. «A diligiencias suyas, dice el le debe mucho la Religión.» El histo-
P. Jordán, se hicieron los procesos de riador citado hace gran caudal de
los venerables PP. Jaime Pérez de Va- las virtudes que adornaban al Padre
lencia, Obispo Cristopolitano y ¡Mel- Mancebón, el cual falleció santamente
chor Aracil y de la V. Sor Juana Gui- como había vivido en el convento del
Uén, en que caminó muchas ciudades Socorro de Mallorca el año 1625 siendo
y padeció muchos trabajos, por lo cual Prior de esta casa.
1. Vida de la Madre Sor loana Gvillem, de la Orden de ¡os Ermi-
taños de San Augustin nuestro Padre, natural de la Ciudad de Orlgue-
la. Por Fray Gaspar Mancebón, de la misma Orden, y Diffinidor de la
Prouincia de los Reynos de la Corona de Aragón, dirigida a la mesma
Civdad. (Cuadro con varias figuras y esta leyenda: Herodii domvs dvx
EST eorvm). Con licencia En el Conuento del glorioso Padre San Au-
gustin de Origuela; por Felipe Mey, Año M. DC. XVII.
4.° de 8 hojas s. n. de principios, 376 págs. de texto y 4 s. n. de tabla.
Fort.— A la vta. una estampa de la Venerable con esta inscripción: Sor luana
GuiHetn, Monja del Conuento de San Sebastian, de la Ciudad de Origuela, y sa-
liendo de la boca de la Ven. en dirección al costado del Crucifijo, esta otra: In nidvlo
meo moriar.— Decreto del Provincial P. Jerónimo de Aldovera, encomendando la
censura de la obra a los PP. Mtros. Fr. Sebastián García y Fr. Taime Sánctiez.— Aprob.
del primero, fechada en Valencia el 15 de Febrero de 1617.— Id. del segundo en Ori-
huela el 1." de Abril de id. —Id. del Dr. y Canónigo Juan García. Orihuela, 4 de Enero
de id.— Lie. del Ord. Id. 31 de Marzo de id.— Dedic. a las autoridades de Orihuela, fe-
chada el 3 de Abril de id.— Al lector.— Texto, a dos colamnas.— Tabla de los capítulos.
«A mí me ha animado, dice el autor en el prólogo, escribir la vida de esta Reli-
giosa haberla conocido y saber lo mucho que aprovechó en todo género de virtud. . .
También me ha movido a publicar sus virtudes, creer ha de ser de mucho provecho
espiritual a las Esposas de Jesucristo Señor nuestro, pues tendrán en esta santa her-
mana a quien mirar, a quien seguir y imitar. . . Lo tercero que para escribir esto me
ha movido, es, porque no quedasen en esta vida en el sepulcro del olvido tan resplan-
decientes virtudes.» A estos motivos que apunta el P. Mancebón añade las vivas ins-
tancias por conocer la vida de la Ven. Guillem, del limo. D. Fr. Alejo de Meneses, a
cuyas reiteradas súplicas no pudo negarse.
— Vida de la V. M. Sor Juana Guillen Religiosa Agustina arreglada de la que es-
cribió el P. Mancebón, de la Orden de S. Agustín, por un Religioso de la misma Or-
den. Con las licencias necesarias. Madrid. 1894. Imprenta de Luis Aguado. 8 Pontejos
8.-4." de XVl-340 págs. con un fotograbado de la Venerable al principio.
Antep.— V. en bl.—Port. — Protesta. -Prólogo de la segunda edición. — Prólogo de
la primera edición. — Vida del V. P. Gaspar Mancebón, de la Orden de San Agustín.
— Texto. —Apéndices (págs. 279-337). - índice .
El autor de este arreglo fué el P. Tomás Rodríguez, con la colaboración de su
hermano P. Pedro Rodríguez, como lo expresa en el prólogo, en el cual al hablar de
su trabajo, dice: «La forma y el orden del presente arreglo difieren bastante de los
de la obra delP. Mancebón. Hemos puesto, sin embargo, especial empeño en conser-
var íntegras las profundas máximas y aplicaciones acertadas de los sucesos narrados
a la vida espiritual; máximas y aplicaciones quizá excesivas en sentir de algunos,
pero muy provechosas y oportunas para la generalidad de los lectores. Y para que
los profundos conocimientos místicos del P. Mancebón no quedasen olvidados, hemos
copiado largos párrafos y hasta capítulos enteros sin atrevernos a alterarlos en lo
más mínimo, persuadidos de que la piedad y unción que en ellos resplandecen, han
de ser lo más preciado de esta obra. A fin de que con más facilidad puedan distin-
8
114 MANCIPE- MANDRI
guirse y fijarse en ellos, van puestos entre comillas. En los apéndices hemos reseñado
la fundación de algunos conventos de la Orden y bosquejado las biografías de los va-
rones ilustres que, o por su virtud o por su ciencia, han merecido pasar a la historia.
Damos también en ellos noticia de las religiosas que, herederas del espíritu de la Ve-
nerable Guillen, han ilustrado con sus virtudes el convento de San .Sebastián de Orí-
huela. En los mismos encontrará el lector la corre-ipondencia entre la V^enerable y
sus confesores, las peticiones dirigidas a la autoridad eclesiástica para la incoación
del proceso de beatificación, y las determinaciones tomadas por dicha autoridad, re-
ferentes a la traslación de los restos de la Venerable a lugar más decoroso y a las
manifestaciones de piedad con que pedía el pueblo cristiano honrar la memoria de
tan insigne religiosa.»
— Vida de la V. M. Sor Juana Guillen... Pamplona Imprenta Diocesana. 1914.- 4."
de XVI págs. de prels., 354 de texto y 2 s. n, de índice. Lleva al principio una oleo-
grafía de la Venerable.
Edición costeada por el limo. D. Fr. José López Mendoza, Obispo de Pamplona.
Esta obra del P. Mancebón según salió la primera vez, se halla reproducida por
el P. Jordán en su Historia, págs. 340 a la 429 del tomo II.
2. Vida del Ven. P. Fr. Melchor de Aracil, religioso agustino del convento de
Valencia.
Imprimióla el P. Jordán en el tomo I, págs. 272 a la 325.
3. Apuntes para la vida del Ven. P. Jaime Pérez de Valencia. -M.S.
Valiéndose de los procesos que se instruyeron en 1610 con ocasión de la exhu-
mación de los restos del Ven. Pérez de Valencia, reunió el P. Mancebón copiosos
materiales para escribir su vida, trabajo que no pudo terminar, pero del cual se apro-
vechó el P. José Flores para componer su Oración panegírica del mismo Venera-
ble.— Véasela nota del P. Flores en el vol. II, pág. 504.
4. Apacible entretenimiento de las carnestolendas de Castilla.
Obra atribuida al P. Mancebón por el P. Ossinger, de quien sin más investigacio-
nes se ha llegado a copiar esta nota, Nicolás Antonio, en la misma columna en que
trata del P. Mancebón, pocas líneas más arriba dedicadas a Gaspar Maldonado. trae
un artículo con el epígrafe Gaspar Lucas Hidalgo, autor del libro Diálogos de apa-
cible entretenimiento de las Carnestolendas de Castilla, impreso en varias partes y
en distintos años y descrito por Gallardo, III, '221-222, con todos los pormenores. Es
decir, que o el P. Ossinger agregó equivocadamente a la nota bibliográfica del Padre
Mancebón la de Lucas Hidalgo, o el error procede de Jocher, único autor extranjero
de los alegados por él que no hemos visto, pues ni el P. Herrera, ni el P. Elsio, ni nin-
guno, en fin, de nuestros escritores hasta el P. Ossinger ha incurrido en semejante
desliz. El mismo P. Lanteri, teniendo presentes al P. Ossinger y a Nicolás Antonio,
rechazó la noticia de la obra de referencia del artículo del P. Mancebón. porque
comprendió, sin la menor duda, el error del bibliógrafo alemán. Y no añadimos más
observaciones, porque serían bien excusadas tratándose de un descuido tan evidente.
— P. Herrera. Alphabetum, págs. 313 y 536 de los tomos I y II, respectivamente.—
P. Elsio. Encomiasticon, pág. 232. -Tamayo de Vargas, 7í<«/« de libros (Cód. 9752
de la sección de Mss. de la Nacional).— Nicolás Antonio, I, 529.- P. Jordán, págs. 331
y 488 del tomo I.- Xímeno, I, 302.- P. Ossinger, pág. 542.- Rico García, pág. 40.
Mancipe (Fr. Juan).
V. Macipe (Fr. Juan).
Bfandri (Fr. Antonio).
Natural de Calella, de la provincia mencionada, en manos del P. Subprior
de Barcelona, tuvo por padres a Juan Gaspar de Puig-Moltó, a 27 de Marzo
Mandri y Margarita Mandri y Mas. de 1601. Se distinguió mucho por sus
Profesó en el convento de la capital talentos en los estudios de Artes y
j
I
MANEJA Y COQUET
115
Teología, por lo que conocida su apti-
tud para la enseñanza, a instancias de
la Universidad de Tarragona, pasó a
este centro donde ganó una cátedra
de Filosofía, regentándola desde 1608
hasta 1614. Durante estos años de pro-
fesorado se graduó de Maestro en Ar-
tes y Doctor en Teología. Por disposi-
ción de los Superiores se trasladó en
1615 al colegio de San Guillermo de
Barcelona, pero tanto importunó la
volver a la misma y en 1616 consiguió
la cátedra de V^ísperas de Teología, de
la cual ascendió luego a la de Prima,
leyendo veinticinco años entre las dos
cátedras de Filosofía y Teología. Fué
varias veces Prior del convento de Ta-
rragona, dos Definidor y elegido últi-
mamente Prior del convento de Barce-
lona, renunció al mes de haber ejerci-
do el oficio. Falleció en Tarragona a
28 de Febrero de 1638.
Universidad tarraconense que hubo de
El P. Jordán hace grandes elogios de sus habilidades; «era, dice, célebre huma-
nista, lindo retórico, profundo filósofo, famoso matemático, erudito jurisconsulto y
excelentísimo teólogo, y para decirlo de una vez, supo las siete Artes liberales y
cuantas Ciencias se platican en las Escuelas, y todas en grado superior, que iguala-
ba al más docto en cada una de ellas.»
Con respecto a sus trabajos literarios nos informa también el mismo cronista
que «escribió muchos y diferentes tratados con intento de imprimirlos, pero no se
los dejó perfeccionar la muerte, que le arrebató a lo mejor».
- P. Massot, pág, 229.- P. Jordán, III, 370 y 407. -Torres Amat, pág. 360.
Maneja y Coquet (Fr. José).
Lector jubilado, figura en el conven-
to de Torruella de Montgrí en 1815, se-
gún un Estado de la Provincia de Ara
gón, y entonces contaba treinta y nue-
ve años de edad. En otro Estado de
1826 se dice con esta fecha que tenía
cincuenta años y llevaba treinta y cua-
tro de profeso, de lo cual se deduce que
su profesión debió de hacerla en 1792.
En 1815 solicitó de los Superiores el
grado de Maestro por intermedio de
D. Tomás Moyano, Ministro de Gracia
y Justicia, y con este motivo se encuen-
Rmo. Meave, desde 26 de Octubre de
aquel año hasta 17 de Enero del si-
guiente, diciéndose en esta última que
el Rey había desestimado la pretensión
del P. Maneja. En el Capítulo anterior
a 1824 había sido nombrado Prior del
convento de Tárrega y en el celebrado
en este año fué elegido Rector del co-
legio de los Reyes de Tarragona. Era
Maestro en 1826, figurando con ese tí-
tulo en los Capítulos de 1829 y 1832.
Después de este último año no hemos
visto más el nombre de nuestro bio-
grafiado.
tran algunas notas en el Registro del
1. EcLECTicAE Philosophiae Adserta, Ex. Cl. Laurentio Altieri
Prcecipue Excerpta, Quse in Templo Reg. Conv. S. P. N. August. Barc
Ínter solemnia S. Thomae a Villanova, diebus XVII et XVIII Septem-
bris An. MDCCXCIV. hora III vespertina (et in gratiam Stud. die XVI
ejusd. hora VIII mat.J publicae Disp. Proponit, Fr. Josephus Maneja et
Coquet. Patrono Fr. Francisco Urgell et Defranchi, Phil. et Sac Theol.
Profes. ejusd. Inst. Barcinonae Ex Typ. Reg. Francisci Suriá et Bur-
gada.
4.° de 1 h. para la port. y 30 págs. de texto.
Al final: Vidit Fr. Franciscus Noguer, Lect. Jub. et Stud. Reg.
Son 225 proposiciones comprendidas en los siguientes apartados: Prolegome-
na. -Lógica.— De intelectu percipiente. De intelectu príedicante.— De intelectu
116 MAÑERO
ratiocinanle. —Varitas ejusque criteria.— Metaphisica: Ontolofíia. -Theologia natu
ralis. - Psy cologia. —Phisica. -Motus localis. Gravitas. —Mundus.-Sphera ciernen-
taris.- Meteora. — Corpora viventi;i. -Qualitates sensibiles. — Lux et colores.— Ópti-
ca, Catoptica, Dioptica.- Astronomía. — Kthica. - Hominis officia erga seipsum, erga
alios, erga Deum.
Bibl. del colegio de Calella.-P. Saturnino López.
2. SS. Theologi.-e propositiones qiias Perillustri Admodum D.D.
Johanni Josepho De Medinabeitia, Regis Consiliario, in Regali Senatu
Principatus Cathalauniaí Fisci Civilis Praefecto, etc. etc. etc. D. O. C.
Fr. Josephus Maneja et Coquet, Aug. Ord. Alumn. Ipsi Patronus adérit
P. Fr. Raymundus Franco et Cátala, ejusd. Ord. Phil. et Sac Theol.
Prim. Profes. Disput. Locus Parabitur in Reg. Templo S. P. N. Aug.
Barc. diebus I et II Maii an. MDCCLXXXXVIIII. hora IIII post merid.
In gratiam Stud. in Collegio S. Guillelmi die XXX Aprilis hora VIH
matut. Barcinone: Ex Typ. Reg. Francisci Suriá et Burgadá. Superio-
rum Permissu.
4.° de 1 h. para la portada y XVIIl págs.
El texto va encabezado con las armas de la Orden. Al final: V'idit Fr. Maginus
Dressayre, Stud. Reg.
El texto se halla dividido en los siguientes capítulos: Üe Dei notitia, et natura.—
Appendix I. De origine Polyteismi seu idolatriae. — Appendix H. De quibusdam
Patribus Antropomorphismi suspectis — De Dei proprietatibus.— De visione Dei.—
Appendix I. De quorundam Patriim erga Dei visibilitatem sententia— Appendix 11.
De Deo in hac mortali vita ab aliquibus viso. — De Dei incomprehensibilitate.— De
plenissima Dei scientia.— Appendix. De cognitione futurorum ordinis supernatura-
lis.— De volúntate Uei, ac providentia.— De Divinis Personis.— Appendix I. De cog-
nitione trium Personarum. -Appendix II. De voce Omoousion.—( Appendix lili, De
fide magni Osii.)— Appendix lll. De commentitio Liberii lapsu.— Appendix V. De
partícula Filioque Constantinopolitano Symbolo adjecta. — De adspectabili mun-
do.—Appendix. De simultanea rerum creatione.— De Angelis. — Appendix. De an-
gelorum perseverantia.— De Hominis creatione, ac vario statu.— De peccato origi-
nali.— Appendix. De peccati originalis natura.— De Divini Verbi incarnatione.— De
humani generis reparatione per Christum. — De particularis redemptione, sive ali-
quorum ad gloriam prsedestinatione. — De impiorum reprobaiione. — De gratia
Christi.— De gratiae necessitate. — De gratiae oeconomia in conversione peccato-
ris.— De communibus divinae gratias auxiliis.
En la misma Biblioteca. -Id. id.
Mañero (Fr. Eleuterio)
De Cubillo del Campo, Burgos, na- mente ha seguido su carrera de pro-
ció el 18 de Abril de 1861 y profesó fesorado, exceptuados dos o tres años
para lego en nuestro colegio de La que la ejerció en el nuevo colegio de
Vid el 20 de Abiil de 1882. Al hacer San Agustín de la calle de Valver-
se cargo la Provincia de Filipinas del de, de Madrid. Pertenece a la Provin-
Real Monasterio de El Escorial en 1885, cía Matritense desde 1895. Actualmen-
se trasladó a este punto, encargándose te se encuentra en Huesca de compañe-
de la enseñanza primaria en el Colé- ro con el limo. Sr. Obispo P. Zacarías
gio de Alfonso XII, donde constante- Martínez Núñez.
1- Compendio de Historia Sagrada para uso de los alumnos de
MAÑERO 117
Primaria del Real Colegio del Escorial. (Antiguo y Nuevo Testamento)
Escorial. Imprenta del Real Colegio. 1890.
12.» de 212 págs.
—Lecciones de Historia Sagrada, por Fr. Eleuterio Mañero, Agustino, Profesor
de primera Enseñanza en el Real Colegio de Alfonso XII (Escorial) San Lorenzo-
Imp. del Real Colegio de Alfonso XII. 1895.-8.° de 192 págs.
— Compendio de Historia Sagrada por... Tercera edición. Con las licencias ne-
cesarias. Madrid. Marceliano Tabarés, impresor. 7 — Trujillos — 7. 1905.-12.° de
398 págs., las 8 últimas de índice.
2. Nociones de Geografía Universal y Particular de España, com-
puestas exclusivamente para los alumnos de Primaria del Real Colegio
del Escorial. San Lorenzo. Impr. del Real Colegio. 1892.
12." de 46 págs.
—Nociones de Geografía adaptadas á la instrucción primaria por Fr. Eleuterio
Mañero Agustino Profesor de primera Enseñanza en el Real Colegio de Alfonso XII
(El Escorial). Con las licencias necesarias. El Escorial. Impr. del Real Colegio de
Alfonso XII. 18%.- 8.° de 68 págs. y 8 mapas, cuatro de ellos plegados.
—Nociones de Geografía por... Tercera edición. Con las licencias necesarias.
Madrid. Imp. Helénica, a cargo de N. Millán, Pasaje de la Alhambra, 3. 1906. -8.° de
100 págs. con 7 mapas.
—Nociones de Geografía por. . Cuarta edición. Con las licencias necesarias. Ma-
drid. Imprenta Helénica, Pasaje de la Alhambra, 3.-8.° de 102 págs. y varios mapas.
Esta no lleva año de edición ni se nos dice tampoco cuál fué.
3. Nociones de Aritmética adaptada á la instrucción primaria por
Fr. Eleuterio Mañero, Agustino, Profesor de primera Enseñanza en el
Real Colegio del Escorial. San Lorenzo Imf>renta del Real Colegio 1894.
8." de 56 págs. de texto.
- Nociones de Aritmética para uso de los niños, por Fr. Eleuterio Mañero, Pro-
fesor de primera Enseñanza en el Real Colegio de Alfonso XII de El Escorial. 2.^ edi-
ción. Con las licencias necesarias. Madrid. Imprenta de los Hijos de M. Ginés Her-
nández. Libertad, 16 duplicado. 1897.-8." de 130 págs. y 2 s. n de índice.
- Nociones de Aritmética, por... 3." edición .. 1905.-8.° de 126 págs. y 2 s. n. de
índice.
—Nociones de Aritmética... 4.* edición .. Madrid Imprenta de Antonio Gómez Iz-
quierdo, Doctor Mata, 3 Tel. 1612. 1909.-8." de 136 págs., II de índice y 1 s. n. de
erratas.
4. Compendio de Gramática castellana para uso de los niños por
Fr. Eleuterio Mañero, Agustino, Profesor de primera Enseñanza en el
Real Colegio de Alfonso XII (El Escorial) Con las licencias necesarias.
El Escorial Impr. del Real Colegio de Alfonso Xll. 1896.
8.° de 92 págs.
— Compendio de Gramática castellana, por... 2.* edición con las licencias necesa-
rias. Madrid. Establecimiento tipográfico a cargo de Ricardo Méndez. 7, calle de
Trujillos, 7.-8." de, 118 págs y 2 s. n. de índice. No lleva año de impresión.
— Compendio de Gramática castellan.^, por .. 3.''' edición. Con las licencias nece-
sarias. Madrid Imprenta Helénica, á cargo de Nicolás Millán Pasaje de la Alham-
bra, 3. 1909.- S° áe \16 págs.
5. Nociones de Geometría para los niños (con más de 60 figuras)
por Fr. Eleuterio Mañero Agustino Profesor de primera enseñanza en
118 MANERU-MANRIQUE
el Real Colegio de Alfonso XII de El Escorial. Primera edición. Con las
licencias necesarias. Madrid. Imp. Helénica, a cargo de N. Millán. Pa-
saje de la Alhambra, 3. 1906.
8.' de 52 págs.
Maneru (Fr. José).
Véase el artículo de Fr. Diego González, pág. 166 del vol. III, donde suena el
nombre del P. Maneru, Lector en Pamplona, como autor o corrector de la composi-
ción poética allí citada.
Manriqae (Fr. Francisco).
Hijo de hábito del convento de Va-
lladolid, al decir del P. San Agustín,
fué religioso de mucha virtud y letras.
No se sabe el año que pasó a Méjico,
de donde fué enviado a Filipinas, apor-
tando a estas islas en 24 de Agosto de
1575. A los pocos días de su llegada a
Manila, en Definitorio privado del 30 se
]e nombró Prior de Otón en sustitución
del P. Rada, }• del mucho fruto que re-
cogió en aquel ministerio, así como en
la próxima isla de Negros, lo testifica
él mismo en carta escrita al P. Vera-
cruz manifestando que en solos tres
meses había bautizado más de setecien-
tos indios. Con motivo de la muerte del
P. Provincial Alonso de Alvarado, se
congregó el Definitorio el 16 de Junio
de 1576, en el que fué elegido Definidor
y Prior de Lubao, siendo reelegido
para este último cargo en el Capítulo
celebrado en 1578, pero estuvo aquí
poco tiempo, pues por muerte del
P. Rada se le confirió el Priorato de Ma-
nila el día 6 de Agosto.
Prior de Candaba en 1580 y de Mani-
la por segunda vez al año siguiente con
el empleo de Definidor, en junta habida
con fecha 23 de Enero de 1582 se deter-
minó que viniera a España con los PP.
Jerónimo Marín, que ya estaba en Mé-
jico, y Juan Pimentel, para «tratar con
S. M. el Rey Ntro. Sr. y si fuera me-
nester con N. Rmo. P. General del
asiento necesario de Ntra. Orden en
esta Provincia de manera que se pue-
da conservar en obstrvancia, según
nuestra profesión, porque según la dis-
posición en que está y la tierra, tene-
mos por muy dificultoso podernos con-
servar en ella*. No se cumplió esta de-
terminación por haber venido a España
el mismo Provincial P. Andrés deAgui-
rre, quedando de Vicario suyo en Fi-
lipinas el P. Manrique. Por este tiem-
po fué honrado con el título de Comi-
sario del Sto. Oficio en Filipinas, sobre
lo cual el Obispo D. Fr. Domingo de
Salazar, en carta de 28 de Septiembre
de 1583, se quejaba al Rey Felipe II
diciéndole que en 5 de Marzo del mismo
año los Inquisidores de Méjico le habían
dirigido una misiva en que se lamentan
de que haya tomado parte en las cosas
de la fe, prohibiéndole inmiscuirse en
esos asuntos en adelante, y «nombrando
Comisario (hablan los Inquisidores)
con la instrucción que requiere al Pa-
dre Fray Francisco Manrique de cuya
prudencia y buena intención nos habe-
mos informado».
En 1584 fué reelegido Prior de Mani-
la y cesó en el cargo de Vicario Pro-
vincial, por lo (}ue se apresuró a cum'
plimentar por sí mismo una orden
recibida de Felipe II, en la que se dis-
ponía que se mandasen religiosos a los
países vecinos a Filipinas con el fin de
recoger cuantos informes se pudiera
acerca de los mismos, y para cuya eje-
cución había enviado al P. Juan de
Montoya (1) con otro compañero a
(1) As( en el libro de Gobierno j-, por su parte, el P. Navarro en la introducción que después se citará:
habla a continuación el P. Navarro de las diñcultades que encontró el P . Montoya para fundar convento en
M«cao, en conformidad con lo que expresa el P. San Agustín en la pág. 423 de la 1.' parte de sus Conqufstai;
MANRIQUE
119
Siam y Macao; mas estos dos Padres
no pudieron cumplir su cometido por-
que la nave que los conducía tuvo que
volver de arribada a Manila. Con direc-
ción a los puntos expresados se embar-
có el P. Manrique en Julio del año
precitado de 1584 en compañía de otro
religioso, pero sufrieron tan fuertes
temporales en la travesía, que después
de veinticinco días de lucha con los ele
mentos fueron a dar a las costas del
Japón. Aquí permanecieron más de
dos meses en trato íntimo con los Reyes
y pueblo de Firando, recogiendo pre-
ciosas observaciones acerca del país y
de sus habitantes que el P. Manrique
comunicó a Felipe II en la carta que
después se citará (1).
De vuelta en Manila debió continuar
desempeñando el priorato hasta Octu-
bre de 1586, en que emprendió de nuevo
su viaje a Macao, a donde aportó el
1.° de Noviembre. Puestos siempre los
ojos en China y como medio necesario
para poder penetrarnuestros religiosos
en este imperio a predicar la religión,
fundó un convento, venciendo serias
contradicciones por parte de los portu
gueses que no podían ver especialmen-
te a los castellanos. A tal punto llega-
ron las dificultades para poder vivir en
Macao queobligarona nuestro religio-
so a partir para España con el fin de
informar personalmente al Rey de los
vejámenes y persecución de que eran
blanco, los religiosos. No pudo conti-
nuar el viaje más que hasta Malaca,
desde donde escribió al Virrey de la
India, y con la respuesta verbal de éste
se volvió a Macao después de más de
seis meses de estancia en aquel punto.
Recibido por la Provincia dicho con-
vento en 1587, fué nombrado Prior del
mismo el P. Manrique, y allí debió de
permanecer hasta el año siguiente en
que, nombrado por cuarta vez Prior de
Manila, regresó al Archipiélago, donde
quizá muriera al poco tiempo, pues su
nombre no aparece más en los libros de
Gobierno de la Provincia.
Veracruz como a Vicario Ge-
1. Cartas-relaciones de Filipinas.
En el códice 43t9 de la sección de Mss. déla Biblioteca Nacional se encuentran
extractadas por el P. Sicardo las siguientes:
Relación que dio Fr. Francisco Manrique al M.
neral.
Carta-relación fechada en Manila el 22 de Mayo de 1576.— Id. de 10 de Julio de
1577. -Id. de 19 de Mayo de 1578 fechada en Lubao.— Id. de 28 de Julio del mismo año
fechada en Manila.
De estas cartas también sacó el P. Sicardo los extractos publicados en la 1^ parte
de las Conquistas. Véanse especialmente las páginas 343 y 355 de esta obra.
2. Con el título Documentos inéditos rejerentes a China y Japón publicó el
P. Eduardo Navarro, precedidas de una larga introducción, dos cartas muy intere-
santes del P. Manrique dirigidas a Felipe II desde Macao. La primera, fechada a 6
de Julio de 1587, es una exposición escrita por el citado Padre y el franciscano P. Mar-
tín Ignacio de Leyóla, y lleva a más de las firmas de los mismos las de los PP. Fran-
cisco Ramos y Gregorio Nogueras, franciscanos, y Diego de Espina, Diego de Espi-
nar y Nicolás de Tolentino, agustinos, y va enderezada a manifestar al Rey las difi-
sin embargo, el P. Manrique dice en su segunda carta que los dos religiosos enviados arribaron a Manila, y
debe de ser lo más cierto, porque supuesta la estancia en Macao por algún tiempo del P. Montoya, el cual lo
más pronto que partiría de Jlanila serla en el mes de Abril ,se ha de creer que permanecía aún en Macao en
Julio, cuando el P. Manrique se embarcó para el mismo punto y con el propio objeto, viaje el de éste segun-
do que no es fácil se propusiera, siguiendo todavía el primero en sus negociaciones en'Macao.
(1) El P. Manrique, en la carta citada, no nombra al religioso que le acompañaba, y sábese que era el Pa-
dre Mateo de Mendoza por la //«síoría di/ /ap<í«, del P. Luis de Guzraán, tomo II, pág. 663. Supone el Pa-
dre Navarro que elP. Manrique estuvo en Japón hasta el 1." de Noviembre de 15S6, fecha de su arribo
a Macao, y aunque no nos dice en su carta que volviera a Manila, manifiesta claramente que su estancia en
aquel imperio fué de dos meses largos solamente.
120 MANRIQUE
cultades y oposiciones que encontraban en aquella colonia para establecerse. La se-
gunda es una relación muy extensa fechada el 1 de Marzo de 1588 en la que refiere el
P. Manrique su estancia en el Japón, con lo más notable que allí pudo ver y observar,
la buena acogida que tuvo por el Rey de Firando y deseos y propósitos de éste de ha-
cerse cristiano y subdito de España; habla de una visita que hizo a Cantón dando in-
teresantes noticias acerca de esta ciudad, de su viaje a Malaca y de las buenas cuali-
dades que adornaban a su Obispo, y, finalmente, repite las dificultades con que tenía
que luchar en Macao por la aversión tan grande que demostraban los portugueses
contra todo lo español. En uno y otro documento resalta la nota que tan poco favor
hace a los jesuítas, los cuales trabajaban cuanto podían para que ninguna otra Cor-
poración entrara a predicar el Evangelio en el Japón y China. Véanse los dos docu-
mentos expresados en el tomo Vil de la revista España y América, en el segundo de
los cuales hace referencia el P. Manrique a otras dos cartas que había dirigido a
Felipe II.
Los PP. P5rez y Güemes, por error o descuido, como quiera calificarse,
atribuyeron en su obra, pág. 610, la publicación de estas cartas a D. Carlos Jiro.énez-
Placer, Archivero del de Indias de Sevilla, sin fijarse en la extensa introducción sus-
crita por el P. Eduardo Navarro que fué quien las sacó a luz, pues el Archivero no
hace sino firmar como se acostumbra con cuantos documentos se copian en el Archi-
vo. Repitióla publicación de la carta de 6 de Julio de 1587 el P. Paulino Díaz en el
Arcliivo histórico Hispano Agustiniano, vol. II, pág. 407, y mucho después la inser-
tó el P. Lorenzo Pérez en el Archivo Ibero- Americano,\ ,AQ^, ignorando que había sido
publicada por el P. Díaz y haciéndose eco del error de los PP. Pérez y Güemes, no
obstante constarle de cierto que al P. Navarro se debía la publicación (1). También el
P. Pastells, en nota al P. Colín, pág. -106 del tomo I, dio a conocer un fragmento de
dicha carta.
En un memorial del P. Francisco de Ortega dirigido a Felipe II en 1594, se
cita la carta del P. Manrique en que se exponen las buenas disposiciones del Rey de
Firando para recibir nuestra fe y entrar en relaciones con el monarca español. De-
cimos la carta, porque parécenos que el P. Ortega no a otra se refiere que a la segun-
da de que venimos tratando. - V. la Revista Agustiuiana, vol. II, pág. 260.
3. Aparte los muchos informes qu^ dio, especialmente sobre jurisdicción y pri-
vilegios de los regulares motivados por las graves cuestiones suscitadas por el nue-
vo Obispo de Manila D. Fr. Domingo de Salazar, y de que habla en varios pasajes el
P. San Agustín, escribió algunas disertaciones para el primer sínodo celebrado en
Manila^ del que fué teólogo consultor.
—Conquistas, págs. 309 y sigs. de la 1." Parte.— P. Gano, pág. 13.— P. Jorde, pág. 16.
Manrique (limo. D. Fr. f^edro).
Nació en Ñapóles, de los Condes de nio Velázquez, segiín el libro segundo
Puñonrosiro D- Jerónimo Piñeiro y de profesiones del citado convento (2).
Dña. Francisca Manrique, y vistió el Fué Predicador mayor de San Felipe el
hábito agustiniano en el convento de Real, de Madrid, Prior del convento de
Talavera, profesando en el mismo a 9 Toledo en 1.588 y el primer Agustino
de Julio de 1570, en manos del P. Anto- español nombrado Asistente General
(1) Duélenos muy de veras tener que citar al P. Lorenzo Pérez, cuyo desafecto a los Agustinos nopuede
disimular, hablando de ellos y de sus cosas en no pocos casos con desdén y en tonos despectivos, hasta el
punto de llamarle la atención un hermano suyo en la Reviila de Estudios Franciscanos al tratar del Padre
González de Mendoza.
(3) Esta alegación es del P. Andrés de San Nicolás y no deja de extrañar cómo habiendo sido fundado
el convento de Talavera por el Bto. Orozco en 1566, cuatro años después hubiera ya alU segundo libro de
profesiones. Con la única excepción, además, del historiador descalzo, los biógrafos del P. Manrique escri-
ben que vistió el hábito en el convento expresado, pero que profesó en el de Toledo, donde efectivamente su
profesión no se encuentra.
MANRIQUE 121
de las Provincias de España e Indias 12 de Febrero de IbOl. Felipe III le
por Clemente VIII en 5 de Julio de 1593. nombró Virrey de Cataluña en 1610,
El año siafuiente, a 12 de Diciembre, el gobierno que le duró poco tiempo. Final-
Rmo. P. Andrés de Fivizano le hizo, mente, ascendió a la sede arzobispal de
junto con el P. Gaspar de Saona, Visi- Zaragoza para la cual fué confirmado
tador General de los Agustinos de Es- por Paulo V en 18 de Abril de 1611. En
paña y Portugal (1). Presidió el Capítu- 1614 comenzó, presidido por él, el Con-
lo de la Provincia de Castilla celebrado cilio Provincial, que duró hasta 1.° de
en Dueñas el 20 de Mayo de 1595 y él Marzo de 1615. Este último año a 7 de
mismo salió elegido Provincial confir- Junio falleció y su cadáver fué sepul-
mando la elección el P. General con- tado en la catedral, en la capilla de
fecha 26 de Julio siguiente (.2). También Ntra. Señora de las Nieves, reconstruí-
presidio por su cargo los Capítulos de da y restaurada por su hermana Dña.
los Provincias de Andalucía y Aragón Ana Manrique, Condesa de Puñonros-
celebradosen los meses de Junio y Sep- tro. Los historiadores de Aragón ala-
tiembre del año expresado. ban mucho las virtudes de que estaba
Por muerte de D. Gaspar Púnter, adornado nuestro Arzobispo y de las
Obispo de Tortosa, fué propuesto en cuales dejó grandes recuerdos, sobre
IbOO para sucederle el P. Manrique (3), todo en la ciudad de Zaragoza,
siendo preconizado por Su Santidad en
1. Sermón que predicó el día del entierro del Venerable Padre Fr. Alonso de
Orozco el Ilustrissimo y Reverendissimo Señor D. Fr. Pedro Manrique, Arzobispo y
Virrey de Zaragoza, siendo predicador mayor del Convento de San Felipe de
Madrid.
Publicóse al final de las Confesiones del B. Orozco, edición de Madrid de 1620 y
no sabemos que se haya publicado en otra parte, contra lo apuntado por el P. Cá-
mara en nota a la pág. 245 de su Vida del Beato, donde dice que va también al fin
de la obra de igual título del P. Márquez, pues en ninguno de los ejemplares de este
libro vemos semejante sermón.
2. Era Provincial en 1596 y a él fué debida la impresión de un Sumario de las
indulgencias de ia Archicofradia de la Correa, según puede verse en el núm. 4
(pág. 254 del vol. I de este Ensayo) de la nota bibliográfica del P. Benito de Aste.
Dicho Sumario debió de reimprimirse varias veces y en el mencionado número se
anotan otros detalles sobre el particular.— Véase también la pág. 185 del vol. III.
3. Carta de adhesión del P. Manrique a los defensores de la Concordia, del
P. Molina, dirigida al P. Juan Bautista Plumbino, uno de los miembros de las Con-
gregaciones de Auxiliis.
Debió de escribirla siendo Provincial de la de Castilla y la menciona el P. Már-
quez en una suya dirigida también al mismo destinatorio. — Véase la nota bibliográ-
fica del P. Márquez.
4. En la colección de Sermones Junerales pronunciados en las exequias de Fe-
(I) •!- Dccembiis, 1594. P. Generalis facit Visitatoi es Generales Hispaniae et Lusitaniae M. Petrum
Manrique et M. Gasparem de Saona.» Extractos de los Registros generallcios, por el P. Herrera, pág. 846.
.(2) €26 Julü, I59j. Confirmat (P. Generalis) in Provincialem Castellaa M. Petrum Manrique . » Pág. 847
de dichos extractos.— Por su cargo de Provincial fué comisionado por Felipe H en 6 de Septiembre de 1595
para ejecutar la sentencia recaída con motivo del proceso del famoso Pastelero de Madrigal contra Dfta. Ana
de Austria y otras religiosas del monasterio de esta villa. Publicamos la real cédula de comisión en el Anhi-
vn histórico HispanoAgusttinano, vol. XI, pág. 147.
(31 En Noviembre de 1600 fué propuesto para Obispo de Tortosa. segtin documento existente en la Eraba-
jada espartóla de Roma, e inmediatamente fué aceptado, pues se hizo constar la siguiente nota en los Re-
gistres generalicios: .lü Novembris, 1600. Scribit (P. Generalis) M. Petro Manrique episcopo ecclesise derto-
sanse, quod possit secum ferré dúos vel tre? fratres Ordinis.» Pág. 792 de los extractos del P. Herrera y el
índice analilico de los papeles del siglo XVI de dicha Embajada, por el P. Serrano, pág. 48.
122 MANRIQUE
lipe II, recogidos y publicados por Juan Iñiguez de Lequerica, Madrid, 1599, se lee
lo siguiente: «Aquí falta el Sermón que predicó el P. Maestro fray Pedro Manri-
que, Provincial de San Agustín, en las Descalzas de Madrid, á la Magestad de la
Emperatriz. Pero no ha sido posible haberle (aunque lo he procurado con toda dili-
gencia) para copiarle, é imprimirle; hora sea por la mucha humildad del Autor
(que, cierto, es tan gran Religioso como Letrado), y hora sea por quererle él acom-
pañar de otras cosas y trabajos suyos (si tiene propósito de imprimirlos). Si algu-
no le echare de menos en este libro, no culpe mi poca diligencia.»
5. Respuesta á algunos capítulos de los Advertimientos que se embiaron á los
perlados y redactó el licenciado Saganta. Original, ñrmada por el Arzobispo de Va-
lencia (Ribera), los Obispos de Segorbe (Figueroa), Tortosa (Manrique), y Orihuela,
y por el Ldo. Gregorio de Miranda.— En el British Museum, Eg. 1832, f. 122.
Trata de los moriscos del reino de Valencia. Gayangos, 11-192.
b. Concilio provincial celebrado en Zaragoza.
Conseguidos los despachos necesarios por parte de Felipe III quien concedió to-
das las facilidades para que concurrieran los sufragáneos y demás personajes lla-
mados a tomar parte en el Concilio, le convocó el limo. Manrique celebrando la pri-
mera sesión el 1." de Noviembre de 1614 y concluyendo con la última de 1.° de Mar-
zo de 1615. Blasco de Lanuza atestigua que el Arzobispo iba a publicar muy presto
el libro que contenía las decisiones del Concilio, pero como su muerte ocurrió tan
pronto, los propósitos del Prelado no pudieron cumplirse. cEra obra de sus manos,
concluye aquel historiador, y de sus grandes cuidados, y por esa causa y por su mu-
cho celo y cristiandad quiso llevar adelante los decretos del Concilio, como era jus-
to.»—Véase Historias eclesiásticas y seculares de Aragón, págs. 432 y sigs. del
tomo II. — Parece existir el manuscrito de dicho Concilio en el centro que vamos
a indicar.
7. Papeles relacionados con el limo. Manrique que existen en el British Mu-
seum Add. 8692.
a) Relación de la pretensión que tuvo el Arzobispo de Zaragoza (Fr. Pedro
Manrique) de la /orma en que había de predicar el día de la beatificación de la
Madre Teresa de Jesús.
b) No se permitió al Señor Arzobispo de Zaragoza D. Fr. Pedro Manrique
predicar ante su Ex.<' en cadahalso.
c) Concilio Provincial de Aragón (1614).
-Gayangos, 1-380-81. -P. Herrera, .íTís/onrt, págs. 100 y 399 y en su Alphabe-
tum, II, 269. -P. Vidal, II, 341.— P. Jordán, III, l7S.-Bistoria general de los padres
Descalzos, I, IbA.—Eretni sacra, II, 9)1.— Biografía eclesiástica, XXV, 1048.
Manrique (Fr. Pedro).
El P. Vidal le dedica la siguiente PedroManrique de Novia. Debió de ser
nota: «Fr. Pedro Manrique, natural de destinado al convento de Valladolld
Bilbao, hijo de Aparicio de Ugarte y de muy pronto, pues consta que aquí
Dña. María de Arana, profesó en el aprobó un curso de Artes en 1604 y
convento de Salamanca a 17 de Marzo continuó estudiando los restantes, in-
de 1602. En adelante se pasó a los Des- corporándolesen la Universidad ile Sa-
calzos del Seráfico Padre San Francis- lamanca con alguno más de Teología
co y fué Provincial de la Cantabria; con los cuales se presentó a votar en
que este nuestro convento no sólo para las oposiciones a la cátedra de Víspe-
casi toda la Religión ha sido fecundo ras de Teología ganada por el P. Már-
seminario de Prelados y hombres ilus- quez en 1607. Qué cargos u oficios
tres, sino para otras muchas.» La mis- desempeñó después dentro de su Pro
ma nota biográfica consigna el P. He- vincia no lo hemos podido averiguar,
rrera, llamando a nuestro religioso Fr. así como tampoco la fecha de su trán-
MANRIQUE 123
sito a los PP. Franciscanos que no pág. 32 de vol. III, y en el Capítulo de
consta en nuestros autores. En 163h 1638 salió electo en Visitador de la Pro-
aun suena un Fr. Pedro Manrique en la vincia de Castilla, ¿pero no se tratará
consulta celebrada en San Felipe el de otro religioso del mismo nombre?
Real de que se hace mérito en nota a la
Escribió sobre la Inmaculada Concepción, según Alva y Astorga, col. 1172, donde
se le dedica el artículo correspondiente. Dícese del P. Manrique que fué franciscano
y se alega como fuente de noticias al P. Antonio Daza, lib. 6, foj. 52, sin mencionar la
obra a que responde esta cita, que suponemos será Tesoro de la Inmaculada Con-
cepción, manuscrita, que conservaba en su poder dicho P. Alva y Astorga. A este au-
tor copia el P. Juan de San Antonio en su Biblioíheca Universa Franciscana, sin
añadir más detalles ni dato alguno biográfico del autor.- Véase la obra citada, pági-
na 458 del tomo II. - Nicolás Antonio, II, 212-P. Vidal, II, 11.— P. Herrera, Historia,
pág. 406.
Por lo que pueda contribuir para la biografía del P. Manrique, vamos a publicar
el extracto de un papel que se encuentra entre los pertenecientes al convento de Sa-
lamanca.
Aparicio de Ugarte, Caballero del hábito de Santiago, tuvo un hijo llamado tam-
bién Aparicio de Ugarte, el cual profesó en este convento (de Salamanca) y se llamó
en la Religión Fr, Pedro Manrique. Dicho convento tuvo un pleito, representando a
Fr. Pedro, con D. Bartolomé de Arbolancha y otros sobre un mayorazgo fundado por
el padre de nuestro religioso. Al final del cuaderno donde se hallan copiadas cláusulas
testamentarias y otros documentos pertinentes al mayorazgo, se halla un interroga-
torio por el cual habían de ser examinados los testigos; reproducimos solamente algu-
nas de las preguntas, las que más nos pueden interesar.
Primeramente, por el conocimiento de las partes y si conocen a Fr. Aparicio de
Ugarte que por otro nombre se ha llamado Fr. Pedro Manrique.
ítem si saben que el dicho Fr. Pedro Manrique es hijo legítimo y único varón de
Aparicio de Ugarte y de dofla Mayor Manrique de Arana, su mujer, difuntos, los cua-
les estando casados le hubieron legítimamente y procrearon y reconocieron por tal,
y ello es público y notorio.
ítem si saben que el dicho Fr. Pedro Manrique tomó el hábito y profesó en el
convento de San Agustín de Salamanca en la dicha religión y siendo fraile profeso en
ella, murió el dicho Aparicio de Ugarte, su padre, poseedor que fué de dicho mayo-
razgo dejando por hijo varón único al dicho Fr. Pedro Manrique.
ítem si saben que luego que murió el dicho Aparicio de Ugarte el dicho Convento
de San Agustín de Salamanca puso pleito sobre el dicho mayorazgo, etc., etc.
ítem si saben que al presente el dicho Fr. Pedro Manrique está en la Religión de
San Francisco, pasó a ella de la de San Agustín muchos aflos después que murió el
dicho su padre y que se había tratado del dicho pleito, y han oído y entendido que el
dicho Fr. Pedro Manrique pasó a la dicha Religión pendiente el dicho pleito por per-
suasiones e importunaciones de la dicha doña Juana Francisca de Ugarte, su herma-
na, y del Vehedor general Ortuño de Ugarte, su, cuñado, y con muchas promesas que
le hicieron, por defraudar al dicho colegio (convento) y esto es público y notorio.
Está firmado por el Ldo. Echavarri y no lleva fecha ninguna.
Manrique (Fr. Pedro).
Fué nombrado Visitador de la Provincia del Reino de Nueva Granada (Colom-
bia) y en 10 de Agosto de 1621 dio unas ordenansas muy favorables a apagar los
disgustos de los descalzos. Así se lee en la Historia general de éstos, pág. 132 del
tomo II. El tal nombramiento procedió del Rmo. P. General Nicolás de Santángelo y
data de 1618, según se hace constar en el índice de los papeles del archivo del con-
venio agustiniano de Bogotá, donde, con referencia al año expresado, dícese que
124 MANRlgUE
existía un documento instituyendo al P. Mtro. Fr. Pedro Manrique por Visitador y
Reformador de las Provincias del Nuevo Reino de Granada y de Quito.
Este P, Manrique no fué el biografiado en el artículo anterior, porque si se tra-
tara del mismo no le hubiera omitido el P. Vidal al contarnos que durante el trie-
nio 1618-1621 fueron nombrados Visitadores de las Provincias de Méjico y Perú res-
pectivamente los PP. Francisco Guiral y Pedro de la Madrid, hijos del convento de
Salamanca, pues por este concepto hubiera mencionado también al P. Manrique.
Supuesto, por lo tanto, que se trata de otro Padre del mismo nombre, apuntamos la
siguiente nota correspondiente a un hijo de hábito del convento de Córdoba, que
dice así: «Fr. Pedro Manrique, hijo de Luis Manrique y Dominga de Bartura, veci
nos de Bacayo (¿Baquio en Vizcaya?), de la diócesis de Calahorra, profesó en el
convento de Córdoba a 26 de Marzo de 1588 en manos del P. Prior Fr. Hernando de
Saavedra.» Por la edad que debía contar en 1618 no es improbable se le confiase una
comisión semejante. Dicho sea, sin embargo, todo esto a título de información por
sernos desconocidos otros datos sobre el religioso cuyo nombre encabeza este ar-
tículo.
Manrique (Fr. Sebastián).
Natural de Oporto e hijo de hábito misiones y de la Orden, aprovechando
del convento de Goa, en la India Orien- su estancia en aquella capital para im-
tal, donde profesó en 1604. En 1628 el primir la obra que luego se describirá.
Provincial le envió de Misionero a Ben- También fué nombrado Definidor para
gala y allí trabajó por espacio de trece el Capítulo general. Tratando de veí-
anos, con mucho fruto. Recorrió todos ver en 1669 al punto de partida, hizo
los reinos de aquel golfo y llegó hasta el viaje hasta Londres, pero en esta
Filipinas por Sumatra, Java y Borneo, ciudad tuvo la desgracia de ser asesi-
Después, en 1642, fué enviado a Roma, nado por el criado que le acompañaba,
comisionado por su Provincia, al obje- movido éste porel deseo, segiin parece,
to de gestionar algunos asuntos de las de robarle.
Itinerario | de las Missiones | que hizo el Padre | F. Sebastian
Manriqve | Religioso Ereniita de S. Agustin | Missionario Apostólico
treze años en varias Missiones | del India Oriental, ! Y al presente Pro-
curador, y Diffinidor General de su Prouincia | de Portugal en esta
Corte de Roma. | Con vna Summaria Relación del Grande, y Opulento
Imperio del Emperador | Xa-ziaban Corrombo Gran Mogol, y de otros
Reys Infieles, en cuios | Reynos assisten los Religiosos de S. Agus-
tín. 1 Al Eminentiss. Señor, el Señor | Cardenal Pallotto | Protector de
la Religión Agustiniana. | Con privilegio. (Adornos tipogrdfícos) En
Roma, Por Francisco Caballo, | MDCXLIX. | Con licencia de los Su-
periores.
4." may. de 6 hs. s. n. -f 476 págs.
Port. a dos tintas y la v. en bl.— Dedicatoria suscrita por el autor.— Aprobación
(en latín) del P. Asistente General Celestino Bruno por comisión del Rmo. P. Vica-
rio General Salvador Severino Fabrianense. Roma, 25 de Febrero de 1649.— Id. del
P. Martín Blas de Ricarte, también Asistente General. -Id. 23 de id —Lie. del Rmo.
P. Vicario. — Imprimatur del Vicario General de Roma, — Cens. (en latín) del P. Fe-
lipe de Jesús, fechada en el convento de San Carlos de Roma a 27 de Septiembre
de 1648.— Lie. del Mtro. del Sacro Palacio. — índice de cosas notables. Erratas.—
Protesta. -Texto, a dos columnas.— Tabla de los capítulos.
En la dedicatoria muestra el autor su gratitud al Cardenal con cuya protección
MANRIQUE 125
había conseguido negociar en Roma favorablemente todos los asuntos a él enco-
mendados por su Provincia.
Al comienzo del capítulo primero del texto manifiesta el P. Manrique que, no
obstante las instancias de sus amigos para que publicara sus misiones y viajes, no
se determinó hacerlo hasta que llegaron a sus manos algunas relaciones modernas
con las cuales se proponía garantizar la verdad de sus narraciones; pero no cita a
sus autores.
Estando nuestro autor en Cochín fué nombrado misionero de Bengala por el
P. Luis Coutinho y comenzó sus viajes el día 6 de Mayo de 1628, refiriendo detalla-
damente cuanto pudo observar de notable en las ciudades y lugares por donde
pasó; habla largamente de sus habitantes, costumbres y ritos, y, en fin, de las peri-
pecias que le sucedieron en su itinerario marítimo y terrestre. Trae también noti-
cias aprovechables de las misiones agustinianas en la India, de las conversiones con-
seguidas en muchos puntos por los trabajos de nuestros misioneros portugueses y
algo de historia del establecimiento de las misiones. Después de algunos años de
viajes y ejercicio de su ministerio en Bengala, quiso ir al Japón y emprendió su de-
rrota por las regiones transgangéticas, Pegú y Cochinchina; las tempestades le
llevaron a Malaca, de donde le fué forzoso arribar a Filipinas, y después de tocar
en Calamianes aportó a Cavite el 5 de Septiembre de 1637. Descansó algunos días,
siendo atendido por los PP. Agustinos descalzos; dirigióse luego a Manila, encon-
trando de ministro en Parañaque al P. Seb istián del Río, y en Manila, de Provin-
cial, al P. Ramírez de Arellano, a quien dio la obediencia. Cuenta sumariamente la
conquista de Filipinas, expediciones de Magallanes y Legazpi y PP. Agustinos que
al segundo acompañaban; origen del Sto. Niño procedente de la expedición de Ma-
gallanes; naufragio del P. Herrera con 39 misioneros que le acompañaban al entrar
en Cebú, adonde llegó y dio la noticia el indio que se salvó, único superviviente de la
catástrofe. Parece que el P. Manrique se propuso por guía de su relación de Filipi-
nas al P. González de Mendoza en su Historia de China, reproduciendo alguna de
las inexactitudes de éste, como es la de los 39 misioneros náufragos. Siete meses es-
tuvo en las islas el P. Manrique y cuando se disponía a ir al Japón junto con el P. Pe-
dro de Quesada, sobrevinieron dificultades por la persecución tan encarnizada allí
entonces contra los cristianos, y tuvo que dirigirse a Macao, retrocediendo luego
por la Indo-China hasta la India. Una vez en Goa, y con el nombramiento de Procu-
rador y el de Definidor General que le dio la Provincia de la India Oriental, se vino a
Europa por Persia, Arabia, etc., llegando embarcado a Malta, desde donde partió
para Roma, en cumplimiento de la misión que allí se le había confiado, y último tér-
mino de su Itinerario en 1643.
Hemos referido sumarísimamente los viajes del P. Manrique, pues otra cosa no
es posible, y nada decimos de sus trabajos desde que salió de Cochín en 1628. Huel-
ga consignar que es obra curiosísima, por las relaciones que contiene de aquellos
países y pueblos. Serrano y Sanz dice del P. Manrique que «describe con bastante
fidelidad la religión y costumbres de los brachmanes, cuyos ritos le extrañaban.»
Lástima grande que sea tan cierto el juicio de la obra que vemos en Pinelo- Barcia,
donde se dice que el Itinerario está escrito «en mal castellano y peor impreso», pues
efectivamente se necesita mucha fuerza de voluntad para leerle: el castellano es
desastroso, a lo que se añade la ignorancia de esta lengua por los tipógrafos italia-
nos, los cuales sacaron una impresión plagadísima de erratas. No faltan también
autores que achacan a nuestro viajero errores geográficos e históricos.
El ejemplar descrito existe en la Nacional, B. A. G.-394, y también existía ejem-
plar en San Felipe el Real, según el índice de su Biblioteca, pág. 194.
—Itinerario \ délas Missiones | del India Oriental | Que hizo el P. Maestro Fra
Sebastian Manrique Religioso | Eremita de S. Agustín | Missionario Apostólico
trese años en varias Missiones I delta dicha India. \ Y al presente Prefecto Apos-
tólico de la Mission Calaminense | especialmente delegado por la Santidad de In-
126 MANRIQUE DE LARA-MANSILLA
no- I centio X. nuestro Señor. | Procurador, y Diffinidor General della Provincia
Au- I gustiniana de Portugal en esta Curia de Roma. I Con vna Sumni jria Relación
del Grande y Opulento Imperio del Emperador \ Xa-siaban Corrombo Gran Mo-
gol y de otros Reis Infieles en cuios | Reynos assisten los Religiosos de S. Agus-
tín. I Al Eminentiss. Señor | Cardenal Pallotto \ Protector de la Religión Augusti-
niana. I Con privilegio [Armas del Cardenal) In Roma A la instancia de Guillermo
Halle sub signo | Salamandras Regie. M. DC. LUÍ. | Con licencia dj los Superiores.
Es la misma edición de 1d48, habiéndose reimpreso solamente de los prelimina-
res la hoja de portada, la de la protesta y erratas, añadiéndose la de un niotu pro-
prio de Inocencio X, de 11 de M.irzo de 1649, que no es otra cosa que la licencia
para la impresión con privilegio por diez años a favor del autor. Adviértese que
este motu proprio, aunque no le lleva el ejemplar antes reseñado de 1649, le falta
accidentalmente, puesto que Medina hace constar ese detalle en la descripción de
otro ejemplar de la misma impresión. En resumen: ¡a obra del P. Manrique no se
reeditó en 1653, y al ponerla de nuevo a la venta se introdujeron las modificaciones
indicadas.
Bibl. Nacional, B-U. 3003.
—Véase especialmente Medina, Bibliografía española de Filipinas, núms. 169
y 177, donde se echarán de ver algunas variantes en las portadas y descripciones
cotejándolas con las nuestras.— Barbosa Machado, III, 692.— Pinelo-Barcia, cois. 43,
91 y 363. -Nicolás Antonio, II, 282.-Brunet, III, 1373.-Ternaux-Compans, núms. 1720
y 1796. — P. Ossinger, pág. 539, donde se dice que el Itinerario fué publicado en por-
tugués (!).— García Peres, pág. 348, copia los títulos de Pinelo-Barcia sin procurar
identificarlos.
Manrique de Lara (Fr. García).
Floreció en el convento de Sevilla y aunque se ignora su patria, hay grandes in-
dicios de haber sido la ciudad mencionada. Fué religioso muy erudito, Maestro en
la Orden y Doctor de la Universidad literaria de Sevilla, en donde fué opositor a sus
cátedras. Falleció en dicho convento a fines de Octubre de 1736.
1. Escribió en 1705 una docta carta en que se propone probar ser más antigua la
Orden de San Agustín que la de San Benito, la cual dirigió al P. Fr. Pedro López Te-
norio, monje benedictino, contestándole a la que le había remitido defendiendo lo
contrario de resultas de cierta conversación que habían tenido sobre el mismo asunto
en el convento de San Leandro de Sevilla. Existe copia de la expresada carta en la
Biblioteca de San Acacio, firmada por el autor.— Montero de Espinosa, pág. 157.
2. Sermón de la invención del cuerpo de N. P. S. Agustín. —Impreso del cual se
consigna esta nota en el índice de San Felipe el Real, pág. 194.
Mansilla (Fr. Francisco).
Fué natural de Córdoba, hijo de debió de renunciar o a lo menos hacer
Francisco Gómez y Catalina Gómez, y los posibles por dejarle, lo mismo que
profesó en el convento de dicha ciudad otros que le pudiera conferir la Orden,
el 13 de Mayo de 1548. Acompañó en pues con fecha 29 de Abril de 1575 le
1568 al P. Rodrigo de Solís cuando éste manifestaba, en carta, el P. General lo
pasó a reformar la Provincia de Ara- penoso que le era absolverle de los ofi-
gón. Fué elegido primer Provincial de cios de la Provincia (1), por la escasez
laObservancia en Aragónen el Capítu- de personal; por esto el P. Mansilla
lo de 1571; después, en el de 1574, Prior continuó en su puesto hasta cumplir
del Convento de Barcelona, cargo que el trienio. Pasó de Prior al convento de
(1) El P. General consignó la siguiente nota en su Registro: «2'J Aprilis, 1575 Priori Barchinonensi
Fr. Francisco Mansilla scripsimus nos ob penuriara fratrum ¡egre illum absolvere ab oneribus Ordinis et
cura animarum exercenda.» P. Herrera, extractos, pág. 718.
MANSO 127
Zaragoza' en 1577 y en 1580 al de Va- Agosto del año expresado se lo conce-
lencia. Hizo muchas obras en los con- dio declarándole libre de los cargos de
ventos que gobernó y entre ellas me- Vicario General y Reformador (2). Se-
recen citarse las sillerías de los coros gún carta del P. Hernando de Peralta
altos de Barcelona y Zaragoza. datada en Antequera a 29 de Mayo de
Por muerte del P. Solís fué nombra- 1584, se encontraba ya en su Provincia
do para sucederle, durante un trienio, nuestro biografiado (3). El P. Jordán
en el cargo de Vicario y Reformador, y elogia mucho la vida y virtudes del
con fecha 14 de Marzo de 1583 recibió P. Mansilla y a él se debió después del
la comisión de presidir el Capítulo pro- P. Solís la grande obra de la reforma
vincial que estaba para celebrarse (1). délos Agustinos de la Provincia de
Cuando tuvo ya nuevo Provincial la Aragón. Falleció en Córdoba, siendo
Provincia de Aragón, el P. Mansilla Prior de su convento, no sabemos er
debió de pedir al P. General que le vol- qué fecha,
viera a Andalucía, porque en 28 de
En una junta de teólogos celebrada en Zaragoza el 8 de Abril de 1579 sobre las
reglas que habían de imprimirse acerca de la lectura de libros prohibidos, aparecen
los PP. Francisco Mansilla, Prior del convento de San Agustín, y Alonso Manuel, de
la misma Orden, los cuales coadyuvaron coa sus trabajos en los acuerdos adoptados
para la impresión de dichas leyes.
Con fecha 6 de Febrero del año expresado de 1579, dio su aprobación de la obra
intitulada Tropheo del oro, por Blasco Pelegrín Catalán, impresa en Zaragoza el
mismo año.
También, en 15 de Noviembre de 1579, aprobó la obra manuscrita de Jerónimo de
Urrea, El victorioso Carlos V.
— P. Herrera Alphabetum, 1-251, y su Historia, pág. 91. -P. Jordán, IIl, 95,
y I, 169.
Manso (Fr. Francisco).
«Calificación del año 1708 a la alegación que escribió en el Perú Fray Francisco
Manso, del Orden de San Agustín, en favor de las Religiones del N. Reino de Gra-
nada.»
índice de las Censuras que de orden del Real y Supremo Consejo déla Santa
Inquisición General han dado los Calificadores, etc., etc. M S. del Archivo Histórico
Nacional.
Manso (Fr. Pedro).
Madrileño, tuvo por padres aD. Pe- Consultas de la fecha, pero debió de
dro Manso Tamariz y Dfta. Leocadia retrasar su ingreso puesto que no pro-
de Tapia y fué admitido en el convento fesó hasta el 4 de Enero de 1685, siendo
de San Felipe el Real el 22 de Septiem- Prior de aquel convento el P. Pedro de
bre de 1682, según se lee en el libro de Moura. Antes de vestir el hábito agus-
(1) «14 Martii, 1583. Facit (P. Generalis) Piaesidem Capituli AiagonisB M. Franciscum Mansilla cujus Vi-
cariatum pro reformatione confirmanda et absolvenda (7) per trieanium durare statuimus>. A esta nota aña-
dió la siguiente el P. Herrera: «Parece que debía de haber muerto el P. Fr. Rodrigo de Solís, Reformador de
Aragón, y que le sucedió el M. Mansilla.. V. la pág. 767 de los extractos mencionados. -Según se puede co-
legir de la primera nota, el nombramiento de Vicario General debía de haberle recibido el P. Mansilla con
anterioridad al 14 de Marro de 1583, pues parece suponerle el P. General al determinar que durase solamen-
te por tres aflos.
(2) <28Augusti, 1583. Electo Provinciali in Aragonia, Fr. Franciscum Mansilla, virum omni laude dig-
num officlo Vicariatus et Reformatoris exoneravlmus,> y que se pueda ir a vivir a Andalucía, añade el P. He-
rrera, pág. 768.
(3) Pág. 1028 de dichos extractos.
128
MANSO
tiniano estudió Súmulas en el Colegio
Imperial de los PP. Jesuítas por Resu-
rrección de 1681. Continuó su carrera
literaria en la Orden y salió tan apro-
vechado, que la Provincia de Castilla
le envió por actuante de unas conclu-
siones teológicas al Capítulo General
que se celebró en Roma el 1693, orde-
nándose entonces de sacerdote en la
capital del orbe Católico.
De regreso en España fué nombrado
Lector de Artes en el convento de Va-
lladolid, donde las explicó a ios PP.
Matías Terán y José Aguilera, entre
otros, y terminado un curso de tres
años pasó a la Universidad de Sala-
manca, designado para oponerse a sus
cátedras por la Provincia de Castilla
en el Capítulo celebrado en 1697. En
Julio de este mismo año se opuso por
primera vez a la cátedra de Físicos. El
año siguiente se graduó de Maestro en
la de Salamanca a 26 de Mayo, por la
que era ya Licenciado desde 6 de No-
viembre de 1697. Obtuvo la cátedra de
Regencia de Artes el 15 de Julio de 1700,
la de propiedad de Lógica Magna en 19
de Abril de 1712, la de San Anselmo
en 15 de Septiembre de 1713, la de Es-
coto en 1.° de Diciembre de 1716, la de
Santo Tomás en 4 de Septiembre de
1717, la de Durando en 30 de Junio de
I722,y finalmente, la de Filosofía moral
en 29 de Octubre de 1725. En 1727 pre-
tendió la jubilación en esta cátedra ale-
gando los muchos años que llevaba de
profesorado, los servicios prestados a
aquel centro, las obras publicadas y sus
achaques que le impedían continuar en
Salamanca; pero la Universidad no ac-
cedió a una petición tan justificada,
valiéndose algunos de sus comprofeso-
res déla ocasión que se les ofrecía para
demostrar sus sentimientos poco lau-
dables hacia nuestro catedrático (1).
Este, al ver que su demanda no había
sido acogida favorablemente, ni siquie-
ra dio lugar a que la Universidad res-
pondiese enviando al Consejo la infor-
mación que se solicitaba: retiró su pe-
tición porque de ninguna manera podía
avenirse ya a aceptar una gracia que
no procedía de la libre voluntad de to-
dos los claustrales, y para él bastaba
que uno solo no se mostrase propicio a
sus deseos. Con motivo de la discusión
entablada en el Claustro para conferir
la propuesta del P. Manso, el P. Matías
Terán, conociendo la contrariedad de
algunos, indicó la idea de nombrarle
cronista de la Universidad, llenando
así una necesidad reconocida por to-
dos; por este medio pensaba atraer me-
jor los votos de los contradictores y
conseguir indirectamente libertar al
P. Manso de la sujeción a que le obli-
gaban el desempeño de la cátedra y
los deberes inherentes al profesorado.
Tampoco una proposición tan razona-
ble tuvo eco en la opinión de los claus-
trales, no mereciendo más que !a apro-
bación de algunos. No es extraño, pues,
que el P. Manso, sentido del proceder
que con él se observaba, terminase por
renunciar la cátedra (2) retirándose al
colegio de Dña. María de Aragón, de
Madrid, donde fué más provechoso
para la Orden por las obras que allí
imprimió.
Del aprecio en que sus hermanos de
hábito tenían sus cualidades de saber,
virtud y gobierno, son buena prueba
los múltiples cargos que desempeñó ya
desde muy joven. En 1703 fué nombra-
do Prior del convento de Salamanca y
dos años después, con título de Defini-
dor general por la Provincia de Casti-
lla, asistió al Capítulo general celebra-
(1) Más adelante se apuntarán más datos sobre esta cuestión .
(2) No hemos averiguado la fecha de la renuncia de la cátedra. Esperabé Arteaga, en su Historia dt
la Universidad de Salamanca, II, 642, le pone por catedrático en los afios 17251728; pero su sucesor, el P. Ma-
laqufas Mayorga, bernardo, no figura hasta el 1729, a 12 de Febrero, fecha de la toma de poseiión. El P. Ma-
yorga regentó poco tiempo esta cátedra, pues el 16 de Mayo ascendió a la de Biblia.
MANSO
129
do en Roma a 30 de Mayo de 1705.
Después fué elegido Definidor provin-
cial en 1706 y Prior de Salamanca por
segunda vez en 1715, renunciando este
segundo empleo a fin de año. Obtuvo
los votos para Provincial en el Capítu-
lo de 1724 y concluido el trienio, pasó
de Rector en 1727 al colegio de Doña
María de Aragón (1), honrándole la
Provincia con un puesto de tanta con-
sideración en Madrid, cuando la Uni"
versidad de Salamanca, en la que ha-
bía gastado su salud y energías, co-
rrespondía a sus justos deseos de jubi-
larse con tanta falta de generosidad.
Volvió a ser elegido Definidor en el
Capítulo de 1730 y por segunda vez
era Rector del colegio expresado en
1733.
Pero mayor honor que el que podían
proporcionarle tan repetidos empleos,
el magisterio ejercido con tanto luci
miento en la Universidad salmantina
y la fama literaria que entre los sabios
se había conquistado por sus obras fi-
losóficas y teológicas, fué el de sus
virtudes tan encomiadas por sus bió-
grafos y el panegirista encargado a su
muerte de la oración fúnebre en las
exequias de Salamanca. De esas virtu-
des se refieren pruebas y hechos que
elevan al P. Manso a una altura envi-
diable entre sus contemporáneos, e in-
Por muerte del Dr. D. Antonio Serrano, catedrático de Escritura en la Universi-
dad salmantina, hubo oposiciones a dicha cátedra y la consiguió por una real provi-
sión D. Julián Domínguez, canónigo lectoral de la Metropolitana de Toledo; tomó po-
sesión el 29 de Octubre de 1725. El P. Manso se presentó igualmente a oposiciones y
también por real cédula le fué concedida la cátedra de Filosofía moral, de la cual se
posesionó el citado día 29 de Octubre. El 24 de Agosto le habían sido señalados los
puntos que debía leer de oposición, y concluidos los actos literarios de todos los opo-
sitores, se enviaron al Consejo las hojas de méritos, como de costumbre. La del Padre
Manso está concebida en estos términos:
«M. Fr. Pedro Manso, Provincial del Orden de S. Agustín; de Escuela Thomista,
Cathedratico de Durando, inmediata a la de Filosofía moral, y lo fué de Santo Tho-
mas y lo fue de Escoto y San Anselmo desde quince de Septiembre de setecientos y
dudablemente nos dejó muchos ejem-
plos que imitar, sobre todo de su hu-
mildad y de la paciencia acrisolada
con que sobrellevó las persecuciones
suscitadas contra él por sus opiniones
y doctrinas en materias muy católicas
pero muy controvertidas en aquel tiem-
po. Por más empeño que pusieron sus
adversarios en denunciarle por nova-
dor, no consiguieron sino poner más
de relieve sus talentos sobresalientes
y sus excelsas cualidades para la polé-
mica y defensa de las verdades de la
religión. Reconociéndolo así el gobier-
no de S. M. y deseando premiar sus tra-
bajos con una recompensa adecuada,
le propuso para el obispado de Orense,
sobre lo cual y el fin que tuvo el bio-
grafiado se expresa el P. Flórez con
estas palabras: «Los méritos de] R. P.
M. Fr, Pedro Manso, del Orden de San
Agustín, Catedrático de Filosofía Mo-
ral en la Universidad de Salamanca, y
Escritor muy conocido por la sutileza
de su ingenio, movieron a la Real Cá-
mara de Castilla a consultarle a esta
mitra (de Orense). Pero tardaijdo en
bajar la Consulta y acometiéndole la
liltima enfermedad en el Colegio de
Doña María de Aragón de esta Corte,
falleció allí en 6 de Enero del 1736,
donde yace.»
CD Apuntamos el aflo 1727, fecha de la celebración del Cap(tulo, lin estar seguros de que en esta ocadOn
fuera nombrado Rector, pues sólo consta que lo era en 1729, esto es, dentro del trienio De sus filtlmos cargoi
se hallan indicaciones en las mismas portadas de sus libros. En un trabajo sobre el colegio de Dfla . María de
Aragón, publicado en el Archivo Histórico Hispano- Agustiniano, se apuntaron algunos datos relativos a las
gestiones del P. AviKs a fin de llevar al P. Manso a aquella casa después de raounciar la cátedra en Sala-
manca.—V. la pág. 414, vol. X de la publicación mencionada.
9
130 MANSO
trece, y lo íue de Lógica Magna: tomó posesión en diez y nueve de Abril de setecien-
tos y doce; y lo fue de Regencia de Artes. Recibió el grado de Maestro en Theologla
por Avila, y fue incorporado en esta Universidad en veinte y seis de Mayo de noventa
y ocho y aprobado en la capilla de S. Barbara uemnie discrepante en seis de Noviem-
bre de mil seiscientos y noventa y siete. Ha sido cathedraticode Regencia de Artes,
concluyó la cathedra el año de mil y setecientos. Por certificación del Mro. Juan de
Bargas, Prefecto de los Reales Estudios del Colegio Imperial de Madrid consta que
estudió Súmulas en dicho Colegio por Resurrección del año de ochenta y uno con
que justifica cuarenta y cuatro años de estudios mayores. Tiene veinte y dos años de
Lector con continuo ejercicio. Tiene veinte y nueve años de opositor en Artes y Theo-
logia hablen io comenzado su oposición a Artes año de seiscientos y noventa y seis.
Tiene diez y ocho lecciones, las cinco a cathedras de Regencia; tres a las de Artes de
Propiedad, otra a la de Theologia moral, otra a la de S. Anselmo, otra a la de Es?oto,
otra en la capilla de S. Bárbara, otra a Lógica, otra a la de Vísperas, y Escritura; y a
la de Prima no leyó por enfermo, dio certificación jurada y leyó a la de S. Thomas y
a esta varante. Tiene sustentado el Acto mayor desta Universidad y treinta y tres
de Theologia presididos en Salamanca. Tiene impresos quatro tomos de Artes, todos
en tendencia especial del Beato Cardenal Egidio Romano, ilustrada con doctrinas
de su Maestro Santo Thomas y autoridades del Maestro mayor el gran Padre San
Agustín. Tiene substituciones varias de cathedras por los Maestros de su Casa dictan-
do in scriptis en dichas substituciones.»
1. Conclusiones theologicas Romae propugnatae anno 1693 in Capitulo Generali et
Kegi Carolo Secundo dicatas.
Impresas en Roma el mismo año. Da cuenta el mismo P. Manso de estas conclu-
siones en la dedicatoria de su obra S. .4 Mg^Msímws gratice efficacis efjicacissimus
propugnator, de donde deducimos el titulo de este impreso. Véase más adelante
cuando se trate de dicha obra.
2. CuRsus Philosophicus ad mentem B. Aegidii Romani Doctoris
íundatissimi Augustiniensium, Archiepiscopi Bituricensis, Aquitaniae
Primatis, & S. R. E. Cardinalis illustratam Authoritatibus P. N. Augusti-
ni, & Praeceptoris Angelici. Aucthore R. A. P M. Fr. Petro Manso Au-
gustiniano Provinciae CastelLae in Salmanticensi Academia Sacrae
Theologiae Doct. & Philosophiae Professore: Conventus Salraanticensis
S. P. N. Augustini olim Priore, semel, iterumque Diffinitore Provinciae,
&pro Provincia in Comitiis Generalibus Rómae celebratis. Ad Illvst. et
Rever. D. D. Fr. Franciscum Emmanvelem de Zvñiga, et Sotomayor
Episcopum Civitatensem &c. Tomus Primus. Dialecticam Doctrinalem,
& disputatam, Proemialia Logicae, & Entia rationis complectens. Cor-
diibae: Ex Typ August. Ann. 1709.
4.° de 10 hojas s. n. de preliminares, 296 págs , f 6 s. n. + 429, |- 3 s. n
Port. orí. -V eii bl. - Dedic. - Approbatio R. P. M. Fr. Mathiae Teran, O. E. S.
P. N. Augustini. In Conventu Salmantino die 10 Novembris, 1708 -Lie. Ordinis
Matriii, die 30 Nov., 1708. Fr. Antonias Gómez, Provincialis. Fr. Blasius Patino,
Secr.-Approb. R. P. Fr. Hieronymi Giennensis, Ord. Capuccinorum. Cordubae, Pri-
die Kalendas Aprilis anno 1709.-Lic. Ordinarii. Cordubae, die 2 Maij, 1709. - Approb.
R. P. M. Vincentii Kamirez, S. J. Matriti, 26 Febr. 1709.- Lie. de S. M. .Madrid, 10 de
Marzo de 1709. Tasa. -Errata.— Ad Magistros et Lectores Augustinianos. -Index
quaestionum. - Texto, a dos columnas. Dialecticae Pars Prima (págs. 29o, tiene una
más s. n.).- Index librorum, capitum, etc.— Pro Lógica Magna Proemium —Texto.
Liber primus de proemialibus Logicae (págs. 1-429).— Index librorum, etc.
El padre Teránen su aprobación, entre otras cosas, escribe lo siguiente: «Vidi.in-
MANSO 131
quam, hanc Aegidianam doctrinam iis duobus tomis contentam, quam jam quindecitn
ab hinc annis sub tanti Magistri auspiciis, tanquam ex suis discipulis minimus avide
suxeram in Conventu nostro Vallis-Oletano, cum ibi eam palam dictavit foelix ...Nec
silentio praeterire possnm, quod attinet ad scriptionis genus, quod ita sane mirabile
est, ut non mirum si in nostrum Magistrum omnium ora, omnium oculos teneat defi-
xos. Ita enim doctrinam Aegidianam subtiliter dilucidat, ut non nisi Tomisticam videa-
tur ingenióse defenderé: hic ejus praecipuus finis, seb foeliciter ad nostram ufilita-
tem, Deo sic vélente, consequutus....Jam vero non dubitabis nostrum Aegidianum
Magistrum verum proclamare Tliomistam, nam si illius scripta attente consideres,
nullam invenies quseuioncm, non solum rationibus, et Authoritatibus M. P. N. Au-
gustini, et B. Aegidii Romani fulcitam, sed etiam pluribus, vel saltem aliqua D. Th.
Hac ergo concatenatione, talibusque vinculis suum opus contexit iisdemque solvit
vincula quaestionum. Veré utique sapiens, qui opera sua, non tanquam vasa vitrea
sed plañe áurea, numquamrumpenda ómnibus donat...»
En el prólogo dice el autor haber compuesto su obra estando en Valladolid. «Quae
olim in Vallisoletano Augustiniano Conventu praesius dictavi, nunc evulgaturus, diu
cogitavi, an brevi compendio vel prolixa disputatione id faceré expediret, memor
illius sententias Augustiniana; . » Dato que consignan también sus biógrafos, pero no
el de haberse publicado el Curso filosófico en Valladolid, como equivocadamente es-
cribió un autor y lo ha repetido la novísima Enciclopedia de Espasa.
Cursos Philosophicus... Tomvs Secvndvs. A. tertio usque ad octa-
vum Logicae libros complectens. Cum privilegio Regís. Ann. 1709.
De 4 hojas s. n. y 823 págs. de texto.
Port.— V. en bl.— Tasa.— Errata.— Index libroram, quaestionum, etc. —Texto.
CuRsus Philosophicus... Perillvstri D. D. Joseph Thoraae de Ezpe-
leta et Gari Divi Jacobi Stemmate insignito Ecclesiae Carthaginensis
Canónico, Tribunalis Llerenensis Inquisitori dignissimo. Per R. P. M.
Fr. Antonium de Agvilar Dicatus, in lucemque editus. Tonivs Tertivs.
Complectens librum primum Physicorum & dimidium secundi. Cum de-
bitis licentiis. Cordubae Ex Offic. Aug. Anno 1710.
De 10 hojas s. n. de preliminares, 506 págs. de texto y 5 s. n. de índice.
Port.— V. en bl.-Dedic. por el P. Aguilar.— Approbatio RK. PP. MM. Augusti-
niensium Fr. Caroli de Ayllon et Fr. Petri de Valderrama. Cordubae, 4 Sept. 1710.
—Lie. Ordinis. In nostro Astensi Conventu, die 11 Oct. 17l0. Fr. Franciscus Villa-
ran, Provls. Fr. Franciscus Moreno. Secr. -Cens. R. P. M. Joannis de Herrera a
Escudero, Ord. Carm. Cordubae, 10 Aug. 1710.— Lie. Ordinarii. Cordubae, 30 Aug.
1710.— Approb. R. P. M. Vincentii Ramírez, S. J. Matriti 9 Apr. 1710.— Regís Senatus
lie. Matriti 21 Apr. 1710. -Errata.— Approb. et cens. R. P. M. Ildephonsi Roldan,
Ord. S. Basilii, Matriti, 2 Sept. 1711. — Tasa. — Errata. — Texto. — Index quaestio-
num, etc.
No lleva el nombre del P. Aguilar más que este tomo, pero él fué quien dirigió
la impresión de los tres tomos descritos y la del cuarto. Al trabajo que le daba la
impresión de esta obra debe referirse en las palabras que copiamos del prólogo de
su edición del libro cuarto de las Sentencias de Egidio Romano {V. la pág. 44 del
vol. I); y ciertamente podía lamentarse el P. Aguilar del trabajo abrumador que so-
bre él pesaba, ocupado como estaba en la empresa imponderable de dar a luz en
España la colección más completa de las obras del Doctor Fundadísimo que se ha
publicado, aunque no vio la impresión de todos los tomos por haberle arrebatado la
muerte cuando ya le restaba poco para darla cima.
CüRsus Philosophicus... Tomvs Qvartvs Complectens adimidio se-
132 MANSO
cundí usque ad octavum Physicorum libros. Cum debitis licentiis. Cor-
dubae ex Oífic Augus. Anno Dñi M. DCC. XI.
De 2 hojas s. n., 552 págs. de texto y 4 s. n. de índice.
Port. ■ V. en bl. -Errata. — V. en bl. -Texto.— Index quaestionum etc.
CuRsus Philosophicus... Rev. Patri Magistro Fr. Francisco de Avi-
les Ord. S. P. N. Aug. in Provincia Castellae. Per R. P. Fr. V^incentivm
de Sandoval in Sacra Theologia Magistrum, Majestatis Catholicae
Concionatorem, & nunc in Regali Conventu S. P. N. Aug. Cordubensi
Praesulem, dicatus, in lucemque editus. Tomvs Qvintvs. Compiectens
tres libros de Anim. de General. & Corrupt. Cordubae: Ex Typ. Augus-
tiniana Ann. 1724.
De 8 hojas s. n. de preliminares, más 635 págs. de texto e índices.
Port.— V. en bl.-Dedic. por el P. Sandoval— Judicium RR. PP. MM. Fr. Vin-
centii de Sandoval et Caroli de Ayllon. Cordubae, 10 Oct. 1723. —Lie. Ordinis. In
nostro Portus a Sancta Maria Conventu, 20 Sept. 1723. Fr. Franciscus de Albinar,
Provls. Fr. Joannes Lycardo, Sec— Approb. R. P. M. Fr. Francisci Minguez, Ord.
Min. Cordubae, 30 Nov. 1723.-Lic. Ordinarii. Cordubae, 23 Nov. 1723.-Approb. R.
P. M. Fr. Ilpdephonsi Ruiz, Ord. S. Francisci de Paula. Cordubae, 18 Nov. 1723.
— Priv. del Rey.— Tasa.— Errata.— Texto. — Index quaestionum etc.
El ejemplar descrito existe en la Biblioteca de nuestro convento de Manila.
Valdenebro describe otro incompleto en los núms. 311, 314 y 382, añadiendo al rese-
ñar el tomo III, que el cuarto se imprimió en 1724, lo cual es inexacto; fué el quinto
el impreso en ese año. Roura y Pujol da la nota correspondiente en su Catálogo,
pág. 196 del vol. II, del ejemplar en cinco tomos de la Biblioteca de Mahón. En este
centro existen nada menos que trece volúmenes latinos del P. Manso, es decir, de
casi todas sus obras se guarda ejemplar.
Acerca de esta obra dice el P. Vi Jal: «Muy celebrado es hoy el Curso de Artes,
impreso en cuatro tomos, y éste, no sólo en la substancia, sino a la letra en gran
parte lo formó, dictó y escribió desde los veinticuatro años de edad hasta los vein-
tisiete.» No estuvo en lo cierto al afirmar que consta de cuatro tomos: son cinco los
que componen la obra, según se ha visto, y no nos explicamos cómo en la lista de
las obras del P. Manso da cuenta primero de cuatro tomos y luego por separado ca-
taloga el quinto, como si éste no formara parte del Curso filosófico. Tampoco en
esto estuvieron acertados los redactores de la Enciclopedia de Espasa, no obstante
haber tenido presente al P. San José, el cual cita la obra en estos términos: Cursus
Philosophicus, quinqué tomis in 4." comprehendens, prodiit Cordubae, 1709.
Aquí se debe reproducir la siguiente nota disparatada que Díaz y Pérez dedicó
al P. Manso de quien dice: «Religioso y profesor, nacido en Badajoz en últimos del
siglo XVII. Fué de la Orden de San Francisco, y se dedicó a la enseñanza, escri-
biendo varias obras didácticas, de lasque no se conservan más que la siguiente:
Cursus Philosophicus (Córdoba, 1724).» ¿Qué fuentes de información consultaría
este autor para escribir en tan pocas líneas tantos errores? Este señor Díaz y Pérez
rarísima vez habla a derechas cuando trata de los Agustinos y no se le puede citar
sin sacar a plaza sus dislates; hay necesidad, sin embargo, de darlos a conocer, por
si alguno llegara a tomar en serio sus afirmaciones. Véase el artículo copiado en la
pág. 8, tomo II de su Diccionario.
3. Cow/)?«rfiMw Logicae. Salmanticae, 1715.-4.°
No le concluyó enteramente, dice el P. Vidal, el cual no da otros pormenores de
la obra, ni tampoco hemos logrado verla para describirla con más detalles. En el
índice de San Felipe el Real, pág. 195, se pone el año 1717 para la impresión. He
aquí la nota correspondiente:
MANSO 133
Compendíum Philosophiae, hoc est, Lógica, balmanticae 1717.— 4.*
¿Cuál es la fecha verdadera de la impresión?
4. S. AuGUSTiNUs sui interprcs, et assertor. Dissertatio dogmática
De distinctione naturae innocentis, & lapsae ad mentem vnius Augustini
Contra famosas Jansenii propositiones damnatas. Reflexio appendix
Contra Quesnellianas propositiones, meritissime fulguritas {sic] a San-
ctissimo Domino nostro Clemente XI. Expenduntur discrimina vtrius-
que status naturae innocentis & lapsae, ad mentem Thomistarum, &
Doctorum Societatis, necnon constitutiva adjutorii Quo, & si'ne quo.
Vera, & genuina mens Augustini ab eodem exponitur, & legitima notio
vtriusque adjutorii. Opera, et studio R. P. M. rr. Petri Manso Augusti-
niani, apud Salmanticenses Sacrae Theologiae Doctoris, & post alias
Cathedrae Sancti Thomae Maderatoris, Sacri Augustiniani Conventus
Salmanticensi Prioris, ac Provinciae Castellae Diffinitoris, nec non pro
Provincia in Comitiis Generalibus Romae celebratis. Salmanticae: Ex
Officina Francisci Garcia Onorato & San Miguel. Typographo ejusdem
civitatis 1718.
4." de 10 hs. s. n. de prels., 493 págs, de texto y 12 s. n. de índices.
Port. orí— V. en bl.— Dedicatoria: «Rmo. Patri, ac Magistro nostro sapientissi-
mo Fr. Francisco Mariae Querni, totius Ordinis Erem. S. Augustini Priori meritissi-
me...» suscrita por el autor— Cens. R. P. M. Fr. Michaelis Pérez, Ord. S. Basilii. Sal-
manticae, die 21 Maij anno 1718.— Cens. R. P. M. Fr. Joannis de Arevalo, Ord. Can.
Praemonstratensiqm. Matriti, die 18 Maij anno 1718— Cens. R. P. M. Fr. Emmanue-
lis Sanz, O. S. Aug. apud Salmanticenses Sacrae Theologiae Doctoris et Cathedrae
Philosophiae Moderatoris. Salmanticae, 7 Maij anno 1718. — Lie. Ordinis. Dat. in nos-
tro Conv. Matricalensi die 13 Maij 1718. Fr. Franciscus de Aviles, Provincialis. - Fa-
cultas Ordinarii-— Lie. del Consejo. Madrid, 21 de Mayo de 1718. Errata. Matriti,
die 8 Junij 17l8"-Suma de la tasa.-Ratio operis ad lectorem. Texto, a dos colum-
nas.—Index quaestionum.— Syllabus rerum.
Bibl. del Escorial, en la de nuestro colegio de Valladolid y en otras partes.
5- S. AuGUSTiNus gratiae sufficientis assertor, et vindex Contra
Jansenistas, Quesnellianos, ac novissimos Gratiae sufficientis Osores,
quorum objecta dissolvuntur, & ex Augustini doctrina enervantur, &
conteruntur. Dissertatio dogmática De existentia, quidditate, ac utili-
tate Gratiae sufficientis post Adami peccatum. Synopsis Causae Ques-
nellianae coram Illustriss. Archiepiscopo Mechliniensi Belgii Primate,
invocato etiam auxilio braphii saecularis ac praestito per excellentiss.
Marchionem de Bedmar, tune Belgii Moderatorem. Accessit Summa-
rium earum propositionum quaedamnantur a SS. D. N. Clemente XI. in
Bulla Unigenitus, ac specialiter impugnantur in hac Dissertatione.
Opera, et studio R. P. M. Fr. Petri Manso Augustiniani, apud Salmanti-
censes Sacrae Theologiae Doctoris, & post alias Cathedrae S. Thomae
Moderatoris, Sacri Augustiniani Conventus SalmantiniPrioris, ac Pro ■
vinciae Castellae Diffinitoris, necnon pro Provincia in Comitiis Gene-
ralibus Romae celebratis. Salmanticae: Ex Officina Francisci Garcia
Onorato & San Miguel. Typographi ejusdem Civitatis. Ann. 1719.
13 \ MANSO
4." de 12 hs. s. n. de principios, 548 de texto y 8 s. n. de índice.
Port. orl.-Vta.: dos textos de S. Hormisdas. -Dedicatoria. Excellentisstmo
Principi DD. Joanni Emmanueli de Zuñiga, etc.-Cens. P. M, Fr. Mathiae Teran,
auííustiniani. Salmanticae, die 21 Sept, 1719.- It P. M. Fr. Joannis Martínez de Val-
demoro, O. Smae. Trinitatis.— It. P. M. Fr. Michaelis Pérez, O. S. Basilii.-Lic. Or-
dinis. Matriti, 18 Sept. 1719. Fr. Franciscas de Aviles, Prvlis. Fr. Emmanuel de Cas-
tro, Secret. - Lie. Ordinarii.— It. Regii -Senatus.— Errata. - Suma de la tasa.— Ratio
operis.— Texto, a dos columnas. -Index quaestionum (comienza en la última página
del texto I. -Sy liabas rerum.
cAnno proxime elapso disserendum decrevi de vera intelligentia doctrinae
Augustinianae circa distinctionem statuum nature innocentis, et lapsae;... Huic
meae dissertationi alteram annectendam censui de existentia, quidditate, ac utill-
tate Gratiae sufficientis post Adami peccatum; quoniam ex famosis quinqué Janse-
nii propositionibus damnatis, quituor praecipue derivantur ex denegatione gratiae
veré sufficientis; cumque eamdem crambem recoquere curaverit Quesnellius, variis-
que verborum ambagibus eosdem recudere damnatos errores; quadraginta fere pro-
positiones exhibuit, novissime proscriptas a SS. D. N. Clemente XI in Bulla Unigeni
tus, quibus non alium designare poteris originem, nisi denegatam in praesenti
statu lapsus gratiam veré sufficientem. Quamobrem dum alii Doctores felicíori et
uberiori cálamo decertant contra propositiones Quesnellianas, ego omnium mini-
mus, tenuitatis meae satis conscius, ac terrae propinquus, in ea radicem errorum in-
venire curavi, ac pro viribus excerpere in hac, et praecedenti Dissertatione.»
De esta obra debe de ser extracto o compendio la siguiente del P. Segismundo
Buettner, agustino alemán, aunque en el título no se exprese el nombre del P.
Manso:
5. Augustinus, gratiae divinae interpres et vindex scil. Compendium sive trac-
tatus de gratia actuali et habituali. Disputatio theologica. Wirceburgi 1724.-4.°
Véase la Revista Agustiniana, pág. 260 del vol. V. donde se halla la nota co-
rrespondiente de otra obra del mismo autor sobre otro libro del P. Manso que lue-
go se citará. Con respecto a la reseñada vemos otra nota con algunas variantes
que no implicarán, según suponemos, la existencia de una disertación distinta. He
aquí el título:
Mansus, P. M. P. -Sanctus Augustinus gratiae divinae assertor, interpres et
vindex: sive disertatio theologica. Congesta per S. Bültner, exposuit V. P, A. Hirs-
ter. Herbipoli, 1724.-4."
6. S. Augustinus sanctae vocationis exaltator contra Haereticos
priscos et recentes, eidem detrahentes et insultantes. Disputatio dog-
mática, de exislentia, quidditate, necessitate et utilitate gratiae exci-
tantis, ut contradistinctae ab adjuvante, quam simpliciter necessariara
docent Patres et Concilia. Tomus Tertius opera et studio R. P. M. Fr.
Petri Manso, Augustiniani apud Salmanticenses Sacrae Theologiae
Doctoris, et post alias Cathedras Sancti Thomae Moderatoris, Sacri
Augustiniani Conventus Salmantiiii Prioris, ac Provinciae Castellae
Diffinitoris, necnon pro Provincia in Comitiis Generalibus Romae cele-
bratis. Salmanticae. Ex Officina Francisci Garcia Onorato et San Mi-
guel Typographi ejusdem Civitatis. Anno 1721.
4.° de 603 págs. de texto e índice, y 13 hs. s. n. de prels.
Port. y la v. en bl.— Dedic : Excellentissimo Principi D. D. Michaeli a Bournon-
ville... — Cens. P. M. Fr. Emmanuelis Sanz, augustiniani. — Cens. P. M. Emma-
nuelis Genérelo, Ord. PP. Clericorum Regularium. Cens. P. M. Fr. Laurentü del
Castillo, Ord. Praemonst.— Lie. Ordinis. Fr. Eugenias Aguado, Provincialis. Die 7
MANSO 135
.(unii 1721. — Lie. Ordinarii. Suma de la tasa. - Ratio operis.— Texto, a dos colum-
nas. -Index.
El P. Sanz dice, entre otras cosas: «Concinnatum (inquam) et numeris ómnibus
absolutum opus, in quo post dúos priores libros satis superque litterario orbi notos,
exteris adhuc Regionibus acceptos...Ecce tándem tertium ostium parat ad dictum
aedificium subintrandum. .»
7. De virtvtíbvs infidelium ad mentem P. Augustini. Reflexio vin-
dex Pro Eminentiss. Cardinali Her.rico de Noris Ordinis Eremitarum
S. P. N. Augustini. Authore R. P. M. Fr. Petro Manso Augustiniano,
apud Salmanticenses Sacrae Theologiae Doctore, & post alias Cathe-
drae Sanct' Thomae Moderatore, Sacri Augustiniani Conventus Sal-
mantini Priori, ac Provinciae Castellae Diffinitore, necnon pro Provin-
cia in Comitiis Generalibus Romae celebratis. Salmanticae: Ex Officina
Francisci Garcia Onorato & San Miguel, Typographi ejusdem Civitatis.
Anno 1721.
8." de 16 hs. prels. s. n. y 152 págs. de texto.
Port. orlada y a la v. un texto de Sto. Tomás.— Cens. P. M. Fr. Emmanuelís
Sanz, augustiniani. Salmanticae, SOMaij, 1721.— Cens. P. Petri Montero, O. S. BasÍT
lii. 5 Junii, 1721. — Cens. P. Joannis de Arevalo, prsemonstratensis. 29 Maij, 1721— Lie.
Ordinis.— Lie. del Ordinario. Id. del Consejo.— Erratas.— Suma de la tasa. — Lecto-
ri candido.- Texto.
Bibl. de San Isidro, 4304.
En el prólogo al lector dice el P. Manso, entre otras cosas: «Brevis ista Reilexio
vindex, superiori dietata praeeepto, cursim, et brevius quaestionem attingit de vir-
tutibus infidelium; quam. Domino auxiliante, prolixius, et morosius speramus expo-
nere. Anneetenda erat tomo nostro tertio de Sancta Vocatione; qui ne evaderet
ponderosior hoc additamento, brevitati consultum est; nec sine detrimento Nori-
sianae causae, et forsam etiam charitatis, requisitae in materia non parum abstru-
sa. Inutile fuit haec incommoda exantlare; crevit enim adeo liber de Vocatione
Sancta, ut oportuerit Reflexionem istam seorsim imprimere... Si quae verba durius-
cula exciderunt, Scriptori condonentur, et veluli propria scripti apologetici habean-
tur.. Quicumque velit in hae quaestione plenius instruí, adeat Doctores, et loca, in-
Reflexione ista vindici allegata: et observet in lectione Scriptorum, máxime Recen-
tium, utrimque non raro peccari, nam DD. sententiae nostrae alus exprobant, quod
Pelagianum tuentur assertum; nobis autem objicitur Bajanum, et nuper Quesnellia-
num, ut videbit Lector in decursu nostrae Reflexionis Unusquisque in suo sensu
abundet, si absint calumniae, et injustae censurae sententiae adversantis. Dúo mihi
in hac quaestione certissima sunt, nempe Cardinalem Norisium optime, et felieissi-
me exposuisse mentem P. Augustini de Virtutibus infidelium: et quod nullum a RR.
opponitur alicujus momenti argumentum, quod vel ab ipso S. Párente, vel ab ejus
filio, et discípulo Gregorio Arimínensi, non sít plen'e, et plañe solutum, et contritum.*
El P. Manso da a entender suficientemente el fin que se proponía al publicar
esta obrita, pero es necesario contar un poco de historia para enterar a los lectores
de ciertos detalles que deben tenerse presentes, si se quiere seguir con algún interés
el proceso de una polémica teológica iniciada por el P. Benedictino Fr. Manuel Na-
varro (1). Este escritor había publicado contra un impugnador anónimo de la bula
Unig/enitus un folleto y luego una obra más extensa, en dos tomos, impresa en Ma-
(I) El P. Navarro obtuvo en la Universidad de Salamanca la cátedra de Regencia de Artes en 19 de
Octubre de 1690, la de Vísperas de Teología en 20 de Diciembre de 1692, y la de Prima en U de Octubre de
1703. Estas dos liltimas eran las que tenia la Orden de San Benito en la Universidad. Jubiló en 1712 y su cá-
tedra de Prima fué provista en el P. Eu genio Gallego, benedictino también.
136 MANSO
drid el 1719, con el título de Pro Sacrosancía Constitutione quae incipit ünigeni-
tus etc., permitiéndose en el párrafo quinto de esta obra, no solamente contradecir
las opiniones del Cardenal Noris sobre las obras de los infieles, añadiendo que este
celebérrimo Purpur.ido no había entendido a San Agustín, sino también afirmar que
defendiendo tales doctrinas se favorecía a los quesnelislas. Estas apreciaciones del
P. Navarro desa£;radaron al P. Manso, el cual las creyó infundadas y aun injuriosas
a la memoria del Cardenal, y obedeciendo los mandatos de los Superiores compuso y
dio a las prensas su Reflcxio vindex como preludio de una obra en que se proponía
tratar más ampliamente de las mismas cuestiones. Huelga manifestar que el V. Man-
f o probaba en su opúsculo que el Card. Noris había interpretado fielmente la mente
de San Agustín y que sus doctrinas distaban mucho de ser las de Quesnel, habiéndose
equivocado, por consiguiente, en sus juicios el escritor a quien refutaba.
Antes de publicar su defensa, el P. Manso procuró fuese examinada por censo-
res calificados, los cuales extendieron sus aprobaciones llenando de elogios al autor
y testimoniando la verdad y la justicia de la causa que defendía, y alguno de ellos,
como el P. Montero, indicando bien a las claras la mala voluntad o la impericia del
P. Navarro en su campaña contra el Cardenal. «Sed adeo immaniter, dice, variant
ingenia hominum, ut non defuerit nuperrimus scriptor, qui nollens, aut non valens
sensa Emin. Card. percallere, ipsum Norisium pro suo Párente sic laborantem, reum
noviiatum faciat, \^?\s Bajanis, Jansenistis, Quesnellistis adnumeret consocietque...»
No obstante los testimonios favorables que mereció la Reflexio vindex y a pesar,
podemos añadir, de no contener el folleto doctrina alguna digna de censura, fué éste
delatado al Sto. Oficio y condenado por decreto de 1722, acerca de lo cual sólo en-
contramos en el índice expurgatorio español (Madrid, 1844) la siguiente nota escue-
ta a la pág. 214: «Manso (Fr. Petras) ord. D. Augustini. De virtutibus infidelium ad
mentem P. Augustini reflexio vindex pro Emo. Card. Henrico de Noris. Salmant.
1721.» Como se ve, sin expresarse los motivos de la condenación, de los cuales tam-
poco hemos podido enterarnos por el /«rf/ce manuscrito de censuras de la Inquisi
ción donde se dice únicamente: «Edicto prohibiendo un libro que escribió Fr. Pedro
Manso de la Orden de San Agustín, de virtutibus infidelium.» Esta nota, sin embar-
go, indica la existencia del expediente entre los papeles de aquella procedencia que
se guardan en el Archivo Histórico Nacional, donde le hemos buscado inútilmente,
pero no desesperamos de encontrarle algún día según vaya adelantando el trabajo
de catalogación de aquellos papeles. A falta, pues, de una información directa cual
la deseábamos, nos vemos precisados a copiar el relato sospechoso del P. Miguel
de San José, quien dedica al P. Manso el artículo correspondiente en su Biblto-
graphia critica, págs 459-460 del tomo III, y después del párrafo en que se reseñan
deficientemente las obras de nuestro autor, consagra el siguiente, que reproduci-
mos íntegro, a la defensa del Cardenal Noris.
«Ínter cetera autem celebris S. Thomae Cathedrae in Academia Salmantina Mo-
deratoris scripta, illud potissimum opus pluribus ex qualibet Schola Theologícis
displicuit, quod ab authore inscriptum est: De virtutibus infidelium ad mentem
P. Augustini. Reflexio [vindex pro Eminentissimo Cardinali Henrico de Noris.
Hoc enim statim ac opus apparuit, totus ferme literatorum Hispanias nostrae coetus
commotus est. Thomistge, ut appellant, habebant iitique cur caverent ab authore,
qui praedeterminantem et ab intrínseco efficacem gratiam adeo fuerat execratus, ut
de ipsa ausus fuerit asserere: Haec praedeterminatio expresse est contra P. Augusti-
num, expresse etiam contra Prceceptorem Angelicum, ac plañe evertit doctrinam
de gratia traditam ab Augustino et Pceceptore Angélico ex Sacris literis. Jesuí-
tas, quamvis hac de contraria schola censura quodammodo exultare possent nihil
suas commodi valebant a P Manso sperare, cujus jam noverant de jesuítica doctrina,
judicium, his verbis expTessum: Doctores scholastici propugnantes auxilium puré
sufficiens favent Pelagianis, et defendunt auxxlium pelagianicum.Omnes demum
cujusvis scholas theologi nescio quid, ex novo tractatu, de jansenismo timere coe-
MANSO 137
perunt. Quo factura est, ut opus brevi ad Tribunal Fidei delatum, publico edicto
anno 1722 his de causis fuerit proscriptum, nempe quod contineat opiniones temera-
rias, quasque tali modo ab authore iri eo libro explicantur, ut faveant erroribus mo-
dernorum sectariorum: et quod etiam contineat hsereticas, prout sonant et jacent.
ídem tamen opus postea expurgatum, denuo estrecusum; sed vel sic paucis ac-
ceptum.»
Pasamos por alto la conmoción manifiestamente exagerada de las Escuelas al
aparecer el folleto del P. Manso y dejamos para después los motivos por los cuales
los dos bandos de tomistas y molinistas se alborotaron tanto. Por ahora nos fijamos
solamente en lo que nos cuenta sobre la prohibición del Sto. Oficio, contestando al
P. San José con el testimonio de un autor que para el caso es excepcional.
Discurriendo sobre esta condenación del folleto del P. Manso el erudito escri-
tor P. Pérez Goyena en un estudio titulado Controversias teológicas de los Pa-
dres Benedictinos de la Observancia, repite las causas de Vi prohibición reseñadas
por el P. San José, y luego pregunta a continuación (Razón y Fe, pág. 311 del tomo
XLIX): «Aparecen fundados el temor de los teólogos y sentencia de la Inquisición?
Hemos de responder negativamente. Tres cosas distinguiremos en la Reflexio del
P. Manso: 1.", su lenguaje áspero contra el sabio benedictino. En esto no merece
elogio el no menos sabio agustino; se escapó la pluma, y hay que lamentarlo (1). 2.',
la probabilidad del sistema que defendía. Aquí cabía discusión y podían libremen-
te ios adversarios impugnarla y mostrar su inoportunidad y que no reflejaba la
mente de San Agustín; 3.°, lo erróneo y herético de sus proposiciones. No hay tal:
el libro no contenía herejías ni sentencias que no fueran sanas. Paladinamente lo
confesó el P. Manuel Navarro en su respuesta al apuntar que eran católicas las opi-
niones del Cardenal Noris y de Manso con las explicaciones que añadían. A esto se
reducía su sistema: las obras de los infieles en substancia buenas, se vician si no se
dirigen a Dios o se hacen con mal fin; para dirigirlas a Dios basta la caridad adqui-
rida y natural; para evitar el mal fin se requiere la gracia de Dios, que basta que
sea de orden natural. Además, el párrafo segundo del libro del P. Manso reza así:
la doctrina de Noris acerca de las virtudes de los infieles semel, iterum et tertio pro-
bata a Supremo S. Inquisitionis Romanae Judicio exponitur. Si había sido apro-
bada por la Inquisición romana, ¿qué daño o qué peligro entrañaba?» Luego la In-
quisición española, añadimos nosotros, obró precipitadamente por no emplear otra
palabra más dura, al incluir en su índice el folleto del P. Manso y las razones ale-
gadas para ello eran ficticias por el mero hecho de no contar con ninguna base
cierta en que pudiera fundamentarse aquella prohibición.
El P. Navarro, como era de suponer, no se calló ante su adversario (2), a quien
se propuso contestar en la obra publicada sin fecha en Madrid, en dos tomos, con el
siguiente título: Responsiones ad Capitula quarumdam objectionum Mansuetarum
spectantium ad controversiam de virtutibus infidelium ínter theologos et ques-
nellistas agitatam, etc. Divídese la obra en párrafos, y trata de responder en cada
uno de ellos a una de las objeciones del P. Manso, defendiéndose de haber calum-
niado al Card. Noris y persistiendo en que éste no había comprendido a San Agus-
tín, por lo cual se aprovechaban de su sistema los novadores; además, sosteniendo
(1) Perdónenos el ¡lastre escritor que no estemos conformes con la indicación de este primer aspecto bajo
el cual considera el opúsculo del P. Manso. Por tratar al P. Navarro con más o menos comedimiento pero
nunca tan eitra'imítado como se pondera, no condenó la Inquisición el folleto ni sobre el particular puso nin-
gún reparo; holgaba, por lo tanto, en este lugar hacer méritos del estilo en que el P. Manso redactó su de-
fensa, sobre lo cual ya el mismo autor en el prólogo se disculpa: «Si quae verba duriuscula eiciderunt, acrip-
tori condonentur, et veluti propria scripti apologetici habeantur.>
(2) «Interea, dice el P. San José, doctissimus Emmanuel Navarro, in qaem contra Quesnellum de
virtutibus infidelium dissersnlem. taque occasione Card. Norisii cpinionem impngnantem, auctor Norisii
vindex multa probra et scommata multa congesserat, Responsíoi-.es adornavit ad Capitula quarumdam
objectionum Mansuetarum spectantium ad controversiam de virtutibus infidelium Ínter Theologos et ques-
nelHstas agitatam.»
138 MANSO
el P. Manso que Noris y Gregorio de Rímini se identificaban en sus explicaciones,
éstas tenían que ser sospechosas, por lo menos, porque al segundo le contaba por
suyo Lutero y no faltaban teólogos que le tildaban de hereje (1). Aparte de que el
P. Navarro no demostraba sus asertos con la fuerza de argumentación que los hi-
ciese invulnerables, al final de su obra pretendió reunir en veintisiete proposiciones
los errores que en su voluntaria ceguera creyó haber descubierto en la Reflexio
vindex, tropezón, dice el P. Pérez Goyena, que le fué muy fácil poner de manifiesto
al P. Manso, publicando el opúsculo que reseñamos a continuación. No obstante
haber puesto tan impremeditado y hasta calumnioso remate a su trabajo el escritor
benedictino, aún tiene para él una frase de elogio el P. San José, repetida luego por
el P. Hurter, censurando únicamente el estilo de la contestación con otra frase poco
expresiva. Al P. Manso, dice, «respondit auctor noster strenue, sed etiam Honnihil
rtcerft^ in opere, quod prodiit Matriti vol. 2 in 12."» (V. el P. Hurter, col. 673 del
tomo IV.) Veamos a qué quedó reducida la vigorosa y nervuda respuesta del P. Na-
varro.
8. Brevlssima depulsio errorutn indiculi formati A Sapientissimo
Scriptore Responsionum ad Capitula quarumdam objectionum Mansue-
tarum. Depellitur sigillatim Imaginata irreverentia in Emin. Card. de
Aguirre. Per RR P. M. Fr. Petrum Manso, Angustinianum, apud
Salmanticenses Cathedrce Diirandi Professorem. Superiorum per-
missu. Salmaníicce: ex Oíficina Francisci García Onorato & San Mi-
guel, Typographi ejusdem Civitatis. Anno 1722.
12." de 95 págs. Portada orlada.
En la hoja siguiente a la de la portada comienza el texto precedido de breve in-
troducción, sin otros preliminares.
Bibl. Nacional, Varios Felipe V p. 1.°
Incluyó el autor este folleto en los apéndices al segundo tomo de sus Disputa-
tiones TheologiccB impresas en Madrid el 1733, como luego veremos en su des-
cripción.
La referida introducción debe reproducirse para que el lector se forme una idea
aproximada del proceder del P. Navarro como polemista. Dice así:
«Jesús, María, Joseph. Qui vero errare me existimant... (Es un texto largo de
N. P. S. Agustín, del lib. de Dono Perseverantiae cap. 28. Luego dice el P. Manso:)
Responsiones ad capitula quarumdam objectionum Mansuetarum dudum editae et
hoc titulo donatae a Sapientis. P. M. Fr. Emmanuelé Navarro, Sacrae Benedictinae
Familiae alumno, Salmanticensi Emérito Primario, Regio Concionatore, &c. qui in
fine secundi tomi vela ingenii sui colligens, loco indicis rerum merr.orabilium, indi-
culum prolixum texuit errorum meorum; me etiam invitum cogit usurpare et mea fa-
ceré in causa non absimili, verba in fronte allegata Parentis mei. Sed expecto máxi-
me. Domino propitio, me per Ecclesiae suae Doctores, in quorum manus venerint
scripta mea, doctiorem, et eroendatiorem evasurum, si dignentur nosse, quae scrip-
si, et hic repono.— Sed cum in plurium manus, ad quas scripta nostra non venerunt,
versetur bipartitum illud opus Responsionum, in quo saepe lacessitus dictis SS. PP.
contra Haereticos, ad me contortis, plurium errorum efficiar reus: oportet indicu-
lum illud brevissime expenderé, et quae a me scripta sunt diligenter considerare,
Ne qui errare me existimant, fortassis et ipsi errent. Enimvero, quis umquam cre-
deret, virum sapientissimum, a primordio in Scholis nutritum, reponere ínter erro-
(1) Pueden verse sobre este particular las Vindicias Agustinianas, del Card. Noris, pág. 68, donde
defiende briosamente a Rlmini de la calumnia de encontrarse en su doctrina los gérmenes del bayanismo v
jansenismo. Únicamente los ignorantes o mal intencionados pueden hacerse eco de imputaciones cuya false-
dad se ha demostrado hasta la evidencia.
MANSO 139
res sententias alioquin probabiles? Tales sunt Prop. 7, 8, 9, 10, U, 12, 13. Quis etium
sibi persuaderet, Hominem pium, Religiosum, veritatis, et justitiae amantissimum,
typis daré inter errores dicta mea defórmala, additis, vel detractis verbis meis^ quae
plene variant sensum propositionis? Sic habetur in indiculo Prop. 2, 3, 4, 5, 8, 15. Di-
fficilius sane de ^anto viro cogitandum, mihi tribuisse ea, de quibus nec verbum
ullum in scriptis meis est. Tales sunt Prop. 17, et 25, et 26. Quid plura?lpse Prop. U
milii adscribit assertum Jansenistarum, quod inter Janseniana argumenta refero, et
postmodum impugno. Quidquid de injuriis, et convitiis, quae libentissime condono;
hoc etiam scripto meo testari desiderans amorem, benevolentiam, imo et gratitudi-
nem erga Sapientiss. Emeritum: indiculum errorum meorum brevissime expendam,
et depellam, si valeam>.
He aquí retratado al P. Manso, a quien hay que admirar por las muestras de
respeto y benevolencia para con un adversario que tanto abusaba de su generosi-
dad, presentándole al público como sostenedor de errores y aun de doctrinas heré-
ticas, pues tales suenan en algunas de las proposiciones del P. Navarro. Contesta
nuestro autor a cada una de esas proposiciones en veintisiete parágrafos, breves en
general, sin digresiones ni retóricas, atento únicamente a demostrar en términos
precisos y con razones concluyentes la falsedad de las amputaciones del escritor be-
nedictino. Desde la pág. 83 hasta el final se ocupa el P. Manso de su defensa por la
soñada irreverencia con que en sus obras se decía haber tratado al Card. Aguirre,
invención, escribe, para desacreditarle ante toda la Orden benedictina, ante la
Universidad de Salamanca que le contaba por uno de sus hijos de los más esclareci-
dos y ante los sabios que miraban al Cardenal con tanto respeto y consideración.
Sería necesario reproducir íntegro el folleto del P. Manso para conocer la fuerza
de las razones incontestables con que rebate una por una las proposiciones del
P. Navarro; ya que eso no es posible, hemos de contentarnos con dedicarle estas
breves notas, remitiendo a los aficionados al mismo libro cuyo estudio no les pesará.
¿Conoció el P. San José este folleto? Creemos estaren lo cierto respondiendo
afirmativamente, pues a ninguno otro pudo referirse al incluir en la lista de las
obras del P. Manso la indicada en estas palabras: «Edidit quoque Opusculum Apolo-
geticum pro assertionibus suis contra objectiones, et sugillationes Navarri Benedic-
tini Doctoris Salmanticensis. » No podía aludir a la Reflexio vindex que la cita lue-
go con 6U propio título, como lo hemos visto en el párrafo atrás reproducido, ni
queda tampoco otro escrito del P. Manso al cual pueda denominarse opúsculo apo-
logético en que se rebatan las objeciones y acusaciones del P. Navarro, sino la
Brevissinia depulsio. Luego si el P. San José conoció esta última, fué notoriamen-
te infiel al imputar al P. Manso proposiciones que no había defendido y que falsa-
mente le atribuyó el P. Navarro. Repásese el párrafo indicado donde pueden verse
los términos en que las expresa y oigamos lo que sobre este punto nos dice el P, Pé-
rez Goyena en su bien meditado estudio.
«En la Brevissima depulsio patentiza su autor que unos errores se los achaca (el
P. Navarro) falazmente: que otros promanan de sentencias suyas adulteradas y des-
figuradas, y que otros no son tales, sino opiniones lisa y llanamente probables. Es
indudable la alucinación del insigne benedictino. Extrañamos, por tanto, que el
P. Miguel de San José repita contra el teólogo agustiniano acusaciones de que se
había hábilmente purgado: refiérense éstas a la premoción física y al auxilium puré
:áufficiens, que hicieron exclamar al P. Manso con cierto dejo de amargura: conve-
nía commovere conUa me utriusque Scholae Proceres, suscitar contra mí los pro-
ceres de ambas escuelas jesuíta y tomista. Al decir de Navarro, la Predetermina-
ción tomista era para Manso expresamente contra San Agustín, expresamente
contra el Angélico y echa por tierra la doctrina de la gracia enseñada por San
Agustín, Santo Tomás y las Sagradas Letras. Pero eso no lo afirmó el teólogo
agustino, sino de la Predeterminación en el estado de inocencia y sólo argui-
tive- Mucho menos dijo, como quiere Navarro, hablando del auxilio puramente
140 . MANSO
suficiente, que los escolásticos que lo defienden favorecen a los pelagianos y pa-
trocinan el auxilio pelagidnico; al contrario, abierta y perentoriamente procla-
ma que la sentencia contraria la sostienen todos los católicos, esto es, todos los
católicos admiten el auxilium puré sufficiens. Debía el P. San José haber re-
parado en esta justificación ya que el tercer tomo de su Bibliographia critica
salió de los tórculos en 1741. Hurter, que sigue al P. San José en la narración
de esta contienda, omite con buen acuerdo la segunda de las proposiciones refe-
ridas; convendría asimismo soterrar en el olvido la primera ya que no entraña el
sentido que se le atribuye.»
Basta con lo dicho sobre el asunto para juzgar del proceder del P. San José a
todas luces censurable, incurriendo en mayor responsabilidad por serle conocido el
opúsculo apologético del P. Manso. El P. Hurter, en su Nomenclátor (col.51030 del
tomo IV), copia literalmente al P. San José y creemos y hemos creído siempre, sal-
vo mejor parecer, que no es lo mismo copiar a un autor que seguirle. Suprime la
proposición de que habla el P. Pérez Goyena, y si esto lo hizo con buen acuerdo,
necesariamente habremos de decir que con mal acuerdo ha quedado la referente a
los tomistas en el texto del P. Hurter, puesto que el mismo P. Pérez Goyena defien-
de que falsamente se la atribuyó el P. Navarro al P. Manso.
Debido a la falta de veracidad en la información que de esas cuestiones nos da
el P. San José, hoy vemos reproducidos los mismos errores de su relación en el ar-
tículo dedicado al P. Manso por los redactores de la Enciclopedia Espasa, obra que
hemos citado ya en otras partes y de la cual deben desaparecer tantas inexactitudes
como se escriben de nuestro autor; esto lo piden de consuno la verdad y la justicia.
9. S AuGUSTiNus de virtutibus infidelium. Synopsis doctrinae au-
gustinianae contra bájanos, jansenistas, et quesnellianos,quorumerrores
deteguntur. Et justissima eorum damnatio propugnatur ex principiis
Augustinianis. SS '"° D. N.Innocencio XIII. D.O.C. M. Fr.Petrus Manso
Augustinianus, Sacrae iTheologiae Doctor Salmanticensis, & Régius
Cathedrae Durandi Professor, Salmantini Conventus S. P. N. Augusti-
ni non semel Prior, Provinciae Castellae Diffinitor, & pro Provincia in
Comitiis Generalibus Romae celebratis. Salmanticae: Ex Officina Fran-
cisci Garcia Onorato & San Miguel, Typographi ejusdem Civit. Anno
MDCCXXIII.
4." de 16 hs. s. n. de preliminares y 540 págs. de texto e índices.
Port. orí.— V en bl.— Dedicatoria a S. S. suscrita por el autor. — Censura, census
et consensus Collegii S. Francisci. Salmanticíe, 7 Dec. 1723. Firman los siguientes: Fr.
Jacobus a Castro, Fr. Antonias González, Fr. Joseph Acevedo, Fr. Franciscus Garcia,
Fr. Jacobus Tirados. -Censura et judicium Collegii Sti. Stephani, Ord. Prsed. 18 Dec.
1723. Fr. Joannes de Aliaga, Fr, Joseph Velzunze, Fr. Joannes de Sandoval.— Censura
et judicium Collegii Sti. Andrepe, Ord. Carm. 19 Dec. 1723. Fr. Petrus de Prado, Fr.
Emmanuel Carrasco Ortega, Fr. Franciscus Blanco, Fr. Joannes Ladrón de Gueva-
ra, Fr. Franciscus Alonso Gallego, Fr. Ludovicus a Sta. Theresia, Fr. Joannes Gon-
zález de Barcena, Fr. Laurentius Negrilla, Fr. Franciscus Philippus Gómez del Can-
to. - It. Collegii Sti. Caroli Cler. Regularium. 15 Dec. 1723. Franciscus Gómez, Emma-
nuel Genérelo et Spinola, Joannes Prieto, Hyacinthus Zurita, Joannes Texada.-It.
Conventus ac Collegii Sti. P. Augustini 16 Dec 1723. Fr. Mathias Teran, Fr. Joseph
de Aguilera, Fr. Joseph Ballesteros, Fr. Petrus Lobiano, Fr. Franciscus Ballesteros. -
Lie. Regii Senatus.— It. Ordinarii.-lt. Ordinis. Fr. Eugenius Aguado, Provlis. Fr.
Franciscus Borja, Secret- — Errata. -Suma de la tasa.— Ratio operis.— Texto, a dos
columnas.— Index quaestionum — Syllabus rerum.
«Post tres priores libros de Gratia, quibus P. Augustini raentem exponere tenta-
MANSO 141
vimus, Quartus [de Gratia adjuvante Ijam sub preelo erat, et majori ex parte typis
donatus; sed oportuit scriptum illud intermitiere, ut praesens de necessitate Gratiae ad
omne opus bonum, aliud antecederet.»
Esta es la obra extensa prometida por el P. Manso en la introducción al folleto
Reflexio vindex , del cual no se puede ni se debe llamar segunda edición, como gra-
tuitamente lo afirma el P. San José, al decir del mencionado folleto: «ídem opus pos-
lea expurgatum denuo est recusum.» No hay semejante cosa; trata, sí, el autor de las
mismas cuestiones, pero desenvolviendo las ideas con tanta amplitud y tal copia de
erudición, que el texto le forma un tomo muy abultado, mientras que la Reflexio vin
dex apenas si merece el nombre de bosquejo o programa de una obra mayor. Ni hubo
tampoco tal expurgo de ideas ni de doctrinas, afirmación que estriba en el falso supues-
to de ser la obra lata reproducción del opúsculo, fuera de que en éste nada había que
expurgar ni reformar, aunque sobre él pesara el decreto del Sto. Oficio, arrancado a
este tribunal Dios sabe por qué medios.
La obra que nos ocupa no fué prohibida por la Inquisición, debiéndose corregir
la información inexacta que sobre este punto nos da el P. Fraile Miguélez en su /an
sentsmo y Regalismo en España {La Ciudad de Dios, páa;. 486 del vol, XXXI), de-
bida a no haber conocido el folleto de 1721, pasando últimamente este error a la citada
Enciclopedia Espasa . Igualmente debe llamarse la atención sobre otra ligereza es-
tampada en Razón y Fe (pág. 466 del tomo XXXVI); en un artículo bibliográfico acer-
ca del íolleto Le probléme du Salut des Infideles, de Luis Caperán, se trata de sub-
sanar las omisiones de este autor, apuntando la sentencia sobre las obras de los infieles
defendida por Noris, y combatida por Navarro por parecerle quesneliana. «Manso,
añádese, sinceró a Noris en un libro de Virtutibus infidelium, que incurrió en las
iras de la Inquisición española en sus dos ediciones.» Esto no lo escribe ni el mismo
P. San José, a pesar de su ojeriza contra el P. Manso, ni el propio P. Pérez Goyena ha
debido de ser partidario de tal opinión, consignada probablemente a sus espaldas por
algún hermano suyo menos enterado de estas cuestiones, pero que no por esto deja
de ser un desliz de pluma, perjudicial, como se echa de ver, a la buena memoria del
escritor agustino. Lo de haber incurrido en las iras de la Inquisición, estaría mejor
expresado diciendo, que había provocado la Reflexio vindex una de tantas explosio-
nes de la saña concentrada contra Noris de los que a su antojo manejaban aquella
institución, para hundirle en el descrédito y de rechazo a la Corporación que le cuenta
entre los principales apologistas de las doctrinas del Doctor de la Gracia.
Antes de pasar adelante vamos a referir un hecho que prueba el respeto con que
se miraban las doctrinas del P. Manso dentro de la Orden y cómo tomó a su cargo la
defensa de las mismas en los centros literarios de más nombradla la Provincia de Cas-
tilla. Este hecho nos le cuenta el P.Méndez en la Vida y escritos del Rmo.P. Florezan
quien dice (núms. 31 y 32), que estando en el convento de Salamanca, «fué nombrado
por actuante primero de aquel convento en 15 de Abril de 1723. Logró entonces la
compañería del Mtro. Manso, y al mismo tiempo le servía de amanuense, con cuvo
trato consiguió muchas usuras en las materias que estudiaba. Hallábase en aquel
tiempo tan combatida de sus émulos la doctrina de aquel sapientísimo Maestro, su com-
pañero, que trata de Virtutibus infidelium, que eran una borrasca deshecha los pa-
receres y confusiones; por lo que determinó esta Provincia que se defendiese en las
Universidades más sobresalientes de España. Para este efecto echó mano de nuestro
joven, a fin de que fuese a Valladolid a tener un acto, pareciéndole que no había otro
más del caso para el intento (así era en la realidad) por estar tan enterado de la mate-
ria como el mismo Mtro. Manso, a causa de que la había escrito, y la afición con que
la miraba y estudiaba era grande; por lo que fué nombrado actuante a 1.° de Febrero
de 1724. Tuvo su acto y, después, en 3 de Abril de este mismo año, le nombraron ac-
tuante menor de la Universidad de Salamanca...» Lo que hizo el P. FIórez en Valla-
dolid se repitió en las Universidades de Salamanca y Alcalá y suponemos que en otras
de España y del extranjero, uniéndose al nombre del P. Manso el del Cardenal Noris
142 MANSO
por estar muy vivas entonces en las escuelas las disputas sobre la inteligencia de sus
opiniones. Hasta en Filipinas tuvo defensores de sus obras filosóficas y teológicas el
P. Manso, como se ha referido en las biografías de los PP. José González, y Remigio
Hernández, págs. 179 y 5')5 del vol. HI y se repetirá al tratar del P. Martín Sanz.
Por el número y calidad de los censores de la obra puede juzgarse, sin acudir a
otras razones, de la firmeza de las doctrinas sostenidas por el P. Manso y de la acep-
tación que merecían entre los sabios, siendo indudablemente el argumento más deci-
sivo que podía oponerse a las acometidas insidiosas del P. Navarro. De éste no se dice
que publicara ninnún escrito contestando a la Brevi ssima depulsio , porque, en efecto,
nada podía alegar contra una refutación tan contundente y perentoria de sus cavilo
sidades, y si acaso le quedaba todavía algún escrúpulo, veía en el presente libro cuan-
tas pruebas y explicaciones se podían exigir en confirmación de una doctrina aproba
da repetidas veces por Roma y en la cual únicamente la envidia y la mala voluntad
encontraban motivos de crítica y de censura. Repetimos que sólo la pasión movió la
pluma del P. Navarro, pues si como él mismo confesaba, nada contenían contra la doc-
trina de la Iglesia las opiniones de Noris y de Manso con las explicaciones que añadían
¿por qué las combatía presentándoles como novadores y defensores de los errores de
Quesnel? ¿Acaso ni Noris ni Manso sentaron proposiciones que no llevaran las ex.
plicaciones correspondientes sobre la inteligencia e interpretación de las mismas:' Por
lo cual no oportunísimas, como dice el P. Pérez Goyena para dejar en buen lugar al
P. Navarro, sino muy fuera de tono y muy apasionadas son las palabras con que el
bibliógrafo trinitario concluye el artículo del P. Manso. «Ambos nobles combatientes
lidiaron con denuedo. Ojalá lo hubieran ejecutado tan plácida y suave como docta y
sutilmente. Merecen, sin embargo, disculpa. Manso defendía la causa del Cardenal
Noris, celebérrimo por su laudable doctrina, que tres veces probada en el crisol del
integérrimo Tribunal de la Inquisición, otras tantas salió ilesa. Navarro, como guerrea-
ba con los novadores que encomendaban las enseñanzas de Noris, debió precaverse
de cuanto podía servir a los herejes para confirmar sus propios dogmas, y de lo que,
en su corteza al menos, no era difícil confundir con tesis condenadas por la Iglesia» (1)
Creemos suficiente con lo dicho sobre un asunto que con los textos y hechos presen-
tados a la vista de los lectores, puede ser calificado de preferente interés para el es-
tudio del desenvolvimiento de las doctrinas de la escuela agustiniana y de no escasa
importancia en la historia de la Teología. Ahora vamos a considerarle bajo otro as-
pecto, por lo que se refiere a los esfuerzos del P. Manso por aclimatar en las escuelas
las opiniones de nuestros mayores y las contrariedades que su laudable empresa le
produjo.
«El P. Manso, dice su biógrafo el P. Vidal, comenzó a escribir y defender muchas
anticuadas opiniones, pero muy plausibles del Bto. Egidio Romano, de Gregorio de
Arímino, Doctor Excelentísimo, de Tomás de Argentina y otros clarísimos Maestros.
Hizo ver que como buenos Agustinos no las habían fingido en su cerebro, sino sacado
con profundo estudio de su gran Padre. Al principio parecían nuevas y se recibían
mal, pero repetidas en las más ilustres Universidades de España, Italia, Flandes,
América, etc. han merecido mucho aplauso; y sólo el Mtro. Manso, que tan gloriosa
mente siguió este empeño, fué el perseguido, el despreciado, el tenido por novador. Yo
no comprendía hasta poco ha en qué consistía toda la malicia de la envidia para con-
tarse entre los pecados capitales ... Bien necesitó el M. Manso la anchura de sucorazón
para no ahogarse con lo que la envidia le persiguió por muchos años, sin más motivo
(1) .Uierque iiobilis concertatoi- strenue dimicavit. Utinam sicut docte ac subtiliter, ¡ta placide et in-
cruente. Utrique tamen indulgendum. Manso quidem, quia celeberrimi doctrlnae laude Cardinalis Norisii
causam agebat, quae integérrimo S. Inquisitionis judicio, tertio examínala, tertio fmerat absoluta; Navarro
autem, quia cum ipse bellum gereret contra novatores, a quibus Norisii asserta comraendantur, cavendum
illi fuit ab opinationibus ¡Uis, cujuscumque demum slnt, quae et haereticis ad firmanda ei catholicorum sen-
tentia propria dogmata deserviunt, et saltim quoad speclem cum ipsis damnatis ab Ecclesia theiibus fácil*
aequivocantur.»
MANSO 143
que el que tiene este vicio, que es ofenderse de la luz que resplandece mucho y des-
agradarse de lo bueno que debiera celebrar. Mas todo condujo para humillarse más y
más este gran sabio. Y no puedo menos de advertir aquí lo que observé cuando se co-
menzaron a divulgar sus escritos teológicos. Visitaba, veneraba, amaba y hablaba con
sumo decoro del Señor Aliaga, dominico, y Rmo. íA. Vicente Mascarell, jesuíta, que
fueron los primeros que le impugnaron por escrito y dieron a la luz pública sus im-
pugnaciones (1). Decía que le honraban mucho en impugnarle y que le hacían parecer
grande sin serlo. Tenía razón, y ojalá todos hubieran hablado como escribieron estos
Doctores.»
Tan pública y conocida de todos debió ser la persecución de que fué blanco nues-
tro autor, que el P. Dominico Diego Fernández Salcedo hizo a la misma repetidas
alusiones en la oración fúnebre pronunciada en sus exequias, dedicando siempre
grandes elogios a la mansedumbre con que el P. Manso sobrellevó las consecuencias de
tan ingrata campaña. En una ocasión decía ai público compuesto del Claustro de pro-
fesores y de los escolares de la Universidad salmantina: «No extrañen va, no admiren
los que trataron a este sabio de más cerca, aquella firmeza, serenidad y constancia de
su corazón. Por más contratiempos, adversidades y calumnias que le sobrevinieron,
jamás se experimentó en su constancia la más leve alteración. Temían sus amantes
religiosos que le hiciesen perder la salud algunas gravísimas penas, pero salieron va-
nos sus temores, pues no se le oyó ni una palabra que pudiese servir de desahogar su
justa queja.» Pedía, finalmente, el orador que en la losa sepulcral del P- Manso se es-
culpieran las armas agustinianas y la siguiente leyenda: Hic quiescit veré mitis, hu-
mUis corde, dulcís sermone, sírenuus in opere, fervens charüate; et cum caeteris
floreret virtutibus, gratiant mansuetudinis specialiter obtinebat; ideo se ómnibus
amabilem exhibuit.
Por complemento de las cuestiones reseñadas en cuartillas anteriores parécenos
oportuno publicar a continuación la siguiente nota perteneciente a 1727 a ñn de mos-
trar con ella que no obstante los años que habían pasado desde la conclusión de aque-
llas controversias doctrinales, la aversión hacia el P. Manso aun no se nabía extingui-
do en los corazones de muchos. Pedía nuestro autor la jubilación por creerse a ella
digno después de tantos años como llevaba de catedrático y de ¡os méritos aleanzados
por sus obras. La Universidad correspondió a su petición con ingratitudes, concluyen-
do el P. Manso por abandonar aquel centro y retirarse a Madrid. He aquí los datos
sobre la referida jubilación.
Nota relativa a la jubilación del P. Manso.
Real provisión por la que se manda al Rector y Claustro de esta Universidad in-
forme sobre el contenido de un pedimento presentado por parte del Maestro Fr. Pedro
Manso del Orden de San Agustín, Catedrático de Filosofía moral de esta Universidad,
que pretendía la jubilación en dicha cátedra en atención a haber regentado otras de la
misma Universidad por espacio de veinte y ocho años. Dada en Madrid a veinte y dos
de Enero de mil setecientos veinte y siete. Parece se opuso la Universidad, según re-
sulta de una certificación que se halla unida dada por D. Baltasar de San Pedro y
Acebedo, Secretario de Cámara , de la que consta haberse apartado de la pretensión
de jubi'ar en dicha cátedra de Filosofía moral el referido Maestro Fr. Pedro Manso
Provincial entonces de su Orden y haber declarado el Real Consejo por apartado. Su
(1) Después de citar el P. Hurter las obras publicadas por el P. .Vlanso, añade esta observación: «Quas-
dam Manso de natura divinae gratiae opiniones tuetur, quae plerisque dinus probantur. Eas copióse itapug-
navit AUiaga O. Príed.» Este autor publicó su obra Quaestíones cotnmentarias in I, 2. S. Thomae jüxtsi mi-
ram ejus doctrinam. Salmanticae 1726, Tols 6infol. El P. Hurterno hace otra cosa que copiar al P. San
José, cotno ya antes lo hemos observado.
Los PP. Backer y Sommirvogel, II, 1125, consignan la siguiente obra al P. Mascarell que suponemos ha
de ser donde se trata del P. Manso; Tfactatus theologicuí, dogmaticus, et canonicus, de libtrtate actus di-
vinae ñdei. Ex quo quadraginta trium Quesnelli propositionum justa deducitur damnatio, ad mentem Cle-
raentis XI Pont. Max. in Constilutione Unigenitus Dei Filius. Authore P. Vincentius Mascarell, Valentino, e
Socletate Jesu. Salmanticae, 1719.— Fol.
144 MANSO
fecha en Madrid a doce de Febrero de dicho año de mil setecientos veinte y siete.
Los documentos a que se refiere esta nota del índice de papeles universitarios
existen en el mismo centro y de sus originales hemos sacado la siguiente copia.
D. Phelipe por la Gracia de Dios Rey de Castilla, de Leen, de Aragón etc. etc. A
vos el Rector y Claustro de la Vniversidad de Salamanca, salud y gracia. Saued que.
Francisco de Castro y i orres en nombre del M. PV. l'edró Manso Provmcial actual
de Castilla del Orden de N. P. -S. Agustín y Ca'hedratico de propiedad deesa Vniver-
sidad en la de Filosofía moral nos hizo relación que se hallaua su parte con quarenta
y seis años de estudios mayores y los treinta y ocho de Lector actual en su Keligion
siempre dictando papel, y asimismo tenia veinte y ocho años de Cathedratico desa
V'niversidad contando desde el año de mili y setecientos, en que hauía concluido la
Cathedra de Regencia de Artes Y en este tiempo tenia impresos diez tomos de Artes
V Theologia que oy serian mas a no haber suspendido las impresiones con los oficios
y ocupaciones de su Religión. Y que hallándose al presente con poca salud y quebran-
tado de fuerzas para proseguir la asistencia de su Cathedra, como constaua de la
certificazion que presentaua y las ineuitables ocupaciones de la Universidad y el gra-
do que se lleuaua la mayor y mejor parte del tiempo, deseaba retirarse a Conuento de
su Religión, donde con mas tiempo pueda trauajar y menos dispendio de la salud pu-
diese continuar sus escriptos y impresiones y- en el modo posible a su deuilidad con-
trivuia al servicio de sus dos Academias, la Universidad y su Religión, por lo que nos
suplico fuésemos servido de concederle la gracia de la Jubilación en la Cathedra que
oy poseia en atención a lo que llenaba representado, como se hauia concedido en se-
mejantes casos a las Religiones de San Benito, Santo Domingo y la Compañía de Je-
su^. Y también por no ser esta gracia en perjuicio alguno ni de la Universidad, ni de
sus Doctores. Y visto por los del nuestro Consejo por decreto que proveyeron oy dia de
la fecha se acordó dar esta nuestra Carta = Por la qual os mandamos que siendo
con ella requerido informéis a los del nuestro Consejo por mano del infrascripto núes
tro escriuano de Cámara y del Consejo de el de lo que zerca y en razón de lo referido
a pasado y pasa, para en su vista proveer lo que conuenga. Y lo cumpliréis pena de la
nuestra merced y de zinquenta mili marauedis para la nuestra Cámara vaio de la qual
mandamos a qualquier nuestro Kscriuano que fuere requerido con esta nuestra Carta
os la notifique y a quien convenga y de ello de testimonio. Dada en Madrid a veinte
y dos de Henero de Mili setecientos y veinte y siete años. [Firmas y rúbricas de or-
denanza.) (1).
En Claustro de Diputados de 28 de Enero de 1727 se leyó la provisión real ante-
rior y después de la ceremonia acostumbrada para recibirla y aceptarla por el Rec-
tor y Claustro, se ordenó la lectura de la siguiente petición del P. Manso dirigida al
Rector de la Universidad.
«lUmo. Sor.=Seflor, con mi mas rendida beneracion represento a \'. S. Illma. que
la Jubilación que suplico y sobre que manda informar por su Real Provisión el Real
Consejo de Castilla, la solicito con deseo de no alterar las rentas de sus dignísimos
Cathedraticos ni gravar a la Universidad en el modo que me sea posible. Por cuya
razón desde luego zedo la metad de la renta que al presente gozo para que se de al
Cathedratico que se recrece por mi Jubilación Y si llegase a entr ir en el goze de
florines correspondiente a la Cathedra de Philosoña moral zedo de ellos todo el im-
porte que corresponde a la Cathedra de Durando para que de mi misma renta se de
este salario al que sirba mi Cathedra, sin grabamen de la Universidad. Pero por
quanto en estos términos de mi pretensión he oido que algunos señores conziben
gran daño de la Universidad, y como hijo suyo (aunque indigno) deseo precaberle,
me resigno enteramente en lo que determinare la Universidad, dejando la gracia
(l) Se halla publicado un extracto de esta cédula en la pig. 892, vol. I de la Historia de la Universidad
de Salamaia, por Esperabé Arieaga . En el tomo II de esta obra que trata de los catedráticos, se ha omitido
la nota relativa al P. Manso, lo que nos ha llamado mucho la atención y queremos atribuir la omisión a un
olvido involuntario.
MANSO 145
que suplico a su mas prudente disposición.— Illmo. Sor.— El menor hijo de V. S.
Illma. que repite su rendimiento. — El Mtro. Fr. Pedro Manso »
A seguida comenzaron a votar los claustrales expresando cada uno, como de
costumbre, su parecer. Al llegar su vez al P. Mtro. Matías Terán dio nueva fase a la
discusión insinuando la idea de nombrar al P. Manso Cronista de la Universidad.
«En Madrid, dice, un hijo de esta Universidad dijo a su Rma. (Terán) que a esta gran
comunidad, la hazia notable falta una historia o compendio de sus privilegios, exen-
ciones, particulares bulas y leyes y expresión individual de los grandes hijos que ha
tenido y tiene. Que su Rma. abía ofrecido proponerlo al Claustro y oi lo hazia; y le
parecía muy a proposito para historiador dicho Rmo. P. M. Manso respecto de que-
rerse retirar y concurrir en su persona todas las buenas calidades necesarias para
ello. Que en quanto a la ayuda de costa que se ha propuesto, lo sintiera su Religión,
pues a dicho Rmo. Manso no le hace falta cosa alguna, así por ser Provincial, como
por la grande authoridad de su persona y literatura, pues qualquiera convento de su
Religión le atendiera para quanto necesitase. Que la Universidad se sirba determinar
sobre lo de historiador que discurre aceptará el Rmo. Manso y se evita el recurso de
su Rma. al Consejo en esta pretensión, teniéndole en el tiempo que durare la comi-
sión por leyente, ganante y jubilante...»
Hubo bastantes votos que se adhirieron al anterior de nombrar al P. Manso Cro-
nista de la Universidad, pero prevaleció el parecer de enviar a Madrid el informe
exclusivo que se pedía, sin indicar comisiones o propuestas a las cuales no se hacían
referencias en la provisión real. El P. Juan de Aliaga, dominico, fué de voto que se
enviase únicamente la información pedida. El P. Juan de Haro, benedictino, dijo que
la pretensión del P. Manso de querer jubilarse era la total ruina (!) de la Universidad
porque la jubilación solicitada se oponía a bulas, privilegios, leyes y estatutos de la
Universidad, y con este P. Benedictino se fueron abiertamente los que en las cuestiones
pasadas se habían mostrado partidarios del P. Navarro, prevaleciendo su parecer.
La decisión del Claustro fué, por lo tanto, que se informase al Real Consejo en los
términos precisos que lo pedía la provisión de referencia, alegándose hechos, consti-
tuciones, estatutos, práctica y estilo de la Universidad. Fueron nombrados comisarios
para redactar el informe el Dr. D. Julián Domínguez y el P. M. Fr. Juan de Sandoval,
dominico.
Al P. Manso tenía que desagradarle la decisión del Claustro no por lo que en si
significaba, sino por haber servido la cuestión de pretexto para que algunos expresa-
sen su sentir en términos poco dignos demostrando que aun tenían cabida en sus co-
razones resentimientos antiguos, por lo cual nuestro catedrático se adelantó a' infor-
me de la Universidad retirando su petición, como nos lo dice el documento siguiente.
D. Balthasar de S. Pedro Azevedo Secretario de Cámara del Rey nuestro Señor
y de Gouierno del Consejo.
Zertifico que ante los Señores de el, se presentó una petizion cuyo thenor y del
decreto a ella proveído, es como se sigue.
M. P. Sor. Francisco de Castro y Torres en nombre de el Maestro ir. Pedro Man-
so Provincial actual de la Provincia de Castilla orden de S. Agustín y Cathedratico
de Philosophia Moral en la Vniuersidad de Salamanca, digo que aliándose mi parte
con la penalidad de repetidas fluxiones a los ojos ocasionadas del trauajo literario j-
temple frío de Salamanca espezialmente en el tiempo de Curso que ocurren las mu-
chas prezisas funziones de Vniuersidad. Aconsejado del Cathedratico de Prima de
.Medizina 5'ntentaba mudar de Abitacion en otro templado clima y juntamente Ueuar
alguna seña de hauer procurado merezer las honrras de V. A. en la Vniuersidad a
cuio fin deseaua le conzediesse V. A. la Jubilazion en dicha Cathedra de Pnilosophia
Moral; y sauido este yntento por algunos Graduados, ynsinuaron los reparos a que
procuró satisfazer en un papel y pasó a suplicar a V. A. le conzediesse dicha Jubila
zion, sobre que mandó V. A. le informase la Vniuersidad, pero entreoyendo mi parte
que no obstante la satisfazion que procuró dar a dichos reparos se ha juzgado que de
10
146 MANSO
dicha grazia se siguen yncombenientes a la Vniuersidid y particulares; no hauiendo
sido, ni siendo el animo de mi parte solizitar su aliuio con el menor perjuicio de el Co-
mún de la Vniuersidad ni de alguno de sus dignissimos yndividuos, desde lue^jo se
aparta de dicha pretensión, postergando toda convenienzia propia por hevittar quede
bulnerad.i en algo su venerada Madre ni alguno de sus hijos. Por lo qual suplica a
V. A. se tenga presente que mi parte desiste y se aparta de la pretensión referida sin
solizitar que tenga mas Curso el expediente sobre ella, en que rezibira merced de la
venignidad de V. A. -Francisco de Castro y Torres.
Madrid y febrero doze de mili setezientos y veinte y siete.
Pjr aparta.io y dess Zertificazi )n. Y para que conste la firme en Madrid a doze
de Febrero de mili settezientos y veinte y siette años.— Balthasar de San Pedro.
(Rúbrica).
10. S. AuGusTiNus gratiae efficacis efficacissimus propugnator con-
tra haereticos priscos, et recentes. Dissertatio dogmática de existen-
tia, quidditate, necessitate, & utilitate Gratiae adjuvantis, ut contradis-
tintae ab excitante. Additur in praeiiminio specimen, ac summa brevis
controversiae de Gratia efficaci. Opera, et studio. R. P. M. Fr. Petri
Manso, Ordinis Eremitarum S. P. N. Augustini; apud Salmanticenses
Sacrae Theologiae Doctoris, &post alias Cathedrae MagnorunMoralium
Moderatoris; Sacri Augustiniani Conventus Salmantini semel, iterum-
que Prioris; ac Provintiae Castellae Diffinitoris, nec non pro Provincia
in Comitiis Generalibus Romae Celebratis; Provincialis olim Provin-
ciae Castellae; ac nunc Rectoris actualislnsignis Collegii Incarnationis
Matritensis, vulgo de Doña Maria de Aragón. Matriti: Ex Officina II-
dephonsi Balvas Typographi. Anno 1729.
4." de 12 hojas s. n. de principios, XXXVI-680 págs. de texto y 14 s. n. de
índices.
Port. orí. - V. en bl.— Dedic: Excmo. Principi Domino D. Antonio de Judice Duci
de Jovenazo, Principi de Chelamar, etc. etc.— Cens. RR. P. M. Fr. Francisci de
Aviles, Augustiniani. Matriti, 29 Junii 1729.— It. RR. P. M. Fr. Joannis Interian de
Ayala, Mercedarii. It. 8 idus Julii 1729. — It. RR. P. M. D. Gasparis Olidem, Cleric,
Reg. 27 Julii —Lie. Ord. In Conventu nostro Ponferratensi die 18 Julii 1729. M. Fr.
Joannes Fajardo, Ror. Plis. Fr. Thomas de Ortega, Srius.-Lic. del Cons. Madrid, 1
de Julio de 1729. -Id. del Ord. 28 de id.— Errata.— Tassa.— Texto, a dos columnas.—
Index quaestionum.— Syllabus rerum.
En la dedicatoria dice el P. Manso que el plan de esta obra le había publicado
el 1693 en la forma que expresan estas palabras: «Lineae ipsae hujus corporis orga-
nici tune primum a me exaratae sunt, cum Romae anno 1693 nomine, ac vice Reli-
gionis Augustinianae in Provinciis Hispaniae, Theologicas theses propugnavi,
Regí nostro piae memoriae Carolo Secundo dicatas.»
El Rmo. P. Aviles en la censura escribió lo siguiente: «Prodierat ille primus de
gratia líber in lucem ut ad vera Augustini dogmata (sui ipsius factus Interpres)
veluti stella apparens in Oriente, viam ómnibus demonstraret: non multoque posi
secundus, & tertius tomus fuit editus; quibus Sanctus, scilicet, Augustinus gratiae
vindex, & (iivinae vocationis exaltator, ad instar stellarum in Coelesiis Aguilae
scintillantibus pennís, Auctor ipse, sub umbra solum alarum Augustini protectus,
umbrosa, horridaque haeretica quaectonque monstra protulit orcus, quot inde
proferet, debellaret. Post tres hasce fulgentissimas stellas coeleste hoc sidus, quod
in materiali Coelo numquam mihi anímadvertere licuit, in ípso Eremum nostram
facilí, (nullo verbo deleto) nec non foelicissimo cálamo, virtutumque omnium fulgo-
re lustrante, yisurum esse putavi. Resquidem, uti in votis fuerat, foelicit«r accidjt;
MANSO 147
qiiarto namque volumine isto, (in quo et priorum Nucleum habes) Augustinianum
hoc sidus coronatur.>
n. S, AuGusTiNus exantiquitatus denuo disputans de peccato origi-
nan. Dissertatio dogmática de existentia, quidditate, transfussione,
eífectibus. ac poenis pecoati originalis. Pars prima. Cui additur in prae
Üminio Synopsis Quaestionum, quae in utroque Tomo discutiuntur.
Opera, et studio R. P. M. Fr. Petri Manso, Ordinis Ereraitarum S. P.
N. Augustini, apud Salmanticenses Sacrae Theologiae Doctoris, & post
alias Cathedrae Magnorum Moralium Moderatoris, sacri Augustiniani
Conventus semel, iterumque Prioris, ac Provinciae Castellae Diffinito-
ris, necnon pro Provincia, in Comitiis Generalibus Romae celebratis;
Provincialis olim Provmciae Castellae, ac Rectoris Collegii Incarnatio-
nis Matritensis, nunc tándem Provinciae ejusdem Diffinitoris. Matriti:
Ex Officina Augustiniana Ven. Fr. Ildephonsi Orozco, in Collegio In-
carnationis, vulgo Doña Maria de Aragón.
4.° de 24 págs. s. n., f LVI-420, 4- 3 s. n.
No lleva aflo de imprenta, pero las licencias y aprobaciones están fechadas
en 1731.
Port. orí. — A la V. un texto de la Escritura. — Dedic. a la Religión Agustinia-
na.— Cens. RR. P. M. Fr. Joannis de EUacurriaga, Ordinis Erem. 8. P. N. Augusti-
ni, Matriti die 22 Febr. 1731.— Lie. Ord. Fr. Joannes Faxardo, ProTtncialis. Toleti
die 26 Febr. 1731.— Approb. RR. P. Fr. Caroli del Moral, Ord. San Francisci. Matri-
ti 5 Januarli 1731.— Lie. del Ord. Id. 1 de Febrero de id.— Judicium operis a SS. et
Rmo. P. Mag. Fr. Hyacintho de Mendoza, Ord. Smae. Deiparae Redemptricis. It.
23 Jan. id.-Suma de la licencia.— Errata.— Suma déla tasa. —Mónita ad lectorem.—
Synopsis doctrínae nostrae de peccato originali.— Texto, a dos columnas.— Index
quaestionum.
Pars secunda...
De 554 págs. de texto y 18 s. n. de Índices.
De nuestros PP. Agustinos alemanes hubo tres, por lo menos, que escribieron
sobre esta obra del P. Manso. El primero fué el P. Onofre Schweitzer, a quien el
P. Hutter atribuye el siguiente impreso:
5. Augustinus exantiquitatus denuo disputans de peccato originali. Dissertatio.
Herbipoli, 1734.
El segundo es el P. Raimundo Zitter, autor de la disertación:
S. Augustinus denuo de peccato originali. Wirceburgi, 1734.
Y el tercero el P. Segismundo Buettner, ya citado en otra parte que publicó:
Compendiunt sive Dissertatio de peccato originali ad mentem eximii Mag.
Manso. Disputatio theologica. Herbipoli 1735.
Estos datos se deben recordar por si llegara a dudarse de la veracidad del pa-
dre Vidal, cuando nos asegura la aceptación que merecieron las doctrinas del
P. Manso.
Véase para las notas reseñadas el Catálogo de escritores del P. Hutter en la
Revista Agustiniana, vols. XI, XV y V, págs. 336, 462 y 2t)0 respectivamente.
12. Additiones ad Dissertationem de Peccato originali, nuper edi-
tara a R. P. M. Fr. Petro Manso, Doctore Salmanticensi Ordinis Ere-
raitarum S. P. N. Augustini. Specialiter discutitur an peccatum crucifi-
gentium Christura Dorainum sit origínale transiens in posteros? Matriti:
Ex Officina Augustiniana Ven. Ildephonsi Orozco, in Collegio Incarna-
148 MANSO
tionis, vulgo Doña Maria de Aragón, sub eisdem licentiis, et approba-
tionibus, anno M. DCCXXXI.
4." de 68págs.
B. Nacional. Este opúsculo se reprodujo en el segundo tomo de la obra siguiente.
13. DispuTATioNEs Thcologicae, ad mentem Par. Augustini, D. Tho-
mae, et B. iílgidii Romani. 111.""" D. D. Fr. Gaspari de Molina, Episcopo
Barcinonensi, Catholici Regís a Consiliis. ejusdem in Supremo Caste-
llae Senatu ['raesidi amplissimo, interioris Camerae Gubernatori, ac
Sacrae Cruciatae Comissario Generali faustissimo: ex Sacro Eremita-
rum Ordini S. P. N. Augustini dignissime assumpto. Pars Prima. Ope-
ra, et studio R. P. M. Fr. Petri Manso, Ordinis Eremitarum S. P. N. Au-
gustini, apud Salmanticenses Sacrae Theologiae Doctoris, & post alias
Cathedrae Magnorum Moralium Moderatoris, Sacri Augustiniani Con-
ventus semel, iterumqne Prioris, ac Provinciae Castellae bis Diffinito-
ris, necnon pro Provincia in Comitiis Generalibus Romae celebratis;
Provincialis olim Provinciae Castellae, ac Rectoris Collegii Incarnatio-
nis Matritensis. Matriti: Ex Officina D. Josephae Fernandez. Viduae.
Anno Dom. M. DCCXXXIII.
4." de 8 hs. s. n. de principios, 663 págs. de texto y 6 s. n. de índice, comenzando
éste en la última del texto.
Port.— V. en bl.-Dedic.-Cens. R. A. P. N. Fr. JoannisFaxardo. Matriti, 7 Dec.
1733. — Lie. Ordinis. 8 Dec. 1733. Fr. Joannes Alvarez, Provlis. Fr. Joannes Reinoso,
Secrius.— Cens. P. Francisci Echevarría, can. praemonstratensis. Matriti, Ib Dec.
1733.-LÍC. del Ord. 16 de id. id.— Cens. D. D. Emmanuelis Quintan© Bonifaz. 13 Dec.
1733. — Lie. del Consejo — Errata. -Tasa.— Texto, a dos columnas. —Index Disputatio-
num et quaestionum
DispuTATioNEs... Accesscrunt additiones ad Dissertationem de pecca-
to originan, et brevissima depulsio errorum Indiculi formati a Sapien-
tissimo Scriptore Responsionum. Sanctissimae, ac Sapientissimae Pro-
vinciae Mexicanae Sacratissimi Nominis Jesu, praecipuo honori, &
decori Ordinis Eremitarum S. P. N. Augustini. Pars Secunda. Opera,
et studio... Matriti: Ex Typographia ejusdem Collegii, sub Approbatio-
nibus & Licentiis Primae Partís. Anno Dñi. 1734.
De 4 hs. s. n. de principios, 588 págs. de texto y 14 s. n. de índices.
En la dedicatoria de este tomo a la Provincia de Méjico, hace grandes elogios
del P. Luis Varona, condiscípulo suyo y compañero en las disputas de la Universi-
dad de Salamanca, y Provincial cuando escribía elP. Manso, de la mencionada de
Méjico.
14. Panegírico fvnebre en las Honras, qve la mas celebre Atenas
del mundo, la Vniversidad de Salamanca celebró por la mverte de su
hijo, el M. R. P. M. Fr. Ignacio Ponze Vaca, del Orden de nuestra Se-
ñora del Carmen de Observancia, Doctor en las Facultades de Artes,
y Theologia de dicha Vniversidad, Cathedratico en ella de Philoso-
phia, de Súmulas en Propiedad, de Lógica Magna, de Theologia, de
San Anselmo, de Theologia Moral, de Scoto, y de Santo Thomas, Prior
que fue dos vezes de su Convento de San Andrés, Colegio de Santa
MANSO 149
Theresa, y Difinidor mayor de su Provincia. Dixota el RR. P. M. Fr.
Pedro Manso, del Orden de nuestro Padre San Agustín, Doctor Theo-
logo de la Vniversidad de Salamanca. Cathedratico de Philosophia en
ella, Prior que ha sido de su Religiosissimo Convento de dicha Ciu
dad, y al presente Difinidor mayor de su Provincia. Sácale a Ivz el Con-
vento de S. Andrés, y Colegio de Santa Theresa, y le dedica, y consa-
gra, al Señor Don Gaspar de Quintana Dueñas y Arriaga, Colegial del
Mayor del Arzobispo, Cathedratico de Prima de Leyes de la Vniversi-
dad de Salamanca, Oydor de Sevilla, después de Valle de Olid, Alcalde
de Casa, y Corte, Presidente de la Sala siendo Alcalde, y aora del Real,
y Supremo Consejo de Castilla, Conde de Villaoquina, y Patrono de la
Iglesia del Carmen Descalco de la Ciudad de Burgos. Con Licencia:
En Salamanca, Por Eugenio Antonio Garcia. Año. 1708.
8."* de 5 hs. s. n. de prels. y 20 págs. de texto.
Port orlada con adornos tipográficos y la v. en bl. -Dedicatoria firmada por
los religiosos del Colegio de Santa Teresa de Salamanca, a 22 de Marzo de 1708.
—Aprobación del P. Juan Interián de Ayala, mercedario. Salamanca, 24 de id. id.
—Lie. del Ordinario. 20 de id. id.
Bibl. Nacional, Varios 1-239-12.
15. Sermón en la solemne fiesta que el Colegio viejo y mayor de S-
Bartholome de la Universidad de Salamanca hizo en la renovación de
su antigua Capilla, erigida a su insigne colegial el glorioso S. Juan de
Sahagun del Orden de S. Agustín con asistencia de su sagrada reli-
gión. Dedícale al mismo Santo el mismo Colegio mayor por cuya or-
den sale a luz. Dixole el R. P. M. Fr. Pedro Manso de la Religión de
San Agustín, Doctor Theologo de la Universidad de Salamanca, Ca-
thedratico de Philosofia en ella. Prior que ha sido de su religiosissimo
convento de la dicha ciudad, Difinidor general y absoluto de la Provin-
cia de Castilla. Con licencia en Salamanca. Por Eugenio Antonio Gar-
cia, impresor titular de esta nobilísima ciudad. Año de 1709.
16. Oración fúnebre en las reales exequias de la Universidad de
Salamanca por la Reina nuestra Señora Doña Maria Luisa Emmanuel
de Saboya, digníssima consorte de nuestro Rey y Señor D. Felipe V
Rey de las Españas. Dixola el R. P. M. Fr. Pedro Manso del Orden de S.
Agustín. ..y al presente su Cathedratico de S. Anselmo. Dase a la es-
tampa de orden y con licencia del Sr. Maestrescuela y Cancelario de
la Universidad. Salamanca. En la Imprenta de Eugenio Antonio Gar-
cia. Año de 1714.
17. Oración fúnebre en las honras de la Universidad de Salaman-
ca por su Doctor el Señor Don Joseph Antonio de la Serna y Cantoral,
del Orden de Calatrava, Cathedratico de Prima de leyes, jubilado por la
Universidad de Salamanca, del Consejo de su Magestad y su Fiscal en
el Real y Supremo de las Ordenes. Dixola el RR. P. M. Fr. Pedro Man-
so del Orden de San Agustín... Dase a la estampa por un discípulo del
Sr. D. Joseph. En SaUmanca por Eugenio Antonio Garcia. Año de 1716,
150 MANSO
18. Oración fúnebre en las exequias que celebró la Universidad
de Salamanca en su Real Capilla de S. Jerónimo a la piadosa memoria
de su Doctor el Sr. D. Martin José de Miraval y Espinóla, colegial en
el maj'or de Cuenca del gremio y claustro de la Universidad, su cathe-
dratico de Prima de Cañones, Oidor de Sevilla, después de Granada,
Presidente de la Contratación, Fiscal primero y después Consejero del
Real y Supremo de las Indias etc., dixola el Rvmo. P. M. Fr. Pedro
Manso.. .Sácale a luz Don Diego de Roxas, Caballero del Orden de Ca-
latrava y colegial en el mayor de Cuenca y le dedica al Excmo. Señor
D. Luis de Miraval y Espinóla, Presidente de Castilla etc. En Salaman-
ca en la Imprenta de Francisco Garcia Onorato y San Miguel.
4.' de 20 págs. No se apunta el año de impresión, no sabemos si por olrido o
porque en realidad no se halla en la portada.
19. La universidad del divino amor. Sermón alegórico, en la fiesta
del Santíssimo Sacramento, que se celebró en la iglesia parroquial de
San Isidoro de Salamanca, año de 1721. Dixole el RR. P. M. Fray Pedro
Manso, del Orden de nuestro Padre San Agustín, Doctor Theologo do
la Vniversidad de Salamanca, y su Cathedratico de Santo Thomás, dos
vezes Prior de su Convento, y otras dos Difinidor Provincial, y Gene-
ral de su Religión. Dale a la estampa Francisco Garcia Onorato y San
Miguel, Mayordomo actual de Nuestro Señor en dicha Iglesia, y Im-
pressor Titular de la Nobilissima Ciudad de Salamanca. Y le dedica
al Excelentissimo Señor Duque de Juvenazo, Principe de Chelamar,
Capitán General de estas Fronteras de Castilla. &c.
4." de 6 hojas s. n. y 20 págs. de texto.
Port. orí.— V. en bl.— Dedic: Al Excmo. Sr. D. Antonio de Judice, Duque de
Juvenazo, etc. etc., firmada por Francisco García Onorato y San Miguel en Sala-
manca a 14 de Julio de 1721. - Cens. del P. M. Juan Mateo, clérigo reg. Salamanca y
Julio 17 de Id.— Lie. del Ord. Id. 18 de id. id.— Texto, apostillado.
Biblioteca de nuestro colegio de Valladolid.
20. Sermón del Máximo Doctor de la Iglesia San Jeronymo. Pre-
dicado en su Real Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe año de
1722. Dixole el RR. P. M. Fr. Pedro Manso, del Orden de N. P. S. Agus-
tín , Doctor Theologo de la Universidad de Salamanca, y su Cathedra-
tico de Durando, dos vezes Prior de su Convento de Salamanca, y
otras dos Difinidor Provincial, y General de su Religión. Quien le dedi-
ca a la Emperatriz del Cielo, Madre de Dios Humanado en su Milagro-
sa Imagen de Guadalupe. En Salamanca, por Francisco Garcia Onora-
to y San Miguel, Irapressor Titular de la Ciudad.
4." de 4 hs. s. n. de prels. y 16 págs. de texto.
Port. y V. en bl.— Dedicatoria.— Dictamen del P. Juan de la Santísima Trini-
dad, agustino recoleto y Rector de su Colegio de Salamanca. 10 de Agosto de
1722.— Lie. del Ordinario. - Texto.
Bibl. Nacional. Varios 1-336-5.
21. Suplemento, y lleno de la aclamación triunfal de Christo en
Jesusalem. Oración panegírica en la singularíssima celebridad, que la
I MANSO 151
siempre ilustre y apostólica Congregación del Confalón de la nobilissi-
ma y antiquissima ciudad de Toro, unida, y agregada ai Confalón Roma-
no, debaxo de la Protección de Maria Santissima, con el titulo de Vir-
gen del Socorro celebra en la Dominica de Ramos, patente el Santissimo
Sacramento en la Iglesia del Santo Sepulcro de la Ilustrissima Religión
de San Juan. Siendo Mayordomos de esta ilustre Congregación Don
Diego de Vitoria y Ribera, Canónigo Colegial de la Santa Iglesia de
Toro, y Don Joseph Ramos, Regidor perpetuo de dicha Ciudad. Dixola
el RR. P. Ai. Fr. Pedro Manso, del Orden de N. P. S. Agustín, dos
veses Prior de su Convento de Salamanca, Diftnidor Provincial, y
General por su Provincia de Castilla, Doctor Theologo de la Univer-
sidad de Salamanca, y su Cathedratico de Durando. Sacanla a luz di-
chos señores Mayordomos, y la dedican al lUustrissimo Señor Don Jo-
seph Gabriel Zapata, dignissimo Obispo de Zamora, del Consejo de su
Magestad, &c. En Salamanca: en la Imprenta de Francisco García de
Honorato y San Miguel, Impressor Titular de dicha Ciudad. Año 1724.
4." de 4 hs. prels. s. n. y 27 págs. de texto.
Port. orí. y V. en bl . — Dedicatoria suscrita por los Mayordomos, en Toro a 25 de
Abril de 1724.— Aprob. del P. Jacobo de Castro, franciscano. Salamanca a 23 de
Abril de 1724.— Lie. del Ordinario.— Texto, con citas marginales.
Bibl. Nacional, 2-59746.
22. Sermón deeimo, que había de predicar el R. P. M. Fr. Pedro Manso, Doctor
en Sagrada Theologia, en 1* Universidad de Salamanca, su Cathedratico de Philo-
sofia Moral, Prior que ha sido dos vezes de el Convento de dicha Ciudad, Üifinidor
de la Provincia, y actualmente su Provincial.
Ocupa las págs. 249 a la 272 del libro del P. Laguno Gracias a Dios... novenario
celebrado en San Felipe el Real por la renovación de su templo (Madrid, 1725).
En la introducción que precede al texto del sermón se hacen grandes elogios
del P. Manso.
Encuéntrase manuscrito este sermón en el códice 916 déla sección de Mss. de
la Biblioteca Nacional y en el mismo epígrafe se consigna el dato de no haberle podi-
do predicar el autor por tener que ir a Salamanca a leer en una oposición a la cáte-
dra de Escritura vacante en aquellos días. V. la pág. 289 del vol. I.
23. Aprobación de la obra Explicación literal y moral de la Regla de S. Agus-
tín, por el P. Fr. Juan de Logrosán, de la Orden de San Jerónimo. Salamanca, 1716.
24. Censura del Rmo. P. M. Fr. Pedro Manso del Orden S. Agustín, del folleto
intitulado Z>fc/s/OM J/c»'a/. Que género de negociación sea prohibida al Eclesiásti-
co} contrahida a la administración del Nuevo Rezado. Su autor el P. Fr. Joseph
de Sta. Maria. Madrid, MDCCXX. Se halla al final del folleto y ocupa 7 págs.
25. Censura áe\ P. Fr. Pedro Manso acerca de la cuestión que se sometió a la
aprobación y dictamen de la Universidad de Salamanca, que va incluida en el si-
guiente impreso:
Ȓ< Pareceres de las Universidades de Salamanca, y de la Sorbona, sobre el
assumpto de los dos matrimonios, que successivamente (siendo secular) Contraxo
el Venerable Siervo de Dios Fr- Sebastian de Aparicio, del Orden de San Francis-
co, con proposito (si tuesse posible) de guardar virginal castidad en ellos.
Pinelo Barcia, II, hoja DIVXXII, asigna a este folleto el año 1722 para la impre-
sión, y luego expresa su contenido, encontrándose la censura del P. Manso de que
se ha hecho mérito.— Medina, Biblioteca Hispano Americana, núm. 2373.
Por real cédula fechada en Madrid a 21 de Febrero de 1720 se ¡mandó a la Uni-
152 MANSO I
versidad de Salamanca diese su parecer sobre si el Ven. P. Fr. Sebastián Aparicio,
franciscano, iiabía obrado bien al contraer por dos veces el matrimonio, con ánimo
de vivir en casto y yirginal connubio. Fué presentada dicha cédula en 8 de Marzo
al Claustro, el cual nombró algunos comisarios para responder, incluyéndose entre
ellos al P. Manso. En Claustro pleno de 18 de Julio dieron cuenta los comisarios de
haber estudiado el asunto y extendido el parecer que se les pedia, escribiendo in-
formes muy luminosos los PP. Manso, Miguel de Erce y Manuel Genérelo, sacando
en conclusión que el Ven. Aparicio no había obrado mal al contraer matrimonio
con semejante propósito.— V. Vidal y Díaz, Memoria de la Universidad de Sala-
ruanca, pág. 1.%.
26. Dictatnen del Reverendísimo Padre Maestro Fray Pedro Manso, del Or-
den de N. P. S. Agustín, Catedrático de Filosofía Moral de la Universidad de
Salamanca.
Está fechado en Salamanca a 30 de Enero de 1726 y comienza así: «Por digna-
ción del Excelentísimo Señor Frey Don Iñigo de la Cruz Manrique de Lara, Conde
de Aguilar, Señor de los Cameros, Caballero profeso del Orden de Calatrava, fltc.
llegó a mis manos un librito escrito porisu Excelencia, cuyo título es: Dejensorio
de la Religiosidad de los Caballeros Militares, comprobado con las mismas auto-
ridades, que la impugnan Scc. Ocupa 10 págs. en el libro citado impreso en Madrid
el 1731.
Por el número de páginas que llena el escrito del P. Manso puede calcularse la
extensión con que trata del tema objeto de la censura.
27. Censura del tomo I de la Theologia Scholastica, del P. Flórez, fechada en
Madrid el 24 de Agosto de 1732.
28. Aprobación de la Oración Júnebre, pronunciada por el P. José Navajas,
trinitario, en las exequias del Exmo. Sr. D. José Téllez Girón, Duque de Osuna. Su
fecha en Madrid el 14 de Abril de 1734 y ocupa 4 págs. entre los preliminares del
impreso de referencia.
Bibl. Nacional, 1-248-13.
29. Censura de la Oración fúnebre que en las honras del P. Aviles pronunció
el P. Flórez. Fechada en Madrid el 12 de Junio de 1734 y lleva 10 págs. entre los
preliminares del impreso.
30. Panegyrico fvneral en las Reales exequias qve hizo la Vniversidad de Sa-
lamanca en su Real Capilla el día 23. de Diziembre de 1715. al Sr. Rey Christianis-
simo de Francia Luis XIV. el Grande. Predicóle el RR. P. M. Fr. Jvan Antonio de
Haro,.. Danle a Ivz, como comisarios de la Vniversidad, el RR. P. M. Fr. Pedro
Manso, de el Orden de S. Agustín, Cathedratico de S. Anselmo. El RR. P. M. Fr.
García de Pardiñas, mercedario. El Dr. D. Antonio de Mier... El Dr. D. José de
Bustamante... El Dr. D. Pablo Gómez Carbajo... El M. D. Martin Diaz Cubilano...
- Foll.en4.'' de 42 págs.
Incluímos esta breve nota bibiiogrática en la del P. Manso por figjurar su nom-
bre en la portada, y por lo que pueda contribuir para completar su biografía va
también la nota correspondiente de la oración ftínebre pronunciada en las exequias
que le dedicó la Uuiversidad.
31. Aprobación de la obra Origen de los Monteros de Espinosa, por el Ldo.
Pedro de la Escalera y Guevara, edición de Madrid de 1735.
Quizá fuera este breve escrito el último que redactó, a lo menos para el público,
y en verdad que a vista de la presente nota bibliográfica, aunque peque de incom-
pleta, podemos asegurar que el P. Manso fué, después del P. Flórez, el autor más
fecundo durante la décima octava centuria que tuvo en España la Orden agusti-
nianá. Cuánto sería de desear que alguno de nuestros escritores actuales dedicase
' su atención a las obras filosóficas y teológicas del esclarecido madrileño, a fin de
que se conociera la influencia de sus doctrinas en la historia literaria de nuestros
hombres ilustres que tanto honraron a la Corporación con sus producciones,
MANZANARES -MANZANO
153
Del sermón predicado en sus honras en la Universidad salmantina, he aquí la
nota correspondiente.
Oración fúnebre laudatoria, en las bien sentidas demostraciones con que la
Ilustríssima, y siempre grande Universidad de Salamanca expressó su dolor, y hon-
ró la recomendable memoria del RR. Padre Maestro Fr. Pedro Manso, Provincial
que fué de su Provincia de Castilla de la Religión de N. Padre S. Agustín, Prior
dos veces de su Convento de Salamanca, etc., del Gremio, y Claustro de esta Uni-
versidad, Cathedratico de Propiedad en la de Philosophia Moral, después de haber
regentado otras muchas. Dixola en la Real Capilla de San Geronymo, el RR. P. Fr.
Diego Fernandez Salcedo, del Orden de Predicadores, Maestro en Sagrada Theo-
logia, del Gremio, y Claustro de dicha Universidad, y Cathedratico de Vísperas en
ella; Dia XXI. de Julio de 1736. En Salamanca, por Eugenio Garcia de Honorato y
S. Miguel, Impressor Titular del Rey N. Sr. y de dicha Universidad y Ciudad.
4.* de 6 hs. s. n. de prels., 22 págs. de texto y 1 más con las armas de la Orden.
Port. orlada y la v. en bl. - Dedicatoria al Convento de San Felipe el Real, por
el P. Fr. Manuel Vidal. Salamanca, 20 de Septiembre de 1736.— Aprob. del P. To-
más Varó, mercedario. 6 de Septiembre de id.— Lie del Cancelario de la Universi-
dad.—Texto con las citas al margen.
Bibl. Nacional, Varios 1-242-9, y también en el salón general, en un tomo de va-
rios procedente de San Felipe el Real.
—P.Vidal. II, 247. -Alvarez y Baena, IV; 7b\. -España Sagrada, XVII, 203.
—Vidal y Díaz, Memoria histórica, pág. .'i76.— Ballesteros Robles, Diccionario bio-
gráfico matritense, pág. 418.
Manzanares (Fr. Ignacio) .
Natural de Salamanca, profesó en el
colegio de Valladolid a 18 de Octubre
de 1849. Pasó a Filipinas en 1853 y ad-
ministró varios curatos en las provin-
cias de Pampanga y Bulacán desde el
año 1855 hasta el 23 de Abril de 1881
en que murió en el pueblo de Hago-
noy. Dejó edificada la iglesia de este
liltimo, una de las más notables de Fi-
lipinas.
Reseña del pueblo de Hagonoy y catálogo de los religiosos que han regenta-
do esta parroquia desde 1775 al 1878.— M-S. en 4." de 19 págs. existente en el ar-
chivo de Provincia.
- P. Jorde, pág. 492.
Manzaneda (Sor Mariana).
V. San José (Sor Mariana de).
Manzano (Fr. Juan).
He aquí la nota biográfica que le de-
dica el P. Vidal: <Fr. Juan Manzano,
natural de la Redonda, obispado de
Ciudad Rodrigo, hijo legítimo de An-
tonio Manzano y María Medina, profe-
só (en el convento de Salamanca) a 24
de Septiembre de 1734. Habiendo se-
guido los estudios con especial apro-
vechamiento y tenido en esta Univer-
sidad Acto menor y mayor, fué nom-
brado Lector de Valladolid y después
de Alcalá. De allí fué sacado para esta
Universidad de Salamanca en la que
graduado de Doctor en Teología, ob-
tuvo y regentó cátedra de Artes y hoy
(1757)'se halla de los primeros oposito-
res a las de Teología. Es igualmente
Maestro por la Religión y actual Prior
de este Convento, con mucha estima-
ción.»
En el trienio 1745-1748 fué nombra-
do opositor a cátedras en la Universi-
dad, y en el Capítulo celebrado a 3 de
Mayo de 1754 salió electo en Prior del
convento de Salamanca. De su carre-
ra escolástica, ejercicios literarios y
154 MANZANO
de las cátedras que regentó en aquella de la cual tomó posesión en 8 de Junio
Universidad, y hasta de ios cargos con de 1765. Esta le duró, por ser cursato-
que le honró la Provincia, se hallan no- ria o trienal, hasta el 1768, año en que
ticias detalladas en la hoja literaria esa cátedra se suprimió. Falleció en el
elevada al Consejo con motivo de una convento de su filiación religiosa a
(le sus oposiciones a cátedra de Teolo- principios de Mayo de 1770.
gía, obteniendo entonces la de Suárez,
La hoja citada de méritos literarios está concebida en estos términos:
Airo. Fr. Juan Manzano, del Orden del gran Padre San Agustín, Ex-Catedrático
de Regencia de Artes de la Universidad de Salamanca y Opositor a las de Propiedad
de Artes y Regencia, y propiedad de sagrada Teología en ella, por la Escuela To-
mista, tiene los títulos y ejercicios literarios siguientes.— Primeramente consta tener
treinta y un años de estudios mayores, tres en Artes y los veinte y ocho restantes en
sagrada Teología - Consta haber sustentado ocho actos mayores, cinco en Teolo-
gía y tres en Artes. — En uno de Teología defendió toda la tercera parte de Santo
Tomás. — Consta tener veinte y un años de continua asistencia con título público a los
públicos concursos de Artes y Teología, en esta forma: Tres años con título y ejerci-
cio de Lector de Filosofía en Valladolid: dos años de Lector de Teología en la Uni-
versidad de Alcalá y los diez y seis restantes con el Grado de Doctor en esta Univer-
sidad de Salamanca. Consta haber hecho dos lecciones de oposición de una hora, y
otra de defensa, cada una con puntos de veinte y cuatro, a las Cátedras de Artes de
su Religión, en virtud de las cuales fue nombrado Lector de Fílosolia del Convento de
Valladolid. — Consta haber presidido once actos mayores y uno menor, seis en la fa-
cultad de Artes y cinco en la de Teología.— En los dos de dicha facultad, en la Uni-
versidad de Alcalá, presidió en uno toda la prima secundae del Angélico Doctor
Santo Tomas y en el otro toda la tercera parte del dicho Santo Doctor. - Recibió en
la Real Universidad de Santo Tomas de Avila el grado de Bachiller en la facultad de
sagrada Teología, en veinte y seis de Abril del año de setecientos cuarenta y siete; el
que incorporó en esta Universidad en dos de Julio de dicho año.— Recibió asimismo
en dicha Universidad de Avila los Grados de Lie. y Doctor en la facultad de Teolo-
gía, en los dias veinte y siete y veinte y ocho de Abril del mismo año; habiendo pre-
cedido la aprobación de su examen, nentine discrepante. — Recibió el grado de Bachi
11er en la facultad de Artes en esta Universidad de Salamanca, día dos de Junio de di-
cho año de mil setecientos cuarenta y siete. -Recibió también el grado de Lie. en sa
grada Teología por la Capilla de Santa Bárbara, el día tres de Agosto del referido
año, habiendo precedido el ejercicio de quodlibetear por mañana y tarde y dos leccio-
nes de hora, una de repetición y otra la noche del riguroso examen, en que fué apro-
bado, nemtne discrepante. Incorporó el dicho grado de Doctor en esta Universidad
el dia ocho del mismo mes y año. -Ha leído extraordinario en esta Universidad, los
años de cuarenta y siete en cuarenta y ocho, de cuarenta y ocho en cuarenta y nue
ve, de cuarenta y nueve en cincuenta, y de cincuenta y siete en cincuenta y ocho, dic-
tando in scriptis a los Colegiales Teólogos de su Convento. Ha presidido en esta
Universidad quince actos de Teología pro Universitate que le han correspondido por
turno de su grado de Doctor.- Ha sido dicho Maestro Catedrático de Regencia de
Artes de esta Universidad por Real Provisión, a consulta del Keal Consejo, habiendo
tomado posesión de ella en Agosto de mil setecientos cincuenta (1). — Ha leído de opo
sición a Cátedras de esta Universidad once veces una hora con puntos rigurosos de
veinte y cuatro, conviene a saber, tres a Cátedras de Regencia de Artes, una a la de
Santo Tomas, otra a la de Escoto, tres a la de San Anselmo, dos a la de Súmulas en
propiedad, y otra a la de sagrada Escritura vacante.— No leyó otras veces de oposición
(1) Tomó posesión de esta cátedra por medio 4e lu representante el P. M*"V>el Vidal en a de Septieat>rc
df 1760.
MANZANO MARCELLAN DE SAN JOSÉ 155
por concurrencia de Opositor mas antiguo de su Religión.— Ha sido Prior dé su Ob-
servantísimo Convento de esta Ciudad el trienio, desde el año de setecientos cincuen-
ta y cuatro hasta el de setecientos cincuenta y siete, y Definidor de su Provincia de
Castilla.»
Firmó junto con el P. Madariaga la exposición elevada al Consejo Supremo de la
Inquisición con motivo de unas Conclusiones defendidas en Salamanca por un P. Je-
suíta. V. allí, pág. 56 del presente volumen, y antes, en la pág. 50, en el núm. 1 otra
nota literaria del P. Manzano.
-P. Vidal, II, 246, 304 y 312.
Manzano (Fr. Miguel).
Madrileño, hizo su profesión religiosa en San Felipe el Keal a 8 de Octubre de 1648.
En 1660 era Lector de Teologfa en el convento de Toledo y firma con otros PP. Cate-
dráticos un parecer sobre un cartel de proposiciones del P. Jesuíta Barbiano (1). Fué
Prior del convento de Burgos en 1681 y del de San Felipe el Real en 1687.
Sermón que predicó el tercero dia de la fiesta de la Extática Virgen Santa María
Magdalena de Pazzi el Muy Reverendo Padre Maestro Fray Miguel Manzano, Lec-
tor Jubilado de la Provincia de Castilla de la Sagrada Familia de San Agustín, con
asistencia de el Eminentísimo señor Cardenal de Aragón, Arzobispo de Toledo, y Go-
bernador de España.— Publicóse en la obra de Diego Lozano intitulada: Gloriosos
triunfos, solemnes fiestas etc. Madrid, 1672.
Marcenan de San José (Fr. Patricio).
Fué natural de Bufiuel (Navarra), con otros cargos que la Provincia le
donde vino al mundo el 17 de Marzo de confió, entre los cuales deben raencio-
1834- Vistió el hábito de agustino des- narse los de Predicador, Definidor y
calzo en el colegio de Monteagudo, Cronista. En 1881 se le concedió la ju-
pronunciando sus votos a 24 de Sep- bilación en su carrera de Lector. De
tiembre de 1850, y una vez terminada regreso en España, falleció en el cole-
la carrera eclesiástica desempeñó una gio de Marcilla el 11 de Marzo de 1889.
cátedra en dicho colegio, en el que «Fué, dice el P. Sádaba, excelente
ejerció también el empleo de Vicerrec- orador sagrado, y á él somos deudo-
tor. En 1866 presidió una misión para res de la importante reseña histórica
Filipinas, administrando en estas islas y estadística de nuestra Corporación
varias parroquias de bisayas y taga- en Filipinas.»
los, alternando dicha administración
Provincia de San Nicolás de Tolentino de Agustinos descalzos de la
Congregación de España e Indias. {Sello de la Provincia con esta ins-
cripción: Prov. S. Nicol. Discaiceat. S. P. N. Aug. Insul. Philip.). Ma-
nila. Imprenta del Colegio de Santo Tomás, a cargo de D. G. Memi-
je. 1879.
4.» de 340-VI págs.
Antep.— V. en bl.— Port.— V. en bl.-Lic. del Ord. Manila, 8 de Enero de 1879.—
Id. del Gob. 11 de Marzo de id. - Protesta.— Carta-circular del Provincial M R. P
Fr. Aquilino Bon de San Sebastián.— Texto.— Índice.
Parece ser que el manuscrito incompleto de esta obra se guarda en el archivo
de Provincia existente en Marcilla. Es un cuaderno en folio de 76 págs. sin nume-
rar con las últimas hojas desprendidas, y sin título ni portada alguna. Si es verdad
lo que se nos advierte al remitirnos la reseña de dicho manuscrito, que es el origi-
a« V. Upá(, 49d«lTOl, I,
156 MARCILLA
nal o parte de él de la obra impresa, huelga consignar más detalles acerca del mis-
mo, puesto que lo que de él se dice y del método seguido en su composición se re-
duce a lo expresado por el P. Sádaba en el texto acotado con referencia al libro del
P. Marcenan.
-P. Sádaba, pág. 526.
Maroilla (Fr. Cipriano).
Nació en Santa Cruz del Monte, Pa- de San Juan, donde estuvo hasta el
lencia, el 26 de Septiembre de 1851, y 1885 que se trasladó a Batac; hizo en el
profesó el 19 de Octubre de 1868 en el primero el convento y en el segundo
colegio de Valladolid. Pasó a Filipi- se construyó bajo su dirección el tri-
nas en la misión de 1873, terminando la bunal. Fué nombrado Prior vocal en
carrera en Manila. Ordenado de sacer- el Capítulo de 1897 y Director del Asilo
dote en Diciembre de 1874, con fecha 23 de Malabón, cargo este segundo que
del mismo mes se le despachó el man- hubo de abandonar a causa de la insu-
dato de Vicario de Sarrat en llocos rrección tagala en 1898. Este mismo
Norte, a fin de que se impusiese en el aflo, a 3 de Septiembre, recibió el
idioma de los naturales. A ñnes del mandato de Presidente de la nueva
año siguiente se hizo cargo del pueblo Residencia establecida por la Provin-
de Santo Tomás, del cual apenas de- cia en la colonia portuguesa de Macao,
bió de tomar posesión, pues en Enero y aquí le alcanzó la muerte el 2 de
de 1876 se halla nombrado Misionero Abril de 1900.
de Villavieja. En 1877 pasó al pueblo
1. Estudio de los antiguos alfabetos filipinos por el R. P. Fr. Ci-
priano Marcilla y Martín Agustiniano Cura párroco de Batac (llocos
Norte) Con las licencias necesarias Malabón Tipo-Litografía del Asilo
de Huérfanos 1895.
Fol. men. de 107 págs. y 1 s. n. de índice. Lleva ocho cuadros paleográficos de
los que 5 de distintos tamaños van ingeridos entre las págs. 32-33.
Antep.— V. en bl.— Fort, litografiada alegórica en el centro de la cual se lee:
Antiguos Alfabetos Filipinos.— V.enh). Fort, a dos tintas.— Dedic. al Rey.—
Id. la misma en caracteres tagalos. Al lector. (Del P. Tomás Rodríguez).— Texto;
las páginas orladas con medallones y alegorías.— índice.
El F. Benigno Fernández publicó un trabajo crítico de esta obra, analizando
artículo por artículo los en ella contenidos, examinandoy juzgando opiniones y emi-
tiendo sobre todos los puntos tratados por el autor su parecer imparcial y justo sin
doblegar su criterio a afectos de hermandad o a otras miras menos interesadas.
Como no nos es posible reproducir ni en síntesis el citado estudio, copiamos sola-
mente los siguientes párrafos con que concluye: «Como primer libro, hasta ahora
único, que se escribe sobre materia tan curiosa y original, es un verdadero aconte-
cimiento literario, muy digno de figurar en los anales de la historia y filología filipi-
nas, y una prueba palmaria del entusiasmo, cada vez más visible, con que nuestros
misioneros procuran ilustrar, aun en sus mas recónditos secretos, la historia de
aquellas colonias españolas. El gran cúmulo de datos en él reunidos revela una la-
boriosidad y constancia tanto más admirables, cuanto que debieron ser gravísimos
los obstáculos que el autor hubo de vencer para llevar a feliz término su empresa.
Sin haberse propuesto el sabio agustino escribir un tratado completo donde me-
tódica y científicamente se explanen todas las cuestiones referentes a los antiguos
alfabetos de Filipinas, bien puede asegurarse que en su obra se contienen los mate-
riales más necesarios para hacer ese estudio cabal y perfecto.» Seguidamente acon-
seja al F, Marcilla que explote el tema con más amplitud de datos antes que otro,
MARCO-MARCO Y OCAÑA 167
Valiéndose de su obra y de las opiniones e ideas en ella vertidas, se aproveche del
fruto de sus desvelos, presentándonos un trabajo acabado sobre el particular.
También Retana dio a conocer el juicio que le mereció la obra en cuestión, y
conviniendo con el autor en el fondo de los puntos principales en aquélla desarro-
llados, se detiene en pequeneces y fruslerías que le sirven de pretexto para dejar
malparados hasta a los cajistas; huelga decir que para descender a estos pormeno-
res sufrió el trabajo una apasionada disección en la que no parece haberse pro-
puesto otro fin el crítico que demostrar su erudición, prestada indudablemente en
cuanto se refiere a los PP. Vivar y Carro, porque no es concebible que, de haber
visto y examinado sus obras, se hubiera declarado tan decidido vindicador de la su-
puesta fama del primero, arrojando sobre el segundo el baldón de haber usurpado
descaradamente glorias ajenas.— V. el núm. 112 de La Política de España en Fui-
pinas.^La Ciudad de Dios, vol. XXXVIll.
Pardo de Tavera, núm. 248, al dar cuenta de la obra, consigna el dato de haber
sido premiada con medalla de oro en la Exposición filipina celebrada en Manila
el aflo 1895.
2. El P. Marcilla editó con prólogos, notas ilustrativas y otras reformas de que
se hará mérito en la nota bibliográfica del P. Francisco López, la Gramática iloca,-
na y el famoso Belarmino de este autor.
-P. Jorde, pág. 580.
Marco (Fr. Ramón del).
Natural de Roa, Burgos, donde na- de 1806, en 1800, y Prior Provincial, en
ció el 1767, hizo su profesión en el co- 1833, cargos todos ellos que renunció
legio de Valladolid a 24 de Febrero de sin ejercerlos. Únicamente parece ha-
1785. Pasó a Filipinas en 1789, siendo ber sido Secretario de Provincia en
destinado a la provincia de Batangas, 1799 y Prior vocal en algunos Capítu
y aquí administró sucesivamente los los. La Sociedad de Amigos del País le
pueblos de San José, Lipa y Taal, este nombró su socio correspondiente, se-
último desde el 1806 hasta su muerte, gún aparece en una lista impresa de
ocurrida en el mes de Junio de 1836. 1823. Entre otras obras que llevó a
En 1798 fué elegido Subprior de Ma- cabo en los pueblos (jue administró cí-
nila, Comisario-Procurador en Madrid tase el convento de Taal. A su muerte
y Definidor general para el Capítulo tenía los honores de ex-Provincial.
Reimprimió el Epitome de la historia de la aparición de Ntra. Señora de Caysa-
say, compuesta por el P. Bencuchillo. según se ha expresado al tratar de esta obrita
en la pág. 365 del vol. L
-P. Cano, pág. 216 -P. Jorde, pág. 360.
Marco y Ocaña (Fr. Tose Manuel de).
En el códice 4169 de la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional se encuentra una
aprobación del tenor siguiente: «En cumplimiento del orden dado por el Sr. Lie. D. Tho-
mas de Naxera Salvador del Habito de Santiago, Capellán de Honor de S. Majestad,
Visitador de esta Villa de Madrid y su Partido, aunque tuve la dicha de oir el sermón
que dijo en esta Iglesia de San Phelipe el Real el M. R. P. Fr. Joseph Manuel de Mar-
co y Ocaña en honor de mi Padre y Hermano Sto. Thomas de Villanueva, no obstante
le he leido con mucho gusto y atención, y me parece que observa el Author todas las
reglas que enseña mi Gran Padre S. Augustin debe tener una oración panegírica
christiana y eclesiástica, como es esta. Por lo que es mi dictamen, que no sólo merece
este sermón darse a la prensa, pues nada encuentro en él contra nuestra fe, o las
buenas costumbres, mucho si que nos excita a ellas y nos toca a todos agradecer la
licencia que se pide a V. S." Assi lo siento en este de San Phelipe el Real de Madrid
en 4 de Diciembre de 1754.» Sin firma.
158 Marcos deL río-march de velasco
¿El sermón de autos se dio a la prensa?
Con respecto al P. Marco y Ocarta ninguna noticia hemos podido encontrar, no
Fabiendo siquiera que fuera Agustino, aunque lo suponemos.
Marcos del Rio (Fr. Francisco).
Nació en Lodoso, Burgos, el 17 de Enero de 1874 y profesó en nuestro colegio
de Valladolid el 19 de Septiembre de 1890. En 1895 quedó afiliado a la Provincia Ma-
tritense donde ha ejercido el profesorado durante muchos años. Es Lector de
Provincia.
1. Fué colaborador de la revista El Buen Consejo, donde se encuentran publi-
cados varios artículos suyos, entre los cuales merece citarse, por su extensión, el ti-
tulado La vida del corazón que salió en el tomo H (Aflo VII).
2. Revista científica.— Redactó esta sección de los vols. LX al LXXVII de La
Ciudad de Dios.
Merecen citarse como trabajos especiales publicados en esta sección los si-
guientes:
1) Experiencias e hipótesis de Le Bon sobre la naturaleaa de la radioactivi-
dad.-Vq\. LX.
2) Ttorias modernas acerca de la constitución de la materia- -id.
3) Fenómenos de coloración normal y anormal de la atmósfera. Sus cau-
sas.—iá.
4) Las auroras boreales. — l^Xl.
5) Teorías sobre la inmunidad contra las enfermedades infecciosas. -Vols.
l.XI y LXII.
6) Fisiología de la digestión.— \o\. LXIL
7) Teoría meteorológica de Guilbert sobre las condensaciones del vapor del
.igua. -Vol. LXIÜ.
8) Fisiología alimeníicia.~Vo\s. LXIV al LXXI.
9) La estovaina y la escopolamina.—Vo\. LXX.
10) Fisiología del dolor. -Vols. LXX y LXXL
11) La función cósmica de la planta verde.— Vo\s. LXXII y LXXMI.
12) Las vías nerviosas peri/éricas.— Vol. LXXIIl.
13) La formación de la perla. -\o\. LXXIIl.
14) El sueño normal y el sueño patológico. — Vol. LXX.IV.
15) La/ormación de la lluvia. -Id.
16) La hipótesis biológica del hambre. -Vol. LXXV.
17) El mecanismo de la nitri/icación. — Vo\. LXXVI.
18) La reproducción y las emigraciones de la anguila.— Vol. LXXVII.
3. Nociones de encefatología.-Vols. LXXV, LXXVI, LXXXIV, LXXXVl y
LXXXVII.
Es este trabajo continuación del que lleva el número 10) en la lista anterior,
publicado fuera de la sección citada.
4. Las iConferencias científicas* del P. Zacarías. — \rtlcnlo en el vol. LXXXI
5. La Fisiología general.— En el vol. LXXXII.
h. La Criptosiquia.— En el mismo volumen.
7. Concepto de la Biología— Ea los vols. LXXXIX y XC.
8. Ensayo de Psicología patológica.—En el vol. XC.
9. Psicología del éxtasis.-En los vols. XCVII, XCVIII, CIV-CVI, CX.
10. La Protistogénesis.— En el vol. CVIII.
11. Seres orgánicos e inorgánicos. — En los vols. CXI, CXIV, CXV.
March de Velasco (Fr. Dionisio).
Fué natural de Valencia , hijo de rrelles, y vistió el hábito agustiniano
D. Francisco y de doña Catalina To- en el convento del Socorro de su pa-
:;:>' March de velasco i6í>
tria, haciendo su profesión en manos con tanto lucimiento, que el General
del P. Prior Baltasar Sans a 20 de No- le dio el título de Maestro en Sagrada
vlembre de 1649. Fué Doctor en Teolo- Teología. Desempeñó en la Provincia
gía por la Universidad de Valencia, los cargos de Visitador, Prior de los
donde se opuso a cátedras varias ve- conventos del Socorro y San Agustín
ees. El P. Jordán le tributa grandes de Valencia, y fuera de la Corporación
elogios por sus aventajados talentos, los de Examinador sinodal de las dió-
Nombrado Definidor general, asistió cesis de Valencia y Tortosa. Murió en
al Capítulo celebrado en Roma el 1673, el convento de Castellón de la Plana
defendiendo un acto de conclusiones a 14 de Julio de 1706.
1. Sertnon de la InmacuIaUa Concepción de María Señora nuestra, en la muy
noble Ciudad de Alicante. En Valencia, por Jayme de Bordazar y Artazú. 1690.-4.»
2. Sermón de la gloriosa Asumpcion de Maria nuestra Señora, en la Real
Villa de Castellón de la Plana. En Valencia, por Vicente Cabrera 1692.-4.°
3. Sermón de N. Señora de los Dolores. Impreso.
Sábese que había publicado un sermón con este título, dedicado al Marqués de
Castel Rodrigo, por la carta que este magnate dirigió por ese motivo al autor y se
halla incluida en el prólogo de la colección siguiente.
4. Elección conceptvosa de algvnos santos, y assvmptos dife-
rentes. Hecha por el R. P. M. Fr. Dionisio March de Velasco, del
Orden de San Agustín, Dolor en Sagrada Theologia, Opositor de Ca-
thedras en la Vniversidad de Valencia, Elector General que fué en
su Religión, Prior de Nuestra Señora del Socorro, y del Real Con-
vento de San Agustín de la Ciudad de Valencia, Visitador de la
Provincia, y Corona de Aragón, Comissario Visitador tres veses por
sus Prorinciales, y Examinador Synodal del Arzobispado de Valen-
cia y de Tortosa. Dedícala al noble Señor Don Andrés Monserrat, Ciu-
rana, y Crespi de Valdaura, del Consejo de su Magestad, &c. Con li-
cencia: Por Vicente Cabrera, Impressor, y Librero de la Ciudad, en
la Plaga la Seo. Año 1698.
4.* de 12 hs. s. n. de prels. y 455págs. de texto.
Port. orlada y la v. en bl.— Aprob. del P. Juan Bautista Roldan, jesuíta. Valen-
cia, 26 de Febrero de 1698.— Id. del P. M. Fr. José Milán de Aragón, agustino. 15
^ de Enero de id.- Cens. del P. Juan Bautista Ferrer, id. 15 de Febrero de id.— Lie.
del Provincial P. Guillermo Gonyalons.— Dedicatoria, suscrita por el autor en Cas-
tellón de la Plana a 26 de Febrero de 1698. - Prólogo.— Protesta.— Tabla de los ser-
mones.—Testo, a una y dos columnas.
En la dedicatoria discurre largamente el autor sobre la genealogía y casa del
Mecenas.
Prólogo: «Pensará el lector que el dar estos sermones a la estampa, ha
sido dejarme llevar de la vanidad, y se engaña, porque siempre (pongo a Dios
por testigo) he juzgado muy bajamente de mis conceptos y discursos, y aun-
que de algimos sermones que he predicado me han dado norabuenas, he pensado
que el dármelas era por afectos y apasionados, o que el haber parecido bien en el
pulpito, provendría del espíritu y gracia del decir o eficacia de la representación, y
como estas personales prendas no se pueden influir en los escritos, por ese respeto
rae he detenido medroso en el imprimir, hasta que dedicando un sermón de los Do-
lores de la Virgen Sanlissima, por cierto capricho, al Exmo. Sr. Marqués de Castel
Rodrigo, Virrey y Capitán general por entonces del Reino de Valencia, me res-
pondió agradecido lo siguiente...» El Marqués le animaba a publicar los restantes
160 MARFX'A DE LA CONCEPCIÓN
sermones que tenía escritos, los cuales «por suyos merecerían los públicos aplausos
y comunes aprovechamientos...»
Bibl. Nacional 3-54890. —También hay ejemplare» de este tomo y el siguiente en
la Biblioteca pública de Mahón, según Roura y Pujol en su Catálogo, II, 202, y se
guardaban asimismo en nuestra Biblioteca de San Felipe el Real; véase su índice,
pág. 196.
5. Mixto moral de Sermones de Qvaresma en las Ferias mayores,
y diferentes Festividades. Compvesto por el R. P. M. Fr. Dionisio
March de Velasco, del Orden de San Agustín, Dotor en Sagrada
Theologia, Opositor de Cathedras en la Vniversidad de Valencia,
Elector General que fué, en su Religión, Prior de Nuestra Señora del
Socorro, y del Convento de San Agustín de la Ciudad de Valencia, Vi-
sitador de la Provincia, y Corona de Aragón, Comissario Visitador
tres vezes, por sus Provinciales, y Examinador Sinodal del .Ar(;obispa •
do de Valencia, y Tortosa. Postrale rendido, a los pies de la Catholica
Magestad, de Felipe V, Monarca de dos polos opvestos del Mundo, Ár-
tico, y Antartico, cuya dilatada extensión ocupa, y termina la mas
rica, y mas noble redondez del Orbe todo. Con licencia. En Valencia;
Por Vicente Cabrera, Impressor, y Librero déla Ciudad, en la Pla<;a
de la Seo. Año 1703.
4." de 12 hs. prels. s. n. y 688 págs. de texto e índices.
Port. orl^ja y la v. en bl.— Retrato de Felipe V en lámina suelta.— Dedicatoria
suscrita por el autor.— Aprob. del P. Miguel Ángel Gramuntell, agustino. Valencia,
13 de Septiembre de 1702.— Id. del P. Tomás Monllor, agustino. 22 de id. id.— Lie.
del P. Provincial Tomás Lorca. —Parecer del P. Luis Blanes, dominico. Valencia
y Septiembre 18 de 1702.— Piadoso lector (prólogo).— Protesta. -Texto, a una y dos
columnas con las citas al margen. -índice déla Escritura.— Tabla de los ser-
mones.
«He passado a dar a la prensa segundo libro de Sermones, no poi que esté muy
satisfecho y pagado del primero que imprimí, si por divertir con esta ocupación al-
gunos ratos de mi recogimiento y retiro en la celda, a que me han sujetado mis
años y accidentes, y aunque conozcD que cantar mal y porfiar, es común defecto de
ignorantes, con todo, no he podido reprimir la tuerza de mi inclinación con que
nací; que ha sido, el hallarme muy gustoso en el empleo del estudio, deseando suma-
mente el saber, y adquirir noticias en las sagradas y humanas letras... el fin de in-
tentar segunda impression de Sermones diferentes fué bueno, porque mi intención se
dirigía a enmendar y corregir algunas bachillerías y desaciertos del primer tomo;
no lo abré conseguido, quiza por mi incapazidad y comprensión limitada, y en vez de
dar en el blanco del acierto, puede ser haya caído en mayores tropiezos. ,.>
El P. Blanes consigna en su censura que el P. Dionisio era sobrino del Obispo
de Orihuela D. Fr. Acacio March de Velasco, dominico.
Biblioteca de San Isidro, 46705.
— P. Jordán, págs. 523 y 41 de los tomos I y II, respectivamente.— Xímeno, II,
158.— P. Rodríguez, págs. 112 y 470.
Mareca de la Concepción (Fr. Pío).
Natural de Fréscano, Zaragoza, don el colegio de PP. Recoletos de Monte-
de nació el 1 1 de Julio de 1825, y des- agudo haciendo su profesión el 18 de
pues de estudiar la carrera eclesiás- Agosto de 1846. Antes de cumplirse
tica en Huesca y Zaragoza, ingresó en los dos años, el 8 de Abril de 1848, re-
MARÍA 161
cibió ya la ordenación sacerdotal (1), recayó sobre él el nombramiento de
siendo luego destinado al profesorado Rector de Monteag:udo y no mucho des-
en las casas de estudios de la Provin- pues se le dio el título de Lector de Cá-
ela. En 1852 fué nombrado Vicerrec- nones. De regreso en España y cum-
tor del colegio de Monteagudo y en 1859 plido el tiempo de su rectorado, contl-
obtuvo la jubilación en su carrera de nuó su carrera de profesor hasta poco
Lector. El año siguiente fué enviado a antes de su muerte. En 20 de Julio de
Filipinas y .'. su llegada a Manila le fué 1891 fué elegido Definidor general de
designada la conventualidad en el de su Congregación, cargo que desem-
San Sebastián. Sólo estuvo un año en peñaba a su muerte ocurrida el 19 de
Filipinas, pues en el Capítulo de 1861 Agosto de 1899.
1. Distinguióse especialmente el P. Marcea porsus dotes para la oratoria, siendo
escogido siempre en las ocasiones más solemnes para predicar los sermones de más
aparato y compromiso; no dejó, sin embargo, sermón alguno escrito, pues para subir
al pulpito le bastaba sólo hacer algunos apuntes sobre el asunto de que había de pre-
dicar. «Tampoco, añádese, dio nada a la prensa quien tanto podía haber dado, v sólo
tenemos noticia de un discurso. En Octubre de 1890 se celebró en Zaragoza el 2." Con-
greso Nacional, con la asistencia o adhesión de casi todos los Prelados de España, y
en él el P. Mareca, alternando con los principales sabios, tomó a su cargo el estudio
y desenvolvimiento de la tesis 2.", enunciada en estos términos: Aunque la soberanía
temporal del Romano Pontífice no sea dogma de fe, sin embargo, es doctrina ca-
tólica que no puede negarse e impugnarse sin revelarse contra las enseñanzas de
la Iglesia. Trabajó el P. Pío como de él podía esperarse, y sin embargo, al presentar
el discurso a la censura del Congreso, ésta en su alta prudencia no tuvo por conve-
niente se leyera en las sesiones públicas, por contener, quizá, alguna frase que, dado
el carácter un tanto exaltado del P. Pío, podía acaso herir susceptibilidades.» Por fin
publicó el discurso la revista de Barcelona Dogma y Rasón en sus núms. 35 y 36 co-
rrespondientes al mes de Diciembre de 1890.
2, En 1880 teníaterminada y en disposición deir a la prensauna obra de Teología,
en latín, que había de constar de dos voluminosos tomos. Para su impresión pidió la
licencia oportuna, pero la escasez de medios impidió que la obra se publicara y en la
actualidad ni siquiera se dice que se conserve el original.
-P. Sádaba, pág. 499.
María (Fr. Agustín).
Es el P. Agustín María de Castro, cuyo artículo se puede ver en el vol. I, pág. 660.
Como Retana, en sus frecuentísimas alegaciones del Osario, llama siempre al Autor
Agustín María, se hace precisa esta indicación para evitar confusiones a los lectores.
María (Fr. Juan).
De la Orden de San Agustín, de nación flamenco.
Panegírico en versos latinos en loor de D. Jacinto de Aguilar y Prado y su Coín-
pendio histórico Pamplona, 1639.— 4.*
Nota de Gayangos en sus apuntes manuscritos, leg. 18561 de la sección de Mss. de
la Biblioteca Nacional.
(I) Estas fechas y dalos están tomados del P, Sádaba, lo que no era necesario advertir. Parécenos
contra la exactitud de aquéllas, que debe estar errado el aflo de nacimiento del P. Maree*, pues de ser cier-
to, tendríamos que a su ingreso en el noviciado, es decir, a los Veinte años de edad ya teniahecha la carrera
eclesiástica. Desde luego que no es imposible ^ue a esa edad la hubiera terminado, y estaría de más esta ob-
servación, si la sospecha de la equivocación del año referido no la corroborase la señalada para su ordena
ción sacerdotal, habiendo tenido lugar ésta, según las fechas apuntadas, cuando el P. Mareca contaba
veintidós alios, nueve meses y veintisiete dias; y esto no pudo ser, si para ello no había dispensa pontificia,
de la cual nada se dice.
U
162 MARIACA
Por tratarse de una obra española elogiada por nuestro poeta y en la cual se es-
tamparon sus versos, tratamos de indagar quién pudiera ser ese P. Juan María, y
vemos que estos nombres pertenecen al P. Juan María Thomasius, belga y de nacio-
nalidad alemana, hijo de hábito del convento de Amberes y perteneciente a la Pro-
vincia de Bélüica. Fué Doctor en Teología. Falleció el 20 de Febrero de 1655, deján-
donos algunas octavas compuestas en elogio de San Agustín. Debió de saber el caste-
llano e indudablemente tuvo relaciones de amistad con el referido Aguilar y Prado.—
P. Herrera, Alplicibeíum, I, 490 - P. Ossinger, pág. 893. P. Hutter, en la Revista
Agusttniana, XII, 331.
Mariaca (Fr. José de).
Madrileño, hijo de José de Maniaca y San Agustín de Alcalá, donde terminó
María Sanabria, fué admitido al santo la carrera de doce años de profesora-
hábito en San Felipe el Real en cónsul- do. En Mayo de 1700 obtuvo el título
ta celebrada a II de Junio de 1678(1). de Lector jubilado y después el de
En el mismo convento hizo la profe- Maestro de número de la Provincia de
sión religiosa, en manos del P. Prior Castilla. Dedicóse en adelante a la
Andrés Merino, el 25 de Octubre de predicación y vuelve a figurar en el
1679. Residía en el convento de Valla- convento de Valladolid en 1711. Falle-
dolid en 1687, en el de Santiago en 1688 ció en Ciudad Rodrigo a principios de
y en el de Burgos en 1694, pasando Junio de 1721, según un libro de misas
luego a explicar Teología al colegio de del convento de Madrigal.
1. Oración fúnebre predicada en las honras de la Ven. M. Ana Felipa de los An-
geles. Impresa, 1710.
El P. Ellacurriaga, al hablar en la Vida de la V. M. Ana de los Angeles de las
exequias que por la m'sma se celebraron en Medina, hace mención de la oración fú-
nebre predicada por el P. Mariaca en los siguientes términos. «Esta general aclama-
ción y común opinión de su heroica virtud se confirma con la determinación de su
gravísima comunidad en celebrarla con general concurso de toda la villa las exequias,
y con el sermón de su parentación, en que se predicaron sus virtudes, y se publicaron,
dándose a luz pública con las licencias necesarias el sermón, que predicó con singular
acierto y copiosa erudición el M. R. P. Maestro Fr. José Mariaca, y se dio a la pren-
sa con la aprobación del Rmo. P. M. Fr. Gregorio Ruiz, sujeto conocido por su lite-
ratura y prendas entre los grandes hijos del gran Patriarca S. Benito, y del M. R. P-
Mtro. Fr.José del Río, bien conocido en mi Provincia . D Francisco de Rivas y Sal-
cedo... sacó a luz el sermón que se predicó en la parentación de esta sierva de Dios
y se le dedicó al Conde de Agrámente cuñado de esta V. Madre...»
«El P. José Antonio Beaumont déla Compañía de Jesús, en carta escrita a la
Priora del Convento de las Agustinas dice: «Alegróme que el que predicó a las hon-
ras de la Santa Angeles, fuese el Reverendísimo Mariaca de cuya gran talento y fer-
vor de misionero tengo muchas noticias, y no dudo que habrá hecho mucho fruto.»
La M. Ana falleció el 29 de Octubre de 1710 y suponemos que la oración fúnebre
de referencia se imprimiría el mismo año.
2. Apparatus concionatorvm. Scholasticae, et Positivae Theolo-
giae naturas, & proprietates, mutiuimque iuvamen, Divinae Scripturae
sensus; Librorum Canonicorum numerum, & contextura; Propositio-
(1) Fué admiiído a [a vez otro hermano suyo. He aquí lo que reza la consulta citada: «En once de Junio
de 1678 fueron admitidos D.José y D. Agustín de Mariaca, hijcg de D.José de Mariaca, natural de la villa
de Vergara, en la provincia de Guipúzcoa, y de Dila. María de Sanabria, natural de la villa de Caflaveral,
en la Alcarria, por concurrir en ellos todas las buen.is partes que son necesarias, y ser buenos estudiantes •
Aun existió otro P. Frar.cisco de Mariaca, fallecido en el convento de Segovia hacia mediados de Diciem-
bre de 1709 que debió de ser hermano o pariente muy cercano de los anteriores.
MARIANO— MARÍN lb3
num Fidei ¡psique opposítarr.m qualitates; Sacrae eloquentiae praecep-
ta; Patrum, & Doctorum Ecclesiae notionem, explicans. Plurium tán-
dem Sacrorum Interpretum Cathalogum; aliaque Sacri Oratoris mu
ñus concernentia, offerens. Authore R. P. M. F. Josepho de Maria-
ca, Ordinis S- Augustini, Proviticiae Castellae Alumno; in Complu-
tensi Collegio olim dignissimo Jheologiae Primario, midtisque ab
hinc annis Apostolici Concionatoris miinus obeunte. Dilectissimis Fra-
tribvs eivsdem Provinciae Castellae dicatus, & in lucem editas á R.
Adm. P. M. Fr. Francisco de Aviles, Hispaniarum Assistente Genera-
li, praedictaeque Provinciae Ex-R.ectore Provinciali, & Provinciali ac-
tuali. Cum privilegio. Matriti: Ex Tj'pographia Nicolai Rodriguez
Francos. Anno M. DCC. XIX.
4.° de 11 hs. s. n. de prels. y 246 págs. de texto.
Port. orlada y v. en bl.- Cens. del P. Ildefonso de San Juan, agustino. Madrid,
12 de Agosto de 1719.— /udicium del P. José de la Encarnación, agustino descalzo.
5 de Septiembre de id. — Lie. del Ordinario. — Censura del P. Ignacio Garrote, domi-
nico. 8 de Septiembre de 1719.— Suma de la licencia. — Dedicatoria a los estudiantes
o alumnos de la Orden, suscrita por el P. Aviles.— Prólogo del autor.— Protesta au-
toris (s»c).— Errata, -Suma de la tasa.— Index.— Texto con las citas al margen.
División de la obra, en tres libros.
Liber primus. De utraque Theologia Scholastica et positiva.
Liber secundus. De divina Scriptura, sen de Sapieníia, prout virtualiter divi-
sa ab scholastica Theologta.
Liber tertius. De Rethorica, ejusquepartibus.
Bibl. Nacional, 2-37163.
Es obra didáctica destinada a instruir a los religiosos y prepararles para la
predicación.
— Alvarez y Baena, III, 56. Ballesteros Robles, Diccionario biográfico matri-
tense, pág. 421.
Mariano (Fr. Juan).
V. Santa María (Fr. Juan de).
Maril (Fr. Vicente).
Véase lo que se ha diciio en el artículo del P. Santiago Díaz, pág. 234 del vol. II,
con respecto a la impresión de un folleto debida probablemente al P. Maní. La bio-
grafía de éste se halla en el P. Jorde, pág. 557.
María (Fr. Esteban).
Fué natural de Méjico, primo herma- dicador y Confesor, y entonces debió
no del Padre Jerónimo Marín e hijo de de ser cuando los Superiores le desti-
hábito del convento de aquella ciudad, naron a la Misión de Bolinao, en Zam-
donde profesó a 18 de Marzo de 1576. bales, cuyos habitantes convirtió, for-
Pasó a Filipinas en 1584, y el año si- mando aquel pueblo y el de Masinloc
guiante le encontramos nombrado Pre- con los nuevos bautizados (1). Desde el
(1) Tratando el P. San Agustín del nombramiento en 1600 del P. Martínez Ramos para Prior de Bolinao,
añade que en la conversión de aquellos naturales, los zambaleñ os. había trabajado mucho también el P. Fr. Es-
teban Marín, «que fué el primero que los convirtió, bautizó, y ríduxo a Pueblos, y política. El qual Convento
(de Bolinao), y administración estuvo a nuestro cargo, hasta el año 16^'7, que se le entregamos a nuestros
Hermanos I05 Agustinos Recoletos Descalzos, que han continuado con ardiente zelo lo que plantaron los de
nuestra observancia: sin que tenga fundamento quererse apropiar la primera enseñanza de aquellos Indios,
y los de Macinglo, con su comarca, nuestros Descalgos: pues además de aver permanecido la Misión de los
164
MARÍN
1587 hasta 1599 ejerció su ministerio
sin interrupción en llocos, regentando
sucesivamente con título de Prior los
pueblos de Batac (1587j, Tagudín
(1589), Laoag (1590;, para el que fué re-
elegido en 1593, Batac por segunda vez
(1596) y Bantay( 1507). Tales son los da-
tos que arrojan los libros de Gobierno
de la Provincia acerca de las fechas y
pueblos donde nuestro venerable reli-
gioso misionó, durante el tiempo que
permaneció en las provincias de llocos,
y los consignamos con minuciosidad
para los fines que se verán más ade-
lante.
En 1599 fué elegido Definidor de Pro-
vincia con la conventualidad en Can-
daba, y quizá entonces fué cuando mi-
sionó a los ilongotes o ¡talones que po
biaban las serranías de la Pampanga.
Aquellos indios, en sus frecuentes co
rrerías al llano, devastaban los pueblos
y causaban muchos daños a los espa-
ñoles, por lo que el Gobernador Gene-
ral dispuso una expedición contra ellos
a las órdenes de Mateo de Aranda, a fin
de castigarlos y reducirlos a los mon-
tes donde tenían sus pueblos y ranche
rías. El P. Marín, deseoso de evitar el
derramamiento de sangre, se unió a los
expedicionarios, confiando que con sus
exhortaciones y consejos conseguiría
lo que se intentaba por medio de las ar-
mas. No ignoraba Aranda los peligros
aunque procuró disuadirle de su inten-
to, haciéndole ver lo inseguro del re-
sultado, no pudo evitar que se interna-
ra solo en el monte y llegara a las mis-
mas viviendas de los ilongotes, siendo
bien recibido aparentemente por un
principal a quien expuso el objeto de
su misión. Como no sospechaba ficción
alguna en aquel individuo que le pro-
metió tratar con los demás cabecillas
de los medios para su reducción y con-
versión, pasó la noche en su casa y el
día siguiente accedió gustoso a la pro-
posición de internarse una legua más,
hasta llegar al sitio donde los indios
deseaban verle. No podía pensar mal
nuestro religioso de quien parecía que
le hablaba con sinceridad, y demasia-
do confiado emprendió la marcha hacia
el lugardesignado, pero «a medio cuar-
to de legua, dice el P. San Agustín, le
salieron al encuentro muchos indios, y
habiendo muerto a un criado del Padre,
echaron a éste un cordel al cuello, y,
maniatándole, le llevaron donde esta-
ban los demás, diciéndole muchas inju-
rias, y atado a un árbol, sin que el Pa-
dre cesase de predicarlos, le quitaron
la vida, disparándole muchas flechas,
y después de haberle cortado la cabeza
para llevarla por señal del triunfo, pu-
sieron fuego a su cuerpo. Fué este glo-
rioso martirio por el mes de Noviem-
bre de 1601».
a que se exponía nuestro religioso, y
El autor del Osario le atribuye varios escritos que resume en el siguiente pá-
rrafo: «Compuso Arte y Diccionario en la lengua Tina o Sambala antigua, un
tomo en cuario de 420 hojas, que vi y leí en el Archivo del Convento de Santiago
de Bolinao; y en el de Iba y Masinloc, vi y leí muchos Sermones suyos en dicho len-
gua. También compuso Arte y Catecismo de la lengua Ilongota, un tomo en cuarto
manuscrito, de 32 hojas, que tengo en mi poder.»
1. Por desgracia no se sabe hoy de la existencia de este último manuscrito
para comprobar por su examen si efectivamente fué compuesto por el P. Marín, y
con él a la vista poder demostrar la posibilidad de que un cuaderno del tamaño y
hojas que se le asignan, llegara a conservarse desde fines del siglo X\T hasta el últi-
mo tercio del X VIH para venir a parar, al fin, a las manos afortunadas del P. Castro.
nuestros por algunos aftos, consta de los Registros de esta Provincia, auer nombrado desde el presente,
hasta el de 1607 por Priores a los Padres Fray Francisco Ramos. Fray Antonio de Figueroa, y Fray Esla
cío Ortiz.» (Al margen se cita la Historia general de loa PP. Descaíaos, I. 459j. — V. Conquista!, pág. 496 de la
!.• Parle.
MARÍN 165
2. Sobre los sermones habría mucho que decir si tratásemos de aquilatar la
noticia; bástenos tener en cuenta lo escrito en la biografía del P. Marín, de quien a
ciencia cierta no se sabe el tiempo que permaneció en Zambales, pero sí se puede
asegurar que no se prolongó más de dos años y, por consiguiente, no es muy fácil de
comprender que el autor poseyera el idioma hasta el punto de dejar en él compues-
tos muchos sermones. Esto aparte de las vicisitudes por que debieron de pasar esos
escritos, prescindiendo de lo que es aquel país; pero por muchas dificultades que
queramos suponer y ponderar, cuando el P. Castro nos dice que los vio y leyó, quién
sabe si por algún milagro estaban perfectamente custodiados en los archivos de
Iba y Masinloc esperando que el autor del Osario fuese por allí a sacudirles el pol-
vo y sacarlos del olvido. Dejamos la solución del caso a los lectores que hayan vivi-
do en Filipinas y sepan algo de la historia de la fundación de aquellos pueblos en
los principios de la conquista, porque para los noy?/;/)mos sólo aquello de archivos
será suficiente garantía de la veracidad de la noticia.
3. Veamos ahora lo que se ocurre con respecto al Arte y Dtccionario del idio-
ma zambal, obra conservada hoy en nuestro Archivo provincial de Manila y de la
cual nos da la siguiente nota el P. Jorde.
Arte de la lengua zambuía y española. Compuesto por un religioso de la Or-
den de N. P. S. Agustín, Ministro que ha sido muchos años en ella, para ayuda de
los nuevos Operarios que vinieren a la Administración. Dedicado al gran Apóstol
de España Santiago. Año de IbOl.— M S. en 4.* qe IV págs. de prólogo y 334 de
texto (1).
No se añade si el libro comprende también el vocabulario; quizá no, porque el
P. Castro nos dice que el tomo consta de 420 hojas, o sean 840 págs., existiendo,
como es patente, una diferencia muy notable entre el ejemplar del P. Castro y el
reseñado del P. Jorde. Del ejemplar del Arte se encuentra esta nota en un índice
antiguo del Archivo provincial, escrita indudablemente con acertado criterio:
^Arte de la lengua zúmbala. — M.S. de incierto autor.»
Según parece, esta nota corresponde al libro descrito por el P. Jorde y al indi-
cado del P. Castro con exclusión del Diccionario, y así lo comprueba el hecho de
aceptar el P. Jorde la noticia del autor del Osario, consignando el Arte al P, Marín,
pues según se ha visto por la portada, la obra es anónima, de autor incierto, como
nos dice el expresado índice. Ahora bien, de ser verdad lo que se lee en la portada
transcrita, esto es, que el autor del Arte fué muchos años misionero en Zambales y
que el libro fué compuesto en 1601, antes que al P. Marín debiera consignarse al
P. Francisco Martínez Ramos, quien, entre los Agustinos, fué el que más tiempo
permaneció en aquella provincia y era Prior de Bolinao el año expresado. Al ele-
girle para dicho cargo en 31 de Octubre de 1600, da por razón el P. San Agustín que
era «experimentado en la administración de aquellos naturales, a costa de innumera-
bles trabajos y peligros de su vida», de lo cual se desprende que antes de aquella
fecha había sido misionero de los zambales por algunos años.
El V. P. Juan de las Casas, otro de los misioneros de Zambales, llegó a Filipi-
nas en 1592 y fué destinado a dicha provincia, muriendo asaeteado por los naturales
en 1607, pero como no consta la fecha exacta de su destino, por decirse de él que ter-
minó antes en Manila la carrera eclesiástica, no podemos afirmar con seguridad si
su entrada en Zambales precedió o siguió a la del P. Martínez Ramos; desde luego
hubo de ser anterior, sin la menor duda, a 1601, porque no es creíble residiera en
Manila nueve años dedicado exclusivamente a sus estudios.
A los dos citados precedió el P. Marín, que fué el primero, al decir del P. San
Agustín, destifiado a la evangelización y conversión de los zambales, pero no ejer-
ció entre éstos su ministerio arriba de dos años, hasta el 1587 en que fué trasladado
(1) De este Jlrte copió el P. Marciila para su estudio Antiguos Alfabetos Filipinos el que pública Con el
número 7 en la pág. 23 y sobre el cual trata en la pág. 34.
166 MARÍN
definitivamente a llocos, como se ha visto en su biografía. No se puede afirmar, por
consiguiente, que fuera misionero de los zambales muchos años, y menos que se le
traslade a Zambales en 1601, constando positivamente que en esa fecha estaba en
Candaba; luego carece de fundamento la airibución del ArteáX P. Marín. Esto dado
el supuesto de que sea una verdad la portada en cuestión; mas como resulta que
quien la escribió fué el P. Castro en 1780, omitiendo el nombre del autor del Arte
por no contar acaso con seguridades suficientes para consignarle a un misionero
determinado, o mrís bien, porque la lectura del texto le convenció que no podía ser
del P. Marín, debido a lo cual no escribió su nombre, pero se le atribuyó en su Osa-
rio, la dicha portada no puede ni siquiera tomarse en serio y debe considerarse
como una de tantas genialidades del P. Castro, a quien refuta muy justa y contun-
dentemente, con el Arte en la mano, el P. Hernández del Pilar (Reseña histórica
de la descalccB etc., nota a la pág. 248), demostrando que cometió una arbitrarie-
dad al escribir semejante portada. Los argumentos aducidos por el P. Hernández
son muy sabrosos y debieran repetirse, pero los omitimos en gracia de la breve-
dad, bastándonos sólo indicar que de los ejemplos del texto se deduce evidentemen-
te que el Arte se escribió con mucha posterioridad a 1601, y que con muchas proba-
bilidades debe atribuirse a algún P. Recoleto de los muchos que misionaron en
Zúmbales desde 1607, año en que se hicieron cargo de la administración de aquella
provincia.
Al tratar del P. Aganduru Móriz, hablamos de su Arte de la lengua sambal
(pág. 32 del vol. I), prometiendo discutir en el artículo del P. Marín la cuestión de
la paternidad de la obra de que ahora tratamos. Pero como no.existen pruebas para
inclinar nuestra opinión a favor de un nombre determinado, concluiremos repitien-
do lo anteriormente escrito, que nuestro Arte debió de ser compuesto por un
P. Agustino descalzo.
4. El fruto de los Agustinos en llocos. -Rotulado con estas palabras existe en
el Archivo de Indias, Est. 67, Caj. 6, Leg. 6, un interesante mamotreto en el que se
evidencia la eficacia del sistema de pacificación puesto en práctica a iniciativa de
Gómez Pérez Dasmariftas, haciendo constar los frutos copiosísimos que los religio-
sos habían conseguido de su misión evangelizadora, ayudados por los elementos ci-
vil y militar. En dicho legajo, que lleva la fecha de 4 de Mayo de 1591, existen origi-
nales a más de las declaraciones de otros testigos, las de los Agustinos siguientes:
P. Esteban Marín, Prior del convento del valle de llagua; P. Gabriel Pizarro, id. de
Antaya (Bantay?); P. Martín de Vargas, Misionero del pueblo de Batac y valle de
Cacauayan; P. Matías de Molina, Prior de Dumaqiiaque; y el P. Martín Manrique,
id. de Tagudín.
5. Como consecuencia del incremento que el comercio chino tomaba en las Islas
Filipinas en el primer período de la dominación española, fbase abandonando por
los naturales el cultivo, especialmente del algodón de que antes se servían para sus
prendas de vestir, aprovechándose los chinos con la importación en grande escala
de telas de seda y otros géneros para extraer de las Islas los capitales que iban de
la Nueva España, lo que estaba prohibido por leyes del reino. Para impedir seme-
jante comercio que llevaba consigo la pérdida del algodón en el país, se publicaron
unas Ordenansas en 1591 por el Cabildo secular de Manila, prohibiendo a los indios
el vestir de sedi, y con el fin de averiguar si resultaban bienes y utilidades para los
indígenas de las tales Ordenanzas, se mandó por Pérez Dasmariñas abrir informa-
ciones públicas, prestando las suyas en la Provincia de llocos los PP. Esteban Ma-
rín y Martín de Vargas en las que hacen constar los extremos anotados. — P. Pas-
tells, nota a la pág. 357 del tomo 3.° del P. Colín.
— P. San Agustín, Conquistas, págs. 427 y 502 de la 1.* Parte. -P. García, Cróni-
ca de la Provincia Agustiniana de México, pág. 14.— P. Cano, pág. 24. -P. Herrera,
Alphabetum, II, 387. -P. Jorde, pág. 32.
MARÍN 167
Marín (Fr. Lorenzo Antonio).
El P Lanteri le hace navarro, pero medio de 1786, y en 1795, por muerte
no es exacto. Fué natural de Piedra- del P. Manuel Romero, ocupó su Ma-
buena, Ciudad Real, siendo sus padres gisterio de número, prueba que duran-
Víctor Marín y Manueh¿ de Ortega, y te muchos años estuvo dedicado a la
profesó en el convento de Toledo a 2 enseñanza. Se ve su firma en los libros
de Noviembre de 1755. El P. Méndez es- de Consulta de San Felipe el Real des-
cribió al margen de esta nota: «Maes- de 29 de Agosto de 1794 hasta la entra-
tro de número de la Provincia de Cas- da de los franceses en Madrid. Des-
tilla», para que no quepa duda de que pues, reunidos algunos religiosos en el
el P. Lanteri no estuvo bien infor- convento del Salvador, suscribe con
mado. otros la única consulta allí celebrada a
En 1769 figura como Lector de Artes 28 de Marzo de 1809. No se sabe cuándo
en el colegio de Doña María de Ara- ni dónde falleció; su Magisterio se pro-
gón y predicador durante la Cuaresma veyó en el 1\ Gregorio Moyano en el
de ese año. Fué elegido Prior del con- Capítulo provincial de 1815.
vento de Arenas en el Capítulo inter-
1. Instituciones de Teología Pastoral o tratado del oficio y obliga-
ciones del Párroco. Componíale el Padre Maestro Fray Lorenzo Anto-
nio Marin, Augustianiano, en el Convento de San Felipe el Real. Tomo
primero. Madrid. Por Gómez Fuentenebro y Compaflia 1805. Se halla-
rá en su librería calle de las Carretas.
4.° de XX-396 págs. más 1 s. n. de erratas.
Tomo segundo... 1806. Se hallará en su librería calle de las Carretas, y en la
Portería de dicho Convento de San Felipe.— De VIII-472 págs.
El primer tomo está dedicado al Exorno. Sr. D. Pedro de Alcántara Fadrique, Du-
que de Híjar, y el segundo al Excmo. Sr. D. Pedro de Alcántara López de Zúñiga,
Conde de Miranda.
La obra debía constar de tres tomos, según el plan del autor, comprendiendo el
primero tres libros, uno y la primera parte del quinto el segundo, y la segunda parte
del quinto y el libro sexto el tercero. No sabemos que este último tomo se publicara.
Las materias tratadas en cada libro son las siguientes:
Lib. 1.° De la obligación de predicar y de las materias sobre las cuales se ha
de hablar en el pulpito.
Lib. 2.° Del modo cómo se ha de predicar y en especial sobre la catcquesis. Se
añade un análisis del libro de S. Agustín, De catechizandis rudibus, dando parte de
la traducción del mismo.
Lib. 3 ° De la predicación en particular en sus distintos géneros de sermones •
homilías, pláticas, etc. etc., confirmando las reglas y documentos que se dan con la
explicación o comentarios del libro W De Doctrina christinna, de San Agustín.
Lib. 4 " De la instrucción privada, o sea del modo cómo ha de corregir los vi-
cios el párroco, del porte que ha de observar con sus feligreses, de la asistencia a
los eiijermos, etc , etc. Por vía de apéndice se añade a este libro, aunque va al fin
del t<"mo, una notic'a circunstanciada de la Real Asociación de Caridad, establecida
para alivio de los pobres presos en las cárceles de Madrid^ con la advocación del
Buen Pastor.
Lib. 5." Parte primera. Del culto divino- Uno de los puntos que se tratan con
alguna extensión es la oración tanto privada como púb ica, y es notable la exposición
de la Oración Dominical que insertó el autor con el nombre de Centón Agustiniano,
compuesta de textos exclusivamente de S. Agustín, sacados de sus obras.
Parte segunda. Había de tratar de la administración de los Sacramentos.
168 MARÍN DE ZOROGASTÜA
Lib. 6." De las prendas, cualidaUesy virtudes que exige el ministerio pasto-
ral; de la vocación a él y cómo hi de rectificarse; y del tenor de vida que se ha de ob-
servar constantemente, glosando para dar un fin feliz a mi trabajo, dice el autor, la
carta XXI de S. Agustín a Valerio su Obispo, en que demuestra cuan difícil y espino-
so es el ministerio que puso sobre sus hombros cuando le ordenó, y en que le pide
permiso para retirarse a estudiar las Sagradas Escrituras y ro^ar a Dios que le hi-
ciese idóneo para cumplir con sus deberes pastorales.
Sobre las censuras y licencias para la publicación de esta obra hemos registrado
los documentos que a continuación se mencionan-
Visto el informe favorable del censor, dio su licencia para la impresión el P. Pedro
Miguez, Provincial de la de Castilla en 30 de Pinero de 1804, y habiendo sido exami-
nada lo obra después por encargo del Vicario de Madrid, el censor expuso su parecer
en los siguientes términos:
• Sr. Vicario Ecc.° De orden de V. S. he leído el libro titulado Instituciones de
Teología Pastoral, compuesto por el P. Mtro. Fr. Lorenzo Antonio Marín, y no.'ólo
no he hallado en él cosa contraria a nuestra santa fe católica, buenas costumbres, le-
yes del reino y regalías de S. M., sino que le juzgo muy útil para los que aspiran al
alto ministerio de la cura de almas y a los principiantes en él, siendo cierto que mu-
chos de los desórdenes que reinan en los pueblos cristianos y mayormente en aldeas
y lugares pequeños, nacen de la i'^norancia de la doctrina de la Religión; la que no
habría si todos los curas supiesen su obligación y entendiesen bien el modo de practi-
carla: a lo menos tendrían mucho adelantado y no fácilmente acallarían los gritos de
la conciencia que los reprendería continuamente de culpable desidia. La falta de libros
también juntamente con la corta instrucción de los párrocos de pueblos pequeños, que
suelen contentarse con un poco de latín y un breve y árido Prontuario de Moral, hace
que sea tan general la ignorancia, y con ella el vicio, que es su consecuencia legítima.
Pues a todo se ocurre con esta obra que explica con claridad una por una las grandes
obligaciones de un cura de almas; señala los modos y medios de practicarlas y aun
indica los libros de qne se pueden valer, supliendo éste mismo por muchos, que cada
uno puede adquirir a poca costa. Por todo lo cual juzgo, salvo meliorijudicio, que su
publicación podrá contribuir no poco a la reforma de las costumbres, si los interesados
se dedican a su lectura.»
En el mismo sentido que la anterior está concebida la censura que, por orden del
Consejo, dieron dos individuos del Cabildo de San Isidro, los cuales, dicen, «no pode-
mos menos de asegurar que la obra contiene la doctrina más pura y sólida: enuncia-
da en un lenguaje castizo, y propuesta bajo ideas claras, fáciles y metódicas...»
La licencia para la impresión de la obra está fechada el 2 de Noviembre de 1804.—
V. el núm. 7 del leg. 41, Matricula de impresiones, del Archivo Histórico Nacional.
Sáinz de Baranda, en la biografía del P. La Canal, dice con referencia a esta obra:
«Puras eran también (las fuentes) de donde el Maestro Fr. Lorenzo Antonio Marín
sacó las Instituciones de Teología pastoral, impresas en 1S05 y siguiente, con las
cuales hizo ver que los estudios serios no están reñidos con el trato más ameno.» V.
la pág. 573 de vol. 1 de este Ensayo.
2. En el legajo 19154 'numeración antigual de la Inquisición Suprema de Madrid,
Archivo Histórico Nacional, se encuentra la noticia de haberse remitido, con fecha 11
de Marzo de 17%, una obra a la censura de los PP. Antolín Merino y Lorenzo Anto-
nio Marín, residentes en San Felipe el Real.
3. Fué colaborador de la Tipografía española, del P. Méndez, como éste lo con-
fiesa en el número XVI del prólogo.
-P. Lanteri, III, 358.
Marín de Zorogastúa (Fr. Gregorio).
Doctor teólogo y catedrático de Prima de Escritura en la Universidad de Lima,
fué elegido Provincial de la del Perú con general aplauso en el Capítulo celebrado
MARMELEYRO-MARQUÉS • lb9
en 1754, y antes de terminar el cuatrienio, el P. General Rmo. P. Vázquez expidió a
su tavor el nombramiento de Visitador general. Presidió después, también por le-
tras patentes del Rmo. P. Vázquez, los dos Capítulos que siguieron, de'1758 y 1762.
Escribió un sermón muy aplaudido con motivo de la elevación al Generalato
del mencionado P. Vázquez, de quien había sido maestro.
— P. Monasterio, Recuerdo, etc., págs. 194 y sigs.
Marmeleyro o Perestrelo (Fr. José).
Hijo de padres nobles, nació en mismos. Fué, además, Diputado del
Coimbra, en cuya Universidad se gra- Santo Oficio por los años de 1634, y
duó de Doctor, ejerciendo en dicho dentro de su Provincia fué elegido Pro-
centro el cargo de Prefecto de la im- vincial en los Capítulos de 1647 y 1662.
presión de libros y corrección de los Falleció en el mes de Agosto de 1663.
Hállase incluido en el catálogo de los escritores agustinos de la Provincia de
Portugal, sin indicarse si por razón de sus obras que no se especifican, o por haber
sido corrector de libros.
— V. Figueiredo, Fíos Sanctorum, pág. 149, donde se halla la nota biográfica del
P. Marmeleyro, muy parecida a la del P. Juan deBeja .Marmeleyro (vol. 1, pág. 347),
lo cual puede originar alguna sospecha de que se trate de uno sólo, ajustando las fe-
chas, o que fueran hermanos cada uno con su nombre distintivo y biografía propios.
Marmolejo (Sor Jerónima).
V. Madre de Dios (Sor Jerónima de la).
Marot (Fr. Nicolás).
Hijo de Vilasar, del obispado de Bar- Barcelona el 29 de Julio de 1640. Tal
celona, profesó en el convento de esta fué la celebridad que alcanzó por sus
ciudad el 1." de Noviembre de 1618 en sermones, que el Rey de Francia
manos del P. Pablo Solanés. En 1628 Luis XIII le nombró su predicador,
le hicieron Lector. Graduóse de Doc- Falleció en el colegio de San Guiller-
tor en Teología en la Universidad de mo el año de 1643.
r)ícese que dejó manuscritos algunos sermones.
— P. Massot, pág. 98. -P. Herrera, A/phabeíum, II, 192— Biografía Eclesiásti-
ca, XIII, 216.
Marqués (Fr. Antonio).
Natural de la Seo de Urgel. Siendo dos, al parecer, por sus Superiores,
mozo ingresó en la Compañía de Jesús Fué enviado al convento de Puigcerdá
y en ella vivió muchos años con gran- para que allí hiciese el noviciado, y
de estimación por sus raras prendas de cumplido el año de probación, profesó
elocuencia y sabiduría para la cátedra a 9 de Mayo de 1627. Fué varón muy
y el piílpito. Por ciertas causas que no docto, distinguiéndose por sus exten-
expresa el P. Jordán, hizo tránsito a sos conocimientos, de que dio señala-
nuestra Orden, vistiendo el hábito en das pruebas en sus escritos. Murió en
el convento de Barcelona, acto al cual el convento de la Seo de Urgel, su pa-
asistieron dos PP. Jesuítas comisiona- tria, en el año 1649.
1. AsvNTOs Predicables, sobre los tres mayores Estados de la Igle-
sia; es a saber, del Sacerdote, Predicador, y Obispo. Donde se trata de
su dignidad, officio, y obligación. Por el R. P. Fr. Antonio Marqves Re-
ligioso de los Ermitaños de S. Augustin. Al Ilvstrissimo, y Reverendissi-
mo Señor Don Fr. Gregorio Parcero, Obispo de Girona, del Consejo de
170 MARQUÉS
su Magestad &c. Año {Escudo del Mecenas) 1636. Con Licencia y Pri-
vilegio. En Tarragona, por Gabriel Roberto.
4.* de 7 hs. s. n. de prels., 516 págs. de texto y 40 hs. s. n. de índices.
Port. y la v. en bl. - Dedicatoria. — Juicio del P. M. Fr. Antonio Mandri.- Lie. del
Provincial P. Enrique Pastor. Zaragoza, 26 de Febrero de 1636.- Cens. del Can. D.
luán Boxeda.-Aprob. y cens. del P. ¡Mandri. 17 de Octubre de 1635.- Lie. del Arzo-
bispo de Tarragona. -Cens. y aprob., por comisión del Rey, de Francisco de Valcár-
cel. -Privilegio para el Reino de Aragón.— Erratas.- A'fl/'CíS! Cossarl Epigramma. -
Allector. -Texto, a áoscoXumnas.— Sermón predicado al Concilio Provincial de
Tarragona el Dom. de Septuagésima presidiendo en él el Arzobispo D. Fr. /!m/o-
«ío P^rís -Nota final de la impresión. -Tablas (de lua;ares de )a Escritura, índice
alfabético y aplicación de asuntos a las Dominicas y festivadcs del año).
«He visto otro ejemplar, dice el P. B. Fernández, que varí^ algo en los- prelimi-
nares.»
En el prólogo manifiesta el autor que las presentes pláticas o sermones fueron
predicados a la clerecía en Perpiñán.
V. La Imprenta en Tarragona, por D. Ángel del Arco, pág. 292, donde se des-
cribe un ejemplar con algunas variantes en los preliminares, acaso el aludido por el
P. Fernández. Se dice, además, que el texto consta de 615 págs.
2. De los Santos de la Orden agustiniana. Tres tomos.
Suponemos que esta obra será un sermonario dividido en tres tomos, de los cua-
les no hemos logrado ver ningún ejemplar, no obstante haberse impreso como lo da a
entender el autor y más claramente lo afirma el Dr, Monjo en la aprobación de la obra
siguiente, según lo vamos a ver.
3. Catalvña i defendida de | svs emvlos. Ilivs- | trada con svs
hechos. I Fidelidad, y servicios | a svs Reyes. | Dedicada a los Dipvta-
dos, i y Oydores svs atlantes, el mvy | Ilustre Dotor Pablo Claris, Ca-
nónigo de la Catedral de | Vrgel, Don Francisco de Tamarit, losepe
Miguel Quinta- | na: el muy Illustre Dotor layme Ferran, Cano- | nigo
de la misma Catedral de Vrgel, | Rafel Antich, y Rafel | Cerdan. |
Por el Dotor Antonio Ram- \ ques, natural de la Seo de Vrgel. \ Por
mandado del Señor | Deputado Real. | En Lérida: Por Enrique Castañ.
AñoM. DC. XXXXI.
4." de 4 hs. prels. s. n., 71 de texto (por errata se lee 17) y 1 s. n. de índice comen-
zando éste al verso de la hoja 71.
Port. orlada y v. en bl.— Dedicatoria suscrita por el autor (Antonio Ramqués) en
Lérida a 12 de Diciembre de 1640.— Aprob. del Dr. Juan Bautista de Monjo. Lérida, 6
de Marzo de 1641. A continuación el Imprimatur áe\ Capitán General de Cataluña.—
Soneto del mismo Monjo al autor y su obra —Erratas. -Texto, con las citas al mar-
gen.—índice.
Bibl. Nacional, 2 89S7.
El Dr. Monjo dice en su aprobación que «lo contenido en este Libro es muy con-
forme a su grandioso assumpto, escrito con buen método, elegante, breue, y compen-
dioso estilo. Tercer Parto de las muchas Letras, y Religión de su Autor.» Parece in-
dicar el aprobante en esta frase última que el segundo parto del autor había sido el
1 bro de los Santos de la Orden.
Divídese el te.xto en cuatro libros y todo él constituye, como dice Jiménez Catalán,
un erudito alegato, razonado con argumentos históricos y jurídicos, en defensa de
Cataluña agitada entonces con motivo de la guerra de separación iniciada en la terri-
ble jornada barcelonesa del «Corpus de Sangre (1640).» Llama la atención cómo el
MARQUÉS 171
autor publica su obra con el anagrama Ramqués de su apellido Marqués, declarándo-
se luego en el texto por autor de la misma. ¿Se cometería una errata en la portada
cambiando las letras de la primera sílaba Ram por Mar, escribiéndose luego del
mismo modo al, final de la dedicatoria?
El capítulo XI del segundo libro (fol. 32) se halla dedicado a los servicios que Ca-
taluña ha prestado a sus Reyes, no sólo con la espada, sinotambién con la pluma.. Para
probar su tema el autor aduce una larga lista, dividida en secciones, de escritores
catalanes, entre los cuales se cita el autor a si mismo.' «Antonio Marques, natural de
la ciudad de Urgel, de la Religión de San Augustin, ha escrito un tomo intitulado:
Asuntos Predicables sobre los tres mayores estados de la Iglesia. Y tres tomos de los
Stanos (Santos) de su Religión: y un libro intitulado Cataluña defendida de sus
émulos.»
Después vienen: «Augustin Osorio hombre graue, y que ha sido Provincial de la
Orden de San Augastin, ha escrito un tomo del Aduiento, y das de Quaresma.»
«Gaspar Salas, varón erudito, de la Orden de San Augustin, ha escrito dos Tra-
tados, uno en alabanza del Hospital de Misericordia de Barcelona, y otro en favor del
Principado de Cataluña.»
«Bernardo Nauarro, de la Orden de San Augustin, escriuió la vida de san Nicolás
de Tolentin» (sic).
Y no cita más escritores agustinos catalanes. El P. Marqués parece no haber con-
sultado otra fuente de información que al historiador Fr. Diago, como él le [llama, y
ese autor naturalmente puso largas listas de los de su Orden, no cuidándose mucho
de referir los escritores de las demás.
Describe también esta obra M. Jiménez Catalán, Bibliografía iler dense, núm. 85,
y la menciona Muñoz y Romero, pág. 94, copiando la noticia de Torres Amat. Almi-
rante, en su Btbliograjia tnilitay de España, pág. 659, cita el ejemplar existente en
la Biblioteca Nacional.
4. De magnce Matris tnysteriis et encomiis, ejusque Sponsi et parentibus.—
M.S.
Esta obra quedó manuscrita y dispuesta ya para la imprenta, así como las dos si-
guientes, y las tres se conservaban en el convento de San Agustín de Barcelona, se-
gún lo expresan los biógrafos del P. Marqués. En la actualidad no se sabe el parade-
ro de la que motiva esta nota y sólo podemos dar detalles de las que pasamos a
reseñar.
5. Expostulatio \ apologética adversus \ quosdam Comaediarum | blandos
Patronos eas licitas | et ferendas esse asserentes. | Patris Fr. Antonii Marques,
Augusti I nianae Familiae Theologi. | Adiuncti sunt dúo Tractatus, | alter de Cho-
réis, de Ludis alter. -M.S en 4.° de 5 hs., 1 de portada y 309 págs.
Comienza por un Elenchus Auctorum quipartem huic operi contulerunt.—Vor-
tada. - Prólogo, dedicatoria y texto.
El prólogo o Prolusium comienza así: «Permulti abiere jam dies. Lector huma-
nissime, ex quibus in eam mentem, opinionemque descenderam, ut totis viribus ac
nervls, totisque conatibus in Theatrales istos, obscenosque ludos...» Las palabras si-
guientes expresan los puntos de que se sirve el autor para impugnar las comedias:
«Id ipse primo praestabo, ab earum Etymo, deinde a reipsa, a foeditate et verulentia;
tertio ab earum tum Auctoribus tum et Actoribus; quarto a Sanctorum Patrumdictis,
et Principum Philosophorum; quinto a momentis et rationibus a Prima Philosophia
ab intrínseco et extrínseco, et Theologiae petitis ..»
La dedicatoria no expresa ti personaje a quien va dirigida, y la firma A. M. El
texto tiene tres libros, a que siguen los dos tratados de que se habla en la portada. En
el tratado De ludis habla de todos: de los reprobados y de los honestos. Entre los pri-
meros incluye la corrida de toros.
«Es una preciosidad el manuscrito, por el asunto tan peregrino y por las dificulta-
des que el autor supo vencer para tratarle en latín e ilustrarle con textos poéticos de
172
MARQUES
a quien debemos la
M. F. Antonio I Mar-
lt)17.-.M.S. cnfol. de
los poetas y retóricos antiguos.» Así el P. Benigno Fernández
presente descripción de esta obra.
Bibl. de la Universidad de Barcelona, 17-5-1.
6. A/eyte,y | mundo tniigeril. \ Escrito por el | M. R. I^
ques I del Orden de los I Hermitaños de S. Agustín. | Año ]
152 hs. s. n.
Port. en letras gruesas. Dos sonetos del Lie Martín Miguel al autor del libro.—
índice de los capítulos de este tratado.— Te.xto, dividido en tres libros - Tabla de las
cosas principales. - Tabla de los lugares de la liscriiura. — Texto del cap. 12 del lib 3.°
que debió de encuadernarse antes del cap. 13 que es el último.
Bibl. de la Universidad de Barcí lona 17-2-12, ejemplar bastante estropeado de la
humedad y de la polilla.- P. B. Fernández.
Esta obra, mencionada en tercer lugar entre las que dejó manuscritas el P. Mar-
qués, lleva, como hemos visto, el año 1617 en la portada, si la transcripción es fiel; \'
esa fecha no concuerda con el dato de ser ya agustino el autor, pues no profesó la Re-
gla de San Agustín ha'ta el año 1627. Si la obra fué compuesta siendo agustino el Pa-
dre Marqués, hay que decir que el 1617 está equivocado, por nece.sidad, y que más
bien debiera ser 1647, por ejemplo.
Para conocer las opiniones particulares del P. .Marqués sobre los varios puntos
que toca en este tratado, nada mejor que reproducir el índice de capítulos, curioso, in-
dudablemente, y, a nuestro juicio, digno de ver la luz pública. Le transcribimos según
copia facilitada por D. Manuel Ramos, empleado en la Biblioteca Universitaria de
Barcelona.
Indyce de los capitvlos deste Tratado.
Del primer libro
Cap. \.° En que se declara que sean
afeytes y galas.
2." no es cosa nueua, ni de suyo illicita
el afeytar, y engalanarse las mugeres.
3." Son los afeytes de ordinario en las
mugeres no lícitos, ni honestos.
4." los preciosos vestidos, y galas en
las mugeres huelen a deshonestidad.
5." pecan de ordinario las mugeres con
sus afeytes, y galas, por el escandalo[quel
causan en otros
6.° prosigúese la inateria del passado.
7." enseña el desorden [que] tienen las
mugeres en curar los cabellos, y dientes.
8° es muy mas indecente afeitar y en-
galanarse los hombres, que las mugeres.
9." que es indecentissimo en Eclesiás-
ticos y'Religiosos vestir curiosa y sump-
tuosamente. (No figura esle capítulo en
el texto.)
10." muestra la vanidad de los afeytes,
y g.ilas de las mugeres, por los olores de
que van mezcladas.
11." el curioso aderezo de la mugar, y
del hombre procede de vanidad, por la
consulta grande [que] tienen con el espejo.
12.° muéstrase la vanidad de las muge-
res, por la que traen en el calgado.
Enseña como el calleado con Lunas, fué
antiguamente insignia de hidalguía i no-
bleza, se saca la que huso la Virgen ma-
dre de Dios.
13." enseña la vanidad de las mugeres
por las galas de las orejas, cuellos y
manos.
14." En el ornato que traen los dias de
fiesta las mugeres j'endo a los templos,
muestran mucha vanidad.
Del 2." Libro.
Cap. 1.° No son solidas las escusas que
traen las mugeres casadas desús afeytes,
y galas, que es para agradar a sus ma-
ridos
2." El aderezo de afeytes, y galas cu-
rioso en las mugeres casadas las ha^e so-
bervias y menos castas.
3 ° Las galas y atavíos hermosos de las
mugeres son dañosos asi y a los maridos.
4." que ro gus'.an los maridos de las
galas de sus mugeres, por lo que gastan y
consumen las casas y haciendas.
5." el fin que tienen las mugeres por
casar en sus afeytes y galas.
6." en que se prosigue la materia del
pasado.
7.° Contiene no tener escusa alguna los
afeytes y galas en las mugeres biudas.
I
MARQUES DEL ROSARIO -MÁRQUEZ 17:í
8." no tienen escusa ninguna los aíey- 1." La hermosura de la Virgen con
tes y galas en las Monjas^ ni er las que aver sido la mayor fue nada afeitada, sino
tienen echo boto de castidad. en todo recatada.
Del libro Tercero. 8.° La hermosura de Christo crucifica-
Cap. 1." Anse de huyr los afeytes, por do es la que ha de dar los afeites a la de
lo que afean y roban de la hermosura las mugeres.
natural. 9 ° La hermosura assi exterior, como
2.° Los afeytes y atavíos curiosos son interior de las mugeres se conserua, y sin
trajes de malas mugeres. gasto se aumenta encerradas (?j.
3." La demasiada curiosidad en el 10.° En que se prosigue la materia del
adorno del cuerpo de las mugeres es indi- pasado,
ció del poco aliño del alma. 11." que el afeyte y hermosura mayor
4.° Toda la hermosura corporal es flor de la muger e§ la vergüenza.
vana y presto se ha de ago-tar y acabar. 12." que las aguas que han de procurar
5.° Prosigue la materia del pasado con las mugeres para lauar sus caras han de
la consideración de la muerte. ser de lagrimas.
6.° de las penas que las mujeres pade- 13.° es la virtud, y hermosura espiri-
cen en la otra vida por el nimio aderezo tual, la que hace lustrar la corporal, de
de sus cuerpos. donde ella mana.
—P.Jordán, III, 437.— P. Massot, pág. 336.— Torres Amat, pág. 377.— Nicolás Anto-
nio, I, 143. — P. Ossinger, pág. 556.
Marqués del Rosario (Fr. Gaudencio).
Fué natural de Tarazona, donde vio enviado a Filipinas y regentó varios
la luz primera e! 12 de Febrero de pueblos de las Islas Bisayas y también
1833. Vistió el hábito de agustino des- la parroquia de Cavite Viejo, en taga-
calzo en el colegio de Monteagudo, los. Fué Prior vocal y Vicario provin-
emitiendo los votos religiosos el 6 de cial de Siquijor, falleciendo en el pue-
Agosto de 1853. Tres años después fué blo de Canoan a 11 de Mayo de 1890.
Novena sa mahimayaon nga Patriarca nga si Sr. S. José, Esposo ni
Maria Santísima nga atung Inahan. Ug pinaca- amaban sa Dios sa la-
ngit nga guihubad sa binisaya niP. Fr. Gaudencio Marques ug guipa-
imprenta guican sa pagtugut sa manga Ponoan. Manila. Imprenta de
D. Esteban Balbas a cargo de Federico Hidalgo. Calle Cabildo
núm. 36. 1881.
12.» de 39 págs.
— Manila. Imprenta de «Amigos del País», Calle Real, núm. 34, frente a San
Agustín. 1887.-12." de 39 págs.
Se añadió en la portada de esta edición la palabra Cebuano, que es el dialecto a
que fué traducida la novena.
— Tambobong. Asilo de Huérfanos. 1892.-8.*
— Novena... nga guinahubad sa binisaya ni P. Fr. Gaudencio Marqués. Con su-
perior permiso. Cebú. Imprenta de San Carlos. 1905.-8.° de 37 págs. con una es-
tampa de San José.
— P. Sádaba, pág. 483.
Marqaés de Sabnz.
V. Mouriño (Fr. José).
Márquez (Fr. Andrés).
En la Relación de las honras que se hicieron en Córdoba a la muerte de Doña
174
MÁRQUEZ
Margarita de Austria, impresa en Córdoba el 1612, se encuentran las composicio-
nes siguientes del P. Márquez: •
1. Seis sonetos.
2. Una estancia.
3. Composiciones latinas.
— Valdenebro, núm. 84.
Márquez (Fr. Bernardino).
No fué hijo de hábito del convento-
de Toro, como dicen nuestros cronis-
tas de la Provincia de Filipinas, sino
del de Salamanca donde profesó a 23 de
Octubre de 1641. Era, según el P. Vidal,
hijo de Bartolomé Márquez y Cons-
tanza Fernández, vecinos de Junque-
ra de Ambía, diócesis de Orense. Alis
tado en una misión para Filipinas,
llegó a estas islas en 1645 y luego fué
destinado a las provincias de llocos
donde comenzó a ejercer su ministerio
en 1650. El P. San Agustín condensa en
una frase todos los elogios de este re-
ligioso llamándole «gran ministro de
la provincia de llocos»; y efectivamen-
te, debía ser muy notado por sus vir-
tudes, contribuyendo no poco a real-
zarlas, como es de creer, la celebridad
que llegó a alcanzar por sus trabajos
en la pacificación de los pangasina-
nes en los años 1660 y 1661. Estos in-
dios, exasperados contra los españoles
porque les qi^erían obligar, como a los
de otras provincias, a cortar maderas
para las necesidades del gobierno de
las islas, se sublevaron cometiendo in-
numerables tropelías, crímenes y ex-
cesos, principalmente en Pangasinán e
la insurrección tuvieron que trabajar
lo indecible los religiosos con los
pocrs españoles que vivían en aque-
llas provincias. El P. Márquez regen-
taba entonces el pueblo de Bauang y
era a la vez Vicario provincial, vién-
dose obligado por su cargo a interve-
nir más directamente en los esfuerzos
de sus subordinados por apagar el mo-
vimiento.
Continuó después administrando
como hasta entonces a aquellos natu-
rales en diversos pueblos. Presidió por
letras del P. General el Capitulo cele-
brado en Manila a 23 de Abril de 1671,
en el cual promovió serios disturbios
por entrometerse en la elección del
Provincial el Gobernador general de
las islas, siendo censurada después por
el P. General de la Orden la conduc-
ta observada por el P. Márquez en
aquella ocasión. En el Capítulo si-
guiente de 1674 obtuvo los votos para
Definidor. Contra lo afirmado por el
autor de las Conquistas de haber fa-
llecido nuestro biografiado en 1680, es-
cribe el P. Blanco en su Memoria que
su muerte ocurrió durante el trienio
1683-1686.
llocos; y para apaciguarlos y dominar
1. Memoria de la entrada de los pangasihanes y sanibales en llocos.
Encuéntrase publicada en la 2." Parte de las Conquistas, págs. 590 y siguientes.
2. Via crucis, pláticas y oraciones, en úocano, insertasen la obra Pasión de
N. Señor Jesucristo, del P. Antonio Santos Mejía que se describirá en el artículo
de este escritor.
— P. V'idal, pág. 123del lomo II. —P. Cano, pág. 11 . — Conquistas, 2.^ Parte, en las
páginas antes citadas y en la 827. — PP. Pérez y Quemes, pág. 495.
Márquez (Fr. Juan).
El P. Herrera da comienzo a la bio-
grafía de este insigne escritor con el
siguiente párrafo que hemos juzgado
oportuno reproducir: «El P. Mtro. Fr.
Juan Márquez, luz de este siglo y gran
gloria de la Religión de San Agustín,
fué natural de la Imperial Villa de
Madrid, Corte de la Magestad Católi-
MÁRQUEZ
175
ca. Fueron sus padres, el Secretario
Antonio Márquez, y su mujer Dña.
Beatriz de Villarreal, hidalgos y lim-
pios. Nació por los años de 1564 (1).
Tomó el hábito en la Orden de N. P.
S. Agustín en el Convento de S. Felipe
de Madrid, y en él profesó a 9 del mes
de Julio del año de 1581 (2), siendo
Prior el R. P. Fr. Pedro Suárez, que
el año de 1576 fué electo en Provincial
de Castilla. Pretendió nulidad de pro-
fesión por falta de edad; pero después
de varios lances la ratificó en el Con-
vento de Salamanca a 13 de Junio de
1589 años, siendo Prior el P. Fr. Pedro
Ruiz, título que le da algún derecho
para pretenderle por suyo. Bien mere-
ce hijo tan grande que dos Conventos
tan ilustres pleiteen sobre la propiedad.
Por mí será del uno y del otro, que
con prenda tan rica bien pueden enri
quecerse entrambos.»
Debió de hacer su carrera escolásti-
ca en la Universidad de Toledo, como
así puede colegirss del hecho de ha-
berse graduado allí de Bachiller en
Teología el 1587 y el año siguiente, a
18 de Septiembre, de Maestro en la
misma facultad; y esto nos prueba
también que en Toledo ejerció ya el
profesorado, a lo menos para cumplir
las prescripciones universitarias con
respecto a los ejercicios literarios que
debían preceder a la investidura de
Licenciado y Doctor en Teología. Por
aquellos años, además, no hemos vis-
to nunca el nombre del P. Márquez ni
entre los estudiantes ni en las oposi-
ciones de Salamanca, en donde figura
por primera vez al ratificar su profe-
(1) Por este modo tan vago de seflalar el año de nacimiento del P. Márquez, debe disculparse al P. He-
rrera, pues es lo cierto que si hubiera nacido en 1564 no podría pleitear sobre la falta de edad haciendo la
profesión en 1581. Debió de nacer, por consiguiente, en 1565 o 1566. Quizá para dar alguna fuerza a la razón
alegada de fülta de edad, el P. Vidal puso su profesión en San Felipe el Real el 1550, pero este año está posi-
tivamente equivocado, como luego se verá más patente por la copia de la profesión — Antonio Márquez, pa-
dre de nuestro biografiado, enviudó de Beatriz Villarreal, casándose luego con Dña. Juana de Aguilar,
como consta por esta nota curiosa publicada por Pérez Pastor: «Donación de 50 ducados de renta anual he-
cha por Dña. Juana de Aguilar, viuda del Contador Antonio Márquez, en favor del P. jMtro. Fr. Juan Már-
quez, de la Orden de San Agustín, catedrático de Vísperas de la Universidad de Salamanca (hijo del dicho
Contador) para que los goce durante su vida sin que nadie le pueda pedir cuenta, y a su muerte quedan para
Dfla. María Márquez, su hija y del dicho Contador. Madrid. 28 de Enero de 1610. (Protocolo de Lucas García.
1610, fol. \X1.)— Bibliografía Madrileña, 111,281,
;2) El acta de la profesión del P. Márquez se encuentra en el fol. 36 v. del libro I de Profesiones de San
Felipe el Real y dice asi: «Ego frater Joannes marquez, filius Antonii Márquez et Beatricis de Villa Real
ejus legitima! uxoris oppidi de Madrid diócesis (sic) toletanae expleto meae prouationis tempore fació solem-
nem liberara atque spontaneara professionem... in cujus reí testimoniuti nomen meum subscripsi anno a
Virgíneo partu milessimo quingentessimo octuagessimo primo séptimo idus Julií.— Fr. Petrus Suarez, Prior—
Fr. Joannes Mexia.—Fr. Joannes Marquez.» En esta partida se ve indicada suficien^.emente la patria del
P. Márquez, para que el P. Herrera no vacilase en asegurar que fué Madrid, y con anterioridad al P. He-
rrera ya había hecho ío propio Quintana en su Historia de Madrid impresa en 1629. A estos dos autores si-
guen la mayor parte de los biógrafos del P. Márquez que nos abstenemos de citar porque la lista serta muy
larga para una nota Por e! tiempo en que Quintana escribía su obra, redactaba Tamayo de Vargas su Juti.
ta de libros, apuntando en el artliulo del P. Márquez que era natural de Toledo, lo cual debió de servir de
fundamento a Nicolás Antonio para consignar, como una mera indicación, que alyunos le hac'an natural de
Toledo, d spués de afirmar que su pitria fué Madrid. Pasando por alto esta afirmación del bibliógrafo espa-
ñol, el P. Ossinger, sin dudas ni vacilaciones, le hizo toledano, 7 a este último copió, también sin discusio-
nes de ningún género, el P. Tirso López en sus adiciones al P. Crusenio, II. 233, no teniendo en cuenta siquie-
ra las investigaciones sobre este punto publicadas hacía pocos años por el P. Ignacio Monasterio en sus Es-
ludios criticas sobre el Maestro Fr. Juan Márquis, págs. 745 y 532 de los vols. XIV y XVII. respectivamen-
te de La Ciudad de Dios. No obstante ser tan contados los escritores que se inclinan por Toledo, los cuales
ni debieran mencionarse por ir contra la opinión común y corriente y hasia contra el testimonio de la mis-
ma partida de profesión del P. Márqu:z, a fio de cerciorarnos más de la verdad, hemos hecho en Madrid Jas
gestiones posibles por encontrar su partida de bautismo, las cuales nonos han dado el resultado apetecido
por la deficiencia de la documentación de esa clase en las pocas parroquias qae la conservan de aquellos
años. Esto nada favorece, por supuesto, a los partidarios de Toledo, pero nos ha parecido conveniente no
callar este dato. D. José ForaJaila publicó l.i paitid i de profesión del P. Márquez en el Boletín Histórico
(1881), pág. 111, omitiendo la palabra primo, de donde resuta lófO el aflo de profesión y estoes inexacto;
fué el año 1581, segan queda dicho y puede verse en la partida original.
176.
MÁRQUEZ
sióni religiosa en 1589. La fecha en que
obtuvo ya nuestro biografiado el gra-
do de Maestro es un dato que no debe
pasar desapercibido, pues entonces
contaría a lo sumo veinticuatro años
de edad y es sorprendente cómo sien-
do tan joven, fué condecorado con un
título de tanta distinción en la carrera
de las letras, título que no solía conse-
guirse sino después de muchos años
de estudios y aun de profesorado en
los conventos de la Orden, antes de
aspirar a él en los centros universita-
rios. Esta prueba bastaría por sí sola
para reconocer en el P. Márquez talen-
tos muy aventajados.
Por ascenso del P. Marcos de Se-
púlveda, trinitario, a la cátedra de Sú-
mulas en 9 de Enero de 1593 en la Uni-
versidad de Salamanca, quedó vacante
la de Escoto que regentaba, y enton-
ces se presentó por primera vez el
P. Márquez a oposiciones, habiendo
sido designado al efecto por el con-
vento en consulta de 1." del mes ex-
presado (1). Tuvo por competidor al
P. Pedro de Herrera, dominico, quien
ganó la cátedra y tomó posesión de
ella el 25 del mismo mes, según se
verá después en la extensa relación
del proceso de estas oposiciones. Por
ebte motivo prescindimos ahora de
juicios que más latamente se manifes-
tarán en su propio lugar.
Según elP.Aste, en 1595 era el P.
Márquez Rector del colegio de San
Agustín de Alcalá Í2), cargo para el cual
sería elegido en el Capítulo provincial
celebrado el mismo año, y con ese ti-
tulo aparece en un poder de 23 de Di-
ciembre de 1.59t) para que en su nom-
bre se opusieran a la cátedra de susti
tución de Vísperas de Teología, va
cante poi- muerte del P. Mendoza,
varios Padres del convento de Sala-
manca, según se expresará más tarde.
El P. Márquez venció luego en la con
tienda al P. Pedro de Ledesma, domi-
nico, y se posesionó de la cátedra en
7 de Enero de 1597, renunciando, como
es de presumir, su Rectorado de .Wcd
h\, por no poder ya desempeñarle. Po-
cos días después, el 16, solicitó la in
corioración de los grados académicos
de Toledo a la Escuela salmantina,
verificándolo en las fechas siguientes:
el día 18 del' Bachillerato de Teología,
el 23, de la Licenciatura, y el 4 de Fe-
brero, del Magisterio. Fué presentado
por el P. Antolínez para los ejercicios
literarios de Licenciado, pero hizo ile
padrino para recibir las insignias el
P. Guevara, lo mismo que cuando se
incorporó de Doctor. Su convento de
Salamanca se ofreció a costear los
gastos que los grados exigían, con res-
pecto a lo cual nos dice el P. Vidal
que, *a principios del año 1597, deter-
minó el convento que el P. Fr. Juan
Márquez se presentase luego al Claus-
tro de la Universidad para solicitar
los grados de Licenciado y Maestro,
para lo cual había licencia del P. Pro-
vincial, y al mismo tiempo esta casa
estaba pronta a costear todos los gas-
tos por sí. Fué, sin duda, acertadísi-
ma resolución y de mucho lustre, no
sólo para la Provincia, sino para toda
(ll Según el P. Vidal, se halla en el libro de consultas, con fecha 1." de Enero, que «se determina con
parecer de todos los Padres Consultores, que el P. Fr Juan Márquez (seKiin lo que al presente se entendía
de escuela) es el que mis conviene para opositor de la Cítedia de Escoto • Esto no pasaría, en efecto, de
una resolución conventual para proponer ai P. Márquez por opositor de mejores cualidades, elevando la pro-
puesta al P Provincial que era en definitiva quien ordenaba. No es solamente esto lo que hay que advertir
sobre la presente nota, sino también la censura que debe recaer sobre el P. Vidal al añadir a la misma que
el P. Aragón dejó por su muerte vacante la cátedra de Escoto, ig.iorando que dicho Padre había regentado
durante algunos atlos la de Súmulas que fué la que quedó vaca por su fallecimiento.
(L') Asegura el P. Aste de nuestro Márquez que leyó Teología con grande aplauso en el colegio y Uni-
versidad de Alcalá; con respecto al colegio ningún trabajo nos tuesta creerlo por haber sido el P. Márquez
superior del mismo, pero por lo que hace a la Universidad nc debe de ser exacto, pues no se menciona en
las listas que hemos visto de sus catedráticos. Probablemente lo de Universidad entiéndese por estar incor-
porado a este centro el colegio indicado.
MÁRQUEZ
177
la Orden. El la defendió en adelante
con el mayor brío, él la honró con sus
escritos, con su rara elocuencia, con
su amable índole, con sus revelantes
prendas» (1).
La Provincia de Castilla había re-
ducido el número de sus Magisterios
por medio de una determinación capi-
tular de 1595, pero comprendiendo que
esa resolución retardaría en muchos
años la gracia para los PP. Cornejo y
Márquez, quiso hacer con ellos una
excepción decretando que fueran los
preferidos para ocupar esos puestos
en las primeras vacantes que ocurrie-
sen. La distinción que con estos dos
Padres se hacía debía de obedecer, a
nuestro juicio, a que de los antiguos
catedráticos que tanto habían honrado
a la Corporación e ilustrado con sus
letras a la Atenas española, sólo que-
daban el P. Guevara, jubilado en su
cátedra de Vísperas y ya muy ancia-
no, y el P. Mendoza que le suplía,
pues el P. Antolínez era muy nuevo y
apenas llevaba un año leyendo su cá-
tedra de Sto. Tomás. Viendo, pues,
las buenas disposiciones de los Padres
Cornejo y Márquez para formar parte
del profesorado universitario, la Pro-
vincia les animaba al estudio y aplica-
ción ofreciéndoles una pronta recom-
pensa. Para que se hicieran dignos de
esa muestra de consideración se les
imponían ciertas condiciones, la pri-
mera de las cuales era estar gradua-
dos por alguna Universidad y ser opo-
sitores a sus cátedras, aparte del ejer-
cicio de Lectores actuales de Teología.
Y habiendo llenado con creces esas
condiciones el P. Márquez, puesto que
ya se encontraba en posesión de su
cátedra y acababa de incorporar sus
grados en la Academia salmantina,
los Superiores de la Provincia, en vis-
ta de que no vacaba ningún Magiste-
rio de número, pidieron para él el títu-
lo de supernumerario, lo cual consi-
guió del Romano Pontífice el mismo
General de la Orden en 13 de Mayo de
1597 (2). No cesó con esto la Provincia
de honrar a un hijo tan ilustre de
quien esperaba, sin la menor duda,
señaladas muestras de reconocimien-
to, como así, efectivamente, lo hizo e
P. Márquez, dedicando sus talentos y
energías a la conquista de un puesto
muy glorioso entre los más gloriosos
hijos de la Provincia de Castilla, en
honor de la cual redundaban su fama y
celebridad propias y personales.
En el Capítulo provincial de 1598 fué
elegido Definidor de la Provincia de
Castilla. El mismo año se suscitaron
fuertes controversias en la Universi-
dad entre las Ordenes de San Agustín
y Sto. Domingo motivadas por la pre-
tensión de la segunda de que se crease
exclusivamente para ella una cátedra
de Prima de Teología, con ciertas con-
diciones y compromisos que se obliga-
ba a cumplir (3). Durante medio siglo
las luchas por la posesión de 'as cáte-
dras de Teología se habían concretado
casi a los dominicos y agustinos, pues
de otras Ordenes y de los seglares fue-
ron relativamente en escaso númeio
los que desempeñaron aquellas cáte-
(1) El P. Vidal debía de ignorar que el P. Márquez era ya Maestro en Teología por la Universidad d
Toledo; pero lo qne no podía ignorar por pertenecer al Claustro es que el P. Márquez tenía por precisión
que graduarse o incorporarse en la Universidad una vez obtenida la cátedra, so pena de perderla si no
cumplía este estatuto dentro del primer afto de profesorado. No se puede decir, por lo tanto, que fué ni dejó
de ser acertadísima la resolución de referencia, porque no se debe suponer que el P, Márquez consiguiera la
cátedra con intención de dejarla luego por falta de disposición para cumplir con aquel requisito, y si el
convento no le sufragaba los gastos de los grados. la Universidad le hubiera adelantado las cantidades ne
cesHrias, como era uso y costumbre.
(2) He aquí sobre este particular la nota que nos dejó el P. Herrera en sus extractos de los Registros
gener a líelos, pág. 849; «13 Maij, 1597. M. Joannes Márquez, Cathedraticus Salmanticensis, fiat Magister Su-
pernumerarius petit Generalis a Papa.>
(3) Véase sobre esie particular el vol. III, págs. i'H y sigs
12
178
MÁRQUEZ
dras. Los PP. Dominicos hasta enton-
ces llevaban mucho tiempo regentando
la cátedra de Prima, que era la princi-
pal y la más honrosa en la facultad y
tenían sus temores fundados de per-
derla, como habían perdido la de Vís-
peras con el P. Guevara; en efecto, el
P. Báñez que la poseía era viejo ya y
estaba enfermo y no tenía para suce-
darle más que los PP. Ledesma y He-
rrera, los cuales debían de estar muy
lejos de aspirar a conquistar aquel
puesto, pues habían sido vencidos en
oposiciones por los PP. Antolínez y
Márquez, viéndose obligados por no
perder totalmente las cátedras univer-
sitarias, a regentar las de Sto. Tomás
y Escoto que eran las más ínfimas.
Para cubrir sus miras interesadas, no
hay por qué ocultarlo, pretextaron ios
sobornos, mal inveterado y reprobado
por todos en la provisión de las cáte-
dras, y ellos como muy amantes de la
justicia y apegados por otra parte a
las leyes de su Instituto que les orde-
naban la quietud y recogimiento den-
tro de su convento, lo cual era imposi-
ble cumplir mientras duraban las te-
rribles contiendas de las oposiciones,
pedían para evitar todos estos males
una cátedra de Prima sin oposición, es
decir, sin verse precisados a exponer-
se ni medir sus fuerzas con los agus-
tinos. Estos se creyeron agraviados
muy justamente por tan descaminado
empeño; aparte de que podían ellos
alegar razones parecidas para que se
crease también otra cátedra de Prima
para su Orden, se les inculpaba públi-
camente y ante el Rey, el Consejo y la
Universidad de los abusos deplorados
en las oposiciones, puesto que eran los
únicos que disputaban las cátedras a
los dominicos. De ahí que los agusti-
nos, no porque se creara una cátedra
más o menos en la Universidad, aun-
que sobre esto se hiciera hincapié por
ser digno de consideración, sino por-
que la creación de la cátedra de Prima
significaba ser verdaderas y justas las
causas, o más bien, hablando propia-
mente, las acusaciones aducidas por
los dominicos, se opusieron tenazmen-
te a la pretensión de éstos, encontran-
do un apoyo decisivo en la Universi-
dad que no podía ver con indiferencia
el descrédito público de sus hijos con
faltas que cabían por igual a todos, si
es que no se achacaban en mayor gra-
do al convento de San Esteban. .\nte
la negativa del Claustro de erigir una
nueva cátedra, debieron de creerse
muy humillados los dominicos y aban-
donaron sus clases los PP. Ledesma
y Herrera, no por una resolución in-
quebrantable de despedirse para siem-
pre de la Universidad, pues el P. Bá-
ñez siguió con su cátedra de Prima,
sino para que con esta nota de obstru-
cismo, los claustrales con quienes se
trabajaba activamente, se inclinasen a
votar la propuesta. Quizá por contra-
riar los efectos del proceder de los do-
minicos en la dejación de sus clases,
porque otra suposición no tiene cabida
sin ser arriesgada, los agustinos de-
terminaron en su Capítulo intermedio
de 1599 renunciar también sus preten-
siones a las cátedras universitarias, y
en su virtud el P. Márquez pidió licen-
cia para ello al P. Provincial Antolí-
nez, quien la despachó favorablemen-
te en 11 de Octubre del año expresado;
autorizada legalmente en Madrid y
nombrado su representante en Sala-
manca, fué presentada en nombre del
P. Márquez, el 19 del mismo mes, al
Rector de la Universidad, pero éste no
la quiso aceptar prometiendo propo-
nerla al Claustro, acaso con el fin de
dar largas al asunto y mientras buscar
un arreglo que calmase los ánimos e
hiciese desaparecer las diferencias
entre las dos partes litigantes. Las ra-
zones alegadas por el P. Márquez eran
semejantes a las de los dominicos, su
quietud y recogimiento de espíritu
que no quería exponer con motivo
MÁRQUEZ
179
de las competencias de las cátedras.
Muerto el P. Guevara en 23 de Agos-
to de 1600, su cátedra de propiedad de
Vísperas de Teología quedó vacante,
cesando en su consecuencia la sustitu-
ción que tenía el P. Márquez. Por as-
censo del Mtro. Curiel a la cátedra del
P. Guevara vacó la de Biblia que aquél
desempeñaba, y luego se sacó a oposi-
ciones optando a la misma el P. Mtro.
Peraza, carmelita, el P. Mtro. Márquez
y el P. Mtro. Luis Bernardo, cistercien-
se. El P. Márquez igualó al primero en
votos personales y excedió en uno al
P. Bernardo, pero fué inferior en cur-
sos y calidades a los dos, por lo que
perdió la cátedra, retirándose enton-
ces, según dice el P. Herrera, a Medina
del Campo con el tin probablemente de
imprimir allí su libro Los dos estados.
En Claustro de 25 de Agosto de 1601
se trató de las cuestiones antes tocadas
ligeramente sobre el abandono de las
cátedras por los PP. Dominicos, pro-
poniendo el Rector de la Universidad
conceder dos partidos a los PP. Ledes-
ma y Herrera, y para que los PP. Agus-
tinos no se retiraran también, como lo
tenían prometido, se dispuso aumentar
el sueldo al P. Antolínez en su cátedra
de Durando y dar un partido de Teo-
logía al P. Márquez, para obligarle de
ese modo a volver a la Universidad (1).
Esto último no tuvo inmediato efecto,
pero como la propuesta estaba hecha
y siguieran los litigios entre las dos
Corporaciones, la Universidad trabajó
eficazmente por cumplir la promesa
al P. Márquez, siendo agraciado con el
sobredicho partido de Teología por cé-
dula del Rey en 31 de Diciembre de
1603, comenzando a leer su cátedra en
28 de Enero de 1604, y en ella se sos-
tuvo hasta que consiguió la de Víspe-
ras de Teología, contra el P. Luis Ber-
nardo, en 5 de Febrero de 1607 (2). Con
la posesión de esta última cátedra ce-
saron las luchas del P. Márquez en la
Universidad salmantina y ya no pensó
más que en sus lecturas y en escribir
libros de fama universal. La Provincia
de Castilla, al igual de lo que había
hecho en 1598, le premió eligiéndole su
Definidor en el Capítulo de 1609. De
otros títulos y honores conseguidos
por el P. Márquez nos habla el P. He-
rrera, resumiendo en breves párrafos
algo de lo dicho hasta aquí y de lo que
llenaría bastantes cuartillas si hubié-
ramos de relatarlo con la extensión
debida (3). Comenzamos esta biografía
desaliñada con un párrafo de aquel
historiador y justo es que la remate él
también. Dice, pues, así:
«Fué su facundia, rara; su elocuen-
cia, exquisita. Por lo escolástico, fué
Calificador del Santo Oficio y catedrá-
tico de Vísperas de Teología, teniéndo-
la en propiedad el P. M. Fr. Juan de
Guevara, de la misma Orden. Por su
muerte quedó el Mtro. Márquez sin cá-
tedra y habiéndose retirado al conven-
io de Medina, la Universidad le llamó
señalándole doscientos ducados de par-
tido; y después llevó por oposición la
cátedra de Vísperas en propiedad a 5
de Febrero de 1607. Por lo expositivo,
fué insigne predicador; y Felipe III,
Rey de España, el año de 1616 le esco-
gió para que lo fuese suyo. Dentro de
la Orden, fué varias veces Definidor de
la Provincia de Castilla, y a lo último
de su vida, el año de 1619, Prior del
convento de San Agustín de Salaman.
(1) Véase la pág. 111 del vol. II. En esle mismo artículo se podrá ver después una relación más extensa
del partido con que fué agraciado el P. Márquez.
(2) En un memorial que se publicará al final de este articulo, decían los Padres del convento de Sala-
manca al Rey que la Orden había gastado más de ocho mil ducados por poner al P. Márquez en la posesión
de la cátedra de Vísperas. De no ser esto una exageración, creemos que dicha cantidad deberá ser la suma
de todos los gastos hechos con el P. Márquez quizá desde que comenzó a hacer oposiciones en la Universi-
dad salmantina.
(3) Por no hacer demasiado extensa esta biografía suprimimos aquí otros datos y las ampliaciones a
que se prestan, los cuales puede explotar quien lo desee de las diversas notas de este artículo.
180 MÁRQUEZ
ca. Siendo Prelado de esta casa le arre- M. Fr. Jocntues Marques , \ H.S. E. \
bato la muerte a los 56 años de su edad, Corporis, &■ (iitivii especie insignts; |
a 17 (1) de Enero de 1621. Descansa su cloqucuticE Jlunien, &■ fulnien, \ Re
cuerpo en la capilla de Nuestra Señora gius Ecclesiastes, rerum Fidei \ cen-
que está dentro del claustro, junto a la sor; Verpertinus apud Salmant. |
puerta de las (iracias; y tiene en la pie- Theologicc primus antecessor, ad \ tni-
dra del sepulcro este epitafio, que le ractil¡tmdoctus,Iiuiuscoeuobij \ Prior,
hizo el M. R. P. M. Fr. Francisco Cor" litterarum dañino raptus 1 lan. XVII.
nejo, su sucesor en la cátedra de Vis- an . CJj Ij CXXI. \ cetatis L VI. \
peras: IJcu, qiu's non abibit, si hic abit} (2).
Pronunció la oración fúnebre en las exequias que se celebraron en Salamanca,
el P. Ponce de Lf ón, según parece, imprimiéndose esa pieza que sentimos no cono-
cer, porque indudablemente no faltarán en ella datos y noticias importantes con
que aumentar la biografía del P. Márquez y aun su nota bibliográfica, pues, como
después veremos, se cita a propósito de sus sermones. Nuestro autor mereció ya
grandes elogios de sus contemporáneos y sus obras fueron muy celebradas. Lope
de Vega, en su Laurel de Apolo, silva Vil, le dedica estos versos:
Para loar a Márquez dignamente
sus obras mismas son la voz más clara:
Tormes su eterna ausencia
llora con turbia frente
y a su piedra inmortal las ondas para
en feudo de respeto y reverencia;
que varones tan claros
no los reiteran siglos, o son raros.
Y en otra parte cantó:
Domingo Ibáñez, Dominico Teólogo,
Es monstruo al mundo, como Fr. Juan Márquez
Divina lengua en Cátedra y en pulpito.
El P. González de Critana escribía en 160-1; «Juan Márquez, de los agudos inge-
nios de su tiempo, tuvo la sustitución de Vísperas de Teología en Salamanca, y le
estimo tanto la Vníversídad que le señalo partido mientras hubiese cátedra que le
dar » Véase el vol. 111, pág. 193.
(1) Tal es el día de la muerte del P. Márquei consignado por todos sus biógrafos desde el P. Herrera,
y en verdad que éste no necesitaba de otros testimonios que el del mismo epitafio para contar con las segu-
ridades necesarias, y aun si le entraba en ganas discutir la fecha, pensaría que el P. Cornejo, testigo de
vista, no podía equivocarse. Sin embargo, es sensible que hayamos de rectificar al P. Herrera con lo que
rezan los documentos de la Universidad de Salamanca, donde se afirma que murió el día 15, debiéndose ad-
vertir que aquí no hay engaño porque se trataba de pagar. Tenemos, ademAs, que el 16 se vacó la cátedra
por muerte del P. M&rquez, según consta por el mismo pi oceso, lo cual no hubiera podido ser si en realidad
no hubiese fallecido. Se ha de decir, por lo tanto, que el referido epitafio o está mal copiado, que es lo más
probable, o al grabarse no se hizo con fidelidad. — V. para mayor prueba a Esperabé Arteaga, Historia de
la Universidad de Salamanca, H, 488 —Gascón de Torquemada. en su Gaceta y nuevas de la Corte, asignó
el día 13 de Enero para la muerte del P. Márquez, fecha que tampoco debe aceptarse .
(2) Si el P. Márquez hubiera sido propuesto para Arzobispo de Méjico, como algunos afirman, aun en el
caso de que renunciase la mitra, no se hubiera omitido ese honor a que se hizo digno por sus méritos, en el
epitafio. Tampoco se menciona esa especie en las portadas de sus obras. Aun hay más, el limo. D. Juan Pé-
rez de la Serna gobernó la diócesis de Méjico desde 161.3 hasta 1627 (véase Gams, Series Episcoporunt eicé.
lera, pág. 156); es decir, que en los últimos años de la vida del P. Márquez podemos asegurar por cierto que
no fué propuesto para aquella dignidad; ¿y lo sería antes de 1613 cuando el mismo P. Herrera testigo y na-
rrador de sus hechos ni una palabra nos dice de semejante especie, siendo, por otra parte, el más interesa-
do en divulgarla a fe de biógrafo verídico y fiel? ,:Se la hubieran callado Tamayo de Vargas y Quintana si
tuviera algún fundamento aunque remoto en la realidad; Y no citamos el silencio de otros autores, como,
por ejemplo, Vidal y Aste, que no obstante ser un argumento negativo puede computarse por afirmativo
siendo la noticia de tal importancia.
MÁRQUEZ 181
Jerónimo Quintana reseña en su Historia de Madrid, fol. 2Q6 v., las obras im-
presas del P. Márquez y da cuenta de una producción manuscrita descubierta no
hace muchos lustros, y al final añade: «Obras todas tan bien recibidas, quanto lo
merecieron sus grandes partes de ingenio, letras y erudición.»
El P. Márquez se halla incluido en el Catálogo de autoridades de la lengua,
publicado por la Academia Española, y el P. Mir y Noguera le menciona también
en la lista de autores que le sirvieron para componer su Rebusco de voces castisas.
He aquí las notas que hemos podido reunir de sus producciones.
1. Los 00=; Estados | de la Espiritval | Hiervsalem, sobre los |
Psalmos. CXXV. y CXXXVI. | Por el Maestro Fr. loan | Márquez, de
la orden de S. Augustin. | Dirigidos a Don Christoval | Gómez de San-
doual, Marques de Cea, Gentilhombre | de la Cámara del Rey N. S. &c.
I Año {Escudo del Mecenas) 1603. i Con priuilegio, En Medina del Cam-
po. I Por Pedro y Thomas Lasso hermanos.
8." de 8 hs. s. n. de principios, 434 foliadas de texto v 5 s. n. de tabla.
Port.—Vta.: Estado militante sobre el Psahno CXXXl'I. Y luego dos textos
de la S. Escritura.— Tasa.— Erratas. Alcalá, en 24 días del mes de Diciembre de
1602. -Lie. de la Orden. Madrigal, 13 de Abril de 1602. Fr. Enrique Enríquez, Provl.
— Aprob. del P. Juan Negrón, mercedario. Valladolid, 22 de Julio de id.— Lie. y
privil. del Rey. Valladolid, 20 de Sept. de id.— Dedicatoria. Está firmada por el
autor en Medina del Campo a 6 de Enero de 1603. —Al lector. -Texto, apostillado.—
Al folio 278, frente, la siguiente portada:
Estado I trivmphante | de la espiritval | Hiervsalem, so- | bre el Psalmo. |
CXXV. I Illa qvae svrsvm est | Hierusalem libera est. Galat. 4. | Año (escudo)
1603. , Con priuilegio, En Medina del Campo. | Por Pedro y Thomas Lasso her-
manos.
Tabla de las advertencias y consideraciones... sobre los versos de los Psalmos
136 y 125.
En la dedicatoria, refiere el P. Márquez lo que le determinó a escribir esta obra,
que fué la honda impresión que en él causó una sentencia muy cristiana que oyó
proferir al Duque en El Escorial. «Cargando, pues, sigue diciendo, el juicio en lo
mucho que esta sentencia me dio que pensar, y acordándome del grande amor y fi-
delidad con que mi padre sirvió al Duque lo que le duró la vida, y de la merced
que aquel día le acababa de hacer su Excelencia, en cuya memoria hallé muy vivas
sus cenizas, luego me di por obligado a ponerla en los ojos del mundo, para que los
hombres olvidados de si se avergüencen de no corregir sus falsos gozos con ejem-
plo tan piadoso y cristiano. Sobre este fundamento comencé a levantar la fábrica
déla militante Jerusalem, en que pruebo que los amigos de Dios viven desterrados
todo el tiempo que se dilata el dichoso día de su muerte, y que durante su ausencia
y soledad, no tienen por gozo seguro el que no nace de la consideración de aquella
hora. Y porque siempre el edificar trujo consigo añadir a las primeras trazas, ha-
biendo comenzado a acomodar a este argumento la letra del Psalmo 136 en que se
profetizan las lágrimas y destierro de la santa ciudad, me resolví en acompañarle
con la del 125 que trata de su vuelta y consuelo, pareciéndome que la consecuencia
e integridad de la historia lo pedían.» En el prólogo insiste sobre lo mismo y con-
signa el dato de haber trabajado en Salamanca la exposición del salmo 136, cuyos
borradores deseaban mucho sus amigos, dice, verlos en limpio para poderse es-
tampar.
Biblioteca del colegio de Valladolid. — Pérez Pastor, La Imprenta en Medina
del Campo, núm. 259.
Encuéntrase el manuscrito original de esta obra, presentado a la censura del
Consejo, en la sección de los mismos de la Nacional con el numero 19.211. Todas
182 MÁRQUEZ
las páginas están rubricadas de Juan Gallo de Andrade, cuya firma se ve a lo últi-
mo de la página final. El P. Márquez puso esta conclusión a su obra que falta en el
impreso: «Quacumque toto hoc opere scripta sunt correptioni S. R. E. cui foeliciter
Praeest S.™"» Dñs. noster Clemens PP. 8. subiecta sunto. Die 25. Martij Ann.
Dni. 1602 .
La obra debió de presentarse al Consejo en cuadernos sueltos que después fue-
ron cosidos sin orden; por esto el códice tiene una foliatura muy irregular. En las
primeras hojas se hallan originales la licencia del P. Provincial Enríquez y la cen-
sura del P. Negrón. Tiene tachaduras, enmiendas, ^adiciones marginales, etc., etcé-
tera, todo el manuscrito, pareciendo a primera vista más bien un borrador que
obra formal y acabada.
Mas lo notable del manuscrito es que al final del texto de la exposición de cada
salmo se halla parafraseado éste en verso castellano. Del salmo 136 hay una ver-
sión no completa en estrofas de siete versos; luego viene otra completa en trecenas,
o sea en estrofas de trece versos. Del salmo 125 la versión parafrástica es en quin-
tillas y en la advertencia que precede nos dice el autor: «Hemos acompañado a
nuestros esclavos desde la salida infeliz que hicieron para Babilonia, en que sem-
braron con lágrimas, hasta la vuelta dichosa que hacen a Jerusalem donde siegan
con alegría; y si según el consejo del apóstol debemos ir a la parte del gozo con los
que se gozan y alegrarnos con los que se alegran no podemos dejar de ayudar
con alguna Villanesca al contento de tan regocijados segadores. Será esta la
paraphrasis del mesmo psalmo que ellos cantan en señal de su regocijo con lo cual
podré servir al lector, aunque sea fuera de mi facultad, que quien me socorrió con
las /recí««s del pasado no se cansó de ayudarme con quintillas en este.» Luego a
continuación va la anunciada paráfrasis del salmo 125, comenzando de este modo:
Cuando la gran Majestad,
En quien adora Sión,
Sacó su cautividad
A tan dulce libertad.
De tan amarga prisión.
Cuando el semblante severo
Convirtió en frente serena:
Y a tierra a entrambos ajena
Llegó con hachas de acero
Para romper su cadena...
De las dos versiones del salmo 136 reproducimos la paráfrasis del versillo Si
oblitus fuero tui Jerusalem, etc.
Jerusalén divina, si algún día
Me olvidare de tí, si en mi memoria
No viviere tu historia,
Mi diestra viva en mi manca y valdía.
Ajena patria mía
Cuya alteza vencida
Dio de trono inmortal mortal caída. .
La segunda versión:
Si de tí me olvidare
O rato alegre y de placer tuviere
Ausente de tu templo, Ciudad santa.
La lengua que cantare
Y mano que tañere
Se me seque en el brazo y la garganta,
Que quien ausente canta
Sus soledades olvidó y su pena,
MÁRQUEZ 183
Que el triste esclavo ausente
Entre enemiga gente
Escrito trae su mal en la cadena,
Y arrastra en el destierro
Más luto el alma que los cuerpos hierro.
Estas composiciones poéticas no se imprimieron luego en la obra, no obstante
haberse aprobado como todo lo restante del original para la impresión; sobre los
motivos que hubo de tener el P. Márquez para omitirlas, ninguna suposición pode-
mos aventurar. Parece indicar él mismo en las palabras antes copiadas que era otro
el autor de esas composiciones.
—Los dos estados | de la e.spiritval | Hiervsalem, sobre | los Psalmos. CXXV.
I y CXXXVI. I Por el Maestro Fray loan \ Márquez, de la Orden de San Angus-
tin. I Dirigidos... Año (estampa) 1603. | En Barcelona. | En la Emprenta de layme
Cendrat. | A costa de Miguel Menescal Mercader de Libros. ~A.° de 4 hs. prels.
s. n , 304 foliadas de texto y 50 s. n. de tablas.
Port. y V. en bl — Lie. del P. Provincial Enríquez.— Aprob. del P. Negrón.— Id.
del P. Francisco Fernández, franciscano. Barcelona, 8 de Agosto de 1603.— Lie. del
Ordinario de Barcelona. — Dedicatoria.— Al lector.— Estado militante etc.— Texto.
—Tabla de las advertencias y consideraciones. — Index authoritatum sacrae scrip-
t\irae. — Co\otón.— Tabla de las materias que se tratan sobre los Psalmos 125 y
136\ reducidas a los Euangelios del año, para comodidad de los predicadores.
Bibl. Nacional, 3-58745, ejemplar con varias anotaciones manuscritas en diver-
sas partes e indicaciones en las tablas de otros folios además de los que allí se se-
ñalan.
Hay otro ejemplar en el mismo centro con la signatura 2-69142, con la portada
idéntica a la copiada excepto la última línea que se halla cambiada por esta: A cos-
ta de luán de Bonilla Mercader de Libros de Qiragofa. Esto significa, a nuestro en-
tender, que la edición se la repartieron entre Menescal y Bonilla. Al final falta el
índice de materias, concluyendo el tomo con el colofón al último de la tabla de Es-
critura, lo cual ocurrió por no haber incluido el encuadernador las hojas que com-
prenden dicho índice. En todo lo demás son iguales los dos ejemplares, de una sola
y única impresión.
Las tablas que se añadieron a esta edición de Barcelona fueron trabajadas por
el P. Márquez? Porque nos extraña que en la primera edición de Medina no se ha'
lien las tablas segunda y tercera. A esta tercera precede una advertencia en la que
se lee lo siguiente: «En los libros que en esta edad han salido sobre la sagrada es-
criptura he visto dessearse esta diligencia (la de trabajar la tabla) y que donde sus
authores la han olvidado han puesto el trabajo otros por ellos, procurando releuar
de el a los predicadores...» Se da a entender en este texto que alguno suplió la
falta del P. Márquez, trabajando las tablas de referencia para esta edición bar-
celonesa.
—Los dos estados, | de la espiritval | Hierusalem,... Año (estampa) 1609. | Im-
presso. I Con licencia de la S. Inqvisision. | En Lisboa. Por lorge líodrigvez. | Esta
Tassado en Tresentos reis, en papel. -4." de 4 hs. s. n. prels., 284 foliadas de texto
y 48 s. n. de tablas.
De los preliminares se han suprimido las aprobaciones y licencias de Castilla,
poniéndose en su lugar las del Tribunal del Sto. Oficio de Lisboa fechadas en
1607 y 1609.
A la conclusión de la tabla de autoridades de la Escritura, va el colofón que es
repetición del pie de imprenta.
Bibl. Nacional, 3 62238.
— Los I dos estados | de la espiritval | Hiervsalen, | Sobre | los psalmos] 125. y 136.
I Dirigidos al Excellentissimo | Señor Don Christoual Gómez de Sandoual Duque
de Vzeda, | Gentil hombre de la Cámara del Rey | nuestro Señor &c. | Por el Maes-
184 MÁRQUEZ
tro Fray loan | Márquez de la Orden de S. Augustin, Cathedratico de Vísperas | de
Theologia de la Vniuersidad de Salamanca. | De nvevo añadidos por el mesmo |
Author en todas las partes que va apuntadas desde esta seftal t hasta esta * | y con
vna tabla de los lugares de Escriptura, y otra en que se reduzen 1 las consideracio-
nes á los Euangelios del año. (Grab. con un ángel en el centro) Con privilegio. | En
.Salamanca. En casa de Antonia Ramirez, viuda. Año 1610.— 8 ° de 8 hs. de prels. s.
n., 687 págs. de texto y 87 s. n. de tablas.
Port.— V. en bl. - Tasa. -Erratas. - Lie del Provincial Fr. Enrique Enríquez. Ma-
drigal, 13 de Abril de 1602.— Aprob. del P. Juan Negrón, mercedario. Valladolid, '¿¿
de Julio de I602.-Pr'vilegio del Rey. Valladolid, 20 de Sept. de 1602. -Dedicatoria
suscrita por el autor en Salamanca a 2,t de Noviembre de IblO. — Al lector.- Estado
militante de la espiritual Hierusalen, sobre el psalmo 136.- Advertencias necesa-
rias, etc. (son cuatro y ocupan las págs. 1-24.).— Texto apostillado. — Pág. 409:
Esl ido I trivmphante I de la espiritual Hierusalen: I sobre | El Psalmo CXXV.
I Illa quae svrsvtn | est, Hieriisalem libera est, Galat. 4. {Grab. como oi la porta-
da anterior) Con privilegio. | En Salamanca. | En casa de Antonia Ramirez, viu-
da. I 1610.
Tabla de las advertencias y consideraciones etc.— Id. de los lugares de Escritu-
ra.—Id de las materias.
Al lector: «De la impression de Medina del Campo sacó este libro algunos ye-
rros que después vinieron a heredar las de Portugal, y Cataluña; y assí para pur-
garle de ellas, como para satisfazer el desseo de los que muestran pagarse de esta
manera de discursos, le he impresso segunda vez. Espero en nuestro Señor que sale
corregido, y mejorado, como se echará de ver tras cada hoja de las Consideracio-
nes que se leyeren, cosa que de necesidad ha obligado á nueua diligencia y estudio,
y yo le he puesto con voluntad por seruir con algo al Lector, y entretenerle entre-
tanto que sale a luz el Gouernador Christiano que el señor Duque de Feria que sea
en gloria me mandó escriuir desde Sicilia, donde a la sazón era su Excelencia Vi-
rey: que si con auer doblado el trabajo se ha podido acertar, puedo prometerme q
ha deser en gracia de muchos, por lo que me ha costado considerar las vidas de
Moysen y losue, de que pretendo deduzir la Christiandad del gouierno, y por la no-
uedad del argumento assumpto particular de aquel Principe, cuya falta siempre
llorarán los hombres bien entendidos, y echarán de ver aun los que no lo fueran
por la carta en que reueló su pensamiento, que para espanto de curiosos (dándome
Dios su ayuda) imprimiré al principio de él.»
Bibl. de El Escorial.
Nicolás Antonio menciona las ediciones de 1603 y 1610, en 4.°, y a continuación
dice haberse publicado, en 8.°, traducida al francés, sin añadir otras señas.
2. El Governador | Christiano | dedvcido de las vidas de | Moysen,
y losve, Principes del | pveblo de Dios | Por el Maestro F. loan Mar-
qves, I de la Orden de san Aiigustin, Cathedratico de Vísperas de \
Theologia de la Vniversidad de Salamanca. \ Dirigido a Don Gómez
Svarez de | Figueroa y Cordoua, Duque de Feria, Marques de Villal-
ua, I Señor de las casds de Saluatierra, y Comendador | de Segura de la
sierra de la Orden | de Sant Jago. | Con qvatro tablas mvy copiosas. \
La primera de los Capitiúos: la segunda de las Qtiestiones: \ la tercera
de las cosas notables: y la quarta de \ los lugares de Escritura. (Escudo
del Mecenas) Con privilegio de Castilla, y Aragón. | En Salamanca por
Francisco de Cea Tesa. | Año M. DC XII.
Fol. de 6 hs. prels. s. n., 393 págs. de texto y 23 hs. s. n. de tablas y colofón.
Port- y V. en bl. -Privilegio del Rey, su fecha en San Lorenzo el Real a 9 de
MÁRQUEZ 185
Julio de 1611. — Aprob. del P. Luis de la Oliva, dominico. Madrid, 14 de Junio de id.—
Lie del P. Juan de Camargo, Provincial de la de Castilla.— Pri^ilegio de Aragón.
Madrid, 7 de Enero de 1612. - Aprob. del P. Juan Bautista, trinitario. Madrid, 31 de
Diciembre de 161 1.— Dedicatoria suscrita por el autor en Salamanca a 12 de Enero de
1612.— Al lector. -Al P. M F. Juan Márquez, etc. En Mecina, once de Junio. 1604. años.
El Duque de Feria. -Tasa, Madrid, 28 de Enero de 1612. — Erratas. Salamanca, 2 de
id. id.— Texto, a dos columas y apostillado.— Tablas (las mencionadas en la portada) ~
Colofón: En Silamanca | Impreso por Francisco de Cea Tesa. | Año M. DC. XII-
Dedúcese de la fecha del corrector de Jas erratas que la obra se imprimió en 1611
aunque no salió al público hast i el año siguiente.
El P. Oliva hace grandes elogios de la obra diciendo que «está llena de erudición,
agudeza, sentencias de Santos, y dichos de filósofos que con tal modo de declararlos
y escribir no tiene nuestra nación que envidiar a ninguna, pues dentro de sí cría y
alcanza hijos que así la dejen honrada, averiguando no sólo lo que los más entendidos
y peritos no pusieran en tan lindo y elegante estilo, sino dejando asentado que puede
haber en ella quien emparege con la pluma en la mano a lo que puesto en la lengua
parecía inimitable^ que es cosa que tanto se ha dificultado siempre y a que el P. Maes-
tro ha dado tan entera satisfacción...»
En la dedicatoria dice el autor que la obra estaba destinada al Duque de Feria,
pero por haber muerto antes de imprimirse, la dedicaba a su hijo Gómez Suárez de-
Figueroa y Córdoba, que había heredado por la muerte de su padre el título nobiliario.
Declárase en el prólogo el fin que se propuso el P. Márquez al escribir su libro, en
consonancia con lo que le había suplicado el mencionado Duque. «No fue, dice, el
assumpto del Duque mandarme escriuir contra Machiabello; cosa que en esta edad
han hecho tantos, y pudieran auerescusado algunos, porque como el Señor Condes-
table de Castilla dixo a la Santidad del Papa Clemente Octauo, tomando tantas armas
contra él, le han hecho más nombrado de lo que debieran. Tampoco fué obligarme a
tratar discursos, y razones de estado, materia agena de mi profession y en que de mi
caudal se pudo esperar tan poco. Fue, pues, el intento de su Excelencia a hazer trata-
ble el gouierno, y sanear los medios forzosos, sin que no se pueda dar passo en él: y
para esto desseó doctrina, que fundada en las vidas de gouernadores inculpables, to-
casse las cosas con la mano, y no en sola especulación, y aduirtiesse hasta donde se
podran usar sin offensa de la Religión, y desde donde comenijaran a tocar en ella.. .»
Dice que si en el decurso de la obra se proporcionase ocasión de refutar algunos erro-
res de herejes, los refutaría sin ser este el fin principal de la obra.
El Duque de Feria, en su carta dirigida al P. Márquez, le expone su pensamiento
de lo que había de ocuparse la obra, que es lo mismo manifestado por el autor en el
prólogo, y para que se vea que no se salió de los límites del compromiso, subraya
algunas frases del Duque a fin de que el lector se fije en las mismas. Fuera de esto,
hay en la carta un pasaje relativo a Fr. Luis de León que no por ser conocido ha de
omitirse en este lugar. Dice así el mencionado procer: «Al Señor Duque de Sessa oí
hablar estando yo en Roma en su casa el año de XCII en alguna parte de aquesto,
desseando libro que íratasse de las obligaciones de los estados; y aun me dixo que
auia pedido al Padre Maestro F. Luys de León, que tomasse en si este cuydado: y pa-
reze que el affecto de su Excelencia era muy grande, pues según dize el P. Maestro
F. Marco Antonio Camos en su libro de los estados, el Duque le pidió lo mesmo: pero
yo al desseo del Duque (a que no pudo dar recado por la breuedad de la vida el Padre
Maestro Fr. Luys de León) anadia una particularidad, encaminada al mesmo fin,
aunque con differente nombre, para que esta obra fuesse de mas ensalmado argumen-
to, y entera seguridad, que era dessear las vidas de los mayores y mas exemplares
gouernadores que pone la Sagrada Escritura, como serian Moysen, losue, Dauid,
Ezechías, losias, o los que destos mejor pareciessen, cuyos exemplos, todos son bue-
nos, sino son aquellos que particularmente están reprobados...» Continúa hablando al
propósito de lo que la obra había de ser, es decir, más cristiana y de doctrina moral
186 MÁRQUEZ
que política, tratándose algo únicamente de esta cuando la historia de la vida de aque-
llos personajes bíblicos así lo exigiese, comentando los mismos hechos narrados por la
Escritura.
Bibl. Nacional, 3-68395, ejemplar que fué de uso del P. Antolín Merino, según se
lee en la hoja de guardas.
Tamayo de Vargas, sin duda con referencia a la edición príncipe de esta obra,
pone la impresión en «Salamanca por Francisco de Cea 1572 fol.» La errata del año
es evidente para que nosotros insistamos en demostrarla.
— El Governador Christiano, dedvcido de las vidas de Moysen, y Josve, Principes
del Pveblo de Dios. Por el Maestro... Con privilegio de Castilla y Aragón. En Sala-
manca por Francisco de Cea Tesa. Año M. DC XIV. — Fol de 5 hs. s. n. prels., 3*^3
págs. de texto y 23 hs. s. n. de tablas.
Repetición de la edición anterior sin otras variantes que la colocación de los preli-
minares que no siguen el mismo orden.
— El Governador Christiano. Dedvcido de las vidas de Moysen, y losve, Princi-
pes del Pueblo de Dios. Por el Maestro F. Ivan .Márquez... Con privilegio de Castilla
y Aragón. Con licencia. Ün Pamplona, por Carlos de Labáyen, Año M. DC. XV.—
Fol. de 6 hs. s. n. prels , 393 págs. de texto y 49 s. n. de tablas.
Reimpresión de la edición salmantina de 1612, con los mismos detalles biblio-
gráficos.
Bibl. Nacional, R-16459.
—El Governador Christiano... Salamanca, por Francisco de Cea Tesa, año de
1619.— Fol. de 5 hs. s. n. de prels. y 393 págs. de texto, más las que ocupan los tablas
al final. ,
Consta el texto del mismo número de páginas que las ediciones de 1614 y 1615, lo
cual nos parece algo sospechoso. No nos ha sido posible cotejar unas ediciones con
otras por no encontrarse reunidas en un lugar. De la presente de 1619 hay ejemplares
en las Bibliotecas de la Universidad de Salamanca, de nuestro colegio de La Vid y en
el British Museum.
Nicolás Antonio cita esta edición entre las pocas que menciona. Salva, al dar cuen-
ta de la de 1625, engañado por la portada en que se lee segunda edición, pone en duda
la nota del anterior, y con mayor motivo hubiera dudado a haber conocido las edicio-
nes de 1614 y 1615, en cuyo caso hubiera numerado la de 1625 por quinta, eso si no
existieron otras hoy ignoradas de otras partes.
—El I Governador \ Christiano | dedvcido de las vidas de I Moysen, y losve Prin-
cipes del I Pveblo de Dios. | Por el Maestro... Segvnda impression, corregida por |
su Autor, y aumentada en diferentes partes, con extensión de la doctrina, | y nueuas
questiones. | Con qvatro tablas... Año de (estampa con un libro Civitas Dei de
San Agustín y el corazón tri/lechado, encuadrada en adornos tipográficos)
M. DC XXV. I Con priuilegio de Castilla, Aragón, y Portugal, j En Madrid, Por D. Te-
resa Ivnti, Impressora | del Rey nuestro señor. - Fol. de 6 hs. prels. s. n. y 227 + 227
págs. de texto -f 1 s. n. -j 26 hs. s. n. de tablas y 1 pág. s. n. con un segundo colofón.
Port. y V . en bl.- Privilegio y licencia del Rey. Madrid, 20 de Diciembre de 1624. -
Aprob. del P. Oliva y Lie. del P. Camargo, como en la primera edición.— Lie. del
P. Provincial Francisco Cornejo concedida al P. Alonso de Velasco para proceder a
la impresión, en vista de que las adiciones con que se aumentaba habían sido censu-
radas y aprobadas por el P. Juan de San Agustín. Salamanca, 30 de Octubre de 1624. —
Aprob. del P. Gregorio de Pedrosa, Jerónimo. Madrid, 16 de Noviembre de id —Dedi-
catoria.—Carta al P. Márquez del Duque de Feria.— Al lector.— Erratas. -Tasa. -
Texto etc. etc.
A la v. de la última hoja del texto y en la página final del libro dos colofones con
las .señas de impresión sin particularidad que los distinga del pie de imprenta de la
portada.
La licencia y privilegio para imprimir la obra están despachadas a favor del Pa-
MÁRQUEZ 187
dre Alonso de Velasco, el cual añadió al final del prólogo una nota correspondiente a
las adiciones con que salía enriquecida la presente edición. Dichas adiciones van en-
tre dos estrellas y las dejó preparadas el P. Márquez, el cual pensaba reimprimir su
libro con estas mejoras, pero la muerte se lo impidió. El mismo P. Márquez llamó se-
gunda edición a la que preparaba y el editor de la presente la numeró de igual modo.
Así se explica que ese detalle vaya en la portada.
El nombre del P.Juan de San Agustín suena únicamente en esta edición como apro-
bante o censor de las ampliaciones que a su obra dejó el P. Márquez. Tamayo de
Vargas leyó mal ios preliminares y no se enteró del motivo por el cual se menciona
al P. San Agustín, escribiendo del Gobernador: «Sacóle enmendado y añadido el M.
Fr. Juan de San Agustín predicador de S. M.», nota que ha originado el error en algu-
nos autores de atribuir a dicho Padre las mejoras con que salió esta impresión de 1625,
de la cual ni siquiera tuvo el trabajo material de corregir las pruebas, a lo menos no
consta, figurando sólo en todo lo concerniente a la impresión el P.Procurardo General
de Castilla, Fr. Alonso de Velasco. Véase para la cita de Tamayo de Vargas el códice
9753 de la sección de Mss. de la Bibl. Nacional.
Pérez Pastor, en su Bibliograjla Madrileña, núm. 2180, al dar cuenta de la pre-
sente edición, apunta que fué la segunda que se hizo, así sin otras explicaciones, como
antes ya se ha indicado. Publica a continuación dicho bibliógrafo los documentos y
datos que pudo haber en los centros de Madrid para ilustrar la biografía del Padre
Márquez.
Lo mismo que decimos de Pérez Pastor con respecto a la cuenta de las ediciones,
entiéndase de Salva sobre lo que escribe en el núm. 3943 Este cataloguista no conocía
más que la edición de 1612, la de 1625 que describe y por Nicolás Antonio la de 1619, y
pregunta cómo pudo llamarse segunda a la de 1625 si existió la de 1619, dando a enten-
der que Nicolás Antonio no estuvo en lo cierto, como ya lo dejamos indicado al tratar
de dicha edición.
Biblioteca Nacional U-1198, y otros dos ejemplares en el salón general. -Graesse
menciona esta edición, IV, 415, copiando la nota de Salva probablemente.
Por>eferirse a esta edición vamos a añadir la noticia de una delación, según los
datos que encontramos en el expediente 1325 (numeración a lápiz del Sr. Paz y Melia)
de los pertenecientes a la Suprema de .Madrid que se guarda en el Archivo Histórico
Nacional.
Hubo un delator anónimo que presentó al Sto. Oficio una denuncia, sin fecha, de
ciertas proposiciones entresacadas de algunas obras de los PP. Juan de Mariana, Ma-
nuel de la Cerda, Juan Márquez y Diego López de Andrada y del Cardenal Baronio.
Por lo que respecta a nuestro Márquez, he aquí el texto de la denuncia: «El M.° fr. Juan
Márquez Gouernador christiano en la impresión de Madrid por doña Teresa Junti
año de 1625. lib. prim.° cap. 2. pag. 13. col." 1. y en todas las demás impresiones en el
mismo libro y capitulo, ibi. En las quales tenemos el exemplo de Enoc que luego que
Dios le saco de entre los hombres dice el texto sagrado que no parecía, y S. Pablo que
no le hallavan: de que se han dado a creer a'gunos Doctores que lo andavan a buscar
los hombres para ofrecerle el Reino de la ciudad que edifico su padre movidos de la
fama de su virtud.=Hasta aqui Márquez. =Esta ciudad que edifico su Padre, dice en
la pág. 12. col. 1." que fue la que edifico Cain y la llamo del nombre de Enoc su hijo.=
déla conferencia destos dos lugares consta evidentemente que Márquez recibió engaño
en tener al Enoc hijo de Cain por el Enoc que dice el texto sagrado gen. 5. non appa-
ruit quia tulit eum Deus. y en la ep. ad heb. S. Pablo cap. non inueniebatur quia trans-
tulit eum Deus. porque este segundo de quien habla s. Pablo y el cap. 5. del Génesis
era de la linea de Seth. y el otro era hijo de Cain de quien habla el Génesis en el cap. 4.
de cuio nombre edifico la ciudad Cain su padre. -parece que se debe advertir porque
no se engañen otros.»
La delación del anónimo pasó al Sr. Obispo de Troya y al Dr Bartolomé de la
Fuente, los cuales encontraron algún reparo que poner a las proposiciones denuncia-
188 MÁRQUEZ
das de los autores comprendidos en la delación, pero nada absolutamente dicen de la
del P. Márquez por creerla sin duda una impertinencia o a lo m.1s un descuido de plu-
ma que después de todo sería un error histórico no un error dogmático, y por lo mismo
no merecía ser calificada con el aparato con que solía hacerlo la Inquisición. El pare-
cer de los mencionados, fechado en 2 de Junio de 1631, fué enviado por orden del Sto
Oficio a los PP. Dominicos del Colegio de Sto. Tomás de Madrid, en el cual nada en-
contraron, naturalmente, que les pudiera servir de base para una censura, pero sí en
la delación. Respondieron con fecha 21 d¿ Noviembre de 1632 en un escrito firmado
por los PP. Pedro Herrera (?), Domingo Cano, Gabriel López y Tomás de Torquemada
indicando las calificaciones que debían darse a las proposiciones delatadas; con res-
pecto a la del P. Márquez, después de discutir sobre la existencia de dos Patriarcas
del mismo nombre Enoch en la Escritura, convienen en que el texto del P. Márquez
para evitar errores en su inteligencia, debía redactarse en esta forma: «Tenemos el
exemplo de Enoch descendiente de Seth que luego que le sico Dios de entre los hom-
bres dize el texto sagrado que no parezia, y s. Pablo que no le hallaban de que se han
dado a creer algunos doctores que lo andaban a buscar los hombres para offrezerle el
Reyno de una Qiudad que edifico su Padre Jared.»
No obstante estar persuadidos de la importancia nula de estos datos, los consigna-
mos a la larga por si alguno al leer el nombre del P. Márquez entre los autores dela-
tados, piensa que alguna cosa de sensación debió escribir cuando su obra fué calificada
por el Sto. Oficio.
En la actualidad se halla el expediente de referencia en el leg. 4462 de la nueva
numeración que suponemos no ha de ser la definitiva.
— ^'/g-otií'^'Mflrfor Christiano... Dirigido a Don Ivande Isasi Idiaqvez Cauallero
del Abito de Santiago, Maestro del Principe nuestro Señor; Señor de los Palacios,
Casas y Torrefuerte de Ysasi y Orbea, y de las villas de Ameyuco, Turo, Barcena y
Covejo, de la Prouincia de Guipuzqua. Tercera impression, avmentada en diferen-
tes partes, con extensión de la doctrina, y nneuas Questiones... Año de [escudo de
armas reales) M. DC. XXX. lili. Con Priuilegio de Castilla, Aragón, y Portugal.
\in k\csi\a. Por Antonio Vázquez, Impressor déla Vniversidad. A costa de Pedro
Ezquerra de Rozas, Mercader de libros á la puerta del Sol.— Fol. de 4hs. prels. s. n.
227-1-227 foliadas de texto y 26 s. n. de tablas.
Port. y la v. en bl. — Dedicatoria a D. Juan de Isasi Idiáquez firmada por Ezque-
rra de Rozas en Madrid a 23 de Noviembre de 1634.— (Siguen las aprobaciones, li-
cencias y tasa como en la edición de 1625.) Erratas por Murcia de la Llana en Ma-
drid, 4 de Diciembre de 1634. Privilegio del Rey al P. Velasco. 20 de Diciembre de
1624.— Aprob. del P. Oliva.— Nota acerca de la licencia concedida por el P. Camar-
go. — Carta del Duque de Feria. —Al lector. -Texto, a dos columnas con las citas al
margen.— Colojon: En Madrid. Por Fkancisco de Ocampo. Año M. DC. XXXIIII.—
Tablas.
Repetición de la edición de 1725 denominándose tercera, sobre lo cual véase lo
que se ha dicho al reseñar las anteriores. Debió de comenzarse la impresión en
Alcalá y terminarse en Madrid, juzgando por el colofón tan diverso del pie de im-
prenta de la portada.
Bibl. de San Isidro, 15573.
Catalina García, núm. 949 de su Ensayo, describe esta edición, pudiéndose ano-
tar bastantes erratas en la reseña de la misma.
— El Governador \ Christiano... Dedicado al glorioso San Antonio | de Padua. |
Qvarta impression avmentada en diferentes partes,... | Año [estampa de S. Antonio)
1640. I Con priuilegio: En Madrid, en la Imprenta del Reyno. | A costa de Antonio
Ribero. En la calle de Toledo, a la esquina de la Concepción. — Fol. de 6 hs. s. n. prels. ,
432 págs. de texto (por errata se lee 423) y hasta la 480 de tablas (en éstas la pagi-
nación completamente arbitraria y desordenada; concluye el libro, no obstante, con
la 480 que es la que debe ser).
MÁRQUEZ 189
Port. orí. y a dos tintas, negra y roja.— V. en bl.— Dedicatoria a San Antonio de
Padua, firmada por Antonio Ribero.— (Preliminares de anteriores ediciones.)— (Des-
pués del prólogo del P. Márquez, en página distinta van las notas del editor de 16"¿5
sobre las adiciones.)— Soneto anónimo a San Antonio de Padua.— Décimas al mis-
mo Santo, sin nombre de autor.— Soneto al Santo por Antonio de Castilla.— Décima
de Francisco de Garay Castillejo a San Antonio.— Texto...
Bibl. Nacional, 3-31955.
— El I Governador \ Christiano... Dedicado al Doctor Don Ivan Osorio y | Gua-
dalfaxara [síc). Abogado mas antiguo de los Reales Consejos, &c. | Qvinta impres-
sion, avmentada en diferentes partes... | Atio{escudo de armas) 1652. | 116. pliegos.
I Con privilegio. En Madrid. Por Gregorio Rodrigvez. | A costa de Antonio Ribe-
ro, Mercader de libros. Véndese en su casa, en la calle de | Toledo en la esquina de
la Concepción Geronima, y en Palacio.— Fol. de 4 hs. prels. s. n., 410 págs. de texto
(por errata se lee 401) y 22 hs. s. n. de tablas.
Port. orlada y a dos tintas.— (Licencias y aprobaciones antiguas.)— Sumas del
privilegio y de la tasa.— Fe de erratas.— Carta al P. Márquez etc. y prólogo.— De-
dicatoria suscrita por Ribero en Madrid a 20 de Octubre de 1651.— Texto...
Bibl. Nacional, 2-21652.
. —El Governador Christiano... Sexta impression. Aumentada en diferentes par-
tes, con extensión de la doctrina, y nueuas Questiones. Con quatro Tablas muy co-
piosas. La primera, de los Capítulos. La segunda, de las Questiones. La tercera, de
las cosas notables. Y la quarta, de los lugares de Escritura. Dedicado al SS. Chris-
to de las Misericordias, en el Conuento Real de la Concepción Geronima desta Cor-
te. Año (grabado del Sto. Cristo) 1664. Con privilegio. En Madrid, En la Imprenta
Real. A costa de Antonio de Ribero, Mercader de Libros. Véndese en su casa en la
calle de Toledo, a la esquina de la Concepción Geronima. Y en Palacio.— Fol. de 3
hs. de principios, 410 págs. de texto y 44 s. n. de tablas.
Port. orlada. -V. en b!.— Lie. del P. Francisco Cornejo, Provincial. Salamanca,
30 de Octubre de lb24—Aprob. del P. Gregorio de Pedresa, Jerónimo. Madrid, 16
de Noviembre de id. -Id. del P. Luis de Oliva, dominico. 14 de Julio de id.— Suma
del privilegio. 9 de Junio de 1649.— Suma de la tasa. 27 de Octubre de 1651. - Fe de
erratas, 20 de id. id. -Epístola al autor por el Duque de Feria, fechada en Mesina a
11 de Junio de 1604.— Al lector.— Texto, apostillado y a dos columnas.— Tablas, las
indicadas en la portada.
Las fechas citadas en los preliminares indican que la presente es repetición de
la edición de 1652.
Biblioteca del colegio de Valladolidy Nacional, U-8801. Este segundo ejemplar
tiene una portada con las variantes que advertirá el lector en lo siguiente que
copiamos:
Con qvatro tablas... de los lugares de Escritura. Con privilegio. En Madrid. En
la Imprenta Real. Año 1664. A costa de Antonio Ribero, Mercader de Libros. Vén-
dese en su casa en la calle de Toledo, en la esquina de la Concepción Geronima, y
en Palacio.
Usoz escribió la siguiente nota de las ediciones que conocía: «1.* ed. 1612 Sa-
lam.ca-2." 1619.-3." Alcalá 1634.-4." Madrid 1640.-Nic. Ant. no cita esta Edic.n
pero sí una de Bruselas del mismo año 1664.— Hay, pues, 6 Edic.s lo menos.» Ningu-
na observación hacemos sobre los datos consignados en esta nota porque no mere-
ce la pena.
— El Governador Christiano, Deducido de las vidas de Moysen, y Josué, Princi'
pes del Pueblo de Dios. Por el Maestro Fray Juan Márquez, déla Orden'de S. Agus-
tín, Predicador de la Magestad del Rey Don Felipe III. Catedrático de Vísperas de
Teología de la Universidad de Salamanca. Nueva impression, aumentada en dife-
rentes partes, con extensión de la doctrina, nuevas Questiones, y puesta en su
ultima perfección. Con quatro tablas muy copiosas; La primera de los capitules; La
1^ Márquez
segunda de las Questiones; La tercera de las cosas notables; Y la quarta de los lu-
gares de la sagrada Escritura. {Grab. en el que aparece el espíritu Santo en figura
de paloma, rodeado de rayos, nubes y ángeles y debajo del texto Spirat Spiritvs vbi
vult) En Amberes, En casa de Jacobo Meursio, Mercader de Libros. M. DC. LXIV.
- Fol. de 8 págs. s. n. de prels., 432 de texto y 38 s. n. de tablas.
Lleva los mismos preliminares de la edición de lf)l2. •
Bibl. Nacional, 3-42948 y en el British Museum.
—Nicolás Antonio cita otra edición de Bruselas hecha el mismo arto por Fran-
cisco Foppens.
Almirante cometió la errata de escribir 1644 para esta edición, añadiendo que
hay ejemplar en la Biblioteca de la Academia de la Historia, donde la hemos bus-
cado inútilmente.— V. a dicho autor Bibliografía militar de España, pág. 485.
— El Gobernador Christiano... Nueva sexta impresión en que se enmiendan mu-
chísimas erratas de las anteriores, y se enriquece con un mas extenso índice de las
cosas notables, fielmente compulsadas con las páginas a que corresponden. Obra
útilísima a todo genero de personas, por tratarse en ella questiones, y curiosidades
pertenecientes a la Exposición de la Sagrada Escritura, a la Disciplina Eclesiástica ,
a la Política, y a la Economía de la vida Civil, y Doméstica. Añadida en esta im-
presión una noticia de la vida, y escritos del author, que escribió D. Nicolás An-
tonio en su Biblioiheca. Con licencia: Madrid: M. DCC. LXXIII. En la Imprenta, y
Librería de D. Manuel Martín, calle de la Cruz, donde se hallará.- 4.° de 19 hs. s.
n. de principios y 488 págs., las 15 últimas de tablas.
Entre los preliminares se cuenta la dedicatoria «Al Duque del Infantado», firma-
da por Manuel Martín; el prólogo por el mismo; las noticias de la vida de P. Már-
quez, traducidas de Nicolás Antonio; la carta-dedicatoria del P. Márquez al Duque
de Feria, firmada en Salamanca a 12 de Enero de 1612; etc.
La edición consta de dos tomos, comprendiendo cada uno de ellos un libro de los
dos en que se divide la obra.
Bibl. del colegio de Valladolid y Nacional, con la asignatura 2-64157-8.
Es la última edición conocida de la obra.
El Gobernador cristiano con Los dos estados formarían el principal fondo del
tomo de obras del P. Márquez que se había comprometido a publicar el P. Muifios
Sáenz en la nueva Biblioteca de autores españoles.
Fué traducida al francés por Domingo de Virión, Consejero del Duque de Lo-
rena, imprimiéndose en Nancy, 1621, en fol. Así Nicolás Antonio, autor de la noti-
cia de esta versión de la cual ningún ejemplar hemos logrado ver. De la traducción
italiana he aquí la nota correspondiente.
// Governator Christiano ritratto dalle vite di Mosé, e Giosve Prencipi del po-
pólo di Dio. Del Padre Maestro Gio: Marqves deW Ordine di Santo Agostino, Pre-
dicatore del Ré di Spagna Ftlippo III. e Lettore di Theologia nell' Vniuersitá di
Salamanca. Con quattro Copióse Tauole, vna de Capitoli, 1' altra delle Questioni, la
Terza deíle cose Notabili per via d' Alfabeto, e l'vltima delli luoghi della Sacra
Scrittura. Tradolto dalla Lingua Spagnoia nella Toscana dal M. R. P. Don Marti-
no di San Bernardo Monaco de'esso Santo. [Grabado) In Napoli, Per Francesco di
Tomasi, MDCXXXXVI. Con liceza de'Svperiori.
Fol. de 6 hs. prels. s. n., 248r231 págs. de texto y 15 hs. s. n. de tablas.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria al Obispo Carlos Carafa, suscrita por el tra-
ductor en Ñapóles a 2ó de Diciembre de 1646. — Dos poesías de Pedro Massario, una
latina y la segunda italiana dedicadas al mismo Carafa.— Poesía latina dedicada al
traductor por el P. Nicolás de San Bernardo. —Carta del Duque de Feria.— A chi
legge.-Lic. del P. Francisco de San Bernardo, Superior de la Orden cisterciense,
concediendo al traductor facultad para imprimir la versión. — Aprobación y licen-
cia del Ordinario.— Cens. de Fernando Arias de Mesa (en castellano). 25 de Enero
MÁRQUEZ 191
de XíAó. — tmprimatur de la autoridad secular.— Texto, a dos columnas, con las ci-
tas al margen.— Tavola delli capitoli, etc., las indicadas en la portada.
Bibl. de San Isidro, 15575.
Cotarelo y Mori reproduce un pasaje de esta obra tomado del cap. XXX del li-
bro I, en que el autor trata de las comedias cuya licitud se niega. El pasaje indica-
do habla de los medios de prohibir las representaciones teatrales y de paso apunta-
el P. Márquez que no estaba dispuesto a defender su licitud, pues no se entretiene
a discutirla.— V. la Bibliograjla de aquel autor, pág. 437.
Bartolomé de Góngora, en su libro EL corregidor sagas, escrito por los años de
1656, incluye el siguiente párrafo: «P. Fr. Juan Márquez, Rmo. Sujecto de la Agus-
tiniana Correa, con que azotando ignorancias sacó a luz su Gobernador (Cristiano)
gobierno de los mejores del mundo.»
Después de copiar nombres y elogios de celebridades del siglo de oro de nues-
tra literatura, concluye Gallardo: «Cierra el capitulo, hablando de los tres obispos
escritores, Fr. Rodrigo de Yepes, Fr. Prudencio de Sandoval y Fr. Jerónimo Ro-
mán.» En lo cual no estuvo acertado el mencionado bibliógrafo, pues en cuanto a
nuestro Román se refiere no fué Obispo.— V. la descripción del dicho libro de Gón-
gora que se conserva manuscrito, en las cois. 1191-1210 del tomo IV de Gallardo.
Martínez Nacarino llama indigesta a esta obra en la cual estriba precisamente
la fama del P. Márquez, a quien es verdad que no se da la preferencia entre los tra-
tadistas de teorías políticas, debido a que no fué autor de doctrinas extremas que
desde un principio llamaran la atención general, como ha sucedido con otros escri-
tores a quienes se cita por ser cabezas de bandería. Pero estos autores cuyos nom-
bres se han vulgarizado, escribieron obras por el mismo estilo que el P. Márquez,
valiéndose y apoyándose en la Escritura, Santos Padres y autores católicos y pro-
fanos para explicar sus doctrinas, dándolas el carácter de religiosas y de sentido ca-
tólico que era una necesidad supuestas las ideas entonces reinantes en la sociedad
y en las escuelas. Y si porque así lo hizo el P. Márquez merece su libro el calificati-
vo de indigesto, demuéstrese que en las obras de su clase publicadas en aquel tiem-
po, no abunda también la erudición sacra y profana y quizá en algunas en mayores
proporciones todavía que en la de nuestro autor.— Véase al citado Martínez Nacari-
no, D. Francisco de Quevedo. Ensayo de biograjia jurídica, nota a la pág. 48.
Jaime Cararach, en un discurso intitulado Doctrinas económicas de algunos
eclesiásticos españoles de los siglos XVI, XVII y XVlíl, publicado en Reseña
Eclesiástica, número de Febrero de 1914, menciona al P. Márquez entre los gran-
des economistas y cita El Gobernador cristiano, cometiendo el desliz de hacer je-
suíta al autor.
Ticknor, en su Historia de la literatura española, pág. 422 del tomo III, dice
que «una buena parte de los mejores trozos de prosa didáctica española en el si-
glo XVII son tratados políticos. El P. Márquez, prosigue, escritor de los buenos tiem-
pos de Felipe III, publicó en 1612 su Gobernador cristiano, obra compuesta a ruego
del duque de Feria, Virrey entonces de Sicilia, quien quiso que sirviese de contesta-
ción al famoso P>'í«c2'/)e, de Nicolás Machiavelli.» A estas breves líneas se reduce
cuanto habla aquel historiador sobre nuestro Márquez. Cita en nota a Capmanyí
«quien, dice, le elogia mucho.» Y efectivamente, de ello podemos presentar varias
muestras, porque copiar todo lo que escribe de sus cualidades de escritor y del mé-
rito literario de sus libros sería demasiado largo. Veamos algo de lo que nos dice
el citado crítico.
«En el magnífico epitafio que se esculpió en su lápida sepulcral, donde es llama-
do río y rayo de la elocuencia {eloquentia flumen et fulmen), queda un perpetuo
testimonio del alto y honroso lugar que merecieron su talento oratorio y ciencias
teológicas en la memoria y gratitud de sus contemporáneos, que vieron eclipsarse
una de las lumbreras del sólido saber y buen gusto que floreció bajo de Felipe III,
y acaso la principal de aquel reinado, y la única que sostenía su gloria y repu-
192 MÁRQUEZ
tación en la carrera de las humanas y divinas letras... Nos ha conservado la im-
prenta, para harta gloria del maestro Márquez y consuelo nuestro, dos obras gra-
vísimas y sólidas, así por el asunto que tan profundamente trata, como por el estilo
y erudición con que lo viste y realza. La primera de ellas y a la que yo doy la pre-
ferencia por la elegancia y belleza de la elocución castellana, es la intitulada: Los dos
estados de la espiritual Jerusaléu, sobre los salmos CXXXVI y CXXl... Pero
la segunda obra que más general nombre ha dado al maestro Márquez, es el Go-
bernador cristiano etc.... Esta obra la emprendió el autor por la instancia que e!
Duque de Feria, virrey entonces de Sicilia, le hizo desde Mesina en 1604, bien segu-
ro que sólo la docta y elocuente pluma del maestro Márquez dejaría cumplidos Ijs
deseos que en otro tiempo tuvo el Duque de Sesa de un tratado de igual naturale-
za, que había pedido al célebre Fr. Luis de León, a quien la muerte parece le impi-
dió ejecutar tan grave empresa.
»Como por entonces se hablan hecho más generalmente conocidos el Principe,
de Machiavelo, y la República, de Bodino, y cundían con algún apego entre mu-
chos estadistas las máximas y doctrinas de aquellos dos autores, se deseaba por
algunos varones píos y timoratos, a cuyas conciencias tenían zozobradas y ofendi-
das aquellos principios, que saliesen atletas más cristianos que rechazasen con una
política evangélica y católica sus erróneas y peligrosas ideas. Este fué verdadera-
mente el fin principal de esta obra, toda ella sembrada de sólida y exquisita erudi-
ción y de juiciosos paralelos, y adornada de sentencias de Santos Padres y dichos
de Filósofos. Y aunque lleva un estilo grave y terso, sostenido de una dicción pura
y propia y avivado de cuando en cuando con rasgos nerviosos y profundos; pero la
hermosura, energía y facundia del bien decir de este autor, esto es, toda la elegan-
cia sólo la he hallado en la Espiritual Jerusalén, donde la materia triste y lastimo-
sa del salmo CXXXVI dio a su pluma toda la posible libertad para animar y real-
zar la exposición literal figurada de cada uno de sus versos en el tono más sentido
y con las figuras más tiernas y afectuosas del estilo poético y sublime...
«Después del ligero cotejo que acabo de hacer del mérito de estas dos obras ca-
pitales del maestro Márquez. ..me causa cada vez mayor admiración el juicio tan dife-
rente que otros han hecho de estos dos libros, bien que sin fundarlo, según costum-
bre nuestra, en buenas ni malas razones. He visto casi siempre ensalzado por una
suerte de aclamación el Gobernador, no sólo cuando se trata del saber y ciencia de
su autor, sino cuando se quiere hablar en el punto de su elocuencia, sin hacer ja-
más sobre esto mención de la Jerusalén, que sin disputa le lleva mucha ventaja en
la gala y hermosura del estilo... Aunque no afecte Márquez la sencillez tan majes-
tuosa y aquel aire tan armonioso de gravedad que se nota en algunos buenos auto-
res de los dos anteriores reinados, a ninguno cede en lo castizo y enérgico de las vo-
ces, en la valentía y novedad agradable de los pensamientos, y seguramente sobre-
puja a todos ellos y a sus contemporáneos, que trataron asuntos tan serios y severos,
en la riqueza de hermosas imágenes y en la feliz elección de frases elegantes y de lo-
cuciones las más lindas, galanas y gratas de la lengua castellana.
»Su expresión, por lo general, es varonil y pulida al mismo tiempo, sin dureza
ni afectación en los términos, en los períodos, ni en los epítetos. Cuando no toca o
ablanda el corazón, porque la materia no lo pide, eleva o engrandece el espíritu^
sin caer jamás en el estilo declamatorio en un caso, ni en el poético en otro.
»Su estilo, por lo general, es fluido, desembarazado y pulido, sin carecer en mu-
chos lugares de cierto número y armonía; es aliñado sin falsos ni inútiles adornos,
e ingenioso sin vanas sutilezas. Y así, a pesar de las floridas galas con que le viste
para avivarle el colorido, siempre es claro, fácil e inteligible y en ninguna parte
enfático ni tenebroso. Su fuerza y energía está más en los verbos que en los epíte-
tos, acierto que tiene más de arte que de estudio, para esforzar el tono de la verdad.
»Es también a las veces en las pinturas sublimes o retratos dolorosos elevado y
magnífico, mas sin esfuerzo ni hinchazón. Su abundancia nada tiene de flojo ni difu-
MÁRQUEZ 193
so, porque no es de epítetos y palabras inútiles, y su facundia no puede equivocar-
se con la verbosidad. S'.1 elegancia proviene más de la gracia y discreción de sus
pensamientos y del buen uso y feliz enlace de las locuciones castizas y donosas de
la lengua, que de la coordinación de los términos y cadencias de las cláusulas.
»No se nota en sus escritos aquella uniformidad de descripciones, vulgaridad de
símiles y frecuencia de repeticiones que cansan en la lectura de otros autores de
más pompa, pureza, fuego y gravedad de lenguaje; Márquez no tenía menos gusto
que ingenio, ni menos arte que talento.
»Cría algunas veces imágenes y metáforas que no se habían visto, sin servio-
lentas ni incoherentes. Casi nunca cae en la simetría pueril de los antítesis ni en la
profusión de pobres comparaciones y semejanzas ociosas. Siempre hay alguna nove-
dad en sus razones y reflexiones, porque hasta los lugares comunes de la moral y la
teología dejan de parecerlo por la nueva librea con que los viste su pluma. No he
visto escritor vulgar que haya sabido hermanar con más delicadeza y amenidad los
hechos históricos y las máximas políticas con las sentencias morales y las verdades
teológicas. Y aunque es verdad que la lectura seguida de sus obras no puede cau-
sar aquellos efectos que podrían esperarse de unas piezas puras de elocuencia, por
motivo que los ejemplos de poetas, oradores y ñlósofos de la antigüedad, las auto-
ridades de la Escritura y las de Santos Padres embebidas en el cuerpo del discur-
so, cortan la medida y desordenan el enlace y relación del periodo y composición
oratoria; pero en la forma suelta y limpia con que aquí se trasladan los buenos pen-
samientos y rasgos de este autor creo que se podrá formar una cabal idea del tér-
mino galano y severo al mismo tiempo con que templó su gallarda pluma este doc-
to Agustino.
»Ojalá no hubiese con demasiaüa facilidad variado en algunos lugares los tonos
de las frases en argumentos que debían sostenerse con igual dignidad, pasando del
sublime al sencillo y del noble al común, por tal manera que a veces es más fami-
liar que sencillo y más bajo que natural, pues suele mezclar entre el más grave y
subido lenguaje expresiones vulgares y dichos proverbiales de la habla común, y
entre lo serio y sólido se trasluce algún viso de agudeza, aunque todo se le puede
perdonar por su propiedad y oportunidad. Así su estilo jamás cansa, antes llama y
apega al lector.
»Üe todos modos, el maestro Márquez es uno de los primeros escritores del es-
cogido y elegante estilo castellano; nunca seco ni cortado, sino jugoso y liuído, con-
ducido siempre por el buen gusto y el sentimiento, en especial ensüjerusalén,
cuyo argumento es patético y sublime.»
A continuación reproduce Capmany, como acostumbra, fragmentos de las dos
obras mencionadas del P. Márquez, de suerte que el estudio a él dedicado ocupa
desde la pág. 97 hasta la 231, tomo IV del Teatro históricocritico de la elocuencia
española.
No estará de más advertir que la obra del P. Márquez no es refutación de la de
Machiavello, como ordinariamente se cree y se escribe, indicándose por algunos de
los que tal afirman que no responde al objeto. Acerca de los fines que se propuso el
P. Márquez debe de repasarse lo más substancial délos preliminares que reprodu-
cimos al dar cuenta de la primera edición y allí se verá bien claramente expresado
su pensamiento que tergiversan los que hablan de la obra de memoria o atribuyen
al autor propósitos que nunca tuvo. Tampoco es un tratado de política a la manera
que por aquellos días se editaron otros de is cuales se hace gran mérito: el Padre
Márquez se propuso hacer un gobernante cristiano en primer término, tratando
muy secundariamente de lo que forma el tema principal desarrollado en las obras
aludidas.
3. Origen de los Frayles Ermitaños de la Orden de San Avgvstin,
y sv verdadera institvcion antes del gran Concilio Lateranense. Al Ex-
13
19'! MÁRQUEZ
celentissimo Señor Don Francisco Gómez de Sandoual )' Rojas Duque
de Lerma, y Marques de Denia, &c. Por el Maestro Fr. loan Marqvez
de la mesma Orden, Predicador del Rey nuestro Señor y Catedrático
de Vísperas de Teología de la Vniuersidad de Salamanca. {Armas del
Duque) Con privilegio, en Salamanca. En la Imprenta de Antonia Ra-
mírez viuda. Año M DC XVIII.
Fol. de 3 hojas s. n. de preliminares, 442 págs. de texto y 10 s. n. de Índice y
colofón.
Port.— V. en bl. —Lie. del Rey, fechada en Madrid a 10 de Diciembre de 1616.—
Cens. por Comisión del Consejo, de Pedro de Valencia. Madrid, 27 de Noviembre de
1616.— Lie. del Provincial Fr. Francisco Cornejo. Salamanca, 8 de Junio de 1616.—
Cens. del P. Luis Cabrera, agustino. Madrid, 31 de Mayo de id.— Tasa.— Erratas.—
Dedic: «Al Dvqve de Lerma y Marqves de Denia, &c.» fechada en Salamanca a 5 de
Enero de 1618.— Al lector.— V. en bl.— Texto, a dos columnas y apostillado.— Tabla de
los capítulos.— Colofón: En Salamanca, En el Conuento de san Augustin, y Imprenta
de Antonia Raniires viuda. Año 1618 {V).
En el prólogo al lector, expone el P. Márquez el asunto de su obra y las razones
que le movieron a escribirla. Después de hablar de las glorias que algunos autores
tratan de restar a la Corporación en su origen y primitivos tiempos, continúa: «A to-
das estas pretensiones deja atrás la que se ha descubierto estos días en los escritos
de un autor, docto, religioso y grave (el P. Fr. Antonio Daza, franciscano), que hace
a San Buenaventura Fundador de nuestra Religión; en desquite de haber pintado al
glorioso Patriarca S. Francisco entre nuestros Ermitaños y contádoie por uno de
ellos. Si he de decir lo que siento, nunca de mi parecer se hubiera divulgado esta pin-
tura: porque pesa más tener paz con los prójimos, especialmente doctos y ejem-
plares, que hacer alarde de cosas que no tienen entera averiguación. Pero ya que el
buen celo de quien o no alcanzó o no temió este peligro, puso ésta en los ojos de to-
dos, es necesario defender lo hecho: Ne quis modestiam in conscieniiatn ducat: por-
que no se piense que ha sido invención o antojo nuestro lo que tiene en su favor tan-
tos autores y tales. En especial tomándose por ocasión para escribir contra nuestra
Orden cosas no sólo falsas e imposibles, sino perjudiciales e injuriosas: a que es nece-
sario cerrar la puerta: porque el vulgo, amigo de novedades, hace aplauso a quien
las introduce; mayormente en daño de terceros... Con este fin me manda la Religión
tomar la. pluma: no para volver mal por mal, ni amargura por amargura, sino para
sacar a la luz la verdad, y dar a cada cosa su asiento: y puedo certificar que la he
procurado descubrir, guardando su derecho a todos. No siempre las materias son ca-
paces de igual averiguación, en algunas es forzoso juzgar por solas conjeturas; y
(como dijo Aristóteles) ni el Matemático cumpliría con razones persuasibles ni al
Orador se le piden demostraciones necesarias. Sin embargo, estoy persuadido a que
las hago del punto principal, que es el argumento de esta obra: bajando de ahí siem-
pre escojo lo que me parece más probable, guiándome por autores vecinos a los tiem-
pos de las cosas, y probándolas muchas veces con Bulas Apostólicas que se deben a
la diligencia del limo. Sr. D. Fr. Agustín de Jesús, Arzobispo de Braga y religioso de
este hábito; que siendo Vicario General de Alemania y visitando los conventos de la
Religión, las sacó de sus archivos. La memoria de este ejemplarísimo Prelado será
siempre en bendición entre los nuestros. Estos papeles heredó el Sr. Arzobispo Don
Fr. Alejo de Meneses, su sucesor y otra gran luz de la Iglesia: y entre ellos están au-
torizados todos los Breves que alego sin decir dónde los vi: porque en los que se sa-
ín Este colofón ha hecho pensar a algunos en una imprenta establecida en nuestro convento de Sala-
manca, sobre lo cual se nos han pedido datos, y no solamente han resultado estériles nuestras invesiig»cio ■
nes sobre el particular en obras impresas, sino también en los numerosos legajos pertenecientes a dicho con •
vento V conservados en el Archivo Histórico í^'acional.
MÁRQUEZ í^5
carón de Roma y de París, de los escritos de otros autores, Mare magnum o privile-
gios que se alegan, siempre digo dónde se hallarán.»
Dio motivo al P. Daza para hacer a San Buenaventura fundador de la Orden agus-
tiniana «el haber leído en el P. Fr. Jerónimo Román que el seráfico Padre San Fran-
cisco, antes que fundase la sagrada Religión de los Menores, fué religioso de la nues-
tra y profesó su instituto en manos de San Juan Bueno; cosa, a su parecer, tan en su
agravio, que como si una injuria se hubiera de desquitar con otra, se dio por obliga-
do a buscar alguna que oponer, y no la halló igual a la fábula referida.» El P. Már-
quez no solo rebatió con razones contundentes la arbitraria aseveración del P. Daza,
sino que remontándose al origen de la Corporación probó con argumentos incontes-
tables que había sido fundada por S. Agustín, afianzando su tesis con la sucesión no
interrumpida de religiosos santos y conventos reconocidos por los historiadores de
más nota como pertenecientes a la Orden, hasta los tiempos en que vivió S. Buena-
ventura. Por su estilo, por el elevado y a la vez independiente criterio que domina
en toda ella y por los interesantes puntos históricos que en la misma se ventilan, la
obra del P. Márquez ha sido considerada siempre como clásica aun por los mismos
adversarios, y entre los escritores .de la Corporación que dedicaron sus plumas al
mismo asunto, ninguno ha superado a nuestro autor ni ha redactado un estudio tan
acabado como el suyo. Justo es confesar, no obstante, que el autor se dejó arrastrar
demasiado por las corrientes de la nueva historia entonces propalada en las falsos
cronicones que acababan de salir de las oficinas del famoso jesuíta Román de la
Higuera
Muerto el P. Márquez, se escribieron varias refutaciones de su obra y defensas
del P. Daza, continuando y concluyendo la polémica entre las dos Corporaciones
franciscana y agustiniana los PP. Wadingo y Herrera, como se ha dicho en el artícu-
lo dedicado a este último, vol. III, págs. 593 y sigs. Hoy se citan aquellas controver-
sias como una muestra únicamente de la vitalidad de las Ordenes religiosas.
Hay ejemplares de la obra del P. Márquez en nuestras casas y Gallardo la des-
cribe en el tomo III, col. 637, lo mismo que Salva, núm. 3944.
Se publicó una versión italiana por el P. Agustino Rampini, de la cual tenemos la
siguiente nota:
Origine delli Frati Eremitani dell' Ord. di S. Aug. c la s. vera institutione avanti
al gran Concilio Lateranense. Trad. da spagn. da Innoc. Rampini O. Aug. Tortona,
162U.-Fol.
Así en un Catálogo de Bocea. Cita esta versión el P. Lanteri, vol. II, pág. 420.
Hay noticia también de los siguientes trabajos basados o extractados de la obra
del P. Márquez.
Considerasioni sopra algune positioni d'jl' F. Marques. Nell opera del origine
dei Jratri etc. — M.S. en 4.°
Existe en la Biblioteca Angélica de Roma.
Apontamentos tirados do livro que campos o Mestre Fr. Joaó Marques em de-
fensao da antiguidade dos seus frades eremitas.- M.S. existente en la Biblioteca
CXII
de Evora, códice j_^g .
Debe de ser trabajo de algún religioso de la Orden de San Pablo primer Ermita-
ño, puesto que Cunha Rivara le coloca entre los manuscritos pertenecientes a dicha
Orden.
El P. Hurter, en su Nomenclátor literarius, col. 838 del tomo III, dedica breve
nota al P. Márquez. Trata de los que escribieron obras históricas acerca de la Orden
agustiniana, y prosigue en esta forma: «De eodem ordine meruit Joannes Márquez
O. S. Aug. Toletanus, primarise cathedras theologica; in academia salmanticensi mo-
deralor, regius ecclesiastes, vir plañe eloquens et admodum excultus, plurium operum
auctor (t 16. [an. 1621), in op. Origen de ios PP. Eremitannos de S. Augustin, Sal-
manticEe 1618 in f., quem 1. impugnavit Gabr. Pennottus, detendit Fr. Bivarius et Th.
196 MÁRQUEZ .
Herrera. El Gobernador Christiano etc. Salmanticse 1612; 1619; Pampelonae 1615; Bru-
xellis 1664 et ssepe alibi.»
La nota de los e.scritos del P. Márquez publicada por el P. Graciano ya en lóliS en
su Anastasis Augustitüana, pág. 118, nos ha causado novedad y en ella hemos en-
contrado la clave de los errores copiados sobre el particular por otros autores de la
Orden que con posterioridad han escrito sobre nuestro catedrático. Copiemos la nota
que dice así:
Edidit Commen. in librum Josué.
Scripsit Condones super Psalmum 136. Super flumina.
ítem super Psalmum 125. In conuertendo Dominus.
ítem Commentaria in Cornelium Tacitum.
La obra citada en primer lugar es indudablemente El Gobernador cristiano, equi-
vocadamente titulada por el P. Graciano, el cual parece difícil pudiera verla impresa
por haberse editado un año antes de su Anastasis.
El P Elsio, pág. 388, dedica el artículo correspondiente al P. Márquez, citando a
los PP. Herrera, Crusenio y Graciano y para remate le atribuye las siguientes obras:
Contm''nt. in 1. /osu8. — Contment. in Cornelium Tacitum. -Condones super Psal.
136. Super flumina.— Régimen christiani hominis.— Super Psal. 125. In coiiver-
tendo.—De origine Ord. nostri . - Defensorium Ordinis noslri.—Et plurima alia.
De propósito aquel autor no hubiera acumulado tantas inesactitndes en tan pocas
líneas y esto sin fijarnos én la nota biográfica. Ya Nicolás Antonio desmintió al P. Gra-
ciano y con este a Mireo, por haber atribuido 'al P. Márquez los comentarios sobre
Tácito, noticia que no se sabe de quién ha podido proceder, lo mismo que la relativa
a comentarios también sobre Josué como obra distinta del Gobernador cristiano.
Lo mismo que decimos del P. Elsio puede aplicarse plus minusvea. nuestros cro-
nistas y escritores extranjeros en los cuales no se encuentran sino motivqs para re-
chazar de plano su autoridad en cosas pertenecientes a España.
4. Relación de las fiestas que la Universidad de Salamanca cele-
bró desde 27 hasta el 31 de Octubre del año de 1618 al juramento del
nuevo estatuto, hecho en 2 de mayo del dicho año, de que todos los
graduados defenderán la pura y limpia Concepción de la Virgen N. S.
concebida sin mancha de pecado original. Ordenada por mandado y
comisión de la mesma Universidad en su claustro pleno. Con licencia
del ordinario. En Salamanca en la imprenta de Antonia Ramírez, viu-
da, año 1618
4.° de 111 págs.
Contiene esta relación varios versos en romance y en latín, cuyos autores no
se expresan. -Gallardo, 1-1126.
El P. Jesuíta Antonio Pérez, después de la noticia de este impreso, añade:
«Consta así de la misma Relación, como de un papel que se guarda en el Archivo
de Salamanca (cajón 8, leg. 2, núm. 7), que su autor fué el P. Juan Márquez; y sin
duda debe identificarse esta obra con el Tratado acerca del Juramento de dejen-
der la puresa de la Concepción de Nra. Señora, que Vidal y Díaz (Memoria, pág. 536)
da como inédito y Nicolás Antonio y tras él otros escritores le citan, sin pie de im-
prenta ni fecha de impresión.»— /?fl£-(í« y Fé, núm. del 4 de Abril de 1905.— Antes
que los autores citados y otros a que pueda aludir el P. Pérez, escribió el P. Herre-
ra en su ^¿i/'. íjÍí?/ Comí», de Salamanca, pág. 418, la siguiente nota: «Un tratado
acerca del juramento de defender la pureza de la Concepción de Nra. Señora.
Muestra bien el ingenio, la doctrina y elocuencia de su autor; no está impreso. > Las
señas que da el P. Herrera, prueban que leyó el dicho tratado y que le lej^ó manus-
crito, pues a haberse impreso difícil es suponer no le conociera nuestro autor que
MÁRQUEZ 197
trata al P. Márquez y viviendo éste recopilaba ya las noticias para su Historia.
Deducimos de aquí que el impreso citado arriba es muy distinto del Tratado de que
habla el P. Herrera y que se equivocó, por consiguiente, aquel P. Jesuíta.
Quien desee saber otros detalles de lo actuado entonces por la Universidad sal-
maltina tocante al estatuto y juramento de defender la Inmaculada Concepción, lea
los mencionados artículos del P. Pérez, el cual puso gran esmero en coleccionar
datos para poder estudiar con fundamento el asunto. De los puntos allí tocados nos
interesa recoger también cuanto se relaciona con nuestro Márquez, aparte de lo
que ya dejamos consignado.
A causa de las indicadas fiestas hubo necesidad de suspender las clases en la
Universidad algunos días, suceso que en forma de acusación llegó al Consejo, el
cual manifestó su disgusto por no haberse recurrido a tiempo en demanda de la li-
cencia oportuna. El Claustro decidió el 2 de Noviembre que el P. Márquez escribie-
ra la contestación que se habla de enviar al Consejo, la cual fué «muy atenta, come-
dida y razonada, al fin como salida de la pluma de tan gran varón>. Fácil nos sería
indicar los autores de aquella acusación, los cuales, ya que no pudieron impedir la
celebración de las fiestas, buscaron pretextos para que la satisfacción de los defen-
sores de la Inmaculada no fuera completa. Mas el Rey quedó tan complacido de las
razones alegadas por la Universidad, que demostró de manera pública y terminan-
te en real cédula de 15 de Abril de 1619 lo que le había agradado cuanto por la exal-
tación y defensa del misterio se había hecho. Dice así contestando a la Universi-
dad: «Recibí vuestra carta de 19 de Marzo y la Relación impresa que me dio el
M. F. Juan Márquez, mi Predicador y Catedrático de Vísperas de Teología de esa
Universidad, y por ella y por lo que el dicho Maestro me refirió, veo las demostra-
ciones y regocijos con que habéis hecho la fiesta del Juramento y Estatuto, tocante
a la defensa de la limpia Concepción de Nuestra Señora, que todo ha sido muy con-
lorme a la pía devoción que siempre habéis mostrado a este Misterio, y por la que
yo tengo, os agradezco mucho y doy cumplidas gracias por ello» (1).
Con respecto al autor de la comedia representada en aquellas fiestas, Veláz-
quez, en su obra De Maria immaculate concepta, pág. 778, dice que fué escrita por
el P. Márquez, lo cual es error demostrado por el P. Pérez con argumentos convin-
centes deducidos de las notas que sobre el particular se encuentran en la documen-
tación universitaria; el autor de esa comedia fué Lope de Vega que, por encargo de
la Universidad, la compuso con el título de La limpieza no manchada. \^bl afirma-
ción infundada de Velázquez pasó luego a Alva y Astorga y a Nicolás Antonio, de
quienes han copiado la noticia biógrafos posteriores del P. Márquez y los historia-
dores de las fiestas referidas. Nicolás Antonio, además, sin otros testigos que Veláz-
quez, atribuyó a nuestro Márquez no una comedia sola sino varias, pues pone la pa-
labra en plural, y la noticia, por carecer de fundamento, debe ser rechazada en la bi-
bliogí afía de dicho escritor. Las pruebas de lo que decimos puede verlas el lector
en el erudito trabajo del P. Pérez, donde con abundancia de testimonios se demues-
tra la parte que cupo al P. Márquez en las gestiones que a él le encomendó la Uni-
versidad para comprometer a Lope de Vega encargándole la comedia sobredicha.
Nuestro catedrático había sido nombrado comisario para todo lo referente a la dis-
posición de las fiestas, junto con el P. Antolínez y los Dres. Pichardo y de la Carre-
ra, en Claustro de 24 de Julio de 1618, y él fué quien debió de entenderse directa-
mente con Lope de Vega, puesto que en Claustro de Diputados de 1.° de Septiembre -
expuso hasta la circunstancia de los días que llevaba trabajando en la composición
de la comedia el célebre dramaturgo. Por si no fuese suficientemente demostrativo
este argumento de que a Lope de Vega se debió la obra en cuestión, se publica la
partida del libro de cuentas de la Universidad en la que consta habérsele abonado
1.300 reales por su trabajo.
(I) Puede verse esta real cédula en Esperaba Arteaga, Historia de la Universidad. I, "U.
19R MÁRQUEZ
5. Vida del Venerable ['. Fr. Alonso de Orozco, Religioso de la
Orden de N. P. S. Agustín, y Predicador de las Católicas Magestades
de Carlos V. y Felipe II. Compvesta Por el R P. M. Fr. luán Mar-
ques, Predicador de Felipe III. Calificador del Santo Oficio, v Cate-
drático de Vísperas de la Vniuersidad de Salamanca. Sacada a Ivz
Por el P. M. Fr. Tomas de Herrera, Calificador de la Suprema Dedi-
cada A la ilustrissima Señora D. Ana de Herrera, y Padilla, Mar-
quesa de Auñon. Con privilegio En Madrid, Por luán Sánchez, Año 1648.
12." de 8 hs. s. n. de prels. y 240 págs. de texo.
Port. y la v. en b1.— Lie. del Provincial P. Domingo Rodríguez, concedida al
P. Herrera. Burgos, '/7 de Mayo de 1644.— Aprob. del M. Gil González Dávila. Ma-
drid y Agosto 9 de 1644.- Lie. del Vicario de Madrid. 12 de id. id. — Aprob. de D. An-
tonio de Terrones- 14 de Septiembre de Id.— Fe de erratas. Madrid, 10 de Octubre
de 1648.— Suma de la tasa. — Id. del privilegio. Madrid, 17 de Febrero de 1645.— Dedi-
catoria suscrita por el P. Herrera en Madrid a 30 de Septiembre de 1648.— Prólo-
go al lector y protestación en nombre del autor. (Por el P. Herrera.)— Índice de los
capítulos. — Texto.
En el prólogo se expresa así el editor: «Escribió la Vida del S. Varón Fr. Alon-
so de Orosco el R. P. M. Fr. Juan Márquez, de la misma Orden, Predicador de la
Mag. de Felipe III y Catedrático de Vísperas de la Universidad de Salamanca. Ape-
nas la acabó, cuando enfermó d-el mal que le quitó la vida. Este fué el canto con
que expiró aquel suave cisne, que tan dulcemente cantó en las Cátedras y pulpitos
de España. Varios accidentes, ordinarios en una Comunidad no cuidadosa, le han
ocultado tantos años. Ahora le saco yo a luz, para que el mundo goce de lo dulce
del historiador y la Iglesiajlogre con dichosa imitación los raros y admirables ejem-
plos del Siervo de Dios, sujeto de esta historia.»
El P. Cámara, en los apéndices a la Vida del Bto. Orosco, pág. 580, dice del li-
bro del P. Márquez que «aunque diminuto y hecho cual entonces se estilaba, pues
es smpXe: tratado de las virtudes del Venerable, es de relevante mérito. Tocante
a los hechos referidos y a la manera de exponerlos, ^;quién podrá tachar al insigne
literato, tan alabado de Capmany, y autor por otra parte contemporáneo, que trató
y conoció al Bendito Padre?»
Nuestro autor se aprovechó mucho de la Vida del Bto. Orozco que dejó escrita
el Ven. P. Fr. Juan de Castro, pues a cada paso le cita, no de sus apuntes, como in-
dica el P. Cámara, queriendo dar a entender que no era una obra completa. Sobre
este particular, véase la nota bibliográfica del mencionado P. Castro en el vol. I de
este Ensayo, pág. 676.
El P. Juan de Herrera intentó publicar la obra del P. Márquez en 1627. propósi-
to que no llegó a realizar, quedando reservada esa empresa al otro P. Tomás de
Herrera, como hemos visto. La edición deja mucho que desearen su parte tipo-
gráfica.
Bibl. del convento de MM. Recoletas de la Encarnación, de Madrid, y en la Na-
cional.
- Se reprodujo el libro del P. Márquez en la colección de las obras del Beato
Orozco, tomo III de las castellanas. Madrid, 1736.
La Vida del Bto. Alonso de Orozco parece haberla publicado el P. Portillo y
Aguilar de donde la reproduce el P. Vidal, págs. 383 y sigs. del tomo I, ampliándola
con noticias históricas y descartando todo lo que pertenece a ornato y erudición.
Fué traducida al italiano por el P. Luis Torelli, pero no se dice si se imprimió
la versión; hay motivos, sin embargo, para creer que se dio a la prensa por cuanto
el P. Pedro Fernández hizo del trabajo del P. Torelli una versión castellana, in-
cluyendo hasta la traducción de las aprobaciones y demás preliminares. Véase lo
MÁRQUEZ 199
que dijimos a cerca de este manuscrito del P. Fernández en la pág. 435 del vol. II.
La siguiente nota debe ir en este lugar por referirse a las obras hasta aquí rese-
ñadas del P. Márquez
Es muy digno de tenerse en cuenta el extenso trabajo del P. Ignacio Monaste-
rio que con título de £'síMdzos c;-//í<:os soére ^/ /Wrtí'síro Fr. Juan Marques, publicó
en La Ciudad de Dios, vols. XIV-XVII, pues no solamente se considera a nuestro
escritor bajo cuantos aspectos se presta atendiendo a las diversas materias que tra-
tó en sus obras impresas, sino también se analizan ampliamente sus ideas, doctrinas
y opiniones, muy en especial las expuestas en El Gobernador cristiano, que es la
obra fundamental de la fama del P. Márquez. Allí se encuentran, además, cuantos
datos se pueden desear para relacionar las teorías de nuestro autor con las enton-
ces dominantes en la sociedad española, de suerte que por esta parte es también úti-
lísimo dicho estudio para por él poder apreciar el estado general de la cultura espa-
ñola en aquella época. Si de las obras del P. Márquez se hiciera la edición proyecta-
da, debiera preceder a la colección el trabajo del P. Monasterio con pocas enmiendas
y supresiones.
6. Carta dirigida al P. Juan Bautista Plumbino, Procurador General de la Or-
den, en Roma, en la cual habla en términos laudatorios de las doctrinas sostenidas
por Molina en su célebre Concordia. Está fechada en Salamanca a 28 de Septiembre
de 1600, y en la misma se refiere a otra escrita por el P. Pedro Manrique, cuyo pare-
cer favorable a aquellas, él, dice, suscribe.— Se encuentra reproducida en Lívino Me-
yer, págs. 121-22 del tomo 1." de la Historia de las Congregaciones de Auxiliis.
El P. Márquez parece haberse adherido a los defensores de los jesuítas en las cé-
lebres juntas que con motivo de la censura de la Concordia se tuvieron en Salaman-
ca a fines del siglo XVI. De aquellas cuestiones hemos tratado en los artículos de los
PP. Antolínez (vol. 1, pág. 152) y Guevara (III, 482), contando al primero entre los
mayores contrarios de los dominicos. Por esto, tanto a él como a los Mtros. Curiel y
Sarmiento que formaban el bloque de la oposición en las juntas, trataron por to-
dos los medios de excluirlos de las mismas los PP. Báñez y Zumel, dirigiendo a este
propósito varios escritcis al Inquisidor General de Madrid. Cuando comenzaron las
citadas cuestiones no estaba en Salamanca el P., Márquez, porque aún no era cate-
drático; pero después de obtenida su cátedra ya figura en ellas aunque no aparezca
muchas veces su nombre ni tampoco esté en primera linea. El P. Figuerola incluye
a nuestro catedrático entre los agustinos molinistas, según se ha expresado en el ar-
tículo de aquél, pág. 498 del vol. II.
7. Opúsculo del Maestro Fr. Juan Afargues de | la orden de S." Agustin Cathe ■
dratico devisperas en Salam^a I Si los Predicadores euangelicos pueden reprehen
der publicam." i a los Reyes y perlados Eclesiásticos, y en que casso lo deuen ha-
cer: y I como se deuen auer los Principes reprehendidos, quando se vieren | repre-
hender nombradam.'e en la reprehensión.
M.S. que ocupa los folios 1 al 12, rostro, del códice 11206 de la sección de Mss. de
la Nacional.
Es copia, como todo el códice, del P. Alonso de Ajofrín, según se lee al final del
último documento, donde se hace constar que se copiaba a 3 de Noviembre de 1656,
cuando dicho Padre contaba sesenta y tres años de edad y cuarenta y cinco de pro-
fesión religiosa. La copia del tratado del P. Márquez comenzóse el 2 de Abril del
año expresado.
Publicó este escrito el P. Blanco García en el vol. XLVI deZ,a Ciudad de Dios
con una breve introducción en que dice haber tenido \\ fortuna de encontrarle en la
Biblioteca Nacional, pero sin indicar la signatura que lleva ni dar señas del manus-
crito, del cual apunta únicamente que es una copia bastante incorrecta. Como en
dicho centro no existe otro, que sepamos, suponemos que el reseñado sirvió al
P. Blanco García para su publicación.
Debió de gozar de cierta popularidad el opúsculo del P- Márquez, pues Quinta-
200 MÁRQUEZ
na ya consignó la noticia en su Historia de Madrid, fol. 2% v., titulándole Tratado
del modo que se ha de guardar en predicar a los Principes y Reyes.
No se sabe de otras obras o tratados del P. Márquez que se hayan impreso; de
varios manuscritos y noticias literarias he aquí algunos apuntes.
8. Según el libro de cuentas del curso 1597 1598, fechadas en 14 de Septiembre
de 1598, «el p.e maestro Márquez fué a Madrid de mandato Vniuersitatis en veinte de
Junio. Mándesele que volviesse a Salamanca a ocho de Agosto. Notificosele en Ma-
drid a los trece de dicho mes quedándole cinco dias para venir son diez y ocho desde
los quales hasta vispera de vacaciones ubo treze dias lectivos en los quales se le
multa de media muleta que monta... Iten pareze por una carta missiua suya que se
ocupo en la muerte de su padre y no en negocios de la Vniuersidad cinco dias lecti-
vos, no se multa en ellos conforme a la constitución honze.»
En Claustro de Diputados de 12 de Noviembre de 159S se encomendó la cuenta
del P. Márquez de su jornada a Madrid a los Contadores, a cualquiera de ellos ad
reíferendum.
El asunto de su comisión se indica en la siguiente partida del libro de cuentas:
«Iten da por descargo el Mayordomo sesenta ducados que entregó al Mtro. Már-
quez por su jornada a Madrid en el negocio del arte de gramática.»
Véase más adelante, en el articulo del P. Mendoza el motivo de este viaje del
P. Márquez y algunos datos más relativos al Arte de referencia.
9. En 30 de Junio de 1600 se graduó de Maestro el P. Carmelita Pedro Cornejo,
y en Claustro de Cancelario del día 20 se había cometido al Dr. Gabriel Enríquez y
al P. Márquez ver el vejamen acostumbrado en tales actos, con encargo de que co-
rrigiesen lo que creyesen digno de corrección.
En Claustro de Diputados de 31 de Octubre de 1605 fué nombrado Visitador de
Librerías en cumplimiento de lo ordenado en una real cédula que así lo ordenaba.
No vemos que se dé razón de dicha cédula en Esperabé Arteaga.
Fué nombrado examinador de Artes, junto con el Mtro. Fr. Bartolomé Sánchez
v el Dr. Juan Bravo, en Claustro de Diputados de 3 de Noviembre de 1608.
10. El P. Vidal, al referir los sucesos del trienio 1601-1604, dice que la Universi-
dad resolvió en Claustro pleno tener siempre por día de asueto y feriado el de San
Juan de Sahagún y celebrar en honor de tan grande hijo y catedrático una justa
poética con asuntos y premios correspondientes a su grandeza. Los jueces del cer-
tamen habían de ser con el Rector de la Universidad el P. Prior del convento de
San Agustín, que a la sazón era el P. Antonio Monte, y los Mtros. Fr. Francisco
Cornejo y Fr. Juan Márquez. La juventud escolástica contribuyó también al esplen-
dor de la fiesta con su acostumbrada brillante demostración de sacar" Viciar, que a
su tiempo fijaron en las escuelas y en otros sitios.— V. al mencionado autor, pág. 12
del tomo II.
11. Materia | dejustificatione \ P.e M.° Márquez | 1616.
A continuación se halla esta indicación sobre la procedencia del manuscrito: «De
la Comp.^ de Ihs. de Salamanca de la librería.»
M.S. en 4.° de 104 hs. s. n. Las 13 primeras hojas mutiladas en las partes superior
e inferior por exigencias del ajuste; están escritas, además, de distinta mano que lo
restante del códice.
El principio del texto no se puede indicar por estar cortado. Conclusión: «... ex
qua doctrina velsolutse manent, vel facilime solví possunt rallones contrariae. Finís.»
Se guarda en la Biblioteca de la Universidad salmantina, signatura 2-5-9, 3^ tam-
bién se da cuenta del códice en el Catálogo de dichos mss., pág. 46.
12. El limo. D. Fr. Payo de Rivera, discutiendo la proposición de si a un Beato
se le puede llamar Santo antes de ser cononizado, alega varios testimonios del P.
Márquez en que este autor defiende que sí, tomados de un manuscrito autógrafo cuyo
título no se e.xpresa. He aquí cómo le cita el limo. Rivera: «Et ne divagemur, in uno
Doctore tibi proponam, quidquid ab authoritate, et ratione, pro re praesenti deside-
MÁRQUEZ 201-
rarepoteris. Is est sapientissimus,et eruditissimus meae Sacras Religionis filius, M.F.
Joannes Márquez in man. script. quod apud me habeo; ubi, quamvis alio tendal sua
disputatio, occasione tamen accepta a quodam argumento sibi objecto, quo diceba-
tur, invalidum futurum juramentum vocandi, Sanctum, aliquem, qui beatificatus,
sed non canonizatus ab Ecclesia foret, sic disserit: etc.» Al final de las cinco colum-
nas de textos que se reproducen, concluye el P. Márquez que tal juramento sería vá-
lido. Explicatio apologética, págs. 76-78, del citado P. Rivera.
13. Sermones sobre la Inmaculada Concepción.
Con respecto a este particular leemos en el P. Alva y Astorga lo siguiente: «Et de
sermonibus a praedicto R. P. Joanne Márquez declamatis pro Immaculata Conceptio-
ne Deiparae mentionem facit R. P. Hasilius Ponce in Pompa funerali ipsius (1), fol. tO.» "
Es decir, que no hay otro apoyo de la noticia sino lo afirm.ado por el P. Ponce de
León; pero en ninguna parte se dice haber |sido impresos esos sermones, que es lo
que se desea saber, con excepción acaso del que debió de salir en la relación com-
puesta por el P. Márquez e impresa en 1618, de la cual ningún ejemplar hemos visto.
Con referencia a otros sermones predicados por el P. Márquez, publicamos las
siguientes notas que pueden tenerse en cuenta si se desea coleccionar datos para es-
tudiar este punto.
En Claustro pleno de 31 de Marzo de 1610, el P. Márquez expuso a la Universidad
que le había sido forzoso el ir a Madrid en el invierno a negocios de sus hermanos,
que concluyó y acabó por nuestra Señora de las Candelas, y que el Sr. Pedro de Ta-
pia, del Consejo de S. M., le hizo detener para que predicase un sermón al principio
de la Cuaresma al Sr. Patriarca y señores del Consejo; que habiéndose disculpado
con la necesidad de volver a Salamanca por razón del residuo de su cátedra, el dicho
Sr. Consejero le mandó detener por el referido sermón, porque tal era la orden de.
Consejo. De todo lo cual daba testimonio una carta del Sr. Pedro de Tapia, que pre-
sentó, pidiendo, en su consecuencia, al Claustro que se librase a su favor el residuo de
su cátedra de Vísperas.
Leída la carta mencionada, el Claustro resolvió favorablemente la petición del
P. Márquez, atento a ser un caso previsto en las constituciones de la Universidad.
González Dávila, en su Monarquía de España, pág. 151, refiere la fundación del
célebre convento de la Encarnación de MM. Recoletas de Madrid, y al inaugurarse
aquella casa el 2 de Julio de 1616 se celebraron solemnísimas fiestas. «Dijo la primera
misa, asistiendo el Rey a ella con sus hijos, el Arzobispo de Santiago, y predicó en la
Dedicación del Templo el Maestro Fr. Juan Márquez, del Orden S. Agustín, Predica-
dor Real.» El mismo autor se extiende en encomiar las virtudes que adornaban a, Feli-
pe III (pág. 172 de la obra citada) y reproduce las palabras de un sermón del P. Már-
quez que tenía siempre muy presentes el Rey, tomándolas como norma de conducta.
14. Fué Teólogo de la Junta de la Inmaculada Concepción.
En carta de Jorge de Tovar a S. M., de 1.° de Abril de 1619, le dice que no habían
quedado en la Junta de la Concepción más que el Card. Zapata, el confesor del Rey,
el P. Florencia, el P. Antonio Pérez y el P. Francisco de Jesús. A lo que respondió
S. M. que formarían también parte de la misma el P. Plácido Tosantos y el Padre
Márquez.
De sus trabajos en dicha Junta sólo nos queda la memoria del siguiente.
Parecer del P. Mtro. Fr. Juan Márquez en 16 de Abril de 1619 en ejecución de un
Decreto de S. M. por el cual se pedía a la junta de la Concepción se señalasen aque-
llas cosas de fácil expediente que se pudieran encargar al Obispo de Cartagena. Este
señor había sido enviado a Roma con el fin de trabajar por la causa de la Inmacula-
da Concepción y, no habiendo podido conseguir ningún adelanto en la misma, debía
(11 El autor citado Alva y Astorga, col. 174, trata del M. Fr. Basilio Ponce de León y le atribuye también
el sermón funeral por el P. Márquez, añadiendo que se imprimió sin citar aflo ni lugar, en 4". No hemos podi-
do encontrar tal impreso que indudablemente nos hubiera prestado materiales para este artículo.
202 MÁRQUEZ
volverse a España con no pequeño bochorno de su persona. El P. Márquez, en el es-
crito de referencia, «propuso tres puntos: primero, que S. M. no persista en pedir la
definición de aquel misterio, porque en el estado presente no se puede esperar que
se salga con ella; segundo, que en lugar de la definición, se puede pedir a Su Santi-
dad que prohiba escribir por la opinión contraria, que mande que no se dispute ni
trate aún en los coloquios privados; que se restituya a la Iglesia el oficio de Leonar-
do de Noguerolis que aprobó Sixto Cuarto; que Su Santidad declare que la Iglesia
celebra la Concepción maternal, y no la espiritual, y que mande que la Orden de
Sto. Domingo se conforme con celebrar la fiesta con nombre de Concepción, y no d".
santificación, pues todo esto no perjudica a la opinión contraria; y lo tercero, que es-
tos puntos se encarguen al Duque de Alburquerque, en cuya compañía va el P.
Mtro. Fr. Pedro de Rivadeneyra, sujeto docto en su religión, con quien podrá con-
sultar esta materia; y que S. M. mande que el Obispo de Cartagena se vuelva con
pretexto de que hace falta a su iglesia y que él lo desea para favorecer la causa de
sus parientes.» — índice de los papeles de la Junta de la Concepción.
15. Co.a motivo de una delación de libros de la Escritura que andaban en lengua
vulgar, dirigida al Sto. Oficio por el P. Juan de Miranda en 28 de Mayo de 1620, fué
comisionado el P- Márquez por aquel Tribunal para que emitiera su parecer acerca
de las obras de Fr. Ambrosio de Montesinos. Se encuentra la censura de dicho Pa-
dre Márquez, junto con los demás papeles relativos al asunto, en el leg. 19117 (nume-
ración antigua) de los pertenecientes al Consejo Supremo de la Inquisición de Ma-
drid, Archivo Histórico Nacional.
El citado P. Miranda denunció también la fábula de la papisa Juana, según la re-
fería Pero Mexía en el libro Silva ile varia lección, dando su parecer el P. Márquez
fecha lo en Salamanca a 6 de Julio de 1620, de que no se debía expurgar de los libros
católicos, porque si había razón para borrarla del libro de Mexía, debiera tacharse
también en San Antonino, Martino Polono, Platina, Palmerio, Sabélico, etc , etc., y
nadie lo había sostenido con respecto a estos autores que la refieren para refutarla y
contradecirla. En los libros de los herejes está bien que se borre, porque el fin con
que en éstos se relata esa historia es para atacar al Papado. El P. Juan de Miranda
opinó lo contrario, pues dio también su dictamen, y a éste se adhirieron el P. Anto-
nio Pérez, benedictino, y el P. Lorenzo Gutiérrez, dominico. Sólo hubo otro que opi-
nó como el P. Márquez. El Consejo de la Inquisición, visto el expediente, ordenó que
se expurgara la referida historia del libro de Mexía.— Existe el expediente en cues-
tión en el mismo centro, indicado con el núm. 412 por Paz y Melia en su Catálogo,
16. Nota relativa a la incorporación de los grados académicos del P . Mar-
ques en la Universidad salmantina.
Pidió ser incorporado de Maestro de Teología el 16 de Enero de 1597, protestan-
do de ello en el mismo acto el P. Pedro de Herrera, dominico, «por causas que a ello
le movieron», pero sin expresarlas ni dar otra razón de la mismas.
De las informaciones resulta que se había graduado de Bachiller en Teología el
año 1587 en la Universidad de Toledo, de lo cual dieron testimonio jurado los Padres
Juan de la Fuente y Andrés Sarmiento, agustinos y naturales de dicha ciudad. En
18 de Enero de 1597 incorporó dicho título a la Universidad de Salamanca.
El 17, o sea la víspera de este acto, hubo junta de teólogos en que se discutió lar-
gamente si la repetición hecha por el P. Márquez en Toledo le valdría para licenciar-
se en Salamanca, conviniendoen que era válida para el caso, sin contradicción alguna,
no obstante estar presente el P. Herrera.
El P. Ledesma, dominico, pidió ser preferido en antigüedad al P. Márquez por
ser su título de Bachiller más antiguo.
Fué su padrino el P. Antolínez, quien le presentó el dia 20 para recibir el grado
de Licenciado en Teología. Se -cometió la miormación de vita et moribus al Padre
Herrera, el cual, ante todas cosas, examinó los títulos de Licenciado y Maestro expe-
didos por la Universidad de Toledo, y se hace constar que recibió el Magisterio con
MÁRQUEZ 203
fecha 18 de Septiembre de 1588. Declararon ser buen religioso etc. los PP. Francisco
Cornejo y Francisco Muñoz, y se licenció el 23 siendo padrino el P.Guevara. Pidió
luego ser incorporado de Maestro y lo efectuó el 4 de Febrero, apadrinándole también
el P. Guevara.
17. Notas relativas a las oposiciones del P. Márquez a las cátedras de la Uni-
versidad sahnantina.
Comenzamos la relación de estas contiendas académicas con la advertencia ya
consignada en otra ocasión, cu indo tratamos de las oposiciones del P. Guevara. El
lector que crea no ser oportuna en este lugar la publicación de las presentes notas,
puede pasar adelante, dejando su lectura para quien tenga interés en estudiar este
punto de la historia universitaria tan poco investigado, y sobre todo para quien, con
estos materiales ala vista, trate de escribir un capítulo, no el menos importante en
nuestras crónicas literarias, sobre los catedráticos agustinos salmanticenses y su in-
fluencia en aquel centro Esto aparte de la necesidad de proseguir historiando las
luchas teológicas entre agustinos y dominicos, los cuales, por sus competencias, ele-
varon a la Facultad de Teología a una altura que, terminadas aquéllas, jamás llegó
a alcanzar.
a) Oposición a la cátedra de Escoto en 1593.
Fué la primera vez que el P. Márquez se presentó en la Universidad salmantina
a luchar por la posesión de una cátedra y dio ei; las ostentaciones pruebas inequívo-
cas de sus aptiíuaes para desempeñarla, como hay fundado motivo para creerlo por el
número extraordinario de votos que obtuvo en competencia con el P. Dominico Pe-
dro de Herrera. Del expediente de estas oposiciones que tenemos a la vista, extracta-
remos lo que nos parezca más imprescindible para dar una idea aproximada de las
vicisitudes de la contienda. Se guarda en el Archivo Universitario y forma un cua-
derno en folio de 59 hojas, parte de ellas numeradas, con las piezas en mal orden, por-
que después de los últimos autos y sentencia se hallan algunas fuera del lugar que
las corresponde (i) Lleva en la hoja que hace de cubierta el siguiente rótulo:
Henero 1593 o.' Processo de la catreda de Scoto que vaco por ascenso a la de
propiedad de Súmulas del p.f m.ojr . marcos de sepulveda proueyose al m." fr.
Pedro de Herrera de la horden de Sto. Domingo por voto de estudiantes.
Fol. 1. Vacatura de la cátedra de Scoto que vaco del p.e maestro sepulveda. El
qual la dexo por auer llevado la de propiedad de Súmulas que vaco por muerte del
padre maestro aragon.
En Salamanca sabbado nueve dias del mes de henero del año del Señor de mili
y quinientos y noventa y tres años, aviendo acabado de proveer la catreda de propie-
dad de súmulas al p.« maestro fray marcos de sepulveda de la orden de la s."a trini-
dad, los señores {aquí los nombres del Héctor y Consiliarios) mandaron a mi el pre-
sente notario y secretario publique el lunes primero y venidero que se contaran
honze dias del dicho mes e año por vaca la catreda de Scoto...
Publicación de la vacatura el día 11 en la cátedra de Vísperas de Teología que
estaba leyendo el P. Alonso de Mendoza «con buena copia de oyentes».
Oposiciónáel P. Mtro. Fr. Juan Márquez, agustino.
Hizo su presentación el día 13, declarando que se oponía a la cátedra de Du-
rando (I).
Oposición del Ldo. Arroyo «del colegio de la madalena».
Se presentó el día 14 con las mismas formalidades de rúbrica.
Oposición del Dr. Boán, del Colegio de Oviedo.
En el mismo día y hora que el anterior.
M) En algunas hojas sueltas, qae no sabemos por qué motivo no se coserían junto con las demás del ex-
pediente, se hallan los atestados de los votos que había en los conventos, fechados en les días 4 y 5 de Enero
El P. Luis de Toledo, Prior del convento de San Agustín, declaró que contaba 28 votantes; el P. Zumel dijo
que había 23 mercedarios. Religiosos premostratenses, 8; del convento de San Francisco de Paula, 10; del de
San Vicente, benedictinos, 37; del convento de San Andrés, carmelitas, Í3; Irinitaiios, 20; y dominicos, 75,
204 MÁRQUEZ
Oposición del P. Herrera
Rl día 13.
Siguen los testimonios de haberse presentado también el Dr. Aresti, del Colegio
de! Arzobispo y el Ldo. Francisco Díaz, del de San Bartolomé.
Citación para tomar puntos, del día 14, llamando al P. Herrera que debía presen-
tarse el 15 y a presenciar el acto los demás opositores.
Asignación de puntos al P. Herrera, el día 15.
Díce.se luego que aquí debían ir varias piezas que están más adelante y son: poder
otorgado por el P. Márquez al P. Felipe de Palacios, agustino, para que fuese su pro-
curador en esta causa, y una petición del mismo P. Palacios; las excep:iones de los tres
colegiales Francisco Díaz. Fernando de Boán y el Dr. Aresti; a continuación dos peti-
ciones del Ldo. Arroyo; todo lo cual, se añade, pasó en este día 15 estando proveyendo
la cátedra de Digesto.
Fol. 3. Asignación de puntos al P. Márquez. Tuvo lugar este acto el día 17. Abierto
por tres partes el libro de Sentencias, de Escoto, escogió para leer de oposición el día
siguiente la distinción XX del lib I que comienza: Utrum tres personae sint aequa-
les in potentia.
Asignación de puntos al Ldo. Pedro Ramírez de Arroyo. El mismo día 17. Los
restantes opositores ya habían sido excluidos, por habérseles probado violaciones de
los estatutos.
Citación para tomar votos. Acabado de leer el 18 el Ldo. Arroyo, se publicó por
las escuelas que el día siguiente, 19, comenzaría la votación a las ocho de la mañana.
Fol 4. Nombramiento de procuradores. Arroyo dijo que nombraría el suyo más
tarde. El P. Márquez propuso al P. Felipe de Palacios, agustino, y el P. Herrera al
P. Dominico Pedro de Cervantes, designando después al P. Francisco de Pedrosa.
Proceso de excepciones, entre las cuales merecen nuestra atención la opuesta por
el P. Palacios al citado P. Pedrosa de que luego hablaremos, y la alegada por el P. He-
rrera contra el Ldo. Arroyo, pidiendo se le declarase inhábil en las presentes oposi-
ciones. Este opositor tuvo la debilidad de hablar con un votante al salir de argüir al
P. Márquez, lo cual estaba prohibido por los estatutos, y como así lo confesó él mismo
ante el Claustro, fué declarado por no opositor.
Siguen las excepciones puestas por los procuradores de ambas partes, mezcladas
con las listas de los votantes que iban deposiando sus cédulas en el cántaro. En el
folio 9 hay una declaración jurada del P. Pedrosa, en que afirma cumplirse en S. Lucas
venidero los ocho años desde que comenzó a oir Teología, por lo que se le consideró
voto legítimo en las oposiciones a la cátedra de Escoto.
A continuación van algunas piezas fuera de su lugar, a las cuales antes se ha
hecho referencia. De esas piezas es la más importante una petición del P. Palacios
para que su poderdante entrara a argüir al P. Herrera, anticipando el día que le toca-
ba, con el fin, indudablemente, de demostrar su superioridad con el que, a la postre,
había de ser su único competidor.
Regulación de los votos. Se verificó el día 25 de Enero, resultando para el P. He-
rrera 263 votos personales, que sumaron 1459 cursos y medio, contra 231 personales
del P. Márquez que montaron 1275 cursos y ca'idades. Habiendo excedido al P. Herrera
en votos y cursos a su coopositor, se le dio la cátedra de la que tomó posesión el día
26 con las prescripciones de rúbrica.
Como en todas las oposiciones con los Agustinos, los votantes del convento de San
Esteban se presentaron en gran número, siendo nada menos que 56 contra 32 solamen-
te del convento de San Agustín (1).
el) Votaron los siguientes: Fr. Francisco Alvarez, Fr. Juan de Salas, Fr. Luis Vela, Fr. Pedro Carrillo,
Fr. Nicolás de Muftatones, Fr. Antonio Conderina, Fr. Gabriel Zapata, Fr. Pedro Cid, Fr. Juan Quijano,
Fr. Jerónimo Velázquez . FV. (ionzalo de Salamanca, Fr. Hernando de Padilla, Fr. Diego de Zuasola, Fray-
Héctor Monteyro, Fr. Antonio de la Pefla. Fr. Juan Valbuena, Fi . Francisco Sánchez, Fr. .\lonso de Vargas.
Fr. Juan Sobrino, Fr Sebastián García, Fr. Luis I'érez, Fr. Juan Rosales, Fr. Jerónimo Castillejo, Fr. Gu
MÁRQUEZ 205
De todos los incidentes de la lucha ninguno como el motivado por el P. Pedrosa,
procurador del P. Herrera y votante, además, en estas oposiciones. Contra su derecho
a votar redactó varios escritos el P. Palacios con el fin de inutilizarle, como se deja
suponer, demostrando que su voto era ilegal por contravenir los estatutos. Según éstos
lo ordenaban, ninguno podía sufragar en las oposiciones después de cumplirse ocho
años desde el comienzo de los cursos de Teología, y como el P. Pedí osa había volado
en 1586, en la provisión de la cátedra de Sustitución de Vísperas de Teología del P.
fuan Vicente, con tres cursos de esa facultad, seguíase que en 1593, en la ocasión pre-
sente, se habían pasado ya los ocho años reglamentarios y por lo tanto no tenía voto.
A estos antecedentes, probados hasta la evidencia, no tuvo otra salida el procurador
del P. Herrera que la de decir que se había cometido un error al votar con tantos
cursos en las oposiciones del P. Juan Vicente, error que no es concebible en un votan-
te dominico sufragando por un candidato dominico, como en repetidas ocasiones he
mos demostrado al tratar de este género de oposiciones, y no creemos sea una excep-
ción de la regla el P. Pedrosa. Sin pararnos en reflexiones sobre el proceder censura-
ble de los estudiantes del convento de San Esteban, vamos a presentar a los ojos de
los lectores los escritos que mediaron sobre este incidente entre los procuradores de
los PP. Márquez y Herrera.
«Fr. Phelippe de Palacios en nombre y como procurador del p.e m.° Fr. Juan
marquez opositor a esta catreda de Scoto. en la exception puesta por mi a el p.e fr.
francisco de pedrosa de la orden de Sto. domingo digo que por quanto los estatutos
desta Vniuersidad disponen que ningún religioso uote después de auerse cumplido
ocho años que comento a estudiar Theologia aora la aia oido continua o interpolada-
mente y consta por las dichas matriculas que tengo presentadas auer mas de ocho
años que el dicho fr. francisco de pedrosa está matriculado en la dicha facultad de theu-
logia de donde muy verisimilmente se infiere auerla comentado a oir desde el tiempo
que se matriculó y no auer otra proban(;a ni se puede tener quando esta no lo sea, ni
vale dei;ir no auer comen(;ado la theulogia el año que se matriculó pues lo mesmo
podia decir del año siguiente y todos los demás y nunca tener lugar el dicho statuto
de guardarse, pido y suplico a v. md. que conforme a el dicho statuto y matriculas le
de V. md. por no uoto como lo es y para ello pido justicia.— Fr. Phelippe de palacios.»
«Presentada el 19 de Enero hora 3.' post... que se verá y hará justicia.» Así lo de-
cretó el tribunal, pero luego se verá cómo se interpretó la justicia.
A este escrito se contestó con el siguiente.
«El Bachiller Juan Ramírez en nombre y como procurador del P.e m.° herrera
oppositor a esta cathedra de Escoto, digo que para que conste claramente a Vs. mds.
que el P.^ fr. francisco de pedrosa es uoto legitimo en esta cathedra y que no a acaba-
do los ocho años de theologia que el estatuto pide, allende de lo que está alegado que
el ultimo año de artes en el dicho conuento de s ' esteban se matriculan ordinariamen-
te en theologia aunque no la oyen, hago presentación deste libro de las professiones
del dicho conuento por el qual consta que el dicho P.e fr. francisco hizo profision el
año de 1582 a ocho dias del mes de abril, y asi no pudo comentar las artes hasta el
dicho año de 82 por St. Lucas porque no se comienza el curso hasta este tiempo poco
mas o menos como es publico y notorio y ofreze información dello, y desde el mes de
octubre del año de 15S2 hasta aora no puede el dicho P.e fr. francisco auer oydo tres
años de artes y quatro de theologia y tener cuatro años de pasante, antes es uoto has-
ta el octubre venidero deste año de 1593, y que esto sea verdad constará de la matri-
cula del dicho año de 82 que el dicho P.e fr. francisco se matriculó en artes la primera
bez por nobiembre o diciembre y antes no se auia matriculado en artes y asi pido se
vea esta matricula. Otrosí pido y suplico a vm. que esta exgepi;ion se determine luego
tierre Quirós, Fr. Pedro Manrique, Fr. Antonio Mójica, Fr. Cristóbal de Oballe, Fr. Juan de Ribera, Fray
Miguel Terrones, Fr. Bernardino de Castro, Fr. Diego de Arévalo, Fr. Baltasar de Rojas. Es decir, treinta
y dos contra cincuenta y seis dominicos, números que deben tenerse en cuenta para corregir los 24 y 46, res-
pectivamente, que se escribieron en la p&g. 403, nota, del vol. III.
206 MÁRQUEZ
antes que se haga otra cosa atento que es pasado el termino en que se auia de probar
y no está probada y para todo etc. -Joan Ramirez.»
«Presentada al 19 de Enero 93 por el dicho Ramirez que se oye y se ponga en el
proceso para proueer justicia.»
Sin más averiguaciones sobre la verdad de los hechos, el P. Pedro ;a fué llamado
a declarar ante el tribunal el mismo día 19, expresándose lo que allí depuso en los si
guientes términos: «Este dicho dia los señores Rector y Consiliarios recibieron jura-
mento del p.e £r. francisco de pedrosa el qual lo hi(;o en forma de sacerdote e auiendo
Jurado y respondido al tenor de la excecion dijo y declaro que comento a oir theologia
el S. Lucas que viene ara ocho años y que en verificación desto se refiere a lo que
esta alegado en su favor y a los cursos que están aprobados y asi lo dijo y lo firmo. --
Fr. Francisco de Pedrosa.»
El tribunal declaró hábil al F. Pedrosa para votar, prescindiendo de la prueba de
infidelidad en el declarante que arrojaba el proceso de 1586, por lo cual el P. Palacios
justamente se quejó de tal proceder en el siguiente escrito.
«Fr. Phelippe de Palacios en nombre y como procurador del p.e m.» fr. Juan mar-
quez oppositor a esta catreda de Scoto parezco ante v. md. y digo que afirmándome
en las excepciones puestas a el p.« fr. francisco de pedrosa de la orden de Sto. domingo
de nuebo le pongo exception y que no puede ser uoto en esta catreda según la declara,
cion que ante V. md. higode que el año de ochenta y quatro a ochenta y cinco en que
paréele auerse matriculado la primera uez en theologia no la empego a oir por auer vo-
tado con mas cursos de los que tenia en la catreda que Uebo el p.e m." fr. Juan uicente
de sustitución de vísperas en 24 de mayo del año de ochenta y seis (1), el qual proce-
so pido a V. md. mande a el presente notario le traiga y le doy por presentado para
que conforme a los cursos que en aquella catreda echo uea v. md. auer echado mas de
los que tenia y auer ido contra el juramento del interrogatorio, o manifiestamente se
colligira de alli auer mas de ocho años v medio gerca de nuebe que el dicho p e fr.
francisco de pedrosa comento a estudiar su theologia y conforme a esto por ninguna
via ni manera ser uoto y por tal le debe declarar v. md. y para ello pido justicia etcé-
tera.—Fr. Phelippe de Palacios.»
«Presentada ¿O henero 93 hora quarta que se oye y verá y hará justicia.»
El testimonio que se presentó de los cursos de teología y filosofía aprobados por
el P. Pedrosa dice así;
«Fr. Francisco de pedrosa Dominico presbítero tiene probados tres años de artes
y tres de lectura de artes que son seis.
Yten tiene probados quatro cursos de sentencias y uno de biblia y todos en dife
rentes años y los tiene probados en el libro de don Luis de Bolea fol. 49.
Vale VI en artes, iij y iij lectura.
Yten V cursos de sentencias, iiij e uno de biblia.
Son los cursos de theologia: 1585 en 86, 1586 en 87, 1587 en 88, 1588 en 89.— Vale.
Véase el dicho libro fol. 116 » (Rúbricas.)
Dedúcese de aquí evidentemente que el P. Pedrosa, al votar con tres cursos de
teología en la cátedra de 1586, fué perjuro quebrantado abiertamente el juramento de
fidelidad de no votar con más cursos que los que en realidad había ganado, pues en
aquella fecha tenía solo uno y no concluido. Veamos cómo el P. Palacios refiexiona
sobre este testimonio.
♦ Fr. phelippe de palacios en nombre y como procurador del p.^ m.° fr. Juan mar-
quez opositor a esta catreda de Scoto que al presente está vaca parezco ante v. md. y
digo que por quanto a el officio de v. md. y los señores consiliarios compete no dexar
uotar a qualquiera persona que conforme a los statutos desta vniversidad en qual-
(11 El conlrincante del P Vicente en esta ocasión fué el Jltro. Curiel, quien por el abuso delatado y
otros de la misma clase, perdió la cátedra. Si se estudiara con imparcialidad el expediente de referencia y se
atendiera a la luz que sobre íl arrojan los sucesivos, sería de ver a qué quedarían reducidas las glorias tan
decantadas del P Vicente por su triunfo en estas oposiciones.
MÁRQUEZ 207
quier tiempo constase no ser uoto legitimo y el p.^ fr. francisco de pedrosa de la or-
den de Sto. domingo no obstante que por v. md. por falta de entera probanza fué
dado por libre de la exception que le auia puesto de auer mas de ocho años que auia
empe(;ado a oir theulogia, aora consta evidentemente auer ímas de ocho años y ocho
meses que la comen(;o a oir por auer uotado en la catreda de la sustitución de uispe-
ras que Uebo el p.« m." f r. Juan uigente en ueinte e quatro de maio del año de ochenta
e seis e auer uotado con tres cursos los quales por lo menos no podia auer ganado
sino es en los dos años antes próximos pasados a la dicha catreda los quales contados
con los que han corrido asta oi dia de la presenta(;ion desta euidentemente se colige
auer mas de ocho años y ocho meses que el dicho p.* fr. francisco de pedrosa empeció
a estudiar su theulugia y esto conforma con el tiempo que ha que está matriculado
en la dicha facultad de theulugia y para manifestación de todo lo dicho pido se vea el
dicho proceso el qual doi por presentado y conforme a ello se determine esta excep-
tion la qual si necesario es la pongo de nuebo, y no obsta lo alegado por el p.« fr.
francisco de pedrosa de que está esta causa sentenciada en su fabor pues a v. md. no
le constaba de lo aqui alegado y constandole como por el proceso dicho consta clara
y patentemente no ser uoto legitimo quando no ubiera parte de officio esta v. md .
obligado a declararle por no uoto como no lo es, y yo en nombre de mi parte ansi lo
pido y para ello justicia etc.— fr. phelippe de palacios».
«Presentada a 21 de henero de 93 hora diez y media que se oye y se proueerá jus-
ticia y se ponga en el proceso».
Sigue un auto ordenando se de copia del presente escrito a la parte contraria
quien debía responder antes de las cuatro de la tarde que se daría por concluso el
proceso sobre la presente cuestión. He aquí el escrito que en su conformidad presen-
tó Ramírez.
«El Bachiller Juan Ramírez en nombre del p.« m.° herrera digo que no obstante lo
alegado por el P.e Fr. Phelipe de Palacios vm. debe admitir por legitimo uoto al P.<í
Fr. Francisco de Pedrosa, lo primero porque el dicho P.« ir. francisco alego en su fa-
bor que vm. ya dio su sentencia consentida por la parte y asi no a lugar emendarla ni
hacer sobre ella nuebas alegaciones conforme a la ley Judex posteaquam de re ju-
dicaía, lo otro porque caso que sea verdad lo que el dicho P.^ fr. Phelipe alega lo qual
es asi no obsta porque pudo auer yerro en el hechar los cursos en aquella cathedra, o
pudo el dicho P.^^ fr. francisco el año de philosophia por priuilegio particular que en-
tonces gozaba su orden ganar el cursillo y uotar con él y después el primero año de
theologia que fué el año de 85 en 86 ganar un curso en sentencias en escuelas y otro
en biblia en su casa y asi siendo aquel el primer año de theologia pudo uotar con tres
cursos, lo ultimo digo que pues por testimonio del secretario consta de los años que a
que comeníjo a oyr theologia el dicho P.e Fr. Francisco y que no a acabado no obstan-
te que aya uotado con mas o menos cursos vs. mds. le deben dar por uoto porque el
auer uotado uno con pocos cursos o con muchos todo eso es impertinente para la pro-
banza que el dicho p.« fr. Francisco tiene hecha y para la sentencia por vs. mds. dada
la qual pido se execute y conforme a ella le den por uoto y de lo contrario apelo y
protesto la nulidad.— Juan Ramírez.»
Presentado este escrito ante el tribunal de oposiciones se declaró que se daba por
terminado el proceso de esta excepción y que no se necesitaban más deligencias. 21 de
henero 1593 hora 3.* y media (?).
Este escrito pone evidentemente de manifiesto el dolo con que se procedía en la de-
fensa de la legitimidad del voto del P. Pedrosa. Atribuye, primero, a un yerro el haber
votado con más cursos el 1586, lo cual, añade después el abogado de semejante causa,
era impertinente citarlo en las presentes oposiciones, porque, según su criterio, no era
prueba suficiente para demostrar que el P. Pedrosa llevaba ya más de ocho años
desde que empezó a estudiar Teología, y a ese defensor habría necesidad de enseñar-
le lo más rudimentario de la aritmética; pero no, por saberla demasiado no se detie-
ne en echar cuentas e insta solamente por la ejecución de la sentencia pronunciada
208 MÁRQUEZ
sin estos antecedentes por el tribunal de oposiciones, cual fué la de dar por libre de la
excepción a su defendido. Indica, lo segundo, que durante el curso 1585-86 /)Máo estu-
diar el P. Pedrosa Teología en la Universidad y Biblia en su casa, deduciendo que en
un año podía haber ganado dos cursos, y agregando a estos dos el de Teología que
pudo también ganar estudiando el año anterior junto con el tercero en Artes, ya
tenía contados los tres cursos con que votó en las oposiciones de 15%; a esto la
única y más contundente respuesta que cabía era la de alegar los mismos esta
tatos que si prohibían aprobar en un año dos cursos, con mayor razón recha-
zarían la aprobación de cuatro en dos años, o el procedimiento de un año repetido
en otro segundo, no obstante la legislación terminante sobre el particular. El Bachi-
ller Ramírez no es posible creyera de buena fe que con su explicación obviábala
dificultad, y por defender la conducta del P. Pedrosa en 15S6 inventando esos cursos
hipotéticos, no se daba cuenta de que así evidenciaba que el citado Padre había co-
menzado el estudio de la Teología un año antes de lo que constaba en el testimonio
del Secretario de la Universidad, con lo cual tenía ya suficiente el P. Palacios para
sostener que en 1593 llevaba más de ocho años estudiando Teología. A esas argucias
era necesario recurrir para defender solamente la legitimidad de un voto, cuando tal
empeño parece excusado contando los dominicos con un número tan excesivo de vo-
tantes de su convento de San Esteban; pero todos los medios les parecían aceptables,
aunque en ellos padecieran la verdad y la justicia, con tal de poder triunfar de sus
adversarios los agustinos. Porque de los dos extremos discutidos, si era una verdad que
el P. Pedrosa no había empezado a estudiar Teología hasta el curso 1585-86, sería cier-
to que en 1593 no se contaban todavía los ochos oños legales, pero entonces aparecería
que fué reo de infi.lencia al votar con tres cursos en 1586; y si defendía que estos tres
cur sos eran legítimos, en este caso se demostraría que los ocho años se habían pasado
en 1593 y, por consiguiente, no podía ser voto en las presentes oposiciones Es decir
que cualquiera de los extremos que adoptara era insostenible y únicamente valién-
dose de especiosas razones podía salir avante con su pretensión.
El P. Palacios pidió al tribunal lo que expresa en el siguiente pedimento.
«Fr. phelippe de palacios en nombre y como procurador del P.^ m.o Fr. Juan
marquez opositor a esta cátedra de Scoto parezco ante v. md. y digo que por quan-
to yo puse una exception a el p.« fr. francisco de pedrosa de la orden de Sto. Do-
mingo de que auia mas de ocho años que auia comenzado a oir Theulugia y conforme
[OS statutos desta uniuersidad no podía ser uoto en esta catreda para lo qual alegué
auer notado el dicho fr. francisco de pedrosa en la catreda de vísperas que se pro-
ueiü abra seis años y ocho meses con tres cursos no obstante lo qual v. md. le dio
por uoto e tengo apelado de la dicha sentengia pido a v. md. y suplico mande a el
presente notario me de testimonio de la dicha exception que puse y de el dia que el
dicho fr. francisco de pedrosa uoto en la dicha catreda de sustitución de vísperas y
con les cursos que en ella uoto por quanto todo lo dicho importa para la justicia de
mi parte y pido justicia.»
Presentando a 22 de henero de 93 hora tertia que se de el testimonio que pide.»
testimonio que no debió de facilitarse; pues no se encuentra en este lugar. Es verdad
que con respecto a los cursos con que votó el P. Pedrosa en 1.586 ninguna prueba
mejor de que el P. Palacios se había colocado en terreno firme, que la confesión del
procurador por el conato de explicación del proceder del P. Pedrosa en las oposi-
ciones aludidas.
Para que no le quedara ningún asidero al votante dominico, hace hincapié el
P. Palacios en la prohibición de ganar dos cursos en un año, y como Ramírez alegó
por último recurso para sacar adelante a su defendido el haber ganado curso de
Teología el mismo año de tercero de Artes, se puso en guardia advirtiendo al tri-
bunal que tal proceder había sido condenado por varias sentencias, probando que
los PP. Dominicos durante muchos años habían sostenido la posesión de un privile-
gio puramente ficticio e imaginario que sólo la parcialidad y compradazgos de las
MÁRQUEZ 209
oposiciones habían hecho pasar por legítimo y realmente concedido por autoridad
competente. Cuando tratemos del P. Mendoza se verá como al fin se descubrió el
engaño que con tanto provecho propio habían explotado los dominicos, merced a la
ignorancia, pasión o credulidad de los que tomaban parte en la provisión de las cá-
tedras.
Veamos ya el escrito de referencia del P. Palacios.
«Fr. Phelippe de palacios en nombre y como procurador del p.e m.» fr. Juan
marquez opositor a esta catreda de scoto parezco ante v. md. y digo que por quan-
to conforme a los statutos desta uniuersidad no se pueden ganar dos cursos en un
año y los padres de la orden de Sto. domingo el año de philosophia cursan junta-
mente en theulugia como lo tiene confesado el p.e fr. francisco de pedrosa procura-
dor del p.e m.o fr. pedro de herrera en el escrito que presentó respondiendo a la
exception que por mi le fué puesta de que aula notado con tres cursos en la catreda
de sustitución de vísperas, y por los señores rector y consiliarios de los dos años
inmediatos pasados por mas de tres o quatro sentencias conformes fueron dados
por no uotos los que ansi auian ganado los cursos de theulugia no teniendo otros
pido y suplico a v. md. que quando los dichos religiosos fueren notando se les uayan
pidiendo declaren el curso o cursos que ganaron el año que oieron philosophia y
los que ansi declararen auer ganado no les sean admitidos por ser cómo es contra
expreso statuto desta universidad y ansi lo pido y suplico para ello etc.— Fr. Phe-
liphe de Palacios.»
«Presentada a 25 de henero de 93 hora 9, ante testigos etc.»
Creemos que con los documentos reproducidos basta y sobra para probar
una vez más que todo cuanto se diga de los triunfos de los dominicos en las
oposiciones famosas de la Universidad salmantina carece de base sólida y real,
pues con pruebas incontrovertibles puede reducirse la gloria de esos triunfos, no
solamente a su mínima expresión sino a haber sido alcanzados por medios engañosos
y censurables, que si un tiempo fueron sostenidos por la credulidad, cuando llegó
la hora de descubrirse la ficción, sucedieron a la preponderancia de sus patrocina-
dores los terribles contratiempos de verse vencidos y abochornados ante el Claus-
tro y las muchedumbres escolares, las cuales hasta entonces les habían mirado con
tanto respeto y predilección. Esto no quita para que, como de costumbre, los histo-
riadores del convento de San Esteban encomien a los suyos con elogios del te-
nor siguiente. El P. Herrera, dice el P. Fernánde», llevó la cátedra de Escoto,
«año de 1593, a uno de los más lucidos ingenios y de más capacidad que la Escuela
ha tenido en muchos días,» de lo cual se sigue, naturalmente, que los talentos del
P. Márquez con ser tan superiores, no podían aventajar a los del P. Herrera. -
V. para esta cita la Historia indicada del P. Fernández, pág. 270.
b) Oposiciones del P. Márquez a la Sustitución de la cátedra de Vísperas de
Teología.
El expediente lleva en la cubierta este titilo:
Profeso sobre la cathedra de Vísperas de sustitución de theulogia que baca
por muerte del padre maestro fray alonso de mendosa de la orden de 5." augustin
cuyo propietario es el Padre maestro Fr. Juan de Guevara de la dicha orden. Pro-
beyose al p.' marques augustino a siete de henero 1597 años.
Es un cuaderno en fol. de 18 hs. s. n.
Claustro de Rector y Consiliarios celebrado el día 23 de Diciembre de 15% en
que los allí reunidos «dixeron que el padre fr. alonso de mendosa de la orden de
san agustin cathedratico de la sustitución de bisperas de theulogia es muerto y pa-
sado desta presente vida» y, por consiguiente, habiendo quedado vacante su cáte-
dra, debía procederse, según los estatutos, a la publicación de la vacatura, como así
efectivamente se verificó el mismo día en el general de Vísperas de Teología es-
tando leyendo un religioso agustino.
14
210 MÁRQUEZ
Oposición del P. Mtro. Fr. Pedro de Ledesma,el cual hizo su presentación elt
día •¿X.
Fiama del convento de San Esteban. Salió o se presentó por fiador del P. Le-
desma y del convento D. Domingo de Diago.
Poder del P. Márquez, Rector del Colegio de San Agustín de Alcalá, otorgado
en Madrid a 23 de Diciembre, autorizando para que «se opongan en su nombre a la
cátedra vacante cualquiera de los siguientes: PP. Fr. Domingo Serrano, Fr. PYan-
cisco Cornejo, Fr. Sebastián García, Fr. Gutierre Carrillo, Fr. Antonio Conderina
o Fr. Andrés de Solana residentes en el convento de San Agustín de Salamanca.»
Se hace constar, además, la licencia del P. Provincial Pedro Manrique concedida al
P. Márquez, para que pudiera salir a oposiciones. Fué presentado este poder en
Salamanca el día 26 de dicho mes.
Oposición del P. Domingo Serrano en nombre del P. Márquez. 26 de Diciembre.
Oposición del P. Francisco Cornejo. Se presentó en el mismo día y hora que el
P. Serrano.
Oposición de Juan de Salaya, vecino de Salamanca, por poderes del Mtro. Don
Manuel Sarmiento de Mendoza. En el mismo día.
Oposición del Ldo. Domingo Sánchez, del Colegio de Oviedo. En dicho día 26.
Fianza del convento de San Agustín, 2 de Enero de 1597, saliendo fiador por los
opositores agustinos y convento Juan de Robles, joyero de Salamanca. Actúa a
nombre de los opositores el P. Domingo Serrano, Subprior del convento.
Carta de poder de D. Manuel Sarmiento otorgada a favor del Dr. Juan de León
en 14 de Diciembre de 1595, al Racionero de la Catedral Salcedo, a Juan de Salaya,
etc. para que cualquiera de ellos se pudiera oponer en su nombre a un canonicato
vacante.
Denuncia del P. Conderina de tres PP. Dominicos calificados que habían llega-
do a Salamanca durante la vacatura, pidiendo que se hiciera la información corres-
pondiente. Presenta do este escrito el 1.° de Enero de 1597, ordenó el Rector que se
pusiera entre las demás piezas del proceso.
Asignacióti de puntos a Domingo Sánchez y al P. Ledesma. 1.' de Enero.
Excepción! contra el P. Cornejo. Al ir a tomar puntos este Padre el día 2, el
P. Conderina, a nombre del P. Márquez, le puso excepción diciendo que no había
guardado la clausura ordenada por los estatutos durante el tiempo de la vacante, lo
cual fué declarado luego por el dicho P. Cornejo, y el Rector, en su consecuencia,
sentenció que era inhábil para presentarse a estas oposiciones (1).
Asignación de puntos al P. Márquez, el día 2. Escogió para lectura de oposi-
ción la distinción 32 del lib. II de las Sentencias.
Citación para tomar votos. Acabada de leer la lectura de oposición por el Padre
Márquez el día 3, se publicó que el mismo día comenzaría la votación.
Claustro de Rector y Consiliarios celebrado a las dos de la tarde, relativo a los
votos que se habían de recibir para la provisión de la cátedra.
Nombramiento de procuradores. El P. Márquez nombró al P. Conderina y el
P. Ledesma al P. Alonso de Salvatierra y a Melchor Hernández, a quien recusó el
P. Conderina.
Excepció7i personal conira el Ldo. Sánchez, opositor. Fué denunciado por el
P. Salvatierra de que no había observado la clausura. El interesado confesó ser
verdad, declarándole inhábil, por lo tanto, el tribunal de oposiciones.
Comienzan las votaciones con alguna que otra excepción de ningún interés.
Regulación de los votos el día 4 de Enero.
Tuvo el P. Márquez 174 votos personales, contra 115 del P. Ledesma, por lo
(1) El P. Cornejo habla sido autorizado, junto con otros Padres, por el P. Márquez para que en su nom-
bre se presentase a las oposiciones, según hemos visto más atrás, pero luepo lo hizo a nombre propio querien-
do Competir con el P. Márquez, religioso del mismo hábito. Creemos que esto se explica por la ausencia del
P. Márquez de Salamanca, a fin de que, si no llegaba a tiempo, no perdiese el convento las oposiciones.
MÁRQUEZ 21 í
cual falló el Claustro que la cátedra era del P. Márquez. Se pronunció la sentencia
correspondiente el día 7 tomando el P. Márquez posesión de su cátedra este mismo
día sin contradicción alguna.
Carta de poder del convento de San Esteban a favor de varios frailes domini-
cos y algunos seglares. 10 de Enero de 1592.
Escrito de protesta de Juan Pasarín, apoderado de los PP. Dominicos, pidiendo
al Rector y Consiliarios que en vista de algunas, irregularidades cometidas en las
votaciones, no prosiguiesen a dar posesión de la cátedra al P. Márquez. Fué pre-
sentado el dia 7 y el Claustro dijo que sin perjuicio de la protesta de Pasarín el
P. Márquez tomase posesión de su cátedra, como así lo efectuó.
Aquí se callan los historiadores dominicos, ocultando la derrota del P. Ledes-
ma^ que es una de tantas pruebas de su parcialidad.
Se ha dicho en la biografía del P. Márquez que renunció su cátedra de sustitu-
ción de Vísperas por las causas allí indicadas ligeramente. Los papeles referentes
a dicha renuncia se encuentran autógrafos y originales en un cuaderno que com-
prende, además, los pareceres de varios claustrales sobre los sobornos en la pro-
visión de las cátedras y medios de desterrarlos, sobre la necesidad y conveniencia
de fundar una cátedra de Prima de Teología para los dominicos, etc., etc., como
luego veremos. Por esta razón vamos a explayar algún tanto las consideraciones
apiintadas en lo que sea absolutamente preciso para dar una idea de aquellas cues-
tiones, porque sobre las mismas ya se han hecho algunas indicaciones en los artícu-
los dedicados al P. Guevara y al P. Cornejo, y por la parte que en ellas cupo al
P. Márquez fuerza es decir algo en este lugar y conseguiremos al mismo tiempo
ampliar una información que merece más detenido estudio que el consagrado por
nosotros a estas luchas.
Al final del trabajo del P. Guevara publicado en el vol. III, se reseñaron en las
págs. 494 a la 489 los Claustros celebrados desde el 26 de Septiembre de 1598 con
motivo de la pretensión de los PP. Dominicos de que se crease para ellos exclusi-
vamente una cátedra de Prima de Teología, pretensión que por entonces íué des-
estimada por la Universidad en fuerza de la oposición de la mayor parte del Claus-
tro. Como se ha dicho en repetidos lugares, las cátedras de Teología eran regenta-
das con pocas excepciones por los PP. Agustinos y Dominicos, y la lucha iniciada
entre las dos Corporaciones con motivo de la posesión de la cátedra de Vísperas
que llevó el P. Peña en 1561 contra el P« Guevara, se había ido recrudeciendo a me-
dida que los primeros fueron distinguiéndose por sus señaladas victorias contra los
segundos. Estos habían perdido por fin la cátedra mencionada de Vísperas que ve-
nía regentado desde el 1565 el P. Guevara y debían de temer perder la de Pri-
ma, pues su catedrático, el P. Báñez, parece que no daba muchas esperanzas de se-
guir desempeñándola largo tiempo, y para sustituirle no contaban los dominicos
más que con los PP. Ledesma y Herrera, los cuales habían sido vencidos por los
PP. Márquez y Antolínez.
La orden de Sto. Domingo considerando a no dudarlo como una de sus mayo-
res glorias la regencia de la cátedra de Prima, no podía avenirse fácilmente a re-
nunciar a ella después de siglos, y viendo que no la quedaba ningún medio honroso
para continuarla, acudió al Rey pidiendo la creación de una cátedra para sus hijos
exclusivamente, con los mismos privilegios, emolumentos y obligaciones que la
existente en la Universidad. Las causas alegadas para apoyar su demanda eran
los sobornos frecuentes en las oposiciones y la relajación inevitable de las costum-
bres monásticas mientras duraban aquellas luchas, pero como estas razones afec-
taban por igual a las demás Ordenes religiosas que contaban más o menos hijos en
el Claustro de profesores, y ninguna se creyese inferior en la observancia religio-
sa a la de Sto. Domingo, podían como ésta por los mismos motivos pedir para sí,
con tanta o mayor razón, que para ellas se instituyegen también en la Universidad
cátedras semejantes. De igual modo se discurría con respecto a los sobornos, pues
212 Márquez
si la Orden dominicana se prevalía de ese abuso lamentable en las provisiones de
cátedras, lo mismo o más podían decir las otras Corporaciones, y allí ninguna ha-
bía que no deplorase ese mal tan radicalmente imbuido en las costumbres univer-
sitarias. Aparte esto, al alegar ese abuso como una causa racional y justa con que
los dominicos pensaban ganar la partida, las otras Ordenes se consideraron lesio-
nadas en su honor, especialmente la agustiniana contra la cual casi exclusivamen-
te habían librado sus contiendas, y de ahí que los agustinos trabajaran en primer
término por su propia defensa, uniéndose a ellos la Universidad que por una ma-
yoría aplastante de votos no creyó ni oportuna, ni necesaria, ni justa la creación
de la cátedra de Prima para los dominicos.
Las razones insinuadas para temer los dominicos que en breve habían de con-
cluir por perder la cátedra de Prima, puédense reforzar aún con otras de no menor
peso, siendo indudablemente una de ellas el miedo que debía infundirles el Mtro.
Curie!, campeón de primera fuerza que si había sido vencido en una contienda con
el P. Juan Vicente, no podían creer lo fuese en adelante, privados ya legalmente de
los privilegios ficticios e inveterados sobre la forma irregular con que votaban los
estudiantes de San Esteban, privilegios que habían necesitado de una mano fuerte
que los derrocase, demostrándose entonces con evidencia meridiana, no solamente
que habían sido hábil y maliciosamente explotados en oposiciones pasadas, sino
también que debido a ese proceder ilegal habían conseguido victorias que estaban
muy lejos de merecer. El descubrimiento reciente de la nulidad de aquellos privi-
legios en las oposiciones del P. Mendoza hubo de causar suprema estrañeza en sus
apasionados y en todo el profesorado la sorpresa de haber sido víctimas por tanto
tiempo de un engaño. No contando, por consiguiente, los dominicos con ese baluar-
te para dominar en las oposiciones, no debe admirarnos que recelaran fundada-
mente por lo por venir, previendo que habían de ser relegalados a ocupar puestos
ínfimos en las cátedras de Teología. Si esta razón justificaba en ellos su solicitud
por no verse privados de llevar la primacía en la facultad, no dejaba por esto de
mover al propio tiempo los ánimos de los demás para negarles su sufragio, pues
aunque directamente no le apoyaran en tal motivo, le incluían al decir que en cues-
tión de sobornos los hijos de Sto. Domingo estaban a tanta o más altura que los
otros pretendientes de cátedras.
No hemos de repetir ahora lo expresado ya en el lugar citado del trabajo del
P. Guevara, donde se pueden ver sumariamente expuestos los móviles de los Pa-
dres Dominicos sobre los cuales añadimos las consideraciones que entonces nos su-
girió un breve estudio de aquellos litigios. Tanto cautivaron estos la atención de
los claustrales, que hubo muchos de ellos que dieron su parecer por escrito y no
dudamos afirmar que la publicación de estos pareceres sería importantísima para
conocer con fundamento el origen de una pretensión fracasada en aquel tiempo,
pero que años después llegó a realizarse, merced al desprendimiento de Felipe 111
que comprometió sus rentas para fundar y pagar una cátedra de Prima para los
dominicos. El estudio de esos papeles, poniéndoles a disposición del público, sería,
además, una demostración palmaria de cuanto llevamos dicho y la historia de la
Universidad ganaría mucho, como gana la verdad descubriéndola tal cual es y para
enseñanza de un público deficientemente informado sobre ciertas glorias postizas.
Mientras llega la hora de que alguna mano cariñosa saque de la obscuridad aque-
llos papeles empolvados (1), vamos a dar una brevísima lista de los mismos con in-
dicaciones precisas de los pareceres favorables y hostiles a la pretensión. Estos pa-
receres fueron presentados en su mayoría al Claustro de 1.° de Diciembre de 1598.
Entre loe escritos que siguen hay algunos que nada tienen que ver con las cuestio-
(1) No sin algiín recelo consignamoa esta observación, pues si no recordamos mal. los papeles relativos a
estos litigios se imprimieron en Salamanca por los aflos de 1600 o 1601, según una nota del libro de cuentas de
esos aflos, de la cual debiáramos tener el apunte correspondiente que ahora no parece. Puedes reputarse
por inéditos, no obstante, pues del supuesto impreso, si en alg:una parte existe, no se tiene noticia.
MÁRQUEZ 213
nes presentes, como lo advertirá el lector, pero incluímos su nota correspondiente
para no omitir ninguno de los que contiene el cuaderno. Va ahora la lista pro-
metida.
[Colección de documentos relativos a la provisión de cátedras en la Universi-
dad de Salamanca.]
No lleva título alguno y se compone de las piezas que a continuación se expre-
sarán. Tampoco el cuaderno lleva paginación ni están numeradas las piezas, fuera
de las doce primeras. Por el orden sucesivo con que se irán reseñando se verá el
que ocupan en la colección.
1) En lo tocante a los sobornos Del Dr. Diego Enríquez.
Es un parecer sobre el remedio que se había de poner para corregir los sobor-
nos en las provisiones de cátedras y, según nota que se halla al principio, debió de
ser presentado al Claustro celebrado en 1.° de Diciembre de 1598.
2) Parecer del Dr. Enríquez.
Comienza así: «Ramones que han mouido al Doctor Diego Henrriquez a ser de
parezer que conuieneque en esta vniuersidad de Salamanca haya dos cathedras
de prima de Theulogia y que se lean a una misma hora como se leen las de pri-
ma de leyes y cañones y que la una de estas sin opposicion y concurso se de a la or-
den de S. Domingo.»
3) Parecer del Dr. Gallego, Síndico, presentado en el Claustro de 1.» de Diciem-
bre de 1598.
Defiende que debía crearse una cátedra de prima de Teología servida exclusi-
" vamente por los dominicos.
4) Parecer del Dr. Bernal presentado al Claustro pleno de 1." de Diciembre
de id.
Que conviene crear otra cátedra de Prima y que ésta se de a los dominicos.
5) Parecer del Maestro Zumel.
«Las rabones que ay para que se instituya otra Cathedra de prima de Theulo-
gia en la Vniuersidad de Salamanca y que esta se aya de dar a los Religiosos y Or-
den de Sancto Domingo, dejando ellos la pretenssion de las Cathedras y todas las
que agora tienen, son las que se siguen.»
6) Dr. Frechilla.
Que se erija otra cátedra de Prima de Teología que sea gobernada y regida por
frailes dominicos.
7) Dr. Pichardo.
Trata de los sobornos y que no convenía crear nueva cátedra para los domi-
nicos.
8) Dr. Pareja.
Que no se erija la cátedra que pretendían los frailes dominicos.
9) Parecer del Dr. Cornejo presentado al Claustro pleno a 1." de Diciembre
de 1598.
Contrario a la pretensión de los dominicos.
10) Parecer del Dr. Juan de León, Catedrático de Vísperas de Leyes.
Es de opinión que no debía erigirse la cátedra de Prima que pedían los domini-
cos, pues no convenía ni al servicio de Dios, ni al de 8. M., ni al bien de la RepiSbli-
ca, antes podría ser ocasión de muchos y grandes daños.
11) Parecer del Mtro. Aguayo.
Refuerza con nuevas razones el parecer de Juan de León.
Añádese que este parecer escrito fué entregado el 4 de Diciembre.
12) Del Mtro. Fr. Dionisio Jubero.
Le parece que no se erija la dicha cátedra ni se de a los dominicos.
13) San Esteban. 1598.
Provisión real de 11 de Noviembre de 1598. Se ha copiado en el yol. III pág. 4%.
14) Requerimiento del convento de Sto. Domingo sobre que se junte Claustro,
214 MÁRQUEZ
Fué presentado este escrito por el P. Gregorio de la Cruz, dominico, en 24 de
Noviembre de 1598.
15) Otro requerimiento.
Presentado el día 26 pidiendo lo mismo y por el citado Padre.
16) Otro requerimiento.
Id. el día 27 por el mismo.
17) Poder de los Agustinos.
De los PP. Juan de Guevara, Juan Márquez y Francisco Cornejo otorgado, con
licencia del P. Provincial Agustín Antolínez, a favor de los PP. Miguel Alvarez,
Juan López y Luis Ortiz para que les representen en todo lo tocante al pleito o plei-
tos que con motivo de sus cátedras universitarias se suscitaren. En Salamanca a 23
de Noviembre de 1598.
IK) Apelación de los Agustinos.
El P. Miguel Alvarez apela en nombre de sus poderdantes de haberles manda-
do salir del Claustro de 20 de Noviembre por considerarles parte en el pleito de los
dominicos. 23 de Noviembre.
19) Pedimento del P. Alvarez de que se le facilite copia de los requerimientos
de los dominicos.
20) Testimonio librado por Bartolomé Sánchez, notario de la Universidad, a
pedimento del P. Herrera, sobre lo tratado en los Claustros de 20 y 30 de Noviem-
bre acerca de lo ordenado por la provisión real de 11 del mismo raes.
21) Requerimiento del P. Gregorio de la Cruz tocante a la respuesta de la pro-
visión real ya citada. 4 de Diciembre.
22) Pedimento del P. Alvarez solicitando que en el libro de Claustros se hicie-
sen constar los votos de los claustrales, así verbales como escritos, según hablan
sido expresados, y que se enviasen al Consejo por persona de confianza. 4 de Di-
ciembre.
23) «Estos papeles me dio el Sor. Don Pedro de Guzman Rector domingo 8 de
Julio 1601 años. Está esta carta sobre el arte de gramática. Y ciertos papeles de la
cathedra de prima de Theologia.»
Son los Claustros de 21 de Diciembre de 1600 y del día 30 del mismo mes, en los
cuales se trató del P. Domingo Báñez. Este Padre representó que por sus enferme-
dades y achaques no podía leer su cátedra de Prima; informaron los médicos que
era verdad, y en su consecuencia le concedió el Claustro que se pusiera sustituto
en su cátedra por cuatro años, «lo qual no sea titulo de jubilación ni enfermedad
perpetua,» sino que pasado ese tiempo el P. Báñez volviera a desempeñar su cáte-
dra si estaba para ello (1).
24) Cuatro comunicaciones de Juan del Castillo dirigidas, a nombre de la Uni-
versidad, al Consejo instando por la pronta aprobación de lo resuelto por el Claus-
tro en el asunto del P. Báñez. Se hace constar que no se leía la cátedra de Prima ni
se había leído desde San Lucas.
25) Exposición dirigida al Consejo en que se habla de un arte de gramática
que se había enviado a la censura de la Universidad de Salamanca. Este centro ha-
bía nombrado sus comisarios al efecto y como el libro tenia mucho que reformar,
su autor, que era el P. Jesuíta Juan Luis, le sustrajo maliciosamente del aposento
(1) Fundados en este documento y otros del mismo tenor de los libros de Claustros, afirmamos en nota
a la pág. 97 del vol. II que el P. Báñez no jubiló en su cátedra de Prima, y en esa afirmación persistimos, no
obstante lo escrito en el segundo tomo de la Historia de la Universidad de Salamanca, pág. 32.S, donde se
lee: «El maestro Báfiez se Jubiló en el curso 1601-160^,» pues la jubilación a que aquí se alude es la dispensa
que en vista de sus enfermedades el Claustro le concedió de poder leer su cátedra por sustituto, pero no es
esta la jubilación de veinte aftos de lectura de propiedad, como se entiende ordinariamente. En 1597 había
pedido el P. Báflez esta Jubilación al Rey y no le fué concedida. De suerte que el P. Báftez no fui catedráti-
co Jubilado en el sentido en que debe entenderse.
MÁRQUEZ 215
del Rector de la Universidad, llevándole a Madrid etc. etc. 9 de Diciembre de
1600(1). ,
26) Renuncia del P. Márquez de su cátedra.
Muy Rdo. P.e — El M.» Fr. Juan marquez catedrático de la substitución de Vis-
peras de Theologia de la Vniuersidad de Salamanca. Digo que para el recogimien-
to y quietud de mi spiritu conuiene retirarme de la dicha Vniuersidad y ocasiones
que la competencia de Tlieologia cada dia ofrece ella que auiendose determinado
en este Capitulo que las pretensiones de dicha Vniuersidad se dejen, es ia de poca
importancia para el bien de mi Religión que yo lea la dicha Cátedra en la dicha
Vniuersidad, o no: por tanto pido y supplico á V. P. me de licengia en forma para
vacar y renunciar la dicha cátedra .que en ello V. P. hará a Dios un gran seruicio y
a mi gran bien y caridad y para ello etc.— Fr. Joan marquez. {Rúbrica.)
en el monasterio de nro. P. S. Augustin de chinchón a onze de octubre de mili
y quinientos y nouenta y nuebe años: ante mi fr. Pedro de perea con permiso de nro.
P.e Provincial presento la petición arriba contenida el P.^ ma.o Fr. Joan marquez
diífinidor desta prouincia y nro. P.e Provincial dijo que la auia por presentada y
que mandaba se le diese la dicha licencia en forma y lo firmo de su nombre.— Fray
Agustín antolinez pal,— Ante mi Fr. Pedro de perea.
Fr. Augustin Antolinez Prouincial de la orden de nro. P.e S. Augustin de la ob-
servancia en esta Prouincia de Castilla y Vicario general de las yndias Vista la pe-
tición retroescripta y lo que en el capitulo intermedio desta nra. Prouincia de Cas-
tiela se determino. Por la presente doy al padre m.° frai Juan Marqvez deffinidor
desta dicha prouincia la licencia que pide para vacar la cathedra según y de la ma-
nera que la pide y mando en virtud de Sta, obediencia y so pena de excomunión
mayor latae sententiae trina canónica monitione praetnissa quam in his scriptis
etsi inuiti Jerimus, que ningún inferior nuestro se lo impida. En fee de lo qual lo
firme de mi nombre, de Chinchón onze dias del mes de otubre de mili y quinientos y
nouenta y nueue, y mande sellar esta licencia con el sello menor de nuestro offi-
cio.— Fr. Augustin antolinez, pal.
En la ciudad de madrid quince dias del mes de otubre de mili y quinientos y
nouenta y nueue años. Ante mi el escriuano publico etc. infra escripto el maestro
Fray Joan marquez de la orden de san augustin a quien yo el dicho escriuano doy
fee que conozco dixo que husando de la licencia y facultad desta otra parte conte-
nida, hazia la dicha rrenuníjiacjion e dexaba la dicha cátedra en manos del señor
don antonio Idiaquez manrique Rector de la dicha huniversidad o de la persona
que hiziere el dicho officio para que luego la manden dar por baca conforme a los
estatutos de la dicha huniuersidad que para todo ello dio al dicho señor Rector po-
der en forma. Y lo otorgo ansi. e firmo de su nombre. Siendo presentes por testi-
gos Francisco López mercader de libros vezino de la dicha ciudad e pedro mara-
nois estante en ella, e yo el dicho escriuano que dello doy fee. — Fr. Joan Marquez.
— E yo Joan moreno escriuano de su magestad residente en la su corte fuy presen-
te e fize aqui mi signo. En testimonio de verdad.— Joan moreno Scriuano. {Signo y
rúbricas de ordenansa.)
Presentación.— En Salamanca a diez y nuebe dias del mes de otubre del dicho
año ante el Sor. don antonio de ydiaquez manrrique Rector desta Vniuersidad y
arcediano de segobia e por ante mi el notario e testigos pareció presente el Ido.
Don Ángel de Cabrera colegial en el colegio mayor del arzobispo de licenciado de
esta ciudad y presento esta dexacion y rrenunciacion de cátedra en nombre del
p.e maestro Fr. Juan Marquez e lo pidió por testimonio. Testigos el m.» hernando
malo catedrático de artes e don luis de Salamanca pretendiente e yo bartolome
Sánchez notario y secretario.
(1) Véase sobre este particular una cídula real de 3 de Noviembre de 1601 que publica Esperaba Arf»
en su Historia, I, 646, donde se consignan detalles curioso? sobre el proceder de aquel P. Jesuif
to de referencia.
216 MÁRQUEZ
El dicho sefJor Rector vistos los dichos recaudos respondió que aunque el
como Rector que es pudiera hazy lo que se le pide porque es su voluntad y determi-
nación de por agora no admitir la dicha dexacion ni la admite hasta juntar Claus-
tro y dar de ello noticia a la vniuersidad y esto dio por su respuesta. Testigos di-
chos e yo el dicho notario y secretario.
27) Representación del P. Báñez exponiendo sus enfermedades y achaques que
Ir imposibilitaban para leer su cátedra; pide, en su consecuencia, que se le dé
sustituto.
Fué presentada al Rector de la Universidad en 18 de Noviembre de 1600 y es la
que motivó los Claustros del mes de Diciembre que anteriormente se han referido
Siguen algunas diligencias relativas al particular.
28) Cédula real suelta relativa a la lectura de las cátedras de Teología en la
Universidad de Salamanca, fechada en Valladolid a 12 de Noviembre de 1601.
29) Injortne de los Dres. Soria y Godínez sobre la enfermedad del P. Báñez. 4
de Noviembre de 1600.
30) Otro informe sobre lo mismo. 29 de Diciembre de 1600.
311 De parte del convento de San Agustín.
Cédula del Rey sobre la fundación de una cátedra de Piima de Teología para
los dominicos. Valladolid, 26 de Noviembre de 1598.
No se encuentra razón de esta cédula en Esperabé Arteaga.
32) De San Agustín.
Otra cédula sobre lo mismo de 11 de Noviembre de 1600.
Véase el núm. 13;, añadiéndose que Esperabé Arteaga da razón de esta cédula
en el vol. I, pág. 633.
33) Papel del P. Rafael de la Torre, Prior del convento de San Esteban en que
recuerda al Rey los memoriales que siete meses antes le habían dirigido los do-
minicos pidiendo una cátedra exclusiva para ellos en la Universidad.
34) Cédula real fechada en San Lorenzo el 26 de Julio de 1597 interesando a la
Universidad para que informara sobre los años que llevaba explicando su cátedra
el P. Báñez. Este había pedido que no obstante faltarle tres años para jubilar, en
atención a su vejez y a las obras que estaba terminando de escribir se le concedie-
se la jubilación.
35) Provisión del Consejo dirigida al Rector de la Universidad para que obligase
a los catedráticos religiosos a leer sus cátedras. 7 de Noviembre de 1601 (1).
3ó) Respuestas de los PP. Ledesma y Herrera diriendo que no leían sus cátedras
porque se lo habían prohibido sus superiores. Fué notificada también la provisión an-
terior al P. Antolínez, el cual dijo que no hablaba con él y que cumplía con su deber.
37) Petición del Mtro. Báñez.
Acusa a los Contadores de la Universidad de haber abonado al P. Francisco Cor-
nejo el importe de ciertas lecciones de la cátedra de Prima que había leído el año
anterior y que al P. Herrera, sustituto de dicha cátedra, no le habían pagado más
que la mitad de lo ordenado por una provisión real.
Se leyó dicha petición en Claustro de Diputados de 16 de Diciembre de 1602 y fué
nombrada una junta de comisarios para que estudiasen el asunto e informasen en otro
Claustro.
No obstante ser tan numerosa y de superior importancia la documentación rese-
ñada falta aún mucho más que debe buscarse en los libros de Claustros de aquellos
años, y toda ella reunida formaría un buen tomo que debiera figurar en muchas Biblio-
tecas para que con su estudio se desvanecieran de una vez opiniones infundadas
acerca de este punto histórico de la Universidad salmantina.
No era necesario decir con respecto a los pareceres, que los favorables a la fun-
dación de la cátedra de Prima son muy honrosos para los PP. Dominicos, pues en
(1) Lh publicamos en el vol. II, pág. 112 y Esperabé Arteaga trae una razón de la misma, 1, 648.
MÁRQUEZ 217
ellos se encomian los grandes servicios que su Orden babia prestado durante largo
tiempo a la Universidad, así como, por el contrario, los desfavorables los deprimen,
no faltando quien hace grandes méritos de los sobornos acerca de los cuales los domi-
nicos no tenían nada que echar en cara a sus contrarios. Véase, por ejemplo, cómo se
expresa sobre este particular el Dr. Aguayo:
«La tercera (razón) que si queremos descubrir la mascara de esta demanda que
an hecho a su magestad, no a sido la causa della los sobornos que a abido, porque las
cathedras a juizio de la gente docta se an probeydo con justicia y en materia de dili-
gencias y negociación por lo que e visto puedo affirmar que no ay en el mundo gente
mas solicita, y desto supe harto quando les llebe la cathedra de hebreo (1) y agora por
lo que negocian y an negociado en esta ocassion se puede hechar bien de ver, aunque
como la verdad tiene mucha fuer9a les a valido poco y ahora les valdrá menos, de
manera que no a sido la causa de los sobornos sino el verse agora con dos cathedras
fuera de la de prima que la una se lee de diez a onze y la otra de quatro a cinco que
no son horas tan cómodas para tener oyentes y grangear amigos para la ocassion de
quando vaque la cathedra de prima y que veen que aunque leyeran a otras horas no
tienen en su orden suppuesto que con justicia pueda llevar cathedra a algún bonete
que esta en Salamanca (2) como es notorio y assi sienten el perder la cathedra de
prima que a tantos años an tenido, porque siempre a abido hombres mas doctos que
los que la competían con ellos y pues agora no los tienen razón es que tengan pacien-
cia y que si quieren algo sea por puros estudios y por fuerza de lanza como lo adqui-
rieron sus antepasados...»
Con este testimonio a la vista no se nos tratará de ligeros al afirmar en las cuar-
tillas anteriores que no eran los sobornos ni mucho menos el motivo de pedir los do-
minicos para sí una cátedra, sino el temor fundado de perderla una vez que falleciera
el P. Báñez, advirtiendo que semejantes al reproducido pudiéramos traer otros textos,
por los cuales se demuestra que en punto a negociar votos había pocos que aventaja-
sen a los hijos de Sto. Domingo. Y lo mismo que esta causal era solamente un pre-
texto para encubrir los fines interesados de su petición, lo era también la relajación de
la disciplina claustral que alegaban, pues si tan amantes eran de conservarla no se
hubieran empeñado en 1604 en las reñidísimas contiendas de las oposiciones a las cá-
tedras de Biblia y de Prima, perdiendo las primeras el P. Herrera en competencia con
el P. Antolínez y ganando las segundas el mismo P. Herrera al Mtro. Curiel.
Volviendo a los sucesos de fines del año 1598, ya dejamos indicado que la Univer-
sidad no accedió por mayoría de votos a la pretensión de los dominicos de fundar
para ellos solos una cátedra d- Prima de Teología. Tanta contrariedad les produjo
esta resolución, que arbitraron un medio para anular sus efectos y fué abandonar sus
clases los PP. Herrera y Ledesma, con el fin premeditado, no cabe la menor duda, de
atraer a su partido a los claustrales con quienes trabajaban para convencerlos de la
justicia de su petición, al mismo tiempo que elevaban memoriales al Consejo y a per-
sonajes de cuenta con el propósito de que influyeran cuanto ellos necesitaban para sa-
lir con su intento. En otros tiempos la Universidad les hubiera despedido terminante-
mente vacando sus cátedras, pero entonces no se hizo así y los PP. Herrera y Ledesma
siguieron sin leer tolerando aquel centro que las cátedras permaneciesen cerradas,
visto lo cual por los agustinos, que se creían con tanto dere;cho a regentar también
ellos solos una cátedra, determinaron dejar las que tenían los PP. Antolínez y Már-
quez, enviando éste su renuncia ala Universidad, como hemos visto. Pretendían con
(I) El Miro. Diego González Aguayo hizo oposición a la cátedra de hebreo con el P. Pedro de Falencia,
dominico, a quien se la llevó por 32 votos contra 2S en 9 de Febrero de 1593. Intervino también en las oposi-
ciones el canónigo Francisco Farfán, quien pidió aplazamiento de las mismas por estar enfermo, pero pare-
ce que no lo consiguió. El 13 de Febrero se presentó a un Claustro pleno el P. Dominico Francisco de Pedraaa
pidiendo a nombre del convento de San Esteban que se diese un partido de hebreo al P. Palencia en la Uni-
versidad, resolviendo ésta que se sobreseyese en el dicho negocio basta adelante. Debemos estos datos a
nuestro amigo D. Amallo Huartc.
(9) Alusión al Utro. Curi«l.
218 MÁRQUEZ
esto, a nuestro entender, obligar a aquel centro a que siguiera en su actitud con res-
pecto a los dominicos o caso de que por fin se decidiera a aceptar la propuesta de
éstos, a ellos también les concediera una cátedra semejante. Apuntamos estas ideas
por vía de indicación, pues en realidad no sabemos los móviles de la determinación
de los agustinos, y en los documentos reproducidos del P. Márquez, sólo se expresa
que renunciaba su cátedra porque en Capítulo se había acordado abandonar las pre-
tensiones universitarias que aUeraban la paz y tranquilidad délos religiosos (1). La
Universidad no aceptó la renuncia continuando el P. Márquez con su cátedra, así
como el P. Antolfnez, aunque de los libros de cuentas de aquellos años se deduce que
las leyeron en su mayor parte por sustitutos, lo cual prueba el disgusto qne les re ■
traía de leerlas personalmente o que no querían aparecer ante el claustro universita-
rio aprobando con su presencia las luchas que en aquellos días se sostenían por am
bos partidos. Vamos a publicar las notas de las faltas de cátedra de agustini/S y do-
minicos, según constan en los libros de cuentas de la Universidad, advirtiendo que
las multas de nullus legit significan que las cátedras no se leían ni por el catedráti-
co de oficio ni por sustituto, y las de media multa que se leían por sustituto y no por
el propietario.
Curso de 1598-99.
P. Báftez, fué multado en 22 lecciones de media multa.
P. Herrera, faé multado en 13 lecciones de media multa y en 61 de nullus legit.
P. Ledesma, fué multado en 34 lecciones de media multa y 54 de nullus legit.
P. Márquez, fué multado en 5.S lecciones de media multa y en 1 de nullus legit.
P. Antolínez, fué multado en 125 lecciones de media multa y en 3 de nullus
legit (2).
Curso de 1599-600.
P. Báñez^ no fué multado.
P, Herrera, no leyó su cátedra en todo el año.
P. Ledesma, id. id.
P. Márquez, fué multado en 108 lecciones de media multa (3).
P. Antolínez, fué multado en 152 lecciones de media multa y en 12 de nullus legit.
Curso de 1600-601.'
P. Báfiez, no fué multado porque los contadores le hubieron por enfermo.
PP. Herrera y Ledesma, no se leyeron sus cátedras en todo el año.
P. Antolínez, fué multado en 137 lecciones de media multa.
El P. Márquez no era ya catedrático por haber muerto el P. Guevara el 23 de
Agosto de 1600.
No existe él libro de cuentas del curso 1601-1602. En 15 de Diciembre de 1601 se po
(1) Pudiera llamar la atención cómo siendo una delerminación capitular, no comenzaba su cumplimien-
to por el mismo Provincial P. Antolínez y únicamente se vea al P. Márquez que en efecto la llevó adelante.
Quizá encontremos la explicación del distinto proceder de ambos en una nota de los RegiÉtros generalicios
donde leemos: «Ül Octobris, 1598. Prajcipit (P. Generalis) M. Augustino Antolínez, Provincial! Castellse ne re-
lioquat catiiedram.»—PAg. 788 de los extractos del P. Herrera.— Esto parece indicarnos que el P. Antolínez
acaso por el cargo que desempeñaba sin relación a las cuestiones que entonces comenzaron a agitarse,
propuso al P. General la renuncia de la cátedra y éste se lo prohibió por no encontrar inconveniente en el
Provincíalato para desempeñarla. De aquí que, pesando sobre el P. Antolínez el precepto del superior, aun-
que fuera dado por otro motivo, no creyera oportuno quebrantarle, obedeciendo a lo determinado por el Ca-
pitulo que estaba por debajo de la orden del P. General.
(2) Porque quiíá causará extrañeza ver figurar al P. .'antolínez con tantas faltas de clase, advertimos
al lector que estaba dispensado de leer por ser Provincial, según y en la forma que se expresa en la siguien-
te razón de una cédula real: «Al Rector de la Universidad de Salamanca para que dé licencia a fin de que lea
cuatro meses cada año por sustituto el Mtro. Fr. .■\gustin Antolínez, catedrático de Durando, nombrado Pro-
vincial de la Provincia de Castilla de la Orden de San Agustín, durante los cuales pueda visitar los conventos
de su Orden. En Madrid a 18 de Diciembre de 1598. Firmada por el Rey. «-Esperaba Arteaga, pág. 633 del
vol. I.— Sin embargo de CBta concesión regia, en virtud de la cual quizá se incluyan entre las faltas de clase
las correspondientes a esos cuatro meses, parece que el P. Antolfnez apenas si pisólas aulas salmantinas
durante tres años.
(3) Víase la nota que se pondrá más adelante.
MÁRQUEZ 219
sesionaron los PP. Herrera y Ledesma de los partidos que les dio la Universidad a
exigencias del Consejo, sobre lo cual puede verse el artículo del P. Cornejo, pag. 113
del vol. II, asi como en páginas anteriores la relación sucinta de aquellas cuestiones
desde el 21 de Diciembre de 1600 (1).
De las materias leídas por el P. Márquez o sus sustitutos mientras fué catedrático
de sustitución de Vísperas, he aquí algunas notas copiadas de los libros de visitas de
cátedras (2).
Marzo de 1597, leía el art. 7.» de la cuestión 88 de la 2.* 2.ae
Junio de id. Fr. Juan Marqués y Pedro Carrillo dijeron que iba en la cuestión 17
de Spe, de la 2.» 2.ae
Agosto de id. Leyendo Fr. Felipe de Aste, Maestro en su Orden. Declararon
Fr. Manuel de Guzmán y Fr. Bartolomé de la Puerta que va leyendo de Charitate.
Septiembre de id. Leía el mismo P. Aste la cuestión 23.
Diciembre de id. El Bachiller Juan Alonso Tejero, natural de Logrosán y el Br.
Martín de Ortiz, natural de Tafalla, dijeron que por San Lucas había comenzado el P,
Márquez la materia de Incarttatione.
Febrero de 1598, leía el art. 7 de la cuestión 2.*
Mayo de id. Va leyendo la cuestión 3.*, art. 6.
Julio de id. Leyendo Fr. Gabriel de Coca. Fr. Andrés Muñoz y Fr. Jerónimo de
Bracamonte, agustinos, dijeron que iba leyendo la cuestión 24 de Praedestinatione .
Agosto de id. Leyendo el Dr. Solado. Declararon Fr. Jerónimo de la Torre y Fr.
Baltasar de Vivar que leía la materia de Sacrificio Missae. (Esta declaración es la
misma que otra de la cátedra del P. Antolínez.)
Diciembre de id. Por San Lucas había comenzado a leer el P. Márquez de Gra-
tia Christi.
Marzo de 1599. Declararon Fr. Antonio de Sagramena, carmelita, y Fr. Gabriel
López, mínimo, que va leyendo la cuestión 12 de la 3.* Parte, art. 2.°, dubio primero.
Mayo de id. Francisco de Guzmán y Fr. Juan de los Inocentes declararon que
leía la cuestión 16.
Julio de fd. Leyendo un religioso agustino, el cual explicaba entonces la cues-
tión 18. •
Agosto de (d. Leyendo Fr Juan de San Agustín, agustino. Iba leyendo la cues-
tión 19.
Enero de 1600. Leía Fr. Luis Vela, el cual había comenzado por San Lucas la ma-
teria de Poenitencia.
Abril de id. Leía el mismo la cuestión 86, art. 3." de la 3.* Parte (3).
Quedó sin cátedra en Agosto, como se ha dicho, por muerte del propietario.
Cuando murió el P. Guevara, su cátedra de Vísperas, aunque se declaró vacante,
como era costumbre, fué provista por acuerdo del Claustro en el M. Juan Alonso Cu-
riel, único opositor que se presentó, tomando posesión de la misma el día 19 de Octu-
bre. Véase la nota segunda de la pág. 414, vol. III, donde tenemos añadida la siguiente
observación manuscrita en el ejemplar de nuestro uso: «El P. Pérez Goyena, en Rosón
y Fe, pág. 62 del número de Enero de 1918, dice del Mtro. Curiel qneganó la cátedra,
copiando la noticia del Cardenal González [Estudios religiosos, I, 217-218), y no hay
tal cosa; no hubo lucha; no hubo oposiciones (4); porque el único de los Agustinos que
(1) Hay que corregir algnna que otra falta de exactitud de aquella información en conformidad con lo
expuesto en el articulo del P. Guevara y con lo dich* hasta aqui en el presente del P. Márquez.
(2) Sobre la importancia de estas visitas de cátedra véase lo que apuntamos en el vol. III, pág. 467, y
por lo que hace al P. Márquez sabemos por ellas las materias leídas en aquellos afios.
(3) Durante este curso 1599 1600 fué cuando el P. Márquez faltó a tantas lecciones efecto acaso d su re-
nuncia presentada al Rector el día de San Lucas precisamente, leyendo el P. Vela más de la mitad de las
cátedras del año.
(4) Véase cómo se expresa también sobre este particular Esperabé Arteaga: <A la muerte del P. Gueva-
ra, sin votos de estudiantes, por ser único opositor, fué elegido el Mtro. Curiel catedrático de Vísperas de
Teología el 19 de Octubre de WO,>—fíistoria de ¡a Universidad de Salamanca, IJ, 475,
220 MÁRQUEZ
podía haber disputado la cátedra era el P. Antollnez, por ser muy nuevo entonces en
la Universidad el P. Márquez, y Curiel y Antolínez eran íntimos, y como Curiel lle-
vaba más años regentando cátedras y era por lo tanto, más meritorio, habiendo pre-
sentado, por otra parte, su candidatura única le favoreció la Universidad. De los Do-
minicos podían haber luchado los PP. Herrera y Ledesma, pero éstos, en aquellas
fechas, tenían abandonadas sus cátedras por el disgusto recibido de la Universidad
al negarles la cátedra de Prima que solicitaban exclusivamente para ellos.»
c) Oposiciones a la cátedra de Biblia.
No existe el proceso de estas oposiciones en el Archivo Universitario y únicamen-
te se sabe que se presentaron a las mismas los PP. Peraza, Márquez y Bernardo, los
cuales obtuvieron, el primero, 4-1 votos personales y 270 cursos y medio, el segundo,
44 votos y 252 cursos y medio, y el tercero, 43 votos y 265 cursos. Dicese al margen
del Registro de provisiones de cátedras que hubo pleito y le ganó el P. Peraza, con-
tra el P. Bernardo, suponemos, y tomó posesión de su cátedra el 2 de Diciembre
de 1600.
Sobre un incidente de estas oposiciones entre el P. Antolínez y el P. Bernardo,
publicó un estudio nuestro ilustrado amigo el Sr. Huarte en el Archivo Histórico
Hispano Agustiniano, vol. Vil, pág. 37, y de él resulta que el P. Antolínez fué
también opositor; hay motivos, sin embargo, para creer que se retiró dejando acaso
el lugar al P. Márquez, porque no se le menciona en el Registro de las provisiones
de cátedras. Sea lo que quiera por importarnos poco el esclarecimiento de este deta-
lle, lo principal que resalta del hecho de estas oposiciones es la contradicción de-
mostrada por los PP. Antolínez y Márquez entre su modo de pensar sobre las oposicio-
nes exteriorizado en la renuncia del segundo y el proceder observado por los dos
apenas se presentó la primera coyuntura de optar a la consecución de la cátedra de
Biblia. Esto viene a confirmar la suposición apuntada arriba de que los agustinos
siguieron únicamente el procedimiento de los dominicos, alegando las mismas causa-
les para renunciar las cátedras, a fin de obligar de ese modo a la Universidad a resis-
tirse no accediendo a la pretensión de los segundos. La falta de sinceridad en unos y
otros se ve demasiado clara, y esto nos proporciona un argumento más para calificar
sus actos de medida política, de la cual cada contendiente procuraba sacar el mejor
partido.
El P. Vidal no tuvo noticia de estas oposiciones y quizá con algún fundamento
en sus resultados y más que todo en las ilegalidades que debieron cometerse en las
mismas, dice que nuestro convento de Salamanca determinó en dos consultas renun-
ciar en adelante a las pretensiones a cátedras, atribuyendo totalmente aquel autor esa
resolución al deseo de nuestros Padres de evitar tantas ofensas como se cometían
contra Dios mientras duraban aquellas luchas. Sin embargo, para nosotros, algo de-
bió de influir en dicha resolución la pérdida de la cátedra por el P. Márquez. Las
consultas de referencia se celebraron en los días 3 y 4 de Diciembre de 1600, es decir,
que el día siguiente de haber tomado posesión de su cátedra de Biblia el P. Peraaa,
comenzaron los Padres de nuestro convento a discutir sobre la conveniencia de no
tomar parte en las oposiciones. He aquí cómo nos lo refiere el P. Vidal: «Habiéndose
conferido (el día 3) largamente sobre ello todos fueron de parecer, nemine discre-
pante, que al servicio de Dios N. S. convenía que la Casa no hiciese más oposición
en ninguna manera, por las muchas y grandes ofensas de Dios, que se atravesaban,
sin poderse separar de la pretensión en ninguna manera, si no fuese en caso que se
pretendiese sin ningún linaje de esperanza de buen suceso (1). Lo cual visto por N. P.
Provincial mandó que se tornase a conferir otra vez. Y luego Lunes adelante en la
(1) A cualquiera se le ocurrirá al leer esto lo descabellado de semejante resolución, pues a ningán fin
podia conducir presentarse a oposiciones no haDiendo esperanzas de la victoria, y es ridículo pensar que
solamente en este caso se facultara a los religiosos para tomar parte en aquellas contiendas. El P. Vidal no
debió de copiar exactamente el texto de la consalta. Véase lapáe. 4 del tomo II <le su obra.
MÁRQUEZ 22Í
noche (que se contaron 4 días de dicho mes) se tornaron segunda vez todos los dichos
Padres a juntar y tornaron a ser del mismo parecer, sin faltar alguno, confiriendo de
nuevo las causas, y pareciendo conforme a ellas ser forzosa la dicha determinación.
Y lo firmaron de sus nombres.— Fr. Agustín Antolínez, Provincial. Fr. Francisco
Cornejo. Fr.Juan Márquez. Fr. Luis Pérez. Fr. Felipe Palacios. Fr. Luis Vela. Fr.
Juan de San Agustín. Fr. Bartolomé Rodríguez. Fr. Luis Cabrera.»
A continuación nos cuenta el P. Vidal que el convento de San Esteban había de-
cretado también la misma renuncia, lo cual llegando a noticia del Rey, así como lo
determinado por los agustinos, fué causa de que se prohibiese en adelante la provi-
sión de las cátedras por votos de estudiantes. Esta resolución no fué tan inmediata,
como lo quiere suponer aquel historiador, el cual discurre sobre estos hechos de un
modo que podrá ennoblecerle, pero hay que confesar que de las cuestiones de aque-
llos años nada sabía por cuanto a ellas no hace alusión alguna.
d) Sobre el partido de Teología del P. Marquen.
Se ha indicado ya en la biografía de nuestro catedrático que con fecha 25 de Agos-
to de 1601 se propuso en Claustro pleno conceder dos partidos de Teología a los PP.
Herrera y Ledesma, y para que los agustinos quedaran compensados darles también
a estos otros dos partidos consistentes, el primero, en un aumento de sueldo al P. An-
tolínez en su cátedra de Durando, y el segundo, en la creación de una cátedra de Teo-
logía para el P. Márquez. Pero la propuesta sólo tuvo efecto inmediato con respecto a
los dominicos, y esto no debía de complacer a los agustinos que tanta parte habían
tenido en las cuestiones pasadas, porque en realidad los dominicos eran los ganancio-
sos, lo que exponía a los nuestros a hacer un papel desairado en la Universidad. Sin
embargo, como la propuesta había sido votada y estaba pendiente de cumplimiento,
alguno debió de interesarse por que se llevara a la práctica y aunque no existan pre-
cedentes de nuevos acuerdos claustrales, no hay duda que a solicitud de la Universidad
su procurador en Madrid, Juan del Castillo, hizo las gestiones debidas ante el Consejo
para que al P. Márquez se le cumpliera la promesa. Posible es que preste alguna
ayuda para ampliar esta información el siguiente párrafo de una carta del Conde Du-
que de Olivares, fechada en Madrid a 8 de Noviembre de 1627 y dirigida a la Univer-
sidad con motivo también de una cuestión semejante. Dice así: «El uno fué haberme
costado sumo trabajo y revencer con muchas diligencias el que se informase a su
Magestad que era hombre muy docto el P. Fr. Juan Márquez, que Dios tiene en el cie-
lo, que deseaba esta aprobación para pretender un partido, y con ser cosa tan sin
opinión que sus émulos mayores no la podian negar, hallara V. S. muchas contradic-
ciones y muchos votos contra esta proposición tan llana y per se nota» (1). Por este
párrafo podemos juzgar también que la oposición de los contradictores del partido del
P. Márquez, al discutirse nuevamente la oportunidad de la concesión, fué de alguna
más importancia que lo que aparece en la relación de los libros de Claustros, no obs-
tante dar lugar a muchas deducciones. poco favorables las razones alegadas por los
claustrales de la oposición. Veamos sumariamente lo ocurrido en la Universidad en
los trámites que se siguieron para la votación del partido hasta que el P. Márquez se
posesionó de la cátedra.
Con fecha 4 de Diciembre de 1603 se reunió el Pleno de la Universidad de Sala-
manca con el fin de hacer saber a todos los claustrales una provisión real que se leyó
en presencia de los cbngregados y dice así:
D. Phelipe por la gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, etc. etc. a
Vos el Rector y Claustro pleno del estudio universitario de la ciudad de Salamanca,
salud y gracia sepades que Juan del Castillo, en nombre de la dicha Vniversidad, nos
hifo relación que visto y entendido por ella la gran falta que había de Lectores de
Theologia, que os auiades juntado en vuestro Claustro Pleno y con acuerdo y pare-
cer del Doctor Caldas Visitador y Reformador de la dicha Vniversidad se auia trata-
(1) Fué leída la carta de referencia en Claustro de Comisarios de 30 de Noviembre de 1627,
222 MÁRQUEZ
do se diesen ciertas ayudas de costa al Maestro Márquez y a las demás personas ¿órt-
tenidas en un Instrumento signado de Escriuano de que ante los señores del nuestro
Consejóse hizo presentación y al maestro Ledesma de la orden de Sancto Domingo
se la auiamos confirmado y lo mismo hauiamos hecho al maestro Herrera de la dicha
Orden, y al P. Maestro Márquez de la Orden de Sant Agustin parque era de las per-
sonas mas eminentes en la dicha facultad que auia en esa dicha Vniversidad y que
estaua (uera della, se le diesen cincuenta mili marauedis en cada un año de partido
por que volviese a leer en esa dicha Vniuersidad, por lo qual y que era de mucha im-
portancia para el seruicio de Dios nuestro Señor y bien de la República el dicho
maestro Márquez leyese en esa dicha Vniversidad nos fue pedido y suplicado mandá-
semos confirmar el dicho partido y acuerdo y dar licencia para que pudiesedes dar el
partido de los dichos cincuenta mili marauedis en cada un año al dicho maestro mar-
quez o como la nuestra merced fuese lo qual visto por los del nuestro Consejo fue
acordado que deuiamos mandar dar esta nuestra carta para vos en la dicha razón y
nos tubismolo por bien por la cual vos mandamos que dentro de seis dias primeros si-
guientes de como os fuere notificada embieis ante los del nuestro Consejo relación
cierta y verdadera firmada de vuestros nombres en manera que haga fee de lo que
cerca de lo susodicho a pasado y pasa para que la mandemos ver y probeer lo que
conbenga y no fagades ende al sopeña de la nuestra merced y de diez mili marauedis
para la nuestra Cámara so la qual dicha pena mandamos a qualquier escriuano os la
notifique y dello de testimonio porque nos sepamos como se cumple nuestro manda-
to. Dada en Valladolid a veinte y siete dias del mes de nouiembre de mili y seiscien-
tos tres años.— El Conde de Miranda, etc. etc.
Recibida y aceptada por la Universidad esta real cédula con las ceremonias de
rúbrica, manifestó el Rector en breves palabras que su voto era que se enviase al
Consejo la relación pedida con toda verdad.
El P. Zumel, que hacía de Vicescolástico, expresó su parecer en la siguiente for-
ma: «El padre maestro gumel vicescolástico dixo que en la vniuersidad al presente
ay muchas cátedras proveydas en la facultad de theologia e que dos lectores tiene el
conbento de san agustin (1) y otros dos el conbento de san esteban por lo qual pareze
estar iguales. E que asi es muy diferente el estado de entonzes al de agora porque
entonzes no habia lectores en la dicha facultad e agora ay los dichos e otros mas de
los padres de la compañia e asi dize ser de voto que se responda a la dicha real pro-
visión habiendo relación entera de lo que entonces quando se señalaron los partidos
pasaba e de lo que al presente pasa. E se cometa a señores que ordenen la respuesta
conforme a como lo pide la provisión.»
El P. Ledesma, dominico, se adhirió al voto del anterior, lo misnio que el P. Bá-
ñez, el cual pidió se nombrasen comisarios desapasionados que informasen de la ver-
dad. El P. Herrera, dominico también, expuso en la misma forma su voto.
La mayor parte de los claustrales opinaron que al mismo tiempo que se facilitase
a Madrid la relación pedida se apoyase la petición de dar al P. Márquez el partido
por ser un hombre tan benemérito de la Universidad y tan eminente en la facultad
de Teología. Pero el empeño de que los agustinos y los dominicos contasen con igual
número de catedráticos, demostrado por los partidarios de los segundos, llevó a al-
gunos al extremo de pedir que si se concedía un Lector más a San Agustín se diera
también otro a San Esteban. He aquí cómo se expresó apoyando esta tendencia el
P. Mtro. Estrella, el cual «fué de voto que se de al maestro marquez el partido de los
cincuenta mili marauedis que se le dio en el Claustro del año passado de seiscientos y
(O Tenia dos catedráticos, efectivamente, el convento ds San Agustín que eran los PP. Antolínez y Cor-
nejo, pero tanto este votante , como otros que le siguieron , contaban solamente dos también en el convento
de San Esteban, los PP. Herrera y Ledesma, no mencionando para nada al P. B4ñez, que era el tercero, y
aunque éste no leyera entonces por sus enfermedades, no por esto dejaba de ser catedrático y de propiedad
precisamente. Lo extraño es que le descontaran a vista y paciencia de los contrarios, habiendo odido pedir
<atos para equipararse, un propietario tambiín.
MARQUE2 223
uno y se responda a la f?eal probision con toda entereza y que es justo que haya igual-
dad en las Religiones y asi conbendria se diese otro salario y partido al p.e m.» Fr.
Juan despila (1) para que haya tres lectores en santisteban y tres en San Agustín y que
la relación vaya verdadera y esto dixo ser su voto y parecer>.
La resolución final del Claustro fué la expresada en estos términos: «E hauiendo
acabado de votar todos en la forma dicha el dicho señor Rector nombro por Comisa-
rios para que respondan a la Real probision e que hagan relación entera y verdadera
de todo a los señores Doctores Juan de León y gabriel henrriquez los quales hagan
la dicha Relación del estado pasado y del presente conforme a lo que pide la Reaj
probision...»
Sobre el informe que dieron los comisionados León y Enríquez puede juzgarse
del resultado final del negocio, según le vemos en el pleno de 19 de Enero de 1604.
Leída la cédula convocatoria, como se acostumbraba, «el dicho P. Mtro. fr. Juan mar-
quez que estaua presente por muchas razones que alli de palabra dixo agradeciendo
mucho a la Vniversidad la merced que se le hauia hecho y la voluntad con que le ha-
uian tratado y que no hauia hecho hasta agora este particular como era obligado a ha-
uerlo hecho antes por causa que el correo ubo de yr a Valencia a hauer de firmar la
cédula de su Magestad e por otras muchas causas y razones que alli de palabra dixo
en descargo de no hauer dado antes las gracias.»
El Rector respondió brevemente al P. Márquez en nombre de la Universidad
aceptando sus muestras de reconocimiento; luego el P. Márquez presentó la nueva
cédula real que dice así:
«Por quanto por parte de Vos el Rector y Claustro del estudio de la Universidad
de la ciudad de Salamanca nos a sido hecha relación que auiades visto y entendido la
gran falta que auia de Lectores de Theologia y que os hauiades juntado en vuestro
Claustro pleno y con acuerdo y parecer del Dr. Caldas Visitador y Reformador desa
dicha Vniuersidad auiades tratado se diesen ciertas ayudas de costa al Maestro Már-
quez y a otras personas y que al maestro ledesma de la Orden de Sto. Domingo se la
hauiamos confirmado y lo mesmo auiamos hecho al m.° herrera de la dicha Orden y
al p.« maestro marquez de la Orden de Sant Agustín porque era de las personas
mas eminentes en la dicha facultad que auia en esa dicha Vniuersidad y que estaua
fuera de ella, y que fuesen cincuenta mili mrs. en cada un año de partido por que vol-
biese a leer en esa Vniuersidad por lo qual y que era de mucha inportancia para el
seruicio de Dios nuestro Señor y bien de la República que el dicho maestro marquez
leyese en esa dicha Vniuersidad nos fue pedido y supplicado os mandásemos confirmar
el dicho acuerdo y daros licencia y facultad para que pudiesedes dar el partido de los
dichos cincuenta mili mrs. en cada un año al dicho Maestro Marquez o como la nuestra
merced fuese lo qual visto por los del nuestro Consejo y cierta relación que por nues-
tro mandado ante ellos embiastes, fue acordado que deuiamos mandar dar esta nues-
tra cédula para vos en la dicha razón y nos tubimoslo por bien. Por la qual vos da-
mos licencia y facultad para que por tiempo de quatro años primeros siguientes que
corran y se cuenten desde el dia de la data della en adelante podáis dar y deis en
cada uno dellos al dicho Mtro. Marquez de los propios y rentas de essa dicha Vniuer-
sidad los dichos cincuenta mili mrs. de ayuda de costa por leer la dicha theologia lo
qual podáis hacer sin caer ni incurrir por ello en pena alguna y mandamos a la perso-
na que tomare las cuentas de las rentas de la dicha Vniuersidad reciua y pase en ellas
los dichos cincuenta mili marauedis que ansi diesedes en cada un año en virtud de
esta nuestra cédula con ella y libramiento vuestro y carta de pago del dicho m.° Mar-
quez o de la persona que en su nombre los reciuiere sin otro recaudo alguno y cum-
plidos los dichos quatro años no daréis mas la dicha ayuda de costa sin tener de nos
(1) Este P. Juan de Espila, dominico, pidió al Claustro de Diputados de 13 de Abril de 1604 200 ducados
prestados para graduarse de Licenciado. Figuró muy poco en la Universidad, donde sólo desempeñó una
catedrilla.
224 MÁRQUEZ
licencia para ello... Fecha en Valencia a postrero dia del mes de Deciembre de mili
y seiscientos y tres años.— Yo el Rey.=Por mandado del Rey nuestro Señor.— Juan
de amezqueta...» (1).
Recibió la Universidad esta disposición regia sin contradicción alguna comisio-
nando al Rector para que señalase al P. Márquez hora, general y materia, lo cual se
encuentra resuelto en el siguiente párrafo que va a continuación del relato del
Claustro
«tn Salamanca Viernes veinte y tres dias del mes de henero de mili y seiscientos
y quatro años el Sr- D. gaspar de guzman Ror. de la Vniuersidad de Salamanca dixo
que en cumplimiento de la comisión a su md. dada por el Claustro Pleno próximo
passado para señalar hora lectura y general al P.« m-° fr. Juan marquez, de la Orden
de Sant Agustín señalaba y señalo, la ora que tiene señalada que es de diez a onze y la
lectura la materia de legibus y el general el que esta entre el general de música de
escuelas menores y el de lógica en el qual se solía leer gramática y assi lo acordó,
probeyo y determino y lo firmo.— Sánchez, n.° y se."» {hay una rúbrica).
Con respecto a la hora ya había dicho el Rector el final del Claustro anterior que
sería «de diez a once en inbíerno y de nueue a diez en verano». Según el libro de
cuentas, comenzó el P. Márquez a leer su cátedra en 28 de Enero, regentándola hasta
Febrero de 1607 en que obtuvo la de Vísperas de Teología, como luego veremos.
Por la breve exposición de lo ocurrido con motivo de la concesión del partido al
P. Márquez se puede juzgar de la animosidad que todavía los dominicos conservaban
con respecto a todo lo que pudiera favorecer a los agustinos, no obstante haber
conseguido por entonces llenar sus aspiraciones con las cátedras regentadas por los
PP. Ledesma y Herrera, dotadas con tan pingües salarios.
e) Oposiciones a la cátedra de Vísperas de Teología.
El expediente de la provisión de esta cátedra se conserva en el Archivo Universi-
tario. Es un mamotreto muy abultado cuyo título escrito en la cubierta reza así:
Processo déla Catr."- d'j Vísperas de Sta. Theologia que era del M.° y Canónigo
D. Juan Al." de Curiel por ascenso que hi(:o a la de Prima de Theologia y se pro-
beyo al Padre maestro fr. Juan marquez de la ordett de San agustin dia de Santa
Águeda cinco de hebrero del año del Señor 1607 años.
Consta de 139 hs. numeradas y 11 al final sin numerar, pero que debieran seguir la
numeración de las primeras. Daremos brevemente una descripción del contenido del
mamotreto.
Fol. 1. Claustro de Consiliarios de 14 de Diciembre de 1606 declarando vacante
la cátedra de Vísperas de Teología por ascenso a la de Prima de D. Juan Alonso Cu-
riel que la poseía, y publicación en escuelas de la vacante en la forma acostumbrada
con la fijación del edicto en los lugares públicos de rúbrica.
Fol. 1 v. Oposición del P. Márquez o sea presentación de su candidatura para las
oposiciones, 8 de Enero de 1607. Oposición del P. Luis Bernardo el día 10.
Fol. 2. Escrito del P. Luis de la Fuente, agustino y procurador del P. Márquez,
poniendo excepción al P. Bernardo por haber estado en casa de Curiel y en varios
colegios y monasterios donde había votos, lo cual le inhabilitaba, según los estatutos
universitarios, para oponerse a la cátedra. Presentado el día 10. Sigue la notificación
al P. Bernardo quien dice responderá a lo alegado contra él. •
Fol. 3. Poder del P. Márquez al P. Luis de la Fuente, procurador general de la
Orden, otorgándole todas las facultades necesarias para representarle en los litigios
que pudiera suscitar la presente oposición lO de Enero de 1607. Presentación de dicho
poder el día 11.
Fol. 4. Declaraciones de testigos probando la excepción dirigida contra el P.
Bernardo.
Fol. 5. Pedimento del P. Luis de la Fuente en que exige la declaración jurada
(1) BsperKbí Arteaga trae razón de esta cédula real en el tomo I, páf. 654 de su Hiiloria.
MÁRQUEZ 225
del P- Bernardo de haber estado en la casa de Curiel y los conventos y colegios aludi-
dos. 11 de Enero. Notificación del escrito anterior al P. Bernardo y declaración de éste.
Fol. 6. Licencia del Rector de la Universidad a favor del P. Bernardo para que
pueda salir de su colegio e ir a negocios de su Orden, con tal de no hablar a los votan-
tes sobre las oposiciones. 15 de Enero.
Fol. 7. Respuesta del P. Bernardo a la excepción puesta contra él, diciendo que
si había entrado en casa de Curiel y en varios colegios y monasterios lo había hecho
con licencia del Rector, y por consiguiente se había de considerar por de ningún valor
dicha excepción Fué presentada el día 12 de Enero.
Fol. 8. Réplica del P. Luis de la Fuente alegando la declaración del P. Bernardo
y los documentos reseñados, según los cuales se prueba lo que se pretendía, esto es, la
inhabilidad para oponerse, y por lo mismo el Rector en conformidad con los estatutos
debe declararle inhábil. Se presentó este escrito en 12 de Enero.
Fol. 9. Otro pedimento áelPAa. Fuente interesando al Rector la inmediata de-
claración de inhabilidad del P. Bernardo. 13 de Enero.
Fol. 9 v. Auto determinando en vista de que se había cumplido el término de la
vacatura de la cátedra, tomar puntos el día siguiente sin perjuicio de la excepción de
inhabilidad opuesta contra el P. Bernardo. Sigue la notificación a las partes. 13 de
Enero.
Fol. 10. Pedimento del P. Bernardo de Orozco, procurador del P. Luis Bernardo,
suplicando se le permita ver el proceso de la cátedra de Prima ganada por el P. He
rrera. 13 de Enero.
Fol. 11. Carta de poder del P. Bernardo nombrando a varios religiosos de su con-
vento para que le representen en todo lo concerniente a las oposiciones. 13 de Enero.
Fol. 11 V. El P Orozco acusa recibo del proceso de la cátedra de Prima por él
pedido. 14 de Enero.
Fol. 12. Asignación de puntos al P. Bernardo. 14 de Enero.
Sobre la excepción contra el P. Bernardo acordó el Claustro de Consiliarios
nombrar asesor a D. Diego del Corral, para que informados por éste se pudiese re-
solver el incidente. A continuación se determinó desechar la dicha excepción. 14 de
Enero.
Fol. 13. Asignación de puntos al P. Márquez. Escogió para leer de oposición la
distinción 13 del libro II de las Sentencias, siendo testigos el P. Antolínez y el Pa-
dre Ponce de León.
Citación para tomar votos. 16 de Enero. ♦
Claustro de Consiliarios de 17 de Enero sobt;e los votos.
Nombramiento por ambas partes del asesor Bergas. 17 de Enero.
Fol. 14. Pedimento de Juan Martínez de Aduza en que solicita se declare por
no parte al P. Luis de la Fuente y se declare inhábil al P. Márquez, por haber fal-
tado al estatuto. 17 de Enero.
Fol. 15. Escrito de Martínez de Aduza sobre los votos de San Agustín. 17 de
Enero.
Nombramiento de otro asesor. Recusación del P. la Fuente del Dr. Diego del
Corral por asesor. Nombramiento del P. Márquez del licenciado D. Gabriel Panla-
gua por asesor.
Fol. 16 Nombramiento de otros asesores y juramento de los mismos. 17 de
Enero.
Fol. 17. Escrito del P. Luis de la Fuente apelando del auto en que se declaró
hábil para oponerse al P. Luis Bernardo. 17 de Enero.
Fol. 18. Respuesta del P. Márquez a la excepción opuesta contra él. El Padre
Luis de la Fuente era procurador del convento de San Agustín y a nombre de éste
pleiteaba entonces contra los Duques de Béjar y Marqués de Villamanrique, y con-
tra los vecinos de Sando y Santa María de Sando, y en ningún tribunal se había
dudado de sus facultades legales para esos negocios, así como tampoco se le había
16
226 Márquez
puesto excepción en otras oposiciones a cátedras en que había actuado de procura-
dor. Por todo lo cual debía admitirse al P. la Fuente como legítimo representante
del P. Márquez en la presente contienda. Se puso la causa a prueba con las decla-
raciones de los testigos correspondientes, autos y demás. 18 de Knero. El Padre
Bernardo desiste de las excepciones puestas contra el P. Márquez y el P. la
Fuente.
Fol. 23. Pedimento del P. Márquez para que se le conceda prorrogación del tér-
mino de prueba a fin de demostrar que el P. la Fuente era su legítimo representan-
te. 18 de Enero.
Fol. 24. Pedimento del P. Márquez recusando al Vicerrector de la Universidad
por haber sido nula su elección. 18 de Enero. Luego se apartó el P. Márquez de
dicha excepción.
Fol. 27. Escrito del P. Bernardo en que pretende probar que el P. Luis de la
Fuente había sido llamado a Salamanca durante la vacatura de la cátedra de Víspe-
ras para dirigir los trabajos de oposición del P. Márquez y negociar votos, lo cual,
dice, era contra el estatuto. Por lo tanto, como suponía complicado en la venida del
P. la Fuente al P. Márquez, pedía también que éste fuera declarado inhábil para la
oposición. 18 de Enero.
Fol. 29. Interrogatorio presentado por el P. Luis Bernardo, por el que habían
de declarar los testigos sobre los extremos expresados en el escrito anterior. Des-
pués de las diligencias hechas al efecto por el Rector, el P. Bernardo desistió de
esta excepción, como se ha dicho más atrás.
Fol. 31. En este folio comienza el extenso e inacabable proceso de las excepcio-
nes de los votantes que, como en otros de su clase, es el que ocupa la mayor parte
del mamotreto. Actúa también de procurador del P. Márquez el P. Blas Pantoja, por
ser procurador general de San Agustín. Hay mezcladas algunas piezas pertenecien-
tes d las excepciones de que se ha hecho mérito y de fechas posteriores, no obstante
los testimonios respectivos de desistir de ellas los interesados.
El día 5 de Febrero se regularon los votos resultando a favor del P. Márquez
171 votos personales, que reducidos a cursos y calidades hicieron 874 cursos, y el
M. Fr. Luis Bernardo 168 votos personales, los cuales montaron reducidos a cursos y
calidades 752 cursos, por lo que el primero tuvo sobre el segundo un exceso de
122 cursos. Visto, por lo tanto, el presente proceso de la cátedra de Vísperas de
Teología por el Rector y Consiliarios pronunciaron la siguiente sentencia.
'Hallamos atentos los autos y méritos deste processo que deuemos de declarar
y declaramos la intención del dicho Padre Maestro Fr. Juan Márquez por bien y cum-
plidamente probada y por tal la pronunciamos y declaramos por quanto excedió al
otro su oppositor en votos personales y en cursos y en calidades por lo qual le ha-
cemos titulo, probision collación y canónica institución de la dicha Catreda de
Vísperas de Theologia por todos los dias y años de su vida por imposición de un bo-
nete que le fue puesto sobre su caneza. Mandamos al Mayordomo que es o fuere de
la Universidad le acuda con los marauedis a la dicha Catreda pertenecientes y al
bedel y escriuano le den la posesión conforme a los estatutos desta V^niversidad y
por esta nuestra sentencia juzgando asi lo pronunciamos y mandamos y lo firma-
mos de nuestros nombres...» (Siguen las firmas.)
El día siguiente, 6 de Febrero, a las cuatro de la tarde tomó posesión de la cáte-
dra en la torma acostumbrada, siendo testigos los FP. Antolínez, Cornejo y Ponce
de León, el Canónigo D. Jerónimo de Chirivoga y D. Bernardo de Rojas.
A estos autos sigue en el proceso la tasa de los derechos correspondientes a
cada uno de los que intervinieron. ,
Real cédula de 16 de Enero librada por la apelación a la Chancillería de Valla-
dolid del P. Márquez contra el tribunal de oposiciones que no declaró inhábil al
P. Luis Bernardo para oponerse a la cátedra, siendo así que abiertamente había
violado los estatutos yendo a casa del Mtro. Curiel y a varios colegios y conventos.
MÁRQUEZ ^
Se ordena que el proceso fuera enviado a la Chancillaría, lo cual suponemos que
no tendría lugar por haber perdido al fin la cátedra el P. Bernardo.
Últimamente, en la hoja final del mamotreto se halla una protesta de Fr. Nibar-
do Lorenzo, el cual, a nombre del convento de Ntra. Señora de Loreto de la Orden
de San Bernardo, acusa al P. Luis Bernado de haber celebrado un concierto con el
convento de San Agustín sobre el número de votos que habían de sufragar en las
votaciones (1), sin hacer sabedores a los Consiliarios del dicho concierto. Luego pro-
testa también del agravio inferido al convento de Loreto por el P. Bernardo, apar-
tándose o desistiendo de la excepción puesta a].P. Márquez de supuesta inhabilidad
para oponerse por aquello del P. Luis de la Fuente, de ejercer de procurador ha-
biendo llegado a Salamanca en tiempo de la vacatura de la cátedra. Pide, además,,
el exponente no se cumpla la sentencia de dar posesión de la cátedra al P. Mar-'
quez, mientras no se haga justicia a su convento, perjudicado por el proceder del
P. Bernardo, sobre lo cual no sabemos qué pensar viendo cómo le acusan sus her-
manos. Aun hay más: el P. Bernardo o Bernaldo era entonces Abad de San Ber-
nardo, es decir, Superior de los cistercienses de Salamanca.
En el tomo III, pág. 464, hicimos observar que ninguna de las Corporaciones re-
ligiosas que figuraban durante el siglo XVI en la Universidad de Salamanca, podía
gloriarse de tener, como la agustiniana, cuatro catedráticos a la vez, como
fué cuando allí lo eran los PP. Guevara y Aragón, Fr. Luis de León y el P. Mendo-
za, los tres primeros de propiedad y el cuarto de la cuatrienal de Escoto. La repre-
sentación de los Agustinos en la Escuela tomó aún más incremento en la primera
mitad del siglo XVII, llegando en una época a tener cinco cátedras, como con justí-
sima razón de ello hacía mérito el P. Montalvo en un memorial. Esas cátedras eran
las de Prima, Vísperas, Filosofía moral, Sto. Tomás y Escoto, regentadas respecti-
vamente por los PP. Antolínez, Márquez, Cornejo, Ponce de León y Domínguez,
los tres primeros de propiedad también (2). De suerte que podemos decir que la en-
señanza oficial de la Teología en la Universidad estaba casi totalmente vinculada
en la Orden agustiniana, y lo estuvo durante aquel período en que tocaba mucha
parte al siglo anterior por haberse formado algunos de los catedráticos en las lu-
chas y contiendas memorables por la enseñanza de los agustinos y dominicos, li-
brándose la última batalla entre unos y otros ya entrado el siglo XVII, en las oposi-
ciones a la cátedra de Biblia ganada por el P. Antolínez en 1604. Debemos repetir;
por consiguiente, que a nuestra Orden nadie puede despojar de esa gloria que por
tanto tiempo la hizo digna de figurar entre las más dignas de estimación en el mun-
do intelectual, y hoy al recordar los nombres de aquellos hijos esclarecidos de tai
madre que supieron honrarla con sus talentos y trabajos literarios, nos incumbe el
deber de dedicarles el justo homenaje de nuestra admiración y respeto.
18. Nota sobre el nombramiento de Predicador del P. Márquez.
El P. Herrera dice que el P. Márquez fué nombrado Predicador de S. M. en 1616,
como se ha visto en la biografía, pero es lo más probable lo fuera el año siguiente,
puesto que en 1619 no llevaba predicadas en la Real Capilla más que dos cuaresmas,
la de este año y la de 1618. Para venir a Madrid a predicar esta última se le dispen-
só de leer su cátedra en la Universidad, coníoime a lo ordenado por el Rey en la
siguiente cédula, que dice así:
(1) Votaron los siguientes estudiantes agustinos:
Fr. Miguel de Medrano.— Fr. Anastasio Martínez.— Fr. Juan de S. Guillermo.— Fr. Pedro de Velasco.—
Fr. Francisco de Salas.— Fr. Francisco de Valdés.-Fr. Antonio Portes.— Fr.Gregorio de A.inef (Daineff). -
Fr. Francisco de Villagutierre.— Fr. Antonio de Valdivieso. — Fr. Jerónimo de Tevar.-Fr. Diego de Aya
la.— Fr. Luis de Sepúl veda.— Fr. Pedro de Monroy. — Fr. Pedro (Manrique) de Novia. — Fr. Agustín Sán-
chez.—Fr. Huberto Maric.—Fr. Garda Citisnes.-Fr. Nicolás Serabo.-Fr. Tomás de las Peflas.—Fr. Ni-
colás Calderón. -Fr. Cándido de León.- Fr. Diego Glmíneí.— Fr Julián Iturriaga.— Fr. Valeriano Ochan,
dianc— Fr. Pedro Suárez.
Aun hay dos votantes más en la lista, cuyos apellidos no se pueden descifrar.
(2) P. Vidal, pág. 59 del tomo II.
228 MÁRQUEZ
«Por la presente como patrón que soy de la vniuersidad de Salamanca doy li-
(jenQÍa al maestro fray Joan Márquez, mi predicador, cathedratico de vísperas de
theologia de la dicha vniuersidad para que pueda venir la quaresma de este aflo de
mil y seiscientos y diez y ocho a predicar en mi capilla, y mando que constando por
gertificagion del muy reuerendo en Ctiristo padre patriarcha de las indias, de mi
consejo, mi capellán y limosnero mayor, que a asistido en mi corte para el dicho
efecto sea auido y tenido por presente en su cathedra, y se le acuda con el estipen-
dio della como si actualmente la leyera y regentara por su persona, quedando en su
lug'ar otra que lo haga a satisfagion de la dicha vniuersidad, nombrada en la forma
que en semexantes casos se acostumbra que yo lo tengo assi por bien, sin embargo
de lo dispuesto por el capitulo quarto del titulo quarenta y glnco de la reformación
de la dicha vniuersidad confirmada por el Rey, mi señor, que esta en el cielo, y todo
lo demás que en contrario aya con lo qual para en quanto a esto y por esta vez dis-
penso. Fecha en Madrid a doce de Hebrero de mil y seiscientos y diez y ocho años.—
Yo el Rey.— Por mandado del Rey nuestro señor, Jorge de Touar (1).
Parece que por su oficio no tenía obligación de predicar más que cierto número
de sermones durante la cuaresma en la Capilla Real. Como a su título de Predica-
dor añadía el Rey la promesa de la jubilación, a los dos o tres años, de la cátedra de
Vísperas o del oficio de Predicador, el P. Márquez trabajó por conseguir una de
ellas, como lo veremos en el siguiente número, donde se consignan pormenores in-
teresantes para su biografía.
19. Sobre la jubilación del P. Marques.
Pidió la jubilación de su cátedra el P. Márquez en 1618 por llevar leídos doce
años de catedrático de propiedad, cuatro de la sustitución de Vísperas de Teología y
cuatro de cátedra de partido. Pedia la jubilación para así cumplir mejor con el oficio
de predicador de S. M. El informe que dio la Universidad era que podía concederse
la jubilación,, no obstante faltar ocho años todavía al P. Márquez, porque se había de
anteponer el servicio de S. M. al de la Universidad, y porque la Real Capilla debía
estar bien servida. Además, el P. Márquez estaba casi siempre ocupado en las cau-
sas de la fe que le encomendaba el Consejo de la Inquisición. Pero no obstante ha-
berse vencido la mayor dificultad para conseguirlo, cual era la de que la Universi-
dad informase favorablemente, se interpuso el convento de Salamanca con un me-
morial en que pedía continuase el P. Márquez con su cátedra, y en vista de las ra-
zones alegadas en dicho memorial, aunque no se mencionan (2), la consulta de la
Cámara de Castilla aconsejó al Rey que no accediese a lo pedido por el P. Márquez
dispensándole solamente, como una gracia, de venir a la corte por dos años. El Rey
resolvió que quedaba dispensado de predicar durante lo que restaba del año y que
para el siguiente vería lo que mejor pareciese. No debió de volver a instar nuestro
catedrático por gozar del privilegio de la jubilación, porque de haber trabajado
después algo en ese sentido, suponemos que no le hubiera sido difícil llegar al fin
deseado.
Los papeles concernientes a este asunto se conservan, aunque incompletos, en
el Archivo Histórico Nacional, ^'sfarfo, Consultas del Consejo de Castilla, año 1619,
núm. 54, y ya los publicó Pérez Pastor en su Bibliografía Madrileña, III, págs. 282-
284, no obstante lo cual nos ha parecido bien reproducirlos por las noticias que en
ellos se encuentran.
(1) Trae esta cédula Bsperabé Arteaga en su Historia, vol. I, pág. 707. Con fecha 4 de Junio del mismo
año 1618 dio poder el P. Márquez para ccobrar lo que hubiere procedido y procediere de aquí adelante de
los gajes que S. M. me hace merced como tal predicador,» al P. Lucas de Larinaga.— Protocolo de Felipe
Sierra, 1617 y 1618, fol. 212. — Véase reproducida esta nota en Pérez Pastor, Bibliografía Madrileña. III,
pig. 284.
(2) La oposición de los Padres del convento salmantino a que el P. Márquez jubilase en su cátedra, nos
da motivo para sospechar que de ellos procedió la propuesta para hacerle Prior de dicho convento en 1619,
obligándole así más a que residiese en Salamanca y no abandonase au cátedra.
MÁRQUEZ 229
1) «Señor. En el Claustro pleno que se congregó a los veinte y siete de Junio
de mil y seiscientos y diez y ocho años se leyó una Cédula Real de V. Magestad del
tenor siguiente:
»E1 Rey. Venerable Rector, Maestrescuela^ Diputados y Consiliarios del Estu-
dio y Universidad de la ciudad de Salamanca. Por parte del Maestro Fr. Juan Már-
quez de la Orden de San Agustín, nuestro Predicador y Cathedratico de Vísperas
de Theologia desa Universidad nos ha sido hecha relación que para poder acudir
bien a nuestro servicio en el officio de tal predicador convendría exonerarle de la
obligación de la lectura de la dicha cathedra, con que se excusarían las descomodi-
dades y peligros que hay en venir cada año a nuestra Corte por el tiempo de la Qua-
resma, y que asimismo lo desea el Consejo de la Gene'-al Inquisición por poderse
servir del mas cómodamente en la calificación de las cosas de la fe; y que renun-
ciando dicha cathedra le seria forzoso suplicarnos le hiciésemos merced en re-
compensa de sv valor como tan necesario para su sustento y que esto se podría es-
cusar mandándole jubilar en ella como se ha hecho con otros atento a que há que
lee dicha cathedra en propiedad cerca de doce años, que se cumplirán en las vaca-
ciones del presente, y demás dellos ha leydo la sustitución della quatro años y otros
quatro un partido que le dio esa dicha Universidad, que todos veynte años fuimos
servido de confirmárselos en lectura en cathedras salariadas, suplicándonos le hi-
ciésemos merced de suplirle lo que le falta conforme a los estatutos de esa Univer-
sidad para jubilarle en la dicha cathedra, mandando a esa dicha Universidad le ju-
bile y que nos le hayamos por jubilado para que mejor pueda acudir a nuestro ser-
vicio o como la nuestra merced fuese: y porque queremos saber quantos años ha de
haber leydo un cathedratico conforme a los estatutos de esa Universidad para jubi-
larle, y los que eFdícho Fray Juan Márquez ha leydo y regentado las cathedras que
refiere y los que le faltan para poder ser jubilado, y si de mandárselos suplir por
las causas que representa se seguiría algún inconveniente, y si se han conseguido
semejantes suplementos y a quien, y si en el dicho fray Juan Márquez militan las
mismas causas que en aquellos, os mandamos nos enviéis relación de todo con
vuestro parecer firmada de vuestros nombres, cerrada y sellada, dirigida a Thomas
de Ángulo, nuestro secretario de la Cámara y Estado de Castilla, para que vista
proveamos lo que convenga. Fecha en Madrid a quince de Junio de mil y seiscien-
tos y diez y ocho años. = Yo el Rey.— Por mandado del Rey nuestro Señor Thomas
de Ángulo.»
«Cumpliendo con lo que V. Magestad manda decimos que conforme a los esta-
tutos y constituciones desta Universidad para jubilar un cathedratico ha de haber
leydo veinte años en cathedra de propiedad, y él Maestro fray Juan Márquez ha
leydo y regentado el partido y substitución de la Cathedra de Vísperas de Theolo-
gia ocho años y dicha cathedra en propiedad doce, que se cumplen en las vacacio-
nes Ueste y para jubilarle por el derecho ordinario le faltan ocho años en la dicha
cathedra o otra de propiedad, y de mandárselos V. Magestad suplir por las causas
que ha representado, nos parece que, siendo V. Magestad servido de hacerle la
merced que pide, no se seguirá inconveniente por ser de tanta importancia para el
bien general poder acudir al servicio de V. Magestad en el pulpito de su Real Capi-
lla y al de vuestro Consejo de la Santa y General Inquisición en la calificación de
las causas de la fe: y en quanto a haberse concedido semejantes suplementos a
otros decimos que el año pasado fue V. Magestad servido de concederle al Maestro
fray Pedro de Herrera, de la Orden de Santo Domingo, cathedratico de Prima de
Theologia en esta Universidad: y las causas que en el dicho Maestro fray Juan Már-
quez concurren para que se le haga la misma merced, nos parecen aun mayores, y
asi se le podrá hacer conque el tiempo que le falta para jubilar, conforme a los es-
tatutos, pague el dicho Maestro fray Juan Márquez enteramente al substituto en
quien se proveyere la substitución de la dicha Cathedra, y cumplido el dicho tiempo
pague lo que le tocare conforme a los estatutos,
230 MÁRQUEZ
«Esto es lo que acerca de lo sobredicho ha pasado y pasa y nuestro parecer.
Nuestro Seflor guarde la catholica persona de V. Magestad para bien destos sus
Reynos. De nuestro Claustro de Salamanca 28 de Junio de lbl8 años.=Don Juan
Francisco Pacheco. Rector. =Doctor Antonio Pichardo Vinuesa.=Maestro Andrés
de León.— Por acuerdo de la Universidad de Salamanca Antonio Ruano de Medra-
no, a 20 de Agosto de 1618.»
2) «La información de la Universidad, que ha sido buena, envió a poder de t.
m. fiado en que me la ha de hacer en lo que falta como lo que se ha tratado hasta
aqui. Suplico a v. m. se sirva de estar advertido para introducirla en la sazón que
al señor Presidente pareciese mas a proposito y de mantenerme en su buena gracia
y ocuparme en lo que me hallare bueno para su servicio, que será de sran estima
para mi.
»Guarde Nuestro Señor a v. m. en el suyo lo que deseo. -Salamanca y Junio
30 de 1618.=Fr. Joan Márquez.
»Alpie: Sr. Secretario Thomas de Ángulo.»
3) Memorial del Convento de San Agustín de Salamanca:
Señor. V. Magestad hizo merced a la Orden de San Agustin de hacer su predi-
cador al Maestro Fr. Juan Márquez, declarando no quena dejase de leer la cathe-
dra de Vísperas desta Universidad de Salamanca. Ahora con dos quaresmas que
ha ido a predicar a V. Magestad en que ha predicado ocho sermones, trata de que
V. Magestad le jubile y de no leer mas en la dicha Universidad con lo cual se le si-
gue un gran daño faltándole un ingenio como el suyo en ella, fuera de que la Orden
de San Agustin ha gastado con él mas de ocho mil ducados en ponelle en aquella
cathedra, y desde que V. Magestad le hizo esta merced la tira y la goza fuera del
sueldo que V. Magestad le da.
«Suplicamos a V. Magestad se sirva de no permitir deje la dicha cathedra, pues
V. Magestad no le ha menester mas de para hs quaresmas, que en ello la Universi-
dad y Orden recibirán muy gran merced, y será proveer de justicia». -(A 20 de
Agosto de 1618.)
4) »Señor: El Maestro Fr. Juan Márquez, Predicador de V. Magestad y Cathe-
dratico de Vísperas de la Universidad de Salamanca, dice que V. Magestad le hizo
merced del oficio de tal predicador debajo de presupuesto de que habia de serrir
juntamente con él la dicha cathedra dos o tres años y no mas, y porque estos son ya
cumplidos y él se halla oprimido con las obligaciones y estudios doblados y sin
fuerza para servir a V. Magestad como deseara, porque qualquiera de las dos ocu-
paciones, pide un hombre enteramente, y porque las descomodidades de los cami-
nos que hace a esta corte por lo recio de los yviernos son muchas.
«Suplica a V. Magestad se sirva de proveer de remedio de todo ello aliviándole
de una de las dos ocupaciones y mandándole jubilar en la que V. Magestad fuere
servido porque mejor pueda acudir a la otra, que en ello recibirá merced.— (A
24 de Abril de 1619).»
5) «Señor: Por parte del Maestro Fray Juan Márquez, predicador de V. M. y
Cathedratico de Vísperas de la Universidad de Salamanca, se ha presentado en el
Consejo de la Cámara un memorial en que dice que V. Magestad le hizo mrd. del
officio de tal predicador debaxo de presupuesto de que auia de servir juntamente
con el la dha Cathedra dos o tres años y no mas, y porque estos son ya cumplidos, y
él se halla oprimido con las obligaciones y estudios doblados, y sin fuerzas para
servir a V. M. como deseara, porque cualquiera de las dos ocupaciones pide un om-
bre enteramente; y porque las descomodidades de los caminos que haze a esta Cor-
te por lo recio de los ibiernos son muchas. Suplica a V. M. se sirba de probeer de
remedio a todo ello alibiandole de una de las dos ocupaciones, y mandándole jubi-
lar en la que V. M. fuese servido, para que mejor pueda acudir a la otra.
» Y Visto en la Cámara y considerado que en la Unibersidad de Salamanca ay
necesidad de sujetos tales como el dicho maestro para bien vnibersal y que en este
MÁRQUEZ 231
ministerio podria hazer mas falta que en el de Predicador de V. M. a aparecido que
siendo V. M. servido se le podria dar licencia que por dos años dexe de venir a pre-
dicar acudiendo a la Lección de su cathedra.— Madrid, a 8 de Mayo, 1619.» {Dos Rú-
bricas.)
En la cubierta: «El P. Maestro Fray Juan Márquez Predicador de \'. M. y Ca-
thedratico de vísperas en la Unibersidad de Salamanca sobre que pide sea Jubilado
en una desias dos ocupaciones.»
6) Respuesta de S. M.: «¡Bien es que Márquez no se Jubile en la Cathedra y he
mandado al Patriarcha que le conceda Licencia para que por todo este año resida
en ella y goze sus gajes y para el año que biene veré lo que combiene que se haga.»
{Rúbrica del Rey] a 7 de Octubre 1619.
A juzgar por esta resolución final y teniendo en cuenta que el P. Márquez no ju-
biló en su cátedra de Vísperas, debió de obtener esa gracia en su oficio de Predica-
dor en conformidad con lo prometido por el Rey. Falleció, como ya lo hemos [dicho,
el 15 de Enero de 1621, vacándose su cátedra el día siguiente, y pasado un mes de
la vacatura en que no se presentó otro opositor que el P. Cornejo, a este se adjudicó
la cátedra en 26 de Febrero del año expresado. En conformidad a estas fechas debe
corregirse el párrafo c) de la nota bibliográfica del P. Cornejo, pág. 114 del vol. II,
donde escribimos que este Padre se posesionó de la cátedra en 22 de Enero siguien-
do en parte al P. Vidal (pág. 59 del tomo II) que asigna el 21 de Enero para la toma
de posesión.
— P. Herrera, Historia, pág. 417, y Alphabetum, I, 457.— P. Vidal, I, 360 y II,
60.— Vidal y Díaz, Memoria etc., pág. 536.— Alvarez y Baena, III, 139.— Nicolás An-
tonio, I, 732.— P. Ossmger, pág. 556.— Esperaba Arteaga, Historia de la Universi-
dad de Salamanca, II, 487. — P. Aste, Compendio de la vida del Ven. Alaviano. pág.
111.— Ballesteros Robles, Diccionario biográfico matritense, pág. 423. Este autor
hace notar la sospecha apuntada por Alvarez y Baena de que nuestro Agustino
pudiera haber sido hermano del P. Carmelita Cristóbal Márquez, escritor de obras
muy notables y nacido en Madrid el año 1566. Se queja Alvarez y Baena, I, 262, de
no poder aclarar sus dudas con informaciones procedentes de los bibliógrafos car
melitas, los cuales nada dicen sobre el particular, según lo hemos visto en la Bi'
bliotheca Carmelitana.
Márquez (Fr. Tomás).
Natural de Sevilla, hijo de Diego dir la de 1588, en que fué nombrado
Márquez y María López, profesó en el Prior de Taguig. De los puntos en que
convento de Segovia el 30 de Enero de ejerció su ministerio da cuenta el pro-
1576, en manos del P. Prior Juan Gu- pió P. Márquez en la exposición de re-
tiérrez. Debió de alistarse el mismo ferencia, así como de otros cargos des -
año para Filipinas adonde hubo de lie- empeñados en las islas. Estaba en Es-
gar el 1577 (1), si es cierto que en 1598 paña el 1598 de Comisario Procurador,
llevaba veintiún años misionando en para lo cual había sido nombrado el
las islas, según él mismo lo asegura en año anterior en Manila. Pro.bablemen-
una de sus exposiciones que luego se te en la península falleció, pues desde
citará. En 1587 y 1590 figura de misio- el 1597 ninguna mención se hace ya de
ñero en Cagagán, al decir de sus bió- él en los libros de Gobierno de la Pro-
grafos, fechas a las que podemos aña- vincia de Filipinas.
(1) Los PP. Cano y Jorde ponen la llegada a Filipinas del P. Márquez en 1584, confandKndole con el P.
Pedro Vázquez, que es el que aparece en la nómina de los misioneros da ese año copiada por el P. San Agus-
tín en la 1.' Parte de sus Conquista», pág. 427. De ese P. Vázquez dice el P. Blanco en su Memoria que falle-
ció durante el trienio 1614-1617, de donde también ha partido el error, confundiendo siempre los nombres, de
sefialar el año 1616 para la muerte del P. Márquez. La nota biográfica de éste, extractada del libro de profe-
siones del convento de Segovia, podrá ser o no del agrado de los historiadores de la Provincia de Filipinas;
Ib copiamos por ajustarse a las fechas del misionero de aquellas islas.
232 MÁRQUEZ DE SANTA MARÍA
1. Poderoso Señor: Fr. Thomas Márquez Prior del Convento de Purao y difini-
dor de la provincia de las Philipinas de la Orden de San Augustin, digo que a vein-
te y un años que pase aquellas Islas todos los que me e ocupado en la predicación
conversión y doctrina de los naturales enseñándoles en quatro lenguas de quatro
provincias, llamadas Pintados, obíQaya (bisaya), tagala, ylocana y jagaiana (ca-
gayana), y a los españoles en la nuestra, y gobernado en algunas casas y por la mu-
cha noticia que yo mas que otro tengo del estado de aquellas partes fui elegido de
mi provincia por su procurador general etc. etc.
Sin fecha. En súplica de limosna y auxilio para los religiosos del convento de
Manila; Id. para la enfermería de éste e igualmente para las obras del nuevo con-
vento. La Provisión Real motivada por dicha exposición está fechada a 2 de Diciem-
bre de 1598.
2. .^uy poderoso Señor: Fr. Thomas Márquez etc. etc. Instando lo mismo que
pide en la anterior, para conseguir lo cual presentó las informaciones llevadas a
cabo en Manila por los PP. Serrano y Trujillo.
Las dos exposiciones citadas van unidas a las informaciones de que se ha hecho
mérito.- Archivo de Indias, 68.-1.° -Leg. 37. N. 27.
3. Supplicatio Fr. Thomae Marques ord. S. Aug. ut manuteneatur in posses-
sione difjinitoratus in insulis Philippims.—OcM^di las págs. 415-427, vol. XXXIV
de \ií colección The Fhilippine Islands 1493-1898 y el original se guarda en el
Archivo del Vaticano Arm. V, cap. 7, n.° 7.
Comienza: «Beatij.°»e Pr. . .» Concluye: «... di presente puntualmente.» La fecha
que se ve en varios lugares es el año 1599 y parece que fué datada en Roma.
Comprende el texto publicado tres documentos, dos de ellos en latín y otro en
italiano. Ninguno de los tres está firmado y se componen de los siguientes papeles
1 °, carta o relato del negocio dirigido al Papa por algunos eclesiásticos, incluyen-
do 2.°. la petición del P. Márquez sobre la cual se informa; 3°, el Nuncio de Espa-
ña en Madrid, a) concluye: «quam Oeus etc.,» seguido de algunos informes; b) co-
mienza: Illus."* domine. Rationes...» Concluye: «... lUus.™' nuntio hispanie»; c) La
Prouincia de Castiglia...,» seguido de algunos documentos. Según se deduce del úl-
timo, la cuestión debía fallarse por la Propaganda Fide.— V. Robertson, Bibliogra-
phy ofthe Philippine Islands, pág. 1&4.
Como no hemos leído estos escritos no podemos especificar con mayor claridad
su contenido y el fin a que van enderezados, si acaso alguno pretendía despojar al
P. Márquez de su título de Definidor, y trató de defender su derecho estando en
Roma.
4. Relación del P. Frai Tomas Márquez de la Orden de S. Agustín Procurador
de las Islas Filipinas i Difinidor del Capitulo gral. en Roma 30 de Enero 1600. - M.S.
en el Archivo de Simancas, Secretaría de Estado, leg. 972.
El Embajador español en Roma se interesó por adquirir datos acerca del Ven.
P. Nicolás Meló de quien se habían recibido tres cartas, en las cuales hablaba de la
embajada que el Rey de Persia le había confiado, y con ese fin pidió al P. Márquez
un informe sobre la conducta y demás cualidades de dicho Venerable, pues se tra-
taba de indagar si éste era capaz de desempeñar embajadas para dar crédito a lo
que en sus cartas exponía. El P. Márquez declaró que le había conocido ya hacía
treinta y seis años en Sevilla, le habla visto después en Méjico y últimamente en
Filipinas, informando favorablemente sobre su conducta.
— P. Cano, pág. 24.-P. Jorde, pág. 33.
Márquez de Santa María (Fr. Diego).
V. Santa María (Fr. Diego de).
Referencia motivada por un error del P. Tirso que apellida Márquez de Santa
María al religioso expresado, no encontrándose citado con esos apellidos ni en las
fuentes de información aducidas por dicho Padre ni en ninguna otra parte.
I
MARRODAN DEL ROSARIO -MARROIG 233
Marrodán del Rosario (Fr. Clemente).
Nació el 23 die Noviembre de 1894 en Tudelilla, Logroño, y profesó en el col egio
de Monteagudo de PP. Descalzos en 18 de Septiembre de 1911. En 1915 pasó al cole-
gio de Monachil, de donde fué enviado en 1918 al Brasil con rumbo a Riberai Preto.
1. A María Inmaculada. -Composición poética publicada en la revista Santa
Rita y el Pueblo Cristiano, núm. de Diciembre de 1915.
2. Amándote moriré.— ^lá. dedicada a la Virgen y publicada en la misma revis-
ta, núm. de Marzo de 1916.
3. María en el mes de Jlíayo.— Id. publicada en dicha revista.
4. Tiene algunas más manuscritas.
Marroig (Fr. Francisco Tomás).
Natural de Síneu, Mallorca, nació el haciendo su profesión religiosa el 17 dé
28 de Febrero de 1777, siendo sus pa- Julio de 1796. El año 1821 pidió y obtu-
dres D. Francisco Marroig y Dfla. Ca- vo su secularización, retirándose a su
talina Roselló. Vistió el hábito agusti- villa natal, donde murió,
niano en nuestro convento de Palma,
Bover dice que dejó dos tomos manuscritos de poes fas varias en castellano y ma^
llorquín, vistos por él en poder del P. Antonio Mora, agustino.
El P. Marroig fué autor también de unas décimas contra el Gobierno constitucio-
nal y contra los redactores de La Aurora, y con este motivo estuvo preso en 1813 y
procesado criminalmente, porque se suponía que su composición había sido causa de
los alborotos que hubo ea Palma aquel año. Asi Bover, I, 465.
Gracias al hallazgo de un folleto en la sección de Varios de la Nacional podemos
dar a conocer algunos detalles de las décimas mencionadas; titúlase Acusación fiscal
a los reos de los alborotos del 30 de Abril último en esta ciudad de Palma de
Mallorca... (1), donde con referencia al cuerpo del delito nos dice el fiscal:
•^Fray Francisco Marroig, agustino.— Como el preparar la opinión contra las
víctimas que se pretendían inmolar, era un paso necesario para acalorar los ánimos
y comprometer el reposo público. Fray Francisco Marroig, religioso agustino, ha ex •
pendido las décimas que obran en los folios 1.° y 2.° de la segunda pieza, infamatorias
contra los buenos ciudadanos afectos al Gobierno y a las nuevas instituciones, y que
firmaron la representación felicitando a las Cortes por haber abolido el Tribunal de la
Inquisición: décimas bastante sediciosas y dirigidas a hacer odiosos los nombres de
dichos ilustres ciudadanos y de los dignos redactores del papel titulado: Aurora Pa-
triótica Mallorquína; todos los cuales son tratados en ellas de libertinos, protestan-
tes, luteranos, fracmasones, afrancesados; y en una palabra, de contrarios a la fe y a
nuestra santa religión: décimas que han sido circuladas con el criminal fin de hacer
odiosos al pueblo sencillo a estos respetables sujetos, y preparado a nna anarquía re-
ligiosa, concurriendo dicho padre Marroig en este modo a la causa y origen de los
alborotos sucedidos en esta ciudad el 30 de Abril último contra dos de los sujetos di-
famados en ellas, cuales son el regidor constitucional D. Valentín Terreres, y su hijo
del mismo nombre: décimas, en fin, que con sobrada desvergüenza amenazan de que
se volvería la oración por pasiva, y se hará de dichos patriotas un montón, y se echa-
rán al fuego, dando a entender con esto que habrá una revolución y se restablecerá
el tribunal de la inquisición. Es constante que el P. Marroig conservaba dichas déci
(1) Pág. 10. El título completo del folleto es el siguiente:
Acusación fiscal a los reos de los alborotos del 30 de Abril último. En esta ciudad de Pdima de Mallorca
y a los que fueron causa y origen de ellos e intentaban una revolución; en la causa formada de oficio y de or.
den del Gobierno por el juzgado de primera instancia de esta capital. Palma Imprenta de Miguel Domingo.
1813.-4.» de 62 págs.
Al final se hallan la fecha y firma del Fiscal: Palma 29 de Octubre de 1813. -Dr. Juan Ferra, P. F.
Biblioteca Nacional, V.<rios Fernando VII p. 56—4."
534 MARTA
mas en su poder, las llevaba consigo, se las leyó a Francisco Socias y a Nicolás Pou,
y se las dejó a éste para que las copiara; éste las comunicó igualmente a Taime Marti,
y éste a Tomás Abrinas, quien se las comunicó y entregó a dicho D. Valentín Terre-
res; y son las mismas que el P. Marroig tiene reconocidas: cuyo modo de expenderlas
os ciertamente más perjudicial, y un medio más eficaz para una revolución que los
mismos pasquines que a este ñn se fijan en los sitios públicos.
« A más de ser el P. Marroig expendedor confeso y convicto de las mismas décimas,
resulta contra él el haber sido el autor de ellas; sin que le sufrague la miserable escu-
sa que da de haberlas hallado en el lugar común de su convento, a lo que no se debe
de dar el menor crédito, mayormente habiendo hecho de ellas el mismo uso que
hubiera hecho su autor. Por cuyos delitos ha perdido el fuero y queda sujeto a las pe-
nas que prescriben las leyes contra los sediciosos, y que motivan las sediciones y
tumultos...»
Teniendo en cuenta que esta es una acusación fiscal, donde se acumulan circuns-
tancias para demostrar la gravedad del presunto delito de sedición, exagerando los
efectos que la lectura de las décimas podía producir, es para llamar la atención cier-
tamente que se las atribuya una eficacia tal, que provocasen nada menos que una
revolución, siendo por otraparte, según lo dice el fiscal, personalísimas por ir dirigidas
contra los ciudadanos mencionados. A aquellos patriotas debía dolerles grandemente
que se defendiera siquiera la posibilidad de la vuelta del Santo Oficio, a quien motivos
tendrían para temer, y esta debe de ser la clave para apreciar tanta severidad como
el fiscal demuestra en su acusación, faltándonos saber aqué quedaría reducidadespués
de presentar elP. Marroig su defensa. Como dijimos al tratar del P. Abrán (I, 5), el
P. Marroig fué acusado injustamente y en sus resultas salió complicado, además, el
P. Nicolás Prohens. De las acusaciones particulares de éste y del P. Abrán existe
también la relación en el folleto de referencia.
Marta (Fr. Jerónimo).
Hijo del Dr. Jerónimo Marta y Can- Provincia, ejerció por tres veces el
dida Andrés, naturales de Zaragoza, cargo de Prior del convento de Zara-
profesó en el convento de su patria el goza y dos veces fué Provincial. La
17 de Julio de 1621, en manos del Pa- primera vez que gobernó aquel cen-
dre Prior Pedro Alcomeche. Tuvo vento, durante el trienio 16.38-1641,
fama de ser hombre muy docto, insig- hizo pintar los cuadros que había en
ne predicador y excelente escriturario, el claustro bajo y ayudó mucho a la
Se graduó de Doctor en Teología en fábrica de la iglesia y retablo mayor,
la Universidad de Zaragoza, donde uno de los más hermosos de Aragón,
fué catedrático de Durando, de Santo al decir del P. Jordán. Falleció en Vi-
Tomás y, últimamente, de Escritura; llarroya a 29 de Junio de 1660, siendo
fué también Calificador de la Suprema sepultado su cadáver al pie del altar
y Predicador de S. M. Dentro de su de Ntra. Señora de la Sierra.
Sobre las fechas en que tuvo cátedras en la Universidad de Zaragoza, Camón y
Tramullas apunta las siguientes. En 19 de Mayo de 1634 era catedrático de Santo
Tomás, ascendiendo el mismo año a la de Durando si hemos de creer buenamente a
dicho historiador. Por el artículo XV de la proposición que dio la Universidad en el
proceso Joannis Vila, resulta, que era catedrático de Escritura en 8 de Febrero de
1639. No parece que tuvo otra cátedra, pues el P. Jordán le hace únicamente cate-
drático de Biblia y aun la tenía en 1645, como se ve en otro procesa Gabrielis Te-
rrado, en donde declaró como testigo. Llegó a jubilar y cobraba como tal en 1653,
dándosele el título de jubilado en las Sinodales del señor Cebrián en 1656. — V. el
autor dicho en sus Memorias, págs. 57, 70 y 80.
1. Sermón de San Ibo, Patrón del Real Colegio de Zaragoea, predicado
el 1634.
MARTEL • 235
2. Discurso y verdadera inteligencia del Fwro de Aragón, comunmente lla-
mado del 9 por J 00.
Camón y Tramullas que cita estos dos escritos, no advierte si se imprimieron.
3. Comentarios a la Sagrada Escritura, que no se publicaron.
Así el adicionador y editor de Latassa, el cual no nos dice (Jónde se conservan
estos manuscritos.
4. Censura de las obras de Pablo García Romeo.
Cítase como documento importante para juzgar del mérito literario de las
obras de García Romeo, así como fuente de noticias de este filantrópico escritor. La
suscribió el P. Marta en unión del P. Melchor Ángel. Véase la pág. 130 del vol. I y
la Biografía Eclesiástica, VIII, 185.
b. Memoria de los que pueden ser propuestos para Asistentes Generales, de la
Provincia de Aragón.— M.S.
Se encuentra en el Archivo de Simancas, según se ha dicho en el citado volu-
men I, pág. 302.
6. Dio también su aprobación a la obra de Luisa María de Padilla, Condesa de
Aranda, que lleva por título Lágrimas de la Nobleza, Parte 3." Noblesa virtuosa.
—P.Jordán, 111. págs. 100 y \82.—BiograJla Eclesiástica, XIII, 243. -Latassa,
pág. 249 del tomo II.
Martel (Fr. Julián).
Natural de Granada, siendo sus pa- y Rector, además, del colegio de San
dres Miguel Martel e Inés Flores- Ade- Ildefonso.
lantó mucho en letras y se hizo ecle- El celo por la salvación de las almas
siástico. Con deseo de la conversión de era un fuego que le penetraba el córa-
los indios pasó voluntariamente al Peni zón. La inocencia desús costumbres,
y llegó a Chuquisaca, donde el Arzo- la abstinencia, la humildad y la com-
bispo le dio un beneficio en el Callao, pasión son las líneas más proporciona-
No se encontraba satisfecho con la mi- das para el dibujo de su persona. Vi-
sión que se le había confiado, y aspí- vía respetado de los Virreyes, Arzo-
rando a vida más perfecta regresó a bispos y de todos cuantos hacían figu-
España determinado a abrazar la car- raen su tiempo. Acabó felizmente su
tuja, pero una vez en Sevilla cambió vida en Lima en el año de 1616 (1), a
de propósito ingresando en el conven- los ochenta de su edad. Estuvo dos
to agustiniano de esta ciudad. Después días insepulto su venerable cadáver
movido de escrúpulos por lo que ha- aclamado por santo, y asistieron a su
bia hecho abandonando los indios, vol- entierro los personajes más respeta-
vio nuevamente al Perú en 1573. Fué bles y las comunidades religiosas de la
Prior de Guadalupe y de Capinota, ciudad. Poseía con perfección la len-
Maestro de novicios en el convento de gua latina, era docto en la Teología
Lima del cual fué elegido Prior dos mística y moral y muy versado en la
veces, también Definidor de Provincia Escritura y estudio de los Santos Pa-
en 1598 y 1614, Visitador de conventos dres.
De sus obras impresas he aquí las notas que nos dan sus biógrafos.
1. Praecep i ta Gramma- | ticesex (sic) variis | coUecta Aucto- |
ribus I Per R. P. F. Ivilia- | num Marteilü Ordinis | Heremitarum S. |
Augustini. I (©) I Limae, Apud Ant. Ricárdü. 1594.
( ) Así se escribe no sabemos con qué fnndamcntc. El P. Torres no apunta ni una fecha siquiera en la
biografía del P. Martel y dice haber fallecido durante el cuatrienio 16181622; y asídebiú de ser por cuanto no
consta haber ocupado otro su puesto de Definidor en el cuatrienio 1614-1618, cuando precisamente lué llamado
el P. Martel a formar parte del Definitorio por muerte del P. Gaspar de los Reyee, elegido en el Capitulo
de 1614.
236 MARTI
8." de90hs. y 1 al fin s. n.
Port. grabadi figurando un frontis.— V. en bl.— Lie. de) Virrey, Marqués de
Cañete. Lima, 27 de Agosto de 1.^94.— Texto (hs. 3-90). -Tabula.
Comprende el texto: Prima nominis declinatio.^zDe genere nominis.= Tracta-
tus dft figuris con$tructionis. = De syllubis.=iAdnotationes.= Modos para que lo%
principiantes comiemen a soltarse en ei exercicio de hablar . = Nota antitopsin.
V. Medina, La Imprenta en Lima, 1, núm. 9. - René-Moreno da cuenta de esta
obra en el núm. 3443 de su Biblioteca Peruana, y añade después de la descripción:
«Ni Pinelo, Nicolás Antonio, Brunet, Salva, Gallardo, Stevens, Leclerc, Sabin,
Field, Vinaza, inscriben en sus catálogos este curioso librito. Su estrema rareza
queda explicada con advertir que fué libro de texto para la enseñanza cotidiana, y
cuyo uso consistía, cual cosa fungible, en ser consumido, ejemplar tras ejemplar
por los estudiantes». «Es sin disputa este tratado de gramática latina uno de los
monumentos primitivos de la bibliografía peruana, o sea sud-americana.«
2. Desengaño de la vida humana. Obra impresa en Lima.
Ya que no podamos detallar la descripción de este libro, no descubierto hasta la
fecha, que sepamos, por ningún bibliógrafo, vamos a copiar lo que a propósito del
mismo nos dejó escrito el P. Torres. «No es la menor prueba de su grande erudición
y espíritu (del P. Martel) el librito espiritual que compuso del desengaño de la vida
humana, que imprimió en esta ciudad (de Lima) por consejo y con aprobación del
apostólico P. Juan Sebastián que predicó a sus honras, y el doctísimo P. Mtro. Fr.
Pedro Ramírez, religioso nuestro y confesor del Excmo. Sr. Marqués de Montescla-
ros. Virrey de estos Reinos; cada uno expresó su sentimiento con alteza de pala-
bras y sentencias que declaran bien la importancia y el valor de este espiritual jo-
yel. Dice el uno: «Que le parece como un pomo de agua de ángeles, que aunque pe-
queño huelen en él las fragancias de varias y ricas flores de todas las virtudes. -
El otro le compara «a un hermoso ramillete de flores celestiales recogidas de di-
ferentes Santos, y que es como un dulcísimo panal que compuesto del licor y rocío
de diferentes flores o sentencias de Santos las ofrece convertidas en dulzuras de
miel para el espíritu.» Quien le leyere con devoción comprobará con los efectos
cuanto de su doctrina ponderan dos tan grandes varones.»
No debe omitirse, finalmente, otro párrafo del mismo cronista sobre los cono-
cimientos en ciencias eclesiásticas que poseía nuestro religioso. «Fué doctísimo,
dice, en la Teología mística y moral y muy versado en la lección de los Stos. Pa-
dres y en los libros de la sagrada Escritura, de que da testimonio la librería del
convento de Lima, donde apenas se hallará libro de los que había en su tiempo que
no esté marginado con notas del P. Fr. Julián y de su propia letra.»
— P. Torres, págs. 430-442, especialmente. — Carbajal y Vargas, Glorias del
Perú, fol. 182 V.— Mendiburu, Diccionario, V. 209 —Portillo y Aguilar, Crónica es-
piritual, IV, 43. ~F. Monasterio, Recuerdo de la inauguración del templo de San
Agustín de Lima, pág. 243.
Marti (Fr. Agustín Lorenzo).
Natural de San Hipólito, diócesis de glosa, no faltando jamás a los actos de
Vich, profesó en el convento de Barca- comunidad. Fué Prior de los conven-
lona el 21 de Mayo de 1737. Fué muy tos de Igualada, La Selva y Cervera
aplicado al estudio, confesonario y y Maestro de novicios dos veces en el
pulpito, y en su juventud predicó mu- de Barcelona. También fue Rector del
chas cuaresmas y sermones de empe- colegio de San Guillermo y Examina-
fio en varias partes, pero más que dor sinodal (Ij.
todo sobresalió en la observancia reli Su biógrafo se detiene especialmen-
(l) En el tomo I de las memorias de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, publicado en esta
ciudad el 1756, figura en sus listas el «Acadímico difunto P. Presentado Fr. Lorenzo Marti, de la Orden dt
MARTI 237
te con la relación de las obras lleva- rales en 1804, pintados los tres a sus
das a cabo, merced a su liberalidad, expensas; por fin hizo que se pintara
desprendimiento y devoción, en la toda la capilla, a la cual donó también
iglesia de San Agustín de Barcelona, muchos adornos y utensilios de mucho
entre las cuales son dignas de men- costo. Dejó además una buena librería
ción: el pulpito de la parte de la Pie- y sobre todo un buen nombre,
dad, que mandó construir en 1798, el Un año antes de su muerte, efecto
altar de San Nicolás de Tolentino en de una enfermedad nerviosa, vivió sin
1801, retirándose el antiguo a la sa- poder ya celebrar ni asistir a los ac-
cristía, y en la misma capilla de San tos religiosos, }' el 14 de Septiembre
Nicolás mandó colocar un cuadro del de 1807 dejó de existir a consecuencia
Bto. Gregorio Celli y otros dos colate- de un ataque que luvo el mismo día.
No sabemos se imprimiera otra producción suya que la censura de un impreso
del limo. Armañá (vol. 1, pág. 215) firmada junto con el P. Llorens y fechada el 12 de
Septiembre de 1751; pero dejó manuscritos muchos sermones y apuntes predica-
bles — Libro de Óbitos del convento de Barcelona, fol. 141.
Marti (Fr. Miguel).
Vida de ia venerable sierva de Dios Sor Magdalena Ribera.
Obra atribuida al P. Miguel Martí por el P. Jordán en el siguiente párrafo: «La
Vida de esta sierva de Dios (Magdalena Ribera) escribe en libro aparte con elegante
y piadoso estilo, el P. Predicador Fr. Miguel Martí, del convento de N. P. S. Agustín
de Alcira, que la confesó y gobernó algunos años su espíritu, donde hallará el lector
mucho que aprender y que imitar.» V. al citado historiador, II, pág. 317.
Suponemos que la obra de referencia no se imprimió, pues no la vemos citada
como tal en ninguna bibliografía.
Marti (Fr. Miguel).
En el Estado de la Provincia de Ara- tantos en el Registro delRmo. P. Vica-
gón correspondiente a 1815 figura el P. rio General Félix Meave. Nada debió
Martí en el convento de Valencia con de resultar contra él, puesto que en el
titulo de Maestro. En 1823 era Defini- Capitulo de 1824 fué elegido Provincial,
dor y Vicario de la parcialidad de Va- Murió desempeñando este cargo des-
lencia y con motivo de una sumaria pues de 29 de Marzo de 1825, última
que le formó la autoridad eclesiástica fecha en que se lee su nombre. En el
de aquella ciudad, no se sabe por qué Estado de 1826 aparece ejerciendo de
causa, se cruzaron varias notas cons- Rector Provincial el P. Posidio Soler!
Aparte los datos indicados relativos a los últimos años del P. Martí, encontramos
otro con respecto a sus estudios que no debemos omitir, aunque se refiera también a
otros PP. Agustinos. Fúster, en la biografía de D. Vicente Blasco García, habla por
incidencia de D. Francisco Orchell, célebre maestro de lengua hebrea en la Universi-
dad de Valencia, el cual contaba entre sus discípulos predilectos a lus PP. Agustinos
Francisco Breva, que hizo oposiciones a las cátedras universitarias de la misma len-
gua, y a los Lectores José Soler, Miguel Martí y José Montaner, los cuales debieron
de llegar a adquirir cierta celebridad en el conocimiento del hebreo, puesto que seles
menciona entre los más aventajados discípulos de Orchell.
No sabemos de otros escritos del P. Martí que los relacionados con el pleito indi-
San Agustín, Rector del Coleg:io de Barcelona,» o sea de San Guillermo. Publicamos este apunte, sin poder
añadir ningún dato más de este P. Lorenzo, quien, lo mismo que el P. Apusifn Lorenzo, fué Rector del centro
indicado, y probablemente por el mismo tiempo, pues el segundo lo er« en 1751, Nos llama la atención la co-
incidencia de nombres, empleo y fechas, pero no queremos aventurar suposiciones' sobre la redacción de la
nota transcrita.
238
MARTIN
borla de Doctor en Derecho canónico.
De regreso en España, estuvo de profe-
sor en el Monasterio citado hasta fines
del año 1917 que pasó al Ecuador.
cade arriba, con motivo del cual hubo de redactar memoriales, exposiciones y otros
papeles del mismo género.
—\. Archivo histórico Hispano-Agusíiniano, vol. V, págs. 142 ala 145.— Fus-
ter, II, 370
Martin (Fr. Claudio;.
Nació en Andavias, Zamora, el 14 de
Diciembre de 1882 y profesó en el Real
Monasterio de El Escorial el 21 de
Octubre de 1899. Concluyó la carrera
eclesiástica en Roma, donde Obtuvo la
Revista canónica.— Reducto esta sección de La Ciudad de Dios, vols. XCIl
al CXI.
Colaboró también en la revista El Buen Consejo publicando algunos artículos
breves.
Martin (Fr. Florencio).
De dueñas, de la provincia de Fa-
lencia, donde nació el 4 de Noviembre
de 1823, y profesó en el colegio de Va-
Uadolid a 18 de Octubre de 1843. An-
tes de terminar la carrera de sus estu-
dios, fué enviado a Filipinas, aportan-
do a Manila el 2 de Septiembre de
1845. Ordenado de sacerdote, se le ex-
pidió mandato para pasar de Vicario
a Iloilo en Marzo de 1849, y en el mes
de Julio ya fué nombrado párroco de
muy poco tiempo, pues el mismo año
se hizo cargo del pueblo de Jaro y
aquí estuvo hasta fines de 1854. Ad-
ministró la parroquia de Alimodían
desde Enero de 1855 hasta el 1865 en
que le nombraron Prior de Manila, re-
nunciando este último cargo a los dos
años; se trasladó entonces a Tigba-
uan, regentando este pueblo hasta su
muerte, ocurrida en Manila en 9 de
Diciembre de 1892.
Laglag, donde debió de permanecer
Había sido Examinador de idioma y en el Capitulo de 1889 recayó sobre él el
nombramiento de Presidente de nuestra Casa-hospedería de Gracia, poniendo in-
mediatamente la renuncia que le fué aceptada el 22 de Febrero. En ;el libro corres-
pondiente de filiaciones se dice que «hizo una bonita iglesia en Alimodían y un con-
vento de piedra y teja en muy pocos años. Fué el último párroco de Laglag, pues
que habiéndole trasladado a otro punto de mejores condiciones, le mudó el nombre
y le puso Dueñas.» A esto agrega el P. Jorde que «agrandó el crucero de la iglesia
de Tigbauan y reformó notablemente el convento.» Se hacen méritos también del
celo con que procuró siempre el bien espiritual de sus feligreses.
1. Catecismo explicado, de Mazo, traducido al bisaya-panayano.— M.S.
2. Sermones para las Dominicas del año- -M.S. en dicho idioma.
3. Sermones sobre el Decálogo, Preceptos de la Iglesia y Verdades eternas.
M.S. en id. üos tomos.
4. Sermones de Festividades.—M.S. en id.
Se distinguen estos trabajos por la corrección de estilo con que están escritos.
- P. Jorde, pág. 464.
Martin (Fr. Francisco).
Nació en Lisboa a 26 de Octubre de
1756 y profesó en el convento de Nues-
tra Señora de Gracia de la misma ca-
pital el 10 de Septiembre de 1776. Fué
durante algún tiempo Vicario de la
iglesia de Vacariga y en el Capítulo
provincial celebrado en Mayo de 1796
salió elegido Definidor ádito. Murió en
Lisboa el 28 de Octubre de 1819 y fué
sepultado en el convento de su filia-
ción religiosa.
MARTIN 239
Novena do senhor Jesús dos Passos, cuja imagem se venera no con-
vento da Gra(;a, offerecida a todos os irmáos da sua irmandade. Lis-
boa, na Officina de Felipe José de Franga e Liz 1791.-12.°
Se publicó anónima.
—Silva, II, 466. Este autor dedica larga nota en este lugar y otra más extensa
en el tomo IX, pág. 341, a discutir sobre una noticia equivocada de otro escritor con
respecto a nuestro religioso, el cual parece haber sido amigo y confidente del céle-
bre P. Macedo.
Martín (Fr. Gaspar).
Natural de Albacete, tuvo por pa- México y Prior por tres veces del de
dres a Francisco Martín y Juana Ló- Ocuila, único Priorato que;, administró
pez y profesó en San Felipe el Real, por haber salido muy aventajado en el
de Madrid, a 5 de Marzo de 1579, en idioma ocuilteca que se hablaba sola-
manos del P. Gabriel Pinelo (1). No se mente en el pueblo de referencia. Fué
dice la fecha de su traslado en calidad muy observante y de loable opinión
de misionero a Nueva España, donde entre los indios y religiosos, fallecien-
desempeñó los cargos de Subprior y do lleno de méritos en 1614.
Maestro de novicios del convento de
El P. García, en su Crónica de la Provincia de México, libro V, pág. 151, escri-
be su vida terminándola con esta nota: <Fué diestrísimo en la música y de una voz
muy suave y sonora, y hasta hoy se cantan en nuestros conventos músicas suyas y
en este ejercicio ayudó mucho a los indios, enseñándoles asimismo música.» De lu
cual deducimos que debió de dejar escritas composiciones musicales.
Martin (Fr. Isidoro).
Natural de Villabrágima, Vallado- profesor muchos años. En 1912 fué
lid, nació el 4 de Abril de 1871 y profe- elegido Vicerrector del Colegio de Ma-
só en el colegio de Valladolid a 20 de ría Cristina y en 1916 Definidor. Es
Octubre de 1887. En 1895 se le afilió a Lector de Provincia,
la Provincia Matritense, donde ha sido
1. El Cardenal Goosens.—A.T\.. ^\íb\. &ne\\d\. LXIX de La Ciudad de Dios.
2. Las elecciones en Francia.— Id. en el vol. LXX de id.
3. La inmanencia en la apologética de Pascal.— Id. en el LXXXiX.
Martin (Fr. José).
Hijo de José Martín y de Agustina en 1769, 1785 y 1794, denominándose
García, vecinos de Consuegra, de la Ex-Provincial este último año. Tam-
provincia de Toledo, profesó en San bien desempeñó el cargo de Prior del
Felipe el Real, de Madrid, el 20 de Oc- convento valisoletano en 1775. En 1815,
tubre de 1747, en manos del P. Prior y por su muerte, se proveyó su Magiste-
Maestro Francisco Martínez. Debajo rio en el P. Andrés del Corra!. De sus
de esta profesión se halla la siguiente grados académicos y ejercicios litera-
nota: €Es graduado en Valladolid, don- rios en la Universidad de Valladolid se
de vive este año de 1770.» Figura en el da cuenta en las notas que publicamos
colegio de San Gabriel de dicha ciudad a continuación,
en 1762 y del mismo centro fué Rector
1. En 1782 hizo oposición a la cátedra de Sagrada Escritura de la Universidad
de Valladolid y con ese motivo escribió la siguiente exposición que reproducimos,
(1) BI cronista mejicano le apellida Martínez, pero en su profesión original ae lee Martin.
240 MARTIN
por encontrarse en la misma noticias biográ6cas que deben quedar consignadas.
He aquí dicha exposición.
«Mro. Fr. Josef Martin, del Orden de San Agustín, Calzado, de esta ciudad,
Cathedrático de Teología de quarto año, que llevó en concurso por merced de V.
A. en 13 de Marzo de 75, que está regentando. Br. Artista y Teólo;íO por ella en 13
de Agosto de 60. Lie. en la facultad de Teología por dich;i Universidad en 31 de di-
cho mes y año, en que salió aprobado nemine discrepante. Y de Doct. en la misma
facultad en 14 de Septiembre del mismo año. Tiene probado haber presidido en esta
Universidad 11 actos de Teología pro Universitate, por mañana y tarde, con licencia
del Rector, en los que defendió las materias de Reprobatione, de Creatione, de Pee-
cato Originan, de Sunimo Pontifice, de Sacramento Poenitentiae (etc. etc.)... Ha
sido dos veces Consiliario de esta Universidad. La primera en el Bienio de 63 en
64 y la segunda en el de 69 en 70. Que fué nombrado por todo el Claustro nemine
discrepante para la substitución de la Cáthedra de Regencia de Artes, y la regen-
tó por 3 años. Que por nombramiento del Claustro substituyó la Cátedra de Teolo
gia, que se nombraba de Durando, los cursos de 70 en 71 y 71 en 72. Presidente del
Gymnasio de S. Agustín por nombramiento del Claustro general. Ha hecho 11 lec-
ciones de Oposición, en que entran dos para el grado de Lie. Ha argüido y replica-
do en esta Universidad en los Actos mayores pro Universitate, y las veces que se
le han ofrecido, después que es tal Opositor.»
Archivo de la Universidad de Valladolid, leg. 7. Provi;;iones de Cátedras de
S. Escritura y Teología. - Apunte del P. Muiños Sáenz.
2. El P. José Martín, siendo Rector del Colegio de San Gabriel de Valladolid,
solicitó la licencia del Consejo para imprimir una obra que había compuesto con el
tíiulo de El Predicador a lajrancesa. Examinada por el P. Ceballos, de orden del
Provincial P. Francisco Rodríguez, fué aprobada, y en su virtud se extendió la li-
cencia de la Orden en 16 de Noviembre de 1785. Mas sometida después a informe
del Dr. Cayetano de la Peña, se esforzó éste en probar en su censura que el autor
no era justo al envolver en sus críticas a todos los oradores franceses, entre los
cuales señala a varios que son considerados como modelos de elocuencia y bien de-
cir. Piensa bien de la obra en general, aprobando la opinión del P. Martín cuando se
trata de oradores superficiales que no tenían a menos imitar algunos españoles,
pero le acusa de injusticia por hablar sin distinción de los que por todos son respe-
tados.
Desciende luego el censor a señalar algunos puntos del libro, no bien medita-
dos por el P. Martín. El Consejo, a vista de un informe nada favorable, denegó su li-
cencia para la impresión.
El expediente lleva el núm. 73 en el leg. 26, Matricula de impresiones, del Ar-
chivo Histórico Nacional. Excusamos advertir que ninguna otra noticia más hemos
logrado acerca de dicha obra.
3. «El día 31 de Mayo defendió el Acto mayor pro Cáthedra el M. R. P. Mro. Fr.
Joseph Martín, del Orden de San Agustín, Catedrático de Teología de esta Real Uni-
versidad, actuándole el Dr. Don Manuel Frayle. La materia fué de Religione, y las
Conclusiones 4 comprensivas del Dogma Católico sobre el Culto y veneración que
debe darse a los Santos, sus imágenes y reliquias: refutando los antiguos errores,
y calumnias de Vigilancio, y demás Iconoclastas, y vindicando la pureza de nuestra
Religión de las horrendas blasfemias de Calvino, y sus secuaces, modernos Icono-
clastas». Diario Pmciano, número correspondiente al 6 de Junio de 1787.
4. «El M. R. P. M. Fr. Josef Martin, del Orden de San Agustín, del Gremio y
Claustro de esta Universidad y Catedrático de Teología, tuvo el Acto mayor pro
Cáthedra, actuándole el Dr. Don Manuel Callejas Meneses. Las Conclusiones fue-
ron del Tratada del Sacramento de la Penitencia, defendiendo contra el error de
los Luteranos y Jansenistas que la Atrición, o dolor que el pecador concibe por la
torpeza y tealdad del pecado, y por el miedo del castigo eterno, prepara para la gra-
MARTIN 241
cia; que no es mala, sino buena, útil y honesta; que no hace al hombre hipócrita;
bien que tal Atrición que los teólogos llaman puramente formidolosa no es por si
sola suficiente disposición para la remisión de los pecados en el Sacramento; sino
que se necesita un dolor de aquellos, acompañado de algún acto de Caridad, aun-
que remiso».— Del mismo Z)íflrio, número de 21 de Mayo de 1788.
Martin (Fr. José).
Nació en Tagarabuena, provincia 1881 regresó a Bulacán, haciéndose
de Zamora, el 21 de Octubre de 1840, y cargo de Hagonoy. Fué en varias oca-
profesó en 14 del mismo mes de 1857 en siones Examinador de idioma. Elegido
el colegio de Valladolid. En 1859 llegó Prior del convento de Guadalupe en
a Filipinas y concluida la carrera del el Capítulo de 1897, renunció el cargo
sacerdocio en Manila, fué destinado a por motivos de salud, los cuales le
Bulacán el 1864. El mismo año pasó a obligaron a venir a la península, falle-
ejercer la cura de almas a Cabiao, ciendo en nuestra casa de Gracia el
de donde fué trasladado a Lemery en año siguiente, a 24 de Abril.
1867 y de aquí a Tanáuan en 1872. En
1. Sermones para todas las Dominicas del año, festividades principales,
misterios de la Pasión de N. S. Jesucristo, explicación de la santa misa y prepa-
ración para la comunión— M.S. en fol., cuatro tomos de 150 págs. cada uno. En
idioma tagalo.
2. Sermones sobre el Credo, Decálogo y Mandamientos de la Iglesia. —M.S. en
4° tres tomos. En el mismo idioma.
3. Diccionario tagalo-castellano. —\l.S. en fol. muy voluminoso.
Trabajo incompleto que sólo alcanza hasta la L.
4. Memoria sobre la utilidad que reportarla a estas islas (Filipinas) la inmi-
gración cA/«fl.— Publicóse en el diario El Comercio, de Manila.
5. Memoria sobre la aclimatación y cultivo en Filipinas de algunas ^plantas
de Europa, escrita a ruegos de la Sociedad de Amigos del País. -M.S.
6. Reseña liistórica y descriptiva de los pueblos de Tanauan j Lipa (Batan-
gas), con sus correspondientes planos. -M.S.
7. Publicó varios artículos en la prensa de Manila sobre modelos de construc-
ciones en Filipinas.
8. Observaciones sobre el volcán de Taal.
— P. Jorde, pág. 518.
Martin (Fr. José José).
Natural de Andavias, Zamora, don. de 1898. El año siguiente fué promovido
de nació el 26 de Enero de 1875, y pro- al sacerdocio en dicha colonia y al poco
fesó en el colegio de Valladolid el 15 de tiempo partió para nuestras misiones
Agosto de 1891. Fué enviado a Filipi- de China. Por su delicado estado desa-
nas en 1896 y continuó la carrera de lud hubo de regresar a Filipinas, falle-
sus estudios en Manila y luego en ciendo en Manila a 18 de Abril de 1908.
Macao, para donde salió en Septiembre
1 . Carta sobre las misiones agustinianas de China. Está fechada en Shanghai a 14
de Agosto de 1900. - Se publicó en el núm. 167 de Las Misiones Católicas, de
Barcelona.
2. Carta sobre lo mismo, fechada el 7 de Agosto de 1901 en Sa-t'an, -Id. en el
núm. 180 de id. .
3. Carta de 20 de Julio de 1902 en Sa-t'an.— Id. en el núm. 190 de id. ■
Parece ser que se reprodujeron estas cartas en otras revistas.— P. Jorde, pág. 694.
16
2tó
MARTIN
Martín (Fr. Juan)
De Melgar de Fernamental, Burt^os,
nació el 24 de Junio de 1858 y profesó
en ePcolegio de Valladolid el 7 de Fe-
brero de 1875. Formó parte de la mi-
sión que llegó a Filipinas el 23 de Oc-
tubre de 1879, y en Manila terminó la
carrera literaria, ordenándose de sacer-
dote en Vigan el 2 de Octubre de
1881, donde residía de profesor del Se-
minario desde fines del año anterior.
Por haber cesado dicho centro de co-
rrer por cuenta de la Provincia, fué
designado el P. Martín en Febrero de
1884 para regentar la parroquia de
Santiago y San Esteban, en llocos Sur,
desempeñando la cura de almas hasta
el 28 de Septiembre de 1886, en que fué
nombrado Lector de Teología y Cáno-
nes en el convento de Manila. Concluí-
do el tiempo reglamentario de profeso-
rado, pasó a administrar el pueblo de
Bacarra en 1894 y el año siguiente, en
la Congregación intermedia, obtuvo
los honores de Lector jubilado de la
Provincia. Esta le nombró Definidor
General en 19 de Junio del año expre-
sado de 1895, embarcándose para Eu-
ropa el 23 de Julio siguiente.
En el Capítulo General celebrado
en Roma a fines de Septiembre de
1895 fué objeto el P. Martín de señala
das distinciones por su intervención
directa en la solución de graves pro-
blemas referentes a la Provincia de Fi-
lipinas, la cual desde la creación del
Vicariato General en España a tílti-
mos del siglo XVIII, enviaba por pri-
mera vez sus representantes a los co-
micios generalicios. En los celebrados
entonces se erigió la nueva Provincia
Matritense, desmenbrándose de la de
Filipinas, y se resolvieron otros asun-
tos de no menor entidad por haberse
restablecido hacía poco la unión de las
Provincias de España a las restantes
de la Corporación, y excusado es pon-
derar las dificultades que fué necesario
vencer para llevar a cabo y a buen fin
cuestiones tan delicadas como las que
entonces se ofrecieron.
De regreso en Filipinas en 1896, vol
vio a encargarse del pueblo de Baca-
rra, hasta el Capítulo de 1897 en que
salió electo en Definidor y Examinador
de idioma de llocos Norte. Dispuso el
Definitorio en 30 de Septiembre de
1898 que viniera a España a entender
en los espinosos y complicados asuntos
que para el porvenir de la Provincia
originaba el cambio del dominio en Fi-
lipinas, y cumplida su misión satisfac-
toriamente, regresó en 1899 a Manila,
donde gracias |a sus acertadas gestio-
nes, se obtuvieron del Gobierno de los
Estados Unidos cuantas ventajas se
podían desear en aquellas crítica? cir-
cunstancias. En 1904 estaba de vuelta
en la península, y desde entonces ha
prestado importantes servicios a la
Provincia en todo aquello que se ha
encomendado a sus cuidados. Ha resi-
dido desde su regreso en el colegio de
Valladolid y en Santander. Ultima-
mente, en 19 de Septiembre de 1917 fué
nombrado Procurador • Administrador
del Colegio Cántabro, siendo confirma-
do en el mismo empleo en el Capítulo
provincial celebrado en 1918.
1. Carta del Provincial P- Juan Zallo dirigida a Su Santidad el Papa León XIII
con fecha 22 de Junio de 1894.
Es contestación a la que el Romano Pontífice escribió a dicho P. Provincial en 8 de
Febrero del año expresado, encargándose de redactar la contestación latina el P.
Martín. Encuéntrase publicada por el P. Bernardo Martínez en sus Apuntes históri-
cos sobre la Provincia agustiniana de filipinas, Filipinas, págs. 462-464.
2. Peticiones del Definitorio al Capítulo general y Aclaraciones e in/orme pe-
didos por éste a la Provincia.
Estas peticiones fueron acordadas por el Definitorio y firmadas por el mismo en
' MARTIN 243
Manila a 22 de Julio de 1895, y después fueron presentadas al Capítulo General cele-
brado en Roma en el mes de Septiembre del mismo año. Se encargó la redacción latina
de las mismas al P. Juan Martín que, como Definidor General, debía asistir a dicho
Capítulo. Pueden verse publicadas en las págs. 458-460 de la obra citada del P. Martí-
nez, en el tomo dedicado a España.
3. Relación de las Haciendas de los PP. Agustinos en estas Islas, su origen,
propiedad, justificantes, obras de utilidad en ellas introducidas, canales, presas,
caminos, etc.— Trabajo publicado en la obra: Ensayo de una síntesis, por el P. Va-
lentín Marín y Morales, dominico, Manila 1901, págs. 147-51 del II volumen.
Citamos este trabajo por encontrarse publicado, pues con los de la misma clase
que tiene compuestos por exigencias de los cargos que ha desempeñado en la Provin-
cia, se podría redactar una numerosa y bien nutrida reseña bibliográfica.
4. Formó parte de la comisión nombrada en el Capítulo provincial de 1913 para
seleccionar las leyes y estatutos que estaban en vigor en la Provincia, con el fin de
determinar la legislación propia y peculiar de la misma que debía incluirse o tenerse
en cuenta para la nueva edición de las Constituciones de la Orden, en conformidad
con lo ordenado en un Capítulo general. Véase con respecto a este particular lo que
dejamos consignado en el artículo del P. Bernardino Hernando, pág. 560 del vol. III y
lo que se repetirá luego al tratar del P. Ignacio Monasterio.
— P. Jorde, pág. 606.
Martin (Fr. Juan Ambrosio).
Fué natural de Jérica e hijo dé pía- Sentencias, por sustitución del Maes-
dosos padres que se llamaron Fran- tro Fr. Sebastián García, con no pe-
cisco Martín y Úrsula Aragonés. Des- queño aplauso; el P. General en pre-
pués de estudiar la Gramática, vistió mió de sus muchos estudios, le creó
el hábito de San Agustín en el conven- Maestro de la Religión.» Antes había
to de Valencia, donde hizo su profe- sustituido también al P. Salón en la
sión el 2 de Mayo de 1591, en manos cátedra de Sto. Tomás. Fué muy de-
dal P. Juan Gregorio Satorre. «Res- voto y religioso ejemplar por sus mu-
plandeció Fr. Martín en la Religión en chas virtudes. Dentro de su Provincia,
muchas letras y virtudes, porque fué desempeñó algunos cargos de impor-
excelente teólogo y filósofo. Primero tancia, entre ellos el Priorato de Jéri-
ley ó a los frailes ambas ciencias en el ca, su patria, en cuyo convento hizo
convento con mucho crédito; después suntuosas obras. Falleció en el Señor
recibió el grado de Doctor en la Uni- por los años de 1627, siendo Definidor
versidad de Valencia, y regentó algu- de Provincia,
nos años la cátedra del Maestro de las
No dudamos que este religioso sea el autor del manuscrito que pasamos a
describir, no obstante el cambio de nombres.
Proponuntur Dubia qucedam, quibus probat. sacrosanctum Mysteriurn Trini-
tatis. Non solutn contra Judeos Verum etiam contra Paganos Barbaros mauros,
et reliquos Heréticos docentes Contrarium. Avthore K.d» A. P.* Fr. D. Martino Am
brosio ordinis heremitarum D. Augustini. Anno a Christi Nativitate. 1619. Dubium
P.m An ex veteri Testamento etc. etc.
Tal es el epígrafe de un tratado manuscrito que se halla al principio del códice
157 de la Biblioteca Nacional. Consta de 26 hojas foliadas y son en número de siete
las dudas que se discuten y se resuelven.
Al margen de las primeras líneas del título, se lee: ®.or Ambrosius ex D. Au-
gustini Grdine, Legebat Valentiae.
— P. Jordán, I, págs. 365 y ^i— Biografía eclesiástica , Xlll, pág. 313.
244 MARTIN
Martín (Fr. Julián).
Fué natural de Tovilla de Lago, So- ñando todos estos cargos con aquel
ria, y nació en 1784, vistiendo el hábito celo y prudencia que eran de esperar
religioso en el colegio de Valladolid, de su mucha virtud y vasta ilustración,
en el que hizo su profesión a 26 de El Gobierno, atendiendo a los relevan-
Abril de 1804. Pasó a Filipinas en 1810 tes méritos de nuestro biografiado y a
y ejerció la cura de almas en varios sus excepcionales trabajos por la reli-
pueblos de la isla de'Panay. La Pro gión y la patria, le honró con el título
vincia premió sus servicios con los ilustre de Caballero Comendador de la
honoríficos empleos de Subprior del Real y Distinguida Orden Americana
convento de Manila, Procurador gene- de Isabel la Católica. Falleció en el
ral y Prior vocal, siendo finalmente pueblo de Tigbauan el 13 Marzo
elegido Provincial en 184.5, desempe- de 18.57.
1. Diccionario hispano-bisaya. Compuesto por el R. P. F. Julián
Martin Cura del pueblo de Tigbauan en la Provincia de Yloylo. Con las
licencias necesarias. Impreso en Manila. En la Imprenta de D. Manuel
y de D. Félix Dayot, por D. Tomás de Oliva. Año de 1842.
Fol. desde la pág. 461, cuyo número va a la cabeza de la portada, hasta la 827.
Port.— V. en bl. — Prólogo.— Advertencias firmadas por el P. Gigante que dirigió
la impresión.— Texto (págs. 465-827).
Es la segunda parte del volumen que se describe en la nota del P. Méntrida,
cuyo Vocabulario hispano-bisaya que formaba la primera parte en la edición de
1637, fué aumentado por algunos religiosos y últimamente por el P. Martín, el cual
consigna estos extremos en el prólogo que dice así: «El deseo de saber lo preciso
para doctrinar a los naturales de las Islas bisayas impelió a N. M. R. P. Ex-Provin-
cial Fr. Alonso de Méntrida a hacer un Diccionario de los términos que pudo y halló
de dicha lengua, cuasi a los principios de la conquista; de cuyo Diccionario apenas
han quedado ya ejemplares, para poder hacer uso de ellos, y algunos otros ma
nuscritos con algunos términos añadidos por otros Ministros celosos. Tanto la esca-
sez de aquéllos, como la falta de términos, reclama de justicia el aumento de voca-
blos y su impresión. Para el aumento de éstos, ha parecido necesario valerse del Vo-
cabulario de N. P. Méntrida y del Diccionario de la lengua Castellana de la séptima
edición de la Academia Española, impreso en Madrid el año de 1832... Los términos o
vocablos añadidos nuevamente al Vocabulario de N. P. Méntrida pasan de diez y
ocho mil, y van acentuados para su pronunciación, y algunos de los antiguos con le-
tras iniciales de abreviaturas latinas».
Para más pormenores véase el artículo que dedicamos al P. Méntrida.
2. Fervorosa devoción a las benditas ánimas del purgatorio en
ydioma panayano. Por un Cura Agustino. Devoto de ellas; y al fin ex-
plicación y consideraciones devotas de las ceremonias de la misa, por
el mismo, impreso a espensas de la Provincia del Dulcísimo Nombre
de Jesús de estas Islas. Con licencia. Manila: Imprenta de la Viuda de
López. 1845.
16." de 2 hs. s. n. y 76 págs. de texto.
Este librito lleva anteportada que dice así:
Ofrecimiento devotísimo de la Sagrada Pasión de Ntro. Sor. Jesucristo. Por las ■
benditas almas del purgatorio sacado de Arbiol.
En la pág. 45 comienza la segunda parte, o sea Explicacióny consideraciones etc.
«Anónima esta obrita, dice el P. Güemes, no será aventurado afirmar queel Cío-a
MARTIN 245
Agustino es el P. Julián Martin o el P. José Alvarez, ambos muy conocedores del bi-
saya y que se dedicaron a escribir o traducir en el dialecto panayano,» argumento no
bastante^ y perdone el P. Güemes la observación, para adjudicar el impreso a ningu-
no de los dos Padres mencionados.— V. Cultura Filipina, núm. de Agosto de 1913.
Manila.
3. Novena Nga ihalad sa dungug cag pagtahodsangmatam-is, cag
raata-as nga Misterio sa labi nga matinlo nga pagpanamcon can Santa
María nga Hoy sang Dios, Hari sa mga Angeles cag Mananabang sa
mga tauo. Guin binisaya sang R. P. Fr. Julián Martin Cura propietario
sa Convento sa Tigbauan sang tuig 1843, cag niyan Provincial sa S.
Agustín. Buhat sa usa ca devoto, cag olipon sang labi nga mataas nga
Guinoo nga si Santa María. Manila. Imp. sa Santo Tomas sa D. Ma-
nuel Rodríguez 1847.
16.° de 40 págs.
(Novena dedicada a honra y gloria del dulce y soberano misterio de la Inmacu-
lada Concepción de María, Madre de Dios y Abogada de los hombres. Traducida al
bisaya por el R. P. Fr. Julián Martín, Cura propietario del convento de Tigbauan en
1843 y actual Provincial de S. Agustín. Escrita por un devoto y esclavo de tan excel-
sa Señora.)
Va al principio la concesión de indulgencias por el Arzobispo de Manila Sr. San-
cho de Sta. Justa y Rufina; el original, por consiguiente, de la versión panayana se
imprimiría en el siglo XVIII.
4. Mapa general de las almas que administran los PP Agustinos en Filipinas.
Manila, 1848.
Véase lo que se ha dicho sobre este impreso en la pág. 244 del vol. II.
5. Ejercicios de preparación para la hora de la muerte, que se prac-
tica en una de las distribuciones del santo retiro espiritual de la ciudad
de Sevilla. Compuesto por el Dr. D. Manuel M. de Arjona Canónigo
Penitenciario de la Iglesia Catedral de Cordova. Director que fue de
dicho Santo Retiro. Y trasuntada á la lengua Panayana por un Reli-
gioso Cura que ha sido de aquella Isla, amante de las Almas. Con li-
cencia. Manila: 1849. Imprenta de la Viuda de López a cargo de D. Pe-
dro García.
12.» de 83 págs.
Atribuyese la versión al P. Julián Martin y a su nombre la consignan los PP. Pérez
y Güemes; mas después el segundo, en sus Cuartillas bibliográficas publicadas en la
revista Cultura Filipina (núm. de Agosto de 1913), dice que no sabe quién pudo ser
el P. Agustino traductor de la obra. Tenemos la papeleta hecha de un ejemplar que
llevaba escrito en la parte superior de la portada; Por N. P. Fr. Julián Martin; el
dueño del libro había sido sirviente en Cápiz del P. Apolinar Alvarez. Qué autoridad
deba darse a la indicación transcrita no lo discutiremos, pero es un dato y como tal le
consignamos.
—Ejercicios de preparación-.. Manila: 1850. Imprenta de la Viuda de López, a
cargo de D. Pedro García.— 12." de 80 págs.
Reimpresión exacta de la anterior, según el P. Güemes que la describe en el nú-
mero citado de Cultura Filipina.
6. Compendio de la vida del Apóstol de Valencia San Vicente Fe-
rrer, con su novena: Por el M. R. P. M. Fr. Francisco Vidal, del Sa-
grado Orden de Predicadores. TraúnciáBi. a la lengua panayana. Por un
246 MARTIN
P. Agustino Calzado, Cura Párroco que ha sido de la misma isla. Con
la licencia necesaria. Manila: 1849 Imprenta de la Viuda de D. Cándido
López, a cargo de D. Pedro García-
12." de 96 págs. En la 45 comienza la novena.
Lleva al principio la concesión de indulgencias por el limo. Sr. Sef^ui, Arzobispo
de Manila, a la edición castellana de 1840.
El traductor de este librito fué el P. Julián Martín, según nos lo aseguran nuestros
bibliógrafos.
—Compendio dt \a vida del Apóstol de Valencias. Vicente Ferrer... Binondo:
1865. Imprenta de Miguel Sánchez y C" Calle de Anloague núm. 6.-12.° de % págs.
—Manila. Imp. del Colegio de Sto. Tomás A cargo de A. Aoiz 1872.-8." de 87 págs.
Lleva al frente nn grabado del Santo.
—Manila. Imp. del Colegio de Sto. Tomás, á cargo de D. Gervasio Memije. 1882.
De la novena impresa por separado, se conocen las siguientes ediciones.
Manila. Impr. de los A. del País. 1882. - 12." de 39 págs.
—Manila. Imp. del Colegio de Sto. Tomás, á cargo de D. Gervasio Memije. 1883. -
8." de 40 págs.
—Manila. Imp. de Sta. Cruz. Dulumbayan, núm. 38. 1885.-8.° de 31 págs.
— Iloilo. Imp. de «El Progreso» de Pineda Hermanos. 1887.-8." de 36 págs.
-Ibid. 1891.
— Manila. Tipografía de Chofré y Com.* Escolta. 33. 1891.
— Tambobong. A. de H. 1894.-8." de 31 págs.
—Novena al glorioso Apóstol de Valencia San Vicente Férrer Por el M. R. P. M.
Fr. Francisco Vidal, del Sagrado Orden de Predicadores. Traducido á la lengua pa-
nayana. Por un Padre Agustino Calzado, Cura que ha sido de la misma Isla. Reim-
preso. Imprenta La Sagrada Familia. Nueva Cáceres 1895.-8.° de 28 págs.
Lleva al frente la concesión de indulgencias por el Sr. Seguí a los que rezaren la
novena, lo mismo que se ha anotado del Compendio.
-Malabón. Tipo lit. del A. de Huérfanos, 1898.-8." de 32 págs.
—Reimpreso con licencia necesaria. Iloilo. Imprenta La Editorial 1908.-8." de
32 págs.
Fué traducido el Compendio, junto con la Novena, al bisaya-cebuano y publicado
con ligerísimas variantes, llevando la portada siguiente:
Casayudan nga dinaclit sa catingalahan n^a quinabuhi ni S. Vicente Ferrer.
Con las licencias necesarias. Manila. Imprenta del Colegio de Sto. Tomás á cargo
de E. Plana Jorba. 1869.-8.° de 99 págs.
El texto comprende: Compendio de la vida de San Vicente, págs. 6-45.— Adver-
tencias para hacer la novena, págs. 47-49.— Novena, 51 99.
— Casayoran nga dinaclit sa catingalahan nga quinabuhi ni San Vicente Ferrer
ug angiyang novena. A expensas de una Piadosa Asociación. Con superior permiso.
Manila: 1879. Imprenta de Santo Tomás, á cargo de D. G. Memije.— 8 " de 102 págs.
— Cflsayo-ííM... nga quinabuhi ni San Vicente Ferrer ug ang iyang quinabuhi.
Con superior permiso. Manila. Imprenta del Colegio de Sto. Tomás á cargo de D.
G. Memije 1882.-8.'' de 95 págs.
Repítese la licencia del Ordinario concedida en 1." de Abril de 1879 a D. Felipe
Redondo para imprimir el folleto. La novena ocupa las páginas 47-89, y luego viene
el ejercicio cotidiano del Sr. Claret traducido al cebuano por el P. Ramón Zueco,
agustino recoleto (90-95).
Se escribió en la portada dos veces la palabra quinabuhi debiendo ser sustituida
la segunda por novena.
— Casa^ioraw... Cebú Imprentadas. Carlos. Calle Serrano N. 19. 1904—8." de
% págs. »
Lleva también el opúsculo del P. 2;ueco al final.
MARTIN 247
Se repite en lá portada el error censurado en la anterior edición.
No se sabe quién pudo ser el traductor cebuano de esta obrita. Lo que sí parece
cierto es haberse hecho la versión directamente del panayano.
7. Ecsposicion que ha dirigido á su Magestad, al Gobierno y á las Cortes el
M. R. P. Provincial de la Misión de Agustinos Calzados de la Provincia de Filipinas.
Sobre el informe, que acerca de las siguientes bases para el arreglo de las Misiones
de Asia se le ha pedido por dicho Gobierno. Filipinas. 1848. Tipografía de S. Ysidro
a cargo de Ambrosio Doria.
Fol. de 1 h. en que se contienen las mencionadas bases y una nota que luego
reproduciremos, + 1 h. con una portada semejante a la reproducida sin otra particu-
laridad que las armas de la Orden que están después del título, \- 8 hs. numeradas
que contienen el informe con la fecha al final: Convento de S. Pablo de Manila y Oc-
tubre 20 de 1848.=... =Fr. Julián Martin, Provincial de la Misión de PP. Agustinos
Calzados de Asia.
He aquí la nota a que antes aludimos: «La siguiente ecsposicion ó informe puede
reducirse;! los cinco puntos siguientes: el 1." es un preámbulo relativo al modo que
se ha creído mas conveniente seguir en el citado informe, y lo muy honorífico que
es al Gobierno no separarse nunca de la practica siempre observada hasta aquí de
no hacer innovación alguna en estas Islas sin oír antes el dictamen de los autori-
dades de ellas; el 2.° contiene el origen, y progresos de la conquista de Filipinas por
la Misión de Agustinos, en la parte que á ella toca, y el actual Estado de esta; el
3." comprehende los servicios de los Misioneros prestados á ¡a Religión y al Estado,
sus merilosj su importancia y sus deberes; el 4.° ecspone las dificultades, que en la
substancia y en los accidentes, de derecho y de hecho se seguirían de llevarse á efecto
las referidas Bases: y finalmente en el 5.° y último se suplica que no se haga nove-
dad alguna con respecto al País y por lo que mira á las Bases, que queda demostra-
do son inadmisibles.»
El P. Martín copió bastante en este informe de los impresos del P. Villacorta, sin
corregir sus errores, algunos de los cuales anotaremos en su lugar.
Todo el cuaderno está escrito primorosamente y es difícil distinguir a primera
vista si se trata de un impreso o de un manuscrito. Creemos que lo que aparece en la
portada como pie de imprenta es una humorada del escribiente. Encuéntrase este
hermoso ejemplar en la Biblioteca que fué del P. Navarro.
— P. Jorde, pág. 405. -P. Cano, pág. 243.
Martin (Fr. Patricio). ,
Nació en Valladolid el 17 de Marzo Juan de Quimba y Taguig. Fué tam-
de 1823, y profesó en el colegio de la bien Procurador conventual de Manila
misma ciudad el 17 de Septiembre de en cuya capital falleció a 11 de Mayo
1849. En Filipinas, adonde llegó en de 1885.
1853, administró los pueblos de San
1. Sermones varios, en idioma tagalo — M.S. en 4." de más de 300 págs.
- Versan sobre las Dominicas del año.
2. Sermones, en tagalo, sobre la explicación de los mandamientos del Decálogo
y de la Iglesia. - M.S en 4." Dos tomos.
~P. Jorde, pág. A^\. -Revista Agustiniana, pág. 79 del vol. X.
Martín (Fr. Santos).
Hermano del P. Juan Martín y como Marzo de 1883. En 1887 se trasladó á
éste natural de Melgar de Fernamen- El Escorial y de aquí salió para Filipi-
tal, Burgos. Nació el 1." de Noviem- ñas el año siguiente en compañía del
bre de 1860 y profesó de hermano limo. Sr. Arsenio del Campo reciente-
lego en el colegio de La Vid a 3 de mente consagrado Obispo de Nueva
248 MARTIN-MARTIN CARRETERO
Cáceres. Hasta el 1898 estuvo ocupado niendo a España con destino a la Resi-
en varios destinos, siendo escogido en dencia de Santader en IQfió. Se le or
este último año para Procurador de la denó de nuevo que se embarcase para
nueva Residencia de Macao, donde es- Filipinas en l'>07, ydesdeesta fecha ha
tuvo hasta el 1899 que regresó a Mani- residido sucesivamente en Manila y
la. En 1904 se trasladó al colegio de Cebú.
Iloilo, y aquí permaneció dos años, vi-
Tablas de las pesas y medidas que se usan en Filipinas, y de las
Inglesas, comunes a Inglaterra y a los Estados Unidos de América,
más las propias de esta iJltima Nación; todas ellas comparadas y redu-
das a las del sistema Métrico decimal y viceversa por Fr. S. Martín
O. S. A. ( Viñeta).
Enfrente de ésta la misma portada en inglés. En la anteportada, debajo de una
viñeta: «Manila, P. 1. The Philippine Publishing Co. 2-4-6 Plaza Santa Ana. 1901.»
8.° prol. de 343 págs., las 6 últimas de índices.
Anteportada. -Portadas en castellano e inglés y a la v. de esta segunda, indica-
ción sobre la propiedad de la obra.— Dedicatoria al P. Juan Martín suscrita por el
autor. — Prólogo. -Introducción. —Texto. — Apéndices. -índice.
Todo el libro en dos idiomas, castellano e inglés.
Martin (Fr. Victorio).
De Guaza de Campos, Falencia, na- tense en la que ha sido profesor en va-
ció el 17 de Noviembre de 1872 y pro- rias casas, amén del desempeño de
fesó en nuestro colegio de Valladolid otros cargos que la obediencia le ha
a 11 de Septiembre de 1889. En 1895 encomendado. Es Lector de Provincia,
quedó afiliado a la Provincia Matri-
8 de Diciembre 1908. Escorial. Alocución patriótica dirigida al ilus-
tre Cuerpo de Carabineros y Alumnos del Colegio de Alfonso XII en el
Real Monasterio el día de su excelsa Patrona María Santísima.
Opúsculo en 12." de 12 págs., sin portada y con el título copiado en la cubierta, en-
tre dibujos y a dos tintas.
El texto de la alocución termina en la pág. 10 con la firma del P. Victorio Mar-
tín; las dos siguientes contienen un Canto a la Bandera, suscrito por Pedro Gober-
nador, Pbro.
Se editó en la Imprenta de Cogolludo, en El Escorial.
El P. Martín fué colaborador también de la revista El Buen Consejo, donde pu-
blicó bastantes escritos breves.
Martín Carretero (Fr. Hermenegildo)
Nació este benemérito y ejemplar re- por su religiosidad y conducta intacha-
ligioso en Andavias, de la provincia ble. En 1873 fué enviado a Filipinas
de Zamora, el 20 de Enero de 1848, y presidiendo una misión, y una vez im-
emitió sus votos en el colegio de Va- puesto en el idioma tagalo, se encargó
lladolid el 17 de Agosto de 1866. Duran- del pueblo de Paombong, donde desple-
te sus estudios dio señaladas pruebas gó todo su celo por el bien de sus f eli-
de privilegiado talento, pero más que greses, trabajando sin descanso por su
todo se distinguió por su amor a la vir- instrucción cristiana y religiosa y dan-
tud y a las prácticas piadosas, sirvien- do a todos ejemplo por su laboriosidad
do de modelo a sus hermanos de hábito y asiduidad en el confesonario y en el
MARTIN GIRÓN
249
pulpito, y en el cumplimiento de las
demás obligaciones parroquiales.
Los Superiores, que conocían las re-
levantes prendas que adornaban a
nuestro religioso, le obligaron a acep-
tar. en 1879, el nombramiento de Lector
de Teología y Cánones en el convento
de Manila, y si mucho se había distin-
guido hasta entonces por su virtud, en
el nuevo puesto que se le señalaba se
daría a conocer por sus profundos co-
nocimientos, siendo siempre respetado
y venerado su parecer en cuantas cues-
tiones se ofrecían, especialmente las
que versaban sobre el Derecho y el
Patronato de Indias. Públicamente se
dea'a en Manila que antes de tomar
ninguna resolución en aquellas mate-
rias era necesario consultar al P. Ca-
rretero y saber su opinión, para des"
pues obrar con seguridad. Así lo reco-
noció el Rmo.P. Manuel Diez González,
en el Archipiélago el 1886, escogió al
sabio Lector de S. Agustín por su Se-
cretario, debiéndose principalmente a
éste la redacción de las célebres Actas
y Determinaciones que luego fueron
observadas como leyes de Provincia.
Terminada la carrera de Lector,
obtuvo la jubilación en 1887, 3' luego
pasó al pueblo de Taal, regentando esta
parroquia hasta el 1889, en que fué
nombradoSecretario. Finalmente, pro-
puesto para ejercer el mando supremo
de la Provincia en el Capítulo de 1893,
fué elegido por sus hermanos, que de-
seaban honrar de esa manera su virtud
y letras, quedando, sin embargo, de-
fraudadas las esperanzas que todos ha-
bían concebido de su mucha religiosi-
dad y prudencia, pues Dios le llevó
para sí el 2 de Agosto del año expresa-
do, o sea a los seis meses poco más de
haber sido nombrado Provincial.
cuando, al iniciar la visita generalicia
1. Breve estudio sobre la vida y escritos de S. Agustín e Idea general de los
Instituios religiosos, y los beneficios por ellos prestados, en todos los tiempos, tan-
to a la Religión como al Estado.— MS. en fol. de 170 págs.
2. Observaciones acerca de las Corporaciones religiosas en Filipinas: su im-
portancia en la conquista y la saludable influencia que han ejercido hasta nuestros
dias.~M.S. de 12 págs. en 4." y 69 en fol. Trabajo incompleto.
3. Sermones vatios.— U. S. en 4." de 548 págs.
Con respecto a las Actas arriba mencionadas, véase la pág. 260 del vol. II, donde
figura el P. Martín como Secretario firmando solamente aquel folleto.
— F. Jorde, pág. 575.-Z,a Ciudad de Dios, XXXI, 625.
Martin Girón (Fr. Francisco).
Natural de Villagarcía de Campos,
Valladolid, nacióel24 deMayo de 1866.
Estudió Latín y Humanidades en su
pueblo natal y luego en el Seminario
de Palencia, donde aprobó tres años.
Profesó en el colegio de Valladolid el
16 de Octubre de 1883 y antes de ter-
minar la carrera fué enviado, por en-
fermo, a Filipinas en la misión que
aportó a Manila el 10 de Febrero de
1888. En el convento de esta capital
concluyó sus estudios, siendo destina-
do en Noviembre de 1890 al Asilo de
Huérfanos de Malabón a fin de que es-
tudiara el tagalo con el P. José Rodrí-
guez Fontvella, Director de aquel es-
tablecimiento, y por renuncia de este
Padre, fué luego nombrado para suce-
derle el P. Girón con título de Sub-
director. Al frente de este centro de
beneficencia estuvo hasta el 1893, con-
siguiendo, por su actividad, ver ter-
minadas la fachada y escalera princi-
pal del edificio, según los planos del
arquitecto Sr. Hervás; aumentó tam
bien el material de imprenta y prepa-
ró la instalación y montaje de la lito-
grafía y de la fábrica de cera. Esto
aparte de otras muchas mejoras con
que logró poner aquel establecimiento
a gran altura.
En Octubre de 1893 fué destinado a
2.'»
MARTIN GIRÓN
rejíentar el pueblo de Bigáa, que admi-
nistró hasta los luctuosos días de 1898,
en que, por orden superior, se vio
obligado a abandonarle y retirarse a
Manila. Durante su permanencia en
aquel pueblo reconstruyó la torre de la
iglesia y llevó a cabo otras obras de im-
portancia en el convento e iglesia. Por
su ardiente patriotismo y los grandes
servicios prestados a la causa de Espa-
ña en tiempo de la insurrección tagala
se hizo acreedor a que el Gobierno de
Madrid le concediera la cruz roja mi-
litar. Convencido de que la causa de
España era la causa de la Religión,
defendió la una y la otra hasta el he-
roísmo. Una de las elocuentes pruebas
de lo que afirmamos fué la locura que
cometió en la noche de 16 de Febrero
de 1897 defendiendo él solo al pueblo de
Bigáa contra una banda de insurrectos
que se proponían robary saquear cuan-
to pudieran; consiguió con su arries-
gada aventura tenerlos a raya hasta
que llegaron tropas de Bulacán. Por
este hecho los cabecillas tagalos pu-
sieron a precio su cabeza y juramen-
taron a unos cuantos desalmados
para asesinarle. Así se lo hizo presen-
te el Gobernador de la provincia don
Manuel Cuervo, quien también se lo
participó al P. Provincial. A pesar de
todo, si bien con mayor cautela, siguió
en su puesto sosteniendo el respeto y
amor a España.
El 27 de Mayo de 1898 ordenaron las
autoridades a toda la colonia la recon-
centración en Manila. De lo ocurrido
en la trágica noche de ese día en la es-
tación de Guiguinto habló toda la pren-
sa y existe una relación detallada es-
crita por nuestro biografiado en carta
al limo. P. Valdés y que se publicó
en La Ciudad de Dios. No hemos de
repetir aquí lo escrito entonces sobre
aquella sangrienta escena, en la que
perecieron varios religiosos y algunos
seglares y de la que el P. Girón pudo
salvarse y salvar a otras personas,
pero no sin que saliera herido y mal-
trecho de aquel horrible encuentro con
los insurrectos.
Repuesto de sus heridas, prestó ser-
vicios extraordinarios en la defensa de
Manila a las órdenes del pundonoroso
y malogrado General Palacios, quien
le propuso al Gobierno para la Cruz
de Carlos III con que la patria premió
su amor a España y su heroísmo. To-
mada Manila por los americanos, los
Superiores le destinaron a la enseñan-
za en los colegios de España, para don-
de se embarcó el 15 de Octubre de
1898.
Fué destinado a Valladolid, pero al
poco tiempo pasó a la residencia de
Gijón. Obtuvo después el título de Lec-
tor y explicó Teología hasta Agosto
de 1902, en que salió para el Perú, don-
de se dedicó a la enseñanza y fué tam-
bién Vicedirector del colegio de Aya-
cucho. En 1907 fué trasladado al Bra-
sil, donde regentó algunas parroquias;
Por encontrarse muy delicado de sa-
lud tuvo que regresar a España en
1914, y el mismo año fué nombrado
confesor y capellán de las religiosas
agustinas de Medina del Campo y aquí
permaneció hasta que, destinado nue-
vamente al Brasil con el cargo de Vi-
cario provincial, se embarcó para di-
cha República en Noviembre de 1918.
Es Lector jubilado desde el 15 de Julio
de 1911.
1. Memoria sobre el Asilo de Huérfanos establecido en Tambobong por los
PP. Agustinos de Filipinas— "ÍA.^. de 40 págs.
Escrita por el P. Girón en 1892 a ruegos del P. Carretero con el fin de informar al
Definitorio sobre las mejoras de que era susceptible aquel establecimiento.
2. Ang banal na catipunan nang Sagrada Familia. May lubos na pahintulot.
Tambobong. Peq. Imp. del Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de Consolación 18^3
-12.° de 32 págs.
MARTIN MALDONADO 251
-(Asociación de la Sagrada Familia, en tagalo.)
La licencia del Ordinario para imprimir este opúsculo está expedida a favor del
P. Francisco M. Girón.
El mismo año se publicó en la Imprenta de Sto. Tomás de Manila otro folleto ta-
galo de la misma clase, sin decir quién fué el autor.
3. Carta de un Misionero agustino de 7<i7i/)/mízs.— Publicada en La Ciudad de
Dios, vol. XLVIII.
Es la relación arriba mencionada sobre los sucesos de Guiguinto. La dirigió el
autor al P. Valdés fechándola en Manila a 4 de Julio de 1898. Se reprodujo en Las
Misiones Católicas, de Barcelona, núm. 147 y después, en la misma revista, en el tra-
bajo del P. Diez Aguado que lleva el núm. 7 en su nota bibliográfica, lo que fué ne-
cesario para biografiar al P. Francisco Renedo, uno de lo3 que perecieron a manos
de los insurrectos tagalos, con nuevos datos escritos por el P. Girón.
4. El Eclipse de Valladolid de 29 de Mayo de 1900.— Dos artículos que vie-
ron la luz pública en El Norte de Castilla, diario de Valladolid, en los núms. de 29
y 30 de dicho mes.
5. Oración fúnebre de Ntro. Stmo. Padre León XIII pronunciada en la Cate-
dral de Ayacucho (Perú). Imprenta del Colegio-Seminario 1903.— H.° de 34 págs.
6. Varios artículos de fondo, de polémica y apología, publicados en los perió-
dicos El Estandarte Católico, de Ayacucho, y en La Virgen del Morro, de Lima,
de los que fué algún tiempo Director.
7. De interés general.— Serie de artículos publicados con el seudónimo «Colu-
mela» en El Orden, de Ayacucho.
8. En el mismo periódico publicó, firmado con su nombre, en 25 de Mayo de
1904, un artículo en que deshizo y pulverizó las calumnias que contra los PP. Agus-
tinos de Ayacuchj habían publicado La Integridad y La Opinión Nacional, de
Lima.
9.. Con el seudónimo «Columela» trabajó en La Prensa de Lima y otros perió-,
dicos y colaboró con otros al establecimiento del Centro Social de Señoritas.
10. Oración pronunciada en la iglesia de San Agustín de Lima, con motivo del
atentado contra S. M. Alfonso XIII en el día de su casamiento. -Publicada en El Co-
mercio y en La Opinión Nacional, de Lima.
11. A gestiáo dos PP. Agostinhos no Collegio de Sorocaba. —PíríicnXo publi-
cado en Journal de Sorocaba (Estado de Sao Paulo. - Brasil).
En el mismo periódico publicó otros artículos, en portugués, como el citado, en
los años 1906 y 1907.
12. Dous Passaros N' um Tiro.— Serie de artículos de polémica con los protes-
tantes metodistas publicados en Boa Impressa, periódico de Sao Paulo, durante los
meses de Marzo y Abril de 1W9.
Martin Maldonado (Fr. Juan).
Natural de Lima, profesó en el con- que se conservase la alternativa en los
vento de su patria el 15 de Mayo de cargos capitulares, como hasta enton-
1625. Fué Doctor en Teología por la ees se había hecho. Con el fin de infor-
Universidad de Avila, incorporando mar al Rmo. P. General sobre los su-
después el grado en la de Lima. En jetos y cosas de la Provincia publicó la
1650 estaba en Roma por haber sido obra que luego se citará. De regreso
nombrado por su Provincia Definidor en Lima no se sabe de su vida, más de
y Procurador General, y a sus instan- haber presidido el Capítulo provincial
cias Inocencio X despachó una bula en celebrado en aquella capital el 1661.
8 de Mayo de dicho año, ordenando
Breue svmma (Si se puede dar en lo grande) de la Provincia del
Perv d^l Orden de los Ermitaños de San Avgvstin Nuestro Padre y de
252 MARTIN DE ORMACHEA-MARTIN ROJO
los insignes, y memorables Conuentos, Hijos, y sugetos, que tiene en
el estado, y siglo presente de este Año de 1651. Offrecida con el affec-
to, y rendimiento de hija a los pies de N. Reuerendisimo P. M. F. Phi-
lippe Visconti Mediolanense de la Ilustre, y esclarecida Casa, y San-
gre de los Viscontiz de Milán: General, y Suprema Cabecea de toda la
Aureliana, y Eremitica Religión de S. Avgvstin N. P. que oy la gouier-
na con felicidad feliz, y glorioso augmento. Por uno de sus menores
hijos el P. Predicador F. loan Martin Maldonado; Diffinidor General, y
Procurador de dicha Prouincia en las dos maiores Cortes de Roma, y
Madrid. Diuidese en tres Artículos: En el Primero se ponen los Couen-
tos, que tiene la Prouincia, con las Doctrinas, y Curatos de Indios, que
administra, y numero de Religiosos, que de continuo los assisten. El se-
gundo corítiene los sugetos grandes, dignos de toda noticia, que la sus-
tentan, con los officios, que dentro, y fuera de la Religión an tenido, y
oy ocupan: El tercero refiere algunas obseruancias, y eroicos exerci-
cios que en el gouierno presente se an restituido a aquel Sácto y pri-
mer estado, conque los Venerables, Doctos, y grandes Padres de la
Inclyta Prouincia de Castilla la fundaron. En Roma, Por Francisco Mo-
neta. MDCLI. Con licencia de los superiores.
4." de 51 págs.
Port. y la v. en bl— Dedicatoria, encabezada con un escudo de armas, que será
el del P. General. -Texto. —Protesta.
«La parte segunda de la obra es bastante interesante por las noticias biográficas
que trae de los agustinos que en aquel tiempo florecían en el Perú.> Medina, Biblio-
teca Hispano-Americana, núm. 1158, el cual reproduce extensos párrafos de la indi-
cada segunda parteen los artículos correspondientes de los escritores.
Véanse además, P. Torres, págs. 242 y 485. — Carbajal y Vargas, fol. 113.— P. Mo-
nasterio, Recuerdo etc., pág. 175. ^
Martín de Ormaches (Fr. Juan).
V. Martínez (Fr. Juan).
Martín Recio (Fr. Manuel).
Natural de San Pablo de los Montes, destinado a tagalos, donde administró
tuvo por padres a {uan Martín Recio varios pueblos. Fué también Prior vo-
y María Ruiz y profesó en el convento cal, Definidor }• Prior del convento de
de Toledo el 19 de Abril de 1755. Pasó Manila, falleciendo en Paombong a 13
a Filipinas en la misión de 1763 y fué de Febrero de 1795.
Escribió algunos papeles muy doctos, al decir del P. Blanco, y entre ellos una
Defensa de los fueros de los Regulares, según una lista de escritores de la Provin-
cia. También se le atribuye un Papel muy sabio contra el P. Homar, que quizá sea el
anterior.
— P. Cano, pág. 191. -P. Jorde, pág. 322.
Aunque en los autores de la Provincia se le apellida solamente Recio, en su profe-
sión se llama Martín Recio, razón que nos ha movido a catalogarle en este lugar.
Martín Rojo (Fr. Juan).
Natural de Abia de las Torres, Pa- profesó en el colegio de Valladolid en
lencia, nació el 6 de Mayo de 1833 y 17 de Febrero de 1850. Dos años des-
MARTIN SANZ
253
piles fué enviado a Filipinas, llegando
a estas islas el 2 de Enero de 1853.
Apenas terminó la carrera eclesiásti-
ca, y estando aún ordenado de Diáco
no, fué destinado en 23 de Mayo de
1855 a llocos. El año siguiente, a 21 de
Noviembre, se le despachó mandato
de examen para sacerdote. Después ad-
ministró sucesivamente los pueblos de
Pasuquín, Sarrat y Dingras, fallecien-
do en este último a 29 de Octubre
de 1878.
Diccionario hispano ilocano, adicionado luego por los PP. Juan Pérez y Gerar-
do Blanco. -M.S.
Véase lo que dejamos apuntado sobre esta obra en el articulo del P. Blanco,
pág. 392 del vol. I.
— P. Jorde, pág. 502.
Martin Sanz (Fr. Manuel).
Natural de Vicálvaro, Madrid, tuvo
por padres a Andrés Martín y Juana
Sanz. Hizo su profesión religiosa en
San Felipe el Real a 4 de Julio de 1704.
El P. Vidal, al referir los sucesos del
convento de Salamanca durante el
trienio 1712 1715, dice que fueron nom-
brados opositores a cátedras de la Uni-
versidad los PP. Juan Cálvelo y Ma-
nuel Martín Sanz, escribiendo acerca
de este lo que sigue: «El segundo se
graduó efectivamente de Doctor. Fué
catedrático de Artes de esta Universi-
dad, y estando adelantado para las de
Teología, resolvió renunciar todas las
esperanzas y alistarse en la misión que
salió para las Filipinas el año de 1723.
Llegó a Nueva España, y el limo, se-
ñor Don Juan Antonio Lardizábal, Co-
legial que había sido en el Mayor de
San Bartolomé, con Doctor y con-Ca-
tedrático (1) con nuestro Maestro y a la
sazón Arzobispo de la Puebla de los
Angeles, le instó a que se quedase en su
Diócesis, deseoso de valerse de sus ta-
lentos y prendas para el buen gobier-
no de su Arzobispado. Pero aunque
pudo prometerse conveniencias y me-
dras a la sombra de este príncipe, se
resistió con todo esfuerzo, mostrando
en la continuación de sus viajes, que
no le habían sacado de Salamanca
otros intentos, sino el de servir á Dios
en la enseñanza de los miserables in-
dios isleños. Llegó a Filipinas, ya poco
le destinó la obediencia aun ministe-
rio, en que ayudase a otro más anti-
guo. Pero Dios se dignó llamarle en
breve a darle (como podemos piadosa-
mente creer) el premio de su santa de-
terminación. Hizo gran falta en una y
y otra Provincia.»
'"" De sus estudios, grados recibidos en Avila e incorporados en Salamanca y de
otros méritos literarios del biografiado se da cuenta en la hoja de servicios que luego
se reproducirá. Con respecto a sus oposiciones, tenemos los siguientes datos. Se opu-
so por primera vez a una cátedra de Regencia de Artes en el mes de Agosto de 1713,
por segunda vez en Octubre de 1714, por tercera en Septiembre de 1715 y por
cuarta vez, finalmente, en que consiguió la cátedra tomando posesión de la misma en
3 de Noviembre de 1717. La desempeñó durante el tiempo reglamentario, sucediéndo-
le en 1720 el Ldo. D. Pedro Aramburu. Luego repitió las oposiciones en Enero de
1722 y en Junio de 1723 (2j a la cátedra de Lógica magna, que no obtuvo, abandonan-
do entonces la Universidad salmantina. Se alistó después en una misión para Filipi-
nas llegando a estas islas en 1724, Dícese que aquí fué Prior de Parañaque y murió
Cl) La última cátedra con qoe figura este sefiur en ta Universidad es la de Teología moral, regentada en
losaflosl716yl717.
(2) Así en los apuntes que tenemos del Archivo universitario; de las listas de los catedráticos de Ló-
gica magna, parece deducirse que no hubo oposiciones a esta cátedra en 1723, en cuyo caso las del Padre
Martin Sanz lo serian a la de Súmulas.
'254 MARTIN SANZ
en 1727 en Manila. Según el P. Cano, no fué ministro doctrinero, «pues que al poco
tiempo de llegar a Manila murió de una afección pulmonar en 1727.»
Hoja literaria del P. Martín Sanz presentada con motivo de sus oposiciones a una
regencia de Artes en 1716.
Maestro Fray Manuel Martín Sanz, tiene los títulos y ejercicios literarios siguien-
tes. Consta haber empezado sus cursos en San Lucas de mil y setecientos, y habiendo
cursado sin alguna intermisión hasta este año de setecientos y diez y seis en las Uni-
versidades de Alcalá, Valladolid y Salamanca; y haberse graduado en esta Universi-
dad de Salamanca de Bachiller en Artes y en Teología en cuatro de Junio de mil sete-
cientos y trece. Consta asimismo haber leído las horas acostumbradas por mañana y
tarde los Quodlibetos. Consta asimismo haberse graduado de Licenciado en Teología
por la capilla de Sta. Bárbara con riguroso examen en que fué aprobado nemine dis
crepante en veinte y dos de Diciembre de mil setecientos y trece. Consta asimismo
haberse graduado de Maestro en Teología por la Universidad de .Sto. Tomás de Avila
en treinta de Diciembre de mil setecientos y trece; y haberse incorporado en esta
Universidad en veinte y cinco de Abril de mil setecientos y catorce. Consta asimismo
haber leído seis veces, cuatro de oposición con puntos precisos de veinte y cuatro ho-
ras en esta Universidad a las cátedras de Regencia de Artes; una en la Capilla de
Sta. Bárbara y la Repetición de Quodlibetos. A las demás cátedras de arriba no ha
podido leer por ser más antiguos los MM. Fr. Pedro Manso y Fr. Matías Terán.'a que
todas son seis lecciones, cuatro a cátedras. Consta asimismo haber perdido ocho re-
sultas, dos en la provisión, que hizo V. M. el año de mil setecientos y trece, tres en la
que S. Magestad fué servido hacer el de setecientos y catorce y tres en la del año
pasado de setecientos y quince. Consta asimismo tener dos actos presididos pro Uni-
ver sítate en esta Universidad. Ha argüido y replicado así dentro como fuera de casa
en todas las funciones así públicas como privadas siempre que se ha ofrecido. Consta
asimismo haber regentado la cátedra de San Anselmo largo tiempo dictando y expli-
cando a los estudiantes teólogos concurrentes, por haberse hallado impedido el Mtro.
Fr. Pedro Manso, su catedrático.
1 . Oración fúnebre en las honras que la Universidad de Salamanca
hizo al Señor Doctor Don Luis Cano, Cavallero del Orden de Santia-
go Colegial huésped y Rector que fué de su Colegio Militar del Rey,
Maestro en Sagrada Theologia, Prior del Real Priorato de Villar de
Donas y hijo del Real Convento de Uclés. Dixola el R. P. M. Fr. Ma
nuel Martin Sanz del Orden de San Agustín, Doctor Theologo dei gre-
mio y claustro de la Universidad de Salamanca. Dala a la estampa Don
Juan Francisco Herrero de Guzman y Cano, del Orden de Santiago,
Colegial que fué en el del Rey de su Orden y Cathedratico de Filoso-
fía en la Universidad de Salamanca y al presente Prior en el Real Prio-
rato de la Villa de Zeeguin, sobrino del difunto. Y la dedica al [lustris-
simo Señor D. F. Julián Cano y Thebar del Sagrado Orden de N. Se-
ñora del Carmen, Predicador de su Magestad, CaUficador de la Supre-
ma y electo Obispo de Lérida, y al presente Obispo de Avila y Señor
de Bonilla de la Sierra. Con licencia: En Salamanca, por Eugenio An-
tonio Garcia, Impressor Titular de dicha Ciudad.
4." de 3 hs. s. n. de prels. y 31 págs. de Texto.
Bibl. de San Agustín de Manila, de donde se ha remitido la papeleta, sin indica-
ciones sobre la fecha de impresión.
2. El P. Martín fué uno de los aprobantes de la obrita del P. Manso De Virtuti-
bus infidelium editada en 1721, como hemos visto en su reseña, cuyas doctrinas eran
MARTÍNEZ 255
las suyas y de las mismas y el autor hace grandes elogios. La aprobación lleva a la
cabeza este epígrafe, parte del cual probablemente fué escrito por otro: «Censura R.
P. M. Fr. Emmanuelis Sanz, Augustiniani, apud Salmanticenses Sacrae Theologiae
Doctoris, Philosophiae Cathedrae Moderatoris jam emeriti, et pro alus obtinendis
strenui Concertatoris.» Está fechada a 30 de Mayo de 17'21.— Véase la pág. 135 del pre-
sente volumen y en las 133 y 134 también se da noticia de otras dos censuras de nues-
tro autor.
De las obras siguientes del P. Martín Sanz nos da cuenta el autor del Ossario en
los siguientes términos:
' 3. €Co«SM/ííiswo>-a/^s, muy eruditas. —M.S. Un tomo.
4. Sermones, en español.— M.S. Dos tomos, los cuales (sermones) predicó el
mismo desde Salamanca a Manila.
5. Presidió un Acto mayor solemnísimo en esta iglesia de Manila, en el cual de-
fendió el P. Lector Fr. Remigio Hernández, todas las obras teológicas del célebre
Mtro. Manso, con asistencia de ambos Cabildos y Real Audiencia.
Dichos libros, concluye el P. Castro, y otros apuntes suyos los pusieron después
en esta Biblioteca manilense. Las dichas Conclusiones las tengo impresas en seda
amarilla.»
Hoy no se sabe de la existencia de los manuscritos citados. Con respecto a las
Conclusiones, véase repetida la noticia en el vol. III, pág. 555.
-P. Cano, pág. 141.-F. Jorde, pág. 240 -P. Vidal, II, 201.
Martínez (Fr. Abraham).
Natural de Guardo, Falencia, donde de Vicerrector, fué trasladado de pro-
nació el 15 de Junio de 1863 y profesó fesor al colegio de Palma de Mallorca,
en el colegio de Valladolid a 14 de No- donde permaneció hasta el mes de Ju-
viembrede 1880. Al encargarse la Pro- lio de 1894, que se embarcó para Fi-
vincia de Filipinas del Real Alonaste- lipinas, habiendo solicitado de los Su-
rio de El Escorial, fué nombrado Ins- periores la licencia oportuna para di-
pector del Colegio de Alfonso XII en 26 rigirse a las misiones de China. Des-
de Octubre de 1885, y el año siguiente, pues de breve estancia en Manila,
al comenzar el curso, profesor del mis- adonde llegó el 20 de Agosto, salió
mo centro, continuando allí sus tareas para su destino, y allí ha trabajado y
de la enseñanza hasta el 1889, en que continúa trabajando como buen obrero
pasó a Valladolid de Pedagogo del del Señor, en la conversión y evange-
Maestro de novicios. En 1890, después lización de aquellos idólatras,
de desempeñar algunos meses el cargo
Diesy nueve años en el corasón de China.
Relación muy extensa publicada en el Archivo histórico Hispano- Agustiniano,
vols. V y VI. Quedaron todavía sin publicar dos cartapacios de los tres que com-
prende el original.
—P. Jorde, pág. 673.
Martínez (Fr. Agustín).
Nació en Mayorga de Campos, Valladolid, el 2 de Julio de 1883 y profesó en El
Escorial a 13 de Octubre de 1901.
Tiene varios artículos publicados en El Buen Consejo, entre los cuales merece
citarse por su extensión el siguiente relato.
Z,a casíía dtf J?aKrfa. (Episodio de la insurrección de Mallorca en 1450.) En el
vol. II-(Año V).
—P. Zarco, ¿'sc^t/ores etc., pág, 182.
266 MARTÍNEZ
Martínez (Fr. Alejandro),
Píacióen Peñaranda, Burgos, el 24 de pasó a regentar la parroquia de Anilao
Febrero de 1851 y profesó en el colegio en 1876. Nombrado en Octubre del mis-
de Valladolid a 13 de Octubre de 1867. mo año Lector de Teología del con-
Destinado a Filipinas, llegó a estas is- vento de Manila, renunció la cátedra
las el 27 de Julio de 1872, terminando el 19 de Agosto de 1878 y un mes des-
la carrera del sacerdocio en Manila. pues pasó a regentar el pueblo de San
Fué enviado de Vicario a Sta. Barba- Miguel, donde murió el 27 de Agosto
ra, Iloilo, en Junio de 1874 de donde de 1882.
La Revista Agustiniana, al dar cuenta del fallecimiento del P. Martínez, elogia
sus virtudes y añade luego: «Era de muy claro entendimiento, y la Provincia le ocupó
en el profesorado, que hubo de renunciar por falta de salud. Últimamente, en medio
de su cargo parroquial se entretenía en proporcionarnos datos para la Revista, y aun
ha debido de dejar, ya casi preparada para la imprenta, alguna obrita » No sabemos
a qué trabajo se aludirá en estas últimas palabras. Los opúsculos que dejó impresos
son los siguientes:
L Cofradía sa Ntra. Sra. sa Consolación cag Sagrada Correa, nga
paghiliupur .sang mga anac ni María Santísima nga matood nga Hoy
sang Dios. Con las licencias necesarias. Manila. Imprenta de Amigos del
País. Calle de Anda, mím. 1. 1882.
12. ° de 19 págs. Con una estampa al principio.
A la vuelta de la portada se lee: «Binuhat ini n¿a tolonan sang P. Fr. Alejandro
Martínez.» o sea, «compuesto este reglamento o instrucción por el P. Fr. Alejandro
Martínez.» Es la cédula de inscripción en la Archicofradía de la Correa, con unas bre-
ves instrucciones a los cofrades acerca de lo que habían de observar para ganar las
indulgencias concedidas a los mismos. Texto bisaya-panayano.
2. Cofradía sa sagrada Correa, nga espirítuhanon nga paghilíu-
pud nabalay síng mga coro. Con las licencias necesarias. Manila. Im-
prenta de Amigos del País. Calle de Anda, núm. L 1882.
12." de 48 págs. Lleva varias estampas.
Como el anterior opúsculo, tiene éste a la vuelta de la portada la indicación del
autor en la misma forma: «Binuhat ini nga Tolon-an sang P. Fr. Alejandro Martínez,»
o sea, «escrita esta instrucción por el P. Alejandro Martínez.»
Contiene el reglamento de los cofrades de la Correa, de los celadores de los
coros y de los hermanos de la Cofradía, con las cédulas correspondientes en cada
apartado y espacios en blanco que debían llenarse al ser entregado a los asociados.
3. Casaysayan sang mga indulgencia cag sang mga gracia nga
pinanugot sa mga cofrades sang Sagrada Correa sa Nuestra Señora sa
Consolación, cag sang mga pinanugot sa tañan nga mga cristianos
tungud sa Orden sang mga Ermitaño ni San Agustín. May iban pa nga
cahímtangan sang Cofradía cag sang devoción sa Sagrada Correa,
cag mga pag-asoy con ananoy indulgencia cag pila ang íya nga mga
bagay: Pínamuhat sa pulong nga binísaya nga panayanon sa Iloilo ni
P. Fr. Alejandro Martínez, Agustino, sa Provincia sa Santísimo Nom-
bre de Jesús sa Filipinas, Cura párroco sa San Miguel, obispado sa
Jaro. Con las licencias necesarias. Manila. Imprenta del Colegio de
Santo Tomás á cargo de D. G. Memíje. 1883.
MARTÍNEZ 257
8.° de 224 págs., más 3 s. n. de índice. Lleva al principio una estampa de la Vir-
gen de la Correa.
(Explicación de las indulgencias y gracias concedidas a los cofrades de la Correa
de N. Sra. déla Consolación, etc. etc. Compuesto en bisaya-panayano por el P. Mar-
tínez.)
La Licencia para imprimir la obra está expedida a favor del P. Manuel Gutié-
rrez. Mucha parte del texto está en castellano.
4. Novena sa Ntra. Señora sa Consolación. Binuhat ni Padre Fr.
Alejandro Martinez, Agustino, Cura Párroco sa San Miguel, sa Obis-
pado de Jaro. Con las licencias necesarias. Manila. Imprenta del Cole-
gio de Santo Tomas a cargo de D. Gervasio Memije. 1883.
12." de 64 págs.
—Guadalupe. Pequeña imp. del Asilo de Huérfanos. 1839.-12.° de 62 págs.
La primera edición de este opúsculo salió, según parece, el 1882. Imprenta de
Amigos del País. — S.° de 42 págs.
—Revista Agtistiniana, III, 487.— P. Jorde, pág. 570.— Martínez Añíbarro, pági-
na 349, quien apellida a nuestro autor Martinez López.
Martínez (Fr. Antonio).
Natural de Castrojeriz, Burgos, profesó en San Felipe el Real el 3 de Julio de
1585. A continuación de esta nota escribe el P. Méndez: «Ojo del que hizo esa profe-
sión me parece qu3 hay un Ms. en la librería de este convento y el que le escribió fué
Fr. Juan de Carqueraz.» Así en los extractos del citado P. Méndez, sin añadirse otros
pormenores.
Martínez (Fr. Antonio).
Fué jesuíta y después agustino- Con informados, se remitiese a segunda y
respecto a su admisión en nuestra Or- terzera Consulta, como se estila en
den, he aquí la deliberación de las con- materias de importancia...»
sultas celebradas en San Felipe el «En diez y nueve de dicho mes y
Real. «En catorze de Mayo de mili y año, se prosiguió la Consulta plena
seiscientos y ochenta y tres propuso para la propuesta referida, y auiendo
el P. Prior a los Padres de Consulta, se los mas informadose priuadamente
que fué plena, como de orden de núes- de las razones de dudar, que se auian
tro P. Provincial se hazia Consulta ofrecido en la primera Consulta, fue-
para si convendría dar el hábito de ron de parezer, que no auia inconve-
nuestra Sagrada Religión al P. Anto- niente alguno en el transito del P. An-
nio Martínez, de la Compañía de Jesús, tonio Martinez a nuestra Religión, an-
Profeso de todas sus profesiones, que tes lo tenían por conueniente, y asi
tenia lizencia para hazer tránsito a vino la Consulta en que se le admitie-
otra Religión, y auiendo propuestose se, fecha ut supra» (1).
las razones del informe, que se auia Según el libro de profesiones del
adquirido y reparado algunos incon- convento expresado , pronunció sus
uenientes de nuestra parte, que no es- votos en 1." de Diciembre de 1683 Ua-
taban justificados, hubo variedad de mandóse Fr. Antonio Martínez de To-
pareceres, y se remitió a que mexor losa; era hijo de Diego Martínez de
(1) Firmün las Consultas los siguientes: Fr. Alvaro Osorlo, Prior. Fr. Andrés Merino. Fr, Diego FMrei.
Fr. Pedro de Moura. Fr. Diego Enriques. Fr. Pedro de Agramóme. Fr. Alonso de Madrigal. Fr. Tomás de
Oviedo. Fr. Diego de Aldana. Fr. Jerónimo de Guzmín. Fr. Andrís Velasco. Fr. Pedro de la Hoz
17
258
MARTÍNEZ
Tolosa y María Erráez y García y na-
tural de Belmonte, en la provincia de
Cuenca. Creemos que debió de morir
a los pocos años, pues no recordamos
haber visto su nombre en documentos
posteriores de fines del siglo XVII.
Panteón Sagrado, y evito á todos los Santos, y Medicina Vniversal
de todos los males, Corporales, y Espirituales. Primera Parte. Escrita
por el R. P. Fr. Antonio Martínez, Religioso del Orden de Nuestro Pa-
dre S. Agustin, y Predicador Mayor del Convento de San Felipe desta
Corte. Dedicada á la Excelentissima Señora D. Antonia de Luna y
Portocarrero, Marquesa de Fresno. Año {Esc. de armas de la Orden)
1685. Con privilegio. En Madrid: Por Lorenzo Garda. Véndese en el
Convento Real de San Felipe desta Corte.
4." de 16 Hs. s. n. de prels. y 472 págs. de te.xto.
Port. orí.— V. en bl.— Tabla de los compendios de las Fiestas y vidas de Santos.—
Tabla de las oraciones contenidas por sus días dentro de los seis meses. -Tabla de
las Fiestas movibles.— Tabla de las oraciones desta Primera Parle en las Fiestas mo-
vibles.—Dedicatoria.— Aprob. del P. M. Fr. Francisco de Ribera, Visitador que fué
de esta Provincia de Castilla, de la Orden de N. P. S. Agustín. Madrid, 31 de Mayo de
1685.— Lie. de la Orden. Azpeitia, 19 de Junio de 1685, Fr. Alvaro Osorio, Provincial. —
Aprob. del P. M. Fr. Pedro de la Hoz, Visitador de la Provincia de Castilla, de la
Orden de N. P. S. Agustín y Predicador de S. M. 3 de Noviembre de 1684.— Lie. del
Ordinario— Aprob. del P. M. Fr. Luis Criado, Definidor dos veces de esta Provincia
de Castilla, y Padre de ella. Presidente que fué de su Capítulo Provincial, Prior del
convento de Burgos y Predicador de S. M. etc. Nov. 17 de 1684.— Lie. del Rej'. -Fe
de erratas.— Suma de la tasa.— Texto.
El P. Criado: « . . .El estilo es fácil y llano, y así lo debía ser, porque siendo para
todos el tratado, era preciso que el lenguaje fuese común; de suerte que lo entiendan
todos, y siendo las materias de devoción, es razón que se atienda a que lo realzado
del estilo, no seque ni esterilice lo blando de la ternura y afectuoso de la piedad; pero
no por eso es bajo, humilde, ni flojo, sino excelente y nervoso y muy propio para mo-
ver la voluntad a buenos deseos y encender el corazón en afectos y fervores de ca-
ridad:...»
Fueron aprobados los dos tomos en que se divide la obra, para la impresión. Cada
tomo abarca seis meses del año, conteniendo las vidas de los santos más principales,
con las oraciones respectivas. Pero el tomo segundo quedó inédito probablemente,
pues no le hemos podido encontrar y el mismo índice de la Biblioteca de San Felipe
el Real, pág. 200, tampoco cataloga más que un tomo.
1
Martínez (Fr. Antonio).
Cremos sea éste el P. Lector Fr. An
tonio Martínez, conventual de Sala-
manca en 1743. Años después figura
con frecuencia en San Felipe el Real.
Llegó a ser Maestro y en 1768 era Pro-
curador general de la Provincia de
.\ , Privilegio de esenciones, franquezas, y libertades, Dado por las
Catholicas Magestades A todos los Conventos de la Orden del glorio-
so Padre San Agustin, Doctor de la Iglesia, En todos estos Reynos de
España. Y Confírmaciones hasta el Catholico Rey .D.. Carlos III. de
este nombre. [Corasen biflechado que sirve de fondo a un águila)
Castilla. Hacia el 1780 desempeñaba
el cargo de Prior de San Felipe el Real
y falleció por aquellos años, pues en
1784, por su muerte, entró a ocupar el
Magisterio vacante el P. Domingo Ba-
sante.
MARTÍNEZ 250
Mandóle imprimir, y autorizar el P. Mro. Fr. Antonio Martínez, Procu-
rador General de la Provincia de Castilla. En Madrid, Por Joachin de
Ibarra. Año de 1768. Con las licencias necesarias.
Fol. de 1 h. para la port. y la v. en bl. y 44 págs. de texto.
Impreso en papel sellado de 1768 con la firma auténtica al final del Escribano
Cosme Damián de los Reyes.
Reproducción de los que hemos descrito en otros artículos de esta obra, con las
adiciones hasta el tiempo del P. Martínez. Después de éste vino el P. Bouza que
reimprimió el papel en 1775. Véanse también Aguilar (Fr. Luis de) y Badarán
(Fr. José de).
Como en la portada del impreso reseñado no se expresan otros títulos del
editor que los de Maestro y Procurador general, creemos que a éste no se le deba
confundir con otro contemporáneo suyo apellidado Martínez Salazar, el cual era
Definidor de la Provincia de Castilla en 1769. Por esta razón nos hemos decidido a
dedicar al segundo su artículo correspondiente, debido en gran parte a la escasez
de datos que de uno y.otro hemos podido encontrar y únicamente apoyados en el
fundamento indicado; pero si acaso se tratase de uno solo apellidado unas veces
Martínez y otras Martínez Salazar, téngase en cuenta esta advertencia para refun-
dir en uno los dos artículos.
Martínez (Fr. Aurelio).
De Pola de Laviana, Oviedo, nació to de 1912 fué nombrado Director del
el 17 de Octubre de 1879 y profesó en colegio de Uclés, siendo confirmado
el colegio de Valladolid a 7 de No- en el mismo cargo en el Capítulo cele-
viembre de 1895. Es licenciado en Fi- brado el año siguiente, y allí perma-
losofía y Letras desde el 4 de Octubre necio hasta el de 1918, en que fué tras-
de 1904 y en 1." de Marzo de 1907 se le ladado de Director también al colegio
concedió el título de Lector. Ha ejer- de Ceuta, donde reside en la actua-
cido el profesorado en varios colegios lidad.
de segunda enseñanza. En 5 de Agos-
1. Sobre el origen del alma humana. Un capítulo de la Psicología de San
Agustín.— Trabajo publicado en el tomo XIII de la revista España y América.
2. Desde Aristóteles acá.— Art. publ. en el tomo XVIII de id.
3. El Centenario de Balmes.— Id. en e\XK de id.
4. Boletín filosófico. -En los vols. XIV, XVI, XIX, XXIV y XLV.
5. Revista filosófica. Historia de la Filosofía española, por Adolfo Bonilla. —
Critica de esta obra publicada en el vol. XIX.
Sobre el tomo II de dicha Historia publicó también uii artículo crítico en el
vol. XLI.
6. La Etica científica.— \d. vol. XXI.
7. El sexto Congreso Internacional de Psicología. — \á. vo\. XXV.
8. Para el Centenario de Balmes (una idea). -Id. en el mismo volumen.
9. Revista anticlerical.— \d. en id.
10. Alrededor de una cátedra.— Id. en e\ vol. XX'Vl. ,.
11. La Materia y la Energía.— -Id. en el vol. XXVII. ^i,,. i
12. Crítica barata. Nociones de Psicología moderna.— Id. en el vol XXXIÍ.
13. Oración fúnebre pronunciada en el Capitulo provincial de 1918.- Publi-
cóse en el ^^'c/íít'O /í/s/í5;'2í:o /^/s/)a«o-y4á'MSííM?fl«o, vol, X.
Martínez (Fr. Bernardo). - -
Nació en Valdesoto, Oviedo, el 30 de de Valladolid a-ÍS^'de 'fúlio de 1885.
Abril de 1868 y profesó en el colegio Formó parte de la misión que llegó a
26Ó
MARTÍNEZ
Filipinas en 1891, terminando en Mani-
la la carrera eclesiástica, y ordenado
de sacerdote, fué destinado a la Pam-
panga en 30 de Diciembre de 1892. En
Septiembre del año siguiente se le die-
ron los títulos de cura de La Paz, de
donde pasó a Candaba en Julio de 1894,
y después de interinar unos meses en
este pueblo, se encargó de Sta. Rita a
principios de Diciembre del mismo año.
Finalmente, en Agosto de 1895 fué tras-
ladado a Porac, y aquí cayó prisionero
de ios insurrectos tagalos en 3 de Junio
de 1898, no recobrando la libertad,
comolos demás religiosos, hasta elmes
de Diciembre de 1899. Poco después
fué destinado al estudio del inglés en
Hong-Kong, embarcándose para esta
colonia en Febrero de 1900 y allí per-
maneció hasta julio del año siguiente,
en que regresó a Manila.
Nombrado Secretario de Provincia,
se embarcó para España en 30 de No-
viembre del año últimamente indicado,
siendo reelegido en el mismo cargo en
el Capítulo de 1905. Después ha sido
Definidor (1909), Provincial (1913) y
Presidente de la Residencia de San Ma.
nuel y San Benito, de Madrid(1918). Es
Maestro en Sagrada Teología por nom-
bramiento del P. General de 9 de Enero
de 1913; a este título había precedido
el de Lector, obtenido después de los
ejercicios reglamentarios en 9 de Octu-
bre de 1904 y el de Regente de estudios
en 21 del mes citado de 1907. También
fué nombrado redactor de España y
América en 5 de Enero de 1903, Subdi-
rector de los Talleres de Sta. Rita en
22 de Marzo de 1907 y Director de los
mismos, por muerte del P. Font, en 9 de
Diciembre de l'K)8. Durante su Provin-
cialato hizo la visita a las Vicarías de
China y Filipinas en 1914 y a las de
América en 1916, se fundaron los cole-
gios de Ceuta y Santander y las Resi-
dencias de Cádiz y Ribadeo, se inaugu-
raron las grandiosas iglesias de .San
José, de Bilbao, y de San Agustín, de
S. Paolo, en el Brasil, aparte de otras
obras o instalaciones de no tanta signi-
ficación como las referidas, peroque no
por eso dejan de tenerla en sus propios
lugares, como, por ejemplo, en las mi-
siones de China. Encuéntrase actual-
mente en Madrid por su cargo de Pre-
sidente de la Residencia mencionada.
-Artículo publicado en España y
1. El Concordato de Francia en peligro.
América, voL I.
2. El Catolicismo en Francia.— lá. en id.
3. Personaje misterioso.— Id. en c\vo\.\l.
4. San Juan B. de la Salle y el Instituto de las Escuelas Cristianas.— Id. en
el vol. V.
5. El Marqués de Casariego.— Id. en el vol. Vil.
6. Cuestiones canónicas acerca de los cementerios.— Vanos artículos en los
vols. VlIIylX.
7. A propósito de la ruptura de relaciones entre la Santa Sede y el Gobierno
J ranees. - Id. en los vols. X, XI y XII.
8. Las ordenaciones en la iglesia anglicana. (Examen de un folleto.) - Id. en
losTOls. XIV y XV.
9. Boletín canónico. — Revista teológica. -Bibliografía canónica. — "Di-versos
artículos publicados con alguno de estos títulos en los vols. XVI, XVil, XVIII,
XXVIII, XXIX, XXX, XXXI, XXXH, XXXVI, XXXVU, XXXVIII, XXXIX, XL,
LIV y LV.
10. El nuevo General de los Jg-ws/íHOS.— Reproducción en el vol. XVI de un
artículo que con ese epígrafe se había publicado en A B C.
Trata del Rmo. P. Tomás Rodríguez.
11. Los Talleres de Caridad de Santa Rita y el Breve Multíplices. — Art. publi-
cado en el vol. XVI.
MARTÍNEZ 261
12. Un Agustino ilustre. El P. José Lobo.— En el vol. XVII.
Con nuevas ampliaciones se imprimió este artículo biográfico en un folleto con
este título:
Un Agustino Ilustre. Biografía del M. R. P. José Lobo Ex-Provincial de Agusti-
nos. Con las licencias necesarias. Madrid Imprenta de los Hijos de Gómez Fuentene-
bro Borda(it)res, 10. 1909.- 4." may. de 36 págs. con el retrato del biografiado al prin-
cipio.
A la cabeza de la portada: P. B. Martínez O. S. A.
13. Godoyy su siglo. -Serie de artículos en los vols. XIX al XXI.
14. Acomodémonos. A propósito de la Biblioteca Gili. —Art. en el vol. XIX.
15. Primer sínodo de i\íadridAlcald.—]á. en el vol. XXIV.
16. Un pueblo suicida.— En los vols. XXIV y XXV.
17. Injustificadas censuras. España en la Conquista de América.— En el
vol. XXVI.
18. La Orden de San Agustín y los trágicos sucesos de China.— En el volu-
men XXVI.
Publicóse un extracto de estos artículos en Las Misiones Católicas, de Barcelo-
na, núms. 363 y 364 con el título Muerte desgraciada del limo, y Rmo. P. Luis Pé-
rez etc.
Trátase del naufragio en que perecieron el mencionado señor Obispo y los Pa-
dres Benito González y Agustín de Paz.
19. El Escorial y los Agustinos. -Artículo en el vol. XXVII.
20. Jovellanos. -Serie de artículos publicados en los vol?. XXXI al XXXVI.
21. La Jundación de los Sres. Caviggioli.— En el vol. XXXtf.
Se publicó en folleto aparte también con el siguiente título:
Fundación de los Señores de Caviggioli. Escuelas gratuitas para
obreros bajo la dirección de los PP. Agustinos. Calle de Columela, 12,
Madrid. Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús.
Juan Bravo, 5.— Teléfono 2.198. 1911. A la cábesa: P. Bernardo Mar-
tínez.
4."'de22págs.
Es una reseña de la fundación de la iglesia de S. Manuel y S. Benito con la resi-
dencia adjunta, la entrega de estos edificios a los PP. Agustinos de la Provincia del
Smo. Nombre de Jesús de Filipinas, y su inauguración y la de las escuelas a principios
del año 1911. Se incluye copia de los documentos que mediaron entre los representan-
tes de la familia aludida y los PP. Agustinos con las bases acordadas para la entre-
ga, etc. etc.
22. La obra de Duchesne. —Art. en el vol. XXXIII defendiendo a la Provincia de
Filipinas de la responsabilidad que se le atribuía en la versión castellana y edición del
tomo II de la Historiade los seis primeros siglos de la Iglesia, por Duchesne, tra-
ducida por el P. Pedro Rodríguez.
23. El Excmo. y Rvmo. Sr. Obispo de Salamanca Fr. Francisco J . Valdés y
Noriega.— Artículos publicados en los vols. XXXVII y XXXVIII.
24. Por los fueros de la verdad en las Misiones de tíunán. -Art. publicado en
el vol. XLV, vindicando a la Provincia agustiniana de Filipinas de ciertas imputacio-
nes falsas contenidas en una información sobre nuestras Misiones de Hunán inserta
en el diario de Madrid El Universo.
25 Crónica española.— En los vols LVIII y LX, algunos números.
26. Una institución que desaparece. El M. R. P. Maestro Fr. Tirso Lopes Sar-
dón. - Art. biográfico publicado en el vol. LIX y reproducido después en el vol X del
Archivo histórico Hispano- Agustiniana.
27. Post bellum.— Varios artículos con este título general y los subtítulos corres-
262 MARTÍNEZ
pondientes en los vols LXll y l-XTIl de la revista citada. Aún no se ha terminado la
serie al imprimir esta nota.
28. Una gloria agustiniana. El limo, y Rmo. P. Zacarías Martínez, Obispo de
Huesca— Art. biográfico en el vol. I.XIII.
29. Las Misiones de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús entre los
infieles. -
Ocupa las págs. 47 a la 132 del Estado de la Provincia agustiniana del Santísi-
mo Nombre de Jesús de Filipinas, Madrid, 1905.
Divídese el trabajo en los siguientes apartados: Misiones vivas en el Norte de
LuBón. -Misiones del Japón.— Misiones de China.
30. Los Agustinos en América. - Sigue al trabajo anterior en el libro menciona-
do y comprende desde la pág. 133 a la 161.
31. Oración fúnebre pronunciada en el Capitulo provincial celebrado en el co-
legio de Valladolid en Agosto de 1905, por los religiosos difuntos fallecidos du-
rante el cuatrenio 1 901 1905. - M S. en fol. conservado en el Archivo de Provincia.
32. Devocionario y Mes de Santa Rita de Casia ordenado por el
P. B. Martínez, O. S. A. Director de los Talleres de Caridad. Con las
licencias necesarias. Madrid Imprenta del Asilo de Huérfanos Calle de
Juan Bravo, 5. 1910.
12." de 428 págs. y 1 s. n. con las licencias. Lleva una hermosa fototipia de la San-
ta al principio.
El P. Martínez incluyó en su devocionario, dando una nueva forma al texto, el
Manual y Reglamento de los Talleres de Caridad, del P. Font.
— Devocionario y Mes de Santa Rita de Casia compuesto y ordenado por el
P. Bernardo Martínez Agustino Director general de los Talleres de Caridad de San-
ta Rita. Segunda edición corregida y notablemente aumentada. Con las licencias ne-
cesarias. Madrid - 9849.— Imp. de Gabriel López del Horno. San Bernardo, 92. Teléfo-
no 1,922. 1913.
12." de 465 págs, y 1 s. n. para las licencias.
Lleva al principio un fotograbado de la Santa.
En la primera parte se reproduce la Regla de vida cristiana, del Bto. Alonso de
Orozco, con otros fragmentos de obras del mismo. Se copia bastante en todo el devo-
cionario de otros autores y devocionarios conocidos, según lo expresa el autor en el
prólogo.
33. Apuntes históricos de la Provincia Agustiniana del Santísimo
Nombre de Jesús de Filipinas recopilados por el P. Bernardo Martínez,
Secretario de Provincia. Año 1909. Filipinas. Con las licencias necesa-
rias. Madrid. Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús. Juan Bra-
vo, 5.— Teléfono 2.198. 1909.
4.° may. de 551 págs.
Apuntes... América... Madrid. Imprenta de los Hijos de Gómez
Fuentenebro, calle de Bordadores, 10. 1909.
De XXX + 403 págs.
Las páginas de números romanos contienen la biografía del P. José Lobo publi-
cada con anterioridad en España y América y ahora ampliada algún tanto. Se ingi-
rieron esas páginas entre las 4y 5 del libro, acaso porque no entró el publicarlas en
el primer plan del autor. De la misma biografía se hizo la tirada aparte reseñada
en el núm. 12.
Sobre la importancia de estos dos tomos hablamos algo en la introducción de este
■ Ensayo, y nada tenemos que rectificar de lo escrito en aquel lugar. El tomo primero
MARTÍNEZ 263
es en parte extracto y en parte copia del Catálogo de los Provinciales de nuestra
Provincia de Filipinas, que nos dejó el P. Celestino Fernández- Villar, a todo lo cual
agrega el autor de los Apuntes el fruto de nuevos estudios sobre muchos puntos que
es preciso tratar en la actualidad con más detenimiento o bajo otros aspectos, por el
cambio radical operado por la revolución filipina en el modo de ser de las Corporacio-
nes religiosas establecidas en aquellas islas. Con respecto al segundo tomo se estudia
en él especialmente la expansión de nuestra Provincia en las Repúblicas americanas,
donde se han fundado sendos Vicariatos y Misiones dependientes siempre de la matriz.
Es decir, que no hemos ido a Colombia, Perú, Argentina y Brasil a restaurar las an-
tiguas Provincias agustinianas prestando nuestro concurso y dando vida a los pocos
restos que de algunas quedaban, sino a fundar centros de enseñanza y a regentar pa-
rroquias y misiones bajo la dirección, impulso y auxilio de la Provincia de Filipinas,
merced a lo cual la Orden agustiniana continúa sus tradiciones en aquellos países; y
como nuestra emigración a los mismos se ha verificado en las postrimerías de la pasa-
da centuria, es el tomo que examinamos el de mayor actualidad, porque el estableci-
miento de aquellas Vicarías cuenta pocos lustros de fecha.
Nuestra historia en Filipinas desde fines del siglo XVII en que concluye laSegunda
Parte de las Conquistas, del P. San Agustín, permanece aún en la obscuridad de los
armarios de nuestro Archivo provincial del convento de Manila, porque aunque se
sabe que el P. San Próspero compuso la Tercera Parte, se ignora su paradero. Fál-
tanos, por consiguiente, la historia de dos largas centurias, no obstante contarse con
abundancia de documentos para escribirla y con mayor facilidad relativa de investi-
gación y de acopio de materiales en centros que hoy tienen sus puertas abiertas para
quien quiera dedicarse a ese género de estudios. Por estas razones es más de latnentar
que la Provincia de Filipinas, de tan gloriosísimo abolengo en las Islas de Legazpi,
carezca de una obra histórica completa. Algo de lo que debe ser lo que nos falta se
puede adivinar por los Apuntes, del P. Bernardo, los cuales deben juzgarse como el
esbozo de una grande obra, de una crónica que prosiga la narración de las conquistas
espirituales de los Agustinos en el Archipiélago, desde la fecha en que la dejó el P. S,
Agustín hasta los tiempos actuales.
Provincia Agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas.
Apuntes históricos por el P. Bernardo Martínez alumno de la misma
Provincia. España. Con las licencias necesarias. (Adornito) Madrid.
9972.— Imprenta de Gabriel López del Horno. San Bernardo, 92. Telé-
fono 1.922. 1913.
4." may. de XXXn 4-616 págs. , las 4 últimas de índice.
En la extensa introducción que precede al texto se incluye un catálogo de los
artículos y trabajos publicados por los Agustinos en la revista España y América
desde su fundación hasta 1913.
Con este tomo dio por terminados el autor sus apuntes sobre la Provincia agus-
tiniana de Filipinas, y traíanse en él los asuntos referentes a la misma que se han
desarrollado especialmente en España, como son: el establecimiento de los Comisa-
rios y Procuradores de Provincia de un modo algo más permanente que cuando ve-
nían a la península al objeto casi único de recolectar misioneros; la fundación del
colegio de Valladolid al que siguió la de otras casas pertenecientes a la misma Pro-
vincia, entre ellas el Real Monasterio de El Escorial, que se nos confió por Alfon-
so XII desde 1885; la restauración de la Provincia antigua de Castilla llevada a cabo
con elementos de la de Filipinas, así como la creación de la Matritense en 1895; la
erección del Comisariato Apostólico; los planes de estudios; la fundación de la Re-
vista Agustiniana, etc., etc. Aunque todos estos temas tengan una conexión natu-
ral con el gobierno de la Provincia y deban ir englobados en la historia general
de la misma, asignando a cada cuatrienio los hechos más memorables que dentro
264 MARTÍNEZ
de este período legal se han sucedido, es interesante, sin embargo, estudiarlos par-
cialmente formando con ellos una serie de monografías en que se demuestre el
principio, progresos y desenvolvimiento cabal y completo de cada una de esas ma-
nifestaciones de la vitalidad de la Provincia. No es esto decir que el tomo que nos
ocupa se encuentre formado de monografías, pero sí se hallan en él los materiales
para componerlas, desglosándolos del conjunto sin que por esto se descabalara la
obra; por el carácter histórico de ésta se ve precisado el autor a seguir en su estu-
dio la sucesión de los años, pero puede decirse que en su relación son muy contados
los puntos que dilucida en comparación de los muchos que ofrece la historia de la
Provincia.
34. Vestir al desnudo. Boletín de los Talleres de Caridad de Santa Rita de Ca-
sia, publicado por el R. P. Bernardo MartíneE Agustino Director general de la Aso-
ciación. Con las licencias necesarias. Años primero y segundo. Madrid Imp. del
Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús Calle de Juan Bravo, núm. 5. 1910.-8." de
1 h. s. n. + 168 págs. para el año primero y 152 para el segundo.
La hoja de portada se imprimió por separado al encuadernar la colección, pues
el número primero salió en Enero de 1909. Cada año consta sólo de nueve números,
aunque la revista es mensual, por no publicarse en los meses de Julio, Agosto y
Septiembre, y cada número consta ordinariamente de 16 páginas.
Siendo el órgano oficial de los Talleres de Santa Rita, huelga consignar que su
objeto principal es cuanto se refiere a la fundación y progresos de aquéllos, a la di-
rección general de la Asociación, juntas, donativos, ingresos y defunción de las so-
das, etc. etc. Tiene también su parte de texto que se compone de lecturas piadosas
y morales, breves en general y escritas en estilo apropiado para la clase de lecto-
ras a quienes se destina la publicación. El P. Martínez, como Director general de
los Talleres, ha corrido siempre con la redacción y dirección de la revista que con-
tinúa en la misma forma en la actualidad.
35. Archivo Histórico Hispano-Agustiniano y Boletín Oficial de la Provincia
del Smo. Nombre de Jesús de Filipinas. Vol. I. Enero de 1914. Núm. 1. Madrid
10100-Imprenta de Gabriel López del Horno. San Bernardo, 92, teléfono 1922. 1914.—
4." de 448 págs.
Desde el vol. II ya consta cada uno de 480, correspondiendo 80 págs. a cada
número de los seis que forman el volumen. Publicación mensual. Los diez tomos
primeros se imprimieron en la Imprenta de López del Horno y desde Enero de 1919
en la del Asilo del Corazón de Jesús, sin mutación alguna sensible en las condicio-
nes materiales de la impresión, exceptuada la novedad de reducir el número a 64
págs. desde el mes de Marzo. Sobre otros pormenores del Archivo, así como la lis-
ta de los trabajos principales que en él se han dado a luz no nos toca hablar en este
lugar sino en la extensa nota que dedicaremos a su descripción entre los anónimos,
y si aquí le recordamos es porque se debe su fundación al P. Martínez, y justo es
que le incluyamos en su nota bibliográfica.
En el prólogo-introducción al primer número se hace constar la iniciativa del
P. Manuel Diez Aguado de publicar mucha de la abundante documentación que
permanece inédita en nuestro archivo provincial conservado en el convento de Ma-
nila. Esa idea expuesta en la memoria que el mencionado Padre presentó al Capi-
tulo provincial de 1913, después de discutida y aprobada, produjo el acta décima de
dicha asamblea en que se deja al arbitrio del P. Provincial la publicación de los do-
cumentos de referencia en la forma que lo estime oportuno (1), con lo cual se le con-
cedían amplias atribuciones para escoger los medios y modos de publicación más
adecuados al fin que se proponía. El Provincial P. Martínez, pesando luego las difi-
cultades con que habría de luchar para dar a luz aquellos papeles formando tomos.
(1) Dice así: «Arbitrio et prudentiae P. Proviaciaüs relinquimus publica tionem docamentorum, qu» ad
Provinciam, ejusdemque Missiones, attinent, et ut id perficiat eo modo, quo ipsi magis opportunmn videatur.»
MARTÍNEZ 265
con la no pequeña de la escasez de personal, no pudiendo disponer del que por ne-
cesidad se había de ocupar en la empresa, y la consideración, por otra parte, de
que por ese medio sería menos conocida y leída la citada documentación, cuya im-
portancia e interés para nuestra historia en Filipinas son innegables, tuvo la feliz
inspiración de fundar una revista que a semejanza de la agustiniana en sus prime-
ros años, se consagrase exclusivamente a asuntos de la Orden, a la publicación de
memorias, relaciones, historias, estudios sobre nuestro pasado, biografías de nues-
tros hombres ilustres,... de todo aquello, en fin, que pudiese contribuir al acarreo
de materiales explotables el día de mañana para escribir la historia general agus-
tiniana en España de que carecemos. Este proyecto, además, ofrecía relativas faci-
lidades en su ejecución, se esperaba que para realizarle prestarían su concurso y
colaboración las otras Provincias españolas y americanas, y sobre todo, se perse-
guía un fin laudable y sobremanera honroso para nuestra Provincia, cual era esta-
blecer con las demás y aun entre nosotros mismos una corriente de unión y frater-
nidad cuyo objetivo se traduciría en bienes incalculables para todos.
De lo publicado por el P. Martínez en el Archivo debe mencionarse por su ex-
tensión lo siguiente:
Cartas sobre su viaje a China y Filipinas.— En el vol. II.
Relación de su visita a Filipinas y a las misiones de China. — En los vols. II y III.
Cartas de su viaje a América.— En los vols. V y VI.
Por los fueros de la verdad en la^ Misiones de Hundn. —Articxilo publicado en
el vol. III y reproducido luego en España y América, vol. XLV, según hemos visto
en el núm. 24.
Rmo. P. A/tro. Fr. Vicente Fernándem Fi(7/a. —Biografía de este Padre publica-
da en el vol. VII.
R. P. Urbano Alvares Lopes.— Id. en el mismo volumen.
El linio, y Rmo. P. Fr. Ángel Diego Carvajal.— Id. en el VIII.
Vida intima de un Agustino ejemplar.— Id. del P. Rodríguez Fontvella en el
volumen citado.
Misiones agustinianas en China.— En los vols. VIII y IX. Es parte de lo que
forma el libro Historia de las Misiones etc. de que vamos a tratar.
36. Historia de las Misiones agustinianas en China. Con las licen-
cias necesarias. (Texto de la Escritura) Madrid Imp. del Asilo de Huér-
fanos del S. C. de Jesús Calle de Juan Bravo, 3. 1918. A la cabeza de la
portada: P. Bernardo Martínez Agustino.
8.» de VIII-l-247 págs. y 2 hs. s. n. al final.
Port. y a la V. una nota sobre la propiedad de la obra.— Dedicatoria a los misio-
naros agustinos de Hu-nán.— Introducción.— Texto.— índice general.— Erratas.—
Notas sobre la censura y licencia del Ordinario.
Acerca de los elementos de que se valió el autor para componer su libro nos
habla en los siguientes términos: «Las Memorias de los misioneros de China publi-
cadas en el Archivo Histórico Hispano- Agustiniano; los valiosos apuntes del ya
difunto P. Benito González; la correspondencia oficial y privada de los misioneros o
de sus Prelados; alguna documentación inédita o extractos de la misma, por haber
causas razonables que aconsejan un prudente y respetuoso silencio; los libros deñ-
nitoriales; las historias de otras Ordenes religiosas, como la dominicana, cuya la-
bor evangélica creemos no tenga muchos rivales en la Iglesia de Cristo; la biogra-
fía que por encargo nuestro dedicó el P. S. de la Torre a su ilustre hermano el P. Ce-
ledonio Martín; trabajos sueltos que aparecen en la revista España y América, y,
en particular, las edificantísimas cartas de alganos misioneros que se han publicado
en los primeros volúmenes de La Ciudad de Dios, y varias otras que el público no
conoce, constituyen los materiales de que está formado nuestro libro.»
266 MARTÍNEZ
A los misioneros de China les dice que nada ignorado puede ofrecerles, pero
que el libro llenará sus fines, porque «escribimos para nuestra juventud y sólo
tratamos de formar una escuela adonde acudan los que más tarde hayan de embe-
llecer con su heroísmo la ya brillante historia de las Misiones hispano-agustinianas
en el Extremo Oriente. >
A esta obra trasladó el P. Martínez pane de lo publicado por él con el título de
Misiones de China en el Estado de 1905. Véase el núm. 29 donde se da noticia de
ese trabajo.
37. Memoria presentada al Capítulo provincial de 1918.=Adverten-
cias preliminares.— Nuevas fundaciones.— Mejoras.— Vicarías del ex-
tranjero.—Bibliografía. —Visitas provinciales. = Años de 1914-1918.
{AdorniíoJ Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús Ca-
lle de Juan Bravo, 3. 1918.
8.° de 47 págs. con la firma al final «Fr Bernardo Martínez, Prior ProvinciaU, y
la fecha «Madrid, julio de 1918.»
Por las indicaciones expresadas en la misma portada se puede colegir el obje-
to del presente folleto, informar a los PP. Capitulares acerca de los progresos rea-
lizados en la Provincia durante el quinquenio, o sea desde la celebración del Capí-
tulo de 1913 hasta el dé 1918.
Hartinez (Fr. Evaristo).
Nació en Ayuelas, de la provincia de ñas en 1886, fué destinado a la isla de
Burgos, el 26 de Octubre de 1863, y pro- Panay, ejerciendo la cuia de almas en
fesó en el colegio de Valladolid el 8 de el pueblo de La Paz, hasta el 28 de
Septiembre de 1880. Enviado a Filipi- Mayo de 1.S89, fecha de su muerte.
1. Dejó varios escritos tocantes a la historia de la Orden, que bien pudieran for-
mar un abultado volumen. Entre ellos se hace notar el siguiente:
Disertación histórico-crltica sobre la situación de la Orden Agustiniana en el
siglo X/l
2. Exposición teológica de los diversos sistemas acerca de la Gracia y Predesti-
nación.—M.S. en 4."
— P. Jorde, pág. 635.
Martínez (Fr. Gaspar).
Español, dice el P. Lanteri, imprimió en 1707 el libro intitulado:
Trentenario de San Agustín con un breve compendio de la fundación del conven-
to de Caller.
.■\sí, sin otros detalles ni del autor ni de la obra. -Véase al autor citado, III, 155.
Martínez (Fr. Graciano).
Nació én Pola de Laviana, Oviedo, yendo prisionero de los insurrectos,
el 25 de Marzo de 1869 y profesó en el como los demás religiosos de aquellas
colegio de Valladolid a 18 de Septiem- provincias. Después de año y medio de
bre de 1887. Fué enviado a Filipinas cautiverio, regresó a Manila en Di-
en la misión que llegó a Manila el 2 de ciembre de 1899 y de aquí vino a Es-
Febrero de 1896, y el año siguiente, a paña en 1902 con el nombramiento
16 del mismo mes, fué destinado a lio- de redactor de la revista España y
COS. En 30 de Octubre del año indicado America, cuyo primer niimero salió el
de 1897 tomó posesión de la misión de 1.° de Enero de 1903. Previos los ejer-
Sapao, la que hubo de abandonar por cios literarios ordenados por nuestras
la revolución de las islas en 1898, ca- leyes, obtuvo el título de Lector de
MARTÍNEZ 267
Provincia en "^ de Octubre de 1904, y pasar a Buenos Aires, de donde se
en 27 de dicho mes de 1905 fué nom- trasladó a la Habana en 1908, volvien-
brado Director de la revista expre- do a España en 1910. Al poco tiempo
sada. fué nombrado profesor del colegio de
A fin de estudiar el alemán práctica- Tapia. Con fecha 11 de Junio de 1914
mente y de enterarse sobre el terre- se le encargó nuevamente la dirección
no de las controversias religiosas que de España y America, trasladándose
en aquellos días tanto excitaban la con este motivo a Madrid, donde hoy
atención de los pensadores, estuvo una se encuentra de Vicepresidente, ade-
temporada en Alemania. De regreso más, de la Residencia de San Manuel
en la península, aquí permaneció al y San Benito, cargo este último que le
frente de la revista hasta el 4 de Di- confirió el Capítulo de 1918.
ciembre de 1907, en que se le ordenó
1. Memorias del cautiverio (Páginas de la Revolución filipina) por
el P. Graciano Martínez Religioso Agustino. Con las licencias necesa-
rias. Manila. Imprenta del Colegio de Santo Tomás. 1900.
4." de X + 232 -f 2 págs., estas últimas de índice.
Contra algunas apreciaciones vertidas en esta obra escribió y publicó un libro
el autor que reza la siguiente portada:
Enrique Polo de Lar a. En justa defensa (Refutación documentada de las fal-
sas aseveraciones de un fraile agustino) por el último Gobernador civil español de
ambos llocos, con una carta de Francisco Rodríguez Marín. Sevilla Imp. Sauceda
1900.-8.» de 206 págs.
Al señor expresado contestó el P. Martínez cumplidamente en el folleto:
El tiro por la culata (Cartas abiertas a un Gobernador de dos ínsulas). Mentita
est iniquitas sibi. Salmo XXVI. Manila Imprenta del Colegio de Sto. Tomás 1900.
A la cabeza de esta portada: P. Graciano Martínez,
4." de 35 págs.
Es tirada aparte de dos cartas publicadas en los núms, 446 y 447 de Libertas, dia-
rio católico de Manila.
—El tiro por la culata... Ibidem 1901.-4.° de 52 págs. y 1 s. n. de índice.
Segunda edición aumentada del anterior.
2. Flores de un día. Poesías. Con las licencias necesarias. Manila
Imprenta del Colegio de Sto. Tomás. 1901. A la cabesa: P. Graciano
Martínez Agustino.
8.» de XVIII + 245 págs.
Muchas de las composiciones poéticas que comprende el libro se habían publi-
cado ya en varios periódicos y revistas de España y Filipinas. En la extensa intro-
ducción que precede 'al texto, discurre el autor sobre la poesía en los tiempos
presentes.
3. Si no hubiera cielo .. Novela. Con las licencias necesarias. Ma-
drid Imprenta del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús Calle de Juan
Bravo, 5. 1911. A la cabesa de la portada: P. Graciano Martínez
Agustino.
8.° de 248 págs. y 1 s. n. de índice.
No lleva preliminares comenzando el texto en la hoja siguiente a la de la
portada.
Se había publicado en España y América, vols. XXIX al XXXIl.
El juicio crítico que acerca de esta novela publicó Rasón y Fe, está concebido
268 MARTÍNEZ
en los siguientes términos: «Puede bien esta novela de un sabio religioso hacer
coro con las no menos patrióticas que escribió el R. P. Montes. El campo de aqué-
llas era Cuba en su mayor parte; el de ésta Filipinas, y en los dfas más amargos y
trágicos para la dominación española y aun para los que, forzados ó desavisados,
se sumaron al movimiento en los días del triunfo para sellar, tal vez peleando con
los nuevos invasores, un sacrificio estéril. Unos y otros trabajos dejan ver el cora-
zón magnánimo, religioso y patriota del vilipendiado fraile español. En esta novela
hay además una delicada trama de idilios amorosos y cristianos, realzados por la
realidad histórica de los personajes, hechos y caracteres. Hay en ella páginas re-
bosantes de placidez y poesí.-i y en sus últimos capítulos escenas trágicas des-
critas con sin igual gallardía y concisión, dote que, en nuestro sentir, se hecha un
poco de menos en la primera y segunda parte, donde se divaga tal vez algo en ob-
servaciones psicológicas de amplia fraseología y tono demasiado uniforme y tal,
que, en medio de la opulenta exornación, deja entrever la docta pluma del diser-
tante y del filósofo.» V. la pág. 264 del tomo XXXVIII.
4. Sermones y discursos. (De mi labor evangélica en la Habana)
Con las licencias necesarias. Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del
S. C. de Jesús. Juan Bravo, 5. Teléfono 2.198. 1911. A la cabesa: Pa-
dre Graciano Martínez Agustino.
4." de 237 págs. y 1 s. n. de índice.
A la V. de la port. se encuentran las licencias de la Orden y del Ordinario.
Comprende el tomo los sermones enumerados del Vil al XVIII, ambos inclusive,
de la siguiente edición.
—Religión y Patriotismo. (Sermones, discursos y conferencias) Segunda edición,
notablemente aum^entada. (Con las licencias necesarias.) Madrid Imp. del Asilo de
Huérfanos del S. C. de Jesús. Juan Bravo, 3. Teléfono S. 198. 1917. A la cabeza: P.
Graciano Martínez Agustino.— 8.° de 526 págs.
Contiene el texto siguiente:
I. Nuestra Señora de la Consolación. -Sermón predicado en la iglesia de San
Agustín, de Manila, en 1902.
II. Nuestra Señora de Montserrat. -Sermón predicado en la iglesia de San Se-
bastián, de Manila, ante la colonia catalana, 1902.
III. Panegírico de Santa Rita de Casia pronunciado en la iglesia del Beato
Crezco, de Madrid, y dedicado a las Damas de los Talleres de Santa Rita.
IV. Panegírico de Santa Teresa de Jesús pronunciado en Alba de Tormes el
día de la fiesta de la Santa, 1904.
V. Panegírico de Santa Mónica pronunciado ante la Asociación de Madres Cris-
tianas en la iglesia del Pilar (La Recoleta) de Buenos Aires, 1908.
VI. Panegírico de San Pedro predicado en la catedral de Buenos Aires el día de
la solemnidad del Príncipe de los Apóstoles, 1908.
Vil. Enseñanza y Religión.— Discurso pronunciado el' día 18 de Abril de 1909 en
la inauguración del Colegio de las Escuelas Pías de Guanabacoa.
VIII. Nuestra Señora de la Bien Aparecida, Patrono de la Provincia de San-
tander.—Discurso pronunciado ante la colonia montañesa de Santander.
IX. Santo Tomás de Aquino.— Panegírico pronunciado en la iglesia de Santo
Domingo, en la Habana, el día 7 de Marzo de 1908.
X. Por Calabria y Sicilia.~~0ra.ci6n pronunciada en la Asociación de los Depen-
dientes del Comercio de la Habana.
XI. En el Centro Asturiano.— Discurso pronunciado con motivo del vigésimo
tercero aniversario de la fundación del Centro Asturiano de la Habana.
XII. La Purísima Concepción.— Panegírico pronunciado en la Quinta de Depen-
dientes «La Purísima Concepción», de la Habana,
MARTÍNEZ 269
XIII. Nuestra Señora del /"t'ter.— Panegírico pronunciado ante la colonia ara-
gonesa, en la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, de la Habana.
XIV. San Cristóbal.— Panegírico pronunciado en la Catedral de la Habana.
XV. Oración fúnebre pronunciada en la Habana con motivo de la conmemora-
ción anual de la catástrofe de los bomberos.
XVI. San /?a/«í/. — Panegírico pronunciado en la Habana, en la iglesia del
Ángel.
XVII. En la Coi;arfoMg-a. —Discurso pronunciado en la bendición del Pabellón
«Maximino F. Sanfeliz,» apadrinado por la distinguida señora del Presidente del Cen-
tro Asturiano, y por D. Rafael Altamira.
XVlll. La Mujer .ffema.— Discurso pronunciado en la distribución de premios
del Colegio cHogar y Patria», de la Habana.
XIX. Los Talleres de Santa Rtta de Casia en Madrid.— Coníerencias predica-
das a las Damas de los Talleres en la iglesia de San Manuel y San Benito, 1912.
XX. Oración Júnebre de .Menéndes y Pelayo, pronunciada en las exequias ce-
lebradas por la Real Academia Española en la iglesia de San Manuel y San Benito,
Madrid.
XXI. Panegírico de Nuestra Señora de Covadonga, pronunciado en la Basílica
de Covadonga en el día de la solemnidad, 1912.
XXII. Excelencias de la Eucaristía.— Sermón predicado en la iglesia de San
Francisco de Aviles el día del Congreso Eucarístico internacional de Madrid.
XXIII. San Juan de Sahagún.- -Panegírico pronunciado en la solemnidad cele-
brada en la Parroquia del Santo, en Salamanca, 1916.
XXIV. Santo Domingo y la fundación de su Orí/^M.— Discurso pronunciado en
la iglesia de los Dominicos de Ocaña, en el séptimo centenario de la fundación de la
Orden.
XXV. La Ciencia en la Orden dominicana y el genio de Santo Tomás de Aqui-
«o.— Discurso pronunciado en la iglesia de Santo Domingo el Real, de Madrid, en el
séptimo centenario de la fundación de la Orden dominicana. Diciembre 30 de 1916.
De los sermones reseñados, impresos con anterioridad en folletos sueltos, tene-
mos las siguientes notas.
Filipinas ante Ntra. Señora del Consuelo. Sermón predicado en San Agustín por
el P. Fr. Graciano Martínez. Manila Islas Filipinas 1902.- 4.° de 10 págs.
No lleva nombre de imprenta, que fué la de Sto. Tomás.
Se reprodujo en la Antología de oratoria sagrada, de D. Luis Calpena, páginas
633-642 del tomo IV.
Panegírico de Santa Rita de Casia pronunciado en la iglesia del Beato Orozco de
esta Corte por el P. Graciano Martínez O. S. A. y dedicado a las Damas de los Talleres
de la Santa. Madrid Imprenta del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús Calle de Juan
Bravo, 5. 1903.-4." de 19 págs.
Texto del panegírico hasta !a pág. 16; en la siguiente comienza un «Extracto de la
Memoria de los Talleres de Caridad de Santa Rita establecidos en Madrid ordenada
por la Junta General de los mismos en Mayo del corriente año».
Santo Tomás de Aquino. Panegírico pronunciado en la Iglesia de Santo Domingo
en la Habana el día 7 de Marzo de 1908 por el P. Graciano Martínez Agustino. Haba-
na. Imprenta Cubana, calle de O'Reilly, núm. 11. 1909.-4." de 20 págs.
Enseñanza y religión. Discurso pronunciado el día 18 de Abril de 1909 en la inau-
guración del Colegio de las Escuelas Pías de Guanabacoa. (Con las licencias necesa-
rias.) Por el P. Graciano Martínez. O. S. A. Habana. Imprenta y Librería «La Moder-
na Poesía». Obispo, núms. 129 al 175. 1909.-4.° de 23 págs.
Nuestra Señora de la Bien- Aparecida, Patrona de la Provincia de Santander.
Discurso pronunciado ante la Colonia Montañesa de la Habana por el P. Graciano
Martínez. O. S. A. (Con las licencias eclesiásticas.) Habana, imp. de .Solana y C Mer-
caderes, 25. 1909.-4.° de 23 págs.
270 MARTÍNEZ
Los Talleres de Santa Rita en Madrid. Con las licencias necesarias. Madrid.
Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C de Jesús Calle de Juan Bravo, núm. 5. 1913. A
la cabera de esta portada: P. Graciano Martínez Agustino.— 8." may. de 39 págs.
Son dos conferencias pronunciadas en 1912 en la iglesia de San Manuel y San Be-
nito, de Madrid.
En el séptimo Centenario de la Orden de Predicadores (Con las licencias nece-
sarias) Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús Juan Bravo, 3. Teléfono
S. 198. 1917. A la cabeza: P. Graciano Martínez Agustino.— 4." de 61 págs.
Comprende el folleto los dos sermones titulados: Santo Domingo y la fundación
de su Orden y La ciencia en la Orden dominicana y el genio de Santo Tomás, pre-
dicados por el autor con aquel motivo en el colegio de PP. Dominicos do Ocaña y en
Santo Domingo el Real de Madrid, y es tirada aparte de España y América, vol. Lll,
donde primeramente se publicaron.
5. Las prodigalidades del Ministerio de Instrucción pública y la
institución libre de enseñanza. Artículo de palpitante actualidad publi-
cado en la excelente revista España y América por el P. Graciano
Martínez Agustino. Con las licencias necesarias. Madrid Imp. del Asi-
lo de Huérfanos del S. C. de Jesús Calle de Juan Bravo, 3. 1915.
8.° may. de 24 págs., con el titulo copiado en la cubierta.
Se reeditó, añadido un artículo más, con esta portada:
La Institución libre de enseñanza y la gestión de los dos primeros Directores
generales de Instrucción primaria. Artículos de palpitante actualidad publicados en
la excelente revista España y América por el P. Graciano Martínez, Agustino...
8." may. de 45 págs.
Son dos artículos del siguiente volumen, que, por haber llamado mucho la aten-
ción, hubo quienes costearon las ediciones citadas. Estas fueron numerosas, y del
tema tratado se ocupó la prensa, recibiendo muchas felicitaciones el autor.
6. Hacia una íEspaña genuina (Por entre la psicología nacional)
Por el P. Graciano Martínez Agustino. Con las licencias necesarias.
Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C de Jesús. Juan Bravo, 3.
Teléfono S. 198. 1916.
8." de 391 págs. y 1 s. n. de índice, con XVI al principió que contienen la porta-
da, dedicatoria al P. José Lobo y el prólogo.
A la cabeza de la portada va la indicación: <Biblioteca de «España y América»,
y de los artículos publicados en esta revista se compone el libro de que se trata.
Véanse en los vols. XLIII al Lll.
En el Congreso de Ciencias celebrado en Valladolid en 1915 presentó el Pa-
dre Martínez una memoria titulada El culto del carácter, convertida después en un
capítulo de la presente obra.
Con la firma de Edmundo González-Blanco se publicó en la revista Nuevo
Mundo (6 de Abril de 1917), con el retrato del P. Graciano, un artículo encomiando
la obra Hacia una España genuina, encomios que aparecen mayores por la com-
paración que se establece entre el valor de este libro y el publicado con título de
Hacia otra España, por Maeztu, a raíz de la pérdida de nuestras colonias.
También se publicó, con el retrato del P. Martínez, un artículo suscrito por
Damián Morales (P. Mateo Fuentes) en La Basílica Teresiana, núm. de 15 de Octu-
bre de 1916, haciendo grandes elogios de la obra.
7. La objeción contemporánea contra la Cruz- Conferencias cul-
turales pronunciadas en la Iglesia de San Manuel y San Benito por el
P. Graciano Martínez Agustino (Con las licencias necesarias) Madrid
MARTÍNEZ 271
Librería Religiosa Hernández de la Viuda de M. Echevarría. 6, Calle
de la Paz, 6. 1918. A la cabeza de la portada: Biblioteca de «España y
América».
8.* de XXIV ->r 360 págs. y 8 finales sin numerar,
Antep. y portada.— A la v. de esta segunda: Imp. del Asilo de Huérfanos del
S. C. de Jesús, Juan Bravo, 3.— Dedicatoria.— A quien leyere.— Texto.— índice.—
Juicios de la prensa acerca de las obras del mismo autor Hacia una España genui-
na y Religión y Patriotismo (ocupan las últimas páginas sin numerar).
Es tirada aparte el presente libro de España y América, vols. LII al LVIII.
Se ha reproducido esta obra en el diario de Manila El Filipino desde el mes de
Diciembre de 1918 en adelante.
8. P. Graciano Martínez, Agustino. Semblanza del primer super-
hombre o Nietzsche y el Nietzschismo. (Con las licencias necesarias)
Madrid. Casa editorial Zarzalejos Bordadores, núm. 9. 1919. A la vuel-
ta: Imprenta del Asilo de Huérfanos, Juan Bravo, 3.
8." de 2 hs. s. n.+360 págs. de texto y 1 s. n. de índice.
Al ñnal del tomo, pero sin formar parte de él, se ha cosido un pliego de 16 pági-
nas con numeración propia, que contiene recortes de periódicos y revistas sobre la
obra La objeción contemporánea contra la Cruz.
Publicóse la Semblanza en la revista España y América, vols. LVIII al LXIl,
haciéndose al propio tiempo la tirada aparte que describimos.
Así del presente libro como de los reseñados en los números anteriores se han
publicado no pocos artículos bibliográficos y críticos muy encomiásticos para el au-
tor, contándole entre los buenos escritores de actualidad.
9. Los encantos de mi aldea.=Los ángeles del claustro.
Dos composiciones poéticas publicadas en la revista Laviana con la firma
cZenit-mar». En la misma revista, así como en otras de Asturias, publicó el Padre
Martínez varias poesías y artículos antes de su salida para Filipinas.
10. Tropical. A mis amigos de Filipinas.
Poesía publicada en los periódicos revolucionarios de Filipinas y reproducida
más tarde en España y América, vol. I.
Colaboró en los periódicos aludidos durante su prisión, publicando algunos' ar-
tículos y composiciones poéticas,
11. En el periódico Libertas, de Manila, publicó con el anagrama «Zenit-mar»
lo siguiente:
Al dolor cristiano.— Poesía en el núm. 227.
Penumbras.— Id. núm. 282.
A la Virgen de tnis «penumbras>.—ld. núm. 290.
Rimas malayas.— \d. núm. 346.
La tarde en la aldea. ~lói.n<íra. 3X9.
Por el bien del /)aís.- Artículos en los núms. 354 y 357.
Valentías y timideces.— \á. R^ms. "^3 y ^i6.
Estrofas {Ante el templo de San Agustín). -^n el núm. 454.
Getsemani. —Poesía, en el núm. 543.
A Santa Rita de Casia.— Id. núm. 551.
La violeta tropical. — Id. núm. 795.
12. \Adelante\ A los Sres. Socios del Centro Católico.— Poesía publicada sin fir-
ma en el núm. 31 de La Estrella de Antipolo, año III (1901),
13. A la Virgen del Otero.— Id. con el anagrama «Zenit-mar» en el núm. 39 de
la misma revista.
14. i^? waMserraízMír.— Artículo publicado en el Álbum dedicado a la Virgen
de Montserrat por la colonia catalana de Manila e impreso en Chofré y C.» 1901.
272 MARTÍNEZ
15. Madre mía.— Poesía, en id. con la firma «Zenit-mar».
16. El Pilar de Zaragoza.— Poesía con la misma firma en el Álbum dedicado
a la Virgen del Pilar. Manila Tipo-Litografía de Chofré y C.» 1901.
Reproducida en España y América, vol. VIII.
17. Nuestra Señora de Aíont ser raí. Sermón en el Álbum dedicado a la Vir-
gen de Montserrat. Manila, Chofré y C.» 1902. Y en El Noticiero de Manila.
Es el sermón incluido en la colección reseñada en el núm. 4.
18. Santa Rita.
Composición poética impresa en dos hojas, cuya primera página lleva la foto
grafía de un cuadro de la Santa. Está impresa con gran lujo en páginas orladas de
color, leyéndose en tres ángulos de las tres páginas respectivas lo siguiente:
Obsequio a las Damas | de los talleres de Santa Rita. | 22 de Mayo de 1 903 .
Al final del texto de la poesía, va la firma del autor: «Fr. Graciano Martínez.
O.S. A.»
Se reprodujo en España y América, vol. II, y en la revista ilustrada de Manihi
Cultura social, núm. de Mayo de 1916, con el título: A la gloriosa Santa Rita de
Casia, abogada de imposibles.
19. La pérdida de Filipinas.— Trabajo extenso que ocupa las págs. 162 a la
205 del Estado de la Provincia agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de
Filipinas, de 1905.
Los parágrafos I y II se habían publicado en 1904 en España y Atnérica, vol. IV.
20. Prólogo de la novela En la tormenta, de Ernesto Daudet, traducida al cas-
tellano por el P. Antonio Blanco, Madrid, 1905. Está firmado con el anagrama «Ze-
nit-mar», y tuvo también mucha parte en la versión del citado libro, como se ha
expresado en la pág. 387 del vol. I.
21. Carta desde el cielo. Ala señora Dña. Mercedes Baudrix de Unzué.— Al
final: Mariano Unzué. Por la escritura, P. Graciano Martínez.
Publicóse en el folleto Recuerdo de la colocación de la primera piedra de la
iglesia y colegio 'San Agustín». Buenos Aires, 1907. (V. la pág. 416, vol. II de este
Ensayo.) Después se reprodujo con el título de Carta del otro mundo en el vol. XVII
de España y Atnérica.
22. El P. Martínez fué cofundador de la lujosa revista semanal ilustrada «.Hí?-
liosi>, cuyo primer número salió el 2 de Octubre de 1909 con este pie de imprenta en
la página final de la cubierta. «Habana Imprenta «Militar» de Antonio Pérez Sierra.
Muralla número 40. 1909. > El primer número consta de 24 páginas entrando en la nu-
meración las hojas primera y última de anuncios; después se excluyeron estas hojas
de la numeración que solían ser 3 o 4, quedando reducido el texto tal a 20 páginas,
i^ada cuaderno tiene su paginación propia, es en 4." mayor con el texto, prosa y
verso, a dos columnas, en gran papel satinado y con grabados finos y de primera
calidad. Figura de Director en el primer número D. José Joaquín León; desde el
número 7 ya no se hace constar el nombre del Director. Vivió la revista hasta el 22
de Enero de 1910, componiéndose la colección de 17 números. Los redactores fueron
varios y entre ellos se hallan las firmas de los PP. Mariano Rodríguez Hontiyuelo y
Martín Blanco García. Los artículos, sueltos y poesías, en general cortos, forman
el texto que puede calificarse de amena literatura. Algo del mismo se halla impreso
en tinta encarnada, así como hay algún grabado de esta clase.
Ahora vamos a reseñar brevemente lo publicado por el P. Martínez en esta re-
vista :
El público y las revistas. -Art. en el núm. 1.*
El estilo. — Id. en el núm. 2.
Paso a los genios.— Id. en el núm. 5.
\Quién supiera escribir. ..I— Id. en el núm. 7.
Don no entiendeni Jota.— Id. en el núm. 8 con la firma «Zenit-mar».
Alrededor de una monada.— Id. en el núm. 9.
Martínez 273
Éspañi en Alemania.— \á. en el núm. 10.
La decantada revisión literaria.— lá. en el núni. 11.
ti encuentro de dos amores.— \á. en el núm. 13.
Juan Ruis.—\d. en el núm. 14.
Lorenzo Gracidn.—lá. en el núm. 15.
La poesía modernista. -Id. en el núm. 16.
23. Hojas rasgadas.
Pequeño poema publicado en Rosas y Espinas, revista ilustrada de los PP. Do-
minicos de Valencia, número de Octubre de 1918.
En el mismo número hay un artículo con el retrato del P. Martínez, a quien de-
dica grandes elogios por su obra cultural y literaria el P. Dominico Luis Urbano.
Reprodujese el poema un año después en España y América, vol. LXII.
En esta última revista, además de los números de que se ha hecho mérito hasta
aquí, ha publicado lo siguiente:
24. Pro Patria (A propósito de una inspección).— Artículo en el vol. I.
25. El último cuento.— lá. en id.
26. La pecadora de Magdalo.— Id. en id.
27. Pro Patria. Las algaradas de Madrid.— Id. en id.
28. La acción católica y el P. Picard. —Art. en el vol. II.
29. El nuevo Obispo de Badajos.— Id. acerca del Sr. Hevia Campomanes en id.
30. El P. Cámara y la Basílica de Santa Teresa.— Id. en el vol. III.
31. Página otoñal.— Id. en id.
32. Pro Patria. El «Motín de Periódicos* y el P. Nosaleda.— Id. en el vol. IV.
33. Pro Patria. La opinión pública honrada y el P. Nosaleda.—ld. en id.
34. / Resurrexit/— Poesía publicada en id.
35. Revista literaria.— En los vols. V al XI.
36. Literaturas que mueren.— En los vols. VI, Vil y VIII.
37. Gabriel y Gatán.—Esiudio acerca, de este poeta y sus obras. En los volú-
menes VII y VIII.
38. Después del triunfo. Por la Santa Rusia.— Art. en el vol. VIII.
39. Fisonomía de un Santo. — Id. en el vol. IX.
40. Eugenio Veuillot. —Id. en id.
41. El mejor *Quijotet.— Id. en el vol. X.
42. Armando Palacio Valdésy «Tristán o el Pesimismo».— Id. en id.
43. El Solitario de Polanco.— Id. en id.
44. Junto al poso de Jacob. — Id. en id.
. 45. España en Alemania. El profesor Schneegans.—ld. en el vol. XI.
46. Un apologista genial. Sus teorías escatológica y ascética.— Id. en el volu-
men XII. Es una crítica acerca de Armando Schell.
47. Desde Munich. Hablando con la Infanta Doña Pas.—ld. en el mismo
volumen.
48. La vida religiosa en Alemania.— Serie de artículos publicados en los
vols. XIII, XIV y XV.
49. Fernando Brunetiere. El crítico y el apologista.— Art. en el vol. XIII.
50. El Abate Morel. Un Sacerdote de la hora presente.— Id. en el vol. XIV.
51. Critica de un crítico. (Andrés González-Blanco).— Id. en el vol XIV.
52. La vos del Pontífice.— Id. en el XVI.
53. Herders conversations-lexicon. (Diccionario enciclopédico de Herder.) —
Artículo bibliográfico crítico de esta obra monumental, publicado en el vol. XVI.
54. Semblanza de un heresiarca.— Art. en el mismo volumen y en el XXI.
55. Crónica española de la quincena. — En el vol. XVI.
56. Buenos Aires a vista de pájaro.— En el vol XXI.
57. Política internacional de Alemania. -En el vol. XXII.
58. Todo por España.-V o\. XX.\\.
18
m
MARTÍNEZ
59. La poesía modernista— VoX. XXV.
60. La pretendida rei-isión literaria.— ^n el mismo.
61. Vos de alerta.— 'En idí.
6'¿. España y los cementerios de Hispano-América. —En el vol. XXVI.
63. El guajiro. -Poesía, en el vol. XX VIII.
64. Mensaje. España a Cuba.— Id. en el mismo.
65. Lucas del Cigarral. — Artlcxilo en el vol. XXIX.
66. Movimiento literario en Cuba. — Id. en Id.
67. A través de un libro y de una alma. —Crítica literaria en el vol. expresado.
68. Oración fúnebre de Menéndes y Pelayo. —Er\. el vol. XXX IV.
Posteriormente se incluyó en la colección Religión y Patriotismo, donde pue-
de verse reseñada.
69. La Crisis de la Literatura francesa.— En el vol XLI.
70. ¿Crisis de la Literatura española?— En el vol. XLII.
71. La Estética de los *Fuertes».— En el mismo volumerf.
Lleva el núm. III el presente artículo, por ser continuación de los dos anterio-
res, aunque éstos no se numeran.
72. Critiquillas.—En el vol. XLIV.
La novela más trascendental de Pablo Bourget.— En el vol. XLV.
Crónica del Extranjero.— En id.
Poetas cubanos. Guillermo de Montagú.— En el vol. XLVIÍ.
Bonifacio Byrne. — En el mismo volumen. Continuación del trabajo an-
-Poesía en el vol. LI y antes en La Basílica Teresiana, de
73.
74.
75.
76.
terior.
77. En la Flecha.
Salamanca.
78. La Enciclopedia Espasa.— Art. en el vol. LlII.
79. La Inmaculada y el Pueblo español. Sermón predicado en la iglesia de
San José en la fiesta de la Academia de Jurisprudencia (8 de Diciembre de 1917). —
En el vol. LVI (Í^LVI, por errata).
80. A la Crus de la Victoria.— Foesia reproducida en el vol. LIX del número
extraordinario de la revista Covadonga dedicado a la Virgen del mismo título con
motivo de su coronación.
81. La Fiesta de la Raza.— Artículo publicado en el vol. LX.
82. Crónica de la quincena. España.— Va]- LXI, números de \.° y 15 de Mar-
zo de 1919.
83. Hacia un feminismo cuasi dogmático.— En el vo!. LXllI.
Es el primer capítulo de una obra que continúa publicándose en dicha revista y
de ella se hace tirada por separado.
Martínez (Fr. Gregorio).
De Valladolid, donde nació en 1810,
y profesó en el colegio de la misma
ciudad a 21 de Diciembre de 1826. Dos
años después pasó a Filipinas, y termi-
nada la carrera eclesiástica en el con-
vento de Manila, fué destinado a llo-
cos. En 1833 se hizo cargo de Batac,
de donde fué trasladado a Magsingal
en 1835 y de aquí a Santa en 1840. Fué
1841 y Comisario-Procurador en Ma-
drid el 1843, regresando con este mo-
tivo a España. De vuelta en Filipinas
el 1851, administró sucesivamente los
pueblos ilocanos de Vintar, Santa y
Laoag. Fué repetidas veces Visitador,
Vicario provincial y Prior vocal, y al
morir en Laoag el 4 de Mayo de 1877
tenía el título de ex-Provincial.
nombrado Secretario de Provincia en
1. Durante su estancia en Madrid dio a las prensas las obras ilocanas si-
guientes:
I. Pagdadagupan daguiti di mabilang a indulgencia nga maala daguiti cofra-
MARTÍNEZ 275
des ti cintas ni Amalayo a S. Agustin iii babaen ti panaoclon ni Aputayo a Santa
Maria de la Consolación. (Sumario de las indulgencias de la Correa, por el P. Ja-
cinto Rivera.) Madrid, 1844.
II. Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, por el P. Antonio Santos Mejía, con el
Vía-Crucis, pláticas y oraciones del P. Bernardino Márquez. Madrid, 1845.
III. Explicación de los misterios de nuestra Santa Fe, por el P. Juan de Olalla.
Madrid, 1817.
IV. Explicación de los siete Sacramentos, por el mismo. Madrid, 1848.
Sobre las correcciones y enmiendas que en estas impresiones hizo el P. Martí-
nez, se habla en las notas respectivas de los autores citados.
2. Quaderno de Platicas Doctrinales y morales para el uso del M. R. P. F.
Gregorio Martines, Cura Párroco de este Pueblo de Magsingal año de 1836.—
M.S. en 8.° de 80 hojas útiles.
Texto ilocano. Se guarda en nuestra biblioteca del colegio de Valladolid.
-P. Jorde, pág. 431. -P. Cano, pág. '259.
Martínez (Fr. Hipólito).
Nació en Pola de Laviana, Asturias, barco para las misiones de China y
el 8 de Julio de 1882, y profesó en el allí ha ejercido su ministerio en varios
colegio de Valladolid el 8 de Noviem- puntos, donde le han designado los Sa-
bré de 1898. Terminada la carrera lite- periores. Actualmente se encuentra en
raria, fué destinado a la Residencia de las referidas misiones. Es hermano del
Santander en Septiembre de 1905, y el P. Aurelio Martínez, biografiado más
año siguiente, en el mes de Abril em- atrás.
1. Carta de China, fechada el 2 de Octubre de 1907.— Versa sobre nuestras mi-
siones y se publicó en la revista de Barcelona Las Misiones Católicas, núm. 298.
2. Carta, de 26 de Agosto de id.— Id. publicada en la misma revista, núm. 305.
3. Carta, de 12 de Septiembre de id.— Id. en el núm. 306.
4. Carta, de 20 de Octubre de id.— Id. en el núm. 307.
5. Carta, de I." de Marzo de 1909.— Id. en el núm. 334, reproducida de España
y América, vol. XXII.
6. China. Chouka-tien. Tierra de pleitos y buen humor. Importancia de los
buenos catequistas y dificultad de encontrarlos. Almas privilegiadas.— Arlículo
encabezado con estos epígrafes y publicado en Las Misiones citadas, núm. 460, co-
rrespondiente al 20 de Abril de 1918.
7. Memoria sobre la misión de Gansián, en Hunan Septentrional {China,). 31
de Diciembre de 1914.— Publicóse en el Archivo histórico Hispano-Agustiniano, vo-
lumen IV.
8. Breve reseña histórica del distrito y Misión de Nan-chouting {Hunan}.—
Publicada en id., vol. V.
9. Cartas de las Misiones de China.—Son dos. En el vol. VII.
10. Carta, fechada en Yuenkiang a 10 de Enero de 1919 y dirigida al P. Alberto
de los Bueis.— Salió en Posas y Espinas, revista de Buenos Aires, número de Julio
de 1919.
Martínez (Fr. Iñigo).
De Monasterio de Vega, Valladolid, diando, al mismo tiempo que desempe-
nació el 1." de Junio de 1877 y profesó naba sus cátedras, las asignaturas del
en el colegio de dicha capital el 9 de Bachillerato, de las cuales se examinó
Septiembre de 1893. Cuando terminó dentro de un año^ obteniendo el título
la carrera eclesiástica fuédestinado, en correspondiente. En Octubre también
15 de Octubre de 1900, con el título de de 1901 pasó al colegio de segunda en-
Pasante, al mencionado colegio, estu- señanza de Llanas, donde explicó va-
276 MARTÍNEZ
rias materias durante tres cursos, y en en dicho colero hasta el 1910, en que,
Junio de 1904 se vino a Madrid a fin de habiéndose sentido gravemente enfer-
continuar la carrera de Ciencias Na- mo, hubo de dejar la enseñanza. Des-
turales, por la que sentía mayor pre- pues residió temporalmente en varios
dilección, graduándose de Licenciado colegios, sin haberse repuesto su sa-
en las mismas con fecha 29 de Junio lud en ninguno de ellos, por lo que. al
de 1906. En Agosto siguiente fué en- fin, se retiró a Gracia, donde ya había
viado al colegio de Talavera, donde estado otra vez, y aquí falleció el 2 de
consiguió el título de Lector expedido Agosto de 1916.
en 1." de Mayo de 1909. Permaneció
1. Teoría mecanicista sobre el origen de la v/áa. — Trabajo publicado en la
revista Españay América, vol. XXi.
2. Con el seudónimo «G. Solía» publicó en el semanario de Talavera, La Ribe-
ra del Tajo, los artículos siguientes:
Soñando. — Tipos y tipejos.— El pedante.— El sabio.— El gomoso.— El obrero.—
Elholgasán. — El guerrillero. — El calavera. — El escritor.
3. Vulgaridades cienti/icas.— Articulo publicado en el mismo semanario con
la firma «Plinio».
—Archivo histórico Hispano- Agustiniano, vol. VI, pág. 231.
Martínez (Fr. Jacobo o Jaime).
El Obispo Signino le dedica la siguiente memoria en su Chronica, fol. 114 v.:
cjacobus Martínez Gallus, vir ingenio praestanti, et in theologia, aliisque doctrina-
rum studiis laudabiliter versatus, libros aliquot in Lutheranos conscripsit, sub
Francisco pientissimo, et Chistianissimo Gallíarum Rege, cui longe fuit ad finem us-
que vitEe suae charissimus.»
Esta nota, añadiéndola el detalle de haber publicado el P. Martínez sus obras
contra Lutero hacia el año 1538, puede verse repetida en nuestros historiadores y bi-
bliógrafos, pero sin indicaciones de títulos de dichas obras ni otros datos.
Por ser el apellido de este escritor tan español, le dedicamos la presente nota que
sirva de indicación a otros investigadores más afortunados, pues nada hemos podi-
do encontrar para ampliar el párrafo transcrito. Possevino, en su Apparatus, le
apellida Marines, creemos que por errata, pues no debió de contar con otra fuente
de información que el P. Panfilo.
Martínez (Fr. Juan).
Apellidado Martín de Ormachea por y convei^sión de los indios, aprendió
el P. Torres, el cual traza en breves con tanta eminencia la lengua general
líneas su biografía diciendo que fué del reino, que la pudo enseñar a los
«natural de Vizcaya, Maestro graduado naturales, y habiendo vacado la Cate-
en la facultad de Artes, hijo de la Pro- dra de lengua de la Universidad se
vincia de Castilla, y habiendo pasado opuso a ella y se la llevó con general
a esta (del Perú) ya sacerdote y em- aplauso, y después de haberla leído
pleádose muchosaños en la predicación algunos años, murió el de 1616».
Completan y aclaran en parte estas noticias las que da Medina en el siguiente
párrafo: cDe Fr. Juan sólo conozco una carta escrita en Lima a 20 de Agosto de 1594,
dirigida al Rey, en la que dice que sucedió en la Universidad de San Marcos, en la
cátedra de la lengua quichua a la muerte del Doctor Balboa; que hacía 22 años que
había pasado al Perú en hábito de San Agustín con Hcencia, y «todo ese tiempo,
añade, he doctrinado y predicado»; ique escribía al Consejo un Memorial sobre el
remedio de los indios, y por fin t ecomendaba al Procurador de su Orden |iara que
se le oyese sobre la materia.»
MARTÍNEZ 277
El P. Martínez pasó al Perú en la misión que llegó a Lima en 1573. Según el
P. Herrera, consiguió la cátedra de lengua en la Universidad en 1592, fecha apunta-
da por el P. Pacheco en carta escrita al Rmo. P. General de la Orden. El mencio-
nado P. Herrera pone la muerte del P. Martínez en 1612, pero no es exacto por
cuanto el P. Calancha escribía en 1614 el Sumario de los varones ilustres del Perú
dirigido al limo. Meneses, y menciona al P. Martínez quien a la sazón leía la cáte-
dra de la lengua del Inca en la Universidad. Tendremos como cierta, por consi-
guiente, la fecha consignada por el P. Torres.
Fuera de los escritos citados por Medina en el párrafo reproducido, imprimió el
P. Martínez:
Vocabulario en la lengua general del Perv llamada Quichua, y en
la lengua Española. Nvevamente emendado y añadido de algunas co-
sas que faltauan por el Padre Maestro Fray luán Martínez Cathedrati-
co de la Lengua. Déla Orden del Señor Sant Augustin. [Monograma de
I H S rodeado de rayos y una leyenda latina) En los Reyes Por An-
tonio Ricardo. Año de M. DC. IIII.
8.° de 8 hs. s. n. de prels., + 75 s. n. +3 para la primera parte del Vocabulario
y 85 para la segunda, -f 40 para el Arte de la lengua general del Perú llamada
Quichua.
«Considerando yo, dice el P. Martínez, la necesidad que en estos reinos había,
para la buena doctrina de los naturales y declaración del catecismo, confesonario y
sermonario que por decreto del Santo Concilio Provincial se hizo en esta ciudad, he
hecho este Vocabulario el más copioso que ser pudo, en la lengua quichua y españo-
la, con ánimo de hacer otro en la lengua aymara, que falta.»
Véase la nota cor,respondiente de esta edición en Medina, La Imprenta en Lima,
núm. 30.— Graesse, Tresor etc., pág. 429 del tomo IV.- René-Moreno, en su Biblioteca
Boliviana, núm. 156, donde se añade que se da ya noticia de la obra en las Antigüe-
dades peruanas, de Mariano Eduardo de Rivera y Juan Diego de Tschudi, Viena
1851, en la lista de obras sobre el idioma quichua.— P. Uriarte, Catálogo razonado
etc., págs. 253 y 254 del tomo II; dice haber sido compuesta la obra por jesuítas, re-
mitiendo al lector al lugar de su misma bibliografía que luego se citará. — Conde de
la Vinaza, núm. 111, donde se ve una reproducción defectuosa de la portada, obser-
vación que debe aplicarse también a Brunet, III, 1499, el cual añade a su nota que
existe un ejemplar en el Ateneo de Liverpool.
El P. Martínez es autor de las reformas y enmiendas indicadas en la portada,
habiendo dado nuevamente a luz una obra impresa ya por primera vez en 1586. El
párrafo reproducido del prólogo, que Medina pone en boca de nuestro agustino, no
fué escrito por éste, sino por el autor del Vocabulario , a quien nadie hasta la fecha
ha podido descubrir, no obstante las investigaciones que para conseguirlo se han
llevado a cabo. Hay quien dice ser obra de los PP. Dominicos, otros dicen que de
los PP. Jesuítas, y algunos, finalmente, atribuyen el libro al editor Antonio Ricar-
do. El P. Martínez que pudo consignar datos preciosos sobre este punto, ni una pa-
labra añadió a los preliminares de la primera edición que reproduce en la suya, y
el estudio de la obra tampoco nos conduce a una solución clara y terminante; en-
cuéntranse, sin embargo, algunas iadicaciones que pueden servir de guía para
orientar al bibliógrafo, como lo vamos a ver reseñando la mencionada edición.
Arte, y vocabvlario | en la lengva | general del Perv | llamada Quichua, y en la
I lengua Española . | El mas copioso y ele- \ gante que hasta agorce (sic) se
ha impresso. (Escudo de armas) En los Reyes. \ Por Antonio Ricardo. | Año
de M. D. LXXXVL
8.° de 184 hs. s. n. -|- 40 numeradas. Signaturas, f 5 para los preliminares que
constan de 8 hojas, A-L para el Vocabulario quichtía-español y las anotaciones
278 MARTÍNEZ
finales (3 hs.j, A-M para el espatiol-quichua y Aa-Ee para el Arte (las 40 hs. nume-
radas al final).
Port. y la v. en h\.—Prohemio (dedicatoria al Virrey del Perú D. Fernando de
Torres y Portugal) firmado por el impresor.— />ozi/s¿o« Real, fechada en la Ciudad
de los Reyes a 12 de Agosto de 1584.-^4/ lector, sin firma. -Texto, el de los Vocabu-
larios a dos columnas.
Bibl. Nacional, R-9166.— Gallardo, I, col. 999, da la nota de esta edición apuntan-
do al ejemplar 216 hojas y no incluye las de los preliminares; todas ellas son 224.
En la provisión real se trata del Concilio celebrado en Lima en 1583, en el cual
se decretó la reforma de la Cartilla, Catecismo, Confesonario y Preparación para
el articulo de la muerte, y una vez vistos y aprobados estos libros, se procedió a la
versión de los mismos por personas peritas en las lenguas más generales del Perú,
cuales eran la quichua y aymara. Trátase luego de la necesidad de imprimirlos
para su vulgarización, teniendo que sujetarse a ellos, en sus instrucciones a los in-
dios, los curas doctrineros y cuantos se ocupaban en misionarlos. Luego se repro-
duce un auto de la Audiencia de los Reyes, fechado en 13 de Febrero de 1584, por
el que se faculta al impresor Antonio Ricardo para darlos a las prensas, con la
condición de que dirigieran la impresión los PP. Juan de Atienza y José de Acosta,
jesuítas, y otros dos de los que habían tenido parte en la versión; también debía in-
tervenir uno de los Secretarios de la Audiencia. La impresión se había de hacer en
el Colegio de la Compañía de Jesús, y debía de llevar cada uno de los impresos la
firma auténtica de uno de los PP. Jesuítas mencionados, como testimonio de estar
conforme con el original aprobado por el Concilio. También se había de insertar a
la cabeza de cada ejemplar la provisión real que reseñamos. En ñn, se trataba de
que los libros de referencia salieran adornados de todas la cualidades necesarias de
autenticidad, como si procedieran directamente del Concilio. Pero en todo ese ex-
tenso documento ni una palabra se dice acerca del Vocabulario y del Arte, ni a los
mismos se hace la menor alusión, por lo cual no creemos ha de parecer a todos tan
oportuna la inserción de esa real orden al principio del libro que nos ocupa.
Dedicamos este largo párrafo a dicho documento a fin de que se vea quiénes y
cuántos fueron los comisionados para dirigir la impresión de los libros conciliares;
fueron cuatro dichos comisionados, quedando dos de ellos en las sombras del anó-
nimo, porque a los señores redactores de la provisión real no se les ocurrió que
condenaban al olvido a aquellos dos colaboradores al no escribir sus nombres al lado
de los délos PP. Atienza y Acosta. Esos desconocidos habían intervenido también
en la versión a las lenguas quichua y aymara de los libros tantas veces citados, for-
mando parte de la comisión nombrada al efecto por el Concilio para semejante tra-
bajo, y es para llamar la atención que en todos estos negocios no suenen más que
Padres Jesuítas, como nos lo cuentan los PP. Uriarte y Astrain, deduciéndose de los
testimonios de los suyos que nos presentan, que los PP. Agustinos, Dominicos,
Franciscanos y Mercedarios que asistieron al Concilio (1), así como los Cabildos de
varias diócesis y los sacerdotes del clero secular nada hicieron allí digno siquiera de
una mención honorífica. Véase la Historia de la Compañía de Jesús, por el P. As-
train, pág. 514 del tomo IV, y el Catálogo del P. Uriarte, I, 120.
Proemio-dedicatoria.— Cosa, es muy ordinaria y prouechosa Escellentissimo se-
I
(1) En la misma orden real que se cita dicese que asistieron al Concilio los Prelados de las Ordenes
religiosas establecidas en el Perú, y con ellos debieron de tomar parte también en los trabajos conciliares
los religiosos más calificados, entre los cuales es de creer figurara por sus letras y por el cargo que desem-
peñaba en Lima, el P. Agustino Almaraz. La Provincia del Perú celebró Capitulo en 3 de Junio de 1582 y en él
salieron electos, en Provincial, el P. Presentado Fr. Andrés de Villarreal y en Definidores, «el P. Maestro fray
luán de Almaraz, recebido entonces por maestro, i era Catedrático propietario de sagrada Escritura en esta-
universidad (de Lima), el P. fray Alonso Pacheco, i los Padres fray Gerónimo Nuflez i fray Martin de Sie-
rra.» El P. Almaraz fué nombrado también Prior del convento de Lima. Gobernó la Provincia el P. Villa-
rreal afto y medio. Habla llegado al Perú en 1657 y murió en Trujillo haciendo la visita provincial. De resul-
tas de su muerte se congregó Capitulo a 19 de Junio de 1584. V . el P. Calancha, págs. 738 y »igs.
MARTÍNEZ 279
ñor, dedicar los libros que salen a luz, a los Principes y poderosos señores. Porque
dello resulta que yendo debajo de su protection y amparo tienen estimación y desta
manera se animan a componer cosas que son de gran valor y utilidad a la Repúbli-
ca, otros que no pueden tanto procuran perpetuar lo que otros han trabajado, de
los quales soy yo uno que con mucha solicitud y costa mia he procurado imprimir
los decretos del Concilio Prouincial que vuo en esta Ciudad de Lima el año passado,
de mili y quinientos y ochenta y tres. (Cuenta la determinación del Concilio de pu-
blicar algunas obras en los idiomas del país para la instrucción cristiana de los
indios, lo cual se había ya llevado a cabo, y continúa el prologuista:) Restaña sola-
mente el Vocabulario en las dichas lenguas (quichua y aymara), para declaración y
entendimiento de todo lo susodicho, y para que los [que las] ygnoran con facilidad
aprendiessen y supiessen lo que cada vocablo y phrasis contenido en las dichas
obras significaua. El qual al presente esta acabado, copioso conforme a la necessi-
dad que las dichas obras del tenían, y sin el qual están como mancas, y poco inte-
lligibles. Y por ser a mi juyzio principal cosa, y mas especial que en todo lo que
hasta aqui se ha impresso, pues es luz de todo ello. Determine dedicallo a V. Exce-
lencia. Para que fauorecido y estimado de tan gran Principe, todos se animen a
aprouecharse del, y yo a intentar otras cosas de mayor prouecho a la República.
Supplico a V. Excelencia humildemente accepte este pequeño seruicio, y se digne
fauorecer, no la obra por el Auctor, sino al Auctor por la obra, que por ser de tanto
prouecho terna en ello premio auentajado.=Excellentissimo Señor.— Sieruo de V.
Exc. Antonio Ricardo.
Al lector. «Mucho trabajo ternia (studioso Lector) el que quisiesse aprender
vna lengua estrangera (si cada vocablo della que se le offreciesse, y todos, y todos
los de que tuuiesse necessidad para hablarla) vuiesse de andar a preguntarlos di-
- uersas vezes, y a differentes personas, porque demás del mucho tiempo que en ello
gastaría, le seria muy molesto y difficultoso negocio. .. Considerando yo aquesto, y
la necesidad que en estos reynos auia para la buena doctrina de los Naturales, y
declaración del Cathecismo y Confessonario y Sermonario, que por decreto del
Sancto Concilio Prouincial se hizo en esta Ciudad, he hecho este Vocabulario el
mas copioso que ser pudo en la lengua Quichua y Española, con animo de hacer
otro en la lengua Aymara que falta. El qual sera muy útil para todo genero de gen-
tes. . . Todo esto se ha hecho con mucho cansancio y expensas mias^ y por esso des-
seo que muchos se aprouechen de lo que tanto me cuesta. . .»
Con estos párrafos a la vista puede el lector emitir su parecer acerca de la pa-
ternidad de la obra, por si de los mismos saca alguna consecuencia favorable para
señalar un nombre. No creemos aventurado afirmar que los partidarios de Antonio
Ricardo no van tan descaminados al deducir de esos textos que a ninguno otro per-
tenece el Vocabulario, pues las objeciones que puedan hacerse a su narración no
suficientemente explícita sobre los medios de que se valió para componerle y pu-
blicarle, no son de difícil respuesta. Ni tenemos interés en apoyar esta tesis ni
tampoco poseemos datos nuevos para aclarar la cuestión; exponemos únicamente
indicaciones que pueden tenerse en cuenta o rechazarse por los aficionados a
esta clase de investigaciones; nuestro voto sobre el asunto no ha de pesar mucho
ni poco para inclinar la balanza de este o del otro lado. El que lea la extensa nota
que a la obra dedica el P. Uriarte en el vol. I de su Catálogo, págs. 53 y sigs.,
posible es que no se convenza de sus argumentos para adjudicársela al P. Barzana,
pues los testimonios de jesuítas dicen sí que ese Padre trabajó algunas obras
sobre los idiomas del Perú, pero ninguna razón positiva ni convincente se alega
para demostrar que a él se debe precisamente el Vocabulario y Arte impresos en
Lima el 1586.
Se repitió la edición de 1586 en 1614 en Lima también, con algunas variantes,
pero reimprimiéndose el mismo texto, sin tener en cuenta las mejoras en él intro-
ducidas por el P. Martínez en 1604. Véase su descripción en el Conde de la Vinaza,
280 MARTÍNEZ
núm, 138, y en Medina. También el Vocabulario de 1586 fué utilizado para el suyo
por el P. Jesuíta González Holguín impreso en Lima el 1608.
Véanse para la biografía del P. Martínez, Alphabetmn, del P. Herrera, páginas
487 y 489 del tomo I.— P. Torres, pág. 229, el cual desgraciadamente ni una palabra
nos dice del Vocabulario del P. Martínez, lo mismo que el P. Calancha en el Suma-
rio arriba indicado, siendo así que ninguno mejor que ellos para detallar el trabajo
de nuestro catedrático.— P. Monasterio, Recuerdo de la inauguración del templo
de San Agustín de Lima, pág. 278.-P. Calancha, Crónica, pág. 662.
Martínez (Fr. Juan).
Era Prior del Convento de San Agustín de Murcia en 1738 y se encuentra su
firma en el /Mamona/ que las religiones de aquella ciudad dirigieron al Obispo,
limo. D. Tomás José de Montes, representando que no se debía abrir teatro algu-
no en la misma. Cotarelo y Mori reproduce el Memorial en las págs. 569-571 de su
Bibliografía sobre la licitud de las comedias.
Martínez (Fr. Juan Crisóstomo).
1. El Phenix de la África Augustino, no renaciendo; si perpetuán-
dose en la pyra. Brebe relación de la invención de sv sagrado cverpo.
Escribíala por mandado de N. M. R. P. L. Fr. Balthasar Sánchez, dos
vezes Diffinidor de esta Provincia del Santissimo Nombre de Jesús,
otras dos Prior de el Convento de N. P. S. Augustin de México, y otras
dos Provincial (siéndolo actual) de dicha Provincia en esta Nueva Es-
paña &c. El P. Fr. Juan Chrysostomo Martínez, Lector Jubilado, Maes-
tro de Sagrada Theologia por la Real Vniversidad de esta Corte, y
actual Presidente de el Convento de Xonacatepec. Con todas las licen-
cias de los Superiores. En México: Por Joseph Bernardo de Hogal. Ca-
lle nueva de la Monterilla. Año de 1729.
4.° de 56 págs. de texto.
2. Sermón panegyrico, que en el dia del Glorioso Patriarcha San
Augustin 28. de Agosto, del año de 1742. Predicó el Padre Fray Juan
Chrysostomo Martínez Maestro por su Sagrada Religión, y por la
Real Universidad de esta Corte, Qualificador del Santo Officio, Rector,
y Regente dos veces del Real Colegio de San Pablo, y actual primero
Diffinidor, y Chronista de esta Provincia del Santissimo Nombre de Je-
sús, del Orden de Nuestro Padre San Augustin. Dedicado al muy Ilus-
tre Señor Doctor D. Pedro Malo de Villavicencio Caballero del Orden
de Calatrava, Consultor del Santo Officio de la Inquisición, del Consejo
de S. M., Oidor Decano, Presidente, y Capitán General de esta Real
Audiencia, y Reyno de la Nueva España, Juez Privativo, Conservador
de las Rentas del Estado, y Marquesado del Valle, y Superintendente
Administrador General de los Reales Azogues. Impresso en México por
la Viuda de D. Joseph Bernardo de Hogal. Impressora del Real, y
Apostólico Tribunal de la Santa Cruzada en todo este Reyno. Año
de 1743.
4.° de 17 hs. n. s. de prels. y 34 págs. de texto.
Port. orlada y la v. en bl.— Dedicatoria encabezada por el escudo de armas del
Mecenas. San Sebastián de México, 9 de Octubre de 1742.-Parecer del P. Juan Ai»-
MARTÍNEZ 281
tonio de Oviedo, jesuíta. 18 de fd. id.— Aprob. del P. Miguel Venegas, id. 9 de No-
viembre de id.— Sentir del P. Antonio de Ayala, agustino. México, 14 de Octubre de
1742.— Licencias del Gobierno, Ordinario y de la Orden.— Texto, apostillado.
Medina, La Imprenta en México, núms. 3069 y 3663.— Nicolás León, núm. 872.—
Bibl. Nacional, Varios 1-339-20.
3. Disticos latinos del P. Juan Crisóstomo Martínez, Doctor Teólogo y cate-
drático de Prima de Teología del colegio de San Pablo de Méjico.— Se hallan en las
págs. 617 y 618 de la obra El segundo quinse de Enero de la Corte Mexicana. So-
lemnes fiestas celebradas a la canonización de San Juan de la Cruz. México, 1730.
4. «Parecer del R. P. Fr. Juan Crisóstomo Martínez, Lector jubilado. Califica-
dor del Sto. Oficio, Doctor Teólogo por la Real Universidad de México y actual
Prior del convento de San Juan Evangelista de Colhoacan, etc.», su fecha en Octu-
bre 7 de 1731, acerca de un Sermón fúnebre predicado en las exequias celebradas
por Benedicto XIII, por el P. Sebastián de Santander, dominico. México, 1732.
En 1733 se encontraba el P. Martínez en el mismo Priorato, donde fechó otra
aprobación del sermón fúnebre predicado en las exequias del Obispo D. Juan Anto-
nio de Lardizábal, por el Dr. D. Juan Ubaldo de Anguita. México, 1733.
5. ludiciumRdi. admodum P. M. F. Joannis Chrysostomi Martínez, hac in Alma
Universitate Mexicanense Doctoris Theologi, Senatus Sanctae Inquisitionis Quali-
ficatoris, ac hujus Mexicanae SS. Nominis Jesu Eparchiae Ordinis Eremitarum S.
P. N. Augustini Prioris Provincialis actualis. In hoc Conventu S. Sebastian! Mexi-
ceo XV Martij MDCCXLVII.— Se encuentra publicado entre los preliminares del
impreso Praelectio Theologica in sor te oblatam distinctionem vigessimam libri se-
cundí Magistri Sententiarum, Viginti quatuor horarum spatio disposiía, per ho-
ratnque dicta, die XVI mensis Decembris MDCCXLVI in Alma Metropolitana
Ecclesia Mexicea pro petiiione Canonicatus Magistralis a Doctore Joanne Josepho
de Eguiara et Eguren,... Mexici, MDCCXLVII. ^-4.»
Bibl. Nacional, Varios Fernando VI p. 6.
— Beristain, pág. 226 del tomo II, donde se dice únicamente de nuevo que el Pa-
dre Martínez fué natural de Méjico, porque todo lo demás es repetición de sus títu-
los que se leen al frente de los impresos reseñados.
Martínez (Fr. Melchor).
Es natural de San Juan de Arenas, Oviedo, donde nació el 7 de Abril de 1887, y
profesó en el Real Monasterio de El Escorial a 4 de Diciembre de 1905.
Evolución y fases de la crítica histórica sobre Felipe 7/.— Artículo publicado en
el vol. CV de La Ciudad de Dios.
En la revista El Buen Consejo publicó dos artículos breves, tomos I y II del
año VIL— V. el P. Zarco, Escritores Agustinos de El Escorial, pág. 166.
Martínez (Fr. Onofre A.).
1. Colección de cartas o Documentos útiles acerca del valor fonético de la U
precedida de Q en el idioma latino. México. Talleres tipográficos de El Tiempo, 1906.—
De 90 págs.
2. El P. Diego Basalenque. -Biograüa muy extensa de este célebre escritor
publicada en el periódico de México El Tiempo, de donde la trasladó Andrade a su
Ensayo bibliográfico mexicano del siglo XVII, págs. 385 y sigs.
Martínez (Fr. Pablo).
Natural de Valencia de Donjuán, afiliado a esta última. Ha ejercido mu-
León, donde nació el 27 de Mayo de chos años el profesorado en variÓs
1872, profesó en el colegio de Vallado- centros y es Lector de Provincia. Ac-
lid a 8 de Diciembre de 1889, y antes tualmente desempeña el cargo de Sub-
de terminar la carrera, al crearse la prior en el Real Monasterio de El Es-
Provincia Matritense en 1895, quedó corial.
2S2
MARTÍNEZ
El cirio de la Cattdelaria (leyenda).— PuhVicadí en El Buen Consejo con la fir-
ma «Por la traducción— P. Martínez», vols. II y I délos años IV y V, respectiva-
mente.
Martínez (Fr. Pascual).
Nació en San Martín de Salcedo, de
la provincia de Pontevedra, siendo sus
padres Lorenzo Martínez e Isabel de
Barcia. Estudió con mucho lucimiento
Humanidades en su pueblo natal, lle-
gando a poseer el Latín a la perfección,
y con la misma habilidad aprendió las
Matemáticas, sin ayuda de preceptor,
lo cual visto por su padre, quiso facili-
tarle un maestro. Pero nuestro joven
había resuelto hacerse religioso, y
abandonándolos estudios en su patria,
vistió el hábito agustiniano en el cole-
gio de La Coruña a 6 de Octubre de
1822. Hecha la profesión religiosa, fué
enviado a estudiar Filosofía al conven-
to de Madrigal, de donde pasó a Madrid
para el estudio de la Teología, y estan-
do en San Felipe el Real (1) ocurrió la
exclaustración de los religiosos, vién-
dose obligado a buscar un asilo en la
casa de sus padres.
Como amaba tanto el honor del hábi-
to, deseó vivir y morir en el claustro,
por lo que fué a Roma con ánimo de
encerrarse en un conventode la Orden.
Tres años estuvo en Italia, y sin duda
debieron de ser muy fuertes los motivos
que le obligaron a volver a España,
uniéndose, a su regreso, con el P. An-
desempeñaba entonces cátedras de Teo-
logía en el Seminario de Avila. Entera-
do después de que el Sr. Obispo de Pa-
lencia, D. Carlos Laborda, deseaba
establecer en su diócesis una casa de
religiosos, acudió a dicho Prelado,
quien le recibió benignamente, y hubie-
ra conseguido del mismo el célebre
conventode San Zoil, de Camón de los
Condes, si Dios no hubiera dispuesto
llevarse a dicho señor Obispo cuando
ya el P. Pascual se había ocupado en
la reunión del personal para aquella
casa y hasta había sido nombrado Pre-
sidente de la misma. Con el nombra-
miento de nuevo Prelado para la sede
palentina se desvanecieron los proyec-
tos del P. Pascual, pues el aludido Sr.
Obispo D- Jerónimo Fernández entregó
a los jesuítas el mencionado convento
de San Zoil. Retiróse nuestro religioso,
adorando las disposiciones del Señor, y
luego se fué a servir de capellán a las
monjas agustinas recoletas de Orope-
sa, donde vivió un año. Murió lleno de
méritos en Agosto de 1855, día en que la
Iglesia celebraba la fiesta de Nuestra
Señora de la Consolación. Se hacen ex-
traordinarios elogios de las virtudes
del P. Pascual.
tonio de Castro, su comprovinciano, que
Dejó una colección de sermones propios y ajenos en tres tomos en 4.° Entre ellos
los hay de los Agustinos PP. Domínguez, Núflez, Medela, Castro, Blanco y Paz y
Vega, cuyas firmas aparecen en algunos; hay bastantes anónimos de diversas letras
y predicados a fines del siglo XVIIl y principios del XIX por Agustinos en su ma-
yoría, como es fácil deducir de su lectura. Otros no llevan fechas ni indicación algu-
na y están escritos de distinta letra de la del P. Martínez. Hay también un sermón
de la Resurrección firmado con las iniciales, Fr. A. B. H.; otro de A'. P.e S.n Aug.'^
predicado en el convento de 5.n Phelipe de Madrid año de 1752, por Fr. M. J. M.
D. P.; y finalmente, un Panegirico de Nro. Gran Padre 5.° Agusíin Doctor de la
Jglesia. Año de 1816. Por el P. Fr. J. P.
—Revista Agusíiniana, vol. XI, pág. 65, donde el P. Moral publicó una extensa
biografía de nuestro autor.
(1) En un fs/ado de la Provincia de Castilla, fechado en 1834, figura el P. Martínez de conventual en
San Felipe el Real y contaba entonces veintiséis años de edad.
MARTÍNEZ
283
Martínez (Fr. Pedro).
En la relación de los misioneros que
pasaron a Filipinas en 1663 se le dedica
la siguiente nota biográfica: «El P. Fr.
Pedro Martínez, hijo del convento de
Burgos, y natural de las Encartacio-
nes, gran ministro de la provincia de
llocos, ejerció el cargo de Vicario pro-
vincial y fué Definidor de Provincia,
religioso de grande virtud, mansedum-
bre y afabilidad, murió en Manila el
año de 1683.» Según el P. Cano, admi-
nistró los pueblos de Agoo,Bantay,Ba-
tac y Laoag, a los cuales añade el Pa-
dre Jorde el de Dingras. Para Definidor
fué elegido en el Capítulo de 1680. Los
biógrafos citados ponen la muerte del
P. Martínez en 1689, pero el P. Blanco
dice que falleció en 1683, en conformi-
dad con la nota transcrita del autor de
las Conquistas.
Relación de tres volcanes de viento que han reventado, uno en los montes de
llocos, otro en Comingían (Batangas) y otro en las Bisayas.
Así el autor del Osario. El P. Cano dice solamente que escribió una obrita sobre
volcanes, la cual probablemente no pasará de ser una relación parecida a la del Padre
Gonzalo de la Palma. Ni siquiera se consigna la existencia de tal escrito.
—Conquistas, 2.* Parte, pág. 828.— P. Cano, pág. 81.— P. Jorde, pág. 127.
Martínez (Fr. Pedro).
Nació este ilustrado religioso en Vi-
llahoz (Burgos) el 1736, y habiendo ves-
tido el hábito agustiniano en el cole-
gio de Valladolid, hizo su profesión re-
ligiosa en el Hospicio de Sto. Tomás de
Villanueva de Méjico, camino de Fili-
pinas, el 3 de Febrero de 1754. En el
convento de Manila terminó la carrera
literaria con grande aprovechamiento,
y fué luego destinado a la provincia
de la Pampanga, donde administró va-
rios pueblos, alternando con los em-
pleos de Subprior de aquel convento.
Procurador general y Definidor. Cuan-
do desempeñaba este último cargo, en
1774, fué deportado a España por el
Visitador Pereira, junto con los demás
Definidores y el Provincial, los cuales
regresaron a Filipinas después de ha-
bef- hecho triunfarsu causa ante el Rey
Carlos III.
Por los años de 1782 fué elegido Pro-
vincial y gobernó con mucho acierto
y discreción, como era de esperar de
sus relevantes dotes de prudencia y
reconocido celo por el honor del há-
bito. Se distinguió mucho por su ilus-
tración y la habilidad en resolver las
gravísimas cuestiones que se suscita-
ron por aquel tiempo con motivo de
las visitas regular y diocesana. El P.
Martínez de Zúñiga, que le conoció y
trató, hace de él el siguiente elogio en
su Estadismo, pág. 464: «Era un hom-
bre muy instruido en Teología, Cáno-
nes y Moral y todo género de materias
de Indias; jamás entré en conversación
con él que no aprendiese alguna cosa.»
Falleció, siendo párroco de México, el
28 de Septiembre de 1792, según los
PP. Blanco y Fernández- Villar.
1. Exposición a N. P. Gral. de la Orden en defensa de los Padres deportados,
y contra los abusos del Visitador Pereira. Año 1777.— M.S. en fol. de 8 págs.
2. Carta dirigida al M. R. P. Fr. Carlos Masvidal, Comisario del Sto. Oficio,
defendiendo los derechos que tenía sobre el P. Fr, Agustín María de Castro, religio-
so de su obediencia.— M.S.
3. Reflexiones a algunos Capítulos de nuestras Constituciones en la 3.* parte,
Cap. 2.° que comienza Jilectiones.— M.S. en fol. de 26 hojas.
Comienza con estas palabras: «Nuestra Lei en la 3.* parte, hablando de las Elec-
ciones, nos da muchas reglas mui conformes al Derecho Canónico, para el buen Go-
vierno de la Religión, y toda la 3." parte es relativa á esta materia; pero hallándose
284 MARTÍNEZ
algunos puntos con obscuridad, valiéndome de Autores Clásicos y Decisiones parti-
culares, he hecho estos apuntes para mi dirección solamente, pues no soy capaz ni
intento enseñar á otros.»
4. Autoridad del Capítulo.— M.S. en fol. de 9 hojas.
5. Comentarios á las leyes que los Rmos. han dado para esta Provincia de
Filipinas.— M.S. en fol. de 23 hojas.
Se reproducen las actas del Rmo, Schiaffinati y órdenes de los Rmos. Aste, de
Ghettis y Summántico, poniendo notas explicativas y doctrinales a aquellos núme-
ros o párrafos que necesitan aclaración.
Estos tres números se encuentran en el archivo del convento de Cebú y deben
de ser los que en términos generales enuncia el P. Jorde con este título: Modo y for-
ma de celebrar los Capítulos regulares, y explicaciones de las Actas generalicias.
6. En el archivo mencionado se guarda también un cuaderno en fol. de 34 ho-
jas, firmado por el P. Martínez y que trata de los párrocos regulares. Lleva el nú-
mero 2, y con él concluye el tratado que debió de escribir dicho Padre sobre esa
materia.
7. Memoria de los censos que tiene este Convenio del Sto. Niño, assi en Manila
como en esta ciudad de Zebú. Está fechada a 19 de Noviembre de 1786 y es compen-
dio de otra, escrita también por el P. Martínez, que lleva la fecha 10 del mismo mes.
Las dos ocupan 19 hojas en íol.
El P. Blanco, en su Memoria, al referir la muerte del P. Martínez, dice de él
que «era muy docto y escribió mucho y con grande acierto sobre nuestras actas y
el derecho canónico; siempre estaba trabajando. Se conserva mucho manuscrito.»
Y en el apartado de los escritores de la Provincia: «N. P. Fr. Pedro Martínez, ex-
Provincial, canonista muy hábil. Escribió algunos tratados sobre la celebración de
Capítulos por los que nos gobernamos hoy día. Además, formó y arregló otros libros
para el servicio de la Provincia que son de mucha utilidad al presente.» Al final de
la biografía de nuestro autor copia el P. Fernández-Villar la nota necrológica que
le dedicó el limo. Sr. Blaquier, en la cual se hacen también elogios a los talentos y
laboriosidad del P. Martínez, citándose como prueba los muchos manuscritos sobre
el Derecho canónico-regular que dejó.
— P. Cano, pág. 180. -P. Jorde, pág. 302.-Martínez-Aftíbarro, pág. 341, copia al
P. Cano.
Martínez (Fr. Raimundo).
Fué natural de Madrid, donde na- le fué encomendada la administración
ció el 1792 y vistió el hábito religioso del pueblo de Pateros el 1817, perma-
en el colegio de Valladolid, haciendo neciendo en el mismo hasta el 1825, en
su profesión el 25 de Junio de 1809 en que regresó a España con el cargo de
el Puerto de Sta. María, en viaje para Rector del colegio de Valladolid que
Filipinas. Al año siguiente aportó a desempeñó por espacio de nueve años,
estas islas, y una vez terminada con Fué también Lector jubilado (1) y De-
grande aprovechamiento la carrera finidor general, y falleció en el colegio
eclesiástica en el convento de Manila, mencionado el 26 de Agosto de 1834.
Con respecto a las producciones de este religioso el P. Blanco consignó ya en su
Memoria los siguientes datos: «P. Fr. Raimundo Martínez, madrileño y Rector de
Valladolid. Siendo Ministro en tagalos, imprimió la Vida de Pío VI que tradujo
del francés. También escribió e imprimió en España, ayudado de otro religioso, una
Estadística de estas Islas, obra muy curiosa y apreciable. Por su diligencia se hizo
en Valladolid una muy bella impresión del Vocabulario tagalo, escrito por el P. No.
(1) Fué declarado Lector jubilado por el Rmo. P. Villalonga el 8 de Marzo de 1834, es decir, pocos mese^
antes de su fallecimientQ.
MARTÍNEZ 28é
ceda, jesuíta.» Esta nota bibliográfica fué reproducida por el P. Cano (pág. 245) en la
forma siguiente: «Estando aún en Manila, tradujo del francés al español la Vida de
Pío VI y la imprimió; igualmente, reimprimió en Valladodid el diccionario tagalo del
P. Noceda, Jesuíta; compuso una Estadística de Filipinas, obra de mucho mérito
que se imprimió en Valladolid.»
1. Vida de Pío VI, traducida del francés al castellano. Impr. en Manila el 1821 en
un tomo en 4.°
En estos términos se consigna dicha traducción al P. Martínez. Entre los anó-
nimos que catalogan los PP. Pérez y Güemes, pág. 547, se encuentra la siguiente no-
ticia: «Vida de Pío VI en papel de Europa y China 1814, un tomo», palabras que in-
dican que existía ya impresa en la Procuración de San Agustín de Manila el 1814.
Debe referirse indudablemente dicha noticia a la obra del P. Martínez, de ser cierto
que él fué el autor de la traducción. Pero en este caso no será exacto que se impri-
mió en 1821 ni tampoco que el P. Martínez trabajó su versión siendo ya Ministro en
Tagalos, como nos dice el P. Blanco. Se haría acaso segunda edición de la obra o
habremos de aceptar el año 1814 en conformidad con lo escrito por el P. Cano?
En la Biograjia Eclesiástica, tomo XVIU, pág. 386 y sigtes. se encuentra la bio-
grafía de Pío VI, citándose una Vida del mismo Pontífice, publicada en francés por un
anónimo y vertida e impresa en castellano por «el ilustrado sacerdote Bermejo». Sería
el mismo original francés el que sirvió al P. Martínez para su traducción?
2. Pagsisiyam ocoI sa capurihan nang marangal na pintacasi sa
manga salot at saquit, na si San Roque. Na quinat-ha at tinagalog
nang R. P. Fr. Raimundo Martinez sa ordeng nang mahal na Amang
S. Agustin. Con superior permiso. Manila: Imprenta de D. Miguel Sán-
chez. 1843.
12." de 36 págs.
(Novena a S. Roque Abogado de la peste, compuesta y escrita en tagalo por el
P. Fr...)
Debe de haber ediciones anteriores a la citada, pues es de creer que el mismo Pa-
dre Martínez la imprimiera mientras permaneció en Filipinas.
—Manila Imprenta de los Amigos del País a cargo de E. Plana Jorba 1860.— 12.°
de 32 págs.
—Manila. Imprenta del Colegio de Santo Tomás á cargo de D. Gervasio Memije.
1882.-12.° de 37 págs.
-Guadalupe, 1888.-12.° de 16 págs.
— Malabón. Impr. del Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de Consolación. 1895.—
12.0 de 28 págs.
3. Vocabulario de la lengua tagala, trabajado por varios sugetos doctos y gra-
ves, y últimamente añadido, corregido y coordinado por el P. Juan de Noceda y el
P. Pedro de Sanlucar, de la Compañía de Jesús. Reimpreso con licencia. En Vallado-
lid, Imprenta de Higino Roldan. Octubre de 1832.— Fol. de 18 págs. s. n. de prelimina-
res y 609 de texto.
La primera edición se había hecho en Manila el 1754 y esta segunda fué corregi-
da, aumentada y dirigida por el P. Martínez, habiendo perecido casi toda en un
naufragio, según nos lo cuenta Leclerc, núm. 2419, de donde han copiado la espe-
cie algunos bibliógrafos, entre ellos los PP. Backer y Sommervogel, artículo Noceda.
Estos últimos no mencionan para nada a los PP. Agustinos ni en el artículo citado ni
en los que dedican a los PP. Claín y Sanlucar, como tampoco se consagra una lige-
ra memoria al P. Martínez que dirigió la edición valisoletana de 1832, en el Catálogo
rasonado, del P. Uriarte (IV, 5514), donde únicamente se nombra a los PP. Agusti-
nos porque figuran en la portada de 1860.
Fuera de los dos PP. Jesuítas que aparecen en la portada, son autores del Voca-
286 MARTÍNEZ
bulario los PP. Francisco Blancas de San José, Miguel Ruiz y Tomás de los Reyes,
dominicos, y los PP. Pablo Claín, Francisco Jansens y José Hernández, jesuítas.—
V. PP. Pérez y Güemes, pág. 501.
Existen ejemplares de esta edición en nuestro colegio de Valladolid, en la Biblio-
teca Nacional y se conocen otros.
No parece que haya dudas con respecto a haber dirigido la impresión el P. Mar-
tínez; podía originarlas, sin embargo, la siguiente nota extractada de documentos fe-
hacientes. El Vocabulario de 1754 fué presentado al Consejo a fin de obtener la licen-
cia correspondiente para su reimpresión, por el P. Villacorta, el cual manifiesta en la
solicitud firmada al efecto en San Felipe el Real a U de Febrero de 1831, que el Pro-
vincial de los PP. Agustinos de Filipinas le encargaba dicha reimpresión, dirigién-
dola el mismo P. Villacorta que, como perito en los idiomas de Filipinas, se compro-
metía a corregir las pruebas de imprenta y las erratas que tuviera el original. No
encontrándose en Madrid ningún P. Jesuíta que supiera el tagalo para la censura
de la obra, se acudió al P. Agustino descalzo Alonso Jubera de la Concepción, quien
extendió su dictamen favorable en 17 de Junio de 1831'. En su consecuencia, el 30 del
mismo mes autorizó el Consejo la impresión. El original presentado no debía de lle-
var adiciones de ningún género, puesto que nada se dice con respecto al particular;
sólo se habla de erratas de cuya corrección se encargaba el citado P. Villacorta.— V.
el núm. 37 del leg. 46, Matricula de impresiones, Archivo Histórico Nacional.
Por algunas indicaciones que se hallan en los documentos aludidos, la intención
era publicar la obra en Madrid. Quizá luego cambiara de propósito el P. Villacorta
y en vez de ocuparse él del trabajo prometido de corrección de pruebas, se le enco-
mendó al P. Martínez, llevándose a cabo la edición en Valladolid, donde éste se en-
contraba.
— Vocabulario de la lengua tagala, compuesto por varios religiosos doctos y gra-
ves, y coordinado por el P. Juan de Noceda y el P. Pedro de Sanlucar. Últimamente
aumentado y corregido por varios religiosos de la Orden de Agustinos calzados. Reim-
preso en Manila. Imprenta de Ramírez y Giraudier. 1860. -Fol. de 18 págs. s. n. y 642
de texto.
Port.— V. en bl.— Aprob. del P. Juan Serrano, agustino, en la que se incluyen ver-
sos encomiásticos en latín y tagalo. Convento de S. Pablo de Manila, 19 de Enero de
1754.— Lie. del Gob. en vista de la anterior aprobación. — Cens. delP. Blas de Plasen-
cia, franciscano. Convento de S. Martín de Bocaue, 19 de Oct. de 1753.— Lie. del Ord. -
Pról.— Algunas advertencias para el uso de este Vocabulario.— Vocabulario de la
lengua tagala (págs. 1-361).— Suplemento (363-417).— Síncopas de la lengua tagala (419-
21).— Vocabulario hispano-tagalog (423-642).
No se dice qué PP. Agustinos trabajaron esta tercera edición, los cuales, en
frase de Retana, hicieron que el Vocabulario, la mejor obra filológica que se conoce
de los idiomas de Filipinas, ganara mucho con las adiciones con que la enrique-
cieron.
El P. Blanco dice del P. Martínez, como arriba se ha visto, que, ayudado de otro
religioso, publicó en Valladolid una Estadística de Filipinas, la cual no debe de ser
otra que la que lleva el nombre del P. Villacorta y se incluye en su nota bibliográfica,
— P. Jorde, pág. 407.-P. Cano, pág. 244.
Martínez (Fr. Ramón).
Agustino recoleto de Colombia. El ..P. Matute le dedica esta breve nota. «Fué
Rector del Colegio de S. Nicolás de Bogotá, y Provincial en el año 1840, buen orador
y muy querido de todos. Su muerte fué muy sentida por cuantos conocían sus méritos
y virtudes > -Pág. 173 del vol. II.
Representación que los Prelados del Convento de Agustinos descalzos de esta
capital han elevado al Congreso solicitando que, respecto de dicho convento, se mo-
difique la ley que fijó la edad necesaria para profesar en las Ordenes monásticas.
MARTÍNEZ 267
Está fechada en Bogotá a 1 de Abril de 1842, y la firman los PP. Ramón Martínez,
Provincial, y Benigno Hurtado, Rector.
Se encuentra impresa en la obra: Los Padres Candelarios en Colombia, del ci-
tado P. Matute, págs. 391-400 del vol. III.
MArtinez (Fr. Sebastián).
Hijo de la Provincia de Castilla, ha- partió para Filipinas en 175^. Al año
bla nacido el 1704 en Villahermosa, siguiente de su llegada a Manila fué
Ciudad Real, y profesado en el con- nombrado Procurador general, cargo
vento de San Felipe el Real, de Madrid, que desempeñó hasta el 1762, en que
a 31 de Julio de 1725. Siendo Predica- pidió y obtuvo licencia para volverse
dor jubilado, se alistó en la misión que a España.
Representación al Gobernador Gral. de Filipinas, en la cual se exponen el
abandono en que quedaban los pueblos de las islas de Cebú y Bohol y los graves
peligros que corrían de ser invadidos y destruidos por los moros piratas de Minda-
nao, por las remesas de trabajadores que semanalmente se remitían a disposición
del P. Ducós, jesuíta, para las obras del presidio de Iligan en Misamis.
Este escrito del P. Martínez motivó una orden del Gobernador interino, D. Mi-
guel de Ezpeleta, fechada a 27 de Junio de 1760 y repetida en 18 de Agosto siguien-
te, al Alcalde mayor de Cebú, quien parece se resistía a cumplimentarla, por lo.
que se comisionó al P. Jacinto del Pico, Prior del Sto. Niño, vigilase su ejecución y
diera parte a Manila de las razones en que se apoyaba la resistencia de dicho Al-
calde.
— P. Cano, pág. 181.— P. Jorde, pág. I^X.— Archivo histórico Hispano- Agustinia-
no, pág. 117 del vol. XI.
Martínez (Fr. Tomás).
Registro del \ Archivo del Convento \ de N. P. S. Agustín de Segovia, forma-
do, I siendo Prior segunda \ ves el P. Presentado Fr. | Francisco Roma, por \ el
P. Presentado Fr. Tomns \ Martines año 1805. | Nota a la vuelta.
La nota de referencia versa sobre el modo cómo debe hacerse el índice.
Medio folio de 92 hs. numeradas, muchas de las páginas en blanco.
El índice de los papeles está hecho con simples indicaciones del contenido de
los mismos y el lugar que ocupaban en el archivo.
Se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, leg. 47 de los pertenecientes a
Segovia, Ordenes Monásticas.
El P. Martínez figura en el concurso de oposiciones a cátedras celebrado el 1786
en el colegio de Dña. María de Aragón; defendió una proposición de Física.— Véase
el Memorial literario, pág. 234 del vol. VIII.
Martínez (Fr. Vicente).
Natural de Hontangas, Burgos, na- tro este pueblo hasta el 31 de Mayo de
ció el 29 de Octubre de 1869 y profesó 1898, en que cayó en poder de los insu-
en el colegio de Valladolid el2deju r rectos, librándose déla prisión el 21
lio de 1886. Formó parte de la misión de Diciembre de 1899. De regreso en
que llegó a Filipinas el 19 de Septiem- Manila, permaneció en el convento de
bre de 1893, y ordenado de sacerdote esta capital hasta Agosto de 1901, en
en Manila, fué destinado en 20 de Sep- que se embarcó para las misiones de
tiembre de 1894 a la Pampanga, 5' a fi- China, donde continúa al presente tra-
nes de año ya le dieron el título de bajando en la conversión de aquellos
cura interino de Santa Ana. Adminis- gentiles.
1. Fué uno de los que más trabajaron en reunir y coordinar datos del Archivo
de Manila para el Catálogo bio bibliográfico del P. Elviro Jorde Pérez.
288 MARTÍNEZ GONZÁLEZ-MARTÍNEZ DE LOBERA
2. También remitió no pocos apuntes bibliográficos al P. Bonifacio Moral, los
cuales debieron de extraviarse, a lo menos en su mayoría.
3. Encargado de componer un catálogo bibliográfico de nuestros escritores
chinos, no sabemos en la actualidad las papeletas que podrá tener reunidas.
4. Memoria de la Misión de Pinchiang (Hurtan).—Se publicó en el Archivo
histórico Hispano Agustiniano, vol. VIH.
Martínez González (Fr. Manuel).
Nació en San Pedro de los Arcos, Oviedo, el 27 de Septiembre de 1882 y profesó
en El Escorial, ya sacerdote, el 19 de Noviembre de 1909. Falleció en Oviedo a 21
de Agosto de 1912.
Una Crónica inédita de Don Juan 7/.— Trabajo publicado en La Ciudad de
Dios, vol. LXXXVI.
— P. Zarco, Escritores, etc., pág. 165.
Martínez de Insausti (Fr. Simón).
Nació en Zaragoza y vistió el hábito ejemplar religioso. Se graduó de Doc-
agustiniano en el convento de 'dicha tor en sagrada Teología en la Univer-
ciudad, haciendo su profesión religio- sidad de Zaragoza y presidió el Capí-
sa en manos del P. Jerónimo Aldovera tulo provincial que se celebró en Va-
,y Monsalve a 9 de funio de 1600. Fué lencia el 1639. En la aprobación que
gran siervo de Dios y muy caritativo dio en 1625 a la obra. Discursos en las
con los enfermos. Nombrado Prior del fiestas de los Santos, del P. Aldovera
precitado convento, desempeñó este y Monsalve, se llama también Visita-
cargo por espacio de cinco años, has- dor de la Provincia de Aragón. Falle-
ta el 1629, dando excelentes pruebas ció el 3 de Marzo de 1643.
de ser un gran letrado no menos que
Se conservaban algunos manuscritos suyos en el convento de S. Agustín de Za-
ragoza, según lo asevera Gómez Uriel, continuador de Latassa.— El mismo, t. II,
pág. 271. -Biografía Eclesiástica, XIII, 369.-P. Jordán, III, 99.
Aprobación de los Discursos en las fiestas de los Santos, por el P. Aldovera y
Monsalve. Zaragoza, 1625.— V. la pág. 91 del vol. I. donde se describe esa obra.
Id. de los Sermones de Chriato y su Madre, por el P. Juan de Zeyta. Zaragoza,
1625.-V. la pág. 542 del vol. citado.
Martínez de Lobera (Fr. Pedro).
Latassa, en su Biblioteca antigua, dedica el artículo correspondiente a este autor
denominándole Fr. Pedro de Lobera, de quien asegura que no se encuentran noticias
en las crónicas de la Orden. Le atribuye la obra Anales de la Corona de Aragón, sin
verla probablemente, pues en un subtítulo de la misma se llama también al autor Fr.
Pedro Martínez de Lobera, variante muy importante no consignada en dicha Biblio-
teca, pero anotada oportunamente por el Sr. Gómez Uriel en la segunda edición de
esa obra. El P. Martínez era Maestro y Predicador de la Orden, según lo atestigua
él mismo; Latassa cree que fué aragonés por el asunto de que escribió; y, finalmente,
Muñoz y Romero por la forma de la letra y otras circunstancias de los Anales, indica
que estos se compusieron en el siglo XV, y por consiguiente, a esta centuria pertenece
nuestro autor.
De los Anales citados hemos visto el manuscrito original, al parecer, que pasa-
mos a describir.
Libro Primero | de los Anales déla corona de Aragón \ donde se trata en sum
ma la | uida de sus reies, recopiladas \ por el padre M." Jr. Pedro de lo | vera reli-
gioso y predica \ dor de la orden de san | Augusiin.
De letra distinta: «Pertenece al convento de Augustinos descalzos de | la Ciudad
de Calatayud. I Fr. Francisco de Sto. Thomas de Villanueva Prior».
MARTÍNEZ DE LOBERA 28^
Luego se halla escrito: Retes quese contienen en este primer libro, y condes.
Siguen a continuación dos listas de Condes y Reyes con los folios señalados hasta
el 136. El texto de este primer libro termina en el fol. 163 v.— Fol. 165:
Libro segundo déla historia del | reyno de Aragón | y uida de sus reyes. | Por
el Padre fr. Pedro, martines de lo \ vera, religioso, y predicador de la Orden de
S. Augustin. \
Fol. 270:
Libro tercero de la historia del \ ...
No lleva foliatura el te.xto de este tercer libro que vendrá a tener poco más de 100
hojas. Acaba con la historia y vida del Rey Alonso V.
El texto del primer capítulo del libro primero, «de la entrada de los moros en Es-
paña», comienza así: «No parecerá fuera de proposito tomar desde su principio y tan
de atrás el origen que huuo de benir a España los moros. Antes bien cosa muy acer-
tada, y gustosa para los aficionados a istorias, y assi comenzando digo que reinando
en España Vitiza décimo tercio rei godo,...»
Un tomo en fol. forrado de pergamino con la signatura Mss. 6742 de la Bi-
blioteca Nacional.
En el lomo va este título: Lobera Annales de Aragón Manoscrito.
Dentro, al verso de la cubierta: P.^ Burriel.
El presente códice figura con el núm. 22 en la Memoria de los libros y papeles del
P. Andrés Marcos Burriel, publicada en el tomo XIII de la Colección de Documen-
tos inéditos para la Historia de España, pág. 328. Muñoz y Romero, pág. 23, nos da
la siguiente idea del manuscrito, después de apuntar el título y decirnos que es de le-
tra de fines del siglo XV.
«Según aparece de una nota que existe en la portada, el autor divide su obra en
tres libros: trata el 1.° de la pérdida de España, empezando su relato con la vida de
Witiza, rey de los godos; sigue con la del rey D. Rodrigo, la irrupción de los moros
y principios de la reconquista por los condes de Aragón, García Jiménez, García Iñi-
guez, Aznar, Galindo, Fortuno García y Sancho García. Trata después de los reyes
de Aragón, empezando por Iñigo Arista, y continúa hasta D. Alonso V inclusive.
Este M.S. está foliado hasta el fin del lib. 2.° El 3." no tiene foliatura. Por las enmien
das y notas que tiene esta obra parece ser original el manuscrito en cuestión. Perte-
neció a los Agustinos recoletos de Calatayud, después pasó a poder del P. Burriel y
con todos los papeles de éste vino a parar finalmente a la Bibl. Nacional.»
Hemos dicho arriba que Latassa, en la obra citada, pág. 222 del tomo II, llama
Fr. Pedro de Lobera al autor de los Anales que acabamos de describir, y tres hojas
más adelante, en la pág. 229, trae otro artículo dedicado a Fr. Pedro Martínez, Biblio-
tecario del Príncipe Don Carlos de Viana, al morir el cual, en 1461, dedicó a cele-
brar sus virtudes algunos escritos. En estos no se hallan indicaciones relativas a la
Orden a que pertenecía el P. Pedro, y el bibliógrafo mencionado le incluye entre los
aragoneses escritores, «atendidas la frecuencia del apellido en el reino de Aragón, las
circunstancias del tiempo y destinos en que vivió.» Ahora bien, habrá dificultad in-
superable para identificar a Fr. Pedro Martínez, Bibliotecario en 1461, con Fr. Pe-
dro Martínez de Lobera, escritor analista de últimos del siglo XV? No creemos se
oponga a nuestro propósito el segundo apellido Lobera, con que se denomina tam-
bién Fr. Pedro en sus Anales, acaso con el fin de indicar su patria, la villa del mis-
mo nombre de la provincia de Zaragoza, lo cual era de uso frecuente, no solamente,
en aquella época sino también hasta mucho después y especialmente en la Orden
agustiniana, como de ello se podían citar ejemplos por docenas. Tampoco ha de ser
obstáculo el tiempo que denuncia la forma de la letra- del manuscrito de los Anales,
pues se dice que es de fines del siglo XV, no queriéndose por esto significar que date
su composición de los últimos años precisamente de esa centuria, porque hasta la fe-
cha nadie ha establecido una línea divisoria cierta y segura de la edad de los manus-
critos por el carácter de la letra; es decir que lo mismo puede ser de los últimos años
1»
á9Ó MARTÍNEZ MONJE
del siglo contándose estos con precisión matemática, que treinta años antes. Alonso
o Alfonso V de Aragón murió en 1458; concluyendo los Anales con la vida de este
Rey, necesariamente hay que sentar de cierto haberse escrito con posterioridad a
esa fecha que puede designarse entre la misma y fines del siglo.
En los escritos aludidos Fr. Pedro no se titula más que Bibliotecario del Príncipe de
Viana, porque quizá entonces no tuviera otro título, el cual cesó con la muerte de
aquél; después, por sus méritos, sería condecorado con el grado de Maestro y con
este y el de Predicador figura al frente de sus Anales. El haber ocultado en el pri-
mer caso la Orden a que pertenecía nada arguye en contra de lo que intentamos pro-
bar, pues ninguna nombró. Cierto que pudo haber en los mismos años dos o más re-
ligiosos del mismo nombre, pero mientras esto no se demuestre, creeremos que se tra-
ta de uno solo, favoreciendo potísimamente esta aserción la cualidad de ser escritor
y que por su empleo de Bibliotecario estuvo en las condiciones más apropósito para
escribir su obra histórica sobre los Reyes de Aragón.
No pretendemos imponer, ni mucho menos, nuestro parecer a nadie; exponemos
sencillamente las razones que nos mueven a creer se trata de un solo escritor y que
éste fué agustino.
Los escritos de referencia, según Latassa, llevan estos títulos:
1. Cotnplaynta por la muerte del muy alto e muy esclarecido Principe Don
Carlos, et Logartenient general irrevocable en el Principado de Cataluña por Fray
Pedro Martínez, Librero de su Alteza.
2. Lamentaciones, en verso y prosa, sobre el mismo asunto.
3. Respuesta de Fr. Pedro Martínez, Librero del muy esclarecido Principe
D. Carlos de gloriosa -memoria a la Complaynta de Don Francés de Pinos Camarlen-
go de S. A-
Estas piezas, junto con otras de la misma clase, consagradas a ensalzar las vir-
tudes del Príncipe de Viana, se encuentran en un códice que lleva la firma de Menaut
de Santa María, Mayordomo de D. Carlos. Dicho códice estuvo a disposición de Juan
Gárriz, Contador del Hospital general de Zaragoza, y de él trata el Cronista Andrés
en su obra manuscrita Museo Aragonés.
Amador de los Ríos, en nota a la pág. 20, vol. VII de su Historia critica de la
Literatura española, publica una reseña de las composiciones escritas con motivo
de la muerte de D. Carlos de Viana, señalando el códice con una signatura de la Bi-
blioteca Nacional que no corresponde al indicado; de lo cual puede colegirse que se
equivocó al nombrar el centro donde se encuentra, pues ni con la signatura aludida
ni con ninguna otra, ni a nombre de los autores de tales composiciones se ha podido
encontrar rastro de su existencia en la sección de Mss. de la Nacional.
Por conclusión de estas cuartillas no estará de más recordar a nuestros lectores
lo que escribimos sobre la Crónica del P. Euguí (pág. 364 del vol. II), de la cual tras-
ladó mucho a la suya el Príncipe de Viana, quién sabe si por influencia o trabajándo-
la también su librero Fr. Pedro Martínez, agustino como el Obispo de Bayona.
Martínez Monje (Fr. Juan).
Nació en Monteagudo, Navarra, el gresando este mismo año a España.
24 de Junio de 1892 y profesó en el co- Dedicado después al profesorado ha
legio de su patria a 7 de Septiembre de explicado varias asignaturas en el co-
1908. Habiendo cursado tres años de legio de Marcilla, donde hoy se en-
Filosofía, fué enviado a Roma donde cuentra de Lector, título que le fué
estudió Teología y obtuvo el título de concedido en 1917, previos los ejercí-
Doctor en esta facultad en 1915, re- cíes reglamentarios.
Es autor de varias producciones publicadas, unas, con el nombre de Fr. Juan
Martínez, otras, con el de Fr. Juan Martínez Monje y acaso con alguna otra varian-
te, pues en realidad debe llamarse Fr. Juan Martínez de la Virgen del Camino.
MARTÍNEZ ÁÍONTEftO -ÍVÍARTINEZ-NUÑEZ 291
1. Graciosa bienhechora.— Poesía, publicada en Sta. Ritay el Pueblo Cristiano,
Noviembre de 1909.
2. El Llanto de María.— Id. id. Año 1910, pág. 108.
3. Cántico a Santa Rita de Casia. -Publicado en el mismo tomo de dicha re-
vista, pág. 132.
4. Yo te amo.— Poesía en id. Año 1911, pág. 135.
5. A María Inmaculada. — Id. id. 1912 y en el núm. 66 del Boletín Oficial de su
Provincia de Filipinas.
6. España y Nuestra Señora del Pilar.— Id. Id. 1913 y en dicho Boletín, núm. 41
7. Jestisy 310.— Id. id. 1914 y en el Boletín, núm. 51. Está escrita en honor del
Ven. Moreno.
8. Grandeza de San Agustín.— Articulo publicado en id., 1915, y en el Boletín,
núm. 62.
9. El éxtasis y la visión de Sto. Tomás de Villanueva. -Poesía publicada en
el Boletín, núm. 63.
10. Jesús y los pastores.— Composición poética publicada en la revista Santa
Rita y el Pueblo Cristiano, núm. de 22 de Enero de 1916.
11. /.Vo Aa WMerío.'— Id. dedicada al siervo de Dios limo, y Rmo. Fr. Ecequiel
Moreno con motivo de la exhumación y traslación de su cadáver en 21 de Octubre
de 1915. Salió en el mismo número y en el Boletín mencionado, núm. 65.
12. Al invicto dejensor de la Verdad San Agustín.— Id. con la firma Fr. Juan
Martínez de la Virs¡en del Camino. Salió en el Boletín, núm. 18 (Mayo de 1911), y en
Santa Rita, Agosto de 1913.
13. La memoria de un héroe recoleto.- PíX\.íc\3Xq sobre el P. Consolación pu-
blicado en el Boletín, núm. 68.
14. El martirio de María. —Sobre el Stabat Mater. Poesía en Sta. Rita, 1917, y
en el Boletín, núm. 70.
15. La heroína de Casia,— Poesía en id. 1916.
16. La especialisación de los estudios. —Seis artículos publicados en el Bole^
tín, núms. 74, 78, 81, 82, 84 y 85.
17. Protector de la Iglesia. — Poesía en Santa Rita, 1916, y en el Boletin,
núm. 82.
18. El buen Superior.— Id. en el Boletín, núm. 94.
19. /Contigo, Rita! -Id. en Santa Rita, 1918.
20. Pro/>íís?Yos.— Articulo publicado en el Boletín, núm. 103, anunciando otros
sobre Teología e Historia eclesiástica con titulo de Páginas teológico-históricas.
Martínez Montero (D. Gabriel).
V. IHopales (Fr. Gabriel de).
Martinez-Núñez (limo. D. Fr. Zacarías).
De Baños de Valdearados, Burgos, carrera del sacerdocio. En 1890 fué de-
nació el 5 de Noviembre de 1864 y pro- signado para hacer la de Ciencias Físi-
fesó en nuestro colegio de Valladolid co-naturales en la Universidad Central
a 16 de Octubre de 1881, donde comen- de Madrid, llegando a doctorarse en
zó la carrera eclesiástica, continúan- 1893. Al crearse la Provincia Matriten-
dola en el de La Vid y de aquí pasó al se en 1895 con elementos de la de Filipi-
Escorial en 1885. En Septiembre de ñas, quedó afiliado a la misma y en ella,
este último año fué nombrado Inspec- además del profesorado que ha ejerci-
tor y Profesor del Real Colegio de Al- do durante bastantes años, ha sido De-
fonso XII, estudiando al propio tiempo ñnidor en 1899, Director del colegio
las asignaturas del Bachillerato y los sobredicho de Alfonso XII en 1903,
años que le faltaban para concluir la distinguiéndose su gobierno por las
292
MARTINEZ-NUNEZ
muchas mejoras que llevó a cabo, espe-
cialmente en la decoración y embelle-
cimiento de la capilla interior del co-
legio, y Provincial en 1908.
yor honra y gloria de su Provincia.
Una de ellas es la artística iglesia de la
Consolación, adosada al antiguo ora-
torio del Espíritu Santo en la Residen-
Debe señalarse el cuatrienio del Pa-
dre Zacarías con la relación de dos fun-
daciones, a las cuales irá siempre uni-
do su nombre recordando su actividad
y el celo que le ha distinguido en todo
cuanto ha podido contribuir a la ma-
cia de Madrid, y que logró levantar en
poco más de un año, inaugurándose
con inusitado esplendor en 13 de No-
viembre de 1911. Otra es la construc-
ción, de nueva planta también y en el
mismo lugar, del colegio de San Agus-
MARTINEZ-NUÑEZ 293
tín, cuyas clases se abrieron por pri- Obispo de Huesca, siendo preconizado
mera vez al comenzar el año escolar por Su Santidad en 4 de Diciembre del
de 1912, cuando ya había cesado en su mismo año. Recibió la consagración
Provincialato, cargo al que reempla- en la Basílica de El Escorial en 15 de
zó el de Presidente de la Residencia Junio de 1919 y un mes después, el 13
mencionada y al cual se unió' poco de Julio, hizo la entrada solemne en
después el de Director del colegio ex- su nueva Diócesis (1). Su elevación a
presado de San Agustín. la jerarquía episcopal fué saludada
Además del Magisterio en Sagrada por el público con extraordinarias
Teología que obtuvo en 25 de Enero muestras de simpatía y agrado por ser
de 1903, es Predicador de S. M., Miem- su nombre tan conocido y tan celebra-
bro de la Española de Historia Natural dos sus triunfos en la prensa, en la cá-
y Correspondiente de la de Buenas Le- tedra y en la oratoria sagrada. Quie-
tras de Barcelona. En 22 de Julio de ra el Cielo concederle largos y próspe-
1918, después de haber sonado su nom- ros días en el gobierno de sus diocesa-
bre en varias ocasiones, firmó el Rey nos y que todo sea para mayor glo-
la propuesta del P. Zacarías para ria de Dios y de la Orden agustiniana.
1. Al Unto. P. Cámara por sus Conjerencias acerca del Racionalismo, en
prueba de admiración, gratitud y cariño filial el último de sus discípulos Fr. Zacarías
Martínez Núñez. Oda acerca del Racionalismo.— M.S. en 4.° de 8 hs. de texto, fecha-
do al final: «Escorial, Julio de 1886».
Encuéntrase esta composición entre los manuscritos del P. Cámara conservados
en El Escorial.
2. A Nuestra Señora de la ConsolucióM.— Poesía inserta sin nombre de autor
en el Manual del Cofrade, publicado por el P. Valentín Iglesia^ en Barcelona el 1886.
3. Las dos Filoso/las. -Estudio acerca de la Filosofía cristiana representada en
San Agustín y la pagana de los racionalistas, ()ublicado en la Revista Agustiniana,
vol. XIII, en el número extraordinario dedicado al Santo Doctor en el XV Centenario
de su Conversión.
4. Una teoría de San Agustín.—Serie de artículos acerca de la doctrina de
San Agustín sobre el concepto del tiempo. Salieron en La Ciudad de Dios, vol. XVI.
5. Historia de un alma.— PoesiA publicada en el mismo volumen y en el Ál-
bum del Centenario de San Agustín.
6. El parentesco del hombre. La inteligencia del bruto.— Señe de artículos
publicados en los vols. XVIII y XIX de aquella revista, de donde los reprodujeron
La Hormiga de Oro, de Barcelona, y La Ilustración Católica, de Madrid.
7. A la tnemoria de mi madre.- Poesía publicada en el vol. XIX de id.
8. P. Zacarías Martínez.— El Moderno Anticristo (Ernesto Renán)
Artículos publicados en «La España Moderna». Madrid Imprenta de
A. Pérez DubruU Flor Baja, núm. 22. 1890.
4.° de 66 págs. y 1 s. n. de índice.
«Entre las impiedades lloronas y sabias, dice el autor, que desde el año 60 han
recrudecido ese combate (contra Jesucristo) —ya iniciado en las tres pasadas centu
(1) Con motivo de su consagración publicó la pr ensa algunos artículos dedicados a recordar y encomiar
los méritos del P. Zacarías, debiendo darse la primacía al escrito por el sefior Ortega Munilla con el título
de El nuevo Obispo de Huesca, que insertaron varios periódicos y reprodujo, últimamente, el Archivo his-
tórico Hispano- Agustiniano en su numero del mes de Julio. En La Ciudad de Dios publicó el P. Benito Ro-
dríguez el titulado El nuevo Prelado dé Hueua y en Etpaña y América el P. Bernardo Martínez el que
lleva el núm. 28 en su nota bibliográfica. De su solemne entrada en Huesca y toma de posesión de la Diócesis
publicó en El Iris del Consuelo otro artículo el P. Martínez Pella, como luego se verá en la nota corresppn-
djent?,
294 MARTINEZ-NUÑEZ
fias- y sembrando entre flores retóricas y en almibarado estilo la ponzoña de la in-
credulidad y de la incertidumbre, de la independencia y absoluta autonomía, se des-
taca arrogante, sobre pedestal de ruinas, la figura nada simpática de Mr. José Ernes-
to Renán... Recojan otros las bellezas literarias esparcidas en las obras de Ernesto;
admírese en él al gran orientalista, al escritor fecundo y al estilista admirable. Yo
solo recogeré las espinas, y me fijaré únicamente en el Renán crítico, en el Renán
filósofo, y, para decirlo de una vez, en el Renán anticristiano. Voy a someter al aná-
lisis toda la crítica filosófico religiosa del sabio por antonomasia; la autoridad de que
goza me importa poco, porque hoy la autoridad nada significa; la razón es la que im-
pera. Aunque ignorado y humilde, tengo, para proceder así, el derecho que dan la li-
bertad omnímoda de los tiempos presentes, y la defensa justa de los insultos y de las
blasfemias que Renán lanzó contra lo más sagrado que mi corazón adora.»
9. La penúltima lamentación de Renán.— AnicnXo en t\ vol.XXIIdeZ.a C.de D.
10. Discurso que en la solemne apertura del Curso académico de
1893 94 en el Real Colegio del Escorial pronunció el Profesor del mis-
mo R. P. Fr. Zacarías Martínez Agustino ( Viñeta con las armas de la
Orden) Madrid. 1893. Imprenta de Don Luis Aguado Calle de Pontejos,
núm. 8. Tel. 697.
4.° may. de 71 págs. Desde la 51 en adelante son estadísticas del Colegio.
Se reprodujo en La Ciudad de Dios, Tol. XXXII.
Va también incluido en la colección Discursos y oraciones sagradas, del mismo
autor, con el título: «La Providencia de Dios en el mundo microscópico. (Estudio de
Fisiología celular.)» En nota se dice: «Varias revistas extranjeras le dedicaron inme-
recidos elogios; y alguna le publicó omitiendo el nombre del autor y las palabras
«Dios,» «Religión» y «Templo. > Reprodújose asimismo en parte o en todo en los Estu-
dios Biológicos (1.* serie).
11. Ciencia y Filosofía. Estudios biológicos por el P. Zacarías
Martínez Núñez Agustino, Profesor en el Real Colegio del Escorial.
Prólogo del Dr. Peña. Con las licencias necesarias. Madrid Sáenz de
Jubera Hermanos Campomanes, 10. 1898. Ala v.: Imprenta de Ricardo
Rojas, Campomanes, 8. Teléfono 316.
8." de XVI -f 402 págs.
El prólogo que acaba en la pág. XV, se encuentra firmado por el Dr. Fernando
Peña Moya en el Escorial, Febrero de 1898 Sigue una introducción suscrita por el
autor y a seguida va el texto. En las 8 últimas págs. del libro se hallan una nota de
erratas y el índice.
Se había publicado en La Ciudad de Dios, vols. X.XXI V y sigs.
— Estudios biológicos (1.* serie). Ciencia y librepensamiento. Fisiología celular.
Antropología y transformismo. Por el P. Zacarías Martínez Núñez Agustino, Doctor
en Ciencias, Maestro en Sagrada Teología, Predicador de S. M., Académico corres-
pondiente de la de Buenas Letras de Barcelona, Miembro de la Española de Historia
Natural de Madrid y Provincial de los PP. Agustinos de El Escorial. Prólogo del Doc-
tor Peña. Con las licencias necesarias. Tercera edición. Madrid. Sáenz de Jubera,
Hermanos, editores. 10, Campomanes, 10. 1910.— 8." de XVI f402 págs.
A la V. de la portada: «Imprenta de Ricardo Rojas, Campomanes, 8.» Sigue una
advertencia del autor fechada en Octubre de 1909. Luego los demás pormenores ya
reseñados en la edición anterior.
Estudios Biológicos (2.' serie). La Herencia, Hipótesis acerca del
sueño, Optimismo científico por el P. Zacarías Martínez Núñez Agusti-
po, Doctor en Ciencias, Maestro en Sagrada Teología, Predicador de
MARTINEZ-NUÑEZ 295
S. M., Académico correspondiente de la de Buenas Letras de Barcelo-
na, Miembro de la Española de Historia Natural de Madrid y Director
del Real Colegio de Alfonso XII (en el Escorial). Prólogo del Dr. Cajal.
Madrid Sáenz de Jubera Hermanos Campomanes 1907.
8.» de XXIV + 332 págs.
A la V. de la port.: «Madrid. Imp. de Ricardo Rojas, Campomanes, 8. Teléfono,
316.» El Dr. Cajal firma el prólogo en Madrid a 23 de Abril de 1907 (págs. V-Xl). Sigue
a continuación una advertencia que ocupa hasta la pág. XXIV y que no es sino una co-
lección de juicios críticos publicados acerca de la obra en revistas científicas y periódi-
cos más notables de Madrid y provincias, y algunas del extranjero.
Con anterioridad se habían publicado por separado los dos folletos siguientes.
La Fagocitosis por el R. P. Zacarías Martínez-Núñez O. S. A. Publicado en la
«Revista de la Real Academia de Ciencias exactas, físicas y naturales de Madridí,
tomo IV, núm. h (Marzo 1906). Madrid. Imprenta de la <Gaceta de Madrid», calle de
Pontejos, núm. 8. 1906.-8.° de 15 págs.
Se había publicado en La Ciudad de Dios, vol. LX.
Erreurs de l'Optimisme scientifique. Deux lettres ouvertes a monsieur le Doc-
teur D. E. L., Medicin a Madrid, sur M. Metchnikoff, professeur a l'institut Pasteuf,
de Paris. Par le P. Zacarías Martinez-Nüñez, O. S. A. avec l'Imprimatur de son Ordi-
naire. Traduction de M. L. de Casamajor. Prix: O fr. 75. Paris J. B. Bailiére et Fils, 19
Rué Hautefeuille. | Albi Orphelinat Saint-Jean Rond-Point St.-Martin.— 8." de 89 págs.,
1 de erratas y otra de índice.
Sin año de imprenta que fué el 1903.
Las dos cartas de referencia habían salido en La Ciudad de Dios, vol. LXI, de
donde fueron traducidas directamente al francés.
En la revista citada se halla publicado, además, el tomo arriba descrito, volúme-
nes XLV y sigs.
Estudios Biológicos (3.* serie). La Finalidad de la Ciencia por el P.
Zacarías Martínez Núñez Agustino, Doctor en Ciencias,... y Director
del Real Colegio de Alfonso XII (en El Escorial). Madrid Sáenz de Ju-
bera Hermanos Campomanes, 10. 1907.
8." de XI f 418 págs.
A la V. de la port.: iMadrid. Imprenta de Ricardo Rojas, Campomanes, 8. Teléfo-
no 316.» Lleva al principio una advertencia preliminar del autor que ocupa las pági-
nas V-XI.
Publicado en La Ciudad de Dios, vols. LI y sigs.
Véase en la pág. 440 del vol. I la indicación de un juicio crítico acerca de la segun-
da y tercera serie de estos Estudios publicado por el P. Borrego Saldaña.
12. El Congreso científico internacional de los caíá/Zcos.— Artículo en el vo-
lumen XXXIV de La Ciudad de Dios.
13. Año nuevo.— Id. en el vol. XXXfX.
14. Revista científica.— \}n número de esta sección del vol. XLV.
15. Prólogo a la «Historia Natural», del P. Fidel Faulín Ugarte. Madrid, 1898.
16. Or.\ción fúnebre que con motivo del tercer Centenario de la
muerte de Felipe II pronunció el P. Zacarías Martínez Núñez en la
Real Basílica del Escorial. 13 Septiembre 1898. Con aprobación ecle-
siástica. Madrid Imprenta de la Viuda e Hija de Gómez Fuentenebrp
Calle de Bordadores, nújm. 10. 1898.
4." may. de 39 págs.
Publicóse en La Ciudad de Dios, yol. XLVU,
296 MARTINEZ-NUÑEZ
— Oración fúnebre... Madrid. Imprenta de San Franci.sco de Sales, Pasaje de la
Alhambra, 1. 1898.-8.» de 32 págs.
17. Carta abierta, replicando a aljiunos artículos del P. Luis G. Alonso Getino
sobre La Evolución, del P. Arintero- Salió en la Revista eclesiástica, de Vallado -
lid, núm. de 15 de Abril de 1900.
El P. Getino contesta al escrito del P. Zacarías en nota a su trabajo Indagaciones
a incas para la historia de la Teología. Carta primera dirigida al P. Blanco García.
Revista Ibero-Americana de Ciencias eclesiásticas, tomo II. Da por causa el P. Ge-
tino para escribir contra el P. Blanco García «la enérgica excitación» del P. Zacarías.
18. Discurso que con motivo de la fiesta dedicada por los médicos
de Bilbao á sus Patronos San Cosme y San Damián el 27 de Septiem-
bre de 1900, pronunció en la Iglesia de San Antón el P. Zacarías Martí-
nez-Núñez, Agustino, Profesor en El Escorial. Con licencia eclesiásti-
ca. Bilbao Imprenta de Luis Dochao. Correo, 8. 1900.
8.» prol. de XII -f 68 págs.
2 hs. para la anteportada y la portada.— 1 id. para la dedicatoria del autor al
limo. D. Fernando de Olascoaga notable jurisconsulto, etc.- 1 id. para el retrato del
autor, fotografía de Fr. Eleuterio Mañero.— El P. Zacarías Martínez-Nuñez (art. bio-
gráfico), suscrito por Carmelo de Echegaray.— Texto del discurso (págs. 1-54).— Notas
(hasta el final del folleto).
Publicado en La Ciudad de Dios, vol. Lili.
—La Fe y las Ciencias Médicas. Discurso.. .Segunda edición. Madrid Sáenz de
Jubera, Hermanos, Editores, 10, Campomanes, 10. 1900. A la vuelta.: Imprenta de Ri-
cardo Rojas. Campomanes, 8. Teléfono 316.-4.° de 56 págs.
19. La Cruz y el siglo XIX. Homenaje al Redentor del mundo. Dis-
curso pronunciado en la iglesia de San José de Madrid, el día 30 de Di-
ciembre de 1900, ante la Real e Ilustre Archicofradía del Santísimo Cris-
to del Desemparo. f Viñeta con el monograma de IHS) Madrid Im-
prenta de la Viuda e Hija de Gómez Fuentenebro Calle de Bordado-
res, núm. 10. 1901. A la cabeza: P. Zacarías Martínez-Núñez, Agustino.
4.° may. de 23 págs.
Publicado en La Ciudad de Dios, vol. LIV.
20. Tu es Petr US.— Publicado en la misma revista, vol. LXI, en el número ex-
traordinario dedicado a León XIII en el jubileo de su coronación, y un fragmento del
mismo en El Buen Consejo, vol. I (Año I).
21. Oración fúnebre que con motivo del cuarto centenario de la
muerte de Isabel la Católica pronunció en la villa de Medina del Cam-
po el P. Zacarías Martínez-Núñez, Agustino, Licenciado en Ciencias,
Maestro en Sagrada Teología, Predicador de S. M., Académico corres-
pondiente de la de Buenas Letras de Barcelona, Miembro de la Españo-
la de Historia Natural y Director del Real Colegio de Alfonso XII (El
Escorial) 26 de Noviembre de 1904. Con aprobación eclesiástica. Ma-
drid Marceliano Tabarés, impresor 7, Trujillos, 7. 1904.
8.° de 66 págs.
Publicada en el vol. LXV de La Ciudad de Dios.
22. Isabel la Católica. Recuerdos gloriosos. -Art. publicado en la Unión Ibero-
Americana, número extraordinario de 31 de Diciembre de 1904.
23. Prólogo a la obra «Sermones panegíricos sobre los misterios de la Santísima
Virgen María», por Don Francisco Sánchez Juárez. Madrid, 1905.
MARTINEZ-NUÑEZ 297
24. Dios Creador, Dios Redentor. Discurso que con motivo de la
fiesta que los ingenieros de minas dedican a su Patrona Santa Bárbara
pronunció en la Iglesia de San José, de Madrid, 4 de Diciembre de
1906, el P. Zacarías Martínez- Núñez Agustino Licenciado en Ciencias,
Maestro en Sagrada Teología, Predicador de S. M., Académico corres-
pondiente de la de Buenas Letras de Barcelona, Miembro de la Espa-
ñola de Historia Natural, y Director del Real Colegio de Alfonso XII
(El Escorial). Con aprobación eclesiástica. Madrid Establecimiento ti-
pográfico de Enrique Teodoro Amparo, 102, y Ronda de Valencia,
8. 1907.
4.° de 39 págs.
Al principio va una breve dedicatoria del autor al Cuerpo de Ingenieros de IVIi-
nas; el texto termina en la pág. 27 y en las restantes se hallan tres apéndices.
Publicado en el vol. LXXII de La Ciudad de Dios.
25. Inauguración del Oratorio de San José y San Luis (Calle de
Lista.— Madrid. — 16 Febrero) 1907. Fundado por D.* Manuela Diez
Bustamante, Viuda de Gallo, en memoria de su difunto hijo el Excmo.
Sr. D. José Luis Gallo y Diez Bustamante, y confiado a los PP. Agus-
tinos de la Provincia Matritense. Sermón predicado por el P. Zacarías
Martínez-Núñez Director del Real Colegio del Escorial. Madrid: 1907.
Imprenta Helénica, á c. de N. Millán 3, Pasaje de la Alhambra, 3.
4.» de 27 págs.
Se publicó en La Ciudad de Dios, vol. LXXII.
26. Discursos y oraciones sagradas del P. Zacarías Martínez-Nú-
ñez, Agustino, Doctor en Ciencias, Maestro en Sagrada Teología, Pre-
dicador de S. M., Académico correspondiente de la de Buenas Letras
de Barcelona, Miembro de la Española de Historia Natural, y Director
del Real Colegio de Alfonso XII (Escorial). Con aprobación eclesiásti-
ca. Madrid Sáenz de Jubera, Hermanos, Libreros Editores. 10, Cam-
pomanes, 10. 1907. A la vía.: Imprenta Helénica, a cargo de N. Millán.
Pasaje de la Alhambra 3.
4." de X -t- 342 págs.
2 hs. para la antep. y port.— Lie. del Ordinario, fechada en Madrid a 2 de Marzo
de 1907.— Id. de la Orden.— Recomendación del libro. (Son párrafos de cartas de varios
Obispos y de otras celebridades en los que se habla con gran elogio de la presente
colección).— Texto.— índice.
Comprende el tomo los siguientes discursos y oraciones:
I. Tu es Petrus.
II. La Providencia de Diosen el mundo microscópico.
III. Oración Júnebre de Felipe IL
IV. Oración Júnebre de Isabel La Católica.
V. La fe y las ciencias médicas.
VI. La Crusy el siglo XIX.
VII. Panegírico de San José de Calasanz.
VIII. El amor de una madre y el templo católico.
IX. Dios creador. Dios redentor.
Con excepción del panegírico de San José de Calasanz y del discurso numerado
en primer lugar con el epígrafe Tu es Petrus, todos los sermones se imprimieron por
298 MARTINEZ-NUÑEZ
separado en folletos que ha visto descritos el lector en esta nota, números correspon-
dientes a la lista anterior, 10, 16, 21, 18, 19, 25 y 24.
27. Panegírico de la Virgen del Consuelo.
Publicado en la Antología de oratoria sagrada, de D. Luis Calpena, págs. 699-
710 del tomo IV.
28. Prólogo a la obra del P. Restituto del Valle Ruiz, «Mis Canciones». Barce-
lona, 1908.
29. Prólogo a la de Rodríjíucz Ponga «Estudios psiquiátricos./) Madrid, 1909. Se
reprodujo en La Ciudad de Dios, vol. LXXIX.
30. Advertencia a la Parte Segunda (tercera edición) de «La Literatura españo-
la en el siglo XIX>, del P. Blanco García. Madrid, 1910.
31. Conferencias Científicas acerca de la evolución materialista y
atea dadas en la iglesia de San Ginés, de Madrid, por el P. Zacarías
Martínez-Núñez, Agustino, Doctor en Ciencias, Maestro en Sagrada
Teología, Predicador de S. M., Provincial de la Matritense del Sagrado
Corazón de Jesús, Miembro de la Española de Historia Natural, Acadé-
mico de la de Buenas Letras de Barcelona. Con aprobación Eclesiástica.
Madrid Imprenta Helénica, Pasaje de la Alhambra, 3. Teléfono núm.
943. 1910.
4.* de 6hs. s. n. de prels. y 146 -f- H págs., con un retrato del autor en hoja suelta
antes de la portada.
Después de la anteportada y portada, se hallan: la lie. del Ordinario, 16 de Mar-
zo de 1910; dedicatoria del autor al P. Cámara, al Obispo de Madrid y a sus oyentes;
y una breve introducción en que el autor expresa que en número tan reducido de pá-
ginas como las que tiene el libro, no es posible desarrollar con la extensión debida los
temas propuestos en cada conferencia.
Es tirada aparte de La Ciudad de Dios, donde se publicaron en los vols. LXXXI
y LXXXIL
En la pág. 158 se ha citado un artículo del P. Marcos del Río sobre estas confe-
rencias.
32. Plática pronunciada por el Reverendo Padre Fray Zacarías Martínez Nú-
ñez. Provincial de los Agustinos de El Escorial, en la solemnísima Vigilia general
extraordinaria de Obediencia; celebrada en la noche del sábado 19 al domingo 20 de
Noviembre en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, para conmemo-
rar el primer centenario de la fundación de la Adoración Nocturna al Santísimo
Sacramento en Roma, y reseña de dicha Vigilia. Año 1910. A la cabesa: Adorado sea
el Santísimo Sacramento. Ave María Purísima. Sección adoradora Nocturna de
Madrid.
Impresa en Madrid en la Imprenta de José Blass y Comp.* San Mateo, 1.
Reprodújose en La Ciudad de Dios, vol. LXXXIV.
33. Carta abierta dirigida al señor don Tomás Maestre, senador del reino y ca-
tedrático de Medicina legal, que pide que las Ordenes religiosas no intervengan para
nada en la enseñanza española.— Publ. en el núm. 3436 de El Universo, correspon-
diente al 4 de Diciembre de 1910. Se reprodujo en el diario A B C y en otros pe-
riódicos y revistas.
Continuó la polémica hasta Enero del año siguiente.
34. Exordio y conclusión del sermón del P Zacarías Martínez-Núñez, Provin-
cial de los Agustinos de El Escorial.
Fué pronunciado el sermón en la noche del '29 al 30 de Jumo de 1911 en la Real
Basílica de El Escorial con motivo de la peregrinación verificada a ese Real Sitio
de los congresistas que asistieron al memorable Congreso Eucarlstico celebrado
en Madrid. La parte del sermón que se expresa, se publicó en las págs. 311-318 de 1^
MARTINEZ-NUÑEZ 299
Reseña histórica del XXJl Congreso Eucaristico Internacional. Madrid, 1912. Y
se advierte que no se publicó integra la oración del P. Zacarías, porque por sí sola
formaría un grueso folleto. Se reprodujo luego en las págs. 480-482, tomo I de las Ac-
tas áé\ mencionado Congreso. Madrid, 1912.
35. En la muerte de D. Marcelino Menéndea y Pelayo. —Art. publicado en La
Ciudad de Dios, vol. LXXXIX, con la fecha de 20 de Mayo de 1912.
36 Hermosísimo discurso del P. Zacarías Martínez-Núñez, pronunciado en la
Velada de ayer.
Tal es el epígrafe de esta oración que en honor de Menéndez y Pelayo pronun-
ció su autor en el Teatro de la Princesa el 9 de Junio de 1912, ante numerosísima y
escogida concurrencia, obteniendo muy nutridos y justos aplausos por la elocuencia
con que hizo el elogio del célebre polígrafo a quien en aquella velada dedicaron tam-
bién el tributo de su admiración reputadísimos oradores. Se publicó el trabajo del
P. Zacarías en el diario de Madrid, El Debate, número extraordinario de 10 de Junio
de 1912, del cual se hizo una tirada en 8.°
37. La Bandera de Cristo. Oración sagrada del Rdo. P. Fray Zacarías Martí-
nez-Núflez, Provincial de los Agustinos de El Escorial, en la noche del 29 de Junio
de 1912, con motivo de la peregrinación efectuada por la Sección Adoradora Noc-
turna de Madrid, para imposición de distintivos, bendición y jura de bandera y fiesta
de las Espigas.
(Tomada taquigráficamente por un adorador activo del Turno XVIII, Santa Isa-
bel de Hungría, y otro honorario del XX, San Hermenegildo).
Se publicó en la revista. La Lámpara del Santuario, págs. 254-63, del Año XLIII.
38. Colegio de San Agustín dirigido por los Padres Agustinos. Barco, 20 y 22, y
Valverde, 17. Madrid. Madrid. Imp. Helénica, Pasaje de la Alhambra, 3. 1912.-8.»de
8 págs. con grabados del Colegio.
Es el Reglamento de este centro firmado al ñn por el P. Zacarías.
39. Sermón pronunciado en la noche del 16 de Mayo de 1915, en la fiesta orga-
nizada por la Adoración Nocturna, en la S. I. C. de Madrid.
Publicado en La Ciudad de Dios, vol. CVIII y en la Reseña histórica de la Cus-
todia de la Sección Adoradora Nocturna de Madrid. Madrid, 1917.
40. Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. La juventud.
Conferencia del Rdo. P. Zacarías Martínez Núñez (Agustino) pronun-
ciada en la sesión pública de 13 de Abril de 1918 celebrada bajo la pre-
sidencia de S. A. R. el Serme. Infante D. Alfonso de Borbón y Borbón.
(Escudo de la Academia) Madrid Establecimiento Tipográfico de Jai-
me Ratés. Costanilla de San Pedro, núm. 6. 1918.
4. "de 41 págs., 1 en bl. y 1 h. en cuyo frente, sin numerar, va una advertencia sobre
las notas que el autor debía haber puesto al texto.
La reprodujo í.a Ciudad de Dios, vol. CXIII.
41. Tiene adem :s publicados en la revista citada varios artículos bibliográficos y
críticos y en El Buen Consejo también algunos breves que no creejnos necesario ca-
talogar.
42. Carta Pastoral Primera que dirige a los fieles de su Diócesis el
limo. Señor Obispo de Huesca {Sello con las armas del Obispo) Tipo-
grafía de Viuda de Leandro Pérez. Huesca.
8.° de 36 págs.
La portada transcrita , a varias tintas, se copia de la cubierta. Al fin hállase fe-
chada la Pastoral en Huesca a 25 de Julio de 1919 y en este año se imprimió.
Son varias las fuentes de información que pudieran citarse para el artículo bio-
bibliográfico del P. Zacarías, desde el Catálogo del P. Jorde, publicado en 1901, hasta
300
MARTÍNEZ ORMACHEA-MARTINEZ PEDROSA
el libro de los Sres. García Carraffa que se dio a las prensas a raíz de la consagración
de nuestro Obispo. Y para quien desee escribir sendos volúmenes sobre sus cualida-
des de polemista y orador, sobre los tomos titulados Estudios biológicos y sobre sus
sermones y conferencias le indicaríamos especialmente las colecciones de Jü Univer-
so y A B C, donde se encuentran materiales en abundancia. Puede afirmarse, sin reti-
cencias de ningún género, que el P. Zacarías ha sido entre los oradores contemporá-
neos uno de los más mimados por la prensa y no se citará una sola vez que haya subido
al pulpito o a la tribuna que no haya merecido aplausos y ovaciones del público, con-
tando siempre con cronistas entusiastas que le han vitoreado a porfía y han celebra-
do y extendido su fama dentro y fuera de la península. Por esto nos hemos abstenido
en su nota bibliográfica de insertar recortes de periódicos y revistas, trabajo de tara-
cea que no estimarían nuestros lectores, por estar al alcance de cuanto pudiéramos en-
señarlos, aparte de la dificultad en la selección donde todo suena a panegírico. Debe-
mos, no obstante, concluir esta nota con la reseña de la obra dedicada exclusivamente
a biografiarle y a encomiar sus méritos, porque no es dudoso que el día de mañana ha
de ser una de las preferidas, aunque sobre su valor existan varias apreciaciones.
Hela aquí:
Españoles ilustres. El Padre Zacarías Martínez Obispo de Huesca. Madrid Esta-
blecimiento Tipográfico de Antonio Marzo. San Hermenegildo, 32, duplicado. 1919. A
la cabesa: Alberto y Arturo García Carraffa. -8." de 214 págs.
Martínez Ormachea (Fr. Juan).
V. Martínez (Fr. Juan).
Martínez Pedroea (Fr. Agustín).
Natural de San Vicente de Sonsierra,
Logroño, vistió el hábito agustiniano
en el convento de Santa Catalina de
Badaya a 21 de Octubre de 1828, y he-
cha su profesión religiosa, fué enviado
al de Madrigal donde estudió los cursos
reglamentarios de Filosofía. Después
pasó a San Felipe el Real, de Madrid,
para el estudio de la Teología, distin-
guiéndose notablemente por su talento,
por lo cual fué designado para defen
der Conclusiones públicas. Terminados
sus estudios, fué enviado al colegio de
D.* María de Aragón, a fin de que per-
feccionase los teológicos y se presen-
tase luego por opositor a cátedras (1).
Pero la exclaustración de aquellos
días lo arrojó a la calle, como a los
demás religiosos sus hermanos. Pudo
ordenarse en Madrid de presbítero, y
en 1837 le encargaron la cátedra de Fí-
sica con la sustitución de la de Moral,
en el Seminario de Ciudad Rodrigo.
Volvió a Madrid en 1842 y en este
mismo año se le nombró Teniente-Cura
de San Francisco, cargo que no debió
de desempeñar mucho tiempo, pues pa-
rece que no le agradaba mucho la res-
ponsabiHdad de la cura de almas. En
1849 abrió un colegio de 2.* Enseñanza
bajo su dirección en la Plaza Mayor,
en la casa denominada de la Panade-
ría, el cual alcanzó no poca celebri-
dad, siendo conocido con el título de
Colegio del Presbítero Sr. Pedrosa.
La Academia de Profesores, creada en
Madrid el año de 18bl, le envió el Di-
ploma de Socio de número, y obtuvo
otras distinciones por su laboriosidad
y trabajos en la enseñanza.
Pero habiendo fallecido varios de los
profesores de su colegio, y entre ellos
el P. Requena, agustino, alma de aquel
centro, dejó la enseñanza y se retiró a
vivir muy modestamente en una casa
adquirida con sus ahorros en el campo
de San Isidro (2), dedicándose, junto
con el P.Juan Barbero, también agusti-
(1) En un Estado de 18*4 figura como colegial teólogo en el Colegio de Dfta. Maria de Aragón, contan-
do entonces veinticuatro años de edad.
(?) Vn "n's poco más antes de morir escribía il mismo estos datos para su biog rafia: «El año 1854 edj^-
Martínez peña 301
no, a conservar y promover el culto de sos exclaustrados de la Provincia de
Ntra. Señora de la Consolación y Co- Castilla. Seguía ejerciendo el mencio-
rrea de la cual fué Prefecto por muchos nado cargo de Prefecto cuando le sor-
años, especialmente desde 1875 en que prendió la muerte a 23 de Febrero
fué nombrado Provincial de los religio- de 1886.
1. Aflicciones de Maria.--\A.^. de 500 págs.
2. Corona de cien espinas de /esws. —M.S.
3. Oratorio Sagrado. -M.S.
Es una colección de sermones, según lo expresa el autor en carta de 1." de Enero
de 1886, y en la misma misiva da noticias detalladas de la siguiente, de la cual dice
que en 184^ se imprimieron los tomos X y XI que contienen sermones de Semana San-
ta, y no los remitía al colegio de Valladolid por no tener más que un ejemplar. Hemos
buscado esos dos tomos impresos y no hemos tenido la fortuna de dar con su paradero
y ni aun noticia de su impresión se halla en el Diccionario bibliográfico, de Hidalgo.
De la colección de referencia ahí va la nota abreviada.
4. Sermones panegíricos y morales para todos los Domingos, Ferias princi-
pales, Festividades del año, Misterios de Jesucristo y María Santísima, Santos de
mayor nota y asuntos particulares. Anotados con los textos de la Sagrada Escri-
tura y Santos PadrÉ-s.— Comprende la colección 21 tomos manuscritos en 8.* de unas
400 págs. cada uno y con sus portadas propias, siendo la del tomo primero:
Sermones morales para todos los Domingos del año, compuestos y predicados
en varias iglesias de Madrid por D. Agustín Martínez Pedrosa Pbro. Agustino del
que fué S. Felipe el Real de esta Corte. Tomo I contiene siete sermones, que sondes-
de el Domingo 1.° de Adviento hasta el 2.' después de Epifanía. Año de 1841.
Se guarda dicha colección en la Biblioteca del colegio de La Viá.— Revista Agus-
tiniana, vol. XI, pág. 577.
Martínez Peña (Fr. Eulogio).
Nació en Arroyal, Burgos, el 10 de Secretario durante el cuatrenio 1908-
Marzo de 1873 y profesó en el colegio 1912 y en el último Capítulo provincial
de Valladolid el 10 de Septiembre de celebrado en 1916 fué elegido Procura-
1889. En 1895, con motivo de la crea- dor del colegio de Guernica, donde
ción de la Provincia Matritense, quedó hoy se encuentra,
afiliado a la misma, en la que ha sido
1. Manual del Archicofrade de Nuestra Señora de la Consolación
y Correa de San Agustín. Con las licencias necesarias. Madrid. Im-
prenta Helénica. Pasaje de la Alhambra, 3. 1912.
12.° de 4 hs. s. n., 200 págs. de texto y 1 h. sin numerar de índice. Lleva varios
fotograbados en láminas sueltas intercaladas en el texto.
2. Fervorín pronunciado en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen con
motivo del Congreso Eucarístico Internacional de Madrid. —Se halla publicado en
las págs. 352-353 del tomo I de las Actas de dicho Congreso. Madrid, 1912.
3. El primer Congreso catequístico nacional.— Artícalo publicado en La Ciu-
dad de Dios, vol. XCIV.
4. Secreto de un hogar.— En El Buen Consejo, tomo I (Año 1).
5. Excmo. Sr. Conde de Liniers.—Ea id., tomo II (Año VI).
<jué esta casa con 22 vecinos en forma de convento que quisiera fuese, y en mi pueblo de San Vicente, por no
tc^ner el afio 60 iglesia, pues laque tenia estaba en el castillo, edifiqué en la huerta de nuestra casa una
magnifica iglesia de tres naves toda de piedra, con cinco cúpulas, y ahora, a un lado, estoy haciendo un
convento con treinta celdas, todo lo que dejo a la Orden con escritura, esperando morir allí con los herma-
nes que me envié el Rmo.> Dios no le concedió que se cumpliesen sas deseos, pues falleció a poco en Madrid .
302 MARTÍNEZ SALAZAR-MAR'I'INEZ DE SAN AGUSTÍN
6. El limo. P. Zacarías y su solemne entrada en Huesca.— Rn El Iris del
Consuelo, núm. de Agosto de 1919.
Es la descripción y relato de la solemnidad con que el Sr. Obispo fué recibido
por la ciudad de Huesca y de la toma oficial de posesión de su Diócesis.
Martínez Salazar (Fr. Antonio).
En 1669 ligura entre los predicado- dre Víctorero y tratándose de señalar
res cuaresmales de Madrid con los tí- sujeto que le sucediese en el gobierno
tulos de ex-Prior y Definidor actual, de la Provincia con título de Rector
Con motivo de ciertas cuestiones orí- Provincial, se decía en una exposición
ginadas del modo irregular que, se- al Rmo. P. Vázquez que nuestro bio-
gún algunos, se había observado en grafiado era «vivo de genio, belicoso
las elecciones de varios cargos en el e intrépido», indicándose para hacer
Capítulo celebrado en 1771, se signifi- buenos estos apelativos lo que había
có bastante el P. Martínez- Después, hecho por conseguir la anulación de
habiendo muerto a fines de 1777 el Pa- aquel Capítulo.
En el Archivo Histórico Nacional existe con el núm. 61 del legajo 9, Matricula
de impresiones, un largo expediente que consta de 110 hojas, relativo a la impresión
de la Disertación Canónica Apologética mencionada en la nota bibliográfica del Pa-
dre Belza (pág. 352 del vol. I). El P. Martínez Salazar por causas que no son de refe-
rir, expuso en varios escritos dirigidos al Provincial P. Francisco Varona y al Rmo. Pa-
dre Vázquez la nulidad de las elecciones del Capítulo provincial de la de Castilla ce-
lebrado en 1771. Como de tales escritos se originaron disturbios en la Provincia que
trascendieron al exterior, el P. Varona encomendó la composición de la Disertación
de referencia al P. Belza, el cual rebatió punto por punto todas las razones alegadas
por el P. Martínez. La obra del P. Belza se quiso imprimir en Salamanca y fué fa-
vorable la censura del calificador nombrado para el efecto, pero el Corregidor de
aquella ciudad remitió al Consejo el escrito por parecerle inconveniente su publica-
ción. De ahí que, pedidos los informes sobre el particular, se hallen reunidos todos
los papeles de los que intervinieron por ambas partes en el litigio. El P. Varona re-
currió al Consejo en solicitud de la licencia para imprimir la Disertación del P. Bel-
za, pero fué más atendido el informe fiscal de b de Marzo de 1773, en que se indica-
ban los inconvenientes que se seguirían de conceder la licencia solicitada, y en su
virtud se denegó.
Véase lo que se ha manifestado en el artículo del P. Antonio Martínez, por si fue-
ra éste el Martínez Salazar de quien tratamos.
Martínez de San Agustín (Fr. Jesús). <
Hijo de la ciudad de Valladolid, na- Padres Candelarios de aquel territorio,
ció el 14 de Enero de 1872 y profesó Después de peregrinar por Venezue-
en el colegio de Monteagudo de Padres la, llegó a Bogotá en Septiembre de
Recoletos el 19 de Diciembre de 1889. 1901, y destinado luego al convento
Pasó a Colombia a fines del año 1894 y del Desierto, aquí permaneció hasta el
estuvo de residencia en Bogotá duran- 1904, en que regresó a Bogotá. En el
te dos años, siendo destinado en 1896 Capitulo celebrado por su Provincia
a Casanare. Ejerció su ministerio en en 1908 fué elegido Prior del citado
los pueblos de Támara, Nunchía y San convento de El Desierto y en el de 191 1
Juanito de indios sálibas hasta que la Definidor,
revolución de Colombia arrojó a los
1. Vocabulario Sdliba compuesto por el R. P. Fray Jesús .Martinen de San
Agustín, Agustino recoleto.
Ocupa las págs. 168 a la 186 del libro Idiomas y Etnograjla de la región orien-
MARTÍNEZ UGÁRTÉ-MARTINEZ VELE2 303
lal de Colombia, por el P. P. Fabo (Barcelona, 1911). — Véase la pág. 374 del
vol. II.
2. Ha sido Director durante algunos años de la revista Apostolado domésti-
co del Coragón de Jesús, que se publica en Manizales por los PP. Recoletos, y en la
misma se encuentran numerosos artículos del P. Martínez.
-P. Sádaba, pág. 809.
Martínez ligarte (Fr. Juan Manuel).
V. Risco (Fr. Manuel).
nCartínez Vélez (Fr. Dámaso),
Nació en Peñaranda de Duero, Burgos, el 11 de Diciembre de 1883 y profesó en
El Escorial el 19 de Junio de 1904. Después de los ejercicios literarios correspondien-
tes, le fué concedido el título de Lector con fecha 28 de Octubre de 1918. Es hermano
menor del biografiado en el artículo siguiente.
1. Sobre cubierta y sobre música religiosa.— Articulo publicado en la Bibliote-
ca Sacro-Musical, tomo III,
2. Conceptos varios sóbrela finalidad del canto gregoriano, —Id. en ídem.,
tomo IV.
3. Vos de amor.— Poesía en la revista España y América, vol. XLV, reprodu-
cida en Cultura Social, revista ilustrada de Manila, número de Noviembre de 1918.
4. De latere fesu.-ld. en id., vol, XLVIII y en la revista citada de Manila, nú-
mero de Junio de 1916. ^
— P. Zarco, Escritores etc., pág. 182.
Martínez Vélez (Fr. Pedro).
De Peñaranda de Duero, Burgos, librarse en Diciembre del año siguien-
nació el 8 de Octubre de 1869 y profe- te, regresando a Manila. Vino a Espa-
só en el colegio de Valladolid el 19 de ña a fines del año 1902 con destino a
Septiembre de 1886 Pasó a Filipinas la redacción de la revista España y
en la misión de 1892, y, ordenado de América, y obtuvo el título de Lector,
sacerdote, se le extendió el mandato previos los ejercicios literarios de cos-
a 19 de Octubre de 1893 para llocos a tumbre, en 9 de Octubre de 1904, En
fin de que estudiara el idioma de estas Noviembre de 1907 se le dio el manda-
provincias. En 20 de Junio de 1894 to de embarque para el Perií, donde ha
tomó posesión de la misión de San ejercido y ejerce el profesorado en el
Juan de Abra, regentándola hasta que colegio de San Agustín de Lima, apar-
la revolución le obligó a abandonarla, te de otros cargos que allí le ha enco-
quedando prisionero de los katipune- mendado la Provincia, Es Doctor en
ros en Julio de 1898, de los cuales pudo Teología por la Universidad de Lima.
1. La festividad del Santísimo Sacramento y Santa Juliana de Monte Corne-
lia.—Trahajo muy extenso publicado en La Estrella de Antipolo, revista de Mani-
la, en los años 1901 y 1902.
2. La escuela según la doctrina católica.— Id. en la misma revista desde el
número 23 del año 1902.
Quedó el trabajo sin terminar, por haber tenido que salir el autor para España.
3. Revista Ibero- Americana de ciencias eclesiásticas. ~Kxt. publicado con la
firma «Un suscriptor» en los núms. 497 y 498 del diario de Manila Libertas.
4. Biblioteca hispano-americana del Clero.— Id. en el mismo periódico, núme-
ros 588 y 589.
5. El Mensajero del Niño Jesús de Praga. -Id. con la firma «Un amigo de los
niños» en los núms. 618 y 619,
6. Un día en Montserrat.— \d. con la firma «Un Misionero Agustino» en el Al-
304 MARTÍNEZ VELEZ
bum dedicado a la Virgen de Montserrat por la colonia catalana de Manila. Chofré
y C.a Manila, 1901.
7. LaSaffrada Familia.- An. publicado en España y América, vol. I.
8. Supremo ideal de León XIIl. — \d. en id.
9. La viíia cristiana. Carta Pastoral del Excmo. y Rvmo. Sr. D. Victoriano
Guisasola y Menéndez, Obispo de Madrid-Alcalá.— Id. en el mismo volumen.
10. El Congreso social y económico hispatto-americano d<: I'WO. -Dos artícu-
los en los vols. I y III.
11. C/'íJMiCrtt .—Redactó esta sección déla revista mencionada desde el volu-
men II al IX.
12. Pro Patria. La situación.— Art. en el vol. II.
13. Dos devociones. La Eucaristía y el Sagrado Coraaón de Jesús. — Kn
el vol. II.
Fragmento de un trabajo que con el título de La Fiesta Sacramental y Santa
Juliana Cornelionense, preparaba el autor para publicarle en la revista La Lám-
para del Santuario.— Véase el número 1.°, que versa sobre el mismo asunt ).
14. Obras católicas. La Compañía de .Santa Teresa de Jesús —Art. en el volu-
men IV.
15. El problema del Extremo Oriente.— En el mismo volumen.
16. El Magisterio de la Iglesia.— Carta Pastoral del Rvmo. Sr. Obispo de Ma-
drid-Alcalá.-En id.
17. La devoción al Corasón Eucaristico de Jesús.— Er\ el vol. V.
18. El Clero y las relaciones hispano-americanas.— En el vol. VII.
Publicóse también en el número extraordinario de 1.° de Marzo de 1904 de la
Unión Ibero-Americana
19. La autoridad de la Iglesia.— Pastoral del Sr. Obispo de Madrid- Alcalá con
motivo de la Cuaresma de 1905. -En el mismo volumen.
20. Nuestra Señora del Sagrado Corazón.— En el vol. VIII.
21. Un día en Montserrat. La Misa de la aurora y la salve montserralina.—
En el vol. VIII.
Repetición del artículo, núm. 6.
22. Derecho.— En los núms. 1, 2 y 3 del vol, IX.
23. Boletín teológico. -En \os\o\s.\X,X y 'n..
24. El novísimo renacimiento luliano catalán en sus relaciones con la restau
ración contemporánea del tomismo.— Art en el vol. IX.
El autor prometía un trabajo más e.\tenso, pero no se publicó más que un ar-
tículo.
25. Ante la conferencia. La cuestión de Marruecos desde el punto de vista es-
pañol.—En el mismo volumen.
26. Boletín jurídico. - En el tomo X.
27. El *Libro Blanco» del Vaticano.- En id.
28. Diccionario y Comentario del «Quijote».— Juicio crítico acerca de esa obra ,
de Julio Cejador, en el vol. XI.
29. La conjerencia de Algeciras.— En id,
30. La primera Pastoral del nuevo Prelado de Madrid -Alcalá. —En id.
31. Teología. Cuestiones especiales de autenticidad bíblica. -En el vol. XII.
Varios artículos que continuaron en los vols. XIII y XIV.
32. Sobre Música Religiosa. Crítica de un libro del P. L. Serrano, benedicti-
no,—En el vol. XII.
33. La ciencia universal. Doctrina de Santo Tomás y Llull. (Capítulo de un
libro en preparación, titulado: Santo Tomás y Llull. Estudio comparativo de sus
doctrinas).— En los vols. XII y XIX.
El primer artículo se reprodujo en el Boleti de la Societat Arqueológica Liilia-
na, núms. de Noviembre y Diciembre de 1908.
MARTÍNEZ VELEZ 305
34. El primer Congreso español africanista.— Art. en el vol. XIII.
3á. Alma América. Critica de un libro de Poemas indo españoles de J. Santos
Chocano.— Id. en id.
36. Nueva Biblioteca de Autores Españoles. — Id. en id.
37. Comunicaciones internacionales de España. ~\á. en el vol. XIV.
38. Sobre el generacionismo de San Agustín y otros asuntos menores, tpisto-
la al Sr. González- Blanco {Andrés).— Rn el vol. XV.
39. Un misionero ilustre de la ciencia. El Padre Celestino Ferndndes-Vi-
llar. -Biografía de este Padre y crítica de sus obras, en los vuls. XV al XVlil.
40. Notas necrológicas: Greig y Sully Prudhomme. — En el vol. XV.
41. «Comunicaciones marítimas de España» y "El Comercio ibero-americano
por el puerto de Bilbao» Art. en el vol. XVI.
X2. Desde el Perú. —Carias nublicadas en los vols. XiX, XX, .KXIII, XXV,
XXVI, XXIX. XXXIV, XXXVII, XL, XLI, XLVII, XLIX y LVI.
Tratan especialmente de política y asuntos literarios.
43. En defensa de la moral católica. El arrepentimiento y la humildad. :Su
inmoralismo}— En los vols. XX- XXII.
Contestación a un artículo que lleva el epígrafe: Paradoja sobre el arrepenti-
miento, publicado por Clemente Palma.
44. Apuntes sumarísimos de Pedagogía.— Vo\s. XXVI-XXVIII.
4ñ. El Clasicismo y lo clásico del Romanticismo y Modernismo. —En los volú-
menes XXX y XXXI.
46. La alegoría en la Literatura.— En los vols. XXXI y XXXII.
47. El Rvmo. P. Fr. Juvencio Hospital, sucesor de los Apóstoles.— Bio^rnÜA
publicada en el vol. XXXIII.
48. Narcisito o el trabajo {cuento), traducido del inglés.— En el vol. XXXV.
V). . Intento de una clasificación de los sistemas principales de la Filosofía
Moderna.— Rn el vol. XXXVII.
50. El Perú en 1912.— Rn el vol. XXXVII con la firma cGonzalo de Herrera».
51. Caracteres generales de la literatura india. -En el vol. XXXI X.
52. Influeticia de la raza en la civilización de los pueblos. —En el vol. XL.
53. Evolución histórica del feudalismo.— Rn el mismo volumen.
s4. Lo bello y el arte en la teoría del Juego.— Rn id.
55. Moral positiva y moral científica.— Rn el vol. XLI.
5b. Cuestiones sobre la Filosojía y su historia.— Rn id.
57. Temas de historia crítico-literaria. ¿Existió Homero? ¿Es Homero el au-
tor de la <ílliada»y de la *Odisea»?—Rn el vol. citado.
Además de los temas copiados, hay otros que encabezan diversos párrafos que
siguen a los anteriores.
58. La moral de Renouvier; sus relaciones con la kantiana v la evolucionis-
ta. -Id. en el vol. dicho.
59. Un tema muy importante de Sociología.— Id. en el vol. XLII.
60. Nociones fundamentales de la Estética.— Id. en el mismo volumen.
61. Bergson en el índice. — Rn el vol. XLIV.
62. Pío X, el Modernismo y Santo Tomds. — Rn el mismo volumen. Estos dos
números se habían publicado en un folleto que luego se describir^.
63. Los espíritus nuevos y los espíritus buenos . (Ensayo de moral).— En el vol.
XLV. Reproducido de El Diario, de Lima.
64. Una minucia bíblica. -En el XLVI.
65. Nuevas observaciones sobre Bergson.— Rn el XLVII.
66. Algunas consideraciones sobre la poesía religiosa.— Rn el XLVilI.
67. La última manifestación de las letras colombianas.— Id. en el vol. .\LVIII.
Trátase especialmente del Congreso Eucarístico celebrado en Colombia.
68. La Pedagogía de Schwart. - Id. en el vol. XLIX.
20
306 MARTÍNEZ VELEZ
69. La hermosura de la verdad en la vida.~B.n el vol. LIV.
70. Sor Juana Inés de la Cruz. Conferencia dada en la Sociedad Geográfica —
lín el vol. LV (XLV, por errata), y también en la revista Unión Ibero-Americana
(1917), núm. 7.
71. Breve resumen histórico de la Provincia Agusíiniana del Santísimo Nom-
bre de Jesús de las Misiones españolas de Filipinas.— Ocupa, las págs. 3 a la 45 del
Estado de la Provincia agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas.
Madrid, 1905.
72. La visión de Dios.—An. publicado en la corona fúnebre dedicada a Elena
Razzota de Portal t 22 de Agosto de 1908.
Fechado en Lima, 1909.
73. Prólogo de \a obra Las Religiones chirlas, de\P. Juvencio Hospital. Ma-
drid, 1909. Véase la pág. 647 del vol. III.
74. Prólogo del libro Cantos de mi juventud (Poesías), por el P. David Rubio.
Lima, 1911.
75. En El Bien Social, diario católico de Lima, ha publicado: El Papa y la
prensa,— \Pobre Nietssche\ Poesía humorística.— La Soledad de María y el miste-
rio de la Maternidad humana. Homilía.— La epopeya del Morro, de Chocano. Crí-
tica literaria. (1908).
Desde este año de 190S hasta la fecha ha continuado colaborando en el citado
diario, sumando sus artículos muchas docenas.
76. En £1 amigo del Clero, revista diocesana de Lima: Seré el párroco del
inundo Comentario sobre estas palabras de Pío X.— En el número de 30 de Enero
de 1908.
También ha publicado en esta revista varios trabajos con posterioridad
a 1908.
77. En El Diario, gran periódico político: Nietssche, lectura sobre su influencia
en Europa y América. En el núm. de 9 de Febrero de 1908.— Los espíritus nuevos y
los espíritus buenos. Lectura de actualidad. En el de 15 de Marzo. Se reprodujo en
España y América, vol. XLV.—ElproJesorado de la segunda enseñanza. En el de
25 de Marzo.— La compasión de María. Lectura religiosa. En el de 16 de Abril. -
Nueva Biblioteca de Autores Españoles. Estudio bibliográfico-crítico. En el de 14
de Junio.
No sabemos si el último será reproducción del citado en el núm. 36.
La lista de los artículos publicados en el periódico mencionado es deficiente,
pues ha continuado colaborando en el mismo desde 1908.
78. Facultas theologica Universitatis Majoris Sancti Marci civita-
tis Liman£e. Thesis ad Doctoratus gradum in S. Theologia optandum.
Propúgnala a Petro Martínez Vélez O. E. S. A. Essentia sacrificii eu-
charistici consistit tantum in consecratione utriusque specie. Lima Im-
prenta y Librería Escolar de E. Moreno, Banco del Herrador 118 y
120. 1910.
8.° prol. de 8 págs. y 1 s. n. Fecha al final: Limae, 28 Aprilis, anni 1910.
79. Ligeras observaciones al Informe oficial del Presidente del
Jurado B. de Letras sobre el estado actual de la Segunda enseñanza
en el Perú por el P. P. M. Vélez Profesor del Colegio de San Agustín.
Lima Librería Francesa Científica. E. Rosay, editor Calle de la Mer-
ced 634. 1911.
4.° may. de 19 págs.
80. P. M. Vélez (Agustino) Dos lecturas filosófico teológicas. Berg-
MARTÍNEZ DE LA VIRGEN DEL ROMERO 307
son en el índice. —Pío X, el Modernismo y Santo Tomás. Con las li-
cencias necesarias. Lima Imprenta de «La Unión»— Pescaderia 137. 1915.
4.° de IV-30 págs., comenzando estas últimas por la 3. En las que llevan los nú-
meros III y IV van las censuras y licencias y un breve prólogo del autor.
Es tirada aparte de los dos trabajos indicados que aparecieron en el diario ca-
tólico de Lima La Unión. Advierte el P. Martínez que se reproducen en folleto se-
parado gracias a la benevolencia del Arzobispo de Lima, y que sólo van adiciona-
dos con algunas notas que el autor creyó prudente añadir al final de los mismos.
El censor P. Mariano Aguilar, de la Congregación de los Misioneros Hijos del
Corazón de María, hizo constar en su [informe que las presentes lecturas «son muy
provechosas y oportunas en las circunstancias presentes para desvanecer prejui-
cios y atraer a la senda de la verdad a no pocos espíritus extraviados que se han
dejado deslumbrar con el falso brillo délos modernos sistemas filosóficos, acogi-
dos, por desgracia, con demasiada facilidad en algunas Universidades de la Repú-
blica». Lima, 20 de Noviembre de 1914.
Se reprodujo este folleto en £'s/)a;ía 3» América, vol. XLIV, según se ha visto
en los núms. 61 y 62.
81. P. M. Vélez Agustino. El Valor de las Reformas Políticas
(Apostillas a una conferencia] Lima Imp. de «La Unión» 1915.
8." de 75 págs. y 4 s. n., 2 de éstas con la fe de erratas y el índice.
A la vta. de portada van las licencias del Ordinario y de la Orden. Luego una
breve introducción y después el texto firmado por el autor al final.
i?a0(5« 3» i^? habló del folleto en su número de Septiembre de 1916 dedicando
elogios al P. Martínez Vélez por la valentía con que refuta los errores político-
sociales del Dr. Cornejo, de quien es la conferencia citada.
82. El Dios desconocido. Discurso pronunciado por el R. P. Dr.
P. M. Vélez (Agustino). En la Iglesia de San Carlos, el 24 de abril, día
de la apertura del curso académico de 1916 en la Universidad Mayor
de San Marcos, Lima. Lima Imprenta «La Unión». Pescadería 137. 1916.
8.° prol. de 18 págs., incluyendo la hoja de cubierta donde está la portada. Tex-
to a dos columnas.
Martínez de la Virgen del Camino (Fr. Juan).
V. Martínez Monje (Fr. Juan).
Martínez déla Virgen del Romero (Fr. Tomás).
Nació en Cascante, Navarra, el 7 de nezuela de donde pasó a Bogotá en
Marzo de 1870 y profesó en el colegio 1901, y después fué Presidente de la Re-
de Monteagudo de los Agustinos des- sidencia de esta capital. Durante los
calzos en 4 de Octubre de 1887. En años 1907 y 1908 residió sucesivamen-
Mayo de 1892 llegó a Colombia, orde- te en Méjico, Puerto Rico y San Sai-
nándose de sacerdote en Bogotá el 31 vador, regresando a Colombia en 1910,
de Julio siguiente. Explicó latín y filo- siendo destinado a Manizales, hasta el
Sofía por poco tiempo en el convento 1912 que se trasladó a Tumaco. Fué
de El Desierto, pues en 1893 fué a la elegido Definidor en 1915 y en 1918
misión de Ráquira; después fué misio- Vicario provincial en la Costa del Pa
ñero en varios puntos hasta el 1900 en cifico, donde ya antes había misionado
que fué expulsado de Orocué por la re- en varias ocasiones,
volución del país. Estuvo luego en Ve-
■Í08 MARTÍNEZ DE ZUÑIGA
1. Carla-relación del P. Tomás Martínez del Romero sobre la visita que el
limo. Casas y Conde giró a su Diócesis. Támara, '> de Mayo de 1897.
Se encuentra publicada en la obra del P. Matute: Los Padres Candelarios en
Colombia, págs. 418-428 del vol. II.
A la citada .siguen otras tres, fechadas también en Támara respectivamente el '2H
de Mayo, 10 y 16 de Junio que ocupan las págs. 428-462 del tomo y obra indicados.
2. Carta fechada en Támara a 30 de Noviembre de id.
Versa sobre el mismo asunto y ocupa las págs. 38-43 del vol. III de la obra dicha.
3. Carta fechada en Cantaura el 1." de Febrero de 1901.
Se relata una expedición del que suscribe y otros de sus compañeros. Págs. 9-ir>
del vol. VI de la misma obra.
4. Ha colaborado en la revista Apostolado doméstico publicando, entre otros
artículos, los siguientes:
Año 1909. La Heroína de Vagaste.— Mes de María.— La Ascensión.— Pentecos-
tés y la Iglesia. — Un Lucero entre los indios.— El Pescador de Galilea.— Maniea-
les prospera.— Manisales por Santa Rita.— Día de Dijuntos.— Guerra de frente.
Año 1910. Mes de Marla.—El cometa Halley.— Memoria de los Talleres de San-
ta Rita. —Siempre la misma. —El Padre de los pobres.— Día de Di/untos.— Milagro
permanente.— Natividad del Señor.
Año 1911. Año Nuevo.— La Cuaresma.— Visita Pastoral.
Por estos títulos puede juzgarse que pertenecen los artículos a la propaganda
religiosa, y serán breves dada la índole de aquella revista. También parece que han
salido en esta publicación varios trozos de discursos pronunciados por el autor en di-
versas ocasiones con motivo de su dirección de los Talleres de Santa Rita.
— P. Sádaba, pág. 802.
Martínez de Zúñiga (Fr. Joaquín).
Es sobrado conocido el trabajo bio- componer breve nota biográfica ex-
bibliográfico con que Retana encabezó tractando los datos que nos parecen de
su edición del Estad ¿smo del P. Martí- mayor importancia,
nez de Ztiñiga, reuniendo en él y dis- Nació nuestro autor en la villa de
cutiendo cuantas noticias pudo encon- Aguilar, Navarra, el 10 de Junio de
trar en autores impresos o manuscri- 1760, siendo sus padres Esteban Mar-
tos de nuestra Provincia de Filipinas, tínez de Zúñiga y Josefa Díaz de Ha-
A ésas noticias, tan sabiamente aqui- rraza, y fué bautizado en la parro-
latadas, añadió alguna más referente a quial de dicha villa el día 16 del mis-
fechas el P. jorde. y con lo escrito por mo mes (1). De su educación literaria
éste y lo publicado por aquél, vamos a nada se sabe; de la religiosa dice él
(1) Retana publica la partida de bautismo ^ue le proporcionó el P. Tirso Lópeí en cuyo poder hemos
visto el original que dice asi:
Don Hilarión Matute, Presb.", cura propio de la Iglesia parroquial de la Invención de la Sta. Crui d«
esta villa de Aguilar, Provincia de Navarra y Obispado de Calahorra y la Calzada, ^Certifico: que en el li-
bro tercero de bautizados de la misma Parroquia, al folio setenta y ocho, se halla inscrita la partida bau-
tismal siguiente :=
Joaquín Martitiesi de Zúñiga. Ea ditz y seis de Junio ^e mi\ setecientos y sesenta. Yo el infrascrito
cura y beneficiado de la parroquial de esta Villa de Aguilar de Navarra, bauticé solemnemente un niño, hijo
legítimo de Esteban Martínez de Zúñiga y Josefa Díaz de Harraza, vecinos y naturales de ella; el cual, se-
gtin declaración jurada de Josefa Martínez de ZiSfliga, mujer de Pedro Sanz de Guergué, vecina de esta dicha
Villa, que se halló al parto, nació el diez de los citados mes y afto entre las tres y las cuatro horas de la ma-
flana: abuelos paternos, Juan y Catalina Hortií, difuntos, vecinos que fueron de esta enunciada Villa, y na-
turales, Juan de ella y Catalina de la Torralba: maternos Juan y Francisca Asensio, difuntos, naturales y
vecinos que fueron de esta memorada Villa: púsosele por nombre Joaquín: fué su padrino D.» Manuel Anto-
nio Sanz de Guergué, presbítero beneficiado de esta enunciada parroquial: V por la verdad firmé=D.» Pe-
dro Matías Sanz de Guergué.=:
La presente partida sacramental de bautismo, concuerda etc. etc. Aguilar de Navarra, a quince de
Junio de mil ochocientos noventa y dos. —Hilarión Matute. {Ruhriíado. — Hay un Sfl/o.^
MARTÍNEZ DE ZUÑIGA
309
mismo que estaba enseñado al retiro
desde niño, lo cual nos induce a pen-
sar sería tan cristiana como se puede
apetecer, teniendo en cuenta que en
ella influirían de un modo directo su
padrino, sacerdote y hermano del pá-
rroco, al parecer, y cuñados los dos de
una tía camal, quizá, de nuestro bio-
grafiado (1). Fruto de aquella educa-
ción fué su vocación religiosa dirigién-
dose en su virtud a nuestro colegio de
Valladolid, donde vistió el hábito el 25
de Enero de 1778 y emitió su profesión
el año siguiente a 31 del mismo mes.
De los cuatro jóvenes que vistieron el
hábito el mismo día sólo profesaron en
la fecha expresada el P. Martínez de
Zúñiga y el P. Cándido Fernández; los
dos restantes, que fueron los PP. Justo
Cañón y Ambrosio González, lo veri-
caron después, en distintas fechas.
En Septiembre del año de su profe-
sión ya se ordenó de tonsura y grados
menores; de Subdiácono en Mayo de
1782; de Diácono en Abril de 1783. En
viaje ya para Filipinas el 1784, desde
Madrid fué enviado a la Granja a fin
de recibir el presbiterado de manos del
Arzobispo de Palmyra, pero este señor
no se convenció del privilegio de los
regulares de poder ser ordenados ex-
tra témpora, y después de pasar quin-
ce días en aquel Real Sitio el P. Mar-
tínez, tuvo que regresar a Madrid para
continuar, junto con los demás misio-
neros, su viaje a Cádiz; de aquí re-
trocedió a Sevilla, y el Obispo auxiliar
D. Agustín de Ayestarán y Landa le
confirió la orden del sacerdocio en 18
de Septiembre del año expresado de
1784 (2). Hacia el 20 de Octubre se em-
barcó con treinta compañeros mas
para Filipinas, pero no llegaron a es-
tas islas más que veintiocho de los
treinta y uno que componían la mi-
sión, habiéndose detenido en Méjico
un año por falta de barco y arribando
a Manila el 3 de Agosto de 1786.
A poco de su llegada fué destinado
a Batangas para que se impusiera en
el idioma tagalo, y en este pueblo y el
de Tambobong, sirviendo de compa-
ñero, residió hasta el 1790, en que fué
nombrado Lector del convento de Ma-
nila. Su carrera de cátedras no le duró
mucho, pues el año siguiente ya le en-
contramos al frente del pueblo de Ha-
gonoy, donde no permaneció tampoco
largo tiempo por haber sido nombra-
do Secretario de Provincia en 1792. En
el Capitulo siguiente de 1794 fué elegi-
do Definidor, regentando a la vez, du-
rante tres años, la parroquia de Ca-
lumpit, de donde se trasladó a Para-
ñaque (3) en 1797. Fué nombrado Prior
vocal de Malate en el Capítulo de 1798
y de Pasig en el de 1802. En 1801 dice
el P. Jorde que se encargó de Paraña-
que, y esto significará que no conti-
nuaba en este pueblo desde 1797? ;0 le
dejaría por algún tiempo para irse a
Pasig, de donde él mismo nos asegura
que fué ministro? (4). Celebróse Capí-
tulo en 24 de Abril de 1806 y en él sa-
(1) Véase la partida de bautismo copiada en la nota anterior, donde figuran los nombres de los aludi-
dos en el texto.
(2) Estos datos con el comprobante de la ordenación de sacerdote en Sevilla, los publica el P. Hernan-
do por Via de Apéndice en su Historia del Colegio de Valladolid, pág. 102 de la 2.° Parte.
(3) Pasig, escribe el P. Jorde, pero no puede ser, a no haber sido párroco de ese pueblo el mismo afto
1797, antes del 10 de Octubre, en que fecha en Parañaque la dedicatoria de su librito sobre la imagen de este
liltimo, y en la portada de dicho impreso se llama tambi^ Ministro de doctrina de Parañaque en 1798, afto
en que se di6 a las prensas, como luego veremos. En 27 de Diciembre de 1796 murió el P. Juan Agustín de :a
Madrid en Parañaque y probablemente su inmediato sucesor fué el P. Martínez de Zúffiga, no el P. Gregorio
Gallego , de quien dice el P. Diez Aguado que fué párroco de aquel pueblo en 1796 [Revista social, de Manila,
Noviembre de 1916), primero, porque falleciendo el P. De la Madrid tan a los fines del aflo 17%, no es creíble
que estando caliente aún su cadáver ya fuera nombrado el P. Gallego, y segundo, porque éste, según el
P. Jorde, obtuvo el cargo de Prior de Guadalupe en dicho aflo áe 1796.
(4) Yo he sido mixistro e» Pasig, nos dice el mismo P. Martínez de Zúñiga en la pág. 202 de su Esta-
dismo, y esto motivó una nota de Retana en que trata de fijar la fecha en que pudo ejercer allí su ministc-
310 MARTÍNEZ DE ZUÑIGÁ
lió electo tn Provincial por todos los bien en las islas Calificador del vSanto
sufragios, ncniiitc discrepante, siendo Oficio. Retana, después de estudiar
tan acertada elección aprobada y cele- bien a fondo lo biografía del ilustre
brada por todos sus subditos por reco- P. Martínez de Zúñiga y las obras que
nocer en el agraciado cualidades so- legó a la posteridad, escribe muy jus-
hresalientes para desempeñar con mu- tamente: «Como sacerdote debió de
cho honor del hábito tan elevado car- ser estricto cumplidor de sus deberes,
go. Y efectivamente, gobernó la Pro- pues que de no haber sumado esta tan
vincia, al decir del P. Fernández- Vi- importante cualidad a las que ya te-
llar, con aquel celo e inteligencia que nía de gran inteligencia y vasta ilus-
eran de esperar de su probada virtud tración, seguramente no habría sido
y de sus muchas letras. elegido para el más alto cargo que.
Terminado el cuatrienio en 1810, no entre los de su Provincia, puede un
se dice que tuviera ocupación alguna fraile ocupar... Fué franco, amante
hasta el 1812, en que se le vuelve a ha- apasionado de la verdad, bondadoso a
cer cura de Parafiaque, administran- par que enérgico, jovial, piadoso sin
do este pueblo durante el tiempo que mojigaterías, llano, sencillo, nobilísi-
le restó de vida. Falleció en Manila a mo y patriota hasta el grado supremo
7 de Marzo de 1818, cuando le faltaban del patriotismo; como escritor, podría
tres meses para cumplir los cincuenta eiigírsele más arte\ pero más alma
y ocho años de edad. Había sido tam- imposible. >
Por su cualidad de escritor de obras concienzudamente trabajadas sobre el
Archipiélago filipino, es uno de los más notables de nuestra Provincia de Filipinas
y sin disputa de los que han alcanzado mayor celebridad en España, sobre todo
desde la publicación de su Estadismo, y en el extranjero, por su Historia de las is-
las, traducida al inglés, siendo cotizadas así la edición castellana como la inglesa a
muy subidos precios. De su fama en las Islas de Legazpi no tenemos por qué hablar,
pues sus citas se consideran las más autorizadas sobre cualquier asunto que se
quiera ventilar, y ya aun antes de darse a luz su Estadismo se explotaba en su
original y con sus noticias ya reproduciéndolas según se encontraban en el manus-
crito, o ya extractando páginas, párrafos o capítulos se escribían y publicaban traba-
jos, sirviendo inclusive para componer obras de mucho fuste, conocidas y celebra-
das por su importancia.
1. Invención de la milagrosa imagen de Nuestra Señora del Bven
Svceso de Parañaque Memorables svcesos. Que ha obrado Dios por
esta Santa Imagen, y novena a la misma Señora. Dispuesta Por el R.
P. Lector Fr. Joaquín Martínez de Zuñiga del Orden de San Agustín
Difinidor, Califficador del Santo Officio, y Ministro de Doctrina de di-
cho Pueblo. Con las licencias necesarias en el R. Col. y Vniv. de Santo
Thomas de Man. por Vicen. Adriano año de 1798.
16.° de 48 folios s. n.
Dedíc. a Doña Josefa María Gallego. Parañaque, 10 de Octubre de 1797.— tíisto-
riu de la V. del Buen Suceso. — Novena.
rio nuestro biografiado, valiéndose de las noticiai deficientes del P. Cano. El P. Fernindez-Villar, que es-
cribió después de Retaná, pudo aclarar el punto, pero nada hizo por esclarecerle limitándose a copiar lo es-
crito p«r el P. Cano. A ésta y al P. Fernández-Villar debió ampliar el P. Jorde con datos fijos e induDita'
bles, y ya hemos visto en la nota anterior que no debió de estar en lo cierto al trasladar a nuestro autor al
pueblo de Pasig en 1797. Es decir, que el punto en cuestión sigue tan obscuro como cuando escribió Retana
tn 1893. ¿Bs que en la abundante documentación almacenada en el rico y copiosísimo archivo provincial de
Manila no se encuentran datos para biografiar a un religioso determinado? Y cuenta que pasamos por alto
Oíros datos y feckas que Retana no pudo dilucidar en 1893 por no contar con obras de información.
MARTÍNEZ DE ZUÑIGA 311
Se publicó traducida al tagalo con la siguiente portada:
Novena sa mahal na Virgen na Nuestra Señora de Buen Suceso sa bayan nan¿
Palañag at ang caniyang mga cababalaghang gaua. Impinalimbag nang isang Devo-
to. Malabón Tipo-Litogr. del Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de Consolación 1897.—
16.° de 52 págs.
El traductor, según parece, fué un clérigo indígena. V. lo que acerca de dicha
novena se advierte en la nota del P. Juan Agustín de la Madrid, pág. 66 del presente
volumen.
PP. Pérez y Güemes, pág. 573.
2. Historia de las Islas Philipinas compuesta por el R. P. Lector
Fr. Joaquin Martínez de Zuñiga del Otden de San Agustín Ex Difini-
dor de su Provincia, Calificador del Santo Oficio, y Cura Regular del
Pueblo de Parañaque. Con las licencias necesarias: Impreso en Sampa-
loc: Por Fr. Pedro Arguelles de la Concepción Religioso Francisco.
Año de 1803.
4.° de 1 h. s. n. y IV paginadas en una cara; a la vta. de esta última comienza
el texto que lleva 687 págs. El ejemplar que tenemos a la vista tiene índice manus-
crito que ocupa 9 págs., del cual carece el impreso. Desde la pág. 471 salta a la 512.
Fort.— Vta. un texto de Virgilio.— Dedic: Al Excelentísimo Sr. D. Ignacio Ma-
ría de Álava etc.— Prólogo.— Texto.
La obra se divide en 37 capítulos y comprende la historia del Archipiélago des-
de el descubrimiento de Magallanes hasta el año 1764, en que terminó la guerra
entre ingleses y españoles con la devolución de Manila por los primeros.
«Las Historias de Filipinas, dice el autor en el prólogo, se componen de volúme-
nes grandes y tomos en folio mayores, que las de las naciones más antiguas y dila-
tadas en lo restante del globo. Para llenar estos libros, ha sido preciso a nuestros
historiadores, que por lo común son regulares, tratar muy por extenso las vidas de
muchos religiosos y las determinaciones de sus Capítulos, noticias poco mteresantes
al resto de los hombres. Otros han dado por trasladar expedientes seguidos en Go-
bierno, y referir una porción de frioleras que fastidian a la generación presente. De
aquí nace que haya pocos en Manila que sepan la Historia de la Colonia en que vi-
ven, porque es tan fastidiosa, que se contentan con leer algún retazo u oir a otros
los hechos más ruidosos que han sucedido, y se suelen contar tan desfigurados, que
parecen enteramente diversos de lo que fueron. Esta ignorancia disculpable por lo
que molesta leer una Historia en que es preciso sacar un poco de grano entre mu-
cha paja, es más perjudicial que lo que parece. Se ven hombres preocupados contra
algunos cuerpos, por haber entendido algunos sucesos antiguos al revés de como pa-
saron, y condenar muchas de sus operaciones inocentes, concibiendo en ellas la ma-
licia que falsamente creen tuvieron en otras ocasiones los que ahora las ejecutan.
«Para obviar estos inconvenientes y para que cualquiera pueda saber con facili-
dad, si quiere, la Historia de Filipinas la he reducido a este pequeño volumen que se
puede leer en poco tiempo. Algunos la tendrán por diminuta, pero creo que no se ha
Hará suceso digno de que pase a la posteridad que no se encuentre en esta obra, y
me atrevo a decir que no hay nación en el mundo que tenga Historia tan circuns-
tanciada.
»No puedo ni quiero gloriarme de que escribo lo que no está dicho por otros
autores, antes bien confieso llanamente que no digo más que lo que dijeron ellos
y que todo cuanto refiero, está contestado en lo substancial por todos nuestros his-
toriadores que sólo se diferencian en las reflexiones y en las diversas consecuen-
cias que sacan de unos mismos sucesos, movidos de la diferencia de afectos e inte-
reses. Para no caer en este error, he suprimido varias reflexiones que se deberían
hacer; arreglándome a las leyes de la Historia, he callado otras porque no se debe
312 MARTÍNEZ DJi ZUÑIGA
decir todo lo que se sabe, dejándolas de intento para que el lector imparcial
las haga por sí mismo. Si se encuentran otros defectos, procederán a veces del tin
que me he propuesto, que ha sido atender todo lo posible a la concisión sin dejar de
referir todas las circunstancias de los hechos, y cuidar de la claridad aunque sea a
costa de descuidar un poco la hermosura, que no es tan necesaria para el tin que he
tenido en escribir esta Historia.»
Fué traducida al inglés publicándose con este título:
An historical view of the Philippine Islands: exhibiting their discovery, popula-
tion, language, governement, manners, customs, productions and commerce. From
the Spanish of Martínez de Zuñiga published at Manila, 1803. In two volumes with a
new and accurate map of the Islands, from the best authorities, public and prívate.
Translated by John Maver, Esq. Vol. I. London: Printed lor J. Áspeme, Cornhill;
and Nonaville and Fell, new Bond-Street: By T. Davison, Whitefriars. 1814. - 4.° de
XVI-308págs. con una carta plegada del Archipiélago.
Vol. 11. -De 2 hs. s. lí., 2% págs. de texto y 1 s. n. que lleva el pie de imprenta.
Hay otra edición segunda del mismo aflo y casi con idénticos pormenores biblio-
gráficos que añade en la portada las palabras: Secón edition. London. Black, Pa-
rry & C" 1814.
El traductor añadió de suyo la introducción al primer tomo y desde la pág. 2,'il
hasta la conclusión del segundo.
Reproducimos íntegra la nota que puso a esta edición Pardo de Tavera, por la
importancia excepcional que revisten sus palabras. «Dice el traductor en su prólogo,
que, según informaciones que tuvo, Martínez de Zúfliga no fué el autor de la historia
que lleva su nombre, sino simplemente su editor y que, en realidad tal obra fué es-
crita por un antiguo empleado del gobierno, entre cuyos papeles, después de su
muerte, halló el P. Zúñiga el manuscrito. Recuerda, como un indicio en apoyo de
esta suposición, que dicha historia acaba en 1763 con la toma de Manila por los ingle-
ses (no es exacto: acaba el 1764 con la evacuación de las Islas por el ejército y escua-
dra ingleses), y que, de aquella época al 1803 no dice nada el P. Zúfliga. Yo no sé
qué clase de informes recibió Mr. Maver para imprimir tal suposición en el prólogo
de la obra citada, pero supongo que un hombre de su erudición y sus condiciones no
habría estampado una acusación tan seria si sus informes no hubieran venido de
Manila. De todos modos el hecho de detenerse la historia a una época de cuarenta
años anterior a la de su publicación no parece probar otra cosa, sino que el autor no
quiso relatar hechos que, por recientes, pudieran ofender a alguna o algunas perso-
nas que en aquellos años vivieran aún. Por otro lado, recuerdo que a fines del siglo
XVIII murió en Manila D. José García Armenteros que, según se sabía, tenía escrita
una apreciable historia de Filipinas que, después, por más que se buscara entre sus
papeles, registrados hasta de Real orden, ni se halló ni se supo ya más nada de ella.
Es para mí muy probable qne, al aparecer la historia de Zúñiga en Manila, la envi-
dia, levantando su cabeza, hiciera caer sobre el autor, entre otras cosas, la acusación
de negarle la paternidad de su libro atribuyéndolo a Armenteros, y esta especie fué
la que, indudablemente, llegó hasta Mr. John Maver, que la consignó, como digo, en
el prólogo de su traducción.
»E1 P. Martínez de Zúñiga dice en su propio prólogo que su obra no es más que
el resumen de las otras historias que antes vieron la luz, y es claro que tan sencilla
y franca confesión hace alejar toda idea de mala fe que pudiera atribuirse a quien
tal escribe, a no ser que este prólogo también le acusare de haber servilmente co-
piado del escrito usurpadol
»Si Fr. Martínez de Zúñiga no nos hubiera dejado más que la obra referida, no
sé qué razón de peso se podría invocar para negarle o atribuirle la Historia de Fi-
lipinas, pero el Sr. Retana publicó en Madrid una obra, hasta hoy inédita, de Mar-
tínez de Zúñiga que, a mi modo de ver, resuelve la cuestión. Me refiero alEstadismo,
libro que nadie disputa a Zúñiga, escrito con el mismo lenguaje, el mismo espíritu
MARTÍNEZ DE ZUÑIGA t\3
crítico y bajo los mismos hábitos intelectuales de su historia. Admitido que fuera el
autor del Estadtsmo, que es una obra de observación propia, ¿cómo no admitirle ca-
p.iz de escribir la historia que, en suma, es el resumen de obras extensas, como él
mismo declara? Esta razón me parece capita].^— Biblioteca Filipina, núm. 1633.
De la obra del P. Martínez de Zúftiga se reproducen muchas páginas en los to-
mos A'LllI, XLV y XLVIII de la colección The Philippine Islands 1493-1898.—
\' . Robertson, Bibliography of the Philippine Islands, pág. 131.
Vindel, en su Bibliograjía Gráfica (Madrid, 1910), publica con el núm. 845 un
lacsímile de la portada castellana. El mismo librero anticuario anunciaba a la ven-
ta, en un catálogo de 1896, tres ejemplares de la edición castellana, pidiendo por
uno de ellos 100 pesetas.
Hay ejemplares de la edición castellana en nuestro colegio de Valladolid, en la
Biblioteca del P. Navarro y en la Nacional, y de la inglesa en esta última también,
B-U, 3411-12.
Brunet, V, col. 1545, cítala obra en castellano apuntando varios precios alean-
dos por un ejemplar en diversos años; cuando llegó a cotizarse a más subido pre-
cio fué en 1836 que se vendía por 62 francos.— Véase también Le Clerc, que copia al
anterior, núm. 2027.
Retana, en un juicio bibliográfico de la Historia general de Filipinas publicado
en La Política etc., págs. 184 y sigs. del tomo V (1895), escribió lo siguiente: «A
Concepción le compendió el eminente agustino Zúñiga... Compendio que hasta
nuestros días ha continuado otro agustino insigne^ Fernández-Villar; pero no ha
publicado todavía su trabajo.» Antes de pasar adelante debemos rectificar una es^
pecie que dejamos consignada al tratar del P. Fernández- Villar, atribuyendo (pági-
na 469 del vol. II) el presente texto a Montero y Vidal, quien ni en el prólogo de su
Historia ni en otra parte que sepamos ha hecho tales afirmaciones. Por deficiencia
en nuestros apuntes o no sabemos si por haberlo leído en alguna parte, atribuímos
a dicho historiador lo que es de Retana. Conste así.
Hecha esta salvedad, debemos poner alguna apostilla al mencionado texto que
peca de inexacto, primero, porque nadie hasta Retana ha visto en\& Historia áe\
P. Zúñiga un compendio de la del P. Concepción ni menos lo dice el autor, el cual
afirma, por el contrario, que se determinó a escribirla despi.és de haber leído las pu-
blicadas hasta su tiempo, en sendos volúmenes en folio, como dice con gráfica frase,
demostrando hasta en este modo de expresarse lo distante que estaba de reducir a
un volumen los catorce en octavo del historiador recoleto. Y lo segundo, porque no
rebasando la fecha 1759 la obra del P. Concepción, de haberle compendiado el
P. Martínez de Zúñiga hubiera terminado su compendio con los sucesos de ese año, o
de haberlos continuado hasta 1764, lo diría, lo cual no consta por ninguna parte. El
mismo Retana debió de comprender que su afirmación no contaba con fundamento
seguro cuando nada expresó sobre el particular al tratar detenidamente de la
Historia del P. Martínez de Zúñiga en el prólogo del Estadismo, y bastantes años
después, en su Aparato tampoco hace a ello la menor alusión.
3. Viajes de Mr. Le Gentil, traducidos al castellano y anotados por el P. Mar-
tínez de Zúñiga.
La obra que serviría de original se cita en estos términos:
Le gentil de la Galaisiere. - Voyage dans de 1' Inde, a 1' occasion du possage de
Venus sur le disque du soleil, le 6 juin 1761 etc. París, impr. rey. 1779-1781.- 4." dos
tomos.
La versión se imprimió, como lo expresa el mismo traductor en este pasaje de
su Estadismo, pág. 32 del tomo I. Después de citar al autor francés, añade: «...aun-
que no lo crea Mr, Le Gentil. Véase mi nota a estos viajes, que he traducido al es-
pañol y que se están imprimiendo.» No se encuentra, sin embargo, ningún impreso
de la tal versión, atribuyéndolo Retana a que, viéndose obligado el P. Martínez a
refutar los dislates que sobre Filipinas estampó el francés, tendría que relatar abu-
314 MARTÍNEZ DE ZUÑIGA
sos de los cuales eran responsables ciertos españoles que entonces vivían, y pre-
sentados los pliegos impresos a la censura oñcial, ésta fuera contraria a la publica-
ción, resultando que la edición debió de inutilizarse por completo, pues no se sabe
de la existencia de ningún ejemplar. Kobertson cree improbable esta historia de Re-
tana y asegura que la versión nunca se imprimió, afirmación arriesgada, pues el
mismo P. Martínez atestigua, cuando redactaba el párrafo acotado, que los viajes
se estaban imprimiendo.
Los PP. Pérez y Güemes, pág. 500, escribían en 1904 que se conservaba en Ma-
nila un manuscrito de la traducción, corregido de puño y letra del traductor y pre-
parado para la imprenta, aunque ignoraban el nombre del poseedor, indicando la
posibilidad de que algún día se diera a la imprenta, lo cual no ha tenido lugar hasta
la fecha, que sepamos. Robertson cita también a aquellos bibliógrafos después de
decirnos que los Agustinos nunca supieron el lugar donde la obra se custodiaba,
facilitándonos acerca de la misma la siguiente nota.
VI AGE I DE M. LE- GENTIL | A LAS ISLAS PHILIPINAS 1
TRADUCIDO I Del Francés al Español | POR EL R. P. L.o» FR.
lOA- I quin Martínez de Zuñiga del Orden | de S. Agustín Ex-Díffinidor
Califica I dor del Santo Officio, y Cura Re | guiar del Pueblo de Pa-
rañaque | EL TRADUCTOR | añade algunas notas en | que descubre
y refuta | muchos errores del [ Autor. | 1803.
Un vol. de 352 págs. del tamaño que expresan estos números, 295 mm. X 195 mm.
Las primeras hojas están algo picadas del gorgojo.
Comienza con una dedicatoria «Al Illmo. y Rmo. Sor. D. Fr. Agustín Pedro
Blaquier», que ocupa la pág. 3. El «Prólogo del Traductor» las 7-10. El texto con-
tiene muchas notas escritas de preciosa letra al pie de las páginas en dos co-
lumnas.
El poseedor de tan valiosa joya es Pardo de Tavera.— Véase al citado Robert-
son, pág. 374 de la obra mencionada.
4. EsTADis.Mo de las Islas Filipinas o mis viajes por este país por el
Padre Fr. Joaquín Martínez de Ztiñiga Agustino calzado. Publica esta
obra por primera vez extensamente anotada W. E. Retana. Tomo pri-
mero. Madrid Diciembre de M. DCCCXCIII. A la vuelta: En ¡a Im-
prenta de la Viuda de M. Minuesa de los Ríos Calle de Miguel Servet,
niim. 13: Madrid.
4.° de XXXVIII págs. numeradas con números romanos \- 549 de texto e índice,
V. en bl. -f 1 s. n. para el colofón y la v. final en bl.
Antep. y a la v. una lista de obras de Retana.— Port. a dos tintas y a la v. una
nota sobre la propiedad de la obra y el pie de imprenta.— Dedicatoria A la ejemplar
y apostólica Provincia del Dulcísimo nombre de fesús de Agustinos calzados de
Filipinas, fechada en Madrid, 31 de Diciembre de 1893.— Prólogo. (Ocupa las pági-
nas VlI-XXXVIll.) -Título de la obra a modo de anteportada con la v. en bl. -Ad-
vertencia y la v. en bl. -Texto.— índice. -Colofón.
EsTADiSMo de las Islas Filipinas... Tomo segundo...
De 2 hs. s. n. f 1 18 págs. para la conclusión del texto del P. Martínez de Zúñiga
y el índice -f 1 pág. para el colofón y la v. en bl. .Sigue: Api'^ndices, págs. 1* 629* y la
V. de la última en bl. -f- 2 s. n. con el índice y colofón.
Detalles descriptivos de la primera parte parecidos a los del tomo anterior. Las
adiciones del editor son: Api'ndice A. Notas al texto del Estadismo. — Apéndice B.
BiBLioGKHFÍ A.- Apéndice C. Lugares geográficos. -Apéndice D. Reino animal.—
MARTÍNEZ DE ZUÑIGA 315
Apéndice E. Reino \egetal.- Apéndice F. Reino viitiK^M..- Apéndice G. Poblk-
ciót^.— Apéndice B. MiscELÁnEA.— Apéndice J. Indios de personas. Luego vienen
Correcciones y el índice y colofón.
Del prólogo ya hemos dicho que es un estudio bio bibliográfico de la vida y es-
critos del P. Martínez de Zúñiga como nadie le ha hecho, pues para la primera par-
te del trabajo explotó Retana, no solamente cuantas fuentes biográficas tuvo a
mano, interesando a otros a la vez para que le remitieran datos, sino también los
trabajos literarios del autor, aprovechando cuantas noticias da de sí mismo, aquila-
tando fechas y detalles con sabia y acertada crítica supuestos los pocos medios in-
formativos de que dispuso. En la segunda parte del prólogo, o sea, la bibliografía
del P. Martínez de Zúñiga, se ocupa de las obras que éste dejó escritas, dando acer-
ca de las mismas cuantos pormenores bibliográñcos le eran conocidos, extendién-
dose en comentarios y observaciones sobre el Estadisnio con la discusión obligada
de las noticias u opiniones que acerca de la obra o el manuscrito habían consignado
antes que él otros autores. Expone también el plan seguido en su publicación con
otros pormenores de interés.
El texto de la obra original de nuestro Agustino consta de XXIX capítulos, de
los cuales corresponden los XXVI primeros a los viajes efectuados por las provin-
cias tagalas y la Pampanga y.son los publicados en el tomo primero, y los tres res-
tantes tratan de los Obispados de Nueva Segovia, Nueva Cáceres y Cebú, o sea de
las provincias comprendidas en cada uno de ellos. Estos viajes o expediciones del
P. Martínez de Zúfliga, que verificó acompañando al general Álava por las provin-
cias tagalas y que produjeron para la literatura el Estadistno, tuvieron lugar a úl-
timos del año 1799 y principios de 1802, y la obra fué compuesta o redactada entre
los años 1803 a 1805, aunque algo debió de escribirse ya en 1802, como con pruebas
y textos sacados de la misma obra lo demuestra Retana. «Las páginas de estos Via-
jes, dice este autor, no son una topografía más o menos pintoresca; sino una consi-
derable suma de noticias, observaciones y consejos, que hacen del Estadistno obra
única en la Biblioteca Filipina. La historia del comercio es por demás curiosa; no-
tables las reflexiones acerca de la agricultura y su porvenir; exactísimos los retra-
tos morales de indios, mestizos, chinos y españoles concusionarios, y sobresalientes
los varapalos a los vicios de la Administración y las demasías de sus funcionarios...»
Cuantos elogios pudiéramos añadir al transcrito del editor no darían remotamente
idea del valor de la obra, la cual si aun para los no filipinos resulta apreciabilísinia
por su estilo y la amenidad con que está escrita, para los que han vivido en Filipi-
nas es inapreciable por la verdad y sinceridad de que rebosan todas sus páginas e
insuperable por el realismo con que se dibujan, sin mezcla de gazmoñerías, hechos
y personas. De ahí que, apenas fué vulgarizada, se publicaran juicios favorabilísimos
acerca de su mérito y el nombre del autor se colocara entre los mejores y más so-
bresalientes escritores que han brillado en el Archipiélago de Legazpi, cabiendo
mucha parte de los elogios a Retana por haber puesto a disposición de la obra sus
conocimientos vastos y bien digeridos sobre el país y su historia y por la competen-
cia con que emprendió y llevó a cabo la publicación.
El manuscrito adquirido por Retana y del cual se valió para la impresión había
sido de D. José Cabezas de Herrera, pero le faltaba el prólogo que dio a conocer
mucho después el propio Retana en el tomo II de su Archivo del Bibliófilo lilipino,
páginas 227 a la 242 (omitiendo un texto del P. Murillo), poniéndole por portada la
siguiente:
Prólogo de la obra Estadismo de las Islas Filipinas escrito por su autor el pa-
dre Fr. Joaquín Martínez de Zúfliga Agustino calzado. [Adorno tipográjico) Ahora
publicado por primera vez. Año de 1895.
A la vuelta de esta portada dice el editor en una nota que el Sr. Sancho Rayón
poseía una copia antigua del tomo I del Estadismo con el prólogo de referencia, de
donde se transcribió para su publicación. En él nos relata el P. Martínez de Zúñiga
■^•(J MARTÍNEZ DE ZUÑIGA
el viaje a Filipinas del General Álava, las expediciones de éste a algunos lugares del
Archipiélago, a dos de 1 is cuales le acompafló, lo mucho que aprendió en estos
viajes y los motivos que tuvo para escribirlos con el título de tístadismo de las Is-
las htliptnas o Viajes de Don Ignacio Maria de Álava, el plan que se propuso des-
arrollar en su obra, las razones que le obligaron a escribir sobre las provincias por
las cuales no había viajado, etc. etc.^ resultando un documento de sumo interés para
el estudio de la historia de la composición del Esfadismo y que a haberle tenido
Retana a la vista, le hubiera evitado el trabajo de aclarar muchos puntos que en di-
cho prólogo se encuentran bien definidos y expuestos.
Fuera de la omisión dei tantas veces mencionado prólogo, voluntariamente su-
primió Retana las «series cronológicas, primero, porque no todos los comprendidos
en ellas se hallan mencionados en el texto; y segundo, porque, a decir verdad, no
aventajan, ni en extensión ni en detalles, a las que se contienen en las Crónicas del
P. San Antonio», razones que quizá le parecieron atendibles, pero que cuesta poder
justificarlas, en primer lugar, porque dichas series son parte del trabajo del P. Zú-
fiíga y el suprimirlas significa mutilar ese trabajo y faltar a la fidelidad debida al
original y al autor; y en segundo lugar, porque aun suponiendo que sean inferiores
a las del P. San Antonio, siempre tendremos incluidos en esas series los personajes
posteriores a la impresión de sus Crónicas y esa era una novedad muy digna de te-
nerse en cuenta. Mas no fué sólo lo expresado lo omitido por Retana, pues hay toda-
vía otras cosas del mayor interés. He aquí lo que con relación a esas supresiones nos
dejó escrito el P. Navarro: «Entre las series cronológicas o biografías de los Gober-
nadores de las Islas que escribió el P. Zúñiga, en su preciosa obra el Estadismo, y
que omitió el Sr Retana, como tampoco dio a luz las de los Arzobispos y Obispos, el
magnífico prólogo con que comienza el primer tomo, las numerosas citas que ilus-
tran el texto, el notabilísimo estado general de las Provincias del Archipiélago, nú-
mero de tributos de naturales y mestizos, su importe, cargas fijas y remanentes
desde el año 1798 hasta 1801 con su apartado de advertencias y cómputo oficial de
1791 y un curioso estado de entrada y salida de buques del 1797 al 1798 con que
concluye ...»
Con los datos tan substanciosos que nos proporciona este párrafo podemos juz-
gar del proceder nada laudable del editor que deja muy malparadas su sinceridad
y fidelidad en la reproducción del manuscrito; porque, en verdad, ¿no eran acaso
parte integrante del texto original del P. Martínez de Zúñiga las series cronológi-
cas de los Gobernadores, Arzobispos y Obispos, las notas ilustrativas y los estados,
de todo lo cual hace gran mérito el P. Navarro porque lo merecen esos aditamen-
tos parciales que completan la obra, resultando sin ellos manca la publicación de la
misma? Si en aquellos días de verdadera borrachera de alabanzas y parabienes
para Retana por la edición del Estadismo, la crítica se hubiera enterado del frau-
de que con el público se acababa de perpetrar, ¿no es verdad que se hubieran res-
tado muchos quilates a la tan ponderada empresa de sacar de la obscuridad una
obra que por sus relevantes cualidades jamás debió permanecer inédita? Que los
lectores continúen formulando interrogantes, respondiéndose a sí mismos }• emi-
tiendo después el juicio sereno e imparcial que en justicia merece el proceder de
Retana.
Por si no fueran suficientes los datos consignados acerca de las supresiones que
sufrió la publicación del Esfadismo, el propio editor, al catalogar esta producción
en su Aparato, número 3363, nos facilita otro, obligado a hablar por el anuncio de
un manuscrito de la misma puesto a la venta por Vindel. He aquí cómo nos lo cuenta
y se justifica: «Al verificar la transcripción hice algunas, leves, mutilaciones; por-
que es de saber (ha llegado la hora de que se sepa) que el P. Martínez de Zúñiga,
que era un hombre muy sincero, emitió conceptos de protesta contra ciertos aba-
sos de la Administración pública, y aun tuvo insinuaciones poco favorables para los
religiosos, que un mediano sentido político aconsejaba suprimir, a fin de que no
1
MARZAN 517
hubieran servido de arma a los censores sistemáticos, muy abundantes entonces ,
del régimen colonial español.» Es decir, que no solamente suprimió secciones ínte-
gras de la obra original como quedan indicadas, sino también se mutiló el texto
publicado donde a Retana le vino en talante, y no debió de ser tan levemente por-
que hace suponer lo contrario una razón de tanto peso como la alegada para justifi-
car esas mutilaciones. De suerte que puede deducirse de la confesión de Retana que
peca por sobra de razón o por falta de sinceridad. ¿Es esto serio y formal?
Con todos estos considerandos a la vista, ¿no podemos decir con mucha verdad
que el Estadismo del P. Martínez de Zúñiga aun permanece inédito? Por creerlo
así el P. Navarro y opinando con sobradísima razón que era necesario conocer el
manuscrito como salió de manos de su autor, proyectó publicarle, según la copia
exacta que del original conservaba. Sobre el particular, hasta el mismo Robertson,
en su Bibliography, pág. 375, consignó esta indicación: «Father Navarro has some
intention of publishing his M.S , although a letter from him dated March 22, 1907,
says that the publication is held up for the present.»
Retana publica algunas noticias referentes a escritores que conocieron el
manuscrito, del cual extrajeron algún fragmento para tratar sobre algunos puntos
particulares, y en especial menciona el Diccionario de los PP. Buceta y Bravo, don-
de se ve, no solamente que se tuvo presente para la redacción de varios artículos,
sino también donde se copia el Estadismo en muchas partes. El mismo Retana re-
produjo más tarde en el número 49 de La Política de España en Filipinas un ar-
tículo sobre el carácter del indio. La especie consignada por el P. Diez Aguado en
su estudio sobre el P. Agustín María de Castro, de haber servido de guía la obra
de éste Historia de la Provincia de Salangas al P. Martínez de Zúñiga para escribir
su Estadismo, puede ser que tenga algún fondo de verdad, pero no podemos al pre-
sente comprobarlo por no tener a mano el manuscrito del P. Castro. Sospechamos,
sin embargo, que la observación de dicho Padre obedezca en mucha parte al cristal
de aumento con que mira las producciones del autor del Osario.
5. Informe sobre la revolución de los ilocanos en 1807.
En obedimiento a una carta-circular del P. Justo Cañón, Vicario provincial de
llocos, fechada en 11 de Noviembre de 1807, informaron sobre lo ocurrido en sus pue-
blos respectivos los Padres siguientes: Agustín Diez, en Piddig; Antonio García, en
ídem; Manuel Salcedo, en Bacarra; Manuel Arnáiz, en Laoag; Francisco Antonio
Abella, en Batac; Vicente Pebres, en Badoc; Andrés Rodríguez Castaño, en Ban-
tay; José Nieto, en Sarrat; Ramón López, en Paoay; Justo Hermosa, en Magsingal;
y Juan Arriortúa, en Bantay. A estos informes siguen otros dos sobre las causas de
la insurrección, el primero de D. Alonso Corrales y el segundo suscrito por el Pa-
dre Martínez de Zúñiga en Tondo a 27 de Junio de 1808, copiados todos ellos en 102
cuartillas. Hanse publicado en el Archivo histórico Hispano-Agustiniano, volúme-
nes XI y XII.
-P. Cano, pág. 209.— P. Jorde, pág. 346.
Marzán (Fr. Luis).
Natural de La Guardia, en Galicia, Reg-entó después sucesivamente otros
e hijo de hábito del convento de San- varios pueblos de las provincias ¡loca-
tiago. En 1700 llegó a Filipinas cuan- ñas, hasta el año 1723, que falleció en
do sólo llevaba dos años de profeso, y el de San Nicolás. Había sido Vicario
habiendo concluido la carrera eclesiás- provincial. Prior vocal y en \712 le eü-
tica en Manila, fué destinado a llocos, gieron Definidor. Se elogian sus vir-
donde comenzó a ejercer la cura de al- tudes.
mas en 1705, en el pueblo de Candón.
Atribuyele el autor del Osario los siguienles trabajos.
1. Impedimentos del matrimonio y su clara explicación, traducción al ¡loca-
no.— M.S.
318
MASCARO-MASCAROS
2. Via Crucis, Misterios del Rosario y Bendición Papal, id.— M.S. en 8."
3. Vidas de los Apóstoles y Evangelistas, en ilocano— M.S. en 4."
4. Vidas de los Patriarcas Abraham, Isaac, Jacob y fosé,tn el mismo idio-
ma.—M.S. en 4." de .JOO págs.
— P. Cano, pág. 126, donde no se consigna ningún escrito al P. Marzán. — P. |or-
de, pág. 213.
Mascaré (Fr. Guillermo).
V. Florit (Fr. Agustín), pág. 608 del vol. II.
Mascaros (Fr. Teófilo).
Hermano de los PP. Mtros. Jerónimo
y Marco Antonio Mascaros, ambos
agustinos 5' Provinciales de la de Ara-
gón, fué natural como ellos de Caste-
llón de la Plana e hijo de Gaspar y de
Leonor CoU, de noble y linajuda fami-
lia, bien conocida por su ilustre abolen-
go en el reino de Valencia. Desde muy
niño demostró su inclinación a los ejer-
cicios de piedad, y dio pruebas inequí-
vocas de su despejado talento en el es-
tudiode Gramática y Humanidades, dis-
tinguiéndose entre sus compañeros por
su aplicación y conducta intachable.
Sus padres deseaban que siguiera la
carrera del sacerdocio, pero más incli-
nado a la soledad y retiro del claustro,
abrazó el estado religioso en el con-
vento de San Agustín de Valencia,
profesando a 27 de Mayo de 1599, en
manos del P. M. Fr. Miguel Sansaloni.
Terminado el estudio de Artes y Teolo-
gía con gran lucimiento, explicó estas
facultades, ganando después por opo-
sición las cátedras de las mismas en
la Universidad de aquella capital (1),
en la que fué condecorado con el gra-
do de Doctor a los doce años de pro-
fesorado, honrándole al mismo tiempo
la Corporación con el título de Maes-
tro en Sagrada Teología. Asegura un
escritor que enseñó también esta fa-
cultad en la Universidad de Orihuela,
acaso hasta el 1617, en que se le supone
Prior del convento de Alcoy, del que
debió de ser trasladado al de Palma
de Mallorca, con el cargo además de
Vicario Provincial de esta Isla.
Habiendo llegado a España en 1622
el P. Juan de Tapia, Procurador de la
Provincia de Filipinas, publicó una
carta convocatoria en la que tributaba
merecidos elogios a los trabajos de los
misioneros por la conversión de los in-
fieles, y celebraba los gloriosos y re •
cientes martirios del B. Hernando de
San José y de otros ilustres y valero-
sos hijos de la citada Provincia en el
Japón. Conmovido el V. Mascaros con
la lectura de semejante relación, y
anhelando conquistar los mismos lau-
reles que sus hermanos de hábito, no
tuvo la menor vacilación en alistarse
entre los nuevos operarios evangéli-
cos <]ue dicho P. Tapia estaba encar-
gado de reunir de los diversos conven-
tos de la Orden en España, para conti-
nuar cultivando la extensa viña enco-
mendada al cuidado de los Agustinos
en aquellos remotos países. Dada cuen-
ta de su determinación a los Superio-
res, renunció el Priorato de Mallorca (2)
(1) Dudamos mucho del profesorado del P. Mascaros quien, a lo más, tendría alguna cátedra de Artes o
alguna sustitución de Teología. El P. Villalonga (/7cM's/a Agustiniana, XI, 85) dice que fué catedrático de
Prima, nada menos, del Maestro de las Sentencias, pero lo echa a perder haciéndole sucesor del P. Sebas-
tián Garcia, el c»al murió en 1633 habiendo regentado dicha cátedra durante veintisiete altos continuos.
Añade más el P. Villalonga, diciendo que fueron sustitutos del P. Mascaros en sus ausencias los PP. Salón,
Benito, Martf y Llorens, debiend» leerse probablemente que al P. Garda le sustituyeron el P. Mascaros y
los cuatro mencionados. Las mismas noticias del P. Villalonga se encuentran repetidas por Oastafleda y
Alcover en su folleto La Cátedra de Instituciones Teológicas en ¡a Universidad Valenciana y la Orden de
San Aguitin, pág. 9.
(2) Asi el P. San Agustín. En 9 de Diciembre de 16?0era Prior del convento de Palma el P. Tomás Julia
y este mismo seguía desempeñando el cargo a Ifl de de Julio de 162'.V No aparece el nombre del P. Mascaros
MASCAROS
319
y se trasladó a Madrid con el fin de
unirse a los misioneros que habían de
embarcarse para Filipinas A su paso
por Méjico dejó memorables recuerdos
de su raro ingenio en la Universidad,
y mucho más de su grande virtud y
doctrina en la predicación, alcanzan-
do señalados frutos en aquella ciudad
por la unción que sabía comunicar a
la divina palabra. Después de un viaje
penosísimo arribó a Manila en 1624 (1),
y desde luego se aplicó con todo ahin-
co al estudio del tagalo, en el que hizo
grandes progresos y salió un maestro
aventajado, como lo atestiguan las
obras que compuso en ese idioma.
Cuando podía hablarle con libertad, le
destinaron los Superiores a servir la
parroquia de Malate, en 1626, y aquí
encontró un hermoso aliciente para su
fervor religioso en la veneranda y .mi-
lagrosa imagen de la Virgen de los Re-
medios, cuyo culto fomentó cuanto
pudo, haciéndose propagador entusias-
ta de sus glorias, para lo que escribió
un libro de los favores que constante-
mente dispensaba a sus devotos.
En 1632 fué nombrado Prior y Minis-
tro del pueblo de Pasig, «partido muy
populoso al presente, escribe el autor
de las Conquistas, y que lo sería mu-
cho más en aquel tiempo, el cual el
día de hoy se administra con mucho
trabajo por dos religiosos, y el Padre
Fr. Teófilo estuvo solo cargando el
peso de tanto ministerio, siendo con-
tinuo en la predicación.» Administró
después el pueblo de Hagonoy en 1638,
y luego el de Bay hasta su muerte,
de 1644(2). La Provincia le había hon-
rado con los honoríficos empleos de
Definidor en 1635 y de Presidente de
Capítulo en el año en que murió, sien-
do al mismo tiempo elegido Prior de
Manila, cargo que renunció con hu-
mildad conociendo que se acercaba el
fin de su vida.
Fué el V. Mascaros, dice el autor an-
tes citado, religioso en quien con-
currieron con igual grado de magni-
tud las dos excelencias de virtud y
letras, aunque siendo éstas tan
grandes, que fueron las mayores que
admiraron estas Islas, todos los que
le comunicaron dan la primacía a su
virtud y santidad. Los veinte años que
vivió en Filipinas fueron de días lle-
nos y bien gastados, así en procurar
el provecho del prójimo con la doctri-
na y predicación, como en adornar su
alma con virtudes. Era muy dado a la
oración y contemplación, en que pasa-
ba muchas horas, sin dejar por éso la
mortificación, ayunos y penitencias,
que le extenuaron de _tal modo que a lo
último de su vida sólo tenía, como San
Basilio, los huesos y la piel. Muy ob-
servante del voto de pobreza, era muy
limosnero, destinando cuanto adquiría
a socorrer las necesidades de los po-
bres. Exactísimo en el cumplimiento
de sus deberes religiosos, huelga con-
signar el celo que desplegaría para
conducir a sus feligreses por la senda
del bien y de la virtud. Tan grata fué
la memoria que dejó de su santa vida
y heroicas virtudes, que todos los bió-
grafos le dan el titulo de venerable.
acaecida en este último a 26 de Junio
1. Milagros de Ntra. Señora de los Remedios, Patrona del pueblo de Mala-
te.—U.S. en castellano, citado por el P. S. Agustín en la pág. 490 de la 1.' Parte de
sus Conquistas.
2. Camino del cielo, «libro, dice el P. S. Agustín, donde muestra sus grandes
en el trabajo Los PP. Agustinos de Palma, del P. Corraliza, figurando en lis fechas citadas el P. Julia. V.
Archivo histórico Hispano- Agustiniano, VII, págs. 259 y 261.
;l; La especie de que el P. Mascaros pasó a Indias en 1616 dirigiéndose a Méjico y de aquí al Perü en
cuya Universidad de Lima explicó dos aflos hacia el 1626, creemos que no tiene fundamento alguno. Agrega
también el P. Jordán que en dicho 1626 partió del Perú para Filipinas, lo que tampoco es verdad.
(2) No el 1640, como apunta el P. Jordán, a quien copian otros biógrafos.
320 MASNOU
letras en la Sagrada Escritura, Santos Padres y noticias historiales, que está pre-
venido darle a la estampa y lo ha diferido la falta de medios para su impresión,
porque semejantes libros nunca rinden la mayor parte de su cosía, pues solo se im-
primen para repartirlos entre los naturales; muy raro será entre ellos el que busca-
re libros por otro precio.»— M.S. en tagalo.
3. El Paraíso verdadero.— ^l. "i., en dicho idioma.
Asegura el P. Castro en su Osario que estos manuscritos desaparecieron del
convento de Bulacán cuando la guerra de los ingleses.
4. Hav versos suyos en el libro intitulado: Las exequias y fiestas funerales
que hizo la Santa Iglesia de Orihuela, 2. la muerte de Mossen Francisco Jeróni-
mo Simón. Por Francisco Martínez. Orihuela, Idl'i.- V. Salva, núm. 285.
5. Dio su aprobación, fechada en Manila el 29 de Agosto de 1638. a la Historia
de la Provincia del Snio. Rosario, por el P. Aduarte. .Manila,, 1640.
— Conquistas 2.^ Parte, pág. 462.— P. Jordán, I, págs. 503 y 525.—Biogra/{a Ecle-
siástica,XXVWl. 641.— P. Cano, pág. 62, quien le apellida .Marcarol. -P. lorde, pá-
gina 101.
Masnou (Fr. Guillermo).
Nació este ilustrado religioso en'Va- iglesia, convento, cementerio y escue-
Uadolid el 6 de Diciembre de 1827, e in- las, con otras obras de piiblicautilidad.
gresó en el colegio de la misma ciu- Nombrado Rector del colegio de La
dad, pronunciando los votos monásti- Vid en 1S77, regresó a España con
eos el 31 de Octubre de 1849. Terminó este motivo, mas pronto se vio precisa-
la carrera eclesiástica con notable do a renunciar aquel cargo por moti-
aprovechamiento en el precitado colé- vos de salud y volvió al Archipiélago
gio, y a 2 de Enero de 18.'i3 llegó a en 1878. Regentó después las parro-
.Vlanila siendo poco después enviado a quias de Guagua y la de Concepción
la Pampanga. Se hizo cargo en 3 de de la provincia de Tarlac, hasta que
Octubre del pueblo de Santo Tomás, por sus achaques hubo de retirarse a
que acababa de fundarse. A los dos Manila, donde falleció a 10 de Mayo
años pasó a Angeles, donde construyó de 1895.
1. Colaboró en la prensa de Manila^ firmando ordinariamente sus producciones
con el seudónimo «El Tio Nadie». Cítase como muestra de su estilo y del espíritu
de observación de que estaba dotado su semblanza, El Mediquillo, publicada en la
Ilustración Filipina.
2. Capabaluañ ampón usuc a matampa caring talasaua, t, ibpa
ning pibalebale ingguil qñg icacayap ding caladuara ampón ing caring
catubalera. Dapatne ning igagalang a Sr. Arz. Claret: Linicasne qñg
amanug capampangan ning P. Fr. Guillermo Masnou qñg Ordinang S.
Agustín. Manila, Impr. de Ramírez y Giraudier 1875.
8.» de 70 págs., más 2 s. n.
Es traducción al pampango del folleto del limo. Sr. C\íixeV.lnstrucciones y con.
sejos a los casados y padres de Jamilia acerca de lo que conviene a sus altnasy a
las de sus domésticos.
— Capabaluañ... Cadduang pangalimbag. Manila. Imprenta de Raniirez y Girau-
dier. 1876.-8.° de 04 págs.
— Capabaluañ .. Catlung pangalimbag. Manila. Tip. de Santos y Bernal. Aveni-
da Rizal 88. 1911.
Es la tercera edición que fué hecha por el P. Manuel Camañes, el cual la adicio-
nó con una instrucción acerca del casamiento civil.
3. 5ermo«es, en pampango. — M.S.
MASSANET-MASSOT
321
4. Sermón de la festividad del Doctor S. Agustín, predicado en el colegio de
La Vid. — Salió en la revista La Crus, tomo II del año 1878.
5. Prólogo de la Flora de Filipinas, publicado al frente de la tercera edición
de esta obra. — V. la pág. 401 del vol. I.
6. La imprenta en Lubao.
Disertación histórica en que el P. Masnou demostraba la antigüedad de la Im-
prenta establecida por los PP. Agustinos en aquel pueblo de la provincia de la Pam-
panga sobre las demás del Archipiélago. Por desgracia, se perdió el manuscrito que
el autor remitió a España para su publicación en la Revista Agustiniana. y hoy no
queda de él más que la memoria.
— P. Jorde, pág. 494.
Massanet (Fr. Francisco).
Nació en Bañólas, de la provincia
de Gerona, el 1721, y profesó en el co-
legio de Valladolid el 5 de Julio de
1746. Al siguiente año fué enviado a
Filipinas, y terminada la carrera en el
convento de Manila, fué destinado a la
isla de Panay, donde administró los
pueblos de Cápiz, Miagao y Pototan.
los indios remontados llamados mun-
dos, y se distinguió por su celo en el
cumplimiento de sus deberes parro-
quiales. Nombrado Lector de Provin-
cia en el convento de Manila, explicó
Filosofía y Teología hasta llegar a ob-
tener la jubilación. Murió en Angat
el 13 de Diciembre de 1-784.
Trabajó mucho en la conversión de
Él P. Castro, en su Osario, dice del P. Massanet que csalió eminente en la len-
gua panayana y que en la misma compuso algunas obras, que se dirán a su tiempo,
añade, pues vive y aún está trabajando». No nos dice después el P. Castro qué obras
fueran aquéllas.— P. Jorde, pág. 282.
Massot (Fr. José).
Fuénatural deLérida e hijo de hábito
del convento de Barcelona, donde pro-
fesó en manos del Prior P. José Carre-
res el 24 de Agosto de 1657. Se distin-
guió como buen religioso y muy celoso
por las glorias de la Orden. Fué Doctor
en Teología por la Universidad de Bar-
celona, dos veces Prior del convento
de esta capital, en 1678 y 1690, otras
dos veces Definidor y una Visitador. A
estos títulos que le da el P. Jordán, po-
demos añadir los de Rector del colegio
Provincia de Aragón, Prior de los con-
ventos de la Casa de Dios y de Nuestra
Señora de Gracia, de Palamós, y Vi-
cario provincial de Cataluña dos veces.
También fué Examinador sinodal de
los Obispados de Urgel y Solsona y
confesor del Conde de Palma durante
el tiempo en que éste fué Virrey y Ca-
pitán General de Cataluña. Falleció en
el convento de Barcelona a 7 de Agosto
de 1711, cuando contaba setenta y
cuatro años de edad .
de San Guillermo y Maestro por la
Sobre la obra que dejó publicada dice el P. Jordán; «El P. Massot es el que con
su gran celo e imponderable trabajo ha recogido las noticias de los varones ilustres
y fundaciones de Conventos del Principado de Cataluña, deque compuso unlibro,
que imprimió en Barcelona año 1699, como van referidas en esta Historia, y con de-
cir esto se dice cuan gran religioso fué y celador de su madre la Religión.» Por estas
palabras da a entender el cronista que se aprovechó en grande escala de las noticias
del P. Massot para la relación que inserta en el tomo III de su Historia sobre los
Agustinos de Cataluña. No las copió todas ni mucho menos, pues en repetidos casos
hay necesidad de acudir al P. Massot para suplir las deficiencias del P.Jordán,
cuando debía ser todo lo contrario. Tiene éste, no obstante, el mérito de decirnos
21
322 MASSOT
en castellano corriente lo que aquél escribió en un lenjíuaje que ni es castellano ni
catalán.
1. Compendio historial, de los Hermitaños de nvestro Padre San
Agustín, del Principado de Cataluña; desde los años de 394. que empego
San Paulino a plantar Monasterios en dicho Principado, y de los que
después se han plantado: Como también de los Varones Ilustres, que
han florecido, assi en letras, puestos, y virtudes, hasta los años de KW.
Por el M. R. P. M. Fr. Joseph Massot. Retor que fue del Coilegio de San
Guillermo, Prior dos vezes del Convento de San Agustín de Barcelona,
dos vezes Dilinidor de la Corona de Aragón, dos vezes Vicario Provin-
cial, del Principado de Cataluña, Visitador de la Provincia, Dotor en
Santa Theologia de la Vniversidad de Barcelona, y Examinador S\'no-
dal del Obispado de Vrgel, hijo de la Ciudad de Lérida, y de habito del
Convento de San Agustín, de la Ciud;id de Barcelona. Dedicado: A mi
Patrón, Esposo Pvrissimo de Maria Santissima, Padre putativo de Jesu-
Christo Redentor nuestro, el Glorioso San Joseph. Con licencia: En
Barcelona, en la Imprenta de Jvan Jolis Impressor, Año 1699.
4." de 16 hs. s. n. de prels., 3b6 págs. de texto y 13 s. n. de índice.
Port. orlada y a la v. un grabado de San José.— Aprob. del P. Dionisio Nogués,
agustino. Convento de Barcelona a 30 de Agosto de 1698.— Id. del P. Félix Rol, id. 29
de Septiembre de id.— Lie. del Provincial R. P. Guillermo Gonyalons.— Parecer y
juicio del P. Francisco Sera, franciscano. 12 de Octubre de id.—lmpriinatur, de Mi-
guel Caldero.— Cens. del P. Pablo Andrés, mínimo. 29 de id. id.— Dedicatoria sus-
crita por el autor.— Al lector. -Protesta.— Prefacio. —Te.tto. —Co/o/dH: Acabóse ue
Imprimir LA PRESENTE Historia a 18. de Abril Sábado Santo: Con licencia de los
Superiores, en Barcelona en casa de Jvan Jolis Imprbssor, e.v la calle de los Al-
godoneros AÑO 1699. -índice de las cosas notables.
Al lector: Aunque de muchos aflos a esta parte me movía el deseo de sacar a luz
algunas noticias de los Varones ilustres de mi Religión Sagrada avian liorecido en
este Principado de Cataluña; assi mismo las Fundaciones de los Monasterios; pero
considerando mi pequenez en todo, y que esto avia de ser empressa de un grande
sugeto; y el aver dexado nuestros Padres antiguos tan pocas noticias de los tiempos
passados, que poco, o nada avian escrito, aviendo en nuestro Principado de Catalu-
ña tantos tesoros escondidos. El Padre Predicador Fray Antonio Jayme dexo unos
Fragmentos desdel año 1309, hasta el de 1637, los quales prosiguió el Padre Maestro
Fray Joseph Carreres, Provincial que fué de toda la Corona de Aragón; pero todo
era quedarse en borrón y al rio del olvido... Con todo vencí todos estos imposibles,
y ha poner en execucion mis deseos, loque me notificó un -grande amigo. Religioso
de mi Santo habito, que un grande .Sugeto de otra Religión estaba trabajando una
Historia del Principado de Cataluña, de todos los Catalanes avian florecido, assi en
dignidad, letras, armas, y virtud, y de nuestra Religión, no hallava nada sacado a
luz, y que le minístrasse algo... Sale a luz este Compendio porque mi corta capacidad
no llega ha mas; confio en Dios que otro de mayores talentos que los míos sacará a
luz un grande volumen. Vale.»
Así, con este estilo, el P. Massot redactó su obra, útil, naturalmente, por las
noticias que contiene de los Agustinos de Cataluña, con respecto a los cuales, fuera
de lo dicho del P. Jordán, no existe otra cosa mejor. Sobre su critica acerca de la
fundación de los conventos antiguos los modernos historiadores no forman el juicio
más favorable.
2. Escribió una censura de la obra Las cuatro vias, etc., del P. Jaime Font, te-
MATEOS 323
chada en Barcelona a 20 de Mayo de 1711, pocos meses antes de morir. Véase la
pág. 641 del vol. 11.
— P. Jordán, 111, págs. 372 y 373.— Torres Amat, pág. 411.— Muñoz y Romero, pá-
gian97. —Ltbyo de Óbitos del convento de Barcelona, foi. 65.
Mateos (Fr. Ji'.an).
Nació en Valoría de Alcor, Falencia, especial de Ciencias Físico matemáti-
el 24 de Junio de 1865, y después de cas, en la que se licenció. Ejerció el
cursar parte de la Filosofía en el se- profesorado en el Colegio de Estudios
minario palentino, ingresó en nuestro superiores de María Cristina. En 1903
colegio de Valladolid, donde hizo su se trasladó al Perú, reincorporándose
profesión religiosa el 18 de Octubre de a su primitiva Provincia de Filipinas,
1886. Se ordenó de sacerdote en El Es- y allí fué también profesor en los colé-
corial a 21 de Septiembre de 189) y gios de Lima y Ayacucho hasta 1907,
quedó afiliado a la Provincia Matriten- que regresó a Europa, y desde el año
se al ser creada ésta en 1895. Termina- siguiente vive secularizado en Bar-
da la carrera eclesiástica, estudió la celona.
1. Revista científica.— 'R&áact.ó esla. sección de La Ciudad de Dios, volúme-
nes XXVII, LIV, LVII, LVIII y LIX, donde consta su nombre, pero es autor de otros
muchos artículos anónimos incluidos en la misma sección de otros volúmenes.
2. Revista de revistas.— Tarahién es autor de virios artículos de la sección así
denominada de La Ciudad de Dios.
3. Felipe II y la cultura española del siglo XK/— Trabajo publicado en id.,
vol. XLVIl.
4. La hora decimal y la novísima división de la circunferencia. Dedicado al
laureado constructor suizo Mr. Ditisheim. —Trabajo publicado en la revista ilustrada
Madrid Científico y reproducido en La Ciudad de Dios, vol LIX, en la sección «Re-
vista Científica». Hízose tirada aparte con el título: ,
La hora decimal y la novísima división de la circunferencia. [Gra-
bado) Madrid. Imprenta de la Viuda e Hija de Gómez Fuentenebro, ca-
lle de Bordadores, núm. 10. 1902.
4.° may. de 1 h. y 14 págs. con varios grabados ilustrativos del texto. Lleva una
carta del P. Ángel Rodríguez.
5. Sobre la continuidad del campo de los mañeros rea/es.— Publicado en La
Ciudad de Dios, vols. LXll y LXIII y después en folleto aparte con esta portada:
Continuidad de la serie numérica real y concepto moderno de los
niimeros irracionales. Por el P. Juan Mateos, Profesor de! Colegio de
San Agustín de Lima. Lima. Imprenta de El Lucero (Barquijano,
767). 1905.
8." de 41 págs.
— Continuidad de la serie numérica real y concepto de los números irracionales,
por el P. Juan Mateos, Profesor de inglés y de matemáticas preparatorias para el
ingreso en las Escuelas de Ingenieros de Minas, Montes y Agrónomos. Con licencia.
Librería Católica Internacional. Luis Gilí, Balmes, 83. Barcelona, 1908.
Nota copiada de un anuncio de la obra, sin otras indicaciones.
6. J. Mateos. A través del istmo de Panamá. Escenas e impresio-
nes de viaje y descripción ilustrada del nuevo proj^ecto y obras del
gran canal interoceánico. Herederos de Juan Gili, editores Cortes, 581 .
Barcelona 1907.
12." de 164 págs. y 2 s. n. de índice y erratas.
324 MATEOS
Lleva numerosos grabados en el texto y un mapa plegado al fin con dos planos
del canal y una vista fotográfica. La impresión se hizo en la Tipografía de Jos
editores.
El capítulo Jonathan mirando al porvenir se reprodujo en la revista España y
América, vol. XVI.
7. Jesús de Nazaret Historia de su vida contada á los niños por la
Madre María Loyola Religiosa del Convento de Sta. María de York.
Publicada bajo la dirección del P. Thurston, S. J. Versión directa del
inglés por el P. Juan Mateos, Agustino. Con licencia de la Autoridad
Eclesiástica. Luis Gili, Editor. Balmes, 83 Barcelona 1908.
8." de XVI \- 340 págs., con una estampa al principio y grabados intercalados en
el texto.
Prels.: Dedicatoria a los niños.— Lie. del Ordinario de Barcelona datada el 14 de
Febrero de l')08. -índice.— Nota preliminar. — Prefacio suscrito por el P. Heriberto
Thurston.
El Card. Gibbons escribió acerca de esta obra: «Con íntinao gozo de mi alma he
leído las pruebas de la obra Vestís de Nasaret. Es un libro eminentemente práctico,
sencillo, impregnado de unción y rebosante de interés. La impresión que ha de pro-
ducir en el ánimo de los niños, no puede menos de .ser profunda e indeleble. Con toda
verdad cabe decir que ninguno lo leerá sin sentir en su corazón más viva la llama del
amor divino y, por lo tanto, sin recoger abundante cosecha de frutos espirituales.»
Se hicieron dos ediciones, una económica con el fin de que sirviera de libro de
lectura en las escuelas, y otra de lujo.
8. Alejandro Cavallanti, Pbro. Modernismo y modernistas. Expo-
sición histórico crítica de las doctrinas recientemente condenadas por
Ntro. Smo. Padre Pío X, ilustrada con abundantes datos sobre los prin-
cipales representantes, defensores y propagandistas de las mismas.
Obra traducida de la última edición italiana por el P. Juan Mateos.
Con licencia. Salamanca Sociedad edit. de Buenas Lecturas. Barcelo-
na Luis Gili, Librero-Editor, Balmes, 83. 1908. A la v.: Salamanca.
Imp. de Calatrava, a cargo de Manuel P. Criado.
8." de 526 págs., las 8 primeras paginadas con números romanos, y 1 s. n. de
erratas.
Desde estas fechas trabajó el P. Mateos para la Casa Gili, de Barcelona, publi-
cando numerosos libros traducidos del inglés, francés e italiano. De notas recogidas
de aquí y de allí y de varios libros vistos redactamos la siguiente lista, que tiene que
pecar de incompleta y deficiente.
9. Biblioteca Einporium. El amo del mundo. Novela escrita por el sacerdote in-
glés R. Hugo Benson y traducida directamente por Juan Mateos, Pbro. Barcelona,
(iustavo Gili, editor. Universidad, 45. 1909.-8." de 440 págs. con profusión de viñetas.
Nota de un catálogo de libros. De la segunda edición he aquí la portada:
— Roberto Hugo Benson, Pbro. El Amo del Mundo. Novela traducida directa-
mente del inglés por Juan Mateos, Pbro. Con licencia. Segunda edición corregida.
{Sello de la Biblioteca Emporium) Barcelona Gustavo Gili, Editor. Calle Universi-
dad, 45. MCML\.-8.» de XII 1- 434 págs. y 1 s, n. de índice.
El traductor puso al frente de esta edición un prólogo galeato dedicado casi todo
a responder a ciertos reparos que la crítica había puesto al libro, especialmente a lo
escrito sobre éste por el P. Luis Villalba en un artículo publicado en el vol. LXXIX
de La Ciudad de Dios, aunque no se menciona.
10. Consolador Eucarlstico, traducción del francés por D. Juan .Mateos, Presbí-
tero. Su autor el de los Avisos espirituales. Barcelona, 1909.— 12." de 459 págs.
MATÍAS 325
11. Mi párroco y ;»¿ /io. Por Juan de la Brete. Novela premiada por la Acade-
mia francesa. Traducción por el Pbro. Juan Mateos. Ilustraciones de E. Villencin.
Con licencia. Barcelona. 1910. Gustavo Gili, editor.— 8.° de 230 págs.
12. Eugenia de Guerin. Diario y Fragmentos de su vida, publicado y arreglado
por G. S. Trebutien. Obra premiada por la Real Academia Francesa. Traducción de
la 49." edición por Juan Mateos. Con licencia Madrid 1910. (iustavo Gili, editor. — 8."
de 348 págs.
13. La Tragedia de la Reina, por Roberto Hugo Benson. Traducida del inglés
por el Pbro. Juan Mateos. Con las debidas licencias. Barcelona, 1910. Gustavo Gili,
editor.— 8." de 423 págs.
Forma parte de la Biblioteca Emporium.
14. il/rtMWrt/ de Economía política por el Padre José Schrijvers, Redentorista.
Prefacio del R. P. Rutten, O. P. Traducción de la segunda edición francesa por
D. Juan Mateos, Pbro. Adaptado a España por D. José de Posse y Villelga, Abogado
del Ilustre Colegio de Bilbao.— 8." de XX -j- ."^Sypágs. Es el vol. VII de la sección Reli-
gión y Cultura, por la empresa Gili de Barcelona.
Nota tomada de un Catálogo de libros de la citada Casa Gili de 1912
15. Miguel Clarke, por A. Conan Doyle. Traducción del inglés por J. Mateos.
Tomo í. Barcelona. Casa Editorial Sopeña.— 8." de 316 págs.
El tomo II consta de 327 págs.
Se anuncia sin año de impresión, que debe de ser el 1913.
16. Enrique Bordeaux. Noviazgo de prueba. Novela traducida de la 20." edición
por Juan Mateos^ Pbro. Ilustraciones de María Oller. (Sello ííe /« Biblioteca Empo-
rium) Barcelona Gustavo Gili, Editor Calle Uuiversidad, 45. MCMXIV.— 8.° de 2 hs.
s. n., 310 págs. de texto y 1 s. n. de índice.
A la V. de la portada: Imprenta Moderna de Guinart y Pujolar, Bruch, 63.
Barcelona.
Forma el presente tomo el núm. 16 de la Biblioteca Emporium.
17. Los orígenes de la guerra. Conferencias pronunciadas a fines de 1914
por J. Holland Rose. Traducción de J. Mateos. Barcelona. Imprenta de Ramón Sope-
ña.—S.° de 255 págs.
No se dice el año de impresión, que debió de ser el 1915.
18. En la extrema Bélgica, por Juan Joergensen. Traducción española sacada
de la francesa de Santiago de Cousange sobre el original danés, por Juan Mateos.
Pbro. Barcelona. Imp. de Francisco J. Altes. 1918.— 8." de 207 págs.
Matías (Fr. Pedro).
Véase lo que se ha dicho en la pág. 184 del vol. II con respecto al P. Pedro de la
Cruz por si fuera el mismo que encabeza estas líneas.
A nombre de Fr. Pedro Matías cataloga Andrade con el núm. 41 el siguiente
impreso:
Exequias de la Reyna Doña Margarita de Austria.
Cita luego a Ternaux-Compans, núm. 348, quien, añade, es el único que mencio-
na este opúsculo. Como no se dan otras señas del impreso, desde luego se puede
asegurar que ha de datar de 1611 o 1612, y que lo mismo pudo publicarse en América,
que en Filipinas, y no digamos en Europa, dondequiera que la celebración de aque-
llos funerales dio materia para la composición del libro, especialmente en los domi-
nios de España. Pero es el caso que en Ternaux-Compans, al querer compulsar la
cita, no encontramos en el número apuntado la obra de referencia, ni en el año de
su impresión probable, ni tampoco aquel bibliógrafo incluye el nombre de Fr. Pedro
Matías en el índice; de suerte que, no solamente no hay posibilidad de discutir la
noticia, pero ni menos ampliarla o corregirla. Publícase, por lo tanto, esta cuartilla,
a título únicamente de información.
326
MATÍAS 1>ANIVIN0-MATURANA
Matías Panivino (Fr José}.
De Zaragoza, tuvo por padres a Gil
Panivino y Ana Francisca Gabriel, y
profesó en el convento de la misma ciu-
dad el 25 de Marzo de 167.S, en manos
del P. Prior P"r. ]osé Antonio de (Jrrea.
Fué Díjcior en Teología p(jr la univer-
sidad de su patria. En 1693 fué elegido
Prior del convento de Huesca; ninguna
otra noticia posterior a esa fecha nos
da el P. [ordán.
El adicionador de Latassa, sin especificar obra alguna literaria del P. Matías, le
dedica esta nota: «Suponemos que a sus escritos les cupo la suerte que a la mayoría
de los existentes en las librerías de las comunidades religiosas.»
— P. Jordán, III, 202. -Latassa, pág. 293 del tomo II.- Biogra//» Eclesiástica,
XIII, 498.
Matnrana (Fr. Víctor).
Nació el 19 de Agosto de 1862 en
Chanquiahue, de la provincia de Col-
chagua, en Chile, y cuando contaba
sólo diez años de edad ingresó en el
convento agustiniano de la capital de
la República, donde a su debido tiem-
po, en 21 de Agosto de 1878, hizo la
profesión religiosa. Cantó su primera
misa el 25 de Marzo de 1885, y este
mismo año le hicieron profesor del co-
legio de San Agustín, que entonces se
inauguró, y en cuj'o centro continuó
desempeñando cátedras de asignaturas
diversas, no obstante otros cargos con
que le honró la Provincia, cuales fue-
ron: Secretario provincial en 1886,
Vicario-Prior del convento de Santia-
go en 1888 y Prior del mismo conven-
to en 1890; Prior y Rector del colegio
supradicho en 1894, siendo designado
en este año*para asistir al Capítulo ge-
neral con título de Definidor general
de la Provincia. Con motivo de este
nombramiento vino a Roma en 1895 y
a su paso por París adquirió aparatos
de última novedad para el gabinete de
Física del colegio de Santiago y tam-
bién varios objetos para el de Historia
natural. El Rmo. P. Martinelli le con-
decoró en 1." de Diciembre de dicho
año con el título de Maestro en Teo-
logía.
En Febrero de 1896 estaba de regre-
so en su colegio, donde hizo obras im-
portantes en los gabinetes menciona-
dos y dispuso un laboratorio bien sur-
tido para el estudio de la Química- Se
ocupó también en la restauración y or-
nato de la antigua iglesia, dotándola
de ricos ornamentos, altares e imáge-
nes. En 1897 fué nombrado Cronista de
la Provincia, continuando con sus cla-
ses en el colegio, donde, además de las
mejoras expresadas, procuró adquirir
mapas y los instrumentos necesarios
para la cátedra de Geografía, formó
una biblioteca con su propia libre-
ría (1), la del P. Elíseo Antonio Ramí-
rez y otras obras compradas de fuera
y de todas las Facultades, y fundó la
Academia literaria de F'r. Luis de León-
Fué elegido Provincial en el Capítulo
celebrado en 1.° de Febrero de 1898, y
por su cargo asistió en 1901 a la Con-
gregación generalicia, ocupándose lar-
ga teniporada en Roma en registrar
el Archivo generalicio acopiando ma-
teriales para las obras históricas que
preparaba. Concluido su Provinciala-
to, fué nombrado, en 1902, Archivero
de la Provincia con residencia en el
convento de Santiago. Se trasladó de
conventual a Valparaíso en 1914, de
donde pasó a Talca en 1916, siendo
nombrado este año Visitador general
^de la Provincia. Desde 1917 reside en
el convento de La Serena.
(1) La librería del P. Maturana constaba de 700 volúmenes y de ■tOO la del P. Ramírez.
MATURANA ' 327
1. jl/ewo>'ias anuales del Colegio de San Agustín de Santiago. Fueron redacta-
das por el P. Maturana desde 1885, año en que se fundó aquel centro de enseñanza,
basta el 1897 cuando dicho Padre cesó en el profesorado.
2. Decretos y estatutos de la Provincia Agustiniana de Chile publicados por el
P. Maturana. . . Santiago de Chile, 1898.
Véase sobre este impreso lo que se ha dicho en el núm. 16 de la nota bibliográfica
del P. Eustasio Esteban, pág. 358, vol. 11.
3. Historia de los Agustinos en Chile. Por el Padre Víctor Matura-
na. Tomo primero. 1595-1674. {Escudete) Santiago de Chile Imp. Val-
paraíso de Federico T. Lathrop. 131 Estado 131. 1904.
4." may. de XV \- 901 págs. y 1 más s. n. de erratas.
Antep. y la v, en bl.— Grabado del limo. D. Fr. Gaspar de Villarroel.— Port. y la
V. en bl.— Licencias de la Orden y del Ordinario. — Prólogo suscrito por Luis Francis-
co Prieto.— Texto. — Apéndices (comienzan en la pág. 793).— índice. —Erratas.
Los Apéndices llevan los siguientes epígrafes:
Núm. 1. Gobierno de la Provincia 1595-1674.
Vicarios Provinciales que gobernaron bajo la dependencia del Perú 1595-1629.—
Priores Provinciales que gobernaron la Provincia desde su separación de la del
Perú 1629-1674.
Núm. 2. Gobierno y Administración de los Conventos.
L Convento principal de Santiago, fundado bajo el título de Nuestra Señora de
Gracia el 1 de Abril de 1595.- II. Convento de la Serena. . . -III. Convento de Milla-
poa... —IV. Convento de Valdivia. .. ~V. Convento de San Juan de Sahagún...
— VI. Convento de San Nicolás de la Viña... —VII. Convento de Aconcagua...
—VIII. Convento de San Nicolás del Valle. .. —IX. Convento de Talca. . . - X. Con-
vento de Concepción, fundado en la ciudad de Penco.. . —XI. Convento de Valparaí-
so... —XII. Convento de San Juan de la Frontera. . . — Xilt. Convento de Mendoza...
—XIV. Convento de la Estrella. . . —XV. Colegio de la Cañada de Santiago. . . —XVI.
Convento de Canquenes...
Núm. 3. Lista alfabética de los Agustinos que figuran en los Registros de la Pro-
vincia desde 1595 hasta 1674.
Historia... Tomo segundo. 1674-1882...
De 1037 págs.
Los apéndices comprenden con los mismos títulos reseñados en el tomo primero
los nombres de los individuos que figuraron en los años que abarca el presente tomo .
Con respecto al juicio que nos merece esta obra véase lo que dejamos expuesto en
la Introducción del Ensayo, vol. I, pág. XVI.
4. Oficio parvo en honor de María, Madre del Buen Consejo. Arre-
glado para el uso de las Socias de su Congregación por el R. P. Víctor
Maturana, Agustino. Santiago de Chile. Imprenta y Encuademación
«El Globo.» Agustinas, núms. 826 a 840. 1907.
Portada copiada de una revista, con lo cual queremos decir que no hornos visto
el libro. Este parece haberse incluido por el P. Fariña en sus Prácticas diversas en
honor de María Madre del Buen Consejo. Talca, 1911.— Véase la pág. 402 del vol. II.
5. Vida de Santo Tomás de Villanueva Arzobispo de Valencia por
el Padre Victor Maturana Agustino. {Armas episcopales con una leyen-
da en la parte inferior) Santiago de Chile Imprenta Valparaíso de Fe-
derico T. Lathrop 131 -Estado 137. 1908.
4-° de 4 hs. s. n., 280 págs. de texto e índice y 1 s. n. de erratas,
328 MATURANA
En la hoja siguiente a la de la portada va una copia del retrato del San^o, sacado
por Juan de Juanes.
Las licencias del Provincial y del Ordinario están fechadas el 10 de Febrero y 23
de Enero respectivamente en Santiago de Chile.
6. Padre Víctor Maturana, Agustino. Polémica y Poesía. Santiago
de Chile Imprenta, Encuademación y Litografía «La Ilustración» Calle
Moneda, 855. 1909.
4.° may. de 145 págs. y 1 s. n. de índice.
En una breve advertencia al lector, dice el i'. Maturana: «Nada de nuevo com-
prende el presente volumen, porque cuanto en él se halla, casi todo ha visto la luz pú-
blica en revistas, periódicos y folletos. No tiene, pues, más ventaja este opúsculo
que reunir en sí piezas, que de seguir andando separadas^ muy pronto quedarían re-
legadas al más completo olvido. Mas todo lo referente a la polémica debe ser siem-
pre tomado en cuenta por los que conozcan la «Historia de los Agustinos de Chile»,
como quiera que es la defensa de importantes capítulos. No así las poesías, que com-
puestas para ser recitadas en actos escolares, no tendrán otro mérito que poder algu-
na vez prestar, en apuradas circunstancias, el mismo servicio.»
La parte de polémica comprende dos extensos trabajos que ocupan las págs. 5-95;
en el primero se vindica la paternidad de la obra: Diálogo de los Porteros, a favor
del P. José Erazo contra Juan R. Salas E. que la discutió, atribuyéndosela a Manuel
Salas, y en el segundo, contra Carlos Silva Cotapos, se habla largamente de la refor-
ma de los Agustinos en Chile y de lo que con respecto a ella ejecutó el Arzobispo
Valdivieso como Delegado de la Santa Sede.
7 Padre Victor Maturana— Sermones y panegíricos. Tomo I. San-
tiago de Chile Imp. y Ene «La Ilustración» 863 Moneda 855. 1910.
4." may. de 534 págs. con el retrato del autor al principio.
El texto de los sermones termina en la pág. 472. A continuación va lo si-
guiente:
Los Agustinos en 1810 y durante la Rept'ibíica.—AnicnXo escrito para la
Revista Católica con ocasión del Centenario.
índice de toda la obra.— Erratas más notables. -Obras del P.Víctor Maturana
publicadas hasta el día.
De este catálogo publicamos la extensa lista que sigue, sin poder especificar otros
detalles que los títulos según van a continuación.
8. Expositio privilegiorum Provinciae Chilensis.
Q. Elenchus casuum conscientisé.
10. Novena de la Santísima Cruz.
11. Novena de María Santísima de la Luz.
12. iVot'ewa de Santa Rita de Casia.
Obras u opúsculos publicados antes de 1910, pero sin señarlarse fechas ni otros
detalles de imprenta. En la misma lista donde se hallan las anteriores, se numeran
las siguientes composiciones musicales, todas ellas con acompañamiento de órgano
donde no se exprese otra cosa y editadas antes del año expresado.
13. Trisagio a la Santísima Trinidad, a dos voces.
14. Las siete palabras de Nuestro Señor Jesucristo en la Crus, a dos voces.
15. Misa solemne, completa, a cinco voces.
16. Kyrie y Gloria solemnes, a tres voces.
17. Misa ferial, completa, a una voz.
18. Himno a los premiados, a tres voces con acompañamiento de piano y
grande orquesta.
19. himno del Colegio de San Agustín, a coros unísonos con acompañamiento
^le piano y orquesta.
MATURANA 329
20. Himno a los premiados, a coros unísonos con acompañamiento de piano y
orquesta.
21. Him.no al Centenario, a coros unísonos.
22. Misa de Réquiem, introito y sequentia, a dos voces.
23. Himno a la Paz, a coros unísonos.
24. Misa de Réquiem, completa, a una voz.
25. Trisagio a la Santísima Trinidad, a dos voces. (Distinto del que lleva
el núm. 13?)
26. Tantum ergo, a dos voces.
27. Motete a la Santísima Virgen, a dos voces.
28. Motete (como el anterior).
ÍÍ9. Ave Maria, para tenor con acompañamiento de piano y contrabajo, flauta,
riolín y violoncello.
30. Ave Maria, para barítono.
31. Himno al Señor de Mayo, a coros unísonos.
32. Treinta letanías a la Santísima Virgen, a dos voces.
33. O Saint aris Hostia, solo de soprano.
.34. Ave Maria, solo de bajo.
3'-). Plegaria a Nuestra Señora del Buen Consejo, solo de tenor.
36. Sánete Pater Augustine, dúo de tenor y bajo.
37. O lumen Ecclesiae, coro a tres voces y estrofa para tenor.
38. Augustine, Lux Doctorum, coro a tres voces y dos estrofas para tenor,
y bajo
39. Praesul Sanctissime, coro para tenor y bajo.
40. Magister orbis máxime, solo de bajo.
41. Caeli sidus amabíle, solo de tenor.
42. Plaude lingua gloriosum, coro a tres voces.
43. Adest nobis dies, coro a tres voces.
44. In diebus ejus, a tres voces.
45. Vísperas de N. P. S. Agustín, antífonas, salmos e himnos tomados de canto-
rales del siglo XVI, armonizados según la interpretación moderna con acompaña-
miento de órgano.
46. Magne Pater Augustine, a tres voces con coros, solos y dúos con acompa-
ñamiento de piano y de grande orquesta.
47. Salve Regina, en do, a dos voces.
48. Monstra te esse Matrem, coro unisono.
49. Salve Regina, enfa, a dos voces.
50. Trisagio a la Santísima Trinidad, para voz de tenor.
.^1. Salve Regina, en si b, a dos voces.
52. Id., en mi, a dos voces.
.53. Id., en mi b, a dos voces.
54. Id., en re, a dos voces.
.55. Ave Maria, solo de tenor.
56. Id., id.
.57. Himno a Nuestra Señora del Buen Consejo, coro a tres voces y solo de te-
nor y de bajo y un dúo.
58. Otro himno, en la menor, coro unísono y estrofa para tenor.
59. Id., en re, coro unísono y estrofa para bajo.
60. Id., en mi b. coro unísono y estrofa para soprano.
Hasta aquí la lista sobredicha de impresos del P. Maturana en la fecha citada,
quedándonos alguna duda acerca de la exactitud en la reproducción de algún título.
Por este catálogo tan copioso de impresos, puede formarse idea de la laboriosidad del
autor y de sus diversas aptitudes para cultivar con fruto especialmente la historia, la
literatura y la música. Y débese advertir que de su labor periodística no se mencio-
330 MATUTE DEL SANTO CRISTO DB LA 3/' ORDEN
lian pruebas, constándonos que ha publicado numerosos artículos y trabajos litera
rios, históricos y religiosos en periódicos y revistas de la capital chilena.
61. Hi.STORiA general de los Hermitaños de San Agustín por el Pa-
dre Víctor Maturana de la misma Orden. Tomo Primero. 331-1256.
( Viñeta con escudo de la Orden) Santiago de Chile. Imprenta, Encua-
demación y Litografía *La Ilustración.» Calle Moneda, 855. 1912.
4."miy. deXII-231 págs.
^ Pon. y la V. en bl.— Licencias de la Orden y del Ordinario, fechadas a 15 de Kno-
ro y 8 de Febrero respectivamente de 1912 en Santiago de Chile. -Obras que se han
tenido a la vista al escribírsela presente Historia —Texto.- Índice (págs. 22t-231 .
Historia general... Tomo Segundo 1256-1357. ( Viñeta con el escudo
de la Orden) Santiago de Chile Imprenta, Encuademación y Litografía
«La Ilustración» Calle Moneda, 855. 1912.
4." may. de 269 págs., desde la 261 de índice.
Historia general... Tomo Tercero 1357-1537. ( Viñeta como en el ante-
rior) Santiago de Chile.., 1913.
De 306 págs., las 10 últimas de índice.
Historia general... Tomo Cuarto 15:^7-1645. í Viñeta cuino en los an-
teriores.) Santiago de Chile... 1913.
De 306 págs., las 8 últimas de índice.
Historia general... Tomo Quinto 1645-1912. (Viñeta, etc.) Santiago
de Chile... 1914.
De 320 págs., las 20 últimas de índice.
Sobre esta última obra se han formado juicios muy diversos, en general no muy
favorables para el autor, hasta el punto de publicar el P. Nicolás Conceiti en Analec-
la Augusíiniana estudios extensos sobre algunos puntos históricos, no bien contro-
vertidos, negados o contrariados por el P. Maturana. Pero, sin entrar en el fondo de
la obra y menos pretender imponer a nadie nuestro dictamen sobre la misma, cree-
mos que es muy atendible la circunstancia de haber sido compuesta en un punto el
menos a propósito para llevar a cabo las investigaciones prolijas y necesarias que
requiere, porque por mucha documentación que pudiera ver y examinar el P. Matu-
rana en el Archivo generalicio de Roma, durante las temporadas relativamente cor-
tas que dedicó a su estudio, no basta esto para acometer una empresa tan difícil y
escabrosa, en particular para estudiarlas vicisitudes de la Orden en los siglos me
dios. El autor, viendo que el P. Tirso López, cronista oficial de la Orden, no escribía
ni publicaba la Historia de la misma, se propuso componerla, explotando para su ob-
jeto los escasos medios de que podía disponer.
Matute del Sto. Cristo de la 3." Orden (Fr. Santiago).
Nació en Tarazona, Zaragoza, el 23 ganista, y también estuvo a su cuida-
de Mayo de 1857 y profesó en el colé- do durante poco tiempo la administra-
giode Monteagudo de PP. Recoletos ción de la parroquia de San Millán.
el 27 de Marzo de 1875. Después de Desde 1888, que se embarcó para Co-
terminar su carrera eclesiástica tuvo lombia, trabajó allí incansablemente
diversas ocupaciones en los colegios por la restauración de la antigua Pro-
de España. Fué profesor de latín y úl- vincia de la Candelaria, de la que fué
timamente enseñó Filosofía con título Provincial en 1895; misionó en varios
de Lector, desempeñó. el cargo de or- puntos y en Bogotá, donde principal-
MATUTE DEL SANTO CRISTO DE LA 3.' ORDEN 331
mente ejerció su ministerio; fué Con- las tiestas del homenaje universal a
fesor ordinario y extraordinario de Jesucristo Nuestro Señor,
varios conventos de religiosas, Direc- En 1901 fué elegido Definidor ge-
tor espiritual de las Conferencias de neral, regresando a España con este
San Vicente de Paúl, Catedrático de motivo, y en Madrid, donde tuvo su
Religión del Instituto Nacional de arte- ' residencia, se dedicó al confesonario
sanos, nombrado por el Ministerio de y al pulpito, hasta el 1908 que debió de
Instrucción pública, Socio-vocal heno- volver a Colombia. Fué electo enDe-
rario de la Sociedad española de Bene- finidor de su Provincia en el Capí-
ficencia y Miembro del Comité Nació- talo de 1911. Su muerte ocurrió el 8
naide Colombia designado por la De- de Mayo de 1915 en El Espinal, Co-
legación Apostólica para organizar lombia.
1. Fué fundador, director y redactor de la revista El Congregante de San
Luis, órgano de la Congregación de San Luis Gonzaga, de Bogotá, e ignoramos los
trabajos más dignos de mención que publicó en dicha revista.
2. Correspondencia epistolar del religioso. -M.S. en un libro del cual no apun-
ta el P. Sádaba otra cosa.
3. Sermones de asuntos morales y panegíricos de Santos.— M.S. en dos tomos.
4. Escribió varias composiciones en prosa y verso, inéditas en su mayor par-
te, pues sólo algunas se han impreso en diversas revistas, así como multitud de re-
laciones de fiestas y veladas literarias celebradas en los colegios de España y Améri-
ca, donde fundó una Academia literaria. Así el P. Sádaba.
5. Novena de la Beata Inés de Beniganim impresa en Bogotá en la Imprenta
de Antonio Silvestre. 1891.
—Novena... 2^ edición corregida y aumejitada. Imprenta de Antonio Silves-
tre. 1894.
El P. Sádaba apunta dos ediciones de este opúsculo, pero hechas en los años
1892 y 1897.
6. Sermón panegírico de la Beata Inés de Beniganim predicado en la fiesta que
se hizo a dicha Beata en 1892. Impreso en Bogotá, primero, en Bl Orden, periódico
de aquella capital y luego en folleto aparte.
7- Los Padres Candelarios en Colombia ó Apuntes para la historia
por Fr. Santiago Matute del Santísimo Cristo de la 3.* Orden, Agustino
Recoleto. Con las licencias necesarias. Volumen L MDCCCXCVII Ti-
pografía de Eugenio Pardo. Bogotá.
4.° de XVI-391 págs., más 1 s. n. de erratas.
Los Padres Candelarios en Colombia... V^olumen IL MDCCCXCVII
Tipografía de los talleres Salesianos Bogotá.
494 págs. y 1 s. n. de erratas.
Los Paures Candelarios en Colombia... Volumen tercero. Con las li-
cencias necesarias. Bogotá. Escuela Tipográfica .Salesiana. 1898.
422 págs. y 1 s. n. de erratas.
Los Padres Candelarios en Colombia... Volumen IV. Bogotá. Escue-
la Tipográfica Salesiana. ISQQ.
386 págs. y 1 s. n. de erratas.
Los Padres Candelarios en Colombia... Volumen quinto. Con las li-
cencias necesarias. Bogotá. Escuela Tipográfica Salesiana. 1900.
358 págs. y 1 s. n. de erratas.
3;^2 MAURICIO
Los Padres Candelarios en Colombia... Volumen Vi con un índice
genera! de toda la obra, al que acompaña una breve explicación ó in-
dicación de su contenido para facilitar el encuentro de cuanto en ella se
trata. Madrid Imprenta del .Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de
Jesús. Calle de Juan Bravo, núm. 5.- 1903.
290págs.
Van repartidas por toda la obra varias vistas totográficas de conventos, paisa-
jes, etc. y retratos del autor y de otros PP. Recoletos.
El primer tomo lleva las licencias correspondientes y una dedicatoria del autor
al Rmo. P. Fr. Iñigo Narro de la Concepción.
«Gran bien hizo a la Iglesia colombiana y a nuestra Provincia el P. Matute con
esta colección de datos historiales. Ciertamente que el plan de la obra no es científico
ni guarda procedimientos de selección; en cambio hallará el erudito en los seis tomos
que forman la obra abundantes datos para elevar a la memoria de los PP. Misione-
ros monumento de imperecedera gloria. Los que se dedican a reconstruir la obra
del pasado saben cuánto son de estimar ciertos detalles al parecer insignificantes
para los contemporáneos.» Así se expresa el P. Fabo {Idiomas y Etnografía, pági-
na 272) al tratar de la colección del P. Matute, a quien somos los primeros en elogiar
por su laboriosidad a toda prueba en la reunión de folletos, cartas, documentos, ar-
tículos de periódicos, etc. etc., relacionados con los PP. Recoletos de la Candelaria,
pero a quien negamos otro mérito que el de mero compilador. Su trabajo puede
calificarse de hacinamiento confuso y en extremo desordenado de materiales, dando
cabida entre ellos a muchos escritos que nada tienen que ver con los PP. Candela-
rios y que solo sirven para aumentar las páginas de la colección y darnos una idea
no muy favorable del talento del compilador.
8. Flores de mi Pueblo o Religiosos Agustinos Recoletos hijos de
Tarazona de Aragón por Fr. Santiago Matute. Con las licencias nece-
sarias. {Adorno) Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús
Calle de Juan Bravo, 5. 1907.
8." de 256 págs. con fotograbados de vistas y retratos intercalados en el texto.
Port. y V. en bi. -Dedicatoria a varios paisanos del autor.— Lie. de la Orden.
jMadrid, 18 de Abril de 1907. -Id. del Ordinario. Madrid, 22 de id. id.— Vista panorá-
mica de Tarazona.-Protesta.— Introducción.— Texto. -índice.
Como reza la portada, es una colección de biografías reproducidas o extracta-
das en su mayoría del Catálogo, del P. Sádaba. Copia también de esta obra el P. Ma-
tute su propia biografía, adicionándola con una extensa relación de su viaje a Co-
lombia en 1888 y su regreso a España en 1901.
9. Santa Rita es virgen, mártir y reina ¿Por qué le ponen palma y tres coro-
nas? Madrid Asilo de Huérfanos. 1907.
10. jí/a>-az;///osa ciencia de Santa Rita. Madrid, Asilo de Huérfanos. 1909.-8.°
de 32 págs.
11. Nuestra Señora de Valentuñana. Madrid. Asilo de Huérfanos. 1910.— 4." de
16 págs. con dos fotograbados.
12. Recuerdo e impresiones de un viaje. Madrid. Asilo de Huérfanos. 1910.-4.°
de 14 págs. y dos fotograbados.
Los núms. 10 y 12 parece que se habían publicado.con anterioridad en Santa Rita
y el Pueblo Cristiano.
-P. Sádaba, pág. 794.- Boletín oficial de la Provincia de San Nicolás de Tolen-
tino, número de Julio de 1915.
Mauricio •
Seudónimo del P. Luis Villalba Muñoz.
MAYA-MAYANDIA DEL PILAR 333
Maya (Fr. Francisco de).
Fué natural de Braga, en Portugal, y tuvo por padres a Antonio de Maya y María
Medeiros. Profesó en el convento de Ntra. Señora de Gracia de Lisboa el 27 de Mayo
de 1607. Fué Lector de Teología y se distinguió por sus extraordinarias dotes para
el pulpito. No se dice cuándo ni dónde falleció.
Los bibliógrafos portugueses sólo consignan al P. Maya el siguiente sermón del
cual hace grandes elogios Soarez de Brito en su Theatro Lusitano-
Sermao ñas Exequias do Ilustrissitno e Reverendissimo Senhor Don
Affon.so Furtado de Mendoza Deao que foy da Sé Metropolitana de
Lisboa, Reytor da Universidade de Coimbra, Conselheiro Ecclesiastico
do Supremo Conselho desta Coroa em Castella, Presidente da Mesa, da
ConcienQia, e Ordens, Bispo da Guarda, Bispo Conde, Argebispo, e
Senhor de Braga, Primaz de Espanha, e ultimamenne Argebispo de
Lisboa e Governador deste Reyno, pregado na Sé de Lisboa a 6 de
Julho de 163L Lisboa, por Pedro Craesbeeck, 163L
4." de II 4- 39 hs. numeradas.
—Barbosa Machado, II, 181.— Silva, págs. 434 y 329 de los tomos 11 y IX respec-
tivamente.
Mayandía del Pilar (Fr. Fernando).
Nació el 4 de Febrero de 1857 en Za- del convento de dicha capital. En 1897
ragoza y profesó en el colegio de Mon- fué encargado de la parroquia de Ca-
teagudo de PP. Descalzos el 15 de vite y allí permaneció hasta el año si-
Enero de 1874, después de estudiar la guiante, en que tuvo que retirarse a
2.^ enseñanza en el colegio de PP. Es- Manila por la insurrección del país,
colapios de Zaragoza y en el semina- Obtuvo el mismo año a 8 de Octubre
rio conciliar. Terminada la carrera el título de Lector de Teología y en
eclesiástica, se dedicó al profesorado, 1902 el de Examinador sinodal del Ar-
habiendo conseguido el título de Lee- zobispado de Manila. Regresó a Espa-
tor. Pasó a Filipinas en 1887 y fué ña en 1903, y después ha sido Definidor
destinado a Bisayas, donde adminis- en 1905 y Provincial en 1908, cesando
tro por poco tiempo, pues en el Capí- en este liltimo cargo el 6 de Febrero
tulo de 1888 fué nombrado Predicador de 1912. Al presente reside en el colé-
de Manila. Desempeñó luego los car- gio de su profesión,
gos de Sec retarlo de Provincia y Prior
Nuestro biografiado formó parte de la Junta Directiva de la Biblioteca Histó-
rica Filipina, fundada en Manila por iniciativa y bajo la protección del Excelentísi-
mo Sr. D. José Gutiérrez de la Vega, Director general de Administración civil de
Filipinas. Cuéntanse algunos tomos de crónicas e historias que, gracias a la empre-
sa, salieron de la obscuridad de los archivos regulares para ver la luz del día, pero
es de lamentar que no obstante la intervención directa del P, Mayandía en la publi-
cación de esos tomos, no se encuentre entre ellos ninguno perteneciente a la histo-
ria de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Filipinas.
1. «Tiene publicados, dice el P. Sádaba, varios trabajos en diferentes revistas
y periódicos de Manila,» sin especificarse ninguno de esos trabajos. Tenemos re-
gistrado un artículo sobre la Virgen del Pilar, publicado en un número extraordi-
nario que con título de Aragón en Filipinas salió en 1896 en Manila.
2. Plan de estudios para la enseñanza en los colegios de los PP. Recoletos.—
M.S. firmado en 26 de Enero de 1885 por el P. Mayandía y el P. Casas, según se ha
dicho en la nota del segundo, pág. 641 del vol. 1.
334 M A YAYO
3. Fundó el Boletín oficial de la Provincia de Agustinos Recoletos de San Ni-
colás de lolentino de las Islas Filipinas, publicándose el primer número el 1.° de
Diciembre de 1909. Consta de 15 pá2;s. de texto y puede denominarse número-pro-
grama, puesto que no continúa la paginación en los números sucesivos. Contiene
dos cartas circulares del P. Mayandía fechadas en el colegio de Marcilla a 24 de
Mayo y 4 de Septiembre de 1909, respectivamente. En la primera se exponen la ne-
cesidad y conveniencia de fundar una publicación oficial para el uso exclusivo de
los religiosos de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Filipinas, con el fin
de que la comunicación de los Superiores con sus subditos fuera más frecuente y al
propio tiempo más rápida, llevando las órdenes y mandatos el sello de ser oficiales,
no pudiendo alegarse pretexto alguno por falta de promulgación.
Designa como redactores a todos los religiosos de la Provincia, excitándoles a
enviar sus trabajos de cualquiera clase al P. Secretario a quien nombra Director
nato de la revista. A los Vicarios provinciales de las misiones manda que se escri-
ban cartas de los trabajos de los misioneros, relatando todo cuanto hicieren por la
conversión y evangelización de los infieles y lo que pueda redundar en honra de la
Congregación. Igualmente, a los PP. Lectores encarga que escriban sobre las cues-
tiones o asuntos que más sean de su agrado y que puedan contribuir al bien e ilus-
tración de los lectores de la revista.
En la segunda circular habla el P. Mayandía de su elección para Provincial y
de los buenos propósitos que le animaban para el gobierno y dirección de la Pro-
vincia.
El Boletín se edita en Zaragoza, Imprenta y Papelería de Pedro Carra, Coso.
75, en cuadernos en 4." may. de unas 20 págs. Sale un número cada mes y la colec-
ción de 40 números consta de 708 págs.
Fuera de las circulares mencionadas, tiene otras varias escritas durante el tiem-
po que ejerció el Provincialato y algunos trabajos publicados'en los años 1915191b.
4. Un Héroe de los Sitios de la Ciudad de Zaragoza o Apuntes bio-
gráficos sobre el Agustino Recoleto P. Fr. José de la Consolación, por
el P. Fr. Fernando Mayandía del Pilar, de la misma Orden, Lector de
Sagrada Teología y Definidor de la Provincia de San Nicolás de Tolen-
tino de las Islas Filipinas. Con las licencias necesarias. {Adornito)
Pamplona: Imprenta y Librería de Aramendía y Onsaic. Héroes de Es-
tella núm. 2. 190S.
4." may. de 103 págs., v. en bl. y 2 hs. s. n. con las erratas y el índice.
Lleva al principio la censura y la licencia correspondiente del Ordinario de
Pamplona.
-P. Sádaba, pág. 649.
May ayo (Fr. Pedro).
Natural de Cenarbe, en las monta- tiempo, según el P. Jordán. Pasó a
ñas de Zaragoza, tuvo por padres a Italia y desempeñó el cargo de Regente
Pedro Mayayo y María de Hijos. Pro- de estudios en el convento de Bucini
fesó en el convento de aquella capital De regreso en la península, vivió en el
a 2 de Septiembre de 1593, en manos convento de su filiación religiosa has-
del P. Subprior Fernando de Ardilla, ta su muerte, ocurrida por los años
Fué uno de los célebres teólogos de' su de 1629.
Estampó un Árbol de la Religión en que puso algunos religiosos ilustres de la
Provincia de Aragón, con sus correspondientes elogios. Así el P. Jordán que no da
otros detalles. Véase el mismo, .pág. 185 del tomo 111 y Latassa, II, 29.5, de quienes
reproducen la noticia otros autores.
MAYET Y PERELLO 335
Del mencionado Árbol hemos visto algunos ejemplares en nuestras casas. Es un
cuadro que mide 86 X 72 centímetros. En la parte superior se halla a modo de título
esta inscripción en una banda: Patriarchatvs Magni Patris Avgvstini cvm sva
praecipva Religionis ornatv. Debajo numerosos emblemas sostenidos por ángeles y
otras figuras y luego retratos de Santos, Beatos y Venerables de la Orden en grupos
o aislados con sendas rotúlalas o solos los nombres. Hállanse mezclados con los ante-
riores retratos de hombres ilustres también, y algunos de ellos contemporáneos del au-
tor, con sus elogios correspondientes, como son los PP. Aldovera y Monsalve, Valde-
rrama, Salón, Felipe Hernández, etc. Entre éstos se encuentra Fr. Luis de León cuyo
elogio está concebido en estos términos: «R. P. Fr. Ludovicus de León Hyspanus Cog-
nomeVito Avis Phenis omnes scientias usque ad culmen penetravit».
En la parte inferior o zócalo hállase, a los lados, un catálogo de las diversas
Ordenes religiosas que profesan la Regla agustiniana, y lleva por epígrafe: Religio-
nes sacrae approbatae et confirmatae militantes svb regvla Sancti Patris Nostri
Avgvstini. Cuenta hasta 53. En el centro está la dedicatoria del autor encabezada
así: «Rmo. Pri. Mro. Fri. lo. Baptista de Aste Genuensi totius Augustinianae Religio-
nis Pastori Vigilantissimo, Dominoque meo Colmo. (Colendissimo). Fr. Petrus Ma-
yayo Aragonensis». Finalmente, en el extremo inferior se lee: «Petrus Ant. Ghib. V.
G.- M. Corn. Tirob. Praed. ord. The. Vid.»
No lleva pie de imprenta ni fecha de impresión. Debió de editarse en Italia entre
los años 1608 al 1614 en que fué General el Rmo. Aste.
Mayet y Perelló (Fr. Nicolás.)
Natural de Barcelona, profesó en el Barcelona. Fué reelegido en el cargo
convento de San Agustín de su patria de Prior de aquel convento en 1805.
el 2 de Marzo de 1779, en manos del Según un Estado de 1815, era Provin-
P. Prior Nicolás Nadal. En Diciembre cial de la de Aragón en ese año, y en
de 1800 se ie concedió el Magisterio por otro de 1826 figura de conventual en el
el Rmo. P. Jorge Rey. Dos años des- de Barcelona. Falleció, finalmente, en
pues era Prior del convento de Barce el convento de la Casa de Dios o de
lona, Doctor en Teología, Examinador Miralles el'3 de Abril de 1833, cuando
sinodal del Obispado de Urgel y Socio contaba setenta años de edad,
de la Academia de Buenas Letras de
1. Gratulatoria (17^*7).
2. Memoria sobre lo que vio Barcelona a la retirada de los franceses (31 de
Enero de 1820).
3. Censura de la reseña histórica de los idiomas que se hablan en Cataluña.
Estos tres números se encuentran manuscritos en el Archivo de la Academia de
Buenas Letras de Barcelona, según Elias de Molíns^ II, pág. 160. Este autor no apun-
ta otras noticias biográficas del P. Mayet que la de haber sido Lector de Filosofía y
Teología en el convento de San Agustín de Barcelona y socio de número de la Aca-
demia de Buenas Letras de la misma capital. Tampoco ampliaron al anterior los
redactores de la Enciclopedia Espasa, los cuales cometieron el error de hacer un
número de los dos primeros.
4. Index rerum notnbilium dispos. a Fr. Nicolao Mayet et Perelló: coeptus
fuit die 3 Sept. an, Domini 93.
Un vol. en fol. con muy pocas notas por orden alfabético. Bajo la letra S, hay
índice de sermones varios, con observaciones y extractos.
Archivo del colegio de Calella, según el P. B. Fernández.
5. Novena del S. Christo de Igualada feta y predicada per Fr. Nicolau Mayét
Rél." Ag.no any 1796. — M.S. en 4." de 48 págs. conservado en el lugar antes citado.
6. Se conservan también otros sermones de la misma letra que el presente no-
venario y que deben asignarse a nuestro autor, aunque no llevan su nombre.
336
MAYOR
7. La Madre de la Merced exaltada por sus hijos, y los hijos exalta-
dos por su Madre. Sermón Que el dia24de Setiembre del año 1803., en
que el real y primer Convento de la Merced de Barcelona celebra anual-
mente la Descensión de Maria Santísima á dicha Ciudad; y Fundación
de su Religión, dixo en su Iglesia El R. P. M. Fr. Nicolás Mayét y Pere-
lló, D.r en Sagrada Teología, Examinad Dr Sinodal del Obispado de Ur-
gél, Socio de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, y Prior
del Convento de PP. Agustinos Calzados de la misma. Con las licencias
necesarias. Barcelona: En la Imprenta de Francisco Ifern y Oriol. Calle
de AguUers.
4." de 24 págs.-Bibl. del colegio de Valladolid, t. 2 de papeles varios.
Mayor (Fr. Francisco).
Natural de Villajoyosa, Alicante,
nació el año 1744, y después de estudiar
la gramática en su patria, hizo su
profesión religiosa en el convento de
San Agustín de Valencia, afiliándose
luego al de Villajoyosa. En sus estu-
dios se distinguió muy especialmente
en los de Fisolofía y Teología, opo-
niéndose, concluida su carrera, a las
lecturas que consiguió. Explicó dichas
facultades por espacio de doce años,
cumplidos los cuales obtuvo la jubila-
ción. Estaba dotado de una singular
memoria, y no dejó jamás de culti
varia aun en medio de sus ocupacio-
nes y de muchos años de Priorato en el
convento de Alicante y doce del de
San Agustín de Alcira, sin dejar nun-
ca los libros de la mano.
Retiróse más tarde al convento de
religiosas agustinas de la Presenta-
ción de Valencia, donde desempeñó
durante doce años el cargo de Vicario
trató con los literatos de Valencia.
Cultivó desde joven la amistad de
Mayans, quien apreciaba en él el saber
y la aplicación . F"ué un literato de
mucha honradez, irreprensible reli-
giosidad, de trato sumamente apacible
y tan universal en sus conocimientos,
que difícilmente podría distinguirse
cuál era su principal estudio, porque
igualmente se mostraba conocedor de
los arcanos de la Teología, Cánones,
Disciplina de la Iglesia, Historia sagra
da y profana. Geografía, Comercio,
Agricultura, Nobles Artes, etc., que
sobre otras materias políticas, y en
todo tan sin tropiezo, como si hubiera
tomado de coro poco antes pensamien-
tos selectísimos muy críticamente com-
binados. Fué condecorado en su Orden
con el grado de Maestro y Doctor
teólogo. Prior del convento de San
Agustín de Valencia y Vicario pro
vincial, en cuyos empleos y casa falle-
ció en 1818.
de las mismas. Aquí se dio a conocer y
1. CoMc/2<sío«es defendidas en un Capítulo provincial celebrado en Barcelona.
Con respecto a este particular escribe Fúster al tratar de los talentos del Pa-
dre Mayor: «Aficionóse muy particularmente al estudio de Sagrados Cánones y Dis-
ciplina de la Iglesia, sobre cuyas materias, a más de las teológicas, presentó un selec-
to y voluminoso cuerpo de conclusiones que defendió en Barcelona en un Capítulo
provincial, con asombro del numerosísimo auditorio, en cuyo acto tuvo la satisfacción
de decir a la letra todas las citas, autoridades y cánones que se tocaron en los argu-
mentos, no permitiendo que los arguyentes apuntasen sino una o dos palabras, prue
ba harto rara y acaso singular de su profundo estudio y tenacísima memoria.»
2. De la claridad de las obras de San Agustín.
Trabajó el P. Mayor esta disertación a ruegos del Rmo. P. Vázquez, el cual, sa-
tisfecho de la obra, ordenó al autor para generalizarla más que la tradujese al latín y
MAYORDOMO 337
así se hizo con el título De perspicuitate operum Sancti Augustini. Enviados los
dos textos a Roma a dicho P. General, no se sabe si al fin el trabajo se imprimió.
3. Disertación canónica sobre la legitimidad y valor de las causas de la secu-
larización de los regulares.— M.S.
Este escrito se debió a indicaciones del Arzobispo de Valencia, D. Veremundo
Arias Teyxeiro. Existía en tiempo de Fúster en la Biblioteca de San Agustín de Va-
lencia.
4. De Jure canónico. — M.S.
Máá de veinte años empleó el autor en componer esta obra, que dejó sin poner en
limpio en una gran porción de líos y paquetes, todos escritos de su mano. Sin duda la
hubiese apreciado el público por haberse esmerado el P. Mayor en tratar del Dere-
cho español. Sólo han quedado en limpio los Prolegómenos de ella, escritos con letra
primorosa y conservados en la Biblioteca mencionada. Su título es: Prolegomena
de origine potestatis Ecclesiae in causibus condendis. Fol. de 199 págs.
5. El proceso de Napoleón, o la sombra del Padre Igual delante
del tirano. Valencia: Imprenta de Francisco Brusóla, 1813. Se halla de
venta en la librería de José Bó, á la Poñalería, y en la plaza de la Cons-
titución.
8.° de 75 págs. y 1 s. n. de erratas.
El autor hace aparecer ante Napoleón la sombra del P. Letor Fr. Faustino
Igual, dominico, el cual le echa en cara sus ambiciones de dominar al mundo, sus ra-
piñas y sus crímenes. Con frecuentes y oportunos ejemplos de héroes de otros tiem-
pos y naciones, de tiranos, de celebridades que recuerda la historia como execrables
monstruos de barbarie y crueldad, pretende abatir y humillar el orgullo sin límites
del Emperador y le hace ver el término desastroso que le está reservado. Es un
opúsculo digno de leerse, bien escrito y simpático sobre todo para los españoles, por-
que en él resaltan las proezas realizadas por los heroicos soldados de la guerra de la
Independencia y la civilización que la hidalga España supo implantar por medio de
los misioneros en otros pueblos y naciones.
Biblioteca del colegio de Valladolid.
—V. Fúster, II, 406.
Mayordomo (Fr. Celestino).
Nadó este benemérito religioso en llegada, a la Pampanga a fin de que es-
Las Heras, provincia de Falencia, el tudiase el idioma de los naturales, y en
5 (1) de Abril de 1801, y profesó de l.°de Marzo de 1833 ya fué propuesto
hermano lego en el colegio de Vallado- para párroco de Betis, donde perma-
lid a 20 de Noviembre de 1820; vista necio hasta el 12 de Marzo de 1834, en
luego su disposición excepcional para que obtuvo el nombramiento de Procu-
el estudio cursó la carrera eclesiástica rador General, cargo que desempeñó
y con licencia de la Santa Sede, pre- por espacio de sieve años. Durante este
via la obtenida del Rmo. P. Vicario tiempo fué nombrado en varias oca-
General en 26 de Mayo de 1826, se or- siones Visitador de la Provincia y des-
deñó de sacerdote. Cuando hubo ter- de 1837 fué también Definidor,
minado sus estudios, le hicieron Lector Por muerte del P. Juan Zugasti,
expUcando algunos años en el precita- Provincial, fué elegido el P. Mayor-
do colegio, hasta el 1832 en que arribó domo para sucederle, a 21 de Mayo de
a Manila. Fué destinado, a poco de su 1842, en el gobierno con título de Rec-
(1) En el epitafio que luego se copiará se lee que su nacimiento fué el 6 de Abril. Cuál de estas dos fechas
es la verdadera, no hemos tratado de averiguarlo, porque no creemos ofrezca gran inferís.
22
338
MAYORDOMO
tor provincial (1), ocupando este pues-
to hasta el Capítulo de 1845. Dos años
después pasó de párroco a Taal, don-
de ejerció la cura de almas diez años
sin interrupción, dejando en dicho pue-
blo un recuerdo imperecedero de su
actividad en las grandiosas obras que
llevó a cabo. Regresó a España en
1857 con el nombramiento de Comisa-
rio-Procurador de la Provincia de Fi-
lipinas con residencia en Madrid, y se
distinguió, no solamente por su fideli-
dad en el cumplimiento de su cometi-
do, sino también por su vida ejemplar
y santidad de costumbres, razones que
movieron a los Superiores a reelegirle
en varios Capítulos, confiándole cuan-
do fué necesario diversas visitas regu
lares al colegio de Valladolid. Por sus
eficaces gestiones obtuvo para la. Pro-
vincia el colegio de La Vid, al cual se
retiró en 1869, y donde vivió dedicado
completamente a la santificación de sí
mismo, hasta el 20 de Abril de 1871 en
que ocurrió su dichosa muerte. El Pa-
dre Fernando Magaz le dedicó el si-
guiente epitafio, en bisaya- cebuano,
que se halla esculpido en el muro fron-
terizo a su sepulcro en la iglesia del
colegio citado:
Himaya sa Gutnoo . Atbang niini-ng
sulatan obús sa daco ng bato naha-
Pare Celestino Mayordomo daan Pono-
ang dagco sa Capari-an ni S. Agus-
tín Amahan ta sa Ca-po-pol-ang Fili-
pinas: u^ diri nsab sa Giiiu-haUi-aii
ñapólo ug duhá ca tuig. Nagtinguha
itg nag-usab niining balay sa usa ca
libo Halo ca gatús ca numan ng Urna.
Ya-ng gui-puy-an ca-luha-an ug usa
ca bulan ug tunga: ug sa pagca tu-
rnan nia ug capito an ca tuig na-pulo
ug lima ca adlao namatay. Na tauo sa
icannum sa Abril (2) niining Catuig-
aiian nga ica-polo ug siam. Mapa-
iibsan-on, putiuig ug nia-li-nu-manoii
nag ■ pang - lii-muut sa ngatanan tu-
ngiíd sa ca-tnmis saiyang gaui.-Mag-
pa-huay sa Langit.
Que quiere decir: «Gloria al Señor.
Frente a esta inscripción y debajo de
una losa grande yace sepultado el
M. R. P. Celestino Mayordomo, anti-
guo Provincial de los PP. Agustinos
de las Islas Filipinas y Superior tam-
bién de ellos en la península durante
doce años. Consiguió y restauró este
colegio en 1865, donde vivió 21 meses
y medio, y donde murió a los setenta
años de edad y quince días. Nació el 6
de Abril (de 1801) de este siglo XIX.
Humilde, sencillo y observante se hizo
apreciar de todos por la bondad de su
carácter. R. I. P.»
lubung ang tala-hud-on uyaniut nga
1. Publicó en colaboración con el P. Guillermo Agudo los dos folletos de que se
da cuenta en la nota de este escritor. —V. la pág. 36 del vol. I.
2. Cuidó de editar el librito Manga dalit na tagalog que dejamos reseñado en
el artículo bibliográfico del P. Manuel Blanco, debiéndose, probablemente, esa colec-
ción de poesías tagalas al P. Mayordomo.— V. la pág. 4Ü6 del vol. I.
á. Al comienzo de la biografía del citado P. Blanco, pág. 392 de dicho tomo, se
apunta que la mencionada biografía fué publicada por el P. Maj'ordomo. El funda-
mento en que apoyábamos entonces esa afirmación es el siguiente texto, escrito al fin
(1) Para ejercer este cargo es de creer que ya entonces se consiguiera de Roma la facultad competente,
pues sabido es que por ley general el P. Mayordomo estaba incapacitado de ser Prelado por haber pasado
del estado de lego al de sacerdote. Cuando fué elegido para Comisario en el Capítulo de 1857, hubo quienes
pidieron la anulación de este Capítulo, entre otras razones alegadas, por el nombramiento del P. Mayordomo
y es notable la fuerza que hizo este hecho a la Sagrada Congregación de Obispos y Regulares para demorar
su veredicto, hasta que se presentó el documento en que se facultaba al P. Mayordomo para ser Prelado, do-
cumento que debía de poseer dicho Padre desde que fué elegido Rector Provincial. Véanse en los vols. IX
y X del Archivo histórico Hispano- Agustiniano, en el Kegistro del Rmo. P. Cuixart, los datos que sobre este
punto allí se publican.
(2) Falta el año que fué el 1801.
MAYORGA-MAZO DE CÁRDENAS 339
de la nota biográfica de aquel botánico en la Memoria del mismo: «Su biografía está
impresa por N. M. R. P. Ex-Provincial Fr. Celestino Mayordomo. En ella se verá quién
fué este virtuoso y sabio religioso lel P. Blanco), lo mucho que escribió y trabajó en
beneficio de los naturales de estas Islas, en honor de esta Provincia y en ilustrar las
ciencias, artes y riquezas de estas Islas, y el que puso en orden y recopiló este Osario
venerable. y La biografía de referencia es sin la menor duda la publicada en el Suple-
mento al número 163 de El Amigo del País, de 1845, la misma que, retocada después
algún tanto por el P. Felipe Bravo, salió al frente de la monumental edición de la Flo-
ra de Filipinas.
4. Exposición dirigida al Ministro de Ultramar, fechada en Madrid a 31 de
Agosto de 1865, en súplica de que se concediese a la Provincia del Santísimo Nombre
de Jesús de Filipinas la facultad necesaria para adquirir el Monasterio de La Vid
como ampliación del colegio de Valladolid.— Siguen a este escrito la concesión supli-
cada por el Ministro y la del Sr. Obispo de Osma, con las fechas 6 y 16 respectiva-
mente del mes de Octubre, todo ello impreso en una hoja en folio.
Encuéntrase reproducida por el P. Martínez en sus Apuntes históricos de la
Provincia de Filipinas, volumen relativo a España, págs. 278-281. En páginas ante-
riores y posteriores a éstas pueden hallarse indicaciones de otros escritos del P. Ma-
yordomo, así como la relación de algunas de sus gestiones en bien de la Provincia
mientras desempeñó en Madrid el cargo de Comisario.
—Libro de filiaciones de la Provincia, fol. 14. — P. Cano, pág. 262.-P. Jorde,
pág. 438.— Existe una biografía del P. Mayordomo publicada por el P. Alberto de los
Bueis en La Propaganda Católica, de Falencia. No la hemos visto.
Mayorga (Fr. Tomás).
Entre los suplicatorios dirigidos a la Santa Sede por la pronta beatificación de
Sto. Toribio de Mogrobejo, menciona el P. Cipriano de Herrera el que escribió el
P. Mayorga, «S. Theologiee Magister in suo Ordine celeberrimus», y en el cual enco-
mia las virtudes y gloriosos hechos del Santo.— V. la obra del citado P. Herrera,
pág. 358.
El P. Mayorga perteneció a la Provincia del Perú de la que fué nombrado
Definidor en el Capítulo de 1626. Era natural de Lima, hijo de Alfonso y Juana, y
profesó con el nombre de Fr. Tomás de Mayorga y Torres en el conventcvaguStiniano
de su patria a 26 de Diciembre de 1593.
Maza (Fr. Pedro).
Apuntamos el nombre de este religioso por si fuera autor del libro reseñado en
el núm. 1 de la nota del P. Abollo, pág. 5 del vol. I. Su biografía puede verse en el
P. Cano, pág. 209.
Maza y Maldonado (Fr. Juan de).
Natural de Ñapóles, de la parroquia de San Marcos, fué hijo de D. Antonio de
Maza y Maldonado y de Dña. Ignacia de la Peña. Vistió el hábito de San Agustín en
el convento de Toledo el 28 de Junio de 1704 y profesó el 29 del mismo mes del año
siguiente. Este religioso, según se lee en nota marginal a la partida de profesión,
antes de entrar en la Orden fué Doctor en Leyes y Cánones por la Universidad de
Ñapóles.
Cuéntase entre los escritores de la Orden, pero los títulos de sus obras no han
podido averiguarse.
Mazo de Cárdenas (Fr. Manuel).
1. ^Devocionario doloroso para todos los Viernes del año en
que se hace recuerdo de los siete Dolores de María Santísima, y de las
tres Horas que acompañó a su Santísimo Hijo al pie de la cruz. Dispu-
340 MAZORCA-MAZUETA
solo el R. P. F. Manuel Mazo de Cárdenas y Pedrosa, del Orden de
N. P. S. Agustín, Examinador Synodal del Obispado de Nuestra Seño-
ra de la Paz. Dedícalo en esta segunda Impresión al Doct. D. Sebastian
Ferro y Barroeta, Consultor del Santo Oficio de la Inquisición. Reim-
preso en Lima: en la Oficina de la Calle de S. Jacinto: año de 1770.
8." de 19 págs. de texto.
Port. y a la V. comienza la dedicatoria, que ocupa 3 hs. más.— Prólogo al lector,
5 págs. (estos preliminares sin foliar).— Texto.— Al fin la nota de concesión de in-
dulgencias.
—Devocionario doloroso, para todos los viernes del año, en que se hace recuer-
do de los siete dolores de María Santísima, y las Tres Horas que acompañó a su San-
tísimo Hijo al pie de la Cruz. Dispúsolo el R. P. F. Manuel Mazo de Cárdenas y Pe-
drosa, del Orden de N. P. S. Agustín, Examinador Sinodal del Obispado de Nuestra
Señora de la Paz. Paz: Imprenta de la Opinión. 18ó3.
8." de 12 págs.
Da cuenta de esta edición René-Moreno en su Biblioteca Bolibiana, núm. 1154.
2. ^ Novena del Señor de la Coluna, Patrón del noble Comercio
de la Ilustre y Fidelísima Ciudad de Nuestra Señora de la Paz: Com-
puesta por el R. P. Fr. Manuel Mazo de Cárdenas y Pedrosa, del sa-
grado Orden de N. G. P. S. Agustín, y Examinador Synodal de dicho
Obispado. Dedícala al Señor Doctor Don Christobal Morales de los Ríos,
Consultor del Santo Oficio, Examinador Synodal, Dean de la Santa
Iglesia de la Paz, Gobernador, Provisor, y Vicario General de la enun-
ciada Diócesis. Impresa en Lima: con licencia del Ordinario: en la
Oficina de la Calle de San Jacinto: año de 1774.
8." de 8 hs. s. n. de prels. y 36 págs. s. n. de texto.
Port. y a la V. el comienzo de la dedicatoria.— Prólogo.— Texto.
—Medina, La Imprenta en Lima, núms. 1312 y 1384.
Mazorca (Fr. Eusebío).
Encabezado con este nombre seguido de las iniciales O. S. A. encontramos en
Robertson el siguiente artículo:
iVotictas de Filipinas. 1840.— M.S. conservado en el convento agustiniano de
Bauan, Batangas, y mencionado por Foreman, Philippine Islands, pág. 230.
V. al citado Robertson, Bibliography of the Philippine Islands, pág. 383.
En los Catálogos de nuestros misioneros de Filipinas no se halla ningún religio-
so apellidado Masorca. Más, ni con el nombre de Fr. Ensebio teníamos en 1840 mi-
sionero alguno en todas las islas. De suerte que el escrito de referencia será de algún
religioso de otra Corporación, perteneciente a algún clérigo del país quizá, o de ser
de algún Agustino, Eusebio Mazorca será el seudónimo con que lo firmó.
Mazueta (Fr. José).
Ninguna noticia hemos podido conseguir acerca de este religioso, de quien se
dice que fué adicionador del Prontuario moral, del P. Lárraga. En nota manuscri-
ta a un ejemplar de esta obra conservado en nuestro colegio de Valladolid, edición
de 1780, se lee lo siguiente: «Está añadido y reformado por el P. M. Fr. Joseph Ma-
zueta, Agustino Calzado de la Provincia de Castilla, y no por D. Francisco Santos y
Grosin, como se lee en la siguiente hoja (la portada), pues éste se fingió autor de es-
tos tratados de lo que doy fe, y para que conste lo firmo. Madrid y Diciembre diez y
siete de mil setecientos y ochenta.— M. Drucke Gro.» Qué fe merezca esta nota, no lo
podemos decir, así como tampoco cuánta sea la autoridad del firmante, el cual paré-
cenos que ocultó su nombre verdadero con esa extravagante firma.
MC ERLAINE 341
Me Erlaine (Fr. Juan A.)-
Natural de Belfast, Irlanda, nació el P. Mahoney, quien fué párroco de los
24 de Julio de 1868 y profesó la Regla católicos americanos en Manila por al-
de San Agustín el 6 de Febrero de 1890. gún tiempo, regresando en 1900 a los
Dijo su primera misa a 27 de Mayo de Estados Unidos. Volvió a las islas en
1893. En los Estados Unidos ha servido 1912 nuestro biografiado, afiliándose a
en varias parroquias, pues es hijo de la nuestra Provincia de Filipinas, y alH
Provincia de Santo Tomás de Villanue- tiene su residencia en el convento de
va de dicha República. En 1899 fué Manila, donde es párroco de los ame
enviado a Filipinas de compañero del ricanos.
1. Saint Hita Saint of the Impossible. Saint Rita's Hall 181-183 Calle Magallanes
Manila, P. I. (1914).
Este título en la cubierta. A la v. se halla la licencia del Ordinario y la del Pro-
vincial concedida en Septiembre de 1914 al P. Me Erlain para imprimir esta obrita.
Luego viene esta portada:
A short Lije oí St. Rita of Cascia. Compiled by Augustinian Fathers of Chicago
and reproduced here to make the Saint better known in the Orient.
16.° de 144 págs. la última de las cuales es un fotograbado de Saint Rita's Hall
en Manila. En la cubierta hay un anuncio suscrito por el P. Juan A. Me Erlain en el
cual se expresa que los estudiantes de provincias que acuden a Manila a estudiar al-
guna carrera encuentran albergue en la casa de Santa Rita donde, a más de las co-
modidades para la vida, se les ofrece una educación cristiana y religiosa.
«Con el fin de contrarrestar la propaganda anticatólica que vienen haciendo las
sectas, y de que la devoción a la admirable Santa Abogada de Imposibles, Santa
Rita de Casia, se extienda y acreciente entre los católicos que hablan el inglés en
estas Islas, el M. R. P. J A. Me Erlain, de la Orden de San Agustín, Párroco de
los católicos de idioma inglés en esta capital (Manila) y Director del Saint Rita's
Hall, ha reimpreso un librito en inglés escrito por los PP. Agustinos de Chicago,
que lleva por título A short Ufe oj St. Rita oj Casia. Aunque el título del libro
parece indicar que se trata únicamente de narrar los hechos maravillosos, los por-
tentosos milagros y las heroicas virtudes de que está entretegida la vida de la
admirable santa agustina, sin embarco, debemos advertir que la obra reimpresa por
el P. Me Erlain abarca bastante más que lo que en su título se indica; porque
además del compendio de la vida de la Santa, novena y triduo y otros ejercicios
piadosos dedicados a la misma, contiene algunas devociones a la Santísima Virgen
en varias de sus advocaciones, como el Santo Rosario, la Consolación y El Buen
Consejo y de algunos Santos, como el Patriarca San José, Sta. Ana, San Nicolás de
Tolentino, San Antonio de Padua, etc.; de suerte que constituye un verdadero De-
vocionario del cual pueden sacar mucha utilidad espiritual los que estén versados
en el idioma inglés.»— P. David Casares, Por el bien del país, en la Revista Social,
de Manila, núm. de Diciembre de 1914.
2. Sí. Rita's Messenger. Published monthly by the Students of St. Rita's Hall.
Vol. I. Manila, P. I. April 1917. No. 1. Al final: Printed by Luzon Press.
Revista mensual fundada por el P. Me Erlain para servir de lazo de unión entre
los alumnos del Dormitotio de Sta. Rita, establecido en Manila por el mismo Padre,
y como medio de propaganda de la instrucción católica que se recibe en dicho
centro. El texto es bilingüe, castellano e inglés, a dos columnas, y cada número
consta de 26 a 36 págs., desde el cuaderno tercero en 4.° mayor. La introducción
del número 1." en que se exponen los fines de la revista, está firmada por «Los Es-
tudiantes de la Casa de Sta. Rita»; la dirección es del P. Me Erlain, a quien se deben
la mayor parte de los artículos, especialmente en su texto inglés, y como dedicada
a Sta. Rita de Casia, su primer intento es la devoción a la Santa difundiendo entre
e! pueblo su veneración y culto por medio de lecturas amenas y religiosas.
342 MEAVE-MEDELA
Meave (Fr. Félix).
Aragonés. En 1794 figura entre los lo era también de la de Aragón. Con
predicadores cuaresmales de Madrid fecha 14 de Diciembre de 1814 tomó po-
cen esta nota: «Fr. Félix Meave, Lee- sesión del cargo de Vicario general.
tor jubilado en Sagrada Teología y para el que había sido nombrado por el
Predicador de S. M., residente en San Sr. Nuncio D. Pedro Gravina, con
Felipeel Real.» Con motivo del estable- anuencia del Rey. Falleció en San Fe-
cimiento del Vicariato general en Es- lipe el Real el 2 de Abril de 1823, y el
paña a fines del siglo XVIII fué elegido P- Merino, por ser Procurador General,
Asistente general. Por los años de 1803 entró a sucederle en 13 de Junio si-
consta que era Apoderado en Madrid guíente,
déla Provincia de Mechoacán y en 1806
Cuéntale como uno de los escritores de la Orden en el siglo XIX el P. Martínez
Pedresa, pero no hemos podido encontrar escritos suyos fuera de los que hubo de
redactar en desempeño de su cargo de Vicario general y los dos siguientes que
reseñamos.
1. Exposición elevada a Carlos IV sobre un intento de erigirse en Provincia in-
dependiente de la de Aragón los dos conventos agustinianos de Menorca. Madrid.
23 de Diciembre de 1803.
Está firmada por el P. Meave, como Apoderado general.
Publicóse en el Archivo histórico Hispano-Agustiniano, vol. VIII, págs. 442-
445. Véase sobre el mismo asunto lo que apuntamos en el artículo del P. Izquierdo y
Capdevila, pág. 699 del vol. III.
2. Exposición dirigida a Fernando VII en súplica de que se devolvieran sus
conventos y propiedades a la Provincia de Aragón. Zaragoza, 6 de Abril de 1814.
Se imprimió este papel y le publicamos también en el Archivo, vol. IX, págs. 41-
43. Firma en primer lugar el P. Meave y a continuación lOs restantes Superiores de
las Ordenes religiosas en Zaragoza.
Meca (Fr. Francisco de).
Lector del colegio de San Pablo de Méjico.
Glosa, en quintillas, de una cuarteta propuesta en un certamen de San Juan de la
Cruz.— Se halla en las págs. 681-82 de la obra El segundo quinse de Enero de la Cor-
te Mexicana. Solemnes fiestas celebradas a la canonización de San Juan de la Cruz.
México, 1730.
Modela (Fr. José Antonio).
Hemos visto el nombre de este religioso entre los que formaban la comunidad del
convento de Salamanca en 1775, y en dicho convento debió de hacer la carrera ecle-
siástica. En años posteriores figura con frecuencia en el colegio de La Coruña, don-
de fué Regente de Teología, y en el convento de Ntra. Señora de la Cerca, de Santia-
go. Probablemente fué gallego y debió de morir durante la guerra de la Independen-
cia, pues no se encuentra noticia de su fallecimiento con anterioridad a estas fechas ni
después de arrojados de España los franceses.
1. Sermón de San Agustín. 1786.
No sabemos que se imprimiera, pero puede darse por publicado en el Memorial
literario'át 1787. Da cuenta este periódico del sermón en los siguientes términos:
«En el día del Santo Patriarca S. Agustín del año próximo pasado, y en el templo de
su Real Colegio de la Coruña, pronunció un panegírico del Santo el R. P. Fr. José
Antonio Medela, que por parecemos escrito con buen método, solidez y elegancia,
daremos una breve razón de su contenido en el extracto siguiente.» Dicho extracto si
merece el nombre de tal, ocupa las págs. 654 a la 662 del vol. XII de aquella publi-
MEDINA 343
cación, es decir, que parece reproducirse en mucha parte el indicado panegírico,
por lo cual dijimos antes que ha de tenerse por publicado.
Sobre el mismo Sto. Doctor hemos visto otro sermón manuscrito del cual apun-
tamos la siguiente nota:
2. Sermón de nuestro Padre S." Agustín, pronunciado en el convento de la ciu-
dad de Santiago en el año de 1799.— 18 hojas en 4." Firma al final: Fr. José Antonio
Medela.
Encuéntrase en la colección del P. Pascual Martínez.
3. ^ Oración fúnebre que en las Exequias, que celebró el Real
Consulado de la Coruña a su Augusto Fundador El Sr. D. Carlos IIÍ.
Dijo en la Parroquia de San Nicolás de la Coruña El R. P. F. Josef
Antonio Medela, Regente de Theologia en el Real Colegio de S. Agus-
tín de la misma Ciudad. Año (adorno) 1789. En Santiago: Por D. Igna-
cio Aguayo, Impresor de la Intendencia, i Rentas, &c.
4.° de 73 págs. — Bibl. Nacional. Varios Carlos IV, p. 42.
4. El mejor esposo Jesús Sacramentado, expuesto a la considera-
ción de las almas piadosas, en un discurso que en la Parroquial Iglesia
de Santa Maria del Camino de la Ciudad de Santiago de Galicia, cele-
brándose en ella la sagrada Octava, Dixo Fr. Joseph Antonio Medela,
de la Orden de San Agustín, en el dia quatro de Julio del Jubileo Com-
postelano de 1802. Dado a la luz por un devoto. En Madrid: En la Im-
prenta de la Viuda e Hijo de Marin. Año de 1802.
4.° de 48 págs. En la última va un soneto de un devoto y apasionado al sermón y
al orador.
Bibl. Nacional, Varios Carlos IV, p. 5.
5. Junto con el P. Jacobo Blanco firmó la calificación de una obra en Santiago
de Galicia a 11 de Junio de 1798. Hay otra del mismo lugar fechada en 10 de Junio de
1801.— V. el leg. 19174 (numeración antigua) de los pertenecientes a la Suprema de
Madrid. Archivo Histórico Nacional.
Medina (Fr. Francisco de).
Traductor al mejicano de una Vida de San Nicolás de Tolentino, escrita por el
P. Ambrosio de Sena, según las informaciones que constan en el proceso de canoniza-
ción y publicada en latín por Escipión Jardinio. Imprimióse la aludida versión en Mé-
jico el 1605, pero el P. Medina, no fué agustino, como equivocadamente lo escribió
Beristain, induciendo a error a no pocos, sino franciscano, según lo demuestra la re-
seña de la obra publicada en los bibliógrafos mejicanos modernos.— Véase, entre
otros, a Andrade, núm. 16.
Medina (Fr. Juan de).
Andaluz, como lo dice expresamen- biográfico acerca del P. Medina, pu-
ta con la palabra Bethico en las por- blica las profesiones de tres religiosos
tadas de la obra que publicó. No se del mismo nombre, según se ven en el
sabe si vistió el hábito agustiniano en primer libro de aquel convento; mas
algún convento de la península y pasó como en esas partidas no se hace cons-
después a Nueva España en calidad de tar el lugar de nacimiento de los pro-
misionero o fué allá de seglar y esta- fesos, sino aquel en que estaban ave-
blecidos sus padres en Méjico, ingresó cindados los padres al tiempo de la
en el convento de esta Ciudad. Nicolás profesión, no se puede determinar, sin
León, con deseo de aportar algún dato otros datos, que alguna de ellas per te-
344 MEDINA
nezca a nuestro autor. En el supuesto, unFr. Juan de Medinaqueloeraen me-
sin embargo, de que se hiciera religio- jicano y otomí, dato que debe de co-
so en Méjico, nos parece que tiene más rresponder al mencionado P. Medina
probabilidades de corresponderle la Rincón. Nuestro autor fué Prior de los
primera de las publicadas que dice así: conventos de Tacambaro y Cuitzeo en
<■ YoFr. Juan deMedina, hijo legítimo los años que rezan los pies de impren-
de Antonio de Medina que Dios haya ta de la impresión de los dos tomos de
y de Francisca Rengel su legítima mu- su Doctrinalis fidei. García Icazbalce-
jer, vecinos de esta ciudad de Méjico, ta le hace hijo de la Provincia de Me-
hago profesión, etc. etc. Fecho en Mé. choacán, porque a la misma pertene-
jico hoy domingo a 16 de Abril de 1553 cían los conventos expresados, pero
años. Fr. Agustín de Coruña, Prior, como su nombre no se encuentra en la
Fr. Diego de Vertabillo. Fr. Juan de Historia del P. Basalenque, deduce Ni-
Medina» (1). colas León que debió de morir antes
En junta capitular celebrada en To- de la creación de dicha Provincia, des-
tolapa en el mes de Mayo de 1563 figu- membrándose de la de Méjico, o sea
ran en la lista de confesores y predi- con anterioridad a 1602. Así lo persua-
cadores dos Fr. Juan de Medina, uno de también la omisión del nombre del
de ellos quizá el mismo de que trata- P. Medina en el estado de la Provincia
mos y el segundo sería el P. Medina de Mechoacán enviado al Conde de
Rincón; después, en otra de confesores Lemos en 1603 por el P. Pedro de Vera,
en los idiomas del país, sólo se expresa
Parece que el P. Juan se apellidaba Medina Plaza, pues así le cita el P. Vera-
cruz en su aprobación de la obra que luego reseñaremos y también el P. Escobar.
Pero como el mismo autor no se denomina más que con el primero de dichos ape-
llidos, con este solo debe figurar en la bibliografía.
El P. Escobar, al tratar de los escritores de la Provincia de Mechoacán, mencio
na a nuestro autor en el siguiente párrafo que reproducimos: «Omito de industria
aquí los muchos escritores que al principio de la conquista hubo de NN. VV. PP.,
porque los más escribieron Artes de las lenguas, como fué el Padre Fr. Juan de
Medina Plaza, Prior de Cuizeo y de Tacambaro, el cual en la lengua tarasca mucho
y excelente, de lo cual algo se imprimió por los años de mil quinientos setenta y
cuatro, como hoy se hallan muchos otros, Cuaresmas en los idiomas de la tierra, y
muchos Manuales y Libros devotos; como asimismo no refiero los escritores y au-
tores que hubo durante la unión de esta Provincia con la de México...» Americana
Thebaida, pág. 110.
La lengua tarasca en que escribió el P. Medina pertenecía después de la divi-
sión de Provincias a la de Mechoacán, de ahí que cite el P. Escobar al P. Medina, a
quien parece le hace autor también de un Arte de la lengua dicha.
(1) Las otras dos son como signen:
«Vo Fr. Juan de Medina, hijo legitimo de Juan de Rúa y de Beatriz de Medina su legitima mujer, veci-
nos que fueron de Salamanca etc., etc. Fecho en Méjico hoy mii^rcoles a 25 de Mayo de 1558 años. Fr. Diego
de Vertabillo, Prior, Fr. Andrés"de Urdaneta. Fr. Juan de Medina.»
tVo Fr. Juan de Medina, hijo legitimo de Juan Rs. y de María de Medina su legitima mujer, vecinos de
esta ciudad de Méjico, etc , etc. En fe de lo cual lo firmo de mi nombre fecha en este Monasterio de México a
19 de Agosto de 157¿ años. M. Fr. Martin de Perea, Prior. Fr. Gregorio de Sta. Maria. Fr. Juan de Medina.»
Desde luego hay que rechazar esta última porque no es admisible que a los tres años de profeso le hi-
cieran ya Prior, Con respecto a la anterior creemos que siendo andaluz el P. Medina, no le favorece haber
sido sus padres vecinos de Salamanca.
Medina, en el lugar que luego se citará, rechaza las tres profesiones sin razones justificantes, y paré-
oenos que la reproducida en el texto de 1553 puede sostenerse para nuestro biografiado, pues no contraria
que no se exprese la patria, sino sólo el lugar donde estaban avecindados los padres del P. Medina al tiem-
po de su profesión. Esta era entonces la práctica corriente, como de ello es una prueba lo observado en las
piras dos profesiones, en las cuales tampoco se expresa el lugar de nacimiento de los profesandos.
MEDINA 346
En la descripción de la obra siguiente seguimos la numeración de los tomos, que
parece la más natural, a diferencia de otros bibliógrafos que, fijándose en los años
de impresión, reseñan antes el tomo segundo que el primero.
Doctrinalis Fidei | in mechoaca | nensivm indorvm lingva: aeditvs |
ab admodvm Reverendo Patre Fratre | loanne Metinensi, Bethi'co, Au-
gustiniani ordinis, & | Priore conuentus Cuisensis. | Tomvs Pritnvs. |
Adlllvstrissimvmet Reverendissimvm. | D. Dominum Fratremioannem
a Medina Rinconeum. | Michuacanensem Episcopum, eiusdem institu-
ti. I Accessere sermones qvatvor scilicet in Festo 1 sancti loannis Bap-
tistae in festiuitate Apostolorum Pelri & Pauii. In festo magni patris |
Augustini Ecclesiae Doctoris. In festo Sancti Fracisci ordinis fundato-
re. I {Un gran escudo que en el centro tiene un corazón en el mar, atra-
vesado por tres flechas y alrededor la leyenda: Sagitaveras t v Domine.
Cor mevm. Charitate tva) Mexici. | Cum licentia, In aedibus Antonii
Ricardi Typographi. | Via Apostolorü Petri et Pauli. Anno. 1577.
Fol. de 8 hs. s. n. de preliminares, 61 -f- 72 de texto y 2 s. n. de tabla y colofón.
Port. — V. en bl.— Líe. del Virrey. 15 de Diciembre de 1574. -Lie. del Obispo de
Michoacán, D. Fr. Juan de Medina Rincón, dada en Pazcuaro a 30 de Noviembre de
1574, confirmando la que sigue, expedida por el cabildo sede vacante a 15 de Marzo
del mismo año.— Id. del Provincial de la Orden, Fr. Juan Adriano, en Tiripitio a 1 de
Mayo de 1575.— Aprob. de los canónigos Diego Pérez y Juan Velasco. 13 de Marzo
de 1574.— Id. del P. Alonso de Veracruz. Tiripitio, 19 de Junio de 1574.— Dedic. latina
al Obispo de Michoacán. — Prólogo latino al lector.— Prologus in indorum lingua.—
Fs. 1 a 61, sermones y diálogos sobre los Artículos de la Fe, todo en tarasco.—
Fojas 1 a 72 (nueva foliatura y nuevas signaturas) con sermones y diálogos sobre
los sacramentos, en la misma lengua.— Tabula Sermonum et interrogationum de
articulis Sanctas Fidei.— Colofón:
Finitus est opus primi tomi Do ) ctrinalis Fidei ad laudem et glo | riam Omnipo-
tentis Deieiusq; sáctse matris virginis | Mariae. Die. 17. mensis Februarii Anno a |
Christo nato. 1578. In aedibus Anto | nii Ricardi in Ciuitate Mexica- | na iuxta sedes
Apostolorfl I Petri et Pauli. ' ^
El P. Veracruz, en su aprobación, escribe: «Vi los Diálogos y Sermones en dos
libros, en los cuales se contiene la Exposición de los Artículos de nuestra sancta fe
católica, y los Sacramentos de la Santa Iglesia, y los preceptos del Decálogo, y los
Mandamientos de la Iglesia, y los siete pecados capitales, y las catorce obras de Mi-
sericordia, con un Diálogo al cabo, de Meteorológicas impresiones cosas natu-
rales etc.»
En el prólogo, dice también el autor; «...librum hunc Doctrinalis Fidei duobus
bipartitum tomis in lucem edere decrevi...»
Como se deduce de este texto^ y de la portada y aprobación del P. Veracruz, la
obra consta de dos tomos, de los cuales sólo el primero pudo ver Icazbalceta que le
describe en el núm. 74, de donde tomamos la nota que reproducimos.
Nicolás León describe el segundo tomo, que existe en la actualidad en la Biblio-
teca Brovrniana de Providence, R. I. (U. S. A.), en el núm. 10 de sus Adiciones a la
Bibliografía .Mexicana del Siglo XVI. Reproduce además un facsímile de la porta-
da, y de dicho número copiamos la siguiente descripción:
Doctrinalis fidei in Mich | uacanesium Indorum linguam: aeditus ab
admo I dum Reuerendo Patre Fratre Joanne Metinensi, Bethi- | co; Au-
gustinianí ordinis, t- Priore conuentus Tacabarensis. | Tomus secun-
das. I ylí/ Illustrissimum & Reuerendissimiim D. Dominum Fratrem
346 MEDINA
loannem á Me \ dina Rinconem Michuacanensein Episcopum, eiusdeni
tnstituti. I Accessit & compendium Metheorologicarum impressio -
num I ab ipso Auctore recognitum. (Grab. en madera que representa
un ¡grande escudo con el g alero episcopal encima, dos correas forman-
do adornos a los lados y en el centro, un corasón en el mar, atravesado
por tres flechas, y en el circuito del óvalo esta leyenda: Sagitaveras tv
Domine cor mevm charitate tva). Mexici, | Cvm licentia, In gedibus An-
tonii de Spinosa Typographi. | Via Augustiniana Anno. 1575.
En folio, letra gótica grande, con excepción de la Dedicatoria latina que está
en romana pequeña, idéntica a la de la impresión del volumen primero. El texto a
dos columnas, con los temas latinos en letra itálica pequeña. 2 hs. de prels. conte-
niendo la licencia del Virrey D. Martín Enríquez, la del Obispo electo de Michoacan,
Medina Rincón, la del Cabildo sede-vacante y la del Provincial Fr. Juan Adriano;
las aprobaciones del Chantre D. Diego Pérez y Dr. Juan de Velasco, la del P. M.
Fr. Alonso de Veracruz y, finalmente, la mencionada dedicatoria al limo. Medina
Rincón. Estas aprobaciones son las mismas que las contenidas en el volumen ante-
rior. Suponemos que falta a este ejemplar el prólogo latino al lector y el «Prologus
in indorum lingua».
Vta. de la port. en bl.— 2 h. s. s. n. prels.
Foliatura de 1 a 142; en el fol. 123 vto. se lee:
! Explicitum est opus secundi tomi | Doctrinalis fidei. Et sequitur dialogas |
naturalium impressionum.
El Dialogus, ocupa del folio 124 al 139; del 140 al 145, frente, la
Tabula sermonum et Ynterrogationum | Secundi Tomi.
El volumen está formado por pliegos de ocho hojas, menos el último S, que lo
es de 6, signados así A. Aij. Aiij. Aiiij.— S. Sij. Siij. La K está repetida.
Colofón: Ad laudem et gloriam omnipotentis Dei eiusque sa- | crosanctae matris
virginis Mariae: finitum est | Opus: die decima octaua mensis Maij. | Anno Domi-
ni. 1575.
Sigue el escudo del impresor, y abajo:
Mexici. I In aedibus Antonii de Spinosa, typographi. | Via diui Augustini.
Contiene este tomo la exposición de los Artículos de la fe, de los Sacramentos,
del Decálogo, de los Mandamientos de la Iglesia, de los siete pecados capitales y
las catorce obras de Misericordia, más las mencionadas cuestiones meteorológicas,
que son lo más notable de él.
Llama la atención en esta obra que el volumen primero se haya impreso casi
tres años después que el segundo. ¿Será un error de imprenta la fecha del primero?
¿Será una reimpresión el publicado por Antonio Ricardo? No pudimos cotejar las
portadas de ambos, añade Nicolás León, porque al primero nuestro le falta la por-
tada juntamente con los preliminares.
Medina, núm. 73 de La Imprenta en México, cree no solamente improbables las
suposiciones de Nicolás León, sino que las combate con algunos visos de acierto,
sentando, a su vez, otras no mucho más seguras. Lo raro es que siendo comunes a
los dos tomos las materias de los Artículos de la Fe y los Sacramentos, se detengan
los bibliógrafos citados en pormenores de portadas y fechas y no cotejaran los tex-
tos a fin de cerciorarse si en el tomo de 1577 se repite el de 1575.
— P. Graciano, Anastasis, pág. 119, donde se apellida a nuestro autor Plaza Me-
dina.—Beristain, II, 234, el cual atribuye dos obras al P. Medina: Explicación del
Símbolo de la fe, en lengua tarasca, y Ser)nones para los Domingos y fiestas del
año. El mismo bibliógrafo hace notar que «León Pinelo le llama (al autor) Plaza
Medina, y por citar la Anastasis Augustiniana de Graciano cita a Graciano Anas-
tasis».—Conde de la Vinaza, núm. 66.— Ramírez, Catálogo, núni. 838.
MEDINA
347
Medina (Fr. Juan de).
Fué sevillano e hijo de hábito del
convento agustiniano de su patria,
donde estudió la carrera literaria, an-
tecedentes todos ellos consignados por
sus biógrafos, pero sin apuntarse una
fecha. Habiendo pasado a España el
P. Diego de Guevara a negocios de la
Provincia y de la ciudad de Manila,
cuando trató de volverse al Archipié-
lago nombrado Visitador reunió una
misión bastante numerosa de religio-
sos, entre los cuales se al'stó nuestro
biografiado; dicha misión zarpó del
puerto de Cádiz a 21 de Junio de 1609
y desembarcó en Manila el 6 del mis-
mo mes de 1610. Fué destinado el Pa-
dre Medina a la isla de Panay, de la
que mereció el glorioso título de após-
tol por sus trabajos y el celo ardiente
que desplegó en la evangelización de
aquellos naturales. Según aparece en
los libros de Gobierno de la Provincia,
fué ministro en Laglag el 1613, de don-
de pasó a Mambusao en 1615 y de aquí
a Dumangas en 1618; el año siguiente
se fué a Panay y en 1623 a Passi.
El autor de la Segunda Parte de las
Conquistas, tratando del apostolado
del P. Medina, resume en el siguiente
párrafo su labor evanJieüzadora en
los puntos en que ejerció su sagrado
ministerio: «Luego que llegó a esta
tierra, dice, le enviaron a la Provin-
cia de Panay, a donde muy en breve
aprendió con eminencia la lengua bi-
saya que llaman hiligueyna, aprendió
también bastantemente la lengua san-
gley o chinchea, con las cuales comen-
zó a hacer mucho fruto, principalmen-
te en el pueblo de Panay, a donde fué
mayor su asistencia; y predicaba to-
dos los días de fiesta en tres lenguas,
bisaya, sangleya y española, por ha-
ber en aquel pueblo muchos de cada
una de ellas por ser cabeza de provin-
cia. Tan grande fruto hizo este religio-
so, asi en este pueblo como en otros en
que vivió, que hasta el día de hoy se
experimentan los felices efectos de lo
mucho que trabajó, enseñando y doc-
trinando incesablemente a los indios.
Su modo de vivir fué admirable, por-
que además de ser religioso muy ama-
do, prudente y de grandes letras, fué
muy penitente y de grande abstinen-
cia, que sólo se sustentaba con raíces
y yerbas de la tierra, sin comer car-
nes smo obligado de muy grande ne-
cesidad.»
En 1626 fué nombrado Prior del con-
vento del Sto. Niño de Cebú y en 1629
Definidor. Dos años después, en 1631,
quiso venirse a España, habiendo te-
nido que vencer grandes dificultades
para conseguir la venia de los Supe-
riores. Era muy atormentado de es-
crúpulos y estaba en la persuasión de
que el remedio para su enfermedad
le encontraría abandonando las islas.
Se embarcó en Cavite para poner fin
a sus deseos, pero en el mismo puerto
se perdió la nao que había de condu-
cirle salvándose sólo por milagro de
perecer con los demás que murieron
en la catástrofe (1). Resignado con su
suerte y viendo que por entonces Dios
le quería todavía trabajando por la
salvación de los indios, regresó a Bi
sayas, donde estuvo hasta el año 1635,
en que se propuso realizar sus anti-
guos deseos. Salió, efectivamente, de
Filipinas, y en alta mar le alcanzó la
muerte, siendo su tránsito glorioso
como lo es el de los santos (2). Sus bió-
(1) El mismo P. Medina nos refiere este suceso en su Historia^ páff, 260, y con este motivo nos dice que
«con éste han sido siete peligros de muerte los que he tenido en el agua andando por las islas, de donde el
Señor, por su misericordia, milagrosamente me ha sacado y librado». Extendiéndose luego en la relación de
cada uno de esos peligros de muerte a que estuvo expuesto, relación que reproduce el P. San Agustín en la
vida del Ven. Medina.
(2) El autor del Osayio dice que murió el P. Medina en Octubre de 1637. Dice más. que alcanzó a un indio
viejo de denlo treinta años que le sirvió, lo cual ha movido, naturalmente, nuestra curiosidad, siendo lo pri-
348 MEDINA
grafos se extienden en el relato y pon- adornaron y en los ejemplos admira-
deración de las excelsas virtudes que le bles que dio a todos con su santa vida-
Sobre los escritos del P. Medina, dice el P. San Agustín que «los ratos que este
religioso tenía desocupados de ministerio y de sus ejercicios, los gastaba en com-
poner libros y tratados provechosos, así para la enseñanza de los indios, como para
el uso de los demás Ministros de la Provincia^ y es tanto lo que compuso, que causa
admiración, pues el día de hoy, haciendo tantos años que faltó, se hallan en la pro-
vincia de Bisayas tantas obras, que sólo lo que he visto escrito de su mano, podía
componer muchos tomos de a folio, pues los sermones sueltos son muchos, y los
tratados que andan así en poder de los Ministros, como de los indios son tantos, que
no fuera hiperbólica cualquiera comparación. Con las cuales obras está este varón
apostólico haciendo mucho fruto el día de hoy, porque fué elegantísimo y propio su
modo de hablar, y tanto, que era el oráculo de los naturales, en las dificultades que
en su propia lengua se ofrecían». De todo ello sólo se conserva razón circunstancia-
da de lo siguiente.
1. Historia de los sucesos de la Orden de N. Gran P. S. Agustín
de estas Islas Filipinas, desde que se descubrieron y se poblaron por
los españoles, con las noticias memorables. Compuesta por el Venera-
ble Fray Juan de Medina, sevillano, ministro que fué de los pueblos de
Ibahay, Aclán, Dumangas, Passi y Panay, Vicario provincial de aque-
lla isla, y Prior del Convento del Sto. Niño de Cebú, escrita de su pro-
pia mano, año de 1630. Sucesos que los Religiosos de la Orden de N. P.
S. Agustín han tenido en las islas Filipinas, desde que se descubrieron
y poblaron por los españoles por orden y mandado de D. Felipe II, Rey
y Señor de las Españas. Tomo único. Manila Tipo-Litografía de Chofré
y Comp. Escolta núm. .33. 1893. A la cabeza de esta portada: Bibliote-
ca histórica filipina.
4.° de VIII -f-279 págs. con dos hojas s. n. que van ingeridas entre las que ocupan
los preliminares.
Anteportada con el título general de la publicación o sea de la Biblioteca histó-
rica Jilipina, de la cual es el presente el tomo IV. — Portada y la v. en bl. — Segunda
portada comprensiva también de la Relación de los alzamientos de llocos, por el
P. Pedro Vivar, que se publica en el presente tomo.— Lie. del Ordinario de Manila.
13 de Noviembre de 1893. Está expedida a favor del P. Juan Zallo.— Lie. del P. Pro-
vincial Fr. Hermenegildo M. Carretero. 10 de Abril de 1893.-/1/ ijue leyere. Firma-
do por el P. Miguel Coco, editor y anotador de este tomo.— Texto.— y?É'/acíc)« de los
Padres Provinciales que han gobernado esta Apostólica Proviticia del Santísimo
Nombre de Jesús de Agustinos de Filipinas, desde el año en que el P. Medina ter-
mina su historia, hasta el presente.— Ináice. (Sigue a continuación completando el
tomo, la Relación de los alzamientos de la ciudad de Vigan, por el P. Pedro
Vivar.)
En el prólogo se ocupa primeramente el P. Coco de algunos reparos que se ad-
vierten en la Historia sacro-profana del P. Delgado, jesuíta, sobre los primeros mi-
sioneros que evangelizaron a Filipinas y acerca de la famosa Cartí del P. San
Agustín; luego traza las biografías de los PP. Medina y Vivar con algunas reflexio-
nes sobre sus obras respectivas, expresándose con referencia a la del primero en
mero que se nos ha ocurrido ajustar algunas cuentas a Sn de averiguar cómo pudo ser eso. El P. Castro fué
a Bisayas en 1764, y entonces conocerla al indio en cuestión; restados pues, los ISOaflos que éste tenia, resul-
tará que nació el 1634; como en 1635 salió de Filipinas el P. Medina, tendremos que el indio aquel ya era mu-
chacho o sirviente suyo cuando contaba un año de edad. Esto sin meternos en otras aritméticas para demos-
trar lo estupendo de la afirmación del autor del famoso Osario.
MEDINA 349
los siguientes términos: «De la obra del P. Medina, hasta hoy inédita, poco tengo
que decir, porque es de aquellas que se recomiendan por sí solas. Un decir castizo,
elegante, escrito con una naturalidad y sencillez que encanta y que hace notar a
primera vista la imparcialidad de un verdadero historiador, es la nota que resalta
en toda la obra: su lectura es amena e instructiva. He procurado conservar el códi-
ce en toda su pureza, respetando ciertas incorrecciones, que las más de las veces
pueden achacarse a incuria de amanuenses, más bien que a defectos en el autor...»
En todo lo que trató el P. Grijalva sobre Filipinas, apenas si hizo otra cosa el P. Me-
dina que repetir y a veces copiar lo escrito por este autor. El principal mérito de la
Historia de los sucesos está en las observaciones que sobre las costumbres del in-
dio y su modo de ser apunta a cada paso el P. Medina, siendo, indudablemente, de
mucho más valor considerada como trabajo etnográfico que histórico.
Se encuentra publicado un extracto en la colección The Philippine Islands
1493-1898, vols. XXIII y XXIV en los cuales ocupa las págs. 121-297 del primero
y 29-179 del segundo.— V. Robertson, Bibliography of the Philippine Islands, pá-
gina 139-
2. Sermones del P. Fr. Juan de Medina sacados de un manuscrito que apenas
se puede leer, por lo que van corregidos y enmendados como se ha podido.— M.S.
en fol. menor de 318 págs.
Están escritos en bisaya-panayano y conservaba el original y la copia el Padre
Mauricio Blanco, párroco que fué de Iloilo.
Con respecto a los sermones del P. Medina nos dice el P. Castro «que compuso,,
en lengua panayana, cuatro tomos de sermones morales, que tengo en mi poder,
firmados de su letra y puño, en papel de China muy antiguo y moreno, y la letrilla
muy menuda: son en cuarto menor, y cada tomo tendrá como cincuenta sermones
largos, pero llenos de espíritu divino y devoción.» ¿Serán estos tomos los ^que fueron
después a parar a manos del P. Blanco?
—Conquistas, 2." Parte, págs. 358 y sigs.— Prólogo del P. Coco a la Historia de
que se ha hablado.— P. Cano, pág. 52.— P. Jorde, pág. 83.
Medina (Fr. Pedro).
De Segovia, donde nació el 27 de que abandonar esta parroquia por la
junio de 1866, hizo su profesión reü- insurrección del país, en 1898, diri-
giosa en el colegio de Valladolid a 10 giéndose a Manila. Fué destinado nue-
de Diciembre de 1882. Pasó a Filipinas vamente a Cebii en 1901 y aquí fué
en la misión de 1889 y fué destinado el profesor de las Escuelas del Santo
año siguiente al convento del Santo Niño hasta el 1905, que se le ordenó
Niño de Cebú con el mandato de estu- pasar al pueblo de Alcoy, donde ha
diar el idioma de los naturales, trasla- permanecido catorce años. Fué nom-
dándose después con el mismo motivo brado Procurador del colegio de La
a Argao. En Noviembre de 1891 se Vid en 1918, pero renunció el cargo, y
hizo cargo de la administración del en este año de 1919 debe de estar en
pueblo de Córdoba, donde estuvo has- Oslob, de la misma isla y provincia
ta el 1895, que se fué a Mabolo, y de de Cebú,
aquí a San Nicolás en 1897, teniendo
1. Publicó varios artículos de circunstancias con la firma «Eliodoro», en el ¿i-
bertas, diario de Manila, y en el periódico Ang Camatuoran, de Cebú.
2. La Visionaria. = ¡Roma! — Dos artículos publicados en el Homenaje a Ma-
ría Inmaculada, con motivo del 30.° Aniversario de la Definición Dogmática de
su Purísima Concepción. Cebú 8 de Diciembre de 1 904.
3. A la Virgen del P/Mr.— Composición poética publ. en El País, periódico
de Cebú. 1905.
350
MEDINA PLAZA-MEDINA RINCÓN
Medina Plaza (Fr. Juan de).
V. Meiliiia (Fr. fuan de), pág. 347.
Medina Rincón (limo. D. Fr. Juan
«También murió en este trienio, 1585-
1588, el limo. Obispo de Michoacan D.
Fr. Juan de Medina Rincón, hijo legí-
timo del Lie. Antonio Ruiz de Medina,
fiscal que fué de S. Majestad en la
Real Audiencia de Méjico, y de Cata-
lina de la Vega, su legítima mujer.
Era natural de Medina del Campo,
como consta de su profesión, aunque
comúnmente los historiadores le tuvie
ron por natural de Segovia (1). Tomó
el hábito en el Real Convento de Mé-
jico, donde profesó en manos del P.
Fr. Juan Bautista de Moya, Prior, á 6
de Mayo de 1543; fué su Maestro de
novicios el P. Vertabillo.» Así el Pa-
dre Sicardo en sus Adiciones a la Cró-
nica del P. Grijalva y, en verdad, que
por salirse del comiín esta opinión,
merece seguramente copiarse, pues
nadie, que sepamos, ha dado al P. Me-
dina otra patria que la ciudad de Se-
govia.
Su biografía es la de un celoso mi-
sionero e incansable trabajador en la
viña del Señor. Estudió la carrera en
Méjico y dotado de superior talento,
salió muy aventajado en la Teología y
en las demás ciencias eclesiásticas
que le habían de servir para llenar
cumplidamente su misión. Luego se
aplicó al estudio de las lenguas meji-
cana y otomita, en las cuales admi-
nistró a los indios durante varios años
de),
recogiendo mucho fruto de su labor
evangélica. En 1.566 se hizo acreedor
por sus méritos a que sus hermanos le
eligiesen Provincial, gobernando con
suma prudencia y discreción, cualida-
des que tan necesarias eran en aque-
llas circunstancias por estar tan re-
cientes los disturbios ocasionados a la
Provincia por el Visitador P. Pedro de
Herrera. Concluido el trienio con mu-
cha paz y adelantamientos de la Or-
den en aquellas partes, se retiró el Pa-
dre Medina al convento de Acatlán
con la intención de consagrarse exclu-
sivamente a su santificación propia, y
entonces fué, según los autores, cuan-
do se dedicó a escribir algunas obras
místicas que legó a sus contemporá
neos como pruebas de su saber y de su
asiduidad en el cultivo de la ciencia de
los Santos.
Pero noticioso Felipe II de las altas
dotes que adornaban al P. Medina, qui-
so a todo trance sacarle de la obscuri-
dad proponiéndole para el Obispado
de Mechoacán. La propuesta fué apro-
bada por la Santa Sede con fecha 13
de Diciembre de 1573 (2), y nuestro
biografiado, al saber lo hecho, opuso
una resistencia tenaz a aceptar la mi-
tra, pero no pudo contrariar la volun-
tad de los que así lo habían dispuesto,
obligándole a obedecer hasta el mismo
P. General (3). Con fecha 19 de Octu-
',1) Vamos a citar unos cuantos autores solamente de ios que afirman haber sido Segovia patria del
P. Medina, porque la lista serta muy larga si hubiéramos de mencionar a todos: P. San Román, Consuelo de
penitentes, fol. 423.— P. Fernández, Historia eclesiástica de nuestros tiempos, pág. 131. — P. Grijalva. folio
123.— P. Herrera, Alphabetum, I, 406 y II, 566. Cita este autor a los PP. Grijalva y San Román y a Colmena-
res, i/is/oHo <¡f Spgot'ia, fol. 423.— González Davila, Teatro eclesiástico,!, 521. — P. Escobar, pág. 191... No
cabe duda que si atendemos al argumento de autoridad la balanza tiene que inclinarse por Segovia; pero
¿cómo constándole así al P. Sicardo, según él mismo lo confiesa, se determinó a llevar a todos la contraria?
¿Será verdad el dato del libro de profesiones, ignorado de los primeros biógrafos, procediendo de ahí las
erróneas afirmaciones de los posteriores que se copiaron unos a otros? Como no poseemos el citado libro de
profesiones, nos vemos imposibilitados de decidir la cuestión.
(2) Véase el índice analítico de los papeles de la Embajada Española en Roma, por el P. Serrano
pág. 16.
(8) He aquí la nota relativa al particular que encontramos en los extractos del Registro generalicio,
por el P. Herrera: €28 Maji, 1574. Fr. Joanni de Medina Rincón, hispanus, scripsimus ut nostra bona venia
ac benedictione apud indos episcopatum oblatum suscipiat, et suo gregi dlligenter incumbat . >
MEDINA RINCÓN 551
bre de 1574 tuvo ya que escribir a Fe- como de la severidad con que castiga-
lipe II participando su asentimiento a ba los excesos de los clérigos, se cuen-
tas órdenes de los Superiores. tan repetidos casos. Finalmente, de
Con la elevación al episcopado nada sus virtudes y santidad de costumbres
cambió en su porte y trato personales, he aquí cómo nos habla un autor: «El
que siguieron siendo los de un perfecto padre fray Juan de Medina, Obispo de
religioso. A fin de cumplir mejor con Mechoacán..., fué ejemplo de Prela-
sus nuevas obligaciones, aprendió la dos, varón verdaderamente apostólico,
lengua tarasca, para así instruir direc- pobre de espíritu y rico de celo de la
tamenle a sus diocesanos en las verda- honra de Dios y de su gloria. Hizo
des de la religión. Cambió la sede de grandísimo fruto con su predicación y
Pazcuaro a Valladolid en 1580 y asistió doctrina; sus excelentes virtudes, que
al Concilio mejicano que tuvo lugar en en lo exterior a todos edificaban, pu-
1 585, y convencido de la necesidad de blicaban la interior santidad de su
llevar a la práctica las determinacio- alma. Murió santamente, dejando de
nes en él tomadas, celebró un Sínodo sí grande olor de sus santas costum-
en su diócesis. De su entereza en de- bres» (1). Falleció en 1588.
fender los derechos de su iglesia, así
1. Vida del Ven. P. Fr. Juan Bautista de Moya.
Parece que el Sr. Medina Rincón pscribió tres distintas o, lo más probable, los
copistas e historiadores convirtieron con sus adiciones y remiendos en tres relaciones
lo que originalmente no fué más que una. El P. Basalenque, en la pág. 219, tomo I
de su Historia de la Provincia de Mechoacán, habla de los biógrafos del Ven. Moya,
y escribe lo siguiente: «El otro es el señor Obispo D. Fr. Juan de Medina Rincón,
Prelado de Michoacán, el cual le conoció desde que tomó el hábito en México, y le
trató hasta que murió y acabó su vida, siendo Provincial el dicho Padre Fr. Juan de
Medina, con quien le sucedieron muchas cosas de las que se refieren, y así seguiré
más esta relación, como más de vista, y pondré primero lo que dice en común deste
Padre (Moya) y después trataré de sus virtudes en particular, según se refieren del
señor Obispo y de otras dos relaciones suyas que andan impresas. . . » A continuación
menciona una de las relaciones que un autor, dice, atribuyó equivocadamente al
P. Montalvo, imprimiéndola a nombre de éste; reproduce el P. Basalenque esa
misma relación y vindica su paternidad para el P. Medina Rincón. Véase más ade-
lante el artículo que con este motivo dedicamos al P. Juan de Montalvo.
El P. Antonio de San Román publica también parte de una de las relaciones en
su obra Mesa franca, fol. 423 y finalmente, a manos del P. Herrera llegó otra copia
insertándola en su Historia del Convento de Salamanca con este título:
Vida del Santo Fr. Juan Bautista de Moya, compuesta por D. Fr. Juan de
Medina Rincón, Obispo de Michoacán. Al M. R. P. F. Diego de Bertavillo, Prior en
San Agustín de México, su humilde hijo F. Juan de Medina.
Ocupa las págs. 326 a la 335 de la mencionada Historia, y antes, en la pág. 324,
dice el P. Herrera tratando del Ven. Moya: «Ha parado en mi poder la vida que
escribió el Santo Obispo de Mechoacán y hame parecido sacarla a la luz, para honra
y gloria de Dios y del Santo Fr. Juan de Moya y para memoria del autor.» En lo
cual demuestra que el manuscrito que publicaba hasta entonces no había visto la
luz pública, advirtiendo que al hablar de los que habían escrito la vida de aquel
Venerable, cita al P. San Román [Mesa franca, fol. 191), al P. Coruña y al Padre
Grijalva (Crónica, fols. 127 al 133). Del P. Herrera la tomó el P. Vidal reproducién-
dola literalmente en el vol. I, págs. 237 a la 247.
En resumen: la relación del P. Medina, única probablemente, sufrió cambios y
(1) P. Fernández, obra y págrlna citadas.
352 MEDRANO
modificaciones de los que la copiaron, publicándola cada historiador según llegó a
sus manos, naciendo de ahí la idea de que pudieran haberse escrito varias siendo
en realidad en substancia una sola.
2. Varios tratados espirituales.
3. Actas de los Varones ilustres de la Orden de San Agustín.
4. Concurrió al tercer Concilio Mejicano celebrado en Enero de 1585 y se deja
presumir cuánto trabajaría en aquella famosa asamblea cuyas actas merecieron
la aprobación y conlirmación de la Silla Apostólica, llegando a ser ley en las igle-
sias de América.
De los números 2 y 3 se consigna la nota correspondiente en Pinelo-Barcia,
col. 755, pero reproduciendo a Nicolás Antonio.
5. Condones pice, doctíE et útiles.
Así el P. Graciano en su Anastasis, pág. 118, a quien reproducen varios biblió-
grafos de la Orden.
6. Pasionero o Passionarium, probablemente, si el título está en latín. Excu-
debat Petrus Ocharte, apud Antonium de Espinosa. Mexici, 1572?
El original para esta impresión le dio el Obispo de Michoacan en 1572, que era
el limo. Medina Rincón. Dicho original fué añadido por el canónigo Pedro Gaviel
con el oficio de Jueves Santo para el lavatorio de los pies y el oficio de Viernes
Santo y Sábado Santo con la bendición de la pila y cirio pascual.
Suponemos que el libro, a semejanza de los de su clase, contendría únicamente
las pasiones puestas en canto llano, las que se'suelen cantar dentro de la misa el Do-
mingo de Ramos, Martes, Miércoles, y Viernes Santo. Pedro , Ocharte llama al libro
Pasionero por no llamarle /'«ss/orarú^m, título que realmente debía llevar. —V. Me-
dina, La Imprenta en México, núm. 175 donde discute largamente acerca del libro.
Este bibliógrafo afirma que el P. Medina Rincón era Obispo de Mechoacán
en 1572, de donde deduce que el original del libro reseñado se le facilitó dicho señor
al impresor. Pero fijándonos en las fechas apuntadas en la biografía, no es fácil
aceptar la referida afirmación, no obstante el apoyo de Gams, el cual hace ya Obis-
po a nuestro Agustino en 1572. Según este último autor, el Obispo de Mechoacán
D. Antonio Rui/, de Morales fué trasladado a Puebla de los Angeles, en cuya dióce-
sis entró el 1.° de Noviembre de 1573, sin saberse cuándo abandonó la anterior. Por
su promoción a Puebla, fué presentado para Mechoacán el P. Alonso de Veracruz,
pero éste no aceptó la mitra y en su lugar fué propuesto el P. Diego de Chaves,
también agustino, el cual falleció antes de ser preconizado. Si, según el estilo de
aquellos tiempos, el P. Chaves se hizo cargo de la diócesis al ser presentado por
Felipe II, esperando desde allí la confirmación del Papa, más presumible es que
dicho Padre interviniera en la impresión de referencia que el P. Medina Rincón, y
antes que estos dos, el Obispo Ruiz de Morales, si durante los trámites de las pre-
sentaciones citadas permaneció en Mechoacán.
7. Thesoro espiritual de Pobres, en lengua de Michuacan. México Antonio de
Spinosa, 1575.- 4.»
Obra del P. Franciscano Maturino Gilberti dedicada por éste al Sr. Medina
Rincón, razón por la cual, a nuestro entender, se atribuye a nuestro Obispo en el
Suplemento a Brunet, col. 995 del tomo I, copiando la nota de Fischer. Puede verse
ampliamente descrita en García Icazbalzeta, núm. 65.
— P. Panfilo, Chronica, fols. 119 y 124. -Nicolás Antonio, 1, 741. -P. Ossinger.
p&g.b72.—P. Hernáez, Colección de bulas etc., II, 80.-Eremi sacres, II, 159.— Ver-
gara y Martín, Ensayo de una colección bibliográfico-biográfica de Segovia, pági-
na 547.- Gams, Senes Episcoporum, etc., pág. 155.
Medrano (Fr. Juan).
Natural de Pradoluengo, Burgos, e só en el convento de dicha ciudad el
hijo de Juan y [uaná Escudero, profe- 2b de Enero de 1678 en manos del Pa-
MEDRANO 353
dre Diego de Bonilla, según consta de do luego destinado a la Pampanga,
la partida de profesión del libro co- donde, en frase del P. San Agustín,
rrespondiente del convento de Bur- fué «Prior de los mayores conventos
gos. Inmediatamente debió de alistar- de aquella provincia.» En 1683 comen-
se para las misiones de Filipinas, pues zó a ejercer la cura de almas en el
llegó a estas islas en 1679, no teniendo pueblo de Lubao y después la conti-
más que un año y ocho meses de pro- nuó sucesivamente en otros ministe
feso y contando entonces veintiún rios hasta su fallecimiento, ocurrido
años de edad. Excusado es decir que en Manila el 1728. Había sido también
en Manila concluyó la carrera ecle- Visitador y Definidor de Provincia,
siástica y se ordenó de sacerdote, sien-
1. El P. Castro, en su Osario, da cuenta de los escritos del F. Medrano en esta
forma: «Tradujo en aquel difícil idioma (el pampango) el Catecismo del Cardenal
Belartnino, un tomo en octavo mayor, impreso en la imprenta de la Compañía de
Jesús, por D. Gaspar Aquino de Belén año de 1717.
2. Ítem tradujo el Sumario de las Indulgencias de la Santa Correa, impreso
en la misma Oficina año de 1718.
3. ítem Confesonario copioso en español y pampango, un tomo en octavo, im-
preso en Manila en el Colegio de Santo Tomás año de 1715. Todos estos libros, aña-
de, los vi y compré siendo yo Vicario de México y Presidente de San Fernando en
dicha Provincia.»
Estos datos viene a confirmarlos el Libro de Registro del convento de Manila,
en el cual encontramos las dos notas siguientes: «1714. Tondo y Junio 10. Se despa-
chó licencia para imprimir el Conjesonario pampango traducido por el F. Fredic.
Juan Medrano. >— «1717, mande (el Procurador general) imprimir el Belarmino en
pampango y Abisos para consuelo de enfermos y ayudar á bien morir, en iloca-
no.» FP. Pérez y Güemes, pág. 503.
No cabe duda que la segunda obra en ilocano a que se alude en esta última
nota, es el Escudo del Cristiano, del P. Sebastián, impreso por orden del Provin-
cial Ortiz, como dice el P. Castro.
4. Sermones morales.— M.S. Dos tomos, sin consignarse en qué idioma están
escritos, si en castellano o pampango.
5. Meditaciones para los días de la semana.
Este título añadido por el P. Jorde a la lista de las obras del P. Medrano, posi-
ble es que se refiera a la siguiente.
Macasangao, á caustan quing Oración ampón Meditación á picudtana ning
mambang, ampón cabanalbanalan áSancto Fr. Pedro de Alcántara Padre quing
Religión ning canunuayan S. Fr.co carin descalzos.— M.S. en 8.° de 3 págs. s. n. y 70
de texto.
Es una traducción al pampango de la obra de S. Pedro de Alcántara intitulada:
Tratado de la Oración. El P. Castro, al reseñar en su Osario las obras del P. Medra-
no, no menciona la presente ni como impresa ni manuscrita. Atribúyensela, no obs-
tante, los PP. Pérez y Güemes, afirmando que el manuscrito citado es una copia de
la primera edición, creyendo que la segunda fué la publicada por el P. Torres en 1871
con el título de Pamigunamgunam y la tercera la del P. Ubierna, lo cual no es
exacto, como se verá en la nota del P. Tomás Ortiz. Posible es que el F. Medrano
diera a la estampa su traducción entre los años 1715 a 1719, como dicen los bibliógra-
fos expresados, mas la edición no se repitió, que se sepa, a lo menos en las dos men-
cionadas de los PP. Torres y Ubierna.
— PP. Pérez y Güemes, pág. 535.— P. Cano, pág. 95.— P. Jorde, pág. 150.— Com-
quistas, 2.* Parte, pág. 836.— Martínez Añíbarro, pág. 357, donde se copia sencilla-
mente lo escrito por el P. Cano.
354
MEIRELLES-MEIIA
Meirelles (Fr. Benito).
V. Mejpellew (Fr. Benito).
Mejia (Fr. Agustín).
En la lista de los misioneros presen-
tada por el P. Solier al Rey para su
aprobación en 1605, se llama al religio-
so mencionado Fr. Agustín Casarte
Mejía (1), añadiéndose que entonces
contaba veinticinco años de edad, que
era sacerdote y predicador y confesor
del convento de Salamanca. Al margen
de esta nota se dice: «Habrá dos meses
que es sacerdote y no ha acabado sus
estudios», datos estos últimos que no es
posible compaginar con los títulos de
confesor y predicador del convento de
Salamanca. Quizá se quiera decir que
procedía de aquel convento, y al alis-
tarse en la misión iba a Filipinas con
los mencionados títulos, con que ordi-
nariamente eran recibidos en Manila
los misioneros sacerdotes al serafilia-
dos a la Provincia.
Llegó a Filipinas en 1606 y adminis-
tró en la Pampanga los pueblos de Mé-
xico, Bacolor y Guagua. Fué también
Prior de Manila en 1615 y Visitador y
Vicario provincial. Fué candidato para
Provincial en el Capítulo celebrado en
el mes de Abril de 1617, en atención a
los muchos méritos que había adquiri-
do siendo Prior de Manila, y aunque
no se pudo lograr que triunfase su can-
didatura, salió en la misma asamblea
elegido Visitador. No muchos días des-
pués, con fecha 20 de Mayo, el Defini-
torio le nombró Definidor para el Capí-
tulo general y Procurador de la Provin-
cia en España. Este nombramiento no
debió de tener efecto, sin embargo,
porque el año siguiente de 161S fué de-
signado para los mismos cargos el
P. Alonso del Rimcón y con éste se em-
barcó para España el P. Mejía, el cual,
«después llegando al Perú, fué allí
prohijado y estimado como merecía su
celo y religión» (2). El año 1630 que se
señala para su fallecimiento no debe
de ser exacto.
Acerca de este P. Mejía dice el P. San Agustín, al dar cuenta de su llegada a
Filipinas, que fué «doctísimo en la lengua de llocos, en que compuso algunas obras. >
Por su parte el P. Jorde, después de dar cuenta de los pueblos pampangos que admi-
nistró nuestro religioso, escribe, copiando la noticia del Osario: «Es autor de la Vida
de San Barlam y Josaphat, 1 tomo en fol. en verso ilocano elegante y correcto, y se
conservó M.S. por mucho tiempo en el convento de Bantay,» sin caer en la cuenta de
que no constando como no consta que el P. Mejía estuviera en llocos, mal podía es-
cribir en el idioma de esta provincia, y mucho menos «en verso elegante y correcto.»
Por lo cual creemos sin género de duda que el citado religioso no pudo ser autor ni
de la obra mencionada ni de ninguna otra en lengua ilocana. El P. San Agustín de-
bió de confundirle con el P. Antonio Santos Mejía, de quien se trata a continuación,
advirtiendo que el P. Castro no solamente dejó pasar sm correctivo la equivocación,
sino que la hizo más visible al atribuir al P. Agustín Mejía una obra ilocana escrita
con las condiciones imposibles que expresa. Más avisados los PP. Blanco y Cano no
se hicieron eco de semejante dislate.
(1) Existió un P. Fr. Aguitfn Mejia, hijo de Pedro Mejia e Isabel de Campo, vecinos de Alcázar, profesó
en el convento de Toledo el 17 de Enero de 1548, añadiéndose al margen de esta nota que pasó a Filipinas.
Asi el P. Méndez en fus extractos, pero es evidente, y para ello no es necesario fijarse más que en el aflo de
profesión, que esta nota no puede referirse al biografiado en el texto. Será de otro religioso del mismo nom-
bre quizá, pero de diferente apellido que misionara en Filipinas acaso en el siglo XVI, o ^ue con intención
de aportar a dichas islas se embarcara para Nueva Espafla, quedándose luego en esta República.
(2) P. Medida, Historia de los sucesos, pág. 214. Este autor dice de P. Alomo de Baraona que fué el Pro-
vincial «que más religiosos envió a España. Entre ellos fueron el P. Visitador Fr. Agustín Mejia...: el P. De-
finidor Fr. Felipe Tallada, el P. Fr. Andrés de Ocampo, Prior de Maoabebe; el P. Fr. Baltasar Andrés y el
P. Fr. Francisco de Cuéllar »
metía 355
— CoHnPastells, pág. 469 del tomo II, Labor evangélica.— Conquistas, !.• Parte,
pág. 520.— P. Cano, pág. 49. -P. Jorde, pág. 79 — Archivo histórico flíspano-Agusti-
niano, II, 210.
Mejia (Fr. Antonio Santos).
Dos veces le menciona el P. San enseñanza de sus naturales». No cabe
Agustín en la relación de los misione- duda que se trata de un solo religioso,
ros llegados a Filipinas en 1613; la a quien los biógrafos de la Provincia
primera le llama simplemente Fr. An- denominan Fr. Antonio Santos Me-
tonio de los Santos, sin añadir dato jía (1).
ninguno, y la segunda Fr. Antonio Ningún antecedente se apunta acer-
Mejía, «gran Ministro de la Provincia ca de su procedencia. En Filipinas ad-
de llocos, cuya lengua supo con tanta ministró en llocos sucesivamente nu-
perfección, (jue en ella dejó escritas merosos pueblos desde el 1617 hasta el
muchas y muy elegantes obras para 1659, que murió en Laoag.
1. Sermones de S. Vicente Ferrer, traducidos al ilocano.
Da noticia de esta traducción el P. López al tratar, en el capítulo 21 de su Arte
de la lengua iloca, de los verbos defectivos, por estas palabras: «Con estos ejem-
plos, y con los que (siendo Dios servido) saldrán presto impresos en los sermones
que ha traducido el Padre Fray Antonio Mejía (Prior de Bauang y muy beneméri-
to de la Provincia y de gran erudición en la lengua) de San Vicente Ferrer (doctri-
na sólida y sustancial) me parece no habrá ningún Ministro que no cale totalmente
el uso de dichos verbos (coná, ibagá).» A este párrafo puso la siguiente adición el
P. Carro: «No han salido todavía, después de tantos años; y lo peor es que ni hay
esperanza de que salgan.» En nota a este pasaje, afirma el P. Marcilla que «se im-
primieron el 1845 en la Imprenta de D. Cosme de la Peña. Madrid». En lo cual pa-
deció una equivocación el anotador, confundiéndolos, al parecer, con las pláticas del
P. Márquez que van al fin de la Pasión, del P. Mejía, editada en esa fecha.
2. Pasión Nuestro Señor Jesucristo, en ilocano.
Parece que la primera edición de esta obra se hizo entre los años 1629 a 1659,
según lo afirman los PP. Pérez y Güemes apoyados en el prólogo de la de 1845
Aquí necesitábamos al autor del Osario que nos señalara la fecha de impresión si-
quiera fuese discutible, pero después de reprender la sobriedad de noticias del
P. San Agustín por lo tocante a la biografía de nuestro autor, se contenta con rese-
ñar la obra de autos en estos precisos términos: «Yo tengo la Pasión de nro S. Jesu
Christo, traducida en lloco por este docto Padre, un tomo en 4.°», sin añadir si im-
presa o manuscrita; suple esta falta en el índice de escritores, donde hace constar
que vio en el convento de Bantay dos tomos manuscritos del P. Mejía, que son la
Pasión de que tratamos y los Sermones de San Vicente Ferrer, las dos únicas
obras que le atribuye, de suerte que ninguna incógnita nos resuelve el P. Castro.
Tampoco encontramos luz en la Memoria del P. Blanco, donde se menciona dos
veces al P. Mejía, denominándole maestro del idioma ilocano y escritor, pero sin
especificarse ninguna de sus obras, como con anterioridad al P. Blanco lo había he,
cho el P. San Agustín.
A título de información, porque no puede copiarse en otro concepto, reproduci-
mos la siguiente nota del P. Zamora quien nos dice en su obra Las Corporaciones
religiosas en Filipinas, pág. 292, lo siguiente: «En 1621 el P. Antonio Santos Mejía
publicó en ilocano varios libros y la Pasión de N. S. Jesucristo para instrucción y
devoción de los fieles.» Como el autor de esta nota no debió de tener a su disposi-
(1) Véase la nómina de los religiosos que llegaron a Manila en 1613 en el Archivo histórico Hispano-
AgusliniaHO, vol. II pág. 376 y en el P. Medina, Historia de los sucesos, p*g. 195, donde sólo figura un mi-
sionero con el nombre de Fr, Antonio de los Santos.
356 MEJIA
ción otras fuentes de sus noticias bibliográficas que las Conquistas y el Osario, no
creemos ha de nverecer la atención el año 1621 consignado para la publicación de
los libros aludidos, pues lo que sobre el particular se encuentra en esas dos obras
queda ya expresado. Hay todavía otra razón poderosa para dudar, por lo menos,
de la certeza de esa fecha, y es que el P. Zamora en el lugar citado inseí ta una lis-
ta de escritores e impresiones plagada de errores de mucho bulto o de descuidos,
como quieran calificarse; pudiera ser, sin embargo, una excepción la nota referen-
te al P. Mejia y por esto nos hemos determinado a copiarla, porque quién sabe si
encierra algo de verdad, aunque no se citen autoridades que la confirmen.
Medina, en La Imprenta en Manila, núm. 387, nos ofrece el siguiente articulo
que íntegro reproducimos:
'Pasión de N. S. Jesucristo en lengua ilocana por Fr. Antonio Santos Mejia.
«Sólo conocemos la existencia de esta obra sin poder precisar detalles de su
impresión, por la segunda edición hecha en Madrid por Fr. Gregorio Martínez
en 1845.»
La incluye en la sección: Siglo X VIH. Sin fecha determinada, pero lo mismo
podía haberla hecho figurar entre las obras de la misma clase del siglo XVII o del
XIX, toda vez que ninguna fecha ni buena ni mala indica que justifique la inserción
de la nota en la lista en cuestión. No cita fuente alguna de donde toma la noticia,
contra su costumbre ordinariamente observada, y no sabemos por qué título ha de
llamar segunda edición a la de 1845, no leyéndose semejante dato en la portada. En
las ampliaciones, interpolaciones, etc., etc. publicadas por Retana, para completar
la bibliografía de Medina, con el título de La Imprenta en Filipinas, ninguna ob-
servación se hace al número citado, no obstante añadirse a éste varias papeletas
nuevas, en algunas de las cuales figuran las notas del Osario, y parece extraño que
Retana no reprodujera siquiera lo que de la Pasión se dice en esta obra, aunque el
P. Castro no indique fechas. Pero, en el núm. 736 de su Aparato, la emprende contra
Medina, dando por supuesto que este autor confirma sus asertos en lo escrito por
el P. Moral, suposición, a nuestro juicio, completamente gratuita, pues Medina cita
repetidas veces al P. Moral y no había por que omitir su nombre en esta ocasión si
en realidad hubiera copiado la noticia del Catálogo de Escritores. Cierto que el
P. Moral no dice terminantemente que sea nueva edición la de 1845, aunque si hu-
biera empeño en deducirlo de la redacción del artículo dedicado al P. Mejia {Revis-
ta Agustiniana, XI, 240), podría demostrarse; pero ni porque lo calle el P. Moral,
ni porque no se mencione la Pasión entre las obras impresas en ilocano en la lista
de las mismas publicada en la dedicatoria de los Confesonarios, del P. Rey, se ha
de afirmar que la obra del P. Mejia permaneció inédita hasta que el P. Martínez la
dio a las prensas en Madrid. Parece natural, es verdad, que se citase en la expre-
sada lista; mas esto supone un conocimiento completo de todas las impresiones ilo-
canas antiguas en el autor de la dedicatoria, y que no le tenía se ha evidenciado
después con ejemplares a la vista de otras no mencionadas, proporcionándonos este
hecho un argumento decisivo para demostrar que nada absolutamente puede dedu-
cirse de la omisión de referencia.
En el artículo dedicado al P. Nieto reproducen los PP. Pérez y GUemes (pág. 509)
una partida de cuentas pasada a dicho Padre en estos términos: «Por la impresión
del Libro ilocano cuj'a cuenta por menor se remite en papel separado, 1593 pesos
6 r.s» (2 de Septiembre de 1823.) Como no se expresa el título de ese libro ilocano,
discurren aquellos bibliógrafos si acaso se trataría de la Pasión de nuestro autor,
suposición que no cuenta en su apoyo con argumento alguno valedero y que, por
otra parte, tiene en su contra, a nuestro entender, el hecho de haber impreso el año
siguiente de 1824 el mismo P. Nieto una similar y propia suya, la Vida y Pasión de
Jesucristo, de la cual trataremos en su artículo.
Véase ahora la nota de la edición madrileña a que se ha aludido anterior-
mente.
MEJIA 357
Pasión de Nuestro Señor Jesu Christo, escrita en lengua iiocana por
el M. R.P. F. Antonio Santos Megia; al fin van las Estaciones, y algunas
Pláticas y oraciones para cuando confiesan y comulgan los naturales de
estas Provincias, por el P. F. Bernardino Márquez. Corregido y enmen-
dado por el M. R. P. F. Gregorio Martínez, Comisario y Procurador
General de la Provincia de Agustinos Calzados de Filipinas. Madrid:
1845. Imprenta de D. José Cosme de la Peña.
8.° de 2 hs. s. n. -|- XX + 544 págs. -f- 7 s. n.
Antep. y port. con las vueltas respectivas en hl.—Pamagbaga quen pacaUa ca-
daguiti Hoco (consejo y aviso a los ilocanos).— Prólogo. -Texto.— índice.
Las pláticas del P. Márquez comienzan en la pág. 427 y las estaciones en la 464
llevando estas últimas en el texto varias estampas del Via-Crucis.
Dicennos los PP. Pérez y Güemes que el prólogo con que va encabezada la Pa-
sión es del P. Mejía, y no del P. Martínez, como alguno lo ha escrito.
3. Vida de las Santos Barlatn y Josafat, en verso ilocano elegantísimo, un
tomo en folio manuscrito visto por el autor del Osario en el convento de Bantay.
En el artículo anterior del P. Agustín Mejía hemos expuesto las razones que
hay para no atribuir a este Padre la presente obra, debiendo adscribirse al P. An-
tonio Santos Mejía, pues hasta el estar compuesta en verso abona las probabilidades
a favor del autor de la Pasión.
—Conquistas, 1.* Parte, pág. 534. -P. Cano, pág. 55.— P. Jorde, pág. «9.
Mejía (Fr. Dionisio).
«Religioso ecuatoriano de la Orden de San Agustín, natural de Riobamba. Fué
sabio teólogo y elocuente orador sagrado. La tradición ha conservado su memoria
como la de un genio sobresaliente, pero no existe monumento alguno de su literatu-
ra. El autor de las Memorias para la impugnación del nuevo Luciano de Quito,
calilica al P. Mejía de doctísimo. «El sólo basta, dice, a ilustrar, no solo esta Provin-
cia agustiniana, sino a toda su brillantísima Religión. El P. Mejía fundó la Recoleta
de San Juan Batista, donde murió en opinión de santidad.» Así Cortés en su Diccio-
nario biográfico americano, sin apuntar fechas que nos indicaran la época en que
vivió el P. Mejía.
Por los elogios que se tributan a los talentos del Padre sobredicho, hemos juz-
gado conveniente dedicarle la presente nota, que puede servir de indicación y estí-
mulo para biografiarle más cumplidamente y encontrar quizá algunas muestras de
su ingenio.
Mejía (Fr. Pedro).
Hijo de Pedro Gallego Patón y de ñas en 1617 y misionó en llocos y Ta-
Catalina Mejía, vecinos de Villanueva galos. Desempeñó también los cargos
de los Infantes, Ciudad Real, profesó de Prior de Guadalupe, Definidor y
en el convento de Toledo a 2 de No- Visitador. Su muerte ocurrió en el
viembre de 1610, siendo Prior el Pa- pueblo de Guiguinto el año de 1659.
dre Francisco de Vera. Pasó a Filipi-
El P. Castro, en su Osario, cita al P. Mejía como escritor sin especificar sus
obras.
— P. Cano, pág. 58.— Archivo histórico Hispano- Agustiniano, pág. 290 del volu-
men II, donde se pueden ver expresados con minuciosidad los cargos que desempeñó
en Filipinas el P. Mejía.— P. Jorde, pág. 94, único de los biógr ifos que copió la nota
mencionada del Osario, de la cual no hicieron mérito el P. Cano ni el P. Blanco.—
Conquistas, 2.* Parte, pág. 820, donde se dice que el P. Mejía fué hijo del convento
de Valladolid, noticia copiada por los demás biógrafos, y no es exacto: vistió elhá-
358 MELCON-MELGAREJO
bito y profesó en el de Toledo.— Hervás y Buendla, Diccionario histórico geográ-
fico de la provincia de Ciudad Real, pág. 531. Este autor no entendió la nota publi-
cada por el P. Moral en la Revista Agustiniana, XI, 240, y afilió al P. Mejia al con-
vento de Almagro, que era de Agustinos descalzos.
Melcón (Fr. Agustín).
Natural de Vegaricrza, León, donde nació el 27 de Febrero de 1881, y profesó
en el colegio de Valladolid a 3 de Noviembre de 1898. En Julio de 1904 fué destinado
al colegio de Uclés, dedicándose al profesorado hasta el 1911, en que se embarcó
con dirección a Shanghai y aquí se encuentra en la actualidad.
1. Los Comuneros.— Trabaio publicado en el Boletín de Monumentos de Cd-
í/tó (1910- 1913?).
2. Estudio oftálmico de los insectos.— Mtmor'ia. presentada al Quinto Congre-
so de las Asociaciones para el progreso de las Ciencias naturales celebrado en Va-
lladolid en 1915.
Este estudio debía haberse publicado ya, como los demás trabajos presentados
al citado Congreso.
3. PÁGINAS de la Ultima revolución china por el P. Agustín Melcón
Agustino Misionero de Hunan Septentrional (China) Con las licencias
necesarias. Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús Ca-
lle de Juan Bravo, núm. 5. 1914. A la cabesa: Biblioteca de ^España y
América.»
4." de 338 págs. y 1 s. n. de índice. Lleva intercalados en el texto numerosos
fotograbados, en color, de personajes chinos.
Es tirada aparte de la revista España y América, donde se publicó en los
vols. XL y sigs.
Melero del Carmen (Fr. Eduardo).
Natural de Alf aro, Logroño, nació el Maestro de novicios de Monteagudo,
13 de Octubre de 1852 y profesó en el regresó a España. Luego fué Vicerrec-
colegio de Monteagudo de PP. Descaí- tor de Marcilla y Secretario general
zos en 6 del mismo mes de 1869. Pasó desde 1894 hasta 1905, renunciando en
a Filipinas en 1873 y fué destinado a este año el empleo y pasando de con-
Tagalos, donde administró varios pue- ventual a Marcilla. Falleció el 12 de
blos hasta el 1888, en que, nombrado Diciembre de 1907.
Constituciones o estatutos por que habla de regirse la nueva Provincia de Nues-
tra Señora del Pilar de PP. Recoletos fundada en 1907.
-P. Sádaba, pág. 585.
Melgarejo (Fr. Francisco).
Sermón que en la Festividad de N. P. San Augustin, predico en su Convento de
la Ciudad de San Christoval de la Havana. Año de 1722. El Doct. D. Diego Rubí de
Zelis, Cura Rector actual de la Parroquial, mayor de dicha Ciudad: etc. etc. Sácalo
a luz a expensas de un devoto. El R. P. Predicador Fr. Francisco Melgarejo, del
Orden de N. P. San Augustin: Calificador del Santo Oficio: Prior y Vicario Provincial
de dicho Convento. Quien lo dedica Al 111. n>o y R.™o .Sr. M. D. Fr. Gerónimo de Val-
dez, dignissimo Obispo de las Islas de Cuba, Xamayca, y la Florida. Con Licencia:
En México, por Francisco de Rivera Calderón, en la Calle de San Augustin.
Año 1723.-4.° de 9 hs. de prels. y 18 págs. de texto.
La dedicatoria es del P. Melgarejo. También lleva la aprobación del P. Antonio
de Ayala, agustino, fechada en México, a 5 de Abril de 1723.
— Trelles, pág. 249 del tomo II,
MELIA
359
Meliá (Fr. José Tomás).
Nació en Valencia de muy honrada
familia el 1.° de Abril de 1735 y profesó
el instituto agustiniano en el convento
mayor de dicha capital, contando ya
dos hermanos del mismo hábito- An-
tes de ser religioso se graduó de Maes-
tro en Artes en la Universidad de su
patria y después, ya en el claustro, ob-
tuvo el Magisterio en Teología en el
mismo centro. Cumplió honrosamente
dentro de la religión con todos los car-
gos de la carrera literaria. Según el
P. Hurtado, «leyó Artes y Teología; se
opuso a las cátedras de la Universidad;
fué Regente de Estudios en el Real
convento de Valencia; le condecoró el
Rmo. P. General con el grado de Maes-
tro y Doctor en Teología; fué Prior
del convento de Alicante, Secretario
de Provincia, siendo Provincial uno de
los discípulos de dicho P. Maestro, y
por último, Prior del convento de Va-
lencia, oficio que hubo de renunciar a
mitad de su trienio, admitiéndole el
Prelado Superior la dimisión hecha
por tercera vez y publicada con tanto
gozo del P. Meliá como sentí miento .y
lágrimas de la comunidad que miraba
persona de su Prelado.»
El P. Hurtado, biógrafo del P. Meliá,
se extiende mucho en la relación y en-
comios de sus virtudes, presentándole
a la vista de los lectores como un reli-
gioso perfecto y ejemplarísimo en el
cumplimiento de sus deberes. Se hace
mérito de un modo especial de lo ator-
mentado que fué por los escrúpulos,
siendo él precisamente el más dispues-
to a curar de raíz esa enfermedad de
cuantos le consultaban; poseía para
ello una ciencia particular adquirida
en la lectura continua de los libros de
mística más acreditados por su soli-
dez y sana doctrina; y sin embargo,
por permisión del Señor, el sabio con-
sejero y maestro de los demás en la
materia, no podía curarse a sí mismo
ni encontrar remedio para su dolen-
cia. Murió santamente en su convento
de Valencia a 26 de Julio de 1805, des-
pués de recibir de mano del mismo
P. Hurtado los últimos Sacramentos
con edificante devoción y suma ternu-
ra, persuadidos todos sus hermanos de
que su muerte había sido preciosa a
los ojos del Señor.
a su frente a un varón de Dios en la
1. Novena al Patriarca San José para conseguir una buena muer-
te. Valencia, en la oficina de Esteban Cervera, 1801.— 8."
2. Trienio Josefino. Meditaciones sobre la vida y virtudes del Pa-
triarca S. José, para el ejercicio de los días 19 de los meses de cada un
año, en la Real Capilla de nuestra Señora de los Desamparados de
Valencia, por E. M. F. J. M. Valencia, en la Imprenta de Monfort,
1803.-8."
Al final de esta obrita se reimprimió la anterior.
—Trienio Josefino... Valencia, en la oficina de Monfort, 1808.
Un error material de imprenta que había sido ya corregido por el autor y que
no está en la primera edición, fué notado por un decreto de la Inquisición en el cual
se expresa que era errata de imprenta.
Las portadas de estas dos obritas van ajustadas a los datos apuntados por Fús-
ter, pero han de contarse varias ediciones de la segunda, según lo expresa el Padre
Hurtado al dar cuenta de la misma en el siguiente párrafo: «El mismo P. Meliá puso
la última mano en la obra titulada: Trienio Josefina^ publicado varias veces en Va-
lencia, y extendida por toda España y fuera de ella en los ejercicios de los diez y
nueve en cada mes. Esta obra fué encargada a otro sacerdote de nuestra Orden, y
la trabajó muy difusamente. El Maestro Meliá la compendió, escribió el prólogo de
360 MELIA
ella y dos o tres meditaciones, harto conocidas por la especial unción que las acom-
paña muy superior a las demás.»
Serla curioso, en verdad, un catálogo de todas las impresiones de este devocio-
nario así en español como en otros idiomas, estudiándose a la vez la relación que
pueda existir entre el libro mencionado y tantos otros como hoy están en boga. Es
muy sensible que tengamos que concretarnos a los datos apuntados.
3. Collectio I parabolarum | in operibiis veri aureis \ Sancti Thomae a Villa-
nova I Ordinis M. Patris Augustini \ et Archiepiscopi Valejitini occurrentinvi.
Compilatore I Fratre Josepho Thoma Meliá | Magistro Augustiniano | et Doctore
Theologiae Valentino.
M.S. de 250 hs. útiles; paginación 1 a 445. Papel 302x205; escritura 250x151.
Port.— Nota.— Divinissimus Ecclesiastes Thomas Villanovanus de parabolis.—
Series titulorum per locos communes et ordinem alphabeticum coordinatorum.—
Hoja en bl.— Memoria del M. Fr. José Tomás Meliá, autor de esta colección.— Texto.
Collectio I parabolarum in operibus \ Sancti Thotnae a Viltanova \ Archiepis-
copi Valentini \ in quinqué tomos distributis | occurrentium. | Colligebat R. P. Ma-
gibter Frater Josephus Thomas Meliá | Ordinis Sancti Patris Nostri Augustini, Ar-
tium Magister Sacrae Theologiae in Academia Valentina Doctor, praecipuis | in
nostra Provincia officiis etc. | in Regio Valentino Coenobio 1800.
M.S. de 173 hs. útiles; paginación 1 a 308. Papel 294x205; escritura 248x159.
Port.— Nota.— H. en bl.— Pág. en bl.— Retrato grabado en cobre de Santo Tomás
de Villanueva.— Texto, por orden alfabético.— 2 hs. en bl.— Index titulorum.
Entendemos que este segundo manuscrito ha de ser uno de los cinco tomos en
que se dividió el primero. Nada nos dice con respecto a este particular Gutiérrez
del Caño de quien están copiados estos dos números, que son el 1426 y 1427 de su Ca-
tálogo de los manuscritos existentes en la Biblioteca Universitaria de Valencia.
«Esta obra, dice Fúster, es buena prueba del estudio y laboriosidad de su autor
y de cuanto había manejado los escritos del Santo Arzobispo de Valencia. La escri-
bió varias veces antes el P. Meliá, dejándola en limpio poco antes de morir; fué
recogida por el P. Francisco Hurtado quien la conservaba en su Biblioteca.» Des-
pués fué a parar a la de la Universidad valenciana, como se ha expresado, adicio-
nada con una memoria de la vida del autor por el P. Hurtado.
4. Tres sermones castellanos de Santo Tomás de Fí7/aM2<ei'fl.— Publicáronse
en el tomo I, págs. 26-89, de la Colección de sermones españoles sobre todo género
de materias. Madrid. Imprenta de Sancha, 1797.
De la publicación de estos sermones hicimos mérito en el Archivo de nuestra
Provincia de Filipinas, pág. 235 del tomo X, indicando que debía de ser algo defec-
tuosa la copia que poseía el P. Meliá, como resulta del cotejo con otra del P. Juan de
Soto; de ello trataremos con alguna más extensión en el artículo de Sto. Tomás de
Villanueva.
El P. Hurtado nos habla sobre esta publicación del P. Meliá en los siguientes
términos: «Toda España es deudora de reconocimiento al P. Meliá, dicen los edito-
res de la Colección citada, tanto por el precioso regalo de los tres Sermones del Pa-
dre Santo Tomás de Villanufeva, con que ha enriquecido esta Colección, cuanto por
las diligencias que ha practicado para acumular pruebas que desvanezcan toda duda
de que el Santo escribió sermones en castellano. Lo cierto es, prosigue el F. Hurta-
do, que el Mtro. Meliá desde su pobre retiro y desde una mesa sin tapete dio al pú-
blico un documento que destruyó la opinión antigua, como dicen aquellos editores,
y vio el público tres Sermones españoles de Sto. Tomás de Villanueva, cuando pen-
saba no había uno del Santo en nuestro idioma. Van impresas las cartas del dicho
Mtro. Meliá en el prólogo de esta obra, publicada en Madrid en la imprenta de
Sancha año 1797; y ello será siempre un testimonio de lo mucho que apreciaba el
Mtro. Meliá las obras del Santo Arzobispo, que casi sabía de memoria.»
En su Sermón del Smo. Cristo del Salvador de Valencia, impreso el 1822, con
MELIA 361
motivo de una cita de Sto. Tomás de Villanueva, consigna el P. Hurtado lo de la
impresión de Madrid, y luego añade: «Débese esta publicación al P. Mtro. Fr. José
Meliá, de este convento (de Valencia), quien se procuró una copia de los originales
escritos en nuestra lengua de propia mano del Santo, que poseían con veneración y
aprecio el erudito Maestro Florez (1) y el limo. Sr. Pérez Bayer...» Noticia esta úl-
tima que interesa mucho para cuando se trate de averiguar el paradero de esos ori-
ginales, llamados así por el P. Hurtado.
5. Compendio de todas las doctrinas místicas entresacadas de lo que se halla
esparcido en la Vida de la Venerable Madre Sor Beatriz Ana Ruis, Mantelata pro-
fesa de la Orden de N. G. P. S. Agustín, por el P. Tomás Pérez.— U.S.
Este fué uno de los trabajos que, en concepto del P. Meliá, no merecía otro ca-
lificativo que el de mecánico, pues se reducía a copiar a la letra lo escrito por el
P. Pérez sobre doctrinas místicas, como lo dice el título.
6. Ceremonial breve para uso de la Provincia, según lo dispuesto en un Capí-
tulo de la misma.— M.S.
— Fúster, II, 270.-BiograJía Eclesiástica, XIII, Tib.-Revista Agustiníana, pá-
ginas 241 y 443 del vol. XI.
Meliá (Fr. Miguel).
He aquí la breve nota biográfica que rro y Prior de éste; Vicario provincial
le dedica el P. Corraliza en su estudio y general y Visitador. Murió el 30 de
Los Padres Agustinos de Palma: «Fr. Marzo de 1745.» Debe de estar equivo-
Miguel Meliá Barceló, hijo de Miguel cado este año por lo que después dire-
y de Juana Ana, vecinos de la parro- mos, así como el 1735 escrito por Bo-
quia de Sta. Eulalia, nació el 12 de Di- ver. Fué confesor y director espiritual
ciembre de 1685 y profesó en el con- de la V. M. Sor Catalina de Sto. To-
vento del Socorro el 5 de Diciembre más de Villanueva y en 1736 desempe-
de 1702. Fué muy celoso del bien de la naba el cargo de Prior del convento
religión y regular observancia; Presi- del Socorro, donde el mismo año falle-
dente de los conventos de Itria y Soco- ció, según todas las probabilidades.
El 18 de Enero de 1735 falleció la religiosa citada y el día siguiente el P. Meliá,
a título de confesor y director suyo y más enterado, por consiguiente, de su porten-
tosa vida, circuló por la ciuJad una breve noticia de la muerte de aquella venera-
ble religiosa. Esta ligera necrología sirvió para excitar los deseos de todos por sa-
ber algo más de las virtudes y hechos memorables de la sierva de Dios, y el Ayun-
tamiento «sirvióse mandar al P. Meliá hiciese un breve resumen de la vida y muerte
de la V. M., y habida la noticia de sus tan admirables virtudes,» se acordó cele-
brar un solemne aniversario de su muerte en 18 de Enero de 1736. Por algunas cau-
sas se difirió para el mes siguiente, disponiéndose un triduo para los días 20, 21, y
23 que había de celebrarse respectivamente en las iglesias del convento del Soco-
rro, la catedral y en la del convento de la Purísima Concepción, donde había falleci-
do la M. Catalina de Santo Tomás de Villanueva. El primer día estaba encargado
de la oración fúnebre el P. Meliá, pero acometido de un grave accidente en la noche
del 18, hubo necesidad de administrarle, en seguida que lo advirtió la comunidad, los
últimos sacramentos y como es consiguiente, no predicó el sermón anunciado susti-
tuyéndole el P. Jaime Plomer que estaba señalado para el tercer día.— Véase el fo-
lleto impreso en 1737 con el título Lucidísima funeral pompa o sea relación de las
exequias celebradas en el aniversario de la muerte de la V. M. Sor Catalina de
Sto. Tomás de Villanueva.
De la noticia necrológica escrita por el P. Meliá no se tiene otra información
(1) Según el catálogo de los manuscritos del P. Flórez, sólo poseía éste un Sermfn original de mano
del mismo Santo, que stintimla Sermón S." del Amor de Dioi. En 4." -Véase el vol. II, p4g. 598.
362 MELITON-MELO
que la apuntada en el párrafo anterior, pero de la segunda biografía de la Venera-
ble nos proporciona Bover la siguiente papeleta.
Relación de la portentosa vida y milagrosa muerte de la V. Sor Catalina de
Slo. Tomás de Villanueva religiosa agustina en el monasterio de la Purísima
Concepción, Olim del Puig de Pollenza de la ciudad de Palma, escrita por su di-
rector espiritual Fi. Miguel Meliá del Orden deN. G. P. San Agustín.— M.S. en folio
de 85 págs.
De este manuscrito sacó el P. Mestre las principales noticias para la vida que
publicó de la misma religiosa. Véase más adelante el artículo del citado Padre.
—Bover, I, 487.— Archivo histórico Hispano-Agustiniano, VIII, 252.
Melitón (Fr.).
Seudónimo del P. Cil. Véase su artículo en la pág. 2 del vol. II.
Meló (Fr. Carlos).
Nació en Soure, de la provincia de de claro talento; sobresalió en especial
Extremadura, en Portugal, siendo sus en la Teología que explicó luego en
padres Pedro de Brito de Attaide y los centros docentes de la Orden, y He-
María de Silva y Meló, de esclarecida gó a ser Presentado en la misma fa-
nobleza. Profesó en el convento de cuitad pasados los años reglamenta-
N. Señora de Gracia, de Lisboa, a 7 de rios de enseñanza. Fué Prior del con-
Marzo de 1685, comenzando luego el vento de N. Señora de la Peña de
estudio de la carrera eclesiástica, en Francia y allí murió el 5 de Diciembre
el cual dio pruebas de estar adornado de 1732.
Aguia na Penha, renovada ñas memorias de seis principios, acha-
das na livraria da mesma Senhora da Penha de Franca. Lisboa, por
Valentin do Costa Deslandes, 1707.
8.° de XXXII -H 304 págs. con una estampa de la Virgen.
Trata de la fundación del convento de la Peña de Francia, con algunas particu-
laridades relativas especialmente a la imagen de la Virgen que en él se venera.
Goza de alguna estimación por lo bien redactada que está.
—Silva, II, 34.— Barbosa Machado, I, 560. — Brito Aranha, pág. 362 del tomo
XVII.-Figaniere, Bibliographia histórica portuguesa (Lisboa, 1850), núm. 1353.
Meló (Fr. Gaspar de).
Segtin el P. Herrera, fué hijo de Ga- o Alcalá y debió de dedicarse a la en-
briel de Meló y Ana López, vecinos de señanza en los colegios de la Provincia,
Trujillo, de la provincia de Cáceres (I), pues el General de la Orden, en aten-
y profesó en Salamanca a 16 de Abril ción a sus virtudes y grandes trabajos
de 1545. Fué en adelante hombre muy en el estudio, le hizo Presentado en 27
docto. Maestro en santa Teología y ca- de Septiembre de 1573 cuando era Rec-
tedrático de Prima de Escritura en la tor del colegio de Agreda (2). Después,
Universidad de Valladolid. Probable- en 1578, era Prior del convento de San
mente hizo sus estudios en Salamanca Agustín de Valladolid y en el mismo
(1) El P. Figueiredo le hace portug^ués, «natural de Monte-mor o velho filho desta Provincia>, not a que
reproducen algunos bibliógrafos portugueses, sin alegar los fundamentos de tal aserto, el cual flaquea de
cierto en lo de ser hiio el P. Meló de la provincia de Portugal, y suponemos que del mismo modo se ha de
juzgar con respecto a su patria. Débese tener en cuenta que Barbosa Machado omitió el nombre del P. .Meló
en su Biblioteca, argumento bastante poderoso para rechazar la autoridad del P. Figueiredo.
(2) He aquf la nota relativa a este punto que encontramos en los extractos del Registro generalicio
por el P. Herrera, pag. 755; «27 Septembris 1573. Facit (P. Generalis) Prasentatum Fr. Gasparem a Meló
Priorem Agrippinensem ob ejus virtutes, et labores in sludiis diu perpessos.»
MELÓ
363
año, a voluntad de la reparadora del co-
legio de San Gabriel, Dña. Juana de Ro-
bles, fué nombrado Rector perpetuo de
dicho colegio (1), dejando a su cuidado
la redacción de los estatutos y constitu-
ciones que en el mismo habían de obser-
varse. En el Capítulo de 1582 aparece
firmando una escritura con título de
Pro Visitador, en la cual se hace cons-
tar que Dña. Magdalena deBazán había
legado toda su hacienda al colegio re-
ferido con la condición de que, muerto
el P. Meló, los colegiales habían de ele-
gir al Rector que le sucediese así como
un Discreto que, junto con el Rector,
asistirían a los Capítulos provinciales,
so pena que de no cumplirse estas con-
diciones la hacienda mencionada pasa-
se al monasterio del Prado, de la Orden
de San Jerónimo (2).
Con fecha 17 de Febrero de 1583 el
P. Meló, Rector perpetuo del colegio
de San Gabriel y Bachiller en Teolo-
gía, se presentó al Claustro pleno de la
Universidad de Valladolid pidiendo el
grado de Licenciado en la misma fa-
cultad; le fueron redimidos dos cursos
de Teología en conformidad con lo or-
denado en los estatutos para los reli-
giosos y se produjeron los testimonios
correspondientes de haber repetido y
hecho las demás funciones literarias
de costumbre en tales casos. En su vir-
tud le fué otorgada su petición, seña-
lándole puntos para el examen en 1.° de
Marzo y cumplidos los requisitos de
ordenanza, recibió el grado el día 3. El
4 de Mayo se presentó nuevamente al
Claustro solicitando ascender al Doc-
torado, grado del que fué investido con
fecha 22 del propio mes.
Poco después de las fechas última-
mente citadas, ganó la cátedra de Es-
critura en la Universidad valisoleta-
na (3). Se echa de menos en el archivo
universitario el expediente de estas
oposiciones, pero existe el de la provi-
sión de la cátedra de Vísperas de Teo-
logía en el Dr. Sobrino en el mes de
Junio, quedando vacante la de Escritu-
ra que regentaba, la cual debió de ga-
nar el P. Meló a los pocos días, pues
con fecha 30 del mismo mes ya figura
en el Claustro entre los catedráticos.
Por real cédula de 4 de Marzo de 1591
nuestro biografiado recibió una comi-
sión muy importante por la cual Feli-
pe II le nombraba delegado suyo para
negociar con la nobleza, clero y pueblo
en lugares determinados un empréstito
necesario para cubrir gastos de gue-
rras y otras atenciones del Estado.
La provisión regia fué presentada al
Claustro pleno de 22 del mismo mes e
inmediatamente obedecida, contándose
desde aquel día como presente en su
cátedra al P. Meló durante el tiempo
que le ocupase dicha comisión, sobre la
(1) El personal que formaba la comunidad del colegio de San Gabriel en 1578, escogido por el Defini-
torio, era el siguiente: P. Fr. Gaspar Meló, Rector perpetuo, o por vida, como se lee en la escritura de res-
tauración. P. Fr. Pedro de Salazar, Vicerrector. P. Fr. Juan de Osorno, Procurador. Colegiales: Fr. Fran-
cisco Padilla, Lector, Fr. Juan López, Fr. Cristóbal de Sarifiana, Fr. Juan Serrano, Fr. Bernardo Rengifo,
Fr. Luis de Santander, Fr. Martín de Valderrama, Fr. Pedro Lozano, Fr. Pedro de Soria, Fr. Pedro Gonzá-
lez, Fr. Diego Pcnce de León, Fr. Andrés Ortiz, Fr. Rodrigo de Zúñiga, Fr. Juan de Salazar, Fr. Francisco
Cornejo y Fr. Miguel de Alva.
El Definitorio le formaban los siguientes: M. R. P. Fr. Pedro Suárez, Provincial. P. Fr. Bartolomé Ca-
rrero, Definidor. P. Fr. Diego de Züftiga id. P. Fr. Antonio Mufloz, id. P. Fr. Esteban Sánchez, fd.
El Colegio de San Gabriel se había fundado en 1544, pero en realidad parece no haberse foimalizado
y reglamentado los fines de la fundación hasta que, a instancias de Dña. Juana Robles, se escribieron sus
constituciones.
(2) Véase este documento publicado en el Archivo histórico Ifíspano-Agustimano, pá?s. 364 y 365
del vol. VIL
(3) La cátedra de Biblia tenia solamente 20,000 mrs. de sueldo al año y la de Vísperas de Teología
25,000, cobrándose directamente del arca de la Universidad sin aumentos de ninguna clase, no como los de.
más salarios de las cátedras de propiedad que, por estar situados en ciertas rentas, producían grandes inte-
reses a los catedráticos. Por esto, a fines de 1589 y principios de 1590, se trató en la Universidad de una peti-
ción del P. Meló y del Dr. Sobrino, en la que solicitaban de dicho centro y del Rey aumento de sus salarios.
364 MELÓ
cual se apuntarán luego más datos. En por tres años. Pasados éstos, se renovó
20 de Diciembre figura de nuevo en un la petición por cuatro años, en 20 de
Claustro, y de ello puede deducirse que Agosto de 1596, siendo concedida la
por aquellas fechas estaba ya de re- prórroga solicitada por otros tres años
greso en Valladolid. A ruegos de núes- más con fecha 27 de Noviembre. El
tro catedrático fué incorporado a la P. Meló falleció el 5 de Diciembre de
Universidad en 17 de P"ebrero de 1593 1599, como se lee en la vacatura de su
el colegio de San Gabriel. cátedra de Biblia publicada el día fi; se
En 12 de Mayo del mismo año de 1593 opusieron el Dr. Francisco de la Torre
expuso al Claustro que, encontrándose y el Mtro. Fr. Juan Negrón, merceda-
lleno de achaques, muy enfermo y casi rio, llevándola el primero y tomando
ciego, no podía desempeñar debida- posesión de la misma el 11 de Enero de
mente la cátedra, pidiendo le diesen 1600. Era a su muerte Definidor de Pro-
sustituto por el poco tiempo que le fal- vincia, cargo para el que había sido
taba para jubilar. Informaron favora- elegido en el Capítulo de 1598 junta-
blemente la petición los médicos nom- mente con los PP. Enrique Enríquez,
brados al efecto, otorgando el Rey en Baltasar Ajof rín y Juan Márquez,
su consecuencia, el sustituto pedido
1. CoMMENTARiA io sa- | crosanctvm Mathaei | Evangelivm. | Ex
vetervm et ivniorvm scri- | ptis magna ex p«rte collecta: vtilissima qui-
dem tam Theo- [ logis, quam concionatoribus, & ad literam ex- | pli-
candam, &ad Haereticos conuin- | cendos, & ad mores com- | ponen-
dos. I Avtore Magistro F. Gas- | paro á Meló Augustiniano Rectore
CoUegii D. Ga- | brielis: atq; diuinorum iibrorü primo apud 1 Vallisole-
tanos interprete. | {Escudo de armas con esta leyenda en cuadro:
ViRTUTJ, ET SAPiENTiAE, ET NOBfLiTATi, OMNiA.) Pintlae. | Ex OfficínaDída-
ci Fernandez á Corduba Typogra- | phi Regii. [ Anno M. D. LXXXIIII.
I Cvm privilegio.
Fol. de 20 hs. s. n. de principios, 747 págs. de texto, 1 h. en bl. y 14 s. n. de índi-
ces. Existen algunas erratas en la paginación.
Fort.— V. en bl.— Cens. P. Fr. Gabrielis de Montoya. Datis in Conventu S. P. N.
Augustini Agripinensi, quarto Kalendas Majas. Anno Domini 1581.— Lie. P. Provin-
cialis. Datis apud Pinciam pridie Kalendas Novembris, Anno Domini 1581. Fr. Ste-
phanus Sánchez, Provls.— Lie. del Rey. Dada en Madrid a 24 de Mayo de 1583.—
Cens. P. Jacobi de Avellaneda, S. J.— Dedic: Excmo. D. Francisco Hurtado Mendo-
za...—Prólogo.— Epigrama latino al autor.— Aliud.-Prenctandos sobre el Evangelio
de S. Mateo.— Autores qui in his commentariis citantur... Encabeza la lista un gra-
bado, en madera, de S. Agustín rodeado de religiosos. --Texto, a dos columnas y
apostillado. — Colofón: « Vallesoleti. Excudebat Didacus Fernandez d Corduba.
Anno M. D. LXXXIIIJ. — Ináex locorum S. Scripturae. — Index sententiarum —
Erratas.
Es muy digno de tenerse en cuenta el siguiente párrafo, donde, después de vindi-
carse el autor de lo que acerca del libro pueda juzgarse, prosigue de esta manera:
«Qui quae ab alus scriptoribus et antiquis et recentibus sumpsimus et ex variis locis
in unum coniulimus in sinistram partem acceperit, perperam injusteque faciet. Nihil
enim in libris est laudabilius, nihil quod plausu sit majore. Venire in mentem egregia
illa vox debet latini poetae refellentis eos, qui furta objiciehant, versusque mutuare
alíenos non decere existimabant. Magnorum (inquit) virorum est clavam extorquere
de manu Herculis. Equidem fateor quicquid in his est commentariis, a viris doctissimis
et novis et veteribus esse desumptum, quorum ego locos minime cognitos et pervios
MELÓ 365
observavi: habendaque mihi gratia est sparsa colligenti, disipata congreganti, et
quae disjuncta semotaque erant ex longinquo accersenti, et ad Evangelia quae quoti-
die et leguntur et exponuntur accomodanti. Qui hae aut jam ante fecerunt, aut futu-
ro post tempore facient, iis quam gratissimos nos praebere et praestare debemus.
Calumniatoribus respondisse me et satisfecisse arbitror, qui si obtrectare pergunt,
non mecum agi rem, sed cum hominibus cum doctissimis, tuna püssimis, quorum libri
vel latino vel Hispano scripti sermone leguntur, putare debent. . .»
Según esto, la labor del P. Meló se redujo a compilar en un cuerpo de doctrina
las interpretaciones y exposiciones del Evangelio esparcidas y diseminadas en dife-
rentes autores antiguos y modernos. Y esto lo hizo a fin de facilitar a los predicado-
res materia abundante y selecta para instruir al pueblo. Tal es el intento que tuvo
por guía para confeccionar este tomo, contra el cual si alguno pensase hablar, debía
tenerse presente que se dirigían los tiros no contra el P. Meló, sino contra los autores
por él seguidos y explotados.
La licencia del Rey está concebida en estos términos:
«Por quanto por parte de vos Fray Gaspar de Meló maestro en sancta Theolo-
gia, y Rector del CoUegio de sant Gabriel de la orden de sancto Augustin de la villa
de Valladolid, nos fue hecha relación, que por seruir a Dios nuestro señor, y por bien
de la república christiana, os auiades ocupado mucho tiempo en escreuir unos libros,
sobre los quatro Euangelistas, y Exposición del texto Euangelico. El uno de los qua-
les estaua acabado, que es la exposición sobre el Euangelio de Sant Matheo, del qual
hizistes presentación suplicándonos os mandassemos dar licencia para le imprimir o
como la nuestra merced fuesse: etc. etc.» Dada en Madrid a veynte y quatro dias del
mes de Mayo de mil y cruinientos y ochenta y tres años.
De este texto dedúcese ciertamente que el P. Meló tenía entre manos las exposi-
ciones sobre los cuatro Evangelios, de las cuales sólo imprimió la presente y la que
luego se citará del Evangelio de San Lucas. Son las dos únicas de esta clase que se
encuentran mencionadas como impresas en cuantos autores de nota hemos consulta-
do. De las exposiciones sobre los otros dos Evangelistas, en ninguna parte hemos po-
dido encontrar que las dejara acabadas y manuscritas. Por lo cual creemos haberse
equivocado el P. Figueiredo, cuando escribe en su Flos Sancíorum, pág. 152: iFoi (el
P. Meló) Lente de Prima na Universidade de Valladolid no anno de 1584, e alli Rei-
tor do nosso Collegio: de quem faz meníjSo Critana entre os varóes illustres, pág. 225.
Escreveo 4 tomos de folio sobre os 4 Evangelhos, e outro sobre o Apocalypse.»
El P. Graciano, en su Anastasis, sólo atribuye al P. Meló, citando a Possevino,
la presente exposición sobre San Mateo, y el P. González de Critana le menciona
únicamente como escritor. La nota de Possevino es como sigue: «Meló, qui Magister
.¡We/o nominatur, Ordin. D. Augustini, scripsisse fertur in Divum Matthaeum.» -V.
Apparatus sacey, II, 103.— La verdad es que llama la atención se despache el biblió-
grafo con una línea, tratándose de un autor que publica varios tomos en folio.
2. CoMMENTARiA | in Apocalypsin Divi | loannis Evangeliste | Av-
tore Magistro F. Gaspa- | ro á Meló Augustiniano Rectore Collegii D.
Gabrielis: atq; diuinorum | líbrorü primo apud Vallisoletanos interpre-
te. I (Escudo de armas) Pintiae. | Excudebat apud haeredes á Bernar-
dini Sancto Dominico Typographi Re- j gii. Anno. M. D. LXXXIX. |
Cvm privilegio. | Esta tassado en marauedis cada pliego.
Fol. de 4 hs. s. n. de principios, 955 págs. de texto, 22 hs. s. n. de índices y 15 hs.
s. n. de las cuales 2 se encuentran entre los preliminares por error de encuademación,
y 1 de erratas.
Port.— V. en bl.— Cens. del P. Alonso de Quirós, agustino, por comisión del Pro-
vincial. Valladolid, 8 de Mayo de 1588. -Lie. del Provincial. Datis apud Pintiam die
8 mensis Maii 1588. Fr. Antonius Monte. Plis.— Lie. del General de la Orden. Pintiae,
366 MELÓ
7 Nov. 1588.— Lie. y privilegio del Rey. Dada en San Lorenzo, a 16 de Sep. de 1588.—
Dedic: Praestantissimo D. Francisco Hurtado a Mendoza.— Ad lectnrem. - Ad au-
thorem (epigrama latino).— Texto, a dos columnas y aj^ostillado.— Al final del texto:
Vallesoleti. ! Excudebat apud haeredes á Bernardino Sanctodominico Typographo
Regio. Anno M. D. LXXXIX. -Authores qui in his commentariis citantur (comienza
la lista a continuación del colofón y continúa en la pág. sig. s. n.).— Index authoritatum
S.Scripturae. -Index sententiarum. Termina: Laus Ueo.— Elenchus in evangeliaquac
tam dominicis diebus, quam in íestivitatibus sanctorum per anni circulum decantari
solent etc., que comprende las 15 hs. últimamente mencionadas.
En la dedicatoria a D. Francisco Hurtado de Mendoza, Marqués de Almazán, et-
cétera, dice el autor que es la tercera obra que sale bajo la protección de tal Mecenas:
«Qua propter Deo óptimo máximo ingentes, innumerasque gratias ager¿ non cesso,
quod mihi talem ac tantum Macenatem concesserit: qui non uno aut altero gladio sed
tribus meas lucubrationes defensare possit.»
Para estas fechas no se sabe, a lo menos no se ha podido averiguar, que el Padre
Meló hubiera publicado otros libros que la exposición sobre San Mateo y la presente
sobre el Apocalipsis, las dos dedicadas a Hurtado de Mendoza; pero, puesto que él
mismo lo dice, llevaba ya dedicadas tres obras a este Mecenas; ¿cuál sería la tercera
de la que no hay la menor noticia? ¿Resultará una verdad la afirmación del P. Fi-
gueiredo, rectificando las noticias de los bibliógrafos?
La licencia y privilegio del Rey son como sigue:
«Por quanto por parte de vos el maestro fray Gaspar de Meló de la orden de sant
Augustin nos fue fecha relación que vos auiades compuesto un libro en un cuerpo in-
titulado exposición sobre el Apocalipsis: en lo qual auiades puesto mucho trabajo y
estudio. Nos pedistes y suplicastes le mandassemos ver, y visto si pareciese ser útil
y provechoso os mandassemos dar licencia para le poder imprimir en estos nuestros
reynos con priuilegio por diez años, o como la nuestra merced fuesse, etc. etc. Dada
en sant Lorenzo a diez y seys dias del mes de Septiembre de 1588 años.» Se concede
como se pide, licencia y privilegio por diez años,
Alva y Astorga, col. 492, dedica su artículo correspondiente al P. Meló, por de-
fender el misterio de la Inmaculada Concepción. En el primer párrafo del artículo
se citan dos textos sin alegar otra obra de donde se toman más que la exposición so-
bre el Apocalipsis, mencionándose dos ediciones de Valladolid en los años 1584 y
1589, una para cada texto. Mas como las fechas de las licencias y aprobaciones, se-
gún se ven en los preliminares de la obra todas son posteriores a 1584, deducimos que
hay error en las alegaciones, siendo acaso una de ellas la exposición sobre San Maleo.
Habla el autor en el prólogo de las dificultades que ofrece la inteligencia de este
libro, no obstante lo cual no debe de desesperarse de poderse llegar a vencerlas, acu-
diendo, naturalmente, a los expositores más sabios y autorizados, cu3^a8 interpreta-
ciones se propone coleccionar en bien y provecho del público. «Tum denique, nos
dice, hanc provinciam non recusavi, ut tibi candide lector, tam antiquorum patrum
quam juniorum explicationes varias, et acommodatas, ad tui utilitatem in médium
proferrem.» Huelga repetir lo que en términos tan claros nos manifiesta el P. Meló
con respecto al modo como llevó a cabo la elaboración de este tomo, aprovechándose
de las exposiciones de otros para trabajar la suya. Esta confesión, que tanto le honra,
pues apenas si se atribuye otro mérito que el de colector de doctrinas ajenas, debe te-
nerse muy presente para juzgarle y absolverle de defectos que se le puedan achacar.
El P. Uriarte, en su Catálogo razonado etc., pág. 89 del vol. 111, escribe una nota
muy curiosa acerca de estos comentarios del P. Meló, los cuales son, según se preten-
de, un plagio de las lecturas de cátedra del P. Jesuíta Francisco de Ribera. Este, en el
prólogo de su exposición sobre el Apocalipsis, manifiesta que alguno se había apro-
vechado de sus lecciones publicando mucha parte de las mismas como propias, aña-
diendo, por contera, que ni siquiera se había hecho con la fidelidad requerida, cosa,
naturalmente, que debía esperarse de quien trataba de disfrazar textos y por lo mis-
MELÓ 567
mo no era necesario llamar la atención sobre ese detalle. Quién fuera ese alguno, el
P. Ribera no le descubre, aunque es cierto que por los datos que apunta no era difí-
cil encontrarle; pero débese hacer constar el hecho de su silencio con respecto al
nombre del plagiario, y como tratamos de apurar en este punto algo de la verdad,
vamos a reproducir dicho prólogo no obstante ser un poco extenso; para que no re-
sulte pesado le dividimos en varios párrafos. Suprimimos de él solamente un texto
griego por la dificultad de la impresión, y lo restante procuraremos que salga con la
mayor fidelidad posible, aun aquello que pudiera omitirse por innecesario. Ese pró-
logo es, por otra parte, un testimonio que debe tenerse en cuenta para ponerse uno
al corriente del procedimiento observado por el plagiario en la copia del texto ajeno,
indicándose ciertos pormenores que creyó necesarios el P. Ribera para hacer más
patente el hurto, y de ahí la conveniencia de reproducir dicho prólogo. Existe, ade-
más, otra razón poderosa para conocerle tal cual fué publicado por el P. Ribera, y es
la de evidenciar que éste no nombra al plagiario, pues no basta consignar esa omi-
sión, es necesario demostrarla. Véalo el lector.
Ad Lectoretn de horum Cominentariorum editione. — Dum hanc Sacrae Apoca-
lipsis explanationem adornarem, & quae ante paucos annos auditoribus meis Salman-
ticae dictaueram, non sine labore recognoscerem atque expolirem, ecce tibi noui Com-
mentarii prodeunt, in quibus Euangelicum prouerbium agnoui: Aliusest qui semi-
nat, & alius est qui tnetit. Inueni enim in eis maximam eorum partem, quae dictaue-
ram, totidem verbis bona fide transcriptam... Videram quaedam ab eodem scriptore
dictata, in quibus, quia auctores sequebatur eos, á quibus ego consulto dissentiebam,
quod eorum interpetrationem mysticam potius, quam Hystoricam iudicarem, res-
pondí amicis rem diuinantibus, & ut anteuerterem monentibus, nihil esse timendum:
aut enim pauca admodum mutuanda esse aut omnia. Pauca condonabam, omnia mi-
nime metuebam. Exiit líber in lucem, vidi feré omnia, víderuntque multí, qui ea vel
ex ore meo exceperant, vel ab iís excepta descripserant, & seruant apud se, ac vide-
re possunt omnes, qui conferre utraque volent. Hoc & me tácente líber ipse loquítur,
in quo videas, quae in diuersorum scriptorum libris semper inveniuntur, rerum, &
expositionum inter se differentiam, styli dissimilítudínem, ordinis & compositíonis
varietatem.
Atque, ut alia praeteream, Tyconí j Homiliae in Apocalipsin , quas ego ad finem
usque duodecimi capitis Augustini nomine, inter cujus opera feruntur, citaueram,
ac postea certís argumentis Tyconij esse deprehenderam, & á capite tertío-decimo
autori restitueram suo: ipse similiter in primis duodecim capitibus Augustino trí-
buit, in reliquís Tyconío. Haec cum viderem, ac vehementer mirarer, non mediocri-
ter ad hos Commentarios maturé in lucem edendos sum íncitatus, quod & amici mo-
nerent, & ipse viderem multum non id e re mea solüm, sed h publica etiam futurum.
Primum vídebam quaedam ab eo praetermissa fuisse, quibus res obscurissimae
viderentur explican, quaeque nihilo essent peíora íis, quae magni ille fecisset. Atque
ea quae ponenda putauít, íta ut ego olim dictaueram, posuit: itaque & auditoris mei,
qui scripsit, errores, & meos nonnullos, qui dictaueram, in eius libro agnoui, & quae-
dam offendi, quae credí possint nunquam ab eo lecta, sed alicuius cum suis mendis
describenda fuisse commissa; quam ob rem cepí iterum in manus meas Commenta-
rios non ut autor, sed ut censor: addidí per multa, quibus ea quae dixeram expone-
rentur & confirmarentur, potissimüm capite decimo-quarto in iís quae dicta sunt de
Babylone, quibus bona huius líbri pars multo melius atque exactius explicatur. Dein-
de quae mihi inchoata & rudia exciderant, excolui, multa mutaui atque correxi, sae-
pe stylum verti, ut correcta potius quam incorrecta, aut etiam vitiata, legerentur.
Vidi & illa ipsa mea cum alijs misceri: & parum consentientium, interdum etiam con-
trariorum expositionum interpositione, quae luculentiüs a me explicata credebam,
obscurari & obruí, & quasi meis luminibus obstruí: quod non est mírum contigisse
homini, qui sua primüm concinnarat, & edere parauerat, ad eáque mox, quasi tu-
multuarie & aceruatim adiecit mea.
368 MELÓ
Et quoniam multum in eo operae posueram, ut lucem, quantam maximam pos-
sem, tenebris libri huius inferrem, accendendam censui, quam extinctam videbam.
Quaedam praeterea meis adiuncta sunt, alia inter illa interiecta, quae cognosci vo-
lui: atquc idcirco verba etiam retinui, quae dictaueram, ut melius quid meum, quid
illius sit intelligatur. Librum illius praeterea non attigi, ñeque enim id meum est,
mea tantum vendicare volui iure naturae & gentium.
Illud moneo atque obtestor, omnes ut sua edant, & aliorum parcant laboribus:
nam si aut ipse, aut quiuis alius, nostra extulerit, certum est nemini parcere, sed illa
repeleré, & rem mihi furto abesse queri. Ac ne vana quis putet esse qu;c dixi, adiun-
gam quasi indiculum, quo quid addiderim iis, qu;e ille de meis sumpsit, quid deleue-
rim: ubi sententiam mutauerim, mea vitiata inuenerim, Lectori breuitate ostendam,
quo recté atque utiliter hos a me Commcntarios editos esse non ignoret» (1).
Esto último lo hace el P. Ribera apuntando las indicaciones correspondientes por
si el lector desea hacer por sí propio el cotejo. Ciertamente que si todo lo que nos
cuenta es verdad, obró como le competía en justicia para vindicar lo que era suyo-
Es de lamentar que hoy nos veamos precisados a creer al P. Ribera sólo porque él
lo dice, y no tengamos a mano los testimonios de sus oyentes de cátedra, alegados
por él como testigos, pues por ellos se podría demostrar si en sus palabras había sin-
ceridad. Y no comprendemos su silencio relativo al nombre del plagiario, siendo tan
pródigo, por otra parte, en las pruebas del plagio, pues no contentándose con las in-
dicadas en los preliminares de su comentario, añadió al texto signos convencionales
con los cuales se señalan los textos o los párrafos que se habían hurtado.
De descubrir al incógnito se encargaron después los PP. Jesuítas, uno de los
cuales, el P. Enríquez, en la introducción al segundo tomo de su Theologiae Moralis
Summa, escribe: «Conqueruntur quídam de alus scriptoribus e). et furti eos arguunt,
quod illorum dictatas prselectiones in sua scripta excusa derivaverint, iisdem pene
verbis, et sententiis. At nos nihil occulte surripimus, nec erubescimus indicare fontes
antiquorum, ex quibus ista hauximus...» A la llamada corresponde la siguiente nota:
«Noster Franciscus a Ribera in prooemio ad Apocalypsin reíert fratrem Meló quídam
ex dictatis ejus vitiose transcripsisse, quaidam male addidisse, aut delevisse» (2). En
lo cual el P. Enríquez inventa graciosamente una falsedad atribuyendo al P. Ribera
haber revelado el nombre del P. Meló, cuando, como se ha visto en todo su prólo-
go (3), no le menciona para nada. Sabedor de esto el P. Uriarte, ¿por qué no hace al-
guna observación al reproducir los textos de los PP. Ribera y Enríquez, poniendo de
manifiesto la falsedad de la imputación? ¿A qué la protestación de no querer declarar-
se parte en el asunto, sino asistir como simple expectador a la contienda, proporcio-
nando, no obstante, los medios para dar la razón a los autores jesuítas? Si efectiva-
mente el P. Meló es digno del estigma de plagiario, dígase con claridad, pues no hay
motivo para andarse con rodeos si el fin de éstos ha de ser una conclusión desfavorable
para nuestro Agustino. Ese proceder nos hace sospechar vehementemente que debe
de haber algo en todo el negocio que no se quiere descubrir, y ese algo pudiera con-
ducirnos a una resolución contraria, porque es de notar la falta de testimonios de es-
critores ajenos a la Compañía, cuando de ser tan claro el hurto como pretende evi-
denciarlo el P. Ribera, debiera ser público y sobrado conocido en la bibliografía, y
(1) Franclscl Ribera Villacastlnensis PresDyteri Societatis Jesu, Doctorisque Theoloifi, In sacra bea-
t! Johannis Apostoli & Euangelistae Apocalypsin Commentarii. Salmanticae' 1591.
(8) Doctoris Henrici Henriquez Societate /»»«, altera pars Summae Theologiae Moralis. .. Salman-
ticae, ex officina Joannis Fernandez. Anno M. D. XOIII.
Lleva la aprobación del P. Gabriel Pinelo, agustino, y en la racomendación de la obra por la ITuirer-
sidad salmantina suenan los nombres de los PP Guevara y Mendoza.
Concluye el P. Enríquez su capitulo de los hurtos literarios alegando a los PP. Molina y Sutrez, los
cuales se quejan también del P. Zumel por el mismo concepto. El P. Enriques, no obstante tan malos ejem-
plo!, non eral sicut ceíeri homines. Es digna de alabanza esta muestra de su humildad.
(3) Prólogo o introducción, para no confundir ese texto con el que lleva el epígrafe de proemio al prin-
cipio d« la exposición, y en el cual nada se dice con respecto al punto de que s< trata.
MELÓ 369
de ello se encontraría, por consiguiente, alguna referencia en autores que no perte-
necen a los jesuítas (1).
El P. Meló tenía ya compuesta su obra en 1588, siendo en este año sometida a la
censura del P. Quirós, aunque después no se diera a la luz hasta el 1589. La del P. Ri-
bera fué censurada en 1590, según las fechas de las aprobaciones, y se imprimió por
primera vez, como parece, en 1591. El derecho, por lo tanto, de prioridad está por
parte del P. Meló y también por parte de éste debe defenderse la posesión, mientras
no se demuestre con testigos de toda excepción que los manuscritos del P. Ribera es-
taban redactados en la misma forma y en los propios términos en que se pretende
haber salido en la obra del P. Meló. El mismo P. Ribera confiesa ese derecho de
prioridad y de posesión al vindicar para sí lo publicado por un anómimo, según él; ¿y
quién nos garantiza de la verdad del hurto que con él se había cometido? íNo suce-
dería lo contrario que él despojase al P. Meló de lo que le convino para su exposi-
ción, diciendo luego que se lo habían robado? Porque no basta que el P. Ribera nos
diga que rescataba lo suyo lomando por su cuenta su propia defensa; era necesario
que probase la conformidad absoluta de sus manuscritos con lo publicado por el
P. Meló con otros testimonios que los de su palabra, pues la alegación anónima de
sus amigos y discípulos es no decir nada si éstos no corroboran con sus firmas o decla-
raciones las afirmaciones del maestro. Este pudo además fingir hasta los errores que
achaca al P. Meló, manifestando que habían sido los suyos, para así añadir este mo-
tivo más con el fin de alucinar a los lectores y que diesen crédito a sus palabras;
todo esto pudo caber.
3. CoMMENTARiA | ¡n EvangelivtTi | Divi Lvcae. | 1 Avtore Magistro
F. Gasparo | á Meló Augustiniano Rectore Collegü D. Ga- | brielis, atq;
in Vniuersitate Vallisole | tana diuinarum scripturarum | Cathedra-
tico pri- I mario. | Omnia ivdicio et correctioni San | ctae Romanae &
vniversali.s Ecclesiae subijciuntur. | Anno [grabado con la escena del
Calvario) 1597. | Vallisoleti. | Excudebat apud haeredes Bernardini
Sancti I dominici Typographi | Regij. | Esta tassado cada pliego de
este libro en papel á. .. marauedis \ Cvm privilegio.
Fol. de 4 hs. de prels., 1180 págs. de texto y 23 hs. s. n. al final.
Port.— V. en bl.— Approbatio fratris Gabrielis de Montoya, viri doctissimi ac Difñ-
nitoris Ordinis S. Patris nostri Augustini.— Lie. R. P. Fr. Antonii Monte, Provincia-
lis. Datum in nostro Collegio D. Gabrielis, die 31 Julii, 1588.— Cens. P. Fr. Francisci
Rodríguez, Ord. Min. Madriti, die ultima fanuarii anno Domini 1591. — Lie. y priv. del
Rey. Madrid, 17 de Mayo de 1594. — Dedicatoria a Felipe II.— Ad lectorem.— Licentia-
tus D. Antonius de la Cueva ad Auctorem (poesía latina).— Introducción.— Texto, a
dos columnas y apostillado. —Al final del texto: ? Excudebat apud aeredes a Bernar-
dina Sanctodontingo (sic) Typographo Regio. Anno. 1597.— Index quarundam
auctoritatum sacrae Scripturae.— Rerum memorabilium index.— Elenchus in Evan-
gelia etc.— Erratas. Valladolid, 17 de Diciembre de 15%.
Licencia del Rey: «Por quanto por parte de vos el Maestro Fray Gaspar de Meló,
Rector del Colegio de S. Gabriel de la villa de Valladolid, de la Orden de S. Agustin,
nos fue fecha relación, que auiades escripto tres tomos sobre todos los capítulos del
Euangelio de S. Lucas, doctrina de mucha erudición y prouecho...» El tomo descri-
to comprende la exposición completa del lívangelio de S. Lucas; por lo tanto se ha de
(1) Por ejemplo en Nicslás Antonio, el cual ni una palabra dice sobre el particular en el articulo del
P. Meló, al dar cuenta de sus comentarios, y menos en el del P. Rivera, donde cabía la especie al citar su ex-
posición sobre el Apocalipsis. Ni tampoco en Possevino, no obstante ser jesuíta. Ni en el P. San Josí, en su
Bibliographia critica, etc. etc.
24
370 MELÓ
entender el texto acotado que el autor presentó toda la obra en tres tomos que des-
pués en la impresión van comprendidos en uno solo.
Existen ejemplares de los tomos reseñados en la Biblioteca de San Isidro, y de
algunos de ellos en la Nacional y en las de nuestro colegio de Valladolid y El Es-
corial.
Marraccio, en su Bibliotheca Mariana, pág. 468 de la 1.* Parte, menciona esta
obra dedicando a su autor el artículo siguiente: «Gaspar a Meló, Ordinis Eremitarum
S. Augustini, natione Hispanus, in Universitate Vallisoletana divinarum scriptura-
rum Cathedraticus primarius; vir ingenio summo, et ad disserendum quavis de re
mire prompto; litterarum monumentis consignavit.
Commentaria super Missus est Ángelus, Canticum Magníficat, et alia, quae
S. Lucas scripsit de B. Virgine. Vallisoleti, 1597 in folio.»
Concluye alegando el Alphabetum, del P. Herrera.
Cita también esta exposición en su Militia el P. Alva y Astorga, col. 493. El mis-
mo año 1597 se reimprimió, según consta de la siguiente nota:
— Gasp. Meló. Comment. in Evangelium ü. Lucae. Leydae, 1597.
Así Roberto Scott en su Caíalo gus librorum ex variis Europae partibus adven-
torum (Londini, 1674), pág. 9.
4. Constituciones y Estatutos del Insigne Colegio de San Gabriel, Orden de
N. P. S. Agustín de la Ciudad de Valladolid. Aprobadas por el Obispo de Paten-
cia, en virtud de Bula de N. S. S. P. Sixto V. año de 7595 —MS. en 4.° de 73 pá-
ginas y 3s. n. de índice.
El prólogo es como sigue: «La Ilustre Señora Doña Juana de Robles Reparadora
deste sancto Colegio, por el Testamento con que murió y dexo toda su hacienda,
mando se hiciesen los Estatutos y Constituciones deste Colegio por el muy R.''»
P.e Presentando fr. Gaspar Meló, Prior que al presente es del Monasterio de San
Agustín desta Villa de Valladolid, y Rector que dejó perpetuo para el dicho Colegio,
y por fr. Pedro de Salazar Vicerector, y fr. Juan Osorno Procurador ansimismo por
la susodicha nombrados; y lo que ansí hiciesen tuviese tanta fuerza y vigor como
si por ella fuesen ordenadas.» A continuación se copia la cláusula del testamen-
to, y luego comienzan las Constituciones con este epígrafe: «En nombre de la
Sanctisima Trinidad, y de la gloriosa Sancta Maria Señora y Abogada nuestra, y de
nuestro Padre Sant Agustín. Comienzan las Constituciones y Estatutos deste Colegio
del gloriosisimo Arcángel Sant Gabriel Patrón y Abogado deste Colegio, al qual los
Colegiales del han de tener por Patrón, y hacerle fiesta, y conmemoración en el ofi-
cio divino los dias que se hace conmemoración de N. Señora y de los Sanctos.> El
texto se halla dividido en LXVl capítulos y termina en la pág. 59 con estas palabras:
«Fechó en Valladolid en el dicho Colegio a diez y siete dias del mes de Hebrero de
mil, e quinientos, e setenta y ocho años.— Fr. Gaspar de Meló Rector. -Fr, Juan
Osorno.»
En la pág. 60 se encuentra el «testimonio de la identidad de las firmas que están
en las Constituciones que se remiten a Roma», suscrito en Valladolid a 4 de Noviem-
bre de 1586 por Amador de Sanctiago.
Págs. 61-71: «Bula remisoria del Santísimo Padre Sixto V. parala confirmación
del Testamento de la II. e S.ra Doña Juana de Robles, y su H.' D.* Magdalena Bazan,
y de las Constituciones que anteceden.» Su fecha en Roma a 11 de Marzo de 1587.
Págs. 72-73: «Confirmación de las Constituciones deste Colegio de 8. Gabriel he-
cha por el R." Obispo de Palencia en virtud de la Bula de Sixto V que antecede.» En
Cubíllas a 2 de Mayo de 1593.
El P. Salazar no obstante haber sido nombrado, como arriba se dijo, no debió te-
ner parte en la formación de las Constituciones, pues no se ve su firma ni tampoco se
hace mención de él en la Bula de Sixto V.
5. Correspondencia del P. Comisario Gaspar de Helo, Catedrático de la Uni-
versidad de Valladolid, con S. M. y con el Presidente del Consejo de Hacienda, dan-
MELÓ 371
do cuenta de su comisión cerca de los Grandes y Prelados del Reino para que toma-
sen parte en el empréstito de 1590. - Existe en el Archivo de Simancas, Diversos de
Castilla, según D. Julián Paz en el Catálogo de esa sección, pág. 231.
El mismo autor citado publicó en la Revista de Archivos etc., tomo X (1901), un
artículo titulado Cómo se hacia un empréstito en el siglo XVI, donde relata exten-
samente las gestiones llevadas a cabo, en cumplimiento de la comisión de Felipe II,
por el P. Bartolomé de Sicilia, jesuíta, el cual fué expulsado de la Compañía por el
demasiado celo con que desempeñó la comisión. Además de los dos mencionados,
FP. Meló y Sicilia, fueron nombrados para el mismo fin los PP. Báñez, dominico, y
Juan de Ovando, franciscano. D. Julián Paz pone el año 1590, pero sin duda fué en
1591, como puede deducirse de la carta del Rey fechada en 4 de Marzo de este año y
discutida en un Claustro de 14 del mismo de la Universidad de Salamanca, en que se
enviaba la comisión al P. Báñez, así como de la escrita a Valladolid, de la cual luego
se dará razón. Dicho escritor equivoca también los títulos del Padre Meló, llamándo-
le catedrático de la Universidad de Salamanca y Rector del Colegio de San Agustín
de Valladolid. La carta de Felipe II dirigida a la Universidad de Valladolid sobre la
comisión del P. Meló está concebida en estos- términos:
El Rey.- Rector y claustro del estudio y universidad de la villa de Valladolid.
Porque fray Gaspar de meló, rector del colegio de San Agustín desa villa y Cathre-
datico en propriedad de Sagrada escriptura en essa vniuersidad va a algunas partes y
lugares destos reynos a cierto negogio de mi seruicio que le he cometido, os mando
que todo el tiempo que el declarare hauerse ocupado en el dicho negocio le ayais por
leyente, jubilante e interessente como a los cathredaticos que essa Vniuersidad em-
bia a sus negocios, sin embargo de qualesquier estatutos y constituciones della que
aya en contrario que para en quanto a esto toca y por esta uez yo dispenso con todo
ello quedando en su fuerga y vigor para en lo de mas adelante. Fecha en Madrid a
quatro de marQO de mil y quinientos y noventa y un años.— Yo el Rey.=Por mandado
del rey nro. S.»'' Juan Vázquez.
Fué recibida esta real cédula por el Claustro pleno celebrado a 22 de Marzo, sin
contradicción ninguna.
6. Varias notas sobre la dispensa de leer su cátedra concedida al P. Meló.
Se ha indicado en la biografía de nuestro autor que en los últimos años de su vida
universitaria le fué preciso por sus enfermedades y achaques pedir un sustituto que
regentase la cátedra de Biblia. Con fecha 12 de Mayo de 1593 se celebró el primer
Claustro en que se discutió la justicia de la súplica del P. Meló, ordenándose que los
médicos examinaran al enfermo y extendieran los certiñcos o informaciones corres-
pondientes. Arreglados todos los papeles y hechas las gestiones oportunas ante la
Universidad, atendióse y despachóse favorablemente la petición, concediendo el Rey
que durante tres años la cátedra de Escritura fuera regentada por sustituto. Pasados
los tres años, en los cuales las enfermedades se fueron agravando y la falta de vista
se hacía cada día mayor, pidió nuevamente el P. Meló sustituto para su cátedra en el
modo y forma que lo vamos a ver por las siguientes notas, copiadas a título de cu-
riosidad de los libros universitarios de Valladolid.
Frey gaspar de meló Rector del colegio de san grauiel de la borden de san agus-
tinCatredatico en propiedad de Viblia en esta Vniuersidad parezco ante Vmd. y digo
que conforme un claustro que se hi^o en esta Vniuersidad por el rrector chanciller e
doctores della en doge de mayo del año pasado de noventa y tres en que pedi que aten-
to mis enfermedades y falta de uista me juvilasen con poner sostituto por el tiempo
que me faltaua para la dicha juuilagion, y en el dicho claustro se proueyo diesen yn -
formación de las dichas enfermedades y falta de uista y rrcQiuida ocurriese con ella
ante su magestad y los señores de su rreal consejo para que proueyesen azerca de la
dicha juuila^ion, la qual dicha ynformagion se dio en quinze de mayo de dicho año de
noventa y tres mediante la qual auiendose lleuado ante su magestad y los dichos se-
ñores se me concedió prouision y cédula rreal que es notoria por la qual pudiese servir
372 MELÓ
mi catreda por sostituto por tres años siguientes no mas y conforme la dicha cédula
y prouision rreal, por el antezesor de Vmd. y los consiliarios desta Vniuersidad se
pusieron edites para que se le diese por sostituto los dichos tres años, la qual (uc pro-
veyda en el maestru frey Juan de negron prouincial que al presente es de la horden
de la md. que la ha leydo e va leyendo y por quanto los dichos tres años se van cum-
pliendo y no se puede tornar a vacar por mas tiempo respecto de la dicha gedula y
prouision rreal queda a mi cargo el tornarla a servir como propietario della lo qual
no es posible poderla yo servir ni leher por rra(;on de las muchas enfermedades que
tengo continuas y ordinarias y falta de uista que me obligan a estar lo mas del año en
la cama y no salir fuera de cassa para conscruar la poca salud que tengo. Y porque
mi yntencion es y pretendo pedir e suplicar a su magestad de nueuo y ante los dichos
señores del su rreal consejo se me conveda la dicha jubilación de la dicha catreda para
mientras yo viviere o a lo menos por tres años o mas tiempo l^or tanto a vmd. pido y
suplico mande recluir ynformacion de la dicha mi falta de salud y vista e ympedi-
mentó de mi persona de los médicos que me han visitado y curado y otras personas
que dello sauen y rresziuida me la mande Vmd entregar signada y autorizada con la
persona con una fe del tiempo en que se cumplen los tres años de la dicha sostitu(;ion
para el dicho efecto y pide justicia y para helio etc. Fr. Gaspar de meló Rector
[Riibi'ica).
Fué presentada en 20 de Agosto de 1596 ordenando el Rector que se hiciera la in-
formación conforme lo pedía el P. Meló.
Informaron el Dr. Miguel Jerónimo Mexía, médico, en 23 de dicho mes, el Dr. Juan
Fernández de Talavera, médico, en 20 de Septiembre y el Dr. Paulo de la Vega, médi-
co, en 1." de Octubre, declarando que el P. Meló tenía cataratas en los dos ojos y se
iba quedando ciego por momentos. El Rector testificó a continuación que la informa-
ción anterior había sido recibida y era legal para los efectos consiguientes.
Sigue un pedimento del P. Meló por el cual solicitaba que por medio del Secreta-
rio de la Universidad le fuese facilitada ccpia de los Claustros que se habían celebrado
en razón de su negocio. En auto de 5 de Octubre ordenó el Rector que se diese copia
al P. Meló de la documentación pedida. Se anota abajo que debían copiarse tres Claus-
tros, el primero de los cuales se había celebrado en 12 de Mayo de 1593. Estos papeles
debieron de ser remitidos a Madrid para i.nformar al Rey y al Consejo acerca de la
petición, pero no se cre3'eron suficientes como nos lo hace sospechar el texto de la
cédula real que copiamos a continuación.
Don Phelipe por la gracia de Dios Rey de Castilla... a vos el Rector y claustro
de la uniuersidad de la (jiudad de Valladolid salud y gracia sepades que fray Juan de
Cuenca procurador general de la horden de san agustin En nombre del maestro fray
•gaspar de meló nos hizo rrelacion diziendo que vos la dicha V'niuersidad atento las
enfermedades del dicho maestro y mucha hedad y falta de vista le hauiades jubilado
por faltalle pocos años de la catreda de Escriptura y habla acudido ante nos a pedir
que atento que nos hauia seruido en el serui<;io del empréstito que se nos habia he-
cho en lo qual habia cobrado las enfermedades que al presente tenia y hauer gegado,
por nos se le hauian concedido tres años de jubilación los quales se cumplían muy
presto y nos pidió y suplico que atento a que al presente estaba mas enfermo el dicho
maestro que nunca como constaba de la ynformacion de que ha^ia presentación man-
dásemos jubilalle por los quatro años que le faltaban para hauer cumplido con la obli-
gación que tenia a la lectura de la dicha cathreda o como la nuestra merced fuese. . .»
Concluye pidiendo al Rector enviase al Consejo la información firmada de todo lo
que sobre el particular había ocurrido. Madrid, 30 de Octubre de 1596 años.
En conformidad con lo pedido en la cédula real anterior el Claustro extendió un
documento dirigido al Rey en el cual se atestigua, con las firmas del Rector y tres de
los Doctores más antiguos, que el P. Meló aun estaba peor de lo que se había expuesto
tres años antes y, por consiguiente, debía obtener la dispensa legal solicitada para
leer su cátedra. En vista de esta información Felipe II por su provisión real fechada
MELÓ
373
en 27 de Noviembre, concedió al P. Meló prórroga por tres años más de la dispensa
de leer la cátedra.
— P. Herrera, Alphabetum, 1, 312, e Historia, págs. 288y435.-P. Vidal, pág. 177
del tomo I.— Vidal y Díaz, Memoria, pág. 460.— Nicolás Antonio, I, 529.— P. Ossin-
ger, pág. 577.
Meló (Fr. Juan de).
Natural de Lisboa e hijo de Antonio y de Úrsula Pereira, fué bautizado en la pa-
rroquial de San Nicolás el 14 de Enero de 1710. Profesó en Ntra. Señora de Gracia, de
Lisboa, el 10 de Junio de 1726 y fué Prior de los conventos de Torres Vedras, Leiria
y Tavira. No se dice cuándo falleció.
Sermao ñas exequias da Fidelissima Rainha de Portugal a Senhora
D. Mariana de Austria, pregado na Cidade de Tavira. Lisboa, por Do-
mingos Rodrigues, 1754.-4.°
-Barbosa, IV-184.
Meló (Fr. Nicolás).
Nació este venerable y glorioso már-
tir de la fe católica en Corinchán, Por-
tugal, y tuvo por padres a Francisco
Antiínez e Isabel Moran, profesando
con este apellido materno en el con-
vento de Puebla de los Angeles a 28
de Junio de 1578; después, no se sabe
porqué motivos, cambió el apellido por
el de Meló. En su niñez dice él mismo
que sirvió al Rey de Portugal Don Se-
bastián. Por los años de 1564 se encon-
traba en Sevilla en casa de un merca-
der, segxín testimonio del P. Tomás
Márquez que le conoció allí y trató por
primera vez(l). Cuándo pasó a Méjico
y las causas que a ello le obligaron se
ignora. Sus biógrafos afirman común-
mente que debia tener bastante edad
al vestir el hábito agustiniano en 1577,
asegurando algunos de ellos que con-
taba ya treinta años. La carrera ecle-
siástica la hizo siendo religioso, como
puede deducirse de una nota del P. Si-
cardo, en su adiciones inéditas al Pa-
dre Grijalva, en que dice que en el Ca-
pítulo de 1581 se le nombró estudiante
de Gramática en el convento de Acul-
ma. El año siguiente, sin haber ter-
minado sus estudios, se trasladó a Fili-
pinas, habiéndose unido en Méjico a la
misión que presidía el P. Juan de Val-
derrama. Cuando estuvo en disposi-
ción de evangelizar a los indios fué en-
viado a Candaba el 1584, de donde pasó
a Tanauan, en la provincia de Batan-
gas, el 1590.
Dícese que administró también en
Aclán, de la isla de Panay. Segiin los
libros de Gobierno, *en 29 de Agosto
de 1597 se eligió por Procurador de
esta Provincia de Filipinas para la de
España, Roma y otra cualquiera al
P. Fr. Nicolás Meló, Prior de Ta-
nauan.'» Probablemente este nombra-
miento fué posterior a una disposición
del Provincial, en que se le mandaba
pasar a Macao o a Malaca acompa-
ñando a algunos religiosos que habían
de ordenarse en alguno de esos pun-
tos por no haber Obispo en las islas.
Así el citado arriba P. Márquez, el cual
no podía dar fe del nombramiento re-
ferido de Procurador, por haberse em-
barcado para Méjico en Julio del mis-
mo año de 1597. Se le ordenó también
que viniese a Europa por la vía de la
India, acaso por no tener que esperar
un año casi en Manila a las naves ordi-
(1) Véise la nota relativa al informe que dio este Padre en la pág. 23L!, y del mismo escrito se hablará
luego. No es mucho de fiar el P. Márquez, a nuestro juicio, con respecto a fechas y a la cuenta de los años,
pues alguna vez no se expresa con la exactitud debida en sus relaciones, achaque bastante común en sq
época.
374
MELÓ
nanas que hacían su viaje a Acapulco.
Abandonó, pues, a Manila en com-
pañía de un religioso lego, japonés, a
quien él había convertido y bautizado.
Lle?ó sin tropiezos a Malaca y de aquí
se dirigió a Goa, donde esperaba que
con la protección del Arzobispo señor
Meneses, agustino también, podría em-
barcarse en los navios portugueses con
dirección a Lisboa. Encontrando para
esto grandes dificultades, se determinó
a continuar su viaje por tierra, como
así lo efectuó hasta Persia con otros re'
ligiosos agustinos portugueses que allí
enviaba el mencionado Sr. Arzobispo.
Cuando llegaron a la capital de aquel
reino, el Sofi preparaba una embajada
para Europa y en atención a las reco-
mendaciones que recibiera sobre el
P. Meló, determinó que se uniera a di-
cha embajada, de la cual formaba par-
te un inglés llamado Antonio Sherley,
el cual fué causa después de las perse-
cuciones que sobrevinieron a nuestro
religioso y a su compañero Fr. Nico-
colás de San Agustín.
En 9 de Julio de 1599 (1) salió la em-
bajada de la corte de Persia para uno
de los puertos del mar Caspio a fin de
hacer esta travesía hasta el Volga, por
donde subirían a Moscou. Duró varios
meses este viaje y parece que el men-
cionado Sherley, por envidia acaso y
celos de haberse confiado al P. Meló
los mismos asuntos que a él, intentó
matarle en el camino o hacer los po-
sibles por que desapareciese (2> No
pudiéndolo conseguir, valióse, en Mos-
cou del pretexto de haber bautizado
nuestro religioso a una niña de un tal
Pablo Milanés, en cuya casa se apo-
sentaba, para acusarle ante los cismá-
ticos rusos y los calvinistas ingleses
que residían en dicha ciudad. Desde
entonces comenzó a padecer un mar-
tirio prolongado de sufrimientos cor-
porales y afrentas con que se le que-
ría obligar a renegar la fe católica,
adhiriéndose a las doctrinas y culto
cismáticos. En los tormentos y priva-
ciones, interrumpidos sólo por algún
tiempo con el cambio de Gobernado-
res, no tuvo otro consuelo que la com-
pañía de su venerable hermano Fr. Ni-
colás de San Agustín, a quien, después
de muchos sufrimientos y de dar seña-
ladas pruebas de su constancia en la
fe, degollaron aquellos verdugos el 30
de Noviembre de 1611.
Dos años más estuvo en prisiones
el P. Meló, hasta el 1613 en que entró
a reinar Demetrio II, cuya mujer, po-
laca de nación y católica, denominada
la Duquesa Marina Georgia, consiguió
su libertad. A causa de guerras sus-
citadas por la posesión del trono, la
referida Duquesa con una tía suya
llamada Bárbara y alguna servidum-
(1) Jaan de Persia, en sus Relaciones (VaUadolid, 1604), fol. 120 v. consigna esa fecha para la salida de
la embajada de Ispahan, entonces capital de aquel reino, pero está evidentemente equivocada, puesto que
existen cartas del P. Meló fechadas en el mes de Junio anterior desde Casbin, y para llegar a esta oludad
necesitaron bastantes días y quizi meses de viaje. El citado Juan de Persia hace dominico al P. Meló, error
maniñesto que refutan los autores.
(2) De los intentos del inglés con respecto al P. Meló, he aqui lo que nos cuenta Juan de Persia
fol. 137 V. al relatar su partida de Moscou, donde dice que se quedaron cuatro criados de la embajada, «que
se boluieron a Persia, y el F'rayle Dominico (I), qu« aunque hizimoa diligencia no pudimos saber del, sospe-
chamos, que Don Antonio Sherlay le despareció, porque, quando veníamos nauegando en las galeras, por el
rio Eider, lo tenia para matar en baxo de la galera, en un camarote, de donde lo sacamos los Persianos . >
Con referencia acaso a otro intento de asesinarle, escribe el P. Govea: -Como el inglés procuraba matarle,
buscaua ocasión en que lo pudiese hazer, sin que los compañeros lo supiessen, y cierto día, platicando los
dos apartados de los demás, orillas del rio, se alejaron el espacio que bastaua para no poder ser oidos. Aca-
so se fuá el Embaxador Moro azia el mismo lugar, sin pensar que otros auian ido delante... hallóle el Em-
balador medio muerto a manos del Ingles y de algunos de los suyos, que le estauan ahogando en el rio, y sin
duda un poquito roas que tardara, no le pudiera ser de prouecho: porque le faltauan ya las fuerjas para sa-
lirse del rio, quanto mas para resistir a las de sus aduersarios, que viendo de súbito al Embaxador, le dexa-
ron en el agua, y se fueron escondiendo por entre los arboles. El Moro admirado de tan gran maldad, le sa-
co del rio, y hizo traer a la varea. .. y el mismo Embaxador Moro me relato a mi lo sucedido.? Fol. 10 de la
obra del P. Govea, Glorioso triunfo etc.
MELÓ 375
bre se retiró a Astrakán, llevando el P. Meló acusado de sacerdote roma-
consigo al religioso. El intento era pa- no y de administrar los sacramentos a
sar a Persia, vista la imposibilidad de aquella familia, fué quemado vivo jun-
poder vivir en paz en aquellos Esta- to con la valiente y esforzada mujer
dos rusos, entonces tan inseguros por Bárbara Cásanos, a quien el venera-
las guerras; pero llegando los enemi- ble mártir había vestido el hábito de
gos á la ciudad mencionada, asalta- tercera agustina. Sucedió este marti-
ron la vivienda de la Duquesa^ pere- rio, según todas las probabilidades, el
ciendo ella con todos los catóHcos de 28 de Enero de 1615 (1).
que se formaba su acompañamiento;
Se ha trazado solamente un bosquejo de la vida del Ven. P. Meló, atendiendo al
carácter de esta obra y por tener que darle cabida en la misma, pues no unas cuan-
tas cuartillas sino sendas y enredosas disertaciones que harían un libro, se necesita-
rían para concordar hechos y fechas entre los numerosos autores que de él tratan.
La historia de sus padecimientos, prisiones, destierros y martirio es edificante y dig-
na de ser leída y meditada; en ella apenas si nos hemos detenido por no ser posible
otra cosa. Hace siglos que se comenzó la causa de la beatificación de los dos márti-
res agustinos y los compañeros que murieron con el P. Meló, pero también hace mu-
cho tiempo que se interrumpió, por no haberse llevado los procesos en debida íorma
al principio, según se dice.
1. Cartas referentes a la embajada del Rey persa conservadas en el Archivo de
Simancas, Estado, leg. 972. Son las siguientes:
1) A S. M. Catholica el Rey nuestro Seflor de Fr. Nicolás Meló. Carta fechada
en Gucilan a 24 de Mayo de 1599.
Da cuenta al Rey de España de su viaje, de los propósitos del Rey de Persia al
enviar a Europa sus embajadores a fin de celebrar una alianza con los Príncipes
Cristianos contra el Turco, nombrando para el efecto a D. Antonio Sherli por su em-
bajador y al P. Meló por su comisario ante el Papa y Felipe II.
2) A su Magestad Catholica, de Antonio Sherleyo. Carta fechada el mismo día
y en el mismo lugar que la anterior.
Trata de los mismos puntos y recomienda al P. Nicolás Meló.
3) A Don Chistoual de Mora conde de Castel Rodrigo mi Señor. De Fr. Nicolás
Meló 6 de Junio. Real de Casbin.
Carta en que el P. Meló refiere la buena acogida que tuvo del Rey de Persia el
cual le nombró embajador junto con Sherli y otro persa muy principal, ante el Ro-
mano Pontífice y el Rey de España, a quienes habían de entregar ricos presentes y
las cartas de amistad que para los mismos enviaba, pidiendo su favor para acometer
al enemigo común que era el Turco. Es repetición casi de lo dicho en su carta de 24
de Mayo. Cuenta también el P. Meló que en su niñez había servido al Rey Don Se-
bastián.
4) Carta de Fr. Nicolás de Meló al Ümbaxador del Rey Catholico en Roma. De
Casbin 12 de Junio de 1599.
Trata de los mismos asuntos.
5) Carta a S. Magestad, del Duque de Sessa y Vaena. Roma a 31 de Enero
de 1600.
Habla de las cartas anteriores que remitía al Rey, de la embajada y el motivo
que la traía a Europa y menciona también otras cartas del P. Meló escritas al General
de la Orden y al Procurador General, indicando que debía de haber escrito a la vez
al Papa.
(1) Esta fecha es una de las mái discutidas por la dificultad de entender a los primeros biógrafos que
la escribieron segiSn el cómputo ruso. Por lo que pueda servir consignamos el dato del libro de defunciones
de los religiosos de la Provincia, que se guarda en el convento del Sto. Niño de Cebú, en el cual se lee que el
Ven. Meló ín( martirizado en 1615,
376 MELÓ
6) Relación del P. Frai Thotnas Márquez de la Orden de San Augustin Procura-
dor de las Islas Philipinas i Difinidor del Capitulo gral. en Roma 30 de Enero de 1600.
Es un atestado o informe acerca de la vida y conducta del P. Meló.
De estos documentos tenemos copia dispuesta para su publicación en el Archivo.
De la epístola dirigida al Rmo. P. General de la Orden he aquí la nota corres-
por.diente.
Carta, escrita en italiano desde Persia al General de la Orden y fechada el 24 de
Mayo de 1599.
Se encuentra en el códice A-6-19 de la Biblioteca Angélica de Roma junto con
esta obra del P. Chlrino:
Dictionarium Sinohispanicum quo P. Petrus Chirinus S. ] . linguam Sinen-
siiitn in Filipinis (sic) addiscebat ad convertendos eos sinenses qui Filipinas (sic)
ipsas incotunt-
Nota comunicada por el P. Eustasio Esteban al P. Moral.
Debe suponerse que la carta de referencia se traduciría por otro al italiano de la
castellana del P. Meló o de la minuta que éste facilitara, pues de él no se cuenta que
conociera aquel idioma.
Fuera de los papeles reseñados, se guardan en el Archivo de Simancas también
otros diversos con la signatura K. 1630(C. 36), y entre ellos una Relación del P. Fran-
cisco de Acosta, portugués, sobre la misión del P. Nicolás A/e/o.— Puede verse la
lista de los documentos aludidos en el Catálogo IV Secretaría de Estado, por D. Ju-
lián Paz, págs. 646 y 647.
2. Cartas en que refiere los trabajos que padeció en la conversión de los gen-
tiles.
3. Relación del martirio que padeció su compañero Fr. Nicolás, siendo degolla-
do el 30 de Noviembre de 1611.
Estos escritos mencionados por Pinelo, tit. 8, col. 174, suponemos que serán los
que comprende Beristain en un número que enuncia así en la pág. 253 del tomo II:
Relación de sus peregrinaciones y trabajos padecidos por espacio de 16 años, con
la vida y martirio de su Compañero Fr. Nicolás de San Agustín. Imp. en Roma, año
de 1689, de orden de la Sagr. Congregación de Propaganda Fide.
No hemos visto el proceso del Ven. Meló, donde debe incluirse la relación de re-
ferencia, pues a ese proceso debe aludir Beristain.
I^as cartas citadas en el núm. 2, o una de ellas, por lo menos, fueron escritas al
P. Antonio de Govea, que se encontraba en Persia, como este mismo lo expresa al re-
ferir la separación del P. Tadeo de San Elíseo, carmelita descalzo, del Ven. Meló en
Rusia. «Despidióle éste, añade, con muestras de grande amor, dándole cartas y reco-
mendaciones para los que estábamos en Aspan, y a mí en particular envió una rela-
ción de lo que había padecido y un librillo de oraciones y ejercicios espirituales, casi
pronosticando que le había yo de guardar como reliquia de tan glorioso mártir.» Esto
debió de ser por los años de 1606 cuando el P. Tadeo pasó por Rusi.i con dirección a
Persia, el cual cumpliendo los mandatos del mismo Romano Pontífice, consiguió li-
bertar temporalmente de la prisión al Ven. Meló
Más adelante nos cuenta el P. Govea que el Ven. Meló le había escrito cartas (no
dice cuántas) pocos días antes de ser martirizado el Ven. H." Fr. Nicolás de San
Agustín, valiéndose de las noticias que en las mismas le daba para componer la rela-
ción de los padecimientos y prisiones de dicho Venerable anteriores a su martirio.
De la relación citada en el número 3 nada nos dice el P. Govea, antes por el con-
trario atestigua que se sirvió de otra del P. Tadeo para historiar el martirio del cita-
do H." Fr. Nicolás. Pero esto sólo prueba, naturalmente, que no la tuvo presente, lo
que no deja de extrañar siendo uno de los biógrafos más fidedignos. Que el Ven. Me-
ló la escribió consta, con la noticia de otros escritos, por el siguiente párrafo del
P. Luis Piñeiro. Este autor, en su Relación del svcesso qve tuvo nvestra santa Je en
L os rey nos del /apon (Madrid, 1617) dedica las págs. 446 a la 4.i6 a la historia del mar-
MELÓ DE PORTUGAL 377
tirio de los V V. Meló y Nicolás de San Agustín, alegando las fuentes de información
que tuvo presentes en estos términos: «Todo lo que aqui se dixere, assi del uno como
del otro, se supo por muy ciertas informaciones, que los Padres de la sagrada Reli-
gión de San Agustín, con muy exacta diligencia hizieron, y particularmente, por car-
tas que el mismo Padre Fray Nicolás escriuio, refiriendo sus trabajos, y el martyrio
del mismo lapon (Fr. Nicolás de San Agustín), y también de otra del Padre Fray
luán Tadeo de San Elíseo, Religioso Carmelita Descalco, y Vicario general de la
mission de la Persia, escrita al Illustríssimo, y Reuerendissimo señor don Fray Alexo
de Meneses, Religioso de la misma orden de san Agustín Arzobispo de Braga, pri-
mado de España, y presidente del Consejo de Estado, por la Corona de Portugal de
las quales se saco con fidelidad todo lo que se refiere.» De aquí que se considere la
relación publicada por este P. Jesuíta como un resumen o extracto de los escritos
del Ven. Meló y del referido P. Carmelita.
Sobre la relación de este último, véase la nota publicada en el vol. III, pág. 392.
En el mismo volumen, pág. 268, puede verse también todo lo referido con motivo de
la descripción de la obra del P. Govea, Glorioso triunjo, y en el I, pág. 342 lo que se
expuso al dar cuenta de la Relación publicada por el P. Becerra en Bacolor el 1618.
Escribieron, además, la vida de nuestros mártires los PP. Sebastián de San Pe-
dro y Melchor de los Angeles (véase la pág. 139, vol. I con respecto a este segundo) y
relaciones más o menos extensas Barbosa Machado, III, 495; Cardoso, Agiol. Lusit.,
I, 15;, P. Grijalva, fol. 191 v.; P. Herrera, Alphabetum, II, 179; P. García, Crónica
agustiniana de México, pág. 138; P. San Agustín, Conquistas, pág. 537 de la 1.* Par-
te; Nicolás Antonio, II, 153; P. Ossinger, pág. 579... Basta con estas citas, pues la lis-
ta podría fácilmente triplicarse.
A título de curiosidad concluímos con la noticia del siguiente impreso.
Tragedia del martyrio del Ven. P. Fr. Nicolás Mello y de Fr. Nicolás de S.
Agustin. Brusselas 1643.— 4.*
Tal es la nota de un libro que existía en la Biblioteca de San Felipe el Real, se-
gún el Índice de la misma, pág. 205.
Meló de Portugal (limo. D. Fr. Diego).
Nació en Badajoz el 24 de Mayo de te en 1792. Fué aquí Procurador por la
1734, siendo sus padres los Condes de Provincia de Aragón, la que le conce-
Azumar, Marqueses de Vcllisca, y d'ó el Magisterio, sin duda por los bue-
descendientes de la casa real de Era- nos servicios que prestó a los Padres
ganza de Portugal. En 1750 ingresó en de Valencia (1). Carlos IV le propuso
el convento agustiniano de su patria, para el Obispado de Osma, siendo
y, terminados sus estudios, debió de aceptado inmediatamente en Roma y
dedicarse a la carrera de la enseñan- preconizado por Su Santidad el 12 de
za, pues llegó a obtener el título de Septiembre de 1794. Se consagró en
Maestro. Por los años de 1772 pasó a Madrid y tomó posesión personalmen-
Orihuela, con licencia de los Superio- te de su Diócesis el 20 de Noviembre,
res, a fin de cuidar de los hijos y ha- A los dos años fué trasladado a la de
cienda de su hermano D. Pablo Meló, Jaén, donde entró a gobernar el 17 de
y allí permaneció hasta el 1780, en que Diciembre de 1796- Se distinguió espe-
se trasladó a Madrid. Después, en 1787, ciatmente por su caridad para con los
se fué a Granada, regresando a la cor- pobres y necesitados, virtud que enco-
(1) Estos datos constan en carta del P. Muñoz Capilla fechada en Córdoba a 3 de Agosto de 1797 y di-
rigida al P. Reguera, quien se ocupaba entonces en acopiar materiales para la Hiitoria de la Provincia de
Anaatucia que tenia entre manos D. Pablo Meló y Portugal era Marqués de Villesca y de Rafal, Conde de
Azumar, Señor de Barajas de Meló, Barón de la Puebla de Rocamora y Seflor de los lugares de Benferri,
La Granja y Rafal.
378 MELÓ DE PORTUGAL
mia su panegirista en la oración fúne- cesas durante la guerra de la Indepen-
bre que le dedicó, así como la resigna- dencia. Falleció en Valdepeñas el 22 de
ción con que sobrellevó las calamida- Enero de lcSl6 (1), siendo trasladado su
des ocasionadas en los bienes y perso- cadáver a la iglesia catedral de Jaéni
ñas de su Diócesis por las tropas fran- donde recibió honrosa sepultura.
1- t Pastoral del Ilustrísimo Señor Don Fray Diego Meló de Por-
tugal, Obispo de Jaén del Consejo de S. M. Al venerable Clero de su
Diócesis. Sobre las obligaciones eclesiásticas. Año de 1799. Jaén: En la
Imprenta de D. Pedro de Doblas.
4.' de 222 págs.
Port. y a la V. un texto de la Escritura. -Texto de la Pastoral firmado al fin en
Jaén a 12 de Noviembre de 1799.
Preceden a la portada dos hojas pegadas al ejemplar impreso que se conserva en
nuestro colegio de Valladolid, en las cuales se halla escrita una nota biográfica del
P. Domínguez por un anónimo, que quizá fuera el P. Agustín Moreno, comenzando
dicha nota con estas palabras: «Esta preciosa carta pastoral fué hecha por el P. Maes-
tro Fr. Pedro Domínguez, amigo y connovicio del lUmo. Sr. Fr. Diego Meló.» A
continuación va la biografía del P. Domínguez que concluye con esta nota: «Noticias
tomadas del Mtro. Fr. José de J. Muñoz y de otros religiosos contemporáneos.»
Véase también Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, pág. 226 del tomo 1,
donde se afirma lo mismo con respecto a la paternidad de la Pastoral, al tratar del
P. Domínguez y así lo hicimos constar, por nuestra parte, en la pág. 269 del vol. II.
2. Edicto de I.° de Abril de 1804, con motivo déla publicación de un jubileo con-
cedido para la Diócesis de Jaén por Pío VI.
3. Carta pastoral, publicada en 1812.— Impresa.
4. Exhortación pastoral dirigida por el R. Obispo de Jaén a su venerable clero
y diocesanos en 19 de Agosto de 1813. Segunda edición. Cádiz (1813).
Se encuentra esta última nota en Hidalgo, Boletín bibliográfico, y de los dos nú-
meros 3 y 4 nos dice Ramírez de las Casas Deza en la biografía del P. Muñoz Capilla,
que éste fué quien las redactó, noticia que repetiremos cuando tratemos de dicho
Padre.
5. Pastoral que con motivo del Real decreto de 9 de Octubre de
18Í4 para la reforma de las costumbres dirigió a sus diocesanos el
limo. Sr. D. Fr. Diego Meló de Portugal, en 7 de Noviembre del mismo
año. Jaén, Imprenta M, M. de Doblas.— 4.°
Existe ejemplar en la Biblioteca del Senado, según el Catálogo úe la misma,
pág. 560 del vol. III.
El título copiado de la portada es común a otras varias que en el mismo número
se mencionan, y no podemos asegurar, por lo tanto, que responda exactamente al
original.
He aquí ahora la nota correspondiente de la oración fúnebre con que le honró en
sus exequias el Cabildo Catedral de Jaén.
Oración fúnebre que en las solemnes honras celebradas por el Venerable Cabil-
do de la Santa Iglesia de Jaén en sufragio del alma de su difunto Prelado el Ilustrí-
simo Señor D. Fr. Diego Meló de Portugal dixo el dia 13 de febrero de 1816 Don
Francisco Bustamante y Castañedo, Canónigo magistral de dicha santa iglesia, exa-
minador sinodal del obispado, y visitador sede vacante. Impresa a expensas de varios
(1) Ni Lanteri ni el P. Tirso Lépeí están en lo cierto al asignar el alio 1808 para el fallecimiento del
limo. Sr. Meto de Portugal, y en esto tiene razón Gams confirmando su testimonio la misma oraciOn fAncbrc
y los impresos que se citan en esta nota, aparte de otras historias que lo atestiguan.
I
á
MENDES FOGAZA-MENDEZ
379
familiares favorecidos del difunto prelado, en testimonio de su gratitud. Madrid 1816
en la Imprenta de D. Miguel de Burgos.-4.* de 25 págs.
Se alaban mucho las virtudes del Sr. Meló, en particular su caridad para con los
pobres, y la entereza con que supo oponerse a la desmoralización y relajamiento de
costumbres que se introdujeron en su Diócesis a partir del primer día en que Jaén
y su provincia fueron ocupadas por las tropas francesas.
Bibl. Nacional. Varios Fernando Vil p. 117.
—Eremi sacrae, pág. 89 de la 2.* Parte. — P. Tirso López en sus adiciones al Padre
Crusenio, 111, 85, donde se lamenta de que su relación biográfica no llegara a tiempo
a manos del P. Lanteri para su inserción en la obra anterior. -Gams, Series Epis-
coporum etc., pág, 39.
Mendes Fogaza (Manuel).
Seudónimo del P. Macado. - V. las págs. 9, 20, 21 , 27 y 32 del presente
volumen.
Méndez (Fr, Francisco).
Natural de Salvatierra, en Galicia,
hizo sus primeros estudios en Santiago
y después fué enviado por sus padres
a Salamanca a fin de dedicarle a la ca-
rrera de Derecho. Salió en ella muy
aventajado, obteniendo la Licenciatura
en Leyes. Después se trasladó a la
Universidad de Alcalá, donde hizo
grandes ostentaciones de su talento,
graduándose por segunda vez de Li-
cenciado con gran opinión de letrado,
al decir del F. Torres. Contrajo aquí
matrimonio con una señora muy prin-
cipal y luego pasó a Indias como Co-
rregidor o Justicia mayor de la provin-
cia de El Dorado; pero estuvo aquí poco
tiempo debido a la insalubridad del
clima, dirigiéndose a Méjico. Se esta-
bleció en Puebla de los Angeles, dedi-
cándose al ejercicio de la abogacía
durante algunos años.
A causa de la pérdida de su esposa y
un hijo, abandonó a Méjico y se fué al
Peni. En el convento agustiniano de
Potosí vistió el hábito religioso en 1595
y profesó el año siguiente, siendo luego
trasladado al de Cuzco, donde enseñó
gramática tres años, y ordenado al fin
de ellos de sacerdote, le hicieron Maes-
tro de novicios. En 1608 le mandó la
obediencia a Chile, siendo elegido Vi-
cario provincial en 1610, y después, en
1615, Provincial, renunciando luego
este cargo por juzgar que había sido
nula su elección, y se volvió al Peni.
El P. Gonzalo Díaz Piñeiro, su paisa-
no, cuando ascendió a Provincial en
1618 le hizo Prior de Arequipa. Asistió
al Capítulo celebrado en Lima el 1622
y entonces pidió licencia para retirarse
a la granja de Supe, donde falleció en
Enero de 1625. Fué muy virtuoso, ex-
tendiéndose sus biógrafos en referir las
perfecciones de que estaba adornado.
Antes de ser religioso escribió alegatos en el ejercicio de su profesión, algunos
de los cuales se imprimieron, pero de ninguno se detallan noticias.
— P. Vidal, en el índice del tomo II. -P. Torres, págs. 41 y 456.— Medina, Diccio-
nario biográfico colonial de Chile, pág. 524.
Méndez (Fr. Francisco).
Hijo de Domingo Méndez y María
Concepción de Agustín, vecinos de
Villaviciosa, de la provincia de Gua-
dalajara, nació el 25 de Marzo de 1725
y profesó en San Felipe el Real, de
Madrid, en manos del P. Prior Pedro
Feijóo el 14 de Julio de 1744 (1). Cuan-
do hubo terminado la carrera eclesiás-
(l) La profesión original del P. Méndez se halla en el folio 228 del libro V de profesiones de San Felipe
el Real, que existe en el Archivo IJistórico Nacional, no en la Biblioteca como equivocadamente se ha es-
crito en una obra bastante reciente.
3S0
MÉNDEZ
tica, fué asociado al I'. Flórez a quien
había de servir de amanuense, siendo
desde entonces su compañero fi.l e in-
separable en todos sus trabajos litera-
rios y en varios de sus viajes, y cuan-
do murió el fundador de la España
Sagrada continuó el P. Méndez pres-
tando la misma clase de servicios al
P. Risco. Dotado de un genio dócil e
inclinado naturalmente al trabajo, si-
quiera éste fuese el material de hacer
de copista, fué querido y estimado de
todos, no solamente dentro del recinto
del claustro, sino también de las per-
sonas de fuera a muchas de las cuales
prestó señalados favores con copias de
documentos o datos literarios.
Dícese y se repite que el P. Méndez
no era hombre de talento, porque su
oficio de copista predispone ya para
formar acerca de él un concepto po-
bre; pero, sin entrar en cuentas con
los que tal afirman para vindicarle de
esta opinión ya casi vulgar, debemos
hacer justicia a su laboriosidad infati-
gable, la cual produjo obras de cele-
bridad indiscutible que le dan un pues-
to honroso al lado de los autores del
monumento nacional llamado España
Sagrada. El trato frecuente con hom
bres de letras y el continuo manejo de
papeles y libros viejos le proporciona-
ron un caudal abundante de conoci-
mientos, con los cuales se creyó obli-
gado a llevar su granito de arena a la
historia de la cultura nacional, publi-
cando su Tipografía espartóla, la pri-
mera obra de su clase que produjo
nuestra patria, después de haber pa-
gado una deuda de gratitud escribien-
do y dando a la prensa sus Noticias del
Rnio. P. Flores. Falleció tan benemé-
rito religioso en el convento de su pro-
fesión a 30 de Diciembre de 1803.
Se conserva su retrato con los de los
autores de la España Sagrada en la
Academia de la Historia y al pie del
mismo se lee esta inscripción:
P. Praed. Jub. Fr. Franciscus Men-
des Algariensis. -S. Philippi Conv.
aUtninus Cl. Flores indefesso labore
plurimiim juvit. Typographiam His-
panam illustravit nulli unquam gra-
vis ómnibus gratus diem snuia obiii
III Kal. Jan. an. MDCCCIII aetatis
Síiae LXXVIll {\).
1. Noticias de la vida y escritos del Rmo. P. Mro. Fr. Henrique
Florez de la Orden del Gran P. .S. Augustin, Cathedratico de la Uni-
versidad de Alcalá, y Asistente General de las Provincias de España,
etc. Con una Relación individual de los Viages que hizo á las Provin-
cias y Ciudades mas principales de España. Dispuesto todo por Fr.
Francisco Méndez, Religioso de la misma Orden. En Madrid: En la
Imprenta de Pedro Marin. Año de M. DCCLXXX. Con las licencias
necesarias.
4.° de 4 hojas s. n. y 373 págs., con el retrato del P. Flórez al principio y graba-
dos en el texto.
Antep.— V. en bl.— Port.— V. en bl.— Prólogo.— Indicede los capítulos. —Id. de los
viajes etc.— Texto (1-125). -Relación délos viajes (126 276).— Apéndice. Elogios de di-
versos autores y sujetos eruditos al P. Flórez (277-350).— Ind. de las cosas notables.
«No escribo, dice el autor en el prólogo, la Vida del Rmo. P. Mro. Fr. Enrique
Flórez, ni menos pretendo formar un elogio cual corresponde al lleno de sus glo-
rias... Mi ánimo es solamente dar al público una colección de noticias }' memorias
que pueden servir de documentos ciertos y legítimos, para que otro de mayor ta-
lento y mejor pluma forme una historia completa de su vida adornada con todos los
(I) El Sr. Catalina Garcia vi6 un retrato del P. Méndez pintado acaso por el P G.ircia DobLido. y
del mismo copia la primera paite de la inscripción del siguiente modo; P.Jub. Franciicui .Wende^ de .4w-
gusttny Doblado, Sanctt Philippi convenlus Matriteiisis aluiiitius, etc.
MÉNDEZ 381
primores del arte.» Esta biografía, dice un escritor, es sumamente curiosa y nota-
ble, no sólo por el esmero y criterio con que están recogidos y conservados los he-
chos y dichos del P. Flórez, en cuya compañía vivió el P. Méndez veintitrés años,
sino porque contiene por apéndices varios elogios y cartas de diferentes eruditos
que celebraron su gloria y su fama. Avalora también la obra el hermoso retrato
del P. Flórez, que va al frente abierto en acero por Carmona, y las muchas inscrip-
ciones de lápidas y diversos grabados esparcidos en el texto.
Salva, núm. 3474, menciona esta primera edición, de la cual dice que «contiene mu-
chas noticias curiosas relativas a la historia de España y a sus antigtledades.— Este
volumendebe unirse ala EspañaSagrada áeFiórez». Como efectivamente, de hecho
lo está, pues en la obra del P. Méndez se encuentran datos y noticias que completan
o explican algunos puntos tratados en aquélla; a más que, si los continuadores del
P. Flórez tienen sus biografías en los volúmenes de la España Sagrada, con ma-
yor razón debe contarse entre éstos el dedicado a la vida del fundador.
El expediente relativo a la licencia concedida para la impresión de esta obra se
encuentra en el leg. 19, núm. 25, Matricula de impresiones, del Archivo Histórico
Nacional. Vista la censura favorable del P. Eugenio Ceballos, el Provincial de la de
Castilla, M. R. P. Francisco Salcedo, concedió la licencia oportuna para la impre-
sión el 5 de Junio de 1779; después de lo cual se elevó una instancia al Consejo para
el mismo fin. Dicho Consejo remitió la obra a la Academia de la Historia para su
examen, y el revisor nombrado al efecto extendió una larga censura en la cual,
además de los reparos que pone al estilo y lenguaje y de corregir algunos errores
leves que se le habían escapado al P. Méndez, consigna algunas observaciones, una
de las cuales es la siguiente: «Parece oportuno declarar un modo de hacer más útil
este libro, sacando al mismo tiempo gran ventaja para el uso y manejo de la apre-
ciable obra de la España Sagrada; porque respecto a ser tan vasta y contener la
historia y descripción de muchas Iglesias de España, la de varios Concilios naciona-
les, e insertarse en ella algunos tratados de escritores eclesiásticos, privilegios de
Reyes y otros documentos importantes, sería conveniente a más del catálogo que
se ha puesto, formar varios índices de la expresada obra de la España Sagrada,
por orden alfabético: 1.° de todas las Iglesias que en aquella obra se tratan con refe-
rencia al tomo y página; 2.* de los Concilios; 3.° de todos los tratados de autores
eclesiásticos y cronicones anónimos; 4.° de todos los diplomas de los Reyes, y otros
documentos dignos de señalarse.»
La segunda observación se refiere a las poesías del P. Flórez que incluía en su
obra el P. Méndez, según parece; dice a este propósito el revisor: «En cuanto a la
corta colección o miscelánea de poesías inéditas así latinas como castellanas del
Mtro. Flórez, tengo por indispensable exponer que será bueno se omita insertarla
en este libro, como asimismo el Laberinto que hizo a San Juan de la Cruz; porque
dichas poesías están escritas con poco gusto y delicadeza de pensamientos. Y como
por otra parte no tiene conexión el estudio de las poesías con aquellos que fueron el
principal objeto y continua ocupación de aquel sabio, no hay necesidad de publicar
entre sus obras serias una que tiene mucho de pueril y no ha salido hecha con la ma-
yor felicidad.> Concluye el revisor que, tenidos en cuenta sus reparos y corregida
la obra como él propone, la Academia podía extender su censura favorable.
Vuelto el libro al P. Méndez y hechas las correcciones indicadas, le presentó de
nuevo manifestando en la solicitud que «en cuanto a la intimación del censor de
que se pongan índices para el mejor manejo de la España Sagrada se hallan hechos
mucho más cumplidos y extensamente que lo que indica el censor, pues no sólo
abrazan los índices de Iglesias, Concilios, Tratados de autores. Cronicones anóni-
mos y Diplomas de Reyes, sino que se pondrá un índice general de todas las cosas
más notables de dicha obra para que sirva de alivio a los que la manejen». En 29 de
Noviembre de 1779, vista la segunda censura favorable de la Academia, dio su licen-
cia el Consejo para la impresión.
382 MÉNDEZ
Qué fué de los índices de referencia, obra que parece trabajada por el P. Mén-
dez, no lo sabemos, pero no estará de más insinuar la idea de que de ellos se apro-
vechara, caso de conservarse en la Academia de la Historia, Sáinz de Baranda para
su Clave de la España Sagrada. El hecho indudable es que el P. Méndez no publi-
có el trabajo, fuera suyo o de otro autor.
Sobre la censura de que se habla anteriormente, trató Serrano y Sanz en un es-
tudio titulado El Consejo de Castilla y la censura de libros en el siglo XVIII. Co-
piamos solamente el siguiente párrafo: «De las medianías intelectuales que hubo en
el siglo XVIII pocas tan agradables como Fr. Francisco Méndez, infatigable auxiliar
del P. Flórez al que proporcionaba muchos de los materiales con que levantó su mo-
numento de la España Sagrada; a quien tributó siempre cariño y respeto grandes,
y cuya biografía compuso, libro que fué censurado con nimiedad excesiva por
D. José Miguel de Flores que parecía clara la intención de molestar al agustino al-
carreño. ..^—Revista de Archivos etc., pág. 252 y sigs. del tomo XV (1906).
No es exacto que el P. Méndez proporcionara materiales al P. Flórez para la
España Sagrada: sólo hizo de amanuense de lo que se le mandaba copiar, aunque
alguna vez pudiera tropezar con algún documento interesante y se lo participara
al autor de aquella obra.
—Noticias sobre la vida, escritos y viajes del Rmo. P. Mtro. Fr. Enrique Fló-
rez,,.. Segunda edición, que con notas y adiciones publica la Real Academia de
la Historia. (Escudo de la España Sagrada) Madrid. Imprenta de José Rodríguez,
calle del Factor, núm. 9. 1860.-4." de XX -f- 444 págs. y 1 s. n. de erratas.
Va al principio el retrato del P. Flórez con su firma auténtica al pie; y entre las
págs. 158-159 una lámina suelta con el grabado de una flor o girasol, reproducido de
la edición anterior.
Además de las valiosísimas notas con que salió enriquecida esta edición, la Aca-
demia añadió la Advertencia que va al frente y los Apuntes biográficos acerca de
Fr. Francisco Méndez, haciendo notar en aquélla que la obra del P. Méndez se
imprime sin la menor alteración en el texto, «que abunda en sencillez y llaneza,
para que la narración de este testigo de la vida, de los estudios y tareas del Mtro.
Flórez, conserve toda su exactitud y toda su verdad.»
La Academia, con mejor criterio que el censor de la primera edición, incluyó
en las notas hasta algunas de las composiciones que aquel aristarco mandaba su-
primir, comprendiendo, naturalmente, que era el mejor medio de que se conserva-
ran y conocieran las que aun permanecían inéditas.
Publicóse un extracto de la obra del P. Méndez al frente de la Clave historial,
del P. Flórez, edición de Madrid de 1854, donde ocupa las págs. IX a la XCIII.—
V. la misma edición y lo que se ha expresado sobre el particular en la pág. 526
del vol. II.
2. Typographia española Ó historia de la introducción, propaga-
ción y progresos del arte de la imprenta en España. A la que antecede
una Noticia general sobre la Imprenta de la Europa, y de la China:
adornado todo con Notas instructivas y curiosas. Tomo I. Su autor
Fray Francisco Méndez, Del Orden del Gran Padre San Augustin,
en su Convento de San Phelipe el Real de Madrid. {Grabado con
un corazón biflechado que sirve de fondo al águila real) Madrid
MDCCLXXXXVI. En la Imprenta de la Viuda de D. Joachin Ibarra.
Con las licencias necesarias.
4." de XVIII -f- 427 págs.
Port. y la v. en bl. -Prólogo.— índice de lo que contiene este tomo primero.
(Ocupan estos preliminares las páginas de números romanos.) -Introducción. —No-
ticias en general acerca de la Imprenta.— Origen y progresos del arte de la impren-
MÉNDEZ 383
ta, según Pluche. Traducido por Terreros, o Burriel.— Noticias particulares del
arte de la Imprenta en España.— Apéndices. (Págs. 390 403).— Recomendaciones y
honores que el arte de la Imprenta ha debido a nuestros Monarcas.— Lista de las
ciudades y lugares que han tenido o tienen imprenta.— índice de las cosas nota-
bles.—Adición (sobre las imprentas de Gerona y S^-ag-a).- Erratas.— Nota.
Los apéndices son cuatro, cuyos títulos dicen:
I. De Typographiae sive Artis Impressoriae inventione verissima historia (£x
Conmentar iis Henrici Salmut ad Guidonem Pancirolum...)
II. Athanasii Kircheri China monumentis...
III. Lista de los libros (impresos en lengua y caracteres chinos) que el P. Fray
Martin de Rada y sus Compañeros traxeron de China el año de 1575. y las materias
que tratan. {Sacado de la Historia de la China del P. Fr. Juan Gomales de Men-
doza, lib. 3. cap. 17. y 18.)
IIII. Del origen de la Imprenta, y su inventor: Sacado del libro Vision deleyta-
ble de Alphonso de la Torre, impreso en Sevilla 1526.
Las aspiraciones del P. Méndez en la composición y publicación de esta obra
no pueden ser más modestas. Después de tantos años de trabajo de copista al lado
de los PP. Flórez y Risco, en que llegó a pegársele algo del polvo de los archivos
se encontró con un caudal muy notable de notas sacadas de incunables españoles y
de impresiones pertenecientes a la primera mitad del siglo XVI. Visto el material
que tenía reunido del siglo XV, amigos entusiastas de nuestra historia literaria le
animaron a dar la última mano al trabajo para que saliera al público, pero antes el
autor puso enjuego los medios que le sugirió su celo para acopiar datos, valiéndo-
se de sus amistades, muy en particular de la de D. Rafael Floranes, a quien, en su
humildad, atribuye casi exclusivamente el mérito de la obra. No obstante sus es-
fuerzos y la labor imponderable que supone el trabajo, estaba muy lejos el autor
de pensar que sus investigaciones fueran acabadas, y la idea, modesta por demás,
que tenía formada de la Tipografía, se ve expresada con sencillez encantadora en
este párrafo del prólogo: «Pocos habrá que tengan más ni mayores experiencias
que yo de la dificultad que hay en llevar a la perfección una obra de esta clase, y
por lo mismo estoy muy ajeno de pens-ar que la mía pueda gloriarse de tenerla.
Me contentaría ciertamente con que los juiciosos y sensatos la colocasen en una
honrada medianía, y en este caso me complacería sumamente al considerar que los
días de mi vida no han sido del todo inútiles a mis semejantes, lil que trabaja se-
gún el alcanze de sus fuerzas y de su talento, no está obligado a más: y en el secre-
to de mi corazón me atrevo a alimentar ciertas esperanzas de que mi trabajo será
cimiento y estímulo para otros más gloriosos que emprenderán sabios y eruditos
de la primera estimación, viendo el mío, pobre y desaliñado, y de que entonces mi
amada patria no se desdeñará de llamarme hijo suyo.»
Y hay bibliógrafos tan vanos que, escribiendo más de medio siglo después y
contando con todas las facilidades para que un trabajo de esa clase resulte poco
menos que completo, han tenido el poco miramiento de juzgar la obra por sus de-
fectos y omisiones, sin considerar las dificultades que supone el primer paso en un
campo tan inmenso de investigaciones que ni aun en nuestros días ha llegado a la
exploración perfecta, después de numerosos ensayos y trabajos parciales y totales,
llevados a cabo en su mayor parte por extranjeros para mengua de los españoles.
De bien distinto modo pensaba la Academia de la Historia cuando, al dar cuenta de
la obra, decía: «los inteligentes podrán notar en este libro omisiones e inexactitu-
des más o menos graves; pero con todo eso sería injusticia desconocer su mérito
no común, y que el autor adelantó bastante en una materia antes no tratada; por
cuya consideración le tienen en mucha estima los literatos nacionales y extranje-
ros, y hallan seguro y ventajoso despacho los ejemplares de él que por casualidad
se ofrecen en venta.»
Luis Tramoyeres y Blasco, en un artículo sobre Los orígenes de la Imprenta
384 MÉNDEZ
en la península ibérica, publicado en el tomo II (1898) de la Revista de Archivos,
Bibliotecas y Museos, \\2ih\a. en términos encomiásticos del P. Méndez, de quien
asegura que realizó el trabajo del examen de los incunables en tal grado que «cuan-
tos después han escrito sobre esta materia siguieron paso a paso al docto agustino.
Su Tipograjia española, publicada en 1796, es un verdadero monumento bibliográ-
fico, y contados son los que han hecho tanto, pocos, tal vez ninguno, los que le han
superado*. Lo que puede aplicarse con mucha verdad y propiedad a los españoles.
No vaya a creerse, sin embargo, que juzguemos el valor del trabajo del P. Mén-
dez llevados del afecto que hacia él sentimos por vestir el mismo hábito; reco-
nocemos la justicia con que le critica Salva en el número 2487 de su Catálogo, aun-
que deba rebajarse algo de la rigidez de la censura. Después de lamentarse de que
las descripciones de muchas de las obras no son exactas 3- de las imnumerables
erratas que afean el texto, añade: «El gran mal de esta obra consiste en haber vis-
to su autor muy pocos de los artículos de que habla, refiriéndose generalmente a
notas enviadas por varios sujetos, sin duda muy capaces y hasta sabios, pet o que
sin embargo no estaban al corriente de los perfiles o requisitos exigidos por los ver-
daderos bibliógrafos.» Califica luego de abominable el índice, y de los grabados del
P. García Doblado que se ingieren en el texto, dice horrores.
Hidalgo, sin abusar de la terminología tan exagerada de Salva, disculpa al Pa-
dre Méndez diciendo, que no deben imputársele los errores y erratas en la descrip-
ción de los libros, sino a los que le remitieron las papeletas. Cuando comenzó a
reimprimir la Tipografía, la creía exenta de defectos, pero a poco los descubrió y
tuvo la paciencia de rectificar las papeletas que le fué posible, ya revisando él mis-
mo los libros o ya encargando su descripción a personas competentes.
La Tipografía española del P. Méndez fué censurada por el P. M. ex-Provin-
cial Fr. José Martín, Rector de nuestro Colegio de San Gabriel de Valladolid y por
el P. Presentado Fr. José de Avila, Prior del convento también de Valladolid, con-
cediendo en su virtud la licencia para la impresión en 13 de Julio de 1795 el Provin-
cial, M. R. P. Francisco Rodríguez. Remitida la obra a la Academia de la Historia
para su examen y aprobación, el Secretario de la misma D. Antonio de Capmany,
certificó en 22 de Diciembre del expresado año que la Academia se había confor-
mado con el dictamen del censor, el cual expresaba que había hallado las noticias
de la obra bien averiguadas y expuestas con mucha individualidad, considerándo-
la como una de las que faltaban a nuestra Nación, y, por tanto, digna de que salie-
ra a luz pública. En su consecuencia, el Consejo dio su permiso para la impresión
en 12 de Enero de 1796.— V. el expediente en el leg. 35, núm. 112, del Archivo His-
tórico Nacional, Matricula de impresiones.
Debe consignarse el dato de hallarse incluida la liota correspondiente de esta
primera edición de la obra del P. Méndez en la Bibliografía militar de España, de
D. José Almirante, pág. 509, porque es cosa digna de llamar la atención. Afortuna-
damente la nota va acompañada de esta advertencia: «El ejemplar que tenemos a
la vista en la Biblioteca de Fernández San Román, es precioso por las curiosas no-
tas y apostillas autógrafas del célebre bibliófilo D. Bartolomé Gallardo.» Es decir,
que no se pierde el tiempo del todo en la búsqueda de noticias donde menos se
piensa encontrarlas.
Colaboraron en la Tipografía española del P. Méndez los PP. José Bouza, José
Herrero, Isidro Hurtado, Eugenio Ceballos, Domingo Feliú, José Ferré, José Avi-
la, José García Doblado, Juan Hernández, Juan Fernández de Rojas, Lorenzo Ma-
rín y los PP. Risco y Merino, de todos los cuales hace mención muy honrosa el au-
tor, al igual que de otros individuos de fuera de la Corporación agustiniana, que le
enviaron noticias o descripciones de libros.
Por lo mucho que ilustran los trabajos de investigación del P. Méndez al for-
mar el presente tomo y el apoyo decidido y desinteresada colaboración que mere-
ció de Floranes, debe incluirse en este lugar la noticia de los siguientes escritos.
MÉNDEZ 385
Apuntamientos de D. Rafael Floranes Al R. P. Fr. Franco Méndez del Orden
de S. Agustín, residente en su Convento de S. Felipe el Real de Madrid. Para un
tratado sobre el origen de la Imprenta, su introdución, propagacción, y primeras
producciones en España en el resto del siglo XV. de su nacimiento. Año 17 94.
Se encuentra en la Academia de la Historia, Est. 24 gr. 1.* B. n." 19.
Este manuscrito es el publicado después por Hidalgo entre los apéndices de la
segunda edición de la Tipografía. En el mismo centro se conservan aún algunas
cartas del P. Méndez a Floranes relativas a la obra, de la cual se apuntan los prin-
cipios y progresos con otros detalles que importa conocer. He aquí la nota que
creemos oportuno publicar sobre esa correspondencia.
Cartas del P. Méndez a D. Rajael Floranes.
Son nueve y se encuentran en un refajo suelto dentro del códice B-19 de la colec-
ción Floranes de la Academia de la Historia. He aquí los principales puntos sobre
que versan:
1.* de 26 de Marzo de 1794.
«Tengo trabajado un folleto sobre el origen y principios de la Imprenta en Es-
paña, por dónde se introdujo y cómo se fué extendiendo, con otras particularidades.
Y suponiendo que ninguno mejor que V. me podrá dar algunas especies, le supli-
co (sin molestia de su salud) me apunte lo que gustare: por tanto envío los apuntes
que yo he recogido de la Imprenta en Valladolid. Por ahora no cuido más que de lo
del siglo XV cuyo tomo estoy poniendo en limpio. . .»
2.» de 12 de Noviembre de 1794.
«Con sumo gusto he recibido la favorecida de V. viendo la ingenuidad y candor
con que se explica en bien del público... yo nunca aspiro ni aspiraré a otra cosa,
como V. puede haber reconocido. No soy envidioso de glorias ajenas y sólo deseo
trabajar y servir en lo que pueda. Esto supuesto, convengo en caminar con V. con
entera armonía y de buena fe. .. Prevengo para que V. tal vez no se fatigue, que del
siglo XVI tengo trabajado aún mucho más que lo que V. ha visto del XV, y aún del
XVII. Del XVIII (coordinándolo) se puede formar otro tomo, como con el tiempo
espero que V. lo vea, para que lo lime y descortece.»
3.» de 22 Noviembre de 1794.
Responde el P. Méndez a varios puntos o consultas que le hace Floranes. Todo
ello versa sobre la imprenta.
4." de 4 de Diciembre de 1794.
Lo mismo que la anterior.
cNuestros progresos y adelantamientos vendrán a su tiempo, al principio del
siglo XVI por el Cardenal Cisneros que fué quien, después de los Reyes Católicos,
dio fomento a este asunto. Después verá V. la idea y providencias del Sr. Felipe II
con las Juntas; los Meys de Valencia; los Focheles y otros distintíuidos de Sala-
manca, pero todo esto ha de venir por sus turnos. La decadencia en el siglo XVII
y la mitad del XVIIl hasta el Sr. Fernando VI se conoce por los efectos: y final-
mente el grande incremento que tomó por las providencias del Sr. Carlos III se
verá a su tiempo.»
5.» de 17 de Diciembre de 1794.
Sobre los papeles del P. Méndez que estaba revisando Floranes.
Dentro de este pliego existe, en varias hojas, una adición «sobre la Imprenta
de la China y si de allá la recibió la Europa».
6." de 31 de Diciembre de 1794.
«Voy prosiguiendo con la imprenta del siglo XVI.»
Van adjuntos algunos apuntes sobre la Imprenta en Valladolid.
0." bis, de 7 de Marzo de 1795.
El P. Méndez da las gracias a Floranes por haber corregido sus folletos. Le
envía, además, nota detallada de una obra, acerca de la cual le había preguntado
Floranes.
a»
386 MÉNDEZ
7/ de 2 de Diciembre de 1795.
Remitiendo adjunto un papel a Floranes, que viene a ser una duda histórica so-
bre Valladolid.
8." de Junio de 17%.
El P. Méndez remite a Floranes 28 pliegos impresos de la Tipograjia.
Sigue una carta de Agustín Muñoz Alvarez escrita a Floranes, en que le mani-
fiesta sus deseos de enviar algunos apuntes sobre impresiones de libros al P. Mén-
dez, con el fin de que fueran incluidos en la Tipografía española. Sevilla 22 de
Abril de 1797.
Por estas cartas nos enteramos de los proyectos que abrigaba el P. Méndez so-
bre la Imprenta en España, de la cual reunía papeletas y documentos hasta los
mismos días en que escribía; es decir, que trataba de publicar tomos como el im-
preso ¿e la Imprenta en el siglo XV, en los siglos XVI, XVII y XVIII y para ello
tenía ya coleccionados bastantes materiales. Vése, además, el desinterés y desapa-
sionamiento del P. Méndez por sus trabajos, emprendidos y llevados a cabo sola-
mente por amor al público y con deseo de contribuir en la medida de sus fuerzas a
la cultura e ilustración de su patria. Para hacerlo en el mayor grado posible, acu-
día con una modestia digna de todo elogio a todos aquellos que podían darle luces,
sin ocultar a nadie sus mmuscritos, y recibiendo con gratitud la corrección de sus
defectos, las notas o ampliaciones que otros tenían a bien enviarle. La verdad es
que si faltaran simpatías al P. Méndez, de la idea humilde que tenía de sí mismo y
de su comportamiento respetuoso para con sus favorecedores, se podría sacar un
argumento convincente de la bondad de su carácter y de la alta estima que mere-
cen sus trabajos, aunque no tuvieran otro mérito que el de revelar las hermosas cua-
lidades que adornaban su corazón.
Aunque es cierto que el P. Méndez escribió en la portadade este tomo el número
primero y hace frecuentes alusiones al segundo, por las cuales se puede deducir no
ya que le tuviera en proyecto, sino que tenía bastante adelantada la composición del
mismo, se pretende negar su existencia con el apoyo de una información errónea,
sin duda ninguna, pues no cabe otra interpretación tratándose de Gayangos. Sobre
este particular la Academia de la Historia consignó los siguientes datos: «Se ha di-
cho que Méndez había concluido el tomo II de esta importante producción: y cierto
catálogo de obras de autores españoles que se hallan en el extranjero, asegura exis-
tir aquél en el Museo Británico. Pero, según informe del docto Académico Sr. don
Pascual de Gayangos, los Mss. de Méndez que se guardan en ese rico depósito litera-
rio, están reducidos a unos papeles sueltos, en que el laborioso agustino iba apun-
tando las noticias que adquiría sobre obras impresas en España durante el siglo XVI.
No es esto decir que dejen de contener las indicadas notas interesantes datos acerca
de libros de diferentes géneros; pero así por el corto número de tales artículos, como
por la falta de enlace y sistema en su redacción, quedan plenamente convencidos
de error los que han supuesto que esos Mss. de Méndez formaban el tomo II de su
historia tipográfica.» Gayangos no vio más que esos apuntamientos que serán quizá
complemento de la obra o datos para formarla, pues es cierto que el tomo II existe
en el Museo Británico. El P. Eustasio Esteban que ha tenido ocasión de examinarle,
nos facilita la siguiente nota acerca del mi^mo.
Méndea, Typographia española del siglo XVI.
Dentro: Imprenta del siglo X VI seguido por orden chronológico.
Un tomo en 8.°, pasta, de 294 folios. Es autógrafo, bien escrito y preparado para
la imprenta. Al final tiene esta nota de letra diversa:
«155 Tomos de la obra Typographia española, a
8r.s tomo 1240
El original del Tomo 2." 1000
2240
Purchase ofSt. Boh 14 june 1845.»
MÉNDEZ . á87
Existe, como hemos dicho, en el Brítish Museum de Londres, Bibl. Égertone,
1129, Plut. DXVIII, B.
Puede deducirse de esta nota que Gaj'angos no vio el tomo de referencia cuando
dio su informe, acaso, y es lo más probable, por no haber ingresado todavía en la
biblioteca la obra original del P. Méndez, de la cual no pudo ver más que ligeros
apuntes.
Graesse, IV, 485, después de las notas relativas a las dos ediciones de la Tipo-
grajla, añade: «De cet ouvrage savant, mais sa continuation sur les édd. du 16.e
siécle est restée encoré inédite (manuscrit ofíert a raison de 80 1. dans le Cat. de Sal-
va n.° 344b.)» Salva examinó el original y se queja de la pobreza de los artículos que
contiene; dice que no llegan ni a la tercera parte de los impresos del siglo XVI, lo
cual no es para maravillar si se tienen en cuenta los trabajos bibliográficos llevados
a cabo desde fines del siglo XVIIl hasta el 1872, en que Salva publicaba su Catálogo.
Puede verse una reproducción gráfica de la portada de esta primera edición en
la Bibliografía Gráfica, de Vindel, núm. 941.
— Tipografía española,... Segunda edición corregida y adicionada por Don Dio-
nisio Hidalgo. Madrid. Imprenta de las Escuelas Pías, Calle de Embajadores
núm. 49. 1861.
4.° de XVI + 436 págs. y 4 hs. s. n., la primera con anuncios bibliográficos de Hi-
dalgo, las dos siguientes con reproducciones litográficas de dos páginas de incuna-
bles, y la cuarta es una hoja plegada con un cuadro cronológico de las imprentas
del siglo XV.
Hemos visto ejemplares que no llevan estas últimas hojas, de las cuales talmen-
te la última debe formar parte de la Tipografía española.
: La obra del P. Méndez termina en la pág. 196; lo restante del tomo es debido al
Sr. Hidalgo, el cual con el nombre de adiciones., publicó lo siguiente:
Proemio, en el cual expresa las muchas correcciones con que perfeccionó el
texto del P. Méndez, cuya impresión parece haber sido bastante descuidada. Habla
también de las adiciones e importancia de las mismas, haciéndolas preceder de las
biografías respectivas, del autor y continuador, o sea, del P. Méndez, copiada de la
Noticia de la vida, escritos y viajes del P. Flores (2.* edición), y del Sr. Hidalgo
(autobiografía).
Interior del taller de Guttemberg. Por Philarete Charles. Traducción del fran-
cés, de la Revue des Deux Mondes. Sobre el origen de la imprenta.
Tipograjía. Por A. Ribot y Fontseré. Sobre el mismo asunto. (De El Museo
Universal.)
Disertación sobre el origen de la Imprenta y su introducción en Valencia.
Por José Villarroya.
Barcelona, primera ciudad de España donde su introdujo la Imprenta. Por
J. R. V. (Jaime RipoU Vilamajor.)
Biografía de D. Rajael Floranes. Siguen a este escrito, Apuntamientos remi-
tidos al P. Méndez, de los cuales ya éste se aprovechó para la edición de 1796.
Adiciones de Hidalgo al texto del P. Méndez.
Aunque figura en la portada el año 1861, no terminó la impresión de la obra
hasta el 1864 por las causas que se expresan en el proemio
Cuánto ganó el libro con los apéndices reseñados no es necesario ponderarlo;
basta leer los títulos para comprender su importancia y alabar el buen criterio del
adicionador, ofreciéndonos trabajos tan notables para estudiar los orígenes de la ti-
pografía ibérica, y rectificando y completando las noticias del P. "Méndez. — V. Mar-
tínez Añíbarro, pág. 298, quien dedica merecidos elogios a Hidalgo.
3. Sobre la Imprenta de la China y si de allá la recivió la Europa, por Fray
Francisco Méndez.— M.S. en 4.°.de 8 hs., existente en la Academia de la Historia,
Colección Floranes, B-19.
Escribió el P. Méndez este breve folleto para Floranes al objeto de informarle
388 MÉNDEZ
sobre la imprenta en China, acerca de la cual se copian los datos de obras que esta-
ban al a'cince del autor. De aquí extractó el P. Méndez lo que le pireció para su
Tipograjla y puede verse al tratar de la imprenta en aquel país.
Eli la nota de reseña de la correspondencia del P. Méndez con Fioranes se ha
indicado ya la existencia de este papel, que catalogamos por separado porque así
lo hace un autor.
4. Vida del Miro. Fr. Luis de León.
Se publicó en los vols. I, II y III de la Revista Agustiniana, y de ella se hizo li-
rada aparte de contados ejemplares. Las poesías que coleccionó el P. Méndez atri-
buidas por el mismo a Fr. Luis de León, unís como ciertas y otras dudosas, se pu-
blicaron en los vols. IV y V de la mencionada revista con notas muy oportunas de
la Redacción, en las cuales se consigna qué composiciones pueden incluirse entre
las obras poéticas de aquel inspirado vate.
Con respecto a este trabajo del P. Méndez, dice la Academia de la Historia:
«Otra empresa de mayor importancia y utilidad ocupó al P. Méndez: a saber, se
propuso formar una colección, la más completa que le fuese posible, de las poesías
del ilustre Fr. Luis de León. En este trabajo invirtió el buen Méndez— según testi-
monio del P. Mtro. Fr. Antolín Merino, más feliz en una empresa de igual género,
extensiva a todas las producciones de aquel clásico escritor— cuayenta años próxi-
mamente, mostrando en su desempeño la laboriosidad y diligencia que le eran pro-
pias. Redactó, para colocarla al frente de esta obra, la vida de Fr. Luis; y obteni-
das las licencias para la publicación, encargó ésta al acreditado impresor valencia-
no D. Benito Monfort, remitiéndole al efecto el original, que constaba de dos grue-
sos tomos en 4,° Pero por varias dificultades, y al fin por fallecimiento del expresa-
do Monfort, han quedado inéditos estos volúmenes, cuyo paradero no se sabe; volú-
menes que, aunque dejasen qué desear en punto a crítica, es de creer contuviesen
materiales dignos del mayor aprecio, y noticias biográficas interesantes, por más
que el P. Merino, hable de ellos con no disimulado desdén.>
La Academia de la Historia ignoraba que en su propia casa existía el manus-
crito del P. Méndez, más perfecto todavía que el enviado a Monfort. Se ve que
aquel centro redactó la noticia reproducida con la siguiente a la vista, ein valerse de
otros medios de información.
He aquí cómo habla ti P. Merino de esta colección del P. Méndez, en el prólo-
go del tomo VI de las obras castellanas de Fr. Luis de León: «Por este tiempo (1790)
tenía ya el laborioso P. Fr. Francisco Méndez, Agustiniano, una colección enorme
de poesías del Mtro. León, que por espacio de cuarenta años había recogido de acá y
allá según se le presentaban. Era su celo muy laudable, aunque no correspondía el
discernimiento. A pesar de haber sacado licencias p ira imprimir su trabajo, y haber
tratado de ello con el famoso impresor valenciano Benito Monfort, quedaron inédi-
tos los dos voluminosos tomos que había formado. Las vieron y examinaron despa-
cio varios inteligentes a petición del mismo Padre Méndez, y de común acuerdo
desecharon una gran parte de aquellas composiciones como indignas de llevar el
nombre del Maestro León. En algunas de las restantes discordaron entre sí, ala-
bando unos lo que vituperaban otros. Entre tanto murió Monfort, y quedaron sin
imprimir las poesías del Mtro. Fr. Luis, bien que no fué esta una desgracia muy
sensible.»
Cuando esto escribía el P. Merino debió dejar consignada la noticia de que
el P. Méndez había rescatado su trabajo enviado a Monfort, habiéndole luego adi-
cionado con nuevas noticias e ilustraciones de las poesías, lo cual es muy necesa-
rio tener en cuenta cuando se trate de dichas poesías publicadas por el citado Pa-
dre Merino. El manuscrito en cuestión es el sitiuienie:
Obras propias y traducciones del Lntin, Griego y Toscano, con la Parafrasi
de algunos Psalmos y del Libro de Job. Su autor el P. Mro. Fr. Lu;s de León de la
Orden de N. P. S. Augusiin, Cathedratico de Escritura de la Universidad de Sala-
MÉNDEZ 389
manca. Quinta edición, y primera en la mayor parte en que va aumentada con mu-
chas Poesías nunca publicadas: y corregida en casi todo. (Dibujo a pluma de la di-
visa del autor.)
M.S. 1 tomo en 4." muy abultado preparado por el P. Méndez para la impresión,
después de iiaber recogido multitud de composiciones poéticas que él u otros atri-
buyen o han atribuido a Fr. Luis de León. En el prólogo da cuenta el P. Méndez de
los manuscritos donde se encontraban obras poéticas de Fr. Luis de León; sigjue la
vida de éste escrita por el colector. A continuación van las poesías.
Existe este tomo en la Academia de la Historia con la signatura 10 10 5, fila 2.*, y
del mismo se sacó la copia que sirvió para su publicación en la Revista Agustiniana.
Cuéntanos el P. Méndez en el prólogo la historia consabida de haber remitido a
Morfort los dos tomos para la impresión, que pudo recobrar después de manos de
D. José Tormo, Obispo de Orihuela, quien los había recogido y se los devolvió al
P. Méndez, acompañados de unas advertencias, notas o crítica que sobre ellos formó
un literato, el erudito D. José Eugenio de Irusta, Oficial primero de la Secretaría
de Gracia y Justicia. Luego añade el mismo Padre que «los manuscritos llegaron
intactos (a sus manos), y sólo les faltaba el prólogo que han arrancado, en el que yo
daba una larga noticia de los manuscritos que hube, vi y registré pira formar esta
colección, con otras individualidades que no es fácil acordarse de todo al cabo de
diez y ocho años.— En este intermedio han ocurrido algunas novedades acerca de
estas obras poéticas, pues se han impreso los 42 capítulos del Libro de Job en verso
(por mi medio) que antes no lo estaban, y en el Parnaso Español han insertado al-
gunas poesías inéditas de nuestro Miestro Fr. Luis; casi todo tomado de esta co-
lección...» A seguida consigna el P. Méndez que algunos habían disfrutado su colec-
ción de poesías, y la hab'an alabado; cita a Mayans en su Vida de Virgilio (pág. 83
del tomo II; Valencia, 1778), a Sf'dano en su Parnaso Español y a Cerda en su
Appendix ad Gerardi loan. Vossii Rhetorices, pág. 209. De hispanis purioris latí-
nitatis cultoribus (1).
Da razón de los manuscritos más principales de cuyos pormenores se acordaba
y luego sigue la vida de Fr. Luis de León que había de preceder a la publicación de
las poesías.
Antes de terminar este número debemos dedicar un recuerdo al P. Cámara que
fué quien interesó al Rmo. P. Diez González para obtener una copia del original de
la Academia, publicándose luego en la revista mencionada, con las notas ilustrati-
vas de que antes se ha hecho mérito. Gracias a esta publicación se llegó a conocer
mejor la vida del insigne poeta, y no obstante sus deficiencias, porque son muchas
no habiendo consultado directamente el autor las colecciones de documentos origi-
nales que existen en varios centros, la obra contiene indicaciones inestimables y una
aglomeración de materiales de difícil reunión sin gran paciencia y muchos años de
trabajo. Aunque no tuviera otro mérito que el de la diligencia y constancia en el
acopio de notas, el P. Méndez se hizo acreedor por su laboriosidad a la gratitud de
los biógrafos del vate, algunos de los cuates en vez de mostrarse reconocidos a tan-
ta labor, le censuran en tonos despectivos fijándose en este u otro detalle para po-
ner en ridículo hasta su buena fe y sinceridad.
Había quien, sin duda, se interesaba por la publicación de las obras de Fr. Luis,
y uno de ellos debió de ser D. Fernando José Velasco (2), a quien decía el P. Mén-
(1) D. Franciioo Cerda y Rico, en el lugar citado, dijo del P. Méndez y su colección: «Utinam Valen-
tis, ut spero, edantur omnia Legionensis carmina, quse indefesso labore collegit Franciscus Méndez Au-
gustlnianus.»
(1) A Velasco decía el P. Flórez en una carta sin fecha, pero seguramente de 1769: <Los libros de
Fr. Luis están como estaban, pues ocupado yo con otras cosas no puedo hacerlo » Esto indica que al P. PIó-
rez le hablan encomendado o que é\ se habla propuesto publicar las obras del poeta, empresa a la cual no po-
día dedicarse por otros trabajos. Quién sabe si a esto obedecen los del P. Méndez sobre Fr. Luis, por no po.
derlos llevar a cabo el P. Flórez.
/
390 MÉNDEZ
dez en carta fechada el 8 de Mayo de 1767; «De Fr. Luis de León es tanto lo que hay
recogido, que sólo de lo poético se pueden hacer dos lomos de a 4.°, metiendo en
ellos el librito impreso.» Y en otra de ^ de Junio escribe: «Ahora (contesto) con gus-
to por remitir el índice de las obras poéticas de Fr. Luis de León, que me ha pare-
cido enviar en ese modo, para que si \'. S. tiene o sabe algo con facilidad se sepa si
lo hay o no lo hay.— En lo demás no desisto de mi súplica, pues casi tengo por cier-
to que fué natural de Granada, aunque Belmonte tenga algún derecho.» Siguen a
esta carta cuatro hojas con el índice de las poesías. Con respecto a lo de la patria
de Fr. Luis, Velasco debía de haber prometido al P. Méndez algún documento o da-
tos para esclarecerlo. —Véanse las dos cartas de r^erencia en el códice 2226 de la
sección de Mss. de la Nacional.
El P. Méndez no solamente se ocupó de formar la colección de obras poéticas
de Fr. Luis, sino también prestó su colaboración para que se imprimiera la Expo-
sición del Libro de Job en 1779, sacando una copia, que, como él mismo nos dice,
fué la presentada al Inquisidor para obtener la licencia correspondiente. Sobre
este punto remitimos al lector al artículo del P. Merino, donde se verá también la
referencia que se hace al P. Méndez, por haber copiado varias de las obras latinas de
Fr. Luis, poniendo, además, por su parte algunas advertencias acerca de su proce-
dencia o consignando otros pormenores. Las copias del P. Méndez que hoy se ven en
la Academia de la Historia, hubieran servido al P. Merino para la edición latina
que preparaba y de ellas se sacó el mayor partido posible para la impresión sal-
mantina, hecha bajo los auspicios del P. Cámara. De otra obra castellana, copiada
también por el P. Méndez, he aquí una breve indicación.
5. El perfecto Predicador. ^Tipos\c\6nú&\ Eclesiastés, por el Mtro. Fr. Luis
de León.
Obra que tenía ya prologada y dispuesta para la imprenta el P. Méndez. Encon-
trado el manuscrito en la Academia de la Historia, le dio a luz la Revista Agusti-
tiiana, vols. XI y siguientes, con una advertencia suscrita por la Redacción donde
se discurre sobre el origen y circunstancias del manuscrito y el valor de la obra.
De ésta se hizo al propio tiempo tirada aparte.
6. Historia del convento de San Felipe el Real, de Madrid.
Obra escrita en dos tomos y de la cual da cuenta el propio P. Méndez al final
de los extractos de las profesiones de aquel convento. Repetidas veces hemos oído
que esa Historia se conserva en Madrid, pero por más gestiones que hemos hecho
no hemos logrado siquiera saber el nombre del poseedor.
7. Colección | De diferentes Decimas, \ Cartas, y otras menudencias I Recogi-
do todo I Por Fr. Frarc.eo Méndez | de la Orden de S. i Augustin | Año de 1756.—
M.S. en 4.° de varias hs. prels. s. n. y 595 numeradas, en bl. la mayor parte.
Existe en la Academia de la Histoiia con la signatura 10-10-4.
Contiene poesías del P. Martín Salgado, del P. Juan de Estrada, de Fr. Diego
González y otras. Algunas cosas relativas al P. FIórez, unas décimas del P. Bu-
trón, jesuíta, a la ciudad de Soria, y concluye el tomo con algunos Lances chisto-
sos. Sobre estas y otras curiosidades que encierra el manuscrito reproducimos la
siguiente nota.
La Academia de la Historia demuestra la afición que el P. Méndez tenía a colec-
cionar papeles curiosos; prueba de ello es, dice, un tomo en 4." de su letra, con bas-
tantes hojas en blanco, que existe en la Academia de la Historia y pertenece a la li-
brería de la España Sagrada; el cual, según expresa su portada, se empezó a for-
mar en 1756. En él iba el P. Méndez reuniendo escritos ligeros de los religiosos de su
Orden, además de otras piezas, y hasta cuento?, que llamaban su atención, cualquie-
ra que fuese su precedencia. Allí se leen algunas composiciones del apreciable poe-
ta Fr. Diego González. Allí también se hace notar los versos, por lo común festivos,
de Fr. Martín Salgado, gallego, —conventual de San Felipe el Real, como lo era el
colector,— a quien pertenece una carta dirigida al Mtro, Franciscano Soto y Marne,
MÉNDEZ 3<>1
famoso por sus contiendas con el Rmo. Feijóo, en cuyo favor estaba aquella conce-
bida. El P. Méndez la copia en su libro, poniendo al principio la nota siguiente: «El
autor de esta carta fué el P. Presentado Fr. Martín Salgado; la escribió antes que
el P. Feijóo publicase su Justa repulsa; y no se imprimió porque Salgado no qui-
so dar su nombre.»
8. Colección | De diferentes Documentos \ y \ Apuntaciones curiosas | Recogi-
das I Por Fray Francisco Méndez | De la Orden de San | Augustin. | Aflo de 1770.
Un tomo en fol. ms., forrado de pergamino de 434 hs. foliadas, varias de las fina-
les en blanco. Existe en la Academia de la Historia con estas señas: Papeles va-
rios-Méndez 10-10-6, n. 22.
Resulta el tomo una de tantas colecciones de papeles, de las que el Padre Mén-
dez formó varios volúmenes, no excluyendo de la misma algunos escritos propíos.
Del contenido del tomo que tenemos entre manos vamos a dar breve reseña;
i) Diligencias instruidas por el juez de Cantalapiedra en 10 de Noviembre de
1651 a fin de dar testimonio de legitimidad y de autencidad de una carta de no-
bleza olorizada en juicio contradictorio a individuos de la familia Ledesma natu-
rales de Medina del Campo. Al folio 31 vto. tiene la nota: «Esta carta ejecutoria es
de los abuelos maternos de Fr. Ignacio y Fr. Francisco González de la Orden de
San Agustín, etc. y de la de sus padres y abuelos paternos constará por la de los
González de S. Salvador y del Mercado y del Berrocal, pues fueron tres herma-
nos,...» Se halla al final una nota sobre Ledesma, los hombres célebres de este
apellido y del de Méndez, con una noticia de las montañas de León y Burgos firma-
da al final por D. Pedro de Salazar, Madrid a 2 de Junio de 1669, en la cual se trata
de la primera nobleza de España que desciende o tiene sus casas solariegas en la
montaña, porque allí se refugiaron los restos de la España cristiana.
9) Protocolo del Convento de Nro. P. San Agustín de San Pablo de los Mon-
tes &.»-Fols. 39 al 44.
Se halla firmado al final en 6 de Marzo de 1719 por los PP. Fr. Pedro Fernán-
dez, Prior, y Fr. Felipe Martínez, Depositario.
3) Noticia sobre la prisión del Marqués de Tavora, Virrey que había sido de
Goa, de varios individuos de su jatnilia y algunos grandes de Portugal.
4) In Festo S. P. Augustini Oración Euangélica. —Po\s. 46 al 59.
Sin nombre de autor.
5) Conclusión de un sermón. Suscribe Fr. Thomas Dauila. 1688. — Fol. 60.
©) Qué prohiba su Santidad en las dos bulas injorma brevis etc. -Fo\s. 61
al 68.
V. Guerrero (Fr. Antonio), pág. 371 del vol. III.
7) Notas sacadas de alguna obra o escrito sobre Noris.—¥o\s. tf) al 71.
8) Memorial del R. P. Gral. del Orden de S. Agustín al SS.mo Padre Clemen-
te XIII sobre algunas conclusiones de los Jesuítas. Roma 17o5.— Fols. 72 al 73.
Comienza: Beatissime Pater. Fr. Franciscus Xavier Vázquez...
Al final hay esta nota: «Copióle este memorial de un exemplar impreso en Por-
tugal, el qual tenia una columna latina (que es la presente) y otra en portugués.»
í») Jesús María Joseph. 3* Parte...— Fols. 74-79.
V. Barrientes (Fr. Diego Antonio de), en cuyo artículo se da cuenta de los ori-
ginales de este Padre que abarcan desde el fol. 74 hasta el 150 del códice que descri-
bimos, págs. 327 y 328 del vol. I.
10) Documentos relativos al colegio de San Agustín de Alcalá y a la funda-
ción de la Princesa Dña. Juana, Injanta que fué de Portugal.— Fols. 150 al 152.
Figuran como Rectores el P. Fr. Matías Reileingen en Julio de 1751 y el Padre
Fr. Juan Risco en Octubre de 1763.
11) Memoria de los religiosos que han iotnado el hábito y han hecho profesión
en este convento de S. Felipe el Real de Madrid, sacada de los libros deprojesiones
de dicho Convento. Lo que aquí se ha extractado es el nombre del religioso, los de
392 MÉNDEZ
sus padres, de qué lugar, de qué obispado, de qué parroquia, en manos de quien
profesó, año y dia. El tomo primero contiene las siguientes y varias notas que en
algunas se hallan. Las que van cogidas con [ ] son afiadidas.— Fols. 153 al 187.
Este número se cataloga en obra reciente como si formara él solo un tomo, sien-
do solamente parte del códice que describimos. Añádese, además, que en la actua-
lidad se conserva en la biblioteca Nacional y antes se guardaba en la Academia de la
Historia, y en este segundo centro se encuentra hoy como se encontraba antes sin
sufrir traslado alguno.
Estos extractos son importantísimos porque suplen la falta de algunos de los
libros de profesiones de San Felipe el Real, de los cuales existen sólo tres, el I, IV y
V, en el Archivo Histórico Nacional y otro más, el III, en nuestro colegio de Valla-
dolid. El trabajo del P. Méndez comprende los seis primeros libros, desde el 10 de
Mayo de 1551 hasta el 28 de Febrero de 1772, diciéndose en nota final que los extrac-
tos del libro Vil se hallaban copiados en el segundo tomo de su Historia de San
Felipe el Real, obra que no parece, ni tampoco se sabe dónde pueda existir ese libro
VII. No todos los extractos son del P. Méndez, pues hay de otra letra los correspon-
dientes a libros enteros. Tampoco son suyos los pertenecientes al convento de Tole-
do, aunque él se agenció para adquirirlos interesando al efecto a un P. Córdoba, de
quien hay allf una carta fechada a 21 de Julio de 17ci5. De todos ellos hay copia en
nuestro colegio de Valladolid costeada por el P. Eugenio Alvarez. Se sacó allá por
los años de 1881; de ella así como de los originales de la Academia de la Historia se
habló en i a Introducción al vol. I de este Ensayo.
I*) Extracto de los hijos que ha tenido el convento de IV. P. S. Aug.» de Tole-
do, sacado de los libros de profesiones de dicho convento.— Fo\s. 188 al 207.
■3) Exposición del P. Fr. Jerónimo Román al General de la Orden.— Fo\s. 208
al 211.
Al final hay esta nota: «Es copia sacada a la letra del propio Ms. original de
Fr. Gerónimo Román y aunque no pone el año, se saca que fué después del Capítu-
lo de Burgos del 1586 en donde concurrieron y fueron provistos los empleos en los
religiosos que aquí dice.»
II) Algunas notas tomadas del primer libro de consultas existente del con-
vento de San Felipe el Real. Fols. 216-dupl. Faltan del 212 al 215 (1).
15) Exposición del P. Fr. Miguel Peres, Procurador general de la Provincia
de Castilla contra el P. Fr. Luis Torres que pretendía hacer pasar a Méjico reli-
giosos de la Provincia de Andalucía.— Fo\s. 217 al 222.
IG) Noticias sacadas de un tomo en /ol. Ms. de la Librería de S. Felipe el
Real de Madrid, cuyo titulo y autor son: Gaceta y Huevas áe la Corte de España
desde el año 1600 en adelante. Por D. Gerónimo Gascón de Torquemada, Secreta-
rio del Rey nro. Señor.-Fols. 223 al 228.
I?) Noticia acerca de un D. Alonso Félix de Auñón. (Sin importancia).—
Fol. 229.
18) Copia del P. Méndez de unas cláusulas testamentarias de los Condes de. ..
sobre la fundación de la iglesia o monasterio de Urría. Año 10-'3. — Fol. 230.
■í») Carta, sin firma, en la que se dan noticias de unas conclusiones defendidas
en Viena por PP. Dominicos, etc.— Fol. 231.
90) Traslado de la escritura de fundación de mayorazgo que otorgó el Teso-
rero Juan de León, su fecha en Burgos a 9 de Noviembre de 1527, y la del mayoraz-
go en Belmente a 11 de Febrero de 1545- Fols. 242 al 239.
81) Copia de escrituras de fundación de mayorazgos, de Dña. Ana de Oso-
rio y D. Antonio de León, etc.— Fols. 250 al 284.
Estos dos números contienen noticias de la familia León de Belmonte y de Pol-
(1) Este número le publicamos con alcanas supresiones y adiciones en el Archivo histórico Hispano-
Agustiniano, vol. I, págs. 148 y 149.
MÉNDEZ 393
voranca, de los cuales debió servirse el P. Méndez para sus noticias de Fr. Luis
de León.
9'9) Apuntes de derecho sobre incorporación de alcabalas que poseen los Du-
ques sin título específico. Por D. Vicente Pardo.— Fols. 283 al 293.
98) Cartas del P. Sarmiento (Fr. Martín) al Duque de Medina Sidonia.— Fo-
lios 291 al 301.
ai) Carta de D. Carlos Simón Pontero al P. Andrés Burriel y respuesta de
éste.— Fols. 302 al 307.
95) Carta del P. Burriel y algunas notas. -Fols. 308 al 310.
96) Proceso que D. Juan Serrano, Obispo de Siyüenza, hizo contra los cañó,
nigos reglares de S. Agustín, que D. Gil de Alborzoz fundó en Villaviciosa por los
años de 1348.-Fols. 311 al 342.
97) Descripción del Obispado de Orihuela y cómo vino a ser catedral.—
Fols. 313 al 347.
2H) Extractos de los Anales de Historia de Madrid desde el nacimiento de
N. Sr. Jesucristo hasta el año de 1658, escrito por D. Antonio de León Pinelo.- Fo-
lios 348 al 3f.6.
29) Historia y fundación de la memorable peña de Marios.— Fo]s. 357 al 362.
En el fol. 3b3 se lee esta nota: «Este extracto de la Historia de Martos le saqué
(fr. Francisco Méndez) el año de 1751, para uso del Rmo. P. Mtro. Flórez, quien le
disfrutó en el tomo IX de la España Sagrada...»
30) Carta del Sr. D. Patricio Gutiérrez Bravo al P. Flórez.— Fo's. 363 al 365.
31) Fragmento de confirmación de la Compañía de Jesús.— Fol. 366.
39) Carta de Dña. Nicolasa María de Helguero y Alvarado al P. Feijóo:—
Fol. 367. .
3») Carta del Dr. Agustín Sales al P. L. Fr. Agustín Cabades, mercedario.—
Fols. 368 y 369.
31) Copia de una carta escrita al M. León, catedrático de Retórica, por un
amigo suyo.— Fols. 370 al 381.
Al final hay esta nota: «Carta de Pedro Chacón al Mtro. León: copiada por
Fr. Fr. M. N. D. Z. del Ms. que se guarda en el Archivo de Benedictinos de Montse-
rrat de Madrid.»
35) Solicitud dirigida al Papa por Carlos III pidiendo la canonización del Ven.
Palafox. San Ildefonso 12 de Agosto de 17b0 — Fols. 382 y 383.
31») Desde el fol. 384 al 434 están las hojas con las iniciales, por orden alfabéti-
co, escritas en la parte superior^ y dispuestas para escribirse en ellas un diccionario
de cosas curiosas, al parecer. Hay muy pocas notas escritas.
Semejante a esta colección es la reseñada en el artículo del P. Flórez, pág. 600
del vol. II, bajo la letra C, que, según allí manifestamos, lleva el núm. 3546 de la sec-
ción de Mss. de la Nacional y anteriormente la signatura M-296. De ésta dijimos en
la misma página que correspondía a un códice de la Academia de la Historia, y no
es exacto; las dos citadas son la antigua y la moderna del mismo códice de dicha
sección.
De las copias del P. Méndez para el fundador de la España Sagrada, pueden
verse noticias a cada paso en la nota bibliográfica del P. Flórez y especialmente la
reseña de algunos códices, págs. 599 y sigs. del volumen sobredicho.
9. Jndice \ de la \ Librería del P. Mro. \ Flores. \ de S.« Felipe el R.' I de \
Madrid.
M.S. en 8.° de 216 hs. sin numerar, existente en la Academia de la Historia con
la signatura 10 10-5, 1.^ ñla.
Índice de las monedas del Rmo. P. Mtro. Flores.
Véase sobre estos dos manuscritos lo que dejamos expuesto en el artículo del
P. Flórez, págs. 592 y sigs. del tomo II, donde publicamos el índice de los manuscri-
tos que poseía el fundador de la España Sagrada, No tuvimos la fortuna entonces
394 MÉNDEZ
de encontrar el segundo índice en la Biblioteca déla Academia donde creemos que
ha de existir.
10. Index auctorum, quorum scripta servantur in hac Bibliotheca D. Philippi
Regalis M;Uritensis ordinis Eremitarum S. P. N. Augustini Matriti: Apud Joachin
Ibarra. MDCCLV11I.-4.»
En la introducción al vol. I, insinuamos la sospecha de que el P. Méndez hubie-
ra compuesto este libro; pero visto un ejemplar completo y no encontrando en él
vestigio alguno que pueda confirmar aquella sospecha, no insistiremos en atribuirle
al P. Méndez, reservando una descripción más amplia del libro en la lista de los
anónimos.
11. Junto con el P. Merino colaboró en el cotejo y copia de los cinco libros de
las Sentencias, de Tajón, publicados por el P. Risco en el tomo XXXI de la España
Sagrada.— V. la nota bibliográfica del P. Aniolín Merino, núm. 1.
Carta del P. Méndez fechada a 22 de Marzo de 1787 y dirigida al P. Mercedario
Agustín Arques y Jover en que ofrece corregir la vida del Obispo Muros en la
reimpresión del tomo XXII de la España Sagrada. -V. la pág. 553 del vol. II.
En la pág. 583 del mismo volumen indicamos la posibilidad de que el F. Méndez
trabajara algo en el manuscrito de la Academia de la Historia correspondiente a la
historia eclesiástica de Lugo.
12. Breve resumen de la vida del P. Fr. Juan de Velasco.-M.S.
En su Tipograjia, pág. 101 (2.* ed.), describe el P. Méndez la edición sevillana de
unos opúsculos de San Buenaventura hecha el 1497; añade que el ejemplar existía en
nuestro convento de Valladolid y debía su descripción al P. José de Avila, el cual co-
pió dos notas que lleva en la primera hoja; la segunda, dice el P. Méndez, es de un
Fr. Juan de Velasco que murió en Toledo el 24 de Noviembre de 1622, «y yo tengo es-
crito, concluye, un breve resumen de su vida probando que el presente (hubo dos de
un mismo nombre y apellido) murió con olor de santidad, y fué hijo del convento de
San Felipe el Real.»
Sobre el mencionado P. Velasco puede verse la Crónica agustiniana de México ,
libro V, por el P. García, pág. 231, de donde probablemente tomó el P. Méndez los
materiales para su trabajo, pues dicha Crónica se guardaba en San Felipe el
Real.
13. Noticias del Ven. P. Fr. Gonzalo Boceta. -M.S.
Ocupan los folios 178-186 del códice E-183 de la Biblioteca de la Academia de la
Historia.
De este manuscrito nos aprovechamos para trazar la biografía de aquel religioso,
como puede verse en la pág. 435 del vol. I.
14. Noticia biográfica del P. Fr. Francisco Riambau, agustino, escrita por el
P. Fr. Francisco Méndez, de la misma Orden.
PubWcése enldí Revista Agustiniana, wo\. I, págs. 8-11, según el original que
existía en el archivo de nuestro colegio de Valladolid.
15. Noticias biográficas de los Agustinos hijos de hábito de San Felipe
el Real.
Bien podemos dedicar este título al P. Méndez por su colaboración eficaz para la
obra hi/os de Madrid, de Alvarez y Baena, como éste lo hace constar.
16. Adicionó con algunas noticias biográficas de la M. María Manuela, el siguien-
te manuscrito:
Vida de la venerable Madre María Manuela de San José, que fué carmelita
descalza en Avila. Escrita por ella misma por orden de su Prelada.— 4." de 652 pági-
nas. De principios del siglo XVIII.
Es copia del original que se conservaba en San Felipe el Real. Serrano y Sanz
que habla del mismo en la pág. 351 del tomo 2.* de su Biblioteca de escritoras españo-
las, no dice dónde existe en la actualidad.
Cómo se confeccionó esta obra, lo expresa el P. Méndez un una nota que creemos
MÉNDEZ 396
necesario reproducir, por no repetir lo mismo en otro lugar. Hé'a aquí: «Por direc-
ción y precepto que el P. Fr. Sebastián Cainza, Religioso de N. P. S. Agustín (hijo de
este Real Convento de S. Phelipe de Madrid, en donde fué vicario de coro muchos
años), impuso a la venerable María Manuela de San Joseph, escribió ésta su propia
vida, habiendo sido compelida a ello por obediencia que le impuso el citado Cainza
(pues la dirigía por cartas, con las licencias de los Prelados). Enviábale la venera-
ble a este sus cartas quando podía; las que son copiadas a la letra en este libro es lo
mismo que ella escribió. Trata, por lo común, a nuestro Cainza de Padre y hermano,
porque en la realidad lo era espiritual, y algún tiempo fué hermana de hábito Llega
la venerable escribiendo su vida hasta el año de 1702, y acaso proseguiría más ade-
lante, pero no sería mucho, por haber faltado el citado Cainza (y no el olor de su bue-
na vida que aun dura), a los 18 de Enero del año de 1705, y así solo viene a ser dos
años de los que aquí faltan que referir.
«Fr. Custodio Herrero (también hijo de este Real Convento de San Phelipe), co-
gió, después que murió Cainza, las cartas originales de nuestra venerable, y tuvo el
piadoso y devoto celo y paciencia de copiarlas en este libro y ordenarlas en la mejor
forma que pudo, no añadiendo nada de su}^o, sino solo omitiendo fechas y sobrescritos
de las cartas, que todas son dirigidas y hablan con nuestro Cainza.»
A continuación se copia el índice de la obra, y un capítulo trata de «cómo la Ve-
nerable tomó el hábito de agustina recoleta»^ y en otro de «cómo la quitaron el hábito
por una enfermedad que tuvo». En dos capítulos habla también de haber sido su con-
fesor y director el P. Hispano, agustino también.
17. Tres opúsculos castellanos de Santo Tomás de Villanueva.
Con este título reprodujo la Revista Agiistiniana en su vol. VIII tres opúsculos
del Santo publicados por primera vez por el P. Méndez en Madrid, Imprenta de Iba-
rra, 1763, en un tomito en 8." El editor puso de suyo las advertencias preliminares y
notas ilustrativas haciendo ver las deficiencias del original o corrigiéndole, además
del trabajo de copia, como se supone. La Revista hizo una tirada aparte del tomito y
después se publicó también en la edición manilense de las obras del Santo, tomo VI,
páginas 446 y sigs.
Cuando se trate de Sto. Tomás de Villanueva se darán más pormenores de la
edición del P. Méndez.
18. Los grados del amor de Dios, por el P. Juan Bautista Lisaca de Maza. Segun-
da edición. Madrid, 1782.-8."
Edición hecha por solicitud y a expensas del P. Méndez, como él mismo lo expresa
en su Vtda de Fr. Luis de León.— Y. Revista Agustiniana, II, 76.
Mientras vivió el P. Méndez se reeditaron algunas obras antiguas de Agustinos
en Madrid y no será aventurado afirmar que algunas de esas impresiones se daban
al P. Méndez o a su influencia, dados sus antecedentes y su amor a las cosas de la
Orden.
Matute y Gaviria, en su obra Hijos de Sevilla, pág, 213 del tomo I, trata de Este-
ffatto. médico de Sevilla, el cual compuso una obra en 1381 titulada Líber de visita-
tione et consolatione medicorum. La. poseía manuscrita el P. Martín Sarmiento en
un códice de 37 pliegos y de ella hizo un extracto, «cuya copia, añade aquel bibligra-
fo, debí a la amistad de R. P. Fr. Francisco Méndez, del Orden de San Agustín, sujeto
ya conocido por sus obras, en especial por la Tipografía Española que empezó a
dar a luz.»
El P. Méndez siempre complaciente con los que acudían a él en demanda de tra-
bajos de la misma clase, prestó con esta su colaboración, siquiera fuera copiando lo
que se le pedía, servicios valiosos a los escritores y, por consiguiente, a la cultura
española.
—Catalina García, Escritores de Guadalajara, págs. 322 y sigs., a quien aludimos'
en algunas notas del presente artículo.
396 MENDEZ-MENDEZ DE SOTOMAYOR
Méndez (Fr. Luis).
Natural de Castillo de Garcimuñoz, P. Alfonso de Mendoza, de quien lue-
Cuenca, tuvo por padres a Ildefonso go trataremos. En l.')79 estaba en Sa-
Méndez de Sotomayor y Melchora de lamanca, figurando en la lista de los
Mendoza, y profesó en el convento de votantes agustinos en las oposiciones
Toledo el 28 de Julio de 1570. Según a la cátedra de Biblia de Fr. Luis de
afirma el P. Vidal, fué hermano del León.
Con fecha 2 de Enero de 1598 fué comisionado por el convento de Salamanca
para reimprimir la obra de su hermano el P. Mendoza, Quaestiones quodíibeticae,
reimpresión que no se llevó a cabo a lo menos en España, pues no se sabe de otra pos-
terior por aquellos años que la de Colonia de 1603. Si en esta se introdujeron refor-
mas debidas al P. Méndez, no lo podemos asegurar por no haber logrado verla.— V.
el artículo del Mendoza donde se tratará de esa edición.
Méndez de Sotomayor (Fr. Alonso).
El P. Vidal le incluye en la lista de formando parte de la comunidad del
los religiosos de especial nobleza que precitado convento salmantino, siem-
profesaron en el convento de Sala- pre con el apellido Peralta, omitiendo-
manca durante el trienio 1588 1591 con se los otros dos, con los cuales firmó
el nombre de Fr. Alonso de Peralta las composiciones que luego se cita-
Méndez de Sotomayor, natural de Cas- rán. Este religioso debió de ser parien-
tillo de Garcimuñoz, Cuenca, y con el te muy cercano de los PP. Luis Méndez
apellido de Peralta figura en una lista y Alfonso de Mendoza, y no decimos
también de estudiantes teólogos en hermano por interponerse el apellido
1594, presentada por aquel convento Peralta y llevar el mismo nombre que
con motivo de unas oposiciones del el P. Mendoza, aunque esto pudiera
P. Antolínez a la cátedra de Sto. To- admitir una explicación,
más. Después, en 1597 y 1605, aparece
Cúmplenos advertir que por aquel tiempo existieron otros dos religiosos llama-
dos, el primero, Fr. Alonso Méndez, el cual estudió y aprobó los cursos de Artes y
Súmulas en el colegio de Agreda desde 1597 a 1604, según consta en el proceso de la
cátedra de Vísperas de la Universidad de Salamanca en el año 1607, pero éste no
pudo ser el mismo que en 1594 se presentó a votar en ocasión análoga como estudian-
te teólogo. Y el segundo fué hijo de San Felipe el Real donde profesó apellidándose
Méndez de Soto. Si alguno de éstos tiene derecho a compartir con el biografiado la pa-
ternidad de las composiciones que vamos a reseñar que lo averigüe quien pueda.
1. Décima de Fr. Alonso Méndez de Sotomayor, publicada en loor de la obra
Muerte de Dios por vida del hombre, del P. Camargo y Salgado. Madrid, 1619. Se
halla inserta entre los preliminares de la obra expresada.
2. Décimas pubUcadas también entre los preliminares del libro Demostración
clarísima en discurso sucinto y breve de la Inmaculada y Purísima Concepción de
la Virgen María, por Pedro Díaz de Agüero. Madrid, 1619.
3. Romance á | la muerte de la I Reyna Doña Margarita de Austria I Nuestra
Señora, i Con el despedimiento que su Magestad hizo del Rey | nuestro señor y de
sus hijos y de todo lo que pidió a | su Magestad. Con un famoso Romance al cabo |
del Rey D. Sancho, puesto en muy I dulce tono. | Compuestos por el Padre Fray
Alonso Méndez de | Sotomayor, Predicador Agustino en | Madrid. Véndese en casa
de Juan de Valdes, enfrente del | Colegio de Atocha. Al fin: Con licencia en Madrid
por Juan Manudo Bosque. I Año 1650.-4." de 4 hs.
Contiene tres romances que empiezan; el primero:
Aquel Mercader Divino...
MENDOZA
397
El segundo:
El tercero:
La preciosa Margarita..
Muy grandes voces se oyeron...
— Gallardo, III-743, donde no se dan otros detalles, y si el año de impresión de
este romance no está equivocado, habremos de decir que se editó muchos años des-
pués de compuesto, porque la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III, a
quien debe de referirse, murió al año 1611.— P. Vidal, 1, 360.
Mendoza (Fr. Alfonso de).
El P. Vidal le hace hijo del conven-
to de Salamanca, pero no pone cuán-
do profesó ni de dónde fué natural; se
limita en la biografía que del mismo
inserta en su obra a traducir a Nicolás
Antonio y a añadirle algunas obser-
vaciones. El P. Herrera, en su Alpha-
betum, tampoco dice una palabra so-
bre estos puntos; mas en su Historia
del Convenio de Salamanca, al final
de la vida del Ven. Montoya, pone
una relación de los religiosos agusti-
nos naturales de la Mancha, y entre
ellos incluye «al Mtro. Fr. Alonso de
Mendoza, natural del Castillo de Garci-
Muñoz, Catedrático de Vis peras de Teo-
logía de la Universidad de Salaman-
ca...» Más adelante dice expresamente
que no fué hijo de hábito del convento
de Salamanca, pero no añade, como
debiera hacerlo, dónde vistió el hábito
religioso (1).
El P. Mendoza hizo su carrera esco
lástica en la Universidad salmantina,
y en este centro le hemos visto figu-
rar por primera Vez el año 1576 entre
los votantes del convento de San Agus-
tín que sufragaron en las oposiciones
del P. Guevara a la cátedra de Prima
de Teología. En la misma fecha debió
de comenzar a regentar cátedras, pues-
to que en 1591 consigna el P. General
en sus Registros que llevaba leyendo
quince años. Por haber vacado la cá-
tedra de Escoto que regentaba el Maes-
tro Curiel, se presentó a oposiciones
el P. Mendoza, consiguiendo triunfar
de su coopositor el P. Marcos de Se-
púlveda, trinitario, y tomando pose-
sión de la cátedra el 2 de Marzo de
1585. El año siguiente, a 24 de Diciem-
bre, recibió el grado de Licenciado en
Teología y el de Maestro en 10 de
Mayo de 1587 (2). Dos años después
vacó, por haberse cumplido el cuatrie-
nio, su cátedra de Escoto y volvió a
ser provista en el mismo sin nuevas
oposiciones, y en ella continuó hasta el
18 de Mayo de 1591, en que ascendió a
la de sustitución de Vísperas, vencien-
do en las oposiciones al P. Luna, do-
minico, como lo veremos más adelan-
te. Al igual de lo que había sucedido
con la cátedra de Escoto, en 1595,
cumplido el cuatrienio de la sustitu-
ción, se le dio por segunda vez, tam-
bién sin oposiciones.
Con fecha 13 de Diciembre de 1588
el P. General le dio el título de Presen-
tado, encomendando en la misma fe-
(1) En una lista impresa a principios del siglo XVII de los Varones illusires hijos del Convento de
ti. Agustín de Salamanca, se incluye al P. Mendrca entre los catedráticos hijos de aquel convento, pero esa
jista no merece mucha fe por mencionarse a algunos que positivamente se sabe haber profesado en otros
conventos. Nuestros autores extranjeros han plagado de errores la biografía del P. Mendoza. Desde el
P, Graciano que le apellido González de Mendoza hasta el P. Elsio que le hizo limosnero de Felipe II, apli-
cando al P. Mendoza los títulos de García de Loaisa estampados en l.i portada délas Qucesliones quodlibeti-
cte, cualquier dislate es comprensible, siendo de lamentar que aun se repitan esos deslices en obras modernas
donde se citan como fuentes de información a los PP. Ossinger y Lanteri, y es necesario que desaparezcan
para siempre tantas Inexactitudes. Por esta razón reducimos a breves términos la biografía del P. Mendoza
consignando únicamente aquellos datos que merecen entera fe.
(2) Hemos visto por primera vez el nombre del P. Mendoza en la relación del Claustro pleno de 15 de
Mayo de 1587. Lo extraflo es cómo tardó tanto en graduarse debiendo haberlo hecho dentro del aflo 1585.
398 MENDOZA'
cha al P. Guevara el examen de una a ese año y en el proceso de la provi-
obra que preparaba para la imprenta sión de dicha cátedra. Nicolás Anto-
el P. Mendoza (1). Cuando consifíuió nio, citando a Auberto Mireo, dice que
la sustitución de Vísperas se le prome- ocurrió la muerte de nuestro cátedra-
tió hacerle Maestro, por llevar ya en- tico cuando estaba propuesto para Ar-
tonces explicando quince años, pero zobispo de Granada, opinando que de
no hemos podido averiguar la fecha en bió de ser de Granada en América no
que al fin fue condecorado con el Ma- en España, sobre lo cual diserta él
gisterio dentro de la Orden (2). No le P. Vidal contradiciendo a aquel bt-
vemos figurar con cargos en su Pro- bliógrafo, y para ello alega la razón de
vincia de Castilla, y sólo hallamos que la edad del P. Mendoza que, según él.
en 1588 asistió al Capítulo de Toledo . debía de pasar de los cuarenta años y
y en 1596 firma un documento, a 16 de tenía, por consiguiente, la que necesi-
Noviembre, denominándose Definidor taba, en su concepto, para poder go
Adito. bernar la diócesis española. No sabía
Falleció el P. Mendoza el viernes 20 dicho autor que esta diócesis estaba
de Diciembre de 1596 (3), y el lunes 23 ocupada entonces por el limo. D. Pe-
se publicó por su muerte la vacatura dro de Castro y Quiñones, quien fué
de la cátedra de sustitución de Víspe- Arzobispo de Granada desde 1590 a
ras, según consta en el libro de cuen- lb09 (4), y carecen por lo mismo de
tas de la Universidad correspondiente fundamento sus disquisiciones.
Nicolás Antonio dedica al P. Mendoza un elogio excepcional que creemos opor-
tuno reproducir. Dice, pues: «Fr. Alphonsus de Mendoza, Augustinianus, in Salman-
tina domo sub clarissimo illius aetatis, nedum Ordinis sui, Theologo Aloysio Legio-
nensi paucis annis adeo profecit, ut juvenilem adhuc aetatem agens judicio et ingenio
sic industriam adaequaverit vix ut esset unus aut alter quem in Scholastica et Bíbli-
ca doctrina non dico superiorem sed vel parem agnosceret. Theologiam nempe non
consueto, hoc est incondito atque hórrido stilo, sed ut principem omnium scientiam
decet ornato atque diserto pertractavit ..»
Fué discípulo del Mtro. Guevara a quien consagra un elogio entusiasta al final
de la cuestión séptima escolástica, y de Fr. Luis de León, acerca del cual escribe con
motivo de una cita: «Quod de se prius me dixit Luysius Legionensis Magister meus
sapientissimus ac Pater observantissimus.. » Había suplido a éste en varias ocasiones
en la lectura de la cátedra de Biblia.
1. Alph. Mendosa Sacrae Theologiae Augustinianique instituti profesoris
Lectori Hexastichon.
Ejusdem Carmen invitatorium vice Epithalamii.
Son dos composiciones latinas publicadas con estos epígrafes en la obra del Bea-
to Alonso de Orozco intitulada Commentaria quaedam in Cántica Caníicorum.
(1) Véase la nota correspondiente en la bibliografía del P. Mendoza.
(2) El P. Herrera, en sus extractos de los /fegisíco» generalicios, pág. 777, consigna esta noticia en la
siguiente forma: «25 Novembris, 1591. M. Alfonso Mendoza Hispano concessimas Vesperariam Theologiie
Cathedram. En Salamanca, y promete tratar de su Maeisterio y dice que ya había leído por espacio de 15
años.» Eitraftamos la concesión de la cátedra que suponemos se ha de intcpretar como una aprobación o
confirmación del P. General. Al final de la relación de las oposiciones a dicha cátedra se reproducirá el tex-
to Integro de la comunicación del P. General.
(3) Más adelante en la relación del proceso de su cátedra de sustitución de Vísperas dedicaremos unas
notas n este punto.
(4) Véase Gams, Stries Episcoporum etc , pág. 55. Pudo el P. Mendoza ser propuesto para Bogotá que
estuvo vacante durante diez aflos, desde el 1594, pero aun para admitir la noticia ha de haber sus dificulta-
des por no contar con o'roj testimonio! que el de Mireo Sobre la edad que contaba el P. Mendosa cuando
murió, puedi verse la nota que a este punto dedicamos al describir la primera edición de «us Qnaesliones
quodlibeticae.
MENDOZA '399
Burgis 1581. Véanse reproducidas por el P. Cámara en su Vida y escritos del Bto.
Orosco, págs. 414 416.
Nicolás Aníonio cita estas poesías como prueba de las dotes poéticas del P. Men-
doza. Dice así: «Artis queque Poeticae, qua voluit, facultas Latinis illius versibus in
laudem Alphonsi Oroscii V. C. ejusque in Cántica Canticorum operis eleganter edi-
tis, magna cum laude possessoris sui se exerit, tam Ínter seria studia et mascula ju-
cundi atque eloquentis.»
2. Fratris i Alphonsi | MendOzae, ex | Ordine Eremitarvm | D.
Augustini, in florentissima Salmanticensium Acá- | demia, sacrae Theo-
logiae Magistri, & Scoti | Cathedrae prEefecti, | Qvaestiones qvodlibeti-
cae, I et relectio theologi- | ca, de Christi regno ac dominio. | Cvm
triplici Índice. | Ad Garsiam Loaysam Philippi | Hispaniarum Principis
disciplinee Magistrum, & raorum eximium mo- | deratorem, & amplissi-
mis Philippi Regís | elemosynis, &c. | 15 {estampa) 88. | Salmanticee. |
Ex Typographia Michaelis Serrani de Vargas. | Esta tassado en nueue
reales y veynte marauedis en papel.
8." de 7 hs. s. n. de principios, 698 págs. de texto y 39 s. n. de índices y colofón.
Port.— 5Mw;;/rt privilegii.— Noticia de la aprobación dada por el P. Juan Romero,
mínimo.— Tasa.— /«í/íx qu(Bstionum.--Dedicatoña. — Prooemium. — Errata.— Texto
apostillado. -Al pie de la pág. 642: Salmanticae, Apud Michaelem Serranunt de
Vargas. M. D. LXXXVIJI. -En la siguiente comienza: Relectio de Universali
Christi dominio ac regno, etc., con su portada propia. -Index locorum Sacrte Scrip-
turcB.— Index rerum. -Co\oí6r\, debajo de una estampa, como la de la portada: Sal-
MANT.c^, Ex Typographia Michaelis Serrani de Vargas. M. D. LXXXVIII.
El autor habla de su filiación teológica en estos términos: «Thomista enim sum,
quanvis non de genere eorum, qui nostra tempestate, hac se nomenclatura insigniunt';
nam S. Thomam sequor, alia tamen vía quam eum sequantur Thomistee neoterici ut
cum alibi sa;pe, tum príccipue in q. I. Schol. & q. 2: & in Relect. ad calcem libri ex'pe-
riri lector perfacile poterit. Sed quia Scoti cathedríE in hac Salmanticensi Academia
prgesurn, non ita debui Thomista prodire, ut Scoticas doctrinae professorem me esse
dedignarer.»
He aquí las cuestiones que se ventilan en el texto:
: Qusístio prima scholastica de praedestinatione. Utrum prius Deus creaturas ratio-
nales elegerit, ac praedestinaverit ad bona gratise, quam bonum naturae earum pro-
viderit.
Qusestio prima positiva: uter numerus major esse, ex sacris literis colligatur,
prsedestinatorum, aut reproborum?
Qusestio secunda scholastica de contritione. Utrum ultima dispositio ad gratiam
sit meritoria gratia;, aut gloriee aut utriusque augmenti.
Qusestio secunda positiva, de literali illorum versuum intelligentia ex Psalmo 67:
Dominus dabit verbum evangelisantibus virtute multa; etc. etc.
Quaestio tertia scholastica: De scientia indita animíe Christi.
Qusestio tertia positiva. Utrum Psalmi Davidici soluta oratione, an vero carmine
conscripti sint, et quo carminum genere.
Quaestio quarta scholastica: Utrum Syxtus V. qui nunc temporis est Pont. Max.
Papatum ad Episcopis Romanis adéptum, conferre et adnectere Salmanticensibus possit.
Qugestio quarta positiva. De illo, Deut. 7. Non erit apud te sterilis utriusque se-
xus etc. An virginitas aliquando sancta non fuerit.
Quaestio quinta scholastica. Utrum homines vita functi apparere viventibus va
leant.
Quaestio quinta positiva. Circa illud Num. 6, Novacula non ascendet super ca-
pul Nasaraei.
400 MENDOZA
Quaestio sexta scholastica. Utrum in damnatis sit alternado et vicisitudo poena-
rum et tormentorum
Quaestio sexta positiva. Sit ne in veteris testamenti voluminibus apertus locus,
in quo Deusipse, et non tantum Christus passurus esse dicaiur?
Quaestio séptima scholastica. Utrum, et quomodo Deus effectus contingentes con-
diiionatos certo et infallibüiter cogno.scat?
Quaestio séptima positiva. An Abraham idola aliquando coluerit.
Quaestio octava scholastica. An aliquid expenderé, retiñere, aut acquirere, reli-
giosus sine licentia sui praelati valeat.
Quaestio octava positiva. Qualis fuerit ludus ille, seu perseculio Ismaelis erga
puerum Isaacum, Genes. 21 et ad Galat. cap. 4.
Quaestio nona scholastica. Utrum comoediae, caeterique ludi scenici licite foemi
narum ministerio apud Christianos gerantur.
Quae-stio nona positiva. Utrum natui'a, an miraculo effectum sit, quod oves Ja-
cob, varios et discolores foetus ediderint.
Quaestio decima scholastica. An de toto et perfecto rigore justitiae Christus pro
peccatis nostris satisfecerit.
Quaestio decima positiva. Nomen Jesu undenam deductum sit.
Fratris Alphonsi Mendozae ad liceniiaturae in Sacra Theologia laureara, Relee-
tio de universali dominio de regno, quod rerum habet et qua Deus et aua homo est.
Habita in clarissimo Theologorum gymnasio, 19 Decembris die, anno 1586.
B bl. del colegio de Valladolid. Hay ejemplar también en la Nacional, 2 10956,
con una nota curiosa al fin de la Relectio que dice así: «Perlegi i die maii anno domi-
ni 1595. digna ut ab ómnibus theologis magno precio habeatur.— Villegas.*
Después de decir en el proemio que saca a luz su libro obligado por los ruegos y
súplicas de los que hablan oído las mismas lecturas pronunciadas por él en la Univer-
sidad para graduarse de Maestro, nos cuenta algunos particulares más de dichas lec-
turas en el siguiente párrafo que no está de más reproducir. He aquí cómo se expresa:
«Viginti quaestiones partim Scholasticas, partim, quas vocant. Expositivas die una
disserui. Et quidem numero nequáquam plures, quoniam per Academiae statuta non
licuit: et genere non alias, quia has prae aliis gratas discipulis futuras intellexi. Pos-
quam vero a me impetrarunt, seu potius extorserunt ut eas evulgarem, pro eo ac debui
accuratius eas expolivi, minime tamen immutavi, ut vos qui testes fuistis auriti cum
dicerem, esse oculati potestis, si quae scribo legeritis, Apposui Relectionem Theolo-
gicam, quoniam et eam publice habitam pro suscipienda licentiae laurea, urgentissime
auditores flagitabant Ejus copiam prius amicis feceram, eam ut e meo códice trans-
criberent: inde menda irrepsere coeperunt, nam mendose scripta, mendosius in exem-
pla transfusa, mendosissime per manus multorum propagata est. Et quidem si nominis
mei jactura dumtaxat ageretur, ferrem modérate: verum doctrinae jacturam ferebam
molestissime. Eam proinde revisere et castigare, ut quam emendatissima prodiret cum
aliis quaestionibus oportuit...»
En el mismo proemio nos facilita el dato importante de la edad que contaba en-
tonces. «Quamquam non tan provectus ut quo tempore hic liber in vulgus datur, anno
Christi 1388 vix ego secundum supra trigesimum annum attigerim.» De lo cual se
deduce que consiguió la cátedra de tscoto a los veintinueve años y a los treinta y uno
recibió la investidura del Magisterio en la Universidad. Y por lo que dejamos apun-
tado en su biografía, se demuestra también que a los veinte años de edad, el 157b, co-
menzó ya a regentar cátedras. Nació, por lo tanto, en 1556 y falleció de cuarenta años
a fines de 1596.
Merece copiarse el elogio del P. San José al P. Mendoza. Dice así: «lígregius nos-
ter Scholasticus Thomistam se profitetur, sed illius Scholae Thomisticae Sectatorem,
quam doctrinae antiquitas comendet... Sensit ergo praeclarissimae famae Thcologus,
Doctorem Angelicum aliter ab antiquioribus,' aliter a recentioribus esse interpreta-
tum; eamque sincenorem ac veriorem esse Angelicae mentís interpretaiionem, quae
MENDOZA 401
placuit illis prímitivis Scholae Magistris. In qua quidem sententia consentientes habet
Alfonsus non infimi subsellii Scholasticos, Gabrielem Pennotum iiidem Augustinia-
num, Thomam Waldensem, Petrum a Sto. Josepho, Thomasinum, Tournelium, ac
plures alios.»
Este autor tuvo presente en especial al P. Le Long, el cual parece haber reunido
en su artículo cuantas inexactitudes vio escritas del P. Mendoza. Consígnalas el
P. San José sin discutirlas, y sólo hace la observación de que Nicolás Antonio no le
apellida González de Mendoza.
Possevino dedica, sin darse cuenta de ello, dos artículos al P. Mendoza {Appara-
tus. I, 44 y 760) con los nombres de Alfonso e Ildefonso, diciendo en el segundo «Quaes-
tiones Quodlibetales perdoctas edidit Salmanticae, anno 1590», fecha indudablemente
equivocada, pues no hay nadie que sepa de esta edición. En el primer artículo escri-
be bien las fechas de las ediciones que cita, habla con elogio de la obra y lo que
es más, ateniéndose a los datos leídos en ésta, escribe un artículo totalmente exento
de los errores con que después le afearon bibliógrafos posteriores.
Cotarelo y Mori, después de describir la primera edición de la obra delP. Mendo-
za, se fija para su objeto en la cuestión nona escolástica, cuyo título es Utrutn comoe-
diae caeterique ludí scenici licite foeminarum tninisterio apud Christianos ge-
rantur.
Trata primero del origen y carácter de la comedia y de la tragedia; de su ejecu-
ción en lo antiguo y el papel de las mujeres en los teatros romanos. En cuanto a las
comedias que entonces se usaban en España no eran pecado mortal, porque semejan-
tes farsas o diversiones teatrales eran de aquellas cosas indiferentes de que se podía
hacer uso bueno o malo. Esta clase de espectáculos parecen conducir al esparcimien-
to y alivio del cuerpo y al ejercicio del ingenio, y producen recreo al pueblo. Es decir
que las comedias, en sentir del P. Mendoza, son de por sí una cosa indiferente y es-
tán llamadas a producir bienes en la sociedad; pero condena^ naturalmente, el abuso
que puede hacerse de ese medio de recreación y esparcimiento por los actores, auto-
res o directores, representando comedias inmorales, etc.; siempre que pueda haber
escándalo, por lo tanto, y en vez de instrucción y recreo honesto se proporcione al
público un medio de corrupción de las costumbres o perversión de las ideas, en este
caso, repetimos, el P. Mendoza, como todo autor católico, no podía por menos de con-
denar las representaciones teatrales. Esto es lo que parece deducirse de la doctrina
expuesta en la cuestión citada y del extracto que de la misma nos da el mencionado
bibliógrafo.
Algunos autores posteriores a nuestro agustino, cuentan a éste entre los defenso-
res de las comedias juzgando que sólo pudo opinar de ese modo fundado en el hecho
de que en su tiempo no se representaban cosas inmorales y el teatro no era piedra de
escándalo, sin pensar que dicha defensa puede computarse como la aplicación de la
doctrina moral relativa a los actos indiferentes, y que entonces como hoy tiene que
ser la doctrina de la Moral católica. Descendiendo a tratar la cuestión en concreto y
en la práctica, el P. Mendoza como otro Doctor cualquiera, defiende lo bueno donde
exista y reprueba lo malo allí donde se manifiesta. No creemos necesario extender-
nos más en demostrar la mente de nuestro autor. — V. a Cotarelo y Mori, pág. 466 de
su Bibliografía sobre la licitud de las comedias, y al mismo P. Mendoza en la citada
cuestión, donde se puede ver claramente su parecer sobre el particular.
Débese advertir que hizo mérito de la opinión del P. Mendoza ya en 1610 el Padre
González de Critana en su obra Tercera parte del Confesonario, de la cual parece
haberse aprovechado Crespi de Borja, pues cita los mismos conceptos en la Respues
ta que dio sobre si eran lícitas las comedias. Puede verse lo que dice este autor sobre
el P. Mendoza en Gallardo, II, 622.
El P. Vidal apunta el dato curioso de que encontrándose en Salamanca el Reve-
rendísimo P. Petrocchini de Montelparo, con fecha 22 de Noviembre de 1588 concedió
al P. Mendoza el sueldo de su cátedra de Escoto durante dos años para que se pudie
26
402 MENDOZA
se desempeñar de lo que debía por la impresión de sus Quodlibelos, con la obliga-
ción de dar cuenta al convento de los ejemplares que vendiese. Así, dice, consta en el
libro de consultas.- V. la pág. 3^7, tomo I del dicho P. Vidal.
—Fratris... Quibus in hac sccuntia editione, non parua rerum accessio facta est.
Ad Garsiam Loaysam, Philippi, ilispaniarum Principis Magistrum. Omnia sub per-
missv maiorum (Estampa como en la edición precedente). Salmanticae, Excudebat
Petrus Lassus, sumptibus Frácisci Martini. Anno. 1596.— 8.» de 8 hs s. n. de prels.
712 págs. de texto y 48 s. n. de índices.
Las adiciones fueron revisadas y aprobadas por el P. Pedro Villanueva, Jeróni-
mo. En la advertencia especial acerca de las mismas, concluye el autor con estas pa-
labras: «Legc ergo ct fruerc; meque magnum in Secundam secundae D. Thomae,
Commentariorum volumen concinnantem, et nuper, Ueo auspice, editurum, juva,
anima, et accende, suscipiendo amice et legendo avide libellum hunc. Vale. Salman-
ticae, 22. diejunii. Anno. 15%.»
Aparte las adiciones indicadas introdujo otras reformas en el texto, de las cuales
trata el mismo autor en la advertencia citada en los términos siguientes:
«Qui me ut librum primo ederem improbis precibus adegerunt, ii, ut secundam
ejus editionem molirer, precati sunt. Quae vero me causae ut primis non reniterer,
moverunt, eadem ut secundis acquiescam moverunt... Dúo enim lectorem, ad novae
editionis lectionem anhelanlem, cito et breviter monere cupio. Alterum, me singulis
quaestionibus, quoniam prolixiores, quam putaram evaserunt, praeposuisse summa-
rium; quo omnia, quae in unaquaque quacstionc copióse traduntur, possit único lec-
tor intuitu, ad breve epitome redacta, quasi a limine perlustrare, et ea, quae vel gra-
ta vel utilia sibi judicaverit, legere, cetera vel in aliud tempus vel ad alios lectores
remittens. Alteram quoniam denuo librum edo, multa me in eo invertisse, plura sus-
tulisse, et addidisse plurima. Quod lector quoniam ubi et quando factum sit scire vo-
let, asteriscum stellulamve in ejus loci margine ubi aliquid notatu dignum innovatum
aut additum est affixi.»
Qué fué de aquel magno volumen sobre la Suma de Santo Tomás que preparaba
para las prensas el P. Mendoza en aquellas fechas, nada absolutamente se sabe.
Asegura el P. Vidal que según constaba en el libro de consultas del Convento de
Salamanca, con fecha 2 de Enero de 1598 se acordó «que el P. Luis Méndez, hermano
del P. Mendoza, hiciese otra impresión de los QuodlibetoS'\ lo cual no debió de reali-
zarse, como el mismo historiador lo indica, y ninguna prueba hemos podido encon-
trar para contradecir dicha indicación.
De la edición citada de 1596 hay ejemplar en nuestra Biblioteca del Colegio de
Valladolid y también existía en la de San Felipe el Real, según el índice de la mis-
ma, pág. 207.
— 7?. Prt/rís Fr. Alphonsi Mendozae Eremitae Augustiniani S. Theologiae Doc-
toris, in Academia Salmanticensi Scoti Cathedrae praefecti. Controversiae Theolo-
gicae et ejusdem Relectio Theologica De Regno ac Dominio Christi. Cum indicibus
Controversiarum, Locorum S. Scripturae qui in hoc libro explicantur, et Rerum me-
morabilium studiose collectis. Coloniae Agrippinae. In officina Birckmanica sumpti-
bus Arnoldi Mylii. Anno CIO. lOC. III. Cum gratia et privilegio Sacrae Cesareae
Majestatis. - 8."
El P. Hurter, en su Nomenclátor literariiis, col. 146 del vol. III, llama a nuestro
autor Alfonso González de Mendoza; después de copiar a Nicolás Antonio, añade el ci-
tado P. Hurter: «Edidit stilo ornato et diserto: Quacstiones quodlibeticas pa.nim
scholasticos (10) partim expositivas (\0): his adjungitur: Relectio de universali Chris-
ti dominio ac regno, quod rerum habet et qua Deus et qua homo est, Salmanticae
1588; Coloniae 1603. Notanda est ejus professio in Proemio: «Thomista sum...»
«Ex eo op. q. IV., «Utrum Sixtum V., qui nunc temporis est P. M. papatum ab
episcopis ademptum coníerre et annectere Salmanticensibus possit,» recepit Rocca-
berti in suam Bibl. P. ill, 1-21. Negat jure divino esse annexum primatum sedi roma-
MENDOZA 403
náe.» Én otra parte vemos la siguiente nota referente a lo mismo: «Alphonsus de
Mendoza: An Papatus possit esse extra Rotnam. Extat haec quaestio translata in
Bibliotheca Máxima Pontificali Roccaberti.> No hemos encontrado esta obra para po-
der verificar la cita.
3. Quaestio an tota Magorum historia tredecim. tantum a natali Christi die-
bus absoluta fuerit.
Dedicada al Arzobispo de Braga D. Fr. Agustín de Castro, agustino, el cual fué
propuesto para aquella dignidad en 1587 y consagrado en 1589; por consiguiente la
impresión de esa obra habrá que referirla a fechas contadas desde eL1587 en adelante.
La noticia de aquel título está tomada de Nicolás Antonio quien no asigna año
para la impresión. Acerca de ésta encontramos una nota curiosa en nuestro archivo
del colegio de Valladolid; dícese que en la Biblioteca de San Felipe el Real existía un
tomo con el número 232 que comprendía las obras latinas de Fr. Luis de León, edición
salmantina de Guillermo Fóquel hecha en 1589 «y nota, se agrega, que en este mismo
tomo al fin se halla también impresa una Relección del célebre P. M. Augustiniano
Fr. Alfonso de Mendoza (discípulo del mismo P. M. León) De tempore adventus
Magorum ad Natale Domini,» que no dudamos sea la misma de que se trata. Hemos
buscado ese tomo de las obras de Fr. Luis de León en las Bibliotecas de Madrid y de
él existen ejemplares, pero en ninguno de ellos hemos encontrado la disertación. En el
índice de la de San Felipe el Real, pág, 207, se da cuenta de la mencionada cuestión,
pero se cita aislada sin referirse para nada a las obras de Fr. Luis de León.
4. Fué nombrado por el P. General de la Orden censor de las obras del P. San-
totis en la fecha que se expresa en la siguiente nota de los extractos de los Registros
generalicios, del P. Herrera, pág. 831: «1 Decembris, 1588. Committit (P. Generalis)
M. Alfonso de Mendoza revisare Scrutinium Scripturae Sacrae D. Pauli Episcopi
Burgensis, et Expositiones in Matthaeum, et Teatrum SS. Patrum in Evangelia Do-
minicarum, quae edere volebat Mag. Christophorus a Sanctotisio.» De la obra citada
en primer lugar e impresa en Burgos el 1591 dio la censura el P. Mendoza fechándola
el 12 de Diciembre de 1588 en Toledo, según se verá cuando se trate del Padre Santotis.
5. Commentaria in quemdatn psalmum et de genealogía D. Nostri Jesu-
christi.
El P. General de la Orden, según consta de sus registros, concedió al P. Mendo-
za en 13 de Diciembre de 1588 la licencia correspondiente para imprimir la obra de
nominada con aquel título nombrando censor de la misma al P. Juan de Guevara.
Puede verse esta nota publicada en el vol. III, pág. 417. Dudamos que la obra se im-
primiera, pues en ninguna bibliografía hemos encontrado razón de la misma.
6. Actns gallicus ad magtsirutn Franciscum Sancttum, en el grado de Agua
yo, per Jratrem Ildephonsum de Mendosa Augustinum.
Ocupa los folios 23 al 28 del códice de la Biblioteca Colombina A'-141-4 descrito
por Fernández Guerra y Orbe al final del tomo I de Gallardo, cois. 1245 y sigs. Al tí-
tulo copiado añade D. Aureliano:
«Llamábanse gallos el vejamen de los teólogos, y recuerda este nombre que
aquella costumbre nos vino de la Universidad de París. El buen Francisco Sánchez
era natural de la Horcajada, en la Mancha, cura de San Vicente, y nada tenía que
ver con el famoso Francisco Sánchez de las Brozas. Pero a su grado, que se verificó
en Salamanca, sí asistió el Brócense, juntamente con Luna, Sepúlveda, Zumel, Cu-
riel y los PP. Báñez y León.
«El maleante censor refiere que viendo su ahijado a un sacerdote que sobre un
asnillo iba con el Viático, exclamó:
«lOh asno, que a Dios lleváis.
Ojalá fuera yo vos!
Suplicóos, Señor, me hagáis
Como ese asno en que vais.
Y dicen que le oyó Dios.»
404 MENDOZA
Copiamos íntegro el artículo, según nos le da hecho dicho señor, el cual en el re-
lato preliminar suponemos que tendría presente lo que se encontrará referido en el
manuscrito de autos. Quizá el manuscrito, según D. Aureliano, sea parte de la colec-
ción de papeles festivos y de >4USto que el Licenciado Porras de la Cámara hacía co-
piar por los años de 1606, para solaz y entretenimiento del Arzobispo D. Fernando
Niño de (Juevara. La letra es del siglo XVII y todos los papeles que comprende el có-
dice están copiados de la misma mano.
Antes de pasar adelante vamos a dar a conocer los datos que sobre el grado de
Aguayo existen en la documentación universitaria. En claustro de Cancelario de 25 de
Octubre de 1593 hicieron su presentación para graduarse de Maestros en Teología los
Licenciados Manuel Sarmiento y Diego González Aguayo (1), y después de habérseles
señalado día, se nombró la comisión de tasadores de las propinas o derechos de los
asistentes y luego esta otra: iltem nombro para vehedor del vejamen al maestro
fr. alonso de Meadoza, agustino, para que lo vea y enmiende lo que le pareciere que se
deva enmendar.» González Aguayo se graduó de Maestro el 7 de Noviembre, era na-
tural de Burgos y catedrático propietario de la de Tres Lenguas. D. Manuel Sarmiento
de Mendoza el 16 de Enero de 1591, era canónigo de Jaén. De la comisión confiada al
P. Mendoza tuvo conocimiento el P. Vidal el cual la refiere en los siguientes términos:
«El 25 de Octubre de 1593 le nombró el Claustro por Veedor del Vexamen que, según
el estilo de aquellos tiempos, se debía hacer a ciertos graduandos en pompa, que para
este efecto se presentaron dicho día.»
Sabida, pues, la fecha del grado de Aguayo, vamos a dar a conocer los nombres
de los Maestros de la facultad de Teología que asistieron al acto, y fueron: Diego Ro-
dríguez de Lencina, decano y padrino, por lo tanto, del graduando; Fr. Juan de Gue-
vara. Fr. Bartolomé Sánchez, Fr. Domingo Báñez, Juan Alonso Curiel, Andrés de
León, Fr. Alonso de Mendoza, Fr. Agustín Antolínez, Fr. Alonso de Luna, el canónigo
Francisco Sánchez y Fr. Marcos de Sepúlveda. Según costumbre o ley observada en
todos los Magisterios y Doctoramientos, los cuatro más modernos de la facultad en
la que se graduaba el candidato, debían argüirle en el acto y terminados los argumen-
tos, gallearse mutuamente, dos a dos, uno contra otro, los argumentantes. Fueron éstos
en el mencionado grado los PP. Antolínez y Luna, el canónigo Sánchez y el P. Sepúl-
veda. De los gallos que estos cuatro Maestros debían disponer para la función fué
nombrado veedor el P. Mendoza, el cual, en vez de concretarse al cumplimiento de su
oficio, se convirtió en galleante poniendo en boca del galleante de Sánchez el epigra-
ma contra éste dirigido, y si no lo hizo por un tercero, pronunciaría él mismo el epi-
grama, que para el caso es lo mismo, teniendo siempre por cierto e indubitable que
para el grado de Aguayo se escribió, según reza la cabeza del propio epigrama.
Sánchez era canónigo de Salamanca y catedrático ¡propietario de Filosofía natural
en la Universidad; si era o no natural de Horcajada, y lo mismo si había sido cura de
San Vicente, nada podemos añadir al relato de D. Aureliano en cuya fidelidad confia-
mos; pero este señor, al consignar estos datos, añadiendo a los mismos los nombres de
los Maestros que asistieron al grado de Sánchez, ha originado grande confusión con
su nota, en la que deben distinguirse dos hechos muy distintos, primero: el grado de
Aguayo para el cual fué compuesto el epigrama de autos, función académica que tuvo
lugar en 1593 y a la que asistieron los Maestros arriba citados; y segundo: el grado de
Sánchez recibido por éste mucho antes y al cual estuvieron presentes los Maestros
nombrados por D. Aureliano. Deben desaparecer, por consiguiente, las afirmaciones
de que el epigrama fué compuesto para el grado de Sánchez y la otra, más grave to-
davía, que supone a Fr. Luis de León, fallecido en 1591, asistiendo al grado de Aguayo
(1) González Aguayo se había licenciado el 5 de Junio del mismo afio 1593. El P. Mendoza fué quien
hizo de padrino para presentarle, pero luego en el acto de recibir el grado ofició de padrino el decano de la
facultad que era Diego Rodríguez. En 1." de Marzo habla apadrinado tambitín el P. Mendoza a Lucas Rodrí-
guez, natural de Tenerife, al recibir la Licenciatura en la facultad de Teología.
MENDOZA 405
en 1593, todo ello, lo repetimos, por la confusión introducida en la nota de D. Aurelia-
no o por no haberse fijado un poco más en ella sus comentaristas.
Luego se relatará el grado del P. Mendoza con alguna extensión a fin de que se
entiendan mejor ciertos detalles de aquellas funciones académicas.
En los Diálogos de apacible entretenimiento, de Gaspar Lucas Hidalgo, existe
una segunda versión acerca del famoso epigrama (1). Dice así: «Yo me acuerdo que
estando en un grado de maestro en Teología dé la Universidad de Salamanca, uno de
aquellos maestros, como es costumbre, iba galleando a cierto personaje, algo tosco
en su talle y aun en sus razones, y hablando con los circunstantes dijo de esta suerte:
«Sepan vuesas mercedes que el señor Fulano tenía, siendo mozo, una imagen de
cuando Cristo entraba en Jerusalem sobre el jumento, y cada día, de rodillas delante
desta imagen, decía esta oración:
¡Oh asno, que a Dios lleváis etc. etc.»
La obra aludida de Lucas Hidalgo se imprimió el 1606 en Barcelona, según pare-
ce, y por consiguiente, llevaba ya siglos publicada esa composición, cuando la inclu-
yó D. Aureliano en su reseña del códice colombino.
Copia el epigrama del P. Mendoza 3' encomia sus cualidades de poeta humorísti-
co el P. Muiños Sáeiiz en su discurso sobre la influencia de los Agustinos en la poe-
sía castellana (Álbum del XIII Centenario de la Conversión de San Agustín, pág.»
175), aduciendo a Nicolás Antonio, quien alaba al P. Mendoza en el artículo a él dedi-
cado y en el del P. Pedro de Vega.
7. Traducción de algunos salmos en verso castellano:
Los biógrafos del P. Mendoza ninguna noticia apuntan acerca de este trabajo que
vemos mencionado por el P. Juan de Soto en el prólogo de su Exposición parafrásti-
ca, donde dice textualmente: «La misma razón que movió a algunos a componer los
salmos en verso, aunque pocos, como al doctísimo Padre fray Luis de León, a> P.
Maestro Fray Pedro Malón, al Padre Maestro Fray Alonso de Mendoza, y al Padre
Maestro Fray Jerónimo Cantón, todos religiosos gravísimos de mi Orden, y otros de
otras, y diferentes estados, que por mi cuenta deben ser hasta treinta los que andan
esparcidos y de mano, esa misma me movió a mí a componerlos todos ciento y cin-
cuenta.» Indudablemente hay que contar entre las versiones que andaban esparcidas
de mano, o sea manuscritas, la del P. Mendoza, porque no sabemos se imprimiera an-
tes de redactar el P. Soto su prólogo, ni después tampoco, a no ser que este autor in-
cluyera en su obra, sin manifestarlo, la traducción de algunos salmos por el P, Men-
doza, como parece Saberse descubierto que lo hizo con Fr, Luis de León.
8. Notas sobre los grados del P. Mendosa.
Hizo su presentación para recibir el grado de Licenciado en Teología en 20 de
Diciembre de 1586 (2). El día 24 recibió el grado siendo padrino el P. Juan de Gueva-
ra. Se presentó para recibir el Magisterio el 27 de Marzo de 1587 junto con el P. Alon-
so de Luna, dominico, pero el P. Mendoza «pidió y suplico al dicho cancelario le hi-
ziese merced de le dilatar y alargar el termino de los veinte dias, hasta la pascua de-
Spiritu Santo (3) porque tiene necesidad deste termino y hazer ciertos caminos a
(1) Puede verse la versión de referencia en el estudio preliminar de Menéndez'y Pelayo a los Oríge-
nes de la novela, tomo 11, pág. CXIX de la Nueva Biblioteca de Autores españoles y en el juicio bibliográfi-
co acerca de este tomo publicado por el P. Muiños en La Ciudad de Dios, pág. 292 del vol. LXX VI, debién-
dose entender del grado de Aguayo el primer paréntesis que el citado crítico intercala en la relación de Lu-
cas Hidalgo. Igualmente, la relación de aquellos galios o vejamen no lué escrita por el P. Mendoza a quien
sólo se debe el epigrama, introducido o incluido en la narración de aquel grado académico no sabemos por
quien, porque D. Aureliano no nos da pormenores sobre el particular.
(2) Dos días después, o sea el 22, por estar el P. Mendoza tomando puntos para el examen, se presentó
en su nombre al Claustro de Diputados el P. Agustino Diego Rascón pidiendo prestados noventa ducados
para los gastos del grago, cantidad que le fué concedida.
(3) En 4 de Mayo pidió el Mtro. Curie! al mismo Claustro el mes de gracia para el P. Mendoza atento
a que en aquellos dias se estaba preparando para el Magisterio,
406 MENDOZA
traher recaudo para el dicho grado de su Magisterio, que dándole lo que pide serán
cinquenta días poco mas o menos de termino en lo qual recluirá merced. « El P. Luna
dijo que tenia que recibir en breve el grado de Maestro porque así se lo había orde-
nado su Prelado y además porque tenía que asistir a un Capítulo de su Orden que se
había de celebrar en su convento de Salamanca. Se ordenó a los PP. Juan Vicente y
Antolínez y al Dr. Bernal que conferenciaran con los dos candidatos para ponerlos
de acuerdo, resultando luego que el Maestrescuela designó al P. Luna el 12 de Abril
para recibir el grado y al P. Mendoza el 10 de Mayo. La concordia consintía en cier-
tos derechos de propinas y antigüedades que por la ley competían al P. Mendoza por
haberse Licenciado con anterioridad al P. Luna. También en el mismo Claustro el
Maestrescuela comisionó al Dr. Solís para lo tocante a los vejamistas para los dichos
Magisterios.
En conformidad con lo dispuesto por el Maestrescuela, el 10 de Mayo recibió el
grado de .Maestro en sagrada Teología el P. Mendoza (1). Después de la lista acos-
tumbrada de Doctores y maestros asistentes al acto que tuvo lugar en la capilla de
Sta. María Magdalena, «en la Iglesia Cathedral de Salamanca, que es junto al pulpito
donde se canta el Sancto Evangelio del Señor», se hace notar que estuvieron «presen-
tes muchos caualleros y estudiantes de la dicha Ciudad y Vniuersidad». Luego se re-
fiere cómo el día antes había defendido sus conclusiones, responcjiendo a los argu-
mentos que le pusieron los cuatro Maestros más modernos, que eran Andrés de
León, Francisco Farfán, Francisco Sánchez de Aguilar (2), y el P. Antolínez; se había
hecho el vejamen, paseo, etc. En el día 10 prosiguió el P. Mendoza defendiendo sus con-
clusiones y entonces sólo respondió a los argumentos del Rector, según estaba manda-
do. Se procedió luego a la investidura del Magisterio, siendo padrino el P. Fr. Juan de
Guevara. «Y fecho todo lo susodicho, se leuanto en pie en los dichos estrados un reli-
gioso agustino e hizo en forma su gratulatoria según y como es de uso y costumbre
de se hazer en alabanza y ornato del dicho magisterio y facultad de Theologia hasta
que la acauo, y acauada se levantaron en pie los maestros andres de león y Canóni-
go farfán cada uno dellos estando frontero el uno del otro en los dichos estrados y
comeni;aron a proseguir y prosiguieron sus argumentos contra las dichas conclusio-
nes puestas por el dicho nuevo maestro fray alonso de mendoza nueuamente gradua-
do y acabado de satisfazelles, cada uno por si según sus antigüedades comenzaron
sus gallos, el uno contra el otro, hasta que los acauaron de hazer. Y acauados se
leuantaron en pie los dos siguientes maestros fray agustin antolínez agustino \^ el ca
nonigo francisco sanchez e hizieron lo mismo que los dichos dos maestros pasados
asi en sus argumentos y gallos hasta que se acauaron.» Luego el nuevo Maestro Pa-
dre Mendoza pronunció el sermón acostumbrado en latín, muy breve, porque se ha-
bía hecho tarde, según allí se dice. Pagó sus derechos correspondientes y terminó la
fiesta con el juramento que prestaban los nuevos graduados.
Vamos a publicar ahora la e.\tensa nota prometida sobre el Magisterio por la
Orden del P. Mendoza, según nos la da hecha el P. Muiños Sáenz, aduciendo el si-
guiente pasaje de una carta del Rmo. P. Vicario General fechada en Roma el 25 de
Noviembre de 1591. Después de concederle la cátedra de sustitución de Vísperas,
como lo dejamos expresado^ añade con referencia al Magisterio: «Tu ergo, Alfon-
se fili, qui tuis laboribus ac vigiliis tantam tibi virtutem cum morum probitate con-
junctam, quindecim adhinc annisjam peperisti et comparasti, ut jure óptimo perce-
lebrem ac praefulgentem Virum Viri perillustres Salmáticenses vehementer e.xop-
(1) Para sufragar los gastos ocaaionados por el grado pidió 120 ducados al Claustro de Diputados de
8 de Mayo , siéndole prestados como se acostumbraba con los que no tenían fondos suficientes para costear
aquellas fiestas académicas.
(J) Francisco Sánchez de Aguilar era ya muy antiguo en la Universidad, pues se graduó 1*1 afto 1557,
pero hubo otro Francisco Sánchez que comenEó a desempeñar la cátedra de Filosofía natural en 1586, y debe
de ser éste el apellidado Sánchez de Aguilar, cometiéndose acaso una distracción al copiar los nombres.—
Véase Esperabé Arteaga, II, págs. 391 y 392, y lo que se ha expuesto en el núm. 6.
J
MENDOZA 407
tarent, Vespertinam Theologiae Cathedram, magno studiorum assensu, majore tuo
honore ac máximo demum Religionis nostrae decore et emolumento conscendere:
certissime tibí persuadeas tutissimum ad nos hac in re et alio in omni tuo negotio
perfugium le semper habiturum; patebit siquidem tibí amplissime hic et ubique lo-
corum gratia nostra; curabimusque quamprimum Smum. Innocentium Papam no-
num adeundi et alloquendi (quod brebi futurum speramus) dabitur facultas, summis
ab eo precibus impetrare, quod et tu et Provinciae Paires et Nos imprimís mirum
in modum cupimus, statimque omnia tibi significabimus; nunc enim id tentare ne-
quivimus, quia tardiores quam par eral tuae Patrumque nobis redditae fuerunt lit-
terae, parumve commode allatae, eo scilicet tempore quo Tabellarius istuc profec-
turus itinerarias ocreas fere amictus eral.»
No lo pudo conseguir tan pronto como lo deseaba, suponiendo, naturalmente,
que el P. Vicario General fuera consecuente con lo expresado en este párrafo; el
caso es que en 20 de Enero de 1592 escribe lo siguiente en carta al Provincial de
Castilla: «Magisterium sive Magistrales immunitates Magistri Alfonsi de Mendoz i
nobis veré cordi esse; atque jamjam a Smo. Dno. Papa Innocentio nono, felicissimae
memoriae, cuneta quae et Mendoza et Paires Provinciae et nos ipsi optavamus, a
nobis fuisse impétrala; verum praepropera nimis morte cum Pontifex a nobis avul-
sus fuerit, res incepta relicta, non ad ultimum fínem potuit perduci.»— La Ciudad
de Dios, LXXVI, 293.
Cuándo consiguió definitivamente el Magisterio el P. Mendoza no lo hemos po-
dido averiguar; de cierto podemos asegurar que fué con anterioridad a 1595, como
fácilmente puede deducirse de la omisión de su nombre al dar la preferencia los
Padres de Castilla a los PP. Cornejo y Márquez para ocupar las primeras vacantes
que ocurriesen, pues si el P. Mendoza no hubiera sido todavía Maestro en aquel
año, es indudable, supuestos los antecedentes, que en él se hubiera pensado antes
que en otros.— Véase sobre este particular lo que dejamos dicho en la biografía del
P. Márquez.
9. Notas acerca de las oposiciones del P. Mendosa en la Universidad
salmantina.
a) Oposiciones del P. Mendosa a la cátedra de Escolo. 1585.
Se conserva el expediente de estas oposiciones en el Archivo universitario. Lle-
va en la cubierta el siguiente róiulo:
Proceso de la cátedra de scoto que vaco por el mes de Hebrero de mili c qui-
nientos y ochenta e cinco años la qual solía tener el señor .Maestro D. Juan Alon-
so de Curiel.
Es un cuaderno en folio de 22 hs. s. n.
En la segunda hoja comienza el proceso, como de costumbre, con el Claustro de
Rector y Consiliarios, en el cual, con fecha 18 de Febrero de 1585, se resolvió decla-
rar vacante la cátedra de Escolo que dejó el M. Curiel por ascenso a la de propiedad
de Filosofía natural, El mismo día se publicó la vacatura con las prescripciones de
ordenanza en la cateara de Vísperas que leía «el 111. e señor maestro Fr, Juan de
Gueuara, agustino, con grande numero de oyentes».
Oposiciones a la cátedra de Escoto. Hizo su presentación el P. Marcos de Sepúl-
veda, trinitario, el día 22 y en la misma fecha presentó su candidatura el P. Men-
doza.
Se opusieron también el Dr. Rodrigo de Berjano, natural de Badajoz, el Dr. Gó-
mez Figueredo y D. Antonio Gómez.
El P. Mendoza, por ser el más joven de los opositores, fué citado el primero
para tomar puntos y luego siguió Gómez Figueredo.
Interrogatorio por el cual habían de ser examinados los votantes.
Asignación de puntos al Dr. Berjano, en 24 de Febrero. A continuación se sei)^-
laron puntos al P. Sepúlveda.
Asignación de puntos al Dr. Antonio Gómez, en 25 de id.
408 MENDíJZA
Nombramiento de procuradores, ti I'. Mendoza propuso al P. Felipe de Palacios
y el P. Sepúlvedaul P. Jerónimo del Castillo.
Contra los Dres. Berjano y Gómez Figueredo se alee^aron algunas excepciones'
probadas las cuales fueron declarados inhábiles para estas oposiciones. Oída por
ellos esta sentencia protestaron que irían al Consejo, lo que, como es de creer, no
pasaría de una simple amenaza.
Después, por infracción de los estatutos, fué declarado también inhábil el doctor
Gómez, quedando solos en el palenque los PP. Sepúlveda y Mendoza.
Continúa el proceso de excepciones contra algunos de -los votantes y listas de
éstos, sin incidentes dignos de llamar la atención.
Regulación de los votos, en 1.° de Marzo.
Obtuvo el P. Mendoza 277 votos personales y el P. Sepúlveda 213 solamente, de
manera que excedió en votos el primero, sentenciando el tribunal que había ganado
la cátedra. El día siguiente, 2 de Marzo, tomó posesión de su cátedra el P. Mendoza
con las solemnidades acostumbradas.
En 1.° de Marzo de 1589 vacó por el cuadrienio, siendo provista por segunda vez
en el mismo P. Mendoza el día 4.
b) Oposiciones del P. Mendosa a la Sustitución de Vísperas de Teología.
Como se ha visto en el artículo del P. Guevara (III, 466), este célebre profesor
salmantino llegó a jubilar en su cátedra de Vísperas en 1586, siendo el primero que
consiguió la sustitución el P. Dominico Juan Vicente, al cual sucedió el P. Mendoza.
El expediente de esta segunda provisión se guarda en el A.rchivo universitario y
lleva en la cubierta el siguiente título:
Proceso de la sustitución de vísperas de Thcologia que vaco por dexacion que
de ella hiso el p.^ fr.juan Vicente dominico, procurador y vicario general de su
orden en la Curia Roynana: mayo 1591 años. Proueyose esta sustitución al
m.° mendoca 1591.
Cuaderno en fol. de 43 hs., 39 de las mismas numeradas con números romanos y
arábigos.
Fol. 1. Carta del P. Vicente fechada en Roma a 20 de Marzo de 1591 y dirigida
al Rector de la Universidad manifestándole que por orden de sus superiores se que-
daba en aquella corte, pero sin mencionar para nada su cátedra.
Fol. 2. Pedimento del P. Diego de la Fuente, Procurador del Convento de San
Agustín y a nombre del P. Alonso de Mendoza, interesando al Rector de la Univer-
sidad, para que hiciese información sobre la verdad de las noticias que se corrían
de haber renunciado su cátedra el P. Vicente, y en caso afirmativo que la declarara
vacante.
Presentado este escrito al Rector el día 6 de Mayo, ordenó que se diese traslado
del mismo al convento de San Esteban como parte interesada, a fin de que los padres
Dominicos informasen sobre lo que ocurría con el P. Fr.juan Vicente. A continua-
ción se halla una declaración del P. Dominico Alonso de Luna certificando la verdad
de la estancia en Roma del P. Vicente y que, por lo tanto, el'Rector hiciera su oficio
tocante a la vacatura de la cátedra.
Fol. 4. Claustro de Rector y Consiliarios de 7 de Mayo, en que, manifestando
el primero que en el mismo dia en Claustro de Diputados se había dado por libre
de su cátedra al P. Vicente, era razón que se declarase la vacante, conviniendo to-
dos en que se publicase por tal. Así se hizo, efectivamente, por el Secretario de la
Universidad, con las formalidades prescritas, en el general de Vísperas de Teología
aquella tarde de cuatro a cinco, mientras leía D. Luis Enríquez de Fonseca con
grandísimo concurso de estudiantes, tanto que no cabían en el general. D. Luis era
sustituto del sustituto P. Vicente.
Fol. 4 V. Oposición del P.e maestro Fr. alonso de mendoza y del p.» maestro
fr. alonso de Luna,
MENDOZA 4)0^
Hicieron su presentación para el efecto los dos opositores el día 10, con las for-
malidades de rúbrica.
Asignación de puntos al maestro fr. alonso de luna Dominico. 12 de Mayo.
Fól. 5. Asignación de puntos al p.e m.» fr. Alonso de mendoza Agustino.
Tuvo lugar este acto el día 13 y dados tres cortes al libro de las Sentencias es-
cogió el P. Mendoza para leer de oposición la distinción décima del lib. I de las
Sentencias.
Claustro de Rector y Consiliarios del día 14 determinando que se pasase a to-
mar votos para la provisión de la cátedra, pero antes se nombraron por las partes
los procuradores respectivos: el P. Mendoza designó al Dr. Gabriel Ortiz y al Pa-
dre Felipe Palacios y el P. Luna a Marco Antonio de Mallea y al P. Iñigo de Brizue-
la, dominico.
Fol. 6. Comienza el proceso de las excepciones y luego vienen varios Claustros
de Rector y Consiliarios concediendo a los opositores los tres términos perentorios
para que expusiesen lo que creyesen necesario con respecto a la provisión de la
cátedra y la aceptación de los votos.
Fol. 8 V. Nombramiento de asesores. 16 de Mayo.
EIP. Felipe de Palacios como representante del P. Mendoza, nombró por ase-
sor al Dr. Martín de Busto. El P. Luna nombró al Dr. Cristóbal Bernal. Los dos
propuestos por ser letrados respectivamente de los conventos de San Agustín y de
San Esteban, fueron recusados, acordando nombrar en su lugar por parte del Pa-
dre Mendoza al Dr. Antonio Guerrero y por la del P. Luna al Dr. Sahagún de
Villasante.
Fol. 9. Sigue el proceso de las excepciones.
Fol. 10. Información acerca de los estudiantes filósofos del convento de San Es-
teban. 16 de Mayo.
Denunciada por el P. Palacios la irregularidad con que procedían los votantes
dominicos, según el escrito que luego se verá, el Claustro determinó adquirir sobre
el hecho delatado una información completa. El primero que figura declarando es el
P. Aragón, el cual dijo que si los religiosos dominicos habían votado hasta enton-
ces en la forma ilegal que se denunciaba lo habían hecho manifiestamente contra
los estatutos y constituciones de la Universidad, y que si otras veces habían votado
no lo habrían hecho siendo opositor algún agustino (1). Por ser ya muy tarde dejó
el Claustro para el día siguiente tratar de la cuestión.
Reunido el Claustro el 17 a las ocho de la mañana, comenzó «a tratar, deliverar e
votar en el dicho negocio tocante a que si los religiosos acabado el curso de philo-
sophia en sus conventos luego ynmediatamente podían ganar curso en teología y si
les vale para poder votar en cátedras el dicho curso.» Se determinó luego que se tra-
tase si la práctica de los estudiantes filósofos dominicos era contraria a la legislación
de la Universidad o contra los estatutos de los mismos dominicos. Opinó el Dr. Gue-
rrero que mientras no mostrasen los dominicos estatutos auténticos que les autoriza-
sen para obrar como lo hacían, debían ser juzgados según las leyes de la Universidad.
El Dr. Villasante dijo que habiendo prometido los dominicos probar sus privilegios,
que se les obligase en breve término a presentar los estatutos y orden que tienen en
ganar los cursos de Artes o que se buscasen testigos que informasen cumplidamen-
te sobre el particular. Se ordenó en su consecuencia, que el P. Brizuela llevase los
estatutos de su convento a la Universidad para que fuesen examinados sobre «el
modo que tienen (los dominicos) de cursar en su convento en Artes y Theologia». El
P. Brizuela, como luego se verá, no presentó los estatutos por las razones que ale-
ga, sencillamente porque no los tenían, como es fácil comprender.
(1) El P. Aragón debía de suponerlo buenamente, pero difícil le hubiera sido probarlo, aunque en al-
gún caso el hecho habla sido denunciado. Lo que podía afirmar con seguridad es que no obstante las recla-
maciones sobre el particular en algunas oposiciones, el tribunal las había desatendido, dando por legítimos
votantes en las cátedras de Teología a los filósofos dominicos.
410 MENDOZA
Se pidió declaración a varios estudiantes dominicos (1), estando acordes todos
ellos en manifestar que ni había en su convento orden alguno estable sobre el tiempo
que se había de emplear en los cursos de Artes ni cuando se había de comenzar el
estudio de Teología, pues unos Lectores tardaban más y otros menos. Últimamente
dijeron los declarantes «que en la orden es costumbre usada y guardada gastar en
súmulas, lógica y philosophia y de generatione et corruptione y... de anyma tres
años. E que asi en cumplimiento desto desde todos santos que comentaron a cursar
en theologia en las escuelas desta Vniuersidad an oydo en su casa e oyen continua-
mente una lection de generatione et corruptione y esto es costumbre en la orden e
que asimesmo es costumbre juntamente cursar theologia e oyr la dicha lection en
toda la orden...»
A continuación dijeron su parecer los asesores, primero el Dr. Guerrero, el cual
expone extensamente los artículos de las constituciones universitarias referentes a
los estudios de los religiosos que exigen tres años para cursar artes y hasia que estos
tres cursos no se tuvieran aprobados no se debía pasar al estudio de la Teología.
Como los dominicos no habían probado ni siquiera el tiempo fijo que empleaban en
los cursos de Artes y por otra parte declaraban ellos mismos que no terminaban
dichos cursos hasta que se hallaban ya matriculados en primero de Teología en la
Universidad, lo que contrariaba manifiestamente la práctica universitaria, debían
los dichos religiosos que así procedían ser declarados inhábiles para votar un curso
de Teología en las oposiciones a las cátedras de esta facultad. A falta de privilegios
pontificios, provisiones reales y aun estatutos que autorizasen dicha práctica domi-
nicana, el P. Brizuela presentó las Constituciones de la Orden en las cuales se halló
una determinación referente a los cursos de Artes que habían de durar tres años,
pero allí, como es natural, no se leía que durante el último curso de Artes podían
los estudiantes cursar un año de Teología en la Universidad salmantina, de forma
que dichas Constituciones de nada sirvieron, pues en ellas no se hallaba legislado
nada absolutamente con respecto a la cuestión que se ventilaba. Que aunque las
constituciones de la Universidad decían que se respetase el modo de ganar sus cur-
sos de Artes los religiosos dentro de sus Ordenes, pero que en ninguna parte se
encontraba escrito que a la vez pudiesen ganar curso de Artes en su Religión y cur-
so de Teología en la Universidad.
El Dr. Villasante demostró por su calidad de asesor del P. Luna, que los estatu-
tos universitarios permiten la legislación privativa de las Ordenes mendicantes con
respecto al modo de cualificar sus cursos y el P. Luna se comprometía a probar \a
costumbre observada en su religión de ganar los cursos de Artes en la forma dicha,
habiendo sido en su conformidad admitidos los votos de los filósofos dominicos con
un voto de Teología en las oposiciones a las cátedras de Teología.
El Rector expresó su voto diciendo en resumen que no tenían los dominicos ley,
estatuto ni privilegio que derogase las constituciones universitarias con respecto al
modo de ganar los cursos y, por consiguiente, que los religiosos discutidos no eran
hábiles para votar en las presentes oposiciones. De la misma opinión fueron los
Consiliarios, los cuales, junto con el Rector, «de un acuerdo e voluntad e de una
conformidad fueron de voto e se resolvieron en que los dichos diez religiosos uo vo-
ten ni son votos en esta cátedra.»
Los votantes que se encontraban en las condiciones referidas eran diez y fue-
ron recusados, porque tenían que serlo, como debieran haberlo sido en provisiones
anteriores de cátedras, en las cuales ya se había puesto en tela de juicio el derecho
a votar de los filósofos del convento de San Esteban, pero sin resultado práctico
para los delatores por chocar siempre con tribunales interesados y vendidos a los
dominicos. Y ya era tiempo de que se hiciera justicia y se redimiera a los oposito-
(l) Fueron éstos Fr. Francisco Cabrera, Fr. FabiAn GonzAlez, Fr. Francisco de Vivero y Fr Mi-
guel de Huerta.
MENDOZA 411
res de una vejación constante que venían sufriendo por parte de los hijos de Santo
Domingo quienes, merced a causas que no es necesario indicar pero que fácilmen-
te supondrá el lector, venían explotando en provecho propio y con grave perjuicio
de los que no eran de su partido, una verdadera infracción de las leyes que nada
debía importarlos con tal de salir victoriosos en las oposiciones, victorias encomia-
das por panegiristas ignorantes o interesados, contra la verdad histórica, fría y
descarnada, que nos revelan los documentos universitarios.
Aquí debían ir los papeles que mediaron entre los opositores y sus procurado-
res, pero por no estar colocados en el lugar que les corresponde en el proceso se
publicarán siguiendo el orden que ocupan en el mismo.
Fol. 14 V. Excepción personal contra el P. Mendoza alegada por el P. Brizuela,
el cual dijo que habían sido llamados a Salamanca por el primero el P. Felipe de
Palacios y otro religioso y conforme al estatuto no debían permanecer en la ciudad.
«Y ten le pone otra excepción por razón de aber prometido en la cátedra publi-
camente que acabaría una materia que tiene enpe(;ada dándole cátedra e que si no
se la diesen si la acabase lo haría de muy mala gana.»
El Rector y Consiliarios dijeron que oían el reclamo del P. Brizuela.
Fol. 15. Escrito del P. Palacios sobre una excepción, y determinación del tribu-
nal de oposiciones sobre la misma. 16 de Mayo.
Fol. 16. Pedimento del P. Palacios que reza así:
Fr. Phelippe de palacios en nombre y como procurador del p.e m.» fr. alonso de
mendosa oppositor a esta cátedra de sustitución de Vísperas de Theulugia digo
que por quanto conforme o los statutos desta vniuersidad no se puede ganar curso
en artes y theulugia en un año sino es empegando desde el dia de nauidad asta fin
de junio y los padres de la orden de Sto. domingo digen que conforme a un priuile-
gio que tienen que deroga el estatuto que habla en esto, ellos pueden hager todo lo
contrario y en ccnsequencia dello votar en esta cátedra no siendo pasados los seis
meses que conforme a el estatuto son necesarios pido y suplico v. md. sea seruido
de mandar que los dichos padres dominicos no uoten como inabiles que son para
notar en esta cátedra y por tales sean declarados y en caso que muestren el dicho
priuilegio que dicen tener nos sea notificado para que veamos y respondamos lo
que mas nos convenga y pido justicia etc. — Fr. Phelippe de palacios.
El tribunal de oposiciones dio por presentado el anterior escrito y mandó que
se pusiera en el proceso. 16 de Mayo.
Fol. 17. Respuesta del P. Luna a lo alegado por el P. Palacios. Creemos necesa-
rio, reproducirla para que no se nos tenga por sospechosos ni se diga que exagera-
mos los hechos. Perdone el lector tanto fárrago e insipidez.
Fray Alonso de Luna oppositor a esta Cátedra de sustitución de bisperas con el
Padre fray alonso de mendoza parezco ante Vm. respondiendo a una petición repre-
sentada por el p.e fray Phelipe de palacios procurador que se dice del Padre m."
fray alonso de mendoza en que en effecto dige que los religiosos del conuento de
S. Esceuan que en este año se nombran philosophos y oyen Teulogia y an oydo seys
meses de theologia que no voten en esta Cátedra por decir que ganan curso en ar-
tes y theologia en un año según que mas largamente en su petición se contiene a
que me refiero y digo que los dichos religiosos son votos en esta Catreda no obs-
tante el estatuto cinquenta y tres del titulo rreynta y tres en que dice que los reli-
giosos ganen sus cursos en las catredas desta vniuersidad, porque por prouision de
su magestad esta declarado que los dichos religiosos pueden ganar sus cursos en
los estudios particulares de su orden y ansí los an ganado de tiempo inmemorial a
esta parte votando con ellos y en la orden de S. domingo el primer curso de theulo-
gia se gana acabada la philosophia en el año que llaman de philosophia comenga-
do de S. Lucas o desde nauidad cumplido ya el curso de philosophia y no obsta de-
zir que se gana curso de Philosophia y theologia en un año porque conforme al es-
tilo que se tiene en la dicha orden y estudios della ímmemorial y conforme a la
412 MENDOZA
constitución treynta y una desta Vniuersidad se puede muy bien hacjer y los dichos
cursos se deben admitir y los religiosos y Conuento de S. Esteban están en posesión
de tiempo immemorial a esta parte de que se reciuan los dichos cursos y que voten
con ellos sin contradicion alguna sin ponerles excepción y si alguna vez se la pusie-
ron como fue en la cátedra que llevo el M.." Curiel a fray garcia de mondragon vis-
to por el Sr. Rector y Consiliarios que entonces eran los dieron por auiles y los de-
xaron volar que fueron [aquí los nombres de catorce frailes dominicos) los quales
hauer votado consta por el proceso de la dicha catreda los quales eran philosophos
y en el mismo año hauian ganado curso de theologia de lo qual ofrezco información
vastante y pido ser recluido a prueua y ansi estando el dicho conuento en esta quie-
ta y pacifica posession de que los dichos religiosos de la casa an de ser amparados
en ella y en dicho conbento y ansi pido el dicho amparo de possesion suspendiendo
todo lo concerniente al petitorio (!) y pido que solamente se trate del amparo de la
dicha posession y pues que en la dicha catreda y en otras muchas y en la inmedia-
ta y precedente antes que llebo el p.« m.° fray Juan Vicente esta declarado hauer
votado pues que puesta la exception fueron admitidos es cosa euidente que el Se-
ñor Rector y consiliarios que entonces eran declararon ser legítimos votos y ansi
pido V. m. amparando a los dichos religiosos en la dicha posesión los admita por
votos en esta catreda sin embargo de la dicha excepción para lo qual etc. y pido
justicia.
Yten pues en la dicha cathedra que Uebó el m.° Curiel se pidió que se viese el
proceso de la cathedra que llebo el p.e Fr. Juan de gueuara al m.° fr. Juan gallo es
de creer que el Sr. Rector y consiliarios que entonces fueron verian el dicho proce-
so y por la sentencia en el contenida verian que en la excepción semejante a esta
puesta en la div^ha cathedra del p.« m.° Fr. Juan de gueuara sentenciaron por nues-
tra parte pues ellos no nos condenaron en la cathedra del d-cho m." Curiel antes pa-
reze auer dado por votos a los dichos philosophos pues votaron en la dicha cathe-
dra como consta de lo susodicho. Para lo qual etc. y pido justicia etc.
Y supplico a vs. ms. que ultra de la possession que alegamos se aduierta que
esta possession es muy conforme a la constitución treynta y una desta Vniuersidad
por la qual la dicha Vniuersidad se deue auer con los Religiosos mendicantes en lo
que toca al ganar y acabar sus cursos en artes conforme al estilo que en nuestras
Religiones usamos, y porque en la nuestra muy de ordinario o siempre se acaba e
curso de la filosofía para St. martin para todos Santos, para St. lucas, para nauidad
según este testigo (?) se comienga a ganar en la dicha orden el curso de filosofía.—
Fr. Alonso de Luna.
Aduiertan vs. ms. que en la catreda del S.or m.° Curiel puesta esta excepción a
los filósofos botaron con curso ganado desde antes de nauidad hasta dos de Junio
de donde consta que se litigo entonces el mesmo caso sobre que aora se litiga. Para
lo qual etc. y pido justicia.— Fr. Alonso de Luna (1).
Fué presentado este escrito al Rector y Consiliarios el día 16, providenciando el
Claustro que se pusiera en el proceso y que se vería y determinaría lo que proce-
diera sobre el mismo. Por un auto del dicho Claustro se ordenó al P. Brizuela que
presentara un ejemplar de los estatutos que regían en su convento de San Esteban
a fin de examinar lo que allí se observaba con respecto a los filósofos-teólogos y a
sus cursos y ver también los fundamentos, sin duda ninguna, en que se apoyaba el
proceder tan excepcional y exclusivo del modo de contar de los dominicos, contes-
tando el citado Padre en el siguiente escrito.
Fol. 19. Fray yñigo de briguela en nombre del p.e mtro. fray Alonso de Luna
(1) Esta respuesta está escrita de tres distintas letras que indican haber tomado parte en ella tres
autores. Parece haberla comensado el P. Luna escribiendo el primer párrafo. Vino luego un segundo y aña-
dió lo que expresa en el párrafo segundo. Después el P. Brizuela afiadló el tercer párrafo. Firmó el P. Luna
y todavía no debió de creer suficientemente expresado lo que había de contener la respuesta y la adicionó el
párrafo ñnal.
'teÑDOZA 413
en la opposicion y pleyto con el P.e mtro. fray Alonso de Mendo(;a digo que a mi
me fue notificado un auto por el qual se me manda que yo muestre y traya los esta-
tutos del modo que en el conuento de San esteuan se tiene de cursar en artes y en
theologia. A lo qual respondo y digo que el P.e Prior de el dicho couento y P.es
mtros. y personas ancianas de el dicho monasterio están en el Capitulo que se cele-
bra en burgos como es notorio, y ansi yo no puedo con tanta breuedad exiuir esta-
tutos ni se de ellos y ansi lo juro en forma...
Se comprometía, sin embargo, a dar una información de la costumbre de su
casa de que el curso primero de Teología lo ganan los religiosos el aflo que llaman
de Filosofía «auiendo seis meses que se cursa en filosofía, empegando de ay en ade-
lante el curso de theologia, y pues no es considerable quando se empieza a cursar
el de theologia pues que se empiega después de acabada la filosoña...» Luego se ex-
tiende en consideraciones del modo de cursar en la Universidad y que el proceder
de los dominicos contrario a la práctica universitaria está apoyado eu la costumbre.
Que ésta no se opone a lo ordenado en las constituciones de la Universidad, esfor-
zándose en justificar lo que contraría abiertamente las leyes que allí regían con res-
pecto a los estudios y al modo de regular los cursos.
Fol. 20. Claustro de Rector y Consiliarios en que se da por presentado el ante-
rior escrito el día 17 de Mayo, ordenando que se uniera a las demás piezas del
proceso.
Fols. 21 hasta el 29 v. Listas de los votantes por orden alfabético de nombres.
Fol. 29 V. Declaraciones de testigos sobre la excepción personal del P. Mendoza
relatada más atrás.
Los testigos dijeron que efectivamente habían oído al P. Mendoza decir en la
clase que terminaría de buena gana una obra que tenía entre manos si llevaba la
cátedra; pero que si no conseguía la cátedra terminaría, sí, la obra, mas no de tan
buena gana. Nadie creería que una pequenez y nadería como esta pudiera ponerse
para inhabilitar a un opositor.
Con respecto al religioso que había ido a Salamanca durante las oposiciones, de-
clararon los testigos que no había sido llamado por el P. Mendoza, habiendo llega-
do a dicha ciudad ignorante de las oposiciones un día antes de haber éstas comenza-
do. Dicho religioso era el famoso Fr. Miguel de Santos que había ido a Salamanca,
donde había estado unos días tratando con el Obispo de esta ciudad y el de Miran-
da de Portugal negocios de Dña. Ana de Austria, monja agustina de Madrigal. Sir-
vieron de testigos los PP. Aragón, Diego Ortiz, Pedro Ruiz, Prior de San Agustín,
y Juan de Guevara.
En cuanto al P. Palacios, residía en Carbajales y había venido a Salamanca
con licencia de su Prior por veinte días a ver a su madre y un hermano que resi-
dían en dicha ciudad y no había sido llamado por el P. Mendoza para asistir a las
oposiciones.
Folio 33. Lista de votantes dominicos. 15 de Mayo.
Son cuarenta y siete y además diez filósofos, pero estos últimos fueron declara-
dos inhábiles.
Fol. 34. Lista de votantes agustinos. 15 de Mayo.
Son veintiuno solamente (1).
Fol. 35. Pedimento del P. Palacios en que dice al Rector que no admita a los
testigos presentados por los PP. Luna y Brizuela para probar tas excepciones pues-
tas contra el P. Mendoza por haberse pasado el término perentorio que para el caso
se les había concedido.
(1) He aquí sus nombres: Fr. José de Parada, Fr. Gabriel de Abarca, Lector, Fr. Lorenzo de Zaba-
llos, Fr. Pedro Manrique, Fr. Juan de Salas, Fr. Francisco Alvarez, Fr. Juan de Chaves, Fr. Pedro de la
Torre, Fr. Luis Vela, Fr. Gaspar Treviño, Fr. Gabriel de Coca, Fr. Alonso Romero, Fr. Diego Ortiz, Fray
Diego de Cerrabe. Fr. Francisco Sánchez, Fr. Antonio Conderina, Fr. Juan Quijano, Fr. Baltasar de Roja»,
Fr. Nicolás de Muñatones, Fr. Juan Sobrino y Fr. Diego Zuazola.
414 MENDOZA
Presentada el día 18 a las 9 y media de la mañana.
Fol. 36. Escrito del P. Palacios probando que no tenían razón de ser las excep-
ciones puestas contra el P. Mendoza.
Presentado el día 18 a las 7 de la mañana.
Fol. 37. Declaración del P. Pedro de Aragón acerca de si el P. Palacios era
religioso condecorado. Dijo que había sido Vicario-Prior de Fontiveros. A continua-
ción la del mismo P. Palacios en que atestigua haber estado tres años en dicho con-
vento desempeñando aquel oficio.
Atito en lo de la excepción, üespués de discutir el Rector y Consiliarios si el
P. Mendoza se había inhabilitado para las oposiciones por haber dicho las palabras
de referencia en la cátedra, se pasó a votación siendo el resultado cinco bolas blan-
cas que le declaraban hábil para oponerse, contra cuatro negras que expresaban lo
contrario, por lo cual continuaron los autos del proceso. Sobre la excepción puesta
contra el P. Palacios opinaron aquellos señores que era hábil también para interve-
nir en las oposiciones.
Fol. 37 V. Regulación de los votos, 18 de Mayo.
•Obtuvo el P. Mendoza '233 votos personales que hacen 1458 cursos y medio, y el
P. Luna 209 votos personales que montan 1196 cursos y medio, de suerte que excedió
el primero al segundo en votos personales y en cursos y calidades. Vistos, por lo
tanto, los autos del proceso el tribunal de oposiciones pronunció la siguiente sen-
tencia: «Hallamos la intención del dicho p.e m.° Fr. alonso de mendoza bien y cum-
plidamente probada y por tal la pronunciamos y declaramos por quanto excedió al
dicho su oppositor en votos personales cursos y calidades como arriba está declara-
do. Por lo qual le hacemos prouision y colación y canónica institución de la dicha
sustitución por imposición de un bonete que el p.e maestro fr. Juan de gueuara le
puso en su cabeza y por tiempo y espacio de quatro años primeros siguientes, como
catredatico jubilado que es de la dicha catreda a quien incumbe hazer la colación
de ella por los estatutos desta Vniuersidad y por el dicho tiempo...»
Fol. 39. Testimonio de haberse pronunciado la sentencia anterior a favor del
P. Mendoza. Sigue una protesta del P. Brizuela diciendo que apelaba de dicha sen-
tencia, sin embargo de lo cual los señores Rector y Consiliarios dijeron que se diese
posesión de la cátedra al P. Mendoza.
Fol. 39 V. Posesión. La tomó el P. Mendoza el mismo día 18 con las solemnida-
des acostumbradas (1).
En 1595 se vacó la cátedra por el cuatrenio y fué provista nuevamente en el pa-
dre Mendoza, el cual la regentó hasta su muerte ocurrida a fines del año siguiente,
sucediéndole el P. Márquez, según se ha visto en su artículo.
Puede asegurarse con probabilidades de certeza que el P. Mendoza murió el
día 20 de Diciembre de 1595 contando con estos datos: según el libro de cuentas, ganó
cuarenta lecciones desde San Lucas, y descartadas las fiestas, resultan matemática-
mente, ateniéndonos al calendario universitario, cuarenta días lectivos hasta el dicho
día 20 inclusive. La cátedra se declaró vacante el 23 y por ser festivos los días 21 y
22 podía caber duda de que en alguno de ellos falleciese el P. Mendoza, pero el po-
der del P. Márquez para que se opusieran a la cátedra algunos Padres del convento
de Salamanca, como hemos visto en su artículo, está fechado el 23 también y esto
resuelve la duda a favor del día 20, pues difícil es suponer llegara la noticia de )a
muerte a Madrid de haber ocurrido el 21 y menos el 22; puédese afirmar, por lo tan-
to, casi con certeza absoluta que el P. Mendoza dejó de existir el 20, pasada ya la
hora de la cátedra, porque de lo contrario no la hubiera ganado.
(1) La cátedra de Escoto que vacó por ascenso del P. Mendoza, pasó al P. Luna; hizieron oposiciones
con ¿ste el P. Marcos de Sepúlveda, .Martin de Aguirre y Martín de Arista. Tomó posesión el P. Luna a .V\
de Mayo, pero la regentó pocos meses, por haber conseguido la de Durando en 18 de Noviembre. Cuatro días
después se dio al P. Sepúlveda la cátedra de Escoto, por no haberse presentado otro opositor.
I
MENDOZA 416
El P. Vidal pretendió rectificar a Nicolás Antonio quien, én primer lugar, no es-
cribió que muriera el P. Mendoza de treinta y dos años de edad, como afirma el Pa-
dre Vidal, y sólo dijo que a esa edad publicó sus Quaestiones quodlibeticae dedicadas
a Loaisa. No es tampoco del todo exacto que el citado bibliógrafo funde su dicho de
haber fallecido el P. Mendoza el año 1591 en el P. Herrera, porque este autor afirma
en su Alphabetum que la muerte ocurrió poco después de 1591 y en su Historia dice
terminantemente que fué por los años de 1592, no habiendo estudiado el P. Vidal con
la detención debida estos datos. Dedujo, finalmente, este último que el P. Mendoza
había muerto a fines de 1596 o quizá mejor a principios de 1597 por la fecha de la
provisión de la cátreda en el P. Márquez, pero no se fijó ni en la fecha del poder del
citado P. Márquez que se halla en el proceso respectivo de esa cátedra ni siquiera
en el día que se anunció la vacatura, y menos trató de llegar hasta la verdad exa-
minando los libros de cuentas. No obstante, se acercó bastante a la fecha buscada
con indicar que fué el fallecimiento de nuestro catedrático a últimos del año expre-
sado de 1596. Aquí debiera tener lugar la rectificación de un autor que parece tuvo
empeño especial en conservar el año 1591, consignado por él por primera vez en un
trabajo suyo y repetido después en tres o cuatro más, sin que los muchos años que
transcurieron entre las fechas de unos y otros escritos le recordaran que además
del P. Herrera y Nicolás Antonio, existía el P. Vidal por lo menos, con el cual pu-
diera haber corregido el año expresado de 1591. No lo hizo en tiempo oportuno y
por esto apuntamos este dato para que quien lea al autor aludido no piense que no
tenemos presente ese desliz.
10. Notas relativas a las materias escolásticas leídas por el P. Mendoza, se-
gún consta en los libros de visitas de cátedras.
Enero de 1586. Comenzó a leer por San Lucas la materia de Praedestinatione
de la 1." Parte de Sto. Tomás leyendo por Escoto, distinción 41. Declararon Fr. Fran-
cisco Castañeda, agustino, y Juan de Ocáriz, natural de Tarazona.
Marzo de id. Leía el artículo 6 de la cuestión 60 de la 3.° Parte, de Sacramentis
in genere. Uno de los que declararon fué Fr. Juan Bautista de Aste, después Gene-
ral de la Orden agustiniana.
Junio de id. Leía el 4." de las Sentencias, distinción 1." cuestión 4.'' Declararon
Fr. Francisco del Castillo y Fr. Juan de la Cámara, agustinos.
Enero de 1587. Cuestión 84 de Sto. Tomás que corresponde a la 14 del 4.° de las
Sentencias de Escoto. Declaró Fr. Gaspar Suárez, agustino.
Agosto de id. Distinción 17 del libro 4.° de Escoto. Declararon Fr. Alonso del
Campo y Fr. Alonso de Polanco, agustinos.
Septiembre de id. Seguía leyendo a Escoto. Declaró Fr. Simón de Vega,
agustino.
Diciembre de 1588. Por San Lucas había comenzado a leer de Visione Dei, 4.°
libro de las Sentencias, distinción 44 e iba en la distinción 46. Declararon Fr. Mateo
Duranana (?) y Fr. Diego de Cerrabe, agustinos.
Marzo de 1589. Distinción 49. Uno de los declarantes fué Fr. Diego de Zuazo
agustino.
Junio de id. Distinción 50. Declararon Fr. Juan de Lerma y Fr. Alonso Alvarez.
Agosto de id. Leyendo el Dr. Aguirre. Explicaba la cuestión 14, artículo 13 de
la 1.* Parte (1).
Septiembre de id. Leía el mismo, por el P. Mendoza, de futuris contingen-
tibus.
A fines de curso fué multado el P. Mendoza en 1000 mrs. por haber leído mate-
rias no señaladas. Además por haber leído a Sto. Tomás no a Escoto.
(1) Claustro de Diputados de 12 de Agosto de 1587. Se concedió al P. Mendoza, que estaba ausente, el
mes de gracia que solía conceder la Universidad a los catedráticos. Foresta razón leía la cátedra el sus»
titulo que dice el texto.
vl^lió MENDOZA
Junio de 1590. Distinción 27 del libro 1.° de las Sentencias. Declararon los testi-
gos que escribía tres cuartos de hora.
Julio de id. Distinción 22.
Diciembre de 1590. Comenzó a leer por San Lucas la distinción 8." de las Sen-
tencias de Escoto y llegaba al art. 3." de tiecessííaíe Eucharistiae y escribe media
hora y media lee in voce. Declararon Fr. Juan Sobrino, agustino, y Juan Fernández.
Marzo de 1591. Distinción 12 del 4." de las Sentencias. Declaró Fr. Pedro Manri-
que, agustino.
Junio de id. Cuestión 14 de aquella distinción. Declaró Fr. Francisco Páez, fran-
ciscano.
Agosto de id. Leyendo un Padre de San Bernardo la cuestión 19 de Volunta-
te Dei.
Diciembre de id. Por San Lucas había comenzado la cuestión 23 de la 1.* Parte.
Uno de los que declararon fué Fr. Lorenzo de Ceballos, agustino.
Abril de 1592. Articulo 4.° de la misma cuestión.
Junio de id. Artículo 7.° de id.
Agosto de id. Cuestión 24.
Septiembre de id. Leyendo el Ldo. Francisco Díaz. Declararon Fr. Juan Sobri-
no y Fr. Pedro Peña, agustinos.
Diciembre de id. Había comenzado por San Lucas la materia de Ftde, e iba en
la 1.' cuestión de la 2." 2.a« Declararon Fr. Antonio Conderina, agustino y Ruy
Díaz, del hábito de Santiago.
Marzo de 1593. Artículo 4.° de la 1." cuestión. .
Mayo de id. Cuestión 2.'- Declararon Fr. Francisco de Ribera, mercedario, y
Fr. Alonso de Vargas, agustino.
Julio de id. Cuestión 4." Uno de los testigos, Fr. Bartolomé de Castro, agustino.
Septiembre de id. Leyendo el Mtro. Cornejo la cuestión 5,'' de Fide. Declararon
Fr. Antonio Conderina y Fr. Isidro de Aguilar, agustinos.
Al final de la quinta visita hay un auto firmado por el Rector y el P. Guevara,
multando, al P. Mendoza, en doce reales, al P. Luna, en la misma cantidad, y al
P. Herrera, en ocho reales.
Diciembre de id. Por San Lucas había con.enzado de Charitate y llegaba a la
cuestión 23 de Sto. Tomás de la 2.' 2.ae
Marzo de 1594. Cuestión 24, art. 4.° Escribe la mayor parte de la hora y lo de-
más lee in voce y explica de memoria. Otro dijo que llegaba al articulo 6.
Junio de id. Artículo 7.° de la misma cuestión.
Agosto de id. Cuestión 26. Testigos Fr. Alonso de Oro y Fr. Cristóbal de Po-
rras, agustinos.
Septiembre de id. Leyendo el Dr. Martín Alfonso. Iba en la cuestión 30 de Chá-
ntate.
Enero de 1595. Fr. Diego del Castillo y Fr. Miguel Salvador dijeron que leía el
P. Cornejo, por enfermedad del P. Mendoza, la materia de Justitia et Jure.
Marzo de id. Leía el P. Cornejo y seguía explicando la misma materia, según
declaración de Fr. Francisco Martínez y Fr. Juan de la Fuente, agustinos.
Mayo de id. Leía el Mtro. D. Manuel Sarmiento.
Diciembre de id. Leía el P. Mendoza la materia de restitutione. Uno de los tes-
tigos fué Fr. Juan Bonilla, agustino.
Al fin de la visita se advierte al P. Mendoza que leyera conforme al estatuto.
Luego se repite la misma advertencia a los PP. Antolínez, Luna y Herrera.
Marzo de 1596. Cuestión 62 de la 2.» 2.»^
Al fin se atestigua que los catedráticos de Teología habían leído con cuidado.
Mayo de id. Cuestión 62.
Agosto de id. Seguía con la misma cuestión.
Diciembre de id. Leyendo un religioso agustino por muerte del P. Mendoza.
MENDOZA 417
11. Pleito entre el P. Mendozáy el P. Bañes sobre la lectura en sustitución
de la cátedra de Prima.
Con el título £"/P. Maestro Bdñez y Fr. A. de Mendosa publicó nuestro ilus-
trado amigo D. Amalio Huarte en los números de Enero y Febrero de 1917 de La
Basílica Teresiana (1) un extenso trabajo sobre un pleito entre los dos Maestros
mencionados, en el cual se trató del derecho alegado por el P. Mendoza para leer
la cátedra de Prima desde San Juan hasta la Virgen de Septiembre de 1586. El Pa-
dre Báñez era propietario de la de Prima de Teología y el P. Mendoza regentaba
la de Escoto; figuran, además, en el pleito el P. Juan Vicente, dominico, que recien-
temente había ganado la sustitución de Vísperas de Teología y el P. García de
Mondragón, dominico también y sustituto del P. Báñez, pero solamente los tres
primeros tomaron parte activa en el pleito.
Los catedráticos de propiedad leyendo los ocho meses reglamentarios para no
perder el residuo, podían poner en sus cátedras sustitutos que las regentasen duran-
te el verano o sea el tiempo que mediaba entre San Juan y la Natividad de la Virgen.
Quiénes habían de ser esos sustitutos lo había determinado una real provisión, con-
vertida en ley universitaria, dando opción en la facultad de Teología al catedrático
más antiguo de las cuatreniales para pretender esas lecturas veraniegas de las
cátedras de propiedad. Sucedió, pues, que siendo catedrático más antiguo de los
temporeros el P. Mendoza, por no optar a la sustitución el P. Vicente que le prece-
día, elevó una petición al Rector de la Universidad con fecha de 23 de Junio de
1586, en la cual solicitaba para sí la dicha sustitución por juzgarse con más derecho
que nadie a desempeñarla. Hubo bastantes escritos por una y otra parte, como
siempre acontece en esta clase de litigios: el P. Mendoza probando su derecho a la
lectura y el P. Báñez negándosele con argumentos tan sin razón que es para mara-
villar cómo el Rector no sentenció inmediatamente la causa a favor del P. Mendo-
za. Se ve evidente la intención del P. Báñez por ir prolongando la contienda con sus
alegatos estudiados para que se fuera pasando el tiempo de la lectura, y al fin consi-
guió lo que pretendía, pues hasta el 20 de Agosto no sentenció el Rector, cuando ya
restaban pocas lecciones hasta el 8 de Septiembre y aun de esas pocas podía el Pa-
dre Báñez leer las que le fallaban para completar los ocho meses de lecturas que
según él no había cumplido por enfermedad. Este fué uno de los pretextos para que
continuase el P. Mondragón regentando su cátedra durante el verano, pretexto que
se le probaba evidentemente ser no solamente infundado sino falso, a lo cual se
añadió la intromisión en el pleito delP. Vicente a fin de entorpecer las actuaciones,
consiguiendo de ese modo que pasase el tiempo legal de la lectura y por este me-
dio indirecto vencer los dominicos en la contienda.
El P. Mendoza se consideró muy agraviado con la sentencia del Rector y apeló
a la Ohancillería de Valladolid, según consta de una provisión de 29 de Diciembre
en que se ordenaba al P. Báñez que acudiese al pleito y que se remitieran a aquel
tribunal todos los actos originales del litigio; lo que no consta es si por último se
dio la razón al P. Mendoza, pues pasado ya el tiempo de la^lectura, podría únicamen-
te rastrearse el fallo definitivo por lo que se practicara en años posteriores.
En la presente cuestión como en otras semejantes de aquella época en que la
emulación por las cátedras estaba tan viva entre los conventos de San Agustín y
San Esteban, el caso del P. Mendoza no le tomó como causa propia y personal el
P. Báñez, sino que se hizo intervenir también al P. Vicente con el fin exclusivo de
prorrogar el pleito y ganar la partida contra el agustino. De ahí hasta la simulación
de querellas entre los dos Padres Dominicos, porque el caso era alargar el negocio
hasta después del 8 de Septiembre, cuando ya se desecharan las reclamaciones por
excusadas. Sería necesario trasladar todo el trabajo del Sr. Huarte con los docu-
mentos que reproduce para ver más patente la mala fe con que en este caso proce-
(1) Se reprodujo este estudio del Sr. Huarte en el vol. Vil del Archivo histórico Hispano-Agustiniano
418 MENDOZA
dieron los PP. Dominicos, de quienes se puede decir justísimamente que en materia
. de pleitos no cedían la palma a nadie.
12. Notas sobre varias comisiones universitarias.
a) En 1587 formó parte de las juntas de teólogos comisionadas por la Universidad
para censurar las obras que se habían de incluir en el índice expurgatorio, según lo
suplicaba a aquel centro Sixto V. Dichas juntas estuvieron funcionando bastante
tiempo por ser muy extenso el catálogo de los libros que se sometieron a la califica-
ción de los teólogos.— Véase sobre este particular la nota que dedicamos al Padre
Guevara, pág. 481 del vol. III.
b) Claustro pleno de 1° de Junio de 159 1. Para el arreglo délas facultades
de gramática, griego y letras humanas se nombró una comisión compuesta de los
Dres. Solís, Sahagún, León, Gabriel Enríquez, canónigo Sánchez y Mtros. Curiel
y Mendoza. Tratábase de introducir reformas importantes en las cátedras de las fa-
cultades mencionadas y los comisarios, después de discutir entre sí las que debían
implantarse, habían de referir al Claustro lo que les pareciere encaminado al fin
que se proponía.
c) Claustro de Diputados de 9 de Mayo de 759-/.— Figura el P. .Mendoza con
los Dres. Sahagún, León, Gabriel Enríquez y Mtros. Curiel, Sánchez Aguilar, Sán-
chez de las Brozas, Pérez Ortiz y Francisco Núñez, comisarios nombrados para es-
cribir en lengua vulgar un Arte de la lengua latina, según lo disponía una provisión
real de 23 de Abril de 1594(1). En la parte expositiva de dicha provisión se expresa
que existían muchas quejas por no ser uno solo el libro de texto para estudiar el la-
tín en todas las escuelas, resultando de la diversidad de Artes no solamente el poco
fruto de los principiantes que tenían precisión de continuar sus estudios en varios
centros, sino también los gastos que ocasionaban a las familias, pues habían de cur-
sar los estudiantes en cada uno de esos centros un Arte distinto. Para remediar es-
tos males se ordenaba un arreglo completo del Arte de Nebrija, quitando o aña-
diendo lo que la comisión creyera oportuno, teniendo delante los de otros autores
impresos o por imprimir, y puesto en castellano lo que debiera estar en esta lengua,
se declarara de texto obligatorio en todas las escuelas.
La comisión cumplió el encargo y envió al Consejo un libro casi completamente
nuevo, con las buenas cualidades de ser breve y sencillo, acomodado a todas las in-
teligencias. Mas luego, no se dice por quien, fué suplantado el Arte trabajado en
Salamanca por otro muy diverso al cual se concedió por el Rey privilegiode impre-
sión, expresándose en dicho privilegio que el texto había sido revisado, corregido y
dispuesto por personas las más sobresalientes en el conocimiento del latín y aproba-
do por las Universidades, etc., etc. Al ver los comisionados de Salamanca que su tra-
bajo no parecía en el Arte impreso, protestaron, naturalmente, y elevaron al Conse-
jo sus quejas, de las cuales tenemos una muestra, aparte de lo que se lee en los libros
de Claustros, en un papel de Sánchez de las Brozas publicado por Gallardo (IV, 468)
con el título de Suma breve de la información que hizo el Maestro Francisco Sán-
chez, Catedrático jubilado de Retórica y Griego en la Universidad de Salamanca
sobre el Arte nueva de Gramática, donde se lee, entre otras cosas:
«El privilegio que se sacó para el Arte de Gramática nueva fué subrepticio, y
con mala y falsa información. — Subrepticio fué, porque ninguna cosa de lo que se
ordenó en Salamanca sobre este Arte, pareció en Consejo Real y la Universidad
compelida por provisiones reales hizo una Arte muy buena en Romance, como lo
mandaban las provisiones; la cual falta en esta que ha salido, pues que gran parte
de ella está en Latín más obscuro que Virgilio; y la de la Universidad se ha des-
aparecido...
»La Universidad de Salamanca estuvo tan lejos de aprobar esta Arte, que en-
(1) Puede ver»» en Esperabé Arteaga, Historia de la Universidad, I, 616.
MENDOZA 410
vio un Maestro en Teología (1) a suplicar de ella; y si la Universidad entonces en-
tendiera que el privilegio había de salir tan desaforado, pusiera mayor diligencia
en estorbar tan gran deservicio de Dios y de S. M. y daño de estos reinos...»
En resumen: los comisionados cumplieron fielmente lo que la Universidad, obe-
deciendo las órdenes del Rey, les encomendó, enviando su trabajo a Madrid; aquí
se presentó un Arte al Consejo como procedente de Salamanca y arreglado por sus
Maestros, no siendo verdad, dejándose sorprender el Consejo, quien extendió un
privilegio, en nombre del Rey, para imprimir un Arte subrepticio atribuyéndosele a
la Universidad, de lo cual ésta protestó y envió a Madrid al P. Márquez para que
consiguiera la supresión del privilegio impreso que cedía en tanto descrédito de
aquel centro.
d) Intervino en la censura de la Concordia, del P. Molina, formando parte de
las juntas de teólogos comisionadas al efecto por la Universidad. De la importancia
del informe que habían de dar sobre aquella obra los Mtros. Curiel y Mendoza,
puede juzgarse por el hecho de no haber podido celebrar el 1." de Enero de 1595
una junta, por estar los dos enfermos y no poder concurrir, según se lo participaba
al Inquisidor General Palacios de Terán en carta de 3 de Enero.— V. el Vol. I, pági
na 153.— Lo que no sabemos es por parte de quiénes se inclinaba el P. Mendoza, si
por los jesuítas o los dominicos.
e) En el Claustro pleno de 25 de Octubre de 1596 se nombra al P. Mendoz.i en-
tre los comisionados por la Universidad para entender en un negocio del pesquisi-
dor. Quizá fuera este el último asunto en que intervino, pues a los dos meses esca-
sos falleció, como se ha dicho.
— P. Graciano, Anastasis, pág. 20.— P, Elsio, Encomiasticon, pág. 39 — P. He-
rrera, Alphabetum, I, 64, y su Historia, págs. 313 y 341.— Nicolás Antonio, I, 36.—
P. Vidal, I, 412.-P. San José, Bibliographia critica, I, 185.-P. Ossinger, pág. 405.—
Vidal y Díaz, Memoria etc., pág. 461.— Esperabé Arteaga, Historia de la Universi-
dad de Salamanca, II, 374.— P. Possevino, Apparatus sacer, I, 44.
Mendoza (Fr. Enrique de).
El P. Aste, en la relación de los Rec- ruña,» es decir, de D. Sebastián Suá-
tores del Coleg-io de San Agustín de rez de Mendoza, quien poseía los títu-
Alcalá, escribe: «Fr. Andrés Ortlz era los nobiliarios de su padre D. Bernar-
Rector en 1592 y a 15 de Abril, en el diño en la fecha en que escribía To-
cual día dio la profesión a Fr. Enrique rres. Fr. Enrique, monje (!) agustino,
de Mendoza, hijo del Conde de Coru- como escribe aquel bibliógrafo, pare-
ña, D. Bernardino de Mendoza, y des- ce que no se cuenta entre los hijos del
pues imprimió un libro, '^> el cual será mencionado D. Bernardino en algu-
El Privado cristiano, que describiré- ñas informaciones genealógicas, moli-
mos luego (2). Francisco Torres, se- vo por el cual se sospecha que no fue-
gún el testimonio de Catalina García, se legítimo. Vivió, por lo menos, has-
col oca al P. Mendoza entre los hijos ta el 6 de Enero de 1628, fecha de su
distinguidos de Guadalajara, anadien- última aprobación de una obra que
do que en las honras fúnebres celebra- después citaremos, y fué Maestro en
das en dicha ciudad, con motivo de la Teología de la Provincia de Castilla,
muerte de la Reina Dña. Margarita, a título con que figura en la portada del
22 de Septiembre de 1611, predicó Fr. libro que publicó.
Enrique, «hermano del Conde de Co-
1 El Privado christiano, en forma de carta de vn amigo a otro
(1) Kl P. Márquez, como puede verse en su artículo.
(2) La noticia del P. Aste se encuentra en sub apuntes sobre el Colegio de San Agustín de Alcalá.
420 MENDOZA
recien admitido a la priuan(;a de su Principe. Al Excelentissimo Señor
Don Gaspar de Gusman Duque de Sanlucar, Conde de OH nares, Gran
Chanciller de las Indias, Alcayde perpetuo de los Alcafares de Seiii-
lia, Comendador mayor de Alcántara, Sumiller de Corps, Cauallerizo
mayor, y del Consejo de Estado del Rey nuestro señor. Por el Padre
Maestro Fray Enrique de Mendoga, del Orden de San Agustín, de la
Prouincia de Castilla. [Adorno) Con privilegio. En Madrid, Por luán
Delgado. Año M. DC XXVI.
8." de 8 hs. s. n. prels. y lió numeradas de texto.
Portv y la v. en bl.— Suma del privilegio. Madrid, 9 de Noviembre de 1625.—
Erratas y tasa.— Cens. del P. Diego del Campo, agustino. 30 de Noviembre de
16'24,-L¡c. del Provincial P. Francisco Cornejo.— Aprob. del P. Francisco de Jesús,
carmelita 8 de Enero de 1625.—^/ autor, por D. Juan Enríquez de Zúñiga.— Dedi-
catoria, con las armas del Mecenas al principio, suscrita por el P. Mendoza.— Tex-
to con las citas al margen. Comienza con este epígrafe:
Carta de Antenodoro Polaco a su amigo Patricio recien admitido a ta priuan-
(a de su Principe.
Al final del texto: «Polonia a 13 de Febrero 1622. -Antenodoro Polaco. =So\\
Deo honor, & gloria.
Bibl. Nacional, 3-3929.
«Bajo la ficción de que el tratado es una «carta de Antenodoro Polaco a su ami-
go Patricio recien admitido a la priuaníja de su Principe,» y siendo, sin duda alguna,
ocasión de su propósito la entrada en la privanza real del conde-duque, el autor
quiso ofrecer a éste un como ramillete de verdades y consejos que le ayudasen en
la áspera vereda a que la fortuna y el favor del rey le trajeron. Es obra de buena
política, menos elegante y menos sentenciosa que la de Saavedra Fajardo, y no tan
amplia y aparatosa como el Gobernador Cristiano, del P. Márquez, pero con la
ventaja de ser un buen compendio de los principios de gobierno y de moral pública
que entonces privaban. No está escrita a lo llano, sino con grave elegancia, que la
hace digna de estimación literaria.»' Así Catalina García.
Por si existiera alguna analogía entre la obra del P. Mendoza y la de Fernán-
dez Navarrete, con la cual parece coincidir en alguno de los personajes, agregamos
esta nota de Ticknor.
«Pedro Fernández Navarrete, secretario de Felipe IV, tomando un asunto aún
más elevado e importante, dio a luz en 1625, con nombre supuesto, una carta a cierto
ministro de un rey de Polonia, personaje ideal, describiendo lo que, setíún él, debia
ser un privado...» La obra se imprimió con este título; según Nicolás Antonio: Car-
la de Lelio Peregrino a Stanislao Borvio Privado del Rey de Polonia. Madrid, por
Teresa Junti. 1625.
Véase al mencionado autor, III, 423 y a Nicolás Antonio, II, 192.
2. Aprobación del P. Fr. Enrique de Mendoza, fechada en Madrid el 19 de Mar-
zo de 1627, de la obra: Historia de tas Fortunas de Sempritis y Genorodano, por
Enríquez de Zúñiga. Madrid, 1629.
En el libro de Enrique Suárez de Mendoza y Figueroa, intitulado: Eustorgio y
Cloritene, Madrid 1629, se halla, «Prólogo al lector, del M. Fr. Enrique de Mendoza,
en respuesta a una carta del autor, en que le pide vea su poema }• le corrija, etc.
Guadalajara, 6 Enero 1628.»
Esta obra es una novela, no un poema como le llama el P. Mendoza y el prólo-
go viene a ser una aprobación laudatoria del autor.
—Catalina García, Escritores de Guadalajara etc., pág. 338.— Nicolás Antonio,
I, 564. -P. Ossinger, pág. 579.
MENDOZA
421
Mendoza (Fr. Juan de).
Con fecha 29 de Mayo de 1621 dio su aprobación, firmada en Sevilla, a la Oración
fúnebre en las exequias de Felipe III, por el P. Pedro de Córdoba. Córdoba, 1621.—
Véase la pág. 96 del vol. II.
Como se ve por esta nota, es cierto que hubo un religioso agustino llamado
Fr. Juan de Mendoza en el primer tercio del siglo XVII, pero no tuvo la Orden agus-
tiniana otro del mismo nombre que «en 1682 era Subprior del convento de Agustinos de
Alcaraz», a quien atribuye D. José Marco Hidalgo una obra histórica sobre Sta. Bár-
bara, impresa en Córdoba el 1766. Es verdad la existencia de esta obra y su impresión,
mas su autor, Fr. Juan de Mendoza, fué dominico, no agustino, y probablemente dis-
tinto también de aquel Subprior de 1682, que tampoco pudo ser agustino, pues la Or-
den agustiniana no ha tenido nunca convento en Alcaraz.
Véase la obra de referencia descrita con el núm. 619 por Valdenebro en La Im-
prenta en Córdoba, y la cita de Marco Hidalgo en la Revista de Archivos etc , tomo
XXI (1909), pág. 508, Estudios para la historia de la ciudad de Alcaraz.
Mendoza (Fr. Lucas de).
Nació el año 1584 en la ciudad de la
Asunción, en el Paraguay, siendo sus
padres Antonio González Dorrego, hi-
dalgo portugués, y Dña. Catalina de
Mendoza Manrique. Cuando contaba
quince años de edad fué enviado a es-
tudiar a Lima, donde no fué muy bien
recibido por un tío suyo, el cual sos-
pechando que no había de hacer carrera
en el mundo, le indujo a abrazar el
estado religioso, como así lo hizo núes
tro joven, vistiendo el hábito agusti-
niano en el convento di dicha ciudad
el año 1599 y profesó el 3 de Diciembre
de 1600. En sus estudios salió aventa-
jadísimo, no obstante las pocas espe-
ranzas que de sus talentos se tenían en
un principio, y terminada la carrera,
el P. Mtro. Pacheco, Provincial a la
sazón, le escogió para primer Lector
de Artes en el Colegio y Universidad
Pontificia de San Ildefonso, que acaba-
ba de fundarse. Leyó con grande
aplauso un curso de Artes y luego le
lucieron Lector de Teología de la cáte-
dra de Prima del mismo centro, de don-
de ascendió a Regente de estudios del
convento de Cuzco, siéndolo después
de toda la Proviiicia. Esta le honró con
los cargos de Rector del colegio de
San Ildefonso, Prior de Cuzco y Vica-
rio provincial de aquella región y Vi-
sitador. Fué también Doctor por la
Universidad de Lima y Maestro de mi-
mero de la Provincia.
A causa de algunas cuestiones pro-
vocadas por el establecimiento de la
alternativa que llevó a la Provincia
peruana el P. Visitador Pedro de la
Madrid, vivió retirado en San Ildefonso
desde el año 1626 hasta 1633; este reti-
ro sin embargo, no fué tan riguroso,
pues habiendo vacado la cátedra de Es-
critura en la Universidad el 1629, por
muerte del P. Mtro. Diego Pérez, agus-
tino, se opuso a ella el P. Mendoza, ga-
nándola con mucho lucimiento. En el
Capítulo celebrado el 21 de Julio de
1633 fué elegido Provincial, y, vacando
nuevamente su cátedra en 1634, volvió
a salir triunfante en las oposiciones.
Dirigióse luego a hacer la visita pro-
vincial a los conventos y doctrinas de
su jurisdicción, pero con tan mala suer-
te, que caminando hacia Potosí tuvo la
desgracia de caerse la cabalgadura,
fracturándole una pierna. Curado apa-
rentemente por un cirujano lio muy
perito, continuó la visita, llegando a
Lima bastante enfermo y muy traba-
jado por los padecimientos. Agravóse
no mucho después la enfermedad, y,
conociendo la ineficacia de los reme-
dios humanos para atajar el mal, pensó
sólo en su salvación, como si siempre
no hubiera sido un religioso ejemplar.
422 MENDOZA
Con gran edificación de todos renunció jes de la ciudad, el Claustro universi-
solemnemente el Provincialato, la cá- tario y las Comunidades religiosas,
tedra de la Universidad y el Magiste- publicándose elogios fúnebres, de los
rio, falleciendo con la muerte de los cuales repite el P. Torres el epitafio
j,.:stos el 16 de Julio de 1636. Celebra- que le dedicó un colegial de San II-
ronse suntuosas honras, a las cuales defonso.
asistiéronlos más distinguidos persona-
Carbajal y Vargas resume en el siguiente párrafo las dotes que adornaban al Pa-
dre Mendoza. «Su nacimiento fué ilustre, su entendimiento claro, su aplicación cons-
tante; gran teólogo, profundo escriturario, celoso predicador, erudito en letras huma-
nas, discreto por naturaleza, excelente poeta castellano y latino, de particular talento
para el gobierno, entregado a la oración, muy penitente, celador de la observancia
regular, muy compasivo y tan limosnero, que se empeñaba por socorrer. En fin nuestro
Mendoza fué modelo de religiosos y de sabios, nacido para gloria del Perú y singular
lustre de su religiosa familia.»
No son menores los elogios con que el P. Torres encomia las virtudes delP. Men-
doza, de quien dice, en especial, que «componía dulces y agudos versos castellanos»,
acerca de los cuales él podría juzgar por ser contemporáneo del biografiado, pero a
nosotros no nos toc^ más que repetir la noticia, pues en la actualidad sólo se conoce
firmada de su nombre una canción lírica en alabanza de la Relación de las exequias
que por la Reina Dña. Margarita se celebraron en Lima en 1612, escrita y publicada
por el P. Martín de León Quizá sea autor también de algunas de las composiciones
anónimas que se encuentran en la segunda parte del mismo libro, en las descripciones
del cual nada leemos sobre el particular.
Vaya otra nota relativa a las dotes poéticas del P. Mendoza.
Bernardino de Montoya, el poeta de las fiestas celebradas en Lima a la Inmacu-
lada Concepción en 1619, dedicó los siguientes versos al P. Mendoza en su Introduc-
ción al certamen:
Juzgó también el que es nuevo Crisóstomo
en las divinas letras, meritísimo
Rector de su Colegio, y del clarífico
Sol de Augustino Alumno insigne, y célebre
Fray Lucas de Mendoza, a quien Calíope
De Apolo califica en su catálogo.
Parece que se alude en esta estrofa al hecho de ser el P. Mendoza juez del certa-
men.—Véase la 7?f/flad« de las fiestas mencionadas, pág. 69. Por Diego Cano Gutié-
rrez. Lima, 1619.
Con fecha 20 de Febrero de 1632 dio su aprobación af libro: Fiestas que celebró la
ciudad de los Reyes del Peni al nacimiento del Principe D. Baltasar Carlos de
Austria. Por Rodrigo de Carvajal y Robles Lima 1632.— Véase lo que acerca del
referido escrito dice Me néndez y Pelayo en el artículo del P.Fulgencio Maldonado,
pág. 83 del presente volumen.
También dio su aprobación a la Crónica del P. Calancha en 11 de Mayo de 1633.
— P, Torres, págs. 230 y 511 principalmente. -Carhajal y Vargas, Glorias del
Perú, fol. 185. — P. Monasterio, Recuerdo de la inaguración del templo de San Agus-
tín de Lima, pág. 168.
Mendoza (Fr. Mateo de).
No se sabe de donde fué natural. Se- nila el año 1576, noticia reproducida
gún el autor del Osario, fué el prime- después en los Catálogos de los Padres
ro que profesó en el convento de Ma- Cano y Jorde, pero no es exacta (1),
(l) Quizií el P, Mendoza fuera uno de los tres o cuatro novicios que tenían los agustinos en 1572, según
jívisaba Legazipi al Virrey de Méjico en carta escrita el U de Agosto del aflo expresado. -V. el vol. III,
MENDOZA
423
porque en 1575 ya se le destinó de con-
ventual a Tondo, y con el mismo títu-
lo pasó a Otón en 1576, de donde regre-
só a Tondo en 1578. Ascendió a Prior
de Malolos en 1580 y lueg-o de Otón en
1581 siendo reelegido en 1584, en cuyo
Capítulo salió también Definidor. El
propio año de 1584 fué trasladado a
Arévalo, probablemente sin haber es-
tado en Otón y después de su expedi-
ción fracasada a Macao (1); partió de
Manila para la colonia portuguesa en
unión del P. Francisco Manrique en el
mes de Julio, pero los vientos y las tem-
pestades arrojaron la nave que los
conducía a las costas del Japón, donde
estuvieron «dos meses y más» esperan-
do barco para dirigirse al punto de su
destino o lo más verosímil a Manila, sin
haber podido tocar en Macao.
En 1586 fué nombrado Prior de Bay
y en 1587 de Cebú, pero no debió de
regentar este segundo convento o lo
hizo por tiempo limitado, porque vino
a España de Procurador de Provincia,
como luego se verá en la exposición del
contenido de un memorial fechado en
1590. Con fecha 11 de Octubre de este
mismo año de 1590, se encuentra una
instrucción dada al P. Mendoza para
que, junto con un compañero suyo,
agustino también, llevara a cabo la
pacificación de los zambales que se ha-
bían revolucionado, encargo que no sin
gran dificultad puede aceptarse como
un dato más en la biografía del Padre
Mendoza, pues si éste se hallaba en Eu-
ropa en Marzo de aquel año, no es po-
sible admitir que pocos meses después
reciba la comisión sobredicha en Fili-
pinas. Será necesario decir, por lo tan-
to, que se han confundido nombres o
fechas o que la instrucción de referen -
1. Copia de un memorial de Fray Mateo de Mendosa, Procurador de la orden
de San Agustín.
pAg. 573.— El P. San Agustín, en sus Conquistas, pág. 418 de la Primera Parte, menciona a los novicios del
convento de Manila que en el mismo habían profesado ya para el aflo 158? y prestaban servicio en las misio-
nes, no numerando entre ellos al P. Mendoza.
(1) Véase lo que se ha referido acerca de esta expedición en el articulo del P. Manrique.
vii) Pág. 378del vol.lH.
cía la recibió nuestro biografiado en
España, lo que no es verosímil.
Fué de Prior a San Pablo de los
Montes en 1593, pueblo que había fun-
dado en 1586 siendo Prior de Bay. Dí-
cese que en 1596 obtuvo el nombra-
miento de Definidor general, por cuya
causa tuvo que embarcarse para Eu-
ropa, noticia difícil de comprobarse
por no estar conforme con los datos
aportados en la biografía del P. Diego
de Guevara (2), de los cuales sólo se
deduce que el P. Mendoza pasaba a
Méjico sin expresarse el motivo; el ga-
león San Felipe en que se embarcó
para dicha República, salió de Manila
en el mes de Julio, sufriendo tales tor-
mentas apenas dejó los mares de Fili-
pinas, que hubo de arribar al Japón,
donde el P. Mendoza y otros tres com-
pañeros presenciaron el martirio de
San Felipe de Jesús con otros Padres
Franciscanos. En Septiembre del año
siguiente se volvió a Manila, según
parece, obedeciendo su estancia en el
Japón a la causa expresada, no a las
que se han fingido.
Por segunda vez fué elegido Definí-
nidor de Provincia en 1599 y por este
título presidió el Capítulo celebrado
en 1602. Designado de Prior de los re-
ligiosos que habían de ir al Japón en
7 de Mayo de 1602, se anuló el nom-
bramiento el día 11 sustiyéndole en el
mismo cargo el P. Diego de Guevara.
En Definitorio privado de 26 de No-
vie.mbre de 1602 fué nombrado Procu-
rador general, hasta el año siguiente
que pasó de Prior a Parañaque y en
1605 a Tondo, falleciendo en este últi-
mo convento a poco de haberse pose-
sionado del cargo de Prior.
424 MENDOZA Y DE LOS RÍOS
Comienza: Fray Matheo de mendosa Prior del convento del sanctissimo nombre
de jesús de la ciudad de Zubú. &c. = 30de Marzo de 1590. PYay Matheo de mendosa
en nombre de la orden de san Agustin de las yslas Philipinas.
Existe también un extracto de este memorial. —Archivo de Indias Est. t)8— Caj . 1. —
Leg. 37.
Expone el P. Mendoza: L°, la gran necesidad que hay de religiosos en Filipinas y
como por íalta de personal la Provincia se había visto obligada a abandonar ocho
conventos dejando sin doctrina a mas de 12,000 indios; 2.°, pide una cédula real para
que los portugueses no molesten a los religiosos que moraban en el convento de Ma-
cao. En carta separada se relatan varios hechos que probaban evidentemente la mala
voluntad que los portugueses tenían a los religiosos españoles; 3.°, pide un breve de
Su Santidad para que los Agustinos puedan predicar en el Japón juntamente con los
Jesuítas no obstante el breve de éstos conseguido de Gregorio XIII para ser ellos solos
los que allí misionasen; 4.°, suplica que se avise al Embajador de España en Roma
para que le favorezca en todos los negocios que allí tiene que tratar; 5.°, pide al Rey
favorezca con limosnas al convento que la Orden tiene en Manila por la gran nece-
sidad y pobreza en que viven los religiosos; 6.°, ruega se le despache pronto por care-
cer de medios para vivir en España por haber perdido cuanto la Provincia le había
dado en el naufragio que padeció la nao en el Canal de Bahamá.
Está encabezada la presente solicitud: «Filipinas 25 de Junio de 1588,» lo que
puede significar que antes de partir de Filipinas el P. Mendoza, redactó su escrito, a
lo menos los cinco puntos primeros, suposición que se afianza con la nota sobre ese
memorial que nos da otro autor diciendo que es borrón solamente el manuscrito del
Archivo de Indias. Publicóse sin la nota de referencia y con la fecha al final de 30 de
Marzo de 1590 en el Archivo histórico Htspano-Agustiniano, vol. II, págs. 409-411.
2. Memorial dirigido a Felipe II. 1590?
El P. Francisco de Ortega, en otro memorial dirigido también a aquel monarca
en 1594, trata del asunto que motivó el del P. Mendoza por estas palabras: «Asimismo
dize, que habrá tres años, poco mas o menos, que el Padre Fray Matheo de Mendoza
de su orden en nombre de aquella Provincia, pidió y suplicó a V. M. fuese servido de
dar licencia para que se fundase un Monasterio de Frayles recoletos de su orden en
una hermita que se llama nuestra Señora de Guia, que está un quarto de legua poco
mas o menos de la Ciudad de Manila...» Véase Revista Agustiniana, vol. II, pág. 258.
En comprobación de lo que consignamos en la biografía del P. Mendoza sobre la
comi.sión recibida de pacificar a lo5 zambales, citamos el siguiente manuscrito existen-
te en el Archivo de Indias, Filipinas, 67-6-6:
Instrucción dada a los Padres Agustinos fray Mateo (Mendoza) religioso de San
Agustín y un compañero suyo que fueron a la jornada de la pacificación de los zam-
bales. 1 1 de Octubre de 1590.
Probablemente el año 1590 será 1592, en que refiere la pacificación de aquellos
isleños el P. San Agustín, pág. 461, desvaneciéndose en este caso las dificultades de
que arriba se ha hec.io mérito.
— P. San Agustín, Conquistas, varios lugares de la 1.* Parte. — P. Cano, pág. 43.-
P. Jorde, pág. 66.
Mendoza y de los Ríos (Fr. Pedro).
Libro del Santissimo Sacramento del Altar donde se trata de sv
Santissima institución, y de las causas della, con otras cosas de deuo-
cion: Declarado por el M. R. P. Fray Pedro de Mendoza y de los Rios,
Predicador de la orden de S. Augustin: Presentado al M. Ilvstre Señor
Mateo Vázquez de Lepa, Secretario del Rey D. Felipe nuestro Señor,
y Arcediano y Canónigo de la S. iglesia de Seuilla. {Grabado del Sa-
cramento) En Tarragona Por Felipe Mey MDLXXXVL
MENENDEZ ARBESU 425
16." de 6 hs. s. n. de prels. y 153 págs. de texto. Faltan las hojas finales que de-
bían llevar la tabla o índices.
Port. y la v. en bl.— Lie. del Ordinario para la impresión, dada en Tarragona a
24 de Abril de 1586.— Soneto de Felipe Mey.— Dedicatoria.— Al cristiano lector.—
Texto.
—La Imprenta en Tarragona, por D. Ángel del Arco, pág. 236, donde se describe
un ejemplar existente en la librería VArchiu de D. Juan Bautista Batlle, de Bar-
celona.
Menóndez Arbesú (Fr. Vicente).
Nació en Hevia, Oviedo, el 12 de Octubre de 1868 y profesó en nuestro colegio de
Valladolid el 15 de Agosto de 1885. Se afilió a la Provincia Matritense en 1895. Ha
desempeñado por dos veces el Rectorado del colegio de Palma y hoy se encuentra en
El Escorial, ejerciendo el cargo de Maestro de novicios. Es Lector de Provincia.
1. El P. Eustaquio de Uriarte en Mallorca.— Artículo publicado en La Ciudad
de Dios, vol. Lili.
2. El M. R. P. Miguel Triay, Agustino exclaustrado.— lá- biográfico en el
vol. LlVdeíd.
3. Fué colaborador de la revista El Buen Consejo, donde se encuentran publi-
cados bastantes artículos breves del P. Menéndez.
4. Guardia de Honor .—Memoria presentada al XXII Congreso Eucarístico ce-
lebrado en Madrid en 1911 y de la cual se publicó un extracto en las Actas del mismo,
págs. 234-236 del tomo II (Madrid, 1912).
5. £■« eZ Socorro.— Art. sobre la fiesta de San Nicolás de Tolentino, publicado
en el Correo de Mallorca, núm. de 11 de Septiembre de 1911.
6. ¡Hace cien años.. .! (Una fiesta a la Virgen de los Desamparados.)
Id. en el núm. de 8 de Mayo de 1912. Transcríbese un capítulo del manuscrito si-
guiente: Noticias sobre la fundación de los Agustinos de Mallorca etc., del Padre
Agustín Garau.
Copiada la noticia de estos dos números del Correo de Mallorca, 29 de Agosto de
1912: Bibliografía Agustiniana de la Isla de Mallorca, por M. de Lete.
7. El Cincuentenario de la Guardia de Honor y su institución en Palma de
Mallorca.— Fuhlicaáo en La Ciudad de Dios, vol. XCIII.
8. Sor María del Sagrado Corazón Fundadora de la Guardia de
Honor. (1825-1903) Traducción de la 1." edición francesa publicada en
la revista mensual *Le Bulletin de la Garde d' Honneur> y después en
tirada aparte, con motivo de celebrarse el 50." aniversario de la Fun-
dación de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús. Lleva
al final una breve reseña histórica, en forma de apéndices, acerca de la
Guardia de Honor en España, por el traductor de la obra R. P. Vicente
Menéndez Arbesú Agustino Director de la Archicofradía en Mallorca
(Baleares). E. Subirana, edit. y lib. pontificio. Puertaferrisa, 14. Bar-
celona. 1914.
8." de VlII-l-134 págs. y 1 s. n. con el índice. Al principio va un grabado de Sor
María.
Lleva cinco apéndices al final, de los cuales, el segundo y tercero La Guardia
de Honor en Mallorca se publicaron en La Ciudad de Dios, vol. XCIII y el cuarto
es el que queda reseñado con el núm. 4.
9. El Rvdmo. P. Vicente Fernándes Fí7/a.— Artículo biográfico publicado en
La Ciudad de Dios, vol. CVIII.
10. Las Misiones dominicanas en el extremo Oriente.— Rn el CXI.
11. Apostolado parroquial.— KntXCKl^l^
426
MENESES
12. El caso de Asturias.— En el mismo volumen.
13. Historia de las Misiones agustinianasen CAma.— Artículo crítico sóbrela
obra de ese título publicada por el P. Bernardo Martínez. ILn el vol. C.XfV.
14. Colegio-Residencia de Palma de Mallorca (Baleares).- Artículo publicado
en el Archivo histórico Hispano-Agustiniano, vol Vil.
15. El Centenario de Qutidrado.— Breve artículo publicado en La Ciudad de
Dios, CXVII.
Meneses (limo. D. Fr. Alejo de).
Nació en Lisboa el 25 de Enero de
l.")59 de D. Alejo de Meneses, hijo del
Conde Castañeda y maestro del Rey
D. Sebastián, y de Dña. Luisa de No-
roña. Inclinado desde niño a la vida
del claustro, se fugó de la casa de sus
padres, ingresando en el convento de
Nuestra Señora de Gracia, de Lisboa,
y vencidas luego las dificultades que
opusieron sus parientes, le dio el hábi-
to el P. Provincial Sebastián Tosca-
no (1) en 24 de Febrero de 1574, e hizo
su profesión llamándose Fr. Alejo de
Jesús, en el año siguiente, a 27 del mes
expresado. Los Superiores le enviaron
al colegio de Coimbra para los estudios
de Filosofía y Teología, en los cuales
salió consumado, dedicándose luego a
la predicación, que ejerció con mucho
aplauso. Fué Prior de los conventos de
Torres Yedras, Santarén y Lisboa y
Definidor de Provincia- Felipe II le
ofreció el Rectorado de la Universidad
de Coimbra, dignidad que recusó; mas
después, a persuasión de sus amigos,
tuvo que dar gusto a aquel monarca,
aceptando el nombramiento de predi-
cador de S. M.
En 21 de Noviembre de 1594 fué pro-
puesto para Arzobispo de Goa y Pri-
mado de las Indias Orientales, y apro-
bada la elección por el Papa, éste le
preconizó el 13 de Febrero de 1595. Se
consagró en la iglesia de nuestro con-
vento de Lisboa (2) el 26 de Marzo si-
guiente, y el día 29 recibió el palio de
manos del Metropolitano de dicha ca-
pital, embarcándose el mismo año
para su destino. Con fecha 27 de Ene-
ro (3) Clemente VIII expidió a su fa-
vor un breve por el que le investía de
los honores de Visitador de Cangra-
nor, dándole facultades extraordina-
rias para juzgar a Mar-Abraham, obis-
po nestoriano. Antes de cumplir la mi-
sión que se le había encomendado cer-
ca de los cristianos llamados de Santo
Tomé, en las sierras de Malabar, se
hizo acreedor a los parabienes del Ro-
mano Pontífice por sus trabajos apos-
tólicos en Goa, recibiendo un breve
que elogia su celo por la conversión
de los infieles y le exhorta a proseguir
en su empresa (4). Muerto aquel obis
po y orillada por este acontecimiento
la mayor dificultad para la reconcilia-
(1) D. Fr. Agustín de Castro a quien sucedió en el Arzobispado de Braga, según Barbosa Machado.
(2) No en Madrid, como dice el P. Lanteri, copiando acaso la Biogra/ia Eclesiástica, de Barcelona
sin advertir la imposibilidad de que consagrado en Madrid el 26 pudiese estar en Lisboa el 29 para recibir
el palio.
(3) Fecha tomada de la Biografía Eclesiástica.
(4) El breve de referencia es como sigue:
Venerabili Fratri Alexio Archiepíscopo Goae in Indiis Orientis, Clemens Papa Octavus. — Venerabilís
Frater, salutem, et Apostolicam benedictionem. Multam in Domino voluptatem cepimus ex iis. quae de tuae
fraternitatis pietate, et pastoral! vigilantia, gravi nobis testimonio relata sunt: nominatira. quod zelo honoris
Dei, et salutem animarum incensus, in convertendis gentilibus istis ad lucem Evangelicae veritatis strenué
laboras. Qratulamur tibi, frater, piam hanc sedulitatem, qul animas immaculati Agni sanguine redemptas
Deo lucrari studes: id nobis pergratum est, idque ut ex nostris litterís cognosceres voluimus. ut tanto ar-
dentius opus Dei divina adjutrice gratiA urgeas, et persequaris. Benedicat Deus piis laboribus luis, tibique
tribuat, ut ex tam magna messe manípulos inferas in horreum caeleste, et nos fraternitati tuae, et clero, ac
populo tuo fideli nostram Apostclícam benedictionem benigne impartimur. Dat. Romae apud Sanctum Pe-
trum sub annulo Piscatoris, Kalendís Aprilis. M. D, XCIX. Pontificatus nostri anno octavo— Silvias Anto-
nianus S. R. E. Cardinalls.
MENESES
427
ción de los malabares con la Santa
Sede, el Sr. Meneses se dispuso para
la grande obra que había de inmortali
zar su nombre; se dirigió a Cangra-
nor, principal foco de los secuaces de
Nestorio, y en Diamper congregó un
sínodo, comenzando las sesiones el 25
de Junio de 1599, en el cual los nesto-
rianos depusieron su actitud y protes-
taron obediencia al Romano Pontífice,
renunciando sus tradicionales errores
y aceptando las enseñanzas de la Igle-
sia. González Dávila, en la reseña de
los sucesos más memorables de 1599,
incluye el que nos ocupa, dedicándole
este párrafo:
«En este mismo año (1599) en la In-
dia Oriental levantó la fe católica nue-
vos triunfos y trofeos, convirtiendo
gran multitud de infieles y cristianos
cismáticos de la Sierra y Reinos de
Malabar, que con título de cristianos
de Santo Tomé seguían los errores de
Nestorio, por medio de la predicación
de D. Fr. Alejo de Meneses, religioso
del gran Padre y Principe de los Doc-
tores San Agustín, Arzobispo de Goa,
Primado de la India y Legado en ella
del Papa Clemente VIII: celebró Síno-
do en la ciudad de Diamper, y confir-
mó con milagros la verdad de nuestra
Iglesia Católica, ganando para la obe-
diencia de ella muchos Reinos, que
adoraron y besaron los pies de la ver-
dad evangélica» (1).
Su celo no se redujo a apacentar las
almas de los diocesanos que se le ha-
bían confiado, pues viendo el desam-
paro en que vivían los habitantes de
Socotora, cristianos solamente de nom-
bre pero paganos en sus costumbres,
cuidó de enviarles dos ministros apos-
tólicos que les instruyeran en la ver-
dadera religión. También mandó otros
dos sacerdotes a la conversión de los
llamados cismáticos de San Juan, que
poblaban los confines de la Arabia De-
sierta, logrando que junto con su pa-
triarca, cismático como ellos, abjura-
sen de sus errores, convirtiéndose y
prestando obediencia al Romano Pon-
tífice. Sustentó también en la fe a los
abisinios, descendientes de cristianos,
que acompañaron al capitán D. Cris-
tóbal de Gama, cuando este fué en au-
xilio del Emperador de aquel Estado.
Bautizó, regenerándoles con las aguas
bautismales, a cuatro príncipes de la
India.
Dio grande impulso a las misiones
entre infieles y se cuenta especialmen-
te como un hecho 'que le honra mu-
cho, haber enviado a Etiopía a va-
rios PP. Jesuítas bajo la dirección del
P. Miguel Silvio, y a la conversión de
Persia a los PP. Agustinos, logrando
éstos establecerse en dicho reino y
fundar algunos conventos de mucha
nombradla. Por la creación de muchas
parroquias en su diócesis y la necesi-
dad de uniformar la disciplina, cele-
bró un sínodo en Goa el año 1606, con
lo cual se consiguió recoger abundan-
tes frutos, aumentándose sobre todo
las misiones, para sostener las cuales
contaba con excelentes auxiliares en
las Corporaciones religiosas. De ahí
que en aquellos años tomara tanto in-
cremento nuestra Orden en la India
Oriental.
Fundó en Goa el célebre convento
de Sta. Mónica de religiosas agusti-
ñas bajo la jurisdicción del Ordina-
rio, pero con la condición de que fue-
ran sus confesores y capellanes los
Agustinos, ordenando lo propio para
otro convento que con título de la Mag-
dalena fundó también en la misma ciu-
dad para mujeres arrepentidas. Esta-
bleció asimismo un colegio denomina-
do de Santa María, donde se habían
de educar las jóvenes antes de tomar
estado. Tres veces gobernó la India,
las dos primeras en ausencia del Vi-
(1) Monarquía de España, páff, 76 del tomo III.
428
MENESES
rrey Aires de Saldaña y ia tercera
cuando D. Alfonso de Castro que des-
empeñaba aquel puesto, tuvo que ir a
Malaca a socorrer a la ciudad sitiada
por los holandeses. Luego, muerto
este gobernador, durante cuatro años
fué Virrey logrando con sus acertadas
medidfls libertar a la India de las de-
predaciones de los holandeses arroján-
doles de las ciudades de que se habían
apoderado. De las obras de defensa
construidas en Goa y otros puntos im-
portantes de la costa hacen el recuen-
to los autores, celebrando con grandes
encomios la pericia y habilidad del
limo. Meneses durante su gobierno.
Llamado a Europa por Felipe III
para que sucediese en la diócesis de
Braga al limo. D. Fr. Agustín de Cas-
tro, también agustino, abandonó a Goa
en 1610 aportando a Europa el año si-
guiente. Le impuso el palio en nuestra
iglesia de Lisboa el 3 de Julio de 1612
el Obispo agustino D. Fr. jorge Que-
mado, después de haber sido preconi
zado Arzobispo y Primado de Braga
por Paulo V con fecha 19 de Marzo
del mismo año. Regentó esta nueva
diócesis por poco tiempo, pues no pu-
diendo por su pobreza socorrer con
mano larga como solía a los me-
nesterosos, la renunció. En 1614, se-
gún la cronología del P. Purificación,
fué nombrado Virrey de Portugal y en
1615 Felipe III le hizo venir a España
dándole la presidencia del Consejo de
Portugal que funcionaba en Madrid, y
luego le honró con los títulos de Cape-
llán mayor, Prior de Gimaraes y Go-
bernador del Priorato de Castro. Fi-
nalmente, lleno de méritos y virtudes
falleció en Madrid el 2 de Mayo de
1617 con grandes muestras de santi-
dad, siendo depositado su cadáver en
nuestro convento de San Felipe el
Real (1).
González Dávila al tratar del convento de San Felipe el Real en su Teatro de las
grandezas de Madrid, pág. 244, transcribe el epitafio que se puso en el sepulcro del
limo. Meneses, acerca del cual dice con razón que es una breve historia de su vida.
Es el siguiente:
•^ Aquí yace debaxo de este Altar el Ilustrissinw y Retierendissimo señor
don fray Alejo de Meneses, que auiendo tomado el habito desta sagrada Religión
en S. Agustín de Lisboa de edad de 15. años, de 30. fue nombrado Predicador de
su Magestad , siendo Difinidor en aquel Conuento; y en 32 {'2¡ Arzobispo de Goa,
Primado de la india Oriental por el Prudentissimo Rey Filipe Segundo. Y
auiendo sido diuersas veses Virrey de aquellos Estados, el Papa Clemente Octa-
no le entilo por su Legado Apostólico a la conuersion de toda la Sierra y Reynos
de Malauar; y en ellos, con su predicación, exemplos, y santa vida, conuirtió gran
mtíltilud de infielesy cismáticos, y ganó a la obediencia del santo Euangelio mu-
chos Reynos, y a la de su Rey, muchos Reyes: de donde el Catholico Rey don Fili-
pe Tercero le llamó para la Primada y Dignidad de Braga. Y auiendo llegado
alli, después de muchos naufragios, viniendo a esta Corte para renunciar aquella
Dignidad Arzobispal, y recogerse a la soledad de una celda; su Magestad Católi-
ca, conociendo su valor y exanplar vida, le embio por Virrey de Portugal, y por
tener cerca de si tan insigne varón, dentro de un año le mando boluer a esta Cor-
te, y le hizo del Consejo de Estado, Capellán Mayor y Presidente del Supremo de
aquellos Reynos; donde estando siruiendo, con oprouacion de singular pruden-
(1) Es extraño que no se sepa quién pronunciaría la oración fúnebre en sus exequias celebradas en San
Felipe el Real. En Ntra. Señora de Gracia de Lisboa predicó el P. Manuel de la Concepción y en Cochín el
P. Gaspar de Amorín. Son estas las dos únicas oraciones fúnebres impresas que registra nuestra bibliografía.
Véanse las págs. 59 y 122 de los vols. II y I, respectivamente.
(2) Cuando fué nombrado Arzobispo de Goa tenía treinta y cinco años, por lo menos, de suerte que o
es errata de imprenta o descuido de González D.lvila la fecha corregida. Con respecto a la edad que se
apunta al final del epitafio, ya la consignó al frente de su oración fúnebre el P. Concepción, pero no parece
salir exacta la cuenta de los días, si el nacimiento del limo. Meneses se ha de fijar el 25 de Enero de 1559,
MENESES 429
cia, durmió en el Señor, con increyble dolor de los que le conocieron, a 2. de Mayo,
1617. De su edad 58. años, tres meses, onse dias.
En 1621 se descubrieron sus restos que se encontraron incorruptos y fueron tras-
ladados, como él lo había dejado dispuesto, al Colefjio agustiniano de Braga, donde
fueron inhumados el 10 de Marzo en sepulcro especial situado al lado de la epístola.
Años después se grabó en losa de mármol esta inscripción:
lllustrissimo, & Reverendissimo D. ü. Fr. Alexio de Meneses Augustiniensi
Archí-Episcopo, ac Domino Bracear ensi, Indianmi olim, postea Hispaniarum
Primnti, Orientis Gubernatori, Lusitaniae Proregi, Siipremi Consilii Praesídi,
Catholicae Majestatis Archi-Capellano , Christianorum Diví Thomae apud Malava-
ricos ad Romanae Ecclesiae obedientiam reductori, viro Religione, ac fidei selo
lllustri, grati Clientes memoriam posuere anno Domini 1628. lllustrissimo ac
Reverendissimo D. D. Roderico de Acunha Praeside. Obiit Madriti 3 (1) Maij
1617. annum agens 58.
En el esbozo biográfico que acabamos de trazar nos hemos fijado especialmente en
las fechas consignando las más ciertas después de detenida comprotsación, porque,
como puede advertirlo cualquiera que tome con empeño consultar autores, verá en-
tre éstos mucha variedad y discrepancia, sobre todo en señalar las principales. So-
bre las virtudes que adornaban al limo. Meneses, sus biógrafos escriben extensas re-
laciones y hay quien le atribuye milagros; su caridad con los pobres, verdaderamen-
te inagotable, merece capítulo especial; su celo apostólico por la conversión de los
infieles es objeto de merecidos y encomiásticos elogios; sus trabajos, en fin, por
atraer al gremio de la Iglesia y a la obediencia del Romano Pontífice a los nestorianos
de Malabar constituyen la base de la celebridad del Arzobispo de Goa, porque cono-
cidos de los historiadores de la Iglesia y de los que se han ocupado en investigar los
orígenes de la cristiandad en la India, se atribuye una importancia extraordinaria al
Sínodo de Diamper.
Aparte de la santidad de vida que para nosotros es la que más respetos nos me-
rece, hay otra nota muy simpática que hace doblemente venerable la memoria del
limo. Meneses, y es la de haber sido siempre muy agustino y amante de las glorias
de la Corporación; de ello dio hermosas pruebas fomentando y extendiendo las misio-
nes agustinianas en la India y en Persia, fundando en Goa los conventos de que se
ha hecho mérito, recibiendo paternalmente a nuestros misioneros de Filipinas cuan-
do por Goa venían a Europa, dejándonos, por fin, varias obras escritas que per-
tenecen de lleno a investigaciones históricas de la Orden. Conste que señalamos las
pruebas principales, pues la numeración de todas sería bastante larga. Por último,
de su conducta en ¡os múltiples cargos que' desempeñó habla el P. Lanteri dedicán-
dole estas líneas: «In diversorum, in quibus sive in Europa, sive apud Indos versatus
fuit, officiorum perfunctione nihil illi umquam potius fuit, quam ut Religionem pro-
moveret, viduas sustentaret, pupillus susciperet, nudos tegeret, egenos sublevare!,
omnesque, uno verbo, adjuvaret, factus revera fulgididissimum Antistitum exemplar.»
El P. Purificación, en su obrita De viris illustribus, dedica los folios 33 v. al 36 a
biografiar a nuestro Arzobispo y concluye por referir sus escritos en esta forma:
«Scripsit hibtoriam suae Provinciae ab anno 1400 et librum de antiquitate Ordinis,
quem paucis additis, et in Hispanum idioma conversum Magister Joannes Márquez
post ejus mortem proprio nomine edidit. Scripsit etiam vitam venerabilis Patris Tho-
mae a Jesu, quae primo prodiit Matriti anno Domini 1616.»
De cada una de estas obras, catalogadas también por los bibliógrafos portugue-
ses, hemos reunido las siguientes notas.
1. Historia da Ordem dos Eremitas de Sánelo Agostinho de Portugal até
1400.~M.S.
;i) El P. Herrera afirma terminantemente que falleció el 2 de Mayo, contra aquellos que habían escri-
to el dfa 3. Gascón y Torquemada, en su Gacela y nuevas de la Corle, consignó el día 1.", lo cual debe repu-
tarse también por error, pues a ninguno creemos mejor enterada que al P. Herrera.
430 MENESES
Noticia del P. Purificación de quien lian debido de copiarla los bibliógrafos de
Portugal. Con anterioridad a dicho autor y viviendo aún el limo. Meneses, escribía el
P. Mancebón en el prólogo a la Vida de la V. M. Sor Juana Guillen: «Preciándose
más este gran Príncipe (el Sr. Meneses) de su hábito y Religión, que de su linaje y
dignidades, y sin faltar a sus obligaciones, halla tiempo (hurtándole al descanso y
sueño) para sacar una Crónica de nuestra Orden con inmenso trabajo y gastos, por
lo que tengo dicho de nuestro olvido y descuido de las glorias de la Orden.» El P. Pu-
rificación se aprovechó de esta obra y la cita repetidas veces, una de ellas, por ejem-
plo, al tratar del P. Agustín de Gracia, fol. 76. de quien escribe al final: «Cujus vitara
fuse scribit Illustrissimus Menezius Archiepiscopus Goanus.»
2. [Biografía del Ven. P. Luis de Montoya.]
En la Historia de la Provincia de Portugal del limo. Meneses incluyó este autor
una biografía muy copiosa del Ven. Montoya, como nos lo asegura el P. Purificación
en el fol. 62 v. de la obra citada. Concluye la lista de autores que se han ocupado del
Ven. Montoya con estas palabras: «Novissime vero Illustrissimus Alexius Menezius in
Historia hujus Provinciae ejus vitam satis prolixe narrat, quae Lixbonae typis cussa
est anno 1629.» Esta obra impresa no debe ser otra que la publicada en ese año por el
P. Eduardo Pacheco, el cual, a continuación de un Epitome da vida de Santo Tilo-
mas de Villa-nova, publicó «hum tratado da vida do V. P. Fr. Luiz de Montoya».
Véase su artículo bibliográfico.
3. Da antiguidade da Ordem de Santo Agostinho.
Este libro parece ser, dice Barbosa, el Defensorio de la Orden que atribuye al
limo. Meneses el Arzobispo Cunha en su Historia de Braga, y no se imprimió. Sin
duda este autor estaba más posesionado de la verdad que el P. Purificación, el cual
habla con la misma parcialidad de siempre y por consiguiente, con la misma falta de
fundamento, de haberse apropiado la obra el P. Márquez. Lo que éste sacó de los pa-
peles del limo. Meneses lo dice bien expresamente en el prólogo de su Origen de los
frailes etc., como lo hemos visto en su artículo, y no creemos necesario ni oportuno
demostrarlo con otros argumentos, por tratarse del P. Purificación, cuyas aserciones
arbitrarias en historia son rudamente combatidas por los escritores de la nación ve.
ciña. Si fueron dos obras distintas las tituladas Da antiguidade etc. y Defensorio o
una sola pueden dilucidarlo los bibliógrafos portugueses; creemos que no merece la
pena la aclaración de este punto, una vez que, según ellos, los dos títulos correspon-
den a la obra del P. Márquez ya citada.
4. Vidas dos Religiosos modernos que na Religiao de Santo Agiistinho da
Provincia de Portugal florecerao em virtudes, e vida religiosa.— U.S.
Cita este trabajo el Arzobispo Cunha, 'de donde probablemente derivó la noti-
cia a Cardoso y al P. Felipe Labbe consignándola este último en su obra Bibliotheca
Bibliothecarum, pág. 4.
Este número reproducido de Barbosa quizá sea perteneciente a alguna de las
obras históricas citadas anteriormente con título de crónica, y desde luego creemos
que una de esas vidas será la del Ven. Tomé de fesús.
5. Vida da Veneravel Beatriz Vas de Oliveira Religiosa Agostinha.—U.S.
Se conservaba en la Biblioteca del Emmo. Cardenal de Sousa, donde la vio el
P. Francisco de la Cruz, quien consigna la noticia en sus Memorias, manuscritas,
para la historia de Portugal.
6. Vida del Ven. P. Fr. Tomé de Jesús.
Se publicó por primera vez en castellano al frente de los Trabajos de Jesús, ver-
sión de Ferreira Sampayo, en la edición madrileña de 1619, no de 1616, como escri-
be el P. Purificación, repitiéndose en adelante en cuantas impresiones se hicieron de
la obra indicada. También la insertó el P. Portillo y Aguilar en su Crónica espiritual.
Como la versión de Ferreira fué la que sirvió después de original para las tra-
ducciones a lenguas extranjeras de los Trabajos de Jesús, huelga consignar que
la citada Vida va asimismo en dichas traducciones.
MENESÉS 431
En portugués, quizá como la escribió el limo. Meneses, se halla publicada en va-
rias ediciones de la obra del Ven. Tomé de Jesús, como se especifica en su nota bi-
bliográfica.
Finalmente, en latín la publicó el P. Mauricio de la Madre de Dios al principio.dé
su Eremus Sacra Augustiniana.
7. Sínodo de Diamper y Misa de los cristianos de Sto. Tomé corregida de los
errores que contenia.
Véase lo relativo a estos títulos en las págs. 255 y sigs. del vol. III, donde amplia-
mente se trata de \a Jornada do Arcebispo de Goa Dom Frey Aleixo de Meneses. Allí
se habla también de un libro de memorias o apuntaciones de dicho señor, el cual con-
signaba las cosas más notables al hacer su visita pastoral después del sínodo, a su
vuelta para Goa. De este libro se valió también el limo. Gouvea para componer su
Jornada. Esta, no fué escrita en latín y editada por el P. Raulín, según equivocada-
mente lo afirma el P. Lanteri, sino en portugués, como es sabido, siendo después ver-
tida al latín por el mencionado Padre.
El P. Alonso Fernández, en su Historia eclesiástica de nuestros tiempos, im-
presa en Madrid el 1611, dedica un capítulo, el XX del libro 2.°, a referir «el grande
fruto que el Arzobispo de Goa Fray Alexo de Meneses, de la Orden de nuestro padre
san Agustín, ha hecho en la India, reduciendo a la Iglesia Romana los cismáticos de
santo Tomé.» Es muy honorífico para nuestro Prelado lo que dicho historiador nos
cuenta de sus esfuerzos y desvelos por convertir a aquellas gentes, pero nos vemos
privados de reproducir ni siquiera lo más substancioso por el temor de ser difusos.
8. Catecismo.
El Iltmo. Gouvea, en su dedicatoria de la Relafam etc. al limo. Meneses, dice que
estando este señor en Malabar durante el concilio, tenía que pasar las noches en una
embarcación y entonces «compos de memoria (como hia falta de lluros) hum Cate-
chismo dignissimo que a Igreja toda o receba, assi pella muita erudicáo que contem,
como porque seja testemunha do muito que V. S. trabalhou.» Barbosa titula a este
número:
Cathecismo para instrufao dos Christaos de Sao Thome.
9. Constitufoes para as Religiosas de Santa Momea de Goa.
El P. Agustín de Santa María en su Historia de la fundación del convento de
Goa, pág. 181, dice acerca de aquella obra: «He de saber, que o Illustrissimo Arce-
bispo D. Frey Aleixo de Menezes formou hüas novas Constitufoes, & as dispoz com
notavel juizo, & grande prudencia, fundadas sobre a doutrina dos Sagrados Cañones,
Decretos Apostólicos, & Concilios: & sem embargo de as confirmar authoritate ordi-
naria, as mandou a Roma, & pedio ao Papa Paulo V Ihas confirmase, & certos Decre-
tos, que mais especialmente Ihe formou: o que o Summo Pontífice Ihes concedeo por
hum Breve, aonde diz assim: «Nos igitur dictum Alexium Archiepiscopum speciali-
bus favoribus & gratiis prosequi volentes, & de Venerabilium Fratrum nostrorum
consilio, Constitutiones, & Decreta praedicta, Apostólica Authoritate, tenore prae-
sentium confirmamus, & approbamus, illisque perpetuae, & inviolabilis Apostolicae
firmitatis robur adjicimus, omnesque & singulos, tam juris, quam facti defectus, siqui
desuper quomodolibet Ínter venerint, supplemus, &c. Decernentes praedicta statuta
a modernis, & pro tempore existentibus dicti Monasterii Priorissa, & Monialibus, eo-
rumque Praelatis, & alus ad quos spectat, perpetuo observari deberé: irritumque, &
inane quidquid secus super his a quocumque, quavis authoritate, scienter, vel igno-
ranter contigerit attentari. Non obstantibus &c. Datum Romae apud Sanrtum Pe-
trum, sub Annulo Piscatoris, die 27 Novembris anno 1613.»
A título de información damos cuenta del siguiente impreso donde expresamente
se dice que va un resumen de la vida del limo. Meneses y suponemos que, siendo su
objeto tratar del Monasterio fundado por dicho Arzobispo, se hallarán también re-
producidas las constituciones de que tratamos.
fícal Mosteiro de Santa Monica de Goa. Memoria histórica por Miguel Vicen-
432 MENESES
te d' Abreu, Cavalleiro das Ordens de Christo e de N. Senhora da Concei(^o de Villa
Vinosa. . . Nova-Goa. Imprensa Nacional. 1882.-8." de 8 | XXII f 187 págs. y 86 com
Apontantentos biographicos do aucíor, suscritos al fin por «Um Amigo do Auctor.'>
En las 8 primeras páginas se halla una dedicatoria al Arzobispo de Goa y la res-
puesta de éste. Y en las XXII siguientes un Resumo da vida do arcebispo D. Frei
Alesio de Meneaes, fundador do Mosteiro de S. Monica de Goa.
Véase Bibliografía da Literatura Classica Luso-Brasiíica, pág. 24.
10. Carta aos PP.'^ da Provincia de N. P. S. Agostinho de Portugal.
Está fechada en Goa a 24 de Diciembre de 1609 y la publicó el P. Agustín de San-
ta María en su Santuario Mariano, tomo VIH, págs. 165 y sigs. En el colegio de Gra-
cia de Coimbra se encontraba el original del cual se sacó la siguiente copia existente
en la Biblioteca de Evora:
Treslado de hua Carta que o Sr. Arcebispo Primas da India mandou aos Pa-
dres da Provincia de N. P- S. Agostinho de Portugal, copiada fielmente pelo ori-
ginal qifj se acha na Livraria do Collegio de N .^ S." da Grafa d". Coimbra, assig-
nada pelo mesmo Senhor Arcebispo, que eu George da Presenta^ao, Secretario da
cxv
Provincia copiei pelo original. . . Cód. ^— ^' ff. 328.
CunhaRivara, I, ^34.
11. Crónica general de los Mártires de la Orden.
El limo. Meneses trataba de imprimir una obra así titulada, como expresamente
nos lo cuenta el P. Suárez en la Vida y martirio del Ven. P. Fr. Diego de Ortis. Ha-
blando de las informaciones sobre el martirio de este Venerable, dice que, además de
las enviadas a España por el Virrey del Perú, D. Francisco de Toledo, «tuvo otras el
limo. D. Fr. Alejo de Meneses, el cual juntó cosas particulares de la vida de nuestro
mártir, para la Crónica general que determinaba imprimir de los Mártires de la Re-
ligión.» V. el fol. 48 de la obra citada.
Atendiendo al título de Crónica general, sin la particularidad de ser de los már-
tires agustinos, podría referirse a la misma obra que su autor tenía entre manos en
1595, como lo da a entender la siguiente nota de los Registros de laOrden: «Pater Ge-
neralis concedit, die 14 Januarii, 1595, F. Aleixio de Jesu, Lusitano, ut partem stipendii,
quam pro lectionibus, vel concionibus habet, pro imprimenda Ordinis Chronica expen-
deré possit.» P. Herrera, extractos de dichos Registros, pág. 846.
Caso dé que esta nota se refiera al núm. I trasládese a ese lugar. Llama la aten-
ción como el limo. Meneses se ocupaba de estos asuntos, habiendo sido ya nombrado
Arzobispo de Goa en las fechas citadas.
12. Vida del Ven. P. Fr. Alonso de Orosco.—U.S.
El P. Portillo y Aguilar, al comenzar a referir la vida y virtudes del Bto. Alonso
de Orozco, menciona a los escritores que le habían precedido, citando en segundo lu-
gar al limo. Meneses por las siguientes palabras: «También escribió esta vida Don
Fr. Alexo de Meneses, Arzobispo que fue de Goa, y Virrey de las Indias Orientales, y
Arzobispo de Braga, Primado, Virrey de Portugal, y Presidente de su Real Consejo,
y Apóstol de los Malabares, llamados comunmente los Cristianos de Sto. Tomé.»
En carta del P. Juan Quijano escrita en Fontiveros el 2 de Julio de 1619, en la que
se trata de cosas del Bto. Orozco, dice aquél que pasando por allí el limo. Meneses
hablaron largamente de las cosas de la Orden, concluyendo por las pertenecientes al
Bto. Orozco del cual poseía el P. Quijano dos papeles originales en los que se refe-
rían grandes mercedes que había recibido de nuestro Señor. Luego continúa el dicho
Padre: «Yo se los di estos dos papeles al limo. Meneses porque me dijo este señor Ar-
zobispo los juntaba todos para sacar él mismo su vida (del Bto. Orozco), juntamente con
otro librito del s." fr. luis de montoya, que se intitulaba: El esclavillo de la Virgen.
V. P.d mande que se acuda a donde dejó sus papeles porque no es posible se hayan
perdido por la estima que hizo de ellos.» La carta debía de ir dirigida al P. Juan de
Herrera que era procurador de la causa de beatificación y canonización del Beato
MENESES 433
Orozco. En cuanto a los propósitos manifestados por el P. Meneses de publicar la
vida del Bto. Orozco junto con el libro mencionado del V. Montoya, no debieron de
realizarse.
13. Memorial de Santos canonisados ascendientes de los Reyes de España.
Habla del presente escrito el P. Márquez en los siguientes términos: «Si bien no
es de ayer en estos Príncipes (los de España) tener Santos canonizados por progeni-
tores, como se puede ver en un Memorial que el Sr. Arzobispo de Braga Don Fray
Alejo de Meneses me dio este año de 1616 en Madrid, donde me hallé por la Pascua
de Flores, averiguado por un grande amigo suyo, hombre curioso y diligente en des-
cubrir estas y otras antigüedades.» V. la obr?: del autor citado Origen de los Frailes
Ermitaños, pág. 225.,,
La verdad es que no se descubre bien en esta nota si el autor del Memorial era
el limo. Meneses o el amigo a que se alude.
14. Oficios de las festividades de la Orden.
Un trabajo del limo. Meneses sobre este particular se relata en la definición pri-
mera del Capítulo Intermedio de la Provincia de Castilla de 1616 en los siguientes
términos: «Por quanto los quadernillos que hasta oy están impressos de las Festiui-
dades de la Orden, están faltos de muchas dellas; atendiendo a lo qual, el Ilustrissi-
mo señor Arzobispo de Braga tiene recogidos y ordenados oficios para todas ellas.
Ordenamos que los dichos oficios se presenten al Reuerendissimo para que alean? i-
da la bendición de *su Santidad, se impriman, y desde ay en adelante se rezen en
esta Prouincia.»
Débese advertir que el mencionado Capítulo fué presidido por el citado señor
Meneses con facultad especial conseguida del Nuncio por Felipe III. Se celebró en
Madrid a 2 de Noviembre de 1616 y en él se publicaron cuarenta y una actas o defini-
ciones que por las mismas facultades se acordaron por los PP. Capitulares. Se impri-
mió el mencionado Capítulo en un folleto, sin portada ni señas de imprenta, en 4.° de
15 hojas numeradas, con las firmas al final del texto del limo. Sr. Meneses y del Pro-
vincial P. Cornejo. Con él va cosido otro impreso de 6 págs. que contiene la aproba-
ción o confirmación de aquellas leyes suscrita por el P. General Nicolás de Santán
gelo en Roma a 20 de Marzo de 1617. Véase el vol. II, pág. 99 de este Ensayo.
Biblioteca Nacional, Varios 1 70-24. Encuéntrase también manuscrito en el códi-
ce 2789 de la sección de Mss., descrito en la nota bibliográfica del P. Benito de Aste.
Dicho Capítulo intermedio se consideraba como obra del limo. Meneses puesto
que se le hace autor de las Leyes publicadas para el gobierno de la Provincia de Cas-
tilla en un decreto del Rmo. P. Fulgencio Galucio de Montelparo, de 16 de Julio de
1620, por el cual se dispensa a dicha Provincia de esas leyes y de las publicadas por
el Rmo. P. Juan Bautista de Aste en 1609, concretando y reduciendo a ciertas deter
minaciones aquellas que debían estar en vigor y cuya observancia se recomendaba.
Se hablará sobre este particular cuando ss trate del P. Pedro de Rivadeneyra.
Volviendo ahora a los oficios compuestos por nuestro autor, creemos oportuno
reproducir la siguiente acta del Rmo. P. Aste ya citado. Dice así: «Cum divinum cul-
tum, primum in nobis ante oculos proponi deceat, et in eo debite solvendo omnem
abusumet confussionem radicitus exterminare, committimus venerabilibus in Chris-
to Magistris Fratri Christophoro de Fonseca, Fratri Philippo Astensi praesentis Ca-
pituli Diffinitoribus, ut quam primum potuerint curent omnia officia, quae pro festi-
vitatibus Ordinis in hac Provincia cicumferuntur in unum colligere, ex quibus aliud
ordinent prout divinis laudibus majori devotioni dicendis expediré judicaverint: illud-
que dictorum venerabilium P. Severiori Lima (1) expoiitum Romam mitti volumus,
ut S. D. N. praesentetur, a quo cum apostolicam obtinuerit benedictionem typis man-
(1) Se ve que hay una incorrección manifiesta en esta frase que debe leerse: Patrum sevtriori lima.
En la acta de Andalucía reproducción casi exacta de esta de Castilla, se dice que fueran remitidos los datos
solicitados a los PP. Fonseca y Aste, praedictoB Potrea mitlanl, ut tevertori lima expoiitum etc.»
434 MENESES Y ATAIDE
dari curavimus, ut juxta illius lenorem S. Nostri Ordinis festivitates in eadem Provin-
cia celebrentur.»
El mismo año de la fecha de esta determinación o sea el 1609, daba también el
mismo Rmo. P. General otras leyes para la Provincia de Andalucía ordenando en la
primera que se recogieran cuantos datos pudieran encontrarse para la reforma
proyectada y S3 remitieran a los PP. Fonseca y Aste. Con estos testimonios a la vis-
ta nos llama la atención que no muchos años después al limo. Sr. Meneses se le atri-
buya una obra del mismo género, O aquellos Padres nada hicieron por cumplir el
mandato del P. General, lo que no es admisible, o el señor Arzobispo se aprovechó
de lo trabajado por ellos.
El General de la Orden, antes de proceder a despachar su Ucencia para la impre-
sión o a conseguirla de la Santa Sede, encomendó la censura de la obra al Definito-
rio de la Provincia de Portugal, según se expresa en esta nota de los Registros ge-
neralicios: «13 Fcbruarii 1618. P. Generalis committit Diffinitorio Provinciae Lusita
nae ut revideant officium Sanctorum Ordinis ab Archiepiscopo Braccarensi elabora-
tum, et mittant Romam antequam imprimatur.» P. Herrera, extractos de dichos Re-
gistros, pág. 880.
Se imprimió por fin el trabajo del limo. Sr. Meneses? Quizá desde Roma se pudie-
ra satisfacer a esta pregunta.
Al limo. Meneses se debió que el P. Mancebón escribiera la Viia de la V. Sí. Sor
Juana Guillen, como así lo confiesa en el prólogo por estas palabras: «Teniendo no-
ticia este celoso Príncipe de la santa vida que hizo la Madre Sor Juana Guillen en el
convento de San Sebastián de la ciudad de Orihuela, ha deseado muchísimo saber
toda la vida de esta Santa Religiosa, lo que ha sido gran parte para que saliese a luz
esta historia. Y a este Excmo. Señor se le debe el haber dado principio a esta santa y
piadosa obra. Y toda la honra que se le hará, será por ocasión de quien lo ha movido,
que no poco se le debe agradecer »
Escribieron sobre el limo. Meneses:
P. Diego de Sta. Ana, Documentos e a vida de D. Fr. Alexio de Meneses.
limo. D. Fr. Antonio de Gouvea, Vida do Ilustrissimo D. Fr. Alexio de Me-
tieses.
El mismo autor trata extensamente de nuestro Prelado en los prólogos y dedica-
. tonas de algunas de sus obras, como puede verse en su nota bibliográfica.
P. Miguel Maldonado del cual se dice haber compuesto un libro que trataba de
-los hechos del limo. Meneses.
Véanse además: P. Curcio Virorum illustrium, pág. 180, donde se ve el retrato
del limo. Meneses y se reproducen los elogios que le dedicaron varios autores. — P.
Graciano, Anastasis, pág. 15. - P. Ossinger, pág. 580.— Barbosa Machado, I, 86 y IV,
7. -, Nicolás Antonio, I, 8.—Eremi sacrae, II, 177. — Silva, págs. 26 y 28 de los tomos I y
Vlll respectivamente.— P. Herrera, Alphabetum, I, 30. — Rodrigo da Cunha, Historia
eclesiástica de Braga, pág. 400, citada por el anterior. — Riograjia Eclesiástica, dos
artículos, uno con el apellido Jesús en el tomo XI, pág. 9, y el segundo con el de Me-
neses en el XII!, pág. 826.— Moreri, pág. 395 del tomo VI, de su Diccionario, donde
se publica una biografía muy extensa de nuestro agustino, citándose entre las fuen-
tes al Card. Noris y al famoso Geddes de quien es posible se hayan tomado algunas
especies no del todo conformes con lo escrito por otros autores sobre el Sínodo de
Diamper. Gams, Series Episcoporiim etc., págs. % y 115.— P. Faustino de Gracia en
su obra manuscrita Cam/>os do Ermo, sobre la cual puede verse la pág. 294 del vol. III.
Meneses y Ataide (limo. D. Fr. Joaquín).
Nació en Oporto el 20 de Septiembre nombrado Cronista de la Casa del In-
de 1765 y profesó en el convento de fantado y desempeñó también el cargo
N. Señora de Gracia, de Lisboa, el 22 de Rector del colegio de San Agustín
del mismo mes de 1781. En 1799 fué llamado vulgarmente el Colegino. Pro-
A
MENESES Y ATAIDE 436
movido al Obispado de Meliapur en de Madera, regentando esta silla con
1804, Su Santidad le confirmó en con- títulode Arzobispo hasta el 29 de Mayo
sistorio celebrado el 29 de Octubre del de 1820^ en que fué trasladado a Elvas.
mismo año y el siguiente tomó posesión Fué Par del reino y murió desterrado
de su diócesis. De regreso en Portugal, en Gibraltar el año 1832; según Gams,
a instancias del Príncipe heredero fué en 5 de Noviembre de 1828, fecha esta
nombrado en 1811 Vicario apostólico última consignada también por el Pa-
de la diócesis de Funchal, en la isla dre Lanteri.
1- Pastoral a igreja de Meliapor: em Lisboa a 12 de Malo de 1805.
Lisboa, na Officina de SimaO Thaddeo Ferreira. 1805.
4.° de 44 págs.
2. Homilía pregada no dia de Sancto Agostinho, 28 de Agosto de
1809, na igreja de N. S. da Graga de Lisboa. Lisboa, na Impressaó Re-
gia. 1810.
4." de 50 págs. con una versión inglesa al frente. ' ■
3. Pastoraes do Bispo de Meliapor, vicario apostólico do Fuchal,
dos annos de 1811 e 1812. Lisboa, na Officina de Joaquim Thomas de
Aquino Bulhoes, 1812.
4.* de 122 págs. Comprende el tomo cinco Pastorales.
4 Carta pastoral exhortatoria aos seus diocesanos do Rispado de
Elvas. Lisboa. Typ. de Antonio R. Galhardo, 1821.
4.» de 12 págs.
5. Homilía fúnebre pregada na trasladagaó do corpo de S. M. F. a
muito alta e poderosa Rainha de Portugal, a Senhora D. Maria I, para
a igreja do real convento do Coragaó de Jesús em Lisboa, a 20 de Mar-
go de 1822. Lisboa, Typ. de Antonio Rodrigues Galhardo, 1822.
4.» de 32 págs.
—Existe una segunda edición en 8.° de 26 págs.
6. Homilía pregada no Convento do Coragaó de Jesús em Lisboa,
na solemnidade dos Graos-cruces das Ordens militares, no dia U de
Junho de 1822, estando presente Sua Magestade. Lisboa, por Antonio
Rodrigues Galhardo, 1822.
4.° de 28 págs.
7. Homilía recitada na igreja de S. Domingos de Lisboa no dia 3 de
Novembro de 1822, em que se jurou a Constitu<;aó politica da Monarchia
portugueza, estando pi-esente sua Magestade. Lisboa, por Antonio Ro-
drigues Galhardo, 1823. ■ -
4.0 de 22 págs. '
8. Pastoral aos seus diocesanos, exhortando-os a obediencia a lei
de Déos, e ao soberano. Lisboa, Typ. de Antonio Rodrigues Galhar-
. - í4.° de 9 págs. Fechada en Lisboa a 28 de Junio de 1823. i.uvic; rj. I
"• 9. Pastoral mandando cumprir a carta de lei de 20- de Junho ooü-
tra as sociedades secretas. Lisboa, Typ. de Antonio R. Galhardo. 1823.
4." de 7 págs.
436 MENTRiDA
10. Pastoi^al condemnando e prohibindo o livro intitulado: Supers-
ti f oes descubertas, verdades declaradas, e desengaños a toda a gente.
Lisboa. Typ. de Antonio Rodrigues Galhardo. 1823.
4.° de 28 págs.
11. Pastoral aosseus diocesanos anunciandolhes a morte de el rei
o Sr. D. Joao VI. Lisboa, na Imp. da Rúa dos Fanqueiros 1826.
4." de 8 págs.
12. Homilía fúnebre, que o Ex."" e R.™» arcebispo, bispo d'Elvas...
prégou na santn igreja cathedral da mesma cidade, por occasiáo das
exequias do muito alto, e muitc poderoso imperador e reí o senhor don
Joao VL no dia 26 de abril do presente anno. Lisboa: Typ. Bul-
hóes, 1826.
8.° de 31 págs.
13. Pastoral aos seus diocesanos, recomendando a obediencia a el rei D. Pe-
dro IV. e as instituQoes por elle outorgadas.— Impresa.
Fechada en Elvas a 19 de Julio de 1826.
14. Dícese que compuso muchas piezas dramáticas y no falta quien le atribuye
algunas de las publicadas con el nombre de Luis José Bayardo y otras que por aque-
llos tiempos se representaban en los teatros de Lisboa, de las cuales se daba por
autor al mencionado Bayardo. Al hablar de este publicista, escribe Silva lo siguien-
te: «...compoz e traduziu muitos dramas e comedias que se representaram; nao
faltande quem affirmasse que as chamadas originaes nao eram suas, e sim do bispo
Ataide, que tendo particular predileccjáo pelo theatro, e vendo-se pelo seu carácter
inhibido de figurar como auctor, as cedia ao seu protegido, consentindo em que eile
as inculcasse como de propria lavra.» Entre las piezas aludidas, cuéntase la si-
guiente:
Christierno, rei de Dinamarca, viajando incógnito pelos seus estados, oa a cons-
tancia e heroísmo de urna mulher: drama em tres actos. Lisboa, Typ. de J. A. S. Ro-
dríguez 1841.-8." de 86 págs.
«Esta e (añade Silva) uma das pegas que nomeadamente se attribue ao bispo
Ataide». Lleva una segunda parte el drama dicho, que parece no se imprimió.
— Eremi sacrae, II, 18b.—Analecta, I, 336.— Silva, pág. 133 del tomo IV.— Brito
Aranha, pág. 115 del tomo XII.—Gams, Series Episcoporum, pág. 98.
Méntrida (Fr. Alonso de).
Natural de la villa del mismo nom- novicios y Lector del convento de esta
bre en la provincia de Toledo, hizo su capital. No se sabe en realidad la fe-
profesión religiosa en el convento de cha de su destino a la isla de Panay y
Casarrubios el año 1590, según parece, si ejerció allí su ministerio con ante-
« Apostólico ministro de la provincia rioridad a 1607, en que fué nombrado
de Bisayas y Demóstenes de aquella Prior del pueblo de Panay, cuya admi-
lengua», le llama el P. San Agustín al nistración retuvo hasta su traslación
referir su llegada a Filipinas en 1598. en 1611 a Passi, también con título de
En el Capítulo celebrado el año si- Prior- En 1614 debió de pasar a Manila
guíente fué destinado con título de por su cargo de Definidor, y, concluí-
Lector de Gramática al convento del do el trienio, fué nombrado en 1617
Sto. Niño de Cebú, donde permaneció Prior de Bulacán. De 1620 a 1623 fué
hasta el 1602 ea que regresó a Manila Prior de Bacolor, en la Pampanga, y
por haber sido nombrado Maestro de Visitador. Celebróse Capítulo el día 12
MENTRIDA
437
de Mayo de 1623 y en él salió electo Prior
Provincial (1). «Visitó laProvincia dan-
do en todas partes edificantes ejemplos
de humildad, mansedumbre y caridad,
siendo paño de lágrimas de todos sus
subditos y huyendo siempre del fausto
y la ostentación.»
El 14 de Julio de 1626 se agravaron
los padecimientos de su sucesor el Pa-
dre Hernando de Becerra, que siempre
había sido delicado de salud, y nom-
bró al P. Méntrida Vicario provincial,
comunicándole todas las falcultades
que podía, o sea haciéndole delegado
ad tiniversitatem causarmn. Aceptó el
humilde P. Méntrida, porque le pare-
ció estar obligado a aceptar, especial-
mente por ser Provincial absoluto.
Ocurrió la muerte del P. Becerra a
principios de Agosto, y el 12 del mis-
mo mes pedía nuestro biografiado al
Definitorio se dignase aceptarle la re-
nuncia del gobierno de la Provincia,
nombrando en su lugar al primer De-
finidor P. Francisco Bonifacio, y el De-
finitorio no pudo negarse a complacer-
le en ambas peticiones, siquiera por la
modestia con que se había presentado
Notario apostólico los decretos o actas
del Visitador General P. Mtro. Fr. Die-
go de Guevara.
Amante siempre de la Provincia, fo-
mentó la paz de sus hijos, y habiendo
tratado de levantar la cabeza la hidra
de la discordia, por pretender los hijos
del país, siendo él Provincial, que se
estableciese, a imitación de América,
la alternativa en la elección de Provin-
cial, escribió una carta muy enérgica
y respetuosa al Rmo. P. General, pi-
diéndole que desatendiese semejante
pretensión (2). Desde 1626 hasta su
muerte en 1637 no volvió el P. Méntri-
da a ejercer la cura de almas. Se reti-
ró al convento de Manila a fin de san-
tificarse a sí propio, ya que tanto había
trabajado en la santificación de los de-
más. Aprovechó, sin embargo, estos
diez últimos años de su vida, empleán-
dolos, además de lo que hemos dicho,
en escribir y publicar varios libros
científicos y religiosos que luego fue-
ron muy útiles para la evangelización
de los indígenas. Falleció en la paz del
Señor a principios del año 1637, como
luego se indicará.
el santo varón. En 1612 firmó como
1. Catecismo de Doctrina Cristiana en lengua bisaya. Manila, 1627?
El P. Castro, en su Osario, afirma que se imprimió por primera vez en Manila el
1637 en la imprenta de los PP. Jesuítas, afirmación que dan por buena Retana y los
PP. Pérez y Guarnes. Sin embargo, a juzgar por el orden en que se citan las obras
impresas del P. Méntrida en el texto que reproduciremos en el número siguiente,
debió preceder la edición del Catecismo al Arte, por citarse en primer lugar, y es-
tas dos al Ritual y Vocabulario. Por supuesto que el autor de dicho texto pudo men-
cionar las obras a capricho y poner la primera la que le vino en talante; si reflexio-
namos, no obstante, en que el precitado autor al dar noticia de las obras susodichas,
expresamente dice que el P. Méntrida las editó o séase, dirigió la impresión, ocu-
(1) En los extractos de los i?eg(s<>-o» generalicios por el P. Herrera encontramos esta nota canosa
pág. 894: €? Augusti, 1624, sic habetur. Haec nobis scripsit P. Provincialis Provinclae Fhilippinarum. Com-
pendium martirii lili. P. F. Petri Stunicae sermone hispano huic inserui epistolae; sequenti vero anno ejus
hisionam praelo excussam mittam per procuratorem nostrum.— Et confirmat in Provincialem Philippina-
rum Alphonsum de Méntrida electum per aclamationem 13 Maij 16?3 in Conventu Sti. Pauli .Manilensis Pro-
vinciae Sanctissimi Nominis Jesu Insularum Phillppinarum, Praeside Ferdinando Guerrero antiquiore Dif-
finitore, postea Episcopus » El P. Méntrida remitió, sin duda ninguna, al P. General un compendio de la his-
toria del martirio del Bto. Pedro de Zúñiga, déla escrita por el P. Becerra, cuya impresión se había de
llevar a cabo en Filipinas el año siguiente. Estos deseos no se cumplieron, al parecer, quedando manuscrita
dicha historia hasta que se publicó en la 2 ' Parte de las Conquistas del P. San Agustín.
(2) En el lugar citado de los extractos se halla también esta nota relativa al particular: «22 Aujusti
1623. Petunt Generalera revocare litteras, quibus dicebatur praecipere alternatiram provincialatus, inter
natos in insulis Philippinis, et venientes ex Híspanla praedicationis Evangelií causa; quia ex natis in intu-
lis nuUus est aptus etiam ad inferiorem praelaturam ñeque speratur tuturus.»
438 MENTRIDA
pado como debía de estar en la impresión del Vocabulario, comenzada prohablemen;
te en 1636, no carece de fundamento la duda, por lo menos, de la veracidad de la
noticia dada por el P. Castro. Téngase en cuenta, además, la fecha de la muerte del
P. Méntrida y las enfermedades habituales y achaques que padeció en los diez años
que vivió retirado en Manila y que tanto pondera el autor de las Conquistas, y se
verá mAs confirmada nuestra duda de que con un pie en la sepultura, como suele
decirse, se le haga dirigir a la vez las dos impresiones del Vocabulario y del Cate-
cismo. No tenemos empeño en contradecir al P. Castro: exponemos solamente la di-
ficultad de conciliar su aserto con lo que nos dice la historia y con los textos que
luego citaremos. Para nosotros el año 1637 es 1627; no tenemos pruebas categóricas
ni decisivas para demostrarlo, a pesar de nuestra convicción de que debió ser así,
y hemos de concretarnos tan sólo a exponer nuestro parecer.
El P. Fernández-Villar dedica estas frases al autor y a la obra de que tratamos:
«En el conocimiento de la lengua panayana que llaman hiligaina, no ha tenido rival
(el P. Méntrida) y de ello dejó gallarda prueba en el Catecismo explicado de la Doc-
trina Cristiana, el Oficio del Rosario y los Actos de fe, esperanza y caridad, las
Oraciones para antes y después de conjesar y comulgar y el Método para hacer
una buena confesión, que se han impreso innumerables veces.» No creemos que es-
tos títulos correspondan a otros tantos libritos impresos por separado y que nadie
cita; el P. Fernández-Villar debe referirse a las adiciones que forman con el Cate-
cismo una obra sola y que quizá viera en alguna de las ediciones antiguas, pues las
que tenemos delante no llevan más que los Misterios del Rosario y las Oraciones
para la confesión y comunión.
—Las impresiones segunda y tercera añadidas por el P. Gaspar de San Agus-
tín, se hicieron en 1678 y 1713, según escribió él mismo en el texto que reproduci-
mos en su nota bibliográfica.
—Cuarta edición. 1730.
La cita el P. Castro, omitiendo la noticia de las dos anteriores. Por errata de
imprenta se lee en el primitivo Catálogo de escritores, 1640 en vez de 1730, hacien-
do creer a Medina y al P. Jorde que se reimprimió en aquel año.
— Catecismo de Doctrina Christiana en lengua bisaya. Compuesto
por el M. R. P. Fray Alonso de Méntrida Ex-Provincial de su Provin-
cia del Smo. Nombre de Jesús del Orden de Nuestro Padre San Agus-
tín en estas Islas Filipinas. Quinta edición. {Esc. de la Ord) Reimpre-
so con las licencias necesarias en el Convento de Nra. Señora de Lo-
reto en el Pueblo de Sampaloc. Año de 1789.
8.* de 233 págs. de texto.
Port.- V. en bl.— Aprob. del P. Gaspar de San Agustín, fechada en Tondo el 10
de Junio de 1713. — Octavas rimas, en bisaya-panayano, del mismo.— Texto.
Vindel publica un facsímile de esta portada en Bibliograjia Gráfica, núm. 859.
—Sexta impresión costeada por los MM. RR. PP. Agustinos Curas de Iloilo. En
lalmp.de Sampaloc, por D. Cayetano Enriquez. Año de 18'i6. -12.° de 243 págs.
más 5 hs. sin foliar.
-Séptima impresión. Costeada por los MM. RR. PP. Agustinos Curas de la isla
de Panay. Reimpresa en la Imprenta de la Viuda de D. Antonio Llanos^ por D. Ca-
lixto Alcántara. Año de 1838.-8.° de 280 págs.
Faltan la aprobación y las Octavas rimas del P. San Agustín.
—Con superior permiso. Manila: Impreso en el Colegio de Santo Tomas, por
ü. Manuel Rodríguez. Año de 1847.-8.° de 187 págs.
—Séptima edición. Con superior permiso. Manila. Imprenta de los Amigos del
Pais; Calle de Anda, núm. 10. 1878.-8." de 212 págs.
Él P. Manuel Gutiérrez, editor, reprodujo sin duda la sexta impresón, pues puso
MENTRIDA 439
en la portada, séptima, ignorando la noticia de las dos anteriores. Dicho P. Gutié-
rrez añadió a esta edición el modo de confesar y comulgar con el examen de con-
ciencia, tomado del Tocsoan nga lactur, del Sr. Cuartero y dos oraciones que co
pió del Quinabuhi nga cristianos, del P. Julián Martín. A esto se redujo toda
su labor.
2. Arte de la lengua hiliguaina de la isla de Panay . Manila, 1628?
Pardo de Tavera duda si se imprimió antes de 1818* fundado en que en la porta-
da de la edición de ese año no se lee que sea reimpresión; cita, sin embargo, al P.
Cano que da por impreso el Arte en 1637, año que también consignan Leclerc, adu-
cido por Medina, y Retana. Más bien que una afirmación, estos últimos autores
apuntan una fecha que ni discuten ni tratan de probar.
El P. Castro, en su Osario, escribe lo siguiente: «Compuso (el P. Méntrida) el
Arte bisaya, un tomo en quarto, impreso en Manila, en la Oficina de los Jesuítas (1)
año de 618,» aserto que defienden los PP. Pérez y Güemes con razones tan débiles,
que no creemos necesario detenernos en examinarlas. Para destruir la afirmación
del P. Castro, baste alegar las palabras del mismo P. Méntrida, el cual asevera,
cuando escribía el Arte, que llevaba veintitrés años estudiando el idioma. He aquí
cómo se expresa al tratar de la poesía bisaya en el cap. 3." del lib. 4." de su Arte
(pág. 242 de la edición de 1818): «Y porque mi intento es ver si podemos, que estos
naturales hagan poesía a lo Divino, y no la empleen tan mal, como la emplean he
hecho el que va al principio de este Arte a Nuestra Señora, siendo como es verdad
el primero que en veinte y tres años que há que aprendo esta lengua, he hecho ayu-
dado de vecinos.» Se refiere al ensayo poético, en bisaya, que se encuentra entre
los preliminares del Arte, como veremos en su descripción. Si, pues, cuando redac-
taba este párrafo llevaba 23 años aprendiendo bisaya, juzgúese por las fechas con-
signadas en su biografía de la posibilidad de que imprimiera su obra el P. Méntri-
da en 1618 (2). El error no puede ser más visible; el célebre autor del Osario pa-
deció una equivocación, escribiendo 1618 en vez de 1628, suposición ésta que no ca-
rece de fundamento y que creemos puede deducirse del siguiente testimonio del au-
tor de las Conquistas.
Después de referir los esfuerzos que hizo el P. Méntrida para no admitir el go-
bierno de la Provincia que le correspondía por. muerte del P. Hernando de Bece-
rra, acaecida el 12 de Agosto de 1626, añade el expresado historiador: «El tiem-
po que después vivió este gran religioso, que fueron diez (3) años, los gastó en
sumo recogimiento ocupado en ejercicios de virtud y en poner en orden y dar a la
estampa las obras que pudo sacar a luz, y dejar el Vocabulario bisaya concluido.»
Cierto que no se enumeran en el texto las obras publicadas ni tampoco el año de
impresión, pero sí se afirma en el mismo que el P. Méntrida editó sus trabajos en
los diez últimos años de su vida, o sea entre el 1626 y principios del 1637 en que mu-
rió, y por consiguiente hay que señalar para la edición del Arte una fecha poste-
(1) Es cosa particular que el P. Castro asigne la oficina de losjesui'tas para la impresión del Cateen
«Id y el Arte, peío dice también que de la misma imprenta salió el Vocabulario, lo que es un error manifies-
to, como se puede ver por la portada, y gracias a que no lo repitió al dar cuenta del Ritual. Y hay que notar
también que en la lista de impresos dice el propio P. Castro haber visto en Manila tres panayanos del Padre
Méntrida, los cuales son los tres primeramente citados. A -más del Vocabulario, se imprimió asimismo en la
Imprenta de los PP. Dominicos el Ritual, lo cual es un motivo para sospechar que en la misma oficina se
editaron el Catecismo y el Arte, Pudieron éstos imprimirse en otra parte, ¿quién lo duda? Pero no es vero-
símil, y el P. Castro que leyó mal el pie de imprenta del Vocabulario, probablemente ni siquiera leyó mal ni
bien los del Catecismo y el Arte, sino que los inventó. Véanse en el texto los fundamentos para rechazar sus
afirmaciones.
;2) Aun en el caso de que el P. Méntrida comenzara el estudio del bisaya en 1599, cuando fué destina-
do a Cebú, tendremos que, añadidos los veintitrés años que llevaba aprendiéndole, empezarla a escribir su
Arte en 1622; mal podía imprimirle, por lo tanto, en 1618.
fS) Pág. 357 déla Segunda Parte. Dos años, dice el texto; errata evidente, pues no sólo se lee diez años
en el original manuscrita que poseemos, sino también porque se comprende que debe ser asi por el tiempo
transcurrido entre la muerte del P. Becerra y la del P. Méntrida,
440 MENTRIDA
rior al primero de los artos citados. Sentado esto, vamos a restringir aún más el
período de diez años, fundados precisamente en las últimas palabras del texto en
que se habla del Vocabulario, las cuales no significarían mucho por sí solas, pero
tienen una explicación completa en otro testimonio del prólogo al dicho Vocabula-
rio, en el que se afirma que el autor tardó siete años en componer esta obra traba-
jando de continuo en la misma, sin otra ocupación que pudiera distraerle y libre
del cuidado que le acarrearían las impresiones; dichos siete años los encontramos
desde la impresión del Ritual en 1630, fecha que nos es conocida, hasta que se dio
a la prensa el tantas veces citado Vocabulario. Luego, la impresión del Arte asi
como la del Catecismo, anterior quizá si atendemos al orden en que se citan, hay
que circunscribirla a los años que mediaron entre 1626 y 1630.
Parécenos que se prueban suficientemente estos extremos con el testimonio a
que antes aludimos y que es como sigue: <.,.pero su cuidado (el del P. Méntrida)
que estimulándole, le llamaba por horas, proueio y despuso, un perpetuo estudio
asi en la lengua, como en la aluda y fauor a los ministros euangelicos, ocupando el
tiempo todo (los diez años citados atrás) en imprimir obras de gran importancia,
romo fueron catecismo, arte y Retual, que ellas mismas auocjes publican su gran
afecto, su espíritu, (jelo, y prendas de gran valor. Gastando siete años continuos en
juntar la diuersidad de bocablos que en este libro salen aluz, y delgade(;as de la len-
gua Bisaya, en que tanto se esmero siempre. >
El P. Méntrida no vio impreso su Vocabulario; otro religioso, el P. Claver, fué
el encargado de proseguir y terminar la edición comenzada tan sólo por el prime-
ro; por eso decíamos que en las últimas palabras del autor de las Conquistas se in-
dicaba lo que con más claridad se expone en el testimonio anterior. En resumen: no
pretendemos probar que el Arte se imprimió en 1628; indicamos solamente la posi-
bilidad, partiendo de la equivocación consignada del autor áe\ Osario. Fundados en
los textos alegados no dudamos afirmar que el Arte se imprimió de hecho, que es
muy probable que la impresión se verificó antes de 1630 y lo que no admite disputa,
que entre 1626 y 1637 se publicaron las obras que se atribuyen impresas al P. Mén-
trida. Terminaremos esta nota con el dato que encontramos en el Catálogo de los
Provinciales etc., del P. Fernández- Villar, el cual, al hablar del P. Méntrida, dice
del Arte que se imprimió por primera vez en 1635. No cita ninguna fuente de donde
ha sacado la noticia y la consignamos en este lugar sólo a título de información.
Pardo de Tavera, núm. 1704.— Medina, 48 bis.— Retana, La Imprenta en Filipi-
nas, 30 y 3\.- Osario y Catálogo, de los PP. Castro y Cano respectivamente en el
art. dedicado al P. Méntrida.— PP. Pérez y Quemes, núm. 758.
Acerca de la imposibilidad de que el P. Claver nos diera compendiado el Arte
del P. Méntrida en 1619, se ha dicho lo bastante en el artículo de aquel-Padre, pági-
na 10 del vol. II, y no hemos de volver a repetir lo mismo.
— Arte de la lengua bisaya hiliguayna de la isla de Panay. Compues-
to por Fr. Alonso de Méntrida de la Orden de San Augustin. Con licen-
cia de los Superiores: Impreso en Manila en la Imprenta de Don Manuel
Memije por Don Anastacio (sic) Gonzaga. Año de 1818.
4." de 4 págs. s. n. y 247 de texto. .
Port.— A los Padres Ministros del Santo Evangelio, etc. — Balac en alabanza de
Nuestra Señora la Virgen María, concebida sin pecado original, y dedicatoria a la
misma Señora, (Poesía en panayano.)— Texto.
-Arte de la lengua bisaya-hiligayna de la isla de Panay. Compuesto por el
M. R. P. Fr. Alonso Méntrida de la Orden de N. P. S. Agustín. Corregido y aumen-
tado por el M. R. P. José Aparicio de la misma Orden. Tambobong. Pequeña Tipo-
Litografía del Asilo de huérfanos de Nuestra Señora de ¡a Consolación. 189 L — 4.°
de XVIII f 270 págs. y 6 s. n. de índice, erratas y colofón.
Port.— V. en bl.— Lie. del Ord. expedida en Manila el 29 de Diciembre de 1894 a
MENTRIDA 441
favor del P. Valentín Beovide que fué quien solicitó la autorización para imprimir
la obra. -Advertencia del P. Aparicio. -A los PP. Ministros etc.— B«/<JC.— Adver-
tencias necesarias. (Todos estos preliminares ocupan las XVIII págs. primeras).—
Texto (págs. 1 253).— Apéndice de varias síncopas y nombres compuestos etc. (pági-
nas 255-70).— Índice. — Erratas— Colofón: Acabóse DE imprimir esta obra en Mala-
BÓN, KN LA Casa Asilo de Huérfanos de PP. Agustinos el XVIII ue Febrero de
MDCCCXCV años.
Creemos necesario reproducir la advertencia del P. Aparicio para que puedan
apreciarse en su justo valor las modificaciones y reformas que introdujo en el texto.
Dice así: «El considerar que puede llegar tiempo, más o menos lejano, en que des-
aparezca por completo el Arte de la lengua Bísaya Hiligayna del M. R. P. Fr. Alon-
so de Méntrida, varón benemérito en la Orden Agustiniana por los altos cargos que
desempeñó en la misma, y de las Letras bisayas por las obras que escribió en dicho
idioma, mereciendo por ellas ser llamado con justísima razón el Cicerón bisaya, me
ha movido a dar a la imprenta nuevamente dicho Arte. — Mas como el reimprimirle
según la edición de 1818, que es la que tengo, con las erratas, método y lenguaje de
entonces sería poco aceptable hoy día, he creído conveniente y necesario corregirle
antes en el lenguaje, reformarle en el método y aumentarle en lo que le falta, para
lo cual he tenido que cambiar algunos capítulos para más metodizarle, entresacan-
do las materias de lo que él dice en capítulos larguísimos, corrigiendo las erratas
de que está plagada y el lenguaje cansado e ininteligible que algunas veces tiene.—
He procurado en lo general guardar el texto del Autor sin intercalar nada mío, a
no ser alguna que otra palabra aclaratoria de la materia o necesaria para la ilación
del contexto de la oración; las cuales suelen ir entre comillas. Lo aumentado por mí,
fuera de lo dicho, va señalado con estos signos *...*; si con esto se consigue el fin de
la reimpresión y algún provecho para el público quedará sobradamente recompen-
sado mi trabajo.» Lástima que la parte material no secundara los deseos del Padre
Aparicio de subsanar defectos y corregir errores antiguos, pues los directores o en-
cargados de la imprenta pusieron poquísimo esmero en la corrección de pruebas y
las erratas se cuentan por centenares.
No sabemos que se hayan hecho hasta la fecha otras ediciones del Arte que las
tres que dejamos apuntadas, ni tampoco hemos visto en los bibliógrafos la menor
referencia sobre el particular. El P. Jorde, sin embargo, después de dar noticia de
la primera edición, tomándola del Osario, escribe: «Posteriormente se han impreso
otras varias (ediciones) a expensas de los PP. Agustinos, entre las cuales etc»., y
cita a continuación la tercera editada por el P. Aparicio. Al principio del párrafo
habla de la de 1818. Sería un descubrimiento para la bibliografía el que el P. Jorde
publicase los datos que haya podido reunir y que ocultó a los lectores en su nota,
acerca de esas «otras varias ediciones».
Cuéntase entre nuestros escritores de Filipinas al P. Gaspar de San Agustín,
el cual nos dejó Adiciones al Arte panayano, del P. Méntrida, con varios poemas
místicos, obra o manuscrito del cual no existe más que la memoria.
Al P. Juan Facundo de Acosta se le hace autor del texto de un Arte bisaya. ¿Ten-
drá algo que ver este Arte con el del P. Méntrida?
3. RiTVAL 1 para administrar los San- | ctos Sacramentos sacado
casi I todo del Ritual Romano, i lo de mas | del Ritual Indico. | Con al-
gunas advertencias necessarias para la administración | de los santos
Sacramentos. I Con una declaración sumaria de lo que las Religiones
Men- I dicantes pueden en las Indias por Privilegios Apostólicos, los
I quales se train a la Letra. | Recopilado por Fr. Alonso de Méntrida
déla Orden de S. Au \ gustin, para servicio, y uso de los ministros de
su Orden en estas \ Islas Philipinas. (Escudo de la Orden entre ador-
442 MENTRIDA
nos tipográficos) Con licecia de los Superiores, y de los Comissa- | rios
del santo Officio, y de la bulla de la Cruzada. | En Manila en el Colegio
de Sancto Thomás por Thomas Pinpin | y lacinto Magarulan. Año 1630.
4." de 9 hs. prels. s. n. f 178 págs. de texto y 1 h. s. n. al final.
Port. y a la V. la licencia del Gobernador de Manila, D. Juan Niño de Tabora,
fechada en aquella capital a 4 de Diciembre de 1629, en vista de la censura favora-
ble del P. Dominico Domingo González.- Dedicatoria al limo. Sr. D. Pedro de
Arce, agustino y Obispo de Cebú. 8 de Noviembre de 1629. — Lie. del Provincial P.
Juan de Henao. Manila. 20 de Octubre de 1629. -Advertencia para los PP. Minis-
tros.—Erratas.— Orrfo 5a/)/ís/Mí ?« smg-w/an.lEn 4 hs. s. n.)— Tabla general de to-
das las fiestas y vigilias, asi de españoles como de indios en este Arzobispado de
Manila. (En 5 págs.)— Texto. (Comienza al verso de la hoja anterior, resultando nú-
meros pares los frentes.)-Tabla del Ritual. (Empieza en la pág. 177 y ocupa 3 pá-
ginas.)
En la pág. 147 comienza la Declaración sumaria sobre los privilegios de los re-
gulares en Indias, por el P. Juan Focher, franciscano, y el Dr. Mateo Sedeño Aré-
valo, escrita por mandado del Virrey de Nueva España D. Luis Velasco.— Eguia-
rra y Eguren, en su Bibliotheca Mexicana, pág. 301, hace mérito de esta adición al
Ritual, en el artículo dedicado al Dr. Sedeño.
La impresión salió muy deficiente, incluso en la paginación que lleva algunas
erratas. En la advertencia a los PP. Ministros, les dice el P. Méntrida: «Por no aber
yo podido assistir al imprimirse los pliegos primeros de este Ritual, salió la letra
tan mala, que me ha obligado a imprimir en un pliego el orden de baptizar...» Y
efectivamente, este pliego de 4 hojas se distingue de lo restante por estar algo me-
jor impreso y parece se ha ingerido en los preliminares como si no formara parte
de la obra.
El único ejemplar conocido de esta edición que ha sido restaurado como se ha
podido, le posee nuestro respetable amigo el Dr. Graíño, a cuya amabilidad debe-
mos el haberle podido examinar detenidamente.
—Ritval. Para administrar los santos sacramentos, sacado casi todo del Ritual
Romano, y lo demás del Ritual Indico. Con algunas advertencias necessarias para
la administración de los Santos Sacramentos. Con vna declaración sumaria de lo
que las Religiones Mendicantes pueden en las Indias por Privilegios Apostólicos,
los quales se traen a la Letra. Recopilado por Fr. Alonso de Méntrida de la Orden
de S. Augustin, para servicio, y vso de los Ministros de su Orden en estas Islas Phi-
lipinas. Y nuevamente mandado imprimir por el M. R. P. Fr. Dionysio Suarez, Pro-
vincial de esta Provincia de Philipinas de la misma Orden. Hanse añadido muchas
Bendiciones. {Esc. de la Orden entre dos líneas de viñetas) Impresso con las licencias
ordinarias. En Manila en la Imprenta de la Compañía de lesus, por Simón Pinpin.
Año de 1669.-4.° de 5 hojas de preliminares s. n., 214 págs. de texto, más 2 s. n.
Port.— V. con la dedic. al limo. D. Fr. Pedro de Arce. Manila, 8 de Noviembre
de 1630.— Dedic. de Fr. Juan de Panes al Provincial Fr. Dionisio Suárez. Manila,
15 de Junio de 1669. -Lie. de la Audiencia de Manila," 12 de Marzo de id. -Aprob. de
Fr. Diego de S. Román, 13 de id. -Lie. del Ord. 14 de id.— Lie. de la Orden. Conven-
to de Tondo, 16 de Junio de 1669.— Erratas.— Tabla general de todas las fiestas del
Arzobispado de Manila.— índice.
Medina, La Imprenta en Manila, núm. 92, describió esta edición, sospechando
fuera la tercera y apuntó para la segunda el año 1637, en lo cual se equivocó, pues
no existió tal edición, debiendo asignarse como segunda la descrita de 1669.
— /??/««/... Recopilado por el P. Fr. Alonso de Méntrida, déla Orden de San
Augustin, para servicio, y uso de los Ministros de su Orden, en estas Islas Philipinas.
Hanse añadido mvchas Bendiciones: Dedícale al M. R. P. Fray Francisco de Zamo-
ra, Provincial actual de la Provincia del Santissimo Nombre de Jesús, del mismo
MENTRIDA 443
Orden de San Augustin, Calificador del Santo Ofició etc. el Padre Fr. Manuel de la
Cruz, Provincial absoluto del referido Orden en Philipinas, y Comissario de la Mí-
ssion de Religiosos para dichas Islas, quien le da a la estampa esta tercera vez. {Esc.
de la Ord. con dibujos a los lados) Con licencia de los Svperiores. En Madrid: En la
Imprenta de Manuel Ruiz de Murga, año 1710.— 4.* de 5 hojas s. n. de principios, 188
págs. de texto y 3 s. n. de índice de cosas notables.
Port. a dos tintas.— V, en bl.— Dedic. firmada por el P.Manuel déla Cruz en
Madrid a 1.° de Marzo de 1710.— Lie. de la Audiencia de Manila, etc., etc., como la
edición anterior.
Hoy posee ejemplar de esta edición el Sr. Graíño, procedente de la sacristía
del convento de San Agustín de Manila.
—Ritual para administrar los Santos Sacramentos, sacado casi todo del Ritual
Romano, y lo demás del Ritual Indico, con algunas advertencias necesarias para la
administración de los Santos Sacramentos. Recopilado por el P. Fr. Alonso de
Méntrida, del Orden de San Agustín, para el servicio y uso de los ministros de su
Orden en estas Islas Filipinas el año de 1630. Añadido y corregido en algunas cosas
en esta quarta impresión. Con licencia de los Superiores. Madrid: En la Oficina de
Don Benito Cano año de 1794.— 4.* de 12 hs. s. n. y 454+XC págs. de texto.
Fort.— V. en bl.— Tabla de las fiestas que se observan en Filipinas.- índice de
lo que contiene este Manual.— Tabla del Apéndice.— Advertencia.— Texto. La pagi-
nación romana comprende el Apéndice, al fin del cual se encuentra el oficio de di-
funtos a cantollano.
En la advertencia se dice: «Aunque en las impresiones que antecedentemente
se hicieron de este Manual, se pusieron siempre todas las Bulas de los Sumos Pon-
tífices concedidas a favor de estas Islas; en la última impresión ha parecido opor-
tuno omitirlas todas, a excepción de la del Santísimo Padre el Papa Paulo Tercero,
a causa de que en ella se comprenden todos los privilegios, excepciones y faculta-
des que al presente están en uso, y son de los que hay más necesidad.»
Bibl. del colegio de Valladolid.
—Ritual para administrar los Santos Sacramentos... Quinta edición. Madrid.
1854. Imprenta de la Compañía de Impresores y Libreros del Reino, a cargo de
D; A. Avrial.— 4° de 11 hs. s. n. de preliminares, 414 págs. de texto y XCVIII que
ocupa el apéndice.
Fué editado y corregido por los PP. Buceta ¡r Agudo, los cuales advierten en
una nota preliminar, «que se ha procurado en esta edición con toda diligencia la
mayor perfección y exactitud en la ortografía latina, siguiendo para ello las reglas
y observaciones de los más célebres gramáticos.»
Bibl. del colegio de Valladolid.
4. BocABVLARio I de lengvabisaiahili- I gveyna.y haraia de la I Isla
de Panai y Sugbu, y para las | de mas Islas, | Por Nvestro M. R. P. Fr.
Alonso de | Méntrida .Religiosso de la Orden de S, Augustin N. P. Aña-
dido E I impresso,por Fr. Martin Clauer Religiosso de la mismaorden, ]
y prior del Conuento, de nuestra Madre | Santa Monica de Panay. | A
la Serenissima Reina de los Ange | les Maria Señora nuestra empera-
triz del QÍelo. I Año {Escudo de la Orden entre adornos tipográficos
formando cuadro) 1637. | Con licencia. | Manila en el Colegio de
S. Thomas de Aquino por Luis | Beltran, y Andrés de Belén impresso-
res de Libros.
4° de 13 hs. s. n. de prels. y 1 s. n. también con el comienzo del texto, al pare-
cer, h 175 págs. de texto de la primera parte, v. en bl., j- 2 hs. s. n. con el comienzo
de la segunda, -f 1 h. enbl. ^754 págs. de texto de dicha segunda parte, -|- 48 para
Xñ'Practica breve, á&W.QX&ytr.
444 MENTRIDA
Port. y la v. en b\.-Lisensia de la Orden, suscrita por el Provincial P. Juan
Ramírez en Tondo a 1." de Julio de 1637. - Aprobazion por la Orden, firmada por el
P. Alonso de Caravajal en Manila a 15 de Julio de 1637. -Lie. del Gobernador de las
islas D. Juan Cerezo Salamimca, Manila, 27 de Febrero de 1635. Aprob. del Padre
Lorenzo Goreto, jesuíta. Manila, 6 de Febrero de 1636. -Confirmación de la licencia
del Gobernador. Dedicatoria.— Erratas.— Lie. y aprob. del Ilusirissimo de estas
Yslas Philipinas. Manila, 16 de Noviembre de 1637.— Cens. del P. Cristóbal Enriquez,
agustino. Pasig, 20 de id. id. -Prologo a los Padres Ministros del Sancto Evange-
lio. - In avctorem epigrcunma.—Rpigramma ad evudem.—Anagramma in dvos
¡ibrí auctores.— A los dos aviares por vn «w¿o. (Las cuatro composiciones anóni-
mas, en 3 páginas orladas terminando con una gran cruz al final formada con ador-
nos tipográficos.)— 7?oca6í;/rtr/o etc. (es una advertencia).— ¿>e¿fl;o de las armas de
la Provincia y adornos tipográficos Jormando dos ángulos, otra advertencia.—
Texto del Vocabulario hispano-bisaya. -Advertencias sobre la segunda parte, o sea
sobre el Vocabulario bisaya-español. — P^-rtcí/ca breve, etc., según se ha descrito en
el artículo del P. Claver, pág. iodel vol. II.
El P. Ramírez nos dice en su licencia: <Por quanto el Padre Predicador Fray
Martin Clauer Religioso de nuestra orden y Prior de nuestro conuento de Panay, me
ha hecho Relación esta imprimiendo vn libro intitulado. Bocabulario de la Lengua
Bisaya. Hiligueyna, y Haraya de la Ysla de Panay &c. Que comenQO a imprimir
nuestro Padre fray Alonso de Mentrida al qual sean Añadido algunas cossas y por
ellas me pidió le diese licjengia para sacar a luz el dicho libro Bocabulario...» Luego
comisiona la censura al P. Carbajal.
Este último dice en su aprobación, entre otras cosas: «...Y para que esta antor-
cha, que a de ser la que en las tinieblas de la Gentilidad, y en el augmento de su
enseñanza, In tenebris lucet no quedase sub ntodio, pues no pudo su autor por su
muerte manifestarla a todos; Pone en el candelero de la Iglesia, el desuelo, y cuida-
do de el Padre Prior Fray Martin Clauer. Ut luceat ómnibus, qui in domo sunt. Y
su propria industria un tratado para facilitar mas su lucimiento, todo a fin...»
La licencia del Gobernador se refiere sólo a la obra del P. Mentrida, como es
natural; la del Arzobispo a dicha obra y la del P. Claver. Basta fijarse en las fechas
para comprender que asi debía ser.
En el prólogo dice el P. Claver que murió el P. Mentrida, «quando ya auia dado
a la estampa quinge pliegos, desta su tan estudiada obra.» De suerte que llegó has-
ta la página 118 (1) de la primera parce y de aquí adelante corrió a cargo del P. Cla-
ver, el cual dice de sí mismo: «Mandóme la obediencia tomase a cargo el prosigilla
(la impresión), sacándola a luz, que conoQiendo (como el menor de todos) mi corte-
dad, ni los aumentos propios suponen, ni negar puedo el bien que de mi caro y justo
Maestro he reQeuido.» El tal prólogo es un verdadero panegírico del P. Mentrida.
Indícase en el mismo que el P. Juan Ramírez sacarla a luz la relación (?) de las
obras de nuestro autor, por haber sido su confesor y estar más enterado que ningu-
no de sus virtudes. Pondera también el P. Claver el trabajo tan grande de siete
aflos que costó al P. Mentrida la composición de su Vocabulario, de lo cual se ha
hablado más arriba.
De las poesías reproducimos la castellana, que es como sigue:
A los dos aviares por vn amigo.
Bien como la primavera Que a los abriles y majóos
viste los campos de flore? sucede por mas decoro
Reseruando las mejores el clauel (2) como tesoro
para su gala postrera. que restaura sus desmayos.
(1) Debían eer lao que son las que corresponden a 15 pliegos, pero entra en el primero la hoja de ad-
vertencias sin numerar.
(2) Como advertimoB en nota a la biografía del P Claver, a un hermano suyo cuando fué admitido en
MENTRIDA 445
Candido cisne canoro Alli aromas y matices
vo^es (flores que dan frutos de las flores ya perdidas
del alma y sus atributos) buelben a cobrar las vidas
dio a este libro con decoro. con ventajas mas feÜQes.
Y a la muerte que corto Que a las letras dio colores
ñores y respiraciones infundio a las voges alma,
con nueuas exalagiones y dando al justo la palma
nueuo clauel sucedió. Ueuo la palma y las flores.
El texto de la primera parte a dos columnas y a una el de la segunda; estas dos
partes con las advertencias de una y otra, exceptuadas dos páginas de estas últi-
mas, y la Práctica con exclusión del final, impreso todo ello en letra cursiva.
Dice el P. Méntrida que por no aumentar el volumen de la obra, «en esta prime-
ra parte se han quitado algunas palabras de nuestra lengua española, consecutibas
en el Abecedario por ser parecidas en sus significaciones...» Y en la advertencia
anterior manifiesta que en dicha parte van «los nombres, pronombres y raices de
verbos, desnudas de frasses sin declaración de futuros, ni modos de hablar, recta, y
elegantemente, por que se hallara todo esto en la segunda parte, con la latitud que
alli se uera»
Las advertencias para el manejo de la segunda parte van en dos hojas sin pagi-
nar, como se ha notado; y se imprimieron después de editada toda la obra, según se
deduce de este párrafo: «Desde el folio 1. Hasta el fol. 349 (246). En esta segunda
parte se hallaran gitados algunos notables, y reglas que ni ay en este libro ni sella-
ran (se hallarán), y ansi auiso, como fue yerro de emprenta el pitarlas para que no
cause confussion al lector, ni se canse en buscarlas.» Si, como se supone, se alude
en esta nota a la Práctica breve del P. Claver dividida en Notables o reglas para la
mejor inteligencia y manejo del Vocabulario, evitando de este modo la repetición
de las mismas instrucciones en cada palabra para la formación de los verbos, adje-
tivos, etc., parece sobremanera extraño atribuir a errata de imprenta las citas en
cuestión, a las cuales responden, a lo menos en algunas de ellas que hemos com-
probado, los notables de la mencionada Práctica. Ocúrresenos, para explicar esta
anomalía, que el P. Méntrida escribiera una serie de reglas o advertencias a las
cuales pueden referirse las citas consabidas, y vistas después y examinadas por el
P. Claver esas reglas, defectuosas quizá a su juicio, creyó mejor suprimirlas susti-
tuyéndolas con un trabajo propio titulado por él Práctica breve, siguiendo el mis-
mo orden de colocación en que las había redactado el autor del Vocabulario. Cree-
mos que es la única explicación que cabe para compaginar los distintos extremos
cuestionados.
El ejemplar descrito existe en la Biblioteca Nacional con la signatura R-4507
con la portada y primeras hojas algo estropeadas, faltando algo de la portada para
completar el pie de imprenta que se ha suplido por la que publica Le Clerc. Los
preliminares están mal cosidos, encontrándose una hoja fuera de su lugar. Hay
erratas en la paginación y no digamos nada en el texto, muchas de las cuales pare-
ce que deben atribuirse a la falta de corrección de pruebas. Este ejemplar quizá
sea el único completo con la Práctica breve al fin, pues en las reseñas que se leen
en los bibliógrafos extranjeros, de otro ejemplar muy manoseado y descrito porto-
dos ellos, nada se dice con respecto a la citada Práctica.
Es ciertamente muy digno de tenerse en cuenta que de tantos bibliógrafos
como se han ocupado de describirnos con todos sus pelos y señales el Vocabulario,
ninguno de ellos haya leído el prólogo donde el P. Claver expresa la parte que
tuvo en la impresión, consignando cómo fué llamado a Manila para continuarla y lo
San Felipe el Real se le apellidaba Clavel y el mismo apellido llevaría el P. Martin, pero quizá por equivo-
cación se escribió Ctavol en los libros de consulta de aquel convento. El autor de la poesía alude visible-
mente a él bajo la figura del clavel.
446 MENTRIDA
que a su llegada a esta capital encontró ya compuesto, detalles, en especial el se-
gundo, que por ignorarse han dado origen a cavilaciones vanas y excusadas en que
han gastado el tiempo inútilmente hasta los maestros en la Bibliografía. No hemos
de repetir lo que con tanta claridad se nos enseña en los citados preliminares, pero
sí hemos de añadir una fecha, aquella en que se votó la comisión confiada al P. Cla-
ver. El P. Victoria, en su Catálogo de los Priores de Guadalupe, nos dice que en el
Capítulo de lb'23 fué electo en Provincial el P. Méntrida, cmaestro, añade, de la len-
gua bisaya, de la que escribió y compuso el Arte y Bocabulario. Este no se impri-
mió, o por mejor decir, no se acabó de imprimir viviendo su autor, pues de un Defi-
nitorio que juntó N. M. R. P. Provincial Fr. Juan Ramírez en 21 de Marzo de lb37,
consta que por muerte de N. P. Méntrida, que acaeció poco antes, se determinó se
mandase venir al convento de Manila al P. Prior de Panay, Fr. Martín Claver,
para que cuidase de la impresión hasta su total conclusión por la gran utilidad y
provecho para los PP. Ministros de Bisayas; y asimismo que los gastos de la dicha
impresión los hiciese la Provincia.» -V. ./4?'cWw histórico Hispano- A gustiniano,
vol. II, pág. 368.— De ahí que las licencias y aprobaciones de fecha anterior a 21 de
Marzo de 1637 no mencionen el P. Claver.
V. Pinelo-Barcia, col. 733 donde sólo se cita esta obra del P. Méntrida.— Brunet,
III, col. 1637 y Suplemento, I, 1010.— Ternaus-Compans, núm. 1562.— Pardj de Tave
ra, núm. 1701 — Medina, La Imprenta en Manila, núm. 48. Este autor nos da tradu-
cido al castellano el texto francés de Leclerc que luego se verá, sin añadirle obser-
vación alguna. Es verdad que reproduce de este bibliógrafo la portada por no haber
visto ningún ejemplar del Vocabulario.— Retana, Orígenes de la Imprenta etc. nú-
mero 44, con la descripción algo defectuosa del ejemplar de la Nacional, cometiendo
la errata de señalar 175 hojas para la primera parte (Vocabulario Hispano- Bisaya),
no siendo hojas sino páginas, como antes en la numeración general del tomo lo había
anotado. Supone, además, este autor que el prólogo es del P. Claver; y tan suyo,
que en él expresa haber sido llamado a Manila para continuar la impresión encon-
trando impresos, a su llegada ala capital, quince pliegos; es decir, que Retana leyó
sólo a medias el prólogo de donde copió un párrafo para llenar su nota bibliográfi-
ca.—Nicolás Antonio, I, 36, equivocó el lugar de impresión, escribiendo Madrid en
vez de Manila.
Leclerc, núm. 983, da la portada de' esta primera edición que tuvo presente, y
luego añade: «Ce précieux volume de' une extreme rareté provient des bibliothé-
ques de Al. Dalrymple, R. Heber et Marcel.» Copia a continuación un párrafo de la
Bibl. Heberiana, part. VI, n.° 2341, donde se refiere que el ejemplar conocido de
este bibliófilo fué traído directamente de Filipinas por Mr. Dalrymple, pero que es-
taba tan averiado y maltrecho, que fué necesaria toda la pericia de un encuaderna-
dor y restaurador de libros para un arreglo total de dicho ejemplar. «Le titre ci-
dessus indique que 1' edition annoncée sous la date de 1698 dans le Manuel, d' aprés
la Biblioth. Marsdeniana, tí existe pas,» añade Leclerc, el cual se fija en la licencia
del Provincial para decir luego lo que todos sabemos, esto es, que el P. Méntrida
comenzó a editar el Fbca&M/ar/o. «Doit-on, prosigue, conclure de lá que 1' auteur
mourut avant d' avoir achevé son travail et qu' il fut continué par le P. Martin Cla-
ver? C est ce que nous ne pouvons pas afñrraer n' ayant trouvé aucune notice sur
r auteur dans la Chronique de 1' ordre de S. Augustin du P. André de S. Nicolás,
ni dans Pinelo, ni dans Antonio. Ce dernier dit le livre imprimé a Madrid. Cette in-
exactitude nous fait supposer qu' il n' apas vu 1' ouvrage et qu' il ne le cite que
d'aprés d'autres écrivains.» Cierto que está en su punto esta última observación so-
bre la inexactitud cometida por Nicolás Antonio al poner a Madrid como lugar de
imprenta del Vocabulario, pero la afirmación de Leclerc de no haber encontrado
ningún dato acerca de la impresión de Manila en la Historia general de los PP. Des-
calzos, del P. Andrés de San Nicolás, es de esas que con tanta frecuencia se leen en
autores extranjeros, cuando les da por meterse en dibujos históricos españoles, y en
MENTRIDA . 447
Leclerc llega ya a manía la pretensión de buscar siempre noticias de nuestros auto-
res en la Historia citada, como ya en repetidas ocasiones lo hemos notado. Si en vez
de registrar esa obra en busca de lo que en ella no puede encontrarse, se hubiera
detenido un poco más en los preliminares hubiera visto en ellos la solución de sus
dudas con respecto a los que corrieron con la impresión, pues en el prólogo, según
arriba se ha expresado, manifiesta el mismo P. Claver hasta el número de pliegos
que iban ya impresos cuando se hizo cargo de la obra. El ejemplar de que nos habla
el bibliógrafo francés es el registrado y descrito por los extranjeros, a quienes an-
tes nos hemos referido, y éste con el de la Biblioteca Nacional son los dos únicos de
cuya existencia se tiene noticia.
Después de la nota correspondiente de esta primera edición, Graesse, en su Tré-
sor de livres rares et precieux, vol. IV, pág. 491, añade esta otra de la cual ya se hizo
cargo Brunet:
Vocabulario de la lengua bisaya, hiligueyna y haraia de las islas de Panai y
Sugbu y para las demás islas por Alonso de Mentrida. Añadido e impr. p. Martin
Claver (1698). in-4."'
Luego agrega: «Cet ouvrage a été place parni les mss. dans la Bibl. Marsden
p. 306 » Lo cual quiere decir que se cita esta obra entre las manuscritas mencionadas
en la Bibliotheca Marsdeniana philol. et orient.: a catalogue of books and manus-
cripts collected... London 1827. Como no consta que el Vocabulario se reimprimiera
en 1698. este año indicará probablemente que se hallaba dispuesto en esa fecha para
su reimpresión, y no habiéndose ésta verificado fué a parar el manuscrito a manos
de Marsden.
Es de creer que el manuscrito de referencia sea muy interesante, pues irá adi-
cionado, sin la menor duda, con trabajos lexicógrafos de Agustinos pertenecientes
a época posterior al P. Mentrida. También sería de importancia conocer el nombre
del que preparó la nueva edición. Sábese que dejaron manuscritas, pero en tiempos
más cercanos a nosotros, enmiendas, correcciones o ampliaciones al Vocabulario
los PP. Jaime Gasol, Hilario Santarén y Alipio Azpitarte, sin contar al P. José Apa-
ricio, el cual tiene trabajado un gran Diccionario bisaya, no solamente reformado en
un todo el primitivo del P. Mentrida, sino abarcando todas las ramificaciones del
bisaya, obra que por el mucho coste de la impresión no se ha podido aún publicar.
Con respecto a la especie consignada por el autor del Osario de haber publica-
do el P. Claver un compendio del Vocabulario en 1619, nada debemos añadir para
desmentir la noticia: basta leer las fechas.
Al P. Mentrida le sirvió de base, sin la menor duda, para componer su obra, a
lo menos en la parte que hace relación con el cebuano, el Vocabulario de esta len-
gua escrito por el P. Rada, único y primer autor de quien se sabe positivamente
que le dejara manuscrito (1). Deducimos esto de la misma portada del impreso, en
la cual se dice que comprende también el bisaya déla isla de Cebú, donde no ad-
ministró el P. Mentrida pero sí estuvo allí de catedrático de Artes, como lo hemos
visto en su biografía, y es lógico pensar que para anotar la diferencia existente en-
tre el bisaya de Panay y el del Cebú se valiera del trabajo del P. Rada y de sus pro-
(1) Con referencia a este Vocabulario cebuano, nos dice el P. Chirino que el P. Rada «fué el primero
que hizo cristianos en las Filipinas, y les predicó a Jesucristo en su lengua, de la cual hiio el primer voca-
bulario, que yo he visto y estudiado por él.> — Relación de las Islas Filipinas (Manila, 1890), pág. 8.— V el Pa-
dre .Medina, en su Historia de los sucesos, pág- M. atestigua que en 1612 estuvo en el convento de San Nicolás
de Cebt, y vio alK «un vocabulario escrito por el P. Fr. Martin de Rada con gran abundancia de vocablos
que no debió de servir de poca ayuda para los que después vinieron. > Por de contado debe advertirse que se
hicieron copias del trabajo del P. Rada interesándose en ello los nuevos misioneros para su aprendizaje del
idioma, las cuales ampliadas después por ellos mismos llegaron con el tiempo a convertirse en copiosos dic-
cionarios. Estos, siguiendo el sistema de barrer para dentro, debieran atribuirse al P. Rada, con mayor de-
recho, sin la menor duda, que el fundado en probabilidade», creencias y pareceres de unos cuantos que, sin
estudiar las obras pero muy saturados de pasión, han comprometido su fidelidad e imparcialidad al empren-
der la vana y odiosa tarea de despropiar de sus producciones a aulores respetables.
448 MENTRIDA
pias observaciones si le dio por estudiar el cebuano mientras residió en el conven-
to del Sto. Niño. Fuera de lo que se expresa en la portada, van anotados en el tex-
to con una cruz los distintos significados que las voces panayanas tienen en Cebú,
adoptándose ese signo convencional para evitar repeticiones, como el autor lo ad-
vierte en una de las reglas que da para mejor uso y utilidad del Vocabulario. Aten,
diendo, además, a que ambos dialectos son iguales en la arquitectura y construc-
ción gramatical y solamente la diversidad de significado en algunas palabras ha
dado origen a las denominaciones de bisaya-cebuano y bisaya-panayano, parece-
nos que no es aventurado afirmar que la obra del P. Rada sirvió muy mucho al
P. Méntrida para anotar esas diferencias. De éstas hace mérito el P. San Agustín,
aunque luego las concreta al bisaya de los montes, distinto del que se habla en las
playas, en el siguiente texto: «También compuso (el V. Méntrida) un copioso voca-
bulario de las lenguas de las dos Islas de Panay y Cebú, que son muy distintas,
porque en los montes de Ogton se habla una lengua muy escabrosa que llaman Ma-
laya (haraya), y en las playas otra más política y elegante que llaman lliligueyna.
Es esta obra de mucho trabajo y de grande provecho para los Ministros ..»
—Diccionario de la lengua bisaya, hiligueina y haraya de la Isla de Panay,
Compuesto por N. R. P. Fr. Alonso de Méntrida Provincial que fué de esta Provin-
cia del Smo. Nombre de Jesús de Filipinas. Por la Historia de la conquistas de es-
tas Islas, compuesta por el M. R. P. Fr. Gaspar de S. Agustín hijo de esta Provin-
cia consta la opinión de Santidad, en que vivió y murió el Autor, el fervoroso y en
cendido Zelo, con que administró muchos años a los naturales de estas Islas. Con
superior permiso. En la Imprenta de D. Manuel y de D. Félix Dayot, por D. Tomas
Oliva: año de 1811. -Fol. de 460 págs. debiendo ser 466 por estar algunas repetidas.
Port. — V. en bl.— Advertencias o notas especiales para este Diccionario.— Otras
notas del copiante de este Diccionario.— Texto, a continuación de aquéllas. — Adi-
ción de algunos términos o palabras que por descuido de los escribientes, no pudie-
ron ponerse en su lugar.— Vocablos propios de la lengua haraya, puestos según el
abecedario, a dos columnas.— Síncopes de los nombres de esta lengua, para mayor
comodidad de los que la aprenden, id.
La segunda parte, o sea el Diccionario hispano-bisaya, se describe en la nota
del P. Julián Martín.
El P. Giganto que corrió con la impresión de ambos Diccionarios, nos advier-
te que «no se debe extrañar el que tanto el uno como el otro Diccionario tengan de-
fectos, por hallarme sin uno bueno, y tenerme que valer de un Diccionario manuscri-
to y que no carece de mentiras, tanto en el bisaya como en el castellano, por no en-
contrar ya el impreso de N. P. Méntrida que mandé componer siendo Prior de este
Convento de San Pablo el año de 1838, y devolví a la librería del Convento: mas el
tal Diccionario desapareció y yo quedé con doble trabajo para la enmienda de las
muchas erratas de los escribientes. Al recibir los dos Vocabularios originales para
la impresión, pensé que estaban ya enmendados y corregidos; pero a las primeras
hojas impresas que trajeron, al cotejarlas con el original, vi que me había metido
en un laberinto del que no era fácil salir sin ayuda; y esta es la causa por que en
las notas y primeras hojas de la A, haya tantas erratas; hasta que me tomé el tra-
bajo de corregir el original: aun así no me lisonjeo de que haya quedado perfec-
ta la obra, por lo ardua y dificultosa que es, como dice el prólogo de esta segunda
parte, y tener yo otras ocupaciones indispensables a que atender en el oficio de
Prior; por lo que no dudo disimularán las faltas de dicha obra mis hermanos, por
quienes he tomado este trabajo.»
5. Sermones qiiadragesimales, en bisaya-panayano.— Tres tomos manus-
critos.
6. Práctica antigua del ministerio.— M.S. en fol., en castellano.
7. Mónita necessaria ad Paires Missionarios hujiis provinciae de Bisayas.—
M.S. en fol., en latín.
MERCADO
449
t)e este último dice el P. Castro haberle visto én Manila y en el convento de
í'anay, y es muy posible no sea otra cosa que alguna circular enviada a sus religio-
sos por el P. Méntrida mientras fué Provincial.
— Conquistas, 2^ Parte, pág. 352.— P. Fernández- Villar, Catálogo de los PP.
Provinciales etc.— P. Cano, pág. 38.— P. Jorde, pág. 53.
Mercado (Fr. Ignacio).
Mestizo filipino, hijo de Pedro de
Mercado, español, y F"rancisca Mora-
les, india, vecinos de Manila, íncola-
rimt manilensiiint, según el testimo-
nio auténtico de la profesión, al cual
se une para corroborarle, el del P. San
Agustín, contemporáneo y sucesor
del P. Mercado en la administración
de Parañaque, el cual le da por pa-
tria expresamente a Manila. Antees-
tos testimonios, revestidos de cuantos
requisitos de credibilidad son necesa-
rios, debe ceder la opinión generaliza-
da de sus biógrafos que le hace natural
de Parañaque, opinión que no cuenta
con fundamento alguno sino con la tra-
dición de los autores; estos sin discusión
alguna consignan la noticia, copiándo-
se servilmente unos a otros y lo que es
más, demostrando desconocer por com-
pleto el acta de profesión y la afirma-
ción del P. San Agustín, pues el único
que parece no ignoraba lo uno y lo
otro, sin negarlo ni contradecirlo, ar-
bitrariamente, según su costumbre.
escribió el pueblo de Parañaque (1).
Profesó nuestro autor en el conven-
to de Manila a 17 de Enero de 1666, y
terminada su carrera eclesiástica, co-
menzó la de misionero por el pueblo
de Lipa del cual se hizo cargo en 1674.
Después continuó ejerciendo sucesiva-
mente en varios pueblos de las provin-
cias tagalas el ministerio parroquial,
procurando en todos ellos, no sólo el
bien espiritual de sus feligreses, fin
primordial de su misión, sino también
el adelantamiento material instruyén-
doles en nuevos métodos de agricultu-
ra, poniendo en práctica especialmen-
te el cultivo de plantas tan beneficio-
sas como el cacao. Por esto se dice que
desde el tiempo del P. Mercado la pro-
vincia de Patangas alcanzó una pros-
peridad envidiable, debido a sus ense-
ñanzas por sacar el mayor partido po-
sible del cultivo metódico de las tie-
rras. Fué también Secretario de Pro v in-
cia y Visitador, falleciendo en el pue-
blo de Bauang a 29 de Marzo de 1698.
De la obra que tanto renombre ha dado al P. Mercado sobre las plantas medi-
cinales de Filipinas ya se encuentra la noticia bastante detallada por el P. San Agus-
tín, quien nos dice que «un Religioso de esta Provincia, llamado el P. Ignacio de
Mercado, natural de Manila, compuso un grande libro de las yerbas medicinales
del país; es obra de muchos años de estudio, porque es muy grande tomo, y en él
están dibujadas con grande propiedad todas estas hierbas y explicadas sus grandes
virtudes. Guárdase en la enfermet ía del Convento de Manila con mucho peligro de
perderse, y es digno de tener lugar en la librería del Vaticano.»
Luego se verá algo de la historia del presente manuscrito en la reseña de los que
(l) Gracias auna copia de la partida original de la profesión del P. Mercado que debemos a la amabi-
lidad del P. Diez Aguado, podemos con fundamento rechazar de plano la afirmación del P. Castro, el cual^
no obstante conocer dicha partida y el testimonio del P. San Agustín, pues le cita, por una de esas geniali-
dades tan comunes en él, se apartó de lo que esos testigos le enseñaban, sin contradecirlos y sin alegar ar-
gumentos de ninguna clase que hicieran aceptable su información. El P. San Agustín llegó a Filipinas el
afio 1668, es decir, a los dos años de haber profesado el P. Mercado a quien por fuerza conoció en Manila, y a
quien sucedió en 1693 en la administración de Parañaque; si el P. Mercado hubiera sido natural de este pue-
blo, ¿es concebible que lo ignorara haciéndole por otra parte natural de Manila? Al autor del Osario le copió
el P. Blanco en su Memoria^ a éstos el P. Cano y luego el P. Fernández-Villar, quien no conoció los testimo-
nios alegados, pues de lo contrario no es verosímil que a tan ojos cerrados siguiera a los PP. Castro, Blanco
y Cano. A nada conduce citar biógrafos posteriores que sólo sirven para llenar cuartillas en vano, porque
no hacen otra cosa que copiar literalmente al P. FernAndez-Villar.
450 MERCADO
se tuvieron presentes para su impresión, asi como los elementos con que contó el au-
tor para componerle, en aquel tiempo sin pretensiones científicas de ningún género,
porque no habían progresado las ciencias hasta el punto de poder dar a la obra ese
carácter. De su publicación he aquí la nota correspondiente.
Libro de medicinas de esta tierra y declaraciones de las virtudes de los árboles
y plantas que están en estas Islas Filipinas compuesto por el P. Predicador Fr. Igna-
cio de Mercado, Filipinense, del Orden de San Agustín hijo del Convento de San
Pablo de Manila, corregido e ilustrado con las clasificaciones científicas por el Padre
Fr. Celestino Fernández-Villar del mismo Instituto. (1880, Manila.)
Ocupa 63 págs. en el tomo IV de la Flora de Filipinas, según queda indicado en
la pág. 402 del vol. I, al describir el tomo expresado.
Se reproduce íntegra la portada con que publicó el manuscrito el P. Fernández-
Villar, el cual se valió para editarle de los que reseña en los siguientes párrafos.
«1.° El M.S. primitivo del P. Mercado, que tiene la portada trunca, le faltan los
folios en que se describen, en los otros dos M. SS. que citaremos, las virtudes de la
Cañajlstula, Ortiga, Verdolaga, Lomboy, Pepino de S. Gregorio, Alangilang,
Ajonjolí, Hierba japona o Sarasa, Acíbar, Papua, y de todas las demás plantas
desde Bignay hasta Taquip-asin inclusive, y parte de los folios pertenecientes a
la descripción de las virtudes de las Calabazas, del Dilao y Palo del Brasil. Ade-
más, sólo contiene unas 210 láminas iluminadas al natural, por haberse perdido o
inutilizado el resto hasta unas 358. Las láminas, aunque toscas, dan una idea del ser
que su autor se propuso dar a conocer por medio del diseño. Algunas plantas debie-
ron ser solamente diseñadas, pues ninguno de los tres M.SS. que tenemos a la vista,
trae descripción de ellas.
2.° Un M.S. copia del primitivo del P. Mercado, que pertenece al R. P. Fr. José
Martín^ agustino calzado. Párroco de Tanauan en la provincia de Batangas, quien
al saber que su Corporación proyectaba editar el libro del P. Mercado, se apresuró
a remitirle al archivo que ésta tiene en el convento de Manila. Contiene el texto
íntegro y el índice primitivo, faltándole únicamente parte de la portada. Está escrito
en papel de China y, a juzgar por la letra, data del segundo tercio del siglo XVIII.
Creemos que éste debió de ser el M.S. del P. Mercado que el inmortal P. Blanco
cita repetidas veces en su celebrada Flora de Filipinas, y al que llama fragmentos
del P. Mercado en la enunciada Flora.
3." Otro M.S. que es el más completo, pues contiene la portada, y el texto el
índice del primitivo, todo íntegro. Le posee el que escribe estas líneas, quien le ha-
lló en el pueblo de Barotac Nuevo, provincia de Iloilo, el año de 1863. Por la letra
debe de pertenecer al primer tercio del presente siglo. Sacó copia de él en 1865 el
R. P. L. Fr. Tirso López, Profesor de Teología en él colegio de Sta, María de La
Vid, del Orden de S. Agustín.
Con el auxilio de estos dos M. SS., continúa el P. Fernández- Villar, hemos po-
dido restaurar el primitivo del P. Mercado, llenando las lagunas que dejamos arriba
indicadas. Hemos respetado el método, el estilo y el lenguaje del autor, sin permi-
tirnos hacer más variantes que las de alguna otra frase, y algunos términos muy
usuales en el siglo XVII, pero algo repugnantes a la cultura del siglo en que vivi-
mos. Además, hemos añadido la clasificación científica de las plantas que hemos
podido identificar.»
Añade el P. Fernández- Villar que publica la obra en castellano, porque abriga-
ba la esperanza de encontrar la versión latina, hecha por el mismo P. Mercado, pero
dicha versión parece que al ñn no se encontró, a lo menos no lo vemos consignado
en ninguna parte.
Como parecerá extraño que publicado hoy el trabajo del P. Mercado, se siga
dando exagerado valor a las copias que se han descubierto después de su publicación
en la Flora, pero acusando fechas anteriores a 1880, vamo3 a citar algunos manus-
critos comenzando por los que menciona el autor del Osario, el cual dice del Padre
MERCADO 451
Mercado que «compuso un grande tomo de a folio, lengua española, en donde están
dibujadas con gran propiedad, como trescientas plantas, las más principales de esta
tierra de Filipinas, y explicadas sus virtudes y uso; obra de mucho estudio y traba-
jo... Guárdase en la botica de este convento manilense; yo la vi y le( toda, el año de
mil setecientos y sesenta. Después la volví a ver traducida en lengua latina por el
mismo autor, tomo en cuarto, con doscientas láminas muy hermosas, y la mostré a
muchos religiosos que hoy viven, y se halla en casa de Don Remigio Lagunas, veci-
no de Manila.»
Teniendo presente esta nota, el P. Fernández- Villar nos cuenta que el manus-
crito original del P. Mercado sufrió muchas vicisitudes. Primeramente, muerto el
autor, se conservó en la enfermería de nuestro convento de Manila y de él sacaron
copias para sus enfermerías respectivas los PP. Dominicos en 1750 y los PP. Jesuí-
tas en fecha ignorada, debiéndose guardar la copia de los primeros en su convento
de Sto. Domingo; la de los segundos seguirla la suerte de los demás papeles a ellos
pertenecientes cuando fueron expulsados de las islas en 1769. El P. Blanco llegó a
creer perdido el original y así parece debiera juzgarse por haber sido saqueado
el convento de Manila en 1762 cuando la invasión de los ingleses; por fortuna no pe-
reció ento'nces, aunque en el convento no se volvió a ver y fué encontrado después
de más de un siglo, en 1876, por D. Domingo Vidal y Soler en poder de D. José Mar-
tínez Cañas, propietario de la hacienda de Payatas, la cual había pertenecido anti-
guamente a los PP. Jesuítas. De tan feliz hallazgo dio cuenta el referido Sr. Vidal
y Soler, publicando en la Revista de Filipinas un bien redactado artículo con el
epígrafe de Un interesante Manuscrito (1). Este pasó a la Corporación gracias al
generoso desprendimiento del Sr. Martínez Cañas asi como a la atención del Sr. Vi-
dal y Soler, a quienes demuestra su gratitud en nombre de la Provincia el P. Fer-
nández-Villar.
Despréndese de lo dicho que existían por lo menos tres ejemplares del trabajo
del P. Mercado, uno, el original del convento de San Agustín de Manila y dos co-
pias de este mismo, aparte del ejemplar latino de que da noticia el P. Castro y acer-
ca de cuyo paradero parece que nada se ha llegado a saber. Fuera del original que
es el manuscrito reseñado por el editor según se ha visto en el número 1.°, no se
sabe que las dos copias de dominicos y jesuítas puedan identificarse con los otros
dos ejemplares descritos por el P. Fernández- Villar, pues éste no hubiera dejado
de manifestarlo, extrañando muy mucho que si todavía se guardaba una de aque-
llas copias en el convento de Sto. Domingo no se hable con más precisión de la mis-
ma; esto confirma la versión que corría en Manila aún en 1889 que los PP. Domini-
cos no la cedieron cuando se editó la Flora de Filipinas, alegando injustificados
pretextos para ocultar el verdadero motivo de su proceder. Prescindiendo de este
incidente, resulta que del original del P. Mercado o de las copias se sacaron otras
sin poder determinar su número.
Retana, al final de la nota descriptiva de la Flora (Estadismo, II, 147*\ nos
cuenta que poseía una copia de la obra del P. Mercado. La había recibido, como
pago de una deuda, de D. José de Lacalle, médico militar, en 6 de Septiembre de
1893, y a dicho Sr. Lacalle se le había regalado en 1884 el P. Nozaleda, Arzobispo
más tarde de Manila. Estos datos los hizo constar Retana en nota escrita a la vuelta
de la portada. Llevaba por título la copia Declaración de las virtudes de los Arbo-
les y plantas que están en este Libro. Consta de 149 hojas, encuadernado en per-
gamino.
Después esta copia fué a parar a la Tabacalera con la librería de Retana, sien-
do evaluada (la copia) en 26 francos. En otra nota del Bibliotecario de la Tabaca-
lera se dice que «la copia data del siglo XVIII y se trata de la celebrada obra que
(1) El artículo de referencia se había publicado con anterioridad en El Comercio, número de 16 de Mayo
de 1876, de donde le reprodujo la Revista de Filipinas, según Retana. V. Estadismo, tomo II, pág. 147*.
452 MERCADO
sobre las virtudes de las plantas del país escribió el P. Mercado, mestizo filipino; se
ha publicado en el tomo IV de la Flora monumental Agustiniana, pero existen al-
gunas variantes entre el manuscrito y el impreso. Lleva los nombres indígenas de
las plantas». Suponemos que las variantes aludidas versarán sobre aquellas frases
o palabras que el P. Fernández- Villar creyó oportuno alterar o modernizar por la
razón que expresa, según lo hemos visto más atrás, y por consiguiente es de nula
importancia la advertencia del autor de la nota. Parece que la copia en cuestión
formaba parte en 1Q08 de la colección Ayer.— V. Robertson, Bibliography oj the
Philippine Islands, pág. 318.
Dada la procedencia del manuscrito, ¿nos seria lícito afirmar que es la misma
copia del convento de Sto. Domingo de Manila, de la cual se ha hecho mención en
párrafos anteriores? Viendo ya los PP. Dominicos publicado en la Flora el trabajo
del P. Mercado, ningún interés tendría para ellos la copia que con tanto celo con-
servaban.
Véase la especie indicada en el artículo de Fr. Hilario Calvo, pág. 500 del vol. I,
por si fuera de alguna utilidad para estudiar la bibliografía que nos ocupa.
Jordana y Morera en su Bosquejo geográfico e histórico-natural del Archipié-
lago filipino, pág. 356, escribe lo siguiente acerca de la obra de nuestro autor: «El
religioso agustino Fr. Ignacio Mercado, que falleció en 1698, dejó un manuscrito m-
X.\\n\aáo Declaración de las virtudes de los árboles y plantas de Filipinas, en el
cual se describen, aunque empíricamente, muchas de ellas, y se representan por
medio de dibujos iluminados doscientas cuarenta y cinco. Este trabajo, publicado
recientemente, a continuación de la Flora del P. Blanco, por la Corporación reli-
giosa de Agustinos Calzados de Filipinas, fué encontrado en 1876 por el malogrado
Ingeniero de Montes D. Domingo Vidal, quien lo consideró desde luego de superior
mérito, en atención a la época en que se llevó a cabo. Careciendo, no obstante, su
autor de sólida instrucción botánica, aun cuando no le fueran desconocidas las
obras de Dioscórides, Plinio, Acosta y Laguna, no puede atribuirse al libro del Pa-
dre Mercado valor alguno científico, ni concedérsele un lugar en una enumeración
de obras técnicas, sino en razón a las láminas que le acompañan, por cuanto pueden
contribuir al conocimiento individual de las plantas que representan.»
En 1858 Colmeiro repetía en su monografía La Botánica y los Botánicos, pági-
na 204, el texto del P. Blanco en que dice haber utilizado para su Flora de las Islas
Filipinas lo escrito por varios autores, entre ellos el P. Ignacio Mercado quien «dejó
diseñadas muchas plantas».
— Conquistas, 2.* Parte, pág. 50.— P. Fernández-Villar, biografía del P. Merca-
do que precede a la publicación de su obra.— P. Diez Aguado, biografía del citado
Padre que comenzó a publicar en la Revista Social, de Manila, número de Octubre
de 1916, continuándola sólo en dos números más, habiendo quedado interrumpida.—
P. Cano, pág. 122.
Mercado (Fr. Tomás Ramón).
El Diario de Mcxico publicó en la del mismo; también Presidente del úl-
\pág. 453 del tomo IV la siguiente nota timo Capítulo de su Religión; sus vir-
necrológica acerca del P. Mercado: tudes fueron bastante conocidas, res-
«El día 10 del corriente (Diciembre de plandeciendo especialmente en la hu-
I806)falleció en esta capital el R. P. Fr. mildad, celo y pobreza evangélica, y
Ramón Mercado, del Orden de San su paciencia en el tiempo de su en-
Agustin, y se sepultó su cadáver al día fermedad, acrisoló bastante sus vir-
siguiente en la tarde en la iglesia de su tudes. Murió de cincuenta y cinco años,
convento: fué Provincial cuatro años, dos meses y veinte y dos días. Fué
desde el 87 del siglo pasado hasta el 90 natural de Toluca.»
Sermón fúnebre en las honras, que la Provincia del Santissimo Nom-
MERCEDES 453
bre de Jesús de esta Nueva España. Hizo a el Rmo. P. Mro. Fr. Francisco
Javier Vasquez, General que fue de todo el Orden de los Hermitaños
de Nró. Padre San Augustin. La dixo el P. Mrú. Fr. Tomas Ramón
Mercado en el Convento Grande de México el dia I. de Agosto de 1785.
Quien lo dedica a el M. R. P. Mro. Fr. Pedro Valls, Provincial de dicha
Provincia, Doctor Teólogo por la Real Universidad, Calificador Pro-
pietario del Santo Oficio, y Examinador Synodal del Arzobispado de Mé-
xico. Impreso en México, en la Imprenta Madrileña de los Herederos
del Lie. D. Joseph de Jaurégui, en la Calle de S. Bernardo.
4.° de 5 hs. s. n. de prels. y 24 págs. de texto.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria.— Aprob. del P.José Mariano Gómez, agustino.
México, 19 de Agosto de 1785. - Dictamen del P. Antonio León, dominico. 3 de Sep-
tiembre de id. —Parecer del P. Juan de Dios Segura, agustino. 11 de Agosto de id.—
Licencias del Gobierno, del Ordinario y de la Orden.— Texto.— Protesta del autor.
— Medina, La Imprenta en México, núm. 7574.— Beristain, II, 264.— Nicolás León,
Bibliografía mexicana del siglo X VIII, núm. 230.
Mercedes (Fr. Blas de las).
Natural de Don Benito, Extrema- de su celo en la grandiosa y magnífica
dura, profesó en el convento de PP. iglesia que construyó. Entre sus her-
Agustinos desca'zos de Madrid el 13 manos de hábito obtuvo los empleos
de Enero de 1787. Pasó a Filipinas en más distinguidos, incluso el de Provin-
la misión de 1792, y ejerció su ministe- cial que desempeñó con gran pruden-
rio apostólico principalmente en Jag- cia y acierto durante el trienio 1837 40.
na (Bohol), pueblo que estuvo a su Falleció en el convento de Cavite el
cargo por espacio de veintiún años y 19 de Agosto de 1841.
en el que dejó señaladísimas pruebas
Estado general de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de
PF. Agustinos Recoletos de Filipinas manifiesta su número de Conven-
tos, sus Ministros, y Religiosos, ¡as provincias en que administran. Las
Islas que ocupan la situación geográfica de estas, sus principales pro-
ducciones, el estado de industria y civilización de sus habitantes, su
número de tributos y de almas, y el presente destino de cada uno de
los expresados Religiosos deducido todo de los Planes de almas e in-
formes remitidos por los RR. PP. Ministros en el año pasado de 1837.
Dispuesto y publicado de orden del M. R. P. Provincial Fr. Blas de las
Mercedes. Con superior permiso. Reimpreso en la Imprenta de D. José
Maria Dayot, por Tomas Oliva, año de 1838.
4.° de 112 págs. y una hoja plegada en la que se encuentra un resumen
general.
Creemos que la palabra reimpreso que se lee en la portada, no significa que sea
una nueva edición del mismo Estado sino reproducción del publicado en 1820 por el
P. Becerra de la Virgen de la Montaña, con las modificaciones que en la portada de
éste se han indicado. El mismo Leclerc lo anota así, al dar cuenta del que queda des-
crito. V. los núms. 2013 y 2014 de este bibliógrafo-
Débese advertir, por si el lector no ha caído en la cuenta de ello, que el P. Mer-
cedes no es autor del impreso en cuestión; fué dispuesto y publicado por su orden,
como se dice en la portada.
-P. Sádaba, pág. 360.
454
MERCEDES MERCHAN
sucesivamente estuvo al frente de los
pueblos de Cajjayán, Calapé, Dimiao
y Tagbilaran. Tuvo varios y repetidos
cargos en su Provincia y fué también
en varios Capítulos Prior vocal. Falle-
ció en Tagbilaran por Octubre de 1821.
Mercedes (Fr. Marcelino de las).
Natural de Utrilla, Soria, profesó
en el convento de Madrid de PP. Agus-
tinos descalzos el 16 de Enero de 1786
y pasó a Filipinas en la misión de 1790.
Administró la parroquia de Romblón
hasta el 1802, en que se le nombró mi-
sionero de los mandayas, Caraga, y
Novena satig atong Guinoo nga si San Pedro nga nianagbantay sa Puerta
sang Langit. Paternóster.
Novena del Sr. S. Pedro Apóstol traducida en lengua bisaya, por el P. l'"r. Mar-
celino Religioso Recoleto y cura del pueblo de Tagbilaran, año 1815.
Noventa can Sr. S. Pedro Apóstol nga ilis ni Jesucristo nga Anac sang _Dios,
Principe nga lahi nga ponoan sa inga Apostóles cag Patrón nga bantugan sa
longsod sang Tagbilaran.
M.S. en 4." que lleva estos tres títulos en la portada. El te.xto está en pana-
yano, traducido indudablemente del cebuano en que hubo de escribirle el P. Mar-
celino.
-P. Sádaba, pág. 354.
Merchán (Fr. Manuel).
Natural de Villalba de Alcor, en la
provincia de Huelva, vio la luz prime-
ra en el año de 1749. Tomó el hábito y
profesó en el convento de Sevilla, don-
de enseñó Filosofía, y después des-
empeñó el cargo de Regente de estu-
dios en el colegio de San Acacio. El 6
de Mayo de 1786 celebró Capítulo en
Sevilla la Provincia de Andalucía, pre-
sidido por el Excmo. Sr. Arzobispo
D. Alonso Marcos Llanes y Arguelles,
y con este motivo el día 9 defendió el
P. Merchán con su actuante P. Govea
y Agreda un acto de conclusiones que
tuvieron mucha resonancia. Fué nom-
brado Vicario del convento de religio-
sas que la Orden tiene en la ciudad de
Lucena en el Capítulo celebrado en
Granada el año 1794, y allí permane
ció con general aceptación hasta el
1802, en que fué elegido Prior de Sevi-
lla en el Capítulo congregado en Cór-
Fué Maestro benemérito en su Pro-
vincia, predicador fervoroso y minis-
tro incansable del Sacramento de la
Penitencia. Poseído de celo apostólico,
hizo algunas misiones en las cárceleSf
las que visitaba con frecuencia para
consolar y exhortar a aquellos infeli-
ces al sufrimiento en sus trabajos, oír-
les sus confesiones y socorrerles cor»
limosnas, de cuya ocupación piadosa
sacó mucho fruto espiritual, siendo al
fin víctima de su ardiente caridad, pues
padeciéndose en las mismas cárceles
calenturas malignas, contrajo la en-
fermedad y falleció el día 24 de Abril
de 1805, a los cincuenta y seis años de
edad y tercero de su Priorato, con ge-
neral sentimiento. Vivió siempre con
opinión de religioso observante y vir-
tuoso, razón por que el pueblo hizo
demostraciones de veneración con su
cadáver al tiempo del funeral.
doba.
El P. Muñoz Capilla, al relatar un hecho del limo. Sr. Cabello, dice del P. Mer-
chán: «Así lo refería aquel varón apostólico, dechado de humildad y de penitencia,
el Mtro. Fr. Manuel Merchán, condiscípulo de nuestro limo. Cabello en el Colegio de
San Acacio de Sevilla, émulo de sus virtudes y amigo de su corazón hasta su muerte
acaecida en 1805, siendo Prior del Convento de aquella ciudad, de resultas de una
fiebre pestilential carcelera que contrajo asistiendo a los presos de ambas cárceles
MERINO 455
que se habían contagiado. Víctima preciosa del celo ardentísimo con que trabajó toda
su vida en bien de las almas» (1).
De las Conclusiones mencionadas en su biografía se ha dado cuenta brevemente
en el núm. 1 de la nota bibliográfica del P. Govea y Agreda, vol. III, pág. 284. Acer-
ca de aquel acto, véase la reseña original del Memorial Literario que dice así:
«En este año (1786) con motivo de haber tenido Capítulo Provincial en Sevilla los
Padres Agustinos de aquella Provincia, se tuvieron conclusiones públicas de Teolo-
gía y Filosofía en el día 9 de Mayo; las de esta facultad fueron dedicadas al Excelen-
tísimo Señor Conde de Floridablanca &c. por la misma Provincia; las sostuvo el
Padre Fr. José<íovea y las presidió el R. P. Fr. Manuel Merchán, Lector de Teolo-
gía en el Convento de aquella ciudad. En el principio de ellas se propusieron veinte
tesis sobre la historia de la Filosofía, y siguieron las de la Lógica, según el orden de
las operaciones del entendimiento, del método, de la Arte Crítica y sobre el método
de estudiar y disputar. La Metafísica se mostró dividida en Ontología, Psicología y
Teología Natural; en aquélla se propusieron las propiedades del ente, los principios
generales del conocimiento y el criterio de verdad; en la Psicología se expusieron (ex-
pendieron, dice la reseña) las hipótesis de los Peripatéticos, de Malebranche y Leib-
nitz, sobre el comercio entre el alma y el cuerpo, las sensaciones y las facultades del
alma, su inmortalidad etc , y finalmente, en la tercera se refutaron el ateísmo, poli-
teísmo, panteísmo, deísmo y a los indiferentistas políticos etc. En las de Física se
abrazó todo el ámbito de la naturaleza en general y particular y se examinó en espe-
cial la atracción newtoniana. De la Etica se propuso el Derecho natural y de gentes
con los oficios que se comprenden en toda su extensión, y se refutaron particularmen-
te Schamausen, Hobbes, Rousseau, Milton y Buch.» Memorial literario, VIII, pági-
nas 232-233.
Véase también al P. Reguera en la biografía del P. Gutiérrez de Tortosa, pág. 540,
vol. III de este Ensayo y el Archivo histórico Hispano- Agustiniano, vol. VIH, pá-
gina 122.— Montero de Espinosa, pág. 177. — Matute y Gaviria, Anales de Sevilla, III,
76, el cual nos dice que estas Conclusiones fueron las combatidas por El Filósofo
Rancio en sus Cartas de Aristóteles, sobre lo cual véase lo apuntado en el artículo
del P. Ambrosio Costa, pág. 164 del vol. II.
Merino (Fr. Andrés).
Residía de conventual en el de Sa- bien fué Maestro en su Provincia de
lamanca en 1632, pero no era hijo de Castilla, Predicador de Felipe IV y
aquel convento. En 1657 era Prior de Carlos II, Examinador sinodal del Ar-
Pamplona, de donde pasó con el mis- zobispo de Toledo y Teólogo de la Jun-
mo cargo al de Burgos en 1659. Fué ta de la Inmaculada Concepción. Qui-
elegido Provincial en el Capítulo de zá falleciera en 1691, última fecha que
1662, Prior de San Felipe el Real en se apunta al nombrarle sucesor en la
1668 y 1677 y Definidor en 1680. Tam- Junta mencionada.
1. Parecer áe\ P. Fr. Andrés Merino, Prior del convento de San Agustín de
Pamplona, fechado a 27 de Noviembre de 1657, acerca de un escrito en que se defien-
de que las Ordenes religiosas puedan fundar Hospicios sin licencia de los Ordinarios,
porque la costumbre las favorece y tiene fuerza de Ley. A continuación va otro pa-
recer defendiendo lo mismo, del P. Fr. Pedro Moróte, Lector de Teología déla Or-
den de San Agustín.
El escrito aludido va firmado por el P. Capuchino Fr. Gregorio de Corella, y se
halla impreso con el título de Consulta.
Biblioteca de la Universidad de Salamanca.
2. Entre los testimonios favorables a Escoto y su doctrina se cita el del P. Andrés
(1) Oración fúnebre del limo. Cabello, por el P. Muñoz, pág. 25.
456 MERINO
Merino, Maestro en Sa<írada Teolojíía, Calilicador del Sto. Oficio de la Suprema In-
quisición de España y Provincial de la de Castilla, el cual en el juicio o dictamen que
emitió acerca de la Vida de aquel Doctor escrita por el célebre P. Samanieí^o, se
expresa de este modo: «El Príncipe y Maestro universal. Doctor sutil, es de tan supe-
riores méritos por su vida, por sus virtudes, por su doctrina y por su muerte, que
pudo ilustrar, no sólo a la ilustrísima Religión y Escuela Franciscana, sino también
a toda la cristiandad y a todo el orbe.»—?. Querubín de Carcajente, Apología de
Escoto, pág. 192.
Aprobación del P. Andrés Merino, 28 de Diciembre de 1666, de la Suma de los
preceptos del Decálogo, del P. Juan Antonio Bacó. Madrid, 1668. -V. vol. I, pág. 306.
Id. de la Vida de San /uan de Saliagítn, por el P. Castelblanco, dada a 22 de Oc.
lubre de 1667.— V. el mismo volumen, pág. 649.
3. Edicto sobre el Ven. Arevíano o Alaviano.
Impreso atribuido al P. Merino en el Indicia de la biblioteca de San Felipe el
Real, pág. 208.
4. Sermón que predicó el Reverendis. P. M. F. Andrés Merino, de la gravísima
Religión de los Ermitaños de San Agustín, Provincial que ha sido de su Religión, Ca-
lificador del Santo Oficio y Predicador de su Majestad &c. el tercer dia de la festivi-
dad que nuestros Padres Carmelitas de la Observancia, celebraron en la Corte a la
Beatificación de N. B. Padre San Juan de la Cruz.
Ocupa las págs. 205 a la 232 del tomo I de la colección intitulada Sermones so-
lemnes, aclamación universal Jestiva de España a la Beatificación de San Juan
de la Criis. Publicados por el P. Carmelita Fr. Francisco de la Presentación. Al-
calá, 1680.
5. Dos pareceres suscritos por varios Padres de San Felipe el Real de los cuales
puede verse la reseña en las págs. 50o y 506 del vol. 11.
6. El P. Merino figura como Exataínador sinodal en el Sínodo celebrado en To-
ledo por el Cardenal Portocarrero en el mes de Abril de 1682 y allí se le dan los títu-
los de Predicador de S. M. y Provincial absoluto.— V. los preliminares del Synodo
diocesano del Arzobispado de Toledo etc. Madrid, 1682.
7. Fué vocal teólogo de la Junta de la Concepción después del P. Francisco
Gamboa, Arzobispo de Zaragoza, y se ve su nombre frecuentemente en las sesiones
de los años 1681 hasta el mes de Enero de 1691 tomando parte muy activa en los ne-
gocios y asuntos^encomendadosa dicha Junta. Por su muerte fué elegido para suce-
derle en 10 de Junio de 1691 el P. Agustino Francisco de Zúñiga que después fué
Obispo de Ciudad Rodrigo.
Por lo que pueda servir para ilustrar la biografía del P. Merino, concluímos
estas notas con la del siguiente impreso.
^ Defensorio ivridico en la cavsa Contra el Maestro Fray Andrés Merino, del
Orden de San Agustín. Sobre que se deniegue el vso de la Patente, que ha traído de
Comissario General de dicha Prouincia, dada por el Padre General de la Orden. Y
se mande declarar, que no ha lugar el boluersela. Y sobre que la Bula de su Santidad,
que ha traído, y presentado después de introducido el recurso de la dicha Patente por
el señor Fiscal, se retenga en el Consejo: o por el mismo recurso intentado del no vso
de la dicha Patente, se determine lo mismo con la Bula de su Santidad, confirmando
el Auto, que está dado por el Consejo.
Impreso de 10 hs. numeradas y 2 s. n., sin portada ni pie de Imprenta.
Archivo Histórico Nacional, leg. 132 de los papeles pertenecientes a S. Agustín y
Colegio de San Guillermo de Salamanca.
Merino (Fr. Antolín).
Al igual de lo que hemos hecho con riño, tan extensa como nos la dejó as-
ios PP. La Canal y Flórez, publicare crita el primero de los autores citados
mos una biografía extensa del P. Me- en el tomo XLV de la España Sagra-
MERINO
457
da (1). Con razón tituló su estudio vida
literaria del P. Merino, porque, efecti-
vamente, mejor que biografía, es una
relación detallada y completa de sus
trabajos literarios, dando acerca de
los mismos interesantes pormenores
que deben tenerse en cuenta para
apreciar en su justo valor su vasta
(1) El P. La Canal dio a su trabajo el título de Ensayo histórico de la vida literaria del Miro. Fray
Antolin Merino, de la Orden de S, Agustín, continuador de la España Sagrada, e individuo de la Real
Academia de la Historia, leído en ella al presentar su busto, y se di6 razón del mismo al tratar de dicho
P, La Canal en el vol. I, pág. 59?. Está fechado el 8 de Octubre de 1830 y fué leído por el autor al presentar a
la Academia <el busto que el célebre artista D. Esteban de Agreda, hermano político del difunto, con el tino
y conocimiento que tiene en todas sus obras». Dos párrafos largos suprimidos de la biografía se han trasla-
dado a la nota bibliográfica y hemos añadido, en notas, alguna que otra ilustración aprovechando datos
biográficos encontrados en otras partes, a fin de que el trabajo salga lo más completo posible. Debe tenerse
presente la biografía del P. La Canal, publicada en el vol. I, pues alK refiere Sáinz de Baranda varios he-
chos relativos a ambos continuadores de la España Sagraba. Recientemente ha publicado D. Juan Pérez
de Guzmán y Gallo en e! número de Noviembre de 1918 ;tomo LXXII, pág. 453) del Boletín de la Real Aca-
demia de la Historia el Ensayo histórico según se conserva original en los archivos de dicha Academia, y
por el cotejo de éste con el publicado después en la España Sagrada vemos que el P. La Canal le corrigió
bastante, pero sin cambios sensibles en los conceptos. El Sr. Pérez de Guzmán publicó al frente del ma-
nuscrito un fotograbado del P. Merino del cuadro que le representa y se conserva en la Academia, el mis-
mo que sale en estas cuartillas, gracias a la caballerosa cesión del clisé por la Secretaria del expresado
centro.
458
MERINO
ilustración y cultura acompañadas de
recto y seg-uro criterio, por lo cual se
conquistó el aprecio y respeto de sus
contemporáneos. Veamos cómo habla
de estas y otras cualidades de nuestro
autor el mencionado P. La Canal,
compañero suyo durante veinte años
continuos de íntimo trato, en que tuvo
tiempo suficiente para estudiarle y co-
nocerle a fondo, aunque no llegara
nunca a saber de sus labios ciertas
circunstancias de su vida, cuyo cono-
cimiento, a juicio del biógrafo, era ne-
cesario para completar la relación.
Nació Antolín en Ayuela. una de las
nueve villas del partido de Valdaliga,
en el obispado de León, el día 2 de
Septiembre de 1745. Fueron sus padres
Andrés Merino y Andrea de Bolea, su
legítima esposa, labradores honrados
de dicha villa y más que medianamen-
te abastecidos de bienes que llaman de
fortuna. En el día 12 del mismo mes le
bautizó solemnemente el párroco de
la villa, D. Clemente Gutiérrez, dán-
dole el nombre del Santo del día en
que nació, que era San Antolín, pa-
trón de Falencia, y de la Orden de
San Agustín, según los anales de ésta,
y por abogado al Evangelista San Ma-
teo. Perdió Antolín a su madre cuan-
do era muy niño, y su padre procuró
darle la educación que puede darse en
un pueblo de provincia, haciéndole al-
ternar la asistencia a la escuela con
los cuidados 'domésticos. Cumpliendo
con éstos se observó que el Señor cui-
daba particularmente de él; pues ha
biéndose caído de un carro que diri-
gía, le pasó la rueda por encima del
cuello, y cuando los que le vieron caer
temieron su muerte, le hallaron sin le-
sión alguna y que se levantaba des-
pués de estar poco rato sin sentido- ■
La aplicación que se observaba en el
niño Antolín, su despejado talento y la
afición a los actos religiosos llevaron
la atención de algunos amigos de su
padre y movieron a éste a que le dedi-
case al estudio, como en efecto lo hizo,
poniéndole bajo la enseñanza de un
maestro que sabia manejar los auto-
res clásicos. Inspiró, pues, a Antolín
el gusto a la buena latinidad de tal
manera, que cuando después se vio
precisado a leer en latín macarrónico
y semibárbaro se le caían los libros de
las manos- Así le sucedió cuando a los
quince años le envió su padre a Valla-
dolid a estudiar Filosofía, si puede
darse este nombre a la que entonces se
enseñaba en las escuelas. Sobresalió,
no obstante, en ella, y concluido el
curso se graduó en Bachiller en Artes
por la Universidad de Valladolid con
aplauso de sus maestros y condiscípu-
los En dicha ciudad se había puesto
bajo la dirección espiritual de un reli-
gioso de la Orden de Santo Domingo.
Trataba familiarmente con los Agusti-
nos de aquella ciudad y aun asistía
muy ordinariamente a sus ejercicios
literarios, de lo cual nació cierta incli-
nación a ellos; y como ya se hallaba
en edad de elegir estado, consultó a su
confesor, después de dirigirse a Dios
para el acierto. No era dudosa su vo-
cación al eclesiástico, pero vacilaba
entre el secular y el regular. Las car-
gas del primero le parecían insoporta-
bles; la perfección del segundo difícil;
mas confiando en la gracia divina y
viendo menor responsabilidad en el re-
gular, se decidió a seguirle, y su con-
fesor le anunció que por fin se alistaría
entre los hijos de San Agustín. Escu-
chóle como a un ángel del cielo; co-
municó su pensamiento al Prior de los
Agustinos, y éste se alegró de que An-
tolín recibiese el hábito de sus manos.
Comunicó entonces a su padre el pro-
yecto, y por toda respuesta se halló
con él en Valladolid para llevársele a
casa con el fin de probar su vocación
o de oponerse a su determinación. Un
año de pruebas de parte del padre y
de reflexiones humildes y sumisas de
parte del hijo bastó para vencer la re ■
MERINO
459
sistencia de aquél, y conociendo en su
hijo una vocación decidida, le presen-
tó ante el altar y le vio tomar el hábi-
to el día 9 de Enero de 1765, a los diez
y nueve años de edad.
En el noviciado dio pruebas bien
claras de lo que sería después. Su hu-
mildad verdadera, su obediencia pron-
ta, su modestia sin violencia, su apli-
cación y exactitud en aprender cuanto
se enseña en dicho año, le hicieron
amable a todos los religiosos del con-
vento, y le dieron la profesión con es-
peranzas de que honrarla su casa y la
Provincia de Castilla. Como era ya Ba-
chiller en Filosofía y estaba adelanta-
do en edad, le enviaron los Prelados a
estudiar Teología a Salamanca (1).
Ibase ya entonces despejando el hori-
zonte literario en España. El inmortal
Carlos III se declaró muy luego pro-
tector de las ciencias y de las artes.
Sus Ministros promovían sus benéficos
proyectos y premiando el mérito exci-
taban la emulación. El genio español
tomó un rápido y elevado vuelo y ma-
nifestó al mundo que era capaz de
competir con los de las naciones más
cultas. Hízose común la afición a las
Matemáticas; se estudió la Filosofía
en todos sus ramos; corrían los jóve
nes a las cátedras de las lenguas orien-
tales; eran sus delicias la historia, el
derecho canónico y civil; la teología
moral y la dogmática se aprendía en
sus puras fuentes; y, en fin, la crítica
prudente y por lo mismo sabia, dio re-
glas sin las cuales se mezcla y confun
de lo apócrifo con lo genuino, lo dudo-
so con lo cierto, lo probable con lo se-
guro y lo verdadero con lo falso. En
tan favorables circunstancias se pre
sentó el joven Antolín en la Universi-
dad de Salamanca, y debiendo dedi-
carse exclusivamente a la Teología,
conoció desde luego la utilidad grande
que podía sacar del estudio de las len-
guas orientales. Asistió con aprove-
chamiento a las cátedras de hebreo y
griego, sin faltar al estudio de la Teo-
logía, que no siendo otro que el de la
Religión, era sus delicias.
Manejaban ya entonces los Agusti-
nos españoles la obra teológica del cé-
lebre P. Mtro. Fr. Lorenzo Berti, de la
Orden de San Agustín, obra que leída
por el Rmo. FIórez le arrancó lágri-
mas por el tiempo que había perdido
en escribir un Curso Teológico, y obra
que leyó con ansia el joven Antolín.
Hallaba en ella lo que apetecía su es-
píritu: gusto y claridad en el latín, so-
lidez en la doctrina, erudición, histo-
ria, pruebas sacadas de las verdade-
ras fuentes, y aun trozos de las len-
guas hebrea y griega; todo esto arre-
bató su atención y le hacía no dejar a
Berti de la mano. Así es que hecho Ac-
tuante de casa y después de la Univer-
sidad, se explicó en los ejercicios lite-
rarios cual si fuera ya un consumado
maestro. Pocos meses antes de su
muerte llegó a sus oídos una noticia
confusa de que se trataba de averi-
guar algún hecho literario en que hu-
biese dicho alguna cosa contra 'la fe,
o sospechosa a lo menos; y burlándo-
se en cierto modo, me dijo que exami-
nada su vida literaria, únicamente se
acordaba que en el acto pro universi-
tate se escandeció un Doctor anciano
porque había usado de la voz adiapho-
ra en la división de la Teología, pero
que cesó su enojo luego que se le ex-
plicó el significado de la voz. Jamás,
añadió, jamás en mi carrera literaria
he tenido contiendas ruidosas, porque
había leído en San Pablo que nuestro
Dios no es Dios de contiendas y sí de
paz. Si se trataba del modo de averi-
guar y dar a conocer la verdad, repe-
tía muchas veces aquella sentencia de
Tertuliano: «Spiritus ejus mitissimus
et mansuetissimus, qui non turbine
(1) En papeles del convento de Salamanca pertenecientes a 1768 vemos ya figurar al P. Merino entre
los religiosos de aquella comunidad.
460
MERINO
fílomeríiliir, non nubüo lucet; sed est
tenerae serenitatis, apertus et sim-
plex» (1).
Afinóse más su gusto literario y
creció su ansia de saber en el colegio
de Dña. María de Aragón, adonde
vino a oponerse a las lecturas de Fi-
losofía y en donde estuvo un año has-
ta que en las segundas oposiciones fué
nombrado Lector del convento de To-
ledo. Concluido el curso con lucimien-
to, le eligió la Provincia para que au-
xiliase en sus trabajos literarios al
R. P. Mtro. Fr. Manuel Risco (2), a
quien el Rey había encargado la con-
tinuación de la España Sagrada. Di-
latóse el espíritu de Antolín al verse
en una librería numerosa y selecta,
con un monetario copioso y un gabi-
nete de Historia Natural abundante en
todos los ramos. Creció en aplicación
al lado del laborioso Risco, y su pri-
mer trabajo fué copiar e ilustrar los
cinco libros de las sentencias de Ta-
jón, que se publicaron en el tomo
XXXI de la Españ i Sagrada, impre-
so el año de 1776. Para llevar a cabo
esto, tuvo que evacuar y confrontar
muchos centenares de sentencias, sa-
cadas unas de las obras de S. Agustín,
otras de las de S. Gregorio, Isidoro y
demás Padres de la Iglesia, trabajo
ímprobo que, además de constancia,
exigía un buen caudal de crítica y de-
tenida lectura para distinguir por el
estilo y giro de la expresión en cuál
de ellos se podía encontrar la senten-
cia- No será fuera del caso advertir
con este motivo a los literatos, que es-
tando defectuoso el Códice Emilianen-
se que sirvió para la edición, se halla
completo en nuestra Biblioteca por un
códice del monasterio de RipoU, es-
crito por unas monjas en la era
DCCCCXLIV, año 906 de Jesucristo,
como demuestran estas palabras con
que termina: *0b delinquentem scrip-
torem, o vos sanctimoniales puelhc,
Cliristum Dominum non dedignemini
precare, forsam obtentu vestro sacro
mereatur quamdoque peccatorum pon-
dere carere. Amen.» De la confronta-
ción resulta que en el impreso falta la
mitad del capítulo 3,'¡ y todo el 34,
cuyo epígrafe es: De sempitcrnis re-
intincrationibus electorum (3). No se
ocultó esta falta al P. Antolín, pues
dice en una nota: «Desideratur vero
reliquum hujus capitis, totumque ca-
putxxxrv.»
Ni al P. Antolín ni a nuestra litera-
tura fué inútil el trabajo que había
empleado en ilustrar las obras de Ta-
jón. El Sr. Arzobispo de Toledo, don
Francisco Lorenzana, había encarga-
do a unos literatos la edición de las de
San Isidoro. Habían éstos recogido y
agregado a las genuinas otras que no
lo eran. Precedía a la colección un
prólogo en que con alguna especie de
satisfacción daban noticia de sus ha-
llazgos y aumentos. El impresor Ulloa,
en cuyas prensas debía imprimirse,
quiso saber el voto del Mtro. Risco y
(1) Lib. II contra Marc, cap. 23.
(2) Cuando murió el P. Flórez en 1773 la Provincia de Castilla encomendó la continuación de la Espa-
ña Sagrada a los PP. Risco, Merino y Méndez, pero únicamente el primero fué nombrado continuador oficial,
siendo considerados los otros dos como auxiliares a voluntad de los superiores; consiguió, no obstante, el
P. Risco que el P. Merino fuese asociado formalmente a la empresa y asi lo decretó la Provincia en el
Capitulo de 1775. Entonces fué cuando nuestro biografiado trabajó en la obra de Tajón y acompañó al P. Ris-
co en un viaje al Norte de España para fijar los limites de la Vasconia. Del P. Méndez no hay que decir que
siguió sirviendo de amanuense al P. Risco como había servido al P. Flórez.
(3) Que faltaba parte del capítulo XXXIII se ve con evidencia por interrumpirse el texto bruscamen-
te; esto aparte de que en el códice se nota la falta de hojas. Y sobre el capitulo XXXIV lo indlcael índice que
precede al texto del quinto libro de las Sentencias. En la segunda edición del aludido tomo XXXI, hecha en
1859, se suplió la falta de la primera por los medios que indica la Academia de la Historia en la advertencia
preliminar, saliendo completo el texto del quinto libro de las Senlencias de Tajón. Esto lo ignoraba el Padre
Jesuíta García Villada, que no teniendo presente más que la edición de 1776, se propuso completarla, publi-
cando en la Revista de Arihivos de 1914 (tomo XXX) el fragmento inédito que ya se conocía desde 1859.
MERINO
4b 1
de Antolín; más apenas echó éste la
vista sobre las obras añadidas, cuando
conoció y dijo que no eran del Santo.
Dudaba UUoa confiado en la sabia crí-
tica de los compiladores; pero Antolín
le hizo ver en Tajón, en San Agustín
y otros Padres y autores lo que se que-
ría atribuir a San Isidoro. Convenci-
dos los editores cedieron, y el impresor
suplicó a Antolín que se tomase el tra-
bajo de rectificar la edición y de for-
mar un nuevo prólogo. De Antolín es
el que precede a la edición de las obras
del Santo hecha por Ulloa, noticia que
artificiosamente le arrancamos unos
quince días antes de su muerte.
Cuatro años estuvo Antolín al lado
del continuador aumentando en ellos
considerablemente el caudal de sus co-
nocimientos y hubiera permanecido a
no haber creído sus Prelados que sería
más útil en el Colegio de Doña María
de Aragón para comunicar a la juven-
tud agustiniana, que en él concluye su
carrera escolástica, las luces y el buen
gusto literario en que sobresalía, pen-
samiento digno del ilustrado celo de
los que gorbernaban la Provincia,
pero que separaba a Antolín de una
empresa en que hubiera dado honor a
la Orden. Pasó, pues, al colegio (1) en
donde promovió el estudio de la litera-
tura eclesiástica y aun de la Filosofía.
Como eran bien conocidas sus luces
en este ramo, la Provincia, en el Capí-
tulo celebrado en el año de 1779, le
mandó que asociado al P. Lector Fray
Antonio Goiri, escribiese un curso aná-
logo a los principios que el Mtro. Fray
Lorenzo Berti seguía en el teológico.
Ignorarnos si pusieron mano a la obra,
mas tenemos motivo para creer que
no, fundándonos en que por entonces
se adoptó en nuestra Provincia el cur-
so filosófico de Edmundo Purchot, que
había estudiado el citado Mtro. Berti.
De este modo se introdujo entre los
Agustinos de Castilla el gusto a la Fi-
losofía moderna, y Lectores y discípu-
los comenzaron a manejar a los No-
llets, los Corsinis, los Monteiros, los
Altieris y otros autores de esta clase.
Los ejercicios literarios que se tenían
en el colegio daban a los periodistas
de aquel tiempo ocasión a reflexiones
y a elogios, y aun se dio más exten-
sión a esta enseñanza cuando el Maes-
tro Antolín, siendo Rector (2), estable-
ció cátedra de Matemáticas.
Luego que cumplió sus años de en-
señanza (3), volvió a ser compañero del
P. Mtro. Risco con el cual hizo varios
viajes literarios en busca de documen-
tos y materiales para la continuación
de la España Sagrada. En medio del
mucho tiempo que empleaba con su
compañero, movido por éste, no me-
nos celoso que él de la doctrina que
había bebido en las obras de N. P. San
Agustín, procuraba aficionar a todos a
su estudio. Así es que luego que tuvo
noticia de una obrita que había escrito
el Agustino Fr. Manuel María Pignone
del Carreto con el título de Augtisti-
nus sui interptes m explicanda gra-
• tia creaturae innocenti necessaria, la
buscó, la devoró, la estudió, la hizo
leer a su compañero y de acuerdo con
(1) Debió de tener lugar su traslado al Colegio de Dña. María de Arapón en 1777 y allí permanecía aún
en 1784 en que se le ve repetidas veces presidir con título de Regente en Teolugia varios actos literarios, de
los cuales hacen mérito los periódicos de entonces. Pero sólo en los meses de Enero y Febrero de dicho año
suena su nombre y no mucho después debió de terminar su carrera de profesorado, pues desde Junio en ade-
lante figuran allí con título de Regentes los PP. Pedro Centeno y Girón y Ramón Sanz en lugar de los Padres
Merino y Goiri, los cuales no aparecen ya más por aquellos años en el Colegio.— Véanse los lomos I y II del
Memorial littrario (1784).
(2) Era Rector del Colegio de Dfla. María de Aragón en 1800 cuando publicó los opúsculos de N. Padre
S. Agustín.
(3) Por muerte del P. Mtro. Manuel Buencuchillo le fué conferido el Magisterio al P. Merino en el Capi-
tulo intermedio de 1769, después de haber pasado algún tiempo con el título de Presentado. Sobre la fecha
en que debió de terminar los años reglamentarios de enseñanza lo hemos dicho ya en otra nota.
462
MERINO
él sacó licencia para imprimirla, como
en efecto lo hizo en la Imprenta Real
publicándola en el año de 17M0. Nos
abstendremos aquí de manifestar la
ocasión de este escrito y únicamente
diremos en su elogio que un teólogo de
primer orden que antes de leerla había
escrito en favor de otra opinión, mudó
de parecer después que la leyó... Fué
grande su celo por la doctrina de San
Agustín, que trató luego de propagar
imprimiendo siete tomos de opúsculos
del Santo, en los que trata de todas las
partes de la Teología y forman un cur-
so de esta ciencia. El prólogo al pri-
mero confirma lo dicho sobre su celo y
sería necesario copiarle entero para
comprobarlo. Imprimióse esta aprecia-
ble colección en la oficina de Ibarra en
el año 1800, y encargando las pruebas
y correcciones a los colegiales de Doña
María de Aragón, para comparar la
letra con las obras de los Padres de
San Mauro, logró por este medio indi-
recto aficionarlos más a la doctrina de
su Santo Padre (1).
Concluida esta edición emprendió la
de las obras castellanas del Mtro. Fr.
Luis de León y preparó la de las lati-
nas. Para darlas completas no perdonó
trabajo ni gasto, y en el año de 1804 ya
publicó los dos primeros tomos que
contienen la exposición de Job, valién-
dose de la edición hecha en el año de
1779, en la que había él trabajado y
escrito el prólogo en que da noticias
curiosas del autor, de la obra y de laá
ediciones hechas hasta entonces- En el
año de 1805 dio a luz los otros dos to-
mos, en que se comprenden los Noiii-
btes de Cristo, La Perfecta casada, el
Cantar de los Cantares y algunas otras
obras sueltas del autor con cartas iné-
ditas hasta entonces- Con motivo de
esta publicación le avisó su amigo don
Alejo Guillen que entre los manuscri-
tos que habían enviado del Colegio de
Cuenca a la Biblioteca particular de
S. M., se hallaba una exposición para-
frástica del salterio que por la antigüe-
dad y el gusto potlría ser del Mtro.
León. Inmediatamente solicitó y logró
Antolín licencia para verla y aun para
copiarla e imprimirla, lo que empren-
dió luego a pesar de conocerse que no
era parto del Mtro. León. Era buena,
piadosa y útil a los fieles y esto bastaba
para que el Mtro- Antolín emprendiera
su publicación. En ella se ocupaba
cuando un conquistador, tan ambicioso
como pérfido, arojó en la península la
tea de la discordia y envió para atizar-
la un ejército numeroso con que había
subyugado la Europa. Los sables desús
satélites resonaban donde antes era
todo silencio. Ocupaban el convento y
arrojaban a los religiosos de sus peque-
ñas celdas; pero Antolín impávido con-
tinuaba en la suya la obra comenzada,
cual otro Arquímides en la desolación
de Siracusa. Admirado el compañero
de tanta serenidad se atrevió a decirle
en uno de los días de más aflicción y
dolor: Padre, ¿a qué tanto afán si a cada
momento debemos esperar o la extin-
ción o la inuerte? Por lo mismo, res-
pondió con su genial mansedumbre.
En esta lectura se halla consuelo en la
aflicción y alivio al dolor, y prepara-
ción para la muerte. Continuó sin in-
terrupción su trabajo y publicó los tres
tomos de la Paráfrasis en el año de
(1) Con fecha 21 de Septiembre de 1800 se le concedió facultad, junto con el P. Manuel Tribuna, para
que representasen como Procuradores a la Provincia de Sta. Fe de Bogot*.— Víase el Registro del Reve-
rendísimo P. Jorge Rey en el Archivo histórico Hispano Agustiniano, 1 , 432-
En 16 (o 26) de Octubre de 1807 aparece como Secretario General, cargo que quizá ejerciera interina-
mente, pues ignoramos cuándo pudo ser elegido por no constar en el Registro citado arriba, donde figuraría
si lo hubiera sido oficial. Se le menciona, además, con ese título precisamente cuando en aquellos días era
nombrado Rector Provincial de la Provincia de Castilla. El mes siguiente de Noviembre, con fecha 16, hubo
una decisión sobre su conventualidad en San Felipe el Real y acerca de la antigüedad de su Magisterio, mo-
tivada quizá por cuestión de precedencias, resolviéndose el asunto a su favor.— V. el citado Archivo, U. 149.
MERINO
463
1809. El prólogo manifiesta bien clara-
mente sus sentimientos cristianos y el
celo de la Religión que le animaba (1).
Arrancado de la casa del Salvador,
adonde nos trasladó el gobierno intru-
so, como todos los demás regulares lo
fueron de sus conventos, se formó él
uno en casa de su hermano político
D. Esteban de Agreda, a la que se re-
tiró con su anciano y venerable amigo
Fr. José Apráiz. Aquí continuó sus
trabajos literarios con más ahinco,
ayudándole este angelical compañero.
Habían publicado el tomo primero de
la prodigiosa obra que con títu'o de
Trabajos de Jesús escribió en una
mazmorra el varón de Dios y hermano
nuestro de hábito Fr. Tomé de Jesús.
Los agentes del gobierno intruso se
habían apoderado de todo y hasta de
la impresión de dicho tomo que se que-
daba debiendo al impresor Ibarra. Mo-
vido por éste^ el Mtro. Antolín no va-
ciló en acudir al gobierno exponiendo
el descubierto en que se hallaba, los
perjuicios que se seguían de suspender
la impresión y la necesidad de conti-
nuarla. Era Ministro de lo Interior don
Manuel Romero, el cual contestó a su
solicitud del modo más favorable. Se le
concedía el permiso necesario para
continuar sus trabajos literarios, para
fomentarlos en cuanto fuese posible, se
conformaba con su solicitud relativa a
la impresión de los Trabajos de Jesús,
autorizando a D. Antonio Benito para
que de los libros que había recogido del
Salvador le entregase los ejemplares
del tomo primero de dicha obra, a fin
de que poniéndose de acuerdo con el
impresor Ibarra para su venta, pudiese
satisfacer la cantidad que le estaba
debiendo por la impresión. Conviene
advertir que reducidos los tres o cuatro
religiosos que quedaron en San Felipe
el Real a la celda del P. Flórez, para
librarla del modo posible de un segun-
do saqueo, pues ya habían hecho uno
del monetario, en la traslación les per-
mitieron llevarse la biblioteca, historia
natural y residuos del monetario, mas
no la librería de comunidad, dejando a
ésta en cambio la de los Padres del
Salvador, que era copiosa y escogida.
En la expulsión hecha por sorpresa, el
comisionado se llevó todas las llaves,
apoderándose así de libros, papeles
manuscritos e impresiones, lo que se
trasladó luego a la iglesia de los Pa-
dres Trinitarios con la fidelidad que se
deja entender. Por esto se dio licencia
al Mtro. Antolín para sacar el tomo
dicho impreso ya, según pedía en el
memoiial. Presentó éste en l.°de Sep-
tiembre de 1809 con dos fines, el prime-
ro para que no quedase incompleta la
edición de una obra tan provechosa al
pueblo cristiano, y el segundo para
tener un pretexto y renunciar con él la
canongía de Falencia que el gobierno
intruso le había dado en Agosto del
mismo año. Apenas recibió el oficio
arriba dicho, cuando se apresuró a ha-
cer la renuncia, la que fué admitida
por el Sr. Azanza, Ministro que era en-
tonces de Negocios Eclesiásticos. Aquí
pudiéramos responder a los que por
ignorancia o malicia acriminaron la
conducta de Antolín' por el nombra-
miento que hizo de él el gobierno intru-
sopara una prebenda eclesiástica; pero
no perteneciendo esto a su vida litera-
ria, basta decir que jamás pretendió
cosa alguna ni de aquél ni de otro Go-
(I) Por muerte del P. Provincial Jerónimo González, fué nombrado el P. Merino Rector Provincial de
la Provincia de Castilla en 24 de Octubre de 1807, y en 27 de Mayo de 1808 con motivo de la ida al Congreso
de Bayona del Rmo. P. Rey, quedó también de Vicario en España. {Archivo ya citado, págs. 149 y 150 del
tomo II.) De suerte qae durante la guerra de la Independencia el P. Merino fué el Superior oñclal de todos
los religiosos de España y sus colonias. Cuando llegó la época de la restauración en 1813 nuestro biografiado
dio las primeras providencias, hasta que la Provincia de Castilla celebró su primer Capitulo y el Rmo. Pa-
dre Meave tomó posesión del Vicariato General en 14 de Diciembre de ?814, siendo entonces nombrado Asis-
tente General el P. Merino.
464
MERINO
bierno. Es sabido que aquellos Minis-
tros procuraban ganar a los que tenían
alf4"una opinitJn y les daban empleos
aun cuando no los pretendiesen para
comprometerlos, si no se mantenían
lirmuscontra la ambición y la avaricia.
No solamente estaba libre de estos vi-
cios Antolín, sino que jamás se persua-
dió a que fuese durable el c;obierno in-
truso. Creyendo en esperanza contra
esperanza como Abraham, miraba
siempre como próximo el día en que
había de volver a su convento. «Lo que
pasamos, decía, viene de la mano de un
Padre que nos azota porque lo merece-
mos; pero luego arrojará al fuego el
azote. Esperemos.» Entretanto, conti-
nuaba con la reimpresión de los Tra-
bajos de Jesús que dulcificaban los su-
yos, y se penetraba más y más de que
los miembros no debían ser más pri-
vilegiados que la cabeza. Al mismo
tiempo iba recogiendo materiales y
coordinando el tomo sexto de las obras
castellanas de supreditecto Fr. Luis de
í^eón, que debía contener las poesías.
Y ;quién será capaz de pintar su gozo
y alegría cuando supo que la causa
original de este hombre célebre poruña
particular providencia había ido a pa-
rar a manos de un amigo (1) capaz de
apreciarla? Este hallazgo y otro no me-
nos importante a la literatura española
mitigó en gran parte el dolor que le
habían causado nuestras pérdidas lite-
rarias que jamás se podrán resarcir.
Llegó por fin el deseado día en que
los franceses fueron arrojados de Es-
paña y a su consecuencia restituido
nuestro Rey D. Fernando el Vil a su
trono. Aun antes de sentarse en él pro-
curó que los regulares volviesen a sus
conventos para ayudarle a dar gracias
al Rey de Reyes que abate a los sober-
bios y ensalza a los humildes. Al pun-
to .se retiró el Mtro. Antolín a San Fe-
lipe, y aunque le halló destruido en lo
interior, llena de basura la iglesia que
sirvió de cuadra, y cubierto todo de es-
combros, no desmayó. Redoblóse su
celo, empleó sus ahorros en habilitar lo
más preciso, en recoger los restos de
la librería de Flórez y de las impresio-
nes que el Bibliotecario D. Juan Ala-
manzón previendo lo que podía suce-
der, había custodiado en una capilla de
la iglesia de la Trinidad con separación
del depósito común, porque conocía su
mérito. Echaba menos el Maestro An-
tolín muchas cosas, pero halló un su-
plemento en la generosidad de la Real
Academia de la Historia que nombrán-
dole su individuo supernumerario (2)
ponía a su disposición la riqueza litera
ria que ha podido reunir en su Bibliote-
ca. Esta generosidad de la Academia
añadió nuevos grados al celo de Anto-
h'n por la continuación de la España
Sagrada, y sin prever lo que tenía dis-
puesto la Providencia, formó a sus ex-
pensas Biblioteca e hizo habitación có-
moda para su continuador. La Acade-
mia sabe cómo y por qué medios recayó
en él este destino (3) y yo sería un mons-
truo sino la manifestase aquí mi gra-
titud a nombre de toda mi Orden y es-
pecialmente de la Provincia de Casti-
lla; y pluguiera a Dios que ésta se ha-
llase en disposición de llenar comple-
tamente sus deseos! ¡Ojalá que hubie-
ra podido apreciar en lo que debía los
del Soberano que tanto la honra! Pero
lo han impedido las fatales circunstan-
cias del tiempo y no todos igualaban
en celo al Mtro. Antolín.
Deseaba éste concluir con la edición
de las obras castellanas de Fr. Luis de
León para lo cual había reunido mu-
(1) Refiérese al P. Andrés del Corral, que salvó elproceode Fr. Luis de León en un incendio de las ca-
sas de la Inquisición de Valladolid.
(2) Tomó posesión de la plaza de Académico en 31 de Marzo de 1815.
(3) Véase sobre esle paruoular la biografía del P. La Canal, pág.576del vol. I. EIP. Merino fué nom-
brado continuador de la España Sagrada el 6 de Julio de 1816, junto con el P. La Canal, en sustitución del
P. Fernández de Rojas, como se ha dicho también en la biogr ifia de éste, pAg. J41 del vol. II.
MERINO
465
chos códices de las poesías, que era el
tomo que restaba. El laborioso P. Fr.
Francisco Méndez, compañero de los
Rmos. Flórez y Risco, dejó escrita y
ordenada una colección, pero sin la
crítica necesaria. Con ella, sin embar-
go, y con los códices recogidos y de
los que se da noticia en el prólogo del
tomo sexto, se publicó éste en 1816. El
compañero que le ayudaba en la co-
rrección de pruebas, al ver que ponía
en la colección algunas poesías indig-
nas del autor de la Profecía del Tajo,
se tomó la libertad de decirle que des-
honraban al Mtro. León y al editor;
pero el buen anciano respondía: «Dé-
jalo que eso no es malo y si no se im-
prime ahora, se perderá. Para eso se
ponen los apéndices y loí inteligentes
sabrán distinguir lo que es de Fr- Luis
y lo que no.» Esperaba esta obra maes-
tra de su amigo D. Juan Tineo versa-
dísimo en la lectura del Mtro. León,
pero las revoluciones por una parte, y
por otra las ocupaciones dejaron bur-
ladas las esperanzas. He visto los mu-
chos apuntes que el dicho señor puso
en la impresión de Valencia y en la
del Mtro. Antolín. Las conserva el
Sr- Argáiz con aprecio y tuvo la ge-
nerosidad de franquearlas por algún
tiempo; ¿pero adonde irán a parar
después de su muerte? Tanto mayor es
el peligro de que se pierdan cuanto es
más fácil extraviarse, como están las
de la edición valenciana en papelitos
sueltos. Es una verdad que hay obras
desgraciadas así como aut:ores desgra-
ciados, y en el Mtro. León tenemos
uno y otro.
El compañero había retocado ligera-
mente 3' añadido algo a la Clave histo-
rial, del Rmo. Flórez, cuya décima-
quinta edición iba a faltar; y mientras
viajaba por Cataluña recogiendo do-
cumentos para continuar la España
Sagrada, el Mtro. Antolín cuidó de la
impresión de la Clave, al mismo tiem-
po que iba ordenando materiales para
escribir las Memorias para la vida del
Mtro. León, sacados de la causa for-
mada a este hombre célebre por sus
escritos, por la persecución que le sus-
citaron sus émulos y por su inocencia
declarada por el Tribunal de la Santa
Inquisición que le absolvió y mandó
que se le restituyese su cátedra, sus
honores y emolumentos. Entre tanto se
iba escribiendo el tomo XLIII de la
España Sagrada, que se publicó en
1819 y a poco tiempo habría salido el
siguiente si los aciagos sucesos de los
años 18-0, 21 y demás no hubieran pa-
ralizado los trabajos, interrumpiendo
las comunicaciones y desordenando
hasta los archivos. Sin embargo, se
dio a luz el tomo XLIV en 1826 y esta-
ba preparándose el XLV cuando enta-
bladas nuevas correspondencias, se
halló que se proporcionaban nuevos
documentos. Por otra parte quiso el
Señor probar la virtud de Antolín de
varios modos (1), y no fué el menor
privarle del placer que tenía en la lec-
(1) Por muerte del P. Juan Fernández de Rojas ocurrida el 18 de Abril de 1819, fmé nomhrado para su-
ccderle en el cargo de Procurador general el P. Merino con fecha 2 de Junio del mismo año. En 2 de Abril
de 1823 falleció el Vicario General Rmo. P. Meave, y como liasta la celebración del Capitulo según las Cons.
tiluciones y leyes generales de la Orden debía ocupar ese puesto vacante el Procurador general, el P. Meri-
no con aprobación y consentimiento de todos se posesionó del Vicariato el 13 de Junio de 1823. Gobernó pac!
Acámente las Provincias de España e Indias sin que se suscitaran dudas, a lo menos no constan, acerca de
la legitimidad de su jurisdicción y demás derechos inherentes a su elevado cargo. Pero no se sabe si por pro-
pia iniciativa o sugestionado por enemigos que trabajaban a la sombra, el Nuncio de Su Santidad en Madrid
en oficio de 26 de Marzo de 1825 ordenó al P. Merino que cesase en el cargo de Vicario general que intrusa-
mente ejercía. La orden se hizo pública, como es de suponer, teniendo el P Merino que soportar tan dura
tribulación al verse deshonrado entre sus hermanos y ante los extraños. Como estaba en la persuasión de que
nada ilegal había ejecutado y de que injustamente se le había difamado, quiso reivindictr su buen nombre
presentando a ese fin un escrito al Capitulo general de 1827 con respecto al cual encontramos la siguiente nota
entre las determinaciones de dicho Capítulo. Dice asi: «El Rmo. P. M. ei Vicario General Fr. Antolín Meri-
no presentó un Memorial exponiendo la gravísima injuria q ue hace tiempo está sufriendo con la infamante
30
466
MERÍNO
tura, pues se deterioró su vista de tal
manera dos años antes de su muerte,
que firmaba cual pudiera un ciego En
este trabajo dio bien claras pruebas de
su virtud, pues no se le oyó quejar de
su situación. »Ahora, decía, ahora es
tiempo de meditar, ya que no se pue
de leer.» Casi dos años le duró esta
mortificación, que no dejaba de serlo
aunque sus compañeros le aliviasen
algo leyéndole una o más horas li-
bros espirituales e instructivos, ha-
ciendo él de cuando en cuando refle-
xiones las más sabias y edificantes.
Conservaba su entendimiento claro y
despejado y su memoria apenas se ha-
bía debilitado con la edad. Si alguno
de sus compañeros le preguntaba en
qué libro se hallaba esta o la otra au-
toridad o sentencia de San Agustín, le
señalaba a golpe seguro si era de las
que sirven de clave para la inteligen-
cia de la doctrina característica del
Santo (1).
Pasó sin novedad notable los rígidos
fríos del año de 1830, y cuando suavi-
zado el tiempo creímos que se alarga-
se su vida, observamos que se iba de-
bilitando, aunque no sentía dolor algu'
no ni hizo cama. A las tres y media
del día 22 de Marzo rezó vísperas 3-
completas de la Traslación segunda
de N. P. San Agustín, en cuya oración
se pide a Dios por la intercesión del
Santo «que nos traslade de la muerte
a la vida» . Dijo a su compañero Fray
Esteban González que saliese a prac-
ticar cierta diligencia y que volviese
luego, y aunque a las cinco estaba de
vuelta, no llegó a tiempo más que para
absolverle y darle la Extremaunción;
y a muy corto rato pasó de la muerte
a la vida con sentimiento de cuantos
le conocían, a los ochenta y cuatro
años de edad, seis meses y veinte
días (2). Esta es en compendio la vida
literaria del Mtro. Fr. Antolín Me-
rino. . .
El P. Antolín fué virtuoso sin gaz-
moñería, religioso sin superstición, hu-
milde sin hipocresía, modesto sin vio-
lencia, tolerante hasta donde permite
la religión, compasivo, benéfico, mo-
derado, sufrido, más propenso a favo-
noia que falsa y calumniosamente se le ha impuesto de intruso en el gobierno de las rrovincias de España
desde el aflo de 1823 hasta el 25, nota estampada en el Registro general y mandada publicar por todas las
Provincias, denigrando así el buen nombre y opinión que siempre ha tenido en la Orden por espacio de se-
senta y cuatro afios que lleva de há,bito. ARade. que no le parece necesario probar y hacer ver al Venerable
Definitorio la falsedad de la calumnia, siendo como es público y llano el medio y modo con que entró en el
gobierno; en vista de todo lo cual suplica, y aun pide con justicia, que el Venerable Definitorio feneralicio
mande borrar dicha nota, tanto del Registro general como de los particulares de las Provincias y conventos
donde se halle, añadiendo en las Actas de este Capítulo general la justa advertencia que convenga para que
su buen nombre quede indemnizado y asegurado en adelante contra la malignidad e ignorancia. El Venera-
ble Definitorio generalício, bien convencido de la verdad de lo que ejtpone Su Rma., y de la razón y justicia
con que pide, accedió a la súplica y petición en todas sus partes y manda que se borre una nota fan falsa e
injuriosa dondequiera que se halle.»— ^icAífo histórico Hispano-Agustiniano, VII, 144.
A estas cuestiones atribuyen algunos biógrafos del P. Merino que no diera cima y publicara las Me-
morias de Fr. Ltíií> de LeOn\ creemos, sin embargo, que se adelantan mucho en sus apreciaciones los que
opinan de ese modo, y no se puede sostener ese parecer mientras no se produzcan las pruebas que lo corro-
boren.
(1) Por los afios de 1827 se ocupaban nuestros Padres en la restauración del convento de Valladolid
que habla quedado en estado deplorable por las tropas de Napoleón cuando la guerra de la Independencia,
y porlos revolucionarios españoles que sucedieron a aquéllas con el mismo espíritu devastador. El P. Meri-
no, como hijo de aquel convento, fué uno de loa principales bienhechores que ayudaron a los gastos de las
obras con cantidades en metálico bastante crecidas, las cuales constan en los libros corrientes en aquel
tiempo del mencionado convento. También recibió éste por el concepto expresado parte de sus expolios en
los meses de Marzo y Abril de 1830.
(2) Hoy yacen los restos del P. Merino junto con los del P. La Canal, en la Sacramental de San Luis,
en un nicho.costeado en 1850 por Ufla. Rosa Ruiz de la Prada. Asi escribíamos cuando preparábamos esta bio-
grafía, pensando inclusive copiar el epitafio y publicarle; pero cuando tratamos de dirigirnos a dicha Sacra-
mental nos dijeron que el nicho había sido destruido, siendo trasladados los restos de aquellos dos hombres
célebres a la huesa común. Por defunción del 1'. Merino ocupó su Magisterio en 18 de Mayo de 1831 el P. Pre-
sentado Manuel Villar.
1
MERINO 467
fecer a Sus enemigos aún que a sus cuyas obras se había forniado y en
amigos; en una palabra: el Mtro. An- cuya Orden deja un vacío que acaso
tolín fué un digno hijo del Padre sobre no se llenará en muchos años. . .
No obstante una vida literaria tan laboriosa, como lo acabamos de ver, el P. Me-
rino no compuso ninguna obra a la cual diera su nombre: fué editor o colaborador so-
lamente de las de otros, dejando sus trabajos propios inéditos o incompletos. Véanse
las siguientes notas.
1. Se ha referido en la biografía del P. Merino lo que acerca de su trabajo en las
copias y cotejo de los libros de las Sentencias de Tajón nos cuenta el P. La Canal,
omitiendo la colaboración del P. Méndez en la misma obra, lo que hace constar el
P. Ri^co al final del prólogo del tomo XXXI de la España Sagyada por estas pala-
bras: «...nadie juzgue que se da lugar al espíritu de vana ostentación, pues sólo se
pretende testificar el amor a las cosas de la patria y el deseo de servir al público, a
quien ruego tenga presente la diligencia con que en el cotejo y corrección de esta
obra me ayudaron los padres Fr. Antolín Merino y Fr. Francisco Méndez, sujetos
del celo más activo en los particulares que miran al provecho nacional.» Cuando se
trate del P. Risco se repetirán las mismas noticias.
2. Las obras de San Isidoro (1) editadas por UUoa con prólogo y notas del Pa-
dre Merino, según nos lo dice en su biografía el P. La Canal, llevan la siguiente
portada:
Divi Isidori Hispalensis Episcopi Opera Philippi Secundi Catholici Regis jussu e
vetustis exemplaribus emendata. Nunc denuo diligentissime correcta, atque aliquibus
opusculis appendicis loco aucta. Tomus primus. Matriti: Typis, et e.\pensis Bartho-
lomaei Ulloa apud Monasterium Conceptionis Hieronymianae . Anno Domini
M. DCC. LXXVIII.-Fol. Dos tomos.
líl primer tomo consta de 18 hs. s. n. de prels. y 531 |-222 págs. de texto. El se-
gundo de 4 hs. s. n. prels. y 582 págs. de texto; luego sigue un índice general que ocu-
pa 54 hs. s. n.; a continuación va el Appendix con portada propia y consta de 2 hs, s.
n. y 72 págs.
Los preliminares son los mismos de la edición de 1599 descrita por Pérez Pastor
en su Bibliografía Madrileña, núm. 628, exceptuado el prefacio de la presente edi-
ción que, como se ha dicho, es del P. Merino. Trata principalmente este Padre de las
obras relegadas a los apéndices; de la que en éstos ocupa el primer lugar escribe lo
siguiente: «Primum obtinet locum Líber quartus sententíarum, qui hactenus a non-
nullis ob aliquorum codicum Isidori nomen praeferentium fidem, tanquam ejusdem
Sancti Doctoris genuinum opus fuit habitus. At jam ut spurium habendum dubitabit
nemo, qui libros quinqué Sententiarum a Tajone Caesaraugustano Episcopo collec-
tos, at a Continuatore Hispaniae Sacrae Tomo 31. novissime in lucem edites attente
legerit. Excerptus namque inde est quartus hic liber, ut cuique conferenti patebit. At-
que ut id facili negotio perspici valeat, singulis capitibus annotatur quodnam ex quo-
nam Tajonis libro, et capite sit desumptum. Observantur praeterea lectiones variae,
et alicubi non perpetuae Sententiarum series alioquin sibi utrinque cohaerentes. Quae
omnia ad SS. Patrum Augustini, et Gregorii opera, e quibus Tajo libros compilavit
suos illustranda plurium conducent.» En conformidad a lo expresado en este párrafo
se ve, efectivamente, anotado el citado libro cuarto de las Sentencias, indicándose al
principio de cada capitulo el capítulo y libro de Tajón de donde se ha copiado, así
como las variantes entre uno y otro texto.
Las obras restantes de los apéndices se reproducen de los tomos publicados hasta
(1) En el sig o XVI hubo un P. Agustino alemán que se ocupó de las obras de San Isidoro, según lo
demuestra la siguiente nota que reproducimos del P. Hutter:
S. 7s. don Hispalensis Sententiarum de Summo Bono Libri III ad veterum codicum fidem jam pri
mum restituí! per Hubertum Scutteputaeum, Ord. Aug. Antuurpiae, apud Beller 1566, in 12°
Véase la Revista A^u^íiniann, XI, S37.
468 MERINO
entonces de la España Sagrada, citándose para algunas los códices de la Biblioteca
Floreciana donde se encontraban.
La nota bibliográfica de esta edición la escribimos con todos sus pormenores te-
niendo delante un ejemplar existente en la librería del Sto. Niño de Cebú; mas como
el P. Merino tuvo solamente parte en dicha impresión nos ha parecido que huelga
aquella nota, concretándonos a lo preciso y dando cuenta sucinta de su trabajo. Hay
en la Biblioteca Nacional con la signatura R-8431-2 un soberbio ejemplar en vitela con
valiosas cubiertas, las hojas con amplias márgenes sin cortar y otros pormenores que
demuestran los adelantos del arte tipográfico español en el último tercio del si-
glo XVIII.
3. Del Curso filosófico que, en unión del P. (Joiri, le encomendó la Provincia de
Castilla en el Capítulo celebrado en Madrigal a 23 de Abril de 1779 nos habla el P. La
Canal en los términos que hemos fisto. Sin embargo, algo debieron de trabajar para
el caso, y fundados en esta probabilidad dedicamos una nota bibliográfica al P. Goiri
en el vol. III, pág. 124.
4. Exposición del libro de Job. Obra posthuma del Padre Maestro Fr. Luis de
León. ..Con las licencias necesarias, en Madrid: En la Imprenta de Pedro Marin.
Año de M. DCC. LXX1X.-4.0 may.
Atribuyese comúnmente esta edición al P. Merino, de quien es el prólogo, como
nos lo asegura su biógrafo, pero trabajó también en ella Fr. Diego González, y hasta
el P. Méndez vindica para sí haber sacado una copia que, cotejada con el original,
fué la presentada al Consejo a ñn de conseguir la licencia para la impresión. Con
respecto a cómo ésta se llevaba a cabo, se dice en dicho prólogo: «Faltan en el Ma-
nuscrito original algunos argumentos de los que se ponen antes de cada capítulo;
como también los Tercetos en algunas partes se hallan incompletos. Tomó el trabajo
de suplir uno y otro defecto el R. P. M. Fr. Diego González, actual Secretario de esta
Provincia de Castilla de la Orden de N. P. S. Agustín. Las palabras hebreas, las ci-
tas de la Sagrada Escritura y dé otros autores, con los lugares que se indican en
ellas, que en muchas partes estaban en claro, se han procurado llenar con el mayor
esmero. Todo lo añadido va recogido entre uncos para que los lectores adviertan lo
que se echa de menos en el original. > Según esto, los dos principales que corrieron
con la parte literaria de la obra fueron Fr. Diego González y el autor del párrafo aco-
tado, o sea el P. Merino.
Se engañó el P. La Canal al decir que en el prólogo se da noticia de las ediciones
de la obra, pues allí no se habla más que de intentos por publicarla desde la muerte
de su autor. También se engañó el P. Marcelino Gutiérrez al atribuir esta edición de
1779 al P. Vidal, que murió en 1765; por no tener en cuenta este dato, afirmó en su
trabajo Escritos ¿aliños de Er. Luis de León (pág. 22 del vol. XXII de La Ciudad
de Dios), traducido después al latín y estampado al principio del tomo primero de las
obras latinas del poeta editadas en Salamanca, que se debía la edición expresada al
P. Vidal. Decimos que por no tener en cuenta la fecha de la muerte del P. Vidal, por-
que esa fecha le hubiera hecho comprender la errata cometida al imprimirse el si-
guiente párrafo en la Revista Agustiniana, vol. II, págs.3€o y 366. Dice así: «Todo esto
(dice Vidal) puede inclinar a creer que se imprimieron el Libro de Job y otros de
nuestro Fray Luis. Lo cierto es que nada de esto tuvo efecto hasta el 1779 en que yo
saqué una copia, y cotejada con el original se presentó al Consejo. En lo demás véa-
se el prólogo de la citada edición.» La errata estuvo en poner entre comillas todo el
párrafo, como si hubiera sido escrito por el P. V^idal, siendo así que de éste no es más
que lo que se dice en el primer punto y lo restante, desde las palabras lo cierto, del
P. Méndez.
También asegura el P. Gutiérrez que el P. Merino escribió una defensa de la obra
de Fr. Luis, añadiendo que se conserva inédita e incompleta en la Academia de la
Historia; cierto que allí ha existido y de ello consta en los índices de dicho centro,
pero ha sido desglosada de un códice del P. Méndez y hoy no parece.
MERINO 469
Al publicar el P. Merino la colección de las obras castellanas de Fr. Luis, nada
dice de haber tenido parte en la edición de 1779 de que tratamos, la cual, según afir-
ma, salió bastante defectuosa, por lo que no se debe tomar como tipo para impresio-
nes posteriores. Contando con copias más esmeradas de los originales en 1804, co-
menzó la dicha colección por la Exposición del libro de Job, y encarga que se consi-
dere la más auténtica y, por consiguiente, la que debe reproducirse cuando se trate
de reeditarla.
Falta aún consignar otro detalle relativo a la edición de 1779 y es la parte que en
ella tuvo el P. Pedro Madariaga, quien elevó una exposición al Inquisidor General
con fecha 17 de Abril de 1777 en súplica del competente permiso para publicar la
obra, como se ha apuntado en la nota bibliográfica de dicho P. Madariaga, pág. 52 del
presente volumen.
Puede verse para más detalles el trabajo que sobre el particular publicamos en
el vol. XII del Archivo.
5. Augustinus sui interpres in explicanda gratia creaturae innocenti necessaria
ad bene agendum dissertatio. Auct. Rev. Admod. P. Emmanuele María Pignone del
Carretto, Ordinis S. Aug. ac Serenissimi Regii Principis Siciliarum a sacris confessio-
nibus. Publica auctoritate, Matriti, ex Regia Typographia. MDCCXC —8." deXXXIV
+ 381 págs., más 1 s. n. de erratas.
Las XXX págs. primeras las ocupa el prólogo del P. Merino, en el cual, además
de manifestar los fines que se propuso al reimprimir la obra y de que ya se ha hecho
mérito en su biografía, se dice que se imprimió por primera vez en Ñapóles el 178b, y
que el P. Pignone era ya ventajosamente conocido en España por su opúsculo, Jan-
seniani erroris calumnia a Venerabili Episcopo Joanne de Palafox subíala, cuyo
objeto es vindicar a este insigne Prelado del estigma de jansenismo con el que alguien
pretendió mancillar su ortodoxia para poner obstáculos a su beatificación.
De esta segunda obra conservamos la siguiente pota bibliográfica:
Janseniani erroris calumnia a Venerabili Episcopo Joanne de Palafoi subíala.
Mantuae Carpetanorum 1773.-4.° de 308 págs.
Según el P. Lanteri, la obra había salido anónima en Italia, y anónima debió de
reimprimirse en España; el P. Méndez no obstante, al dar cuenta de un ejemplar de
la edición madrileña de 1773, existente en la librería del P. Flórez, añade el nombre
del autor.
6. Delación de la Historia de la vida del hombre, del Abate Hervdsy Panduro.
Se trató extensamente de este asunto en el vol. III, pág. 72, y no hay por qué
volver sobre él. Dicha delación está firmada por los PP. García, Rodríguez y Merino
y si tratásemos de aventurar sospechas de cuál de los tres sería el autor del escrito,
diríamos que el P. Merino, porque en realidad es quien, por sus estudios y escritos,
mejor que otro alguno podía redactar aquella denuncia suscrita quizá por el P. Gar-
cía, Provincial actúa', y el P. Rodríguez, Provincial absoluto, a fin de que fuera re-
vestida de mayor autoridad. No es querer decir esto que les creamos incapaces a esos
Padres de componer un escrito semejante, sino que mientras de ellos no se predican
cualidades para manejar la pluma, a lo menos como escritores no son conocidos, na-
die podrá negar que el P. Merino por sus antecedentes era el verdaderamente llama-
do a redactar la denuncia en cuestión.
7. Al tratar del P. José Antonio Díaz, vol. II, pág. 229, publicamos una acta del
Capítulo celebrado por la Provincia de Castilla en 1791, en que se le comisionaba, de
acuerdo con el P. Fr. Antolín Merino, para que dispusiese un método claro y breve
en que se hermanase con la Teología el estudio de la Escritura y del Derecho canó-
nico, prescribiendo al mismo tiempo todo lo que pareciere más conveniente, así para
mejorar las costumbres de los jóvenes, como para habilitarlos alas Lecturas y a Pul-
pitos. Debía tratarse, por lo visto, de un plan de estudios o cosa muy parecida, e ig-
noramos cuál fué el resultado de la comisión, lo que no obsta para consignar este
dato literario en la nota del P. Merino.
470 MERINO
8. Editó, añadiendo al final varias cartas del Santo copiadas del Archivo de Si-
mancas, el
Libro de la vida y milagros de Santo Tomás de Villanueva Arzobispo de Valen-
cia, sacada de los procesos que se hicieron para su beatificación y canonización, com-
puesta por el P. M. F. Miguel Salón. Madrid, 1793.-4.»
V. el artículo que se dedicará al P. Salón.
9. Sartcti Aurelii Augustini Hipponensis Episcopi opuscula, quibus institutio uni-
versae Theologiae comprehenditur in usum candidatorum Theologiae: collecta ex
cditione Patrum Congrcgationis S. Mauri. Editio altera. Quatn in gratiam Alumno-
runt Collegii Mairitensis Dominae Mariae de Aragón niajori ex parte auxit, no-
voqiie ordine digessit Frat. Antonmus Merino Ord. S. Augustini, sacr. Theolog.
Magisler, ac cjusdeni Collegii Rector. Tomus 1. {Monograma con una corona en la
parte superior) Matriti. Apud Viduam de Ibarra. Ann. Dora. M. DCCC— 8.°
Comprende la colección siete tomos, todos impresos el mismo año, y además del
prólogo correspondiente a cada uno, puso el P. Merino al frente del primero una de-
dicatoria al Arzobispo de Burgos, D. Raimundo José de Arce, y una introducción ge-
neral. En ésta se advierte que se había editado la colección en Ratisbona y Viena el
17(33, pero por echarse de menos en la misma opúsculos importantes así como por en-
contrarse otros truncados sin motivo ni razón para ello, el P. Merino se propuso com-
pletarla reuniendo lo más selecto de las obras de S. Agustín. Con referencia a la co-
lección mencionada dice el P. Merino: «Nescio enim quo fato, quave ratione contige-
rit, ut potiori sui parte adeo mutila, seu manca remanserit, ut nec quae adversus Do-
natistas, nec quae adversus Pelagianos et Semipelagianos Magnus Augustinus disse-
ruit, in ea reperiantur; cum tamen ex libris contra Académicos, aliisque operlbus ma-
jorera, quara par est, doctrinae copiara adolescentibus exhibeat. Ergo quod deest lau
dalo operi, supplere volui: atque ut id perficerera utilius, quaesito a doctissimis viris
consilio, ad quera auctor ille sibi praefixerat scopum, diversa mihi via deveniendum
esse putavi; eo scilicet ordine Augustini opuscula colligendo, qui ad raethodura in
scholis usitatara proprius accederet. . . En ergo, huraanissime Lector, totara proposi-
li raei rationem. In tomo prirao de Theologi dotibus et officiis agitur. In secundo de
Sacra Scriptura, de Veritate, et de Haeresibus. In terlio de Deo uno, et Trino, de Ver-
bi Incarnatione, et reliquis Christi misteriis. In quarto de Gratia Christi, dé Peccato
originali. de Praedestinatione, et Reprobatione. In quinto de Ecclesia, ejusque Sacra
mentís. In sexto de Praeceptis Decalogi, de Virtutibus et Vitiis, et de diversis Eccle-
siae Statibus. Septimus denique in duas erit partes divisus: quarum priraa erit prae-
cedentium Supplementum; secunda vero Augusúnianae doctrinae Summam, tive
quoddam Theologicura corpus ex selectis, fusioribusque hujus Collectionis sententiis
contextura exhibebit. Singulis autem tomis praefigitur breve Monitum, ubi Opúsculo
rura series, et ordo adnotatur. . .»
Como la lista de los opúsculos del Santo resulta demasiado larga la retiramos de
este artículo dejándola para otra c casión. \'an indicadas a continuación las páginas de
que consta cada tomo.
I. De 2 hs s. n. + VI -f 516 págs.
II. De 2 hs. s. n. \- 512 págs.
III. De 2 hs. s. n. f 50J págs. y 1 s. n. de erratas.
IV. De 2 hs. s. n. + 512 págs. *
V. De 2 hs. s. n. j- 550 pígs.
VI. De 2 hs. s. n. h 554 págs. y 1 s. n. de erratas.
Vil. De 3 hs. s. n. + 519 págs!
Las 7 págs. finales de este último tomo contienen un índice general de todos los
opúsculos por el orden que expresa el siguiente epígrafe: /«rfea; omnium Op/isculo-
rum hujus collectionis secunduní praecipua corum capita ordine theologico
digesfus.
Bibl. Nacional, 3-5233-39 y en nuestras casas.
MERINO 471
Es notable la licencia concedida al P. Merino para la impresión de estos opúscu-
los, y la reproducimos con el fin de que el lector juzgue por si mismo de las gravosas
condiciones que se le impusieron. Dice así: «El Rey ha venido en conceder al P. M. Fr.
Antolín Merino la licencia que ha solicitado para imprimir varios Opúsculos de San
Agustín, con tal que se haga la edición por la de los PP. de San Mauro y con la ex-
presa condición de que sólo se imprima a la letra el texto de San Agustín, sin notas,
glosas, ni comentarios, sean de quien fueren, sin exceptuar las que haya o pueda ha-
ber en la referida edición Maurina. Lo que participo a V. E. para gobierno del Conse-
jo, pues al Inquisidor General y al interesado se lo comunico con esta fecha para el
suyo. Dios güe a V. E. m.s a.s San Ildefonso 17 de Septiembre de 1799. — Mariano Luis
de Urquijo. = Sor. Gobernador del Consejo.» La licencia del Consejo se concede con
las mismas reservas expresadas en el decreto transcrito.
No existen más papeles en el expediente, ni allí se encuentra la licencia acostum-
brada del Provincial y la solicitud del P. Merino, en las que se vieran manifestadas
las condiciones en que intentaba llevar a cabo la edición de dichos opúsculos, pues a
cualquiera se le alcanza que algún trabajo de ilustración pondría el P. Merino al pre-
tender dar a la prensa una colección escogida de obras de San Agustín.— V. el num. 26
del leg. 38, Matrícula de impresiones, del Archivo Histórico Nacional.
10. Obras del M. Fr. Luis de León, de la orden de San Agustín reconocidas y co-
tejadas con varios manuscritos auténticos por el P. M. Fr. Antolin Merino, de la
misma Orden. Tomo I. Exposición del libro de Job. {Divisa de Ff. Luis de León)
Madrid MDCCCIV. En la Imprenta de la Viuda de Ibarra. Con licencia. — 8." de 1
h. s. n. -f- 514 págs.
Tomo II. Exposición del libro de Job...— De 1 h. s. n., VI +- 536 págs.
Tomo. III. Nombres de Christo, lib. I y If. Madrid MDCCCV...~De 2 hs. s. n. y
460 págs.
Tomo IV.' Nombres de Christo, lib. III. y la perfecta casada... De 457 págs.
Tomo V. El Cantar de los Cantares con otras obras inéditas. Madrid MDCCCVL—
De 1 h. s. n. y XXX \- 435 págs. y 1 s. n. de índice.
Tomo VI. Las poesías. Madrid. Por Ibarra, Impresor de Cámara de S. M. 1816.—
De XL f 460 págs. -f 4 s. n. + 32.
Prescindimos de otros detalles descriptivos puesto que cuando se trate de Fr. Luis
se ha de dedicar larga nota a esta edición.
Fuera de los méritos conseguidos por el P. Merino con la publicación de las obras
castellanas de nuestro poeta, son dignos de alabanza espacial el prólogo y la noticia
de los códices manuscritos de las poesías de Fr. Luis, según puede verse entre las hojas
preliminares del tomo VI. Sobre todo, los especialistas no escasean sus elogios a la no-
ticia de referencia y a una encomian la sabia selección de las obras poéticas de
Fr. Luis de otras muchas que infundadamente se le habían atribuido.
Dedicó su colección el P. Merino al P. Jorge Rey, Vicario General de los Agusti-
nos españoles en 1804, y no oculta las dificultades que dicho P. Superior tenía que
afrontar en aquellos calamitosos tiempos para gobernar a sus subditos. Por eso, dice
nada más a propósito podía ofrecerle en tales circunstancias que la consideración de
las desdichas y sufrimientos de Job, comenzando la colección por la maravillosa obra
que sobre el Patriarca de Idumea nos dejó el soberano ingenio de Fr. Luis de León.
Alas obras castellanas de Fr. Luis debía seguir la publicación de las latinas,
empresa que se proponía llevar a cabo el P. Merino contando, no solamente con las
mejores ediciones de las ya publicadas que poseía, sino también con los manuscritos
más acreditados de las inéditas que había conseguido reunir y de los cuales aún
existen algunos tomos preparados en la Biblioteca de la Academia de la Historia. De
justicia es dar la parte que corresponde en la preparación, y aun en la copia de algu-
nas de ellas, al P. Méndez, de cuyos trabajos se aprovechó el P. Marino. Trata larga-
mente de este particular el P. Marcelino Gutiérrez en su estudio publicado en el vo-
lumen XXII de La Ciudad de Dios con el título Escritos latinos de Fr. Luis de
472 MEKMNO
León, y allí puede verse lo que se utilizó de este material acopiado para la edición de
las obras latinas del poeta hecha en Salamanca en los años 1891 al 1895. Tantos eran
los deseos del P. Merino de dar cima a su plan, que «las copias llevan al fin las licen-
cias de impresión autorizadas por Sierra y Marín en Junio y Aí^osto de 1817, y tienen
todas las hojas rubricadas por los mismos». No estaban entonces los tiempos para
acometer empresas tan costosas, porque la vida de las Corporaciones era muy poco
desahogada, después de lascalamidades padecidas durante la guerra de la Independen-
cia, y esperando pasasen aquellas circunstancias poco favorables, lo cual no llegó
a tener lugar mientras vivió el P. Merino, las obras no llegaron a publicarse, que-
dando a la muerte del colector arrinconadas y en la obscuridad; y no desaparecieron
en los aciagos días de la exclaustración de los religiosos por haber cuidado el P. Li
Canal de poner a salvo con anterioridad los tesoros literarios que se guardaban en
la Biblioteca Floreciana, los cuales fueron a parar después de su muerte y por dis-
posición suya a la Academia de la Ifistoria, como es sabido (1).
Se ha de tratar más extensamente de estos trabajos cuando se hable de Fr. Luis
de León y no nos paramos en otros pormenores, bastando lo dicho para que el lector
se forme una idea aproximada de los esfuerzos del P. Merino por publicar una colec-
ción completa de los escritos de Fr. Luis en el idioma de Lacio. Ahora vamos a refe-
rir con brevedad lo que se sabe de las Memorias sobre la vida y escritos de Fr. Luis
de León que pensaba publicar el P. Merino como complemento a su colección. Ya lo
expresa en 1804, en el prólogo del primer tomo de las obras castellanas de Fr. Luis.
«Para satisfacción del público y complemento de nuestro plan daremos al fin separa-
damente las Memorias que se han podido recoger acerca de la vida y escritos del au-
tor, con algunos documentos que comprueban e ilustran uno y otro. Allí se hallará
una razón puntual, así de los manuscritos que se han cotejado para que la edición sa-
liese pura y correcta, como también de las varias impresiones que se hicieron en
tiempo del autor y después de su muerte, las cuales tenemos a la vista.»
De suponer es que cuando esto escribía el P. Merino no contara para las Memo-
rias con muchos más elementos que los reunidos por el laborioso P. Méndez, pero no
pasados dos lustros, el P. Corral descubrió en Valladolid el proceso de Fr. Luis de
León, del cual no solamente formó un extracto, sino que debió de copiarle, sino todo a
lo menos en su mayor parte, con el fin, sin duda ninguna, de remitir materiales al Pa-
dre Merino; de ello son testigos las piezas del proceso que se conservan en la Aca-
demia de la Historia, como se ha especificado en el articulo de dicho P. Corral, pági-
nas 130 y 131 del vol. IL Alguien ha escrito que entre las piezas de referencia se en-
cuentran algunas no publicadas en la Colección de documentos inéditos; sobre el
particular débese advertir que los editores del proceso omitieron, como ellos mismos
lo dicen en varios lugares, ciertos documentos latinos acaso por la dificultad de co-
piarlos del original, 3^ por no conocer los aludidos déla Academia, que son papeles
venidos del Perú. Como será objeto de especial estudio el sobredicho proceso cuan-
do se trate de Fr. Luis de León, reservamos para entonces los datos que sobre el asun-
to tenemos recogidos.
No satisfecho aún el P. Merino con los abundantes materiales para su obra remi-
tidos por el P. Corral, trabajó por conseguir del Archivo de Simancas copia de los
documentos que allí existían sobre Fr. Luis de f^eón o que por alguna vía pudieran
(1) «El P. La Canal, dice el P. Gutiérrez, dejó de hecho los escritos de Fr. Luis de León y oíros traba-
jos y obras de ios Agustinos de San Felipe en la Real Academia de la Historia, de la que fué Presidente; y
allí los vimos con pena años atrás almacenados y sin catalogar aún, como si hubiesen sido dejados en depo-
sito V para volver a la Corporación de quien fueron.» Esto se escribió en 189) y hoy se puede repetir lo miá-
mo sin quitar ni una tilde. No queremos referir las contrariedades que allí hemos sufrido cuando la necesidad
de consultar algün códice de la Biblioteca Floreciana nos ha obligado a acudir a aquel Centro, donde los
índices por ser tan defectuosos, apenas si merecen el nombre de tales; ni tampoco las muchas investigacio-
nes que han quedado por hacer y los manuscritos agustinianos que no hemos podido examinar, por no cons-
tar su existencia en los Índices, aunque conste ciertamente por otras obras o por indicaciones de algunos
escritores que los han logrado ver.
MERiNO 473
ilustrar su vida literaria. De las gestiones que hizo en este sentido es una prueba la
siguiente carta que por ser breve reproducimos.
Carta a D. Tomás González, en la que le pide busque en el archivo de Simancas
documentos referentes a Fr. Luis de León.
Existe autógrafa en la sección de Mss. de la Nacional con la signatura 12965 n. 31,
y es como sigue:
Madrid y Septiembre 30 de 1819.-Señor D. Tomás Gonzalez.=Mi estimado ami-
go y dueño: De buena gana hubiera yo hecho viage para visitar a V. y ver ese Real
Archivo; pero ni la edad ni otros estorbos lo han permitido. Por eso, pedi a S. M. la
licencia para que a mi nombre se pudiesen hacer las copias de los Papeles que Vmd.
ya sabe. Entregué el Memorial al Señor Duque el día 18 de este mes, y no he podido
saber la resolución hasta hoy, en que me han respondido en la Secretaría que ya
está allá la orden. En el Memorial expresaba que cualquiera otro documento que pu-
diese servir para ilustrar los trabajos literarios del M. Fr. Luis; y Vmd. conoce que
ningún otro es mas conveniente que la representación de León de Castro: asi se ha-
llaba también la Carta que escribió a éste Pedro Chacón desde Roma; porque mi co-
pia tiene algunas lagunas.
El Sr. Duque de San Fernando me habló de Vmd. con la estimación que se mere-
ce. Supongo le habrá felicitado por su Ministerio, que se ha celebrado aquí con gene-
ral aplauso. Excuso prevenir a Vmd. que haga cotejar las copias que se hagan con la
mayor escrupulosidad. Reciba Vmd. memorias del M. Canal y mande quanto guste a
su seguro servidor y capellán q. b. s. m. Fr. Antolín Merino. {Rúbrica. )=St, Canó-
nigo D. Tomás González.
En la parte superior, antes de comenzar la carta, se halla escrito de mano de
González: «Contestada en 18 de 8bre. y que el 12 se habían empezado las copias.»
La copia deficiente de la carta de Chacón que poseía el P. Merino, es probable-
mente la que se encuentra en el códice del P. Méndez del cual se ha dado cuenta en
su nota bibliográfica, pág. 393.
Durante los años 1820 a 1823 el P. Merino dedicó especialmente su atención al
trabajo que traía entre manos. De su correspondencia con el P. Muñoz Capilla en-
tresacó el P. Gutiérrez los párrafos referentes a las Memorias, de los cuales se
valió para redactar la siguiente nota que trasladamos íntegra a este lugar, pues en
ellos se verá el empeño que en esos años puso por la terminación de la obra así como
el estado en que la dejó. «En 26 de Diciembre de 1820, escribía: Cuanto a las Memo-
rias de Fr. Luis de León, deseo más que ninguno que se publiquen; mas para esto
se necesita, primero, que las imprentas bajen de precio, pues han subido más que
el doble; y lo segundo, tener más tranquilidad y seguridad sobre nuestra subsistencia
política y religiosa. ¿Qué ha de pensar en estas circunstancias tan peligrosas como
inciertas un viejo de setenta y cinco años y cuatro meses? -En 4 de Mayo de 1821:
Me alegro haya caído en manos de V. P. el extracto del proceso del M. Fr. Luis de
León, que hizo el P. M. Corral (1); y tal vez será el original, aunque lo dudo... Yo
tengo copia de mejor letra, y sé que hay alguna otra... Deseo que esto se tranquili-
ce, para ver si puedo imprimirlo todo.— En 21 de Agosto de 1821: Amigo, mi vista
cada vez más débil: sin embargo, estoy ordenando las Memorias de N. Fr. Luis, por
si quiere Dios se impriman antes de mi muerte.— En 14 de Septiembre de 1821: Con
trabajo voy ordenando las Memorias, y aun escribo ésta al tino.— En 15 de Noviem-
bre de 1822: Yo sigo con las Memorias del M. León, con ganas de concluirlas, porque
ni la cabeza ni la vista sufren esta fatiga. Tengo tres tomos acabados, y el cuarto y
último más que mediado. Luego habrá que recorrerlos y enmendarlos, como que se
han tramado de prisa.— En 15 de Abril de 1823: Lo cuarto, vea V. qué situación para
pensar en impresiones. Nadie desea más que yo publicar estas Memorias; pero no
(1) Del extracto mencionado no se ha podido encontrar la menor huella. Véase lo que escribimos so-
bre el particular en las págs. 130 y 131 del vol. II.
474 MERINO
quiero de modo alguno vivir ni menos morir empeñado. Ahí quedarán, para que
después las imprima y publique el que quiera, si Dios no muda las circunstancias
del tiempo y me da vida para ello.»
Los cuatro tomos de que constaban las Memorias fueron recogidos, muerto su
autor, por el P. La Canal quien hizo un esfuerzo por publicarlas en 1832, presentan-
do el manuscrito a la Academia de la Historia a tin de obtener la censura y autori-
zación competentes para darlas a la estampa. En la Noticia histórica de los traba-
jos presentados en dicho centro, publicada en el tomo VII de sus .Uemorias, se lee
el siguiente dato relativo a nuestro asunto: «Se leyeron las memorias para la vida
del maestro Fray Luis de León, recogidas con mucha diligjgncia por nuestro difun-
to compañero el maestro Fray Antolín Meruio.» Pero el P. La Canal tampoco pu-
blicó, debido a los trastornos que luego sobrevinieron y a la exclaustración que dio
finalmente al traste con todos los proyectos literarios, el trabajo de tantos años del
P. Merino. Todavía el P. Muñoz Capilla, en carta escrita al P. La Canal con fecha
1." de Noviembre de 1837, hablaba con sentimiento de que no se publicaran las Me-
morias, lo cual equivalía a una excitación (1); mas por toda contestación debió de re-
cibir el relato de las dificultades que para ello se encontraban, pues en 9 de Enero
de 1838, en otra carta al propio destinatario, le decía el P. Muñoz Capilla: «Recibí
la suya del 19 de los pasados y hecho cargo de su contenido no insisto más en per-
suadir a V. que publique las memorias del P. León. Tengamos paciencia.» Y efecti-
vamente que se necesitaba mucho de esta virtud para no sentir vivamente la con-
trariedad.
Como los demás manuscritos del último continuador de la España Sagrada
debieron de ir a parar a la Academia de la Historia los tomos de 1 is Memorias, del
P. Merino; hasta la fecha, sin embargo, nadie, que sepamos, ha logrado dar con
ellos. Se encontrarán acaso perdidos u olvidados entre otros de igual procedencia?
Quién sabe!
11. 7;'rt/;«/os de Jesús escritos en portugués por. el Ven. P. Fr. Tomé de Je-
sús, .y en castellano por el R. P. Mtro. Fr, Enrique Florez... Sexta edición en Ma-
drid. Dividida para mayor comodidad en 4 tomos. Corregida y aumentada con la
carta dedicatoria i un copioso índice. Tomo I. Por la Hija de Ibarrá. Año de 1808.—
4.° Son cuatro tomos.
Edición hecha bajo la dirección del P. Merino, el cual sustituyó el prólogo del
P. Flórez por la carta dedicatoria, publicada por primera vez en castellano, según
lo atestigua dicho Padre en las advertencias preliminares. Como nos lo asegura el
P. La Canal, el P. Apráiz colaboró con sus trabajos a la publicación.
La presente edición se describirá con más porjnenores cuando se trate del
Ven. Tomé de Jesús.
12. Paraphrástica explicación y traducción de los Psalmos, Himnos y Cancio-
nes divinas según la inteligencin de los Doctores Santos de la Iglesia. Con varias
anotaciones y diversos pensamientos místicos para luz de las almas, y morales para
reformación de las costumbres. Obra anónima compuesta dos siglos hace. Publíca-
la el P. M. Fr. Antolin Merino de la Orden de S. Agustín. Tomo I. Con las licen-
cias necesarias. {^Anagrama) Madrid en la Imprenta de los Nietos de Ibarra. Año
de 1809.
8.° may. de II |- XIV -j- 405 págs. y 1 s. n. de correcciones.
Paraphrástica explicación... Tomo II...— De 2 hs. y 383 págs. más 1 final de co-
rrecciones.
(l) «La lectura del artículo que me incluyó V. en la .suj a del 10 del pasado, me ha hecho renovar el
sentimiento de que queden inéditos los preciosos monumentos que habían VV. recogido para escribir la
historia del P. M. Luts de León. Cuan tímidos somos para tales empresas y acaso nimiamente desconfiados!
Será, lástima que queden sepultados en el olvido hechos y noticias que podían servir al honor nacional, es-
timular a los buenos estudios, vindicar la memoria de los insignes varones que produjeron los claustros e
ilustrar la época más interesante de nuestra historia literaria. >— Véase el Archivo histórico Bispano-Agus-
tniano, vol. V, págs. 363 y 365.
MERINO 475
Par aph rústica explicación... Tomo lll...— Do 2 lis. y 383 páss.
La explicación de los salmos concluye en la página 286 y en la siijuiente comien-
za la de los Cánticos Feriales.
La historia de la publicación de esta obra narrada queda por el P. La Canal y
de ella se ocupa el P. Merino en el prólogo del editor, que ocupa las XII primeras
páginas de numeración romana del tomo I. El manuscrifo utilizado para la impre-
sión «es un tomo en folio en papel común de quarenta cuadernos y medio, que com-
ponen 324 hojas de letra bien metida, escrito en tres columnas: la del medio contie-
ne el texto latino de la Vulgata, a un lado está la Paráphrasis, y al otro las anota-
ciones con sus llamadas al verso correspondiente. La letra es bastante clara y
legible; sin embargo, como la columna del medio ocupa menos espacio, frecuente-
mente pasa la de las anotaciones a llenar aquel claro lo que causa mayor confusión
al lector. Todavía la causa mayor una segunda mano, que con poca inteligencia se
atrevió a enmendar muchos versos, tachando las palabras del Autor, y sobrepo-
niendo las suyas; con lo qual, además de manchar el libro, se desconcierta el metro,
y a veces también el sentido. Por fortuna se puede leer lo borrado, que es lo que se
debe conservar, y tachar lo sobrepuesto, y así se ha executado para la impresión...»
A continuación del título del manuscrito que se reproduce en la portada, se ha-
lla escrito: Año de 1611 a 22 de Noviembre, fecha que no se sabe si acaso corres-
ponde a la copia que pudo hacerse de la obra. Discurre el P. Merino sobre la pater-
nidad de la traducción, reproduciendo inclusive el párrafo del P. Juan de Soto en
que se mencionan varios Agustinos, autores de versiones de salmos, sacando en
consecuencia que el Mtro. Soto no debió de tener noticia de la presente paráfrasis
y que «nada cierto se puede decir acerca del Autor de nuestra obra. Sólo que aten-
diendo a la frecuente mención que se hace en ella del estado y comunidades reli-
giosas, de sus votos, observancias y exercicios, parece se debe atribuir a quien te-
nía conocimiento práctico de este género de vida y le profesaba.»
Bibl. del colegio de Valladolid y Nacional 1-29006-8.
«En 16 (probablemente 26) de Octubre de 1807 se concedió licencia al M. R. P. M.
Secretario General, Fr. Antolín Merino, para poder imprimir una obra manuscrita
intitulada: Parafrástica exposición y traducción de los Salmos, himnos, etc., 2 tomos
en 4.»» - Registro del Rmo. P. Rey, en el Archivo histórico Hispano- A giistiniano,
II, 149. -Por esta nota se ve la fecha en qae la obra estaba ya preparada para la im-
prenta.
13. El Maestro Fr. Antolin Merino, Rector Provincial de Castilla de la Orden
de N. P. S. Agustín. A todos los religiosos y religiosas de la filiación de la misma
Provincia: salud en N. Sr. Jesucristo. . .— Fol. de 2 hs.
Es una circular firmada por el P. Merino en Madrid a 27 de Julio de 1813, en la
cual se incluye el nombramiento de Rector Provincial hecho a su favor por el Señor
Cardenal Arzobispo, Visitador de Regulares, en 13 del dicho mes y año, ordenando
al propio tiempo que cesara en el mismo cargo el P. Joaquín Fontenla. Se esfuerza
el P. Merino por inspirar confianza a los religiosos supervivientes de la catástrofe
general por que había pasado España, y les anima a congregarse a sus conventos
respectivos esperando que éstos serian devueltos por las Cortes. Estas ordenaban
también que de los bienes de los conventos se señalara congrua sustentí ción a cada
religioso que se encontrase sin medios para vivir.
De otras circulares y escritos del P. Merino así durante su Provincialato como
cuando ejercía el cargo de Vicario general, se habla en la pág. 13 del vol. III.
14. Atenía representación, que los Prelados Regulares de esta capital de la
monarquía presentan a las Cortes Generales Ordinarias sobre la restitución de sus
conventos y propiedades, de que fueron despojados por el Gobierno intruso. Ma-
drid Imprenta de D. Francisco de la Parte. 1814.-4.° de 16 págs.
Está fechada en Madrid el 15 de Enero de 1814 y firman por parte de los Agus-
tinos Fr. Antolín Merino, Provincial de Agustinos Calzados, Fr. Ángel Salvador,
476 MKRINO
Prior de Agustinos, Fr. Celedonio de Urrutia, Rector de Doña María de Aragón, y
Fr. Juan Algora, Vice-Prior de A^^ustinos Recoletos.
Biblioteca Nacional. Varios, Fernando Vil p. 149.
15. Dejensa del P. Risco leída por el P. Merino en junta celebrada por la Aca-
demia de la Historia a 16 de Junio de iai5.— M.S. de 4 hs. en fol. existente en dicha
Academia, signatura 11-3-5 n. 1.
Comienza: «Exmo. Señor: El honor que recibo hoi de V. E. admitiéndome por
uno de sus individuos, aunque el último y menor de todos...»
Concluye: «Madrid y Junio do 1815.- -Fr. Antolin Merino.»
Con respecto a este escrito véase lo que se dice en el siguiente párrafo.
En la Noticia histórica de la Academia de la Historia, perteneciente al bienio
1813-1815, publicada al principio del tomo VI de las Memorias de dicho centro, en-
contramos la siguiente noticia en la pág. XI: «Ha tenido la Academia el gusto de
oir en sus juntas ordinarias las producciones con que varios de sus individuos han
acreditado su erudición y buen gusto, contribuyendo a la ilustración de diferentes
puntos de nuestra historia. Tales han sido la Apología hecha por el Mtro. Fr. Anto-
lin Merino de nuestro difunto académico el Mtro. Fr. Manuel Risco, contra la censu-
ra que D. Juan Francisco Masdeu hizo de su obra intitulada: La Castilla y el más
famoso castellano;...-» El P. Merino tomó posesión de la plaza de Académico
supernumerario el 31 de Marzo de 1815, según se lee en la citada noticia his-
tórica.
El P. La Canal escribió también en defensa del P. Risco, como extensamente
queda expuesto en el vol. I, págs. 581 a la 584.
«16. «Reflexionando el Definitorio la utilidad pública que resulta del restableci-
miento de las obras escritas por varios religiosos, principalmente la España Sagra-
da, comisiona al P. Mtro. ex-Provincial Fr. Antolin Merino, para que valiéndose de
aquel o aquellos religiosos y medios que le parezcan convenientes, restablezca di-
chas obras para que puedan volverse a poner en manos del público, haciendo un
cuerpo de todas para que unas ayuden a otras.» -Capítulo de 1815.
En conformidad con este encargo, el P. Merino, con la colaboración del P. La
Canal reimprimió varios tomos de la España Sagrada, según se reseñan en el ar-
tículo bibliográfico del P. Flórez, aparte de otras obras, como se expresa en su bio-
grafía y se puede ver a continuación.
C/aiie historial... Dispuesta por el P. Mtro. Fr. Enrique Florez... Madrid, 1817. -4.°
Clave geográfica... Por el R. P. Mtro. Fr. Enrique Florez... M;idrid, 1817.-8."
Ediciones de estas dos obras hechas por los PP. Merino y La Canal. Véase el
artículo del P. Flórez, págs. 525 y .581 del vol. II.
17. España Sagrada. Tomo XLIII. Tratado LXXXl. De la Santa Iglesia de
Gerona en su estado antiguo. Por los RR. PP. MM. Fr. Antolin Merino, y Fr. José
de la Canal... Madrid, 1819 - 4."
España Sagrada. Tomo XLIV. Tratado LXXXII. De la Santa Iglesia de Gero-
na en el estado moderno. Por los RR. PP. Maestros... Madrid, 1826.-4.°
Véase la nota relativa a estos dos tomos en el artículo dedicado al P. La Ca-
nal, págs. 590 y 591 del vol. 1. También se dice haber trabajado en la preparación
del siguiente, XLV, publicado por el P. La Canal en 1832. En la biografía de éste
escrita por Sáinz de Baranda, a él solo se atribuye la composición de esos dos to-
mos, lo cual se conoce, añade, por el estilo y así lo da a entender Villanueva en su
Via/e Literario, citando siempre dichos tomos a nombre solo del P. La Canal, sin
mencionar al P. Merino. Parécenos demasiado aventurada semejante afirmación, fun-
dada únicamente en razones a las cuales con facilidad se puede contestar. Tenemos,
además, el testimonio del propio P. La Canal quien nos refiere, como se ha visto,
los trabajos del P. Merino^ sin que de sus palabras pueda deducirse nada que favo-
rezca la opinión del biógrafo citado.— \'. sobre el particular el vol. I. pág. .577, y
también la Clave de la España Sagrada, pág. 14, donde Sáinz de Baranda afirma
MERINO 4?7
terminantemente que el P. Merino «no trabajó en la obra ninguna cosa, a causa de
su avanzada edad y de los cargos que desempeñaba en la religión.»
18. Meditaciones, Soliloquios y Manual del Gran Padre San Agustín. Traduc-
ción castellana del P. Eugenio Ceballos. Madrid, 1824.— 8.°
19. Las Confesiones de N- Gran Padre San Agustín... Traducción del mismo
Padre. Cuarta edición, corregida y aumentada por los continuadores de la España
Sagrada. Madrid, 1824. - 12." Dos tomos.
Véanse descritas estas ediciones en el artículo del P. Ceballos, págs. 684 y 686
del vol. I.
20. Suspiros del abrasado Serafín y gran Doctor de la Iglesia S. Agustín. Ver-
sión castellana de D. Sancho de Avila. Tercera edición. Madrid, 1824.-12.°
V. la pág. 160 del citado vol. I.
Plácenos dar cabida en este lugar a la siguiente nota que demuestra el celo con
que el P. Merino velaba por los intereses de la Provincia, muy especialmente por la
España Sagrada, a la cual iba vinculado el honor del hábito.
Ocho meses antes de su fallecimiento escribía el P. Merino en su desapropio:
«De las impresiones y de la venta de la España Sagrada y de otras obras de que
he cuidado por encargo de la Provincia se lleva cuenta de recibo y gasto separa-
damente. Los opúsculos de N. P. San Agustín, las obras de Fr. Luis de León y los
tres tomos de la Parájrasis de los Salmos son de nuestro peculio particular. Así,
todos los ejemplares que restan de las tres referidas obras se deben considerar
como del peculio. Cuanto han producido hasta ahora lo he aplicado a la reparación,
impresión, láminas etc. de las obras de Provincia. Y sobre esto, ya que me ha
costado tanto trabajo y cuidado y juntamente tan crecidos gastos para ponerlo en
el estado corriente en que se halla, no puedo menos de prevenir y encargar la con-
ciencia a los superiores para que lo administren con la economía necesaria, pues
con el tiempo no sólo nos conservará el honor que nos dá, sino que producirá no po-
cos intereses estando corriente el comercio de libros. Deben también tener presen-
te que el Rey nuestro Señor lo tiene así mandado y encargado a los Superiores des-
tinen sujetos capaces para la continuación de la España Sagrada. Espero que el
P. Mtro. Canal principalmente encargado, cuidará de que se cumplan estas disposi-
ciones y encargo. En más de cincuenta años que he residido en la Corte, tuve pro-
porción de adquirir muchos libros, como Biblias, Padres, Teólogos, Canonistas,
etc. de todos los cuales la mayor parte he dado al Colegio que había quedado sin
ninguno. Otros muchos y necesarios para los trabajos de la España Sagrada los he
dado a la librería particular destinada a este ñn. Puede ser que haya algunos que de-
ban estar reservados y el dicho Padre Maestro los distinguirá.»
21. Con respecto a escritos de otro género nos habla el P. La Canal dedicándo-
les el siguiente párrafo: «Las consultas a que respondió, las censuras de obras que
despachó, las defensas que hizo de otras en los muchos años que fué Calificador del
tribunal de la Inquisición, formarían algunos volúmenes en los que se vería su cien-
cia, su celo ilustrado y su tino; pero ya sea por una modestia acaso excesiva, ya por
hacer sus observaciones en papeles sueltos para ordenarlos luego sin quedarse con
copias, lo cierto es que no dejó sino apuntes. Así sucede con la obra que lleva el
título de la Venida del Mesías en gloria y majestad que se remitió a su censura. Es-
cribió en papeles sueltos, colocados en sus respectivas páginas, más de ciento ochen-
ta observaciones llenas de piedad, solidez y erudición, sin duda para extender des-
pués la censura.»
De esta clase de escritos hemos podido coleccionar las siguientes notas.
22. Parecer sobre una versión castellana de la Biblia.
Entre los comisionados nombrados para examinar dicha versión, manuscrita,
que se atribuía al P. Petisco, está el P. Merino, el cual, después de estudiar el ma-
nuscrito, dio su parecer de que no podía reconocerse por su autor al mencionado
P. ies\íiVá..~Biografia Eclesiástica, XXIX, 259
478 MERINO
23. Parecer sobre una obra sometida a su censura jUnto con el P. Marín, ert
17%.— V. la pág. 168 del presente volumen.
24. Calificación de la obra Tablean historique et politique de V Europe depuis
1786 jusqufen 1796, par L. P. Segur. Está fechada en San Felipe el Real a ó de
Julio de 1802 y firmada por los PP. Merino y González Salmón.— Leg. 19173 de los
procedentes de la Inquisición Suprema de Madrid, existentes en el Archivo Históri-
co Nacional.
25. Censura acerca de unas Conclusiones del P. Muñoz Capilla, defendidas en
Córdoba el mes de Mayo de 1797.
La extendió junto con el P. Fernández de Rojas y a la misma se debió que las
dichas Conclusiones pudieran imprimirse. Véase más adelante la nota relativa al
particular en la bibliografía del P. Muñoz Capilla, donde se apuntan otros porme-
nores.
26. Censura sobre la nueva edición de la Historia de España, del P. Mariana.
Se encuentra en la Academia de la Historia, leg. 15 de censuras e informes, años
1800 a 1817, y la firman también el P. La Canal y D. Martín Fernández de Navarre-
te.— V. la pág. 718 del vol. I, y el Boletín de la Real Acade»iia de la Historia, tomo
XXXV (1899).
27. Calificación del folleto Breve ensayo sobre el Fanatismo. Madrid y Marzo
5 de 1815.— Mtro. Fr. Antolín Merino.— Mtro. Fr. Ramón Sanz.
El P. Merino contesta al Secretario D. Lorenzo Serrano: «Muy Señor mío: De-
vuelvo a Vmd. los dos folletos con sus censuras, y los oficios que los acompañaban,
para que se sirva hacerlo todo presente a ese Tribunal: Dios güe. a Vmd. m.s a.^ Ma-
drid y Marzo 5 de 1815.— Fr. Antolín Merino.
El otro folleto a que se refiere es el intitulado: Historia de unafamosa hechice-
ra que escribe en verso para los ciegos una plutna valenciana.
Leg. 19149 de la procedencia citada.
28. Defensa de los Entretenimientos sobre las ciencias, del P. Bernardo Lami,
traducción de D. Domingo Ugena.
En un oficio dirigido por el P. Merino con fecha 22 de Septiembre de 1817 al Se-
cretario de la. Inquisición, D. Lorenzo Serrano, le dice, entre otras cosas: «Entiendo,
pues, que la obra se puede muy bien purgar de las notas de los censores y que no
hay perjuicio en que corra como hasta aquí, mientras se puede extender la defensa.
Más urge la calificación de otra que tengo entre manos; y evacuada que sea em-
prenderé la defensa de la del P. Lami.» No sabemos a que otra obra se refiere el
P. Merino.
De la Defensa no existen más que dos hojas, la primera, que sirve de cubierta,
lleva el título y la segunda tiene en el frente la conclusión de dicha Defensa fecha-
da al final en Madrid y Julio 30 de 1818.=Fr. Antolín Merino.- Esta segunda hoja
lleva la pág. 50; las restantes que faltan hasta esa página comprendían el trabajo
del P. Merino? No podemos explicar la falta de esas hojas en un cuaderno donde, al
parecer, se hallan reunidos todos los documentos relativos a laobra de Lami.
Al margen de un oficio del Secretario mencionado, escribió el P. Merino: «De-
vuelvo la obra del P. Lami original y traducida, juntamente con las censuras y la
respuesta o defensa que se me encargó. Remito esta en borrador, porque para po-
nerla en limpio necesitaba más tiempo que el que tengo; además que me cuesta mu-
cho trabajo escribir cosas largas. Espero que el Sto. Tribunal disimulará este defec-
to. Madrid y Julio 30 de 1818. -Fr. Antolín Merino.»
Leg. 19149 de los ya mencionados.
29. C^«s?<ra acerca de algunas proposiciones contenidas en el tomo XII de la
obra Siglos del Cristianismo, de Ducreux. Está fechada en Madrid a 18 de Agos-
to de 1818.
Leg. 191.52 de los tantas veces citados.
- V. Biograjia Eclesiástica, XIII, 875, donde se publica un extracto de la bio
MERINO 479
e;fafía literaria del P. Merino escrita por el P. La Canal. -El P. Alberto de los
Bueis publicó también una serie de artículos sobre nuestro autor en La Propagan-
da Católica, de Falencia, que no hemos visto.
Merino (Fr. Ecequiel).
Hijo de Valladolid, donde nació el 10 debió de renunciar este cargo, pues el
de Abril de 1810, profesó en el colegio año siguiente se fué a Bulacán, donde
de la misma ciudad a 5 de Marzo de permaneció hasta el 1843, en que regre»
1828. Poco después se embarcó en la só de Procurador General a Manila,
fragata Preciosa con destino a Filipi- Volvió a Bulacán en 1846 y de aquí se
ñas, llegando a estas islas el 1." de trasladó a Malolos en 1859, liltimo cu-
Octubre de 1829, con los estudios de rato que regentó. A su llegada se divi-
Filosofía concluidos y aprobados. En dio este pueblo en tres que fueron Ma-
Manila terminó la carrera eclesiástica, lolos, Barasoain y Santa Isabel. Hizo
y, ordenado de sacerdote en 6 de Agos- el cementerio del pueblo y la torre de
to de 1833, fué destinado a tagalos en la iglesia, que había quedado destroza-
Diciembre del mismo año con el título da efecto del temblor de 3 de Junio de
de Vicario de Tondo. En Agosto de 1863. Fué Vicario provincial y foráneo
1834comenzó a ejercer la curade almas desde 1858, y también Definidor y
en Paombong, pasando de este pueblo Visitador. Falleció en Malolos el 19 de
a Calumpit en el mes de Marzo de 1836. Septiembre de 1872.
Nombrado Subprior de Manila en 1839,
1. Librong quinapapalamnan... V. el núm. 6 del artíc. Fernández (Fr. Melchor),
pág. 428del vol. II.
2. Corrigió y añadió el Catecismo na pinagpapalamnan, del P. Luis de Amez-
quita. V. la papeleta de éste, págs. 124 y 125 del vol. I.
Según el índice del Archivo provincial, existe en este depósito una versión ta-
gala del catecismo de Astete, debida al P, Merino, de la cual se hizo una edición en
1872. Es muy posible que esta nota obedezca al hecho de haberse adicionado el cate-
cismo del P. Amezquita con las preguntas que faltaban al de Ripalda, entresacadas
acaso de la traducción citada del P. Merino.
3. Publicó, introduciendo las variaciones consiguientes, el Mapa general de las
almas de 1845, de que se trata en el art. Diez (limo. D. Fr. Hilarión), pág. 244 del vol. 11.
4- Casaysayan nang Doctrina cristiana napapalaman sa Catecis-
mong quinat-ha nang P. Astete, na nanucol ñaman sa quinat-ha nang
P. Ripalda. Linanang nang Licenciado D. Santiago José García Mazo,
Magistral sa Iglesia Catedral sa Valladolid, at tinagalog nang M. R. P.
Ex- Definidor Fr. Ecequiel Merino Cura Párroco sa Malolos. Con las li-
cencias necesarias. Binondo. 1868. Imprenta de Miguel Sánchez y C*
Anloague 6.
4.° de 4 págs. s. n. y 482 de texto e índice. Lleva al principio una estampa de Je-
sús crucificado con una décima al pie, en tagalo.
(Explicación de la doctrina cristiana según el Catecismo del P. Astete que con-
viene también al del P. Ripalda. Compuesta por el Ldo. etc. y traducida al tagalo
por el P. Merino.)
—Casaysayan... P. Ripalda. Cat-ha nang Licenciado D. Santiago José García
Mazo at tinagalog nang M. R. P. Exdefinidor Fr. Ecequiel Merino sa Orden ni San
Agusting Ama natin. Icalauang palimbag. Tambobong Pequeña imprenta del Asilo
de Huérfanos de Nuestra Señora de Consolación 1891.-4.° de 459 págs., más 5 s. n.
de índice.
480
MERINO
Débese esta edición al P. Raimundo Cortázar, quien añadió al final del 1 bro im-
portantes adiciones. -Véase la pág 693, vol. II, de este Ensayo.
— V. Jorde, pág. ^^b.— Revista Agustiniana, VII, 173.
Merino (Fr. José).
De Villaviudas, Falencia, nació el 20
de Abril de ISTf) y profesó en el cole-
gio de Valladolid el 15 de Agosto de
1891. Estudió la carrera del Bachille-
rato en El Escorial, y ordenado de
sacerdote en La Vid el 1898, fué desti-
pecialmente en este último pueblo por
su grande actividad en la construcción
de la iglesia, obra monumental que
honra al pueblo de Angeles no menos
que al P. Merino. P'alleció en esta pa-
rroquia, siendo Definidor de Provincia,
el 22 de Junio de 1890.
nado al colegio de Guernica, afiliado a
la Provincia Matritense. Después ha
ejercido el profe.sorado en otros cen-
tros de enseñanza y actualmente se
encuentra en el colegio de San Agus-
tín de Madrid. Es Lector de Provincia.
Tiene publicados en Hl Buen Consejo varios escritos breves, de los cuales pue-
de verse la lista en el P. Zarco, Escritores etc., pág. 186.
Merino (Fr. Juan).
Nació el 23 de Diciembre de 1838 en
Itero Seco, de la provincia de Falen-
cia, y profesó en el colegio de Valla-
dolid el 14 de Octubre de 1856. Fué en-
viado a Filipinas en 1859, y destinado
a la Pampanga, administró con lauda-
ble celo las parroquias de Betis, Santa
Rita y Angeles. Distinguióse muy es-
Dejó manuscrita una colección completa de sermones en idioma pampango
— P. Jorde, pág. 515. -Revista Agustiniana, vol. XU, pág. 89.
Merino (Fr. Nicolás).
Natural de Velilla, provincia de Fa-
lencia, nació el 6 de Diciembre de 1870
y profesó en el colegio de Valladolid a
19 de Octubre de 188b. Terminada la
carrera literaria, se embarcó para Fi-
lipinas, llegando a Manila el 14 de Sep
tiembre de 1894. El día 20 del mismo
mes fué destinado a las misiones de
Lepanto y en 1." de Noviembre se le
extendió mandato de misionero de Ga-
yan, de donde pasó poco después a la
de Sapao y luego, en 27 de Agosto de
1897, a la de Goncepción, del distrito
de Tiagan. Fué prisionero de los revo-
lucionarios desde el mes de Julio de
1898 hasta fines del año siguiente, que
volvió a Manila. En 3 de Febrero de
1900 pasó a Hong-Kong a fin de estu-
diar el inglés, regresando a Manila en
Julio de 1901, y este mismo año fué
nombrado segundo Procurador de
Shanghai. Volvió a Filipinas en 1909
con el cargo de Vicedirector del cole-
gio de Iloilo, del cual fué nombrado
Director en el Gapítulo de 1913 y ree-
legido en el de 1918.
1. Notas del Extremo Oriente. Cartas de China. —Son dos publicadas en el
vol. I de España y América.
2. Notas, etc.— Es una carta que salió en el vol. II de id.
Trátase de lo siguiente: La Semana Santa en Li-tchou. Estado floreciente de
nuestras misiones. Orfanotrofios Una limosna para las niñas que piden pan.
3. De Shanghai a Nagasaki.— Son dos números, en el vol. V. de id.
4. Sobre la guerra ruso japonesa. — Cartas en los vols. VI y Vil.
5. Cartas de China. —En los vols. X y XI.
b. Rejorinas y reformistas en China. — Art. en el vol. XIV,
7. V islas japonesas. —En el vol. XVIII.
Se reprodujo en Las Misiones Católicas, de Barcelona, números 308 y 309.
MERLIN 481
8. Impresiones de un viaje por el Japón- Desde Nagasaki a Moji-Obama.— En
elvol.XIX.
Es continuación del número 3. Publicóse la mayor parte con título de Cómo lu-
chan los japoneses, en el número 314 de la revista citada de Barcelona.
Merlín (Fr. Nicolás Alfonso). ,
Nació en Le Clos de Guenronet, pro con destino a la Provincia de Filipinas,
vincia de Bretaña, Francia, el 4 de Estuvo un año en el colegio de La Vid
Marzo de 1882. Dedicado al Señor por de catedrático de historia eclesiástica
su buena madre desde muy niño, vis- y de francés, de donde se trasladó a la
tió el hábito agustiniano en Nantes el Residencia de Madrid en 1912, y aquí
25 de Diciembre de 1897, profesando fué catedrático también de francés en
el 28 del mismo mes del año siguiente, las escuelas gratuitas de obreros esta-
A causa de la votación de la ley de blecidas en San Manuel y San Benito,
persecución contra las Corporaciones dedicándose muy especialmente al
religiosas en Francia, le enviaron a confesonario por la numerosa colonia
Bélgica los Superiores de la Orden, y francesa que acude a esta iglesia. En
allí terminó sus estudios y se ordenó Junio de 1914 regresó a Francia con la
de sacerdote el 14 de Septiembre de esperanza de fundar allí alguna casa
1905. Luego recibió el título de profe- de la Orden favorecido por el Obispo
sor en el convento de Gante, donde de Tours, pero la guerra que luego so-
fué al mismo tiempo socio del Maes- brevino desbarató todos los planes,
tro de novicios, hasta el 1909, en que Actualmente reside en Autreche al
quedó sólo de Profesor. Por el mes de frente de la parroquia del mismo nom-
Septiembre de 1911 el Rmo. P. Gene bre, en Indre et Loire. Tiene el título
ral le ordenó que pasase a España, de Regente desde 1913-
Se incluye al P. Merlín en este Ensayo, no solamente por haber vivido entre
nosotros algunos años, sino también por sus trabajos castellanos de colaboración en
la revista España y América.
1. EsPRiT de la Religión Augustinienne ou Regle du S. P. Augustin
brievement expliquée aux ames religieuses et précédées d'Instructions
relatives á l'état religleux par le R. P. J. Berdozzi des Ermites de S.
Augustin. Traduit de l'italien par le P. Nicolás Merlín du mgme Ordre.
Gand. Imp. A. Vander Schelden, 20 Rué Casse, 1906.
12." de 396 págs. con un grabado al principio.
2. NouvEAu .Sommarie des Indulgences accordées le 17 Décembre
1902 k la Confrerie des Ceinturés sous le vocable de la Vierge Marie,
Mere de Consolation du S. Pére Augustin et de Ste. Monique. Traduc-
tion du latín. Gand. Imp. H. Stepman, Vieux bourg, 32. 1909.
16." de 75 págs.
3. Saint Augustin et les Dogmes du Peché original et de la Grace. (Analyses
détaillées de ses ouvrages sur ees matieres, completées par d'importantes explica-
tions de sa pénsée et suivies de conclusions theologiques)
Con fecha 16 de Febrero de 1914 ya obtuvo el P. Merlín licencia del P. Provin-
cial de la de Filipinas para publicar esta obra y, según carta suya de principios del
año actual, pronto iba a comentar la impresión, de suerte que suponemos íun<la-
damente que ya se habrá llevado a cabo.
4. El P. Bailly y la obra de la Buena Prensa en Francia.— A.rt. publicado en
g\ vo\. XXXV 1 de España y América.
31
482 MESA
5. San Agustín y su titulo de t Doctor de la Gracia.»— Trabajo publicado en el
vol. XXXVII de id.
6. El nuevo Presidente de la República y la política en hrancia. - Artículo pu-
blicado en id. con la firma «P. Alfonso de Clos».
7. El error fundamental de la herejía pela gianu.— En el mismo volumen.
8. Iil Centenario de Federico Osanam.—ld. en el vol. XXX VIH. Arts. firmados
por el «P. Alfonso de Clos».
9. Doctrina auténtica de San Agustín sobre el castigo de los herejes.— lá. vo-
lumen XXXVIII.
10. Los pecados inevitables, según San Agustín.— lú. en el vol. XXXIX.
11. Teoría personal de S. Agustín acerca de la acción de la gracia sobre el li-
bre albedrío.— Id. en id.
12. La verdadera naturaleza del hombre, según San Agustín.— lá. en el volu-
men XL.
13. Luis Veuillot, gloria de la prensa católica.— Ari. publicado en id., con la
lirma «Alfonso de Clos».
14. ¿Puede el libre albedrío realisar actos buenos sin la gracia}— En el volu-
men XLI.
15. La enseñanza católica en Francia — Art. en el mismo volumen con la fir-
ma <P. Alfonso de Clos».
16. La esencia del pecado original, según San ^g-«s//«.— Id. en el vol. XLII.
17. La verdad acercade la represiónde ¿os doMaí/'sías.—Id.enel volumen citado.
Es una contestación al P. Jesuíta Noguer sobre algunos reparos que éste se per-
íliitló hacer al P. Merlín acerca de las ideas expuestas en el trabajo sobre la doctri-
na auténtica de San Agustín con respecto al castigo de los herejes.
18. Postdata a una controversia.— En el vol. XLIV.
Es el artículo final con que el P. Merlín concluyó de discutir sobre el tema an-
terior. Le escribió desde Francia, adonde había regresado en el, mes de Mayo de
1914, declarándose al poco tiempo la guerra europea, motivo por el cual su comuni-
cación con nosotros tuvo que ser muy de tarde en tarde.
Cuando apenas si pensaba nadie en semejante controversia, apareció el P. No-
guer después de cuatro años de terminada, según se creía, con un trabajo en Rasan
y Fe (número de Septiembre de 1918), titulado Ecos de una polémica, en el cual dis-
clirre su autor con fundamentos no despreciables, a nuestro entender, demostrando
que su doctrina es interpretación auténtica de la mente de San Agustín; se vindica
al propio tiempo, como es natural, de algunas proposiciones defectuosas o equivo-
cadas que infundadamente le atribuye el P. Merlín y rebate también la defensa o
exposición de la doctrina de éste por el P. Amador del Fueyo. Como el autor prin-
cipalmente impugnado se encuentra en circunstancias tan luctuosas por la guerra,
no ha podido contestar al docto jesuíta, pues suponemos que no dejaría de hacerlo
si viviera en otro ambiente más favorable. Puede dudarse aún que tales ecos hayan
llegado a sus oídos. Esto lo escribíamos hace un año. Hoy, enterado de todo el
P. Merlín, creemos que ha de saber defenderse.
19. Tiene publicados algunos artículos biográficos en la revista Analecta Au-
gustiniana y ha colaborado en el Dictionnaire de Theologie Cathotique sous la
direction de A. Vacant etc., editado en París, en la cual obra se han insertado unos
diez artículos sobre otros tantos Agustinos.
20. También ha publicado varios artículos piadosos en algunas revistas, en es.
pecial en la titulada Annales de N. D. du Bon-Conseil publiées a Albi, 1914 a 1919.
21. Es autor asimismo de algunas poesías sueltas.
Mesa (Fr. Pedro de).'
Natural de Valverde, de la provincia vento de Valladolid. Pasó a Filipinas
de Burgos, profesó el 1635 en el con- en 1645 y administró en las islas de
MESEGUER-MESTRE 483
Cebú y Panay hasta el 1669, en que del convento de Manila, Visitador, Vi-
pasó a Tagalos. La Provincia le honró cario provincial y Definidor. Falleció
con los empleos de Subprior y Prior en Manila el 1692.
1. Carta del P. Visitador y Vicario Provincial del año de 1673.— M.S.
Contiene noticias interesantes acerca de la provincia de Iloilo.
2. Compendio de un tratado, su título: El Zeloso imprudente.— M.S. en fol. de
17 págs.
-P.Jorde, pág. 118.
Meseguer (Fr. Juan Facundo).
Nació el año 1702 en Canet, de la en 1747, y de Guadalupe, en 1762. Fué
provincia de Castellón de la Plana, y además, Definidor en 1750, presidió el
profesó en el convento de Ntra. Seño- Capítulo de 1753 y en el de 1756 cele,
ra del Socorro, de Valencia, en 1718. brado en el mes de Mayo salió electo
Había explicado Teología y era Maes- en Provincial. Fué religioso de mucha
tro de Novicios en San Agustín, de la virtud y vasta erudición y su gobierno
misma ciudad de Valencia, cuando se fué muy pacífico y prudente. Sabedor
alistó en una misión para Filipinas el Rey Carlos III de que el P. Mese-
adonde llegó en 1737. Hasta se cuen- guer era hombre de mérito distingui-
tan los años de su regencia de cate- do, le presentó para la mitra de Nueva
dras en España, pero no obstante so- Segovia, pero cuando llegó a Filipinas
brarle el tiempo de profesorado, no la real cédula en que se le otorgaba
obtuvo la jubilación hasta el Capítulo esa gracia, había fallecido en el con-
de 1744. Fué destinado a Tagalos y en vento de Guadalupe a 4 de Marzo de
1738 ya fué nombrado Prior de Malo- 1765, siendo propuesto en su lugar
los. Después lo fué de Bulacán, en para aquella silla, en 23 de Julio de
1740 y 1753; de Parañaque, en 1744 y 1766, el limo. D. Fr. Miguel García Ro-
1759; de Manila, en 1750; de Taguig, dríguez, dominico.
1. Sermones panegíricos.— y[.S. Dos tomos.
2. Consultas morales.— M.S.
Dice el autor del Osario que se conservaban estos manuscritos en la Biblioteca
del convento de Guadalupe, donde ya no encontró ni rastro de los mismos el P. Fer-
nández-Villar. El P. Lanteri, sin citar otras fuentes que el P. Cano, dice que los ser-
mones se imprimieron, noticia que procederá de una falsa interpretación.
Con el núm. 2 pudieran estar relacionadas las cartas sobre disciplina regular
que el P. Braña dirigió al P. Meseguer— V. la pág. 449 del vol. 1.
3. Exposición dirigida a S. M. sobre varios puntos del Real Patronato y se re-
fiere también algo de lo mucho que el Gobernador de Filipinas hace contra los reli-
giosos y contra los indios.— M.S.
Está fechada en Tondo y Julio 4 de 1758 y firmada por el Provincial P. Juan Fa-
cundo Meseguer y los PP. Definidores. Es muy extensa y está bien razonada.
— P. Fernández-Villar, Catálogo de los Priores Provinciales etc.— P. Róscales,
Biografías de los Obispos de Filipinas.— P. Lanteri, Eremi sacrae, pág. 149 de la
2.' Parte, donde se publica vertida al latín la biografía inserta en el P. Cano, pági-
na 153.— P. Jorde, pág. 261. Reproduce este autor un párrafo dedicado al P. Mese-
guer por el P. Molla en la oración fúnebre que éste pronunció en las exequias cele-
bradas por el limo. Sr. Lasala y Locella en el convento de San Agustín de Valen-
cia, no de Vin&Tot.— Revista Agustiniam, Vil, 171.
Mestre (Fr. Gabriel).
Natural de Felanitx, nació el 3 de vento de Palma el 26 del propio mes de
Septiembre de 1737 y profesó en el con- 1754. Fué dos veces Prior del mismo
484 MESTRES Y ABELLA
convento, Vicario provincial, Definí- Palma, el 19 de Junio de 1809. Bover
dor, Examinador sinodal, l^resentado dice que fué muy instruido y erudito en
en sagrada Teología, Regente de estu- las ciencias eclesiásticas. Por muerte
dios y Postulador de la causa de bea- de nuestro autor fué propuesto para el
tificación de la Bta. Catalina Tomás. . Magisterio el P. Nicolás Prohens en
•Murió, siendo Prior del convento de 6 de Mayo de 1815.
1- Vida de la Venerable Madre Sor Cathalina de Santo Thomas de
Villanueva, Religiosa del Convento de la Purísima Concepción del
Orden de San Agustín de la Ciudad de Palma del 1-í.eino de Mallorca.
.Sácala a luz un devoto de la Venerable. Mallorca, Imprenta Real de
D. Ignacio Maria Sarra. MDCCLXXXVIÍI.
4." de VI págs. s. n. de prels. f 264 de texto.
Es curioso este libro, dice Bover, por las noticias que da en la pág. 62 de la
fundación del antiquísimo monasterio del Puig de Pollenza. El P. Mesire se valió
mucho de la relación escrita por el P. Meliá, como en el artículo de éste se ha indi-
cado, y del Sermón fúnebre histórico, del P. Jaime Plonier.
— Vidaá& la Venerable Madre Sor Catalina de Santo Tomas de Villanueva...
Se reimprime a costas de un devoto. Con permiso de la Autoridad Eclesiástica. Ma-
llorca. Imprenta de Villalonga. 1875.-4.° de 212 págs. con una estampa de la Venera-
ble al principio.
Port. y la V. en bl. — «Dedicatoria a la Madre Priora y demás Religiosas del mis-
mo Monasterio.» Sin fecha ni firma. -Prólogo.— Texto.— índice.
Dice el autor al lector, entre otras cosas: «Te presento un pequeño resumen de
su vida, virtudes y favores que recibió del cielo, sacadas de diferentes manuscritos
que andan sueltos, esparcidos y nada arreglados, y de los sermones que se predica-
ron en sus exequias que van impresos; tal vez esta servirá a algunos para componer
otra historia de la Venerable más extensa, limada y puesta en mejor orden.»
2. Sermón por la exaltación a los altares de la Bta. Catalina Tomas
Religiosa del Monasterio de Sta. Maria Magdalena del Orden de San
Agustín de la Ciudad de Palma del Reino de Mallorca. Díjole. . . en el
dia 24 de Octubre de 1792 dia 4.° de las grandes fiestas con que el mo-
nasterio celebró la solemnidad de la beatificación. Palma, Imprenta
Real 1793.
4.° de 40 págs. con una lámina de la Beata.
-Bover, I, 493.
Mestres y Abolla (Fr. José).
Natural de Barcelona, tuvo por pa- un papel muy brillante, a juzgar por el
dres a Francisco Mestres y Antonia hecho de haber sido nombrado Maestro
Abella y profesó en el convento de la de número el 26 de junio de 1803, cuan-
misma capital a 19 de Febrero de 1784, do no debía llevar allí muchos años,
en manos del P. Jaime Quintana. Pro- habiendo conseguido antes el título de
bablemente había hecho ya algunos Doctor en Teología. Además de estas
estudios cuando ingresó en la Orden, condecoraciones ostentaba en 1806 la
pues, el año; mismo de su profesión le de Catedrático de la Real Universidad
vemos defendiendo unas conclusiones (de Méjico?), Examinador sinodal del
ptiblicas de Filosofía en compañía del Obispado de Guadalajara y Rector del
P. Fábrega y Sala. No se sabe el año colegio agustiniano de esta liltima
en que se afilió a la Provincia de Me- ciudad.
choacán, donde debió de representar Después le vemos ejerciendo distin-
MESTRES Y ABELLA 485
guidos cargos en la Corporación. En antes de pasar a Mechoacán. De dicha
Abril de 1815 fué nombrado Asistente Provincia de Aragón fué elegido Pro-
General por las Provincias de Indias y vincial en 1829, siendo reelegido en 1."
en 11 de Noviembre de 1823, por muer- de Mayo de 1830 y confirmada la re-
te del P. Manuel Ruiz Polonio, entró a elección por el Rmo. P. General Ve-
ocupar su puesto de Procurador Gene- nancio Villalonga en 6 de Julio del año
ral. El Capítulo provincial de la Pro- últimamente expresado. En 1836, des-
vincia de Aragón, celebrado en 1824, le pues de la exclaustración, se incorporó
recibió en su seno, para lo cual obtuvo a nuestra Provincia de Filipinas, reti-
la patente oportuna en 17 de Septiem- rándose al colegio de Valladolid, don-
bre de 1824, siendo afiliado a su conven- de falleció en 1843.
to de Barcelona, donde había profesado
En unión del P. Fábrega y Sala y bajo la presidencia del P. Antonio Morat, de-
tendió una serie de proposiciones que abarcaban toda la Filosofía, las cuales se im-
primieron en un folleto descrito ya en la pág. 384 del vol. II.
Después de dedicar breve nota el Memorial literario a las conclusiones defendi-
das en Sevilla el 1783, según lo dejamos referido en el artículo del P. Daza (pág. 218
del vol. II), trata de las publicadas en Barcelona por los PP. Fábrega y Sala y Mes-
tres y Abella en los siguientes términos: «El mismo ejemplo (de los PP. Agustinos
andaluces) siguieron en el año siguiente los PP. Agustinos de Barcelona defendien-
do Conclusiones públicas de la Filosofía ecléctica en los días 7 y 8 de Septiembre los
PP. Fr. Pedro Fábrega y Sala y Fr. José Mestres y Abella, presididos del R. P. Anto-
nio Morat y Rufer (Rufet), Lector de Filosofía y Teología en su Convento. Se impri-
mieron... Se propusieron Teses de la Lógica, la Crítica, de la Metafísica, de la Física
general y particular, insertando en los lugares correspondientes todas las Ciencias
físico-matemáticas con mucha extensión y erudición.»
Con referencia a estas conclusiones, un suscritor del Memorial escribió desde
Barcelona con fecha 15 de Noviembre del mismo año: «En el mes de Junio de este
año hablan ustedes de las Conclusiones de la Filosofía ecléctica, que defendieron
los PP. Agustinos de esta ciudad, celebrando que se manifiesten libres del yugo sis-
temático. Pero más lo celebrarán aún cuando sepan que aunque hubo clamores y
hablillas, porque admitían el movimiento de la tierra, todo se calmó, a pesar de
algunos que quisieran que la Inquisición condenara su sentencia. Es preciso hacer
justicia a los Inquisidores que componen el Tribunal de esta pro\'incia, porque li-
bres de los antiguos partidos de la escuela y adornados con las luces de los últimos
siglos, no hacen caso de los gritos inconsiderados dirigidos a desacreditar unas opi-
niones que no ofenden al dogma ni a la moral. Tendrían presente que la hipótesis
copernicana está generalmente recibida y que un célebre astrónomo (Uggen. in
Cosmoíheoro) escribió, que sólo no la admiten los hombres de poco ingenio o se sa-
crifican por particulares respetos.»— Véase el Memorial citado, págs. 231 y 445 de
los tomos Vlíl y XIV' respectivamente.
Parecerá verdaderamente extraño que a fines del siglo XVÍII hubiera todavía
quien creyera contrario a las doctrinas de la Iglesia el sistema de Copérnico y pen-
sara delatar a los Agustinos por defenderle; pero contra el hecho no hay suposicio-
nes y ahí está la relación del corresponsal aludido, revelándonos la existencia en
Barcelona de gentes reñidas con descubrimientos que no cabían en sus fnezquinas
inteligencias,
No sabemos del P. Mestres y Abella que compusiera obras literarias ni científi-
cas, no obstante sus títulos académicos; pero ya que incluímos su nombre en nues-
tra Biblioteca, no omitiremos las notas correspondientes a los escritos breves en
que figura su firma y vamos a reseñar.
Con fecha 8 de Febrero de 1806 firmó su parecer sobre un Sermón de la Purisi-
486 MESURA -METJE
ma Concepción, predicado en Zacatecas el 4 de Diciembre de 1804 por el P. José Ig-
nacio María de Nava, franciscano, e impreso en Guadalaxara el 1806. En el encabe-
zamiento se denomina el P. Mestres «Rector del Colegio de PP. Agustinos de Gua-
dalaxara (Méjico), Doctor en Sagrada Teología, Catedrático de la misma facultad
en la Real Universidad, y Examinador Sinodal de este Obispado».
Por encargo del Sto. Oficio firmó en 14 de Abril de 1819, junto con el P. José
Juan González, la censura de una obra de que se hace mención en la nota de este se-
gundo, pág. 181 del vol. III.
Cumplimiento del encargo que hiso el P. Vic.° General al Mtro. Fr. José Mes-
tres para calificar los fres cuadernos de la obra titulada Suplemento al comtrato
SOCIAL DE RovssEAv, publicada en Madrid el 182J.—M.S. existente en el archivo de
nuestro colegio de Valladolid.
—Véase el Archivo histórico Hispano- Agustiniano, II, págs, 68 y 230, IV, 473 y
V, 149, para algunos de los datos apuntados en la biografía del P. Mestres y Abella.
Mesura (Fr. Adeodato).
Kalendarium Romanum, sive ordo recitandi Officium Divinum, et
Missas celebrandi juxta ritum Breviarü et Missalis Urbani VIII aucto-
ritate recogniti: ad sexdecira annos a 1654 ad 1669. Barcinone, 1654.
8." de 13 hs. s. n. de prels. y 512 págs. de texto.
Describimos un ejemplar de esta obra falto de portada y de las cinco hojas
finales.
Approbatio. Es del P. Fr. Agustín Torrent. Convento de San Agustín de Bar-
celona, 22 de Noviembre de 1653.— Lie. del Vicario Provincial P. Andrés Agustín
Judice. 2 de Enero de 1654.— Cens. del P. Fr. Pedro Montalt. 19 de id. id.—Impri-
niatur del Ordinario y del Juez de Imprentas.— Prólogo (17 págs.)— Erratas.— Texto
del Calendario Romano (págs. 1-470).— Festa specialia Ordinis Sti. Auguslini Patris
Nostri (págs. 470-483).— Festa totius Tarraconensis provinciae particulartumque et
Dioecesum et locorum (484-502. . .) Después de las fiestas peculiares de la Diócesis
de Tarragona, vienen las de las Diócesis de Barcelona, Gerona, Tortosa, Lérida,
Urgel, Vich y Elna.
Es libro raro y digno de toda estimación. En el prólogo hay observaciones li-
túrgicas muy curiosas y oportunas. Se conserva el ejemplar descrito, que, como
hemos dicho, está incompleto, en el colegio de Calella.— P. B. Fernández.
Metje (Fr. Nicolás).
Relación de las fiestas celebradas en el convento de San Agustín de Barcelo-
na con motivo de la Canonisación de Sto. Tomds de Villanueva, 1659.
Ocupa los folios 422-424 del códice que se titula: Espéculo C de Censos y Censáis
del Convento de S. Agustin de Barcelona, comensado el año de 1635 por el P. Fr.
Antonio Jattme, el cual hoy se conserva en el Archivo Provincial de Hacienda de
dicha ciudad. Con respecto al autor de la citada relación no consta su nombre, dice
el P. Saturnino López; desde luego no fué el P. Jaume que en esta fecha había fa-
llecido. Yo tengo para mí, pero no lo puedo dar por seguro porque no me fué posi-
ble a su tiempo hacer los cotejos necesarios, qué el autor fué el P. Nicolás Metje,
Procurador del Convento desde 1646 hasta 1663, según aparece del libro de Consul-
tas del mismo Convento. El Espéculo, que no es otra cosa que un libro de cuentas,
lo llevaba el Procurador de la casa. ¿Quién puede ser, pues, el autor de esas pági-
nas sino el que desempeñaba entonces aquel cargo?
La relación está escrita en catalán j sin «vistas a la literatura», como destinada
a servir de norma de lo que debía hacerse en casos semejantes y no a ser conocida
del público. Traducida al castellano y arreglada por el P. López se publicó en el
Archivo histórico Hispano- Agustiniano, vol. XI.
MEYRELLES 487
Meyrelles (Fr. Benito).
De Felgueiras cerca de Oporto, en gando a ser Presentado de número en
Portugal, nació el 20 de Enero de 1698 su Provincia. Fué también Examina-
siendo sus padres Manuel de Beca y dor sinodal del arzobispado de Braga,
[uaná Meyrelles Freiré. Profesó en el Debía de vivir en 1759 cuando escribía
convento de Ntra. Sra. de Gracia, de Barbosa Machado, pues nada dice
Lisboa, a 15 de Octubre de 1716. Ejer- este autor de que para aquella fecha
ció el Lectorado en nuestros colegios hubiera fallecido el P. Meyrelles.
de Braga y Coimbra hasta jubilar, lle-
1. Fué colaborador de la España Sagrada enviando datos al P. Flórez, como
éste lo hace constar en el prólogo al tomo IV de aquella obra.— V. la pág. 536 del
vol. II.
2. Reimprimió las obras teológicas del P. Gibbon, según las vamos a reseñar.
Speculum Theologicum, in quo Universa Theologia speculativa
mira claritate, methodo, soliditate, ac subtilitate elucídala conspicitur,
áureo exaravit cálamo Admodum R. P. Fr. Augustinus Gibbon Ordinis
Eremitarum D. Augustini, In Sacra 7"heologia Doctor, in Hispania, Hi-
bernia, & in perantiqua Universitate Erfurtensi ejusdem facultatis pu-
blicus Professor, Provinciae Rheni, & Sueviae Rector Provincialis, Hi-
bernas Natione. Tomus primus sequentes complectitur tractatus De
Prooemialibus Theologiae, & Sensibus Sacrae Paginae. De Essen-
Ha, & Attributis in genere, & specie. De Visione Beata- De Scientia
Dei, cuín Appendice de Scientia Media reformata. De Volúntate Dei,
& Praemotionibus Physico-moralibus. De Praedestinatione , & Repro-
batione. Editio novissima Correctior, & pulchrior opera, studio, et la-
bore R. P. Fr. Beaedicti de Meyrelles Ordinis Eremitarum D. Augusti-
ni, in Sacra Theologia Lectoris Jubilati, in eadem facúltate Praesentati
Numerarii; & in Bracharensi Archiepiscopatu Examinatioris Synodalis.
Sumptibus Emmanuelis de Meyrelles Freyre, In Ecclesia Sanctae Eu-
laliae de Godinhagos, Archiepiscopatus Bracharensis, Rectoris. {Mar-
moseto) Conimbricae: Ex Typ. Antonii Simoens Ferreyra, Universita-
tis Typog. Anno Domini M. DCC XXXX. Cum facúltate Superiorum,
& Regali Privilegio.
Fol. 8 hs. prels. s. n. y 568 págs. de texto.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria al limo. D.-Fr. Miguel de Tavora, Arzobispo de
Evora, agustino, suscrita por Manuel de Meyrelles Freiré.— Benévolo lectori.—
Cens. P. Philippi a Jesu Maria, Ord. S. Francisci. Coimbra, 10 Nov. 1739.— It. P. Fr.
Bonaventurae de Castro, Ord. Praedicatorum. -Lie. del Sto. Oficio.— Id. del Ordina-
rio.—Cens. R. P. Joannis Evangelistae, Can. Reg. D. Augustini.— Lie. de Palacio.—
Atestados de estar conforme con el original la impresión.— Tasa.— Index tractatum
etc.— Texto, a una y dos columnas.
Spfxulum Theologicum,... Tomus secundus sequentes complectitur
tractatus De Altissimo SS. Trinitatis Mysterio. De Angelis Bonis,
acMalis. De Ultimo Fine Hominis. De Beatittidine Formali, & Objec-
tiva. De Actibus Humanis in communi, & particulari. De Bonitate,
& Malitia Actuunt Humanorum: ubi plura -ad Theologiam Moralem
spectantia perspicue elucidantur. Editio novissima... Examinatoris
488 MEYRELLES
Synodalis. Excellentissimo, Reverendissimoque Principi, ac Domino
D. Fr. Michaeli de Tavora, Ordinis Eremitarum D. Augustini, Archie-
piscopo Eborensi &c...
De 7 hs. prels. s. n. y 624 págs.
Port. j' la V. en bl.— Cens. PP. Bonaventurae de Castro et Ignatii de Amaral,
Ord. Praed. - Lie. del Sto. Oficio. -Id. del Ordinario.— Cens. P. Joannis Evangelistae
(distinta de la del tomo anterior).— Lie. de Palaeio.— Atestados y tasa.— Index
ele. — Texto.
Specdlum Theolügicum,... Tomus tertiu.s sequentes complectitur
tractatus De Conscientia. De Hahííihus, & Virtutibus. De Vitiis,
& Peccatis. De Gratia Actuali, & Habituali . De Justificatione: ubi
plura ad Theologiam Moralem spectantia perspicue elucidantur ..
Conimbricae: Hx Typ. Antonii Simoens Ferreyra, Universit. Typogr.
Anno Domini MDCCXLII, Cmn facilítate Superiorum, & Regali Pri-
vilegio.
De 6 hs. prels. s. n. y 531 págs,
Port. y la v. en bl.— Censura de los PP. Castro y Amaral, distinta de las ante-
riores, y del P. Juan Bautista, con las licencias como en los tomos antecedentes.—
Index. — Texto.
Speculum Theologicum,... Tomus quartus sequentes complectitur
tractatus De Mérito. De Virttite Fidei. De Infidelitate. De Haeresi, &
Haereticis . De Apostasia, & Blasfemia. De Virtute Spei. De Virtute
Charitatis. Editio novissima... Cmn facúltate Superiorum, {se cayó, siu
duda, lo restante de la línea.)
De 5 hs. prels. s. n. y 469 págs.
Port. y la v. en bl.— Lie. y aprobaciones, como en los tomos antecedentes.—
Index.— Texto.
Speculum Theologicum,... Tomus quintus sequentes complectitur
tractatus De Admirabili Satitissimae Incarnationis Mysterio. De Gra-
tia, Scientia, Libértate, Impeccabilitate, Filiatione, Mérito, & Prae-
destinatione Christi Domini. De Immaculata Conceptione, &■ aliis
gratiis B. V. Mariae. De Sacramentis in genere. Edictio novissima...
Conimbricae: Ex Typ. Antonii Simoens Ferreyra Universit. Typog.
Anno Domini MDCCXLIV. Cum facúltate Superiorum.
De 6 hs. prels. s. n. y 542 págs.
Port. y la v. en bl.— Licencias y aprobaciones. -Index.— Texto.
Speculum Theologicum,... Tomus sextus, & ultimus sequentes com-
plectitur tractatus/)^ Sacramento Baptismi. De Sacramento Confirma-
tionis. De Augustissimo Eucharistiae Sacramento. De Sacrosancto
Missae Sacrificio Necnon Opusculum de Luthero-Calvinismo quatuor
continens disputationes: De necessitaie unius zerae Ecclesiae amplec-
tendae. De visibilitate, & indefectibilitale Ecclesiae. De injusta cau-
sa Schismatis. De Luthero-Calvinismi reconciliabilitate. Editio novi-
ssima... Conimbricae:... Anno Domini MDCCXLV...
De 5 hs. prels. s n. y 432 págs., -|- 6 s. n. I- 193.
MEYRELLES 489
Port. y la V. en bl.- Licencias y censuras, como en los tomos anteriores.—
Index.— Texto.— La segunda numeración comprende el opúsculo de que se habla en
la portada de este tomo, pero lleva también portada propia, preliminares e índice
antes del testo. He aquí la nota correspondiente.
Opusculum de Luthero -Calvinismo Schismatico quidem, sed reconci-
liabili per Admodum R. P. Fr. Augustinum Gibbon Ordinis Eremitarum
D. Augustini, In Sacra Theologia Doctorem, in Hispania, Hibernia, &
in perantiqua Universitate Erfurtensi ejusdem Facuitatis publicum
Professorem, Provinciae Rheni, & Sueviae Rectorem Provincialem, Na-
tione Hibernum, Mira soliditate, ac subtiliditate (sicj eluciibratum,
Quatuor Continens Disputationes: De necessitate unius verae Ecclesiae
amplectandae: de visibilitate Ecclesiae: de injusta causa Schismatis:
de Luthero- Calvinistni reconciliabilitate. Novissime editum a R. P. Fr.
Benedicto de Meyreles Ordinis Eremitarum Sancti Augustini in Sacra
Theologia Lectore Jubilato, in eadem Facúltate Praesentato numera-
rio, & in Bracharensi Archiepiscopatu Examinatore Synodali. Excellen-
tissimo, Reverendissimoque Principi, ac Domino D. Fr. Michaeli de
Tavora, Ordinis Eremitarum D. Augustini Archiepiscopo Eborensi&c.
(A/armoseto) Conimbricae: Ex Typ. Antonii Simoens Ferreyra Univer-
sit. Typog. Anno Domini MDCCXLV. Cum facúltate Superiorum.
Los preliminares son los mismos con ligeras variantes que los que van al prin-
cipio del tomo. — Index.— Texto.
Bibl. Nacional, 2-48921-28.
En la portada de este tomo se lee que es el sexto yjúltimo del Speculum, no obs-
tante echarse de menos para completar la obra los tratados correspondientes a los
cuatro sacramentos, Penitencia, Extremaunción, Orden y Matrimonio, probablemente
por no haber tratado de los mismos el P. Gibbon, pues no hubiera quedado manca
la edición del P. Meyrelles si existieran en el original. También se ve por la descrip-
ción de este tomo sexto 'que los tratados contra Lutero son del mismo autor del
Speculum, o sea del P. Gihbor, dato que ponemos delante a los que han copiado la
noticia de esta edición con;iribricense de Barbosa Machado, el cual ni siquiera fué
exacto en los años consignados para la impresión de cada tomo ni supo tampoco de
cuántos tomos constaba la edición.
El P. Agustín Gibbon, irlandés, hijo de hábito probablemente de alguno de riues-
tros conventos de la península, hizo sus estudios en Valladolid y Salamanca y en
España enseñó Teología, según lo expresa en la portada de su edición el P. Meyre-
lles. De regreso en Irlanda, se aplicó también a la enseñanza y desde la cátedra y
con la pluma combatió las doctrinas protestantes, por lo cual fué desterrado de su
país refugiándose en Alemania, donde fué recibido benignamente por sus hermanos
de hábito y se afilió al convento de Würzburg. En esta ciudad ejerció también pú-
blicamente el profesorado, mostrándose, como en Irlanda, defensor acérrimo de la
doctrina católica, y según los PP. Ossinger y Hutter, publicó las siguientes obras
teológicas:
Speculum theologicum, seu Theologia scholaslica ad mentem Divi Thomae. Mo-
guntiae, 1669.
Luthero -Calvinistnus schismaticus quidem sed reconciliabilis. Erfurti, 1663.
Tiene, además, otra obra de la cual no dan noticia aquellos bibliógrafos, pero
que se ve mencionada por los PP. Agustinos irlandeses en los catálogos de escrito-
res de su Provincia, y lleva el título de Tractatus scholastici morales in Primam
Secundae D. Thomae. Erfurti, 1674.
490
MIELGO
Con el título común de Speculum theologicum reimprimió el i' Meyrelles estas
obras del teólogo irlandés sin haber puesto de su parte otro trabajo que el de diri-
gir la edición haciendo los posibles porque ésta saliera correctior et piüchrior, es
decir, mejor corregida y más hermosa que las anteriores. Esto es lo que hizo cons-
tar en las portadas el editor portugués y nada absolutamente dice en los prelimina-
res del tomo primero ni en todo el decurso de los seis voliimenes sobre trabajos pro-
pios añadidos a las obras que reeditaba, ni tampoco se lee otra cosa en las censuras
y aprobaciones de los censores. Más todavía: en el ejemplar descrito, de la edición
conimbricense no existe índice ninguno general, ni el tratado que se dice de Scien-
tia ideali, y los cuatro tratados contra Lutero son del propio P. Gibbon, como se ve
en la descripción del tomo sexto y queda ya advertido.
Creemos que con lo dicho basta para rechazar de plano la nota que con motivo
de esta edición dedica Barbosa Machado al P. Meyrelles, de quien dice: •¡Por sua di-
ligencia reimprimió as Obras Theologicas de Fr. Agostinho Gibbon, Eremita Au-
gustiniano, de naQáo Hybernico, accrescentadas com varios argumentos, repostas,
e fundamentos, além do índice geral a toda a Obra, e quatro Tratados contra Lu-
thero, e hum da Sciencia Ideali.» Esta nota traducida del portugués al latinha pasa-
do a los PP. Ossinger, Lanteri, Hutter y López Bardón y vertida al castellano nos la
da el P. Moral en su Catálogo de escritores, sin que ninguno de ellos se haya preo-
cupado por buscar un ejemplar y con él a la vista examinar la verdad de las afir-
maciones de Barbosa Machado para confirmarlas o refutarlas según los resultados
del examen. De suerte que debe tacharse de los autores citados la atribución erró-
nea de los tratados de referencia al P. Meyrelles, a quien únicamente pertenece la
iniciativa de reimprimir las obras del P. Gibbon en Coimbra, cuidando de que la par-
te tipográfica de la edición nada dejara que desear, gracias a su diligencia y esmero
exquisito en la corrección de pruebas y demás detalles necesarios para llevar a
cabo la empresa.
— Barbosa Machado, IV, 73.— P. Ossinger, págs. 399 y 573.— Revista Agustinia-
na, vols. VII y XI, págs. 141 y 241 respectivamente.— P. Lanteri, III, 18 y \32.-Mo-
nastici Augustiniani... continuatio, III, 193.
Mielgo (Fr. Carlos).
Hijo de la ciudad de Valladolid don-
de nació el 31 de Diciembre de 1825,
vistió el hábito agustiniano en el cole-
gio que la Provincia de Filipinas tiene
en aquella capital, pronunciando sus
votos el 1." de Enero de 1841 (1). For-
mó parte de la misión que aportó a
Manila el 14 de Septiembre de 1842, y
destinado a la isla de Cebú en 1847 re-
gentó la parroquia de Talisay desde el
sola de un año que desempeñó el car-
go de Prior de Manila. En el pueblo
mencionado dejó casi terminada la
iglesia y construyó el convento, tribu-
nal, cementerio y las escuelas. Des-
empeñó también los cargos de Vicario
provincial y Visitador de Cebú. Fué
ejemplar religioso y celosísimo párro-
co. Falleció en el convento del Pardo
el 18 de Septiembre de 1877.
1848 hasta el 1877, con la interrupción
1- Novena sa hibolongan nga si San Nicolás de Tolentlno. Con su-
perior permiso. Manila: 1860. Iniprenta del Colegio de Sto. Tomas á
cargo de D. Juan Cortada.
8.° de 14 págs.
Fué escrita por el P. Mielgo y editada por el P. Domingo Sánchez.
— Vida y novena de San Nicolás de Tolentino. Con superior permiso. Manila:
Imprenta de Sto. Tomás a cargo de A. Aoiz. 1870. -12.°
(1) En el libro de filiaciones se escribió el año 1839, fecha manifiestamente equivooada, pues tiene en
contra suya el libro de profesiones del colegio de Valladolid, donde se dice haber hecho su profesión en 1841.
MIER 491
Va añadida esta edición con la vida del Santo, también por el P. Mielgo.
— Vida y tiovena de San 'Sico\ás de Tolentino. Según la 1." edición en idioma
Visaya Cebuano de 1870. A expensas de F. R. y S. Presbítero. Con superior permi-
so. '¿.^ edición. Manila. Imprenta de Esteban Balbás. Cabildo 3!6. 1882.-8.» de 32 pá-
ginas.
El editor fué D. Felipe Redondo y Sendino.
— Tercera edición. Tarabobong. Pequeña imp. del Asilo de Huérfanos de Nues-
tra Sra. de Consolación. 1893.— 8.° de 31 págs.
2. . Novena de Santa Teresa de Jesús Patrona sa Talisay en la Pro-
vincia de Cebú. Por un devoto de la Santa. Con las licencias necesa-
rias. Manila: Imprenta de Santo Tomás, á cargo de A. Aoiz. 1870.
8.° de 55 págs. Texto bisaya-cebuano.
Precede a la novena una breve relación de la vida de Sta. Teresa.
3. Vida y milagros de Santa Filomena, Virgen y Mártir, llamada
la Taumaturga del siglo 19. Traducida del Castellano al Visaya. Con
superior permiso. Manila: 1852. Establee." Tipográfico de Santo To-
mas, á cargo de D. Manuel Ramírez.
12.° de 267 págs.
Acaso sea ésta una traducción de la primera parte del libro que lleva idéntico
título, impreso en Manila el 1836.
4. Meditaciones en bisaya' escritas por un P. Cebuano, de orden
del M. R. P. Lr. Jub. Fr. Nicolás López, Prior Provincial de la Provin-
cia del Smo. Nombre de Jesús, de Filipinas. Traducidas y extractadas
del libro de San Ligorio, titulado El Amor Divino. Con las licencias ne-
cesarias. Binondo: 1869. Imprenta de M. Sánchez y C.'' Anloague, 6.
12." de 70 págs.
Cita esta obra como manuscrita el P. Jorde, y además las siguientes:
Meditaciones de la muerte. Su autor es el P. Nicolás López, no el P. Mielgo.
Explicación de la Doctrina c^-ísí/awa.— indebidamente atribuida a! P. Mielgo.
Se trata de una copia en tres tomos de la obra del mismo título del P. Jesuíta Pedro
de Estrada; se hizo por oi den y a costa del P. Gregorio Ros y la poseía el P. Ma-
nuel Ibeas, el cual, sin fijarse en que en la misma copia se expresa que lo era de
una obra del P. Estrada, creía que su autor era el P. Mielgo.
— P. Jorde, pág. 454.
Mier (Fr. Francisco).
Natural de Redondo, Falencia, nació donde se trasladó a Valladolid con fe-
el 24 de Enero de 1888 y profesó en el cha 10 de Enero de 1914, obteniendo el
colegio de Valladolid a 1.° de Octubre título de Pasante el 23 del mismo mes.
de 1906. Comenzó la carrera literaria En Noviembre del propio año se le
en España terminándola en Roma, en concedió el título de Lector. En 9 de
el colegio internacional de Santa Mó- Julio de 1917 se le expidió el mandato
nica. A su regreso a la península en de conventualidad para el colegio de
1913, fué destinado de profesor al colé- La Vid, y allí continiia ejerciendo el
gio de segunda enseñanza de Tapia, de profesorado en la actualidad.
Santa Rita de Casia, sus Talleres y principales devociones por el
P. F. M., Agustino. Primera edición Valladolid Tip. religiosa A. Mar-
tín 1918.
16." de 141 págs.
492 MIGUELEZ— MIGUEZ
Es un librito de propaganda de la devoción a Sta. Rita, especialmente, y ese es
su objeto principal, y de los Talleres fundados bajo el patrocinio de la Santa desti-
nados a socorrer las necesidades de los pobres. Fué escrito y publicado a ruegos
del Director de los Talleres de Caridad de Sta. Rita establecidos en Valladolid.
Miguólez (Fr. Luciano).
De Valencia de Don Juan, León, na- Vid. En 1912 se trasladó a Valladolid
ció el 6 de Julio de 1887 y profesó en el y pasado un año, volvió por segunda
colegio de Valladolid el 27 de Noviem- vez a la Vid donde se encuentra al
bre de 1903. Concluyó la carrera ecle- presente. Hizo los ejercicios para Re-
siástica en Roma y allí se ordenó de gente en El Escorial, siéndole conce-
sacerdote el 25 de Julio de 1910. El año dido el título oficial del grado por
siguiente regresó a España y fué des- el Rmo. P. General con fecha 9 de
tinado de profesor al colegio de La Agosto de 1918.
1. Tiene publicados bastantes artículos de propaganda, devoción y algunos de
polémica en La Montaña de San José. En uno de esos artículos, del cual se hizo nu-
merosísima tirada, se proponía el proyecto de consagrar un templo en China a San
José de la Montaña, llegando a realizarse el proyecto con suscripciones volunta-
rias de los fieles, En otro se apuntaba y defendía la idea de un Congreso Josefino
Internacional, siendo bien acogida por la prensa católica y propagada especialmen-
te por El Universo, de Madrid, y La Defensa, de Valladolid. También publicó una
biografía del P. Agustino Agustín de Paz y algunas poesías.
2. En El Buen Consejo salió también un artículo con motivo de la canoniza-
ción del Bto. José Oriol.
3. Imán de San José, devocionario de 600 cuartillas, preparado para la impren-
ta y autorizada su publicación.
4. La concepción mecánica del mundo. -Artículo publicado en el vo'. LIX de
España y América.
Miguólez (Fr. Manuel).
Véase Fraile Miguélaz (Fr. Manuel). En muchos de sus trabajos suprime el pri-
mer apellido, otras veces le escribe en abreviatura y, finalmente, se firma en otros
«P. Miguélez», sin más nombres ni apelativos.
Miguez (Fr. Pedro).
Siendo Provincial de la de Castilla, autorizó en 1804 la publicación de la obra De
Theologicis disciplinis, del P. Juan Lorenzo Berti, compendiada por el P. Jerónimo
María Buzzi, elevando al efecto una instancia al Consejo, suscrita por el mismo Padre
Miguez. El censor comisionado por la autoridad eclesiástica, manifestó en su dictamen
que se trataba de reimprimir la obra en cuatro tomos, según la última edición hecha
en Valencia el 1770; «antes, añade, se habían impreso en Roma y en \'cnecia y después
se han repetido otras diferentes ediciones fuera de España. Cómo es una obra elemen-
tal adoptada, no sólo por los Agustinos, sino por otros varios colegios y seminarios y
universalmente por todos los estudiosos de buen gusto, tanto por el fondo de la doctri'
na, como por el método claro y estilo culto con que está escrita, se hace -rensible que
haya necesidad de traerla de fuera. . La impresión de Valencia que se hizo con este
objeto, hace ya algunos años que se acabó...» En vista de este informe, concedióse al
P. Miguez la licencia solicitada por él para la impresión.
Núm. 71 del leg. 41, Matricula de impresiones, del Archivo Histórico Nacional.
La edición se llevó a cabo, pero sin que el nombre del editor aparezca por ninguna
parte. He aquí su descripción.
Jo. Laurentii Berti Fr. Erem. Aug. Libror. XXXV'Il. De Theologicis Disciplinis
accurata synopsis A Fr. Hieronymo Maria Busto ejusd. Ord. concinnata. Secunda
editio hispana. Tomusprimus continens dissertationes de Deo Uno ac Trino, atque
MITANGOS 493
universorunt conditore. (Grabado alegórico en acero, con las armas de la Orden, el
corazón, un ángel sacando agua del mar^ etc.) Matriti: Apud D. Antonium Espinosa.
1804.-8." de XXIV -f- 532 págs. y 3 más s. n. de erratas.
Antep. y port. con las vueltas respectivas en bl.— Dedicatoria del P. Buzio a San
Agustín.— Del mismo a los estudiantes de Teología.— Index.— Texto, auna columna
y a dos las notas.— Erratas.
Tomus secundus. In quo de primihominis lapsu, et grat. Reparatoris, tunt de
Legibus, atqiie humanis Offíciis disputatur. (Grabado) Matriti MDCCCV. Apud
Fijiam D. Joachimi Ibarra. —De 3 hs. s. n. + X + 550 págs., la última con las erratas.
En la hoja siguiente a la de la portada se halla esta advertencia del editor: «In
hoc secundo Volumine nonnuUa praetermissa sunt, quae haud parum offensionis
afferunt iis, qui materias jurisdictionales peitractant ad mentem priscorum Canonum
consuetudinumque diversarum Regionum. Consultius enim duximus has resecare
quaestiones, quam notas & observationes objicere Auctori clarissimo; quod facillimi
esset negotii cuicumque leges hispánicas evolventi.»
Tomus tertius. Continens dissertationes de Verbo f acto Homine, tum de Sa-
cramentisin genere, ac de Baptismo. (GTa.ha.do) Matriti MDCCCVI. Apud... -De
2 hs. s. n. + X + 544 págs. Al fin de la última las erratas.
Tomus quartus. Continens dissertationes de Confinnatione, et reliquis novae
Legis Sacramentis. (Grabado) Matriti MDCCCVI. Apud...— De 2 hs. s. n. + XII
+ 550 págs. y 1 s. n. de erratas.
Bibl. Nacional, 1-15470-73.
Mijangos (Fr. Juan de).
Nació en Antequera, capital del valle de Oaxaca, y profesó en el convento agus-
tiniano de Méjico. Salió aventajado maestro en Filosofía y Teología y recibió la
borla de Doctor en la Universidad mejicana. Se dedicó con ardiente celo a la extir-
pación de los vicios y no contento con declamar contra ellos en lengua castellana
aprendió la mejicana en que fué eminentísimo, escribiendo en ella algunas obras de
las cuales se pondrán luego las notas correspondientes.
A esto se reduce la nota biográfica que dedica Beristain al P. Mijangos, siendo
lo más sensible que nos veamos obligados a copiarla por no encontrar en nuestros
cronistas de Méjico otras noticias para ampliarla, tratándose precisamente de un
autor de tan alto renombre. Sin embargo, no debe culpárseles la omisión aunque
para nosotros en realidad tengamos que deplorarla, porque a juzgar por las indica-
ciones del continuador de la Crónica del P. Grijal va, pensaba dedicar capítulo espe-
cial a los escritores de la Provincia al fin de la Segunda Parte, y ese capítulo donde
es de creer ocupara el lugar correspondiente el P. Mijangos, no se encuentra, por
desgracia, entre los manuscritos del P. Sicardo a quien debemos la conservación y
que haya llegado hasta nosotros la mayor parte, según creemos, de la obra aludida.
Como no nos podemos conformar con las noticias tan vagamente expuestas por
el bibliógrafo mejicano, vamos a dar cuenta de un expediente encontrado afortuna-
damente entre los de la Inquisición de Toledo, en el cual se trata de depurar los mé-
ritos y la limpieza de sangre del P. Vicente de Mijangos para ingresar en el cuerpo
de Calificadores del Sto. Oficio. Este P. Vicente debió de ser hermano o deudo muy
cercano del P. Juan; perteneció también a la Provincia de Méjico de )a que fué De-
finidor en 1614, y en 1620 tratando el P. Martín de Aragón de dar un Provincial me-
jicano a la Provincia de Mechoacán, fué incluido en la terna propuesta al Virrey el
P. Vicente. Véase el libro quinto de la C>'rf«zcfl rfe il/é'x/co, págs. 119 y 156. Lo que
más nos interesa de dicho expediente es la relación de sus progenitores e.xpecifica-
da en la siguiente:
Memoria de los padres y abuelos del P. Br. Vicente Mijangos de la Orden de S.
Agustín, Definidor que ha sido de la Provincia del Smo. Nombre d" Jesús desta
Nueva España v Prior actual al presente del convento de México
494 MIJANGOS
Padres, Martín de Mijangos y Ana García Hidalgo, vecinos de Oaxaca, donde
nació y es natural el dicho P. Prior Fr. Vicente y la dicha su madre, y el dicho su
padre de la ciudad de Hurjíos.
Abuelos paternos, Juan de Mijangos, pañero, y Clara de Sto. Domingo, natura-
les de Burgos.
Abuelos maternos, Cristóbal García, natural de Almodóvar del Campo, e Isabel
Asensio Hidalgo, su mujer, natural de Triana, sobrina de Gabriel Bosque, conquis-
tador desta tierra, asimismo natural de Triana y muy conocido y el dicho Cristóbal
García tenía hacienda de cañamonales y otras cosas de campo. Los cuales desde
muy mozos pasaron a esta Nueva España y se avecindaron en la ciudad de Oaxaca
y íueron de los primeros pobladores, donde vivieron y murieron muy viejos.
Terminaron las informaciones con el veredicto favorable el 14 de Junio de 1622.
Véase el leg. 390, núm. 1817 de dicha sección en el Archivo Histórico Nacional.
No creemos han de juzgarse por excusados estos datos para escribir la biogra-
fía del P. Juan en el supuesto muy probable, casi cierto, de que fuera hermano del
P. Vicente.
1. EspEio divi I no en lengva mexicana, | en qve pveden verse los
pa- 1 dres, y tomar documento para acertar a doctri- | nar bien a sus
hijos, y aficiónanos alas virtudes. | 1¡ Compvesto por el Padre F. loan |
de Mijangos, Religioso indigno, y humilde déla | Or- | den del glorioso
Padre Augustino, Doctor déla | Yglesia, y Obispo de Yponia. &c. | 1 In
nomine Sanctae, & indiuiduae Trinitatis, Patris, & Filij, & | Spiritui sanc-
ti, Amen. Da Domine lesu virtutem manibus | meis, & illumina, qui
illuminasti, per multos cecos cecum, in- | tellectum meum, semper Vir-
gine intercedente. {Grabado con el escudo de la Orden) ^ En México,
con licencia. | t En la Emprenta de Diego López Daualos. 1607.
4.» de 8 hs. s. n. de prels. y 552 págs. de texto, más 3 hs. s. n. al final.
Port. y la v. en bl. -Lie. del Virrey. Mayo 27 de 1606.— Id. del Arzobispo.— Id. del
Provincial Fr. Cristóbal de la Cruz. 15 de Enero de id. -Aprob. del P. Juan Bautis-
ta, franciscano. Tacuba, 18 de Febrero de id.— Id. de los PP. Agustinos Fr. Balta-
sar Castañons y Fr. Bartolomé Nava.— Grab. de San Agustín.— Dedicatoria al Pro-
vincial y Definidores.— Grab. de San Nicolás de Tolentino.— Prólogo.— Soneto a la
obra del Lie Diego Alonso Chávelas.— Grab. de la Purísima.— Texto (a la vuelta de
la primera hoja un gran escudo de la Orden). -Colofón: Acabosede imprimir esta
presente obra en la muy noble, y leal Ciudad de México, a veynte y quatro de
Inlio, Víspera del Glorioso Apóstol Sanctiago Patrón de España. Año de 1607 .
En la emprenta de Diego Lopes Daualos. -Grab. de Santa Mónica. -Tabla.
V. Andrade, Ensayo, núm. 28.
En el frente de la primera hoja de las tres finales sin numerar hay una adver-
tencia que debe copiarse y dice así: «Fué corrector de la lengua Agustín De la
Fuente, natural de Sanctiago de Tlatilulco, muy entendido (que en esta obra, y en
todas las demás que el Padre Fray loan Baptista, de la Orden del Seraphico Padre
Sanct Francisco hizo a ayudado mucho y seruido a Nuestro Señor) el se lo pague y
le guarde muchos años. Fray loan de Mijangos.»
Conde de la Vinaza, núm. 119, donde se puede ver una lista larga de escritores
que dan cuenta de la obra.
—Espejo divino en lengua Mexicana... Segunda edición. México, año de 1626.-4.°
De esta edición no se dan otros detalles porque sin duda nadie ha descubierto
hasta la fecha ningún ejemplar. La noticia se ve consignada principalmente en Ni-
colás Antonio, Pinelo-Barcia y Beristain.
2. Primera parte del | sermonario, dominical, y ] sanctoral, en len-
MIJANGOS 495
gva mexica- ] na. Contiene las Dominicas, que ay desde la Septua- |
gesima, hasta la vltima de Penthecostes. Platica para los que Conaul-
gan el i lueves Sancto y Sermón de Passion, Pasqua de Resurrección,
y del Es- | piritusanto, con tres Sermones del Sanctissimo Sacrameto.
I f Coinpvesto por el P. Maestro. Fr. Ivan de Miian- \ gos, déla Oa-
den (sic) del glorioso Padre, y Doctor de la Iglesia. S. Aitgustin. (Le-
yenda latina formando cuadro dentro del cual se halla grabado en ma-
dera el busto de San Agustín) En México en la Imprenta del Licencia-
do luán I de Alcafar. Año 1624. Véndese enla libreria de Diego de
Ribera .
4.° de 9 hs. prels. s. n., 564 págs. de texto y 45 hs. s. n. al fin (el ejemplar exami-
nado tiene solo 43 hojas, pero en la parte superior de la última se ha escrito: Faltan
dos fojas).
Port. y a la V. un grabado de San Nicolás de Tolentino en madera.— Lie. del Vi-
rrey, D. Diego Carrillo de Mendoza Pimentel. 16 de Diciembre de 1621.— Id. del Or-
dinario. Méjico, 7 de id. id.— Id. del P. Provincial Cristóbal de Zayas. 19 de Mayo de
16'-'3. -Aprob. del P. Juan de Tobar, jesuíta. 8 de Noviembre de 1621.— Id. del P. Cos-
me de Avendaño, jesuíta también. 15 de id. id. — Id. del P. Gregorio López, agusti-
no. 15 de Agosto de id.— Esta es vna carta qve nvestro Padre Fr. Hieronymo de ga-
rate, de la Orden de N. P. S. Francisco escriuio al Aulhor, auiendo visto parte des
tos Sermones, y porque su Paternidad es tan Docto, tan Eminente Lengua Mexi-
cana, pareció cosa conueniente ponerla aqui que es grande aprobación. (La mayor
parte de esta carta está en mejicano.)— Dedicatoria del autor al P. Alonso de Cas-
tro, Asistente General de la Orden.- Advertencias al lector.— Prólogo, en mejicano.
(Aquí está el librito o papel que corresponde a los mejicanos, a los tenoxcas y a to-
dos los que hablan el náhuatl, que llaman lengua mejicana; a los que por toias par-
tes fueron a poblar esta tierra, para Nuestro Señor Dios etc.)— Texto, con notas
marginales en latín y otras en mejicano con la correspondiente significación o ver-
sión en castellano— Tabla de los sermones.— Id. de la Escritura, Doctores y San-
tos.—Id. remisiva a otros Evangelios.— Phrases, y modos de hablar elegantes y me-
taphoricos, de los Yndios Mexicanos, y porque he usado de algunos dellos en el dis-
curso destos Sermones, y los que están por imprimir, me pareció bien que se impri-
miessen, para que se tenga noticia, y uso dellos. — Erratas.
El P. Zayas dice que da licencia para imprimir la obra revalidando la de su an-
tecesor; es para dos cuerpos de libros, el uno de dominicas y el otro de festividades
de Santos y ya habían sido aprobados los sermones por los PP. Jesuítas Tovar y
Avendaño y por el P. López de nuestra Orden, Vicario de los indios en el Colegio
de San Pablo.
De las advertencias copiamos los siguientes párrafos: «Del libro que imprimí
los años pasados (me dicen algunos) que si fueran (como son pedazos predicables)
sermones enteros, enriqueciera con ellos a los predicadores de la lengua mejicana,
y que yo no hubiera perdido nada, aquí se descubre la flojedad y pereza en estu-
diar... Fuera de esto, muchos me han pedido la palabra que en aquel di, de impri-
mir un Sermonario de Festividades de Santos. A esto respondo que el hombre pro-
pone y Dios dispone, tales ocasiones se ofrecen a los hombres y tales ocupaciones
y estorbos, que aunque quiera no puede ver cumplidos sus deseos. Estos sermones
ofrezco ahora con buena voluntad, mientras se imprimen los de los Santos, que será
(siendo Dios servido) la segunda parte de este, y dando Dios salud y vida^ procura-
ré que se imprima un libro que tengo compuesto, cuyo título es: Consideraciones
predicables sobre la Parábola del Hijo Pródigo, según San Lucas...»
Los dos tomos anunciados en estas últimas palabras no se sabe que se publica-
ran y como inéditos y manuscritos los citan los autores.
496 MINAYA-MINGO
Bibl. Nacional, R-14228.— De esta y de la anterior obra hay ejemplares en el
Uritish Museum de Londres.— De las dos publica Andrade facsímiles de las
portadas.
C. y Sobrón, en su obra intitulada Los idiomas de la América latina, pág. 62,
menciona al P. Mijangos de quien dice: «Este religioso franciscano esta considera-
do como uno de los principales hablistas del idioma nahualt, y se encuentra en tal
concepto citado por varios autores que han escrito sobre la lengua mejicana. Com-
puso y dio a luz un libro bajo el título de Directorio espiritual en mejicano y caste-
llano de relevante mérito literario, si hemos de estar a lo que de esa obra dice per-
sona tan competente como el señor doctor Torres Cano, catedrático que fué de ese
idioma en la Universidad de Méjico. Está impreso en dicha ciudad. Además de ese
libro compuso varias otras cosas, entre ellas unas Poesías místicas muy estimadas
de los eruditos.» Parécenos que así como el autor de este párrafo se equivocó al
hacer franciscano al P. Mijangos, también incurrió en otra equivocación al consig-
narle obras cuyos títulos son bien diferentes del que llevan las por él publicadas.
Al tratar de nuestro autor, rectifican los bibliógrafos modernos la errata de es-
cribir Mijangas por el P. Herrera, de quien la copiaron Nicolás Antonio y otros au-
tores, errata debida acaso a la imprenta y que no merece se tome con tanta serie-
dad como se la da.
— P. Herrera, Alphabetum, I, 489.— Nicolás Antonio, I, 743.— P. Ossinger, pág.
ñ92.— Pinelo-Barcia, col. 721.- Beristain, pág. 273 del tomo II.— Conde de la Vinaza,
varios números.— Medina, La imprenta en México, en los años correspondientes a
los impresos del P. Mijangos.
Mlnaya (Fr. Lope Fernández de).
Véase el artículo dedicado al P. Lope Fernández, pág. 419 del vol. II, donde se
halla la indicación de que seapellidaba también de Minaya, y nos ha parecido conve-
niente repetirla en este lugar por si con ese apellido se pudieran encontrar noticias
de nuestro autor.
Mingo (Fr. Lesmes).
De Pradoluengo, Burgos, nació el 30 tuvo la fortuna de librarse de caer en
de Enero de 1869 y profesó en el colé- poder de los revolucionarios de aque-
gio de Valladolid a 18 de Julio de 1885. lias provincias, por haber acompañado
Antes de terminar la carrera literaria al citado Sr. Obispo en su viaje a Ma-
fué enviado a Filipinas, aportando a nila, donde había de embarcarse para
Manila el 22 de Septiembre de 1891. El Europa. Se ordenó al P. Lesmes regre-
año siguiente, a 30 de Diciembre, fué sar ala península en Agosto de 1899, pa-
destinado a Cápiz y despuésde estudiar sando al Brasil en 1902, donde ha des-
el idioma de los naturales, administró enpeñado varios cargos y destinos. A
sucesivamente los pueblos de Tapas, 13 de Mayo de 1913 obtuvo el título de
Dumalag y Maayon, desde Febrero de Lector y en 3 de Enero de 1914 fuénom-
1894 hasta el 1." de Diciembre de 1896, brado Vicario provincial, asistiendo
que la Provincia le puso a disposi- por este concepto al Capítulo celebrado
ción del limo. D. Fr. Arsenio del Cam- en 1918 en que salió electo en Defini-
po, Obispo de Camarines. Fué Fiscal y dor. Al presente reside en Madrid.
Secretario de dicha diócesis. En 1898
1. Los emigrantes españoles (en el Brasil).— Es un informe sobre el particular
fechado en San Paolo, 31 de Marzo de 1911, y dirigido en forma de carta al Director
de España y América, en cuya revista se publicó, vol. XXX.
2. En la misma revista ha publicado desde el vol. LX varios estudios críticos so-
bre diversas obras recibidas por la Redacción.
MINGUELLÁ
497f
3. La Lengua Española Universal.— Art. en el vol. LXIIl.
4. Santa Rita Durdo. Confesión que ennoblece.— Artículo publicado con la firma
«P. Lemos» en el vol. XI del Archivo histórico Hispano-Agustiniano.
El P. Jesuíta Antunes Vieira publicó en LisDoa el 1914, no en Bruselas, como reza
la portada, un libro con el seudónimo Arthur Viegas, dedicado a estudiar principal-
mente los últimos hechos de la vida del célebre P.José de Sta. Rita Duran, agustino
y renombrado autor del poema épico Caramurú. Como los hechos aludidos están ín-
timamente relacionados con la caída y expulsión de los jesuítas de Portugal en el si-
glo XVIII, el autor del libro llegó a descubrir documentos en los cuales el P. Santa
Rita confiesa los medios con que atacó a la Compañía de Jesús colaborando a aquel
resultado; de lo hecho se arrepintió después dando a luz una retractación pública de
sus errores, y esto es lo que motivó el artículo de referencia en que el P. Lesmes pone
de relieve las altas cualidades de nuestro poeta y su nobleza de sentimientos.
Mingaella y Arnedo de la Merced (limo. D. Fr. Toribio).
Natural de Ig-ea de Cornag-o , Logro- «El nuevo Obispo de Puerto Rico ha
ño, nació el 16 de Abril de 1836 y pro-
fesó en el colegio de Monteagudo de
PP. Agustinos descalzos el 4 del mismo
mes de 1854. En 1858 fué enviado a Fi-
lipinas, y ordenado de sacerdote en
Manila, recibió el mandato para trasla-
darse a Silang con el fin de aprender el
idioma tagalo, en que al poco tiempo
era un maestro consumado. Adminis-
tró sucesivamente los pueblos de Imus,
Laspiñas, Silang, Salinas y Cavite Vie-
jo, desde 1860 hasta 1876, con excep-
ción del trienio 1867-1870 que ejerció
el cargo de Secretario de Provincia.
Fué, además, Prior vocal, Definidor
en 1873 y Vicario provincial de Cavi-
te. El referido año de 1876 fué nom-
brado Comisario-Procurador en Ma-
drid y terminado el trienio pasó de
Rector al colegio de San Millán de la
Cogolla. Por segunda volvió a encar-
garse de la Comisaría en 1882, siendo
reelegido en el mismo puesto en 1885,
en Marzo de 1890, por muerte del que
lo desempeñaba, y en 1891. También
se le dio el título de Cronista de la Pro-
vincia en 1888 y 1894.
A principios de Mayo del año última-
mente expresado fué propuesto para
Obispo de Puerto Rico, y preconizado
por Su Santidad en 21 de dicho mes,
tuvo lugar su consagración episcopal
en el colegio de Marcilla el 5 de Agos-
to siguiente. Con motivo de su nom.
bramiento decía La Ciudad de Dios:
sido miembro del Consejo de Ultramar
y vocal de las Juntas organizadoras de
los Congresos de Americanistas y
Orientalistas. Virtud, celo apostólico,
gran talento, palabra elocuentísima,
modestia que raya en la humildad,
profundos y variadísimos conocimien-
tos, pluma brillante, actividad nada
común; son tantas y tan valiosas las
cualidades del P. Minguella, que no hay
asomos de exageración al decir que es
desde luego uno de los mejores orna-
mentos del Episcopado español.» Su
estudio acerca de la patria, estado y
vida de San Millán, publicado en 1883,
le había valido también el título de
Académico correspondiente de la Real
Academia de la Historia.
En 1 1 de Noviembre de 1894 hizo la
entrada solemne en su diócesis de
Puerto Rico, regentando esta iglesia
hasta el 24 de Marzo de 1898 en que
fué trasladado a la de Sigüenza, to-
mando posesión de la misma en 18 de
Junio. A causa de su ancianidad y fre-
cuentes achaques renunció su Obispa-
do, publicándose en la Gaceta de 14 de
Febrero de 1916 la admisión de la re-
nuncia por el Gobierno, y después de
algún tiempo que hubo de esperar en
Madrid la solución de algunos asuntos
relacionados con la renuncia, se retiró
al colegio de Marcilla donde hoy se en-
cuentra. Del gobierno de las dos igle-
sias referidas puede juzgarse por la
32
498 . MINGUELLA
piedad y solicitud paternal que revé- dotes de talento y suma prudencia la
lan las Pas/ora/^s que dio a la prensa, estima, veneración y respeto de sus
conquistándose por su afabilidad, altas diocesanos.
1. Z)zscMrso pronunciado en 20 de Enero, 1867, en la solemne inauguración del
Templo de San Sebastián de PP. Recoletos de Manila. Binondo. Sánchez y C* 1867.
2. Oración fúnebre en las solemnes honras celebradas en 23 de Octubre de 1869
en Cavile, por el eterno descanso del Contra-almirante de la Armada D. Casto Mén-
dez-Núñez. Manila.
Copiamos estos dos números del P. Sádaba quien no apunta otros detalles, lo
mismo que el P. Moral en el vol. XII, pág. 441 de la Revista Agustiniana.
3. Ensayo de Gramática Hispano-Tagala por un Religioso de la
Congregación de Agustinos Recoletos de Filipinas. Con las licencias
necesarias Manila Establecimiento tipográfico Ciudad Condal de Plana
y C" 1872.
8.» de 72 págs.
—Ensayo de gramática hispano-tagala compuesto por el M. R. P. Ex-Definidor
Fr. Toribio Minguella de las Mercedes de la Congregación de Agustinos Recoletos de
Filipinas, Comisario actual y procurador en la Corte de Madrid. Manila Estableci-
miento tipográfico de Plana y C* Escolta, 29 duplicado 1878.-4.° de VI f 302 pá-
ginas.
Reproducimos el interesante prólogo que va al frente de la obra por darse en él
una idea completa del libro: «Sale a luz este modesto trabajo, sin mas pretensión que
la de ser útil a mis hermanos.— Encargado de dirigir una de las academias militares
de idioma tagalo, tropecé con el inconveniente de la carencia de texto que, atendida
la clase de mis discípulos, satisfaciese el método de enseñanza que yo creía más opor-
tuno. Cierto que existen varias Gramáticas tagalas escritas por personas muy com-
petentes, tanto que casi agotaron lo que sobre la materia puede decirse; y tratándose
de la lengua tagala, serán siempre inolvidables, entreoíros Religiosos, los Padres
Fr. Francisco de San José, de la orden de Sanio Domingo, y Fray Sebastián de To-
tanos, de la Seráfica de San Francisco; pero sus Artes están calcados sobre la Gra-
mática latina, como que fueron compuestos para los Sacerdotes que se dedicaban a
la administración parroquial, únicos que, hasta hoy, han hecho estudio sobre el taga-
lo. No me parecieron, pues, aquellos Artes a propósito para personas que, por su
profesión, no necesitaban conocer el latín.— Repito que la cuestión de fondo la dejaron
resuella aquellos beneméritos Padres; la única que presentaba dificultad, era la de
forma. Se me ocurrió al pronto que los sistemas tan célebres en Europa, de los
ÜD. Ollendorff y Ahn, podían resolverla; mas, tengo para mí que aquellos métodos
sintéticos serán acaso buenos para aplicados a idiomas análogos entre sí, no para los
que son de índole completamente distinta, como sucede con el castellano y el tagalo.—
Por otra parte, creo que el método de Ahn, como se lee en la primera línea del pró-
logo de la Gramática francesa arreglada al castellano por el profesor H. Mac-Weic,
y dice así: «Aprended un idioma estranjero, como habéis aprendido vuestra lengua
nativa,» esa síntesis por más brillante que sea, no es oro de buena ley. No puede haber
comparación entre un niño de memoria virgen y de inteligencia en embrión, y un
adulto de inteligencia desarrollada y de memoria distraída. Tal vez esos métodos den
resultado en los niños; pero es dudoso que lo den tratándose de personas ya intelec-
tualmente formadas. La inteligencia es la facultad característica del hombre; es la
reina a quien las demás potencias del alma deben servir. Por eso yo formulo al frente
de mi pobre Ensayo este otro pensamiento: Comprended la estructura de un idio-
ma, y entonces ejercitad la memoria, que, apoyándose en el entendimiento, hará
rápidos progresos.*
A esta edición no la tituló segunda su autor, porque en realidad puede conside-
MINGUELLA 499
rarse una obra totalmente nueva. Basta fijarse en la diferencia tan notable de pági-
nas de las dos ediciones.
4. La Iglesia y Convento de Recoletos (de Manila).
5. El limo. Señor D. Fr. Mariano Cuartera y Sierra, Obispo de Nueva Segovia,
Dos artículos publicados en la revista ilustrada de Manila El Oriente, el primero,
en el número 5 correspondiente al 31 de Octubre de 1875, y el segundo en el 25 de 19
de Marzo de 1876.
6. La Virgen de Antipolo, su templo y su Jiesta religiosa.
Consta de tres artículos publicados en la misma revista, números 32, 33 y 34.
Los tres trabajos reseñados van suscritos por Un Agustino Descalzo, el Padre
Minguella, según informes, el cual colaboraba por aquellos años en la prensa de
Manila.
7. San MillAn de la CogoUa. Estudios histórico-religiosos acerca
de la patria, estado y vida de San Millán por Fr. Toribio Minguella de
la Merced Agustino Recoleto de las Misiones de Filipinas. Madrid Im-
prenta de A. Pérez DubruU Flor Baja, núm. 22. 1883.
8." de VI + 280 págs.
En el tomo L de la España Sagrada, publicado por D. Vicente de la Fuente, tra-
ta este autor de San Millán de la CogoUa, «queriendo probar que su patria no fué
Berceo, en la Rioja, sino Verdejo, en Aragón, y que el Santo no fué abad, ni monje
benedictino. Con tal motivo, lanza sobre los monjes de San Millán de la Cogolla recia
tormenta de amarguísimas censuras... Yo creo que D. Vicente estuvo muy desacerta-
do en cuanto escribió de San Millán en aquella obra, y repitió después en su Historia
Eclesiástica; y creo también que se mostró, no sólo excesivamente severo con los
monjes de San Millán, sino que llevó su severidad hasta la injusticia. Si tengo o no
razón para creerlo así, ya lo dirán las personas imparciales que se tomen el trabajo
de leer las siguientes páginas.»
Parece que el Sr. La Fuente contestó al P. Minguella en tonos poco mesurados ,
razón por la cual no pasó a entablarse una polémica que hubiera sido provechosa,
considerando nuestro P. Recoleto que para ilustrar puntos históricos como los que se
ofrecían, no debían emplearse tales armas entre los adversarios.
Este libro del P. Minguella le valió, como arriba se ha dicho, el honroso título de
Correspondiente de la Academia de la Historia.
6. Conquista espiritual de Mindanao por los Agustinos Recoletos.
Cuadros estadísticos por el M. R. P. Fr. Toribio Minguella de la Mer-
ced, Comisario de los Agustinos Recoletos de Filipinas en la Corte de
Madrid, Socio correspondiente de la Real Academia de la Historia. (Ar-
tículo de la «Revista Agustiniana.») (Número de Enero de 1885.) Con li-
cencia. Valladolid: Imprenta y Librería de Luis N. de Gaviria, impresor
del Ilustre Colegio de Abogados, Angustias 1 y San Blas 7. 1885.
4." may. de 12 págs.
José Feced publicó un extracto de este trabajo en el número 12 de La Política de
España en Filipinas, el cual fué reproducido por el diario La Época, de Madrid.
La conducta incalificable de una campaña que condenaba al olvido los trabajos
de los PP. Agustinos descalzos por la evangelización de los isleños de Mindanao,
campaña sostenida y fomentada por la mala fe del que sabiendo la verdad, no sola-
mente la oculta sino que la adultera explotando la credulidad e ignorancia del públi-
co, fué la que motivó este trabajito compuesto casi todo él de números, que son los
argumentos más contundentes para refutar la falsedad y la mentira. La historia de la
impresión que causaron las cifras del P. Minguella, de los medios que se pusieron en
juego para impedir la continuación de los cuadros estadísticos, con otras mil cosas
500 MINGUELLA
que alguno se encargará de publicar cuando menos piensen los interesados, será indu-
dablemente de mucha instrucción cumpliendo su fin principal, cual es el de dar a cada
uno lo suyo. Escribióse al final del artículo la indicación consagrada se continuará,
porque, efectivamente, el P. Minguella había dicho muy poco en comparación de lo
que faltaba por decir; sólo descubría una parte de la verdad y era necesario decirla
toda; pero por las causas y medios aludidos se consiguió de la excesiva indulgencia
del autor que la publicación se interrumpiera. Excusamos decir que en dichos cua-
dros se demuestra gráficamente la labor de los Padres Recoletos y Jesuítas en Min-
danao. Pasados algunos años, la campaña de propaganda de las misiones de aquella
isla volvió a reanudarse, y el P. Minguella tuvo que salir otra vez por los fueros de
la verdad y la justicia, continuando sus cuadros estadísticos en un artículo publicado
en el vol. XX Vi de La Ciudad de Dios. Allí puede verse lo que escribieron La Épo-
ca y El Día sobre las misiones de recoletos y jesuítas y la contestación mesurada,
sobria y al mismo tiempo convincente que a ambos periódicos dio el P. Minguella a
fin de que cesase aquella campaña de predilecciones.
7. Método práctico para que los niños y niñas de las provincias ta-
galas aprendan a hablar castellano, por el R. P. Fr. Toribio Minguella,
Agustino Recoleto. Premiado en certamen público por la Dirección
gral. de Administración Civil. Manila. Tipo Litografía de Chofré y C*
Escolta n.° 29. 1886.
4.0 de 161 págs.
Obtuvo el premio señalado en el certamen por reunir las tres condiciones de ser
el trabajo inédito, manuscrito y superior, según el Jurado, y consistió el premio en
500 pesos, haciéndose por la Dirección una tirada de 10000 ejemplares que fueron en-
tregados en su totalidad a la Corporación de PP. Recoletos. Lleva en la anteportada
el lema con que fué presentado: A la intima y perpetua unión de Filipinas a Espa-
ña, y al final, en hoja perdida, una certificación de Barrantes de haber sido la obra
premiada.— V. al citado Barrantes, El Teatro Tagalo, pág. 185.
8. Estudios comparativos entre el Tagaloc (Filipinas) y el Sánscrito.
Fol. mayor de 8 págs. Es tirada aparte de El Globo, donde salió junto con una co-
lección de trabajos sobre Filipinas y se reprodujo en La Ciudad de Dios, vol. XV,
corregido el título.
9. Agustinos. — Articulo publicado en el Diccionario de Perujo y Ángulo.
10. Gramática sambale (inédita).
11. Trozo de caña de 25 centímetros con escritura filipina (caracteres antiguos).
12. Estado actual de la escritura filipina, con sus caracteres antiguos. Cua-
dro con doble facsímile litografiado.
Estos tres números fueron presentados por el P. Minguella a la Exposición Filipi-
na de Madrid de 1887, pero no se advierte si él fué autor de los mismos. Se asegura
que tiene inédita una grande obi-a, una peleografía general de los antiguos alfabetos
filipinos, para la cual ha logrado reunir abundantes materiales que quizá por no es-
tar completos no han salido al público en forma de libro. Sin poder juzgar de visu
del. presente trabajo, creemos que será semejante,, por tratarse del mismo tema, al del
P. Marcilla que queda descrito más atrás, pág. 156.
13'. Unidad de la especie humana probada por la Filología. Estudio
del P'. Fr. Toribio Minguella de la Merced Agustino Recoleto, leído
por el mismo Padre en la sección segunda del primer Congreso católi-
co nacional, celebrado en Madrid el año de 1889, Madrid Imprenta de
A. Pérez DubruU. Flor Baja, núm. 22. 1889.
4.0 de 31 págs.
Se publicó también en La Ciudad de Dios, vol. XXI. '
MINGUELLA 501
14. Memoria acerca del origen, desenvolvimiento, beneficios y es-
tado actual de las Siervas de María escrita por el P. Fr. Toribio Min-
guella de la Merced. Agustino Recoleto, y leída por el mismo Padre en
la primera sesión pública del Congreso Católico Español celebrado en
Madrid el año 1889. Madrid Establecimiento tipográfico «Sucesores de
Rivadeneyra» Impresores de la Real Casa. Paseo de San Vicente,
20, 1889.
4.°. de 22 págs.
15. Discurso acerca de la influencia del Misterio de la Purísima,
Concepción en el culto de la Virgen María en España escrito por el
P. Fr. Toribio Minguella de la Merced Agustino Recoleto de las Misio-
nes de Filipinas, Correspondiente de la Real Academia de la Historia,
y leído por el mismo Padre en la cuarta sesión pública del segundo Con-
greso católico español, celebrado en la catedral de la Seo de Zaragoza
el año 1890. Madrid Imprenta de A. Pérez Dubrull. Flor Baja, núm. 22.
1890.
4.° de 32 págs., las dos últimas de notas.
Se reprodujo en la revista Dogma y Razón, Enero de 1891 (Año V), y antes en la
Crónica del Segundo Congreso etc. (Zaragoza, 1891), págs. 333 a la 360. También sa-
lió en La Ilustración Católica, núm. 114, año 1890.
16. Necrología del reverendísimo padre Fr. Gabino Sánchez de la
Purísima Concepción Comisario General Apostólico de los Padres
Agustinos Recoletos por Fr. Toribio Minguella de la Merced, Religio-
so de la misma Orden. Madrid. 1891. Imprenta de Don Luis Aguado
Pontejos, 8. Tel. 697.
4.° de 33 págs. con un retrato del biografiado.
Al final lleva la fecha: Madrid 3 de Marzo de 1891.
Tirada aparte de La Ciudad de Dios, vol. XXVI, donde se publicó con el título:
ti Rvdo. P. Fr. Gabino Sánchez de la Purísima Concepción. Después reprodujo
esta biografía el P. Matute en su colección de apuntes sobre los PP. Candelarios de
Colombia.
17. Carta Pastoral que el lUmo. Sr. Don Fr. Toribio Minguella y
Arnedo, Obispo de Puerto-Rico, dirige al Clero y fieles de su Diócesis
con motivo de su solemne entrada. {Estampa) Puerto-Rico. Imprenta
del Boletín Mercantil. 1894.
4.° de 20 págs.
Está fechada a 21 de Noviembre del mismo año, día de la Presentación de Nues-
tra Señora en el templo.
18. Carta Pastoral que con motivo de la santa Cuaresma dirige á
sus diocesanos el' limo. Sr. Don Fray Toribio Minguella y Arnedo,
Obispo de Puerto-Rico. ( Viñeta) Puerto-Rico. Imprenta del «Boletín
Mercantil.» 1895.
4.° de 23 págs. Fechada en 1.° de Marzo.
Adviértese al final que se había publicado con anterioridad en el Boletín Ecle-
siástico, donde salió con algunas erratas que se corrigieren en la tirada aparte de
ijue se trata.
502 - MINGUELLA
19. Carta Pastoral que el limo. Sr. D. Fr. Toribio Minguella y
Arnedo Obispo de Puerto-Rico, dirige al Clero y fieles de su Diócesis
En la primera Dominica de la presente Cuaresma. Puerto Rico Im-
prenta del «Boletín Mercantil» Calle de la Fortaleza 24 y 26 1896.
4." de 29 págs. Está fechada el 22 de Febrero de 18%.
20. Carta Pastoral en el Adviento del mismo año 1896. Impresa, como las ante-
riores en Puerto Rico y en la misma imprenta.
No la hemos visto.
21. Carta Pastoral que el limo. Sr. D. Fr. Toribio Minguella y Ar-
nedo Obispo de Puerto-Rico dirige al Clero y Fieles de su Diócesis.
Puerto Rico Imprenta del «Boletín Mercantil» 1897.
4.° de 23 págs. Fechada en 26 de Abril de 1897.
22. Carta-prólogo del limo, y Rvmo. Sr. D. Fr. Toribio Minguella y Arnedo Obis-
po de Sigüenza.— Ocupa 5 págs. entre los preliminares de la obra: La Catedral de
Sigüema, por Manuel Pérez-Villamil. Madrid, 1899.
23. Pastoral que con motivo del Año Santo dirige el Excmo. e
limo. Sr. Obispo de Sigüenza al Clero y fieles de su Diócesis. Madrid
Imprenta de L. Aguado Calle de Pontejos n." 8. 1900.
4.» de 30 págs. Fechada por el P. Minguella el 29 de Enero de 1900.
24. Sermón predicado por el Excmo. Prelado de la Diócesis en la solemne fun-
ción de desagravios celebrada el 13 de Octubre de 1901 en la Santa Iglesia Catedral
de Sigüenza.
Publicóse en el Boletín Eclesiástico de dicha Diócesis, número correspondiente
al 24 de Octubre del año expresado.
En la misma publicación se encuentran otros escritos, Pastorales etc., del señor
Minguella, como puede presumirse de su largo pontificado en Sigüenza.
25. Jesucristo Crucificado — Artic\x\o publicado en España y América, tomo X.
26. La espina y la rosa.—\á. en Santa Rita y el Pueblo cristiano, año 2.°
27. Carta Pastoral acerca de los deberes y derechos cristianos
que con motivo de la Santa Cuaresma dirige el Excmo. e limo. Sr. Obis-
po de Sigüenza al Clero y Fieles de su Diócesis. Sigüenza Imp. de Pas-
cual Box Calle de Villegas núm. 16. 1905.
4." de 24 págs. Fechada el Domingo primero de Cuaresma.
Suponemos que habrá publicado otras Pastorales sueltas de las cuales no tene-
mos noticia individual.
28. Sermón predicado por el Excmo. Sr. D. Fr. Toribio Minguella
y Arnedo, Obispo de Sigüenza, en la Santa Iglesia Catedral de esta ciu-
dad el día 26 de Noviembre de 1905 (fiesta de los Desposorios de la
Santísima Virgen) con motivo de la inauguración de la Casa-Misión de
PP. Agustinos Recoletos en la capital diocesana. Sigüenza Imp. de
Pascual Box. 1905.
8." de 15 págs.
29. Oración fúnebre que ante el cadáver del limo, y Rmo. Sr. Don
Fr. Hzequiel Moreno y Díaz Obispo de Pasto (Colombia, América del
Sur) pronunció el Excmo. e limo. Sr. D. Fr. Toribio Minguella y Arne-
do Obispo de Sigüenza en la Iglesia de PP. Agustinos Recoletos de
MINGUELLA 503
Monteagudo (Navarra) el día 22 de Agosto de 1906. Madrid— 6639— Im-
prenta de Gabriel López Horno, San Bernardo, núm. 92. 1906.
4." de lópágs.
30. Cartas Pastorales... del limo, y Rmo. D. Fr. Ezequiel Moreno. Madrid, 1908.
Edición hecha y prologada por el limo. Sr. Minguella, el cual también publicó en
1914 un tomo de cartas del P. Moreno, como luego lo apuntaremos en el lugar corres-
pondiente.
31. Biografía del limo. Sr. D. Fr. Ezequiel Moreno y Díaz Agusti-
no Recoleto y Obispo de Pasto (Colombia) muerto en opinión de santi-
dad. Escrita por el R. P. Fr. Toribio Minguella y Arnedo de la misma
Orden y Obispo de Sigüenza [Armas del biografiado) Con las debidas
licencias Luis Gili, Editor Librería Católica internacional Balmes, 83,
Barcelona 1909.
4.° may. de 484 págs. y 2 s. n.
Antep. y a la V. las licencias del Ordinario de Barcelona.— Retrato del biografia-
do.-Port. y a la vta. la «Protesta del autor».— Prólogo.— Texto. -Erratas. — índice. —
Ultima hora. (Es un suelto reproducido de la revista Santa Rita y el Pueblo cris-
tiano.)
El texto va ilustrado con varios retratos del limo. Moreno y numerosas vistas fo-
tográficas de edificios y objetos que se relacionan con su vida.
32. Santa Librada Virgen y Mártir Patrona de Sigüenza y su Obis-
pado. Estudio histórico por el Rdo. P. Fr. Toribio Minguella y Arnedo
de la Orden de Descalzos de San Agustín, Correspondiente de la Aca-
demia de la Historia, Obispo de Sigüenza. Madrid Tipografía de la Re-
vista de Archivos Olózaga, núm. 1. 1910.
4," may. de 64 págs.
33. Historia de la Diócesis de Sigüenza y de sus Obispos. Escrita
por el actual Rvdo. P. Fr. Toribio Minguella y Arnedo de la Orden de
Agustinos descalzos, Correspondiente de la Real Academia de la His-
toria. Volumen \.° desde los comienzos de la Diócesis hasta fines del si-
glo XIII. Con licencia eclesiástica. Madrid Imp. de la «Revista de Arch.,
Bibl. y Museos.» Olózaga, I. Teléfono 3.185. 1910.
4.° de VIII 4- 677 págs. y 1 s. n. con el colofón.
Port. y a la V. Es propiedad del Obispado de S2g'Me«;Sfl.— Prólogo.— Texto.— ín-
dice.—Colofón.
En el prólogo trata el P. Minguella de los autores que le han precedido en la pu-
blicación de la historia eclesiástica de Sigüenza o en el acopio de materiales y aun
en la composición de obras que por un motivo o por otro no han sido editadas, con-
tando entre estos últimos a los señores D. Diego González Chantos, D. Román An-
drés de la Pastora y D. Mariano Juárez, de los cuales se aprovecha cuanto es dable
nuestro autor para confeccionar su trabajo. El mismo P. Minguella dice con respecto
a este particular: «Claro es que sin lo mucho que hicieron los citados autores, princi-
palmente D. Mariano y D. Román, no me hubiera sido posible ofrecer al público la
presente obra, que en bastantes puntos viene a ser copia literal de lo que ellos escri-
bieron.» Hace luego honorífica mención de D. Manuel Pérez Villamil, de quien cita
una obra publicada sobre la Catedral de Sigiiensa, de donde copia las biografías de
algunos Obispos, pero más que todo por las indicaciones de dicho señor y el patroci-
nio dispensado al P. Minguella, mirando la obra de éste como si fuera suya propia;
504 MINGUELLA
con más cariño, se dice, por encomiar la generosidad y desinterés del Sr. Pérez Vi-
llamil.
Historia de la Diócesis de Sigüenza. . . Volumen 2.° desde principio
del siglo XIV hasta comienzos del XVII. Con licencia eclesiástica. Ma-
drid... 1912.
De X 4- 705 págs. y 1 s. n. con el colofón.
HisTORiA de la Diócesis de Sigüenza... Volumen 3.° desde princi-
pios del siglo XVn hasta fines del XIX. Con licencia eclesiástica. Ma-
drid... 1913.
De 2 hs. s. n. para las anteportada y portada, 710 págs. de texto y 1 s. n. para el
colofón.
En la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, núm. de Marzo y Abril de 1914,
publicó D. Manuel Serrano y Sanz un artículo crítico en que, después de tributar
merecidos elogios al autor de la obra, reproduce algunos de los documentos allí pu-
blicados en los apéndices con el fin de demostrar su valor para fijar fechas y varios
acontecimientos históricos. Al final señala algunos defectos o errores en que ha in-
currido el P. Minguella, disculpables sin duda ninguna, si se atiende a la magnitud
de la empresa llevada a cabo por tan sabio y prestigioso autor.
En sesión celebrada por la Real Academia de la Historia a fines de Marzo de
1914, «el señor marqués de Cerralbo leyó el informe de la Comisión encargada de
examinar las obras presentadas para optar al premio al talento instituido por D. Fer-
mín Caballero. El informe ha sido unánimemente ensalzado por la forma magistral en
que está escrito, y en él propone la Comisión que se adjudique el premio a la obra ti-
tulada Historia de la diócesis de Sigüenza, escrita por el reverendo padre Mingue-
lía. Consta el texto de esta obra de 440 documentos inéditos que le dan un extraordi-
nario mérito histórico.» La obra fué presentada al concurso por el editor.— £■/ Deba-
te, núm. 875, correspondiente al 29 de Marzo de 1914.
34. Panegírico de San Agustín predicado el día 28 de Agosto de 1887, en la
iglesia del Real Monasterio de la Encarnación (Agustinas Recoletas), de Madrid, por
Fray Toribio Minguella de la Virgen de la Merced.
Se publicó en la revista El Arsenal del Predicador, núms. de 15 de Enero y
l.^de Febrero de 1915.
35. Compendio de la vida y virtudes de la Madre Mariana de San
José Fundadora de las Monjas Agustinas Recoletas. Madrid Imp. del
Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús. Juan Bravo, 3. Teléfono 2.198.
1916.
8.' de 207 págs. con una oleografía de la Venerable al principio.
En la hoja siguiente a la de la portada se halla una dedicatoria a la V^en. Maria-
na por la Comunidad de MM. Agustinas de la Encarnación de Madrid en el tercer
Centenario de la fundación del convento. Sigue un prólogo suscrito por el limo, se-
ñor Minguella en que se expresan las razones de haberse escrito el presente compen-
dio, diciendo de éste que es un resumen de la primera parte de la Vida de la
Ven. Mariana de San José, publicada por D. Luis Muñoz en 1645. A continuación va
el texto y luego el índice.
El último capítulo contiene ^/g'ííwrts breves oraciones y jaculatorias que decía
y dejó escritas la Madre Mariana de San fosé.
36- Compendio de la biografía del Siervo de Dios limo. Padre Fray
Ezequiel Moreno y Díaz de la Orden de Agustinos Recoletos Obispo de
Pasto en Colombia. (Adornito) Madrid Tip. de la «Rev. de Arch.,
Bibl. y Museos» 1918.
MINGUELLA 505
8." de 127 págs.
F&rt. y la v. en bl.— Prólogo firmado por el limo. Sr. Minguella en Marcilla a 27
de Diciembre de 1917.— Texto.— índice.
«A fin de que Dios nuestro Señor, que tan admirable es en sus Santos, sea glori-
ficado y su siervo más y más conocido, y para facilitar a las almas cristianas hermo-
sísimos ejemplos de virtudes nos ha parecido conveniente reducir a compendio la
biografía que antes (en 1909) escribimos con bastante extensión... añadiendo algo de
hechos maravillosos acaecidos después de publicada la primera biografía.»
37- Historia de la Santísima Virgen con explicaciones y reflexiones
cristianas por el limo. Sr. D. Fr. Toribio Minguella y Arnedo de la
Orden de Agustinos Recoletos, Obispo titular de Basilinópolis, (Dimi-
sionario de Sigüenza). [Adornito) Madrid. Hijos de Gregorio del Amo
6, Paz, 6. 1919. A la v. de la antep.: Imprenta de los Hijos de Gómez
Fuentenebro, Bordadores, 10.
8." de XII 4- 322 pá¿s. y 1 s." n. con una lista de obras del autor.
Antep. y a la V. el pie de imprenta reproducido.— Portada y la v. en bl.— Proe-
mio, suscrito al final por el limo. Sr. Minguella en el colegio de Marcilla a 8 de Di-
ciembre de 1918 —Texto. — índice.
Con respecto al fin que el autor se ha propuesto en su obra nos dice lo siguiente
en el prólogo: «Como el principal objeto de este libro — supuesta la gloria de Dios y de
la Virgen— es el bien de las almas cristianas, por eso la presente Historia o Vida de
María Santísima constituye sólo la base de este trabajo, que en rigor no puede califi-
carse de histórico, antes bien de moral, sin curiosas disquisiciones acerca de los he-
chos. Por eso he adoptado una forma sencilla y que me ha parecido de mayor utilidad
para los fieles. Contiene cada Capítulo el texto, que puede llamarse historia en el caso
de que se trata, sigue una breve explicación o comentario, vienen luego las reflexio-
nes y enseñanzas prácticas y termina con una deprecación a la Virgen. Así resultará
un libro a propósito para lectura espiritual en familias cristianas y en Comunidades
religiosas.»
33. Valvanera imagen y santuario. Estudio histórico por el limo.
y Rdmo. P. Fr. Toribio Minguella y Arnedo déla Orden de Agustinos
Recoletos Obispo titular de Basilinópolis (dimisionario de Sigüenza).
C. de la Real Academia de la Historia. Madrid Hijos de Gregorio del
Amo. Paz, 6. 1919.
8.° de 118 págs. y 2 s. n.
Port. y la v. en bl.— Preliminar.— Texto.— índice.— Correcciones.
Dice modestamente el autor que su trabajo se reduce al acopio de algunas notas
que pueden servir de preámbulo a la historia de Valvanera, escrita, en 1282, en len-
gua vulgar por Gonzalo de Berceo y vertida al latín, en 1419, por el Abad Domingo
Castroviejo. Parece que equivocadamente se ha venido atribuyendo la referida his-
oria a un Abad Juan Sánchez, pero el P. Minguella deshace este error y vindica
para Berceo la paternidad de la obra. Publícase la versión latina de ésta acompañada
de una traducción castellana, y es indudable que será agradecida la publicación de
una historia de tal importancia que hasta ahora había permanecido inédita.
39. Biografías de los PP. Recoletos Pío Marcea y Juan Gascón.— M.S.
Parece que tiene escritas las biografías de otros religiosos.
40. También tiene compuestos muchos sermones que permanecen inéditos, lo
mismo que algunas poesías, de las cuales se mencionan:
-11. Al Nacimiento (de Jesús). -Kstá escrita en un pliego entero, a dos columnas.
42. Recuerdo a Cervantes en su aniversario. Manila, 1876.-12 págs., a dos
columnas.
506
MIN-LAO-PO-MINUART
43. Recuerdos de una noche en la fragata. — i págs.
Se citan los títulos de estas composiciones por ser acaso las mejores que escribió
en su juventud y se dedican a ellas grandes elogios.
-P. Sádaba, pág. A^.-La Ciudad de Dios, XXXIV, 154.
MinLao-Po.
Firma usada por el P. Agustín González en varios de sus escritos sobre China,
como se ha anotado en su artículo, pág. 141 del vol. III. Quedaron por consignar los
dos siguientes, entre otros, que llevan la misma firma.
La familia en China. -Salió en los números 233 y 234 de Las Misiones Católicas,
de Barcelona.
La enseñanza en China. — Núm. 241 de id.
Minuart (Fr. Agustín Antonio).
Nació en Barcelona a 17 de Enero
de 1677 siendo sus padres Bartolomé
Minuart y María Ana y Parrets. Desde
niño se hizo notar por su carácter dó-
cil, benigno y propenso a los ejercicios
de piedad. Habiendo oído un sermón
de San Antonio Abad, su patrón, en
que se ponderaban sus virtudes prac-
ticadas en el desierto, se fugó de la
casa de sus padres en busca de la so-
ledad habitada por su santo protector,
con deseo vivísimo de imitar su aspe"
reza de vida. Encontrado en el campo
por un vecino que le condujo a la casa
paterna, suspiraba siempre por la vida
retirada y solitaria y vio cumplidos
sus deseos cuando, conseguido el con-
sentimiento de sus progenitores, fué
admitido en el convento agustiniano
de su patria, vistiendo el hábito a los
once años de edad el 5 de Octubre de
1688. Cuando cumplió la edad canóni-
ca hizo su profesión el 17 de Enero de
1693, aniversario de su nacimiento, en
manos del P. Prior Fr. José Massot.
Durante sus estudios en el noviciado
dio pruebas de estar dotado de aven-
tajadísimos talentos, hasta el punto
de graduarse de Doctor en Filosofía
cuando sólo contaba trece años de
edad. A los diecisiete había terminado
la carrera de sus estudios y le nom-
braron Lector de Provincia, y a los
veintiuno defendió Conclusiones pú-
blicas en un Capítulo provincial cele-
brado en Valencia, con admiración de
todos, que le consideraron como un fe-
nómeno. Por orden de los Superiores
se opuso a las cátedras en la Universi-
dad de Barcelona y obtuvo una de
Teología, graduándose entonces de
Maestro en esta facultad, título que le
fué concedido también por la Orden.
Explicó, ademas, Filosofía y Teología
en el convento y colegio de Barcelona
hasta el 1706. Después fué Examina-
dor sinodal de los Obispados de Bar-
celona, Vich y Solsona y Académico
y Vicepresidente por algún tiempo de
la de Buenas Letras de su patria-
Desde el año 1709 fué l^rior del con-
vento de Cervera, Definidor por tres
veces de su Provincia de Aragón, Vi-
cario provincial del Principado de Ca-
taluña y Prior por dos veces también
del convento de Barcelona (1), donde
(1) «Siendo Prior del convento de Barcelona, propuso h la consulta en 7 de Febrero de 1727, que, pues
el Rey mandaba demoler el convento para construir la Explanada, y se iban a quedar en la calle, se elegi-
rla por patrón y abogado del convento al glorioso S. José, ofreciendo in perpetuum cantarle todos los aftos
primeras y segundas vísperas y maitines, como en los días solemnes de los Santos de la Orden, y asi lo
acordaron todos, con tan feliz resultado, que en 5 de Abril del mismo aflo mandó S. M. se nos diesen 50.000
duros para comenzar el nuevo convento y continuó luego concediendo otras grandes cantidades-» Este pá ■
rrafo, copiado de un Llihre de Notes, pág. 636, del expresado convento, indica, no solamente las elevadas
miras del P- Minuart y su confianza en lo alto, de donde esperaba el único remedio a la situación en que los
religiosos se encontraban, sino también la opinión de santidad en que se le tenia al consignar un hecho
cuyo favorable resultado se hace depender de su piadosa determinación,
MINUART 507
estableció, entre otras fundaciones, la virtud que florecieron en su tiempo.
Cofradía de Santa Rita de la que fué Falleció en el convento de su filiación
Director durante muchos años. Asi- religiosa, cuando desempeñaba por se-
mismo fué Viceprefecto de la Congre- gunda vez el cargo de Prior, el 24 de
gación de la Buena Muerte y Herma- Enero de 1743, dejando a todos edifica-
no de la Escuela de Cristo, distin- dos por las muestras de santidad que
guiándose en todos cuantos cargos dio hasta los últimos momentos de su
desempeñó y en las Asociaciones de vida. La Cofradía de Sainta Rita de Ca-
piedad de que formó parte, por su re- sia le dedicó solemnísimos funerales
ligiosidad y devoción, siendo un mo en que predicó el P. Ariño, según vé-
delo de todas las virtudes. De su asi- remos más adelante, y lo propio hizo la
duidad en el confesonario, pulpito y Congregación de la Buena Muerte,
en el cumplimiento de sus deberes reli- siendo el encargado de pronunciar la
giosos hacen grandes elogios sus bió- oración fúnebre el P. Antonio Gómez,
■grafos, contándole en el número de los de los PP. Clérigos Menores,
varones más ilustres por sus letras y
1. Breve resumen de todo lo qve condvce a la mayor declaración
de la Sentencia definitiva, dada por el Illustrissimo, y Reverendissimo
Señor Obispo de Pavía, en 16. de Julio del presente año, cerca de la in-
dentidad (sic) de las Reliquias del Sagrado Cuerpo de la Luz Clarissi-
raa, y Doctor Eximio de la Iglesia San Agustín, halladas en la Confes-
síon de la Basílica de San Pedro in Coelo áureo, de la misma Ciudad.
Sácale a luz elM.^R. P. M. Fr. Agvstín Antonio Mínvart, Maestro en
Artes, Doctor en Sagrada Theologia, Examinador Synodal de los Obis-
pados de Barcelona, Vique, y Solsona, Cathedratíco que fué de Víspe-
ras en la Vníversidad de Barcelona, Ex- Vicario Provincial, y Ex-Dífi-
nidor de la Corona de Aragón, y Prior del Convento del Padre San
Agustín, de esta Ciudad &c. Dedícale al Muy Reverendo Padre Maes-
tro Fr. Thomas Ravlin, Doctor en Sagrada Theologia Examinador Sy-
nodal de el Obispado de Lérida, y Provincial dígníssimo en los Reynos
de la Corona de Aragón, Orden de los Ermitaños de San Agustín nues-
tro Padre, de la Regular Observancia, &c. Con licencia de los Svperio-
res. Barcelona: Por Juan Solís Impressor, en la calle de los Algodone-
ros, año 1728. Véndese en la misma Imprenta.
4." de 45 págs.
Fort.— V. en bl.— Dedic- fechada en Barcelona, a 15 de Octubre de 1728. -Texto.
En la dedicatoria expone el autor el asunto de su trabajo en los siguientes térmi-
nos: «... para cuyo consuelo (el de los religiosos) me pareció escribir esta Relación, en
que se trata de las reliquias de nuestro Santísimo Padre, empezando dende la prime-
ra traslación...; añadiendo a esto una exacta y verídica narración sacada de los más
auténticos autos de la Curia Episcopal de Pavía, acerca de todo lo que pasó dende el
año 1695 hasta el presente, con las reflexiones más conducientes a la explicación del
aprecio grande que hizo siempre la Iglesia Santa (en nuestro Mayores) de los sagra-
dos huesos de este universal Maestro, recopiladas de varios escritos que nuestros
Agustinianos dieron a luz, especialmente de la Disquisición del Cuerpo de nuestro
Padre San Agustín, que por mandado de Su Santidad, escribió y dio a luz el limo, y
Rmo. Sr. D. Justo Fontanini, Arzobispo Ancirano, cuya erudición en allanar las anti-
güedades de la Iglesia y deducir la verdad de su pura y propia fuente, si bien se ma-
508 MINUART
nifiesta en todas sus obras, en esta doctísima disquisición parece excederse a sí mis-
mo; por lo que en este compendio he seguido en todo su maduro y sólido dictamen,
siendo este Epítome más suyo que trabajo mío....»
Bibl. del Col. de Valladolid, tomo 66 de papeles varios.
2. [Esta/utos de la Cofradía de Sta. Rita de Casia establecida en la iglesia de
San Agustín de Barcelona.]
Con relación a este trabajo se lee en un Llibre de Notas, pág. 187, del convento
agustiniano de Barcelona: «El P. Minuart fué el principal promovedor de la devoción
de Sta. Rita en Barcelona y el fundador de su Cofradía, una de las más ricas que se
establecieron en el convento de San Agustín. I'ara esto obtuvo de la Santidad de Be-
nedicto XIII un Breve fechado en los idus de Mayo de 1728, en que se le daba facultad
para erigir dicha Cofradía con consentimiento y aprobación del Ordinario, concedien-
do al mismo tiempo muchas gracias e indulgencias a los cofrades. Trató el asunto con
los devotos de la Santa y trabajó los estatutos de la nueva Cofradía que fueron apro-
bados por el Vicario General en 12 de Mayo de 17J0.¿ Ambos documentos constaban
en el archivo del convento de Barcelona. Desde 1729, año en que llegó de Ñapóles la
imagen de Sta. Rita que allí había mandado construir el P. Recordá, el culto de la
Santa en Barcelona adquirió tal importancia, que su fiesta y novenario llegaron a ce-
lebrarse con igual esplendor que las mayores solemnidades religiosas. — P. B. Fer-
nández.
3. lin 30 de Diciembre de 1731 fechó en Barcelona su aprobación a una Oración
fúnebre del Rmo. P. José Campuzano de la Vega, mercedario, por el P. Fr. Miguel
Valles, de la misma Orden.
4- Relación de las Solemnes Exequias que la Ilustre y Venerable
Congregación de la Virgen Santissima, baxo el titulo de la Buena Muer-
te, fundada en el Real Monasterio del Gran Padre de la Iglesia S. Au
gustin, de Augustinos Calzados de la Ciudad de Barcelona, celebró el
dia primero de Marzo de 1737. á la piadosa inmortal memoria del R. Sr.
Dr. en Artes, y ambos Derechos Gerónimo Talavera, Prior que fue de
la Colegial Iglesia de Santa Maria del Colell, y actual Prefecto de la
misma Congregación, y Oración fúnebre Panegírica, que dixo el Muy
R. P. Fr. Augustin Antonio Minuart, Augustiniano, Doctor en Artes, y
Sagrada Theologia, Cathedratico que fiTe de Vísperas en la Universidad
de Barcelona, &c. Vice-Prefecto de la Venerable Congregación de la
Buena Muerte. Sácala a luz la misma Venerable Congregación. Con li-
cencia: En Cervera, en la Imprenta de la Real Universidad, por Manuel
Ibarra.
4.° de 2 hs. s. n. de prels. y 25 págs. de texto,
Port. y a la v. las insignias de la Congregación.— Aprob. del P. Miguel Conill,
jesuitci. - /mprimaíur del Vicario de Solsona.— Versos a la V. Congregación.— Texto
de la relación, sin firma ni indicación alguna de autor.— Al K.Jerónimo Talavera.
Décimas de un devoto Congregante. -Aprob. de D. Ramón Sa\a..—lmprimatiir del
Vicario General de Barcelona. -Aprob. del P. Fr. Pedro Ariño, servita.- Protesta del
autor de la Oración. -Texto de la misma ;págs. 25) con notas marginales.
«Es bueno y en un estilo superior al de aquel tiempo», dice un índice antiguo de
Sermones vanos, a proposito de este papel. La relación de las Exequias es también
obra del P. Minuart.
Bibl. del colegio de Calella.-P. B. Fernández.
V. el Diario de los literatos de España, pág. 373 del tomo IV (1738), donde se pu-
blica la portada de este impreso.
5. Cartas espirituales, escritas a la Ven. M. Madrona Clarina y Colomer.
MlNUARt 509
Son en numero de diez y seis y se encuentran publicadas en la Vida que de dicha
Venerable imprimió el P. Pedro Mártir Puig, págs. 383 a la 443. El P. Minuart fué
director espiritual de la Ven. Madrona y en esas cartas se puede estudiar el fervor de
.su espíritu y su experiencia acreditada en la dirección de las almas. Peray March
creyó perdidas las cartas de referencia, como se apuntó al tratar de la Ven. Madrona
en el vol. II, pág. 8.
6. Byeve epitome de la vida del R. P. Predicador Fr. Juan Bautista Pi, de na-
ción catalán e hijo de hábito del Convento de San Sebastián de Játiba (ahora de San
Felipe) en el reino de Valencia, Orden de N. P. 5. Agustín. — M.S. dispuesto para
8u publicación en el Archivo.
7. El Solitario en poblado. Vida del Venerable, e ilustre Doctor
Antonio Pablo Centena, Dean de la Santa Iglesia de Barcelona, y Her-
mano de la Venerable Escuela de Christo en dicba Ciudad. Obra post-
huma del Rev.™» P. M. Fr. Agustín Antonio Minuart. de la Orden de San
Agustín, Doctor en Artes, y Sagrada Theologia, Cathedratico, que fué,
de Theologia de Vísperas en la Universidad de Barcelona, dos vezes
Prior del Convento de dicha Ciudad, y tres Difinidor de la Provincia de
Aragón, Vicario Provincial in Capíte, Examinador Synodal de los Obis-
pados de Barcelona, Vique, y Solsona, y Hermano de la misma Escuela.
Ofrecida, y Dedicada á Christo N. S. Crucificado, y pendiente en la
cruz en el Calvario. Sácala á Ivz la Venerable Escuela de Christo de la
dicha Ciudad. Con licencia, y privilegio. Barcelona: En la Imprenta de
Juan Piferrer, á la Plaza del Ángel. Año 1744.
4.° de 10 hs. s. n. de prels., 507 págs. de texto y 27 s. n. de índices, con una lámina
en cobre que representa al Venerable.
Port.— V. en bl. -Dedicatoria suscrita por la Escuela de Cristo de Barcelona.—
Aprob. del P. M. Fr. Agustín Riera, agustino. Lérida, 26 de Mayo de 1742.— Id. det
P. Fr. Agustín Francisco Roig, agustino. Barcelona, 12 de Junio de 1742.— Lie. del
Provincial Fr. Diego Beyra. Barcelona, 15 de Septiembre de 1742. —Aprob. del Padre
M. Fr. Antonio Massó, trinitario. Barcelona, 16 de Marzo de 1744.— Lie. del Ord.—
Aprob. del Dr. Ramón Sala. Barcelona, 26 de Agosto de 1742.— Suma del privilegio.—
Fe de erratas. —Suma de la tasa.— Prólogo al lector.— Protesta.— Texto, apostillado,—
índice de los libros etc.— índice de las cosas más notables.
Bibl. del Escorial.
El P. Antonio Massó, trinitario, en la aprobación que dio de la obra del P. W\-
nnart, El Solitario en poblado, dejó consignadas las siguientes noticias del autor:
«De sesenta y seis años que vivió el P. Minuart, fueron los cincuenta y cinco en la
Religión. Sus graduaciones en ella fueron las que dictaron sus méritos, aunque las,
resistiese su humildad. Fué Doctor y Catedrático en la Universidad de Barcelo'
na. Varón tan incansable, que sobre las tareas de pulpito y confesonario, asistenciai
exacta de coro y demás actos de comunidad, acudía a diferentes Asambleas, para in^
clinar a la juventud de caballeros y otros sujetos a que aplicasen bien el tieiapo en
obras cristianas, políticas y otras discreciones, haciéndoles huir la perniciosa ociosi-
dad. En su celda juntaba ciertos días cada semana (bien que para esto tenía destino
superior) a una multitud de jóvenes eclesiásticos y otros que inclinaban a serlo, en
conferencias de Teología moral y positiva; les daba asuntos para que trabajasen y
predicasen en el Hospital General, para el consuelo y enseñanza de los enfermos y
asistentes. Era ya a modo de oráculo o el paradero, sino único, muy singular de las
más de las consultas teológicas que ocurrían en la ciudad y Principado. Llévesele
nuestro Señor, y con él el consuelo de innumerables personas, el día 24 de Enero del
año próximo pasado (1743).»
510 MINUART
El P. Minuart fué admitido en la Escuela de Cristo a 21 de Junio de 1717 y en ella
fué Diputado once veces y catorce Obediencia. A instancias de los Hermanos dispuso
y ordenó la vida del ejemplar Dr. Antonio Pablo Centena para edificación de los de-
más. «La coordinación de los actos virtuosos de este singular varón encendió en el
corazón del P. Minuart un vivo deseo de imitarle, y experimentaban los Hermanos
que se encaminaba a la singular práctica de las virtudes que escribía, y que muchas
veces en las pláticas de la Santa Escuela relataba. Dijo a uno de los Hermanos que,
concluida la obra se moriría, y en efecto, después de haberla entregado a la Venera-
ble Junta de los Ancianos y de haberse dispuesto su impresión, descaeció su salud y
se le siguió muy en breve la enfermedad de que murió.»
Sobre el Dr. Centena escribieron también Serra y Postíus en su obra Finesas de
/os vlMg-e/es y el P. Juan de San José, carmelita, según la Biografía Eclesiástica,
XVI, 264.
Serra y Postíus, en sus adiciones a Nicolás A.ntonio, escritas en 1736 (cód. 13604 de
la sección de Mss. de la Nacional), después de dar cuenta de la obra impresa Breve
resumen, dice del P. Minuart que estaba trabajando entonces:
8. Vida de Santa Rita de Casia.
También la vida de Pablo Antonio etc. que se imprimió después. Luego añade
aquel autor: «Como Presidente o Socio de la Academia de Buenas Letras de Barce-
lona, las obras escritas de mayor volumen son las siguientes:
9. Vida de Adán máximo Padre universal del género humano; y su recupe-
rada salud por la gracia de Christo Redentor.
Coitprende dos capítulos: el primero se divide en XIV parágrafos que explican la
gravedad de aquella culpa y la pena correspondiente. El segundo trata de la conver-
sión y penitencia, y de la grande gracia y santidad de Adán por Cristo, también en
XIV parágrafos. Dedicóla al Excmo. D. Guillermo de Melím, Marqués de Risburg,
Presidente de la Academia.
10. Paraíso terrenal espiritual, con los cuatro sentidos literal, tnoral, alegó-
rico y anagógico.
11. Explicación de la palabra del Padre nuestro: Et ne nos inducas in tenta-
tionem.
12. Duda cómo San Cayetano desde el cielo pide a un mercader en Madrid,
apareciéndole en sítenos, acabe la iglesia de sus hijos, siendo así que es su institu-
to el no pedir estribando sólo en la divina Providencia.
13. Quién fué más feliz, Adán en el paraíso o Job en el muladar?
Tomó la parte de Job. Este asunto le leyó en una academia pública celebrada a
16 de Abril de 1731, en la cual presidió el dicho Excmo. Sr. Marqués de Risburg.
14. Concordia de Adán y Job.
15. Oración fúnebre de la general Academia en la muerte de dicho Excmo.
Sr. Presidente, coronándole con corona de /lores de laurel y de amaranto, aplica-
do a su cristiano tránsito.
Asistióle el P. Minuart en toda su larga enfermedad y en la hora de su muerte
que fué a 6 de Octubre de 1734. Fecha equivocada, según parece.
En el tomo 1 de las Memorias de la Real Academia de Buenas Letras de Barce-
lona, impreso en esta ciudad el 1756, se menciona al P. Minuart como Vicepresidente
de la misma y catedrático de Escritura de la Universidad. En otra parte dícese que
quedó de Director interino durante un viaje que el Conde de Pereleda hizo a la corte
en 1743, no en 1753 como allí se lee.
La oración fúnebre pronunciada en las exequias del P. Minuart, lleva el siguiente
título:
Vn Fénix Avgvstiniano, tan feliz en su fallecimiento que se inmortaliza á la
fama, y se eterniza en la gloria. Oración fúnebre panegyrica, que en las suntuo.sas
Exequias, que en la Iglesia de San Agustín de Barcelona, día 26. de Marzo de 1743.
hizo la muy ilustre Confraternidad de Santa Rita de Cassia á su Fundador y Direc-
MIRAMON 511
tor, el Muy Reverendo Padre Maestro Fr. Augustin Antonio Minuart, Doctor en Ar-
tes, y Sagrada Theologia, Cathedratico, que fué de Vísperas de la Universidad de
Barcelona, dos vezes Prior del Convento de dicha Ciudad, y otras dos Difinidor de la
Provincia de Aragón, Vicario Provincial in Capite, &c. Dixo el M. R. P. M. Fr. Pedro
Ariño, Religioso Servita, Regente de Estudios,... Barcelona: En la Imprenta de
Juan Piferrer, á la Plaza del Ángel. — 4." de 4 hs. s. n. de prels. y 16 págs. de
texto.
Tiene poco aprovechable para la biografía del P. Minuart.— P. B. Fernández.
—Véase la extensa biografía del P. Minuart que publicamos en el Archivo histó-
rico Hispano-Agustiniano, XII, págs. 167 a la 173, según se encuentra en el Libro
de Óbitos del convento de Barcelona. Incluyese en la misma una carta-circular de la
Ven. Escuela de Cristo enviada a las demás Escuelas con motivo del fallecimiento de
nuestro autor. De dicha carta existe un ejemplar impreso en nuestro colegio de Va-
Uadolid.— P. Puig, Vida y preciosa muerte de la Ven. Madrona Clarina, págs. 54 y
sigs. Este autor debió de redactar la biografía que publica con la del Libro de Óbitos
a la vista..— Biografía Eclesiástica, XIV, 85.— Torres Amat, pág. 418.
Miramón (Fr. Diego).
Natural de Cascante, Navarra, pro- salida para el Capítulo en 1794. En 8
fesó en el convento de San Felipe el de Junio de 1806 entró a ocupar el Ma-
Real, de Madrid, a 5 de Noviembre de gisterio que había quedado vacante
1763. Residía en el de Salamanca en por muerte del P. Ramón Míguez. De-
1768 por estar haciendo su carrera li- bió de morir el P. Miramón durante la
teraria en la Universidad. Por los años guerra de la Independencia, pues en
de 1790 era Presentado y Rector del 16 de Julio de 1815 se proveyó su
colegio de Soria, de donde pasó en Magisterio en el P. Presentado Juan
1791 con el cargo de Prior al conven- Sedes,
to de Cervera y aquí estuvo hasta su
En las solemnes exequias celebradas en Soria por Carlos III predicó la oración
fúnebre la cual se imprimió, pero no hemos logrado ver ningún ejemplar.
Miramón de la Purísima Concepción (Fr. Ramón).
Nació en Tudela, Navarra, el 6 de misión que tenía por objeto restaurar
Septiembre de 1842 y profesó en el co- la Provincia de la Candelaria. En 1889
legio de PP. Descalzos de Monteagudo fué nombrado Prior del convento del
el 22 del mismo mes de 1865. Pasó a Desierto y pasados algunos aflos, le
Filipinas en la misión de 1870 y admi- destinaron a Bogotá, donde se dedicó
nistró los pueblos de Loboc y Catmon especialmente a los ejercicios del con-
en Bohol y Cebú, respectivamente. En fesonario y del pulpito. Fué también
1879 fué nombrado Maestro de novi- Maestro de novicios y en 1902 salió
cios de Monteagudo, el cual cargo des- electo en Definidor. Falleció en la fin-
empeñó hasta 1888 en que se embarcó ca llamada Jusca (Colombia) el 27 de
para Colombia, formando parte de la Julio de 1910.
Instrucciones religiosas divididas en tres partes. En la primera se trata del es-
tado religioso y de lo que más directamente se relaciona con el mismo. En la se-
gunda, de las rúbricas y ceremonias más principales del oficio divino. En la terce-
ra, de algunas prácticas piadosas, en especial de la oración mental. Todo para uso
de los religiosos novicios del colegio de Monteagudo de Agustinos recoletos de la
Provincia de Filipinas.— M.S. en 4." de regular tamaño, trabajado, según el testimo-
nio del P. Sádaba, con gran esmero.
—Véase el citado P. Sádaba, pág. 549.
512 MTRAMON-MIRANDA
Miramón de la Virgen del Romero (Fr. Timoteo).
Ndció el 24 de Enero de 1854 en Cas- nila a causa de la insurrección del país,
cante, Navarra, y profesó en el colegio Regresó a España en 1900 yfué destina-
de PP. Agustinos descalzos de ¡Montea- do al Brasil, residiendo principalmente
gudo el 22 de JMayo de 1881. Pasó a en Para. Trasladado de aquí a Nuestra
Filipinas en 1886 y administró sucesi- Señora d'Abadia, diócesis de liberaba,
vamente los pueblos de Consolación y en el estado de Minas Geraes, el año
Carmen (Cebii), desde el 1888 hasta el 1909, pasó en 1911 a la Residencia de
1898 en que, como los demás religio- Riberao Preto, donde se encuentra en
sos, tuvo que, buscar un refugio en Ma- la actualidad.
Novena cang Señor San Narciso Patrón sa lungsod sa Consolación.
Hinusay ug hinuad sa binisaya ni P. Fr. Timotep Miramon Cura Párro-
co sa maong lungsod Provincia sa Sugbú. Con superior aprobación.
Cebú. Imprenta del Seminario de S. Carlos. 1894.
8." de 24 págs.
La lie. del Ord. está, fechada en Cebú a 13 de Febrero de 1894.
(Novena a S. Narciso, Patrón del pueblo de Consolación, arreglada y traducida
al cebuano por el P. Miramón.)
— P. Sádaba, pág. 647.
Miranda (Fr. Juan de).
Vida y Milagros, del Glorioso Padre San Nicolás de Tolentino, Re-
ligioso de la Orden de nuestro Padre San Augustin, Patrón de la Ilus-
trissima Ciudad de México. Ordenada por fray loan de Miranda Re-
ligioso de la mesma Orden. Dirigida, al P. M. Fray Francisco Muiíoz,
Chronista, y Prouincial della. Con licencia. En México, en casa de la
Viuda de Diego López Daualos. 1615. Acosta de Andrés Rodrigues
de Miranda.
8.° de 11 hs. s. n. de prels., 57 folios para el lib. 1.*, 49 para el 2.* y 54 para el 3.°,
más 3s. n. de tabla.
Fort, y a la v. un grabado del Santo.— Soneto.— Aprob. del P. Gonzalo de Her-
mosillo y del P. Gabriel de Rivera.— Lie. del Provincial Fr. Francisco Muñoz.—
Cens. del P. Fr. Antonio de Hinojosa.— Lie. del Virrey.— Id. del Arzobispo. — De-
dicatoria.—Prólogo. —Grabado de las armas de la Orden.— Texto.— Tabla.
Andrade, Ensayo, núm. 63.— Medina, La Imprenta en México, núm. 295, aña-
diendo la siguiente observación: «Andrade, núm. 66, transcribe y acepta la noticia
de Beristain, dando como autor a Fray Francisco Kibeira, si bien no creemos que
en el mismo aflo y por dos agustinos se escribiera obra idéntica.» Se hablará sobre
este particular cuando llegue el turno al P. Ribeira, a quien se atribuye también
otra Vida de San Nicolás de Tolentino.— Berislain,l[, 277, donde solóse dice del
P. Miranda que fué religioso de la Orden de San Agustín.
Sentimos no tener a mano la obra reseñada, pues su descripción nos induce al-
guna sospecha de que sea un arreglo de la del mismo título publicada por el Padre
Bernardo Navarro, como lo veremos en su artículo.
Miranda (Fr. Juan de).
Ninguna noticia hemos podido encontrar acerca de este religioso que, por su
cualidad de censor o Calilicador del Sto. Oficio, figura mucho en los papeles de la
Inquisición del primer tercio del siglo XVII. Era conventual del de Valladolid en
1604, de Burgos en los años 1607 al 1611 y de San Felipe el Real por lo menos los
MIRANDA 5Í3
años 1619 al 1623 en que se ve su firma en los libros de consulta. En el convento de
Burgos aparece también con los títulos de Maestro y Lector de Teología, segúa
consta de la siguiente nota.
Hállase entre los que declararon en Burgos en las informaciones que allí se hi-
cieron acerca de la vida y escritos de Santa Teresa de Jesús. El testimonio que d¡ó,
excelente como pocos, sobre las obras y doctrinas de la Santa, se halla reproduci-
do con el núm. 47 en la colección que de los mismos publicó D. Vicente de la Fuen-
te en el tomo LV de la Biblioteca de Autores españoles, de Rivadeneyra; lleva el
siguiente encabezamiento:
Declaración del padre maestro fray Juan de Miranda, lector de Teología en el
colegio de San Nicolás (en el convento de San Agustín, dice la Fuente en otra par-
te, y así debe ser) de la Orden de San Agustín, en Burgos, en las informaciones de
aquella ciudad.
V. las págs. 403 y 429 del tomo citado.
De algunos de sus papeles relativos al desempeño de su cargo de Calificador,
he aquí una lista muy incompleta.
Denuncia del P. Fr. Juan de Miranda, fechada en San Felipe el Real a 10 de
Marzo de 1615, de una proposición errónea que sienta el P. Enríquez, jesuíta, en su
tratado de Matrimonio, lib. II, cap. V, n.° 10.
Leg. 19108, n.° 56 (de la numeración antigua) de los pertenecientes a la Inquisi-
ción Suprema de Madrid, Archivo Histórico Nacional.
Calificación de las proposiciones menos ortodoxas contenidas en la obra Días
caniculares, de Simón Mayólo. Su fecha en Madrid a 23 de Julio de 1617. Firma
también el P. Fr. Gabriel González que parece era dominico.
Junto con la anterior hay además otra censura del P. Miranda acerca de la obra
De Prosodia Judaeorunt, del citado Mayólo.
Forma todo ello un cuaderno que se encuentra en el leg. 19152, donde también
hay otros papeles del P. Miranda.
Con fecha 25 de Junio de 1618 fué comisionado por el Consejo Supremo de la In-
quisición para que, en unión del P. Fr. Juan Villaspeer, Calificador de Toledo, visi-
tase la librería de Cornelio Martín, flamenco, y señalase los libros sospechosos que
allí se vendían. El resultado de las pesquisas fué una larga lista de libros tildados
que ocupa cinco hojas, la cual fué presentada por los comisionados al Consejo el 5
de Julio siguiente. El P. Miranda visitó también otras librerías y entre algunas lis-
tas presentadas, existe una firmada el 18 de Julio de 1620, con varios documentos
relativos al asunto.
Leg. 19151. En el 19153 se hallan también bastantes documentos del P. Miranda
relativos a censuras de libros o a otros negocios de la Inquisición. Y tanto en los pa-
peles de este legajo como en los del anterior se ve asimismo con frecuencia la fir-
ma del P. Juan de San Agustín, del P. Felipe del Campo y también alguna vez la
del P. Francisco Tamayo.
Denuncia de un librero que vendía la Política, de Machiavelo. En San Felipe
el Real a 20 de Mayo de 1620.
Denuncia de Fr. Juan de Miranda de libros de la Escritura que andaban en
lengua vulgar. San Felipe el Real de Madrid, 28 de Mayo de 1620.
Leg. 19117. Sobre esta segunda véase lo que se ha expuesto en la nota bibliográ-
fica del P. Juan Márquez, pág. 202.
En la fecha ciíada de 28 de Mayo de 1620, denunció también el mismo Padre la
historia del Papa Juan VIII del cual se refiere que fué mujer, según se contiene en
la Silva, de Pero Mexía. Extendió asimismo su calificación el P. Miranda.— Véase
sobre el particular lo que se ha dicho en la página citada del P. Márquez.
Miranda (Fr. Manuel).
De Valladolid, profesó en el colegio años después pasó a Filipinas y desti-
de su patria el 13 de Julio de 1794. Tres nado a llocos, administró las parro-
33
'¿14 MIRANDA
quias de Santa María (1802) y Bang:ar Lector y le fué concedida la jubilación,
(1805). Después fué trasladado a Taga' a lo cual se añadieron los honores de
los y era cura de Bigáa en 7 de Julio de ex-Definidor de los que le hizo gracia
1810, según se dice en el escrito de que el Vicario general, Rmo. P. Huerta, a
luego se hablará. Siendo Predicador 30 de Mayo de 1827(1). Fué también
general en 1818, vino de Rector del co- Prior vocal y dícese que en 1825 le hi-
legio de Valladolid y en España per- cieron Secretario de Provincia, pero
maneció hasta 1826, en que debió de sería solamente nominal, puesto que
volver a Filipinas, regentando de.sde entonces estaba en España. Falleció
1827el pueblo de Parañaque y luego, en en Manila el 29 de Junio de 1830.
1829, el de Pasig. Terminó su carrera de
1. Fray Manuel Miranda, Agustino Calzado, Párroco de Bigaa en Filipinas, so-
licita que los fraudes sobre que había delatado a Don Alonso Corrales, Alcalde
mayor que fué de llocos, se examinen nuevamente con arreglo a principios de dere-
cho por Jueces imparciales prestando Audiencia al exponente para descubrir la
verdad.
Dentro: Memorial a S. M. de Fray .Manuel de Miranda, Agustino Calzado, Pá-
rroco de Bigaa en Filipinas en el que hace presente que la absolución del nuevo
Gobernador Don Alonso Corrales no debe subsistir. = Manila y Julio 7 de 1810.
Son varios documentos.— Archivo de Indias, Ultramar, núm. 152.
2- Sermón panegírico politico-moral, que en la Solemne acción de
gracias que celebró el Real Tribunal del Consulado de Manila, por los
triunfos conseguidos contra la Francia, y por la restitución del Rey
nuestro Señor D. Fernando VII. al Trono de España, predicó el R. P. Fr.
Manuel Miranda, Agustino calzado, en la Santa Iglesia Catedral el dia
29 de Marzo de 1815. Dase a luz a instancias y expensas del mismo Real
Tribunal del Consulado siendo Prior de él D. José Luis Gonzales Cal-
derón, y Cónsules D. Fernando Muñoz y Bustillo, y D. Mariano Urren-
goechea Arrinda. Impreso en la Imprenta de D. M. M, por D. Anastasio
Gonzaga en el mismo año.
X." de 30 págs. en total, teniendo duplicada la 29, por errata.
3. Sermón, que en la solemne bendición de la bandera del Batallón
de Voluntarios Realistas de la villa de Cuellar predicó en la Iglesia de
San Francisco de ella el M. R. P. Fr. Manuel Miranda, Agustino Calza-
do, Rector del colegio de PP. Filipinos de Valladolid, el dia 30 de Mayo
del presente año de 1825. Con las licencias necesarias. En Valladolid,
Imprenta de Santaren. 1825. A expensas de la junta de Armamento de
la misma villa.
4.° de 12 págs. de texto.
Al fin va también impresa una carta-arenga que el Comandante D. Benito Mi-
randa dirigió al Batallón de los Voluntarios Realistas de Cuéllar.
«y pues nuestra divisa, les dice, es de defensores del Altar y el Trono, no man-
cillemos tan hermoso título. Fuera resentimientos personales: manifestemos en todo
evento que somos amantes de la Religión y del Monarca que nos gobierna, que res-
petamos las leyes, y deseamos la unión y concordia de todos.»
4. Z?evocíow afectuosa al Santísimo Nombre de Jesús. Cuarta impresión. [Vi-
ñeta) Filipinas. Imprenta de Don Antonio de Llanos. 1829.-12.° de 32 págs.
(1) V. el Archivo, pág. 146 del vol. VI.
MIRANDA— MIRAS 515
Edición hecha y costeada por el P. Miranda, pero sin saberse el nombre del au-
tor del opúsculo.
5. Oración fúnebre qve en las solemnes exequias, que celebró la
Provincia del Smo. nombre de Jesús de Agustinos calzados de Filipinas
el dia 2 de Julio de 1829, por el alma del limo, y Rmo. Señor D. Fr. Hi-
larión Diez Arzobispo Metropolitano de Manila, Dijo el R. P. ex-Difini-
dor y Lector jubilado Fray Manuel Miranda, Dedicado á el limo. Señor
D. Fr. Santos Gómez Marañon Obispo electo de Zebú. Con las licen-
cias necesarias, en la Imprenta de Sampaloc Por D. Cayetano Julián
Enriquez. Año de 1829.
4.* de 3 hs. s. n. 4- 1 plegada con un grabado que representa el túmulo + 16
págs. de texto.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria suscrita por el P. Esteban Diez en Manila y Ju-
lio 8 de 1829. —Explicación del túmulo. —Grabado de éste, en una hoja plegada, como
se ha dicho.— Texto.
Biblioteca del P. Navarro y también posee ejemplar el Sr. Graíflo.
— P. Cano, pág. 228.-P. Jorde, pág. 379.— PP. Pérez y Güemes, págs. 263 y 307.
Miranda (Fr. Saturio).
V. el artículo del P. Andrés del Corral, núm. 3 de su nota bibliográfica (pá-
gina 129 del vol. II).
Miranda de Jesús (Fr. Andrés).
V. Jesús (Fr. Andrés de).
Mirapeix (Fr. Agustín).
Maestro de novicios del convento de nuestra Señora del Socorro, de Valen-
cia, en 1758.
Descripción de la iglesia y convento de nuestra Señora del Socorro en las fies-
tas celebradas en el primer Centenario de la canonización de Sto. Tomás de Villa-
nueva, 1758.
D. Ventura Pascual y Beltrán, en un trabajo titulado Monumentos valencianos
de Sto. Tornas de FíV/awMeua y publicado en el vol. X del Archivo histórico His-
pano-A gustini ano, pág. 251, cita un cuaderno manuscrito existente en el .\rchivo
General de Valencia, leg. 313, que, según todas las señas, se debe al P. Mirapeix.
Copia dicho escritor la descripción del ornato de la iglesia del Socorro con motivo
de las fiestas sobredichas, y aunque para el objeto que se proponía no necesitara ex-
plotar el cuaderno en toda su extensión, parece desprenderse que su contenido debe
de ser la relación de las fiestas centenarias en el año expresado.
Miras (Fr. Miguel de).
He aquí la nota biográfica que le de- de San Acacio (1), Doctor teólogo de
dica Montero de Espinosa en sus An- la Real Universidad de dicha ciudad y
tigüedades del convento de San Agus- predicador célebre, por sus ideas su-
tín de Sevilla, pág. 182: «Fr. Miguel blimes y exquisita doctrina. Era con-
de Miras, natural de Murcia, fué Prior sultado muy frecuentemente en mate-
de la casa grande de Sevilla y Rector rias de conciencia por su bien mereci-
(1) El P. Muiño» Sáenz llegó a descubrir que el P. Miras habla asistido como Definidor al Capitulo
provincial celebrado en Sevilla el 1775, y extraño parece que conociendo la obra de Montero de Espinosa,
pues la cita en otras partes, no se fijara en la biografía que reproducimos en el texto, comenzando-por decir
del P. Miras que no tenia acerca de él noticias biográficas.
516 MJRAS
da opinión de teólogo profundo, y sus solemne de rogativa, que celebraron
dictámenes eran tenidos como decisi- los dos cabildos en la santa iglesia
vos. En tiempo de su Priorato se abrió ante la imagen del Santo Crucifijo de
y fabricó la puerta nueva de la Igle- este convento. Está sepultado en el
sia que mira a los Caños de Carmona, claustro principal en el ángulo inme-
tapiándose la antigua que aun conser- diato a la capilla de los Esquíveles.
va su fachada. Murió á 18 de Octubre Fué muy estimado del M. Fr. Diego
de 1800, en la epidemia que padeció González, insigne poeta de su misma
Sevilla, habiendo predicado con gran Religión, quien le dedicó una letrilla
fervor y oportunidad en la mañana que se lee en su obra, que intituló el
del 23 del mes anterior, en la función Digamos de Mireo.y
1. El P. Muñoz Capilla, en carta escrita al P. Agustín Reguera el 18 de Junio de
1801, lamenta la pérdida del P. Rafael Leal y une a ella la de los PP. Julián (1) y
Miras, anteponiendo al apellido de este último el título de Maestro, y es sensible
que esta sola memoria le dedicara el P. Muñoz, en cuya colección de cartas esperá-
bamos encontrar alguna noticia más extensa. El P. Muiftos Sáenz celebra únicamen-
te al P. Miras como «desinteresado Mecenas de la juventud literaria salmantina»,
pues aunque su nombre figura mucho en la correspondencia de Fr. Diego Gonzá-
lez, lovellanos y otros poetas de la época, no se conoce producción suya ni poética
ni de otra especie, con excepción del opúsculo piadoso que luego se citará. Que
era hombre de ingenio y de reconocida aptitud para la enseñanza lo prueba el título
de Maestro para conseguir el cual hubo de desempeñar en la Provincia de Andalu-
cía el profesorado durante los años reglamentarios que no eran pocos; esto por lo
que dice a ese título dentro de la Orden, porque existe además otro comprobante
de haber sobresalido en las ciencias eclesiásticas, cual es el de Doctor en Teología
obtenido, después de los ejercicios escolásticos de rigor en tales casos, como se su-
pone, por la Universidad de Sevilla, según nos lo cuenta Montero de Espinosa. Pero,
repetimos, l^s muestras de sus talentos en ese y otros ramos del saber no han llega-
do hasta nosotros y por ellas no podemos juzgarle.
Jovellanos, en su epístola a sus amigos de Sevilla, celebra las dotes del P. Mi-
ras con estos versos:
Tú, mi dulce Miguel, tú, gloria mía,
Gloria y honor del hispalense suelo.
De pundonor y de amistad dechado.
Tesoro de virtud y de doctrina.
Oculto empero en ejemplar modestia,
Y abierto sólo al pecho de Jovino;
Texto del cual se desprende que, aunque el P. Miras cultivaba la poesía, sus
composiciones serían sólo conocidas de sus amigos, pero no del público, y sin duda
no deseaba se conocieran por su natural y ejemplar modestia, privándonos por este
motivo de verle figurar entre los poetas del último tercio del siglo X VIII por algo
más que por las citas de sus contemporáneos. Su influencia sobre ellos produjo mu-
chos frutos para las letras españolas; a él fué debido que el dulce Delio escribiera
el juguete poético tan aplaudido, El digamos de Mireo, cuyas primeras estrofas di-
cen así:
Digamos, blanda Musa,
JDigamos de Mireo,
Digamos el fracaso.
Digamos el suceso.
(1) Ignoramos quién pudo ser este P. Julián. Del P. Leal habla el P. Muíloz Capilla en cartas anterio-
res a la citada en el texto.
MIRAS 517
De Mireo y Cupido
Digamos y cantemos,
Del uno la venganza,
Del otro el escarmiento.
Y acaba:
Esto digamos, Musa,
Siempre digamos esto,
Y nunca más digamos,
Y no digamos menos.
Digamos... pero cesa,
Musa, que si Mireo
Tuviere más digamos.
Más digamos diremos.
A ruegos del P. Miras, escribió Jovellanos su propia historia en la hermosa
composición. Historia de Jovino, dirigida al primero pero contada a Delio, a quien
celebra extraordinariamente en sus versos.
El mismo Jovellanos, en otra composición dirigida al P. Miras, elogia la habili-
dad de éste en la descripción poética que había escrito de Trudina, con suave y
docta pluma, única poesía suya de la cual se da algún pormenor, demostrándonos
a la vez el género a que dedicaba su inspiración. En resumen: el P. Miras se inclu-
ye en el catálogo de nuestros autores por la frecuencia con que se ve citado su
nombre por los poetas de más fama que descollaban en su tiempo, y esto le ha dado
cierta celebridad a la cual hasta ha contribuido el nombre poético de Mireo que él
mismo se impuso o con el cual le rebautizaron sus amigos siguiendo el estilo de
aquella generación de literatos. Que escribió poesías parece cierto por el hecho de
formar parte de las llamadas escuelas sevillana y salmantina, aunque de esas poe-
sías sólo haya memoria de la mencionada y celebrada por Jovellanos. Pero en rea-
lidad su acción o labor literaria se reduce a la influencia que ejerció sobre otros,
no a que, a ejemplo de los demás, contribuyera con pruebas positivas de ingenio a
fomentar, dirigir o encauzar las corrientes poéticas de aquellas escuelas. «Unido el
nombre del modesto Mireo, dice el P. Muiflos, a varias poesías de Jovellanos y del
Maestro González, y a la historia del renacimiento del buen gusto literario en ambas
escuelas, salmantina y sevillana, de la que fué uno de los más activos e inteligentes
promovedores; a pesar de no conocerse ninguna composición suya, su recuerdo pa-
sará a los anales de nuestra poesía como uno de los más simpáticos, rodeado de la
veneración que inspiran las almas generosas que saben obrar el bien esquivando
los aplausos.»
En el periódico intitulado Continuación del Memorial literarie se encuentra un
soneto anónimo cuyo título es: i^os/iasíoreís del Tormes, entre los cuales figuran:
Deliso (.Delio), Liseno y Mireno. Este último no cabe duda que es el P. Miras, Mireo
transformado en Mireno, porque así tuvo que llamarle el autor del soneto en fuerza
de la medida del verso, como a Delio, Deliso.
No lleva firma el soneto, como hemos dicho, pero está seguido a otra composi-
ción. Romance pastoril. Delio, que se halla suscrita por T. D. V. en el C. de O., el
mismo probablemente, cambiada la primera inicial, a quien dirigió el P. Fernández
de Rojas su Oda consolatoria mencionada en el núm. 2 de su nota bibliográfica (pá-
gina 433 del vol. II). Por cierto que allí salieron en letra cursiva las aludidas inicia-
les, debiendo estarlo únicamente la palabra Liseno, como se lee en el Memorial li-
terario-
Véase la Continuación de dicho Memorial, págs. 78-80 del tomo IV (1794).
Publicamos esta nota a título solamente de ilustración a lo que se ha dicho de la
celebridad alcanzada por el P. Miras, pues no creemos responda a un hecho real de
haber estado en Salamanca el contarle entre los pastores del Tormes, Delio y Li-
seno, Así como será bueno traer a la memoria la academia fundada por el P. Pedro
518 MIREO-MITJANS
Garrido (pág. 100 del vol. III) en la Biblioteca del colegio de San Acacio de Sevilla
en 1789, de la cual formaron parte literatos notables de dicha ciudad y es de sopo-
ner que uno de ellos fuera el P. Miras, por vivir en el mismo colegio y quién sabe si
por ir a la cabeza de aquella institución literaria.
A estas breves y deficientes noticias literarias que se han podido reunir para
decir algo del P. Miras, vamos a .-ifladir una nota relativa a otra clase muy diversa
de influencias, en que se trata de la observancia en el estado religioso.
2. A instancias del P. Miras escribió el P. Rosell una historia completa del es-
tablecimiento de la vida común y de reforma en el convento de Aguas Vivas, según
nos lo hace saber el P. Muñoz Capilla en la nota relativa al contenido del tomo pri-
mero del Suplemento al Monacato, manuscrito conservado en nuestro colegio de
Valladolid. Ocupa la relación mencionada gran parte de dicho tomo y por el modo
de escribir riel P. Rosell se deduce que el ruego del P. Miras comprendía varias
preguntas, a las cuales se responde con la debida extensión, sin citar al autor del
interrogatorio, de suerte que se sabe haber sido el P. Miras por el testimonio sola-
mente del P. Muñoz Capilla. Se reseñarán detalladamente las obritas contenidas en
los tres tomos de que consta el Suplemento cuando se trate del tantas veces nom-
brado P. Rosell.
3. Septenario doloroso que en obsequio de María Santísima de los Dolores... da
á luz Fr. Miguel de Miras... En Sevilla, por Vázquez Hidalgo y Compañía. -32." de
30 págs.
Impresión del último tercio del siglo XVIII.— Escudero y Perosso, Tipografía
Hispalense, 2733.
— V. en el vol. III, págs. 146 a la 175, el artículo dedicado a Fr. Diego González
donde se encuentran repetidas referencias al P. Miras. -Discurso del P. Muiños
Sáenz sobre la influencia de los Agustinos en la poesía castellana en el Álbum del
Centenario de la Conversión de San Agustín, pág. 227.
Mireo.
Nombre poético del P. Miguel de Miras. Se le llamaba también Mireno, según
parece. Véase el artículo anterior.
Mitjans (Fr. Agustín).
De Barcelona, profesó en el con- hizo muy notable por su celo y dili-
vento de esta ciudad a 10 de Abril de gencia en el arreglo de los papeles del
1683, en manos del P. Prior Guillermo archivo conventual, de lo cual resultó
Gonyalons. Fué graduado de Maestro la buena administración de las rentas
en Teología por la Universidad de su del convento. En éste falleció el 16 de
patria, con gran lustre para el hábito Marzo de 1720, siendo de edad de cin-
por la brillantez con que hizo todos los cuenta y cuatro años. Fué enterrado
actos literarios. Dos veces fué Rector en la capilla de Nuestra Señora de los
del colegio de San Guillermo, otras Desamparados, en el claustro que va
dos Prior del convento y dos veces desde la capilla de Santa Mónica a la
también Definidor de Provincia. Se puerta de San Cristóbal.
En 1716 presentó un Memorial impreso a Felipe V suplicándole se suspendiera
la orden de demoler la iglesia y convento de S. Agustín de Barcelona por haber
quedado en mal estado, efecto de la guerra que se había sostenido poco antes en
aquella capital. El P. Mitjans era Prior a la sazón de dicho convento, y su súplica
fué desatendida, llevándose a cabo la demolición en su mayor parte por haberlo de-
cretado así el Rey en 1718, después de oír al Consejo de Gn^rr^. — Traslación de los
Agustinos, etc. por el limo. Armañá, pág. 31.— Libro de Óbitos del convento de
Barcelona, fol. 69.
MITJAVILA-MOLAS Y CODINACH
519
cer grandes elogios de su biógrafo. Cui-
dó de hacer el altar de San José costea-
do con sus ahorros, lo mismo que los
dos cuadros grandes que se pusieron a
los lados de dicho altar. Murió bende-
cido de todos el Viernes Santo a las 6
de la mañana, 22 de Abril de 1791.
Mitjavila (Fr. Juan Bueno).
Natural de la villa de Livia, en Cer-
deña, obispado de Urgel, fué hijo de
hábito del convento de Barcelona, don-
de profesó el año 1741. Durante trein-
ta y seis años ejerció el cargo de Pro-
curador de su convento, trabajando
con el mayor celo por el arreglo de sus
pertenencias, hasta el punto de mere-
Compuso los libros del Archivo conventual, ordenando sus papeles y hacien-
do índices de los mismos. '
—Libro de Óbitos del convento de San Agustín de Barcelona, íol. 155.
Mogrobarrera (Fr. José Isidro).
Septena a María Santísima de los Dolores. Impresa en Lima a devo-
ción y zelo del M. R. P. M. Fr. Isidro Mogrobarrera, Primer Difinidor
del Orden de N. G. P. S. Agustín, y Examinador Synodal del Arzobis-
pado de las Charcas. Hande {sic) tener la Bula de esta ultima publica-
ción. Se vende a dos reales. Imprenta de Bravo: Año de 1820.
8." de 28 págs. con una estampa de la Dolorosa.
—Medina, La Imprenta en Lima, núm. 3448.— P. Monasterio, Recuerdo de la
inauguración del templo de San Agustín de Lima, pág. 213, donde se lee que el
P. José fué elegido Definidor por la parte del Perú en el Capítulo celebrado a 21 de
Julio de 1813, siendo entonces Lector jubilado; el Rmo. P. Meave le concedió el Ma-
gisterio en 3 de yía.rzo áe \S\^ {Archivo histórico Hispano- A gustiniano, IV, 230).
Las elecciones de aquel Capítulo duraron hasta el 24 de Abril de 1820, de ahí que en
el impreso reseñado se llame Definidor el P. Mogrobarrera en ese año.
Molas y Oodinacli (Fr. Francisco).
Natural de Barcelona, profesó en el brer. En la portada del folleto de estas
convento de esta ciudad el 19 de Junio
de 1791, siendo Prior el P. Francisco
Lluch. En 1824 era Maestro y Prior del
convento de Urgel, y en 13 de Septiem
bre de 1826 se expidió, en virtud de un
decreto del Nuncio, patente de Maestro
ex-Provincial al P. Molas con facultad
de elegirse conventualidad en la par-
cialidad de Cataluña, de la Provincia
de Aragón. Debido acaso a esta conce-
sión, le vemos de conventual en Cerve-
ra en el Estado de dicha Provincia
fechado en 1826 y tenía entonces cin-
cuenta años de edad. En el Capítulo
celebrado por su Provincia en 1829 fué
elegido Rector del colegio de San Gui-
llermo,de Barcelona, y en el intermedio
de 1830 fué designado para presidir las
conclusiones que había de defender en
el Capítulo futuro el P. Francisco Ca-
conclusiones, que se dieron a la prensa
en 1832, se llama al P. Molas ex-Provin-
cial, Maestro y Doctor en Teología y
Prior del convento de Barcelona. Para
este liltimo cargo fué elegido en 18.32 y
al mismo tiempo se le nombró Discreto
para el Capítulo General.
Después de la exclaustración apare-
ce desempeñando importantes cargos
en la Orden, y fué uno de los Agustinos
más ilustres de la Provincia en la pri-
mera mitad del siglo XIX. La Sagrada
Congregación de Obispos y Regulares
le nombró en 23 de Abril de 1841 Comi-
sario Apostólico de España y sus domi-
nios con las mismas facultades que
tienen los PP. Generales, ejerciendo su
empleo desde Roma, donde residía por
ser al mismo tiempo Asistente General.
Desde últimos de Febrero de 1843 fué
520 MOLAS Y CODINACH
Bibliotecario de la Ano^élica y el año ña, pues anuncia su llegada a Barcelo-
siguiente acompañó al P. General en na hacia el 14 o 15 de Julio. No se sabe
su visita generalicia a los conventos de la fecha de su muerte.
Italia. En 1847 debió de volver a Espa-
1. Philosophiae assertiones quasp raeside P. Fr. Petro Pont Phil. et
Sac. Theol. Lect. Publicae Disputationi Proponit Fr. Franciscus Mo-
las August. Barcinone Ex Typ. Regiis Francisci Suriá et Burgadá. Su-
periorum permissu.
4.° de 2 hs. y 12 págs. Al ñn: Locas certaminis erit Reg. Temp. S. P. N. Au>í.
Barcin. Dies XVII et XVIII Septemb. an. MDCCLXXXXIII. hora 3. post meridiem.
In gratiam Stud. dies XVI ejusd. mens. hora 8 maiut.
Comprende el folleto los apartados siguientes: Lógica. -Metaphisica: Ontolo-
gia. — Cosmología. — Aetiologia. - Pneumatologia. — Phisica: Corpus generatim
smnptum.- Gravitas. — I gnis, Aer, Agua et Terra.—Meteora.—Mare et Fontes.—
Plantae.—Animalia.—Sensus humani. — Ethica: Hoinínis officia erga seipsum.—
Hominis ojficia erga caeteros homines.- Hominis ojftcia erga Deum.
Bibl. del colegio de Calella.-P. Saturnino López.
2. Fr. Franciscus Molas et Codinach Eremita Augustinianus et in
Regali Conventu Barcinonensi Sac. Theol. Auditor quaedam proposi-
tiones Theologiae historicis controversiis adórnalas, publicae arenae
exponit et ad impugnantium telis objectisque pro suo muñere suscipit
propugnandas ínter Ascensionis Dominicae Sacra Ad dexteram ejus
sedebit Fr. Johannes Facundus Berenguer, et Viaplana, in eodem Reg.
Con. Sac. Theol. Lector praelaudati Barcinon. Templum locum para-
bit certantibus diebus 16. et 17. Maii an. 1798. hora quarta promeridia-
na. In gratiam Stud. die. 15 eiusdem hora 8 matut Superiorum permis-
su. Barcinone: Excudebat Matheus Barceló Typographus, in platea
Juncariae.
4." de 1 h. para la portada y 16 págs. de texto.
Se divide el texto en las siguientes secciones: Dei natura.— Dei proprietatibus.
—Deivisio.—Dei scientia.~Dei voluntas et providentia.—Augustissimutn Trini-
tntís misterium. - Mundus. - Angelí.— Actam et Eva.—Peccatutn origínale. - Leges.
— Vera religio.—Jesu-Christus verae religíonis scopus. Cfiristi satisfactio. — Sane-
torum praedestinatio, et reprobatio ínipioruni.— Christi gratia.— Sacramenta. —
Bapttsmus.- Conjirtnatio.—Eucharístia.—Poenitentia. — Extremaunctío. — Ordo.
—Matrimonium.
Id. id.
3. Lectio siiper Distinctionent 38 lib. 4 Mag. Sent. pronuncíala in Reg. S, P.
Augustíní Barcinonensi Conventus a Fr. Francisco Molas pro con firmatione suae
Lectttrae obtinenda.—MS. en 4." de 12 hs.
Existe en el archivo del colegio de Calella, donde hay otras muchas disertacio-
nes y trabajos incompletos de letra del mismo autor.
4. Sermón predicado en Cádís en el funeral que el R ' Cuerpo de Marinos hiso
a los individuos que murieron en el Combate de Trajalgar. ~M.S. en i.° de 14 hs.
Se guarda en el archivo citado, y allí hay otros muchos sermones escritos por
el P. Molas, aunque no llevan su nombre. A juzgar por la muestra, el autor era pre-
dicador de mucho brío, y debió de conquistar grandes aplausos en su tiempo.
5. Memorial de los Rectores que ha tenido este Colegio de San Guillermo de
Barcelona desde sujundación hasta nuestros días.
Es breve pero útil esta lista de los Superiores que gobernaron dicho colegio,
MOLAS Y COLOMER-MOLET 521
principal centro de estudios de la Orden en Cataluña. No lleva nombre de autor,
pero es de letra del P. Molas.
Se conserva en el mismo archivo. También se hallan multitud de cartas y apun-
tamientos suyos, que sería enojoso catalogar.
6. Theologiae adserta juxta inconcussam, tutissimamque M. P. N. Augusíi-
ni doctrtnam.—M.S. de 54 págs. Texto incompleto.
Parece de letra del P. Molas, y desde luego posterior a la publicación de las
Instituciones, del P. Villarroig, que aparecen citadas en estos apuntamientos.
7. Theologia moralis.—M.S. en 4.° sin paginar.
Al fin va un compendio o resumen [de la obra. También parece escrita esta
Theologia por el P. Molas.
8. Tractatus brevis de Sacra Theologia.— M.S. en 4." de 135 hojas.
Consta de 12 cuaderdillos que están encuadernados en orden inverso, desde el
10 al 1, terminando con el 11 y el 12. Deben de ser lecciones de clase puestas en lim-
pio por el P. Molas.
9. Tractatus de Gratia et libero Arbitrio.— M.S. de 170 hs. en total de texto e
Índice, en 17 cuadernillos cada uno con numeración propia.
Se halla en el mismo caso que los anteriores, sin indicación de autor.
Existen los manuscritos reseñados en el archivo del colegio de Calella.— P. Be-
nigno Fernández.
10. En la portada del primer tomo del Cursiis Philosophicus, del P. Pont y
Clavell, que se guarda también en el archivo expresado, se lee que fué escrito por
el P. Molas, y suponemos que alguna parte más que la de amanuense tendría en
aquella obra.
—Analecta Augustiniana, vol. I, pág. \\2.— Archivo histórico etc., V, 469.— Ca-
pitulos de la Provincia de Aragón, etc. etc.
Molas y Colomer (Fr. Jaime).
Sacrosanctae Theologiae Theses quas inter solemnia B. Thomae a
Villanova publica propugnandas suscipient Fr. Jacobus Molas et Colo-
mer Subdiaconusatque Fr. Jacobus Sola et Torras, Acholytus, Augus-
tiniani alumni quibus Praeses aderit P. Fr. Franciscus Philippus Cabrer
et Reselló, ejusdem Instituti Theologiae Profesor. Certamini locum pa-
rabit Reg. S. P. N. Augustini Barc. Templum, diebus 17 et 18 mensis
Septembris anni Domini 1833 hora quarta vespertina. In gratiam vero
Studentium assignatur CoUegium Sancti Guillelmi die 16 ejusdem men-
sis et anni hora octava matutina. Barcinone. In Officina Joannis et
Jacobi Gaspar, in vico Episcopi. Augustus 1833.
4.° may. de 22 págs.
El texto termina con las palabras: ViditPr. Vincentius Pebres, Rector et Studio-
rura Regens.
Hay ejemplares encuadernados con lujo y en gran papel.
P. B. Fernández. —Bibl. del colegio de Calella.
Molet (Fr. Antonio).
Natural de Valls, de la provincia de Tarragona, no se dice dónde vistió el hábito
y profesó. Fué organista en el convento de Barcelona. Falleció en su patria el 26 de
Septiembre de 1719, estando tocando el órgano en la iglesia de los PP. Carmelitas
calzados. Su cadáver fué trasladado a nuestro convento de La Selva, siendo sepul-
tado en la sacristía.
Compuso varias misas, y una de ellas lleva su nombre en los cantorales de la
iglesia de San Agustín de Barcelona. —Zíó^-o de Óbitos de este convento, fol. 113.—
Historia del Convento de La Selva, por el P. Ciará.
522
MOLINA
Molina (Fr. Antonio de).
Natural de Villanueva de los Infan-
tes, Ciudad Real, nació por los años de
1550, siendo sus padres Antonio de Mo-
lina y Francisca de Herrera (1), los
cuales le enviaron a estudiar a la Uni-
versidad de Salamanca cuando contaba
ya edad para emprender una carrera
literaria. Mas en vez de seguir ésta
para brillar en el mundo, como debían
de pensarlo sus progenitores al hacer
el sacrificio de separarle de su lado, el
joven Antonio, atraído por el olor de
santidad que se respiraba en los claus-
tros del convento agustiniano, abando-
nó todas las esperanzas del siglo por
alistarse entre los hijos de San Agus-
tín, vistiendo su sagrada librea en el
convento indicado, donde por ñn se
consagró a Dios solemnemente, por
medio de la profesión religiosa, el 17 de
Marzo de 1575. Nuestros historiadores
ninguna particularidad nos revelan de
los primeros años de vida monástica
del P. Molina, suponiendo únicamente
que debió de señalarse por su virtud,
dado el ambiente en que vivía y su de-
seo de mayor perfección, demostrado
más tarde al tomar la grave y trascen-
dental resolución de pasarse a los PP.
Cartujos, como luego veremos.
Después de su profesión cursó la ca-
rrera eclesiástica asistiendo, como en-
tonces se acostumbraba, a las cátedras
de la Universidad; por este concepto se
le ve figurar entre los religiosos votan-
tes del convento de San Agustín en las
oposiciones del P. Guevara a la cáte-
dra de Prima, que tuvieron lugar en los
meses de Enero y Febrero de 1581 . Que
salió muy aventajado en los estudios lo
prueba el hecho de haber sido nombra-
do Lector, quizá apenas terminada la
carrera literaria, mereciendo ser esco-
gido por la Provincia de Castilla para
defender un acto de conclusiones pú-
blicas de Teología, bajo la presidencia
del P. Guevara, en el Capítulo celebra-
do en Toledo a 4 de Diciembre de 1588.
Procedía entonces del convento de
Burgos, donde consta su residencia por
lo menos el año anterior de 1587.
En el mismo Capítulo tuvo que ser
nombrado Prior del convento de Soria,
y cuando ejercía este cargo y era Lec-
tor, como dicen sus biógrafos, pasó a
la Cartuja de Miraflores en 1589 y allí
profesó el 28 de Octubre de 1590 (2).
Sobre las causas que pudieran moti-
var el tránsito de la Orden agustinia-
na a la cartujana se supone, natural-
mente, que a ello le movieron la vida
más retirada de aquellos monjes y la
libertad para dedicarse más de lleno a
la virtud, exento de prelacias y títulos
y de otros cuidados que pudieran dis-
traerle de consagrarse totalmente a
Dios. Pero no deja de extrañar que
adopte el P. Molina aquella resolución
cuando, en elCapítulo mencionado, la
Provincia de Castilla acordaba desti-
(1) Se ha buscado con empeño la partida de bautismo del P. Molina en Villanueva de los Infantes,
pero el libro primero, y el más antiguo, que alH existe y que comienza en 1550, es de letra tan ilegible, que
nada se ha podido sacar en limpio para el fin que se pretendía. Tuvo varios hermanos y dos de ellcs fueron
el Dr. Herrera de Molina, canónigo y dignidad de la Catedral de Orense y D. Diego Guelvar y Molina, Doc-
tor en leyes y después monje cartujo.— Véase la obra del Sr. Tarín y Juaneda intitulada La Real Cartuja de
Mira/lores (Burgos, 1897), pág. 486 y sigs. A esta obra nos referimos siempre que citamos en este artículo al
autor.
(lí) Que el P. Molina pasó a la Cartuja en 1589 consta en las Epkemerides Cartusiensis, pág. 487 del
tomo II, aducidas por el Sr. Tarín y Juaneda, y esa fecha debió de tomarse de una vida inédita de dicho
Padre, escrita por un anónimo cartujo y conservada en Miraflores, según nos dice en atentísima contestación
a nuestras preguntas el M. R. P. Prior de aquel Monasterio. Después de cansarnos de revolver papeles y
consultar autores para ver de comprobar la fechi expresada, encontramos lo que deseábamos en la España
Sagrada(íomo XXVII, pág. 282 de la segunda edición), donde el P. Flórez nos asegura que profesó el
P. Molina en la fecha citada en el texto, añadiendo, además, la de su muerte con toda exactitud , prueba de
que copió las dos de testimonios auténticos de Miraflores que hoy ya no existen, especialmente el libro de pro-
fesiones de aquel tiempo. Se ha de prescindir, por lo tanto, de lo escrito sobre este punto por el P. Vidal, el
cual no alega pruebas de ningijn genero en apoyo de sus afirmaciones.
MOLINA
523
nar algunos de sus conventos para
aquellos religiosos que quisiesen pro-
fesar una disciplina más rígida y vivir
más alejados del mundo, y que verifi-
que su tránsito el mismo año precisa-
mente en que se aprobaban las consti-
tuciones por las cuales se habían de
regir y gobernar dichos conventos y
religiosos. Aun hay más: dentro de la
Provincia de Castilla existía el céle-
bre santuario del Risco en las sierras
de Avila, donde los religiosos que a él
se retiraban vivían dedicados exclusi-
vamente a la vida contemplativa y
donde murieron y están enterrados
muchos santos religiosos ignorados en
la actualidad. Y, sin embargo, el Pa-
dre Molina prefiere vestir el hábito de
San Bruno, despojándose del agusti-
niano que durante tres lustros tanto
había honrado. Si hemos de creer al
P. Vidal, dio muestras después de no
haber meditado con la detención debi-
da el cambio de regla que había efec-
tuado, no encontrándose entre sus nue-
vos hermanos tan tranquilo como él lo
esperaba (1). Sea de ello lo que quiera,
el hecho innegable es que en la Cartu-
ja de Miraflores fué un santo, modelo
acabado de todas las virtudes, para
referir las cuales y ensalzarlas debida-
mente sería preciso escribir una larga
relación que habría de convertirse en
panegírico.
Vamos a terminar la biografía de
manca apuntando dos fechas consigna-
das por el señor Tarín y Juaneda; la
primera es la de 1605 en que fué nom-
brado Prior del convento de Jerez, pero
su humildad se resistió tanto a admitir
el cargo, lo mismo queotras dignidades
en el propio monasterio de Miraflores,
que su General estimó no deber insistir
en obligarle a aceptar el nombramien-
to. La segunda es la de su muerte ocu-
rrida el 21 de Septiembre de 1612; fué
santa como lo había sido su vida. Su
cadáver fué depositado en tierra, sin
ataúd, al estilo de los PP. Cartujos, y
se ha encontrado incorrupto en fecha
no lejana. La fama de sus virtudes se
extendió tanto, que su sepultura era
visitada por los fieles, dato que 5'a
apunta el P. Herrera; de ahí que por
tradición se conocía el lugar donde
había sido enterrado, y hoy, además,
añade el Sr. Tarín, se señala la celda
en que vivió, con aquel respeto y ve-
neración con que se miran los lugares
habitados por los santos. Un autor anó-
nimo de su vida dice que en la sepultu-
ra del P. Molina podría escribirse el
siguiente epitafio: .
t Hic jacct V. P. D. Antonius de
Molina hujus Cartusiae quondant mo-
nachus ob sitas lucubrationes de Ora-
tione et Sacerdotio pius valde notus et
de christiana república optime meri-
íus. Obiit XXI Septembris Anno
MDCXU.
este insigne hijo del convento de Sala-
Sobre la fecha de la muerte del P. Molina increíble parece el error cometido por
tantos y repetidos autores que la fijan en 1619, error originado, a nuestro entender,
por el P. Herrera. Este escritor dice que el mencionado Padre «perseveró en la
Cartuja con grande ejemplo y santidad hasta el año de 1619 poco más o menos, por
el cual tiempo del monte de la Cartuja voló ala tierra de los vivos...» No muchas
líneas después, al dar cuenta de sus libros, menciona los Exercicios espirituales,
«que se imprimieron por primera vez en 1614, muerto el autor», sin advertir, como
es consiguiente, que esta segunda fecha contradecía a la primera; esto lo escribía
el P. Herrera al tratar de la profesión del P. Molina en el convento de Salamanca;
luego, cuando se ofrece hablar de su muerte, afirma que ésta ocurrió en 1619. Con an-
(1) Refiere el P. Vidal a este propósito una anécdota que indica, en su concepto, algún arrepentimien-
to en el P. Molina por haber dejado el hábito agustiniano. Hombres dejé y hombres encontré, dice que res-
pondió nuestro cartujo al ser preguntado por su nueva vida, y esa frase no se olvidará nu ica en la tradición
agustiniana de nuestros conventos.
524 MOLINA
terioridad a la publicación de su Historia, donde están los pasajes aludidos, dijo en
su Alphabetum que falleció dicho religioso «circa annum 1619», y en esta fecha se fijó
Nicolás Antonio consignándola como un hecho probado, y de aiií que el error haya
venido repitiéndose y dure hasta el presente, cuando para desvanecerle bastaba, a
falta de datos más precisos, el estudio de los preliminares de los Exercicios, pues
entre los mismos se encuentra la licencia del P. General de la Cartuja, fechada en
3 de Junio de 1612, en que se concede al P. Molina el permiso correspondiente para
la impresión; después viene la aprobación del P. Jesuíta Navarro, de 15 de Junio de
1613, con la noticia de que era fallecido ya el autor; por lo tanto, ha de sacarse en
consecuencia que la muerte hubo de ocurrir entre las dos fechas mencionadas. A
mayor abundamiento, los editores expresan terminantemente que publicaban la
obra muerto ya el P. Molina, como luego se repetirá. Bastaba, volvemos a decir,
con estos datos para rechazar de plano la fecha 1619; y, no obstante, viene reprodu-
ciéndose todavía en la actualidad, por la incuria de los escritores que no se moles-
tan en lo más mínimo por aquilatar ese dato, confiando ciegamente en la autoridad
de Nicolás Antonio. Moreri, dicho sea en honor de la verdad, en su gran Dicciona-
rio cambió ya el año 1619 por el 21 de Septiembre üe 1612, sin alegar las fuentes de
donde sacaba la noticia que en resumen es la verdadera, como lo prueban las Memo-
rias de Miraflores y las Ephemerides ya citadas, es también la escrita por el P. Fló-
rez en el tomo expresado de la España Sagrada y, naturalmente, la sostenida por
ñor Tarín y Juaneda fundado en las memorias antedichas.
La bibliografía del P. Molina es muy extensa, pues de sus libros se han hecho
repetidas ediciones y han sido durante siglos muy leídos por las personas espiritua-
les deseosas de aprovechar en la virtud. Hemos procurado registrar cuantas edi-
ciones nos ha sido posible; de otras hemos tomado nota en catálogos de librerías o
de bibliotecas particulares, y para las restantes de las cuales no hemos podido ad-
quirir noticias más precisas, nos valemos de unas listas de las impresiones de los
libros del P. Molina que han tenido la bondad de remitirnos los PP. Cartujos de Mí •
raflores, según se citarán en los lugares respectivos.
1. Conclusiones defendidas en un Capítulo provincial.
Se imprimieron según testimonio del P. Herrera, el cual dice haber visitado al
P. Molina en la Cartuja de Miraflores el 1603, «y conservaba aún unas conclusiones
impresas, que había defendido en un Capítulo Provincial de nuestra Religión.» Afir-
ma, por otra parte, el mencionado P. Herrera en sus extractos de los Registros ge-
neralicios, pág. 832, que nuestro religioso defendió conclusiones públicas de Teolo-
gía, bajo la presidencia del P. Guevara, a 4 de Diciembre de 1588 en el Capítulo que
se celebraba en Toledo, y éstas deben de ser las impresas de que se trata.— V. la
nota de la pág. 414 del vol. III, donde reproducimos el texto de dichos extractos.
2. Instrvcion 1 de Sacerdotes | En qve seles da Doctrina mvy | im-
portante para conocer la alteza | del sagrado oficio Sacerdotal: y i para
exercitarle debidamente. | sacada toda de los Santos Padres | y Doc-
tores de la Iglesia | Por Fray Antonio de Molina | indigno Monge de la
cartuxa | de Miraflores | Dirigida al II. ■"° Señor el Cardenal | ^apata |
Los tratados que contiene se dizen en la | plana Siguiente | Año 1608 |
En Burgos por Juan Bap.'* Varesio.
4." de 16 hs. s. n. de principios, 935 págs. de texto y 54 s. n. de tablas.
Port. grabada figurando un frontis con las imágenes de S. Juan Bautista y San
Bruno delante de las columnas y por remate de éstas las armas de los cartujos, y en
el centro de la parte superior otras armas con las insignias de la Pasión y encima
la corona real en la cual se lee: Reposita est nobis; en una banda que corre por de-
bajo: Si tamen compatimur y en el circuito de las armas dichas: Arma militiae nos-
trae- En el zócalo de las columnas están, la palabra Año en el de la derecha y 1608
MOLINA 525
en el de la izquierda.— V. en bl.— Noticia de los tratados que contiene el tomo.—
Suma del privilegio.— Id. del de Aragón.— Erratas —Tasa.— Lie. de la Orden. Cartu-
siae die 28 Septembris, 1606. Fr. Bruno Prior Cartusiáe. -Aprobación del P. Mtro.
Camargo, Consultor de la santa general Inquisición. San Felipe de Madrid, 20 de
Septiembre 1607. Fr. Juan de Camargo. -1 h. en bl.— Dedic. firmada por el autor en
Miraflores a 6 de Sep. de 1608. -Prólogo. -Argumento de todo el libro.— Texto de la
Escritura dentro de un cuadro.— Texto, apostillado.— Tabla de los capítulos.— Id.
de las materias y sentencias más notables.— Co/o/íím: En Biirgos. Por Iuan Baptista
Varesio. Año. 1608.
La aprobación del P. Camargo se extiende también a «otro tratado pequeño de
la Oración.»
La licencia y privilegio por diez años para imprimir la obra en Castilla se deS'
pacho a favor del P. Molina en 2 de Octubre de 1607, y por una segunda licencia de
¿9 del mismo mes de 1608 se le concedió el propio privilegio para los reinos de Ara-
gón. No se copian a la letra estas dos licencias sino que se hacen constar en la for-
ma acostumbrada con el título de Suma del privilegio, y en verdad que necesitá-
bamos ver la segunda por extenso a fin de cerciorarnos si en la misma iba concedi-
do el permiso para imprimir en Aragón la Instrucción juntamente con el Tratado
de la oración mental, de que luego hablaremos, o si para cada una de estas obras
se había despachado en la misma fecha la cédula real correspondiente.
Entre los papeles del P. Molina, conservados en el archivo de Miraflores, exis-
ten referentes a esta obra los dos documentos que vamos a reseñar, según las notas
remitidas por los PP. Cartujos.
a) «Permiso de los PP. Visitadores de la Orden al P. Molina para que pueda
imprimir a su costa y riesgo y disponer del precio e interés que saque, ciertos li-
bros o tratados por él compuestos. En Miraflores, 1." de Enero de 1607.»
Indudablemente se trata en primer lugar de la Instrucción de sacerdotes, y por
expresarse en plural, «los libros compuestos», el permiso para imprimirlos, cree-
mos deban comprenderse en el mismo el Ejercicio cotidiano y el Tratado breve de
la oración mental, no el titulado Ejercicios espirituales de las excelencias, prove-
cho y necesidad de la oración mental impreso en 1615, como opinan los PP. Cartu-
jos, los cuales no tienen noticia de aquellas dos obritas y por esto nos separamos de
su parecer.
b) «Permiso de los mismos PP. Visitadores al dicho P. Molina para que pueda
salir y asistir en la parte donde se hubiere de imprimir el libro Instrucción de
Sacerdotes, por ser necesario hallarse presente a la impresión, ya que están infor-
mados ser muy útil y provechoso para el bien común. Miraflores, 2 de Enero de
1607.»
—Instrvccion \ de sacerdotes... | Dirigida al Illustrissimo señor Cardenal Za-
pata. I Corregido y enmendado por el mismo autor, y añadida aora | nueuamente
vna Tabla déla Sagrada Escritura. | Los tratados que contiene se dizen en la hoja
siguiente. [Armas de los Cartujos) Con privilegio. | En Burgos. Por Iuan Baptista
Varesio. 1610.-4." de 10 hs. s. n. de prels. -|- 288 foliadas y 37 s. n. de tablas.
Los preliminares son los mismos de la edición de 1608, exceptuada la fe de erra-
tas que no lleva la presente.
Al ñnal de la tabla de Escritura: En Bvrgos. I Por Iuan Baptista Varesio. |
Año 1610.
Bibl. Nacional, 2-66%2, ejemplar con las hojas de tablas alteradas.
— Instrvccion \ de sacerdotes... (Portada igual a la anterior.) Con privilegio:
I En Burgos. Por Iuan Baptista Varesio. 1610.-4.° de 16 hs. s. n. prels. -|- 626 págs. de
texto y 39 hs. s. n. finales de tablas.
Esta edición del mismo año y hecha en la misma imprenta que la anterior, lle-
va entre los preliminares la fe de erratas fechada en Valladolid a 9 de Novbre. de
1610. No hay otra particularidad digna de notarse.
5Í6 MOLINA
»
Bibl. National, 3 68299, ejemplar muy usado con indicaciones y notitas manus-
critas a los margenes. A la v. de la portada van algunos nombres de religiosos que
sucesivamente poseyeron el libro.
—Instrvccion \ de sacerdotes, | en qve se les da | dotrina mvy impor- | tante...
Por Fray Antonio de Molina indigno monge | de la Cartuxa de Miraflores. | Dirigi-
da al lUvstrissimo Señor el Cardenal (^upata. | Los Tratados que contiene se dizen
en la plana siguiente. 87. j Año (busto del Salvador) 1610. ] Con licencia, y privilegio.
I En Barcelona, Por Hieronymo Margarit: | y a su costa.— 4.° de 10 hs. s. n. prels.,
313 foliadas de texto y 25 s. n. de tablas.
Es reproducción de la edición de 1608 con los mismos preliminares, exceptuada
una nueva Aprobación de la obra por el P. Francisco Fernando, franciscano, su fe-
cha en Barcelona a 2 de Julio de 1610, y la licencia del Ordinario de dicha ciudad
fechada en 1." de Diciembre de id. A la conclusión de la tabla de materias va el co-
lofón, como el pie de imprenta.
Bibl. Nacional, 2-31277.
—Instrucción de sacerdotes. . . En Sevilla por Luis Estupiñan. Aflo de 1610.—
4.° de 321 hs. foliadas, 15 de prels s. n. y 39 al fin s. n. también. Portada grabada.
Biblioteca provincial de Sevilla. V. Escudero y Perosso, pág. 317. Hay ejem-
plar también en la Biblioteca de San Isidro, 36850.
Lleva un hermoso frontis grabado en acero por V. Heylan que aun siendo como
es reproducción del de Burgos de 1608, se distingue por la limpieza con que está
trabajado. En los zócalos de las columnas se hallan las señas de la Imprenta en esta
forma: «Impreso en Seuilla en la Emprenta de Luis Estupiñan An." 1610. F. Hey-
lan scul.»
— Instrvccion | de sacerdotes | ... En esta sétima y vltima impression sale este
libro mas correcto y | añadido, con particular cuydado de su autor. 1 Los tratados
que contiene se dizen en la hoja siguiente. (Esc. de los Cartujos) Con privilegio. |
En la Cartuxa Real de Miraflores de Burgos, y a su costa: | Por luán Baptista Vare-
sio. 1612.-8.° prol. de 12 hs. s. n. de prels., 744 págs. de texto y 42 hs. s. n. de tablas.
Al final: En la Cartuxa Real de Miraflores de Burgos, | por luán Baptista
Varesio. \ M.DC.XIl.
Bibl. del Escorial.
— Instrvccion | de sacerdotes, | ... | Corregida y enmendada por el mismo Au-
tor, y añadida aora nueuamente | una Tabla de la Sagrada Escritura. | ... | Aflo
(busto del Salvador) 1612. | Con licencia, y privilegio. ! En Barcelona, Por Hierony-
mo Margarit. | A costa de Miguel Menescal mercader de libros. — i." de 12 hs. s. n.
prels., 552 págs. de texto y 35 hs. s. n. de tablas.
A la conclusión de la última tabla se lee el colofón, sin particularidad digna de
notarse.
Bibl. Nacional, 2-1893.
—Instrucción de sacerdotes... Barcelona, 1613.
Edición registrada por los PP. Cartujos en las listas de que arriba hemos ha-
blado. También se halla anotada por el señor Tarín y Juaneda en el recuento de
las ediciones de la obra.
Buena prueba de la aceptación con que el público recibió esta obra es lo que nos
cuenta el editor de los Exer ciclos espirituales en el prólogo de ésta. «La piedad y
doctrina del autor, dice, no hay para qué alabarla con encarecimiento, pues la han
probado (aprobado) muchos de los señores Obispos de Castilla, mandando que los
clérigos de sus obispados tengan su primero libro [Instrucción etc.), y Religiones
muy graves leyéndolo en sus refectorios, que es una de las mayores alabanzas su-
yas, y los Impresores también haciendo en sola España más de veinte impresiones
en menos de siete años; y finalmente, todos aquellos a cuyas manos ha llegado, y
muchas traducciones que de él se han hecho en diferentes lenguas por personas muy
doctas.» Ténganse en cuenta estos últimos datos para observar que faltan aún por
i
MOLINA 527
reseñar bastantes ediciones de las veinte que habían salido ya para estas fechas, o
sea, para el 1615, cuando se publicaba el párrafo acotado.
—Instrvccion \ de sacerdotes,... Año [estampa representando una procesión del
Smo.) 1615. I Con licencia, y privilegio. | En Barcelona, Por Geronymo Margarit, |
y a su costa.— 4." de 12 hs. prels. s. n., 552 págs. de texto y 35 hs. finales s. n. de tablas.
Repetición de ediciones anteriores de Barcelona.
Bibl. Nacional, 2 20171, ejemplar con el nombre del dueño en la portada y a la v.
de ésta varias notas necrológicas pertenecientes a Burgos.
Es la única edición que cita Tamayo de Vargas en su Junta de libros (cód. 9752
de la sección de Mss. de la Nacional).
'Instrucción de sacerdotes... Gerona, en la imprenta de Gaspar Garrich. 1619.
Cita esta edición el P. Herrera, con el nombre del impresor, después de apuntar
que el libro se había impreso más de veinte veces. Se hallaba ejemplar de la misma
en San Felipe el Real, según consta del Índice de su Biblioteca, pág. 212. Los Padres
Cartujos, lo mismo que el señor Tarín y Juaneda, asignan a esta edición el 1620, en lo
cual creemos hay error en vista de los testimonios anteriores.
— Instrucción de sacerdotes... Barcelona, por Sebastián Cormellas. 1619.
Nota de las listas mencionadas y del señor Tarín.
—Instrvccion \ de sacerdotes, | ... Año (armas délos PP. Cartujos) 1623 | Con
privilegio. I En Bvrgos, Por Pedro Gómez de Valdiuielso, | Mercader de libros, y
a su costa.— 4.* de 10 hs. s. n. prels., 640 págs. de texto y 28 hs. finales s. n.
Al fin de la tercera tabla se halla el colofón que es repetición del pie de imprenta.
Reimpresión de ediciones anteriores burgalesas.
Bibl. Nacional, 2-68207.
—Instrucción de sacerdotes... Barcelona, por Gerónimo Margarit. 1625.
—Instrucción de sacerdotes... Burgos, por Pedro Gómez, 1629.
Listas ya citadas.
—Instrvccion \ de Sacerdotes, ( en qve se les da doctrina | muy importante,
para conocer la alteza del sagrado | oficio Sacerdotal: y para exercitarle deuida-
mente. I Sacada toda de los Santos Padres, y | Dolores de la Iglesia. | Por Fray An-
tonio de Molina | Indigno Monge de la Cartuxa de Miraflores. | Dirigida al Illvstris-
simo I Señor el Cardenal (Japata. | Corregida y emendada por el mismo Autor, y
añadida aora nueuamente | vna Tabla de la Sagrada Escritura. I Los tratados que
contiene se dizen en la hoja siguiente. | 80 | Año (Escudo del impresor) 1637. | Con
licencia. | En Barcelona, Por Sebastian de Cormellas, al Cali.— 4." de 12 hs. s. n. de
prels., 552 págs. de texto y 33 hs s. n. de tablas.
—Instrvccion de Sacerdotes.. Dedicada al Señor Don Gregorio González de
Cuenca y Contreras, Cauallero del Orden de Santiago, del Consejo de su Mages-
tad en el Real de Castilla, &c. 72 í» Año {armas del Mecenas) 1657. Con licencia En
Madrid, En la Imprenta Real. A costa de luán Antonio Bonet, Mercader de libros.
Véndese en su casa en la calle de Toledo.— 4.° de 9 hs. prels. s. n., 506 págs. de tex-
to y 31 hs. s. n. de tablas.
La licencia para la impresión está expedida a favor de Bonet en 8 de Julio
de 1657.
Después del prólogo al lector viene la dedicatoria a Cuenca y Contreras, sin fe-
cha, suscrita por el referido Bonet, en sustitución de la del P. Molina al Cardenal
Zapata.
Bibl. de San Isidro, 42118.
— Instrucción de sacerdotes... Madrid, 167¿.
—Instrucción de sacerdotes... Barcelona, por Juan Payssa, 1685.
—Instrucción de sacerdotes... Barcelona por Joseph Teixidó, 1697.
—Instrucción de sacerdotes... Pamplona, por Picart, 1715.
La noticia de estas últimas cuatro ediciones tomada de la lista de los PP. Car-
tujos. El Sr. Tarín y Juaneda omite la nota correspondiente a la tercera.
528 MOLINA
—Instrucción de sacerdotes... Año 1731. En Madrid, en la Imprenta de Juan de
Zuñiga. A costa de Doña Maria de Medina, viuda de Lorengo de Castro, Mercade-
ra de Libros, frente de San Felipe el Real. -4.° de 16 hs. s. n. de prels., 560 págs. de
texto y 27 hs. s. n. de tablas.
—Instrucción de sacerdotes... Barcelona, por Antonio Arroque, 1744.
Lista de los PP. Cartujos y el Sr. Tarín y Juaneda.
—Insírvccion de Sacerdotes, en qve se les da doctrina muy importante para co-
nocer la alteza del sagrado oficio Sacerdotal, y para exercitarle debidamente, saca-
da toda de los Santos Padres, y Doctores de la Iglesia. Por el Padre Don Antonio
de Molina, indigno Monge de la Cartuxa de Miraflores. Dedicado al Illvstrissimo Se-
ñor Don Lvis de Salcedo y Azcona, mi Señor Arzobispo de la Santa Patriarchal
Iglesia de Sevilla, &c. En esta ultima impression sale este libro corregido, y añadi-
do con particular cuydado por el original que corrigió su Autor. Año de— Con licen-
cia—1746. Barcelona: En la Imprenta de Pedro Escuder a la ciudad condal. - 4.° de
16 hojas s. n., 560 págs, de texto y 27 hojas s. n. de tablas.
Port. orí.— V. en bl. — Dedic firmada por el impresor, Pedro Escuder.— Ind. de
los tratados— Lie. del P. General, Fr. Bruno. Cartusiae, die 28 Seplembris, 1606.—
Aprob. del P. Mtro. Fr. Juan de Camargo, agustino, fechada en S. Felipe el Real
de Madrid a 20 de Septiembre de 1607.— Lie. del Real Consejo para la presente edi-
ción. Madrid, 11 de Septiembre de 1745.— Fe de erratas.— Suma de la tasa.— Pról. al
lector.— Tabla de los capítulos. —Texto, apostillado y a dos columnas. - Tabla de los
lugares de la escritura.— Id. de las cosas más notables.
Edición registrada en Barcelona. También da cuenta de la misma Roura y Pu-
jol, pág. 258, vol. II de su Catálogo.
—Instrucción de Sacerdotes... Con licencia. En Madrid: En la Oficina de Miguel
Escribano, calle angosta de San Bernardo. Año de 1771.-4." de 12 hs. s. n. de prels.
548 págs. de texto y 28 hs. s. n. de índices.
Bibl. del colegio de Valladolid y de la Real Academia Española.
—Instrucción de Sacerdotes... Madrid. MDCCLXXXV. En la Imprenta del
Real y Supremo Consejo de Indias. Con las licencias necesarias.— X.° de 11 hs. s.
n. de prels., 548 págs. de texto y 28 hs. s. n. al fin de tablas.
Bibl. del colegio de Valladolid.
—Instrucción de sacerdotes... Madrid. MDCCXCII. En la Imprenta de Ramón
Ruiz. Con las licencias necesarias. — 4." de 11 hs. s. n. prels., 548 págs. de texto y 26
hs. s. n. de fndices.
—Instrucción de sacerdotes... Madrid y Marzo de 1831: en la Imprenta de Don
José del Collado. Con las licencias necesarias.— \.° de XIV + 586 págs.
Suprimidas licencias, aprobaciones y tablas exceptuada de estas últimas la de
capítulos que va en las hojas preliminares. Texto a una columna en vez de dos en
que se hallan las ediciones antiguas, y las citas al pie de las planas.
Bibl. de San Isidro, 56120, ejemplar en rústica y como salió de la imprenta.
—Instrucción de sacerdotes... Madrid, Jordán, 1846.
—Instrucción de sacerdotes... Madrid, por P. Villaverde, 1856.
Cítase esta última edición en las listas de los PP. Cartujos.
Son en total 29 ediciones las apuntadas, y no se nos ha de juzgar exagerados si
calculamos en unas 50 las qué se han hecho solo en español, argumento suficiente
para demostrar la bondad del libro, aun sin acudir al examen y análisis de su doc-
trina, aprobada y tan ensalzada por los autores que se han dedicado a escribir so-
bre la materia.
Debe copiarse lo que acerca de este libro escribió Nicolás Antonio, según la
traducción del P. Vidal. «Y es digno de decirse lo que a esta insigne obra granjea
un gran crédito y al mismo tiempo publica la suma piedad del limo. D. Vigil de
Quiñones, Obispo de Valladolid, el cual mandó que en todo su Obispado se pusiese
en cada una de las iglesias un ejemplar de este libro asegurado con una cadena;
MOLINA 529
y que al sacerdote que dentro de seis meses no le hubiese leído todo desde el prin-
cipio hasta el fin, no se le franqueasen los sagrados ornamentos para decir misa.»
A escribirle alentó al P. Molina el Cardenal Zapata, Arzobispo de Burgos, a quien
se la dedicó. Lo que apunta Loperráez Corvalán en su Descripción del Obispado de
Osma, pág. 136 del tomo I, de haber escrito esta obra el P. Molina en el colegio de
Soria sin alegar razones ni autoridad de ninguna clase, nos parece sencillamente
una afirmación gratuita que no merece siquiera consignarse.
He aquí cómo se expresa el P. Hurter en su Nomenclátor, col. 608 del tomo IH,
resumiendo los elogios que tantos y tan celebrados maestros de la vida espiritual
han escrito encomiando los méritos de esta obra: «Ad theologiam pastoralem refe-
rri potest etiam aureus plañe libellus Antonii de Molina O. Carthus. n. in Castiliae
oppido Villanova Infantum (t 1612juxta alios 1619), qui omnium voce, uno omnium
sensu atque existimatione in paucis laudatur, atque hoc prodiit titulo: Instrucción
de Sacerdotes etc., saepissime editus, Barcinone, Hispali, Matriti, Gerundae et alus
locis: in varias quoque linguas versus, in latinam a Nicolao Jansenio O. Praed. Co-
loniae et Antwerpiae 1618 in 8; 1644; italice Taurini 1865.»
Este mismo autor aduce en nota los testimonios siguientes: «Son livre de l'ins-
truction des prétres, inquit Montrouzier, Revue des Sciences ecclésiastiques, 1870,
II, 492, eut les honneurs de plusieurs traductions eí d'éditions nombreuses. S'il fut
déchiré par les jansénistes, il fut loué par les théologiens de quelque mérite. «Cet
écrit, dit le P. Petau (de la pénitence publique et de la préparation a la communion
1. 3. c. 6) contre lequel le sieur Arnauld s'est tant alarmé, et qu'il a taché de décrier
avec des discours pleins de fiel, a été regu avec un appaudissement universel de
tous les catholiques.» Morgott Kl. VIII, 1732.
Que la obra del P. Molina fué impugnada por Antonio Arnauld en su libro De
/a /r¿íí<e«/e CowmzíwzoM, 1643, y defendida por Petavio lo recuerda también The
Catholic Encyclopedia en el artículo dedicado al primero, y lo repite la Enciclope-
dia Espasa, donde se publica un largo juicio crítico de la obra, en el cual paréce-
nos ver la mano de un P. Cartujo. De la misma se sirvieron los autores respectivos
de los tres libros que pasamos a describir.
Instrucción de sacerdotes, para celebrar el santo sacrificio de la missa, saca-
do de las obras del P. Antonio Molina, hijo de la Sagrada Religión de la Cartuja,
con un sumario de las principales ceremonias de ella. Sácale a luz la Congregación,
y Seminario de el Salvador de el Mundo. Dedicado al Eminentissiyno Señor Don
Diego de Astorga y Céspedes, Presbytero Cardenal de la Santa Iglesia de Roma,
Arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, Chanciller Mayor de Castilla, &c.
A costa de Don Gerónimo Pardo de la Casta: Con privilegio. En Madrid: En la Ofi-
cina de Lorenzo Francisco Mojados. Año de 1733. Se hallará en la Portería del Sal-
vador, y en casa de Geronymo Pardo de la Casta, en los Soportales de la Calle
Mayor, frente de la Casa Professa.— \2.° de 13 hs. s. n. de prels. y 184 págs. de texto.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria suscrita por Pardo de la Casta.— Aprob. del P.
Anselmo de Lera, benedictino. Madrid y Enero 17 de 1733.~Lic. del Ordinario.—
Aprob. del P. Manuel Antonio Frías, jesuíta. Enero 8 de 1733.— Lie. del Rey con-
cedida a D. Nicolás Gallo. Sevilla, 13 de Febrero de 1733.— Fe de erratas.— Tasa.—
Texto con las citas al margen.
Parece ser la presente obra de D. Nicolás Gallo. ■■
El Sumario de las ceremonias comienza en la pág. 167.
Bibl. Nacional, 2-34712.
Compendio de la Instrucción de sacerdotes del V. F. Don Antonio Molina, Car-
tujano. Va añadida la exortacion que hace a los Curas el V. Sr. Palafox en el últi-
mo Punto de su Trompeta de Esequiel. Es libro muy útil para los Eclesiásticos,
especialmente para leer en los días de Exercicios Espirituales. Dalo á luz el Licen-
ciado Don Andrés Martines Yanguas, Presbytero del Obispado de Calahorra.
Con licencia: En Madrid, en la Imprenta de Don Antonio Muñoz del Valle, calle del
34
5^0 MOLINA
Carmen. Afto de 1768. Se hallará en la Librería de Gaspar Rajado, Plazuela de la
Leña, esquina de la Calle del Correo.— \2.° de 12 hs. s. n. prels. y 3S8 págs. de
texto.
Port. y a la V. un texto de la Escritura. -Dedicatoria al Confesor actual del Rey
suscrita por Martínez de Yanguas. — Prólogo (el final del de el P. Molina).— Erra-
tas.—Tabla de los tratados.— índice de los capítulos.— Texto.
En la pág. 339 comienza el «Epílogo de la Carta pastoral, Trompeta de Eze-
quiel... y es el último Capitulo del V. e II. "" Señor Don Juan de Palafox, Obispo
de Osma.»
Bibl. Nacional, 3-24968.
Tratado muy útil para prepararse a confessar, y comulgar dignamente, en que
se ponen siete consideraciones repartidas por los dias de la semana, contemplando
a nuestro Señor Jesu-Christo cada día debaxo de un Nombre, o Tilulo diferente, co-
piadas del Libro, intitulado: Instrucción de Sacerdotes, que compuso el P. Fr. An-
tonio de Molina, Monge de la Cartuja de Miraflores, sacadas de los Santos Padi-es,
y Doctores de la Iglesia, y repetidas ahora a luz por Juan de Buytrago, con una
Oración, que este traduxo de Portugués en Castellano para visitar la Iglesia en dias
de Jubileo, en que se ganan Indulgencias. Dedicado a la Reyna Nuestra Señora. Con
licencias: En Madrid. Año de 1747. Se hallará en casa de Juan de Buytrago, Calle
de la Montera.— VI." de 33 hs. s. n y 128 págs.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria a la Reina. -Al que leyere. -Tratado del Sacra-
mento de la Penitencia.— Texto de las consideraciones que ocupa las páginas dichas,
concluyendo en la 122 y a continuación van las oraciones para el jubileo.
El editor se expresa así en el prólogo: «El cristiano celo de quien desea el bien
de las almas puso en mis manos este cuaderno manuscrito. Yo le pasé a las de un
religioso de mi satisfacción para que me dijese su autor en orden a darle a la pren-
sa para la común utilidad. Aseguróme ser obra de aquel imcomparable varón Fr.
Antonio de Molina, monje cartujano, y me lo hizo ver en el libro intitulado: Instruc-
ción de Sacerdotes, impreso en Sevilla el 1610, desde el folio 244 hasta el 270...»
Bibl. Nacional, 3-59386.
Traducida al latín por el P. Dominico belga Nicolás Janssen se imprimió varias
veces. Los PP. Quetif y Echard, en su Bibliotheca Ordinis Praedicatorum, pág. 479
del vol. II, la mencionan en los siguientes términos:
Instructio sacerdotum F. Antonii de Molina Cartusiani ex Hispano Latine a
nostro Janssenio reddita & excusa. Antwerpiae, Haered. Martini Nutii 1618 & 1626:
ac tertio ibidem Henrici Aertssens 1644. 8 °
A esta nota, defectuosa a todas luces, pues ni siquiera nos da con precisión el ti-
tulo, hay que añadir las ediciones que se expresan a continuación:
— Antuerpiae, 1628.
-Coloniae, 1618, 1626, 1662, 1663, 1711 y 1712.
Véase The Catholic Encyclopedia, X, <t?5, y las listas de los PP. Cartujos. Cree-
mos que haya error en la numeración de ■ stas ediciones, principalmente en las de
Colonia de 1618 y 1626, en los mismos años de las impresiones de Amberes, lo cual
no puede pasar desapercibido para los bibliógrafos.
—Instructio Sacerdotum ex SS. Patribus et Ecclesiae Doctoribus concinnata.
Opus sane aureum auctore R. P. F. Antonio de Molina moñaco carthusiensi quod
post septiman in Hispaniis impressionem latinitate donavit R. P. F. Nicolaus lans-
senius Boy O. P. ( Viñeta con las iniciales P. G. M.) Augustae Taurinorum ex Pon-
tificia Typographia Petri Hyacinthi Marietti. MDCCCLXV^ 8.° de XVI -|- 606 págs.
y una s. n. con indicación de la aprobación eclesiástica.
En un opúsculo en latín, publicado con el titulo Thyniiama sacerdotale. Medita-
iiones piae a Sacerdote ante celebratione Missae etc. August. Vindel. 1618, hay un
breve extracto entresacado del P. Molina y del P. Jesuíta Luis de la Puente, según
en la misma portada se indica
MOLINA . 531
Traducida al francés por Renato Gautier se ha impreso en los lugares y fechas
siguientes:
1617 (sin nota del lugar de impresión).
-Paris: 1618, 1623, 1624, 1626, 1643, 1707.
^Lion: 1626, 1627, 1634, 1636, 1639, 1663 (revisada por Angelín), 1664, 1666, 1671,
1681. 1690.
— Lion o Paris: 1710
-Rouen: 1627, 1629, 1630, 1637, 1643, 1648, 1650, 1652, 1656 y 1672.
— Toulouse, 1668.
También hay traducción francesa de Nicolás José Binet que se ha impreso:
París: 1676, 1677, 1699, 1707, 1887 (?).
-Clermont-Ferrand: 1836 y 1837.-12.° dos vols.
A la nota que ya teníamos de ediciones francesas se han añadido las menciona-
das en la lista de los PP. Cartujos, pero debemos advertir que los años 1676 y 1677
son para una sola edición hecha en dos tomos, siendo la segunda edición la de 1699,
como se dice en el Catálogo de la Biblioteca Nacional de París.
De las ediciones italianas, traducida a esta lengua por Tomás Galletti, hemos
recogido los siguientes datos.
—Instruttione de Sacerdoti... Roma, 1614.-4.°
—Jnsíruttione de Sacerdoti... Venetia, 1628.-4.°
—Instruttione de Sacerdoti... Mantua, 1618.
Edición citada en la lista de los PP. Cartujos y por el Sr. Tarín y Juaneda.
—Instruttione de'Sacerdoti del R. P. D. Antonio Molina Monaco Certosino.
Nella quate si tratta, & dá a conoscere l'altezza del Sacro Officio Sacerdotale, con il
modo de essercitarlo debidamente, e deU'Altissima dignitá loro, .. Tradotta nuoua-
mente di Spagnuolo in Italiano Per il R. D. Tommaso Galletti Dottor Teólogo... In
Venetia, Presso Paolo Baglioni. M. DC. LX.— 4.° de 8 hs. s. n. de prels. y 352 págs.
de texto.
Existe ejemplar en la Bibl. Nacional, 3 54449, con la portada a dos tintas, llevan-
do una poesía latina anónima entre los preliminares. El traductor adicionó su ver-
sión con algunas cosas.
—Instruttione de Sacerdoti... Bolonia, 1680.
-Instruttione de Sacerdoti... Ñapóles, 1711.
-- Instruttione de Sacerdoti... Venecia, 1727.
Estas tres ediciones citadas en la lista de los PP. Cartujos y por el Sr. Tarín.
—Instrusione de'Sacerdoti del Rev. Padre D. Antonio Molina Monaco Certosi-
no. Nella quale si tratta, e da a conoscere l'altezza del Sacro Officio Sacerdotale, e
dell'AUissima dignita loro, come anco della Santita, e perfezione, a cui devono as-
pirare. Trattasi anco del Santo Sacrificio della Messa, sua eccellenza, culto, e rive-
renza,con cui devesi celebrare; e del Sacramento della Penitenza, con alcune av-
vertenze molto necessarie per ben confesarsi; e della frequenza, con la quale si ha
da ricevere il Sacramento, cosí da Sacerdoti, come da'Laici. Tradotta di Spag-
nolo in Italiano. Da D. Tommaso Galletti Dottor Teólogo. (Viñeta) In Venezia,
MDCCXLVIII, Per Giovanni Tevernini. Alia Providenza. Con licenza de'Superiori,
e Privilegio. -12." de 6 hs. s. n. de prels., 671 págs. de texto e índice y 1 más s. n.
con las licencias fechadas el 7 de Octubre de 1747.
—Instrusione de Sacerdoti... Venecia, 1761.
De la lista de los PP. Cartujos y por el Sr. Tarín y Juaneda.
—Instrnzione de Sacerdoti... Turín, 1865.
Edición citada en The Catholic Encyclopedia, donde solo se halla esta noticia
de las italianas sin advertirse si se trata de la versión de Galletti o de otro traduc-
tor. Más todavía: por escribirse el lugar de imprenta en latín, Augustae Taurino-
rum, pudiera creerse que se refiere a una reimpresión de la traducción de Nicolás.
Janssens, pero parece ser que efectivamente es una versión italiana.
532 . MOLINA
Al P. Jesuíta Luis Floyd se debe una versión inglesa, publicada en Studamare,
1613, 1623 y 1652.
Los PP. Backer y Sommervogel únicamente mencionan la de 1623 con el si-
guiente título:
The Sacrifice oí the Mass, from the Spanish of Molina. S.' Ornar, 1623.-4." de
288 págs.
Véase a los mencionados autores, col. 1888 del vol. I (Liega Paris, 1869). Des-
pués, en la edición más moderna da estos bibliógrafos, se citan las ediciones de
1613 y 1652.
Se conoce también una versión portuguesa del P. Joaquín de Macado, de la Con-
gregación da la Misión, publicada con asta portada:
/«sí^-MCfáo de sacerdotes, por P'r. Antonio de Molina, traduzida do castelhano
por um devoto do estado sacerdotal. Lisboa, na Officina de José da Costa Coim-
bra, 1757. -4.0 de XLV -I 618 págs.
Silva, IV, 450. Según Brito Aranha, XII, 99, las páginas da que consta el libro
son XLI + 641.
3. ExERCicio I qvotidiano, | para los Frayles de la | Cartuxa. [Gra-
bado en que aparecen los instrumentos de la Pasión con esta leyenda
a los lados: En qualquier cosa que hagas mira de Christo las llagas.)
Impresso con licencia en Burgos, | por luán Baptista Varesio. |
Año. 1608.
16.° de 58 hs. foliadas. Sin nombre de autor.
Port. y a la vta. una sentencia de Sto. Tomás. —Dedicatoria «A los devotos Reli-
giosos Frayles de la Cartuxa, de nuestra Señora de Miraflores: su carissimo y menor
hermano Fray Antonio de Molina, dessea salud en el Señor.» Ocupa 3 págs. y a con-
tinuación, fol. 3 V., comienza al texto.
En al último párrafo de la dedicatoria se indica el autor del librito, fuera de que
va ya el nombra del P. Molina an el epígrafe. «Acuérdense de rogarla, concluye, por
un pobre pecador, indigno del nombre de Religioso, que lo escriuio (el librito) para
su prouecho, y para mayor gloria del común señor de todos.» Es decir, que el P. Mo-
lina no es autor solamente de la dedicatoria, sino también del opúsculo.
Bibl. de San Isidro, 40714, ejemplar que lleva en la portada manuscrito el nombre
del P. Molina.
4. Tratado de la oración mental.
El P. Molina compuso y publicó con este título u otro semajanta un libro no cita-
do an ninguna bibliografía, pero da cuya existencia no cabe dudar en vista de las si-
guientes pruebas:
Primera, la que nos da el P. Camargo en su aprobación a la Instrucción de
Sacerdotes que comienza asi: «Por mandado de V. A. he visto un libro intitulado,
Instriicton de Sacerdotes, con otro tratado pequeño de la Oración, compuesto por el
Padre don Antonio de Molina, Monge Cartuxo. .. 20 de Septiembre de 1607.» Creemos
que al censor no pudo referirse al Ejercicio cotidiano al cual de ninguna manera cua-
dra el título que aplica a ese tratado pequeño, a lo menos an su significación ordina-
ria de oración mental y no vocal.
Segunda, la afirmación del P. Navarro en su censura da la obra Exercicios espi-
rituales, de las excelencias, provecho y necesidad de la oración mental, fachada
en 15 da Junio da 1613, donde dice: «. . .El autor fué muy espiritual y muy Religioso y
platicó, lo que dize en asta libro: y confio ha de ser de tanto prouecho, como los otros
tres, que imprimió en su vida, para mucha gloria de Dios, y prouecho de las al-
mas...» El P. Molina publicó en vida la Instrucción el Ejercicio cotidiano y el terce-
ro sería el Tratado breve de oración del P. Camargo , pues no se sabe imprimiera
otra obra con las cualidades que an conjunto atribuya a las tres aquel P. Jesuíta.
MOLINA 533
Y tercera, la licencia del Rey fechada en 29 de Octubre de 1608, concediendo al
P. Molina que pueda imprimir en los reinos de la Corona de Aragón por tiempo de
diez años, «un libro que ha compuesto intitulado Tratado de la oración mental.-» Di-
cha licencia se conserva con los demás papeles del P. Molina en el archivo de Mira-
flores, y no cabe duda que se refiere a otro libro distinto del impreso en 1615 por pri-
mera vez, por la razón potísima de existir para éste otra licencia de 1613, como ade-
lante veremos^ la cual sería excusada si en realidad se hubiera aludido al mismo li-
bro en la de 1608, pues está expedida para los propios lugares y*por el mismo tiempo
de diez años. La licencia de autos, por consiguiente, tiene que ser para imprimir un
libro cuyo título se expresa llamándole Tratado de la oración mental, que es el indi-
cado con el de Tratado breve de la oración por el P. Camargo y el tercer libro alu-'
dido por el P. Navarro e impreso en vida del P. Molina. Por ser libro pequeño no se
halla noticia de él en los bibliógrafos, como tampoco se encuentra por el mismo mo-
tivo la del Ejercicio cotidiano. Fué traducido al inglés junto con otros tratados y si,
como es de suponer, lo que se lee en la portada es versión ñel del título castellano,
éste debía ser
Tratado de la oración mental, en que brevemente se declara la manera o el
modo de ejercitar los actos internos de las virtudes.
He aquí completa la portada inglesa de esa versión.
A Treatise of mental prayer. In which Is briefly declared the manner how to
exercise the inward Actes of Virtues. By Fr. Ant. de Molina Carthusian, wherevnto
Is adioyned a very profitable Treatise of Exhortation to Spirituall Profit. Written by
Francis Arias of the Society of Jesvs. Together with a Dialogue of Contrition and
Attrition. All translated out of Spanish into English by a Father of the Society of
Jesvs. Permissu Superiorum. M. DC. XVII.— 12.° de 365 págs.
Impreso en St-Omer o Studamare.
La dedicatoria del libro dirigida a la Priora de las Agustinas de Lovaina, María
Wiseman, va firmada con las iniciales I. W. El P. Jesuíta traductor es Juan o Jean
Sweetman. -V. PP. Backer y Sommervogel, Vil, col. 1725.
5. Exercicios espirituales para personas ocupadas deseosas de su salvación.
Burgos, 1613.— 16.»
Ta.mayo áeVsirga.s, en sn Junta de libros ya. citada, incluye la noticia de este
impreso con ese título en la lista de las obras publicadas por el P. Molina, y de dicho
autor debió de tomar la nota Nicolás Antonio a quien han venido copiando otros bi-
bliógrafos en ninguno de los cuales hemos visto descripciones más detalladas.
Este libro salió postumo, como luego veremos, y por consiguiente se puede sen-
tar de ciei-to que la primera edición del mismo es la mencionada. No sabemos los tra-
tados que comprendería en un principio, pues según una nota del Sr. Tarín y Juaneda
faltan en las ediciones castellanas los dos últimos opúsculos que lleva la edición de
Huesca de 1628, de la cual hablaremos después. Sin embargo, dicha afirmación podrá
referirse acaso solamente a algunas de las ediciones aludidas en que se echen de
menos esos tratados, porque sería de difícil explicación que se distinguiera la preci-
tada de Huesca por haberlos incluido.
—Exercicios espirituales. . . Barcelona, 1613.-16.°
Edición citada en el Diccionario de Montaner y Simón, artículo dedicado al P.
Molina.
—Exercicios espirituales. . . Zaragoza, 1613.
La existencia de esta edición puede deducirse de las fechas y lugares consigna-
dos en la impresión de Huesca de 1628.
—Exercicios espirituales... Huesca, 1622.
Edición probable juzgando por la fecha de la concesión del Ordinario expedida
a favor de Blusón, impresor.
Ahora vamos a describir el único ejemplar de esta obra que hemos logrado ver
en la Biblioteca de San Isidro, 37856.
534 MOLINA
— ExERCicios I espiritvales | mvy provechosos, | para personas ocu-
padas, desseo- | sas de su saluacion. | Compuestos por el Padre Dd An-
tonio I de Molina, Monge de la Carluxa \ de Mirajlores,. \ Dirigidos al
Secretario lorge de Tobar y I Valderrama, del Consejo del Rey | nues-
tro Señor, y su Secretario | de lusticia. | Afio {estámpela del Calvario)
1628. I Con licencia | En Huesca, Por Pedro Blusón, Impressor | de la
Vniuersidad. Y a*su costa.
16." de 6 hs. s. n. prels. + 300 págs. + 5 hs. s. n.
Port. y la v. en bl.— Cens. del Dr. Villalba por comisión del Vicario General del
Arzobispo de Zaragoza. En Zaragoza, l.ó de Julio de 1613. —Lie. de Godino Asesor. En
id. 20 de id. id.— «Tiene también licencia del Padre General de su Orden. Dada en la
gran Cartuxa, a tres de Junio de 1612.~Lic. del Vicario General de Huesca concedida
a Blusón en 6 de Marzo de 1622 para imprimir el libro.— Dedicatoria a Jorge de Tovar
suscrita por el P. Francisco Vítores en Miraflores a 10 de Marzo de 1613. — Prólogo al
lector.— Dedicatoria a los frailes cartujos por el P. Molina (como en el librito Exerci-
cio qiiolidiand). Comienza la paginación con esta dedicatoria que ocupa las págs. 1-4. —
Texto.- Tabla.— Colofón, el pie de imprenta.
Compónese el texto de los siguientes tratados:
Exercicio qvotidiano (que es una ampliación del libro que lleva el mismo título).
Págs. 5-145. Y en la siguiente una estampa de la Virgen.
Modo mvy breue, y prouechoso de rezar el Rosario de nuestra Señora, aplicán-
dole a todos los tnysterios, y passos de su vida, por los dias de la semana. Pági-
nas 147-1%.
Camino de perfección, para aprouechar mucho en poco tiempo: el qual enseño
el santo varón y venerable Padre Fray Pedro de Alcántara... Págs. 197-207.
Copia de vna carta que escriuio el Autor a vna hermana suya Religiosa, En
que le declara, que cosa es ser Monja, y en que consiste ser buena, y cumplir bien con
su obligacion.Págs. 208 263.
Itinerario para la eternidad. Págs. 264-300.
El P. Vítores comienza así la dedicatoria: «En los papeles del Padre Don Anto-
nio de Molina (que está en el cielo) se ha hallado que fue su intento dedicar a v. m.
estos Exercicios: y quando no se tuuiera experiencia de la buena elección que tuuo
en todas sus cosas, ay otros muchos títulos, para que después de su muerte, se ponga
en execucion su justo desseo, por ser v. m. tan cercano deudo suyo, y del Padre don
Diego de Guelvar, professo desta casa, Prior de la Cartuxa de Xerez, y Visitador de
nuestra Prouincia, hermano del difunto...»
Ejemplar muy usado con la nota correspondiente manuscrita de pertenecer al
Colegio Imperial de los PP. Jesuítas.
El prólogo, que también es del P. Vítores, expresa que se repiten algunas cosas
de la Instrucción de sacerdotes, pero muy mudadas y acomodadas al intento del li-
bro, lo cual no ha de ceder en menoscabo de éste, pues si de un mismo libro se hacen
repetidas ediciones, no hay ley que prohiba reproducir en una obra lo que el mismo
autor u otros han escrito en otras, y de hecho el P. Molina lo practicó así, incluyendo
también el breve tratado de San Pedro de Alcántara.
Titúlase el libro para personas ocupadas, porque va dirigido a los monjes de la
Cartuja, los cuales por su instituto dedican mucha parte del tiempo a la vida activa,
y para conservar en todos los momentos la presencia de Dios les será de mucha ayu-
da la lectura de algunos puntos o consideraciones antes de comenzar sus trabajos
corporales.
De la presente obrita se hizo traducción francesa y de ésta la tradujo al latín un
anónimo cartujo; imprimióse en 1629. También hay versión inglesa debida a un her-
mano converso cartujo. «En la traducción latina, concluye el Sr. Tarín, van añadidos
MOLINA 535
del mismo autor dos trabajitos que se omitieron en las ediciones castellanas, y son:
Carta a una hermana suya y Camino de la Eternidad,» sobre lo cual véase la ob-
servación anteriormente apuntada de no ser fácil explicar que esos opúsculos vayan
en la edición oséense habiéndose omitido en las demás. De la versión inglesa existe
ejemplar en el British Museum de Londres indicándose en los siguientes términos:
Spiritual Exercises, very profitable for active persons desirous of their salva-
tion. Composed in Spanish by . . A; de Molina, Monke of the Charterhouse of Mira-
flores • . . Translated inte Enslish by one of the same Order of the House of Shene
(E. A.) H. Jaey: Mechlin, 1622 -12."
V'. Catalogue of printed books of British Museum.
La licencia del P. General de la Cartuja para imprimir este libro está fechada en
3 de Junio de 1612, como se ha visto en su descripción, y fué expedida a favor del Pa-
dre Molina no pudiendo este hacer uso de la misma por su temprana muerte, cuidan-
do después de editar el libro el P. Vítores. Dicha licencia es indudablemente la que
va en los preliminares de la siguiente, y por lo tanto común a ambas obras, expre-
sando su permiso el P. General en estos términos: «. . .Opuscula illa qu'ae indicato illo
tuo, et optato sabbathismo scribis, grata mihi fuerunt, multumque laudamus hoc tuum
asiduum studium, quod ponis in juvanda Dei Ecclesia, et inflammandis ad pietatis et
devotionis exercitia fidelibus. Tenore igitur praesentium tibi fa^ultatem damus ea in
lucem edendi . . . Cartusiae, die 3 Junii, 1612. » Esta licencia se encuentra autógrafa en
el archivo de Miraflores y por ella se ve que el P. Molina había presentado al P. Ge-
neral los manuscritos de las dos obras dichas con la instancia correspondiente en so-
licitud de la licencia oportuna para imprimirlas, recibiendo una respuesta favorable
con tal de que se cumplan, se añade al fin, las prescripciones relativas a la impresión
de libros. No es este escrito, por lo tanto, una carta dirigida al P. Molina agradeciéndo-
le obras impresas que le hubiera enviado, sino una licencia en toda regla para impri-
mir las obras manuscritas presentadas, aprovechando el P. General la oportunidad
de alabar y agradecer los trabajos de nuestro autor en bien de la Iglesia.
6. ExERCicios I Espiritvales, de las | excelencias, provecho | y ne-
cessidad de la oración men- | tal, reduzidos a dotrina y Meditaciones
sacados de los santos | Padres y Dotores de la Iglesia. | Por el Padre
don Antonio de Molina, Monge de la Cartuxa de Miraflores. ¡ Dirigidos
a Nvestro Glorioso | Padre S. Bruno, fundador de nuestra sagrada
Religión. | Primera y segvnda parte. | Los tratados que contiene se
dizen en la hoja siguiente. | {Arm. de los cartujos.) Con Priuilegio de
Castilla y de Aragón. | En Burgos: por íuan Baptista Varesio. Año
1615. 1 Acosta de Gaspar Cubero, y Pedro Gómez de Baldiuielso, mer-
caderes de libros.
8." de 12 págs. s. n., 886 de texto y 103 s. n. de índices y colofón.
Port.-A la V. un texto de la Sag. Escritura.— Ind. de los tratados.— Erratas.—
Tasa. -Suma del privilegio.— Lie. del P. General. Cartusiae, dieSIunij, 1612.— Aprob.
del P. Juan Lorenzo Navarro, jesuíta. Madrid, 15 de Junio de 1613. -Id. del mismo.
Madrid, 20 de id. id — Dedic. del autor a S. Bruno. -Prólogo al lector, en que se da
cuenta de las causas porque este libro no ha salido antes á luz, aunque su autor le
dejó acabado.— Pról. del autor.— Texto, a dos columnas y apostillado.— Tabla délos
capítulos.— Id. de las materias. — Id. de los lugares de la Sag. Escritura.— Co/o/d«:
En Bvrgos. Por Iuan Baptista Varesio. M. DC. XIIII.
El ejemplar descrito existe en el convento del Sto. Niño de Cebú y hay también
en la Biblioteca Nacional.
Las dos aprobaciones del P. Navarro fueron dadas, la primera, por comisión del
Consejo de Castilla y la segunda, por el de Aragón.
536 MOLINA
Por el colofón se ve que el libro se imprimió en 1614, poro hasta el año siguiente
no se publicó, como reza la portada.
«Se conserva, junto con los demás papeles del P. Molina, la licencia firmada por
el Rey en Madrid a 3 de Septiembre de 1613. y expedida a favor del P. Francisco Vit-
tores, Prior de Miraflores, para que pueda imprimir y vender en los reinos de la Co-
rona de Aragón, por diez años, el libro que compuso y dejó escrito Fray Antonio de
Molina, difunto, intitulado Excelencia, provecho y necesidad de la oración».— Kota
comunicada por los PP. Cartujos de Miraflores.
La licencia y privilegio del Rey para la impresión y venta de la obra en los rei-
nos de Castilla está fechado en San Lorenzo a 31 de Agosto del mismo año, y de las
■ dos se ponen las notas correspondientes entre los preliminares.
El prólogo, del P. Vítores, como es de creer, contiene noticias importantes que no
se deben omitir, pues en él «se da cuenta de las causas por que este libro no ha salido
antes a luz, aunque su autor le dejó acabado.» Dice así: «Ya (gracias a Dios) sale a
luz el libro tan deseado que dexó escrito el P. D. Antonio Molina (que esté en el cie-
lo): su divina Magestad permita que sea tan bien recibido y haga tanto fruto como el
primero que compuso para instrucciones de los Sacerdotes, que no pienso que este ha
sido menos trabajado. . . Ha tardado en salir a luz, porque aunque su autor le dexó
acabado y perfecto como lo dice en el prólogo, fué necesario sacarle de su original
escrito de su mano y hacer las demás diligencias, que no son pocas las que han de
preceder a la impresión, particularmente faltando su dueño y habiendo tanta dificul-
tad en el encerramiento de la Cartuxa, para despachar con brevedad cosas semejan-
tes, en que es necesaria la negociación y asistencia. . . Supuesto esto (la virtud del
autor) y que este libro dará a entender, que aunque es hijo segundo, no es de menor
calidad que el primero, y que ei prólogo declara el intento de su autor, solo adverti-
mos aquí para estimación de la doctrina que el P. D. Antonio de Molina habló en
todo lo que escribió de experiencia, porque como fué tan gran religioso y tan dado
al exercicio de la oración, puso primero por obra los documentos que aquí enseña. . .
Que aunque murió' el padre de este libro, no hay para qué tenerle por muerto, no solo
porque píamente creemos que ya goza de Dios, sino también porque su doctrina es
una semejanza de su vida, por haber sido sus costumbres plática de esta doctrina. . .»
Llama el P. Vítores segundo hijo del P. Molina a esta obra atendiendo, sin la menor
duda, a su tamaño y al tiempo empleado en su composición, y por los mismos concep-
tos denomina primero a la Instrucción de Sacerdotes, no mereciendo los restantes
libros de nuestro autor publicados hasta estas fechas, el nombre de hijos por su peque-
nez o por su poca importancia comparada con la de esas dos voluminosas obras. No
debe, por lo tanto, fijarse la atención en el modo de expresarse del prologuista para
deducir de sus palabras que ya en la licencia de los PP. Visitadores de 1607 se aludía
a la presente obra, sino a los libros anteriormente reseñados, como se ha demostrado,
viniendo a confirmar esto mismo la licencia de 3 de Junio de 1612 autorizando expre-
samente la impresión de la obra que nos ocupa.
El P. Molina manifiesta que por mandato de sus Superiores había compuesto este
libro, tratándose en él precisamente de una materia acerca de la cual tanto se había
escrito. Por esto quiere que su obra sea considerada solamente como una suma de lo
dicho por otros autores no excluyendo la lectura de éstos, a los cuales, dice, deben
acudir los deseosos de estudiar más por extenso todo lo perteneciente a la oración.
—Exercicios espirituales... Zaragoza, 1616.
—Exercicios espirituales... Pamplona, 1618.
Cítase esta edición en la lista de los PP. Cartujos y en la del Sr. Tarín y Juaneda.
—Exercicios espiritvales de las excelencias, provecho, y necessidad de la oración...
Primera y Segvnda Parte. Los tratados que contiene se dizen en la hoja siguiente.
{Armas de la Cartuja) Con priuilegio de Castilla y Aragón. En Bvrgos, por luán
Bautista Varesio. Año m.dc.xxi. A costa de Pedro Gómez de Valdivielso mercader
de libros.— 4.° de 6 hs. prels. s. n., 726 págs. de texto y 49 hs s. n. al final.
MOLINA 537
Bibl. de San Isidro, 41808. Cita esta edición Alva y Astorga, col. 110, por defender
el P. Molina la doctrina entonces piadosa de la Inmaculada Concepción.
— Exercicios espiritvales... Barcelona (s. a.).
Portada grabada con las imágenes de San Bruno y Sta. Teresa.
Parece que por este detalle deba catalogarse esta edición entre las primeras, sin
fecha, hechas en Barcelona.
—Exercicios espiritvales... Barcelona, por Rafael Figueró.— 4." de 302 hs. de tex-
to, más las que ocupan los preliminares y las tablas.
La portada lleva un grabado del Niño Jesús con emblemas de la Pasión.
Da noticia de esta edición Roura y Pujol en su Catálogo, pág. 258 del vol. II,
asignándola al año 1613 por no llevar expresada en la portada la fecha de la impre-
sión, y aquel cataloguista no tuvo en cuenta que la primera edición de la obra se hizo
con posterioridad a ese año.
Creemos que esta impresión deba pertenecer a la época que reseñamos.
— Exercicios espirituales... Burgos por Juan Baptista Varesio. 1622.
Da cuenta de esta edición el P. Herrera, después de mencionarla primera de
1614, añadiendo que del libro se habían hecho muchas ediciones.
—Exercicios espirituales... Madrid, 1623.
—Exercicios espirituales... (Escudo de la Pasión). Burgos^ por Pedro Gómez de
Valdivielso. 1627.
—Exercicios espirituales... Zaragoza, 1630.
Se da noticia de estas tres ediciones en las listas mencionadas.
— Exercicios espiritvales, de las excelencias, provecho, y necesidad de la Oración
Mental, reduzidos a doctrina y Meditaciones: sacados de los santos Padres y Docto-
res de la Iglesia. Por el Padre Don Antonio de Molina, Monge de la Cartuxa de
Miraflores. Dirigidos a nvestro Glorioso Padre San Bruno, Fundador de nuestra sa-
grada Religión. Primera y segunda Parte. Los tratados que contiene se dizen en la
hoja siguiente. Año {escudo) 1630. Con privilegio. En Bvrgos: Por Pedro Gómez de
Valdiuielso, Mercader de libros y a su costa.— 4." de XII + 770 + 94 págs. las primeras
y últimas sin numerar.
Real Academia Española.
—Exercicios espirituales... Madrid, 1653. Imprenta Real.
Véanse las listas citadas. La existencia, además, de esta edición se deduce del
privilegio estampado en la siguiente, concediendo a Ribero Rodríguez facultad por
diez años para reimprimir la obra titulada Molina de Oración, con fecha 10 de Junio
de 16=13, como luego se repetirá.
—Exercicios \ espiritvales, de las ] excelencias, provecho, y necessidad | de la
Oración Mental,... I Dirigido al Licenciado Don Ivan Manvel | Jñiguez Arnedo, Caua-
llero de la Orden de Santiago, Colegial en el 1 Colegio Viejo de S..BartoIouie de Sa-
lamanca, Rector que ha sido | de aquel Colegio, y Opositor que es alas Catredas 1 de
Cañones de aquella Vniversidad. | Año 1662 i plieg 88 | {Estas dos últimas lineas di-
vididas por el escudo del Mecenas) Con Priuilegio. En Madrid, En la Imprenta
Real. I A costa de Antonio del Ribero Rodrigues, Mercader de Libros, en la
calle \ de Toledo, a la esquina de la Concepción Geronima, y en Palacio. — í^í." de 8
hs. s. n. de prels., 302 numeradas de texto y 44 s. n. de tablas.
Repetición de ediciones anteriores, lleva únicamente de especial entre los prelimi-
nares la dedicatoria suscrita por Antonio del Ribero Rodríguez, a quien, según la suma
del privilegio, ya se concedió licencia para reimprimir la obra en 10 de Junio de 1653.
Bibl. Nacional, 3-2664.
—Exercicios espirituales... Alcalá, 1664.
—Exercicios espirituales. . . Toledo, 1664.
Estas dos ediciones se encuentran citadas en las listas de los PP. Cartujos, y de
las mismas ninguna noticia se halla en las monografías sobre las imprentas de Alcalá
y Toledo de Catalina García y Pérez Pastor.
538 MOLINA
Exercicios espiritvales de las excelencias, provecho, y necessidad de la oración
mental,... Al llvstrissimo Señor Don Migvel Marin de Villanvevay Palafox, Conde
de San Clemente, Cavallero de la Orden de Alcántara, Señor de los Lugares de Bi-
simbrc, Asso, Sasal, Campo- redondo, &c. En esta vltima impression van corregidos
los defectos de las antecedentes. Con licencia: En Zaragoza, por los Herederos de
Diego Dormer. Impressores de la Ciudad. Año 1674. Y á su costa. -4 ° de 4 hs. s. n. de
prels., 302 foliadas de texto y 20 s. n. de tablas.
La portada a dos tintas. Dedicatoria suscrita por Dormer a 10 de Agosto de 1674
en Zaragoza. Texto a dos columnas. Al final se echa de menos la tabla de Escritura
que llevan otras ediciones.
Bibl. Nacional, 3- 17707.
—^jcíc/c/os espirituales.. . Zaragoza, 1686. Por los Herederos de Pedro Lanaja.
—Exercicios espirituales. . . En Zaragoza: Por Pasqual Bueno. Año de 1688.-4.°
de 4 hs. s. n. de prels., 604 págs. de texto y 44 hs. s. n. de tablas.
-Exercicios espirituales... Por el Padre D. Antonio de Molina, Monge de la Cartu-
ja de Miraflores. Año {escudo del itnpresor'i) 1693. Con licencia: En Valencia, por los
Herederos de Benito Macé, enfrente del Colegio del Señor Patriarca. Acosta de Clau-
dio Macé, Mercader de Libros, y se vende en su Casa, junto al Colegio del Señor
Patriarca.— A.'' de 4 hs. s. n. de prels., 302 foliadas de texto y 44 s. n. de tablas.
Nada tiene de particular esta edición valenciana, siendo repetición de otras ante-
riores.
Bibl. de San Isidro, 42594.
— Exercicios espirituales... por el Padre D. Antonio de Molina, Monge de la Car-
tuxa de Miraflores. (Viñeta) Barcelona: En Casa Corradlas, por Thomás Loríente
Impressor, Año 1702. - 4.° de 4 hs. prels. s. n., 604 págs. de texto y 40 hs. s. n. de tablas.
Bibl. de San Isidro, 42587.
-Exercicios Espirituales... Por el P. Don Antonio de -Molina, Monge de la
Cartuxa de Miraflores. Barcelona: En casa de Juan Piferrer, Impressor. Año
de 1724.
— Exercicios espirituales de las excelencias, provecho, y necessidad de la oración
mental... Dedicado a la Muy Ilustre Señora, mi señora Doña Maria Anastasia Boni-
lla, Marquesa de Santiago, &c. Con licencia. En Madrid: Por Don Gabriel del Barrio-
Impresor de la Real Capilla de su Magestad. Año 1725.— 4.° de 6 hs. s, n. prels., 302
foliadas de texto y 44 s. n. de tablas.
Portada orlada. La dedicatoria está suscrita por Juan Francisco Gómez en Ma-
drid a 30 de Junio de 1725.
Bibl. Nacional, 2-70486.
—Exercicios espirituales... Barcelona, 1726.— 4." de 692 págs. de texto,
—¿xerc/cí'os espirituales... Madrid, 1730, por Juan de Zúftiga.
— Exercicios espirituales... Madrid, 1737.
Cítanse estas tres ediciones en las listas de los PP. Cartujos.
—Exercicios espirituales... Dedicado a María Santissima, en su milagrosa Imagen
de la Soledad. ( Viñeta) Con licencia. En Madrid: En la Imprenta, y Librería de Jo-
seph Garcia Lanza, Plazuela del Ángel, donde se hallará. Año de 1758.— 4." de 6 hs.
3. n. prels., 604 págs. de texto y 88 s. n. de tablas.
La dedicatoria está firmada por M. M.
Bibl. Nacional, 3 62380.
—Exercicios espirituales... Madrid, por José García Lanza, 1761.
Listas de los PP. Cartujos.
—Exercicios espirituales de las excelencias, provecho y necessidad de la oración
mental,... Aora nuevamente corregido, y enmendado de muchos yerros, que tenían
las impressiones antecedentes. Con las licencias necessarias. Barcelona: En la Im-
prenta de Maria Angela Marti viuda, en la plaza de San Jayme. Año 1766.— 4." de 4
hs. s. n. prels. y 692 págs. de texto y tablas.
MOLINA 639
Suprimieron de los preliminares las licencias y aprobaciones dejando únicamen-
te los prólogos.
Bibl. Nacional, 3-66047.
—Exercicios espirituales... Madrid, por Pantaleón Aznar. 1767.
—Exercicios espirituales... Madrid, 1773.
Listas citadas. -"
— Éfj:erc/C20s espirituales... Ahora nuevamente corregido, y emendado {sic) de
muchos yerros que tenían las impresiones antecedentes. Con las licencias necesarias.
Barcelona: En la Imprenta de Eulalia Piferrer Viuda, Impresora del Rey N. Sr., Pla-
za del Ángel. Año 1776. -4.° de 4 hs. s. n. prels. y 692 de texto y tablas.
— Exercicios espirituales... Madrid, por José Otero, 1786, o 1783, según hemos vis-
to en otra parte.— 4.° de 700 págs.
-^xercicíos Espirituales... Ahora nuevamente corregido y enmendado de mu-
chos yerros que tenian las impresiones antecedentes. Dedicado a Maria Santísima en
su milagrosa Imagen de la Soledad. Con licencia. En Madrid. En la Imprenta de la
Viuda e Hijo de Otero. Año 1790. 4.°
—Exercicios espirituales... Dedicado a Maria Santísima en su milagrosa Imagen
de )a Soledad. Con licencia en Madrid. En la Imprenta de la Viuda de Barco López.
Año 1806. -4." de 4 hs. s. n. prels. y 695 págs. de texto y tablas.
Bibl. Nacional, 2-18784.
— Exercicios espintnaXes... Barcelona, 1806.
—Exercicios espirituales... Madrid, 1808.
Listas mencionadas.
—Ejercicios espiTrituales de las excelencias, provecho y necesidad de la oración
mental, reducidos a doctrina, y meditaciones, sacados de los Santos Padres y Docto-
res de la Iglesia, por el Padre Don Antonio de Molina Monge de la Cartuja de Mira-
flores. Ahora nuevamente corregido y enmendado de muchos yerros, que tenian las
impresiones antecedentes. Con las licencias necesarias. Barcelona: Imprenta y librería
de la Viuda e Hijo de Sierra, plaza de S. Jaime. -4." de 4 hojas s. n... 492 págs. de tex-
to y 4 más fe. n. de índice.
Port.— V. en bl.— Pról. al lector.— Id. del autor.— índice délos tratados.— Texto. -
Tabla de los capítulos.
No lleva año de imprenta que debió de ser a mediados del siglo pasado. Suprimie-
ron en esta edición todas las citas y notas marginales que se encuentran en ediciones
anteriores.
Exercitii Spirituali dell' eccellenze, utilita e necessita dell' Oratione mentale. Mi-
lano 1634.-8.°
Traducción italiana por Casaris Melloti, canónigo de San Lorenzo in Dámaso.
Se tradujo al francés por Renato Gautier, publicándose en París el 1615 con otras
obras y diferente título. Posteriormente se publicó suelta, también en París, el 1621, y
luego en 1623 y en 1637.
—La misma se reprodujo en Lion, 1650 y 1651.
Hay noticia de una versión inglesa publicada en 1617 sin pie de imprenta.
También se imprimió en portugués.
Listas citadas de los PP. Cartujos.
El Sr. Tarín y Juaneda confiesa que muchas de las notas relativas a las ediciones
de los libros del P. Molina las debía al P. Cartujo francés D. Estanislao M. Autore, y
creemos que en particular han de referirse esas notas a las impresiones extranjeras,
a las francesas especialmente.
Se menciona una versión latina por el P. Franciscano Fr. José de Madrid, pero
no se imprimió, al parecer, juzgando por el modo de citarla del P. San Antonio en su
Ribliotheca Universa Franciscana, pág, 251 del tomo II, donde se dice:
Josephus a Matrito... Molina de Oración. Tándem, Latine ad praelum maturam
habebat anno 1707 in fol,
540 MOLINA
• Esta nota pasó después a la Biografía Eclesiástica, pág. 565 del tomo XII, sin
otras explicaciones ni comentarios.
El presente libro fué traducido al dialecto cagayano de Filipinas, versión que
existe hoy en la sección de Mss. de la Nacional en un códice numerado con el 7464,
y lleva estas señas.
Tomo eñ 4 °, forrado de pergamino. En el canto se lee este título algo borroso:
Meditado.^ \ Y Considerado. ^^ \ de los Aíisterios \ mas principal.^ de Ntra.
Redem- \ cion de N . S. /. C.
Hoja de guardas en bl. y luego 4 s. n. de índice al cual falta la primera hoja.—
Estampa de N. Señora del Rosario con el título abreviado de lá obra, escrito en la
parte superior.— Fol. 413:
>-p I Meditaciones, y Consideraciones de los Misteri- \ os mas principales de
Nuestra Redempcion, que comienzan \ desde la Encarnación de Nuestro Señor
Jesu Christo \ liasta la Coronación de Nuestra Señora, traducidas en len- | gua Ca-
gayana por el R. P. Fr. Luis del Rosario Vif ario | de Nassiping año de 1660. Sacadas
a la letra de Molina, de la I Oración, sentencia por | sentencia. Y ( El Texto de la Pas-
sion de Christo Nuestro Bien, con | forme a los quatro Euangelistas, traducido en
dha lengua | Cagayana por el Venerable, y Reuer.'i'' | Padre Fr. Martin Real de la |
Cruz, Vicario de Piat. | Año de 1643. | Trasladado en la Casa de la Santa Vrsula, y
sus Compa- | ñeras Virgines {sic), y Mártires de Babuyanes, año de 1729. | Fr. Ma-
nuel Rodríguez.
A la vta. de esta portada que es la pág. 414, comienza el texto, llegando éste has-
ta la 1136 con reclamo, lo que indica que el texto está incompleto.
Los epígrafes de los capítulos, en su mayor parte, los apartados y cabeceras de
páginas están en castellano; lo restante en cagayano.
El tomo descrito es el segundo de la colección. No sabemos de la existencia del
primero y tercero, pues no forman parte de la obra reseñada los códices 7463 y 7465,
aunque en las apariencias así pudiera creerse. El 7463 es una versión cagayana de la
Práctica del Catecismo Romano, por el P. Fr. Juan Bautista Cruz y Torner, con pa-
ginación propia independiente de la que lleva el libro del P. Molina; y el 7465 son ser-
mones en lengua ibanag que fueron de uso de Fr. Juan de Sto. Tomás (1731).
El P. Ocio, en su Reseña biográfica de los religiosos de la Provincia del Stno.
Rosario de Filipinas, trata, en la pág. 417, vol. I, del P. Luis Oftate del Rosario no
atribuyéndole escrito alguno. Del P. Martín Real de la Cruz habla en la pág. 381 y
aunque le atribuye algunas obras, no menciona la que se cita en la portada de la del
anterior.
«Tanta popularidad alcanzaron varios tratados espirituales del P. Molina, que
muy pocos libros habrán logrado editarse tan repetidas veces. Abundan de doctrina,
como compuestos por profundo autor teólogo y excelente escriturario; de su estilo y
lenguaje, basta decir que pertenece a la mejor época de la literatura castellana. Mís-
tico el P. Molina, como Teresa de Jesús; elevado en sus pensamientos, como el .Mtro.
Fr. Luis de León, y sobriamente sencillo en el decir, como el P. Granada, sus libros
sobre la Oración e Instrucción de Sacerdotes pueden colocarse al lado de las obras
de los grandes ascéticos españoles, a cuya escuela dignamente pertenece el humilde
y a la par grave Cartujo de Miraflores...» A este párrafo de Tarín y Juaneda que ha-
cemos nuestro, podemos añadir un dato, sobre los que van expresados en este ar-
tículo, y es el de haber incluido la Academia Española el nombre del P. Molina en
su Catálogo de Autoridades de la lengua, lo cual prueba el aprecio en que se tienen
sus escritos, considerándolos dignos de ser estudiados como modelos de lenguaje y de
pureza'de dicción.
De las dos obras principales del P. Molina cuales son, según hemos visto, Ins-
trucción de Sacerdotes y de la Oración, se valió el P. Agustino Diego de Jesús para
componer su libro Prevenciones para comulgar, impreso por primera vez en Ma-
drid el año 1655, edición citada en el Índice de la Biblioteca de San Felipe el Real,
MOLINA 541
pág. 103, con el título sobredicho. No hemos logrado encontrar ejemplar de esa prime-
ra edición, pero sí de la segunda que pasamos a describir.
Prevenciones \ Con que deue disponerse | el Alma para llegar arre | recibir a
Jesu Christo S. N. I Sacramentado | Escogidas de las o Bras del | V. P. D. Antonio de
Molina I Monge Cartuxo I Por | F. Diego de IHS Predicador | de la orden de N. P. S.
I Augustin Y M. de I Nouicios en el I Conuento de S. | Felipe | Dedicadas | Ala muy
Ilustre I Señora | Doña Isabel Vizconti | Con priuilegio En Madrid | Por Pablo de Val
I Año 1656 I Gregorio Forst Man fecit.— 32.° de 17 hs. prels. s. n.. 186 foliadas de texto
y 2 s. n. de índice.
Port. grabada figurando un pórtico. El titulo y pie de imprenta en letra cursiva
y diminuta y el apellido del autor, o sea el monograma IHS, aparece como grabado
en una corona, con la cruz encima del travesano de la H.— Dedicatoria firmada por el
autor en San Felipe el Real.— Suma de la licencia y privilegio. 4 de Abril de 1656.—
Id. de la tasa.— Fe de erratas.— Aprob. del P. Diego de Vitoria, agustino. Madrid, 1.°
de Marzo de 1656.— Aprob. del P. Felipe de la Gándara, id. 18 de Febrero de id. —
Cens. del P. Antonio de Moya, id. 12 de Marzo de id.— Prólogo.— Grabado tosco en
madera representando un cáliz con la hostia encima y a los lados dos candeleros.—
Texto.— índice.
«Segunda vez salen a luz las Preuenciones sobrenaturales, para recibir la Sa-
grada Comunión, deduzidas de los libros del V. P. D. Antonio de Molina, por el
Padre Fr. Diego de lesvs, Predicador del Orden de N. Padre San Agustín y Maestro
de Nouicios deste Conuento de San Felipe de Madrid: y mandóme N. M. R. P. M.
Fray luán de Aguilar, Prouincial desta Prouincia de Castilla, . . . que vea lo que en
esta impression se añade. Repite en ella el Autor la modestia que ostentó en la pri-
mera: porque confiessa ingenuamente, que se vale de otros doctissimos Maestros de
espíritu; estos son los Padres Fr. Luis de León, y Fray Tome de lesus». . .
Así el P. Vitoria en su aprobación, repitiendo las mismas especies los otros cen-
sores.
Del prólogo copiamos los siguientes párrafos por su importancia paraba historia
del libro. «Esta segunda impression sale enriquezida de siete Consideraciones devo-
tas, para otra tercera semana, que son preparaciones importantissimas para recibir
a Jesu- Christo Señor N. Sacramentado, y llegar debidamente las almas santas al
combite Divino de la Eucaristía. En estas siete Contemplaciones sigo el intento mis-
mo, que en las catorze precedentes; pero con variedad uniforme, porque están cole-
gidas, no solo de los libros del venerable Padre D. Antonio de Molina de Oración y
Instrucción de Sacerdotes, sino de otros dos Clasicos Autores también nuestros, que
son el Bendito Padre Fray Tomé de Jesús, en sus Trabajos (que infunden Celestial
descanso al espíritu devoto) y el P. Maestro Fr. Luis de León en los nombres de
Christo. Sin nota de vanidad puedo y debo alabar con encarecimiento esta adición al
libro...»
Bibl. Nacional, 3-62091, ejemplar muy curioso, pero afeado con bastantes erratas,
comenzando éstas desde la portada.
Los borradores incompletos de los dos libros del P. Molina, Instrucción y Ejer-
cicios espirituales, se conservan en el Archivo de la Cartuja de Miraflores en un le-
gajo que lleva el título Padre Molina, núms. 18 y 19, con otros papeles y documen-
tos referentes al mismo Padre. Dichos borradores son 34 cuadernillos, casi todos de
16 hojas en 4.°, foliados unos y otros sin foliar y sin guardar orden correlativo, con
texto, correcciones y adiciones de letra del autor. Más 10 cuadernillos de distinta
letra del mismo tamaño y hojas que los anteriores foliados del 1 al 352, con notas,
adiciones y enmiendas de mano del P. Molina, quien al principio puso el título que
es 2.'- Parte de la práctica o exerci(.io de la oración. Estos últimos parecen como
preparados para la imprenta, pues están escritos de letra muy clara y hermosa.
El P. Vidal, al tratar del P. José de Parada, que falleció en el convento de Sala-
manca en 1619, dice que conservaba un libro suyo manuscrito. «Es de Ejercicios es-
542 MOLINA
pirituales, añade, y hallo que en la mayor parte es copia de los que con tanto pro-
vecho de las almas escribió el Ven. Fr. Antonio de Molina y estaban impresos
cuatro años a lo menos antes de la muerte del Ven. Parada. Y pareciendo acción ex-
cusada transcribir lo ya público e impreso, puede dudarse quién lo escribió prime-
ro; o si acaso uno y otro lo tomaron de alguno de los muchos varones espirituales y
doctos que en este convento florecieron entonces. Lo cierto es que uno y otro tuvie-
ron un mismo noviciado y doctrina y que fueron contemporáneos; y en cualquiera
trance se verifica que todo se queda en casa.»— Véase la página 69 del tomo II.
Ya antes, en el tomo I, pág. 280, en la biografía que dedicó al P. Molina, consig-
na la misma especie, aunque variando algo los pormenores. Dice que el libro ma-
nuscrito de propio puño del Ven. Parada contenía casi a la letra las mismas doctri-
nas y discursos publicados por el P. Molina. «Con que, agrega, o este enseñó en Sa-
lamanca al Ven. Parada lo que en Salamanca aprendió él, o uno y otro lo aprendie-
ron juntos en el convento de Salamanca. Esto he dicho para restituir a este conven-
to y a mi Religión el derecho a tan admirables libros, como los de este autor, sin
perjudicar ni en un ápice a la ilustrísima Religión de la Cartuja, en la que el Padre
Fr. Antonio pudiera igualmente aprender letras y virtud, si uno y otro no lo hubie-
ran aprendido en mi Religión.»
Qué valor deba darse a estas notas del P. Vidal no podemos determinarlo, con-
tentándonos con consignarlas a título únicamente de información, la cual probable-
mente no llegará nunca a verificarse por no saberse el paradero de los manuscri-
tos del Ven. P. Parada.
7. El P.' Fr. AnÍQnio de Molina Religioso en el Monasterio de Miraflores de
la orden de la Cartuja. Escrive al Confesor de el Rey Phelipe tercero contra los
Tributos, q.e se intentan poner al Estado Eclesiast.o y Religioso, v en favor de la
immunidad Ecc'año de 1610.
Comienza así:
«Gratia vobis, et pax a Deo, et Domino nostro Jesu Christo. — Ni yo que escri-
bo esta conozco a V. P. R.ma mas que por su nombre, y oficio, ni V. P. me conoce a
mi, ni es de importancia el conocerme,. . .»
Concluye con la fecha: «En esta Cartuj i de Miraflores, fin de Mayo de 1610.»
Después se reproduce una «Clausula sacada del Testamento del Rey D. Hen-
rique que está en el Archivo de la Santa Iglesia de Toledo. ..>
M.S. en fol. de 21 hs. Son las primeras del códice 17848 de la sección de Mss. de
la Biblioteca Nacional, rotulado Varios sobre inmunidad, celibatos & &.
Debe de ser copia y en la parte superior de la primera hoja se halla escrito:
Duplicado.
Es una disertación en toda regla contra los tributos y gabelas que pesaban so-
bre los bienes eclesiásticos, defendiendo la exención de éstos de tales contribucio-
nes por las leyes del derecho eclesiástico, civil e hispano, y que no se debía poner
sobre ellos, por consiguiente, la contribución llamada de millones.
Se encuentra otra copia de la misma carta en el códice 1826-1-, donde ocupa las
49 hs. primeras, con la diferencia de poner en el epígrafe el año 1602, lo mismo que
al final de la carta, en vez de 1610 como se lee en la anterior.
A esta copia debe referirse Nicolás Antonio en las siguientes palabras: «Tam-
bién vi (traduce el P. Vidal) un tratado escrito de su mano el año de 1602 y dirigido
al Confesor de Felipe III sobre la exención de tributos y gabelas de las haciendas y
personas eclesiásticas.»
Debió de existir otra copia, por lo menos, con la fecha de fin de Mayo de 1611 y
ésta serviría para la impresión que vamos a reseñar.
Carta de un religioso cartuxo Del monasterio de Miraflores cerca de Burgos,
escrita al confesor de Felipe III. sobre la imposición de contribuciones al estado
eclesiástico.
Comienza así: «Gratia et pax a Deo et Domino nostro Jesucristo (síc).— Ni yo
MOLINA 543
que esto escribo conozco a V. Rma., ni V. Rma. conoce a mí, ni es de importancia
conocerme, para lo que en esto se pretende.»
Concluye: «Plegué a la divina magestad que así sea, 3- le dé superabundantísi-
ma gracia suya. En esta Cartuja de Miraflores, fin de Mayo de Ibll años »
Impreso sin portada de 24 págs. en 4.°., las 2 últimas con una nota del editor.
Al fin: Cádiz: 1813. En la Imprenta de D. Antonio Munguía.
Bibl. Nacional. Varios, Fernando VII p. 66.
8. \ Jhs. Maria \ La vida del glorioss." Padre S. Bruno [fundador y Pa-
triarca de la Sagrada orden \ Cartuxa.
Comienza el texto a continuación del título: «La historia del glorioss." Pa-
triarca S. Bruno, escribieron autores muy graves, aunque breve y sumaria-
mente...»
Son dos cuadernillos en 4.°, autógrafos, que comprenden 78 folios numerados.
Queda incompleto este opúsculo hacia la mitad de la vida del Santo, quizá por ex-
travio de los restantes cuadernos. Dice el P. Molina que «es sacada esta breve
suma» de lo que escribieron sobre el Santo Fundador varios autores antiguos que
cita, recopilados todos ellos por el V.e P. Laurencio Sudo.
Se conservan los manuscritos de referencia en el legajo arriba citado del Ar-
chivo de Miraflores.
9. Vida del V. P- D. Miguel Colmenero, Vicario de Miraflores.
Traducida del castellano al latín se insertó en el tomo II, pág. 487 de la obra
Ephemerides Ordinis Carlusiensis, por el P. D. Le Vasseur. Monstrolii typis Car-
tusiae S. Mariae de Pratis, 1891.
El P. Colmenero murió en 14 de Julio de 1600 y al pie de su biografía, que ocupa
2 págs. en 4." mayor, se puso esta nota: «Hujus Vitam Hispánico sermone descripsit
venerandae memoriae Antonius Molina hujus domus professus»
Noticia de los PP. Cartujos, copiada de un cuaderno que contiene noticias bi-
bliográficas muy incompletas de los escritores españoles de la misma Orden. En el
mismo lugar se atribuye también al P. Molina el número siguiente:
10. Tratado sobre los cuatro Novísimos. — M.S.
11. Declaración del padre fray Antonio de Molina, cartujo, en la casa de Mira-
flores, prior que fué de la Orden de San Agustín, en las informaciones que acerca
de la vida y escritos de Santa Teresa de Jesús se hicieron en Burgos.
Lleva el núm. 49 en la colección de testimonios que sobre las obras y doctrinas
de la Santa publicó D. Vicente de la Fuente en el tomo LV de la Biblioteca de
Autores españoles, de Rivadeneyra. V. la pág. 404 de dicho tomo.
— P. Herrera, Historia del Convento de Salamanca, págs. 349 y 416. Y Alpha-
betufn,l,23.—F.\iá&\, lugares citados.— Nicolás Antonio, I, 145.— Moreri, artículo
dedicado a nuestro autor.— Hervás y Buendía, Diccionario histórico geográfico de
la provincia de Ciudad Real, pág. 505. -Biograjia Eclesiástica, XII, 565.— Feller,
Biographie Universelle, y Michaud, obra de igual título, artículos respectivos del
P. Molina, advirtiéndose más acierto en los autores extranjeros en lo tocante al año
de defunción de nuestro autor que en los mismos españoles, contra lo que pudiera
creerse.
Molina (Fr. Baltasar de).
Hijo de Pedro de Molina e Isabel de manos del P. Juan de Vega. Figura en
la Peñuela, vecinos de Ubeda, Jaén, el convento de Salamanca en 1569, y en
profesó en el convento de San Felipe 1571 fué elegido por el P. Guevara
el Real a 2 de Noviembre de 1563 (1), en apoderado suyo en un incidente pro-
(1) Por ser el P. Molina hijo de profesión de San Felipe el Real, Monlalván le hizo natural de Madrid,
error que corrige Alvarez y Baena, repitiendo que su patria fué la ciudad de Ubeda. -Véase a este autor,
IV, 405.
544
MOLINA
movido por este Padre sobre el dere-
cho a visitar las cátedras menores de
Teología. El i^. Herrera, en sus ex-
tractos del Registro generalicio, es-
cribe que con fecha 29 de Mayo de
1584 el P. Hernando de Peralta, en
carta dirigida al P. General, manifes-
taba que el P. Molina era catedrático
de Vísperas de Teología en la Univer-
sidad de Osuna (1); y en otro lugar
añade el mismo autor que desempeña-
ba también el cargo de Calificador
del Sto. Oficio. Fué Rector Provincial
de la de Andalucía, titulo con el que
firma una exposición dirigida a Feli-
pe II el 4 de Noviembre de 1590 (2) y
ba ese puesto, porque el 10 de Octu-
bre lo era el P. Jerónimo de Añasco.
Presidió el Capítulo celebrado en Cór-
doba el 1602 y en el de 1615 fué vota-
do Provincial, falleciendo el año si-
guiente, pues en 1.° de Noviembre de
1616 era Rector Provincial, por su
muerte, el P. Rodrigo de Loaisa. Con-
cluiremos esta biografía con la si-
guiente nota marginal que se halla en
el libro de profesiones de San Felipe
el Real: «Fué Vicario Provincial en ..el
Andalucía dos años. Y tuvo los oficios
de la Provincia y murió Provincial.
Fué hombre de gran gobierno y muy
religioso.»
debía de hacer pocos días que ocupa-
Predicó la oración fúnebre en el entierro del P. Molina el P. Mtro. Fr. Jeróni-
mo Terrones y al imprimir en Córdoba dicha oración el propio año de 1616, expre-
saba que no la publicaba por lo que pudiera valer, sino porque «habiendo dejado de
eternizarse el P. Molina en la memoria de los hombres con sus doctos escritos, por
su humildad», le parecía conveniente prolongarla dando a la estampa la menciona-
da oración. De creer es que aluda el P. Terrones a las lecturas de cátedra princi-
palmente del P. Molina, pues sabido es que por la costumbre establecida, los cate-
dráticos de las Universidades preparaban con particular cuidado sus lecciones con-
servadas muchas de ellas en sus cartapacios por los escolares.
— P. Herrera, Historia, pág. 297, y Alphabetum, 1, 116.- V. también el artículo
que, a su vez, se dedicará al P. Terrones.— Libro 1.° de profesiones de San Felipe
el Real, fol. 10 v.
Molina (Fr. Cristóbal de).
El P.Nicolás Ponce de León escri-
bió y publicó la vida de este Venera-
ble H.° Lego, natural de la villa de
Brihuega, en el Arzobispado de Tole
do e hijo de hábito del convento de la
Puebla de los Angeles, donde profesó
el 16 de Mayo de 1613- De muy niño le
habían llevado sus padres a Méjico, y
cuando conoció los peligros del mun-
do y las dificultades para conservar la
inocencia de su alma viviendo entre
los hombres, ingresó en la religión a
los veinte años de su edad, siendo su
vida desde entonces un continuo ejer-
cicio de todas las virtudes que llegó a
poseer en grado heroico. Ocupado
siempre en los oficios más humildes
por la condición de su estado, ponía
(1) Dice asi el P. Herrera en sus extractos, pág. 1028: -Ex epístola F. Ferdinandi de Peralta, de Pro-
vincia Castellae, sed Provincialls Bethicae, data Antequerae ad Generalera 29 MaiJ, 1584. Balhasar de Mo-
lina erat Vesperarius Ossuncnsis, et Franciscas Mansilla, Provincialis absolutus Aragoniae, erat jam in sua
Provincia Bethica.> Véase también el nombre del P. Molina entre los catedráticos de aquella Universidad
mencionados en la biografía del P. Barrera Farfán, pág:. 322 del vo!. I.
(2) Pág. 369, vol. VIII del Archivo Itia/irico Hispano Agustiiiiano. Que el P. Afiasco era Rector Pro-
vincial en 10 de Octubre de 1590 consta en un expediente sobre la precedencia de los Maestros incoado en el
mes de Abril de 1589 con motivo Je la celebración del Capitulo provincial. En ese expediente se halla el
P. Molina como maestro que era en la Provincia de Andalucía. Ateniéndonos a las fechas apuntadas, podre-
mos asegurar que el P. Molina no entró a gobernar la Provincia por muerte del P. Martín de Perea, como
equivocadamente escribe el P. Herrera, sino el P. Afiasco que debió de ser su inmediato sucesor, y detrás de
este vino el P. Molina no sabemos por qué motivos, pues el trienio no se había terminado.
MOLINA-MOLINA CARRILLO 545
toda su dicha en servir a sus hermanos su siervo con innumerables prodigios
y ser despreciado, aprovechándose de que obró por su mediación, y su muer-
todos los medios que se le ofrecían te, acaecida el 22 de Marzo de 1638, se
para añadir cada día nuevos grados a seflaló con pruebas extraordinarias
la perfección religiosa que había pro- que sólo se ven en la muerte de los
fesado. El Señor premió la fidelidad de santos.
Carta del Ven. Molina dirigida a dos primas suyas religiosas. Reprodúcela el ci-
tado autor P. Ponce de León, dedicando a comentariarla los capítulos XXII y XXIII
de su obra.
Dejó también escrita una serie de consejos o avisos místicos que pueden servir
de guía a las almas ansiosas de la perfección. Se hallan publicados también en los
capítulos XI y XII de la obra aludida del P. Ponce de León.
Además de este autor, ocúoase extensamente del Ven. Molina el P. García en
su Crónica Agustiniana de México, págs. 375 y sigs.
Molina (Fernando de).
Seudónimo del P. Leitán, con el que publicó la Epístola apologética que se
reseña en su nota bibliográfica.
Molina (Fr. Nicolás).
Censura de los Sermones de Quaresma, del P. Juan de San Calixto, trinitario.
Córdoba, 1728.
Está fechaila a 23 de Febrero del año expresado. V. Valdenebro, núm. 393.
El P. Reguera, en los apuntes que dejó sobre los Hijos ilustres del Convento de
San Agustín de Córdoba, después de tratar del P. Jerónimo Salas, de quien afirma
que ayudó mucho al Mtro. Agullar en la edición de las obras de Egidio Romano,
dice del P. Molina que, como el anterior, ayudó también al P. Aguitar en la edición
mencionada, añadiendo: «Publicó el tomo intitulado Quodlibeta ^gidii, y lo dedicó
al Rmo. P. Mtro. Fr. Gaspar de Molina, ex-Provincial, ex-Asistente y ex-General y
después Cardenal.» Dicho tomo no nos ha sido posible encontrarle para dar acerca
de él más extensos pormenores. Valdenebro tampoco le menciona. Existía ejemplar
en la librería del Card. Molina, según vemos en el índice de la Biblioteca de San
Acacio de Sevilla formada con las obras procedentes de dicha librería, y en la del
convento agustiníano de Orotava (Canarias), donde se halla catalogado de este
modo:
Quodlibeta del P. Fr. Nicolás de Molina.— 1 tomo en 4." mayor.
No se apunta el año de impresión que quizá fuera el 1728, pues el P. Reguera
dice haberse terminado la edición de las obras de Egidio Romano en ese año y cons-
ta haberse publicado los tomos restantes en fechas muy anteriores, como se puede
ver en el artículo del P. Aguilar, págs. 40 y sigs. del vol. I de este Ensayo.
El P. Molina era Maestro en la Provincia de Andalucía. Será el siguiente acer-
ca del cual nos dan noticias tan deficientes y discutibles nuestros cataloguistas de
Filipinas?
Molina (Fr. Nicolás de).
Nació en Montilla, de la provincia de Córdoba, el 1710, y profesó en el convento
de Sevilla el 1728. Falleció en Manila en 17-12, año en que fué afiliado a la Provincia
de Filipinas, sin que se tengan más antecedentes acerca de este religioso.
Compuso un Arte de canto llano y órgano, según afirma el P. Castro en su
Osario.
— P. Jorde, pág. 379.
Molina Carrillo (Fr. Manuel).
Es el P. Manuel Carrillo de quien tratamos en el vol. 1, pág. 619. Fueron sus pa-
dres José Molina Carrillo y Teresa Martínez de Molino, profesando con los dos ape-
35
5iJ6
MOLINA Y OVIEDO
llidos paternos y con los mismos firma el acta de su profesión, según puede verse
original en el libro correspondiente de San Felipe el Real.
Molina y Oviedo (Emmo. Cardenal D. Fr. Gaspar de).
Nació en Mérida, Extremadura, el 6 y antes de terminarse
de Enero de 1679 y fué bautizado el 28
del mismo mes, siendo sus padres don
Gaspar de Molina y Dña- María Clara
de Oviedo. Sintiéndose fuertemente in-
clinado al estado religioso, contra la
voluntad de sus padres se dirigió al
convento agustiniano de Badajoz cuan-
do sólo contaba catorce años de edad,
y allí vistió el hábito de la Orden en 14
de Agosto de 1694 profesando el año
siguiente. Estudió Filosofía y Teología
en el colegio de San Acacio de Sevilla,
facultades que después explicó en el
mismo centro, del cual fué también
Regente de estudios. En el Capítulo
que la Provincia de Andalucía celebró
a 16 de Abril de 1712 fué elegido Prior
de Cádiz y en el inmediato de 1715 le
sucedió en dicho cargo un hermano
suyo llamado Antonio de Molina, pero
no sabemos si por muerte o renuncia
de éste, volvió el P. Gaspar a entrar en
el gobierno de aquella casa; de aquí que
nos diga uno de sus biógrafos que fué
por espacio de seis años Prior del con-
vento de Cádiz (1)-
Se ha escrito que fué nombrado re-
presentante de su Provincia para un
Capítulo General, pasando con este
motivo a Roma; pero esto tiene que re-
ferirse al celebrado en 1722 y no antes,
como parece se da a entender, pues el
anterior había sido en 1711 y no hay
documentos que acrediten haber asis-
tido con aquel carácter al de este últi-
mo año. En 1718 fué elegido Provincial
el trienio, en
1720, acaso por el cambio de Superior
General de la Orden (2), se le hizo
Asistente General por las Provincias
de España e Indias, y por esto debió de
tener lugar su traslado a Roma. .Suce-
dió en el referido cargo al P. Francisco
de Aviles, de la Provincia de Castilla,
}' durante los seis años que le desempe-
ñó, supo «ganarse de tal modo la volun-
tad del Papa con su acertado proceder
y religiosa y docta conducta, que no
sólo le señaló teólogo del Concilio La-
teranense (3), por la nación española,
sino llegó a hacer Obispo al General de
aquel tiempo, para hacer al dicho
Maestro Molina Vicario General-..» A
e^o último se opuso el Cardenal Pro-
tector de la Orden, al decir del P.José
Pimentel, abogando por el Procurador
General que era el llamado a asumir
el gobierno como lo ordenan nuestras
constituciones, por lo cual, ya que no se
le podía conferir aquel título, se le
obligó a aceptar las exenciones de ex.
General, honor que recibió con fecha
30 de Julio de 1726 (4). La Provincia de
Castilla se resistió a reconocer seme-
jante gracia con que el mismo Romano
Pontífice premiara los servicios del W
Molina, y por medio del P. Aviles ele-
vó sus quejas al Consejo a fin de im-
pedir que se concediera el exequátur al
breve expedido para el caso, pero se
interpuso la Provincia de Andalucía
consiguiendo desvanecer cuantos in-
convenientes se habían alegado, y el
(1) En testimonio de reconocimiento al convento de Cádiz dotó la fiesta de la Inmaculada Concepción,
como consta en consulta celebrad» con fecha 20 de Junio de 1741.
(á) Por renuncia del Rmo. P. Francisco María Querni entró a gobernar la Corporación el Rmo. P. Adeo-
dato Nuzzi en 1720, viviendo pocos meses, pues el 7 de Diciembre falleció y le sucedió el Rmo. P. Tomás
Cervioni. el cual fué confirmado en Prior General en el Capitulo celebrado en Roma a 14 de Junio de 1722.
(3) El Concilio Lateranense se congregó en 1724 y en él se discutieren las célebres cuestiones sobre
los ritos chinos, en las cuales tuvo parte nuestro biografiado.
(4) El P. Cervioni, General de la Orden, fué elevado a la dignidad episcopal en 3 de Junio de 1726, to-
mando las riendas del /¡obierno el que era Procurador General, Rmo. P. Fulgencio Bellelli, quien fué elegi-
do definitivamente General de la Orden en el Capítulo de 1.5 de Noviembre del mismo aflo.
MOLINA Y OVIEDO
547
P. Molina gozó de los honores que le
competían por su elevado puesto (1).
Con anterioridad a las últimas fe-
chas era Maestro en Sagrada Teología
y Calificador del Santo Oficio, entre
otros títulos a que se había hecho
acreedor por sus méritos literarios.
Debido a sus sobresalientes dotes de
ciencia y gobierno, desde su vuelta de
Roma en 1726 le ocupó el Rey en sus
Consejos y en el desempeño de comi-
siones importantes que confió a sus le-
tras y experiencia. Con este motivo se
habla del criterio que seguía en sus
dictámenes cuando se ventilaban cues-
tiones con la Santa Sede, si era o no
más inclinado a favorecer a ésta o a
los intereses y prerrogativas de la co-
rona, sobre lo cual vemos bastante li-
gereza en algunos biógrafos que no
fundamentan su opinión en hechos con-
cretos que lleven la convicción al áni-
mo de los lectores. Desde luego puede
asegurarse que gozaba de mucho pres-
tigio en la corte, mostrándole singular
estima Felipe V, pero no creemos que
esta razón por sí sola pueda alegarse
como comprobante de sus doctrinas
con respecto a su oposición o defensa
de los derechos de la Iglesia.
En 1730 fué propuesto para Obispo
de Cuba siendo preconizado por Cle-
mente XII en 26 de Septiembre del
mismo año. Poco después de recibir la
consagración episcopal, fué trasladado
a la Diócesis de Barcelona en 23 de
lunio de 1731, pero no llegó a gober-
narla personalmente, lo mismo que la
anterior, por tenerle el Rey muy ocu-
pado en Madrid en asuntos graves de
estado, a lo cual se añadió el nombra-
miento de Comisario general de Cru-
zada en 19 de Septiembre de 1733 y el
de Presidente y Gobernador del Con-
sejo de Castilla con que fué honrado
también antes de terminar el año. En
7 de Febrero de 1734 se le dio la mitra
de Málaga, confirmándole Su Santidad
en el mes de Mayo; tomó posesión de
esta nueva Diócesis en 28 de Junio,
pero tampoco la rigió personalmente;
no obstante, en ella mostró multi-
plicadamente los rasgos de su liberali-
dad y socorrió con abundancia a los
necesitados. Por último, a repetidas
instancias de Felipe V, quien, según
dicen, tuvo que vencer grandes resis-
tencias de Roma, fué condecorado con
la elevada dignidad de Cardenal de la
Iglesia en 30 de Diciembre de 1737 (2).
Desde entonces acentuó más su pro-
pensión a sostener los derechos de la
Santa Sede y dirimió algunas difet en-
cías que se habían suscitado en Espa-
ña con los ministros apostólicos. "En
los elevados cargos que desempeñó,
escribe un autor, mostróse defensor
de la justicia y tenaz en sus propósi-
tos; fué tal vez demasiado vehemente
en sus resoluciones y muy pronto en
ejecutarlas.» El P- Lanteri resume los
elogios que se hacen de nuestro Car-
denal en las siguientes frases: «ínter
caeteras egregias dotes quibus Purpu-
ratus noster decorabatur potissimum
commendatur illius liberalitas erga
(1) Véanse indicaciones sobre esta cuestión en los artículos de los PP. Aviles y Espinosa, vols. I y II
págs. 287 y 339, respectivamente, y cuando se trate del P. Pimentel se dar4n más pormenores por haber publi-
cado UD folleto en que se resumen aquellas controversias. El señor Paz y Melia. en su Catálogo abreviado
de los papeles de la Inquisición, núm. 785. da noticia de dicho folleto, denunciado, dice, «por denigrativo e
injurioso al Provincial de Castilla, sedicioso, etc» Es cierto que tales calificativos suenan en la delación,
pero debió añadir el señor Paz y Melia que por la calificación de los censores consta que aquellos cargos ni
se demuestran ni existen ni pueden sostenerse, decretando en su consecuencia el Santo Oficio que podía
correr libremente, sin censura de ninguna clase, el impreso del P. Pimentel.
(i) Recibió la birreta cardenalicia de manos del mismo Felipe V en una gran fiesta celebrada con ese
motivo en la Real Capilla de Aranjuez el 17 de Abril de 1738. Un año después, a 3 de Marzo de 1739, en aten-
ción a los servicios del Cardenal y a la notoriedad y lustre de su casa, le fué concedido por el Rey a su her-
mano D. Juan Antonio de Molina y Oviedo, Caballero del Orden de Santiago, el titulo de Marqués de Ure-
ña, libre de lanzas y media annat a. Este fué el padre del Obispo de Almería, cuyo arifculo va a conti-
nuación.
54$ MOLINA Y OVIEDO
l^aupere^, amor justitiae, ¡n consiliis Supremo Consejo de Castilla, cele*
ineundis solertia, in deliberandis faci- brando de Pontifical el limo. D. Mar-.
litas, in exequendis celeritns cum im- tín de Barcia, Obispo de Ceuta, y di-
mota constantia conjuncta.» ciendo la oración fúnebre el Padre
Falleció repentinamente en Madrid M. Fr. Francisco Antonio Ballesteros,
el 30 de Agosto de 1744 y fué sepulta- agustino del mismo convento, de que
do en San Felipe el Real junto al al- hay relación impresa por orden del ci-
tar mayor; con asistencia de los Con- tado Consejo. Legó su selecta y copio-
sejos, Grandeza y Religiones. Con la sa biblioteca al colegio de San Acacio
misma le consagró suntuosas exequias de Sevilla, donde había estudiado la
el 2\ de Noviembre del propio año el carrera literaria. .
Como escritor no se distingue ni se conoce por sus obras el Card. Molina. He-
mos recogido varias notas de otras tantas producciones suyas, insignificantes en
comparación de lo mucho que debió de salir de su pluma y que ha de permanecer
oculto entre la documentación del Consejo de Castilla y del Comisariato de Cruzada
en los Archivos nacionales del Estado. Como para todos los papeles de esta clase,
son necesarias para descubrir los de nuestro Cardenal prolijas investigaciones y
trabajos especiales que no nos ha sido posible emprender, y nos concretamos en su
nota bibliográfica a estas breves indicaciones.
1. Oración panegírica de San Juan de Dios. Cádiz, 1713.
No la hemos visto y copiamos esta nota que se nos da hecha, sin añadirse otros
pormenores.
2. t Carta Pastoral, qve escribe el Maestro Fr. Gaspar de Moli-
na, Calificador del Consejo de la Suprema General Inquisición, y Pro-
vincial de esta Provincia de Andaluzia, del Orden de los Ermitaños de
Nro. P. San Agustín de la Observancia, a todos los Prelados, y Reli-
giosos de dicha Provincia.
4." de 44 págs.
Fort, orí., sin pie de imprenta. -V. en bl.— Texto, apostillado, fechado al final
en Sevilla a 25 de Enero de 1721.
Fué escrita después de haber girado la visita regular a los conventos de la Pro-
vincia, y exhorta a los religiosos al cumplimiento de las obligaciones de su estado.
Bib). del Colegio de Valladolid.— Escudero y Perosso, pág. 502.
3. Succinta Relación de \as solemnes Fiestas, con que el Colegio de la Com-
paflia de Jesús de Montilla celebró la Canonización de sus dos Hijos San Luis Gon-
zaga, y San Estanislao de Kostka, desde el dia 21. de Septiembre de 1727. hasta el
27. del dicho mes. Dedicada al Águila de los Doctores, S.^San Avgvstin, Por mano
de su dignissimo Hijo el Rmo. P. M. Fr. Gaspar de Molina, E.xGeneral de toda su
Ilustrissima Religión, y Calificador de el Consejo de la Suprema General Inquisi-
ción de España.— 4.» de 24 págs.
P. Uriarte, Catálogo razonado, pág. 363 del tomo II, donde no se dan otros de-
talles del folleto.
4. Extracto sobre la Correspondencia del Cardenal de Molina, con los Carde-
nales Belluga,y Accuaviva. Están copiadas de trece Cartas que lo comprueban.
Y la orden al Marq.s ¿e los Llanos para que pase a la Secretaria de Estado esta
correspondencia.
Se hallan copiados los extractos de referencia y la orden al citado Marqués, la
cual dice así:
«Illtmo. Señor.— Reconocidos los Papeles de la negociación del Patronato, de
resultas del Concordato de el año 1737, se hecha menos la correspondencia, que con
orden de S. Mag.d siguió el Card.' de Molina con los Cardenales Belluga, y Accua-
MOLINA Y OVIEDO 549
viva. Y como V. Y. tuvo orden entonces para recogerlos, desea S. Mag.dque asi
estos como los demás de V. Y. considere incidentes a ellos de la Correspondencia
particular que V. Y. siguió con el Cardenal Belluga se pongan en la Secretaria de
Estado, etc. etc.»
El Marqués de los Llanos quedó disponedor del Card. Molina, recogiendo a la
muerte de éste todos los papeles de Estado que conservaba, entre los cuales debían
de encontrarse las cartas o minutas de las mismas, que era lo que se buscaba. A
fin de probar que había existido correspondencia entre los Cardenales Molina, Be-
lluga y Aquaviva se reproducen extractos de las de estos dos últimos con el Mar-
qués de los Llanos, para que esa correspondencia se uniera a los demás papeles de
las cuestiones de Patronato, asunto sobre el cual versaban las cartas.
Bibl. Nacional, cód. 13004, donde se encuentran reunidos muchos parecer€s, coá-
sultas etc. sobre Patronato, así como resoluciones y determinaciones de la junta
presidida por el Card. Molina, el cual, por encargo especial del Rey, entendía en
todos estos negocios. También en el códice 178-17 hay papeles muy importantes para
el estudio de aquellas cuestiones, pero en su mayor parte son de fechas posteriores
a la muerte de nuestro Cardenal.
Sobre el Concordato de 1737 en que tanto intervino por ser Gobernador del
Consejo, existe un trabajo muy extenso por el P. Portillo publicado en Rasón y Fe,
tomo XVII y sigs., incluyéndose hasta copia de varios textos de nuestro Cardenal.
Indícanse las fuentes para estudiar el asunto, impresas y manuscritas, que no son
pocas. La materia es muy extensa y bastante complicada para intentar siquiera dar
de la misma una ligera idea, sin que falten de vez en cuando algunos alfilerazos al
Card. Molina en el estudio de referencia, sobre si fué o dejó de ser más o me-
nos afecto a la Santa Sede, según lo dejamos insinuado en la biografía. Plácenos re-
producir el siguiente párrafo en que el Secretario de Su Santidad manifiesta la im-
presión que causó en Roma la noticia del nombramiento üel Cardenal para Gober-
nador del Consejo, reproduciéndole de dicho P. Portillo: «El Papa ha mostrado el
placer que nace del favorable concepto que él mismo (Molina) se ha granjeado con
sus virtudes y cualidades muy estimables. Estas hacen concebir a su Santidad una
firme esperan?a que sabrá, en el ejercicio de su cargo, mirar también por el interés
de la Iglesia y del Santuario con el amor y afecto que corresponden al instituto y
profesión de óptimo obispo y ferviente religioso». No correspondieron siempre las
obras a tan lisonjeras esperanzas, dice el citado escritor, sobre lo cual cada uno
puede tener sus opiniones particulares estudiando los documentos desde otros pun-
tos de vista en que no se atraviesen intereses de cierta clase. Debe tenerse muy en
cuenta la época en que floreció nuestro Cardenal y la atmósfera de doctrinas y ten-
dencias que entonces se respiraba, no dejándose contaminar en tan alto grado, como
otros que poco después le sobrepujaron en la defensa y hasta en la práctica de las
mismas.
5. Comunicación dirigida al Marqués de la Ensenada con fecha 23 de Octubre
de 1743, en que le manifiesta el estado lamentable de la producción de las rentas en
Andalucía por Ja falla de importación y exportación a causa de la guerra, indicando
losmedios de conjurarla crisis por que atravesaba aquel país. — Se halla origi-
nal (?) en la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional, Oo-199-12.
6. [Exposición dirigida al Rey.]
La noticia de este escrito hállase consignada en el siguiente párrafo.
«'Entre los papeles reservados de su Eminencia se halló una Representación,
que tenía trabajada tiempo había para el Rey, pidiendo a su Real Mágestad el be-
neplácito para renunciar todos los empleos que había fiado a su dirección y retii-ar-
se a su Obispado a morir. La Representación es dilatada, elocuente, y tierna...»
— P. Ballesteros, Oración fúnebre por el Emmo. Card. de Molina, pág. 11.
7. En 1738 publicó Don Francisco Javier Manuel de la Huerta y Vega el tomo I
<}i^svíídimosa. España primitiva, úeá'xcdiúo aX Rey por mano áe\ Cardenal. Parece
550 MOLINA Y OVIEDO
que el autor trataba de hacer reverdecer la memoria de los falsos cronicones, pro-
metiendo la publicicién de uno nuevamente descubierto, pero que era de su propia
y exclusiva fabricación. No obstante las recomendaciones de sujetos calificados que
aprobaron el tomo impreso y los nombres de los personajes que ostentaba la porta-
da, fué tal el clamoreo burlesco y satírico con que la crítica le recibió, que el Con-
sejo expidió una orden secuestrando los ejemplares de dicho tomo. Por el honor
de Huerta salieron nada menos que las Academias Española y de la Historia, de-
fendiendo la obra e informando favorablemente acerca de la misma de tal modo que,
debido a las gestiones de aquellos centros, el secuestro se levantó. Sin embargo,
Huerta no pudo pasar de la publicación del segundo tomo de los seis de que había
de constar la obra. En la lucha entablada entre defensores e impugnadores de la
España primitiva, encontraban un fortísimo apoyo los primeros en los informes
aludidos, pues escudados en ellos desafiaban a sus adversarios, los cuales aun con-
tando en contra suya a las mencionadas Corporaciones, no desconfiaron de la victo-
ria por estar por su parte el buen criterio que rechazaba de consuno las nuevas fá-
bulas con que se trataba de manchar nuestra historia eclesiástica. Hoy, despejados
los horizontes por haber sido condenados a eterno y bien merecido olvido los inven-
tores de falsas leyendas, es muy fácil repartir mandobles contra los defensores de
Huerta, pero entonces no era tan fácil distinguir lo verdadero de lo apócrifo y me-
recen alguna consideración los que contaban en su apoyo con la opinión tan autori-
zada de las citadas Academias, las cuales por su instituto eran las llamadas a dar la
pauta que se había de seguir en dichas cuestiones.
De los impugnadores de Huerta, uno de los principales, sino el primero, fué Ma-
yans, que publicó, además, en Valencia el 1742 la obra que Nicolás Antonio había
dejado compuesta contra el P. Jesuíta Román de la Higuera, titulándola Censura
de historias fabulosas. Esta fué delatada al Sto. Oficio por los que parece tenían
mucho interés en sostener la autenticidad de los falsos cronicones, pero no encon-
trando eco las delaciones en aquel tribunal, acudióse al Consejo el cual decretó la
recogida de la Censura, expidiendo al efecto su Gobernador las órdenes corres-
pondientes. Sólo en este caso suena el nombre de nuestro Purpurado, a quien, sin
faltar a la verdad, no se debe hacer responsable exclusivo de aquella orden, pues
ésta fué acordada por el Consejo, del cual era solamente la cabeza el Cardenal. So-
bre éste, sin embargo, se pretende hacer recaer la odiosidad de tal providencia,
afirmándose a continuación de ese aserto que favoreció cuantas historias milagre-
ra» se publicaron en su tiempo y lo que es más, que se opuso tenazmente a la pu-
blicación de las Disertaciones eclesiásticas del Marqués de Mondéjar (1). Con res-
pecto a lo primero, gratuitamente se afirma sin aducir ni una prueba siquiera que
lo confirme; por lo demás, seria necesario formar un proceso de cada una de esas
aludidas historias en averiguación de la supuesta influencia que en ellas pudo ejer-
cer el P. Molina, y mientras esto no se demuestre reputaremos por una falsedad la
imputación. En cuanto a lo segundo, bástanos consignar que M-iyans llevó a cabo
la impresión de las Disertaciones de referencia en Lisboa el 1748, es decir, cuatro
años después del fallecimiento del Cardenal. Que Mayans en vista de lo ocurrido
con la Censura, se determinó a publicar en el extranjero, por no poderlo hacer en
España, las Disertaciones de Mondéjar, perfectamente; pero y en los cuatro años que
mediaron entre la muerte del Cardenal y la publicación, ¿quién se opuso a que sa-
lieran a luz en la península? ¿Fué la sombra del Cardenal? Tal nos lo quieren hacer
creer los que explotando la ignorancia y credulidad, escriben con una frescura sin
igual que «debido a la oposición ciega del Cardenal Molina, las Disertaciones de
Mondéjar tuvieron que editarse en Lisboa. >
(1) Las Disertaciones son diez y de las cinco primeras se forma la Primera Parte, impresa ya en Zan-
góla el 1671. l^as cinco restantes lutblan quedado Inéditas, y fueron encontradas por Mayans que las dié a
luz con el nombre de Segunda Parte, reimprimiendo al propio tiempo la Primera.
MOLINA Y OVIEDO 551
Basta con lo dicho para nuestro objeto. Se ha esbozado un tema que para su
completo desarrollo necesita de muchas cuartillas, y se ha tocado porque algo ha-
bíamos de decir sobre una inculpación tan injusta y descaminada.
8. Se ha indicado que el Cardenal legó su librería al colegio de San Acacio, de
Sevilla, existiendo el Índice que vamos a reseñar, apuntando otras noticias de in-
terés.
\ índice de los libros, que contiene la librería del Emin."" Sr. Cardenal D. Fr.
Gaspar de Molina, y otros agregados a ella, en este Colegio del Señor San Acacio
Orden de N. P. 8. Augustin, se hizo año de 1749. Impresso en Sevilla por Don Floren-
cio Joseph Blas de Quesada, Impressor Mayor de dicha Ciudad. -4.° de 326 págs. y
1 h. s. n.
Port. y la v. en bl. — Acuerdo del Cabildo de Veinticuatros y Jurados de Sevilla.
3 de Octubre de 1749.— Texto. —Bando o edicto del Oidor D. Raimundo de Sobremon-
te y Castillo. Sevilla, 6 de Octubre de 1749.
El acuerdo versa sobre la impresión del índice, del cual se habían de tirar mil
ejemplares, y en el edicto se hace saber al público que, habiéndose establecido en el
Colegio de San Acacio una Biblioteca con las obras procedentes de la librería del
Card. Molina y otras conseguidas de particulares, se señalan las horas en que había
de estar abierta para utilidad y provecho de los estudiosos que a ella quisieran
acudir.
No se dice quién trabajó el índice, pero fácil es suponer que se deba en todo o en
parte, a lo menos, a los religiosos de dicho colegio; la portada misma indica que es
obra agustiniana. Divídese en varias secciones y en él se pretende seguir el orden
alfabético de autores, pero no con orden estrictamente riguroso, indicándose las
signaturas de ca,da obra por el lugar que ocupaban; se dice los tomos de que constan
dichas obras, pero seomiten totalmente el lugar y fecha de impresión de las mismas.
Escrito esto, vemos con sorpresa que el mencionado Índice se atribuye a Agus-
tín de San Ildefonso, nombre que no sabemos de dónde habrá salido ni qué fuentes
se habrán consultado para averiguar ese dato. El autor de este descubrimiento es
Blanco y Sánchez, quien, en el índice de. Bibliotecas y Repertorios bibliográficos,
inserto en el tomo V de su Bibliograjla Pedagógica, dedica dos notas a nuestro ín-
dice, poniéndole en la pág. 500 anónimo y en la 507 a nombre del expresado Agustín
de San Ildefonso. Que quién fué este cataloguista, no lo sabemos y dejamos al autor
de la noticia la averiguación del personaje a quien corresponde ese nombre de pila.
Existe el ejemplar descrito en nuestro colegio de Valladolid y fué regalado por
un Sr. Bibliotecario de Córdoba, según lo expresa el P. Moreno, que le remitió, en
carta dirigida al P. Cámara. — Escudero y Perosso, número 2301, da cuenta de otro
ejemplar y suponemos que no será ese solo el que se conserve en Sevilla.
Montero de Espinosa dedica algunas páginas a historiar el origen y estableci-
miento de la Biblioteca pública de San Acacio. Dice que, estimulado el Cardenal de
su amor al colegio expresado y de la necesidad que había en Sevilla de una Biblio-
teca pública, se dedicó a coleccionar libros de los más selectos, no solamente dentro
del reino, sino también haciendo venir de fuera muchos de gran valía. Cuando más
ocupado estaba en su laudable empeño le asaltó la muerte falleciendo sin haber he-
cho testamento, lo cual originó algunos trámites precisos en la corte para conseguir
que la voluntad del Cardenal con respecto a su librería se cumpliese. El resultado
final fué, «que se entregara a la Provincia de Andalucía la Biblioteca del Cardenal
para que la estableciese en el Colegio de San Acacio, con la obligación de colocar
en ella un retrato de cuerpo entero del donante y uno de sus capelos; igualmente
que se la entregarían mil ducados para los gastos, con obligación de un aniversario
perpetuo en la forma que lo había admitido el convento de San Felipe el Real de
Madrid donde está sepultado, y que se había de apartar la Provincia de cualquiera
derechos y otros contenidos en un escrito que había presentado; se encargaba asi-
mismo al Cabildo de los Caballeros Jurados de la ciudad velasen por el ciAmpli-
552 MOLINA Y OVIEDO
miento de lo expuesto, cuidando de aumentar con nuevas obras la librería. De acuer-
do la Povincia con el Cabildo, se hizo conducir a Sevilla !a librería enriquecida por
la solicitud de D. Juan Ortiz de Amaya, comisionado al efecto en Madrid, el cual
movido de su amor a las letras y singular celo por el bien público de los sevillanos,
consiguió de algunos señores de Madrid varias donaciones de libros que fueron co-
locados con los del Cardenal en la pieza fabricada al intento en el colegio de San
Acacio.»
El 6 de Octubre de 1749 se abrió por primera vez al público la Biblioteca, seña-
lando el Ayuntamiento cierta gratificación al Bibliotecario y librando algunas su-
mas para libros y otros gastos. Hubo después algunas diferencias entre el Colegio
y el Ayuntamiento, retirando éste sus auxilios, hasta que, celebrada una concordia,
volvieron las cosas a su primer estado y con ese motivo el P. Fr. Antonio Ruiz hizo
poner la siguiente inscripción en la fachada de la Biblioteca: D. O. M- Hispalensi.
amplissitno. XXIV. virorum. ordini. el. que. Francisco Manso. Marchioni. de Ri-
bas. Generali Procurat. Bibliotheca. ab. Emm. Cardtnali. de Molina, erecta, modo,
contentionibus. iníerclusa. salubérrimo. S. C. renovata. largioribus. aucta. rediti-
bus patejacta. que. univ. Augus/inianorum. Provincia, voti. compote. sibi. que.
gratulante, in. concordiae. publ. felicitatis. et. gratar, animorum. testimonium.
F. Antonius. Ruis. Bibliothecae. Praefectus. hoc. monumentum. posuit. idibus.
Novemb. Anno. M.D.CCCIII.
Se debió su conservación en la época del gobierno intruso al celo del P. M. y
Dr. Fr. José Govea quien no la desamparó, y protegido por el Ayuntamiento evitó
su secuestro ya intentado, así como se había verificado con las de los conventos; y
como estuviese suprimido el Colegio, generosamente dotó un segundo para que le
ayudase, recayendo por propuesta del dicho Bibliotecario en el P. Fr. Luis Rodrí-
guez, religioso de la misma Orden, con lo que se logró que no fuese servida por per-
sonas extrañas de la Religión agustiniana, en circunstancias tan críticas.
Contiene esta Biblioteca más de 7500 volúmenes, la mayor parte en pasta y ta-
filete. Da noticia a continuación Montero de Espinosa de las obras más raras y es-
timadas que se conservaban en su tiempo en la Biblioteca, concluyendo su reseña
con este párrafo: «Adornan esta pieza los retratos del dicho Cardenal, su fundador,
y de los ilustres sevillanos D. Nicolás Antonio, D. Juan Lucas Cortés, D. Diego
Velázquez de Silva, Bartolomé Esteban Murillo y Juan Martínez Montañés.»
—Montero de Espinosa, pág. lf)8.—Eremi sacrae, 11,92. -P. Hernáez, Colección
de bulas etc., II, 29.— Gams, Series Episcoporum etc., págs. 15 y 49. Difieren algo
las fechas de este autor de las consignadas por el P. L&Xiltr'x.— Biografía Eclesiásti-
ca, VIH, 284, donde se halla una biografía del Cardenal Molina plagada de inexacti-
tudes.—El P. Juan Alvarez, según se ha apuntado en la pág. lUdelvol.I, escribió
también una biografía, de la cual no se sabe en la actualidad su existencia.
Pueden estudiarse con fruto los siguientes folletos para biografiar cumplidamen-
te a nuestro Cardenal.
Con motivo de su nombramiento de Presidente del Consejo de Castilla, el conven-
to de Córdoba celebró una gran fiesta de acción de gracias predicando el sermón el
P. Cristóbal Linero, publicado con el título de
Oración panegírica gratulatoria, en el dia ocho de Diciembre de mil setecientos
y treinta y tres,... en el Real Convento de Nuestro Gran Padre San Agustín de Cór-
doba, por la exaltación a la Presidencia de Castilla de el Escmo. y Rmo. señor don
Fray Gaspar de Molina y Oviedo,... predicóla el M. R. P. M. Chnstoval Linero, de
la misma Orden,... Sácala a luz D. Francisco Bastardo Cisneros y Mondragon,...
Córdoba, 1734.
Cuando ascendió a la dignidad cardenalicia se celebraron fiestas de acción de
gracias en varios conventos agustinianos, imprimiéndose algunos sermones de los
cuales recordamos los siguientes.
/'flWíg'^'/'icogratvlatorio en la solemne fiesta, qve en acción de gracias a N. P. S,
MOLINA Y ROCHA 553
Avgvstin, por la exaltación a la pvrpvra del Emo. y Rmo. Señor Don Fr. Gaspar de
Molina y Oviedo... Dixolo el R. P. Mro. Fr. Juan Hidalgo...— V. la pág. 637 del vol. lü.
Sermón verdadero, que en la solemne Acción de gracias por la Assumpcion 9-
la dignidad Cardinalicia del Emo. S. D. Fr. Gaspar de Molina y Oviedo, dixo en su
Convento Grande de Lima, el M. R. P. M. Fr. Egidio Diaz... Lima, 1741.— V. el vol.
II, pág. 236.
Délas exequias celebradas en varias casas de la Orden tenemos las siguien-
tes notas.
Sermón fúnebre en la triste muerte del Cardenal Molina, predicado en el con-
vento agustiniano de Badajoz por el P. Damián.— V. la pág, 207 del vol. II.
Parentación fúnebre que en las sumptuosas, magnificas exequias del Emmo.
Rmo. Señor D. Fr. Gaspar de Molina y Oviedo... Dixola el M. R. P. M. Manuel Al-
coba... en el convento de Sevilla...— V. vol. I, pág. 87.
Relación del fallecimiento, entierro, y sumptuosas honras, que a la perpetua,
digna, y merecida memoria del Emmo. Sr. Cardenal de Molina y Oviedo... consagro
el Real, y Supremo Consejo de Castilla... en el Convento de San Phelipe el Real de
esta Corte. Describióla el Rmo. P. M. Fr. Francisco Antonio Ballesteros...
Lleva adjunto el sermón predicado por el mismo P. Ballesteros. Véase lo que
dijimos de este impreso en el vol. I, pág. 308.
Molina y Rocha (limo. D. Fr. Gaspar de).
Sobrino del anterior y como éste na- en Sagrada Teología por aquella Uni-
tural de Mérida. Fueron sus padres versidad, catedrático en la misma de
D. Juan Antonio de Molina y Oviedo, propiedad de Escritura y su Socio teó-
Regidor perpetuo de aquella ciudad y logo. También fué Maestro numerario
primer Marqués de Ureña, yDña. Isa- de la Provincia, Prior del convento de
bel Francisca de la Rocha y Ulloa, y Sevilla y Consultor y Revisor de libros
nació en Octubre de 1700, siendo bau- de la Real Sociedad de Medicina de di-
tizado el día 30 del mismo mes con los cha capital.
nombres de Gaspar Antonio. Con fe- Fué creado Obispo de Almería en 24
cha 22 de Junio de 1716 el P. Provin- de Mayo (2) de 1741 y consagrado por
cial de la de Andalucía, José Cabrera, su tío el Cardenal, asistido de los Obis-
autorizó al P. Prior del convento de Cá- pos de Orihuela y Cassia, en San Feli-
diz, que lo era el P. Antonio de Molí- pe el Real, de Madrid, a 3 de Septiem-
na, tío del pretendiente, para que le ad- bre del mismo año, siendo padrino de
mitiera al hábito religioso, precedien- la ceremonia el Exmo. Sr. Duque de
do las informaciones de rtibrica, enco- Arcos. De su pontificado en dicha dió-
mendadas a los PP. Juan de Aguilar y cesis es indudable que han de existir
Plácido Bay les, de suerte que por aque- noticias abundantes por el mucho tiem-
llas fechas ingresaría en dicho conve- po que la regentó, y quisiéramos dis-
nto y allí haría el año siguiente su pro- poner de ellas para consignar siquiera
fesión religiosa (1). En Sevilla hizo la las más indispensables. Falleció el 4
carrera eclesiástica con singular apro- de Diciembre de 1760.
vechamiento, pues llegó a ser Doctor
1. Suscribió una dedicatoria al Cardenal Molina que va al frente del Panegí-
rico gratulatorio por la elevación de dicho señor a la púrpura cardenalicia, predi-
cado por el P. Juan Hidalgo. V. la pág. 637 del vol. III.
II) Existen papeles relativos a estas informaciones en el leg. 129 de los pertenecientes a la provincia
de Cádiz en el Archivo Histórico Nacional, Ordenes Monásticas. Fueron abuelos paternos del biografiado
D. Gaspar de Molina y Dfta. María Clara de Oviedo y maternos D. Sancho Diego de Rocha y Ulloa y Dofla
Isabel Morillo y Balsera.
(2) Gams pone el 15 de Julio para la preconización,
554 MOLINAU
'í- Sevilla gravemente enferma, a violencias de un continuado des-
cuido, i felizmente restaurada a beneficio de un infatigable desvelo,
consagra al Excmo. i Rmo. Señor Don F/ Gaspar de Molina i Oviedo,
de el Consejo de su Magestad. su Gobernador en el Real, i Supremo de
Castilla, Comissario General de la Santa Cruzada en todos sus Reinos,
i Señoríos, su Obispo déla Santa Iglesia de Barcelona, i electo de la
de Malaga; Don Joseph de Ibañes Agvero, Veinte i quatro perpetuo de
la Ciudad de Sevilla. En una oración político moral que predicó en la
Casa Pro/essa de la Coinpañia de Jesiis al mui Ilustre Cabildo i Re-
gimiento de dicha Ciudad el di a nueve de Abril de este presente año
de 1734. El M. R. P. M. Fr. Gaspar de Molina i Rocha, del Orden de
N. G. P. S. Augustin, Sobrino del dicho Excmo. Señor, Doctor en Theo-
logia del Claustro, i Gremio de la Universidad de Sevilla, su Cathedra-
tico en Regencia de Sagrada Escriptura, Socio de Erudición, Consultor
Theologo de la Regia Sociedad, i Regente de los Estudios del Convento
Casa Grande de dicha Ciudad.
4." de 2 hs. prels. s. n. y 24 págs. de testo.
Port. orlada y V. enbl. — Lie. del Juez de Imprentas. Sevilla, 1." de Mayo de
1634.-Texto.
De creer es que la impresión sea de Sevilla.
Bibl. Nacional. 1-225-45, Varios.
— Montero de Espinosa, pág. 160.— Gams, Series Episcoporiim etc., pág. b.— Ere-
mi sacrcte, 2.' Pars, pág. 83, donde se reproduce vertida al latín la biografía publica-
da por Montero de Espinosa que envió el P. Agustín Moreno.
Molinau (Fr. Agustín).
Natural de Armancias de Campde- China. De sus trabajos apostólicos en
vanol, Gerona, profesó eu el conven- la conversión de los paganos hacen
to de Barcelona a 28 de Junio de 1723, grandes y merecidos elogios los auto-
en manos del P. Prior Francisco Suy res que tratan de dichas Misiones,
y se le llama en ellibro de profesiones en las cuales recogió abundantes fru-
de dicho convento Fr. Agustín Molí- tos y en ellas perseveró hasta el 1761
ñau y así le apellida también el P. Juan en que falleció en Chao-king-fú. Fué
Rodríguez, misionero de China, En enterrado su cadáver en la iglesia de
1732 llegó a Filipinas, de donde partió Sta. Clara, extramuros de la ciudad
dos años después para las Misiones de mencionada de Chao-king-fú-
El P. Pérez, en sus Relaciones Agustinianas, págs. 126 y sigs. trae una carta del
P. Juan Rodríguez, en que se habla de la labor evangelizadora del P. Molinau y al
final se publica una lista de los convertidos y bautizados por dicho Padre, desde Fe-
brero de 1758 hasta igual mes de 1759.
1. Relación verídica de lo próspero y adverso sucedido en nuestras Misiones de
Xao-King-fú y Nanhingfú, Provincia de Cantón en el Imperio de la China, desde
el 9 de Noviembre de 1732 hasta el 8 de Noviembre de 1743, por el R. P. Lr. Agustín
Molinau. -M.S. del cual se ha sacado una copia 'que existía en poder del P. Tirso
López.
2. Puresa de la Je cristiana contra las blasfemias de Yang-Kuan-Sien, magna-
te de Pekín que promovió la persecución contra la Iglesia Chínense por los años de
1664.— M.S. en 4." may. Dos tomos con el texto en lengua mandarina.
De esta obra da cuenta el autor del Osario, añadiendo que se conservaba en
la Biblioteca de San Agustín de Manila, cuando él era librero.
MOLINOS— MOLLA
555
—P. Cano, pág. 147. — P. Jorde, pág. 247. —P. Mozo, Noticia histórico natural
etc., pág. 164.
Molinos (Fr. Bartolomé).
V. San Pedi'o Molinos (Fr. Bartolomé de).
Molla (Fr. Pedro).
Natural de Alcoy en el reino de Va-
lencia tuvo por padres a Andrés Molla
y Josefa Aiz, y en el convento de su
patria vistió el hábito agustiniano; fué
enviado para pasar el año de proba-
ción al convento del Socorro de Valen-
cia, volviendo al de Alcoy para profe-
sar como lo efectuó el 15 de Diciembre
de 1650. Después de estudiar Filosofía
con grande aprovechamiento, se tras-
ladó a Valencia a fin de cursar Teolo-
gía, distinguiéndose por su ingenio y
aplicación, hasta el punto de ser consi-
derado como uno de los más sabios de
su tiempo. Leyó Teología por espacio
de doce años a religiosos de la Orden,
desde la terminación de sus estudios
en que le fué conferido el título de
Lector, siendo siempre el argumento,
como entonces se llamaba, en las fun-
ciones literarias así de las Religiones
como de la Universidad, en la que se
graduó de Doctor en Teología antes
de cumplir su carrera de Lectorado.
Por muerte del P. Mtro. Fr. Tomás
Bosch, su condiscípulo y catedrático
universitario del Maestro délas Senten-
cias, los superiores le obligaron a pre-
sentarse a oposiciones en las cuales fué
graduado el primero en concurso de
quince aspirantes a la cátedra, pero no
se la dieron no obstante sus brillantes
ejercicios de oposición, y fué provista
en el P. José Milán de Aragón, tam-
bién agustino e hijo de los Marqueses
de Albaida.
Concluido el tiempo reglamentario
de lectura, se retiró al convento de su
patria donde fué un modelo de perfec-
ción en todas las virtudes. El P. Jor-
dán dedica largos párrafos a encomiar
los ejemplos que el P. Molla dio en el
claustro, siendo muy respetado 3' ve-
nerado de propios y extraños. Fué
Prior del convento de Alicante y du-
rante ocho años seguidos del de Alcoy,
de donde ascendió a Provincial en el
Capítulo celebrado en Barcelona el 22
de Abril de 1684, desempeñando los
cargos referidos como era de esperar
de un varón adornado de tales pren-
das de virtud y ciencia. Cuando hubo
terminado con su oficio de Provincial,
se volvió a su convento de Alcoy, sien-
do propuesto poco después para Obispo
deSegorbe, dignidad que de ninguna
manera quiso aceptar, viéndose desde
el primer día que le aunciaron la nue-
va la repugnancia con que miraba se-
mejantes honores. Dedicado de lleno a
ejercicios de piedad y de santificación
de sí mismo y rodeado de fama univer-
sal de ser gran siervo de Dios, falleció
con la muerte de los justos en 31 de Di-
ciembre de 1698 en su convento de Al-
coy. Hiciéronsele muy solemnes fune-
rales, en los que predicó la oración
fúnebre el P. M. Fr. Carlos Pastor (1).
Con respecto a sus escritos copiamos lo que^a este propósito escribe el P. Jor-
dán: «Escribió muchas y varias materias teológicas de gran erudición y un curso filo-
sófico que dejó dispuesto para dar a la estampa, pero siempre su humildad le detuvo
para que no le imprimiese, sien do así que es obra digna de salir a luz para el apro-
vechamiento de muchos. Escribió asimismo muchos y doctos sermones que tampoco
imprimió; sólo anda impreso uno de los muchos que predicó, que es de San Pascual
Bailón; predicóle en las fiestas de la canonización que celebró en Valencia el reli-
(1) La oración del P. Pastor se imprimió en Valencia el 1699 y juntamente, en el mismo folleto, las
composiciones poéticas que a la buena memoria del P. Molla consagraron los poetas valencianos.
556
MOLLA Y VILLANUEVA
diosísimo convento de San Juan de Ribera de PP. Franciscanos descalzos y se im-
primió en 1692.»
Este último fué editado por el P. José de Jesús, franciscano, en la Imprenta de
Francisco Mestre, en el libro que compuso de dichas fiestas.
— P. Jordán, 186 y 137 de los tomos I y 11 respectivamente. -Ximeno, II, 368.—
P. Rodríguez, pág. 488.
Molla y Villanueva (Fr. José).
Nació en Valencia el 18 de Marzo
de 1728, en la parroquial de los Santos
Juanes. En 1741 empezó a estudiar Fi-
losofía en la Universidad siendo discí-
pulo del P. Rafael Lasala, y habiendo
vestido el hábito agustiniano y profe-
sado en el convento de San Agustín,
siguió con mucho lucimiento la carre-
ra de sus estudios. Obtuvo en 1744 los
grados de Bachiller y Maestro en Ar-
tes en dicha Universidad y en 1749 los
mismos grados en Teología, defendien-
do para ello conclusiones públicas en
aquel centro. También fué Lector de
Artes y Teología en la Orden y lue-
go Maestro en la segunda de dichas
facultades. En estos ejercicios litera-
rios se distingió mucho por su ciencia,
selecta erudición y fina crítica. Dedi-
cado a la predicación, juntando a las
cualidades mencionadas un elegante
estilo, buena voz y acción, majestuosa
presencia y sobre todo mucha religio-
sidad, se elevó a la clase de los más
excelentes oradores, y como tal fué es-
timado en Valencia y en otras capita-
les. Conociendo también la Academia
de San Carlos el amor del P. Molla a
las Nobles Artes, le nombró en 26 de
Octubre de 1795 su Académico de
honor.
Fué Prior del convento de San Agus-
tín de Valencia y después Provincial
de la de Aragón, y la Cámara de Cas-
tilla conociendo su vasta ilustración y
muchos méritos, le propuso al Rey para
el Obispado de Gerona, pero no tuvo
efecto la propuesta por haber falleci-
do en Valencia en 5 de Abril de 1796,
cuando se estaba tramitando. Es dig-
no de ver, dice Fúster, el elogio qne
hizo del P. Molla la Academia de San
Carlos en sus actas impresasen 1799,
pág. 7, cita que no hemos podido com-
pulsar, por no haber logrado encon-
trar dichas actas.
L Apparatus sive sj'ntagma elementorum ad septem artes libe-
rales, ubi fussior instituitur de Philosophia Dissertatio, Priscorum, Neo-
tericorumque Placitis digesta. Quae omnia in petitione thomisticae
philosophiae cathedrae disputationi proponit Fr. Josephus Molla, et
Villanova, Presbyter, Phil. Mag. pro ejusdem Facultatis Cathedra jam
bis Certator, Sac Theol. Doct. in sua Relig. Prof. pro Mag. Sent. Ca-
thedra Candidatus, Ordinis Eremitarum Mag. P. Augustini. f Palaestra
Valentinorum Theatrum. Die VIII. mensis Augusti Anni M.DCCLII.
Valentiae: Chalcographia Josephi Thomae Lucas, lllust. Dñi. Episc
Gen. Inquisitoris Typog.
4.° de 2 hs. s. n. prels. y 108 págs. de texto.
Port. y la v. en bl.— Escudo y dedicatoria al Senado de Valencia, suscrita por el
autor.— Texto, comprende CC párrafos.— Final del texto: Vt- Dr. D. Franciscus Ca-
samayor, Canon. & Univ. Val. Rect.
Bibl. Nacional. Varios, F'ernando VI p. 27.
2. Sermón en la solemne fiesta que en honor de la canonización de
S. José de Calasanz celebró la M. Illustre Parroquia de los Santos Jua-
nes. Lo dijo el M. R. P. M. Fr. José Molla Maestro en Artes, Dr. Teólogo
MOLLA Y VILLANUEVA 557
en la Universidad de Valencia, Calificador del S. Oficio y Rector del
Colegio de San Fulgencio del Orden del G. P. S. Agustín. En Valencia.
En la Imprenta de Benito Monfort, año de 1768.— 4. "^
sT Sermón del entierro de N.'" Redentor JesuChristo, que con mo-
tivo de la función que para solemnizar su memoria celebró el Rev."*"
Clero de la Iglesia Parroquial de San Salvador de Valencia en la tarde
del Viernes Santo del presente año, á devoción y expensas del Rey
nuestro Señor (que Dios guarde) dixo el Mtro. Fr. Joseph Molla del
Orden del Gran Padre San Agustín. Valencia MDCCLXXXVL En la
Imprenta de Joseph y Tomas de Orga. Con las licencias necesarias.
4.° de 48 págs.
Bibl. del Col. de Valladolid, t. 13 de papeles varios.
El Memorial literario dio cuenta de este sermón concretándose a referir el tema
desarrollado por el P. Molla. V. la pág. 65 del tomo IX.
4 Elogio fúnebre del Ilustrísimo Señor D." Fr. Rafael Lasala Obis-
po de Solsona, en las exequias que a su buena memoria consagró el Real
Convento de San Agustín de Valencia, con asistencia de la M. 1. Uni-
versidad el dia 15 de Noviembre de 1792. Díxole el M. R. P. Mtro. Fr.
Joseph Molla Augustiniano. Añádense copiosas memorias en obsequio
del Difunto, de la Academia Literaria y de dicho Real Convento, a cuya
solicitud y expensas se imprime este Papel. En Valencia: Por los Her-
manos de Orga. M.DCC.XCIII. Con las licencias necesarias.
4." de 2 hojas s. n. y 63 págs. de texto.
Port.— V. en bl.— Protesta.— Texto de S. Gregorio Nacianceno.— Texto del ser-
món, profusamente anotado.
El periódico denominado Continuación del Memorial literario, al dar cuenta de
este sermón, publicó lo más substancioso que el P. Molla refirió del limo. Lasala,
viniendo a ser el tal extracto un sumario de los principales hechos de la vida de
dicho señor. Se alaba el buen acierto del orador en el desarrollo del tema que se
propuso.— V. págs. 27-31, vol. 11 de aquella publicación (1793).
5. Calificación acerca del tomo IV de la obra Panegiriques et oraisons /¡^«e-
¿í>-es, de Monsieur L'Abbé du Jarri. Está fechada en Valencia a 16 de Octubre de
1790 y suscrita por los PP. José Molla y Bernardo Crespo.
Consta de 7 págs. y se halla en el leg. 19167 (numeración antigua) de los perte-
necientes a la Suprema de Madrid. En el mismo legajo se encuentra otra 'califica-
ción en 10 págs. sobre los Sermons et Panegiriques, par Jaques Abbadie, firmada
por el P. Molla en Valencia a 28 de Junio de 1792.
Al revisar la documentación aludida de la Inquisición Suprema de Madrid, to-
mamos nota solamente de los dos escritos citados, pero existen otros de la misma
•clase, como ya dejamos indicado al tratar del P. Crespo en la pág. 166 del tomo II.
6. Fúster dice que el P. Molla fué uno de los buenos predicadores del siglo XVIII,
como ya se ha apuntado, atribuyéndole la reforma de la oratoria sagrada siguiendo
las huellas del Sr. Climent y del P. Andrés Alcantarino. Luego le dedica estos pá-
rrafos, en los cuales se mencionan escritos de nuestro autor. «Pudiera el público,
dice, haber disfrutado de los desvelos de este orador, viendo estampada la última
cuaresma, que pocos días antes de morir había predicado en la iglesia de San Este-
ban. El Mayordomo de la Parroquia de aquel año, que consiguió del Mtro. Molla
esta última prueba de su gran saber, que era D. Manuel Monfort, sujeto harto cono-
cido por su delicado gusto, se empeñó en imprimirla; accedió a ello el autor, si
antes se le permitía retocarla; pero como su fallecimiento aconteció ocho días des-
558 MOMEÓLO
pues de la Cuaresma, la obra quedó en proyecto y los oradores sin modelo que pu-
dieran imitar.
7. «El limo. Sr. Mayoral hizo alto aprecio del P. Molla, y aun siendo joven le con-
decoró con el dictado de Examinador sinodal del Arzobispado, título que antes ha-
bía obtenido del P. Lasala, cuando fué nombrado Obispo de Solsona. No menos se
servía de las luces de este sabio el Tribunal de la Sta. Inquisición, en el que ejercía
el delicado cirgo de Calificador. Hasta el Claustro de la ilustre Universidad litera-
ria, en algunas dudas difíciles de resolver, gustó de oir el parecer de nuestro autor,
y le díó las gracias atentamente por haber extendido su dictamen en apoyo de los
derechos de dicha Corporación, que entonces otra autoridad intentaba combatir.
Debemos esta noticia a un catedrático de Teología, en cuyo poder obra original
una de estas consultas escrita de mano del P. Molla.» Véase el autor citado, tomo II,
pág. 167.
Momboló (Fr. Miguel).
Natural de Barcelona, vistió el hábi- regentando esta cátedra seis años y
to religioso en el convento de esta ciu- graduándose entonces de Maestro en
dad, pero por la peste fué llevado al Artes y Doctor en Teología. Después
de Perpiñán donde profesó el año 1646. pasó a la catedral de Barcelona, don-
Fué el P. Momboló, dice el P. Jordán, de fué Lector de Escritura, y última-
pequeño de cuerpo pero grande en ca- mente, en 1680 explicaba la misma fa-
lidad, pues se distinguió como aventa- cuitad en la de Urgel, renunciándola
jado latino, insigne poeta, excelente por sus achaques en 1685. Fué Prior
filósofo, eminente teólogo, eruditísmo del convento de Barcelona en 1669 y
escriturario y elocuentísimo predica- Definidor de Provincia. Murió en el
dor. Cuando contaba solo veinte años convento de esta ciudad a 12 de Febre-
de edad era ya catedrático de Filoso- ro de 1688, de cincuenta y ocho años
fía en la Universidad de Tarragona, de edad.
La nota de los escritos del P. Momboló nos la da hecha el P. Massot a quien
nadie, que sepamos ha tratado de ampliar consignando nuevos datos. Se halla ex-
presada en los términos siguientes:
1. üió a la impresión la Vida de Santa Verónica de Binasco, con índices para
predicar, y por faltar los medios no ha salido a luz aunque ay parte de [ella] impre-
sa en Barcelona año 1680, con titulo los prodigios de un siglo.
2. Y otro libro fimprimió] traducido de Italiano en lengua Castellana, intitula-
do Historia Catalana.
3. Un tratadillo con título de Breve, y provechoso remedio contra el veneno de
los vanos escrúpulos, impresso en Barcelona año 1680.»
4. Como suponemos impresas las conclusiones de que se habla en el párrafo
que sigue, le incluímos en la nota bibliográfica:
«En el Capítulo General celebrado en Roma año 1667 fué electo en discreto, y
tuvo Conclusiones en dicho Capítulo, por la parcialidad de la Corona de Aragón,
en la Iglesia de San Agustín de Roma, dedicadas al Eminentissimo Señor Cardenal
Rospillosi, que el mismo año salió Pontífice; en donde ostentó su viveza de ingenio,
y sutileza en el responder; de tal manera, que admiró a todos los que assistieron de
tal suerte, que aun en estos tiempos es alabado y aplaudido, y están aun vivas sus
memorias en Roma.»
-P. Massot, págs. 111 y 119.-P. Jordán, III, 372 y 412. -Torres Amat, pág. 434.-
Serruy Pos\.í\xs, Finezas de los Angeles, pág. \6\.—Biogra/ía Eclesiástica, XIV,
2¿í.— Libro de Óbitos del convento de Barcelona donde se halla una biografía muy
deficiente del P. Momboló, sin mencionar ninguno de sus escritos.
MONASTERIO
559
Monasterio (Fr. Bartolomé de).
Sermón en la fiesta de acción de gracias que celebró el Benerable Dean y Ca-
bildo de la Santa Iglesia Metropolitana de la Ciudad de Santafe a 5 de Diciembre
de 1680, al dulce nombre de María, y al Santísimo Sacramento, en el casamiento de
Nro. Católico Rey Carlos Segundo, con la Serenísima Señora D.* María Luisa; y
por las paces de España con Francia; y deuota suplica de la succesion de la Real
Casa. Predicóle el M. R. P. Mtro. Fr. Bartholome de Monasterio, del Orden de
N. P.e San Augustin, Prouincial absoluto de esta S.* Prouincia de S.' Fe; y Califi-
cador del S.to Officio.-M.S. en fol. de 14 págs.
Existe en el Archivo de Indias, Audiencia de Santa Fe, est. 73, caj, 2.°, leg. 25.
Nota del P. Fabo.— El P. Monasterio figura de Provincial en Colombia el 1675.
Monasterio (Fr. Ignacio).
De Ceceda, Oviedo, donde nació el
21 de Julio de 1863, y profesó en el co-
legio de Valladolid a 8 de Septiembre
de 1879. Terminó la carrera en El Es-
corial, ejerciendo por algún tiempo el
cargo de Auxiliar de la Real Bibliote-
ca. En el mes de Enero de 1888 fué en-
viado de Pasante al colegio antedicho
y un año después al de la Vid, siéndo-
le concedido el título de Lector con
fecha 10 de Agosto de 18^0 y confir-
mado por la Congregación intermedia
de 1891- Este año llegó a Filipinas, el
17 de Noviembre, continuando en Ma-
nila su carrera de Lector. Tomada
esta capital por las tropas de los Esta
dos Unidos, fué comisionado para ad
quirir en Macao una casa qué sirviera
de albergue a los religiosos de las islas,
saliendo para dicho punto el 25 de
Agosto de 1898. En dicha colonia per-
maneció hasta el 26 de Mayo de 1899,
en que se le ordenó pasar al Perii pre-
sidiendo una misión, embarcándose en
España para esta República el mes de
ción intermedia del mismo año obtu-
vo la jubilación en su carrera de Lec-
tor.
En el Perú desempeñó los cargos de
Rector del Seminario de Cuzco, Vica-
rio provincial y Comisario general,
llegando en su tiempo a establecerse
definitivamente nuestros religiosos en
aquella República. De regreso en Es-
paña en 1909, fué elegido Definidor en
el Capítulo celebrado ese año, fijando
con tal motivo su residencia en Madrid
donde fué censor de la revista España
y América. Durante el viaje a Roma
del P. Provincial Luciano Morros Illa
al objeto de asistir al Capítulo Gene-
ral de 1913, le sustituyó el P. Monaste-
rio con título de Vicario provincial.
Pasado el cuatrienio, se le designó la
conventualidad, en Enero de 1914, en
el colegio de Llanes. Con fecha 6 de
Agosto de 1917 fué nombrado Director
del nuevo Colegio Cántabro de Santan-
der, siendo elegido para el mismo car-
go en el Capítulo de 1918 y allí conti-
núa en la actualidad.
Octubre siguiente. En la Congrega
1. Historia eclesiástica. Programa de lecciones que en el Colegio
de Stá. María de La Vid explica el R. P. L. Fr. Ignacio Monasterio,
Agustiniano. La Vid. Imprenta de PP. Agustinos Filipinos. 1890.
4." de 23 págs , fechado al final «La Vid 31 de Octubre de 1890.»
2. San Ignacio de Loyola. (Panegírico) Por el R. P. Fr. Ignacio
Monasterio, Lector en el Convento de San Agustín de Manila. Malabón.
Estab. Tipo-Litogr. del Asilo de la Consolación de PP. Agustinos 1895.
4.° de 22 págs.
3 Divilhomne a Villanova... opera omnia. Vol. VI. Curante R. P. Lect. Fr.
Ignatio Monasterio Editum. Manilae... Anno 1897.
560 MONASTERIO
Cuidó el P. Monasterio de la impresión de este tomo iniciada por el P. Ubierna,
como se dirá máspor extenso en la nota bibliográfica de Sto. Tomás de Villanueva.
4. Reglamento y plan de estudios del Colegio-Seminario Conciliar
de San Antonio Abad del Cuzco, dirigido por los RR. PP. Agustinos.
Cuzco. Tipografía Americana-Triunfo 1900.
4." de 26 págs.
5. Colegio Seminario de San Antonio Abad del Cuzco. Memoria del
R. P. Rector Ignacio Monasterio leída en la clausura del año escolar
1900- 1901. Cuzco Tipografía Católica Calle de Coca núm. 45. 1901.
-4.^6 16 f Ilpágs.
6. Corona fúnebre que a la memoria del Dr. D. José Domingo Mar-
manillo, Vocal de la Corte Superior de Justicia de Cuzco dedica y
consagra su desconsolada viuda señora Eufemia Velasco.
8." de 53 págs. orladas en su mitad.
No lleva pie de imprenta y en la portada se ve el retrato del Dr. Marmanillo, con
otros varios adornos. El arreglo del folleto fué encomendado al P. Monasterio, el cual
le formó de los siguientes trabajos:
I. A guisa de prólogo, por el F. Monasterio.
II. El Dr. Marmanillo y la prensa, por id.
III. A la memoria del Vocal Dr. D. J. Domingo Marmanillo, por el P. Francis-
co Mufiiz, agustino.
Artículo reproducido de La Unión, núm. del 15 de Noviembre de 1905.
IV. Oración fúnebre, por el P. José María Alvarez, agustino.
Reproducida de La Unión, 29 de Noviembre de 1905.
V. Duelo.
Art. reproducido de El Debate Judicial, de 16 de Noviembre de 1905.
VI. Silueta del Dr. José Domingo Marmanillo, por A. Ibérico.
Reproducción de El Sol, de 10 de Enero de 1906.
Vil. A la memoria del ilustre magistrado Dr. D. José Domingo Marmani-
llo, por el P. Santiago Fernández, agustino.
VIII. Necrología del Dr. José Domingo Marmanillo Miembro del Ilustre Cole-
gio de Abogados, leída en la Universidad del Cuzco, por Ramón Cabrera.
IX. Conclusión, por el P. Monasterio.
En la cubierta: Litografía y Tipografía de Carlos Fabri, Mercaderes 140a. Lima
(1906J.
7. Recuerdo de la inauguración del templo de San Agustín de
Lima (19 de Septiembre de 19C8) Imprenta de E. Moreno. Lima.
4.° de 290 págs. con varios grabados intercalados en el texto.
Impresión a dos tintas, negra y roja. Todas las páginas orladas.
Port. con orla verde y varios dibujos.— V. en h\.—Dos palabras. Lima 21 de Sep-
tiembre de 1908.— Convento e iglesia de S. Agustín, por el P. Ignacio Monasterio
(págs. 5-39).— Ecos de la prensa (40-'o\).—Programa de lasfiestas etc. (52-53).— £/ nue-
vo templo de San Agustin{5i 99).— Hermán predicado en el templo de San Agustín
el día de su inauguración, por el R. P. Paulino Alvarez, de la Orden de Predicado-
res (\0O-23).— Impresiones, recuerdos y contrastes, por el P. José Rodríguez (124-32).—
Apéndice. Datos para la historia de los Agustinos en el Perú, por el M. R. P. Lec-
tor Jubilado Ignacio Monasterio [123 2bA).— Sumario etc. (V. Calancha, pág. 493 del
vol. \).—A la inauguración del Templo de San Agustín (poesía), por el P. José Ro-
dríguez (285-86),— índice. -Grabados.— Erratas.
MONASTERIO 561
Este libro es muy interesante por contener un resumen histórico de la fundación
de la Provincia agustiniana del Perú, de sus Capítulos Provinciales y dé sus hijos más
ilustres en el episcopado y por su virtud y letras.
Copiamos de la introducción al párrafo Catedráticos y escritores: «Entre sus hi-
jos son gloria de las Universidades y de las letras los PP. López de Solís, Alma-
raz, Saona, Diego de Castro, Ormachea, Diego Pérez, Serna, Lucas de Mendoza,
Juan de Ribera, Miguel de Aguirre, Ovando, Vadillo, Córdoba Recalde, Torres, Fer-
nando de Araujo que, como en la Universidad de San Marcos, hubieran brillado en
la de Salamanca o en otras de las más renombradas de Europa.— La Provincia pro-
curaba siempre que sus Doctores hicieran oposición a la Cátedra de Sagrada Escri-
tura, y rara, rarísima vez sucedía que no la ganaran a los más aventajados teólo-
gos tanto del clero secular como de las demás Ordenes religiosas. Más tarde fundó
ella sus cátedras propias que se proveían siempre en nuestros Padres a propuesta
del Provincial y con el voto del Sr. Arzobispo y otros.— Entre sus escritores figuran
en primera línea Valverde, Calancha, Torres y Villarroel,y en segunda fila Juan
Caxica, que escribió en tres lenguas, española, quechua y aymará, una obra útilísi-
ma para curas de indios sobre los misterios de nuestra santa fe y los evangelios 'de
todo el año; el V. hermano Francisco de Vargas por su libro Reglas y mejoras del
espíritu; M. Rodrigo de Loaisa por su obra Victorias de Cristo; Julián Martel autor
de Arte de Gramática en latín y de Desengaño de la vida humana, en castella-
no; Álamo, Ovando, Ribera, Vadillo, Sancho Dosma, Agustín de Berrio, Loyola y Ver-
gara y Leandro de Espinosa por sus sermones, Alonso Ramos, Miguel de Aguirre,
Baltasar Campuzano, Jerónimo de Acevedo, Martin Maldonado, Juan de la Serna
Maraver, Teodoro Vázquez, Felipe Castán, Sanz y Orihuela por obras sobre diver-
sos asuntos históricos y teológicos.»
El apartado Convento e iglesia de San Agustín de Lima se publicó, primero, en
La Prensa, de Lima, núm. de 20 de Septiembre de 1908 y luego, corregido y amplia-
do, en El Amigo del Clero, \.° de Octubre.
8. En la sección titulada Crónica agustiniana de la Revista Agustiniana, pu
blicó varios artículos breves o sueltos, entre los cuales se cuentan:
I. Estado actual de la Orden en Roma, Umbría y Malta. Vol. VIII. — II. Estado
de la Provincia de Bohemia. Vol. IX.— III. Un nuevo convento en Sangüesa. En el
mismo volumen.— IV. Abadía agustiniana de Mor avia. En id.— V. Una obra de
Egidio Romano. En id.
9. San Agustín.— Ensayo biográfico publicado en el Homenaje dedicado por
Carbonero y Sol en su revista La Crus al XIII Centenario de la Conversión de San
Agustín, en 1887.
En el mismo número se publicó por vía de introducción a varios apartados en que
se catalogan los hombres más célebres de la Orden, el articulito intitulado La Orden
Agustiniana.
10. Estudios críticos sobre el P. Maestro Fr. Juan Marques.
. Trabajo muy extenso publicado en La Ciudad de Dios, vols. XIV al XVII, en el
cual el P. Monasterio nos da una idea acabada de la importancia excepcional de las
obras del P. Márquez, estudiándolas en todos sus aspectos y por ende presentándonos
al autor como sabio de primer orden y aventajadísimo escritor y literato. Creemos
que muy pocos tienen noticia de ese trabajo casi perdido en la numerosa colección
de aquella revista, y sería de interés general darle más a conocer, pues con él a la
vista se podrían apreciar con fundamento los sobresalientes méritos que avaloran
obras de fama imperecedera como son las del P. Márquez.
11. El XIII Centenario de la Unidad Católica en España.— Art. publicado en
id., vol. XIX.
12. Coincidencias providenciales.— Id. en el mismo volumen.
El P. José Corujedo. — Id. biográfico de este Padre. Salió en dicho vo-
13.
lumen.
86
562 MONASTERIO
14. Ld religión del porvenir— Serie áe avticxilos pub\icsLdo9,CT\ id., vols XXIV
y XXV. Quedaron sin terminar por haber salido el autor para Filipinas. .
15. Contestación necesaria. - Publicada en El Comercio, de Cuzco, núm. de 13 de
Junio de 1900. . / . '
Se escribió con motivo de una correspondencia al Contercio, de Lima, sobre el
seminario de Cuzco de que se habían hecho cargo los Agustinos de la Provincia de
Filipinas.
16. Memoria leída por el R. P. Rector del Seminario Fr. Ignacio Monasterio
en la solemne clausura del año escolar de 1900. -Salió en el periódico de Cuzco,
El Trabajo.
17. En defensa del derecho.— Do$ artículos publicados en dicho periódico, núme-
ros 39 y 40, en defensa de la colación canónica de un beneficio hecha por el Sr. Obispo
de Cuzco, y que merecieron muchos elogios.
18. León XIII.— Arí. en el número extraordinario del mismo periódico dedicado
al jlibileo de la elección de aquel Pontífice. (5 de Marzo de 1902.)
19. Romana ante la historia.— Arí. en defensa de dicho señor, Presidente del
Perú, publicado en La Coalición, de Cuzco, 1901.
• 20. Los gramáticos de La Evolución. —Varios artículos por el estilo de los de
Valbuena, pmblicados en el periódico antedicho, 1901.
21. Fué asiduo redactor áeEl Obrero, periódico de Cuzco y publicó en él los si-
guientes artículos en 1901:
I. En la brecha. ~U. Los fallos de la critica.— lil. Contradicciones.— W . Gasa-
pos gramaticales. Serie de artículos firmados con el seudónimo «Mister Jhonson».—
V. Siguen las contradicciones.— VI. Errores de El Sol. Serie de artículos continua-
dos desde el núm. III por el P. Casto Roza.— VIL Valor oficial de los exámenes del
Seminario. — VIH. Al Director de El Sol. Dos cartas sobre una polémica.
22. La palabra de Dios.
Con este título pueden calificarse veintiséis. ai-tículos publicados en La Revista
Católica, de Lima, tomos XXXIII al XXXVI, desde el 10 de Octubre de 1902 a 21 de
Julio de 1903. Su tema es ordinariamente el Evangelio. El Dr. Sanmartí, propietario y
director de la expresada revista, solicitó la colaboración del P. Monasterio y de otros
religiosos de nuestro convento de Lima. Los artículos llevan los siguientes epí-
grafes:
1. El Evangelio.— \l. Un convite.— lll. Obras son amores.— IV. Los buenos y
los malos. -V. El grano de mostasa.-Vl. El adviento. — VII Los tiranos y sus víc-
timas.—VIH. Las dos tablas de saltación.— \X. El nacimiento del Redentor.—
X. Intento burlado.— XI. Unas bodas.— Xll. Después de la tempestad viene la
cabna.—yílW. El misterio de la gracia. XIV. Las tentaciones.— XV. Los escribas
y /ariseos.-XVl. Pan y catecismo. -XVll. Pílalos. — XVlll. El sacramento de la
Penitencia.— XIX. La recompensa. ~XX. La Ascensión.— XXX. En Pentecostés.—
XXII. Haría, Madre de Dios.—XXlll. La Real presencia.— XXW . La transubs-
tanciación-— XXV. La acción social del Católico. —XXVI. La buena prensa .
23. En El Bien Social, de Lima, publicó con la firma «Frimosa» estos artículos:
I. Adhesión de la Comunidad agustiniana al Sr. Arzobispo. Fué publicado
por el mismo Sr. Arzobispo.- II. El Patronato.— lll. El enemigo en casa. —IV. Obras
son atitores ..—V. ¿Libre pensamiento.' —VI. /Beata progresista.'— Vil. Vapores na-
cionales.—VIH. Obra patriótica.— IX. Desde Chosica.—X- /Atención, padres de /a ■
müial-Xl. Sensible pérdida.— Xll. /Dos de Noviembre! —XWl ■ El diablo predica-
dor.—XIV. Cosas del país... -XV . /Quijotes de nuevo cuño.'— XVI. /Nada de miste-
rios/—XVlh Zapatero a tus sapUtos.-XVlll. /La incredulidad crédula!— XIX.
¡Presagios de victoria!— XX. La condenación de Vidaly Urla. XXI. Mandamien-
tos del perfecto concejal. Tres artículos. -h-XXlT. La política liberal en España.—
XXUI. /La esperanza!— XXIV. /Las vacaciones/ -XXV. El Rmo. P. Prefecto de
Amazonas. •••-
MONASTERIO 563
En la misma revista y firmado con su noriibre publicó:
Obispos agustinos en América.— Varios artículos en los Domingos de dicha re-
vista, núms. de 6 y 27 de Diciembre de 1608, y 31 de Enero, 14 de Febrero, 7 de Marzo,
etc. de 1909. Refundidos y muy ampliados después estos artículos se publicaron en
España y América, como se verá más adelante en el núm. 28.
24. ¡Inconvenientes de la inmigración regular!— Arí. publicado por la Unión
Católica de Caballeros de Lima con motivo de un proyecto de ley presentado al Con-
greso por los liberales, contra la inmigración de regulares en el Perú a raíz de la ex-
pulsión en Francia de las Comunidades religiosas.
25. Cordón sanitario ..; Moralistas de tienda, lupanar y presidio.— Dos artícu-
los publicados con la firma «Fr. Garrote» en La Verdad Católica, de Lima, núms. de 11
y 31 de Octubre de, 1908, contra las malas lecturas y la libertad del lenguaje.
26. La Pasión.— Art. publicado en El hogar Cristiano, de Lima, núm. de 8 dé
Abril de 1909.
27. Al amigo Ismael Portal.— Id. id. en el homenaje dedicado a Elena Razzota
de Portal f 22 de Agosto de 1908. Suscrito por el autor en Lima, 1909. ■
28. Glorias del Episcopado per uano .—Serie de artículos publicados en la revis-
ta España y América, vols. XXVI al XXXII. Versan sobre los Obispos agustinos en
el Perú y al ñnal se publican numerosas cartas inéditas del limo. Sr. Orihuela y
otros PP. Agustinos al P. Muñoz Capilla.
29. Un libro de Beccaria y una impugnación inédita del P. M. Fernando de
Ceballos. - Artículo bibliográfico publicado en España y América, vol. XLVI.
30. Teología fundamental . Lo que debería ser su objeto en relación a los erro-
res modernistas.— Art. en el mismo volumen.
31. En la revista citada, lo mismo que bastantes años antes en los vols. XV, XVII
y XIX de La Ciudad de Dios, salieron no pocos artículos bibliográficos y críticos del
P. Monasterio.
32. Breve reseña histórica de la legislación generalicia de nuestra Provincia.
Se publicó en el Archivo histórico Hispano Agustiniano, núms. de Marzo y
Abril de 1914, vol. I.
Fué comisionado el P. Monasterio, junto con los PP. Bernardino Hernando y Juan
Martín, por el Capítulo de 1913 para examinar y.estudiar las leyes, determinaciones y
estatutos que desde un principio se habían establecido en la Provincia de Filipinas,
con el fin de determinar la legislación que debía considerarse como vigente, descar-
tando todo aquello que o por su antigüedad, o por el cambio de modo de ser de las
actuales circunstancias de la Provincia, estaba derogado o había de estimarse como
tal. El P. Monasterio, antes de dar cima a la empresa, adelantó los apuntes que con
el título copiado salieron a luz en la publicación citada. El trabajo de referencia lleva
por título:
33. Decreta pro Smi. Nominis Jesu Provincia Insularutn Philippinarum
ordinata a Patribus in Dispositione 29 Capituli ProVincialis an. 1913 nominatis,
et eorumdem Judicio approbationi Rmi. P. Prioris Gerteralis noviter proponenda. —
M. S. en fol. >
Llega la colección hasta el año 1895 y como coronamiento del trabajo, van las ac-
tas que, a juicio de los comisionados, deben quedar para g'obierno de la Provincia. ■
34. Diversos sistemas para obtener el Lectorado.— Art. publicado en el Archi-
vo, vol. Vil.
35. Los predicadores en la Provincia.— Id. id. en el raismo volumen.
36. Reglamentos generales de Colegios.
Son obra suya el del Seminario de Cuzco (Perú), el del Colegio de San Agustín
de Lima, de que fué el primer Rector y Director, y últimamente el del Colegio Cán-
tabro (Santander), del cual en la actualidad es Director. :• ,• •:
37. Memoria sobre la Vicaría provincial del Perú.— M.S. de 27 f-V págs, enifol'.
existente en el Archivo de Provincia. •;•:;,•'..; ó.k! ■<b
564 MONASTERIO -MONEDERO
La tuvo presente el P. Bernardo Martínez para componer la historia de la Vica-
ría del Perú en sus Apuntes relativos a América.
Monasterio (Fr. José).
Natural de Ceceda, Asturias, vistió el hábito religioso y profesó en el convento de
Salamanca y fué Regente de estudios en el colegio de Dña. María de Aragón.
Cañones metrici, qui in Antonio Nebrisensi desiderantur super penultimis sylla-
bis. Salmanticae, 1774.-4.» Folleto.
Nota copiada de Gallardo, 1,422, donde no se apuntan otros detalles acerca de
este imprcíso y de su autor. Quizá éste sea un P. Presentado fallecido en el convento
de Segovia hacia el 21 de Octubre de 1797, según un libro de misas del convento de
Bilbao, pues hubo otro religioso del mismo nombre, conventual de Valladolid en 1794
y muerto en Toledo a fines de Noviembre de 1815.
Moncayo de Jesús María (Fr. Miguel).
Calificación de Fr. Miguel Moncayo de Jesús María, fechada en el convento de
Copacavana a 19 de Marzo de 1777, sobre el Compendio de la Historia eclesiástica,
escrito en francés por el Abate Racine, 13 tomos. Consta la calificación de 6 hojas
en fol.
Sigue otra suscrita por Fr. José de San Gil, agustino descalzo, Fr. Juan Sanz, mí-
nimo, y Fr. Agustín de Graus, capuchi,no, sobre la misma obra. Está fechada en los
Agustinos descalzos de Zaragoza a 9 de Febrero de 1776.
V. el legajo 19167 de los pertenecientes a la Inquisición de Madrid, en el Archivo
Histórico Nacional.
Trátase de la Historia eclesiástica, de Fleury, compendiada por Racine.
Monedero (Fr. Juan).
Burgalés, nacido en Roa de Duero el estado y continua consagrado a la en-
11 de Septiembre de 1881. Profesó en ei señanza de dicha facultad en el Real
Real Monasterio de El Escorial a 28 de Monasterio y allí es hoy Regente de
Noviembre de 1899. Terminó la carrera estudios. Tiene, además, el título de
eclesiástica en Roma, donde se doctoró Lector de Provincia,
en Teología. De regreso en España, ha
1. Santo Tomás de Aqtiino y la Inmaculada Concepción. —Trabaio publicado
en La Ciudad de Dios, vol. XC.
2. El animismo en la Ciencia de las Religiones.— Id. en el vol. CVll.
3. El animismo en la historia de los pueblos primitivos.— \á. en el vol. CX,
continuación del anterior.
4. Biblioteca mística carmelitana. Obras de Santa Teresa de Jesús.— ArúcnXo
sobre los dos primeros tomos de los escritos de Santa Teresa publicado en el volu-
men CVIII de id.
El P. Carmelita Silverio de Santa Teresa, editor de las obras de la Santa, parece .
que no las reproduce con aquella corrección y esmero que hoy exige esta clase de
trabajos, no obstante sus propósitos repetidos de dar el texto genuino y auténtico de
Santa Teresa. El P. Monedero, con los originales a la vista conservados en El Esco-
rial, establece un cotejo del manuscrito con el impreso y anota multitud de variantes,
algunas de ellas de mucha consideración. Luego se ocupa de las inexactitudes u omi-
siones del P. Silverio, en llamar inéditas, por ejemplo, a varias relaciones o escritos
referentes a la Santa, no lo siendo, pues se prueba haber visto la luz pública con mu-
chos años de anterioridad en la coleccción de las obras de Fr. Luis de León, del P. Me-
rino, y en la Revista Agustiniana. Llama la atención también sobre algunas aprecia-
ciones del P- Silverio-con respecto a la publicación primera de las obras de Santa Te-
resa, hecha por Fr. Luis en Salamanca en 1588, en que se culpa al poeta de algunas
omisiones relativas a la Compañía de Jesús; el P. Carmelita las atribuye a la tirantez
de las demás Religiones con los jesuítas y, sobre todo, a las cuestiones por aquellos
MONEO DE LA CONCEPCIÓN— MONJAS 565
años debatidas en la Universidad salmantina sobre el famoso pleito de la lectura de los
jesuítas. Pero aun suponiendo o dando como un hecho que esa tirantez existía entre
las Corporaciones religiosas, habría que probar que Fr. Luis era enemigo de la Com-
pañía, y nada más inexacto o, a lo menos, más improbable, pues se le había visto de-
fender en un acto público las doctrinas de Molina contra los Maestros de la Universi-
dad, y en el pleito de la lectura no tuvo otra intervención que la puramente oficial y
ésta fué insignificante y de muy escaso interés al lado de la que ejercieron determi-
nadamente y en particular los Padres Dominicos.
Moneo de la Concepción (Fr. Francisco).
Nació el 10 de Octubre de 1891 en ca, fué enviado a Villanova, en los Es-
Cintruénigo, Navarra, y profesó en el tados Unidos, de donde se trasladó a la
colegio de Monteagudo de PP. Agusti- isla de Trinidad y hoy se encuentra en
nos descalzos el 12 del mes citado de Couva en concepto de misionero.
1907. Terminada la carrera eclesiásti-
Breve crónica del viaje a New York. —Relación publicada en el Boletín oficial
de los PP. Recoletos de Filipinas, núms. 27, 28, 31 y 32 (1912),
Monforte (Fr. Pedro de).
En Claustro de 2 de Octubre de 1508 fué designado para leer la cátedra de Grego-
rio de Rímini o Durando de Teología nominal. Así Esperabé Arteaga en su Historia
de la Universidad de Salamanca, II, 299, añadiendo que no se sabe si tomó posesión
de su cátedra. Los datos que existen sobre este particular en los libros universitarios
se hallan reunidos en la pág. 81 del vol. II, donde consta efectivamente el nombra-
miento del Mtro. Monforte en 2 de Octubre de 1508, y en otro Claustro de 22 de Mayo
de 1509 se atestigua que el citado Maestro ya estaba en la Universidad y por leer la
cátedra se le asignaban ciento cincuenta florines al año, el mismo sueldo que tenía la
cátedra de Teología, por espacio de cinco años y con el compromiso de enseñar de
gracia la lógica nominalista. Según esto, parece que, en efecto, comenzó a enseñar
la Teología nominalista, pues para ello, además, se le señalaron la hora y lugar, así
como para la lógica que había de leer en el convento de San Agustín por no haber
local en Escuelas.
Prescindiendo de la cátedra de Teología, para la cual se instituye en realidad un
partido de cinco años, defendimos en el lugar citado que el P. Córdoba debió de ser
el primero que leyó allí lógica nominalista, apoyados en que el compromiso de Mon-
forte por desempeñar esa cátedra no le obligaba más que mientras no hubiese cate-
drático que la regentase. De suerte que puede sostenerse casi como cierto la funda-
ción de la Cátedra de Teología y la regencia de la misma, no se sabe por cuanto tiem-
po, por el Mtro. Monforte, y como dudoso, por lo menos, que al fin leyese lógica nomi-
nalista por haber llegado en aquella coyuntura a la Universidad salmantina, proce-
dente de la de Alcalá, el mencionado P. Alfonso de Córdoba.
Si el Mtro. Monforte fué o no agustino, no lo hemos logrado aclarar y nada pode-
mos añadir hoy a lo expuesto sobre este detalle en el artículo del P. Córdoba.
Monja de la Sagrada Familia (Fr. Silvestre).
Nació en Avellanosa, Burgos, el 31 de Diciembre de 1890 y profesó en el colegio
de Monteagudo de PP. Recoletos el 30 de Septiembre de 1907. En 1912 fué enviado a
la isla Trinidad donde ha ejercido su ministerio, ya solo o de compañero, en varios
puntos. En 1916 se hallaba al frente de la misión de Mayuso.
A mi Madre inmaculada.— Composición poética firmada con las iniciales Fr. S.
M. de la S. F. Se publicó en el núm. 13 del Boletín oficial de los PP. Recoletos de
Filipinas (Diciembre de 1910).
Monjas (Fr. Ángel).
Natural de Mozoncillo, Segovia, profesó el 17 de Noviembre de 1895 en el
donde nació el 2 de Agosto de 1876 y colegio de Calella. Antes de su ingreso
566 MONJAS
en la Orden había cursado Latinidad el 190S, fijó su residencia en el coleg-io
y Filosofía en el seminario de Segovia, de León, en el cual, además de expli-
y coninuó la carrera de sus estudios car las clases que le han sido enco-
en el citado colegio de Calella y en el mendadas, ha desempeñado los car-
de Santiago de Chile adonde se tras- gos de Secretario, Vicerrector y últi-
ladó en 1896. En los años que perma- mámente ha sido elegido Rector en el
necio afiliado a la Provincia de Chi- Capítulo celebrado en Agosto del pre-
le ejerció el profesorado en dos centros senté año de 1919. Es Lector en su Pro-
de enseñanza. De regreso en España vincia desde el 22 de Febrero de 1816.
1. España y la Exposición Ar gentina.— Articulo publicado en España y Amé-
rica, vol. XXV.
2. La prensa argentina.— lú. en el voX.lí'X.Vl.
3. Buenos Aires: Pinceladas históricas.— lá. vol. XXVII.
4. El Centenario en Chile.— En el mismo volumen.
5. La Asamblea de la enseñanza y la escuela neutra.— Id. en el vol. XXVIII.
6 España y Chile.— Id. en el volumen citado.
7. El Congreso Panamericano.— Id. vol. XXIX.
8. En defensa de la moral cristiana.— lá. en el vol. XXX.
9. El Canal de Panamá y los Estados Unidos.— Id. en el mismo volumen.
10. Congreso Eucaristico de Madrid,— Id. en id.
11. La Argentina y la inmigración.— Id. en el vol. XXXIII.
12. El porvenir de la América Latina.— Id. id.
13. El A B C sur americano. —Id. en el vol. XXXV.
14. El Canal de Panamá.-\d. en el vol. XXXWll.
15. El Canal de Panamá y' los tratados.— lá. en id., continuación del artículo
anterior.
16. América y el Canal de Panamá.— Id. en el vol. XXXVIII.
17. Europa y el Canal de Panamá— Id. en id.
18. El IV Centenario del descubrimiento del Pacifico.— \d. en el vol. XXXIX.
19. El imperialismo yanqui y la América latina.— Id- en el vol, XLII.
20. La unión de la América latina.— lá. en el vol. XLIIl.
21. La crisis económica en Sur-América.— lá. en el mismo volumen.
22. Los Estados Unidos y la guerra europea.— Id. en el vol. XLV.
23. La América del Sur y la guerra europea.— Id. en el mismo volumen.
24. Inauguración del Canal de Panamá. -lá. en id.
De este artículo publicó algunos fragmentos la revista Las Misiones Católicas,
de Barcelona, núm. 423.
2,ó. La revolución de Méjico.— Serie de artículos publicados en los vols. XLVI
al XLVIII.
26. Sobre la intervención en Méjico.— kxx. en el vol. XLVIII.
27. El tratado de paz del ABC sudamericano.— En el mismo volumen.
28. Los Estados Unidos y la América Latina.— Id. en el vol. XLIX.
29. El nitrato de Chile.— Id. en el vol. L.
30. Política chilena, -lá. en el vol. LI.
31. Las listas negras. En América y Europa.— lá. vol. LlI.
32. Política argentina.— lá. en el vol. LlII.
33. Íbero-América para Ibero-América.— Id. en el mismo volumen.
34. La fiesta de la raza.—lá. en el vol. LVI (XLVI, por equivocación).
35. Los Estados Unidos y la guerra europea.— lá. en el mismo tomo.
36. La América española y la guerra europea.— Varios artículos publicados en
los vols. LVII (XLVIl, por equivocación) y LVIII.
37. El idioma. Temas hispanoamericanos, — Varios artículos en el volu-
men LXl.
MONTALT 567
38. Colegio de Ntra. Madre del Buen Consejo de León- Art. histórico publica-
do en el Archivo histórico Hispano- Agustiniano, vol. VIII.
39. Santo Tomás de Villanueva de la Orden de N. P. S. Agustín. (Rasgos).—
Articulo publicado en la misma revista, vol. X.
40. Desde hace unos cinco años viene colaborando en el periódico católico Oia
rio de León, firmando sus escritos con los seudónimos «.Chili» y «Vou» que han lle-
gado a hacerse populares, y adoptando otros cuando las circunstancias lo requieren.
Su colaboración ha sido muy asidua, pues a veces ha escrito y escribe tres artículos
por semana.
41. También corre la redacción de la revista Las Marías, át la cual es director
el P. Asensio, a cargo del P. Monjas.
42. Últimamente, en la revista Los Anales del Instituto de León, fundada a
principios del año actual de 1919 y dirigida por el jefe de aquel centro D. Mariano Be-
rrueta, escribe también el P. Monjas artículos de colaboración.
Montalt (Fr. Pedro).
Natural de Arenys del Mar (1), de la lio de 1671, emprendió la obra de cons-
diócesis de Gerona, fué bautizado el 6 truir cerca de su casa prioral, más
de Abril de 1618. Fué hijo de hábito del abajo de la confluencia del Güel y del
convento de Barcelona, donde profesó Oñar, y sobre este último río, un puen-
a 16 de Octubre de 1634. En la Religión te de piedra en reemplazo del de ma-
desempeñó los cargos de Prior, por dera que desde el año 1630 enlazaba
tres veces, del convento de Gerona, y aquel paraje del arrabal con la parte
de los de Igualada, en la provincia de alta o casco primitivo de la ciudad.
Barcelona, y Balamos y La Selva en Aquel magnífico puente, que rivaliza-
la de Gerona, y Definidor y Visitador ba con el de San Francisco, y hacía al
de Provincia. Fué Maestro por la Reli- P. Montalt acreedor de alto renombre,
gión y catedrático de Teología en la fué derribado en 1732 por las fuertes e
Universidad de Gerona desde el 1655 impetuosas avenidas del Oñar. Recons-
hasta el 1666. Siendo Prior del conven- truyó también el convento de Gerona,
to de esta última ciudad, el 26 de Ju- en que falleció y fué sepultado en 1688.
1- Panales mvy sabrosos para dulzura del alma. Sacados no solo
de la divina boca del fortissimo León de la Tribu de luda Christo nues-
tro bien, sino también de la de los santos Padres y Doctores de la Iglesia.
Por el Padre Maestro Fray Pedro Montalt Religioso de la Orden del
Gran Patriarca S. Agustín N. P. y Difinidor en el Principado de Cata-
luña, en cuyos panales se contiene la dulQura de los sagrados Euange-
lios de toda la Quaresma. Dirigidos a N. Señora de Gracia, Madre del
Akissimo Rey de Reyes, y Señor de Señores. [Esí. de la Virgen en
madera con adornos tipográficos a los lados.) Con licencia: En Barce-
lona, por Jacinto Andreu. Impresor, a la calle de S. Domingo. Año 1679.
4.° de 4 hs. s. n. de prels., 174 foliadas de texto y 6 s. n. de tabla.
Port. orlada y la v. en bl. - Dedicatoria.— Aprob. del P. Fr. Francisco Puig, agus-
tino. Barcelona, 25 de Octubre de 1678. Lie. del Ordinario.— Aprob. del Dr. Luciano
Marsal.— Lie. del Regente.— Aprob. del P. Fr. José Massot, agustino. 13 de Octubre
de 1678.— Id. del P. Miguel Momboló, id.- Lie. del Provincial P. José Salvador.— Tex-
to, a dos columnas.— Tabla.
(1) Asi lo escriben comúnmente los autores, pero no falta quien le hace natural de Arenys de Munt, de
la misma di4cesis de Gerona y provincia de Barcelona.
568 MONTALVO
Roura y Pujol, pág. 268, vol. II de su Catálogo, da la nota correspondiente del
ejemplar existente en la Biblioteca pública de Mahón.
De esta obra hizo dos Torres Amat, una con título de Panales sabrosos y la se-
gunda con el de Sermones cuadragesimales, y de Torres Amat ha pasado el error
a otros autores, incluso a la novísima Enciclopedia Espasa.
2. Examen Stvdentivm cvm svmma brevitate, svper qvartvm Ma-
gistri Sententiarum, in quo agitur de septem Sacramentis Ecclesiae, de
Censuris, de Resurrectione mortuorum, ludicioque finali. Elaboratvm
ex eruditione Sanctorum Patrum, & Doctorum Ecclesiae, per Patrem
Magistrum Fr. Petrvm Montalt Sacrae Theologiae Doctorem, ex prae-
clara Familia Magni Aureiii Augustini. Cvm Licentia: Barchinonae, ex
Typographia Hyacinthi Andrev, in Vicv S. Dominici, Anno. 1684. Ve-
nundantur in eadem Typographia, et in domo loannis Terresanchez
Bibliopolae et in Coenobio S. P. N. Augustini Barchinonae.
4.° de 4 hs. s. n. de prels., 328 págs. de texto y 16 s. n. de índices.
Port. ylav. en bl.— Dedicatoria del impresor Jacinto Andreu a San Jacinto.—
Aprob. del P. M. Fr. Guillermo Gonyalons.— Id. del P. Fr. José Massot.— Lie. del Pro-
vincial P. Pedro Molla; todas del 1684.— Cens. del P. D. Bernardino Planas, cartujo.
7 de Marzo de 1683.— Lie. del Ordinario.— Aprob. del P. Fr. Ignacio Roger de Lluisa,
agustino. 10 de Diciembre de 1682.— Lie. del Ordinario de Tarragona.— Prologus.—
Texto, a dos columnas.— índice.
Libro de mediano gusto por su estilo y presentación.
Bibl. de la Universidad de Barcelona.— P. B. Fernández.
3. Tenía otro libro dispuesto ya para la imprenta cuando falleció; los autores de
la noticia no apuntan el título que llevaba el tal libro. Véase también en la pág. 486 el
artículo del P. Mesura, de quien censuró una obra el P. Montalt.
—Boletín de la Academia de la Historia, XLVI, 160.— P. Massot, pág. 181.— P.
Jordán, III, 410.— Torres Amat, pág. 430.
Montalvo (Fr. Juan de).
Natural de Leza, de la provincia de docto y santo», dice el P. Vidal. En el
Logroño, según escriben cotnúnmente Capítulo de 1572 fué nombrado Lector
sus biógrafos (1), fué hijo del Ldo. Die- del convento de Jerez y acabado de
go Ramírez y de María Montalvo y so- leer un curso de Artes, pasó a Nueva
brino de D. Pedro Guerrero, Arzobis- España en 1574, segiín todas las proba-
po de Granada. Dícese que se crió en bilidades, aunque no faltan autores que
palacio con su tío, el cual le envió a es- afirman haber verificado su tránsito en
tudiar a Salamanca cuando tuvo edad 1573 en compañía del P. Veracruz.
para emprender una carrera literaria. Continuó su carrera de Lector en el
Siendo ya Bachiller ingresó en el con- convento deTiripicio, donde explicó un
vento agustiniano de dicha ciudad, curso de Artes también y luego Teolo-
donde hizo su profesión religiosa a 24 gía en el de Cuitzeo. Fué uno de los
de Diciembre de 1563. *Fué hombre primeros Padres de la Provincia de
(1) El P. Vidal, al dar la nota de suprofesión, dice que fué natural de Salamanca, pero originario de Leía;
después reproduce la biografía del P. Montalvo publicada por el P. Basalenque, a quien no corrige por ha-
cerle natural de Leza. De todos los autores se aparta el P. Vera, quien, en su relación de los religiosos de
la Provincia de Mechoacán enviada al Conde de Lemos en 1603, escribe que nuestro religioso nació en Si-
güenzai!). Asi en la pág. 461 del tomo C de la Colección de documentos inéditos para ¡a hittoria. No estará
de más, sin embargo, apuntar la sospecha que abrigamos de haberse cometido una errata al transcribir
del original Sigüenza por Leza, acaso por creer esta palabra una abreviatura de aquélla, y para ello basta-
ba que no estuviese escrita con claridad.
MONTALVO 569
Mechoacán y resplandeció mucho por lleció a fines de Febrero de 1606 en el
sus virtudes, dedicando a su reseña y convento de Cupandaro, o en 1607,
encomio sendos panegíricos nuestros como dicen otros,
cronistas de Indias, especialmente. Fa-
Bscríbimos muy de ligera la biografía del P. Montalvo, porque como escritor no
debiera tener su artículo en nuestro Ensayo, después de lo que hemos dicho al tratar
del limo. Sr. Medina Rincón. Por esto no nos paramos en otras investigaciones enca-
minadas a concordar las fechas en particular apuntadas por los historiadores, de las
cuales únicamente se puede asegurar estar exenta de error la consignada para su
profesión religiosa en Salamanca.
Vida del santo Fr. Juan Bautista de Moya.
Con respecto a la paternidad de este trabajo, repásese lo que se ha dicho en el ar-
tículo del limo. D. Fr. Juan de Medina Rincón, quien fué el verdadero autor de la
vida mencionada^ no teniendo otra parte en la obra el P. Montalvo que la de haberla
copiado. Tratando este punto el P. Basalenque, advierte «que una relación que anda
impresa en un autor con nombre del P. Fr. Juan de Montalvo, está errada en el au-
tor, porque ésta es la del señor Obispo Medina Rincón, y de aquí la trasladó el P.
Montalvo al pie de la letra; y como este autor la halló de letra del P. Montalvo, pen-
só que lo que dice allí que vio y comunicó y trató fué el P. Montalvo, el cual nunca
vio al P. Fr. Juan Bautista, que, como vimos, murió el año de 1567 y el P. Montalvo
vino a esta tierra el año adelante de 1573, seis años después que murió el Ven. Padre.»
El escritor a quien corrige el P. Basalenque es el P. González de la Puente. De ahí
que, copiando la noticia de este autor, el P. Herrera atribuya al P. Montalvo la men-
cionada Vida y al P. Herrera siguieron Nicolás Antonio y otros escritores.
Ya Beristain, enterado de lo escrito por el P. Basalenque, en el artículo del P.
Medina Rincón apuntó lo siguiente: «Y aunque se publicó con el nombre de Fr. Juan
de Montalvo, el M. Basalenque prueba hasta la evidencia que el verdadero autor fué
nuestro limo. Medina.» Para reforzar más las pruebas se alega la dedicatoria del es-
crito al P. Vertabillo, fechada en Atocpa a 1.° de Noviembre de 1570, y habiendo lle-
gado con posterioridad a esta fecha a Nueva España el P. Montalvo, es cierto que no
es posible fuera compuesto por él. Añade más Beristain, que la citada Vida se impri-
mió en Salamanca el 1599, dato que no sabemos el fundamento con que podrá contar,
pues no encontramos mencionada esa edición en ninguna otra parte ni de la misma
hemos logrado ver ejemplar alguno. Tampoco la vemos publicada en obras de otros
autores, pues registradas algunas donde más podía recaer la sospecha, nuestras in-
vestigaciones han dado un resultado negativo. Es claro que esto no quiere decir que
no se encuentre en otra u otras no vistas, y algún afortunado podrá quizá dar con
ella donde menos se piense.
— P. Herrera, Historia, pág. 348, y Alphabetum, II, 566.— P. Vidal, I, 231 y II,
49.-P. González de la Puente, fol. 224.— P. Basalenque, II, 109. -Nicolás Antonio, I,
744.— P. García, Libro quinto de la Crónica de México, pág. 62.
Montalvo (limo. D. Fr. Martín de).
Madrileño, de la parroquial de San za de Calificador de la Inquisición de
Martín, siendo sus padres el Capitán y Toledo, y en la exposición elevada a
Regidor perpetuo de la villa D. Mar- este tribunal solicitando aquel título,
tín de Montalvo y Dña. Ana Calderón nos dice el mismo P. Montalvo que lie-
de la Barca, Ingresó en San Felipe el vaba entonces doce años leyendo Teo-
Real haciendo su profesión religiosa logia en Alcalá y Salamanca, de lo
el U de Enero de 1626(1). Con fecha cual deducimos que apenas profesó fué
6 de Septiembre de 1639 obtuvo la pía- destinado a la enseñanza, no siendo
(1) Fué admitido al hábito religioso en consulta celebrada en San Felipe el Real a 20 de Mayo de 1623,
570
MONTALVO
exacto, por lo mismo, lo que nos cuenta
Alvarez y Baena de haber vestido el
hábito agustiniano de muy joven aun;
tenemos, además, que uno de los testi
f^os llamado a informar sobre su vida
declaró que le había conocido desde
que nació, contando en 1639 más de
treinta y cuatro años de edad; luego su
ingreso en la Orden tuvo lugar cuan-
do era ya de edad crecida (1).
En 1633 terminó en la Universidad
de Salamanca los cursos reglamenta-
rios con opción al título de Bachiller
en Teología, pero no se presentó a re-
cibir este grado hasta el 13 de Noviem-
bre de 1645; el año siguiente se licen-
ció en la misma facultad y, finalmente,
el 7 de Enero de 1648 obtuvo el Ma-
gisterio (2). En Febrero de 1647 se opu-
so a la sustitución de la cátedra de Fi-
losofía moral en competencia con el
P. José Romero, trinitario, ganándola
éste y tomando posesión de la misma
el 4 de dicho mes. Desde entonces co-
menzó nuestro biografiado una vida
muy activa en la Universidad, y des-
pués de varias oposiciones (3), consi-
guió la cátedra de Sto. Tomás en 19 de
Noviembre de 1655, la de Durando en
7 de Marzo de 1658, provista nueva-
mente en el mismo al vacar por el
cuatrienio, y por último ganó la de
Biblia en 22 de Noviembre de 1663,
regentándola pocos meses por haber
sido elevado a la dignidad episcopal,
sucediéndole en la cátedra el Mtro. Pe-
dro Cardoso, en quien fué provista
con fecha 17 de Junio de 1664.
Desempeñó en la Orden, entre otros
cargos, el de Prior del convento de Sa-
lamanca en 1653, pero hubo de renun-
ciarle al año siguiente, juzgando, como
dice el P. Vidal, que no podría cum-
plir con su oficio y las obligaciones
universitarias, siendo elegido, no obs-
tante, en Provincial en el Capítulo ce-
(1) Existe en el Archivo Histórico Nacional con el núna. 1846 (Inquisición de Toledo) el expediente pro-
movido por el P. Montalvo a fin de obtener la plaza de Calificador. De dicho cuaderno entresacamos los si-
guientes apuntes;
«Illmo. Sr.=Fray Martin de montaluo de la orden de san Agustín dice que a leydo doce años Theologia
escolástica en la Vniversidad de Salamanca y Alcalá a donde actualm.t* esta leyendo y deseando servir a
la Sta. Inquisición, Supp.' de V." Sia. se sirua de hacerle la gracia de Calificador de Toledo que en ello re-
cibirá particular merced. &.»
A continuación va la genealogía suscrita por el mismo peticionario:
Fr. Martin de Montalvo, de la orden de San Agustín Lector de Theologia del Collegio Real de Alcalá,
natural y originario de la villa de Madrid.
Padres el Capitán D. Martin de Montalvo, Regidor de la villa de Madrid y Dña. Ana Calderón de la
Barca, su muger, naturales y originarios de Madrid.
Abuelos paternos Alonso de Montalvo y Dña. Catalina de Quesada, su muger, naturales y originarios de
Madrid. ' ■
Abuelos maternos Pedro Calderón de la Barca, escrivano de Cámara del Consejo de Hacienda y Dfta.
Isabel Ruiz, su muger, naturales y originarios de Madrid. D. Pedro Calderón de la Barca era ya fallecido.
Estos documentos fueron presentados el 17 de Agosto de 1639. Hechas las informaciones en la forma
acostumbrada, se dieron por bastantes en 6 de Septiembre, ordenándose que en la misma fecha se expidiera
el título de Calificador a favor del P. Montalvo.
Hay algo anómalo en la biografía de este Padre, pues no nos explicamos cómo en 1639 llevaba ya doce
años leyendo Teología escolástica, según lo cual comenzaría las tareas de la enseñanza en 162?, e's decir, al
año de haber profesado, lo que no se comprende bien, sin suponer que a bu ingreso en la Orden tenía muy
adelantada ya la carrera eclesiástica, y con notas sobresalientes de aplicación y talento para merecer el tf.
tulo de Lector apenas pronunciados los votos religiosos.
(2) Para pedir el titulo de Licenciado se presentó el P. Montalvo al Claustro de Cancelario de 15 de Di-
ciembre de 1646, siéndole conferido ocho días después apadrinado por el P. Bernardino Rodríguez. Al reci-
bir la investidura de Maestro fué su padrino el P. Juan de Aguilar.
(3) A siete ascendieron las oposiciones del P. Montalvo antes de obtener cátedra, acerca de lo cual dé-
bese advertir que por este tiempo los opositores formaban cola, regulándose ordinariamente sus méritos por
el número de oposiciones, corriendo con la provisión de las cátedras el Consejo de Madrid atento a favore-
cer a los que supeiaban en niímero a los demás candidatos. Por esta razón las oposiciones de entonces no
despiertan absolutamente ningún interés; las luchas enconadas por la consecución de las cátedras del siglo
XVI y primeros años del siguiente habían pasado ya a la historia, datando el decaimiento de la Universidad
desde que las cátedras comenzaron a proveerse por escalafón.
MONTALVO 571
lebrado en 1656. Fué presentado para en el Perú. Fué célebre y aventajado
Obispo de La Paz, en el Perú, en 1664, en letras y doctrina, así en sus escri-
regentando esta silla hasta el 1668 en tos como en sus conversaciones.» En
que murió (1), cuando ya había sido el convento salmantino se veía su re-
promovido a la de Cuzco y esperaba trato con esta rotulata al pie:
las bulas para trasladarse a esta ciu- El limo, y Rmo. Si: D. Fray Mar-
dad. Completa estas noticias biográfi- tin de Montalvo fue Prior de este Con-
cas el elogio dedicado a su memoria vento, Difinidor, y Provincial de esta
por el Card. Aguirre en su obra Liidi Provincia. Tuvo en esta Universidad
Salmanticences, el cual, según la ver- las Cathedras de Escoto, Santo Tho-
sión de aquel historiador, dice así: «El mas, Durando, y Escritura. Fue in-
limo. Señor D. Fr. Martín de Mon- signe Theologo en estos siglos, gran
talvo fué Provincial de su agustiniana Discípulo de San Agustín, y Santo
familia, y Maestro jubilado en su Reli- Thomas, y dotado con el don de clari-
gión. En la Escuela de Salamanca dad. Fue Obispo de la Pas , donde mu-
Doctor teólogo y catedrático de Pri- rió, electo Obispo de Cusco , año de
ma de Sagrada Escritura. Después fué 1668.
electo y consagrado Obispo de La Paz,
Hoja literaria del P. Montalvo al presentarse a oposiciones a la cátedra de
Durando en Junio de 1652.
«El maestro Fr. Martín de Montalvo de la Orden de San Agustín, Bachiller en
Teología por esta Universidad a 13 de Noviembre de 1645, habiendo acabado sus cur-
sos el año de 633, Licenciado en Teología por esta Universidad a 23 de Diciembre del
46, Maestro a 7 de Enero de 648. Fué opositor a la cátedra de sustitución de Filosofía
moral, que se proveyó en el Mtro. Romero en Febrero de 47, y a la de Prima de Teo-
logía que se proveyó en el Mtro. Reyes en Octubre de 48. Ha presidido diez actos de
conclusiones, de Universidad, los cinco mayores, y cinco menores. Tiene probado ha-
ber leído públicamente en esta Universidad, en lección extraordinaria en el curso de
45 en 46, la materia de ¡Matrimonio y a instancias de los oyentes en las fiestas y asue-
tos un tratado de Impedimentis Matrimonii, y en el curso de 46 en 47 la materia de Ba-
ptismo y en el 47 en 48 la de Censuris in scriptis. Y haber sustituido la cátedra de Du-
rando el tiempo que estuvo en la visita de su Provincia el M. Gamboa, siendo Provin-
cial de la Orden de San Agustín, el año de 48, y catedrático de la dicha cátedra. Y en
el curso de 48 en 49 haber leído la materia de Excommunicatione, y en el de 49 en 50
la de Impedimentis Matrimonii, y el de 50 en 51 la de Incarnatione, y el de 51 en 52
la de Praedestinaíione Sanctorum, y haber argüido a muchos actos de Teología, que
ha habido en esta Universidad. De otros actos de letras hechos en la Universidad de
Alcalá no se hace aquí mención.»
En otra hoja literaria de 1655 se añade a lo anterior: «...Asimismo tiene probado
haber leído en lección extraordinaria desde Navidad de 52 hasta Mayo de 53 un tra-
tado de la elección de la gloria ante praevisa merita y por haber estado ausente no
haber comenzado dicha lectura por San Lucas, y desde San Lucas de 53 hasta San
Juan de Junio de 54 un tratado de Scientia condit. explicando la concordia de la liber-
(1) Alvarez y Baena, con referencia a noticias comunicadas en San Felipe el Real, y después Balleste-
ros Robles, ponen su muerte en 1668, pero ocurrida en Agreda, especie que es para llamar la atención, en
verdad. Otros autores dicen que murió en su silla, y Gams señala el mes de Diciembre del afio expresado
para su fallecimiento. El P. Vidal, siguiendo el parecer del P . Sicardo, consigna que debió morir el 1669, sin
indicar los fundamentos en que se apoya y contra lo «scrito en su retrato del convento de Salamanca, como
luego se verá. No se expresa la fecha en que fué propuesta su traslación a la diócesis de Cuzco, que quizá,
fuera en 1666, pues en este afio aparece trasladado a La Paz el Sr. Cárdenas, el cual falleció en la misma fe-
cha en Sta. Cruz de la Sierra antes de cambiar de diócesis. Gams no menciona al P. Montalvo éntrelos
Obispos de La Paz y le echa en cara este descuido el P. Lanteri.
572 MONTALVO
tad de la criatura con la eficacia del Decreto, y por nombramiento del Rector de la
Universidad haber sustituido la cátedra de Prima de Teología que vacó por muerte
del M. Oviedo desde San Lucas de f)-l hasta Abril de este año, leyendo en ella la
materia de Angelis, y haber proseguido en ella, en lección extraordinaria, hasta fin
de Mayo pasado de este año...»
1. A las lecturas mencionadas en estas hojas literarias y a las posteriores a estas
fechas copiadas por sus oyentes en las cátedras, como entonces se acostumbraba,
debe referirse el Cardenal Aguirre al celebrar los escritos del P. Montalvo; pero di-
chos escritos o lecturas no se sabe que existan al presente, no quedando de ellos más
que la memoria, no obstante lo cual se repiten hoy por sus biógrafos elogios por el
siguiente estilo: «El P. Montalvo fué considerado como uno de los principales teólo-
gos de su tiempo por su erudición y doctrina, singular defensor de la cátedra y sus
escritos muy estimados.» Es sensible la falta de las obras de nuestro catedrático
para producir las pruebas de la veracidad de tales afirmaciones.
2. En el índice de San Felipe el Real, pág. 213, se consigna a nuestro catedráti-
co un impreso De los méritos de su literatura. Probablemente será una plática pro-
nunciada en alguna de sus oposiciones a cátedras y de la cual reproduce un párrafo
el P. Vidal y en otros casos la cita, por demostrarse en la misma, a la vez que los mé-
ritos del P. Montalvo, los alegados por éste y contraídos por la Orden en los muchos
de sus hijos que por tantos años habían regentado las cátedras de la Universidad, ilus-
trándola y sosteniendo su antigua celebridad con sus escritos o con otros servicios
universitarios. Decimos probablemente, porque también pudiera entenderse por
aquel título alguna de las hojas literarias de que acabamos de tratar. -Puede verse
para este número la pág. 59, vol. II del P. Vidal.
3. Caso svcedido en la Vniversidad de Salamanca, [al P. .M. y Provincial Fr.
Martín de Montalvo.]
2 hs. en 4." sin pie de imprenta.
Trátase de una vindicación de San Agustín contra cierta opinión del P. Fr. José
Romero, trinitario, emitida en una lectura de cátedra sobre la materia de opere sex
dierum. El hecho tuvo lugar el 13 de Marzo de Itó?. Se siguieron algunos disgustos
graves ocasionados por un religioso trinitario, el estudiante Fr. Juan de Escobar, que
dieron lugar a lo que se refiere en esta nota manuscrita que se lee al fin de la 4.* pla-
na: «El Maestrescuela de Salamanca procediendo de oficio dio sentencia en satisfac-
ción de lo incluso en este papel, privando de la cátedra al P. Mtro. Fr. José Romero
y desincorporando de la Universidad a los PP. Trinitarios, y condenó a diez años de
galeras al estudiante religioso declarándole por excomulgado y haciéndole publicar
por tal en las iglesias de Salamanca.»
Bibl. Nacional. Varios 1-94-44. Este impreso existía en la Biblioteca de San Feli-
pe el Real, según el Índice de la misma, pág. 213.
Es posible que a este suceso aluda el P. Vidal cuando dice del P. Montalvo: «De
este ilustre Prelado y Maestro pudiéramos decir muchas cosas. Algunas se deben
callar por no renovar sentimientos ajenos.»
Aquel que desee enterarse de algo de lo ocurrido en la Universidad de Salaman-
ca con motivo de las cuestiones indicadas al reseñar el papel anterior del P. Montal-
vo, debe leer, entre otros documentos, el memorial elevado al Rey por los PP. Trini-
tarios, del cual hay una copia en el códice 11207, págs I62ysigs.de la sección de
Mss. de la Biblioteca Nacional. Los mencionados religiosos denuncian al .Maestres-
cuela por haberse excedido en su jurisdicción, discutiendo sobre sus atribuciones para
poder castigar el delito cometido por el P. Escobar; sobre todo pretenden demostrar
la inculpabilidad de sus hermanos de hábito, siendo, en su concepto, ilegal la senten-
cia pronunciada contra todos, puesto que a todos perjudicaba la desincorporación de
su Colegio y la privación de la cátedra al P. Romero. Y ya determinados a negar
las facultades escolásticas de que estaba investido por su cargo el Maestrescuela, re-
latan el origen de aquellos litigios, cual fué el haber combatido el P. Romero públi-
MüNTANCHES-MONTAÑES 573
camente en su cátedra la opinión de San Agustín sobre la inteligencia de los seis
días de la creación, llamados por el Santo Doctor momentos angélicos, empleando
frases y calificaciones ofensivas, una de ellas la siguiente censura con que terminó
su refutación: «Verum haec D. Augustini sententia ab;Scriptura est omnino aliena, et
violentissima interpretatione proprium verborum Scripturte sensum distorquet, in
magnam auditorum fraudem et perniciem.» Este fué en realidad el motivo de queja
de los Agustinos, manifestado por el P. Montalvo en su cátedra, tomando luego por
su cuenta el estudiante trinitario Escobar la vindicación del Lector de su casa P. Ro-
mero, pero cometiendo excesos que merecieron ser calificados de delito. Los PP. Tri-
nitarios hicieron cuanto estaba de su mano por castigar al delincuente, y en comuni-
dad se dirigieron al convento de San Agustín a fin de dar satisfacción de la afrenta;
por este acto de reparación no debía recaer sobre ellos la culpabilidad del exceso co-
metido por uno de sus miembros a quien tampoco podía juzgar el Maestrescuela por
haber sido ya castigado como lo merecía por sus Superiores. Tal es referida en bre-
vísimos términos la historia de aquellas cuestiones.
4. Aprobación del Rmo. P. M. Fr. Martín de Montalvo, etc. fechada en 3 de Ene-
ro de 1660, del impreso Qvestion moral o resolución de algunas dudas, acerca de la
freqvente confesión, por el P. Fr. Cristóbal Delgadillo, franciscano. Madrid, 1665.
En el mismo folleto se encuentran aprobaciones del P. Juan de Aguilar, Salaman-
ca, 19 de Diciembre de 1659, y del P. José de Villanueva, Lector de Teología jubilado,
en Alcalá a 27 de Mayo de 1659.
Bibl. Nacional, Varios 1-78-15.
-P. Vidal, II, 141. -P. Aste, Vida del Ven. Alaviano, pág. 120.— P. Lanteri, Ere-
mi sacrce, pAg. 151 de la Parte 11.— Biografía Eclesiástica, XIV, 320.— Alvarez y
Baena, IV, 87.— Ballesteros Robles, Diccionario biográfico matritense, pág. 457.—
Gams, Series Episcoporum, pág. 147. — Esperabé Arteaga, Historia de la Universi-
dad de Salamanca, II, 581.
Montanches (Fr. Juan de).
El P. Román dice que fué hijo de hábito del convento de Salamanca y que escri-
bió, hacia el año 1517, una Crónica de la Orden, noticia que repite Nicolás Antonio; pero
no hemos encontrado en los PP. Herrera y Vidal rastro de semejante autor, a no ci-
tarse en las historias del convento de Salamanca con otro apellido. En su Alphabe-
tum atribuye el P, Herrera al P. Montanches la Crónica mencionada, sin designar
filiación ninguna al autor.— V. esta obra, I, 476.— Nic. Antonio, I, 744.— P. Román, Cen-
turias.—P. Ossinger, pág. 601.
Montaña (Fr. Benito de).
Fué uno de los testigos que depusieron en las informaciones sobre la vida y mila-
gros del venerable siervo de Dios Fernando de Contreras, y ocupa decimotercero lu-
gar en el proceso conservado en la Biblioteca Colombina.
Los números 12 y 14 de dicho proceso son las deposiciones de los PP. Cristóba
de Morales y Pedro Caballero, agustinos también.— V. Serrano y Ortega, Bibliogra-
fía de la Catedral de Sevilla, núm. 39L
Montañés (Fr. Vicente).
Hijo de la ciudad y convento de San losofía y Teolog-ía, desempeñando su
Agustín de Valencia, se distinguió por cometido con mucho lucimiento. Con
sus virtudes, amor a los estudios y fecha 24 de Agosto de 1554 el General
vastos conocimientos en las artes y en de la Orden le nombró Lector de Pro-
las ciencias. Con motivo del Capítulo vincia y en 12 de Diciembre de 1556 le
General celebrado en Roma el 1551 fué facultó para graduarse, concediéndole
comisionado por su Provincia de Ara- al propio tiempo el título de Bachiller
gón para defender conclusiones de Fi- y haciéndole Prior del convento de
574
MONTAÑÉS
Rocafort (1). A sus instancias, según
parece, se dio la antig-üedad en 5 de
Abril de 1564 al P. Ángel Patavino en
el convento de Zaragoza a causa de la
cátedra que allí había de desempeñar.
En el mismo año, a 26 de Mayo, se con-
firmó su elección para Vicario provin-
cial y en 20 de Agosto de 1567 la de su
Provincialato, cargo para el que había
sido elegido en el Capítulo celebrado
por su Provincia en Orihuela el mes
de Abril del año expresado. No obstan-
te la reforma de ios Agustinos de Ara-
gón, iniciada ya en 1568 por el Venera-
ble P. Rodrigo de Solís, quien por este
motivo ejercía el gobierno supremo de
la Provincia, continuaba el P. Montañés
con su empleo de Provincial en 12 de
Agosto de 1569, según se hace constar
en los Registros generalicios (2).
Con anterioridad a 1556 comenzó a
regentar en la Universidad de Lérida
las cátedras de Retórica, Lógica y Fi-
losofía y por algún tiempo explicó una
de Teología, consiguiendo el mismo
año las borlas de Doctor en Artes y
Maestro en Teología. Según el P. Jor-
dán, también fué catedrático de Artes
en la Universidad de Valencia y desde
1564 explicó Teología en el mismo cen-
tro. Era muy entendido en la historia
de la Orden y poseía a la perfección
las lenguas griega y latina, distinguién-
dose por su acertada interpretación de
las obras filosóficas de los antiguos.
P'ué, además, calificador del Santo Ofi-
cio y dícese que manifestó gran celo
por la reforma que en su tiempo se in-
trodujo en la Provincia de Aragón.
Terminado su gobierno, parece que es-
tuvo en el convento de Alcoy, de donde
le trasladó al de París el P. General con
quien emprendió su viaje; pero al lle-
gar al de Barcelona, falleció en 11 de
Diciembre de 1573. «Vespere circa
primam horam mortis diem extremum
obiit Ven. P. M. Vincentius Montagne-
sius vir máxime in humanis et divinis
litteris eruditus ... in ipso conventu
Barchinonensi summo omnium dolore
et commiseratione tune obiit, gravissi-
ma febre correptus, et pleuri vexatus.»
Tal es la sentida nota que se le consa-
gra en los mencionados Registros (3).
El P. Molla, en su Elogio fúnebre áe\ limo. Lasala y Lócela, pág. 16, dedica a
los talentos del P. Montañés las siguientes frases: «Fué varón verdaderamente reli-
gioso, adornado de alto ingenio e instruido en las lenguas latina y griega... Fuera
de los elogios que hacen de su mérito los autores domésticos más diligentes y cir-
cunspectos, le alaba el P. Andrés Scoto como a erudito de gran instrucción en las
ciencias divinas y humanas, y D. Nicolás Antonio reputa particularmente por ele-
gantísimos sus Comentarios sobre la Lógica de Aristóteles. Orador juicioso, insigne
humanista, perito músico y reconocido comúnmente por uno de los teólogos más se-
ñalados de su tiempo, publicó diferentes obras filosóficas y teológicas que acredita-
ron su distinguido talento, raro estudio y gran doctrina.» Y conste que parecidos
elogios, por si alguno los creyese exagerados, pudieran copiarse de los extraños,
especialmente de los que tratan de los escritores de Valencia.
He aquí las noticias de sus producciones que hemos podido reunir.
(1) Véase la pág. 680 de los extractos del P. Herrera, donde se copia el párrafo de una carta del P. Ge-
neral escrita al P. Montañés que dice así: cCum tu in liberalium artium studiis, Theologiaaque Sacrie Docto-
re adipiscendis multum laboris et operee posueris, quae non frustra te assumpsisse praesefers, quoniam nos te
de ilUs cum eloquentia ac judíelo disserentem Romit ipsi cognovimus; fuerisque praeterea Logicam, Retho-
ricam, et Philosophiam Ilerda; per plures annos, et Theologiam quoque per aliquod tempus professus publi-
co stipendio, quod a te non sine fructu eorum, qul te audiebant factum est: ideo...» etc.
(2) Pág. 6% de los extractos del P. Herrera. Véanse también para otras noticias consignadas en la
biografía las paga. 634, 636 y 663.
(3) Pág. 756. Al copiar esta nota, el P. Herrera consigna una especie por la cual se puede entrever el
motivo del traslado a París del P. Montañés, a quien, en otra ocasión, le ¿tribuye un carácter inquieto, y
en su Alphabelum nos le pinta en esta párrafo: «Vividum, et p«rspica:t ingenium vir doctissimus animi in-
quieta vivacitate foedavit, qua: illi non exiguos labores, méritos inquietudinis partus, diversis temporibus
peperit.»
MONTAÑÉS 575
1. Al P. Vicente Montañés se debió la edición de la obra de su hermano, el
P. Carmelita Jaime Montañés, que se intitula: Espill de ben viure: y per ajudar a
ben morir en lo incert dia y hora déla mort... Valencia, 1559. La obra está dedica-
da por el P. Vicente al Arzobispo de Valencia D. Francisco de Navarra en una
epístola latina que va entre los preliminares, como lo vamos a ver en la siguiente
nota que reproducimos para el esclarecimiento de ese y otros puntos.
Fúster dedica el artículo'correspondiente al P. Jaime Montañés e intenta pro-
bar que fué valenciano; luego pone el título de la impresión de 1559 en esta forma:
Espill de ben viure: y pera ajudar á ben morir en lo insert dia y hora de la
mort, ordenat per frare Jaume Montanyes indigne Religios de la Verge Maria del
Carme. Fonch examinat per lo reverent Pare frare Miquel Carranza Mestre en sa-
cra theologia y frare de dit orde. Y per lo Riyerent Mestre Maga, mestre y profe-
sor en sacra theologia. '
Al final: Fonch estampat en la insigne Cíutat de Valencia á 11 de Giner
any 1559.
8.° Letra tortis. '
Nada dice Fúster con respecto al editor de la obra, pero el censor de su Biblio-
teca que fué el P. Francisco Hurtado, añadió algunos detalles por haber visto un
ejemplar que poseía en su librería D. Onofre Soler, canónigo de Valencia, acerca
del cual llama la atención que la dedicatoria latina puesta al principio está redac-
tada por el P. Vicente Montañés, como se ve por el epígrafe que dice así: lllustris-
simo ac Reverendissimo Dño. D. Francisco á Navarra Valentiae Archiepiscopo
meritissimo Montagnesius Augustinianus, €. P. D., y en la hoja cuarta de dicha
dedicatoria, hablando del autor de la obra, el P. Vicente le llama frater meus Car-
melitanus. Dícese también que el P. Jaime escribió su libro en su lengua materna,
de lo cual se colige que no fué aragonés, como lo apuntó D. Nicolás Antonio, sino
valenciano, como valenciano fué su hermano el P. Vicente, quien publicó la obra.
Añade el P. Hurtado que estaba reimprimiéndola entonces el referido Soler en la
oficina de Monfort, dedicándola en un prólogo al pueblo valenciano, e interlineando
de mano propia algunas voces valencianas, más corrientes en el día, sin suprimir
las lemoSinas anticuadas, que usó su autor.— V. al citado Fúster, I, 109.
De la edición de Soler he aquí la papeleta:
Espill | de ben viure | y per ajudar aben morir, | en lo incért día y
hora de la mórt. | Ordenat | per Frare Jaume Montanyes, | Valencia y
Religios de la Verge María | del Carme. | Segona Impressió | de la pri-
mera que estampa lo germá | del autor Frare Vicént, Religios Agos- |
tino, en l'any 1559, y ara | Ab les Ilicéncies necessaries. | En Valencia:
Per D. Benét Monfort. | Any 1827.
8.° de 15 págs. de portada, advertencia y prólogo, 172 de texto, de la pág. 173
a la 176 de tabla de capítulos, y 1 h. en bl.— Págs. 179 a la 182 portada de la segunda
parte, v. en bl., advertencia, aviso y tabla de la 2.* parte; texto de ésta, págs. 183-366.
Trata de la misa y del Santísimo Sacramento en las págs. 107 a la 159, razón por
la cual incluye Churat y Sauri la noticia de esta obra en sus Apuntes para escribir
una Bibliografía eucarística valenciana, pág. 761 de la Crónica del primer Congre-
so Eucarlstico Nacional.
V. también Genovés Olmos, Bibliografia Valenciana, pág. 119 del tomo I y
Catalech descriptiu etc. pág. 89.— Salva, núm. 3950, da cuenta de las dos ediciones
valencianas de 1559 y 1827.
• Latassa incluye indebidamente al P. Jaime Montañés éntrelos escritores arago-
neses y de sti obra menciona una edición castellana hecha en Zaragoza el 1523,
añadiendo que es la única citada por Nicolás Antonio. Nuestro respetable ami-
go D. Juan M. Sánchez no admite la existencia de dicha edición, fundado en que la.
576 MONTAÑÉS
obra no se reeditó hasta 1559, pues viviendo el autor parece que debieran existir
otras ediciones intermedias entre 1523 y 1559, razón bastante floja, a nuestro enten-
der, porque lo más que puede probar es que hasta la fecha no se han descubierto
datos sobre ediciones anteriores a 1559. De alguna más importancia creemos que es
el hecho alegado de haber traducido el mismo autor su obra al castellano después
de imprimirla en valenciano el citado año de 1559. De estas ediciones castellanas
conservamos el siguiente apunte.
Valencia, por Juan Navarro. 1565.— 4.*
Madrid, por Sánchez. 1573.-8."
Barcelona, 1576 y 1608.-8."
Pamplona, 1577, 1600 y 1611.-8."
A estas ediciones añade el Sr. Sánchez las que siguen:
Zaragoza, por Juan Millán. 1565 y 1571.
Barcelona, por Cormellas. 1594.
Véase la Bibliografía Aragonesa, por dicho Sr. Sánchez, núm. 120, y para las
ediciones zaragozanas de 1565 y 1571 los números 45S y 497, en la descripción de las
cuales no aparece el nombre del P. Vicente Montañés.— Latassa, Biblioteca nueva
(1.* edición), pág. 284 del tomo I. — Es de advertir que en Nicolás Antonio, segunda
edición, se suprimió la noticia de la edición zaragozana de 1523 que va en el artícu-
lo dedicado al P. Jaime Montañés, citándose en su lugar las mismas de que da cuen-
ta Latassa.— También Torres Amat incluyó al P. Montañés entre sus escritores ca-
talanes, de donde debe desaparecer. Véase la pág. 431 de sus Memorias.
2. Epitome Progymnasmatum Dialecticae, earumdemque commen-
taria. Valentiae, per Joannem Mey, 1563.-4.°
3. CoMMENTARiuM in Dialecticam et Logicam. Valentiae, 1564.-4.°
Con referencia probablemente a estos dos libros escribía el P. Román en sus
Centurias, editadas en 1569: «El P. Mtro. Fr. Vicente Montañés también ha tenido
cátedra de Filosofía y ha sacado a luz dos cursos que leyó: tiene muchas cosas
escritas de Filosofía y Teología dignas de su ingenio: es gran retórico y gran mú-
sico, es Provincial en estos días en aquella Provincia (de Aragón) y lee públicamen-
te Teología en la Universidad de Valencia.»
4. Commentaria in libros Aristotelis Logicae.
No sabemos si se tratará de la anterior o de otra obra distinta citada en los tér-
minos expresados por los bibliógrafos El P. Graciano, en su Anastasis, pág. 178,
sólo atribuye a nuestro autor el presente libro.
5. Commentaria in Porphyrii Isagogem.
Ximeno poseía la siguiente obra que, según él, debía de ser la citada:
Commentarii in Porphyrium Phoenicem de quinqué communibus vocibus dialec-
ticis, in quibus quaestiones fere omnes tam a Graecis quam Latinis generatim dispu-
tatae continentur. Valentiae, apud Joannem Mey 1564.— 4."
De la existencia de esta obra da testimonio la siguiente nota del artículo biblio-
gráfico del P. Satorre, a quien se atribuyen unos Versos latinos laudatorios publi-
cados al principio de los Commentarios in Porphyrium, del P. Vicente Montañés.
Valencia, 1564.
6. Decreta \ Patrum ordinis ere- | mitarvm sancti Av- | gvstini, in generalibus
co- I mitijs Mediolani celebratis, sub Reuerendiss. \ Patre eiusdem ordinis Generali,
Ma- I gistro Christophoro Patauo 1 es originali suo in me- | lius emendata. | Anno
Domini. M. D. LXIIir. (Est. de San Agustín) Valentiae, | Ex typographia loannis
Mey. I 1564.-4.° de 11 hs. n. inclusa la de portada. '
Entre los firmantes de las Actas se hallan los PP. Cristóbal de Santotis y Vi-
cente Montañés. La reimpresión debió de hacerla el segundo de vuelta de Capitulo.
Bibl. Nacional. Varios 1-647.
7- In Musicam, Libar unus. Valentiae, 1566.
MONTANO 577
Ningún detalle más se consigna acerca de esta obra mencionada por repetidos
escritores.
V
8. Depríncipíis i praenoscendissacrae | Theologiae, AuctoreF.V.
Montaflesio Ar- | tiura & Theologiae Doctore, Ordinis | Eremitarum
Sancti Augustini, Re- I gnorum Aragoniae & Cathalo- | niae Provincial i
Regularis ( Observantiae. | Et officii sanctae inquisitionis consultore.
{Estampa) Barcinone. | In Aedibus Petri Malí. 1570. | Expensis Illustr.
Domini. D. Caroli a Cardona.
4.° de 4 hs. s. n. de principios y 72 de texto paginadas en una cara.
Port.—V. en bl. -Dedicatoria al Rmo. P. General Tadeo Perusino.— Cens. Lu
do vici Joannis Villeta, Canonici Sedis Barcinonensis. Barcinone die prima Sep. 1570. —
Author ad benevolum lectorem.— Index omnium capitum.— Errata.— Texto, aposti-
llado.—A la vta. de la última hoja el escudo del impresor, y debajo: Barcinone, In
aedibus Petri Reignerii. 1570.
Es relímente un compendio de los lugares teológicos o sea de aquellos princi-
pios cuyo conocimiento es absolutamente necesario para emprender con provecho
el estudio de la Teología. A propósito de esta obra escribe el P. Villarroig: «Mag-
no quoque adjumento theologis fuit Vincentius Montannesius Augustiniaaus Valen-
tinus qui anno 1570 librum edidit de Principas praenoscendis sacrae Theologiae op-
timis praeceptis ac doctrinis refertum.» El autor de este párrafo cita bastante al
P. Montañés y alguna vez en oposición a Cano.
9. Chronica de la Orden de San Agustín.
No se sabe que se imprimiera esta obra. El Rmo. P. General Cristóbal Pata-
vino felicitó al autor en 29 de Julio de 1566 por haberla terminado, consignando la
siguiente nota en sus Registros, pág. 687: «Vincentio Montagnesio valentino scripsi-
mus nos magna laetitia affectos esse, quia ad finem Chronicam incoeptam pervenit.»
No se que se hizo deltas, añade el P. Herrera.
—Nicolás Antonio, II, 328.— P. Herrera, Alphabetum, II, 506 y 531.— P. Jordán,
I, 167 y 486.— P. Massot, pág. 65.— P. Ossinger, pág. 598.— Rodríguez, pág. 451. -Xi-
meno, I, \(>9.—BiograJía Eclesiástica, XXX, 168.
»
Montano (Fr. Francisco).
1. Constitvtio Sanctiss. D. D. N. Innocentii Papae XI. Pro electionibus, & electis
in Capitulis Prouincialibus Prouinciae Quitensis, aliarumque Prouinciarum in Indiis
Ordinis Eremitarum S. P. Augustini. [Armas del Papa en medio de las imágenes
de San Pedro y San Pablo) Romae, Typis Reu. Cam. Apost. M.DC.LXXVIII.
Fol. men. de 4 hs.
2. Constitvtio Sanctiss. D. N. D. Innocentii Papae XI. Qua electiones in Capitu-
lo Prouinciali Prouinciae Quitensis Ordinis Erem. S. P. Augustini anno 1673. cele-
bratae, earumque per Reu.mum p. m. Fr. Nicolaum Olivam Priorem Generalem in
secunda instantia Confirmatio, aliarumque Definitionum, ac dispositionum, praedicti
Capituli Prouincialis reliquae confirmationes, annuUationes, & resolutiones, necnon
ad fauorem praemissorum litterae exequutoriales in specifica, & amplissima forma
confirmantur, & approbantur. (Armas del Pontífice con las imágenes de S. Pedro y
S. Pablo a los lados.) Romae, Typis Reu. Camerae Apost. M.DC.LXXIX.
Fol. men. de 12 hs.
3. Constitvtio Sanctiss.mi D. N. D. Innocentii Papae XI. Qua Emptio Cellae á
Conuentu Sancti Philippi Matritensis per Prouinciam Quitensem facta, in specifica
forma confirmatur, & approbatur. [Escudo de armas del Pontífice en medio de las
imágenes de San Pedro y San Pablo) Romae, Typis Camerae Apost. M.DC.LXXIX.
Svperiorvm permissv.
Fol. men. de 4 hs , la última pág. en bl.
37
57g MONTEMAYOR
4. Constitvtio Sanctiss. D. N. D. Innocentii Papae XI. Qua electiones ad eius
praescriplum factae ¡n Quitensi, ÍS: alus Indiarum Prouinciis Ordinis Eremitarum
S. P. Augustini a Praesidentibus confirmari debent: alias ipsius vigore confirman^
tur: & super earum nullitate solus I^ater Generalis cognoscere, & determinare potest.
(Escudo, como el anterior) Romae, Ex Typographia Reu. Cam. Apostolicae M.DC.
LXXX. Svperiorvm permissv.
Fol. men. de 4 hs.
Biblioteca Nacional, Varios 1-200 núms. 18, 19, 20 y '21.
La primera Constitución fué expedida a instancias del P. General Domingo Val-
vasorio y las tres restantes fueron gestionadas por el P. Francisco Montano, Pro-
curador general de la Provincia de Quito, a quien se debe la impresión.
5. Sacra Congregatione Episcoporum, & Rcgularium. Eminentiss. & Reiteren-
í/í'ss. D.Garpineo Ponente Quiten Confirmationis Electionis. Pro Reuerendiss. P.
Magistro Montano Prouinciali, & Prouinciae Quitefl. Ordinis August. Contra Reue-
rendiss. Patrem Generalem, & litis &c. Secundi Facti. Romae, Typis Reu. Cam.
Apost. \b9\. Superiorum permissu.
Fol. men. de 3 hs. de texto y la cuarta con la portada reproducida, esta a una
columna.
6. Sacra Congregatione... Contra Reuerendiss. Patrem Generalem, & litis &c.
luris D. Masserii. Romae, Typis Reu. Cam. Apost. 1691. Superiorum permissu.
Fol. men. de 5 hs. de texto y 1 para la portada.
Bibl. Nacional, Varios 1-200 10 y 11.
7. Sacra Congregatione Episcoporum, & Regularium. Eminentiss. &. Reueren-
diss. D. Carpineo ponente Quiten Confirmationis Electionis. Pro Reuerendiss. P.
Magistro Montaneo Prouinciali, & ProuinciatQuiteñ Ordinis S. Aug. August. & d.
Prouincia.Summarium. Romae, Typis Reu. Cam. Apost. 1691. Superiorumpermissu.
Fol. men. de 3 hs. impresas con el texto en italiano, y en la cuarta hoja se halla
la portada reproducida.
Comienza el texto con una exposición del P. Felipe Zamora a fin de conseguir
la validez o confirmación de la elección del P. Provincial Fr. Francisco Montano.
Con fecha 8 de Noviembre de 1690 informó sobre el particular el limo. Lemos,
que se hallaba en Madrid, y comenzó diciendo que había pasado 30 años en Indias,
entre Cartagena, Perú y Quito.
Biblioteca Nacional, Varios 1-200-2.
Los folletos reseñados proceden de la Biblioteca de San Felipe el Real, en cuyo
índice llevan sus notas correspondientes.
Los núms. 1, 2 y 4 hállanse incluidos en la colección legislativa de nuestra Pro-
vincia de Filipinas por contener determinaciones extensivas a todas las Provincias
de Indias, y se reprodujeron en los vols. IV y V del Archivo.
Montemayor (Juan de).
Nada se dice de los antecedentes de mayor del convento de Manila, carg'o
este religioso que llegó a Manila el que volvió a desempeñar en 1621.
1613, consignando sólo en su elogio el Acompañó, junto con el P. Lucas de
P. San Agustín que «era de gran capa- Atienza, al Gobernador Silva a una ex-
cidad y talento, porque se hallaba do- pedición a Malaca en Febrero de 1616.
tado de letras y gobierno y era exce- Fué Secretario de Provincia en 1620 y
lente predicador, a quien escogió por el año siguiente se determinó que vi-
su confesor el Gobernador D. Juan de niera a España, viaje que no tuvo lu-
Silva, llevándole siempre en los viajes gar. Fué también Prior de varios con-
quehizo para aprovecharse de sus con- ventos, Definidor y Cronista. Falleció
sejos.» En 1614 le hicieron Predicador en 163S.
[Parecer del P. /uan de Montemayor sobre un conflicto con el Japón.]
i
MONTERO -Montes 57?i
Con referencia a este particular nos dice el P. Pastells en sus notas al P. "Colin,
pág. 240 del tomo I, lo siguiente. En 16 de Enero de 1629 el Gobernador de Filipinas,
D. Juan Niño de Tabora, reunió una junta de los sujetos más calificados de Manila
para tratar de resolver un conflicto con el Japón motivado por haber saqueado los
nuestros en Siam varios juncos japoneses. El P. Montemayor tuvo gran parte en di-
cha junta, donde se discutieron ampliamente los votos y pareceres de los que la for-
maban, sobre pagar o no indemnizaciones a los japoneses que amenazaban entrar a
mano airada en el archipiélago, si no se les daban las satisfacciones requeridas. Al
propio tiempo se trató de otras cuestiones relacionadas con el comercio y buena ar-
monía entre las autoridades de Filipinas y las de aquella nación.
-Caciquistas, pág. 533 de la 1.* Parte. • P. Medina, Historia de los sucesos etc.,
pág. 195.- Archivo histórico Hispano Agustiniano, IW, págs. 460 y sigs. donde se
encuentran abundantes datos para biografiar al P. Montemayor.
Montero (Fr. Antonio).
Provincial de la de Nuestra Señora de Gracia de Colombia por dos veces, en 1693
y en 170.Ó.
Circular a sus religiosos en la que previene que no se mezclen ni patrocinen cier-
tas manipulaciones y contratos de personas seglares. Está fechada en 12 de Julio de
1705 y la dirige a los conventos de Cartagena, Mompox, Ocaña, Ntra. Señora de Bo-
rodare, etc., etc.
Véase Apuntes históricos de la Provincia Agustiniana de Filipinas, por el P.
Martínez, pág. 156 del tomo correspondiente a América. Es de suponer que no sea
solo este escrito el que se pueda consignar al P. Montero.
Montero Muncharaz (Fr. Jesús).
Natural de Tor rijos, Toledo, donde nació el 7 da Septiembre de 1877 y profesó en
el Monasterio de El Escorial el S de Junio de 1897. En 1914 se trasladó a la Provincia
agustiniana de Chile.
1. Colaboró en la revista El Buen Consejp, donde cuenta bastantes artículos pu-
blicados, según puede verse en el P. Zarco, pág. 187.
2. Acción fisiológica del tabaco y del alcohol.— A.rtícu\o publicado en La Ciudad
de Dios, vol. LXXXVl.
Suponemos que se tratará del propio trabajo editado después con estas señas:
• Alcohol y Tabaco. Su acción fisiológica. Santiago de Chile. Imprenta y Encua-
demación «Claret,» 1917. — De 24 págs.
3. Oración fúnebre pronunciada en los funerales del M. R. P. Fray
Manuel de la Cruz Ulloa, por el P. Fr. Jesús Montero. Santiago de Chi-
le. Imprenta y Encuademación Claret. 1916.
4.° de 5 págs,
4. La fiesta de la raza. Discurso pronunciado en la Iglesia parro-
quial de San Fernando. 12 de Octubre de 1917. San Fernando. Impren-
ta -La Palabra» 1917.— De 9 págs.
No hemos visto el impreso y copiamos esta nota de la revista Analecta, pág. 334
del vol. Vil, así como la siguiente.
5. Conferencia científico-religiosa pronunciada en el Santuario de
N. Sra. de AndacoUo de La Serena. San Fernando, Imprenta «La Pa-;
labra». 1917.— De 16 págs.
Véase la revista citada, pág. 159 del mismo volumen.
Montes (Fr. Graciano).
Natural de San Julián de Bimenes, Oviedo, nació el 30 de Septiembre de 1884 y
580 MONTES
profesó en el colegio de Valladolid el 20 del mismo mes de 1901. En 11 de Noviembre
de 1908 fué destinado a la Vicaría del Perú, donde se ha dedicado a la enseñanza.
Debe de encontrarse en el colegio de Chosica de profesor y es Lector de Provincia
desde Noviembre de 1916.
La educación clásica y la realista en la cultura general.- Publicado en el vol.
XLV de España y América.
Este trabajo se dice en nota ser una tesis para optar al título de Bachiller en Le-
tras, y suponemos que se imprimiría por separado; no hemos visto ningún ejemplar.
Monte» (Fr. Jerónimo).
De Matanza, León, nació el 30 de fesor en el colegio de Alfonso XII (Es-
Septiembre de 1865 y profesó en el co- codal), de donde se trasladó al de Estu-
legio de Valladolid a 16 de Octubre de dios superiores de María Cristina,inau-
1883. Terminada la carrera eclesiástica gurado ese año. A partir de esa fecha
en El Escorial, regresó a Valladolid hasta el presente ha continuado sin in-
en cuya Universidad cursó la de Le3-e3 terrupción su carrera de profesorado,
obteniendo la Licenciatura en esta fa- En 1895 quedó afiliado a la Provincia
cuitad en 1891; más tarde, en 1902, se Matritense, de la que fué elegido Defi-
doctoró en la misma en la Universidad nidor en el Capítulo de 1912 y reelegido
Central de Madrid. En 20 de Julio de en el mismo cargo en el de 1916. Es
1892 se le concedió el título de Lector también Maestro en Sagrada Teología
de Provincia, siendo ya entonces pro- desde el 15 de Agosto de 1909.
1. Los dos huerfanitos. Cuento.— Publicado en La Ciudad de Dios, vol. XX.
2. La pena de muerte y el derecho de indulto por el P. Jerónimo
Montes Profesor en el Real Colegio de Estudios Superiores del Esco-
rial. Madrid Imprenta de L. Aguado Calle de Pontejos, 8. 1897.
4.° may. de 254 págs.
Se había publicado primeramente en La Ciudad de Dios, vols. XXVII, XXVIll,
XXIX, XXXIil, XXXIV, XXXVII, XXXVIII, XXXIX y XL.
El mismo año, 1897, publicó el P. Cámara su Carta Pastoral, sobre la antropolo-
gía criminal jurídica y la libertad humana, según se ha reseñado en el núm. .55 de su
nota bibliográfica, págs. 529 y 530 del vol. I, y nada creemos de más si atribuímos la
redacción de la misma casi en su totalidad al P. Montes.
3. El valor de un juramento. — 'En la misma revista, vols. XXXVI }' XXXVII, y
reproducido más tarde en El Buen Consejo, vol. I (Año III).
4. ¿Debe ser pública la ejecución de la pena capital?— \á., vol. XL.
5. Estudios penales.— Id., vols. XLV, XLVI y XLVIII.
6. El carácter de Felipe Jl.-ld., vol. XLYU.
7. El asesinato de la Emperatriz de Austria.— Id, en id.
8. La justicia humana. Novela original por el P. Jerónimo Montes
Agustino Profesor en el Colegio de Estudios Superiores del Escorial.
Segunda edición. Madrid Sáenz de Jubera, Hermanos. Campomanes,
10. 1901. Vía.: Irap. de Ricardo Rojas, Campomanes, 8. Teléfono 316.
8.» de 366 págs.
Cuéntase como primera edición su publicación en La Ciudad de Dios, vo\s.
XLIX, L y LI.
Tradujese al italiano y se publicó con estas señas:
P. J. Montes, o. s. a. Versione di pr. F. A. M. Bolis. II numero 220 ossia la gius-
tiszia umana. Única versione autorizzata dall'Autore, Pavja-Scuola Tipográfica
Artigianellí 1910Pavia.
MONTES 581
12.° prol. de 382 págs. y 1 s. n. para el testimonio del censor y la licencia del
Ordinario de Pavía.
9. Las reformas en la cnseñansa. — En el vol. LII de la revista citada.
10. El asesinato del Rey de Italia. — En el mismo volumen.
11. La ultima novela de Tolstoi.- En el vol. LV.
12. La felicidad por un duro. (Historia que parece cuento.)— En el vol. LVI y
en El Buen Consejo, tomo II (Año 111).
13. León XIII en los conflictos internacionales de España.— En el vol. LX.
14. Los PRINCIPIOS del Derecho penal según los escritores españo-
les del siglo XVI por el P. Jerónimo Montes Agustino. Profesor en el
Real Colegio de Estudios Superiores de María Cristina del Escorial.
Con las licencias necesarias. Madrid. Tipografía á cargo de Ricardo
Méndez, 7, Trujillos, 7. 1903. Ala cabeza: Memoria del Doctorado.
4." de 76 págs.
Publicóse en La Ciudad de Dios, vols. LX al LXII.
Este folleto con los dos siguientes debieran formar sólo un tomo, y a esto obede-
ce el orden que se sigue en su paginación.
15. Estudios Fisonómicos de antiguos escritores españoles en rela-
ción con el tipo criminal de la escuela antropológica por el P. Jeróni-
mo Montes, Agustino, Profesor en el Real Colegio de Estudios Supe-
riores de María Cristina en el Escorial. Con las licencias necesarias.
Madrid Establecimiento Tipográfico de Marceliano Tabarés. 7, Calle
de Trujillos, 7. 1904.
4." desde la pág. 77 a la 147.
Tirada aparte de la revista citada donde salió en sus vols. LXIII y LXIV.
16. Estudios de antiguos escritores españoles sobre los agentes del
delito por el P. Jerónimo Montes Profesor de Derecho en el Colegio de
Estudios Superiores del Escorial. Madrid Imprenta Helénica, á cargo
de N. Millán. 3, Pasaje de la Alhambra, 3. 1907.
4.° desde la pág. 151 a la 416.
También tirada aparte de la misma revista donde se publicó en los vols. LX VIH
al LXXII.
De la aceptación con que fueron recibidos estos estudios, he aquí una nota que
viene a ser reflejo de la opinión de la prensa de aquellos días: «El P. Montes ha ex-
puesto en varias series de interesantes y curiosísimos artículos, las opiniones de los
pensadores del siglo XVI sobre muchos puntos del derecho penal, y causado univer-
sal sorpresa al presentar planteados y admirablemente resueltos por aquellos des-
conocidos ingenios no pocos de los problemas que generalmente se reputan suscita-
dos por los modernos adelantos, e iniciadas y aun estudiadas a fondo en lo que tie-
nen de aceptables dentro del esplritualismo cristiano, teorías que se tienen por no-
vísimas y que, a fuer de tales, han dado falsa reputación de genios a Lombroso,
Ferri, Garófalo y demás corifeos de la escuela italiana de antropología criminal.
Los meritorios trabajos del P. Montes en este sentido son, a la vez que obras de
gran erudición, sana crítica y amenísima lectura, verdaderas apologías del esplri-
tualismo cristiano y revelaciones y vindicaciones de la ignorada y calumniada cien-
cia española. >—Z,os Agustinos y el Real Monasterio de El Escorial, pág. 101.
17. El Destino. P. Jerónimo Montes. Madrid. Establecimiento tipo-
gráfico de Marceliano Tabarés. 7. calle de Trujillos, 7. 1904. d la cabe-
sa: El desastre nacional, Volumen IIl,
582 MONTES
8." de XII +212 pá}{s. con grabados en el texto.
l-'ublicóse íntegra esta novela en El Buen Consejo, vols. I y 11 (Año 1903).
Lo que había de servir de introducción a este libro se publicó en el vol. LIX
de La Ciudad de Dios con el título Los culpables. ( Ultimas páginas de nuestra his-
toria.) Salió suscrito por «C. Crispo Salustio.»
El autor se propuso describir los últimos desastres nacionales en cuatro volú-
menes que, según su plan, debían llevar el orden y títulos siguientes: I. El alma de
Don Quijote.— \l. Katipunan. -l\l. El destino.— W . Regeneración. No se han publi-
cado más que los números III y 1 por este orden. El número II no ha salido a \\xz
por tratarse en él de la pérdida de Filipinas y vivir aún muchos de los que intervi-
nieron en aquel drama de sensibles y luctuosos recuerdos.
- —El Destino {Recuerdos de la guerra— Volumen II) Por el P. Jerónimo Montes
O. S. A. Tercera edición. Real Monasterio de San Lorenzo. Administración de «La
Ciudad de Dios» El Escorial. A la vta.: Madrid. Imprenta Helénica, Pasaje de la
Alhambra, 3.-8.' de XIX -f 247 págs.
Edición de 1911.
Acerca de este libro, lo mismo que del siguiente, la prensa publicó merecidos
elogios que no es posible reproducir ni aun en extracto, por la excesiva extensión
que daríamos a esta nota. Basta con el párrafo que luego se reproducirá, aplicable
también a El Destino, para dar una idea al que no la tenga sobre las cualidades de
novelista que en tan alto grado se recocen en el autor.
18. El alma de Don Quijote (Recuerdos de la guerra — Volumen I)
Por el P. Jerónimo Montes O. S. A. Segunda edición. Real Monasterio
de San Lorenzo. Administración de «La Ciudad de Dios» El Escorial.
A la vta.: Madrid. Imprenta Helénica. Pasaje de la Alhambra, 3.
8." de XVI 4- 348 págs.
Colofón: Se acabó de imprimir este libro en Madrid, en la Imprenta Heléni-
ca, Pasaje de la Alhambra, 3, el día 5 de Octubre de mil novecientos once.
Se había publicado por primera vez en El Buen Consejo, vols. II al IV (Años
1903 y 1904).
«Esta obrita, que lleva la triste misión de cantar las agonías sin gloria de un
pueblo legendario, de un pueblo que en sus buenos tiempos fué más de una vez ar-
bitro de la política mundial y garantía de la paz en la tierra, necesariamente ha de
producir en sus ilustrados lectores el trágico efecto del terror, como producto ine-
vitable del contraste... Las vigorosas pinceladas del poeta, los austeros juicios del
historiador, las profundas reflexiones del filósofo y las justas apreciaciones del polí-
tico, todo esto, manejado por un temperamento artístico poco aparatoso^ pero muy
sincero, hace que El Alma de Don Quijote sea el libro único en su clase y eminen-
temente nacional. En todas sus páginas se siente vibrar el santo clamor del patrio-
tismo sensato, del patriotismo que rehuye la inspiración de la exaltación desconsi-
derada, pero que rompe en gritos de severa indignación ante las solapadas instiga-
ciones del crimen, ante las vilezas de la miseria y del deshonor; y de tal manera se
identificó el patriotismo del P. Montes con el patriotismo de todos los buenos espa-
ñoles, que se puede afirmar, sin riesgo de incurrir en exageraciones tópicas, que
el patriotismo del P. Montes es el de la España verdadera..,» El Nervión, 16 de No-
viembre de 1911.
19. El Japón y los japoneses descritos por los españoles del siglo XVL— En
La Ciudad de Dios, vols, LXV y LX VI.
20. Eutanasia. En id., vol. LXXV.
21. Precursores de la ciencia penal en España. Estudios sobre el
delincuente y las causas y remedios del delito por el P. Jerónimo Mon-
MONTES 583
tes, Profesor de Derecho en el Colegio de Estudios Superiores de E
Escorial. Madrid Librería General de Victoriano Suárez Calle de Pre
ciados, núm. 48. 1911.
A la cahesa: Biblioteca de Derecho y de Ciencias sociales.
A la vta.: Imprenta de Prudencio Pérez de Velasco, Campomanes, 4.
8." de 745 págs. y 2 s. n. de índice.
Ocupa las páginas 731-45 un «índice de autores españoles anteriores al siglo XIX,
cuyas obras se citan en este libro». Huelga consignar que es de una importancia
suma para estudiar las ideas que en sus respectivas obras sostuvo cada uno de los
escritores que allí se mencionan. «Este libro, dice Martínez y García, ha desperta-
do de tal manera la afición en nuestro país al estudio de las instituciones penales
históricas, que aun en el ambiente oficial ha repercutido, hasta el punto de que el
Real decreto de 22 de Septiembre de 1917, que dispone la celebración en Madrid en
la segunda quincena de Abril del año actual (1918) de un Congreso nacional de edu-
cación protectora de la infancia rebelde, viciosa y delincuente, encarga a la prime-
ra sección el examen de las antiguas leyes e instituciones españolas y extran-
jeras.»
Con anterioridad se habían publicado en La Ciudad de Dios los siguientes tra-
bajos que forman parte de este libro:
Ideas penales de un escritor español del siglo XVII.— En el vol. LXXIV.
Trátase del P. Jesuíta Andrés Mendo.
Opiniones de los antiguos sobre el atavismo.— Rn el vol. LXXVII.
Los medios preventivos del delito en las obras de los antiguos tratadistas es-
pañoles.-En los vols. LXXVII al LXXXI.
Ideas de un autor del siglo XVII s</bre algunos medios preventivos del deli-
ío.-En el vol. LXXXII.
Versa sobre las ideas de Mateo López Bravo expuestas en su obra, De rege et ré-
gendi ratione, impresa en Madrid el 1627.
22. Ferrer, su obra y sus cómplices. —En id., vol. LXXX.
23. Esteban Pujasol y su tratado de Fisonomía. — Id., vol. LXXXI.
•24 Examen crítico del problema de ley de Asociaciones.— En el vol. LXXXV^
25. De re criminali.— Vols. LXXXIX y XC.
26. De re poenali. ¿La pena debe ser corrección ó escarmiento?
Estudio publicado en la «Revista de los Tribunales y de Legislación
universal» por el M. R. P. Fr. Jerónimo Montes O. .S. A. Profesor en el
Colegio de Estudios Superiores de El Escorial. Madrid Centro editorial
de Góngora. San Bernardo, núm. 50. 1912,
4." de 13 págs. Reproducido en La Ciudad de Dios, vol. XC.
27. De re poenali. El problema del castigo corporal por el P. Jeró-
nimo Montes O. S. A. Profesor en el Colegio de Estudios Superiores de
El Escorial. Madrid Imprenta Helénica, Pasaje de la Alhambra, 3. 1912.
4.° de 16 págs.
Publicado en la Revista de los Tribunales etc. y reproducido en La Ciudad de
Dios, vol. XCl.
28. Plática pronunciada en la Real Basílica de San Lorenzo de El Escorial, en
la solemnidad de la Fiesta de las Espigas, por el reverendo Padre Fray Jerónimo
Montes, el Domingo 30 de Junio de 1912.
Ocupa las págs. 264-69 de la revista, La Lámpara del Santuario, Año XLIII.
29. La juventud delincuente.— En La Ciudad de Dios, vols. XCIII, XCIV,
XCV y XCVII.
La segunda parte de este trabajo salió en los vols. XCVII al XCIX con el título
584 MONTES
de El J actor religioso como medio preventivo y correccional en los pueblos cris-
tianos.
30. La instrucción religiosa en Alemania y la intervención de la Iglesia en
los planes de enseñama.— En el vol. XCV.
31. Derecho penal español por el P. Jerónimo Montes (O. S. A.)
Profesor de Derecho en el Colegio de Estudios Superiores del Esco-
rial. (Con las licencias necesarias) Parte general. Volumen I. Adminis-
tración Martín de los Heros, núm. 13. Sucursal: San Bernardo, 34. Ma-
drid. 1917. A ¡a cabeza: Casa editorial de Mariano Núñez Saraper.
8." de 551 págs.
Antep. y la v. en bl.— Portada y a la v.: Es propiedad. =Imprenta de M. Núftez
Samper, Martín de los Heros, 13, Madrid.— Texto.— índice.
Derecho penal español... Volumen II...
8." de 498 págs.
Varios de los trabajos que citamos a continuación, publicados en La Ciudad de
Dios, son capítulos de esta obra.
La imputabilidad criminal.— En el vol. CVl.
Causas políticas y jurídicas de la critninalidad.— En el CIX.
Valor cientí/íco del principio de defensa social en la penalidad.— En el vol. CIX.
Determinación de la pena aplicable a los delitos.— En los vols. CIX y CX.
La razón del derecho de penar, según la escuela clásica.— En el vol. CX.
Martínez y García, competentísimo en el conocimiento de la ciencia penal, des-
pués de un análisis crítico de la obra que tiene por base la independencia de juicio
más estricta, a nuestro entender, señalando hasta aquellos puntos en que sus opinio-
nes jurídicas difieren de las del P. Montes, siquiera sea alguna vez en cuestión de
detalle, condensa el juicio que le merece en el siguiente párrafo: «En el duelo enta-
blado en el mundo del Derecho penal contra el libre albedrio por el determinismo,
que aspira a presidir la reforma de los viejos Códigos de la culta Europa, este libro
representa el esfuerzo meritísimo y eficaz de un ilustre paladín de la buena doctrina,
que con las armas de una erudición copiosísima, antigua y moderna, a cuyas fuen-
tes, en los varios idiomas, remite, en exacta y abundante bibliografía, con una dia-
léctica vigorosa y con una serenidad de juicio intachable, aporta la lucidez de su
inteligencia privilegiada a la solución de los intrincados problemas contemporáneos
de la Ciencia penal, de que es consumado maestro, ya que por su cátedra de El Es-
corial han pasado investigadores tan notables como Sánchez Tejerina, que constitu-
ye una halaguen i esperanza de esta rama del saber humano.» — V. España y Amé-
rica, LX, 40.
32. El crimen de herejía. (Derecho penal español) por el P. Jeróni-
mo Montes Profesor de Derecho penal en el R. Colegio de Estudios Su-
periores del Escorial. (Con las licencias necesarias) Madrid Casa edi-
torial de M. Ntiñez Samper. Martín de los Heros, 13. Sucursal: San Ber-
nardo, 34. 1918. Alavta.: Imprenta de M. Núñez Samper, Martín de los
Heros, 13, Madrid.
8." de 429 págs., v. en bl. y 1 s. n. de índice.
Publicado con anterioridad en La Ciudad de Dios, vols. CXII al CXV, incluso
la introducción que sufrió algunas reformas en la tirada aparte que reseñamos.
Consta la obra de la introducción mencionada y once capítulos dividiéndose
éstos en 167 números.
33. El arbitrio judicial en la determinación de la pena.— En la revista cita-
da, vol. CXX.
MONTES-MONTEYRO 585
Expónese la doctrina de los antiguos tratadistas españoles sobre la materia.
34. Principios de defensa social en el Derecho Penal.
Trabajo presentado al Vil Congreso de la Asociación Española para el progre-
so de las Ciencias celebrado en Bilbao del 7 al 12 de Septiembre de 1919.
35. Ejercicios espirituales para la juventud por el P. Jerónimo Montes O. S. A.
antiguo Director espiritual en el Colegio de Estudios Superiores del Escorial.
Obra censurada ya en la fecha de tomar esta nota y dispuesta para su impre-
sión que llevará a cabo la Casa de Hijos de Gregorio del Amo.
En la presente nota de los escritos de nuestro hermano y amigo podíamos haber
reproducido numerosos juicios críticos que habíamos acopiado sobre cada uno de
sus libros, pero, por la precisión de cercenar páginas de este volumen, sólo se publi-
can algunos párrafos no de los más encomiásticos ciertamente de sus obras, pero sí
con la seguridad de que serán los que menos mortificarán su modestia. El P. Mon-
tes, no solamente ha merecido por sus novelas y narraciones históricas ocupar un
lugar honroso entre los mejores escritores de amena literatura, sino también como
maestro en la Ciencia penal no faltan quienes le colocan a la cabeza de los más
conspicuos juristas españoles de la época. Así lo testimonian y publican personas
particularmente dedicadas a esta clase de estudios y asi se consigna en revistas es-
pecialistas y profesionales que consagran sus columnas a la exposición y solución
de los problemas sobre materias penales que tanto preocupan al presente a la
sociedad.
Montes (Fr. Severiano).
Nació en San Julián de Bimenes, Oviedo, el 14 de Marzo de 1887 y profesó el 29
de Agosto de 1905 en el colegio de Valladolid. Terminada la carrera literaria, fué
destinado al colegio de Calatrava, de Salamanca, de donde fué trasladado al de Ceu-
ta en Octubre de 1916. En los dos centros ha ejercido el profesorado y del segundo es
hoy Subdirector, nombrado en el Capítulo de 1918.
1. A propósito de la Semana Social de Z.zwog'es.— Artículo publicado en Es-
paña y América, vol, XL.
2. Alsacia, Lorena y Francia renana.— lá. en el vol. XLIX.
Montes de Oca (Fr. N.).
Se encuentran sermones de este Padre del Ecuador en una colección del P. Mtro.
José Andrade.
Montes de Oca (Fr. Tomás).
Colección de los propósitos que el M. R. P. Mtro. Fr. Tomás de Montes de Oca,
director de los santos desagravios que se han hecho en el Tercer Orden de N. P.
Sr. S. Agustín de México, dictó en cada dia muy particularmente deducidos de lo
que predicaba según el punto que se iba meditando. Una persona ejercitante los ha
compendiado del modo que ha podido, y los dedica a las personas de ambos sexos
que han practicudo dichos ejercicios, encargándoles su lectura una vez cada sema-
na. Año de 1829.— 1 h. en fol. impresa en una cara. Sin pie de imprenta.
Bibl. Nacional. Varios, Fernando VII p. 1.
El P. Montes de Oca fué americano y se le concedió el título de Maestro en su
Provincia de Méjico por muerte del P. Mtro., Doctor y ex-Provincial Fr. José Gui-
llermo Fernández. Se repitió la misma gracia en 30 de Octubre de 1817.— V. Archivo
histórico etc., II y III, págs. 228 y 153 respectivamente.
Monteyro (Fr. Juan).
Nació en Villarreal, de la provincia Transmontana en Portugal, teniendo por
padres a Juan Monteyro y Lucía Fernández. Profesó en el convento de Nuestra Se-
ñora de Gracia de Lisboa el 18 de Diciembre de 1695, donde estudió la carrera ecle-
586 MONTLLOR-MONTOYA
siástica. No se apuntan otros cargos que el de haber sido Rector de la iglesia de
San Juan de 9ouza, perteneciente a la Corporación.
SermaO ñas Exequias do Illiistrissimo Senhor D. Luiz Alvares de
Figueiredo Arcebispo da Bahia Primaz da America do Conselho de sua
Magestade celebradas na Parochial Igreja de S. Pedro de Villarreal aos
19 de Dezembro de 1735. Coimbra no Real Collegio das Artes da Com-
panhia de Jesús, 1736.-4.°
—Barbosa Machado, II, 706.
Montllor (Fr. Tomás).
El P.Jordán le dedica breve nota biográfica. Dice así: «El P. Mtro. Fr. Tomás
.Montllor, hijo de la villa y convento de Alcoy, fué electo Prior de Nuestra Señora
del Socorro de Valencia en 4 de Mayo de 1705. Fué varón ejemplar, célebre teólo-
go y filósofo; y antes había sido Prior de los conventos de Alcoy y Cartagena y Se-
cretario de la Provincia. Murió en Alcoy, siendo Prior del Socorro, a 9 de Julio de
1707» (1).
Gutiérrez del Caño, en su Catálogo de los manuscritos existentes en la Biblio-
lecaUniversitaria de Valencia, núm. 1745, publica la nota correspondiente de un
sermón fúnebre que allí se encuentra manuscrito, y cuyo autor es el P. Carlos Nico
las Pastor y bajo este nombre se halla catalogado; pero por una distracción o inad-
vertencia escríbese en la portada el nombre del P. Tomás Montllor, de quien cierta-
mente no es el sermón, porque éste se imprimió con el nombre del P. Pastor al fren-
te. Cómo o por qué motivo Gutiérrez del Caño escribió el nombre del P. Montllor
no nos lo dice ni lo podemos adivinar. j
Montoya (Fr. Diego de).
Seg^ún el P. Herrera, fué hijo de 1573, se menciona al P. Montoya, va-
Gonzalo de Aguílar y de Francisca de ron doctísimo y adornado de óptimas
Montoya, vecinos de Segovia; y profe- costumbres, recomendado por el Du-
só en el convento de Sevilla a 17 de que del Infantado, quien sin duda debió
Julio de 1559. Añade que fué catedráti- de informar al P. General, y este con-
co de Prima de Escritura en la Univer- firió poco después, el 26 de Septiembre,
sidad de Osuna y vivía aún en 1597. A el grado de Presentado a dicho Padre
estos datos consignados en su //^?'sío>'/n, diciéndose con tal motivo que era
puede agregarse el que apunta en su Lector en el convento de Salaman-
Alpliabetum, de desempeñar 3'a la cá- ca (2). En otra nota de los mismos ex-
tedra de Osuna en 1578 calificándole tractos, de 28 de Diciembre de 1578, se
de vir doctissimus. le faculta para obtener el grado de
En una nota de los extractos de los Maestro, dentro de la Orden probable-
Registros generalicios del citado Pa- mente, pues en esa fecha ya lo era por
dre Herrera, con fecha 9 de Agosto de la mencionada Universidad, como nos
(Ij Historia de ¡a Provincia de Aragón, II, i1.
(2) 9 Augusti, 1573. Meminit (P. Generalis) Fr. Didaci de Montoya, viri doctissimi et optimis moribus
ornatí, quem illi commendaverat dux infantatus (Duque del Infantado). -Pág;. 755 de dichos extractos.
26 Septembris, 1573. Facit (P. Generalis) Pnrsentatum Fr. Didacum de Montoya, Lectorem Saltnan-
ticensem, virum egregie eruditum.— Id. id.
28Decembris, 1578. Fr. Didacus de Montoya, deputatus ad lecturam publicam in Universitate Ossunen-
se licenciatur ad Magisterium. — Pág. 730 de fd.
En el articulo del P. Barrera Farfán, vol I, pág. 322, dimos una lista de los catedráticos de Osuna en el
siglo XVI, tomada del Aphabeiiim, del citado P. H-rrera, no de fuentes extranjeras y viciadas que copian-
do al anterior no han sabido hacerlo sin llenar los textos de erratas cada una de las cuales origina, por Ig
menos, observaciones que están bien d? njás acudiendo 9 la fuente principal,
MONTOYA 587
lo asegura el Sr. Rodríguez Marín en ra después, nada podemos decir con
la siguiente noticia dedicada a nuestro seguridad. Decimos después, fiados en
religioso. «Ya fraile, dice, y catedráti- las notas del P. Herrera, sin embargo
co de Vísperas de Teología en la Uni- de encontrar alguna dificultad para
versidad de Osuna, se presentó para admitir ese dato, pues teniendo la cá-
Bachiller en esta facultad a 21 de Mayo tedra de Vísperas de Teología que de-
de 1578, grado que se le dio al día si- bía de ser de propiedad y de mayor ca-
guiente, así como el de Licenciado en tegoría que la de Escritura, cómo dejó
3 de Diciembre y el de Doctor en 15 la primera para regentar la segunda?
del mismo mes » Sobre las fechas en En 1590 era Definidor de su Provin-
que fué trasladado de Salamanca a cía de Andalucía y vivía aún en 1597,
Osuna, de sus oposiciones a la cátedra como nos dice el P. Herrera (1).
mencionada de Teología y de Escritu-
El P. González de Critana debió de conocer al P. Montoya en Salamanca y quizá
fuera su discípulo, razón por la cual sabía la representación y fama que allí alcan-
zó, dedicándole esta nota entre los varones eminentes de la Orden: «Diego de Mon-
toya, de los mayores escolásticos de su tiempo, y de los más deseados y celebrados
que conoció Salamanca», (pág, 191 del vol. III de esta obra). Queremos suponer, aun-
que se nos tache de descontentadizos, que la celebridad del P. Montoya no debió de
resonar mucho en los claustros universitarios, como nos lo prueba, entre otras
razones, la de no encontrar su nombre unido al de aquel profesorado.
A continuación del párrafo antes reproducido del Sr. Rodríguez Marín, nos dice
este escritor que «el Doctor González Robles afirmaba que Fr. Diego de Montoya
había escrito una obra de Teología, que se conservaba manuscrita en la librería del
convento de San Agustín, de Osuna, en donde la vio y examinó por Octubre de 1784.»
Véase la pág. 790, vol. II, del Homeyíaje a Menéndes y Pelayo en el vigésimo año
de su profesorado.
— P. Herrera, Historia, pág. 137, y Alphabetum, I, 201.
Añadimos el siguiente párrafo a fin de ampliar algún tanto las indicaciones con-
signadas en la nota.
Hubo otro Fr. Diego de Montoya, natural de Haro, que profesó en el convento
de Salamanca a 9 de Mayo de 1551 (P. Vidal, I, 194). Pasó a Méjico en 1575 en la cé-
lebre misión que conducía a Filipinas el P. Diego de Herrera, y con este motivo el
P. Diego de Salamanca escribía al P. V'eracruz recomendando a algunos misioneros
y entre ellos al P. Montoya, que salió, dice, del convento de Córdoba y le alaba de
buen predicador. De este religioso escribió el P Juan González de la Puente: «El
P. Fr. Diego de Montoya, grande escriturista y boca de oro en el pulpito, leyó Es-
critura en el convento de N. P. San Agustín de Méjico con grande aplauso y opi-
nión. Pasó al Perú y dio en muy recoleto, murió santamente.» El P. Torres, pág. 49,
añade que falleció en el Perú durante el cuatrienio 1594-1598, «con opinión de gran
religioso, después de haber vivido observantísimo. Tuvo fama de muy penitente y
de predicador apostólico. Fundó nuestro convento de Guanuco^ fué Prior de Chu-
quisaca y en otras casas principales, donde hizo mucho fruto con el ejemplo de su
vida y con el fervor de su espíritu » Tenemos, por consiguiente, que si nuestro mi-
(l) Los datos consignados nos demuestran evidentemente el error del P. Andrés de San Nicolás (I, 462)
el cual se engaño al decir del profeso de Sevilla que fué el misionero de Méjico y del Perú y después, de regreso
en España, se hizo recoleto. El biografiado, natural de Segovia, hijo de hábito del convento de Sevilla ycate-
drático de Osuna no salió de España. El misionero, como luego veremos, fué otro Fr. Diego de Montoya, na-
tural de Haro y muerto en el Perú a fines del siglo XVI. Del recoleto sólo nos dice el P. Herrera (Alphabe-
tum^ I, 194) que fué sobrino del V. P. Luid de Montoya y que siendo Prior de Madrid murió en 1609. Este
tercer Fr. Diego quizá fuera hijo profeso del convento do Valladolid, donde figura por aquel tiempo al de-
cir del autor ae las Conquistas, 1." Parte, pág. 333.
588
MONTOYA
sionero concluyó sus días en el Perú, se ha inventado una leyenda haciéndole venir
a España para vestir el hábito de atíustino descalzo, leyenda que se repite en el
lugar citado de las Conquistas, adonde la trasladó no el P. San Agustín sino el
P. Sicardo, sin la menor duda, copiándola del cronista recoleto.
Montoya (Fr. Juan Bautista de).
El P. San Agustín, al tratar de los
misioneros que llegaron a Manila en
Abril de 1581, incluye al P. Montoya,
«reputado por hijo (del convento) de
Burgos, profundísimo teólogo y gran
siervo de Dios.» El mismo año de 1581
fué nombrado Vicario-Prior de Batan-
gas, y tanto en la provincia de este
nombre como en las demás de tagalos,
en las de Cagayán, Iloilo e llocos se
distinguió por su actividad y celo apos-
tólico en la conversión de los isleños,
siendo de todo punto imposible seguirle
en su larga carrera de misionero, pues
apenas si hay un Capítulo desde su lle-
gada hasta su muerte en que no suene
su nombre, aparte de otras varias fe-
chas en que se le honró con algún nue-
vo cargo (1). Entre estos debe mencio-
narse el de Lector de Teología moral y
casos de conciencia del convento de
Manila en 1607, añadiéndose el año si-
guiente el de Predicador mayor del mis-
mo convento.
Dentro de la Provincia debió de ser
considerado como un oráculo en las di-
fíciles y arduas circunstancias de aquel
tiempo por las miiltiples controversias
que entonces se suscitaron; por esto,
bir el P. Medina, contemporáneo suyo,
que «el P. Juan Bautista de Montoya
fué el hombre más insigne que han te-
nido las islas en derechos y causas mo-
rales y no menos muy gran teólogo.»
En Marzo de 1584 fué designado por
los Superiores para fundar en Siam y
Macao después de varias tentativas y
viajes frustados a esos puntos, contán-
dose por uno más el del P. Montoya,
segiin se ha referido en la biografía del
P. Francisco Manrique. Supone, sin
embargo, el P. San Agustín que nues-
tro biografiado llegó a Macao y allí
trabajo por cumplir la misión que se le
había confiado, pero esto parece impro-
bablea juzgarpor las razones indicadas
en el lugar citado. El mismo cronista
afirma que, siendo Prior de Batangas
en 1611 el P. Montoya, tuvo lugar la
aparición de la Virgen de Caysasa}%
en lo cual no tuvo otra parte que la de
instruir el expediente por comisión del
limo. D. Fr. Pedro de Arce, Goberna-
dor del Arzobispado de Manila en 1619,
pues sólo fué ministro de aquel pueblo
el aiio de su llegada a Filipinas. Falle-
ció en 1622 y nuestros cronistas uná-
nimente le dan el título de Venerable.
refiriéndose a una de ellas, pudo escri-
1. Copiamos del Osario: «Idioma cagayano. En este dificultoso idioma escribió
el Ven. P. Fr. Juan Bautis-ta de Montoya, Prior y Ministro del Convento de San
Agustín de Lalo, o Nueva Segovia (aunque hoy día ya tiene otro Titular) tres to-
mos que cita López en sus sermones.» En la biografía de dicho religioso le atribuj'e
el aludido P. Castro dos tomos de sermones morales, en lengua cagayana, a la cual
tradujo también el catecis¡no, va tomo en dozavo. No cabe duda que estos son los
tres tomos a que se refiere la nota anteceaente. Nos quedamos sin saber, no obstan-
(1) He aquí lo que pudiéramos llamar hoja de sírvicios del P. Montoya. según los datos que se regis-
tran en los libros de Gobierno de la Provincia: 1581, Vicarin-Prior de Batangas; 1582, Subprior de Maní'
la; 1583, Prior de la villa de Cagayán; 1584. id. de Arévalo y el mismo año Subprior de Manila; 1586. Prior de
Cagayán; 1587, id. de Narvacán y el mismo año de Purao; 1590, Definidor y Conventual de Tondo; 1593, Prior
de Bantay; 1594, id. de Hagonoy; 1596, id. y Definidor; 1599, id. de Bay y Visitador; 1612, id. de Malolos; 1605,
Definidor y Conventual de Tondo; 1607, Lector de Teología moral y casos de conciencia; 1608. Prior de Ton-
do y Predicador mayor del convento de Manila; 1611, Prior de Caruyan; 1614, Vicario de íJ.; IíiI.t, id. de
Tambobong; 1617, Prior de Malolos; 1618, id. de Calumpit; 1620. id. de Hagonoy; 1621, Vicario de Malate.
MONTOYA
589
te, quién es ese López que se alega como fuente de la noticia, y creemos que no ca-
recería de curiosidad conocer los términos en que está expresada. Se tratará del
P. Francisco López, el autor del Belarmino ilocano? Pero a este escritor no se le
atribuye ninguna obra de sermones donde el P. Castro podría haber visto la noticia,
2. Parecer sobre las minas de los Igolotes. —M.S. existente en el Archivo
provincial de Manila, según el P. Jorde.
3. Sucesos de la Orden de San Agustín en Filipinas.— M.S.
Noticia debida al P. Jorde el cual no apunta otros detalles del manuscrito, pro-
bablemente imaginario, pues nadie con anterioridad a ese autor ha dicho que el Pa-
dre Montoya escribiera obra alguna histórica sobre los Agustinos en Filipinas. La
semejanza, además, del título con el que lleva la del P. Juan de Medina y el no ver-
la citada por éste ni por el P. San Agustín nos inclinan a creer en una confusión
del P. Jorde, debiendo rechazarse la noticia.
— P. Medina, Historia de los sucesos, etc., pág. 175. —Conquistas en varios lu-
gares, especialmente en las págs. 3b2 y 423 de la l.^ Parte.— P. Cano, pág. 20.— Pa-
dre Jorde, pág. 26.
Montoya (Fr. Luis de).
De Belmonte, Cuenca, nació el 15
de Mayo de 1497, siendo sus padres
Alvaio de León y D.''' Inés Alvarez de
Tevar, los cuales le enviaron a Sala-
manca, cuando contaba suficiente
edad para cursar la carrera eclesiásti-
ca a que le destinaban. Pronto se co-
noce que la abandonó, pues a los die-
cisiete años, el 26 de Abril de 1514,
vistió el hábito de San Agustín en el
convento salmantino haciendo su pro-
fesión el 27 del mismo mes de 1515.
Acabados sus estudios, fué nombrado
maestro de novicios en 1521. Al fun-
darse el convento de Medina del Cam-
po en 1525, pasó a esta población de
Superior de los religiosos que se llevó
de Salamanca y de los procedentes de
otros conventos, gobernando aquella
nueva casa, con título de Prior desde
1526, por espacio de nueve años. El
Rmo. P. General de la Orden, entera-
do por el Rey de Portugal de la penu-
ria de religiosos agustinos en este rei-
no y que los pocos que había pertene-
cían a los claustrales, propuso por Vi-
sitadores y Reformadores en 21 de
Enero de 1535 a los PP. Juan Gallego
y Franci-coVillaf ranea, facultando
al monarca para elegir otros, caso de
que alguno de los nombrados fallecie-
se o no quisiese aceptar el cargo. A
los pocos días de dicho nombramiento
murió el P. Gallego, siendo sustituido
por el P. Montoya, el cual entró en el
veciiio reino el 25 de Julio del año ex-
presado de 1535.
Fuera de los cargos arriba citados
que ejerció junto con el P. Villafran-
ca, fué Maestro de novicios y Prior
varios años del convento de Lisboa,
donde dejó como recuerdo indeleble
de su celo la hermosa iglesia, comen-
zada en 9 de Marzo de 1556 y termina-
da el 14 de Agosto de 1564. Por sus
buenos oficios se fundó el colegio de
Coimbra, que llegó a adquirir mucha
celebridad y fué siempre uno de los
principales centros de estudios en la
Provincia de Portugal. Pidióle Juan III
religiosos para la expedición que se
preparaba para la India en 1542, y
como no contase nuestro biografiado
con personal para satisfacer los de-
seos del monarca, este, amantísimo de
la Orden agusciniana y su bienhechor
extremadamente liberal, decidió la
fundación del colegio precitado, cuya
primera piedra se puso el 13 de Enero
de 1543. Desde Noviembre del año an-
terior ya estaba en Coimbra el P. Mon-
toya, adonde se había dirigido con
veinte jóvenes que habían de hacer sus
estudios en la Universidad a expensas
del Rey por quien corría también su
alojamiento y manutención en una
590
MONTOYA
casa que para el efecto se habilitó y
que sirvió de convento hasta que el co-
legio se hubo terminado. De este cen-
tro fué también Rector por algún tiem-
po, y entonces es cuando los PF. jesuí-
tas enviaban sus religiosos al colegio
para que aprendiesen lasvirtudes e imi-
tasen los ejemplos del Padre Montoya
Asistió al Capítulo general celebra
do en Bolonia el 1551, habiendo llega
do a dicha ciudad el 22 de Abril acom
panado del P. Sebastián Toscano
Poco antes, el 25 de Febrero, el Roma
noPontíficelehabía dado en encomien-
da la Abadía de San Pedro de Zeite, de
la Orden de San Benito, que después
se anejó al colegio de Coimbra. En
1566 fué nombrado confesor del Rey
Don Sebastián, de quien antes había
sido preceptor, pero renunció el pues-
to, lo mismo que no mucho después la
silla de Viseo que le fué ofrecida, no
obstante las vivas instancias del Car-
denal Enrique por que aceptase la dig-
nidad episcopal. Después de treinta y
cuatro años de trabajos en Portugal
por la restauración de aquella Provin-
cia, murió en la paz del Señor, en el
convento de Lisboa, a 7 de Septiem-
bre de 1569, dejando el olor de sus ad-
mirables virtudes, la memoria vene-
randa de sus gloriosos hechos en vida
y la de varios prodigios obrados con
sus reliquias después de su muerte.
En 21 de Diciembre de 1573, a ruegos
del mencionado Cardenal y de la In-
fanta D.* Elena de Lencastro, nieta
de Juan II, el P. General despachó sus
letras concediendo que los restos del
Ven. Montoya fueran trasladados a la
capilla de Ntra. Señora de Gracia,
grabándose en la losa sepulcral este
epitafio:
Mole sub Jiac lapidum Montojam e
Bethide telliis \ Lusitana tegit, si ta-
men ulla tegit. \ Ctijiis ah exculptu
nullis stat decolor annis \ Vivida Re-
ligio; non jacet Ule jacens.
Sobre los librps que escribió dice el P. Herrera: «Libre de tantas ocupaciones
escribió y perfeccionó algunas obras, como son: Cuatro partes de la vida de Cristo;
un tratado de Las obras de amor de Dios; otro de La Pasión de Cristo dividido en
siete discursos para los siete días de la semana, que junto con otro breve tratado
anda impreso en la vida del santo Francisco de Borja de la Compañía de Jesús, en
nombre suyo. De las obras del P. Fr. Luis dijo aquel santo varón Fr. Luis de Grana-
da que él escribió lo que era devoción, pero que el santo Fr. Luis de Montoya lo
declaraba.» Los deslices cometidos por el P. Herrera en la falta de precisión con que
reseña los escritos de nuestro autor, se verán descubiertos en las siguientes notas
bibliográficas; debe considerarse, por consiguiente, esa lista de obras deficiente y
equivocada.
El P. Román, en la Historia de la vida del Ven. Montoya, trata de sus escritos
en los siguientes términos: «Son los libros (del Ven. Montoya) que yo he visto los
que se siguen: La Vida de nuestro Salvador Jesucristo, dividida en cuatro partes,
la cual está llena de mucha doctrina y grandes gustos para el alma, porque toda su
intención fue darle mantenimiento espiritual sin curar de cebar los sentidos exterio-
res con cosas galanas y estilo elegante. También escribió otro Tratado de la Pasión
de Jesucristo nuestro Salvador, dividido en siete discursos por las siete horas ca-
nónicas. Este tratado hizo él en Castilla, y otro a petición de un su devoto y anduvo
algún tiempo impreso a vueltas de otras obras espirituales que hizo aquel ilustrísimo
despreciador del mundo el Padre Francisco de Borja, Duque que fué de Gandía y
una de las más fuertes columnas que se pusieron en el edificio santo de la Orden de
la Compañía. No dedicó el amigo de Dios estas obras a Reyes ni a Príncipes del
mundo, mas dedicólas a la Serenísima Reina del cielo, nuestra Señora la Virgen
María...» Obra citada, fol. 37 vto.
Nótese que el P. Román habla de las obras que vio. He aquí ahora las notas que
sobre las mismas hemos reunido.
MONTOYA 591
1. Meditación de la Passion para las siete horas canónicas. Al fin:
Acabóse la presente obra a loor de nuestro señor en Medina del capo
Hn casa de Pedro touans impressor q biue en corral de bueyes. Año
de Mil. d. XXXIIIJ.
8." -Frontis.— Letra gótica — Foliado hasta XXXIII aunque hay después
7 hojas.
Al ejemplar que tengo a la vista, dice Gallado, no le ha quedado del frontis
sino un girón: el título le he copiado de la tabla de los papeles contenidos en un
tomo de Miscelánea, hecha por el bibliotecario Loaisa.
Al fol. 33 vuelto principia:
Doctrina que vn religioso embio a un caballero amigo suyo.
Esta doctrina empieza: «Porque vuestra alma, señor, no se ahogue en el tem-
pestuoso mar deste siglo en que vivimos, procurad guardar los documentos y reglas
que se siguen.»
Gallardo, I, 948. En el extracto hecho por este mismo bibliógrafo del Abeceda-
rium Bibliothecae Colombinae, indica la presente obra del modo siguiente:
Meditatio passionis cujusdam augustiniani, en español. 15109. med. 1534.
Reimpresión de ésta debe de ser la que sigue:
— Medilaciones áe\'á.pa.ssion de N. S. J. C. según las siete horas canónicas
compilado por un religioso de la orden del bienaventurado Sant Augustin Obispo y
Doctor de la Santa Iglesia. Al fin: Sevilla por Dominico Roberti a V de Noviembre
de 1535.-12.° gótico (tortis).
Méndez, Tip. española del siglo XVI, m. s.
Papeleta copiada por el P. Eustasio Esteban de la obra original del P. Méndez
en el British Museum de Londres. Escudero y Perosso ninguna noticia trae de esta
edición sevillana.
De la edición de Medina citada en primer lugar trae la papeleta correspondiente
Pérez Pastor, pero no vio el impreso y se limita a copiar el título de Brunet, ilustran-
do la nota bibliográfica con los detalles apuntados por Gallardo, y como a este siguió
el bibliógrafo francés, resulta que la principal fuente de la noticia es Gallardo, al
cual debe leerse en primer lugar si se quiere describir la obra por los procedimien-
tos actuales.
Véase Pérez Pastor, La Imprenta en Medina, núm. 10.
— Meditación de la Passion para las siete horas canónicas. Valencia.
Edición citada, sin precisar el año en que se hizo, en el expediente de Alcalá del
cual hablaremos luego. Suponiendo esta edición posterior a las de Medina y Sevilla ,
debe de ser reimpresión de alguna de estas, habiéndose añadido al final de los opús-
culos del Ven. Montoya ciertas oraciones que también se veían impresas junto con
otras obras. Uno de los declarantes en el expediente testificó haber visto dichos
opúsculos impresos en 8.° y en 16.°, sin indicar las ediciones de los mismos.
No sabemos de otra impresión en que salieran en la forma hasta ahora descrita
los referidos opúsculos, pero unidos a otros de la misma clase de obras místicas se
imprimieron repetidas veces. Antes de comenzar con San Francisco de Borja, da-
remos cuenta de la siguiente edición en que se publicaron juntamente con otros del
mismo autor.
Obras de los que aman a Dios, en nueve tratados: I. Una meditación breve de
la Pasión de Nuestro Señor. 11. Del Santísimo Sacramento. III. De la unión del
alma con Dios. IV. De la Santa Cruz. V. Del agradecimiento de los beneficios de
Dios. VI. De dies y seis obras de amor que hacen los que aman a Dios. Vil. Exer-
cicio quotidiano de amor. VIH. Estación espiritual del Christiano. IX. Doctrina
que el autor envió a un amigo suyo. Olisipone apud loannem da Barreira, 1565. -8.°
No hemos logrado encontrar esta colección en ninguna Biblioteca ni tampoco
hemjs visto su descripción en cuantas bibliografías están a nuestro alcance. Nicolás
592 MONTOYA
Antonio nos proporciona la papeleta que dejamos copiada, la cual es de creer res-
ponda fielmente al contenido del tomo. Advierte el mismo bibliógrafo que el núme-
ro 1 se había publicado anteriormente por el mismo P. Montoya y después se había
incluido entre las obras u opúsculos de San Francisco de Borja, atribuyéndose a
este autor, equivocadamente, debió añadir, puesto que comienza diciendo que mu-
cho antes le había dado a luz el propio autor P. Montoya. No obstante verse claro
el pensamiento de Nicolás Antonio, aun se quiere buscar un apoyo en sus palabras
confusamente interpretadas por Fúster, para adjudicar la obra de referencia a San
Francisco de Borja. Tal es lo que pretende el adicionador y editor del P. Uriarte
(pág. 4 del vol. V) sin tener en cuenta lo que sobre el particular escribe este mismo
bibliógrafo en el te.xto que luego reproduciremos. Y es tanto más de notar esta pre-
tensión cuanto que el te.xto de Fúster reproducido para sostenerla, es precisamente
uno de los refutados o declarados sin ningún valor para el caso por el propio Pa-
dre Uriarte, como luego se ha de ver, debiéndose advertir que el P. Herrera ni .
apoya ni aclara lo que intenta Fúster, puesto que solo dice que el Tratado de la Pa-
sión y otro más breve del P. Montoya andaban impresos en la vida de San Francis-
co de Borja a nombre de este, con lo cual no se pretende, como a cualquiera se le
ocurre, destruir la paternidad que comienza por adjudicar al dicho P. Montoya.
Primera y segunda parte de las obras del P. Francisco de Borja, Duque de Gan-
día. Alcalá, a costa de Luis Gutiérrez.
Sobre esta edición existe un curioso expediente en el Archivo Histórico Nacio-
nal, leg. 4427, n.° 6, de los pertenecientes al Consejo Supremo de la Inquisición. Luis
Gutiérrez costeó la edición, según esta deposición de uno de los testigos: «.. por ha-
cer grande volumen luis gutierrez librero vecino de esta villa según dice los añadió
(otros tratados) a su costa por hacer grande volumen porque se vendiese por segun-
da parte.» Dicho librero editó en realidad una colección de obritas de diversos auto-
res, dividiéndola en dos partes, con el nombre al frente del P. Francisco de Borja a
fin de que tuviese más fácil salida; así se dice expresamente en algunas declaracio-
nes. Los testigos declararon unánimente acerca de los tratados de que el Santo era
autor y a quiénes pertenecían todos los demás, pero por desgracia ni a uno siquiera
de los que intervinieron en el expediente se le escapó manifestar el año en que se
hizo la edición, y solo puede deducirse no haberse publicado con mucha anterioridad
a las fechas del comienzo de las diligencias. La edición comprendía en su primera
parte seis tratados del Santo impresos ya antes de ser jesuíta, y en la segunda se
daba a luz por primera vez y sin conocimiento suyo un tratado escrito cuando ya
pertenecía a la Compañía de Jesús. He aquí ahora las notas que nos ha parecido
oportuno sacar del citado expediente.
En 27 de Septiembre de 1559 el P. Jesuíta Pedro de Saavedra elevó una exposi-
ción al alcalde ordinario de Alcalá de Henares acompañada del poder otorgado a su
favor por el P. Francisco de Borja, y el día siguiente presentó un interrogatorio, pi-
diendo que por este fueran examinados los testigos acerca de una impresión de las
obras del P. Borja, hecha en Alcalá con título de «primera y segunda parte de las
obras del duque de gandía en la qual impresión ha recluido mucho agrauio porque
aunque en el dicho libro ay algunas obras suyas las mas son agenas.»
El P. Saavedra presentó por testigos a Atanasio de Salcedo, impresor, a los li-
breros Luis Gutiérrez, Alonso Calleja, Bartolomé de Robles y Juan Tomás y a va-
rios PP. Jesuítas. Como lo que nos interesa es la declaración sobre la tercera pre-
gunta del interrogatorio, prescindimos de todas las demás, por cierto muy curiosas
acerca de libros, libreros y autores, y vamos a lo que más nos importa. La mencio-
nada pregunta estaba redactada en estos términos: «Iteri si saben que las dichas
obras de que arriba se hace mención en la primera parte solo hay seis tratadicosdel
dicho p.e francisco y todo lo demás es ageno y no es suyo digan como saben esto
y porque rrazon y como comienzan las dichas obras del r).« Francisco y como
acaban.»
MONTOYA 593
El primer testigo, Luis Gutiérrez, mercader de libros, declaró lo siguiente:
«A la tercera pregunta dixo que lo que sabe es que este testigo sabe que los seis
tratados primeros que están en la primera parte que son un sermón sobre lo del
euangelio (ut apropinquauit Jesús) otro tratado llamado que es el segundo espejo de
las obras del xpiano., el tercero tratado llamado colirio spiritual, el quarto tratado
el qual se contiene como se han de preparar para rrecibir la Sta. Comunión, el
quinto es el exercicio spiritual para el propio conocimiento, el sexto sobre el
Cántico de los tres niños cuyo principio es, bendigan todas las obras al señor son
todos seis del p.« fran.co de borja duque de Gandia y lo sabe este testigo porque
solos ellos los uio este testigo impressos en Valencia debaxo del titulo del duque
de gandia y los compro este testigo por obras suyas del dicho duque de Gandia sin
lo añadido que agora traen todas estotras impresiones y que todas las otras obras
que vienen impresas añadidas a esta primera parte este testigo las uido aparte im-
presas muchas veQes y muchos dias antes impresas por si y que sabe este testigo
que no son del p.e francisco de borja duque que fué de gandia porque este testigo
uido muchos dias antes que los libros del duque de gandia saliesen a luz auia este
testigo uisto la epístola de Sant Bernardo impressa en muchas partes y no en los
libros del dicho duque de gandia y la otra obra que es militacion (sic) de la pasión
también sabe este testigo no ser del p.^ francisco de borja porque anda impressa
con el nombre de su author que es de un Religioso de la orden de Sant Augustin y
la uio por si impressa en Valencia antes que se imprimiesen en Alcalá las obras
del dicho duque de gandia y lo mismo sabe este testigo de la doctrina que dicen
que un Religioso embio a un Cauallero amigo suyo y que las dos oraciones que
están al cabo que comienzan: o Jesu dulce ambas también venian impressas de
Valencia al cabo de la militacion de la pasión que también ha visto este testigo
impresas los dichas oraciones en las epístolas de fray francisco ortiz a las ciento y
quatro hojas de manera que no son del dicho p.e francisco duque de gandia.»
Atanasio de Salcedo, impresor, declaró que los seis primeros tratados eran del
P. Francisco de Borja, «y el tratado de la pasión que se dice militacion de la pa-
sión de nuestro Señor Jesu Christo hecha por un Religioso de la orden de Sant Au-
gustin ha visto impresa por si de diversas marcas de octaba de pliego y de diez y
seis...» De la Doctrina dice también haberla visto impresa de distinto tamaño del
de las obras del P. Borja.
Las demás declaraciones dicen lo mismo que las anteriores, sin añadir detalle
alguno aprovechable para nuestro objeto.
La comisión por entonces del P. Saavedra se redujo a probar por medio de de-
claraciones juradas de testigos cuáles eran las obras de San Francisco de Borja y
cuáles no de la impresión de Alcalá, quedando claramente demostrado que los dos
tratados finales de la titulada primera parte eran de un Religioso agustino, o sea
del P. Montoya y no de San Francisco de Borja. Años después fueron incluidas en
el índice expurgatorio español las mencionadas obras, por lo cual el mismo P. Saave-
dra dirigió otra exposición, en 14 de Julio de 1571, al Inquisidor General diciendo
que sospechaba habían sido prohibidas porque en diversas impresiones habían sali-
do adicionadas con otras que no eran del Santo. Adjuntaba a su exposición la co-
pia anterior del expediente promovido a sus instancias y pedía fuesen examinados
y censurados los tratados de San Francisco por personas calificadas, consiguiendo
un decreto favorable de 4 de Septiembre en que se autorizaba la versión latina de
dichos tratados, vistas las censuras que nada oponían a su publicación. Es de adver-
tir, por si acaso, que la prohibición se refería a la impresión de Alcalá, en cuya se-
gunda parte con excepción del tratado primero, los restantes eran de autores ex-
traños y no se determinaba sobre cuál de ellos recaía la prohibición.
Conforme a la luz que arroja este expediente, se hicieron luego las impresiones
latinas de los opúsculos exclusivamente del Santo en Praga y Salamanca, a las cuales
dedicaremos breve nota al final de este número. Pero es para llamar la atención
38
694 MONTOYA
como existiendo pruebas tan perentorias de las gestiones de los PP. Jesuítas, más
bien del mismo San Francisco para deslindar los campos y dar a cada uno lo suyo,
los bibliógrafos se han ocupado durante tres siglos de una cuestión que ya se había
zanjado desde la primera edición alcalaína de referencia, inclinándofe muchos de
aquellos historiadores de impresiones a adjudicar a San Francisco los dos tratados
del Ven. Montoya. Para nada era necesario aducir nuevos testimonios en demostra-
ción de una verdad tan palmaria, pero, como una prueba de las discusiones sosteni-
das por los autores, vamos a reproducir la nota que a las mismas dedica el erudito
P. Uriarte en su Catálogo razonado de obras anónimus y seudónimas de autores
de la Compañía de Jesús, pág. 424 del tomo I. Después de dar cuenta de la edición
de los opúsculos del Ven. Montoya hecha en Medina el 1534, ai\ade: «San Francisco
de Borja (1). Eitribuunt Alegambe, pag. 166 & Sotwel pag. 217, Tractatum de Medí-
tatione super Passione Domini nostri /esu Christi; quem tamen Ludovico de Mon-
toya Augustiniano vindicant Miroeus Biblioth. Ecclesiastica Part. II pag. 151... & e.x
Nicolai Anthonii Bibliotheca Hispana tomo 1 pag. 313 & tomo U pag. 4, Visiera Al
sata Pentecost. numero XIII pag. 106...» dice Placcio {II, 138; num. 453), cuyo catálogo
de nombres propios pudiera alargarse notablemente con los de varios otros autores,
tanto anteriores como posteriores a los que cita por una y otra parte. Pero, pues
tampoco hay necesidad de más, nos contentaremos con advertir, por ahora, que, si
bien aparece esta Meditación en las colecciones de las obras del Santo, desde la
castellana cuando menos de Amberes (1556; hojas 74-94) de donde pasó a la italiana,
francesa y latina, es cosa ya corriente e innegable que, a pesar del empeño de Xi-
meno (I, 161 162) y Fúster (I, 128-129) en resucitar dudas antiguas, acogidas también,
a lo que parece, por Backer (I, 773) y Sommervogel (I, 1809), no es de San Francisco
de Borja, sino del Agustiniano Fr. Luis de Montoya.— Lo que decimos de la Medita-
ción, debe entenderse igualmente del adjunto opusculillo, que, con título de Doctri-
na que vn religioso embio a vn cauallero amigo suyo, empieza a la hoja XXXIIj, v.,
y sigue por las siete no foliadas» (de la edición citada).
Veamos ahora las notas correspondientes a las colecciones aludidas por el Pa-
dre Uriarte.
—Lasobras \ Muy deuotas y | provechosas para | qualquier fiel Christiano: Com-
pues- I tas por el Ilustriss. Señor, Don | Francisco de Borja, Duque | de Gandía, y
Marques | de Lombay {Enseña del impresor) En Anvers | En casa de Martin Nució,
a la enseña | de las dos Cigüeñas. I M. D, L VI. | Con Gracia y Preuilegio.
8.° de 94 hs. numeradas incluyéndose la portada.
Port. y a la v. lista de obras que comprende el tomo.— Texto.
La lista de dichas obras es como sigue:
a) Un sermón sobre aquello del Euangelio. Luc. XIX. Ut appropinquauit
lesus, videns ciiiitatem, fleuit super illatn, dicens: Si cognouisses ct lii, etc.
b) Tratado, llamado Espejo de las obras del Christiano.
c) Tratado, llamado Colirio Espiritual.
d) Tratado, en el qual se contiene como se han de preparar para recibir la san-
ta comunión.
e) Exercício espiritual para el propio conocimiento.
/) Un tratado sobre el cántico de los tres mochachos Hebreos, cuj'o principio
es. Bendigan todas las obras del Señor.
g) Una meditación de la passion de nuestro Señor lesu Christo, según las siete
horas canónicas.
h) Una doctrina breue y prouechosa, que embio a un cauallero amigo suyo.
Falta este último tratado en el ejemplar de la Biblioteca Nacional, R- 8362, con
la circustancia de que la última página de la meditación de la pasión no lleva el
reclamo correspondiente, señal cierta de que no se añadió en algunos ejemplares
el tratado dicho; pero del mismo Amberes y del propio año 15.56, en el imprenta de
Nució también, se hizo una edición completa de todos los opúsculos mencionados y
MONTOYA 595
que consta de 99 folios en vez de 94 que lleva el ejemplar de la Nacional, ocupando
el último tratado los folios 95 al 99.
Después del tratado sobre el Cántico Benedicite, sigue a continuación:
Aqui comienga la Epístola del glorioso Sant Bernardo, de la perfecion de la vida
espiritual, la qual por ser tan prouechosa para qualquier Christiano me pareció po-
ner en esta presente obra.
Ocupa desde el fol. 71 v. hasta el 73, y especificamos este breve escrito porque
no se halla en la lista antedicha. Luego sigue la Meditación de la Passion, folios
74-94.
De la edición mencionada tenemos papeleta también de un ejemplar que no re-
cordamos dónde le hemos registrado, quizá en la Biblioteca de El Escorial.
—Las obras | Muy devotas y | prouechosas para | cualquier fiel Christiano:
Compues- I tas por el Illustriss. Señor, Don I Francisco de Borja, Duque | de Gan-
día, y Marques | de Lombay. [Escudo del Impresor) En Anvers | En cssa de Mar-
tin Nució, a la enseña | de las dos Cigüeñas. | MDLVI. | Con Gracia y Preuilegio.—
8.° de 99 hs. foliadas.
Los opúsculos del Ven. Montoya ocupan los folios 74 al 99, según ya lo hemos
indicado.
Suponiendo que existieran dos impresiones, cuál de las dos fué la primera?
Pregunta a la que no podemos satisfacer, porque ni nos es posible el^ cotejo de am-
bos ejemplares.
Esta edición completa fué la traducida al italiano y publicada con estas señas:
Tutte Vopere spirituali, dell' Illustrissimo S. D. Francisco Borgia, Duca di Gan-
día, et Márchese di Lombaio, diuise in VIH. Trattati, e tradotte dal loro uolgar Cas-
tigliano, per l'Ecelente Medico M. Vincenzo Buondi Mantouano, con una Epist. di
S. Bernardo della perfettion° della uita Christiana, tradotta dal medesimo. In Vine-
gia, appresso Gabriel Giolito de'Ferrari, 1561.-8.° de 235 págs., sin las que ocupan
la citada Epístola, los prels. y tabla.
Los tratados de San Francisco concluyen en la pág. 167, y en la siguiente co-
mienzan los del Ven. Montoya:
Trattato Vil. Della meditatione, sopra della passione del nostro Signare di
Giesu Christo dafarsi ciascuna delle Sette hore canoniche. -P&gs. 168-217.
Trattato VIH. D'un ammaeslramento che Vautore manda ad uno cauagliere
Suo amico.— Págs. 218-227.
PP. Backer y Sommervogel, í, cois. 771-772 (Liege-Paris, 1869).— P. Possevino,
/ipparatus, I, 578.
Suponemos que la versión francesa será la consignada al P. Alleaume con este
título:
Les CEuvres spirituelles de Saint Fran(;ois de Borgia; traduit de l'Espagnol en
FranQois. París, Estienne Michallet, 1672 ou 1670—12."
Repetimos que suponemos incluidos en la versión francesa del P. Alleaume los
opúsculos del Ven, Montoya, porque de la misma no se apuntan otros detalles des-
criptivos, mientras que otra edición en el mismo idioma comprensiva de algunas
obras de San Francisco, lleva larga y detallada descripción, en 'a que no figura
para nada nuestro agustino.
Sancti Francisci Borgiae,... Opera omnia Quae nunc extant, aut inveniri potue-
runt... Opera ac labore lUustrissimi Domini, clarissimique Doctoris D. Don Francis-
ci Borgiae, ex Sancti Ducis Excellentissima stirpe Pronepotis. Bruxellis, Apud Fran-
ciscum Foppens, M. DC. LXXV.-Fol. de LXII f-483.
Después de la vida del Santo, que termina con la numeración romana, vienen
sus obras, entre las cuales se halla el Liber V. Meditatio Passionis Christi justa se-
ptetn horas Canónicas, que ocupa las págs. 216 a la 228. No se incluye la Doctrina
que el autor envió a un caballero amigo suyo, a lo menos no se menciona en la des-
cripción del tomo, y si esto llama la atención habiéndose propuesto el Príncipe de
596 MONTOYA
Esquilache coleccionar los escritos del Santo, no deja de llamarla también que des-
pués de la versión latina del P. Deza, excluyendo de su colección los tratados que no
eran de San Francisco, incluya la Meditatio, del P. Montoya, la cual hubo de tra-
ducir.
En la Biblioteca de San Isidro existen ejemplares de una versión latina editada
en Praga y Salamanca, núms. 44968 y 45324 respectivamente. La primera no lleva
año de impresión, pero la segunda es de 1,579 y es repetición una de otra con los mis-
mos preliminares, entre los cuales se hallan la licencia de Felipe II fechada en Ma-
drid a 6 de Febrero de 1,577 y las aprobaciones de los PP. Lorenzo de V^illavicencio,
agustino (1), Alfonso Deza, jesuíta, Juan de Toledo, que no sabemos a que Orden
pertenece, y líernando del Castillo, dominico. De estas ediciones, cuya versión la-
tina atribuyen los PP. Backer y Sommervogel al P. Deza, ya se excluyeron los dos
tratados del Ven. Montoya y por esto juzgamos que debió de ser la traducción au-
torizada por la Inquisición en 1571, no comprendiendo más que los seis opúsculos de
la primera parte de la edición alcalaína, que ciertamente se había probado ser de
San Francisco de Borja.
2. Tomo I de la 2." Parte de la Vida de Jesús, según los Evangelistas. Lisboa,
por Antonio González. 1568.-4.°
Tal es la nota que de esta obra nos da Tamayo de Varj^as en su Junta de libros,
códice 9753 de la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional. Nicolás Antonio no obs-
tante haber explotado al anterior, omite la noticia en el artículo del P. Montoya. El
Obispo Signino y el P. Graciano se conoce haber leído la obra, pues al querer men-
cionarla, la dan el siguiente título:
Ex quatuor Evangeliis Vita Christi in inodum soliloquiorum animae ad
ücuni.
Es decir, que más bien que obra histórica la consideran como contemplativa de
los misterios de la vida de Jesús. Hubo también quien vio el libro dejándonos acer-
ca del mismo la siguienie nota:
«Escribiendo esto, dice el autor de una vida de San Agustín, llegó a mis manos
un libro que compuso el venerable P. Fray Luis de Montoya, bien conocido en el
reino de Portugal por haber sido reformador apostólico de la Orden de S. Agustín
en aquel reino y confesor del Rey D. Sebastián, y por su rara santidad y apostólica
vida confirmada con milagros, que se intitula: Primer tomo de la Vida de Jesús dul-
císsimo Hijo de Dios y de la Virgen^ que trata de sus obras y de sus Palabras divi-
nas y humanas según que en la historia del Santo Evangelio se escriben, es de gran-
de estima, fué muy docto y gran Predicador, en la obra 79 folio 146 impreso en Lis-
boa año de 1568...» -Cód. 13229 de la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional,
fol. 51. ■
Parece ser que la obra consta de cuatro partes de las cuales solo tres dejó aca-
badas el Ven. Montoya, quedando incompleta la cuarta perfeccionada después por
el Ven. Tomé de Jesús. Si el primitivo autor imprimió las otras dos partes que de-
jamos sin reseñar, no lo sabemos, pues por más que las hemos buscado no nos ha
sido posible encontrarlas.
3. Sermones de la Inmaculada Concepción de María.— M.S.
Da cuenta de los mismos el P. Egidio de la Presentación al hacer memoria de
los Agustinos que defendieron aquel misterio, entre los cuales cuenta al Ven. Mon-
toya. «En esta celebérrima Universidad de Coimbra, dice, defendieron la pureza
de la Concepción de la Virgen, el primero Fray Luis de Montoya, Vicario General
de esta nuestra Provincia de Portugal y Fundador de este nuestro colegio de la
(1) La aprobación del P. Villavicencio, breve pero expresiva, como las de los otros censores, dice asi:
«Documenta his sex libellis contenta sunt Gatholica et sana, et qu;e ad pietatem amandam et alendara,
minñce legentium ánimos intlammabunt. Nihil habent, quod docirinis nostr» fidei adversar! videatur. Pos-
aunt imprimí et ad omniun Cbristianorum manus sine ullo periculo, et cum magno fructu pervenire. Ita
mihl visum est. Madritii (íiV). Augusti 24. Anni. 1576. — Laurentius a Villaricentio.'
MONZO Y ABELLA 597
Virgen de Gracia; y el primer Maestro de Teología de él; el cual leyen do públi-
camente y predicando, abrazó constantemente esta pureza de la Virgen en muchos
sermones de su Concepción, los cuales se guardan con mucha veneración en la li-
brería de este colegio, por la santidad de este varón confirmada con muchos mila-
gros...» Texto citado y traducido por el P. Herrera.
Cita también esos sermones el P. Alva y Astorga, col. 983, alegando al P. Juan
de Sta. María, fol. 337, de donde copió la noticia Marracio y el Catálogo del año
15t)9 Pist., fol. 153. El mencionado P. Juan de Santa María es el seudónimo con que
el P.Simpliciano deSanMartín publicó sxxLibellus supplex pro ImmaculataConcep-
tioite. Así el P. Gandolti,el cual, además de los escritores citados por Alva y Astor-
ga, alega al P. Ángel Aprossio, Pentecoste Scriptonim Anonymorum detectorum,
página lOó.
4. Consejos que escribió el Ven. Montoya para sus subditos con el fin de que
aprovecharan en la vida espiritual.
Son en número de veinticinco y pueden servir de modelo a los que gobiernan y
a los directores de las almas por la mucha doctrina que contienen, aquilatada por
la experiencia de muchos aflos en las vías del espíritu. Se encuentran publicados
por el P. Román en la Vida del Ven. Montoya, fols. 42-51.
5. Testamento que hizo el Ven. Montoya.
Comprende catorce cláusulas dirigidas al buen gobierno de los religiosos y
forman una regla completa de vida monástica. Se publicó en la obra citada del P.
Román, folios 91 v. al %.
6. El Esclavillo de la Virgen.
Opúsculo del Ven. Montoya que pensaba publicar el limo. Manases junto con la
Vida del Ven. Alonso de Orozco, según se ha expresado an la nota de dicho señor,
pág. 432.
— Acerca del Ven. Montoya existen numerosas notas en los extractos de los Re-
gistros generalicios, por el P. Herrera, que, con pesar, retiramos del presente ar-
tículo por su mucha extensión.
Escribieron su vida por separado, primeramente, el Ven. Tomé de Jesús, edita-
da con algunas adiciones y reformas por el P. Jerónimo Román en 1588 en un tomo
en 8.° Después, el P. Luis de Acevedo, según se ha referido en su nota bibliográfi-
ca, pág. 19 del vol. 1. Últimamente, el limo. Meneses, como puede verse en la pág. 430
del presente volumen. Existen, además, otras vidas más o menos extensas publica-
das en nuestras crónicas, en castellano y latín.
Pueden consultarse también los siguientes: P. Curcio, Virorum illustrium etc.',
pág. 176, donde se publica su retrato. — P. Panfilo, Chronica, fol. 114.— P. Graciano,
Anastasis, pág. 132.— P. Gandolfi, pág. 252.— P. Ossinger, pág. 605.— P. Herrera,
Aiphabetum, II, 8, y en su Historia, lo mismo que en el P. Vidal.— Nicolás Anto-
nio, II, 54.
Monzó y Abella (Fr. Agustín Antonio).
Theses theologico-criticae et apologeticae in Comitiis Augustinia-
nae Aragonum Provinciae adserendae A P. L. Jub. Fr. Augustino An-
tonio Monzó et Abella, Sacrae Scientiae in Universitate Valentina
Doctore ac Latinae Sintaxis Prof. Suff. Praeside R. P. M. Fr. Francis-
co Ma3-or hujus Partialitatis Vicario Provinciali. In Reg. S. P. Augus-
tini Coenob. Die XIV. Mensis Aprilis Anni MDCCCXVIII. Hora ÍII
Vespertina. Valentiae: In Officina Josephi Ferrer de Orga. Eodem
Anno.
4." de 40 págs., inclusa la portada.
Está dedicado el folleto al Rmo. P. Fr. Félix Meave. Al fin: Vidit Mag. Fr. Mi-
598 MORA
chael Maximus Martí Siud. Reg. üoct. Valentiae etSac. Script. Frof . Suf f. =ímpri-
mantur: Dr. Oñate, V. G.=Vid. Alpuente, Cens. Re>í.=Imprimaniur: Amella.
El texto se halla dividido en los siguientes apartados: De Tlieologia, ejusquc
principas.— De Scriptura Sacra.~Traditio.—De Ecclesia.—De existentiu Dei.
De proprietatibus Dei— De virititate Dei. —De Volúntate Dei. De Trinitate.—Dc
MunJi orÍKÍne.—De Angelis. De primis hominibus. -De peccato originale.—De
peccatis aliis poenisque ipsis respondentibus. - De gratia Reparatoris. -De Legi-
bus.-De Verbi Divini Intarnatione. — De hurnani generis reparalione per Chris-
tiim.—De virtutibus Theologicis.—Ds re sacramentaría.— De baptisnio. -De confir-
matione.—De Eucharistiae et Misae sacrificio.— De Poenitentiu. -De Extremaunc-
tione. -De Ordine.—De Matrimonio.
Bibl. del colegio de Calella.— P. Saturnino López. — V. también Roura y l^ujol,
pág. 268 del vol. II de su Catálogo, donde se asignan 42 págs. al folleto existente
en la Biblioteca pública de Mahón.
Mora (Fr. Antonio).
Sackae Theologiae propositiones, quas publico exponent certamini
Fr. Antonius Mora et Fr. Franciscus Neto Augustinenses, quibiis ade-
rit Praeses Fr. Josephus Soler. Palestrae locus erit Conv. S. Mariae
Succursus Civitellae Minoricarum Insulae an. MDCCLXXXIV. [Mago-
ne Minoricarum], ex praelo Joannis Fábregues.
4." de 28 págs. Sin año de impresión.
— Roura y Pujol, Catálogo, pág. 269 del vol. II, donde se advierte que no se halla
la noticia de este impreso en la Biblioteca de Escritores Menorquines.
Con fecha 6 de Agosto de 1817 fué afiliado el P. Mora al convento de Cindadela,
de Menorca, y era entonces Vicario provincial y Maestro. En el Capítulo de la Pro-
vincia de Aragón celebrado en 1824 salió electo en üefinidor por Menorca, y en el
Estado de 1826 figura de conventual en Cindadela con los títulos de Maestro, ex-
Provincial y Definidor; tenía sesenta y siete años de edad y llevaba de profeso cua-
renta y nueve.
Mora (Fr. Francisco de).
1- t Oración panegyrica, que en la solemne fiesta, que annual-
mente consagra a la soberana Reyna de los Angeles Maria Santissima
de la Esperanza, su devotissima Hermandad, en la Santa Iglesia Mayor
de la Real Isla de León, dia 20. de Diciembre del año de 1773. Dixo. El
M. R. P. Fray Francisco de Mora, Lector Jubilado en el Convento de
Nuestro Padre San Agustín de Cadis. Dase a publica luz por la mis-
ma Hermandad quien lo dedica a la Santissima Virgen. Con licencia:
Impreso en Cádiz, Por Antonio Alcántara.
4 " de 1 h. s. n. para la portada y 44 págs. de texto.
Bibl. de San Isidro, 202-7-4 n." 7.
2. Oración panegyrica de gracias a el Padre de las misericordias;
por el feliz nacimiento de nuestro Serenissimo Príncipe el Sr. D." Car-
los Clemente. Celebróse este festivo alborozo en el Convento de Nues-
tro Padre San Agustín de esta Ciudad de Cádiz, con la mas lucida ma-
gestuosa pompa. Dixola en termino de veinte y quatro horas el M. R.
P. Lector Jubilado en Sagrada Theoiogia, Fr. Francisco de Mora, Hx-
Regente de los Conventos de Xerez de la Frontera, y San .'\cacio de
MORA- MORAL
599
Sevilla, y Prior electo del Convento de San-Lucar de Barrameda. Dase
a luz a expensas del mismo Convento. Con licencia: Impresso en Cá-
diz, por Antonio de Alcántara en su Imprenta: Campo de Capuchinos.
4." de 5 hs. s. n. prels. y 34 págs. de texto. Sin año de impresión.
Port. y V. en bl.— Dedicatoria «A el Serenissimo y Augustissimo recien-nacido
Príncipe el Sr. Don Carlos Clemente. Por mano de Ez.mo Señor Don Manuel de
Rada y Arrieta.»— Texto.
Mora (Fr. Juan de).
Editó en 1758 los tres tratados del P. Gabriel de Morales de que se apuntarán
más detalles en su artículo, núm. 1.
Moradillo (Fr. Antonio).
De Peñahorada, Burgos, donde na-
ció el 18 de Diciembre de 1849, hizo su
profeáión religiosa en el colegio de
Valladolid a 21 del mismo mes de 1865.
Fué enviado a Filipinas en la misión
de 1869, y^ concluida la carrera en Ma-
nila, se le dio mandato para ir a la
Pampanga con fecha 2 de Marzo de
1S72. El año siguiente, a 11 de Febrero,
se encargó interinamente del pueblo de
Macabebe, de donde pasó a San Simón
en Junio de 1876. Nombrado Predica
dor general en 24 de Abril de 1880, des-
empeñó este empleo por poco^tiempo,
pues en Marzo de 1881 se hizo cargo
del pueblo de Santa Rita, donde per-
a Guagua. Fué [elegido Rector del
colegio de Valladolid en el Capítulo
de 1885, y de regreso en Filipinas el
1889, administró a Apalit y luego se
trasladó a Lubao en Octubre de 1890.
En el Capítulo de 1897 salió electo en
Procurador general de Roma y a los
cuatro años se le concedieron los hono-
res de ex-Provincial. Vuelto a España
en 1901, ha tenido su residencia en La
Vid, Bilbao, Santander, Valladolid y
Medina del Campo Ha sido Prior vo-
cal, Definidor, Examinador de idioma
y Visitador de las Misiones de China.
En la actualidad reside en el colegio
de Valladolid.
maneció hasta Julio de 1882 que se fué
1. Compendio del Arte de la lengua pampanga.— M.S. en 4."
2. Cédula qñg pamaquicapatad qñg Sagrada Familia. Tambobong Pequeña
Impr. del Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de Consolación 1893.-4/' men. de
20 págs.
Comprende el texto dos artículos acerca de la Sagrada Familia, publicados en
el Boletín eclesiástico de Manila y traducidos al pampango por el P. Moradillo, y
al final una cédula en blanco para la inscripción de los cofrades de la Asociación de
aquel título.
— PP. Pérez y Güemes, pág. 507. — P. Jorde, pág. 554.
Moral (Fr. Bonifacio).
Natural de Pradoluengo, Burgos, na-
ció el 14 de Mayo de 1850 y profesó en
el colegio de Valladolid el 14 de Sep
tiembre de 1870. Terminada la carrera
eclesiástica, pretendió ir de misionero
a China, pero no pudo cumplir sus de-
seos por haberle encargado los Supe-
riores de una clase en el colegio pre-
citado. Continuó su carrera de Lector,
obteniendo la jubilación en 1889. Des-
pués fué Procurador por algtin tiempo,
y con el mismo cargo pasó al colegio
de Estudios superiores de El Escorial.
Al crearse la Provincia Matritense
en 4 de Diciembre de 1895, fué nombra-
do Rector Provincial de la misma por
el propio Creneral de la Orden, y en el
primer Capítulo que dicha Provincia
celebre en 1899 salió electo en Prior
Provincial, desempeñando este cargo
bOO MORAL
hasta el I'X),'5. El 17 de Diciembre de la Provincia ha residido en Madrid de-
1897 había sido condecorado con el dicado al confesonario y a otras fun-
grado de Maestro en Sagrada Teolo- dones propias de su ministerio,
gía. Desde que cesó en el gobierno de
1- Vida de Santa Teresa de Jesús, para uso del pueblo, por el
P. Fr. Bonifacio Moral del Colegio de Agustinos Filipinos de Vallado-
lid. Dedicada al glorioso Patriarca San José. Obra laureada con el pri-
mer premio en el certamen celebrado en Salamanca con motivo del ter-
cer Centenario de la mística Doctora. Valladolid. Imp., lib. y encuad. de
Leonardo Miñón. Acera, 12, y Perú, 17 duplicado. 1884.
4."* de 4 hs. s. n., lV+.')30págs. y 2 s. n. de anuncios de la revista agustiniana.
Antep. y la v. en bl. — Port. a dos tintas y la v. en bl.— Licencias del Ordinario y
de la Orden.— Dedicatoria.— Prólogo.— Texto. -Oda a Santa Teresa, del P. Muiños
Sáenz.— índice.
— Vida de Santa Teresa de Jesús... 2/ edición corregida y aumentada, ilustra-
da con láminas. Con las licencias necesarias. Valladolid Foto-Tipo-Litografía, En-
cuademación y Fábrica de Libros rayados de Leonardo Miñón, Acera de San Fran-
cisco, 12 y Perú 17. 1890.-4." de 2 hs. s. n. y IV •(-545 págs. y 1 s. n. con la plantilla
para la colocación de las láminas.
2. Guía Palaciana, por D. Manuel Jorreto Paniagua, gentil hom-
bre de S. M., con la colaboración de distinguidos escritores y artistas.
Se publica por cuadernos mensuales. Cuaderno 6.° San Lorenzo de El
Escorial. Por el R. Provincial Fr. Bonifacio Moral. Madrid. Imprenta
de la Viuda de Hernando y C " (1896).
4." de 42 págs. con varios fotograbados. /
3. Nuestra Señora del Buen Consejo y la Pía Unión de Genazza-
no por el P. Bonifacio Moral. Con las licencias necesarias. Madrid.
1906. Imprenta Helénica, a cargo de N. Millán. Pasaje de la Alham-
bra, 3.
8." de X-f- 100 págs. y 1 s. n. de índice. Lleva al principio un fotograbado de la
Virgen de El Buen Consejo, y van también algunos en el texto.
La novena, triduo, indulgencias, etc. de este opúsculo se reprodujeron, indicán-
dose su procedencia, en el editado por el P. Julián del Pozo con el titulo de Nove-
na, triduo y visita a Nuestra Señora del Buen Consejo. Imp. de El Pueblo Cánta-
bro. Santander, 1919.
4. Catálogo de escritores agustinos españoles, portugueses y americanos y
sus obras por orden alfabético de autores.
En la Introducción de este Ensayo hemos hablado largamente de este trabajo y
no hemos de repetir lo que allí dejamos consignado.
De la primera parte del Catálogo, o sea de los escritores comprendidos entre
las letras A-L (de esta última sólo hasta Fr. Luis de León), según salió en su forma
primitiva en los vols. I al VII de la Revista Agustiniana, se tiraron una media do-
cena de ejemplares con el fin único y exclusivo de facilitar el manejo de la obra,
pero sin forma ni atavíos de ninguna clase que indiquen ser edición o tirada aparte.
De las últimas pruebas de imprenta se hicieron esos ejemplares con las hojas im-
presas solo en una cara y a dos columnas, exactamente iguales a las de la revista.
Esto es todo.
De la segunda parte, letras Ll-Z, ya se hizo tirada especial con algo más formali-
dad que la primera. Consta de 422 págs. el tomo, comprendiendo al fin un Apc'ndi-
MORAL 601
ce a las letras Ll-Z, desde la pág. 385, que es un suplemento no publicado en la re-
vista. Carece de portada y de índice el ejemplar que tenemos presente, pero he-
mos visto otro con su índice correspondiente. La tirada debió de ser muy corta, pues
nunca se ha anunciado ni puesto a la venta.
Del artículo bio-bibliográfico dedicado al P. Cámara y publicado en el vol. XLII
de La Ciudad de Dios, y en cuya composición tuvo mucha parte el P. Muiños
Sáenz, se hizo tirada aparte en un folleto con estas señas:
El Excmo. e limo. Señor D. Fr. Tomás Cámara y Castro del Orden de San
Agustín Obispo de Salamanca. Apuntes bio-bibliográficos por el P. Bonifacio Mo-
ral de la misma Orden, Provincial de la Matritense del Sagrado Corazón de Jesús.
Madrid Imprenta de D. Luis Aguado 8 Pontejos 8. 1897. — 4.° may. de 51 págs., con
el retrato del P. Cámara al principio.
5. Misiones de Agustinos en China.—Breve trabajo histórico sobre dichas mi-
siones publicado en el vol. II de la Revista Agustiniana, con un mapa del Vicaria-
to de Hu-nan dibujado por el P. Víctor Villán.
6. Reproducción foto-lUográfica de algunas obras de Santa Teresa de Jesús,
por el Dr. D. Francisco Herrero Bayona.— Artículo bibliográfico publicado en el
vol. VI de id.
7. Necrología del P. Fr. Agustín Villanueva, primer Misionero de nuestras
restauradas Misiones de Chista.— Id. biográfico en el vol. XII de id.
8. Algo sobre presiones y depresiones barométricas.— F\i.h\\ca.do en La Ciudad
de Dios, vol. XXII.
9. Algo más sobre el barómetro.- Id. en en el vol. XXIII.
Estos dos números, escritos en forma de cartas al hoy Prior General de la Or-
den Rmo. P. Tomás Rodríguez, fueron motivados por un artículo de éste titulado
Las alteraciones del Barómetro y sus causas y publicado en el vol- XXII de la mis-
ma revista. El citado P. Rodríguez trató de dar explicaciones en otro que con título
deNuevasobservacionesacercade las presiones barotnétricas salió en el vol. XXIII.
10. Biografía del limo. Sr. Dr. D. Fr. Vicente Pautes y Cantelar, Obispo de
Guadix.— Publicada en el vol. XXX.
11. Sobre la distancia en el z^rtc/o.— Artículo científico en el vol. XXXIII.
12. Iglesia de San Agustín de Filadelfia. — Artículo en La Ilustración Cató-
lica, vol. IV.
13. Fué colaborador del Dictionaire de la Biblie, de F. Vigouroux (Paris, 1892),
publicando un artículo sobre las obras escriturarias de Fr. Luis de León que enton-
ces se editaban en Salamanca.
14. María América Balbás y Loreitso.Serie de cartas de lajoven así llamada
arregladas y publicadas por el P. Moral en la revista El Buen Consejo, tomos
IX al XI (1907-1908).
15. D. Pedro Guio Canellas, presbítero.— Articulo en la misma revista,
tomo XIII (1909).
Moral (Fr. Feliciano).
Natural de Soncillo, Burgos, nació rales. Parece que fué después misione-
el 8 de Julio de 1845 y profesó en el co- ro de Benguet, dato que no consta en
legio de Valladolid en 10 de Septiem- el libro de filiaciones. En 1873 se en-
brede 1864. Formó parte de la misión cargó del pueblo de San Juan, en la
que llegó a Manila el 23 de Octubre de Unión, y aquí permaneció hasta el
1868 y, terminada su carrera eclesiásti- 1877 en que vino a España de Vicerrec-
ca en Manila, recibió el mandato de tor del colegio de Valladolid. Renun-
Vicario de Candón, llocos Sur, en 23 ció el año siguiente, regresando a Fili-
de Diciembre de 1870, con el fin de que pinas a fines del mismo, y en Enero de
se impusiera en el idioma de los natu- 1879 fué nombrado párroco de Arm-
602
MORALES
Ahiil, falleció en el convento de ]\Iani-
la, siendo párroco del dicho pueblo de
Aringay.
gay. Durante el cuatrienio 188^-93 ejer-
ció el cargo de Examinador de idioma,
para el cual fué también reelegido en
1893, pero al poco tiempo, el día 1 1 de
1. Apuntes etnográficos. -M.'ü.
2. Ensayo comparativo de raices y grawálica i/ocanas. — M. S.
De estos trabajos dice el P. Jorde que fueron sometidos a la censura en 1890.
Del segundo debía de formar parte el que con título de Estudios sobre las raices
í/el idioma ilocano, presentó e\P. Valdés a la Exposición Filipina de Madrid de
1H87. Con referencia a este estudio, dícese del P. Feliciano que «a su vuelta a Filipi-
nas (en 1878) se dedicó al estudio del idioma ilocano en sus relaciones con otros idio-
mas, y como fruto de su laboriosidad pudo presentar en la Exposición Filipina un
grueso manuscrito que mereció llamar la atención de los sabios.»- -¿a Ciudad de
Dios, XXXI, pág. 318. -P. Jorde, pág. 540.
Morales (Fr. Andrés de).
Con fecha del mes de Junio de 1637
escribió una instancia pidiendo la pla-
za de Calificador del Sto. Oficio, y en la
misma nos dejó trazada su biografía
del modo siguiente. «M. P. Sr.— El
Maestro Fr. Andrés de Morales, del
Orden de San Agustín, conventual en
el colegio de Dña. María de Aragón,
pretende ser Calificador de su Real y
Supremo Consejo por cuanto en él con-
curren las calidades que se requieren.
Ha leído Artes y Teología en los cole-
gios de Soria y Ciudad Rodrigo de la
dicha Orden. Regentó la cátedra de
Escritura en la Universidad de Sala-
manca el año 1627 con singular acla-
mación de teólogos y juristas que leye
ron aquel año; cosa nueva en aquella
lectura. Ha presidido muchos actos
así de Teología escolástica y positiva
como del Derecho canónigo y hecho
muchos ejercicios de letras. Ha veinte
años que está graduado por la Univer-
sidad de Sigüenza y obtuvo antes que
tomase el hábito en concurso de mu-
chos opositores un beneficio curado en
la diócesis de Toledo de primera opo-
sición. Ha ejercitado veintiséis años la
predicación en los más graves lugares
de este reino, siendo Predicador ma-
yor en Salamanca, Burgos, Pamplona,
Toro y otras partes y asimismo en todo
el reino del Perú, Nuevo Reino de Gra-
nada y Tierra firme, donde padeció
muchos trabajos y se expuso a peli-
gros por la conversión de los gentiles,
y liltimamente, le ha traído su Religión
a esta corte para que asista en los
dichos ejercicios de letras. Otrosí es
hermano legítimo de padre y madre
del Mtro. Fr. Gabriel de Morales, Ca-
lificador que es veinte años habrá de
la Inquisición de Toledo, y del Ldo.
Juan de Morales, Notario y Comisario
de la dicha Inquisición. A V. A. supli-
ca sea servido de honrarle con título
de su Calificador que en ello recibirá
merced y honra grande de V. Al-
teza» (1).
Hechas las diligencias acostumbra,
das, se dio al P. Morales el título de Ca-
lificador. Fué toledano y en el conven-
(1) Publicamos integra la exposición modernizada la ortografía, como se presume, y debió de ser pre-
sentada el 22 de Junio de 1637, pues en esta fecha depositó una cantidad, segiin estaba prescripto, en la Inqui .
sición de Toledo. En la hoja genealógica hizo constar que sus padres eran Gabriel de Morales e Isabel Mar-
tinez Montero, naturales de Toledo; abuelos paternos, Luis de Morales, natural de Toledo, y Ana López, de
Orgaz; maternos, Sebastián de Cindra, de Madrid, y Juana Martínez, de Getafe. Se hicieron informaciones
de limpieza de sangre en todos esos puntos comenzándolas el l.°de Julio. Sobre la edad del candidato de-
clararon unos que pasaba de cuarenta años y otros de cuarenta y cinco. Opuso el fiscal qne no constaba de
los conocimientos teológicos del P. Morales, a lo cual contestó el Consejo que se guardaban en el secreto lo»
testimonios necesarios que lo atestiguaban. Véase el expediente en el .Archivo Histórico Nacional, Inquisi-
ción de Toledo, leg. 395, n. Ib79,
MORALES . 603
to de Toledo profesó a 12 de Junio de gal . !> Suponemos que no ejercería
tfciOH; pero por haberse dudado después otros empleos fundándonos en el silen-
de la validez de su profesión, y confe- ció de esta nota. En América no debió
sando él mismo que la había hecho for- de permanecer muchos años, pues le
zado, segiín parece, la ratificó en San vemos en España en 1627, y en 1634, o
Felipe el Real a 1." de Octubre de 1621, principios del siguiente, ya se indica
subsanando cuantos defectos podían haber impreso en la península el pa-
viciar la primera. Al margen del libro peí que luego se citará (1). Del colegio
correspondiente de profesiones de To- de Dña. María de Aragón era Rector
ledo se escribió esta nota: «Fué gran en 1641 y acaso en el Capítulo siguien-
predicador, Visitador, Rector de Dña. te de 1644 fuera nombrado Prior del
María de Aragón y Prior de Madri- convento de Madrigal.
1. En la relación de las fiestas celebradas en Salamanca con motivo de la bea-
tificación de Sta. Teresa de Jesús, por D. Fernando Manrique de Lujan, Salamanca
1615, se encuentran las composiciones poéticas del P. Morales que vamos a reseñar.
1) Figura en primer lugar en el certamen primero con una glosa a la copla «Ni-
ña, mirad que si quando...»Tiene por encabezamiento lo siguiente: «Glosa I. De Fray
Andrés de Morales Religioso de San Augustin, cuyo Conuento grauissmo de todas
maneras, y en todos tiempos se extremó en honra de esta Santa.» Son diez quintillas.
2) Medias Canciones.— FÁg%. 113-114.
Comienza así:
Tiende la noche obscura.
Su negro pavellón, y en el ocaso
Desdora la hermosura.
Que el planeta mayor dejó de paso.
Envidiosa y avara,
Porque en el Tormes se miró la cara.
3) Al sancío olio, y olor que sale del cuerpo entero de la sánela Virgen Tere-
sa. Décimas. — Págs. 156...
Al ejemplar de Manrique de Lujan de la Nacional, R-4471, le faltan hojas y no
sabemos si tendrá alguna composición más el P. Morales. De las dos mencionadas
en primer lugar da noticia Gayangos en sus apuntes conservados en la sección de
Mss. de la Bibl. Nacional, leg. 18559. Salva describe en el núm. 281 la obra de Man-
rique de Lujan y en la lista de los poetas^que concurrieron al certamen aparece el
primero el P. Morales, pero no añade su filiación religiosa.
2. >J< Vn religioso grave hizo la relación que se sigue, a vn Señor Oidor del
Consejo Real de las Indias.
Fol. de 4 hs. Sin fecha, pero poco posterior al año 1634.
«El religioso grave era el Agustino Fray Andrés de Morales, que pedía se le
tuviese presente para una dignidad por sus servicios prestados en el Perú y Nueva
Granada.»
Medina, Biblioteca Hispano- Americana, núm. 6659.
En el índice de impresos del British Museum se cataloga el presente papel a
continuación de la obra Escarmiento de la alma, del P. Andrés Jerónimo de Mora-
les, a quien por equivocación se atribuye, indicándose, aunque dudosamente, que
lá impresión es de Maurid de 1650, y con respecto al particular nos atenemos alo
que expresa Medina quien parece mejor enterado.
(1) No debe aplicarse al biograñado la siguiente nota de otro homónimo suyo: tFr. Andrés de Mora-
les, de la Orden de San Agustín, fué Prior del convento de Talca, llamado entonces de la Ribera de Maule,
durante seis años a contar desde 1627, Presidente del Capitulo de la Provincia de Chile celebrado en 1641 y
al año siguiente Prior de Santiago; Prior Provincial en 1647. Falleció en \66B.t— Diccionario biográfico colo-
nial de Chile, por Medina, pág. 551.
604 • MORALES
3. Para calificar en un tomo los tratados siguientes I. Volttm Plalonis; Con
los Preludios. II. De Examine Proposilionum. III. De l'rimis ínstantiis.- IIII.
Tabulte, vel Syllabi &'c. Con una resumpta de ciertas proposiciones, con pretexto de
índice. =Cada uno de los dichos Tratados está independiente con su inscripción y
Título, de manera que pueden correr, y han corrido de por si: porque no tienen Nú-
meros communes, a todo el dicho Tomo, ni en folios, ni en Capítulos y podrían pro-
hibidos debajo de solo este titulo, Votum Platonis, correr los otros sueltos, sino se
expresase con especialidad.
Tal es lo que hace de portada a un folleto en fol. de 25 hs. numeradas, firmado
al fin por el P. Andrés de Morales en el colegio de Dña. María de Aragón a 20 de
Diciembre de 1640. Dicho se está que supone el cuaderno un trabajo ímprobo para
la calificación de tantas y tan diversas doctrinas como fueron objeto de la censura.
Existe el mencionado manuscrito en el leg. 19124, núm. 308 (numeración anti-
gua), de la Inquisición Suprema en el Archivo Histórico Nacional.
Paz y Melia, en su Catálogo abreviado de papeles de la Inquisición, da cuenta
de este expediente con el núm. 840 añadiendo que «los nombres que aparecen al
frente de la obra censurada, como Juan Antonio Saura es supuesto y Juan Tapia
Stobza anagrama de Juan Bautista Poza, jesuíta, que es el verdadero autor. En el
fol. 25 puede verse a qué extremo llega el autor, preguntando por qué Cristo no
nació hermafrodita o mujer, etc., etc.
Según Balbás, Castellonenses ilustres, pág. 301, el Votum Platonis de justo
examine doctrinarían etc. se publicó en Alcalá el 1638 y en Zaragoza el 1639. A
Juan Antonio Saura, que aparece en la portada, le hace natural de Morella y bene-
ficiado de su iglesia arciprestal, etc.
4. Al Consejo \ de la Svprema | y General \ Inquisición I Contra j Ciertos
Ecclesiasticos de la \ Corona de Portugal. | Delación | Del Maestro | Fray Andrés
de Morales, Calificador del | Santo officio, y Rector del | Collegio de Doña | Maria
de Ara- | gon.
M.S. en íol. de 30 hs. numeradas, de letra grande y muy hermosa. Todas las pá-
ginas encuadradas con doble filete; lleva notas y citas al margen.
En hoja de guarda se dice que procede el códice de la Biblioteca antigua de Fe-
lipe V. Hoy se encuentra en la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional, donde
lleva el núm. 790.
Antes de la hoja de portada se halla la dedicatoria o una breve exposición que
es del tenor siguiente: «Señor. El Maestro Fray Andrés de Morales, Calificador del
Santo Officio, y Rector del Collegio de Doña Maria de Aragón ha hecho el Discur-
so que presenta a V. Magestad, en forma de Delación, importante al Seruicio de la
Santa Fe Catholica,y de V. M. Y a unque en el habla con el Consejo de la Supprema
y General Inquisición, a quien perteneze, le pone primero en sus Reales manos,
Supplicando a V. Magestad sea Seruido de verle, mandando borrar, o quitar, lo que
no pareciere conveniente; Remitiéndole también al Consejo de Estado, donde por la
alteza de la materia, se deue tratar y conferir, si convendrá imprimirle en la misma
forma que está, o en otra mas aproposito, y publicarle píira desengaño de los igno-
rantes, confusión de los Rebeldes, y aliento de los Vasallos leales de V. Magestad
en el Reino de Portugal.»
El texto comienza de este modo: «M. P. S. Todos los qve hizieron, derecho a la
traycion, justicia al latrocinio, en el Leuantamiento de Portugal, son rigurosamente
Tyranos, que vendieron su Patria por intereses particulares. Los Arzobispos, los
Obispos, los Religiosos, los Apostóles, han vsurpado este officio, tan bastardo a su
Dignidad. Hablo de solos aquellos que honestaron la Conjuración, y la hizieron
Obligación diuina. Qve en el dicho Reyno haurá Prelados Sanctos, y Ecclesiasticos
religiosos, a los quales la violencia opprime, y aguardan, sin duda, tiempo y occa-
sion para proceder como leales.»
Prueba el autor que como a perjuros debe perseguirse a los autores del levan-
MORALES 605
tamiento.de Portugal, especialmente a los eclesiásticos, para lo cual demuestra que
son heréticas, temerarias, etc. etc. las proposiciones siguientes:
1." Supuesto que los sobredichos han predicado la licitud del levantamiento, o
el juramento justo no obliga (lo cual es heregía formal) o que el de fidelidad hecho
en favor de la Magestad fué nulo; y esto después de tan repetidas solemnidades y
tan evidentes derechos, es doctrina suspecta de haeresi veheynenter,
2." Que no hay consentimiento tácito, aunque le confirmen acciones positivas,
continuadas por mucho tiempo. Es temeraria, pervierte todos los estados de la
Iglesia católica y turba entre las gentes el derecho de posesión.
3." Que no hay prescripción de cuarenta años ni de sesenta. Es insana, teme-
raria, escandalosa, cismática, perversiva de la paz de la Iglesia y délas Re-
públicas.
4." Que se puede reclamar en todo tiempo y en toda edad, y que hay recurso
perpetuo contra todo derecho y posesión legítima. Es suspecta de haeresi, sabe a
herejía, anula los votos, los contratos, los matrimonios, las elecciones, las prome-
sas y los estados.
5.' Que la mujer es y debe ser preferida al varón para rejir, mandar y juzgar.
Es herétrica irracional, bárbara y contra la doctrina del Apóstol y el Derecho
divino.
6.* Que la representación, es mas que la verdad. Es errónea, sabe a heregiay es
contra los sacramentos de la nueva Ley.
De aquí puede deducirse las doctrinas que el autor trata de demostrar con res-
pecto al castigo o penas que merecían los que fueron fautores o cooperadores de la
rebelión de Portugal.
Morales (Fr. Andrés Jerónimo de).
Según el P. Méndez, en sus extrac- Valladolid y Alcalá. También fué Exa-
tos de los libros de profesiones de San minador sinodal del Obispado de Ciu-
Felipe el Real, fué natural de Madrid dad Rodrigo. En la Orden desempeñó
y tuvo por padres a Andrés de Mora- los cargos de Prior del convento de
les y Juana de Cieza y profesó en el Pamplona en 1638, Rector de colegio
convento aludido el 11 de Mayo de de Dña. María de Aragón en 1657,
1625, en manos del P. Francisco Gui- Prior de San Felipe el Real en 1660 y
ral, Prior. Añade Alvarez y Baena Visitador de la Provincia de Casti-
que fué bautizado en la parroquial de lia (1). Vivía aún en \btí^ en que predi-
San Sebastián de donde eran feligre- có un sermón en las fiestas celebradas
ses sus padres. Fué teólogo insigne y con motivo de la canonización de San
él mismo se denomina Lector jubilado Pedro de Alcántara,
de Teología en las Universidades de
1. Escarmiento de la alma, y gvia a la vnion con Dios, por El
Maestro Fr. Andrés Geronymo de Morales, Visitador de la Prouincia
de Castilla de el Orden de nuestro Padre San Augustin, y Rector de el
Colegio de la Encarnación de la Señora Doña Maria de Aragón. [Ador-
no) Con licencia; En Madrid: Por Diego Diaz de la Carrera, Impressor
del Reyno. Año de M. DC. LVII.
12." de 12 hs. s. n. de prels. y 91 foliadas de texto.
Fort, y la v. en bl.— Dedicatoria al limo. D. Pedro Pacheco, de los Reales Con-
sejos de su Magestad, etc. Suscrita por el autor en el Colegio de la Encarnación a
(1) Véase más adelante el articulo breve que dedicamos a un P. Jerónimo de Morales, con el exclusi-
vo objeeto de que no se confunda con el P. Andrís Jerónimo de Morales.
606 MORALES
7 de Febrero de 1657.— Aprob. del P. Fr. Francisco Valdés, agustino. San Felipe el
Real, 3 de Marzo de 16.Ó7. — Lie. del Provincial P'r. Martín de .Montalvo.— Aprob. del
P. Gaspar Bayllo, mercedario. 20 de Febrero de Id.— Lie del Ordinario. -Cens. del
P. Dionisio de San Jacinto, mercedario. 27 de (d. id. -Lie. del Consejo. -F'e de erra-
tas.—Tasa.— Al lector.— Texto. '
La obra está escrita en diálofjo, entre un ermitaño y una alma que recibe las
lecciones del primero, referentes todas ellas a las enseñanzas de los medios y mo-
dos de conseguir la más elevada perfección. El autor, dice el í\ Valdés en su apro-
bación, ha reducido a este breve volumen, con claridad y en términos muy propios,
lo más alto de la Teología mística, con el cual puede caminar el alma segura y ad-
vertida a la mayor perfección^ pues con él hallará satisfacción a sus dudas, consejo
en su retiro, en sus tibiezas consuelo y para sus resoluciones documentos, como en
los engaños desengaño: y para llegar a unión con Dios, que es el más perfecto esta-
do del alma, camino breve y seguro y un maestro vivo que enseña en pocas hojas,
lo que en muchos libros he visto dilatado, que tratan de esta materia. Decláranse
qyé sean éxtasis, raptos, locuciones interiores, visiones intelectuales: y así juz-
go será de grande utilidad para los que le leyeren y de grande servicio a nuestro
Señor. >
El ejemplar descrito existe en el convento de MM. Agustinas de la Encarna-
ción, de Madrid.
—Escarmiento de la alma... Zaragoza, por Diego Dormer. 1665.-8.°
Se menciona esta edición en las adiciones manuscritas a Nicolás Antonio, có-
dice 6153 de la sección de Mss. de la Nacional.
—Escarmiento de la alma... Zaragoza, 1670.— 16."
Ejemplar existente en el British Museum, según el catálogo de impresos de
este centro.
—Escarmiento del alma... y Prior del Real convento de San Phelipe de Madrid.
Con licencia. Impresso en Zaragoza. Año 1712.-16." de 152 págs. Portada orlada.
Lleva al principio una aprobación suscrita por el P. Pedro Mon, franciscano, en
Zaragoza a 1." de Febrero de 1665, por lo que se ve ser esta impresión repetición de
las zaragozanas que van citadas.
A la vuelta de la portada se halla esta nota manuscrita: «Por comisión especial
del Consejo de la Sta. G.i Inq.» corra este libro, aunque sin nombre de Impressor.
Atento ser de buena y sana doctrina. Y firmé Madrid, 28 Mayo 1721. P.' Claudio
Adolfo de Malboan Soc.'s Jhs. Calif.r»
Bibl. de San Isidro, 44904.
Es obra muy alabada por la claridad y seguro criterio con que el autor trata de
cuanto puede interesar para inteligencia de la vida mística. El P. Mon, al dar su
parecer acerca de la utilidad y doctrina de la obra, después de asegurar que nada
contenía contra la fe y buenas costumbres, añade: «Y así siento, que segunda y mu-
chas veces se debe dar a la estampa, para que todos gocen este Tesoro. >
Hay otra edición de Madrid, en la Imprenta de Bernardo de Sierra, probable-
mente de 1677 y de la cual se da noticia en la siguiente.
—Escarmiento del alma, y Guia a la Vnion con Dios Por el Maestro Fray An-
drés Geronymo de Morales, Visitador de la Provincia de Castilla, de el Orden de
N. P. S. Agustín, y Rector de el Colegio de la Encarnación de la Señora Doña Ma-
ría de Aragón dedicado al Esclarecido Patriarcha Señor San Joseph. Añadida nue-
vamente la Passion de Christo Señor N. para los que la quisieren meditar.
^//?M.- Con licencia en Madrid, por Bernardo de Sierra, año de 1777. Y por su
Original en la Puebla, por Francisco Xavier de Morales, y Salazar, Ministro Im-
pressor de esta Santa Iglesia Catedral. Año de 1736.
8.° de 40 hs. prels. s. n. y 264 págs.
Nicolás León, /?/Wio,i?-rrt/7rt Mexicana del siglo XVIII, pág. 11 17. -Medina no
da noticia de esta impresión en su monografía La imprenta en la Puebla, y es de
MORALES ' 60?
sentir para saber a ciencia cierta si la edición madrileña es de 1677, pues Nicolás
León escribe 1777 y luego la repetición en la Puebla el 1736, y una de las dos fechas
tiene que estar equivocada.
2. Parecer del M. R. P. M. Fr. Andrés Geronymo de Morales, Lector Jubilado
de Teología en las Universidades de Alcalá y Valladolid, Visitador de la Provincia
de Castilla, del Orden de San Agustín, Examinador que fué del Obispado de Ciu-
dad-Rodrigo, y hoy es Rector del Colegio de la Encarnación, que fundó la Señora
Doña Maria de Aragón en esta Corte de Madrid; y de nuestro M. R. P, M. Fr. Alon-
so Pacheco, Doctor por la Universidad de Alcalá, Regente y Lector de Prima del
Colegio Real de San Agustín, y Opositor a las Cátedras de Teología de la Univer-
sidad de Alcalá.
Lleva el núm. XXVI entre los dictámenes sobre la validez de la consagración
episcopal del limo. D. Fr. Bernardino de Cárdenas, en la Colección general de do-
cumentos tocantes a la persecución contra dicho Prelado. Tomo 2.° Madrid, 1768.
Está fechado en el Colegio citado a 4 de Junio de 1658.
3. Sermón de San Agustín predicado en la fiesta del Santo en San Felipe el
Real el 28 de Agosto de 1659, por el P. Andrés Jerónimo de Morales.
Fué delatado a la Inquisición por un anónimo junto con otro sermón predicado
el día de Sta. Teresa en los PP. Carmelitas descalzos.
El P. Morales era entonces Prior del convento y su predicador, según se expre-
sa en los documentos de autos, y a la función religiosa asistió el Rey. Dejándose lle-
var demasiado de su entusiasmo por las glorias de su Santo Patriarca, llegó a decir
que los pecados de San Agustín eran mejores que las virtudes de otros Santos; que
las culpas del Santo eran mejores que sus virtudes, etc. etc., proposiciones que fue-
ron reprobadas con graves censuras en junta de Calificadores celebrada el 5 de Fe-
brero de 1660. A seguida de la delación se halla esta nota. «Moya y Mendo del ser-
món de s.' agustin,» lo cual indicará que estos dos fueron los delatores o que a ellos
se encomendó la censura, fundándose en ésta, caso de ser cierta la segunda suposi-
ción, la calificación de la junta. No se halla dicha censura en el expediente, y en su
lugar hay informaciones que elSto. Oficio ordenó en averiguación de la verdad de
las proposiciones delatadas; pero, cosa extraña, datan de fechas posteriores a la de
la junta.
En 9 de Abril de 1660 se tomó declaración al P. Mtro. Fr. Diego de Victoria, re-
sidente en San Felipe el Real y de sesenta y seis años de edad poco maso menos, y
atestiguó que el P. Morales había dicho en el sermón las beberías anotadas y otras
ingeniosidades por el estilo. En 21 de Junio siguiente declaró también el P. Fray
Francisco de Aguilera, del mismo convento, de cincuenta y siete años de edad, que
tenía una idea confusa de haber oído a algunos religiosos de la casa que el P. Mo-
rales había predicada algunas ignorancias. El resultado no se sabe, pues nada más
se lee en el proceso. Lleva este el núm. 183 de la numeración a lápiz del Sr. Paz y
Melia, de los expedientes de la Suprema de Madrid, Archivo Histórico Nacional.
Sobre el sermón indicado de Sta. Teresa no existen otros documentos que la
delación.
4. Sermón II que en la fiesta, que celebró la Reyna nuestra Señora Doña Ma-
riana de Austria predicó el Rmo. P. M. Fr. Andrés de Morales, déla Orden de
S. Agustin, y Predicador de su Magestad.
Ocupa las págs. 93 a la 116 del libro Trivnjos gloriosos, epitalamios sacros...
que se celebraron en Madrid el 1669 con motivo de las fiestas por la canonización
de San Pedro de Alcántara, por el P. Antonio de Huerta, franciscano. Madrid, 1670.
El sermón fué predicado en la iglesia de San Gil el 1.° de Julio de 1669, en que
oficiaron los PP. Agustinos de San Felipe el Real cantando la misa el P. Prior An-
drés Merino.
Aunque en la reseña de este sermón se omite el sobrenombre Jerónimo, débe-
se atribuir al P. Andrés Jerónimo de Morales, porque no es admisible fuera su au-
608 MORALES
tor el religioso de quien se ha tratado en el artículo anterior, a no vernos obligados
a catalogar un tercer Fr. Andrés de Morales cuya procedencia ignoramos. Deci-
mos que no puede atribuirse al biografiado en el artículo anterior, porque teniendo
en cuenta que cuando profesó en 1608 había sido ya beneficiado en el >iglo debe su-
ponérsele de bastantes años cuando se hizo agustino y no es de creer viviera
en 1669.
En el mismo caso del sermón discutido se halla una aprobación de la Suma de
los preceptos del Decálogo, del V. Juiín A.ntonio B:ic6, con la firma del P. Andrés
de Morales en San Felipe el Real a 12 de Abril de 1667,y creemos que tampoco debe
de tratarse de otro autor distinto delP. Andrés Jerónimo. Si alguien más afortunado
llega a descubrir otro autor del mismo nombre, consignados quedan estos datos
para que los aproveche.
5. í'uera de las censuras y pareceres que van reseñados hemos visto también:
Aprobación del P. Fr. Andrés Jerónimo de Morales, dada en Madrid a 10 de
Septiempre de 1656, acerca de la obra Año espiritual, del Ven. Juan de Palafox y
Mendoza.
Censura de Excelencias de San Pedro, del mismo Ven. Palafox fechada a 11 de
Marzo de 1659.
Aprobación de la obra del mismo autor Luz a los vivos, datada en 22 de Febre-
ro de 1661.
—Nicolás Antonio, I, 75.— P. Ossinger, pág. 609.
Morales (Fr. Antonio).
Natural de Lisboa e hijo de hábito del convento de Ntra. Señora de Gracia
donde profesó el 27 de Diciembre de 15&Í. Pasó a la India en lej03, y por su pruden-
cia y dotes de gobierno mereció ser nombrado por dos veces Vicario Provincial.
Escribió.
Memorial das Missocns, que a Provincia dos Eremitas de S. Agoslinho de
Portugal, mandou a India desde anno de 1572 ate o de 1630.— }AS.
—Barbosa Machado, 1-335.— P. Ossinger, pág. 609.
Morales (Fr Cristóbal de).
Véase el artículo del P. Montana.
Morales (Damián).
Seudónimo del P. Mateo Fuentes, con que firmaba sus artículos de colaboración
en el diario Nuevo Heraldo, de lloilo, y con el mismo continuó firmando los que pu-
blicó en La Basílica Teresiana, de Salamanca.
Morales (Fr. Gabriel de).
Hijo de Gabriel de Morales e Isabel «Es Calificador de la Suprema, y ha
Martínez, nació en Toledo y profesó sido Prior de San Felipe de Madrid y
en el convento de la misma ciudad (1) Definidor de la Provincia de Castilla.»
el 20 de Marzo de 1602. Fué hermano Era prior del Convento de Segovia en
del P. Andrés de Morales, como en la 1634, Vicario-Prior del de Valladolid
biografía de este se ha visto. Al mar- en Abril de 1638 y en el Capitulo cele-
gen de su profesión se halla esta nota: brado este liltimo año salió electo de
«Ha impreso varios libros. Fué prior, Madrid. En 1644 Definidor por primera
general Difinidor dos veces. Presidente vez y la segunda en IbbO. Falleció en
en Capítulo.» El P. Herrera, después San Felipe el Real, de edad muy avan-
de dar cuenta de su profesión, añade: zada, en 1670.
(1) Nicolás Antonio le hace hijo de profesión Je San Felipe el Real, pero Alvarez y Baena (IV, i07) le
sale al paso probándole con el testimonio del P. Herrera que profesó en Toledo.
MORALES 609
El P. Herrera dice solamente del P. Morales con referencia a sus escritos, que ha-
bía impreso algunos libros, sin especificarlos. Llámale el P. Vidal «sujeto de gran celo
y espíritu, como aun hoy se ve en sus escritos,» de los cuales menciona cuatro obras
impresas. Y Nicolás Antonio, más expresivo que nuestros mismos autores, le dedica
estas frases: «Dedit in lucem varia solidioris doctrinae, multiplicis eruditionis, spec-
tataeque pietatis documenta in his quorum catalogun jam teximus.» Aun este catálo-
go es deficiente, porque Nicolás Antonio le formó con solo las obras en cuyas porta-
das se lee el nombre del P. Morales, ignorando que'había publicado otras con un se-
gundo nombre, como lo varaos a ver en la siguiente nota bibliográfica.
L Visita general del Rey Svpremo Dios, a todos svs vassallos ra-
cionales. Residencias, castigos, favores, visitas particulares. Todos es-
tados residenciados, castigados, eavorecidos (stc). Promptvario evan-
gélico. Letra de todos los Evangelios de la Qvaresma, aplicados a ellos
los discursos de las Visitas. Las visitas generales; de las particvlares,
la de Obispos, Sacerdotes, Confessores, Predicadores, Religiosos, y
Religiosas. índice de los libros, capitvlos, y materias, que se tratan en
las Visitas. Ofrécelas a Christo Señor Nvestro El Maestro Fray Ga-
briel de Morales de la Orden de nuestro Padre san Agustín, de la Pro-
uincia de Castilla, Calificador del Consejo Supremo de la Inquisición.
Año (esc. del librero) 1651. Con priuilegio en Madrid: Por Diego Diaz
de la Carrera. A costa de Gabriel de León, Mercader de libros. Vénde-
se en su casa en la Puerta del Sol, frontero de la calle de la Paz.
Fol. de 12 hs. s. n. de principios, 421 págs. de texto y 9 s. n. de índice de la Sa-
grada Escritura. Tiene algunas erratas en la paginación.
Antep.— V. en bl. — Port. y v. en bl.— Dedicatoria firmada por el autor. —A los lec-
tores. - Cens. del P. Diego de Vitoria. Madrid, 10 de Octubre de 1648.— Lie. de la Or-
den. 12 de id. id. Fr. Francisco de Gamboa, Provl. Fr. Antonio de Olivenza, Secr.—
Cens. del P. Gabriel López Navarro, mínimo. 5 de Noviembre de id.— Id. del P. Agus-
tín de Castro, jesuíta 20 de id. id.— Lie. del Ord. 23 de id. id.— Cens. del P. Tomás de
Arellano, dorhinico. 22 de Diciembre de id.— Suma del privilegio.— Ta.sa. — Erratas.—
índice de todos los libros y capítulos etc. — Texto, apostillado, a una y dos columnas.
Las Visitas terminan en la pág. 382 y en la siguiente comienza el Prontuario evan-
gélico.—índice de los lugares de la S. Escritura.
«Las visitas particulares, dice el autor, hablan con cada estado singularmente.
En este primer tomo con seis: Obispos, Sacerdotes, Confesores, Predicadores, Reli-
giosos, y Religiosas monjas... Trato de los puntos mas graves de la importancia de
cada estado. Tan graves que debiera retirarlos del conocimiento de los hombres de
el siglo, esconderlos en el idioma latino, porque no anden entre manos de los segla-
res, defectos que pueden tener los eclesiásticos. He pensado cual pesa mas que lean
los seglares lo que ven cada dia en nosotros por nuestra inadvertida flaqueza, o que
se queden ayunos de ellos muchos que lo necesitan para quien se escribe, juzgo que
esto pesa mas. En el segundo tomo daré las Visitas de siete estados seglares; éste es
fuerza sea en español. Fuera deformidad de un cuerpo, mitad negro y mitad blanco.
En él, en el mismo idioma, pongo las Visitas de Reyes, Privados, Virreyes, Conseje-
ros, Regidores y esLados de casados. Cuando este tomo sale queda trabajado el se-
gundo; solo falta el trasladarle de letra que se pueda presentar al Supremo Consejo
de Castilla.»
Bibl. del colegio de Valladolid y Nacional 3-70764.
El segundo tomo no debió de publicarse, pues en ninguna parte le vemos mencio-
nado y Nicolás Antonio, al dar cuenta del primero, añade: «Expectatur secundus.»
Luego se verá, sin embargo, lo que apunta el P. Mora de querer publicar uno de los
39
610 MORALES
tratados de dicho tomo segundo o lodo el tomo, por que no lo expresa con claridad.
Del tomo primero se reimprimieron los iros libros o tratados que se reseñan a
continuación.
Visita general del Rey Supremo Dios a todos sus vassalos (sic) los predicado-
res, residenciándolos en el modo de predicar. Pof el I'. Maest. Fr. Gabriel Morales,
de la Orden de nuestro Padre San Agustin. Dale a luz publica un Religioso de la
misma Orden. {Adorno) Con licencia: En Madrid en la Oficina de Manuel Martin,
Calle del Arenal, esquina á la de la Zarza. Año de 1758. Se hallará en la Portería del
Convento de San Phelipe el Real de esta corte.— 12.° de 7 hs. prels. s. n. y 269 pági-
nas de texto.
Port. y la V. en bl.— Lie. del Consejo. Madrid, 18 de Abril de IT.'i.S.-Fe de erra-
tas.—Tasa. -Tabla de capítulos.— Prólogo del editor.— Texto, comenzando con la
introducción.
La licencia del Consejo está expodida a favor de un religioso agustino para reim-
primir el texto de las Visitas del Rey Supremo Dios desde el íol. 180 hasta el 232, li-
bro quinto. Dicho religioso no debió de ser otro que el P. Juan de Mora.
«El notorio abuso, dice el editor, que del sagrado ministerio de la predicación
hacen los muchos malos predicadores que hay en todos cuerpos y en todas clases,
predicando ya doctrinas laxas y acomodadas más a nuestra libertad y genio que al
Evangelio y a la moral de Jesucristo, y a sátiras solamente dignas de decirse por
Pasquín y Marsorio, y a cómicas representaciones más propias de un teatro profano
que del sagrado del pulpito, y a burlerías apoyadas de los sagrados textos, comenta-
dos y extendidos según .su extravagante y relajada fantasía: este abuso que difícil de
remedio conocen y lloran todos los hombres de sano juicio, hace hoy resucitar un
muerto para volver a corregirlo. Este es el M. Fr. Gabriel Morales... Parte de di-
cha obra (la Visita general , es la visita particular que hace a los Predicadores, y
como hoy todo el mundo justamente declama contra tales abusos, que parece van
cada día en aumento, juzgo será agradecida del público la reimpresión de esta Visi-
ta, en que los verás residenciar y corregir con la seriedad que corresponde al estado
del que hace la corrección y a la gravedad y dignidad del alto ministerio de que abu-
san los predicadores relajados,. .v
Bibl. Nacional, 3-11060.
Mentira parece que no sea más conocido. y citado este libro del P. Morales cuan-
do se trata de los que más trabajaron en el siglo XVIIl por la reforma de la oratoria
sagrada, tan desprestigiada por los abusos que en ella se habían introducido. Esto a
pesar de los elogios que prodiga al libro el P. Isla en la segunda carta apologética de
su Frny Gerundio, pues eso debiera haber movido la curiosidad siquiera de estudiar
a nuestro autor. Los vicios de los predicadores ya eran comunes a mediados del si-
glo XVII, y cien años después reimprime el P. Mora como si fuera de actualidad ese
tratado a fin de poner remedio al desbordamiento con que caminaba la oratoria del
pulpito.
Roura y Pujol al dar noticia de este libro {Catálogo, pág. 270 del tomo II), agre-
ga: «Hermosa edición y buen ejemplar de esta obra interesante,» con referencia al
conservado en la Biblioteca pública de Mahón.
Visita general del Rey Supremo Dios a todos sus vassallos los sacerdotes, resi-
denciándolos en el modo de celebrar: Por el P . M. Fr. Gabriel Morales, del Orden
de N. P. S. Agustin. Dale a luz publica un Religioso de la misma Orden. {Adorno)
Con licencia. En Madrid, en la Oficina de Joachin Ibarra, Calle de las Urosas,
año 1758.— 12." de 8 hs. prels. s n. y 319 págs de texto.
Port. y la v. en bl.— Lie. del Consejo. Madrid, 21 de Junio de 1758. -Fe de erra-
tas.—Tasa. -índice de capítulos.— Prólogo del editor. -Nota relativa a obras en ven-
ta que se encontraban en la portería de S. Felipe el Real.— Texto, comenzando por la
Introducción.
El Consejo concede licencia al P. Agustino Fr. Juan de Mora para reimprimir el
MORALES 611
texto de la obra grande del P. Morales, desde la pág. 103 a la 148 y desde la 149 hasta
la 178 en dos libros, que son, primero, el reseñado y segundo, la Visita a los sacerdo-
tes confesores.
Dice el P. Mora: «Doite en dos tomos dos tratados, ambos útiles al estado sacer-
dotal, uno, para que como en espejo te mires si eres sacerdote, y otro para que no
perdiéndole de vista en el confesonario desempeñes el lleno de las obligaciones de
tan alto ministerio... Dije te daba diclios dos tomos, y ahora añado que no te doy cosa
mía, porque su autor fué el Rmo. P. M. Fr. Gabriel de Morales... si te agradaren di-
chos dos tomos y Tratados te ofrezco otro Tratado en otro tomo que intituló su autor
Visita general del Jues Supremo a todos los fieles.»
Bibl. Nacional, 3 68674.
Visita general del Rey Supremo Dios a todos sus vassallos los confesores, residen-
ciándolos en el modo de confesar: Por el P. M. Fr. Gabriel Morales, del Orden de
N. P . S. Agustín. Dale a luz publica un Religioso de la misma Orden. {Adorno)
Con licencia. En Madrid, en la Oficina de Joachin Ibarra, Calle de las Urosas,
año 1758.— 12.? de 4 hs. prels. s. n. y 212 págs. de texto.
Port. y a )a V. una nota de libros en venta en la portería de San Felipe el Real. -
Nota sobre la licencia del Consejo con referencia al tomo anterior. -Fe de erratas. —
Tasa.— índice de capítulos.— Texto, como en los anteriores
Bibl. Nacional, 3-65531.
No se tiene noticia que el P. Mora publicara más tomos o tratados del P. Mora-
les, no obstante su promesa manifestada en los términos que ha visto el lector al
final del prólogo del anterior volumen. No dice explícitamente si trataba de publicar
un trabajo inédito del P. Morales, y por eso nos quedamos sin poder aclarar la noti-
cia arriba indicada sobre si se llevó o no a cabo la impresión del segundo tomo de la
Visita general en tiempo del autor. Puede asentarse, no obstante, como más pro-
bable que no se publicó, o no se permitiría, dado el asunto de la obra y los persona-
jes cuyos defectos se trataba de reprender y corregir.
2. Paraíso espiritval | de las almas amigas | de Dios. | Tesoro |
Patente a las codicias espirituales. | Tratados \ Siete en todo genero
de verso Español. \ Ofrécelos | A la Reina Madre del Esposo Maria |
Santissima. i D. Gabriel Martínez Montero, Doctor en santa Teolo-
gía, I Calificador de la santa Inquisición. [Adorno tipográfico) Con pri-
vilegio. I En Madrid. Por Alonso de Paredes. | Año M.DC.LI.
4." de 8 hs. prels. s. n. y 154 foliadas de texto.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria.— Cens. del P. Agustín de Castro, jesuíta. Ma-
drid, 9 de Abril de 1650.— Lie. del Ordinario.— Cens. del P. Francisco Valdés, Lector
jubilado de la Orden de San Agustín. San Felipe el Real, 4 de Mayo de 1650. -Privile-
gio del Rey. Madrid, 15 de id. id. Fe de la tasa.— Erratas.— Prólogo.— índice de los
tratados.— Texto. -Protesta del autor.
El P. Castro, en su censura, después de decir de la obra que contiene «nueva y
admirable doctrina de Teología mística, necesarísima en estos tiempos, por ser mu-
chos los que tratan de virtud y pocos los que saben enseñar los varios estados y lan-
ces de ella», añade: «Este tratado en todo genero de verso español muy elegante, que
es otro acierto, porque lo elevado del estilo y lo armonioso del metro fija más
la atención y la memoria infunde con deleite lo que de suyo es difícil y esca--
broso...»
Dice el autor en el prólogo: «Hijo es este librito de la consideración que conti-
nuos dolores me dieron. Ellos me animaron el pensar, mi buen deseo de no perderme
en el tropezadero de mi forzosa ociosidad me hizo tomar la pluma, la necesidad de
mis prójimos el sacarlo a luz. Dios dio el padecer, el pensar, el escribir, el divulgar-
lo, sea bendito por siempre...» Prosigue hablando de males que produce la falta de
6Í2 MORALES
instrucción en la virtud, y luego se justifica con el ejemplo de muchos santos y escri-
tores católicos, de escribir en verso.
El texto está escrito en prosa y verso, más en éste que en aquélla. Divídese en
siete tratados, como se indica en la portada, y son los si£(uientes:
I. Soliloquios de la Alma consigo misma en. seis estados que puede tener en
esta vida mortal. Dormida, Despierta. Solicita, Aprovechada, Perfecta, Ilustrada,
II. Despertador de la Alma.
III. Desengaño de sabios.
IV. Jardín del Rey Esposo de las Almas.
V. Campo de batalla de perfectos.
VI. Serafines en la tierra.
Vil. Anhelos de la Alma Esposa por ver y gozar segura a su Esposo Dios.
Existe ejemplar en la Biblioteca Nacional, 3-21492, con la particularidad de tener
subrayado en la portada el nombre del que aparece como autor, habiéndose escrito
al margen: «El Autor es el P.' M. Fr. Andrés de Morales de la orden de S." Agus-
tín», nota que después se tachó, acaso por haberse escrito el nombre de Andrés, pues
no fué autor de la obra el P. Andrés de Morales sino el P. Gabriel de Morales, como
se hace constar en el índice de la Biblioteca de San Felipe el Real, pág. 201. En este
lugar se halla un artículo dedicado a Gabriel Martínez de Montero a quien se le atri-
buyen tres obras, una de las cuales es la reseñada, advirtiéndose en el artículo del
P. Gabriel de Morales que es el mismo incluido en el propio índice con los apellidos
Martínez Montero.
Sin duda éste es el segundo libro a que alude nuestro autor en la dedicatoria de
su obra Penas de la más inculpable etc. donde dice que salió dedicado a María San-
tísima. Martínez Montero eran los apellidos maternos del P. Morales y con ellos pu-
blicó su obra encubriendo su estado religioso, ignorándose los motivos que tuvo para
ello, pues nada se trasluce sobre el particular en los preliminares de la misma.
Esta obra descríbela Gallardo, 111, col. (357, sin recelar que pudiera ocultarse un
autor conocido con el nombre de D. Gabriel Martínez Montero, porque, en efecto, no
se lee otro en las aprobaciones y licencias. Añade al ñnal de la descripción: «Como
perito el autor en la Retórica, se hace notar en él el modo de escribrir los versos de
seguidilla (como yo siempre he opinado que deben escribirse), cada seguidilla en dos
versos: así se ve al lin de ellos la asonancia, v. gr.:
Soliloquios.
Alma, dormida vives a ojos abiertos.
Con calentura indica modorra el sueño.
Entre sueño y desvelo te desperezas:
Y el letargo te oprime, porque no vuelvas...
Fol. 4. Agrega, finalmente, Gallardo: «La seguidilla me ha parecido siempre a mí
una especie de salmodia.»
Véase también Salva núm. 779, el cual dice que la obra «está escrita en diferen-
tes metros y es del género de los Conceptos de Ledesma.» Echa también en cara a
Nicolás Antonio la falta de precisión con que da cuenta del autor y del libro; }' efec-
tivamente, este bibliógrafo los cita de la siguiente manera:
D. Gabriel Montero. -Laudutur auctor systematis cujusdam poetici ita inseripti:
Parayso espiritual en todos metros. Matriti, 1651.
V. la pág. 508, vol. 1, la misma precisamente en que trata del P. Morales.de
quien no llegó a sospechar siquiera que pudiera ser el Gabriel Montero de referen-
cia. Lo propio que decimos de los autores citados puede aplicarse también a Heredia,
el cual publica la nota respectiva del libro en su Catálogo, IV, 205, sin añadir obser-
vación alguna sobre el autor.
3. Penas de la mas incvlpable innocencia, afrentas de la mas pro-
MORALES 613
pria, y venerable Magestad Christo Dios y hombre, atormentado, afren-
tado, mverto: prodigios al assombro de sv padecer, al pasmo de sv mo-
rir, en veinte sermones para la Semana Santa, y penosa. Ofrécelos al
gran Doctor, Ivz viva de la Iglesia Católica San Agvstin, sv menor, sv
mas indigno hijo Fray Gabriel de Morales, Calificador de el Consejo
Supremo de Inquisición. (Adorno) Con privilegio en Madrid Por Diego
Diaz de la Carrera, Impressor del Reyno, Año de M.DC.LIII.
Fol. de 6 hs. prels. s. n., 399 págs. de texto y 21 s. n. finales.
Antep. y port. con las vueltas respectivas en bl.— índice de los sermones.— Aprob.
del P. M. Fr. Diego de Victoria, agustino. Madrid y 1.° de Enero de 1653. -Lie. de
P. Provincial Fr.incisco Aguilera. - Aprob. del P. Gonzalo de Arriega, dominico. Ma-
drid, 4 de Septiembre de 1652.— Lie. del Ordinario. -Aprob. del P. Diego Niseno, ba-
silio. Octubre 5 de id.— Suma del privilegio.— Suma de la tasa.— Erratas.— Dedicatoria
suscrita por el autor. -A los lectores, también. suscrito por el autor en San Felipe el
Real.— Texto, a dos columnas con las citas al margen.— Protesta, firmada por el Pa-
dre Morales. — Conceptos de los sermones. -índice de la Escritura. - Colofón (lo mis-
mo que el pie de imprenta).
La paginación del tomo comienza en la dedicatoria, la cual comprende XV pará-
grafos, o más bien puntos numerados ocupando 12 págs. Al principio nos dice el au-
tor que era el tercer libro que publicaba. «Dediqué la primera (obra) que escriui a
mi Señor lesu Christo... La segunda obra, aunque a la primera luz inferior a la pri-
mera, no de menor assumpto, ofrecí a la Reyna Madre del Esposo de las Almas Ma-
ría Santissima... Esta tercera deui por muchos títulos dedicárosla Santissimo Padre
mió» (San Agustín). Es toda la dedicatoria un elogio o panegírico del Santo.
Bibl. Nacional, 3-23842. - Alva y Astorga, col. 483.
Al tratar del P. Manuel de la Concepción en el vol. II, indicamos en la pág. 59
que la obra, Tratado de Sernioes da y^rt/xvTo, debía de tener alguna relación más que
casual con la del P. Morales por la circunstancia de comprender las dos la expli-
cación de la l-'asión de Jesucristo en veinte sermones. Vista, sin embargo, la españC
la y examinada no encontramos pruebas que apoyen semejante sospecha, debiéndose
esta desecharse por infundada.
En el Índice de San Felipe el Real el título de esta obra se halla dividido en dos,
correspondiendo cada uno a un libro distinto cuyas notas dicen así:
Semana Santa, lin fol. 16.53.
Penas de la más inciilt)able inocencia. Salió con nombre de D. Gabriel Martínez
de Montero. En 8.° Madrid 1650.
Este segundo título se halla catalogado también en los mismos términos en el
artículo de D. Gabriel Martínez de Montero, lo cual nos da motivos para sospechar
que el P. Morales compendió su Semana Santa o publicó un segundo libro con título
de Penas etc.; la diversidad del tamaño consignado a cada impreso junto con la dife-
rencia de los años de impresión corroboran este parecer, pues no debe dudarse que la
Semana Sania, en folio y editada en 1653, es la obra descrita en este número, y Pe-
nas de la más inculpable inocencia, en 8." salida de las prensas en 1659, es una se-
gunda obra, compendio de la primera, o lo que sea, del P. Morales.
El libro de referencia de San Felipe el Real se hallaba unido con otros formando
un tomo que se reseña en estos términos:
Martínez de Montero (Gabriel).— /*e«as de la mas incidpable inocencia. Madrid,
1659, en 8." Ítem. Carta a una religiosa y respuesta de Fr. Gabriel de la Concep-
ción. O. D. Ítem. Máximas del entendimiento político, de Andrés Davila Heredia.
Sobre la Carta citada en segundo lugar se ha hablado en la nota del P. Concep-
ción, pág. 49 del vol. 11, indicando la sospecha de que el P. Morales fuera el verdade-
ro autor del impreso en cuestión. Nada más hemos podido averiguar sobre el asunto
614 MORALES
hasta la fecha. Luego se tratará del impreso consii^nado al P. Morales por Alva y
Astorga.
4. CoMPLA-CiíNciAS gozosas dc la Concepción Purísima de la Santi-
sima Madre de Dios Maria concebida sin mancha de pecado original.
Dedícalas al Angélico Doctor S. Thomas el Maestro Fray Gabriel de
Morales Agvstino. Calificador de el Consejo Supremo de la Santa In-
qvisicion. Año {Adorno tipo^rdrico) 1655. Con privilegio En Madrid,
por Diego Diaz de la Carrera Impressor del Reyno.
Fol. de 5 hs. s. n. de principios, 504 págs. de texto y 1 s. n. con la protesta del
autor.
Port.— V. en bl.— Cens. del P.Juan de Balois, agustino, lin S. Felipe el Real, sin
fecha.— Lie. del Provincial en vista de la censura anterior. Madrid, S de Julio de 1651.
Fr. Juan de Aguilar, Provl. Fr. Miguel García, Secr.-Cens. del P. Francisco Manza-
no, trinitario. Id. 22 de Dic. de id.- -Lie. del Ord. 28 de Julio de id.— Cens. del P. Gre-
gorio de Santillán, franciscano. -Suma del privilegio.— Erratas.— Tasa.— Grabado
en una hoja con San Agustín, Sto. Tomás y S. Francisco de Asís en la parte supe-
rior, siete religiosas representando virtudes en la inferior y varias leyendas en todo
el grabado.— Dedicatoria a Sto. Tomás de Aquino (comienza en la pág. 1.*) A los
lectores de este libro.— Introducción.— índice.— Texto, a dos columnas y apostillado
(principia en la pág. 27).
«Escribo, dice el autor en el prólogo, de la Concepción purísima de la Madre San-
tísima de Dios concebida sin salpicadura la más leve de pecado. Escribo complacen-
cias de mi corazón en esa pureza; escribo deleites de mi pensamiento las veces que la
he pensado tan pura. No escribo disputas, no controversias; no amontono testimonios
que apoyen esta verdad. Fuera trabajo superfino, en materia que tantos, tan doctos,
tan graves autores y santos han escrito. Fuera osadía muy condenable ponerme al lado
de tan valientes, tan agudos, tan eminentes doctores como han en este siglo nuestro
defendido, probado, asentado en la Iglesia esta verdad, dádola el grado que hoy tie-
ne y todos saben... No defiendo, pues, esta luz clarísima; esta certísima verdad no ne-
cesita de mi flaca defensa ni de la más fuerte. Propongo las complacencias que he
tenido en pensar en su pureza original; estas propongo a los fieles, especialmente a
los oradores evangélicos, para complacencia, afecto, devoción de todos; para ejem-
plar vivo que enseñe a unos y otros a complacerse en este santísimo misterio.»
Bibl. del colegio de Valladolid. — Alva y Astorga, col. 483.
Parece ser que el P. Morales habló con demasiado calor en alabanza de la Inma-
culada Concepción, lo cual, a juicio de la Junta de este título, podía comprometer la
causa que se trabajaba en Roma para conseguir la definición dogmática de aquel mis-
terio. Para evitar este inconveniente, se ordenó que se hicieran algunas adverten-
cias al autor de la obra al objeto de corregir las frases que más podían llamar la
atención, y a este particular se refiere la siguiente nota consignada en el índice de
los papeles de la Junta: «Advertencias que de orden de la Junta de la Concepción hizo
el P. Fr. Alonso de Herrera a un libro intitulado Complacencias gozosas de la Con-
cepción purísima de la Sma. Madre de Dios, compuesto por el P. Fr. Gabriel de Mo-
rales, Agustino.» No hemos encontrado entre los papeles de la Junta el documento
del P. Herrera, pero debe de ser el que se halla al principio del expediente 473 (nu-
meración antigua) de los pertenecientes al Consejo Supremo de la Inquisición. El
P. Herrera fecha su delación en Madrid a 6 de Julio de 1655, es decir, al poco tiempo
de haber salido de las prensas la obra del P. Morales, y no se concreta a las proposi-
ciones de referencia sino que entresaca otras pidiendo la calificación correspondiente.
Reunidos en sesión los Calificadores hubo entre ellos diversidad de pareceres sobre el
modo de apreciar los reparos denunciados. Luego vienen los siguientes votos parti-
culares: 1." del P. Payo de Ribera, agustino, fechado en San Felipe el Real a 5 de
MORALES 615
Agosto de 1655, que ocupa 8 págs.; 2.° del P. Alonso Pérez, bernardo, en 6 de Agosto;
3.° del P. Vicente Lanfranqui, de los Clérigos Regulares, en 24 de Septiembre; 4." del
P. Gaspar de la Fuente, franciscano, en 20 de Agosto; 5.° del P. Jerónimo de Salcedo,
clérigo menor, en 14 de Octubre; y 6.» del P. José Espuches, jesuíta, en 21 de Octu-
bre. Visto que no concordaban estos votos, nada se debió de resolver por entonces y
a esto obedece, sin duda, la siguiente nota que se halla en la segunda cubierta del
cuaderno con esta fecha en la parte superior: «En Madrid 17 de Enero 1661.- Vean
esta delación y calificación dada a este libro el Abad de Sta. Anastasia y Fr. Nicolás
Baptista y con vista de todo den su zensura y parezer.» Y con esto concluye el expe-
diente sin las censuras o pareceres de estos nuevos Calificadores.
Según se expresa el autor en la dedicatoria, llevaba compuestos para este año
1655 cinco libros; primero, «dedicado a Christo Señor Nuestro,» que es la Visita ge-
neral etc.; segundo, dedicado «a su Madre Santissima,» o sea el Paraíso espiritual;
tercero, ofrecido «a mi Gran Padre San Agustín,» que es el titulado Penas etc.. cuar-
to, consagrado «a un hermano mió beatificado Fr. Thomas de Villanueva,» y quinto,
el que reseñamos dedicado a Santo Tomás de Aquino.
Como no se sabe de ninguna obra dedicada a Santo Tomás de Villanueva que im-
primiera antes de 1655 el P. Morales, debemos creer que será la de referencia la que
luego reseñaremos con el número 11, aunque en la misma se encuentren ciertos de-
talles que acusen, al parecer, fechas posteriores para su composición, detalles que
pudieran obedecer a un retoque o reforma del original, con el fin, acaso, de impri-
mirle. Sirva esto, sin embargo, de simple indicación.
5. Relox despertador del alma fiel, repartimiento de las horas del
dia, y la noche en exercicios espiritvales. Nada de quien lo escriue,
todo de doctrina de los Santos, y Doctores excelentes en la vida Espi-
ritual. Ofrécele á S. Nicolás de Tolentino, Centinela despierta en la
casa de su Gran P. S. Agustin. Su mas indigno hermano, el M. Fray
Gabriel de Morales, calificador del Consejo Supremo de la Inquisición.
Con privilegio. En Madrid, Por Diego Dias de la Carrera, Impres-
sor del Reyno. Año de 1656.
12." de 16 hs. s. n. prels-, 345 págs. de texto y 1 s. n.
Port. y la v. en bl.— Cens. del P. Antonio de Moya, agustino. Madrid, 25 de Abril
de 1655.— Lie. del Provincial P. Juan de Aguilar. Salamanca, 3 de id. id. — Cens. del
Dr. D. Luis de Antequera. Madrid, 1.° de Mayo de id.— Lie. del Ordinario.— Aprob.
del P. Diego Fortuna, franciscano. 13 de Junio de id. -Suma del privilego.-Id. de la
tasa.— Fe de erratas.— Lámina de San Nicolás de Tolentino.— Dedicatoria al mismo
Santo.— Prólogo.— Texto. — Protesta.
El Dr. Antequera habla del libro en términos muy levantados diciendo, entre
otras cosas: «El estilo es muy claro y elocuente, la materia del libro muy importante,
la práctica de sus documentos muy útil, la distribución de sus horas muy ajustada,
los ejercicios espirituales para cada una muy propios, la doctrina del tratado muy
erudita y segura como bebida en los ríos caudalosos de los Santos Padres y Océano
profundo de la Escritura...»
Desde la página 285 hasta la 345 van cinco ejercicios en verso, incluidos en su
obra por el P. Morales a ruegos de un religioso humilde y piadoso. Sus títulos son:
L Lamentación de los pecados cometida.
II. Tristezas de la Alma por las ausencias de su Esposo Dios.
III. Dolorido llanto por la inconstancia en las virtudes.
IV. Desengaño de lo que son las criaturas: propósito de alejarse de ellas.
V. Con fianzas firmes en la bondad y misericordia divina.
Compúsolos un gran pecador, deseoso del aprovechamiento espiritual suyo, y
de sus hermanos.
616 MORALES
Bibl. Nacional, 3-5r>S72.
Uita esta obra también Alva y Aslorjía, col. 4H3, pero asigna equivocadamente la
impresión al año 1658.
6. PsALMo I aplicado I a la Concepción | Pvrissima de la Rcyna |
de los Angeles Maria | .Santissima | Madre de Dios, | concebida sin pe-
cado I Original. | Ofrécele | a la devoción de los fieles | D. Gabriel
Martínez Montero, Doctor en San- | ta Teología, Calificador de el Con-
sejo I Supremo de la Santa Inquisi- | cion. [ Rrcegnen a Dios por ti los
Lectores.
8.° da 12 hs. foliadas comenzando la paginación en la misma portada. No lleva
pie de imprenta.
Port. ya la v. una jaculatoria, en \aün.— Licencia de la debida devoción con la
Santissima Madre de Dios, con su [inmaculada Concepción, sin pecado Original.
(En verso castellano.)— Delphica lavrvs pro Ivdith... (Poesía latina, Quadragemi-
num Hexastichon.)—Illustrissitno Domino meo, Domino Domino Petra. (Dedica-
toria a San Pedro, en verso latino.) Suscribe: «(labriel Indignus)— Texto en verso
castellano con una oración latina final en prosa, oon la firma por conclusión: Gabriel
In dignus.
Raro y curioso ejemplar conservado en la Nacional con la signatura 3-21049.
El texto es una versión parafrástica del salmo 90, Qui habitat in adyutorio Altis-
simi, in protectione Dei coeli cotnmorabitnr. He aquí como comienza:
Entró en el mundo por la común puerta,
Por donde entraron todos los mortales,
JUna niña de barro vil cubierta.
Tierra y barro al tocar esos umbrales.
Tan atenta al entrar, y tan despierta
Entre los embarazos naturales.
Que pisando en el suelo, pasa al cielo.
Sin que la toque, ni aun de paso, el suelo...
Esta obrita se halla consignada también a D. Gabriel Martínez Montero eii el ín-
dice de San Felipe el Real, página citada para el número 2, remitiéndose luego a los
anónimos, donde se vuelve a repetir el título en la pág. 18, así como en el artículo
Gabriel Indignus, pág. 242, indicándose aquí con el nombre de Carmina, acaso en
atención a las poesías latinas que lleva el impreso. Este se publicó por el P. Morales
con las mismas señas del autor en la portada que el Paraíso espiritual, es decir, con
su nombre y apellidos maternos ocultando que era religioso.
Con respecto al año de impresión nada encontramos en las páginas del libro que
pueda orientarnos, ni tampoco en los tres artículos que se le dedican en el índice
mencionado se hacen indicaciones sobre el particular. Algo se deduciría de no encon-
trarle citado, junto con las demás producciones del P. Morales, en la obra del P. Alva
y Astorga, impresa en Lovaina el 1663, diciendo que de este tiempo o años posterio-
ses data la impresión, pero como pudo suceder que no fuera conocido de dicho autor,
de ahí la inseguridad de lo que se pudiera sostener partiendo de la omisión indicada.
7. Carta de una Religiosa, que consulta a un Thcologo en la materia de la Con-
cepción purissima de la Reyna de los Angeles SS. Maria Madre de Dios Concebida
sin pecado original. Madrid, 1660.— 8."
Comienza de este modo: «Con rczelo de cansar elc.> y la contestación: «Recibo su
carta etc.»
Alva y Astorga consigna este impreso al P. Morales en el artículo correspondien-
te, col. 483, remitiendo a los anónimos, y en esta sección, bajo el nombre de Quidam
Theologus, col. 1326, publica la nota bibliográfica que hemos copiado.
MORALES 617
8. Officium Intinaculatiie Conceplionis B. Virginia ,1faríaf. — '\].S.
Está dedicado a D. Pedro Pacheco Girón y la primera antífona a vísperas dice
así; De torrente gratiae in Conceplione Marta bibit, etc. Alva y Astorga publica a
continuación la oración también del oficio y dice que este se encontraba manuscrito.
9. Respuesta de un religioso a una carta de un gran Señor, en que le pregunta
qué siente de un libro que a sacado el R. P. Fray Pedro de Alva, de la Orden de el
Seráfico S. Francisco, y de la detención que le embaraza correr libre, & incipit: Con-
sultó un gran Señor, etc. — M.S. que conservaba Alva y Astorga.
Es un Tratado sobre la Inmaculada Concepción, escrito en defensa de la obra
intitulada Sol veritatis, del mencionado P. Alva y Astorga.
10. Scrvtinivtn \ Constitvtionvm Sacri Or | dinis Sanctissimi Patris nostri \
Augustini I ad libram Canonici Ivris | verioris et firinioris Theologiae | appen-
sutn I Sapientissimo | Doctorvm Ecclesiae Omnivm | máximo Doctori | soli | in tem-
plo Dei occasus inscio | refulgenti Augustino | perfectionis monasticae SS.™" Didas-
calo I offert, sacrat, dicat, | ex suis humilior filius | M. F. G.ibriel de Morales. | Toleti
mundo sacrae Avgvstinianae I Familiae datus a Deo | Anno Domini 1658 | aetatis
suae 72. —M.S. original en 4.°, forrado de pergamino, de 79 hs. numeradas.
.En la hoja siguiente a 'a de portada comienza un prólogo dirigido a los religiosos
que ocupa 5 págs.; luego sigue el texto y al final la tabla.
Procede de la Biblioteca del P. Flórez, según se ha visto en la lista de sus manus-
critos, pág. 596 del vol II, y actualmente se conserva en la Nacional, Mss. 8067.
11. Conceptos morales \ dedvctdos de los qvatro libros \ sagrados de Tobías,
Esther \ Ivdith, y el pacientissimo lob | Dedvcelos de estas quatro cris- I talinas
fuentes | el M.° F. Gabriel de Morales I hijo del gran Padre de la Igle- ! sia. N.° San-
tissimo Padre I S. Avgvstin | En gracia de los ministros i pre- I dicadores Euangeli -
eos I Ofrécelos a su S.° Hermano y Pa- I dre S. Thomas ari;obispo de | Valencia | hijo
insigne de el mesmo | santissimo P. S. Augustin \ {Adorno a pluma) Rueguen a Dios
por el autor de ellos '• los que los Leyeren ' En Madrid Año de 1661.— M.S. en 4.° de
6 hs. s. n. de prels. y 54 numeradas da texto.
Port. y V. en bl.— Lámina suelta de Sto. Tomás de Villanueva dando limosna a
los pobres con una inscripción al pie y el nombre del grabador en esta forma: «Mar-
cos de Orozco la Tallo y dibujo M.d «—Dedicatoria al Santo.— A los Predicadores
evangélicos. — Texto.
Ms. original conservado en la sección de Mss. de la Bibl. Nacional con el
núm. 4510.
En la dedicatoria a Sto. Tomás dice el autor que había cumplido los setenta y
cinco años y que conservaba ágiles las manos para escribir y los ojos para ver.
Expone el motivo de escribir la obra diciendo, entre otras cosas: «Ansioso de
desterrar de la cátedra santa de el Evangelio, agudezas mundanas, seglares profa-
nidades, discursos inútiles, sermones de el tiempo no de los Santos, donde todo es
temporalidad, santidad nada, nada de Dios, nada reformación de costumbres, que
deben a Dios y a su iglesia los predicadores...» Quiere el autor que los predicadores
sean apóstoles y profetas en el modo y forma de predicar, lo cual se aprende con el
estudio de la Sagrada Escritura. «Quien predica el Evangelio con chistes, con verdu-
ras, con sátiras, con afectación de palabras, con palabras rumbosas, quita al sagrado
texto la verdadera inteligencia, añade fealdades abominables...»
Es una lástima que permanezca inédito este libro.
— P. Herrera, Historia, pág. 201. -Nicolás Antonio, I, 508.— P. Vidal, pág. df del
tomo II. -P. Dssinger, pág. 610.
Morales (Fr. Gabriel de los).
Natural de Toledo, fué bautizado el ge Manuel Theotocópuli y Alfonsa de
L'4 de Marzo de 1604 en la parroquial los Morales, de quien tomó el apellido
de Sto. Tomé. Sus padres fueron Jor- al profesar en el convento de su patria
618 MORALES
en 30 de Octubre de 1622, y allí perma- paciones han dado un resultado nega-
necía en 1625 en que figura en una es- tivo. Bn nuestras historias no se men-
critura. Fuó nieto del famoso pintor ciona para nada a este P. Morales, lo
denominado el Greco, de ahí el interés cual prueba que en la Corporación no
despertado en muchos escritores por debió de ejercer cargos de grande im-
adquirir noticias de nuestro religioso, portancia ni distinguirse tampoco por
indicándose la sospecha de que pudie- las muestras de su saber. Sin embar-
ra haber sido quien recogiera los es- go, no debemos permitir que su me-
critos de su abuelo sobre las tres artes moria se pierda y por si algún día se
plásticas; por desgracia, ni con raspee- encontraran datos para completar su
to a este particular ni sobre su biogra- biografía y la sospecha indicada llega-
fía podemos añadir un dato más a los ra a confirmarse con el hallazgo de
consignados. Los escritos aludidos se los trabajos del Greco, le dedicamos
tienen hoy por perdidos, pues por más este artículo en nuestra galería de es-
que se han buscado, todas las investí- critores agustinos.
Ahora varaos a copiar el extracto de la renuncia de sus bienes que hizo antes
de profesar, publicado por D. Francisco de Borja San Román en su obra El Greco
en Toledo, según le reproduce el P. Telesforo Belloso en España y Amórica, pági-
na 504 del vol. XXIX: «Yo Fr. Gabriel de los Morales novizio en este convento de
San Agustin desta ciudad de Toledo hijo lexitimo de los señores Jorge Manuel Teo-
tocopuli y doña Alfonsa de los Morales su lexitima mujer difunta vecinos desta ciu-
dad de Toledo estando en los últimos días del año de su noviziado y aciendo como e
de acer siendo nuestro señor servido oy profesión... ago solene e lexitima renuncia-
ción en favor del dicho Jorge Manuel Teotocopuli mi padre de mi legitima mater-
na y bienes della en que estoy en posesión por muerte dalla dicha sra. doña Alfon-
sa de los Morales mi madre y de la lexitima paterna en que he de suceder después
de los largos días y vida del dicho señor Jorge Manuel mi padre y de qualesquier
otros derechos y futuras sucesiones en que puedo suceder... la donación y renuncia-
ción de todos los bienes la ago con fin de acer oy profesión de religioso de la orden
en que e de ser alimentado...» =3ue dicho Jorge Manuel mi padre a de acer por
una vez para el dicho convento de san agustin de toledo donde e de profesar un
monumento que quede permanente para el dicho convento que sirva en el a los ofi-
cios de semana santa en el qual se a de guardar el modelo que queda firmado de el
dicho señor Jorge Manuel... y toda la dicha fabrica que asi a de acer a de valer
doscientos ducados. ..=e yp el dicho Jorge Manuel que estaba presente a esta es-
critura la acepto con la calidad y condiccion della y me obligo con mi persona y
bienes a su cumplimiento según y como de suso se refiere., en testimonio de lo
qual otorgamos ante el escribano publico e testigos en el dicho monasterio de san
agustin de toledo a treinta días del mes de otubre de mili e seiscientos e veinte y
dos años siendo testigos In." (Juan?) de talavera y Juan Olea y xpoval gallego veci-
nos de toledo y lo firmaron los otorgantes a los quales yo el escribano dov fee que
conozco^ Jorge Manuel Theotocopuly =^Fray Graviel de los inorales=A.nte mi:
Juan de Soria=Scr.o pu.".»
— En la novísima Enciclopedia Espasa confúndese a este religioso con el bio-
grafiado en el artículo anterior.
Morales (Fr. Jerónimo de).
Natural de Segovia, tuvo por padres a Pedro Sanz de Morales y Lucía Ji-
ménez y profesó en San Felipe el Real a 6 de Noviembre de 1650. Debió de hacer
su carrera literaria en Salamanca, pues aquí se encontraba de conventual en 1657.
Después, con fecha 13 de Junio de 1681, le vemos en San Felipe el Real donde,
junto con otros, firma un parecer, denominándose Lector jubilado de Teolo-
MORAN 619
gia (1), de suerte que podemos asej^urar que había seguido con fruto la carrera
de la enseñanza. Ningún dato más liemos logrado obtener acerca del religioso que
encabeza este párrafo y si aquí le concedemos un lugar es porque, conocida su pro-
cedencia y las breves noticias consignadas, con él no se confunda al P. Andrés Je-
rónimo de Morales biografiado anteriormente.
Moran (Fr. César).
Natural de Rosales, León, fué su na- Calatrava, de Salamanca, al fundars2
cimiento el 7 de Octubre de 1S82 y pro- este colegio y aquí ha desempeñado y
fesó en el colegio de Valladolid el 4 del desempeña en la actualidad el cargo
mismo mes de 1900. Terminada la ca- de Secretario, a más de ser catedrático
rrera eclesiástica, fué destinado al co- de varias asignaturas, como lo fué en
legio de 2."* enseñanza de Talayera en el primero.
1907, de donde fué trasladado al de
1. Con el seudónimo o anagrama «Narcombesdi» publicó en el semanario de
Talavera, La Ribera del Tajo:
Panorama. (Artíc\i\o.)= Recuerdos. (ld.)=Vantdad {ld,)=Recuerdos. Con este
titulo escribió una serie de artículos que salieron en muchos números.
Mujer bragada. (Art.)=i ValientesX... {ld.)=La Niebla. Id. en el núm. A\.— Entre
marido y mujer.— 48. =De la Sierra. -57. =¿Cual es la catisa?—b\.=Fruslerias.-
Xá.^'El mundo... \qué grande\~\á.= Un susto.— li.=Hospitalidad.=Historia de una
solterona.— ¡A la novena/=El arte de ser bonito. =Represalias.
2. En las montañas de León. La industria de los romanos para extraer el
oro.— Artículo publicado en España y América, vol. XXXVI.
3. Antigüedades de Asturias. Al Exmo. Sr. D. Fermín Canella, Rector de la
Universidad de Oviedo.— Id. en id., vol. XXXIX.
4. Investigaciones acerca de Arqueología y Prehistoria de la re-
gión salmantina por el P. César Moran Bardón, Agustino. Con las licen-
cias necesarias. Salamanca Establecimiento tipográfico de Calatrava a
cargo de Manuel P. Criado 1919.
8.° de 131 págs. y al fin 17 láminas que representan objetos descritos en el texto.
Comprende el libro una serie de artículos que con aquel título se publicaron en
La Basílica Teresiana y algunos de ellos también en España y América, 1918
y 1919. En las dos revistas se han inserto elogios muy justos y merecidos del libro.
Moran (Fr, Leandro).
Natural de San Pedro de Zamudia, Zamora, donde nació el 2 de Septiembre de
1886 y profesó en el colegio de Valladolid el 19 del mismo mes de 1903. Fué destina-
do a Filipinas en 1912 y, ordenado de sacerdote en Manila el mismo año, pasó el si-
guiente a la isla de Cebú a fin de estudiar el bisaya. Ha residido en Bolhoon y últi-
mamente en el convento del Sto. Niño de Cebú, donde se halla formando parte de
los maestros de enseñanza de las escuelas allí establecidas.
Rosario Mariano y felicitación sabatina. Triduo y novena a la Vir-
gen Inmaculada de Lourdes por el P. Leandro Moran Agustino. Con
las licencias necesarias. Manila. Tip. de Santos y Bernal 1916.
12." de 48 págs., con una fotocopia al principio de la imagen de la Virgen de
Lourdes que se venera en la iglesia del Sto. Niño de Cebú.
(1) Véase el vol. II, pág. 505.
620 MORAT Y RUFET-MOREIRA
Morat y Rnfet (Fr. Antonio).
Natural de Olot, de la provincia de Gerona, tuvo por padres a Antonio Morat y
Ana María. Profesó en el convento de Barcelona el 20 de Abril de 1771. Fué Exami-
nador sinodal de la diócesis de Urííel, Lector de Filosofía y Teología y Vicerrector
del colegio de San Guillermo de Barcelona y E'rior del Convento de Gerona. Torres
Amat dice de nuestro biografiado que era hombre de mucha erudición y de uno gus-
to en la literatura. Murió en 1790.
1. El espíritu de la perfección evangélica manifestado en la vida
y hechos de la Madre Maria Isabel Francesch y Escurpi, Religiosa del
Orden del P. Santo Domingo, en el Monasterio de Ntra. Sra. de los An-
geles de Barcelona, en donde murió año 1788. Escrita por el P. Fr. An-
tonio Morat, Religioso Agustino Calzado, Examinador Sinodal del Obis-
pado de Urgel, Lector de Prima en S. T. y Vicerector del Colegio de
San Guillermo de dicha Ciudad. La dedica al Ilustrisimo y Reverendísi-
mo Señor Don Gavino de Valladares y Mesia, Obispo de Barcelona,
del Consejo de Su Magestad, &c. Con licencia. Barcelona. Año de 1789.
Por Francisco Suriá y Burgada, Impresor de Su Magestad, calle de
la Paja.
12.° de 3 hs. s. n. de prólogo, 251 págs. de texto \' 5 s. n. de índice.
Biblioteca del colegio de Valladolid.
2. Cursus Philosophiae RR. in dúo vol."^ distributus, a Fr. Antonio Morat
S. Theol. et Philos. Lectore dictatus.— Utitur Fr. Josephus Arimany Augustinianus
Barc. in Coenobio S. P. N. Augustini.— M.S en 4.°, dos tomos de 469 págs. el 1." y
521, más 8 hs. de índice el 2."
Comprende esta obra la Lógica, la Metafísica y la Filosofía natural. La 1."* va
precedida de unas instrucciones sobre el modo de conducirse en las conclusiones
filosóficas y teológicas, privadas o públicas, y de un prolegómeno o cuestión única
sobre las operaciones de la mente. La divide en cuatro partes: Percepción, Juicio,
Discurso y Método. La Metafísica está igualmente dividida en cuatro partes: Onlo-
logia. Etiología, Pneumatologla, y Psicología. La Filosofía natural o Fisiología
comprende la Física general (1." y 2." parte) y la Física particular (1." y 2." parte) o
sea la Cosmografía, Geografía, Astronomía y la Historia natural. Hay algunas figu-
ras ilustrativas en el texto y unas cuantas láminas sueltas con figuras geográficas
que es dudoso pertenezcan a estos volúmenes.
Aunque no lleva fecha el manuscrito, puede conjeturarse que es de fines del si-
glo XVin. Se conserva en el colegio de Calella.— P. B. Fernández.
-Torres Amat, pág. 432.
Moreira (Fr. Felipe).
Natural de Lisboa, fué hijo de habí- lidades que hacía más recomendables
to del convento de N. Señora de Gra- su modestia, D. Juan IV le nombró su
cía donde profesó a 29 de Marzo de Predicador en 1641. Fué también Con-
1606. vSe graduó de Doctor teólogo en sultor de la Inquisición. Falleció en
la Universidad de Coimbra el 2S de Oc- Lisboa con opinión de perfecto religio-
tubre de 1618, y en el mismo centro ob- so el 10 de Septiembre de 1645. En la
tuvo la cátedra de Vísperas de Escri- vía- sacra del colegio agiistiniano de
tura a 19 de Diciembre de 1633, des- Coimbra se le dedicó la siguiente ins-
pués de haber regentado otras clases, cripción, grabada entre otras de hom-
Por ser consumado en el ministerio de bres célebres que allí se habían distin-
la predicación, elocuencia y otras cua- guido en la enseñanza:
MORELL-MORENO 621
Fr. PhilippiisMoreira, Doctor Theo- nis Censor gravtssimus, gravttate
logits Cathedrce Vespertina; Sacrce Pa- niorinn spectandiis, Rcligionis Obser-
gime professor eximiits, Regi'us Con- vnntia cla¡ iis obiit sexagenarias anno
cionator egregius, Sanctce Inquisitio- Domini 1645, die 10. Septembris.
1. Sermaó no Auto da Fé, que se celebrou em Evora a 30 de Jun-
ho de Í630. Evora por Manoel Carvalho. 1630.
4.° de 20 hs. numeradas.
2. Sermao na aclamafao d'el Rey D.Joao /F pregado em a Universidade de
Coimbra no anno de 1640.
Encuéntrase publicado en el impreso Aplausos académicos da Universidade
de Coimbra. Conimbricae. Typis Didaci Gómez de Loureiro. Anno Domini 1641.-4.°
3. Sermaó no Auto da Fé que se celebrou no Terreiro do Pago
desta Cidade de Lisboa em 15 de Junho de 1645. Lisboa por Domingos
Lopes Rosa. 1646.
4.° de 27 hs. numeradas.
4. Conceitos predicaveis.—M.S. en fol., cuatro tomos que se conservaban en la
librería de nuestro convento de Gracia de Lisboa.
—Barbosa Machado, II, 76. -P. Ossinger, pág. 611. -Silva, II, 301.— P. Figueire-
do, Ftos Sanctorum, pág. 137.
Morel) (Sor María Rita).
De la noble familia de su nombre, cribiendo algunos discursos que su ex-
Nació en Palma el 20 de Marzo de 1820, cesiva modestia le hacía romper des-
de los Sres. D. Fausto Morell y Mora- pues de haberlos leído a sus padres y
gues y Dña. María Ignacia Orlandis y hermanos. Resuelta en 1852 a retirar-
Dezcallar, quienes le dieron una edu- se del mundo para poder con más fer-
cación muy esmerada. Inclinada des- vor dedicar su vida al Altísimo, vistió
de sus más tiernos años al ejercicio de el hábito de religiosa agustina en el
la virtud, ocupaba sus ocios en la lee- convento de la Purísima Concepción
tura de los mejores libros de moral de Palma, y el día 10 de Julio de ISfjS
cristiana, adquiriendo por este medio hizo su profesión tomando el nombre
un rico caudal de excelentes máximas, de María Rita. Falleció en 10 de Agos-
que aprovechaba de vez en cuando, es- to de \^?f>.
Escribió en 1845 a la edad de 25 años, una novela moral con este titulo: Cetina o
el amor de ¿a virtud. ~M.S. en 8." de 128 pÁgs. que conserva su familia. Es obrita
que aunque se resiente de la inexperiencia de la autora, tiene rasgos que revelan
bastante elevación y sentimiento— Bover, 1-518.
Morelli (Juan Bautista).
Seudónimo del P. Leitán, puesto al frente de una obra que se le atribuye.
Moreno (Fr. Agustín).
Natural de Montemayor, Córdoba, e que contaba quince años deedad y figu-
hijo de hábito del convento de esta ra con el empleo de organista, dato que,
ciudad, donde era novicio en 1826, se- en verdad, no deja de llamar la aten-
gún un Estado de la Provincia de An- ción, cómo de tan poca edad ya ejer-
dalucia de ese año; dícese también allí cía ese ministerio (1). Hecha la profe-
(1) Con referencia a las cualidades del P. Moreno para la música nos dice el Sr. Pavón que «se aplicó
al estudio de la música v a tocar el órgano de su ielesia y adquirió destreza y gusto, siendo discípulo muy
622
MORENO
sión religiosa el año expresado de 1826
o el siguiente, pues no sabemos la fe-
cha cierta en que lo verificó, cursó la
carrera literariacomo en toncesse acos-
tumbraba, teniendo por maestro algu-
nos años al P. Muñoz Capilla, de quien
fué aprovechado y fiel discípulo, «de-
mostrando pronta y clara inteligencia
y memoria fácil y firme,» al decir de
su biógrafo el Sr. Pavón. Cuando se
encontraba ya terminada su carrera y
con méritos suficientes para comenzar
la de la enseñanza con el título de Lec-
tor, la exclaustración cortó todas sus
ilusiones arrojándole a la calle, donde
no tuvo que mendigar un pedazo de
pan, gracias a su familia que aunque
no sobrada de bienes de fortuna, le
ofreció un pobre albergue. Allí, pues,
en su villa natal y en algún otro pueblo
cercano ocupado en las funciones pro-
pias de su ministerio, pasó algunos
años. Después estuvo en Gibraltar al
servicio de la iglesia católica, donde
no sabemos el tiempo que permane-
cería.
De regreso en Córdoba, el Sr. Obis-
po Tarancón le confió la regencia en
economato de la parroquia de Sta. Ma-
ría Magdalena, desempeñando su co-
metido durante siete años con gran des-
interés y con un celo propio del ver-
dadero pastor de las almas. Del cum-
quiales en el pulpito, confesonario, etc.
se hacen merecidos elogios y muy en
particular se alaba su caridad inago-
table para con los pobres a los cuales
destinaba las rentas y emolumentos
de la parroquia, no reservando para sí
más que una pequeña parte, lo absolu-
tamente preciso para su sencillo man-
tenimiento y porte personal, pues de
todo lo demás se creía mero usufruc-
tuario y administrador. Por estas vir-
tudes se conquistó las simpatías y ve-
neración de sus paisanos, llegando a
ser preferido para dirigir el Asilo de
mendicidad de San Rafael al fundarse
este establecimiento de beneficencia por
Mayo de 1864. Y con tanta prudencia,
economía y desinterés gobernó aquel
centro, que el mismo Ayuntamiento de
la ciudad se prestó siempre a coadyu-
var y apoyar las gestiones del P. Mo-
reno en todocuantose relacionaba con
el progreso del Asilo e instrucción y
educación moral y religiosa de los po-
bres. Por el bienestar de estos sacri-
ficó nuestro biografiado los últimos
veinte años de su vida, consagrando
todas sus facultades al servicio y ali-
vio de los asilados, y por ello mereció
las bendiciones de todos. Falleció en
el Señor, dejándonos muchos ejemplos
de virtudes que imitar, el 28 de No-
viembre de 1883.
plimiento de sus obligaciones parro-
De sus obras literarias y religiosas hace un recuento el Sr. Pavón, encarecien-
do como no podía menos los sentimientos piadosos de su autor, su adhesión a las
doctrinas de la Iglesia y el espíritu evangelizador que las informa, pues más que
obras científlcas son de carácter instructivo, aparte de las que tienden exclusiva-
mente al fomento de la devoción. Tiene, además, otro mérito el P. Moreno que debe
hacerse constar en su biograh'a, cual es el de haber prestado notable servicio a las
letras y a su patria conservando muchos escritos inéditos del P. Muñoz que con un
desprendimiento digno de toda alabanza, remitió a nuestro colegio de VaUadolid
par.i su publicación en la Revista Agustiniana, donde efectivamente se dieron a
querido de don Jaime Balius y utilizando en el conocimiento práctico del mencionado instrumento, el trato
de D. Patricio Furriel, hábil constructor de ellos. Desde luego en el cultivo del precioso arte de la armo-
nía, sin desconocer los modernos progresos y las obras del genio inmortal de Pésaro, muy populares a la
sazón, esmeróse en conservar en las combinaciones que vertía y acomodaba al templo el carácter serio y
grave de la música religiosa, sin mezcla ni resabios de otra m&s risuefla o vivaz, no olvidado de los princi-
pios de un Feijóo, un Eximeno, y de otros cscritoi es de gran voto en la disciplina de la Iglesia, y de seguro
gusto en las Bellas Arles.»
MORENO 623
luz algunas obras y cfonde el mismo P. Moreno publicó unas minuciosidades biográ-
ficas del P. Muñoz, su maestro, como un testimonio del respeto y veneración que
por él conservó todos los días de su vida.
1. Coplas de Noche Buena.
Al fin: Córdoba. Imprenta de Garda, Diciembre de 1841.
4.° de 2 hs. s. n. y sin portada. A continuación del encabezamiento va el texto a
dos columnas.
Valdenebro, núm. 1078, el cual dice a propósito de este papel: «El autor de estas
coplas fué Fr. Agustín Moreno, según la nota manuscrita al fin del ejemplar que he
visto de ellas.»
2. Concordia Evangélica o sea Historia de Jesu Cristo Señor nues-
tro, formada solamente con el texto de los santos cuatro Evangelios,
según la versión castellana del Excmo. e limo. Sr. D. Félix Torres
Amat, Obispo que fué de Astorga, con abundantes notas en que se ex-
plican los lugares obscuros y las parábolas conforme a la mente de los
Santos Padres y expositores ortodoxos, por D. Agustín Moreno, Pbro.
exclaustrado del orden de San Agustín, Cura ecónomo de la Parro-
quial de santa María Magdalena de esta ciudad de Córdoba. {Grab. del
Redentor) Con las licencias necesarias. Córdoba: Est. tip. de D. Faus-
to Garcia Tena. 1853.
4.» de XIII 274 págs. y 5 hojas s. n.
Port.— V.: Advertencia sobre la propiedad de la obra.— Lie. del Ord. Córdoba 15
de Febrero de 1853. — Dedic. al Exmo. e limo. Sr. D. Manuel Joaquín Tarancón y
Morón, Obispo de Córdoba, etc., fechada por el autor en Montemayor a 26 de Sep-
tiembre de 1851.— PróL— Texto.— índice.— Erratas.
Dice el P. Moreno en el prólogo:... «Pues ya que, entre otros muy plausibles
trabajos de la misma clase, tenemos traducido este divino libro á nuestro castella-
no con tanta claridad y gracia por el Exmo. é limo. Sr. D. Félix Torres Amat, Obis-
po que fué de Astorga, me pareció á mí que aun podría facilitarse más su lectura é
inteligencia, si las palabras de los santos cuatro Evangelios, según dicha versión,
se reuniesen en un hilo de narración seguida, formando una historia de Jesu-Cristo,
en que no faltase circunstancia alguna de cuantas refieren los Evangelistas, se ex-
plicasen con doctrina de los santos Padres y Expositores católicos todas las parábo-
las y lugares obscuros, y desapareciesen las antilogias que resultan cotejando las
diversas narraciones de los autores sagrados cuando no se toman en su verdadero
sentido.— Y animado por el consejo de mi amadísimo y venerado maestro P. Fr.
José de Jesús Muñoz, cuya doctrina y buen ejemplo han sido para mí uno de los fa-
vores más señalados que Dios me ha hecho, emprendí esta obra, que hubiera sido
superior á mis fuerzas si no me la hubieran facilitado el Evangelio syntatomeno del
Dr. Francisco Simanovies, y sobre todo la Concordia Evangélica y riquísimos co-
mentarios de Cornelio Jansenio, Obispo de Gante, que publicó en León de Francia
el año de 1577 bajo los auspicios del Sr. D. Felipe segundo. Rey de España. En esta
última_obra se ha hallado cuanto para mi intento podía desear, pues no solo contie-
ne una concordia prolija de los cuatro Evangelios, según la letra de la vulgata lati-
na, sino también cuanto en su explicación habían dicho los santos Padres y los Ex-
positores de mejor nota, cuj'as opiniones examina con conocimiento de las lenguas
originales hebrea y griega, y juzga con buen criterio y delicado tacto.— Con tales
auxilios he trabajado la presente obra, en que me he propuesto reunir en un solo
relato los santos cuatro Evangelistas, de manera que se conserven las palabras de
cada uno, se coloquen los hechos y sentencias en el orden más natural, y se forme
una lectura tan fluida y tan descargada de repeticiones, cuanto lo permita la exac-
titud y el respeto que se debe al texto sagrado.»
624 MORENO
He aquí sencillamente expuesto el trabajo que el autor puso en esta obra, acer-
ca de la cual el señor Menéndez y Pelayo, en sus Heterodoxos, pág. 756 del tomo III,
no emitió un juicio sereno e imparcial con el aplomo con que sabía hacerlo, acaso
por no haberse formado una idea exacta de los propósitos del P. Moreno al dar a la
prensa su libro. Por esto hacemos nuestro el siguiente párrafo del P. Muiños Sáenz
en su Discurso sobre la influencia de los Agiisíinos en la poesía: «Permítame mi
amigo el Sr. Menéndez y Pelayo notar de injusto el desdén con que habla de la
Concordia Evangélica, del P. Moreno. La equivocación del autor de los HeterodO'
xos nace de considerar como un tratado exegético por el estilo del de el Sr. Cami-
nero, lo que solamente es una Vida concordada de Jesucristo, destinada a la lectu-
ra y meditación popular, concepto en el cual es apreciabilísima.»
«La Concordia evangélica, dice Pavón, trazada con el texto de los cuatro sa-
grados libros que la contienen, en narración seguida y tratando de no omitir cir-
cunstancias, y de explicar con la doctrina de Santos Padres y de expositores cató-
licos las parábolas y lugares obscuros, debe merecer sumo aprecio como libro útil
para la lectura y meditación. Si ligera crítica de reticencias intentase rebajarlo,
motivo habría para exigirle la razón de su ofensivo desdén.» ¿A quién o a qué alu-
diría Pavón en estas últimas frases un tanto obscuras?
3. Novena del Santísimo Sacramento para la Octava del Corpus
y fiesta del Santísimo Corazón de Jesús, por D. Agustín Moreno, Pres-
bítero exclaustrado del Orden de San Agustín, Cura Ecónomo de la Pa-
rroquia de Santa María Magdalena. {Viñeta representando la custo-
dia rodeada de nubes) Con las licencias necesarias. Córdoba. Imprenta
y Litografía de D. F. G. Tena. 1854.
16.° de 44 págs.
—Novena del Santísimo Sacramenío .. Córdoba: Imprenta y Litografía de D.
F. G. Tena. -8." de 44 págs.
De esta edición sin fecha hace mención Valdenebro, núm. 1620, pero como en
la portada no se advierte más que una leve variante y el tamaño responderá a
apreciaciones particulares, creemos muy probable que se trate de una sola y úni-
ca edición.
4. Novena del gloriosísimo mártir San Sebastian. Por Don Agus-
tín Moreno, cura ecónomo de la Parroquial de- Sta. Maria Magdalena
de esta Ciudad. Se hizo para decirla ante el Smo. Sacramento en el ce-
menterio de S. Rafael de la misma, y se publica con las licencias nece-
sarias a devoción de la Sra. Marquesa Viuda de Lendines. {Viñeta)
Córdoba: 1857. Imprenta y librería de D. Rafael Arroyo, calle Am-
brosio de Morales, niím. 8.
8." de 16 págs.
5. Novena del Gloriosísimo Padre de los Pobres, San Juan de Dios.
Por D. Agustín Moreno.. Examinador sinodal del Obispado de Guadix
y Baza, quien en señal de estimación, de gratitud y de cariño la dedica
al Exmo. e limo. D. Antonio Rafael Domínguez y Valdecañas, Obispo
de la Diócesis. Granada. 1860. Imp. y lib. de D. Jerónimo Alonso.
12." de 24 págs.
6. Contestación que D. Agustín Moreno Pbro. Director del Asilo da al artícu-
lo que sobre un comunicado suyo publicó el periódico El Mediodía, en el núm. 42.
No hemos visto este escrito ni sabemos de fijo a qué fecha referirle, pero de
cierto siendo ya el P. Moreno Director del Asilo citado, o sea después de 1864. Di-
MORENO 625
cese en el mismo artículo que su autor había compuesto un Calendario perpetuo
para uso de su Provincia, que es de suponer fuera un directorio o epacta con los
rezos de los Santos de la Orden a semejanza de otros que por aquel tiempo se es-
cribieron y publicaron.
7. Memoria sobre el Asilo de Madre de Dios y San Rafael abierto
para estirpar la mendicidad en Córdoba en 14 de Mayo de 1864, en la
que se da noticia del curso que ha llevado esta casa y del estado en que
se halla al año de su erección, por el presbítero Don Agustín Moreno,
exclaustrado Agustino, individuo de la Junta Municipal de Beneficen-
cia, Director y Capellán de dicho establecimiento. Córdoba. 1865. Im-
prenta, librería y litografía del Diario de Córdoba, calle de S. Fernan-
do núm. 34.
4.° de 32 págs.
■ La memoria termina en la pág. 10; en la siguiente va esta portada:
Sermón que en la liesta de la inauguración del Asilo de Madre de Dios 3' San
Rafael de esta ciudad de Córdoba celebrada en la iglesia del mismo el 14 de Mayo
de 1864 dijo el Presbítero Don Agustín Moreno, exclaustrado Agustino, individuo
de su Junta municipal de Beneficencia, Director y Capellán del expresado Asilo.
Córdoba. 1865. Imprenta, librería y litografía del Diario de Córdoba, calle de San
Fernando núm. 34.
Pág. 29: «Cuenta que yo D. Agustín Moreno, Pbro., como Director-Adminis-
trador del Asilo de Madre de Dios y S. Rafael, he recibido en metálico y de lo que
he gastado hasta el 14 de Mayo de 1865, con algunas otras noticias para satisfacción
de los bienhechores».— Al ñnal de la última página: Córdoba 14 de Mayo de 1865.
Agustín Moreno.
A semejanza de la reseñada continuó publicando otras en los años sucesivos, de
las cuales hemos visto en el Colegio á: Valladolid también las siguientes.
8. Segunda Memoria... en que se da noticia del curso que ha llevado esta casa
en el segundo año de su existencia y del estado en que se halla al cabo de él, por.,.
Córdoba 1866...— 4." de 8 págs.
9. Tercera Memoria... en el tercer año,., publicándose el Reglamento que para
su régimen ha sido aprobado por la Ilustre Junta Municipal de Beneficencia y por
el Sr. Gobernador de esta Provincia. Escrita por... Córdoba. 1867 ..—4.° de 16 págs.
10. Cuarta Memoria... Córdoba... 1868.— 4." de 8 págs.
11. i/eworí'a... en el Aniversario quinto de su erección.— 4." de 4 págs. Sin
portada.
Al final: Córdoba 14 de Mayo de 1869. El Director, Agustín Moreno.
12. Memoria del Asilo... en el Aniversario octavo de su erección.— 4." de 4
págs. con el año 1872 al final.
13. Memoria undécima del Asilo de Madre de Dios y San Rafael.— 4.* de 4
págs. con el año 1875 al fin y la firma del P. Moreno.
14. Memoria Décima Tercia... en que se da noticia del curso que ha llevado este
benéfico establecimiento en los años catorce y quince de su existencia y de la Pan9-
dería que en él ha de abrirse en 1.° de Abril de 1880, por... 1880. Imp., lib. y litog.
del Diario de Córdoba, San Fernando 34 y Letrados 18.-4." de 12 págs.
15. Memoria décimacuarta..., en que se hace una breve reseña de los bienes de
que ha sido instrumento desde el día de su instalación, y se da cuenta del estado en
que se halla al cabo de 17 años, por... 1881... -4." de 14 págs.
16. Memoria décima quinta.,., en que se manifiesta el curso que ha llevado este
benéfico establecimiento desde 1.° de julio de 1881 hasta igual fecha de 1883, que
son los años 18 y 19 de su existencia, por... 1883...— 4." de 11 págs.
17. Breve noticia de la Hermandad de las Angustias de la Sacratísima Virgen
40
626 MORENO
Maria, establecida en la Iglesia del convento de S. Agustin de esta ciudad, que para
satisfacción y régimen de los cofrades escribe el presbítero Don Agustin Moreno,
exclaustrado de dicho convento y hermano mayor de ella. Córdoba. 1866. Imp. li-
breria y litografía del Diario de Córdoba. San Fernando núm. 34.-8."' de 16 págs.
18. Novena de Ntra. Sra. de la Peña, esto es, de la Sacratísima
Virgen María, á quien los fieles reverencian en su imagen hallada se-
gún tradición en el lugar de su santuario, extramuros de la villa de
Afíora, de esta Diócesis de Córdoba. Por el presbítero D. Agustin Mo-
reno, exclaustrado Agustino. Córdoba: 1866. Imprenta y litog. de Don
Rafael Arroyo, Cister 12, y Alfaros 13.
H.» de 78 págs.
19. Novena de la Virgen de la Fuensanta, esto es, de la Sacratísi-
sima Virgen Maria, Fuente fecunda de toda clase de bienes, á quien la
piedad de los fieles reverencia en su venerabilísima imagen y santuario
extramuros de esta ciudad, en el lugar donde dicha sagrada imagen
estuvo escondida y fué hallada en virtud de muchos prodigios y de re-
velación. A ruego de Don Ramón Quintero, Capellán del expresado san-
tuario, la hizo el Presbítero D. Agustin Moreno, exclaustrado del Orden
de San Agustin. Córdoba: 1866. Imprenta y litog. de D. Rafael Arroyo,
Cister 12 y Alfaros 13.
8." de 80 págs.
Tanto esta como la anterior llevan al principio las aprobaciones y licencias co-
rrespondientes.
20. Memoria sobre las Casas de Beneficencia que en esta ciudad
corren á cargo de la Excma. Diputación provincial y del Excmo. Ayun-
tamiento, que publica el presbítero Don Agustin Moreno, que ha sido
Director general de ellas. 1870. Imprenta del Diario de Córdoba, San
Fernando 34.
4.° de 15 págs. fechada al final: Córdoba, 3 de Septiembre de 1870.— Agustín Mo-
reno.
21. La verdad y divinidad de la Religión Católica probada princi-
palmente por la conversión de San Agustin. Sermón predicado el año
de 1847 en la Iglesia que fué del Convento de Agustinos de esta ciudad,
por D. Agustin Moreno, Presbítero exclaustrado del mismo. Se publica
con aprobación de la Autoridad Eclesiástica. 1874. Imprenta, librería y
litografía de el «Diario de Córdoba», San Fernando 34 y Letrados 18.
4.* de 28 págs. Se halla publicado este folleto en el tomo siguiente.
22. Sermones predicados por el Presbítero D. Agustin Moreno, ex-
claustrado Agustino. Se publican con aprobación de la Autoridad Ecle-
siástica. 1874. Imprenta, librería y litografía de el Diario de Córdoba,
San Fernando 34 y Letrados 18.
4.° de 264 págs., más 3 s. n. de índice y erratas.
Port.— V. en bl.—Pról.— Texto.— índice.— Erratas.
«Me causa pena, dice el P. Moreno en el próloiío, ver cómo se sepultan en el ol-
vido y perecen con la muerte de sus autores, discursos bellísimos que se han pro-
nunciado desde la sagrada cátedra y podrían ser todavía de mucha utilidad para la
MORENO 627
Iglesia. No quiero que acontezca lo mismo á algunos de los sermones que he traba-
jado; y al presentir la cercanía de mi muerte en la diminución de fuerzas que expe-
rimento, he resuelto publicarlos, pretendiendo, no que los admiren ó usen los ora-
dores, sino que los fieles sencillos, á quienes generalmente me he dirigido en ellos
los puedan leer y meditar detenidamente. Porque conociendo la medianía de mis
talentos ni he creído poder enseñar á los sabios, ni aspirado á complacerlos por una
elocución brillante: mi anhelo ha sido poner, hablando con lisura, al alcance de to
dos las verdades santas y fomentar en los corazones la piedad sólida y verdadera. >•
Sobre el presente tomo escribe el señor Pavón: .<Otro libro dado a luz en 1874,
es la colección de sermones, en número de quince, entresacados de los muchos que
predicó. Su buena doctrina, la sencillez, corrección y suavidad de estilo, aun pue-
de cautivar en la lectura la atención de cuantos en los tiempos florecientes del ora-
dor, gustaron del atractivo de su improvisada palabra, tanto más eficaz, cuanto más
desnuda de galas retóricas y del tono y accidentes halagüeños de la acción.»
23. Memoria de la Pasión de Nuestro Redentor Jesucristo en ca-
torce meditaciones al modo de Via Crucis por el P. Agustín Moreno de
la Orden de S. Agustín. Con las licencias necesarias. Valladolid: Imp.
Lib. de la Viuda de Cuesta é Hijos calle de Cantarranas, núm. 40. 1882.
12.° de 22 págs.
Es tirada aparte de la Revista Agustiniana, págs, 386 y sigs. del vol. III.
En carta de remisión de esta obrita al P. Cámara, con fecha 21 de Diciembre de
1881, le proponía el P. Moreno, dado caso que la juzgase digna de la prensa, varias
enmiendas al texto de las cuales sólo se tuvieron en cuenta alguna que otra de poco
interés, omitiéndose las demás, acaso por no necesitar el original las correcciones
indicadas. Para costear la edición el P. Moreno mandaba un cáliz. «Cuando imprimí
los sermones, dice en su carta, pensé vender ese cáliz y no fué menester. Ahora
quiero se imprima aquella Memoria de la Pasión de N. R. J. C. en 14 meditaciones
que con otros opúsculos mandé a V. Si la hallan VV. digna de la luz pública, me
harán el obsequio de que se imprima tirando para mí cien ejemplares y además los
que estimen VV. conveniente. Si hechos los moldes quieren aprovecharlos en la re-
vista, mucho mejor. El cáliz no es de buen gusto, pero si acomoda en esos Colegios
o en el abierto nuevamente (la casa de Gracia) pueden reservarlo y si no fundirlo
quedando lo que sobre del costo de esa impresión para la obra de la iglesia del Co-
legio». He aquí retratado a nuestro P. Moreno, el cual se iba desprendiendo poco a
poco de sus pobres alhajas enviándolas al Colegio de Valladolid a fin de contribuir
con lo que podía para las obras de la nueva^glesia.
24. Versos humildes y piadosos y exposición del Padre Nuestro
que para los párvulos en Cristo hace reimprimir D. Agustín Moreno,
Presbítero, Director y Capellán del Asilo de la Madre de Dios y San
Rafael de esta Ciudad. Con licencia de la Autoridad Eclesiástica. Cór-
doba. Imprenta, lib. y lit. del Diario de Córdoba. 1883.-32.°
25. Minuciosidades que no se hallan en las biograjias del P. Muños Capilla. -
Publicóse en el vol. II de la Revista Agustiniana.
26. Cartas escritas al P. La Canal en 1840 sobre el P. Muñoz Capilla.— Se pu
blicaron en el Archivo histórico Hispano Agustiniana, vol. VI, a continuación de
la correspondencia del citado P. Muñoz Capilla.
Después se reprodujei'on en La Ciudad de Dios, vol. CVII.
Son muy interesantes por las noticias que proporcionan acerca de los manus-
critos que a su muerte dejó el P. Muñoz Capilla, los cuales, recogidos por el P. Mo-
reno, fueron conservados por este hasta la fundación de la Revista Agustiniana en
1881, remitiéndoselos al P. Cámara para su publicación en esta revista.
628 MORENO
27. A ruegos del P. Muñoz, su maestro, arregló el libro del Eclesiastés explica-
do, en canfor midaid canias a.dve riendas del P. Jaime Villanueva, segúa luego se
repetirá en la nota bibliográfica del mencionado P. Muñoz Capilla.
— La biografía del P. Moreno publicóla D. Francisco de Borja Pavón en el Dia-
rio de Córdoba, de donde la reprodujo la Revista Agustiniana, vol. VIL Después el
mismo Pavón incluyó dicha biografía en sus Necrologías, págs. 137 y sigs.-Valdene-
bro, véanse varios números.
Moreno (Fr. Anselmo).
Nació el 21 de Abril de 1865 en L;i parte del Claustro de profesores de
Parra, Avila, y profesó en el colegio aquel centro hasta el 1^3 que pasó a
de Valladolid el 10 de Septiembre de Cuba, al colegio que en la Habana tie-
1883. Pasó dos años después al de La ne la Provincia agustiniana de los Es-
Vid donde al propio tiempo que cursa- tados Unidos. Fué allí Consultor del
ba la carrera del sacerdocio, estuvo Obispo- Administrador de los bienes
encargado del Observatorio, hasta su eclesiásticos de aquella isla y Director
traslado a El Escorial en 1887. Hizo de las Madres Católicas y de las Reli-
después la carrera de Leyes en la Uni- giosas Ursulinas, reorganizando este
versidad de Valladolid, licenciándose instituto por comisión del citado Señor
en la de Barcelona el 1894 y el mismo Obispo. De vuelta en España en 1905,
año, a 31 de Marzo, le dieron el título fué destinado al colegio de Guernica y
de Lector. Regresó luego de profesor de aquí al de Alfonso XII de El Esco-
al colegio de Estudios Superiores de ría! en 1913, donde reside en la actua-
El Escorial y, afiliado a la Provincia lidad ocupado siempre en la ense
Matritense en 1895, continuó formando ñanza.
1. Labor de los Agustinos en Filipinas.— Serie de anicn\as publicados en El
Aborte de Castilla, diario de Valladolid, en 1892.
2. Sobre el Centenario del Quijote en 1905 publicó varios artículos de informa-
ción en el Diario de la Marina, de la Habana, por su cargo de Secretario de la Jun-
ta organizadora de la celebración de dicho Centenario. En el mismo periódico salie-
ron otros artículos suyos sobre diversos asuntos y varias poesías.
3. Revista canónica.
Encargado el P. Moreno de redactar esta sección de La Ciudad de Dios desde
que se relevó de ese trabajo al P. Honorato del Val comenzó su tarea en el número
3 del vol. XXXV continuándola hasta el XXXIX. Después es suya también la de los
vols. XLII al XLV y la del XLIX. Últimamente, por haber salido para el Ecuador
el P. Claudio Martín ha reanudado su trabajo el P. Moreno desde el vol. CXII (1918) .
Pueden verse en los volúmenes citados los números en que va la firma de nuestro
autor.
4. A Jovellanos.— Poesía publicada en España y América, vol. I.
5. Pensamientos.— Id. en El Buen Consejo, tomo I (Año 1).
6. Elevación mística.— \d. en La Ciudad de Dios, vol. CXII.
7. Las dos cegueras.— Id. en id., vol. CXVI.
Moreno (Fr. Eugenio).
Theses univer.sae Theologicae quas publico examine in Regia Divi
Marci Universitate tueri Conabitur P. F. Eugeniu$ Moreno Collegii, ac
Universitatis Pontificiae Divi Ildefonsi alumnus. {Esc. de la Orden)
Praeside R. P. Mtro. F. Josepho Valerio Cora, Studiorum Peruanae
Sancti Patris Nostri Augustini Provinciae Regente, et Sacrae Theolo-
MORENO 629
giae Baccalaureo. Díe 31 mensis Augusti anni M DCCC XX. Limae
Typis Sancti Jacinti.
4.° de 20 págs.
Port. y a la v. dos epígrafes y Assertum vespertinum. — Di dicaioria al limo. Ori
huela.— Texto.
—Medina. La Imprenta en Lima, núm 3474.
Moreno (Fr. Sebastian).
Fué hijo de Sebastián y de Ana de aquella provincia por las violentas ór-
Agreda, vecinos de Castiltierra (Segó- denes de Anda y del Arzobispo San-
via), donde nació ell721. Hizo su profe- cho de Stas. Justa y Rufina. Había
sión religiosa, camino de Filipinas, en sido Subprior de Manila, Definidor y
el Hospicio de Sto. Tomás de Villa- Vicario provincial. En 1775, siendo
nueva, de Méjico, el 27 de Julio de Priordel convento de dicha capital, fué
1738, aportando a las playas de Mani- desterrado a España por orden del ce-
la el año siguiente. Fué destinado a la lebre Visitador P. Pereyra y murió al
Pampanga, donde administró sucesiva- regresar de nuevo a Filipinas, en el
mente varios pueblos desde el año 1748 navio «San José», en Mayo de 1778.
hasta 1771 en que hubo de salir de
1. Trisagto a la Santísima Trinidad, traducido al pampango. Impreso, según un
catálogo de obras publicadas en Filipinas.
De ser cierta la noticia, el original para la versión suponemos sería el folleto
que tan en boga ha estado en Filipinas desde los tiempos del limo. Sancho de Stas.
Justa y Rufina que le autorizó con su concesión de indulgencias, y es el siguiente:
Trisa ffio seráfico y querúbico para venerar y alabar todos los días d la Beatísima
y Augustísima Trinidad, y alcansar de su piedad inmensos y copiosos beneficios.
Compuesto por el R. P. Fr. Eugenio de la Santísima Trinidad, Religioso descalzo
de esta Orden.
2. Informe escrito a petición del P. José Victoria para ser presentado al Arzo -
bispo de Manila con el'fin de enterarle de ciertos puntos antes de la celebración del
concilio provincial.
Versa sobre los medios para adelantar en la fe a los indios, desterrar supersti-
ciones e idolatrías y si por negligencia o descuido de los ministros del altar en la
recta administración de los sacramentos se había introducido algún abuso. Está fe-
chado en San Luis de la Pampanga a 5 de Noviembre de 1770. Publicóse en la co-
lección del P. Pérez, Relaciones Agustinianas, págs. 250-269.
3. Modo de leer los caracteres de la lengua pampanga. — M..S.
4. Artificio y forma de hacer versos en la misma lengua.— M.S.
5. Versión al pampango del Kempis y del P. Villacastin.— M.S. dos tomos.
6. Disertación canónica sobre la renuncia del P. José Fíc/o^zí?. — M.S. en fol.
de 28 págs.
7. Disertación sobre disciplina canónica regular.— M.S. en fol. de 40 págs.
8. La verdad determinada... sobre disciplina regular. Bn colaboración con el
P. Braña (véase el vol. I, pág. 448). - M.S. de 19 págs. en fol.
9. Varias /)OÉ's/a,s, en casteUano,— M.S.
10. A juzgar por la numerosa correspondencia a él dirigida por Anda y demás
jefes y oficiales de las tropas que combatían contra los ingleses, debió de escribir
muchas cartas referentes a la guerra y a otras cuestiones que entonces se ventila-
ron.—V. el tomo II de la colección del P. Navarro, intitulada: Documentos indis-
pensables para la verdadera historia de Filipinas.
-P, Jorde, pág; 379.-P. Cano, pág. 164.
630
MORENO Y DÍAZ
Moreno y Díaz (limo. D. Fr. E/equ
Sobre este venerable Prelado, cuya
causa de beatificación tanto se activa
al presente, existe una obra biográfi-
ca muy voluminosa publicada por el
limo. Sr. Minguella, aparte de otras
biografías, extensas también y debi-
das a diversas plumas, de suerte que
nada absolutamente de nuevo podrán
esperar los lectores en las breves lí-
neas que vamos a trazar.
Nació en Alfaro, Logroño, el 9 de
Abril de 1848 y profesó en el colegio
de Monteagudo de PP. Agustinos des-
calzos el 22 de Septiembre de 1864.
Formó parte de la misión que llegó a
Filipinas el 10 de Febrero de 1870. Or-
denado de sacerdote el año siguiente,
fué destinado a Calápan con fecha 6
de Junio a fin de imponerse en el dia-
lecto tagalo y en la administración de
los sacramentos y demás funciones pa-
rroquiales. El 14 de Febrero de 1872 ya
fué nombrado Misionero y Capellán
castrense de Puerto Princesa, de don-
de fué trasladado a Calapan el 9 de
Mayo de 1873 con el cargo, además, de
Vicario provincial de Mindoro, y des-
pués de algunos años, en 13 de Junio
de 1876, se fué a servir el curato de
Laspiñas. Aquí permaneció hasta el
Capítulo intermedio de 1880, en que
fué designado para el cargo de predi-
cador del convento de Manila, donde
estuvo sólo algunos meses, pues en 24
de Febrero de 1881 se le nombró pá-
rroco del populoso arrabal de Santa
Cruz El año siguiente volvió otra vez
a Manila de predicador.
Elegido Rector del colegio de Mon-
teagudo en 1885, regresó a España,
cumpliendo su oficio durante un trie-
nio, finalizado el cual se fué a Marci-
11a de confesor en 1888. Este mismo año
be organizó la primera misión que con'
el fin de restaurar la antigua Provincia
leí).
de la Candelaiia salló para Colombia
en el mes de Noviembre, presidiéndola
el P. Moreno. Una vez en Bogotá, que
era el punto de su destino, escogieron
los misioneros como principal campo
de acción los Llanos de Casanare,
donde es indecible lo que trabajó nues-
tro biografiado, así como no son para
contar los sufrimientos que allí hubo
de sobrellevar por ser aquel el primer
viaje de exploración evangélica y de
información sobre el estado de aban ■
dono, de incultura y de salvajismo en
que s? encontraban los indios habitan-
tes de aquella región. Allí fué donde
el P. Moreno fijó después su residen-
cia, dedicándose de lleno a la conver-
sión y civilización de aquellas tribus
errantes que vivían en la barbarie
y superstición, recogiendo abundantes
frutos de su labor evangelizadora.
Hasta entonces el P. Moreno había
ejercido los cargos de Provincial y Vi
cario General del que a la sazón era
Comisario Apostólico de los Agustinos
descalzos, P. Gabino Sánchez de la
Concepción. Mas creado luego por la
S. Sede el Vicariato Apostólico de Ca-
sanare desmembrándole de la diócesis
de Tunja, el Presidente de la República
propuso para desempeñarlo al P. Eze
quiel, el cual por breve de 25 de Octu-
bre de 1893 fué nombrado Obispo titu"
lar de Finara (1), recibiendo la consa-
gración episcopal en Bogotá a 12 de
Mayo de 1894. «Sus especiales dotes de
gobierno, las sublimes cualidades de
ilustración y saber que manifestó en el
corto espacio de dos años que rigió
aquella porción de la grey cristiana,
llamaron de nuevo la atención del Su-
premo Jerarca de la Iglesia; y cuando
menos lo esperaba y más engolfado se
hallaba nuestro P. Moreno en la cris-
tianización de los casanareños,en Con-
(I; Con moiivo de su elevación a la jerarquía episcopal se publicaron numerosos artículos en la pren-
sa, los cuales fueron coleccionados por el P. Casas y Conde y junto con otros escritos se publicó todo ello
en un tomo que puede verse reseñado en la pág:. 64\ del \ol. I.
MORENO Y DÍAZ
631
sistorio celebrado el 2 de Diciembre de
1895 era preconizado Obispo de Pasto,*
diócesis a la que había de vincular tan-
tas glorias, y en la que había de dejar
tan gratos recuerdos de su santidad y
de su corazón bondadoso y verdadera-
mente paternal.»
En las últimas palabras del párrafo
anterior se sintetizan los timbres más
excelsos con que pudiera ennoblecerse
la figura apostólica del venerable Obis-
po; aUí, en Pasto dio a conocer más
que en ninguna parte los quilates de su
santidad; allí fué donde se admiraron
sus acrisoladas virtudes y donde su
memoria perdurará, porque el recuerdo
de sus bondades, de sus ejemplos y de
su saber ha quedado grabado con ca-
racteres indelebles en los corazones de
todos. Dios dispuso que muriera entre
sus hermanos, en el colegio de Mon-
teagudo, donde había nacido a la vida
religiosa. Ocurrió su glorioso tránsito
el 19 de Agosto de 1906, y en sus fune-
rales, que fueron solemnísimos, ofició
el P. Perrero, Obispo dimisionario de
Jaro y pronunció la oración fúnebre el
P. Minguella, imprimiéndose esta no-
table pieza, modelo de oratoria sa-
grada.
Con fecha 20 de Octubre de 1915 se
exhumaron los restos del Ven. Pa-
dre Ezequiel con el fin de trasladarlos
a otro lugar. El acto se verificó ante
el Tribunal eclesiástico de la diócesis,
las autoridades civiles de Monteagudo,
cuatro médicos y otras muchas perso-
nas. Se encontró íntegro e incorrupto
el cadáver, como el día en que se en-
terró, con« las vestiduras e insignias
episcopales sin deterioro alguno y en
perfecto estado de conservación; los
médicos testificaron unánimemente que
aquello obedecía a causas sobrenatura-
les (1). Llevaba enterrado nueve años
y dos meses. El día siguiente se cele-
bró una solemne misa de pontifical, ofi-
ciando el limo. P. López y asistiendo
en el presbiterio los Obispos de Tara-
zona, Sigüenza y Calahorra (2).
1 . Cartas del P. Moreno sobre su expedición a los Llanos de Casanare. 1890-1891 .
Son ocho y se publicaron primeramente en la revista de Bogotá intitulada El
Congregante de San Luis, de donde las reprodujo, con el epígrafe Misiones de los
PP. Recoletos de los Llanos de Casanare, La Ciudad de Dios, vols. XXV al
XXVIl. Después las incluyó el P. Matute en su colección Los Padres Candelarios
en Colombia, págs. 88 y sigs. del vol. II y últimamente el P. Minguella en el tomo
que se reseñará con el número 13.
2. Manual de instrucciones a los indios, ya civilizados, del Vicariato de Casa-
nare, para bautizar y asistir a moribundos en casos de necesidad y en ausencia de
sacerdote.
Lo escribió el P. Moreno, siendo ya Vicario Apostólico de Casanare, y se impri-
mió en Bogotá.
3. Carta Pastoral que el limo. Sr. Obispo de Finara y Vicario Apostólico de
Casanare dirige a los fieles de su Vicariato con motivo de la Cuaresma del presen-
te año de 1895. Bogotá, 1895. Imprenta de Antonio M. Silvestre. Director, Tomás
Galarza.
4. O CON Jesucristo o contra Jesucristo. O Catolicismo o Libera-
lismo. No es posible la conciliación. Por Fr. Ezequiel Moreno Díaz,
(1) De uno de los médicos que asistieron al acto hemos visto impreso un folleto que versa sobre e¡ es
tado de incorrupción de los restos del Ven. P. Moreno.
CJ) Publicóse una descripción de aquellos funerales en La Avalancha, de Pamplona, reproducida
mucho después por El Siglo Futuro en su numero de 18 de Abril de 1516 con el titulo SolemnítimoSi funerales
y velada necrológica del Ittmo P. Esequiel. En esta segunda leyeron poesías Fr. Carlos Liñán, Pr. Victo
Capínega y Fr. Aurelio|Lafáu.
632 MORENO Y DÍAZ
Obispo de Pasto. Pasto. Imprenta de N. Clemente Ponce, a cargo de
J. F. Daste. 1897.
8.° de 84 págs.
— O con Jesucristo.... Tercera edición. Lima. Imprenta y Librería de San Pe-
dro, Calle de San Pedro, n. 96. 1898. - 8." de 80 págs.
Fué escrito este opúsculo contra la carta titulada Los intransigentes, que el
sacerdote Baltasar Vélez dirigió al Dr. Carlos Martínez Silva.
.5. Dolores internos del Sagrado Corazón de Jesús. Pasto, 1900.
12.° de 216 págs.
-Bogotá, 1902.-12." de 157 págs.
— Roma, 190.T. — Traducida al italiano.
Al final de la obra va la Novena en honor de los dolores interiores del Sagrado
Corazón de Jesús, por la M. Encarnación, Bethlemita del Sagrado Corazón de
Jesús.
6. Instrucciones del limo. Sr. Obispo de Pasto al Clero de su Dió-
cesis sobre la conducta qiie ha de observar con los liberales en el pul-
pito y en algunas cuestiones de confesonario. Pasto, Imprenta de La
Verdad, 1902.
8." may. de XII M41 págs.
—Instrucciones... Pasto, 1903.
—Instrucciones... Barcelona, 1903. Imprenta de Subirana.
7. Oración fúnebre del limo. Sr. D. Pedro Schumacker, Obispo que fué de Por-
toviejo. Pasto, 1902.
8. Carta Pastoral que dirige al Clero y fieles de su Diócesis el Ilustrlsimo Sr.
Dr. Fr. Ezequiel Moreno, Obispo de Pasto, con motivo de la Encíclica Ad diem
illmn Ifctissimum de su Santidad Pío X. Imprenta de La Verdad. Pasto, 1904.
Las Pastorales citadas, con otras publicadas también por separado de las cua-
les no tenemos noticia individual, así como algunos folletos y escritos forman el
tomo que pasamos a reseñar.
9. Cartas Pastorales circulares y ot^os escritos de! limo, y Rmo.
Sr. D. Fr. Ezequiel Moreno y Díaz Obispo de Pasto (Colombia) {In-
signias episcopales). Madrid Imprenta de la Hija de Gómez Fuentene-
bro calle de Bordadores, 10. 1908.
4." de XVI págs. de prels. y 599 de texto, exceptuadas las 3 últimas de índice.
Va encabezada la colección con un prólogo del limo. D. Fr. Toribio Minguella,
editor, fechado en Sigüenza a 15 de Mayo de 1908, en el cual expone a grandes ras-
gos las circunstancias por que atravesaba la Diócesis de Pasto durante el tiempo
que fué gobernada por el limo. Moreno, y que motivaron los escritos de éste en
defensa de la Iglesia, de la doctrina católica y de los intereses de la Religión. Pre-
ceden a esos escritos los que publicó siendo Obispo in partibtis de Pinara y Vicario
Apostólico de Casanare.
Dicha colección consta de las Pastorales y trabajos siguientes, según se enlis-
tan en el índico:
/. Primera Carta Pastoral que el limo. Sr. D. Fr. Ezequiel Moreno y Díaz,
Obispo de Pinara y Vicario Apostólico de Casanare, dirige a los fieles de su
Vicariato.
2. Instrucciones dadas a los fieles de Casanare para ayudar a conseguir su
salvación eterna a los que se hallan en extrema necesidad espiritual.
3. Segunda Carta Pastoral, con motivo de la Cuaresma del año 1895. Trata de
la salvación del alma.
MORENO Y DÍAZ 633
4. Primera Carta Pastoral que siendo Obispo de Pasto, dirigió a sus diocesa-
nos animándoles a permanecer firmes en la fe y estar siempre vigilantes contra
toda clase de seducciones.
5. Segunda id. en que da la voz de ¡alarma! a los fieles, con motivo de haber
circulado por los pueblos de su Diósesis ciertos periódicos llenos de errores.
6. Tercera id. en la que denuncia a los fieles, por errónea y perjudicial a las
almas, la Vos Evangélica, hoja editada en la ciudad de Pasto.
7. Cuarta id. con motivo de la Cuaresma de 1897. Se señalan algunos medios
de los más principales que se deben poner en práctica para no perder el precioso
don de la fe.
8. Quinta id., disponiendo funciones en desagravio al Santísimo Sacramento,
profanado y ultrajado vilmente en Riobamba (Ecuador).
9. O con Jesucristo, o contra Jesucristo. O Catolicismo o Liberalismo.
10. Sexta id. con motivo de la Cuaresma de 189S. Se demuestra en ella que los
pueblos e individuos contagiados de la peste del Liberalismo, son castigados por
Dios con el más completo abandono en el orden religioso, moral, político y social-
11. Primera circular a los párrocos de la Diócesis. En ella recomienda con
encarecimiento celebren cultos especiales al Espíritu Santo, según la mente de
León XIII, expresada en su admirable Encíclica Divinmn illud.
12. Segunda circular en la que el Sr. Obispo da algunas enseñanzas con mo-
tivo del asunto o cuestión del Colegio de Tulcán.
13. Séptima Carta Pastoral, con motivo de su regreso de Roma.
14. Resolución contra los directores de El Eco liberal, pi;riódico semanal pu-
blicado en Pasto.
15. Instrucción pastoral dada con motivo de los nu-ívos errores propagados
por los directores del periódico El Eco liberal.
16. Octava Carta Pastoral, en la que, al ensalzar las glorias de la Virgen de
Las Lajas, ordena el Sr. Obispo se hagan colectas en todas las iglesias de la Dióce-
sis para dedicarla un nuevo templo.
17. Novena Carta Pastoral, con ocasión de la Encíclica de León XIII sobre la
consagración del género humano al Sacratísimo Corazón de Jesús.
IS. Décima id. sobre las Letras de la Sagrada Congregación de Ritos acerca
de la devoción al Sagr. Corazón de Jesús.
I 9. Undécima id., con motivo de la Cuaresma de 1900. Se ocup.i el autor de
la guerra civil que por aquel tiempo asolaba los pueblos todos de la República de
Colombia.
20. Tercera circular en que se refutan ciertos errores sostenidos en p.ipeles
impresos que circularon por los pueblos de la Diócesis.
21. Cuarta circular en que se trata de la intervención del Clero en la política
y p irtidos políticos.
22. Quinta circular dirigida al Clero secular y regular con mativo de ciertas
interpretaciones y falsos supuestos, hechos por los revolucionarios y enemigos de
la Iglesia.
23. Duodécima Carta Pastoral, con motivo de la Cuaresma de 1901. Se trata
de varias maneras con que muchos de los que se llaman católicos ayudan y favore-
cen a los enemigos de la Iglesia.
24. Sexta circular en la que se da a conocer al Clero y fieles el Decreto de la
S. R U. I. del 10 de Mayo de 1898, condenando la obra titulada Las intransigencias
del Presbítero D. Baltasar Vélez.
25. Décimatercera Carta Pastoral, en que se trata de la extensión del Jubileo
Universal, celebrado en Roma el 1900, a todo el Orbe Católico.
26. Séptima circular en que se habla de las actas y decretos del Concilio Plena-
rio de la América Latina.
27. Décimacuarta Carta Pastoral, con motivo de la Cuaresm.a de 1902, en que
634 MORENO Y DÍAZ
se ocupa de la unión que debe haber entre católicos y cómo y para qué debe
hacerse.
28. Oración fúnebre predicada en la Iglesia Catedral de Pasto por el limo,
y Rmo. Sr. Obispo diocesano, D. Fr. Ezequiel Moreno Díaí!, en las honras fúnebres
celebradas en sufragio del limo, y Rmo. Sr. D. Pedro Schumacker, Obispo de Por-
toviejo, el día 9 de Agosto de 1902.
29. Novena circular en que se dan algunas instrucciones relativas a elecciones.
30. Instrucciones sobre la conducta que ha de observar el Clero con los libe-
rales en el pulpito y en algunas cuestiones de confesonario.
31. Décima circular en la que se ordena que se hagan colectas en todas las
iglesias de la Diócesis con destino a las obras de un nuevo templo, ya comenzado y
dedicado al Sagrado Corazón de Jesús en la capital de Colombia.
32. Décimaquinta Carta Pastoral, con motivo de la Cuaresma de 1903. Se ex- ■
plica lo que es la paz, dónde se puede encontrar y cuan inútilmente se espera de las
modernas libertades.
33. Déciinasexta id . con motivo de los sacrilegios cometidos en Tumaco.
34. Decimoséptima id., con motivo de la Cuaresma de 1904. Se trata de los de-
rechos de Jesucristo a reinar sobre lodas las cosas; de lo que es ese reinado con re-
lación al Estado; de la guerra que hace a ese reinado el liberalismo; de los destro-
zos qre causan en él algunos que se llaman católicos y de ¡o que deben hacer los ca-
tólicos verdaderos para defenderlo y sostenerlo.
35. Décimaoctava id., en que se trata de los preparativos que deben hacerse
para celebrar el quincuagésimo aniversario de la definición dogmática de la Inma-
culada Concepción.
36. Por la Religión, y por consecuencia, por la Patria. •
37. Undécima circular en la que anima a sus diocesanos a pedir al Gobierno
cue sea llamado Departamento de la Imnaculada el proyectado Departamento de
Nariño.
38. Décimanovena Carta Pastoral, con ocasión de mandarles copia de la En-
cíclica de Su Santidad Pío X Ad dmn illud laeíisimum.
39. Duodécima circular en la que se comunican al Clero algunos puntos del
Concilio Plenario Latino Americano relativos al Bautismo, Santo Viático y ense-
ñanza de la doctrina cristiana en los campos.
40. Décimatercera circular, referente a la mala p>rensa y condenación del pe-
riódico titulado Mefislófeles.
41. Carta oficial dirigida a los Sres. D. Juan E. Moncayo y ü. José María Na-
varrete, a quienes el limo. Sr. Moreno expresa su mas sincero agradecimiento por
un escrito que dichos señores publicaron con el título Desagravio.
42. Décimacuarta circular en la que, al trasladar a los párrocos un telegrama
del Arzobispo de Bogotá, se ocupa el Sr. Obispo de la verdadera paz.
43. Instrucción sobre la agitada y ruidosa cuestión «Monopolio» de licores.
44. Vigésima Carta Pastoral, con motivo de la Cuaresma de 1906. Trátase de
la unión de los católicos.
45. Reglamento de las Cofradías de Doctrina cristiana.
46. Décimaquinta circular en que se recomienda al Clero la enseñanza del Ca-
tecismo.
47. ¡Viva Jesús!
48. Décimasexta circular en la que se trata de la educación moral de los niños
y de que los maestros tengan principios católicos y conducta cristianamente moral.
49. Vigésimaprimera Carta Pastoral en la que el Sr. Obispo se despide de sus
diocesanos con motivo de su viaje a Roma y Visita ad liniina Apostolorum.
50. Ultimas disposiciones del limo. D Fr. Ezequiel Moreno Díaz.
De todas las mencionadas se habían publicado en la colección del P. Matute las
que a continuación se expresan.
MORENO Y DÍAZ 635
En el tomo II, las que llevan los núms. /, 3, 4,3, 6,7, y S.
En eWU.losnúms. 10, 12 y 49.
En el IV, los núms. 13. 14, 15 y 16.
En el V, los núms i/ y i9.
En el VI, la del núm. 27.
10. Proyecto de Pastoral— Se publicó en la revista El Apostolado Domésti-
co, núm. 152, de 1." de Septiembre de 1911.
No la dejó terminada esta Pastoral el autor y por eso se la intitula proyecto.
Abarca los siguientes puntos: I. Defensa que tienen que hacer los católicos de Li
Religión. II. ¿Estaremos ya, acaso, en Colombia en circunstancias de tener que
tolerar errores que se quieren con la Covcordia.?" III. Entre quienes quiérela
Iglesia que haya concordia, y debe procurarse por esa rasón?
11. Fragmentos sobre la devoción al Inmaculado Corazón de A/n>-/a. -Salie-
ron también en la revista citada.
12. Una promesa y una oración para aplacar la ira de Dios y alejar de nos-
otros el asóte de la guerra.
Es una hoja volante impresa en Pasto, Imprenta de La Verdad, 1899.
Da cuenta de estos tres números el P. Fabo en su trabajo intitulado Olor de
santidad. V. La Ciudad de Dios, pág. 417 del vol.CV.
También tuvo parte el limo. Moreno en el folleto Liga Santa de victimas del
Sagrado Corazón de Jesús- Pasto, ImpremsL tie La Verdad, 1899.— 8." de II págb.
Fué el principal miembro de la Liga Santa y colegislador de la misma piadosa aso-
ciación, bastante extendida en Colombia y también en algunas ciudades de E>paft;i.
13. Cartas del siervo de Dios limo. Padre Fray Ezequiel Moreno
y Díaz de la Orden de Agustinos Recoletos Obispo de Pasto en Colom-
bia. Madrid Tip. de la ^Rev. de Arch., Bibliotecas y Museos» Olózaga,
1. Teléfono 3.185. 1914.
8.° de XVH-447 págs.
Port. y V. en bl.— índice.— Fe de erratas.— Introducción firmada por el limo.
Minguella en Sigüenza a 15 de Octubre de 1914.— Advertencias.— Texto.
Son en número de CCIII; las catorce últimas van firmadas por María Anua d;-
Jesús, seudónimo adoptado por el limo. Sr. Moreno con el ftn de ocultar su nom
bre si acaso llegaban a caer en manos extrañas.
El P. Alberto Fernández, a quien se comisionó para el caso, llegó a reunir en
dos viajes que hizo a Colombia más de ochocientas cartas en su mayor parte origi-
nales, y no lo fueron todas porque sus poseedores las conservan como reliquias y
no quisieron desprenderse de ellas. «Adviértese en estas cartas, dice el editor, el
natural descuido de redacción, y esto mismo es una nota palmari-a de que expresan
fidelísimamente el estado de su ánimo en el momento en que las escribía. Se ve en
todas la igualdad y tranquilidad de un alma que anda de continuo en la presencia
de Dios; nada de innecesario e impertinente; nada de digresiones ni destemplanzas;
siempre oportunidad y gran mesura, destacándose en ellas la prudencia y la caridad
del P. Ezequiel, lo afectuoso y dulce de su carácter, su humildad y paciencia, su
celo, en fin, por la salvación de las almas, y su amor seráfico a Jesucristo Nuestro
Señor. Las cartas que poseemos fueron escritas todas en un período de diez y ocho
años: desde el 1888 en que el P. Ezequiel marchó a Colombia, hasta el de 1906, en que
murió, y podrían clasificarse de este modo: apostólicas, espirituales, misiicas, doc-
trinales o religiosas y de administración episcopal. Ahora sólo publicamos una se-
rie de las tres primeras, entendiendo por apostólicas, las que firma como Misionero
y Vicario Apostólico; por espirituales, las que tratan de la dirección espiritual de
aquellas personas que le confiaban sus conciencias en el confesonario, y por místi-
cas, las que firmaba con el seudónimo de María Anita de ¡esús. Designamos con el
nombre de apostólicas las cuarenta y una primeras, que aquí se publican con la nu
636 MORENO Y DÍAZ
meración de I a XLI. Ocho fueron dirigidas al P. Santiago Matute, quien las impri-
mió en la revista de Bogotá (Colombia) titulada El Congregante de San Luis, y las
reimprimió en su obra Los Padres Candelarios en Colombia. También aparecieron
en la acreditadísima Revista agusliniana La Ciudad de Dios...»
A fin de vulgarizar los escritos de nuestro autor, el P. Cárnica ha publicado, va-
liéndose de las obras impresas hasta aquí reseñadas, el siguiente librito cuyo título
nos indica lo suficiente acerca de su contenido:
Máximas, sentencias y soliloquios entresacados de las obras del siervo de Dios
limo. P. Ezequiel Moreno y Díaz, Agustino Recoleto por el P. Teófilo Garnica del
Carmen de la misma Orden. Monachil Imp. de «Santa Rita» 1919.— 12." de XVIII f209
págs. y 2 s. n. de índice.
14. Cartas autógrafas o copias de cartas del P. Moreno.
Son numerosísimas las que se han llegado a reunir con motivo del proceso de
beahficación al cual van unidas. He aquí la clasificación que de todas ellas se ha
hecho. ■»,
1) 102 cartas diriiiidas a los Superiores de la Orden. Desde l.'de Octubre de
1885 hasta 24 de Septiembre de 1899.
2) 9 id. dirigidas a los mismos. 21 de Febrero de 1889 a 13 de Agosto de 1905.
3) 100 id. dirigidas al Procurador general en Roma P. Enrique Pérez. 28 de
Mayo de 1888 a 17 de Marzo de 1906.
4) 4 id. al Sr. Penaherrera. 27 de Abril de 1904 a 15 de Julio de id.
5) 19 id. a D. José Cabrera. Sin fecha la primera a 12 de Enero de 1906.
6) 4 id. a los PP. Jesuítas de Pasto. 26 de Abril de 1905 a 7 de Junio de id.
7) 35 id. a varias personas. 6 de Agosto de 1896 a 22 de Diciembre de 1897.
8) 110 id. a las Madres Betlemitas. 2 de Octubre de 1901 a 9 de Diciembre
de 1905.
9; 61 id. dirigidas al Pbro. D. José Benjamín Ortega. 19 de Enero de 1896 a 30
de Julio de 1904.
10) 9 id. al P. Collins. 26 de Junio de 1S98 a 9 de Abril de 1903.
11) 19 id. al limo. Sr. Schumacker. 31 de Diciembre de 1895 a 10 de Junio de 1901.
12) 16 id. al P. Chaves. 21 de Agosto de 1898 a 3 de Enero de 1906.
13) 4 id. al Rector del Seminario. 7 de Enero de 1902 a 13 de id. id.
14) 3 id. al Vicario General. 13 de Feb. ero de 1906 al 13 de Mayo de id.
15) 19 id. a varios. 9 de Julio de 1896 al 1905.
16) 12 id. a algunos religiosos. 30 de Enero de 1888 a 20 de Octubre de 1899.
17) 18 id. a varios. 11 de Septiembre de 1S95 a 7 (le Julio de 1904.
18) 8 id. a la Sra. Josefina Montoya. 4 de Febrero de 1^04 a 28 de Septiembre
de 1905.
19) 8 id. a las Sras. Rosa y Matilde Umaña. 8 de Octubre de 1892 a 19 de Di-
ciembre de 18%.
20) 7 id. a la Sra. Carmen González. 11 de Octubre de IS'H a 19 de Octubre
de 1904.
21) 6 id. a Dña. Carmen Torres. 21 de Diciembre de 1897 a 12 de Diciembre
de 1905.
22) 32 id. al P. Manuel Fernández. 7 de Febrero de 1891 a Y> de Agosto de 1896.
23) 5 id. a la Sra. .'Vraminta Franco. 9 de Diciembre de 1890 a 5 de Abril de 18%.
24) 8 id. a la familia Araos. 8 de Diciembre de 1890 a Octubre de 1904.
25) 5 id. a la Sra. María Sarmiento, ó de Junio de 1897 a 26 de Marzo de 190d.
26) 3 id. a la H.' María de los Angeles, carmelita. 19 de Diciembre de 1894 a 2.=>
de Diciembre de 1904.
27) 6 id. a la M. Escolástica, religiosa de la Presentación. 18 de Julio de 1894 a
20 de Julio de 1904.
28) 8 id. a la H." María del S. Corazón. 2 de Julio de 1894 a 25 de Julio de 1905.
29) 8 id. ala M. Justa Gómez. 29 de Septiembre de 1897 a 28 de Octubre de 1905.
MORENO Y DÍAZ 637
30) 3 id. a la M. Dolores. 28 de Junio de 1S98 a 1.° de Diciembre de 1902.
31) 3 id. a una Hermana de la Caridad. 13 de Octubre de l904 a 9 de Marzo
de 1905.
.32) U Id. a las Esclavas. 15 de Diciembre de 1903 a 20 de Enero de 1905.
33) 11 id. a Emilia Paredes (protestante). 4 de Julio de 1894 a 31 de Octubre
de 1903.
34) 7 id a Dña. Jesusa Morales. 24 de Noviembre de 1892 a 5 de Febrero
tlr m)4.
35) 7 id. a Dña. Inés Castillo. 1." de Noviembre de 1894 a 23 de Noviembre
de 1904.
36) 8 id. a la familia Briceño. 10 de Diciembre de 1890 a 9 de id. de 1894.
37) 27 id. a la M. Susana. 2 de Febrero de 1900 a 24 de Marzo de 1902.
38) Autógrafos del P. Moreno unidos también a su proceso:
a) Pastoral. —Inédita. 6 hojas.
b) Borrailores para una Pastoral.— 13 hs.
c) Apuntes pai a una Pastoral.— i hs.
d) Relatus Status Eclesia PastopolitaHa.— \3\\?,.
e) Decreto para el primer Sínodo Diocesano.— 'i hs.
f) Sermón para el Domingo cuarto de Adviento.— 9 hs.
Sí) Sermón para id.— bhs.
h) Sermón para id.— 8 hs.
i) Acerca de la penitencia.— 3 hs.
39) Copias de autógrafos.
a) Acerca de los sucesos de Sibundey.
b) Discurso de felicitación.
c) Ultimas disposiciones.
d) Regla y Constituciones de las Esclavas.
e) Liga Santa. Oración del P. Moreno.
Van unidos también estos dos impresos, los cuales no se mencionan en la nota
bibliográfica del P. Moreno.
f) Asociación del Sagrado Corazón de Jesús.
g) Día feliz.
Con motivo de la muerte del P. Moreno se publicaron los dos folletos siguien-
tes que pueden servir de fuentes de información.
A la memoria del Ilustrísimo y Reverendísimo Señor Dr. Fr. Ezequiel Moreno
Diaz, dignísimo Obispo de Pasto, fallecido en España el 19 ie Agosto de 1906. Pri-
mera Parte. Artículos originales. Pasto, 1906. Imprenta de la Verdad. Por Enrique
Narváez M.— 8." de 101 págs.
A la memoria... Segunda Parte. Documentos y juicios de la prensa extradioce-
sana. Pasto, 1906. Imprenta del Departamento. -De 61 págs.
En esta parte se hace mención, pág. 54, de las obras escritas por el limo. Señor
-Moreno.
— P. Sádaba, pág. 540. -P. Minguella, véase su obra publicada sobre el P. More-
no. El P. Fabo ha pretendido también ampliar la obra citada, publicando otra con
título de Olor de santidad , con varias fotografías como aquélla. Recientemente el
P. Minguella ha dado a luz un compendio de la vida del P. Ezequiel. Véanse las pá-
ginas 503 y 504 del presente volumen.
Con el título Amigos del Corazón de fesús. El limo. P. Fr. Ezequiel Moreno,
Obispo de Pasto. 18481906, publicó el P. Jesuíta Nazario Pérez en El Mensajero del
Corazón de /esús, tomo LXII, una monografía sobre nuesto Obispo considerado
como ferviente propagador de la devoción al Corazón de Jesús, demostrándolo con
su vida ejemplar, sus obras y su correspondencia rebosante de amor a Jesús en su
Sacratísimo Corazón. Es un trabajo bien escrito y por él merece nuestros plácemes
el docto jesuíta.
638
MORENO DE LOS DOLORES-MORENO DEL ROSARIO
Moreno de los Dolores (Fr. Francisco).
Natural de Alfaro, Logroño, nari-^ últimos de ISOO
el 4 de Junio de 1850 y profesó en el
colegio de Monteagudo de PP. Recolé
tos el 26 de Octubre de 1866. Pasó a Fi-
lipinas en la misión de 1871 3' fué desti-
nado a Zambales, donde administró su-
cesivamente los pueblos de San Narci-
so, Dasol, San Marcelinoy San Narciso
por segunda vez, y aquí fué hecho
prisionero por los revolucionarios fili-
pinos en 1898, no recobrando la liber-
tad hasta después de año y medio, a
Colaboró en la versión de la obra, núm. 2, del P. Funes. Véase la pág. 688 Jel
vol. II.
— P. Sádaba, pág. 560.
Moreno del Rosario (Fr. Eustaquio).
De Alfaro, Logroño, nació el 2 de taba de vuelta en el archipiélago, y
T labia sido Vicario
provincial de Zambales Sur, Prior de
San Sebastián en 1891 y Prior vocal en
dos Capítulos. Elegido Definidor Adi-
to en 1897, el año siguiente entró a for-
mar parte del Definitorio. Regresó a
España en 1900 y en Marzo de 1904
pasó al Brasil, residiendo en Bahía, de
cuya casa fué Superior. Falleció en la
Residencia de Uberaba (Minas Geraes,
Brasilj en 29 de Marzo de 1914.
en ese mismo año el Sr. Arrué, Obispo
de jaro, le escogió para Provisor y Vi-
cario general de la diócesis, y muerto
el dicho señor en 24 de Octubre de 1897,
continuó el P. Moreno gobernando la
diócesis. Regresó segunda vez por en-
fermo a España en Noviembre de 1898,
falleciendo en Madrid a 1." de Febrero
de 1901.
Noviembre de 1842 y profesó en los
PP. Descalzos de Monteagudoel 1.° de
Octubre de 1861. Pasó a Filipinas en
1866 y administró sucesivamente los
pueblos de Sablayan, Calapan y Santa
Cruz de Manila. Fué Secretario pro-
vincial, Prior vocal varias veces y en
Noviembre de 1890 fué nombrado Defi-
nidor general, teniendo por este moti-
vo que regresar a España. En 1893 es-
«Fué religioso de vasta ilustración y excelente tagalista; censuró varias obras
escritas en dicho dialecto y formó parte de tribunales constituidos para calificar
algunas, presentadas en diversos certámenes literarios. >> P. Sádaba.
1. Corridos filipinos. Tomo I ilustrado por el R. P. Fr. Eustaquio Moreno, Pá-
rroco de Santa Cruz, Manila.
Don Vicente Barrantes presentó en la Exposición Filipina de 1887 celebrada en
Madrid, una colección de estos corridos, poesía popular de Filipinas, romances ca-
ballerescos en su mayoría traducidos del español, encargándose el P. Moreno de
ilustrar los que componían el primer tomo de varios, escritos todos ellos en taga-
lo e impresos en diversos años. En el Catálogo de la Exposición mencionada (Ma-
drid, 1887) pueden verse los títulos de esos corridos, págs. 713 716, que no reproduci-
mos en este lugar por las muchas erratas con que se han copiado; son ocho en total.
El tomo 111 fué ilustrado por el P. Rodríguez Fontvella, como se dirá en su nota
bibliográfica.
2. Discurso pronunciado en la solemne bendición de banderas de los cuerpos
d» voluntarios de Iloilo por... en 28 de Noviembre de 18%. [Iloilo, «El Porvenir de
Bisayas.» 18%.]--Gran hoja orlada; texto a tres columnas.
3. Oración fúnebre del Exmo. é limo. Sr. Don Fr. Leandro Arrué
y Agudo 2.° Obispo de Jaro, Subdelegado Castrense, Caballero Gran
Cruz de Isabel la Católica, Socio de número de Amigos'deLPaís de Fi-
lipinas, etc. etc. Predicada en la Santa Iglesia Catedral con motivo del
MORENO DE SAN HILARION-MOI^ILLA 639
entierro de S. E. I. por el muy ilustre Provisor y Vicario general de la
misma diócesis, R. P Fr. Eustaquio Moreno y Díaz, Ex-Definidor gene-
ral de los Agustinos Descalzos de España é Indias. Iloilo. Imprenta v
litografía de El Eco de Panav. 1897.
4.° de 24 págs.
4. Sermón de la Medalla milagrosa por el M. I. Provisor de la
Diócesis R. P. F. Eustaquio Moreno, predicado en la solemne festividad
que la Congregación de Misioneros y las Hijas de la Caridad celebra-
ron por primera vez el día 27 de Noviembre de 1895 en la Iglesia Cate-
dral de Jaro (Filipinas). Publicado a ruego de amigos y con licencia de
la Orden. Imprenta del Heraldo de Iloilo 1898.
4.° de 17 págs.
5. Dejó también manuscritos numerosos sermones panesfíricos que impresos
honrarían su memoria.
— P. Sádaba, pág. 527.
Moreno de San Hilarión (Fr. Fidel).
Natural de Calahorra, donde nació el 24 de Abril de 1837, vistió el hábito reli
gioso en el colegio de Monteagudo, y profesó el 29 de Marzo de 1855. En Filipinas a
donde aportó en 1860, administró varios pueblos pertenecientes a bisayas, hasta el
1891 en que falleció en Bais, de-la isla de Negros.
Descripción geográfica, histórica y estadística del pueblo de Danuo, de la /)/-í)-
vincia de Cebú [Fi\\^\n3iS). que la Junta local del mismo envía para la Exposición
filipina de Madrid, de 1887 , por Fr. Fidel Moreno.— M.S. en fol. de 11 págs.
—P. Sádaba, pág. 505.
Moreno de San Nicolás de Tolentino (Fr. Julián).
Natural de Alfaro, Logroño, donde do a San Narciso y en Mayo de 1897
nació el 16 de Marzo de 1871 y profe- se le encargó la administración del
só en el colegio de PP. Descalzos de pueblo de San Felipe, regresando a
Monteagudo el 17 del mismo mes de España en Septiembre de 1898 y a prin-
1887. Pasó a Filipinas en la misión de cipios del año 1902 fué trasladado a
1894 siendo ya sacerdote y después de Venezuela; ha residido en Maracaibo
haber enseñado latín en los colegios y tiltimamente, en 1906, estaba en Pa-
de San Millán y Monteagudo. A poco namá.
de su llegada de España fué envía-
La />eríg->'/>í «cid ;i de Villa Cura (Venezuela). - An. publicado en el Boletín,
oficial de los PP. Recoletos de Filipinas, núm. 31 (Junio de 1912).
-P. Sádaba, pág. 702.
Morilla (Fr. Heriberto).
De Matanza, León, donde nació el 16 de Marzo de 1882 y profesó en El Escorial
a 28 de Noviembre de 1899.
1. Fué colaborador asiduo de El Buen Consejo publicando numerosos artículos
breves cuya lista puede verse en el P. Zarzo, Escritores etc., págs. 203 y 204.
2. San Agustín defensor de la Concepción Inmaculada de María.- -Trabajo
publicado en La Ciudad de Dios, vols. LXX V.
3. El Santo Sudario de Turín.-lá. en los vols. LXXXIV y LXXXV.
4. Alocución dirigida al Real Cuerpo de Carabineros en la Basílica del Esco-
rial por el M. R. P. Heriberto Morilla Profesor del Real Colegio de Alfonso XII
«Diciembre 1912. -S.° de 12 págs.
640 MORILLO— MOTA
Sin lugar ni año de imprenta. Se imprimió el año espresado en la de Cogolludo,
San Lorenzo de El Escorial.
Morillo (Fr. Manuel).
V. lliirillo (Fr. Manuel).
Moróte (Fr Pedro).
Lector de Teología en el convento de Pamplona por los años de 1657.
Fué autor de un parecer publicado por el P. Capuchino Kr. Gregorio de Core-
11a en el impreso titulado Consulta sobre el derecho que tenían las Ordenes reli-
giosas para fundar Hospicios sin intervención de los Ordinarios. Véase el artículo
dedicado al P. Andrés Merino.
Morros y Badia (Fr. Francisco).
V. OoiuIm y Galles (Fr. Jaime), pág. 138 del vol. III, donde se da cuenta de dos
folletos de conclusiones defendidas por el P. Morros en unión de los I'P. Gomis y
Galtés y Portusach y Caballería en los años 1829 y 1832.
Vivía aún nuestro religioso en 1859, pues le incluye entre los existentes en una
lista de ese año el P. Tintorer.
Mosquera (Fr. José).
►í< Libro Maestro, en donde se hallará la racon de todos los papeles, q cauen
en el archiuo, assi de lo que contienen, como también la fecha dellos, y nombres de
los Escriuanos, unte quienes passaron. Va por cabera vna Tabla de Tablas de los
lugares, en donde tiene rentas el Conuento, ó están hipotecas de censos, ó fundacio-
nes, con el folio de letra, á diferencia de los folios del libro, que son en guarismos;
queda papel en blanco en las Tablas, y fin del libro, para que de todos los instru-
mentos, que se hicieren de nuevo, ó se recaudaren muchos, que faltan, se ponga
aqui la ra^on, en la forma, que están los que se hallaren, q con eso, aunque suceda
perderse algún papel, no faltará la noticia, y sustancia del; Y este libro debe estar
siempre dentro del Archiuo, por inconvenientes, que pueden suceder en ser común
á todos, no siéndolo en el celo del bien del Conuento: higose, siendo Prouincial des-
ta Prouincia de Castilla de los Hermitaños de nuestro P.e S. Agustín de la Orden
de la Obseruancia Nuestro P.e M.o Fr. Francisco Hipenga, y Prior deste Conuento
de Nuestro P.^ S. Agustín de la Villa de Mansilla de las Muías el P.e Predicador ju-
bilado Fr. Joseph Mosquera, á su diligencia, y trabajo, comengandole luego que
vino, y acabándole en 26 de Julio del año del Señor de 1706.— Deo Patrí BÍt gloria,
eiusque solí Filio, cum Spiritu Paráclito, nunc & per omne saeculum, Amen.
Un tomo en fol. de 569 págs.
Encuéntrase en el Archivo Histórico Nacional, Ordenes Monásticas -León—
leg. 233.
Al fin del tomo descrito se hallan cosidos dos papeles impresos.
Mota (Fr. Carlos de).
Natural de Lisboa, tuvo por padres a Gonzalo de Silva y Elena da Motta y profe-
só en el convento de nuestra Señora de Gracia de dicha capital. Fué eminente en el
estudio de la Teología, llegando a conseguir en esta facultad el grado .de Maestro.
Cultivó también la poesía, componiendo muchas piezas así en lengua latina como
en la portuguesa, que le dieron bastante fama. Su muerte ocurrió en el convento
de Santarem a 20 de Enero de 1670. Es la única fecha que apunta su biógrafo Barbo-
sa Machado.
De sus composiciones poéticas parece que las más notables son las dos siguien-
tes, citadas por el referido Barbosa.
1. In obitum immaturum Serenissimi Joamtis IV Lusitanorum Regís epi-
cediunt. Poema heroico.— M.S.
MOTA-MOURÁ 641
2. Saudades de D. ígites de Castro. Octavas. -M.S.
fXI V
3. Romance de Fr. C¿irlos (da Mota?).— M.S. de la Biblioteca de Evora 7^n~ '~
Cunha Rivara, II, 71.— Barbosa Machado. I, 560.
Mota (Fr. Francisco de la).
Era Procurador general de la Provincia de Castilla en 1617, como consta de la li-
cencia expedida a su favor en ese aflo para imprimir el Mannale Chori que puede
verse descrito en la nota del limo. D. Fr. Pedro de Rojas.
Hijo de Andrés García y de Isabel López, vecinos de La Mota, diócesis de
Cuenca, profesó en San Felipe el Real, de Madrid, el 21 de Septiembre de 1589.
Moura (Fr. Pedro de).
El P. Asta, en sus apuntes referen- de lectura, sino en defender la doctrina
tes al colegio de Alcalá, nos cuenta del Emmo. Fr. Egidio Romano.» Era
que en 1665 fué nombrado Rector del Prior del convento de Burgos en 167L'
mismo el P. Fr. Diego de Quiñones, el y lo fué de San Felipe el Real en los
cual lo fué poco tiempo, entrando en Capítulos de 1673 y 1684. En un docu-
su lugar el «P. Mtro. Fr. Pedro de Mou- mentó de 1694 se dice que había sido
ra, que habiendo leido Teología mu- también Visitador y era entonces del
chos años en diferentes ciudades, la Consejo de S. M. Figura mucho en los
enseñó en Alcalá más de diez años, libros de San Felipe el Real, donde re-
siguiendo el mismo estilo que el Pa- sidió principalmente durante largas
dre M. Fr. Lorenzo de Villavicencio, temporadas. En 1725 se le cuenta ya
no sólo en leer después de tantos años fallecido.
1. Oración panegyrica. Quexas del poder de Dios en las repeti-
das memorias: que con Magestuoso aparato celebra el muy Ilustre Co-
legio Mayor de San Ildefonso Vniuersidad de Alcalá. De sv amado
siempre, vnico Fvndador y Dueño nunca dexado de venerar el Emi-
nentissimo Señor Cardenal D. F. Francisco Ximenez de Cisneros Go-
uernador de las Españas. Dixola el P. M. F. Pedro de Movra, Cathe-
dratico de Theologia en el Colegio Real de S. Agustín de dicha Vni-
uersidad. Año (¿'se. íí^ O'sw^ws) 1661. Con Licencia. En Alcalá por
María Fernandez Impressora de la Vniuersidad.
4.° de 4 hs. de principios y 19 págs. de texto con una lámina del Cardenal. Por-
tada orlada.
Dedic. al Colegio de San Ildefonso. — Aprob. del Dr. Juan Ignacio Jaraba. -Lie.
del Prd. 12 de Dic. de 1661.- Aprob. del P.José de Villanueva, agustino.— Lie. de la
Orden. 12 de Dic. de id.— Testo.— Lámina.
2. Oración panegyrica, en las dvlzes memorias del Santo Carde-
nal de España, Eminentíssimo Principe, y Señor D. Fr. Francisco Xime-
nez de Cisneros. Argobispo de Toledo. . . Dixola el P. M. Fr. Pedro de
Movra, Cathedratico de Theologia del Colegio Real de S. Agustín do
Alcalá. Dedícala al Ilvstríssimo Señor D. Domingo La Fuente, Rector
desta Vniuersidad, y Abad de Santuy. Mandola imprimir el Señor Rec-
tor, y Colegio. Con licencia. En Alcalá. En la Imprenta de la Vniuersi-
dad, año de 1665.
4." de 4 hs. de principios y 24 págs. de Texto.
Port. orlada.— V. en bl.— Dedicatoria.-Cens. del Lie. José de Salinas.-Lic. del
Ord. 6 de Dic. de 1664.— Texto.
41
642 MOURAN-MOURIÑO
Bibl. Nacional, Varios 1-162-31.
Catalina García, págs. 336 v 344.
3. Sen-non del Augusto y Soberano Sacramento del Aliar, predicado en la Ma-
gistral de San Justo y Pastor de Alcalá. Por el M. K P. M. l'r. Pedro de Moura,
Lector de Theologia Jubilado en el Colegio Real de N. P. San Agustín de esta Uni-
versidad.
Se encuentra publicado en la Laurea Complutense, colección de sermones pu-
blicada por D. Francisco Ignacio de Porres, Alcalá 1666, págs. 222-241.
4. Representación acerca de las exenciones y preeminencias que deben gosar-
los Predicadores del Rey.
Firmada por el P. Fr. Pedro de Moura, Prior del Convento de San Felipe el
Real de Madrid.
Impreso en fol. de 6 hs., sin pie de imprenta (Madrid, 1650).
Así en el número 281 del Catálogo 420 de W. Hierseman. Marzo de 1913. El año
1630 para la impresión del folleto del P. Moura dudamos que tenga fundamento en
la realidad, porque el 1650 no era Prior de San Felipe el Real.
De este papel existe copia o borrador en el códice 2789 de la Nacional, según le
reseñamos en la pág. 265 del vol. 1.
5. Aprobación ácXa. obra Conceptos predicables, del V. Ilontivcros fechada en
Alcalá en 18 de Diciembre de 1662.
Aprobación de la intitulada Excelencias de la caridad, por el P. PYancisco de
Jesús María, carmelita. Salamanca, 1680.
Censura suscrita por el P. Moura en unión de otros PP. Agustinos del colegio
de Alcalá acerca del impreso Question moral etc. del P. Cristóbal Delgadillo, fran.
ciscano.— V. la pág. 275 del vol. 11.
Parece;' suscrito también por el mismo y otros sobre una Disertación históri-
co-jurldica etc., de ]oíié de \a. Torre y Orumbella. — V. la pág. 505 de citado vo-
lumen.
Id. sobre una Respuesta apologética, del P. Diego Flórez.— V. la pág. 506 de id.
Monrán (Fr. Juan de).
Nació en Lisboa el 26 de Marzo de nombrado después Prior de la feligre-
1768, y profesó en el convento de Gra- sia del Santísimo Sacramento de Lis-
cia, de Lisboa, el 20 de Enero de 178.5. boa y liltimamente Monseñor Prelado
Fué Doctor en Teología por la Univer- de la Iglesia Patriarcal. Falleció por
sidad de Coirabra. En 1S02 pasó a la los años de 1818 a 1820.
Orden de Cristo como profeso, siendo
Oraíao fúnebre, recitada ñas solemnes exequias, que pela multo
alta e muito poderosa rainha a senhora D. Maria I, fez celebrar na
egreja parochial de S. Juliáo o Juiz do Povo, e Casa dos vinte e quatro.
Lisboa, na Imp. Regia ISK).
4." de 26 págs.
-Silva, III, 424.
Mouriño (Fr. José).
Natural de Sabuz, Orense, donde le dio el mandato para que estudiara
nació el 27 de Diciembre de 1866, y el idioma pampango, asignándole la
profesó en el colegio de Valladolid a 7 conventualidad en Candaba con el Pa-
de Enero de 1883. Terminó su carrera dre Eugenio Alvarez. En la provincia
literaria en El Escorial, embarcan- aludida interinó sucesivamente en los
dose para Filipinas el 17 de Octubre pueblos de México, Arayat y Santa
de 1890. En Enero del año siguiente se Ana hasta el 9 de Noviembre de 1894
MUURIÑO
643
en que fué nombrado Lector de Pro-
vincia, regresando por este motivo a
España. Explicó Filosofía y Teología
en los colegios de La Vid y Vailadolid,
renunciando su título de Lector en
1900, lo cual no tuvo efecto. En 1902
fué por poco tiempo Regente de estu-
dios en el colegio de Vailadolid, pues
concluyó por renunciar la cátedra,
saliendo para Colombia en 11 de Ene-
ro de 1903. Ejerció la cura de almas
en Mompox hasta la creación del nue-
vo colegio de Facatativá, del que fué
nombrado Director, tomando posesión
del empleo en 5 de Mayo de 1907. En
la parroquia antedicha consiguió lle-
var a cabo bastantes obras de orna-
mentación en la iglesia, y en ésta y la
casa parroquial importantes mejoras.
Pasó de conventual a Bogotá en Fe-
brero de 1909, y en Junio de este mismo
año abandonó aquella ciudad para di-
rigirse a España a fin de asistir al Ca-
pítulo provincial por haber sido ele-
gido para representar a Colombia en
dicha asamblea. En ésta obtuvo los
votos para Secretario de Provincia, y
pasado el cuatrienio fué electo en Defi-
nidor en el Capítulo de 1913. Durante
el quinquenio que ejerció este último
cargo explicó Teología dos veranos en
el colegio de Tapia a varios religiosos
que por diversas causas no habían po-
dido seguir sus cursos regulares. Fué
también desde 19 de Octubre de 1909
censor sinodal de la revista España y
América, habiendo sido agregado al
cuerpo de censores de la Diócesis en 5
de Agosto de 1913, y en tal concepto
recibió en varias ocasiones encargos
del Obispado de examinar y censurar
varios libros. Aparte las distinciones
que ha merecido tanto dentro como fue-
ra de la Provincia, se ha hecho acreedor
por sus escritos sobre América a que
la Academia Americnna de Cádiz le
nombrara en Enero de 1917 su Aca-
démico correspondiente. Hoy es redac-
tor de España y A mén'ca con residen-
cia en Uclés.
Con el seudónimo «Marqués de Sabuz» ha publicado en España y América.
1. Reseña de la provincia y ciudad de Mompox. — Serie de artículos en los
vols. XXV al XXXIV.
2. Causas remotas y próximas de la Independencia de Nueva Granada.—
Vol. XXVI.
3. Campaña de los colombianos contra la prensa impía. — Vol. XXVIII.
4. Semblanzas del Dr. A. León Gomes. ~^xí el mismo volumen.
De los trabajos mencionados, los dos primeros suscitaron verdaderas tempesta-
des en Suramérica y fueron allá, especialmente en Colombia, fuertemente discuti-
dos (1). El que va en cuarto lugar, o sea Semblanzas etc. fué reproducido en el dia-
rio bogotano SM»'-^w^;'ica, número de 26 de Febrero de 1913 con este preámbulo:
«Por las razones que van en el respectivo suelto, tomamos hoy de España y Amé-
rica el siguiente articulo que por profundísima gratitud y sincero cariño habíamos
guardado cuidadosamente desde que nos llegó el importante periódico español; y,
además, para enviar, al través de los mares, al ilustre autor de ese generoso y no-
ble voto de aprobación una expresiva señal de respeto, de simpatía y singular apre-
cio. Y aunque se tache de inmodesta la reproducción de tal artículo en nuestro pro-
pio periódico, fuerza es hacerla, por estos otros motivos: 1.°, para que vean los
conservadores santos, cómo hemos defendido, más sinceramente que muchos de
ellos, la religión que se apropian para bandera de partido; 2.°, para que sepan los
titulados liberales, sostenedores de dictaduras conservadoras, cómo se defienden
por convicción las libertades públicas, sin pedir destinos ni cacarear el nombre de
partido; 3.°, para que palpen los republicanos de última edición cuál es el republi-
canismo que toda la vida hemos predicado y sostenido; 4.",....; y 5.°, para demostrar
(1) El CQlombiano Escipión Ruiz Velasco trató de refutar con textos colombianos lo expuesto por el P.
Mourifto en Causas remotas y próximas etc.
644 MOURIÑO
el debido agradecimiento al hidalgo español que nos ha favorecido, y dejar a núes»
iros hijos, con el valioso legado de ese artículo, la obligación de venerar al autor
que a ellos les honró al enaltecer a su padre.»
5. Ir por lana...— Un el vol. XXXI.
6. Carlos A. Vtllanueva, escritor venesolano. -Semb\a.nzz de este ilustre pe-
riodista venezolano publicada en el vol. XXXIII.
7. Bellezas y dejectos de un libro.— }mc\o crítico sobre la Historia de los Pa-
pas desde fines de la Edad Media, por Ludovico Pastor, publicado en el vol. XXXIV.
8. Julio Mancini y su ultima obra.— Serie de artículos publicados en los vols.
XXXV y XXXVI.
Versan sobre la obra de Mancini Bolívar et Pemancipation des colonies espafc-
nales, des originen á 1813. Paris, 1912.
Este trabajo dio origen a que el insigne francés Mancini escribiese al autor va-
rias cartas, entre las cuales merece especial mención, por lo larga, atenta y bien es-
crita, una de fecha 19 de Octubre de 1912, en la que esclarece algunas ideas equivo-
cadas del P. Mouriño.
9. De literatura galaica. -TvdLbdi^o m\iY extenso qne comenzó a publicarse en
el vol. XXXVII, continuó en los vols. siguientes con ligeras interrupciones hasta el
LIX. En el LXIV ha vuelto a reanudar su trabajo.
El Emmo. Cardenal Guisasola, el Castrense D. Manuel Carballal Cota y D. José
González Páramos han prometido contribuir a los gastos de la impresión si por fin el
autor se decide a publicar en un libro aparte los artículos de referencia que, colec-
cionados, han de formar un grueso tomo.
10. Carlos A. Villanueva y sus dos liltiinos libros. ■- Artículo critico en el volu-
men XXXVIII.
Se reprodujo íntegro, sin notas ni comentarios, en la revista Hispania, número
Je 1.° de Mayo de 1913, editada en Londres por suraméricanos.
El P. Mouriño escribió varias notas críticas sobre libros publicados por Carlos
A. Villanueva, el cual le dirigió algunas cartas siempre atentas y respetuosas, lle-
gando en sus muestras de afecto a ofrecer su colaboración en España y América
para defender en esta revista los intereses americanos y estrechar más la unión de
éstos con los españoles.
11. Después del desastre nacional.— Art. en el vol. XL.
Versa sobre el español D. José González Páramos, avecindado en Iloilo, su
campaña por la publicación de obras y libros castellanos en aquel país y su colabo-
ración con trabajos literarios en la prensa, debiéndose también a su dirección el
sostenimiento de algún periódico en la capital mencionada.
12. Al margen de un libro.— Ustwáio crítico sobre la Biografía de José Félix
Ribas, por Juan Vicente González, publicado en los vols. XLI y XLII (1).
13. La última edición del epistolario bolivareiise.— Critica sobre las Cartas de
Bolívar, en el vol. XLIII.
14. El juicio final y su tiempo (A propósito de un libro)-— Varios artículos acer-
ca de la obra intitulada El siglo XX y el fin del mundo, según la profecía de San
Malaquias, por Rafael Pijoán. Se publicaron en los vols. XLV al L.
15. El último libro en honor de Bolívar. —Artículo crítico en el vol. XLVI.
16. Contienda científica entre dos ilustres venezolanos, Carbonell y Rasetti,
acerca del mal comicial o epiléptico del libertador suramericano D. Simón Bolí-
var.—lá en el vol XLIX.
17. La historia ibero-americana y el '/Proceso de Nariño*.—lá. en el vol. L.
Este trabajo le valió al autor que el cónsul colombiano, D. José Manuel Pérez
(1) Con motivo de estos artículos recibió el autor varias cartas algitn tanto agrias de Rufino Rlanco
Fombona, venezolano, el cual prometió sacarle a la vergüenza pública, por obscurecer algunos puntos de
la magna epopeya de -Sur- America. La amen;iza no se ha cumplido todavía.
MOURIÑO 645
Sarmiento, le propusiese para correspondiente de la Academia Hispano-America-
na de Cádiz.
18. Psicopatologla de Bolívar, según el Dr. Diego Caybonell.—ld. en el vo-
lumen LI.
El primer artículo sobre la obra de referencia fué publicado totalmente, excep-
tuando el último párrafo, en La Revista, semanario caraqueño de literatura, artes,
ciencias, historia y variedades. Lleva el siguiente encabezamiento a guisa de nota
editorial: «A raíz de haber circulado en Madrid la anunciada obra Psicopatología
de Bolívar, de nuestro colaborador el señor doctor Diego Carbonell, un notable es-
critor Hispano, el Marqués de Sabuz, dedicóle una nota de crítica bibliográfica en
España y América, revista quincenal de religión, ciencia, literatura y arte, publi-
cada desde hace catorce años por Padres de la Orden de San Agustín. Del número
de la antedicha publicación hispana, correspondiente al 1." de Julio del año en cur-
so, transcribimos la nota de referencia.»
La revista mensual de Caracas, Venezuela Contemporánea, número de 1.° de
Noviembre de 1916, publicó con la firma de Gabriel Espinosa un extracto comenta-
riado del artículo en cuestión, tratando su autor de refutar algunas aserciones, que,
en su estrecho criterio, juzga depresivas para la fama de Bolívar. Cree que el críti-
co P. Mouriño, es un verdadero Marqués de carne y hueso y que «aun siendo litera-
to (el Marqués), difícilmente, es republicano, y menos aun si el título le viene de la
rancia corte española» (!!!).
19. El año terrible de los patriotas colombianos.— í^rt. p\xh\\ca.áo en el mismo
volumen.
20. Locuras, locos y cuerdos del siglo XJX, y las «Obras de la Avellaneda, f—
Artículo critico publicado en el vol. LVIL
21. El regionalismo y el último libro de Prudencio Rovira.—IÁ. id. sobre el
libro iniilxúdLáojHirmandade! etc publicado por dicho escritor. En el vol. LV^III.
22. Boletín canónico. - Encargado de redactar esta sección de la revista Espa-
ña y América, comenzó su tarea en el vol. LX, firmando con su nombre sus disqui-
siciones sobre el nuevo Codex y las distintas resoluciones de la Santa Sede sobre
el mismo. Creyendo conveniente dar una idea del Derecho, publicó romo prelimina-
res ciertas nociones generales a fin de imponer a los lectores en el conocimiento de
la terminología especialmente empleada por los tratadistas.
23. El M. R. P. Maestro Fr. Norberto del Prado, O. P., y su último libro.— Es-
tudio publicado en el vol. LXIl de la misma revista con la firma «El Marqués de
Sabuz.»
Versa acerca de la obra Divus Tkomas eí Bulla dogmática «Inejfabilis
üeus.i>
Con la firma de «Un empedernido tomista» publicó el P. Pedro N. de Medio una
Carta abierta al señor marqués de Sabusen el mismo volumen de España y Amé-
rica, señalando algunos ñacos de las doctrinas del P. del Prado sobre la interpreta-
ción de ciertos textos de Sto. Tomás relativos a la Inmaculada Concepción, y por
ende se demostraba al P. Mouriño que no estaba en seguro al alabar tanto a su cri-
ticado. Contestó el P. Mouriño al P. de Medio en el siguiente volumen de aquella
revista con una Contestación a la carta abierta de un Tomista, en que parece tener
razón en lo afirmado .interiormente; por lo menos, se esfuerza en demostrarlo. Re-
plicó el P. de Medio en el artículo Algunas observaciones acerca del libro *Divus
Thomas et Bulla Inefjabilis Deus', respondiendo el P. Mouriño en el titulado
Breves reparos a las ^Observaciones^ del mismo Tomista. Se dio, finalmente, por
terminada la polémica con el artículo del P. de Medio titulado Dos palabras sobre
una polémica, por un Neutral, que salió en el vol. LXIV de la revista sobredicha.
24. A la memoria del M. R. P. Paulino Díaz.— Krúcxúo biográfico publicado
con su nombre por el P. Mouriño en el vol. citado de aquella revista. Repitióse lue-
go en Archivo histórico Hispano-Agustiniano, tomo XIl.
b46 MOYA
Moya (Alejandro de).
V. Fernández de Rojas. El triunfo de lai, casliiñuelas, que se considera como
la tercera parte de la Crotalo^ia y que se dio a luz con el nombre de Alejandro de
Moya, posible es, indica el P. Muiños, que fuera escrito por el P. Centeno. V. la
pág. tÑÑ del vol. I, y en el II, p;lg. 148, las dudas que se ofrecen contra lo insinuado
por el referido P. Muiños.
Moya (Fr. Antonio de).
Hijo de padres nobles, D. Esteban de de haber desempeñado el mismo cargo
Moya y Doña Andrea de Ayala, nació en el de Toledo. También leyó Teo-
en Madrid en Octubre de 1606, siendo logia en Alcalá, en el colegio de San
bautizado en la parroquia de San Pe- Agustín, y obtuvo después la jubila-
dro el Real el 29 del mismo mes (1). ción en San Felipe el Real y luego el
Profesó en nuestro convento de San Magisterio. En la portada del tomo
Felipe el Real a 30 de Octubre de 1622 tercero de su Vir<^iUo concordado, im-
en manos del P. Martín de Aragón, preso en 1664, se denomina Procurador
Terminados los estudios literarios en general de la Provincia de Quito. Tuvo
Salamanca recibió el nombramiento de fama de gran predicador y excelente
Lector de Artes en el convento de latino. Falleció en Burgos el 1676, en
Pamplona, de donde fué Prior después el mes de Septiembre.
Con respecto a los trabajos literarios del P. Moya hemos recogido las notas
siguientes.
1. A su solicitud se debió la tercera edición de las obras del limo. López de
Andrade, hecha en Madrid el 1656, adicionándolas con veinticuatro sermones que
faltaban para completarlas, a más de los prólogos, dedicatorias e índices.— Véase la
nota bibliográfica de la referida impresión en el artículo de dicho señor.
2. Obras | de Pvblio Vir- | gilio Marón. | Concordado, | En latin
artificial, en latin natural, | en lengua Ca.stellana, de prossa, | y verso,
)' en notas | latinas. | Dedicadas al señor D. Francisco Lopes del Rio,
Cana- I l/ero del Orden de Calatraua, Alferes Mayor de la \ Ciudad
de Soria, y su Pronincia, Señor de las Vi- \ lias de Gomara, Alme-
nar, el I Cubo, &c. I Por el Lie. Abdias loseph, natural de Cedillo. |
Tomo primero de las Éclogas {sic). \ Con Priuilegio. En Madrid. Por
Domingo García \ Morras. Año de 1660. | Véndese en casa de lulian
Hernández, en la ca- | lie de la Paz en la casa de los Leones.
8.° de 4. hs. s. n. de prels. y 238 págs. de texto.
Port. y v. en h\.—Aprovaci(m (suma de la aprobación del P. Juan de la Torre,
agustino, de la licencia del Ordinario de Madrid, y de la censura del P. Pedro Mejía,
mínimo).— Erratas.— Privilegio, despachado en 15 de Diciembre de 1659.— Prólogo. —
Dedicatoria fechada en Cedillo a 1 de Marzo de IbóO.— Texto.
La página 1.' del texto se halla ocupada por un escudo que llena toda la plana y
que será el del Mecenas, según suponemos. A la vuelta, o sea la pág. 2, comienza el
texto de Virgilio y enfrente, en la 3, el concordado por el P. Moya.
(1) Este dato es suficiente para desvanecer las dudas que insinúa uno de los adícionadores de Nicolás
Antonio en estas palabras; «De illius patria nihil certí, nisi forte illutn in oppido Cedillo natum dicas, ut
ipse in inscriptione primi voluminis proiitetur; quamquam qui nomen. patriara quoque potuit fingere. Nihil
aeque de eo quo natus aut defunctus esl auno, ejusve obitus loco nobisexploratum». Al autor de este párrafo
facilitó los datos biogr.lflcos del P. Moya el P. Méndez, el cual no estaba entonces enterado de la patria de
nuestro biografiado, porque no tiene otra explicación haber tomado por lo serio lo expresado en la portada
del primer tomo de la obra aludida. Luego se dirá quiénes fueron los que se encargaron de adicionar la
Bibliotheca nova de aquel bibliógrafo.
MOYA 647
Prólogo al discreto Iclor: «No he atendido tanto, discreto Letor, en sacar a luz
aqueste Libro, al crédito que me puede dar, quanto al prouecho que con él, mediante
Dios, se puede hazer, pues dexa tan llana, y tan fácil la construcion de Virgilio, que
el que supiere moderadamente latin, no le dexará ya de saber por dificultoso, sino
solo porque tendrá gusto de ignorarle: en la primera plana (1) se pone el latin como
está en su Autor, en la segunda el orden Gramatical para construirle: en la prosa, y
en el verso, la significación de los vocablos Latinos: En las Notas, todo quanto puede
conducir a su mas perfecta, y verdadera inteligencia: una vez sabido bien este Autor,
que se puede aora conseguir en muy poco tiempo, es muy fácil luego entrarse por
todos los otros Autores Latinos, pues pocos ay que sean de latin mas obscuro que
Virgilio. Los versos Castellanos son sacados a la letra de las obras de aquel insigne
Varón, que tanto lustre dio a España con sus escritos, el Padre Maestro Fray Luis
de León, Catedrático de Sacra Escritura, de la Vniuersidad de Salamanca, de la Or-
den de San Agustín: quien los leyere con atención, vera que están traducidos con
tan grande alma, que el romance parece el original, y el latin la traducion: con este
resguardo se da bastante satisfacion a si alguno quisiere calumniar el ver esta obra
en metro Castellano, porque Quoii Phoebum decuit, quem non decei?— En este tomo
he procurado ajustarme al modo mas perfecto de construir, en el segundo de las
Geórgicas, procuraré poner todas las Fábulas en romance, y el índice de las cosas
mas notables de los dos Libros, \' lo mismo observaré en los otros tres Libros, en que
tengo repartida la Eneida.»
Según afirma el P. Moya en el prólogo del lomo siguiente, al final del primero
salió el libro primero de las Geórgicas traducido por Fr. Luis de León, y no se en-
cuentra en el ejemplar que examinamos. Véase luego lo que apuntamos con respecto
a este al describir el citado tomo segundo.
Explica el contenido de este primer tomo uno de los adicionadores de Nicolás
Antonio en estas palalabras: «Eorum quae in hoc primo volumine continentur, en se-
ries: praeeunt Maronis Eclogarum versus integri. atque ex adverso iidem suis soluti
numeris et grammaticae constructionis ordine digestí. Tum sequitur eorumdem in-
terpretatio Hispana, non tam verbis quam sententiae inserviens. Deinde subeunt Eglo-
gae Virgilianae a celehratissimo Poeta Fratre Z-Mí/of/íO rfe Z,eo«, ut ípse etiam Ab-
dias in pracfationo admonet, Hispanis versibus expressae, typisque antea vulgatae.
Agmen postremo clauduTit /I rf Bucólica Virgilii Notae ab ipso libri hujus auctore
I^atine conscriptae.>^
Se advierte que la traducción de Fr. Luis de León de las Églogas ya se había
impreso, sobre lo cual nada dice el P. Moya; este .silencio motivó la observación del
P. Méndez (Revista Agustiniana, TI, 7d); «Las diez Églogas de V^irgilio impresas
por nuestro Era}' Antonio de Moj'a en el tomo 1.° de su Virgilio concordado. . . son
las mismas que imprimió Quevedo; y parece que no tuvo noticia de esta publicación
nuestro Moya.»
Increíble parece el desliz de Nicolás Antonio creyendo ser traductor de este tomo
algún judío o apóstata de la fe, guiado por los nombres raros puestos al frente del li-
bro por el P. Moya. \'éase el articulo que le dedica, precisamente el primero de su
Bibliotheca Nova: ^<Abbias Joseph, nescio qualis homo, aut cujus religionis, scripsit
sane vernácula Hispaniae lingua, unde suspicor ex stirpe seu origine Hispana, pere-
gre atque adeo impune alteram a Christiana Lege professum. Edidit: Obras de Vir-
gilio...i> Porque es de saber que siendo contemporáneos Nicolás Antonio y el P. Moya
y publicando éste, además, su traducción en Madrid, extraña sobremanera que la no-
ticia exacta del libro y de su autor no la conociera aquel bibliógrafo, limitándose a
copiar el título según le vio en un Catálago y fantaseando luego sobre quién pudiera
ser el Abdías (no Abbias) José. Con razón, pues, uno de los adicionadores (2)deNico-
(1) Del texto, o sea en !a 2 donde comienza, según se ha notado.
(2 1 Otro de los reformadores de Nicolás Antonio redactó el artículo correspondiente a nuestro traduc-
tor en la siguiente forma: «ABUIAS JOSEPH, in loco Cedillo natus, Presbyter, ut colligere est Epístolae
64B MOYA
las Antonio, escribe a continuación del artículo copiado: «Satis quidem, vel Nicolao
Antonio tácente, pateat ipsum opus non fuisse ab eo inspectum, sed ex Catalogi tan-
tummodo fide recensitum. Et vero Abdias Josepfi, non Abbias, ut|in eo Catalogo mcn-
dosé legebatur, fictum ac suppositium nomen est, hujusque libri scriptor, quem Anto-
nius noster híc á Christiana Keligionc alienum, alibi Haebraeum 1) suspicatur, non
modo Christianus extitit, sed et Augustiniani Ordinis monachus, ac vero nomine Fra-
tcr Antonius de Moya=quod tune ex alus ejus scriptisco mpertum, tum ex pluribus ar-
gumentis testimoniisque plañe comprobatum...»
Obras I de Pvblio | Virgilio Marón, | Concordado | en Latin arti-
ficial; en Latin | natural; en Lengua Castellana de prosa; | ven Versos,
y en Notas | Latinas, 1 dedicadas | al Señor D. Alonso López de | Rio,
Alférez mayor de la Ciudad de Soria, y su | Prouincia, Señor de las Vi-
llas de Gonriara, | Almenar, el Cubo, &c. | Por D. Antonio de \ Ayala.
I Tomo segundo de las Geórgicas. | Con privilegio: En Madrid, por
Domingo | Garcia Morras, Año de 1660.
De 4 hs. s. n. de prels. y 408 págs. de texto.
Port. y la v. en h\.—Aprovacion (suma de licencias lo mismo que en el tomo an-
terior).—Erratas. (Fecha en Madrid a 21 de Febrero de 1661.)— Tasa. (En la misma
fecha.) — Privilegio. — Frólogo.—Dedicatoria suscrita en Madrid el 26 de Febrero de
1661. -Texto.
Comienza en el prólogo por encarecer la necesidad de aprender a desliacer los
libros de los poetas para saber latín. Luego añade: «Las Geórgicas en verso, por
hacer poco al caso para la inteligencia deste libro, las apliqué al tomo primero, donde
las hallará el que aqui las echare menos, no hallé del P. Maestro Fr. Luis de León
mas que solo el libro primero y por eso no puse mas, de el Metro de las Geórgicas
tengo en mi poder también las Éclogas, y no podré dezir cuyas son de cierto: porque
de quien las huue, siempre me negó que eran suyas, y nunca me dixo cuyas eran.»
Falta en el ejemplar que tenemos presente la primera hoja del texto, págs'. 1 y 2,
en las cuales quizá se encuentre el escudo y principio del texto, como se ha dicho del
tomo anterior.
El adicionador aludido dice de este tomo: «In hoc altero volumine habentur pri-
mo Georgicorum carmina eadem ratione ac ordine disposita, quo supra Eclogarum.
Sequitur deinde eorum similis interpretatio Hispana. Hanc excipiunt Ad Virgilii
Geórgica Notae, etiam Latinae, quas in fine Auctor scripsisse ait cum vix viginti et
octo annos complexet (2).
) a od ad Geórgica Hispanis expressa versibus attinet, ea in ejus voluminis quod
prae manibus habuimus, extrema parte, paginis nova numerorum serie designatis,
collocata sunt. At prius quidem occurrunt Georgicorum Libri quatuor, incerto auc-
tore, ut ex iis facile coUegeris quae Frater ipse Antonius ibidem in hunc modum prae-
nuncupatoriae subsoriptione . qua se ejus viri, cui librum dedicat, Cappellanum officiose profitetur, vernácu-
lo sermone edidit etc.» Dlc- luego que las composiciones publicadas en este tomo son de Fr. Luis de León y
que tenia dispuestas más versiones de Virgilio para darlas a la prensa.
Se ha de notar que la Bibliotheca Nova, de Nicolis Antonio, fué corregida y adicionada por D. Tomás
Antonio Sánchez, D. Juan Antonio Pellicer y D. Rafael Casalbó, encontrándose los trabajos de estos señores
en papeles pegados a un ejemplar de la Bíbliolheca de la pri mera edición y forman los códices 6153 al 6155
de la sección de Mss. de la Nacional. Dichas adicion;s fueron hechas sobre la 1." edición y también las
hay sobre la segunda de la obra de Nicolás Antonio.
(1) In .áiidi/ioMffcMS scilicet mss, Num. 37 et 1803, his verbis: kí ex nomine apparet Hebiaeut: cujus
appellatio Hebraeum videtur prodere.
De estas adicciones manuscritas del mismo Nicolás Antonio íebió de copiarse el articulo dedicado a
Ahbias /oseph en la segunda edición de \a. Biblioteca IVova, puesto que en su primera no se halla el tal
articulo.
(2) Ue las mencionadas notas que componen parte del texto, la última está concebida en estos términos:
^Carmino gui lust patlorum: Ego enim Bocolica scripsi, cum vix viginti et ocio annos complessem».
MOYA 649
ftitur: (copiase el párrafo del prólogo que hemos reproducido y por remate de todo
se dice). Priores vero illos quatuor Georgicorum libros continuo {?, excipit primus a
supra laúdate Fr. Ludovico de León, Hispano item carmine redditus, qui jam typis
percrebuit.»
Se ha advertido que en el ejemplar que tenemos delante no se halla la versión
poética de las Geórgicas, lo cual puede provenir de defecto en la encuademación.
Dicha versión, según afirma también Mayans, va unida al tomo primero; el P. Mén-
dez, sin embargo, asegura que está en el segundo, repitiendo la observación de que
el libro I de las Geórgicas traducido por Fr. Luis de León ya se había publicado por
Qaevedo. Incurrió el citado P. Méndez en la errata de escribir José Ayala en vez
de Antonio de Ayala, como aparece en la portada, que son el nombre, del P. Moya y
su apellido materno.
Al final de este tomo debía ir el índice de los dos tomos publicados según la pro-
mesa del autor, y no se encuentra tampoco tal índice en el ejemplar que des-
cribimos.
Obras de P. | Virgilio | Marón, Elogias (sic) Geórgicas, y | Enei-
da. I Concordado, explicado, y | ilustrado por el P. M. Fr. Antonio de
Moya, del Orden de \ S. Agustin, Lector de Theologia jubilado, y Pro-
curador I General de la Prouincia del Quito de las Indias del \ mis-
mo Orden, Residente en S. Felipe \ de Madrid. \ Dedicadas al mvy
noble y mvy | ilustre señor Don Martin de Saabedra Ladrón de Gue |
uara, Conde de Tahalú, inmediato a los Condados de i Escalante, Mar-
quesado de Rucandio, Vizcondado de | Treceno, Señorío de la Casa de
Zeuallos, y de las villas | a él pertenecientes del Valle de Valdaliga,
de la Casa | de Cabiedes, Auendaño. Gamboa, Olaso, y VrquiQo, | Ara-
curi, Esparta, y Acotain, y de la | Villa de Bi. \ Tomo III. de la Enei-
da. I Con licencia. En Madri {sic) Por Pablo de Val, Año de 1664.
De 4 hs. s. n. de prels. y 582 págs. de texto.
Port. y la v. en bl.— Dedicatoria.— Cens. del P. Tomás de Castejón, agustino. Ma-
drid, 3 de Septiembre de 1663.— Id. del P. Felipe V'^ázqúez, franciscano. 13 de Noviem-
bre de 1663.— Id. del P. Ignacio González, agustino. 3 de Diciembre de 1663.— Lie. del
Provincial P. Andrés Merino.— Id. del Ordinario.— Erratas.— Lie. y tasa. 22 de Febre-
ro de 1664.— Prólogo.— Texto, el cual lleva en la pág. 1 a modo de portada, el siguien-
te título:
Pvblii I Virgilii I Maronis opera. | Concinata, Reserata, | & proceribus notarum
illustrata. | Avctore P. M. Fr. Antonio | de Moya, olim apud Complutenses, Ca- |
thedríe Primaria Theologia Collegii \ Regalis eiusdem Ordinis, assignati mo- |
deratoris. Nunc apud D. \ Philippi Man- | tuanensis, \ Phylosophice,&utriHsque \
Theologia publici pro- \ fessoris. | .^neldos, liber Primus.
También falta en este tomo entre los preliminares un gran escudo del Mecenas
que parece encontrarse en otros ejemplares.
Dedicatoria. «Estos tres tomos que tengo publicados sobre Virgilio y el ultimo
que falta para el remate desta obra, piden andar en un tomo grande, con un Índice
de todas sus palabras para mayor inteligencia del Autor, que irán declaradas en
nuestro idioma, y otros dos tomos que tengo de notas escogidas sobre este Autor, que
le dexarán tan de cristal, siendo él hasta aqui tan obscuro, que como dicen los Phylo-
sophos, per accidens en toda la Latinidad no habrá libro, mas fácil de entender que
Virgilio. Para entonces, con el fauor diuino guardo yo el explayarme muy por exten-
so en las muchas prendas,...» (de que estaba dotado el Mecenas).
Del prólogo copiamos: «...Mediante Dios y algunos libros que tengo dispuestos,
me parece a mi que el saber desde su principio la lengua Latina y las Artes liberji-
650 MOYA
les y lo mas selecto de la Theologia, era obra de quatro años, cosa que aora con di-
ficultad se alcanza en doze; en tres meses he yo enseñado a algunos la lengua Latina,
en un mes las Súmulas, en quatro meses la Lógica, en quinze meses todas las Artes
liberales. A quien le pareciere que esto es cosa maravillosa, si se valiera de mis
libros y de mi enseñanva, me parece a mi que miracula quae ego fació, ipsc faciet.
el maiora hormn faciet. Hasta aora eran muy raros los que entrauan a oir facultad
sabiendo a todo Virgilio y estudiando en él mas de tres años; aora está de suerte
que se puede saber en una semana. Pues como se ha conseguido esto, se puede con-
seguir lo demás. A mi, aunque he tenido noticia de lo que se ha dicho deste libro,
ninguna razón se me ofrece por donde me pueda parecer mal que me convenca y
muchas tengo para juzgarle por útil y prouechoso...»
Si esto te llama la atención, dice el anotador mencionado, con mayor motivo te
asombrarás deque el P. Moya escribiera en el presente volumen la inscripción: Pu-
blii Virgilii Maronis opera etc. etc., donde parece atribuirse el P. Moya la composi-
ción de las obras de Virgilio.
El texto de este tomo tercero se compone de los seis libros primeros de la Eneida,
dispuesto en la misma forma que en los anteriores, e.xceptuadas las notas que el Padre
Moya pensada publicar después, según lo expresa, y terminado ya de imprimir todo
el poema de Virgilio.
Parece que el fin propuesto por nuestro agustino fué el de publicar, a propósito
para servir de texto en los estudios de Latinidad, la presente edición de varias obras
de Virgilio, y atendido su objeto debiera haberse vulgarizado más. Véase cómo se
expresa con respecto a este particular el anotador tantas veces citado de Nicolás
Antonio.
«Caeterum enarrati hactenus operis ratio erudiendae juventutis satis aptae vide-
tur ex Antonii Nebrissensis bxphrasibus Virgtlianis esse desumpta, ad quarum
instar celeberrimi illi auctores ad usutn Delphini a Gallis concinnati sunt, veteri
jam apud hispanos interpretationis hujusmodi vel usu vel invento. {Id vero in primis
optandum, ut opus illud et mendorun multitudine, et exemplarium paucitatc minus
laboraret.)»
Dada la importancia indudable de la presente publicación del P. Moya para el
conocimiento de Virgilio, no sería difícil encontrar reminiscencias de la misma, y
quién sabe si algo más, en las obras de texto para el estudio del latín.
El ejemplar descrito existe en la Biblioteca Nacional con la signatura R-16031-3,
incompleto a todas luces como se ha indicado al hablar de cada tomo en particular;
otros tomos descabalados se hallan en el mismo centro con distintas signaturas por
haberse ignorado quizá el raro capricho del P. Moya de poner al frente de cada uno
un nombre distinto. Heredia, Catalogue, TV, IhO, publica las notas respectivas de los
dos primeros tomos con los seudónimos sobredichos, omitiendo la del tercero que debía
faltarle. Nada advierte, por supuesto, ni entra en cuentas con el verdadero autor,
porque en dicho catálogo no se incluyen investigaciones de esa naturaleza.
Salva, mím. 1070, describe los tomos I j' II discurriendo sobre los nombres con
que se publicaron, y llega por fin a descubrir al verdadero autor de la obra reprodu-
ciendo la portada del III, copiada, sin la menor duda, de Mayans, cuyas indicaciones
le sirvieron para identificar los dos seudónimos primeros con el nombre del P. Moya.
Indica luego haberse suscitado una controversia entre los literatos sobre si la prosa
y verso castellanos de los tomos Virgilio concordado son obra del P. Moya o de Fr.
Luis de León; la mayor parte, añade, convienen en atribuir la versión poética a Fr.
Luis, cosa que ni para Salva ni para nadie debe suscitar dudas, puesto que el mismo
P. Moya habla bien claramente sobre este particular en los prólogos de los tomos I
y II, manifestando lo que publica del vate agustiniano. En cuanto a la prosa, Mayans,
en su Vida de Virgilio, sostiene que también es de Fr. Luis, y con razón, a nuestro
entender rechaza semejante aserto Alvarez y Baena, el cual contesta de este modo:
«D. Gregorio Mayans, en la impresión que hizo el año de 1778 de las obras de Virgi-
MOYA 651
lio, en cinco tomos en 8.", se empeña en probar que estos tres tomos que publicó Fr.
Antonio de Moya, era obra toda del célebre Maestro Fr. Luis de León, y para esto
trata a aquél de bárbaro, ignorante, y de otros títulos igualmente cortesanos; siendo
lo más gracioso del asunto, que todas sus conjeturas, que son las únicas pruebas que
adelanta, son aereas y de ningún momento. Fr. Antonio confiesa que los versos cas-
tellanos son tomados de las obras del Mtro. León; pero todo lo demás en prosa, qué
dificultad puede haber en que sea de un Maestro Catedrático de Teología, y que dice
en su próloíTO del tomo III estas palabras: «En tres meses he yo enseñado a algunos
la lengua latina, en un mes las Súmulas, en cuatro meses la Lógica, en quince meses
todas las Artes liberales?» Esto es ciertamente mucho decir, pero decirlo públicamen-
te sin ser verdad a la vista de toda su Religión y de unos hombres tan insignes como
entonces habitaban el convento de San Felipe, parece demasiado arrogancia y pro-
cacidad, y mucho más el apropiarse las obras del Mtro. Fr. Luis de León a quien
tanto venera aquella Religión.»
Tiene razón sobrada el biógrafo madrileño para contestar en la forma que lo
hace a las diatribas y salidas de tono de Mayans, porque no otro nombre merecen los
calificativos incultos que dirige al P. Moya, sin otro fundamento que su pasión ciega
por Fr. Luis de León. Porque para defender su tesis no alega razón absolutamente
ninguna que merezca siquiera los honores de la discusión; sus argumentos están basa-
dos en la poca exactitud del lenguaje empleado en sus prólogos por el P. Moya, en la
falta de formalidad en el cumplimiento de lo que en esos mismos prólogos se prome-
te y otras razones al símil. Todo lo cual probará que el P. Moya no medía bien Sus
palabras, ni paraba mientes en el alcance de sus afirmaciones, ni se preocupaba por
escoger una fraseología castiza y la más propia para espresar sus ideas, en los pró-
logos solamente, entiéndase bien; pero de ninguna manera podrá convencer a nadie
que la versión en prosa no sea suya y menos que tampoco sean suyas ni las notas la-
tinas siquiera de los dos tomos primeros, porque hasta de éstas le niega Mayans la pa-
ternidad. Esto aparte de los insultos que prodiga al P. Moya, los cuales prestarían ma-
teriales para escribir un buen capítulo sobre el genio adusto y bilioso de Mayans. Véa-
se su Vida de Virgilio, núms. 99 y sigs. Sobre este asunto hemos de volver a tratar,
queriendo Dios, en el artículo de Fr. Luis de León, al hablar de las ediciones de sus
obras poéticas.
Hay un ejemplar también en el British Museum, donde los cataloguistas echan de
menos el complemento de la Eneida de Virgilio y lo advierten en el índice de los im-
presos de aquel centro. A continuación, bajo el nombre de Fr. Antonio de Moya, rese-
ñan el siguiente libro.
Rasgo heroyco: declaración de las empresas, armas y blasones... de España, y
compendio instrumental de su historia, en el que se da noticia de la patria de San
Fernando, Rey de Castilla y León. Madrid, 1756.-4.°
De ser esta obra de nuestro Moya debe suponerse que es reimpresión o edición
postuma, o errata acaso de los cataloguistas escribiendo 1756 en vez de 1656. En nin-
guna otra parte vemos, sin embargo, adjudicado semejante impreso al P. Moya y se
tratará probablemente de otro autor del mismo nombre.
3. Sermón de la Purissima Concepción. Por el Padre Fr. Antonio de Moya, del
orden de N. P. S. Agustín.
Está tachado el nombre yMa« de Soto y con tinta han escrito el del P. Moya.
Fol. de b hs., texto a dos columnas. Al final: Con licencia en Madrid. Por Ber-
nardo de Hervada. Año 1667 .
Es el sermón segundo de la Officina concionatorum que se halla encuadernada al
final de La mayor obra de Dios, del P. Celarlos, pero no forma parte de esta obra.
4. Sermón en la Fiesta de San luán de Sahagun, del Orden de N. P. S. Agus-
tín. Por el P. M. Fr. Antonio de Moya del mismo Orden.
Fol. de 8 hs., texto a dos columnas, con las licencias al fin por este orden:
Cens. del P. Fr. Mateo de Quiñones, agustino, fechada en Madrid a 30 de Abril
652 MOYA
de 1670.— Lie. del Provincial P. Francisco de Paredes.— Ccns. del P. Fr. Lucas de
Learte, dominico. 30 de Abril de 1670. -Lie. del Ordinario.
Lleva este sermón el número dieciocho en la colección mencionada. En las adi-
ciones sobredichas a la Bibliotheca nova se cita en esta forma:
Officina concionatorum. Sermón diez y ocho en la Fiesta de San Juan de Saha-
ííun del Orden de N. P. San Agustin. Por el P. .M. Fr. Antonio de Moya del mismo
Orden. Madrid, 1670.— Fol.
La colección titulada Ofjicina Concionatorum, que comprende bastantes sermo-
nes de los predicadores más notables de la época, se halla encuadernada al fin de la
obra citada de Celarios formando un tomo que lleva la signatura 3 58161 en la Biblio-
teca Nacional, y nada absolutamente tiene que ver con esta última. El P. Moral, al
revisar ese tomo, no se ñjó en que estaba compuesto de dos colecciones muy distin-
tas, creyendo que todo él era de Celarios con titulo de La mayor obra de Dios, es-
cribiendo que en esta se encontraban publicados sermones de los PP. Juan de Soto,
Ignacio de Vitoria, Manuel de Lima y Antonio de Moya, cuyas notas respectivas han
pasado luego, sin enmiendas ni dudas de ninguna clase, al tomo de adiciones a Cru-.
scnio correspondientes al siglo X Vil publicado por el P. Tirso L(3pez. Y conviene
repetir que los sermones aludidos de esos Padres se hallan publicados en la colección
Officina Concionatorum completamente distinta de la del P. Jerónimo Celarios.
5. [Colección de composiciones poéticas. ]~M..S.
Existe en la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional un tomo de poesías varias
reunidas y coleccionadas por el P. Moya para su uso particular. Lleva al frente este
rótulo, o más bien dos rótulos de distintas letras:
el lugar de Barclayo icón animorum | Que los españoles no saben latin.
Lupercio Leonardo de Argensola I Poesías varias I tiene 184 Jolios.
Es un tomo en 4° de 184 hs. numeradas y muchas más sin foliatura, pero no es-
tán escritas más que hasta la 168; las hojas son en su mayor parte de papel sellado de
1652, doblado por la mitad e inutilizado; también hay cartas dirigidas al P. Antonio de
Moya, dobladas igualmente como el papel anterior y aprovechadas en la parte blanca
para copias.
Las poesías son de Argensola, Herrera, Garcilaso, Camoens, Góngora, etcéte-
ra, etc. Hemos dicho arriba, que .están copiadas las piezas para uso particular del
P. Moya; por esto muchas están incompletas o solo hay fragmentos. Más bien, deben
considerarse como apuntes poéticos del colector.
Lleva el códice en cuestión el núm. 3892 y antes M-85, signatura esta segunda del
índice antiguo déla Biblioteca, consignada por Gallardo en la pág. 111 del Índice de
Manuscritos de la Biblioteca Nacional, publicado al ñnal del tomo II de su Ensayo.
No se sabe dónde paran en la actualidad otros trabajos que tenía compuestos el
P. Moya, como él mismo lo indica en los prólogos de sus libros impresos. En tiempo
del P. Méndez existían en la Biblioteca de San Felipe el Real los tomos que se expre-
san en el siguiente párrafo.
«Códices demum autographos decem in 4.° et Conciones Hispano sermone pari-
ter conscriptas, et Collectanea sacris Oratoribus idónea complexos (I); quos habet
memorati supra S. Philippi Monasterii Bibliotheca, nobisque evolvendos, perinde ad
caetera ad hujus Auctoris sive scripta, sive vitam spectantia, Fr. Josephus (Francis-
cus) Méndez, Historiae litterariae non incuriosus, perhumaniter impertivit.»
En las págs. 541 y bl5 pueden verse notas relativas a censuras que el P. Moya es
cribió acerca de libros.
— Véanse las adiciones a Nicolás Antonio que tantas veces se han citado. - Alva-
rez y Baena, I, \b\.— índice de la Biblioteca de San Felipe el Real, pág. 2lo, donde,
entre otras referencias, se halla una al artículo dedicado a las obras del P, Merceda-
(l) Escribimos complexos, porque parece leerse esta palabra que ha quedado ilegible en parle por el
;o$id9 del códice.
MOYA
653
rio femando Orio, en cuya obra De patientia Tertuliani, tomo I, impreso en Ma-
drid ti lfci44, se encontraba pegada o cosida, según suponemos, la licencia para pre-
dicar concedida al P. Moya.
do a fundar dos pueblos, Matagub y
Danao. Dícese que un hechicero le
dio un veneno que le puso a las puer-
tas de la muerte, si bien sanó, pero
perdió la razón por lo que fué llevado
al convento de Manila. Tomándole
por espía le mató un centinela inglés
en 1764.
Moya (Fr, Eugenio de).
Nació en Cuenca el 1728, siendo sus
padres Juan de Moya y Eugenia Ló-
pez. Profesó con el nombre de Fr. Eu-
genio de Sto. Tomás de Aquino el 25
de Abril de 1750 en el Hospicio de
Sto. Tomás de Villanueva, de Méjico,
aportando a Filipinas el 1752- Destina-
do a la isla de Panay, trabajó como
fiel obrero en la viña del Señor Uegan-
El P. Cano no consigna ningún escrito al P. Moya, lo mismo que el P. Blanco, no
obstante haber tenido delante el Osario del P. Castro. Según este último, dejó los si-
guientes trabajos.
1. Historia de los indios harayos, sus costumbres y leyes inicuas.— M.S. en
fol., o en 4.°, que para el caso es lo mismo, pues no se sabe de su existencia en la ac-
tualidad.
2. Sermones, en idioma panayano. -M.S. Dos tomos.
3. Acto mayor de Teología, impreso en Méjico el 1752.
Fué defendido por el P. Moya en el Hospicio de Méjico el 1751 bajo la presidencia
del P. Mariano Alafont, y suponemos se imprimirla este año aunque el P. Jorde es-
cribe el 1752. El ponderado Acto debía de ser un cartel de proposiciones o un anun-
cio que se fijaba para conocimiento del público en las puertas de las iglesias, según
entonces se acostumbraba.
— P. Cano, pág. 175.-P. Jorde, pág. 294.
Qloya (Fr. Juan Bautista de).
Tuvo por patria a Jaén y sus buenos
padres le enviaron a Salamanca en
cuya Universidad había de completar
su educación literaria. Dícese que de-
mostró especialmente la agudeza de su
ingenio en el estudio de las lenguas la-
tina y griega. Atraído, sin duda, por los
ejemplos de virtud que entonces se pre-
dicaban de nuestro convento salmanti-
no, pidió y obtuvo su ingreso en el
mismo, efectuando su profesión reli-
giosa, en manos de Sto. Tomás de Vi-
llanueva, el 20 de Diciembre de 1523.
Pasó con otros misioneros a Méjico en
la conversión de los idólatras durante
largos años, siendo uno de los que más
se distinguieron por su celo apostólico
en la conquista espiritual de las almas.
Falleció santamente en Guayangareo
el 21 de Diciembre de 1567, a los se-
senta y tres años de su edad. La celebri-
dad de sus virtudes llegó hasta Espa-
ña, consignándose al margen de su
profesión en el convento de Salaman-
ca las siguientes frases: «Sanctissimus
vir qui obiit in India; ad ejus sepul-
chrum omnes concurrut, et inveniunt
sanitatem per ejus miracula.»
1536, y allí trabajó incansablemente en
Acerca del religiosísimo P. Moya, uno de los de la fama, como le apellidaron
nuestros cronistas de Indias contándole en el número de los más ilustres en santidad
que misionaron en Méjico, se han escrito y publicado extensas relaciones dedicadas
en su mayor parte a ponderar sus virtudes, sus trabajos por la evangelización de los
indios y los hechos prodigiosos de que está llena su vida y que se sucedieron después
de su muerte. El que desee, por consiguiente, enterarse por menor de la santa vida
654 MOZO
de religioso y de misionero de nuestro P. Moya, puede acudir a los autores que lue-
go se catarán.
«Escribió gran número de cartapacios, más para ejercicio de hacer memoria y
ocupación, que para sacar a luz; aunque liay algunos Sermonarios suyos bien útiles
y provechosos.» P. Basalenque, Historia de Mechoacati, 1,222.
Tratan de este Venerable el P. Salazar en sus Discunos sobre el Credo y el P.
Osorio de San Román en su obra, Mesa Franca; también el P. Marieta, dominico, en
su Fias Sanctorum; y escribieron su vida por separado los limos. Coruña y Medina
Hincón, reproducida la de éste en los PP. Herrera y Vidal y ampliada en los PP.
Grijalva, González de la Puente y Basalenque.
Mozo (Fr. Antonio).
Nació en Segovia el 1720, siendo sus Definitorio provincial volvió a resuci-
padres Miguel Mozo y Brígida de Fru- tar las mismas cuestiones en Manila,
tos. Alistado en una misión para Fili- motivando decretos no muy laudato-
pinas, a su paso por Méjico profesó en rios para el P. Mozo, prueba es de que
el Hospicio de Santo Tomás de Villa- fueron debidos o a la falta de datos o
nueva el 20 de Julio de 1738, llegando de explicaciones el hecho de haber
a aquellas Islas el año siguiente. Ter- sido absuelto de todos los cargos, sién-
minada la carrera de sus estudios en dolé concedidos los honores de ex-l'ro-
Mgnila, fué destinado a la provincia de vincial en 1778.
la Pampanga, donde administró suce- Mientras fué superior de los religio-
sivamente los pueblos de Santor, Lu- sos en España envió a Filipinas dos
bao y Candaba. En el Capítulo de 1753 misiones, la primera compuesta de
^ fué nombrado Secretario de Provincia, treinta y tres misioneros en Octubre de
Detinidor en el de 1756 y Comisario- 1761 y la segunda de quince individuos
Procurador en Madrid, en el de 1759. en Marzo de 1765. A principios de 1770
De sus gestiones en España no habla se embarcó para Filipinas, encargan-
con mucho elogio el P. Hernando en su dose del pueblo de Bulacán en 1777 y
Historia del Colegio de Valladolid, del de Bigáa en 1779, regentando este
pero la causa que por aquel motivo segundo hasta su muerte ocurrida en
se le formó se sentenció a su favor, el convento de Manila el 13 de Julio de
como lo expresa el Rmo. P. Vázquez 1794. Había sido también elegido Prior
en carta de 9 de Marzo de 1767 dirigí- de este último convento en 1784, pero
da al Ministro Roda (1). Si después el rehusó el cargo.
1. Noticia histórico natural de los gloriosos triumphos y felices
adelantamientos conseguidos en el presente siglo por los religiosos del
Orden de N. P. S. Agustín en las Missiones que tienen a su cargo en las
Islas Philipinas, y en el grande Imperio de la China. Dase individual
noticia de aquellas Naciones, de sus usos, costumbres, supersticiones,
modo de vivir, y medicinas que usan en sus dolencias, con otras noti-
cias curiosas. Compuesto por el R. P. Fr. Antonio Mozo, de la misma
Orden, Secretario y Difinidor que ha sido de la Provincia de Philipinas,
(1) Encutíntranse numerosos datos sobre la causa del P. Mozo en la correspondencia del P. Vázquez,
pero ni queremos reproducirlos en extracto porque a nada práctico creemos que conducirla. Vamos si a pu-
blicar eate párrafo de una carta del P. N'ázquez a I^oda fechada en 'J de Julio de 1767. por el interés que pue-
da ofrecer la noticia: «El P. Comisario de Filipinas me ha propuesto una pretensión de cambio de la fábrica
d«l Seminario de Valladolid por la casa de la benemérita (del colegio que había sido de los PP. Jesuítas)
Según los términos en que la propone la juzgo razonable y Justa, y asi le digo que le ponga en planta en
casudeque V- E. la apruebe, Como lArabién nuestro C'a.s'a/owrfa.»
MOZO 655
y actual Comissario, y Difinidor General de la misma. Quien le dedica
a esta Provincia de Castilla del mismo Orden. Con las licencias necessa-
rias. En Madrid, por Andrés Ortega, Calle de las Infantas. Año de 1763.
4.° de 8 hs. s. n. de preliminares y 247 págs. de texto e índice.
Antep.— V. en bl.— Port.— V. en bl.— Dedic a la Provincia de Castilla.— Prólo-
ífo.— Fe de erratas.— Texto.— índice de las cosas m4s notables.
Reproducimos los siguientes párrafos del prólogo en los cuales manifiesta el au-
tor los motivos que tuvo para publicar su obra y el contenido de ésta. «Una de las
cosas, dice, que más han angustiado mi corazón desde que puse los pies en estos rei-
nos, ha sido el haber advertido la corta o cuasi ninguna noticia que por acá se tiene
de los gloriosos trabajos, que, mediante su celo apostólico, consigue mi Religión en
las Naciones Orientales, y las fatales consecuencias que de no saberse estas cosas re-
sultan en perjuicio de las almas. Venía yo muy persuadido, de que con los informes
que anualmente se remiten a nuestro católico Monarca y su Consejo por aquel Go-
bierno, Audiencia, Obispos y Cabildo secular de Manila y sus adyacentes, en los que
con individualidad se le da noticia del fervoroso celo con que se trabaja en la exalta-
ción de nuestra santa fe por todas aquellas infidelidades, refiriendo hasta el número
de los nuevamente convertidos, hallaría en gran manera instruidos de los gloriosísi-
mos hechos de mi Religión y Provincia a la mayor parte de los sujetos de graduación
así de fuera como de dentro de mi Orden...
«Considerando, pues, estos gravísimos inconvenientes comencé a pensar qué me-
dios tomaría para obviarlos y no ser responsable a nuestro Señor, sobre lo que me
ocurrieron diversos arbitrios, aunque ninguno hallaba suficiente. Entre otras cosas,
advirtiendo la grande aceptación que se había merecido entre los más juiciosos la
primera parte de la Fíistoria de Filipinas que dio al público el P. Fr. Gaspar de San
Agustín, religioso de mi Orden y Provincia, se me ofreció pedir me fuese remitida
la segunda parte que dejó escrita el mismo y finaliza en el siglo pasado, para que sa-
cado del conflicto que padece en aquel archivo (de Manila) peleando con las polillas y
otros insectos, darle al público, y con esta diligencia hacerle sabedor de lo mucho
que en dichas Islas trabaja y ha trabajado mi Religión en ganar almas para Dios y
vasallos para esta Monarquía, y con efecto escribí pidiéndole; pero pareciéndome
aun corto remedio sobre muy tardo para tanto mal por necesitarse años para que
aquí llegue, y no comprenderse en él lo presente, determiné finalmente alentar mi
pequenez para que lo ejecutase, saliendo al público a dar estas noticias y valiéndome
de lo que yo mismo vi en el tiempo que estuve en las misiones como de lo que obser-
vé siendo Secretario de Provincia, yendo con el R. P. Provincial a visitar otras en
donde no había estado empleado, como de lo que encontré auténtico en los archivos
cuando por orden del Capítulo se me mandó hacer protocolos nuevos y juntamente
mapas de las misiones y pueblos para enviarlos a su Majestad, según que por su Real
cédula lo había pedido. Juntos, pues, todos los dichos apuntes, compuse el siguiente
libro, resumiendo en él los gloriosos hechos de mi Provincia en este presente siglo...»
Expone luego cómo para amenizar la lectura le pareció conveniente tratar de los
usos, costumbres, religión, etc. de los infieles y de la virtud curativa de diversas yer-
bas y plantas empleadas por los mismos en sus dolencias.
De esta obra dice Pardo de Tavera que es muy importante por las noticias que
da de las castas que pueblan los montes de Luzón. Trata especialmente de las razas
ilaloua, abacá, isinay, ibilao, irapi, ilongote, igolot, tinguian, apayao, adang,
sambal y baluga; habla también de los llamados negritos, de los remontados y de los
mundos de Fanay. Dedica asimismo el P. Mozo buena parte de su libro a las misio-
nes de China. Puede decirse con verdad que gracias a dicha publicación se dio a co-
nocer algo de lo mucho que los Agustinos trabajaron en el siglo XVIII en las misiones
vivas de Filipinas y China, pues aunque es cierto que se imprimió alguna que otra
relación referente a las citadas misiones, debió de hacerse en tan corto número de
6.% MUIÑOS SAENZ
ejemplares, que hoy no se < ncucntran ni en los mismos archivos. Acerca del propio
asunto compuso el I'. An^^el Pérez su excelente obra Relaciones Agusthiianas, en
laque publicólos mismos originales de que se valió el 1*. Mozo para escribir la suya,
abarcando dicho trabajo hasta los últimos días de la dominación española en Fili-
pinas. Encuéntrase citada y elogiada la obra del P. Mozo en las mejores y más no
tables bibliografías filipinas.
Se han entresacado fragmentos de esta obra, especialmente los de mayor interés
etnográfico, y se encuentran publicados en la colección T/te Philippine fslands
1493-1898, vol. XLVIII, págs. 59-123.— V. Robertson, Biblia gr a f>hy of the Philip-
piue Jslands, pág. 128.
2. Pláticas doctrinales y dominicales, en pampango.-M.S.
3. Respuesta a las dudas presentadas al Capítulo provincial por el P. Fr. Mi-
guel Braña.—M.S. en fol. de 14 págs. existente en el Archivo provincial de San
Agustín de Manila.
Las citadas dudas fueron expuestas al Capítulo de 1756, no de 1757 que no le hubo
en este afio, y a la respuesta del P. Mozo contestó en otro escrito el P. Braña. Este
Padre tiene otra contestación dirigida también al P. Mozo, que no sabemos si acaso
será una réplica sobre lo mismo, respondiendo a otro informe del citado P. Mozo.
Véase la relación de los escritos sobre este particular en la nota del P. Braña, página
449 del vol. I.
4. Noticia histórica de las guerras de Filipinas contra los enemigos ingleses
según los instrumentos que llegaron a esta Corte de Madrid, fechada en esta capi-
tal en 1765. -M.S. en fol. de 23 págs.
5. Práctica del ministerio.
Acerca de esta obra encontramos las siguientes notas en nuestros libros de Ac-
tas de la Provincia. En la segunda del Capítulo de 1778, se dice: «Mandamos que des-
pués que los Padres, a quienes cometa este Definitorio, hayan extractado la prác-
tica del Ministerio, y coordinado las Actas de Ntro. Rmo. P. Schiaffinati, con las
subsiguientes determinaciones, y modificaciones de otros Rmos., y asimismo las Ac-
tas puestas por tres Capítulos Provinciales continuados, con lo demás que se acordó
en este Definitorio, puesto todo en buen orden y aprobado por el Definitorio privado,
se reimprima en un cuaderno precediendo las diligencias para ello, y se distribuya
por todos los conventos y Ministerios de la Provincia a fin de que se tenga junto y
presente para su observancia.» Más adelante se añade: «Se cometió lo que se dice en
la segunda Acta de este Capítulo a N. M. R. P. Fr. Antonio Mozo y Padre ex Defini-
dor Fr. Alonso Salazar.»
Nada encontramos en los biógrafos do los dos Padres citados sobre esta comisión,
cuyo cumplimiento por parte del P. Mozo, o a lo menos que comenzó a reunir mate-
riales para llevarla a cabo, nos lo hace suponer la siguiente nota del P. Hernando:
«A este Padre (Mozo) debió de pertenecer un curioso e importante manuscrito encua-
dernado, que consta de 124 hojas y regalado a esta Biblioteca (del colegio de Valla-
dolid) por el P. Lector jubilado, Fray Francisco Martín Girón: lleva por título exte-
rior Práctica del Ministerio, título que no corresponde a su precioso contenido. En
él se encuentran el arancel del Arzobispado vigente en 1762, varias ordenanzas (de
Raón?) de buen gobierno y policía civil en los pueblos; en el idioma tagalo los actos
de fe, esperanza y caridad y varios interrogatorios para oir confesiones de indios,
con la bendición Papal de Benedicto XIV; y además, una hermosa copia literal, en
latín, del famoso concilio manilense de 1771.»— Véase su Historia ya antes meciona-
da, pág. 122.-P. Cano, pág. 163.— P. Jorde, pág. 278.
Mniños Sáenz (Fr. Conrado).
De Almarza, Soria, donde nació el mes de 1875. Prosiguió sus estudios en
14 de Febrero de 185S y profesó en el el colegio de La Vid, de donde regresó
colegio de Valladolid a 7 del mismo, al de Valladolid en Abril de 1881 aso-
MUIÑOS
ciado a la Redacción de la Revista
Agustiniana recientemente fundada,
y en la que bien pronto se dio a co-
nocer por sus escritos de amena litera-
tura, sus composiciones poéticas, al-
gunas de ellas premiadas en diversos
certámenes, y sobre todo por su po-
lémica tan celebrada con los espiritis-
tas. Al propio tiempo regentó con
título de Pasante las cátedras de Re-
tórica y Poética y de Francés, lo que
le ocupaba bien poco, pues se reducía
a sólo dos meses de curso los dedica-
dos a esas asignaturas. Q)uedó al frente
de la revista antes mencionada en 1883,
al ser nombrado el P. Cámara Obispo
auxiliar de Toledo, y continuó diri-
giéndola ha-ta 1892 en el que le suce-
dió el malogrado P. Marcelino Gutié-
rrez.
En la Congregación intermedia cele-
brada en 1887 fué confirmado su título
de Lector de Provincia y al dejar en
1892 la dirección de la revista en El
Escorial, donde venía residiendo desde
fines de 1889, fué trasladado nueva-
mente al colegio de Valladolid. Aquí
estuvo de catedrático de Filosofía du
r.inte dos años, pasando a Palma de
Mallorca tn 1895. A últimos de 1896, des-
pués de algún tiempo de residencia en
Gracia, se afilió a la Provincia Matri-
tense y con este motivo se vino a El
Escorial, en cuyo Real Monasterio con-
tinuó explicando Filosofía. En 1898 fué
nombrado Regente de estudios y el año
siguiente le fué concedido el grado de
Maestro en Sagrada Teología.
Volvió a encargarse de la revista en
1900, dirigiéndola hasta el 1908 y des-
empeñando a la vez una cátedra de
SAENZ
657
Literatura en el Colegio de Estudios
Superiores de María Cristina. Por este
tiempo fué agraciado con el título de
Académico correspondiente de la de
Buenas Letras de Barcelona, y en 1906
el Rmo. P. General le designó para for-
mar parte del tribunal de exámenes de
nuestros Lectores aspirantes a la Re-
gencia. Había sido electo, en 1903, Defi-
nidor de Provincia y, representando a
ésta con carácter de Definidor Gene-
ral, asistió al Capítulo general celebra-
do en Roma en el mes de Septiembre de
1907. En 1912 fué elegido, por segunda
vez, Definidor provincial, y entonces
dejó la cátedra de la Universidad y se
trasladó a la Residencia de Madrid,
donde falleció el 28 de Diciembre 1913,
cuando estaba propuesto para ocupar
la primera vacante que ocurriese de
Académico numerario de la Real Es-
pañola de la Lengua. La prensa de
todos matices expresó su duelo general
en sentidas notas necrológicas, dedi-
cando al finado largos panegíricos en
los cuales se recordaban sus campañas
en defensa de la moral cristiana, sus
estudios literarios y demás produccio-
nes que le habían conquistado un lugar
eminente entre los más sabios y cultos
escritores de su época. Para la Orden
fué la muerte del P. Muiños una pérdi-
da de las más sensibles, por lo mismo
que tanto la había honrado con sus es-
critos, en los cuales siempre se mostró
valiente y apasionado defensor de las
glorias agustinianas, muy especialmen-
te de Fr. Luis de León, a quien profe-
saba un verdadero culto y de quien fué
discípulo bien aprovechado y fervien-
te apologista.
Para tratar debidamente de la labor literaria del P. Muiños Sáenz sería preci-
so trasladar a este lugar las numerosas acotaciones que de tiempo atrás tenemos
hechas, pero que darian extensión demasiada al presente artículo. Abundan los jui-
cios bibliográficos y críticos muy laudatorios sobre las obras más notables con que
enriqueció las páginas de la historia de las letras patrias, y no son pocos los testi-
monios elocuentes y autorizados de escritores de alto renombre, en los cuales se po«
nen de relieve sus privilegiadas dotes de poeta, de escritor fácil y correctísimo, de
discípulo aventajado de la escuela de Fr. Luis de León, de crítico sagaz, incorrup-
4,2
658 MUIÑOS SAENZ
tibie e incomparable, de habilísimo y noble polemista, de hombre, en fin, de vastí-
sima cultura intelectual acompañada de un gusto exquisito y sentido estético como
pocos en los tiempos presentes lo han llegado a poseer. Sería necesario copiar ín-
tegro, además, el magistral estudio del P. Restituto del Valle Ruiz en que se avalo-
ran los méritos literarios del P. Muiflos, se juzgan y aquilatan con criterio impar-
cial y justiciero sus producciones, se encomian sus bellas cualidades de ingenio y
de carácter, sin ocultar sus defectos, se le pinta, en suma, tal cual era en su trato
familiar, en la cátedra y en sus escritos (1). En dicho estudio pueden verse conden-
sados cuantos elogios se le tributaron en su larga carrera literaria, pues sin expre-
sarlo ni acumular textos de extraños, pued» y debe considerarse como resumen de
la opinión general que de sus dotes intelectuales y morales se tenía, manifestada
especialmente con motivo de su fallecimiento en numerosísimos artículos publica-
dos por la prensa. Por eso, aunque se trate de una obra escrita por un hermano de
hábito, no dudamos recomendarla a quienes deseen formarse una idea cabal de la
labor literaria del P. Muiños, prescindiendo de otros autores que sobre algunos
puntos particulares o acerca de varios escritos han emitido y publicado juicios aun
más encomiásticos que los que se encuentran en el estudio del P. Restituto del
Valle.
Véase a continuación el catálogo copioso de sus publicaciones.
1. El hijo de la lavandera. Relato histórico.— Fn\3\\za.áo en La Ilustración Ca-
tólica, tomo III (1880) y reproducido en la Revista Agustiniana, vol. VI.
Fué traducido al portugués por J. M. M. de Seabra y publicada su versión en el
folletín del periódico católico de Lisboa A Nafao (Enero de 1884), y por el P. Alvés
el cual publicó esta segunda versión en el periódico de Macao O' Lusitano (1899).
2. El riachuelo soberbio. Imitación de Trueba.— Cuento publicado en La Ilus-
tración Católica, tomo IV (1881) y después en la Revista Agustiniana, vol. Vil.
3. Los valientes. Cuadro de costumbres de Castilla la Vieja —Fué premiado
en los Juegos florales de Burgos de 1882 y publicado con los demás trabajos laurea-
dos en el certamen, en un folleto impreso en Burgos, Imprenta de Arnáiz 1882. Se
reprodujo en la Revista Agustiniana, vol. VI.
4. Dos c?é/os. — Relato histórico leído en la velada literaria celebrada en honor
del Bto. Orozco, en el colegio de Valladolid, en Noviembre de 1882 y publicado con
otros trabajos en el lujoso álbum impreso con tal motivo en Valladolid. Imprenta
de la V. de Cuesta. 1883. Reprodujese en dicha revista, vol. VII.
5. Canrfrtrf.— Cuento publicado en la Revista Agustiniana, vols. IV y V.
6. La Cigüeña. Escenas de aldea. -Id. en la misma revista, vol IX. Reprodu-
cido en La Ilustración Católica, vol. VIII.
7. Ciento por uno.—lá. id. Reproducido en id., en el mismo volumen.
8. Las tonterías de Carlos. Segunda parte de Ciento por uno. Publicada
en id. id.
Publicáronse reunidos estos ocho números en la colección intitulada:
Horas de vacaciones. Cuentos Morales para los niños. Por el Padre
Conrado Muiños Sáenz, del Colegio de Agustinos Filipinos de Vallado-
lid. Con las licencias necesarias. Valladolid. Imp. y Lib. y Estereogal-
vanoplastia de Luis N. de Gaviria. 1885.
8.''deXVI-|-424págs.
El prólogo se reprodujo en la Revista Agustiniana, vol. X, y en él expresa su
autor la historia de la composición de estos cuentos, escritos en un principio como
(1) Titulase el estudio de referencia: Semblanza literaria del P. Conrado MuiAos Sáenz. por el P.
Reslituin del Valle Ruiz. Madrid, 1915
MÜTÑOS SAENZ 650
elisayoS de un estudiante y sólo con el lin de form;ir el cor;izóii de su hermano Al-
varo a quien están dedicados, y sin intención la m.1s remota entonces de darlos a
las prensas, acaso por estar, coitío El riachuelo soberbio, por ejemplo, demasiado
calcados en los cuentos y ctiadros de costumbres de Trueba. Mirando los Superio-
res con demasiada indulgencia esos ensayos, hicieron por que se publicara en la
acreditada revista de Madrid La llnstrnción Católica, el titulado El hijo de la lavan-
dera, y animado el P. Muiflos por la buena acoiíida que mereció del público, se de-
terminó a escribir con más esmero otros nuevos y a coi'regir los que antes tenía
compuestos. Estos y aquellos fueron publicándose en las revistas mencionadas, de
donde tomaron algunos diversas publicaciones españolas v americanas, y para re-
producirlos en sus folletines El Vasco, La Crónica de León y algún periódico más.
El fondo de los cuentos en su mayor parte es histórico, especialmente en los que en
realidad son cuadros de costumbres lugareñas, como Los Valientes y La Cigüeña.
En los titulados El riachuelo soberbio, Ciento por uno y Las tonterías de Carlos se
persigue un fin moral que es su principal objetivo; en los dos últimos se describen
con singular gracia escenas auténticas v del más puro realismo de la vida del ho-
gar entre los aldeanos de los pinares de Soria. Merecen en rigor el nombre de re-
latos históricos los denominados El hijo de la lavandera, Dos cielos y Caridad fun-
dados respectivamente en episodios de las vidas de Fr. Luis de Granada, el Bto.
Alonso de Orozco y Santo Tomás de Villanueva.
—//oras de vacaciones. .. Segunda edición, corregida y notablemente aumen-
tada. Con las licencias necesarias. Valladolid. Imprenta, Librería, Heliografía y
Taller de grabados de Luis N. de Gaviria, Impresor del Ilustre Colegio de Aboga-
dos. Angustias, 1, y San Blas, 7. 1886.-8." de XVI 1-572 págs.
Se añadió en esta edición el cuento ¡Si yo tuviera maire! publicado en los
vols. XI y XII de la Revista Agustiniana.
— Horas de vacaciones. Cuentos morales para los Nifl'>s por el P. Conrado Mui-
ños Sáenz del Orden de San Agustín. Tercera edición corregida y aumentada. Ilus-
traciones de Taberner. Fotograbados de Laporta. Madrid. Imprenta de D. Luis
Aguado. Calle de Pontejos, 8. 1897.-8." de XXIII \-5H3 págs.
El aumento en esta edición consistió en el nuevo cuento añadido Historia de
?í»rt caja í/e ceríZ/rts y publicado con anterioridad en La Ciudad de Dios, volúme-
nes XXIV y XXVI.
De la misma impresión se tiraron por separado los siguientes:
— Horas de vacaciones. Cuentos morales para niños. Por el P. Conrado Muiños
Sáenz del Orden de San Agustín. Ilustraciones de L. Taberner. Fotograbados de
Laporta. I. El hijo de la lavandera, Madrid Imprenta de D. Luis Aguado Calle de
Pontejos, 8. 1897. - 12.'' de 31 págs. Portada a dos tintas.
Horas de vacaciones... 11. Dos cielos...— De 26 págs. y 6 s. n. de anuncios.
Horas de vacaciones... III. Caridad.., — De 128 págs.
Horas de vacaciones... IV. Si yo tuviera madre!... -De 134 págs.
Horas de vacaciones... V. Ciento por uno.. -De 39 págs.
Horas de vacaciones... VI, Las tonterías de Carlos. Segunda parte de «Ciento
poi uno»...— De 104 págs.
— Horas de vacaciones. Cuentos morales para los niños. Ilustraciones de B. Gilí
y Roig. Cuarta edición, cuidadosamente revisada. Barcelona. Herederos de Juan
Gili, editores. Cortes, 581. MCMXVI. A la cabeza: P. Conrado Muiños Sáenz, del Or-
den de San Agustín.— 8." Dos tomos de 218 págs. y 3 hs. de anuncios el primero y 234
págs. y 2 hs. de id. el segundo.
Va el retrato del autor al frente del tomo primero y una advertencia suscrita
por el P. Restituto del Valle Ruiz.
El pie de imprenta a la vuelta de las portadas respectivas reza así: Tipografía
de los Herederos de Juan Gilí. Barcelona.
9. Villas de Santos, impresas en la obra monumental Novísimo Año cristiano
660 MUIÑOS SAEN^
y Santoral español, que empezó a publicarse en Madrid el año i88l. Son tas Siguien-
tes del P. Muiños:
Tomo 1. 1. San Verano. 2. La Ven. M. Casilda de San Miguel. — 3. Santos Ju-
lián^ Basilisa y compañeros mártires.—^. Ven. P. Diego de Montoya.—'> Ven. f.
Francisco Velásques.—b. Ven. F. Francisco del Corral.— 7. Ven. P. Cristóbal de
Villaroel.— 8. Bto. Nicolás de Tolentino. 9. Ven. F. Pedro Suarez.—iO. Ven. P.
Francisco de Medina.— II. Ven. P. Francisco Martínez de Biedyna.—\2. Ven. I'.
Lesmes de Santiago.— \3. Ven. P. Juan de San Román.
Tomo II. 1. Ven. Teresa de ]esús.—2. Ven. P. Luis Marín.— i. San Guillermo
de Aquitania.-4. Bto. Martín de Luíate.—'). Los V V. P. Alonso de la Cruz, Harto-
(orné de los Angeles y Miguel de Santa Magdalena. — (i. Ven. P. Diego de Chaves. —
7. Ven. P. Guillermo de San Agustín. -8. Ven. P. Juan Ramírez.—^. Ven. M. Ma-
ría Martín.— \0. Ven. M. Jer ánima de la Madre de Dios.—\\. Ven. P. Diego de la
Torre. — 12. V. P. Juan Muñoz y compañeros mártires.— 13. Ven. M. Margarita N li-
nee de Jesús.
Todos los hiofíraliados son agustinos exceptuados los Santos del núm. 3 del tomo
1, y todos españoles también con excepción de San Guillermo de Aquitania.
Tenía el autor otras muchas vidas preparadas que quedaron inéditas por haber-
se interrumpido la publicación de aquella obra.
10. Articulación de la A' en principio y /in de dicción, por P. M. y Fr. C. M.
S. — Arts. publicados en El Averiguador Universal, tomo II (Madrid, 1880).
11. El Sacro Parnaso de Calderón de la Barca.— Art. publicado en la Revista
Agustiniana, vol. I y reproducido en La Cruz, en el Homenaje a Calderón de la
Barca, impreso con motivo del Centenario de este poeta.
12. La Canonisación de la Beata Clara de i/onte/'alco.— Id. en id., vol. 11.
13. Algarabía galicana.- Id. en el vol. III de donde lo tomaron varios periódi-
cos y revistas.
14. El Ven. Totné de /esús.— Id. en el mismo volumen.
15. Un rival de D. Alonso de Ercilla.Sohve e\ P. Juan de Pineda, agustino.
En el vol. V.
16. El Patrón Salmantino, poema-de Julián de Armendariz.- -Id. en el citado
volumen.
17. Notas al «Arte de escribir», del P. Muñoz Capilla, publicadas en los vols. \',
VI y VII y el prólogo en el vol. VIII. Véase más adelante la nota de esta obra en el
artículo del P. Muñoz.
También puso el P. Muiños breves notas a varios escritos del P. Muñoz publi-
cados en la revista citada, lo mismo que a algunas composiciones poéticas de P.
Fernández de Rojas. No las catalogamos entre las producciones de nuestro autor,
pero se da cuenta de ellas en sus lugares respectivos al hablar de dichos PP. I'"er-
nández de Rojas y Muñoz Capilla.
De la parte que tuvo en la corrección de estilo de la obra del P. Cámara, Con-
testación a la ífistoria de los conflictos, se ha hablado en la nota bibliográlica de
dicha obra, pág. c.21 del vol. I.
18. El limo. Sr. D. Fr. Tomás Cámara, Obispo titular de Tranópolis y Aii.vi-
liar de Madrid.— Id. en el vol. VI, de donde le reprodujeron la Revista de Madrid
y otras varias.
19. Las conferencias del limo. P. Cámara y la prensa.— \A. en el vol. Vil.
20. Cómo pronunciaba Cervantes el nombre de D. Quijote': -Arts. publicados
en los vols. VII y VIII, en los cuales prueba el P. Muiños, con la autoridad de mu-
chos textos y con poderosa lógica, que Cervantes no pronunciaba, según afirmó
n. Pedro Felipe Monlau, el nombre Quixote, como lo pronuncian hoy los franceses,
aunque sin hacer muda la e final, sino que lo pronunciaba lo mismo que nosotros lo
hacemos hoy, es decir dando a la .v un sonido gutural fuerte.— Conde de la Vinaza,
Biblioteca histórica de la Filología castellana, núm. 90.
MUIÑOS SAENZ . 661
21. Religión y CVc«t/«.— Artículo critico acerca de la obra del P. Cámara Con-
lestacióu a la Historia del conflicto entre la Religión y la Ciencia, de Juan Gui-
llermo Draper. En el vol. VII.
22. El Colegio de Agustinos Filipinos de Valladolid.—\á. En el mismo volu-
men y en el folleto intitulado:
Documentos y Estados relativos al Real Colegio Seminario de Agustinos i'ili-
pinosde \'alladolid. Valladolid: Imprenta, librería y estereogalvanoplastia de L. X.
de Gaviria. . 1885.-Fol.
El Estado de ios profesos del colegio Ueva la fírma del P. Eugenio Alvarez.
Después fué aumentado el folleto con nuevos estados y ampliaciones que aparecen
firmados por el P. Moradillo, hasta el 1889, que volvió a publicarse con la misma
portada de 1885. Consta de XX +40 págs.
23. Advertencia firmada por la Redacción, pero que su autor fué el P. Muiños,
lo mismo que son suyas varias notas ilustrativas de la «Correspondencia inédita so-
bre Botánica», del P. Muñoz Capilla, publicadas en los vols. Vil y VIII.
24. P/'ó/oj?'o_>' MO/as de «Tres opúsculos castellanos de Santo Tomás de Villa-
nueva^» publicados en los vols. VIII y IX y en edición aparte de la cual se incluirá
la papeleta correspondiente en el artículo del Santo.
25. Positivismo a lo divino. A un periodista americano.— lá. en el vol. VIII
y en folleto separado con esta portada:
Positivismo a lo divino. A un periodista americano, por el P. Conrado Muiños
Sáenz, Agustino. (Articulo de la «Revista Agustiniana», número de julio de 1884.)
Con licencia. Valladolid. Imprenta, Librería, Heliografía y Taller de grabados de
Luis N, de Gaviria, Impresor del Ilustre Colegio de Abogados. Angustias, 1, y San-
Blas, 7. 1884. 4.*^ maj'. de 16 págs.
—Positivismo a lo divino... Reimpreso en Quito (Ecuador) el mismo año en un
folleto en 4."
26. Polémica acerca del espiritismo. -Serie de artículos escritos en los vols.
IX y X y en el libro titulado:
Polémica con los Espiritistas, por el P. Conrado Muiños Sáenz,
del Colegio de Agustinos Filipinos de Valladolid. Con las licencias ne-
cesarias. Valladolid. Imprenta, Librería, Heliografía y Taller de gra-
bados de Luis N. de Gaviria, Impresor del Ilustre Colegio de Aboga-
dos. Angustias, 1, y San Blas, 7. 1886. A la cabesa: Biblioteca de la« Re-
vista Agustiniana».
S." de XX +394 págs.
De la revista citada, al tiempo de su publicación, reprodujeron o extractaron
estos artículos numerosas revistas y periódicos de España y América.
27. Poesía del porvenir. Ideas sueltas.— ArliCnXo en el vol. X.
2S. Fr. Luis de León en Soria.— \d. en El Avisador Numaníino, número ex-
traordinario de 2 de Octubre de 1885.
2^. Prólogo de las «Obras de Fr. Luis de León,» edición de Madrid de 1885,
reproducción de la del P. Merino.
30. /Votas a la obra inédita de Fr. Luis de León «El Perfecto Predicador» pu-
blicada en los vols. XI al XIV. Todas del P. Muiños a excepción de algunas que
puso el P. .Vlarcelino Gutiérrez hacia la mitad de la obra. Suya es también la adver-
tencia preliminar firmada por la Redacción.
31. ¡Olga el Dómine.'— ATticu\o publicado con la firma «Un Monago» en El Abor-
te de Castilla y reproducido en Z« Ft', de .Madrid, 188ó. defendiendo a lo^> Aiju-'ii-
nos de El Escorial contra los desplantes de un periodista.
32. Solemne consagración de la Provincia eclesiástica de Valladolid alSmo.
662 MUIÑ(JS SAIiNZ
CnraBón de /csús bajo el patrocinia de Santa Teresít. — Xd. on Ih ftcvíslu Agusti-
niaiiii. vol. XII.
incluye el 1^. Muiños en su artículo el escrito del P. Cámara de que se ha hecho
mérito en su nota bibliográfica, pág. ,'336 del vol. 1.
33. Antigüedad de las guturales castellanas.
Siete artículos dirigidos a IJ. Aureliano Fernández Guerra v Orbe v publicados
cnlos vols. Xll, Xlíly XIV.
«Con gran competencia, erudición y acierto, dice el Conde de la Vinaza, expo-
ne el autor de estos artículos, por cuenta propia, la teoría de que las guturales cas-
tellanas no se originaron, como dice y defiende el Sr. Monlau, en el siglo XVI, que
afirma haber introducido dichos sonidos la corte alemana de Carlos V, ni provinie-
ron de influencias judaicas o arábigas, sino de que el sonido gutural es tan antiguo
como la lengua castellana. Todas las aseveraciones y juicios emitidos por el saga^
filólogo agustino están acreditados por muchísimos textos, lo cual acrecienta la
autoridad de tan útil trabajo para la historia de la fonética castellana.» Biblioteca
de ¡a Fiíoloííia castellana, n. 99.
34. Dos palabras al Sr. Sánchez Herrero con motivo de sus conjerencias de
Hipnotismo. — Id. en el vol. XIII
3,'i. ¡Te Deum laudamus! — Id. en el mismo volumen, en el número extraordi-
nario dedicado a San Agustín con motivo del XV Centenario de su Conversión.
36. Nuestro programa.— lá. en el vol. XIV al inaugurar la revista su segunda
época cambiando el título por el de La Ciudad de Dios.
Salió el artículo de autos a nombre de la Redacción, en realidad del P. .Muiños
exclusivamente, quien se propuso introducir reformas que si no estaban en abierta
oposición con el primitivo programa de la revista, alteraban sus términos convir-
liendo en fin primordial lo que en último lugar se había consignado en aquél.
37. La Justicia de Dios. - Cuento publicado en id., vols. XIV y X VI.
38. Prólogo a la «Vida de San Agustín», por el P. Uncilla.— En el vol. XIV y
en la edición de esa obra.
39. León X/y/.-Artículo en el vol. XV. Es del P. Muiños, aunque aparece fir-
mado por la Redacción.
40. Notas a «Tres sermones castellanos inéditos de Santo Tom.ás de Villanue-
va», publicados con este título en el mismo volumen por el P. Eustasio Esteban y
anotados por el P. Muiños.
41. Advertencia y notas a la «Critica de las obras poéticas de Fr. Luis de León»,
por D. Manuel María de Arjona.— En el volumen citado.
42. Memoria del Jurado del certamen cientifico, literario y musical, celebra-
do por los PP. Agustinos en el Real Monasterio del Escorial con ocasión del XV
Centenario de la Conversión de S. Agustín. — En el mismo volumen y luego en el
Álbum del Centenario.
43. Seiímón de la Tríinstiguración del Señor predicado en Soria
por Fr. Conrado Muiños Sáenz. De la Orden de Agustino.s. Soria. Im-
prenta de Rioja. 1888.
4." de 1,') págs., firmado al final: Fr. Conrado Muiños Sáenz, Agusiiniano.
44. Prólogo a la obra de D. Emilio Villelga Rodríguez «La libertad del pensa-
miento dentro del dogma», Santiago 1888, reproducido en el vol. XVI áe La Ciudad
de Dios y en la revista Galicia Católica, de Santiago, 1888.
45. Influencia de los Agustinos en la poesía castellana. — Discurso pronuncia-
do por el P. .Muiños en las fiestas centenarias ue San Agustín, en la velada de 4 de
Mayo de 1887, y publicado en los vols. W'U y XVIIf de La Ciuiad de Dios y en el
Álbum del Centenario.
46. Los Nombres de Cristo de Fr. Luis de León y del Beato Alonso de Oros-
co.— Carta dirigida al P. Cámara y publicada en fd., vol. XVIII.
MUIÑOS SAENZ 6b3
47. SiMi h\ hebrea. Relato histórico por el R. í\ Fr. Conrado Mui-
flos Sáenz, Agustiniano. Ilustraciones de Huerta— Fotograbados de
Gaviria. A la vía.: Valladolid: Imprenta Heliografía, Taller de Foto gra-
bado y Librería de Luis N. de Gaviria, Angustias, 1 \^ San Blas, 7. 1891.
12.° de 162 págs.
Portada dibujada en forma de cruz, a varias tintas, con el retrato de la prota-
gonista y distintas alegorías. En la hoja primera va también el retrato del autor y
facsímile de su firma.
Se "había publicado con anterioridad en La Ciudad de Dios, vol. XVUÍ, de don-
de le reprodujeron en sus folletines varios periódicos y revistas.
—Sinti la hebrea... Barcelona, Librería Salesiana, 1906.
Edición anunciada en estos términos en un catálogo de libros y de la cual nin-
gún ejemplar hemos visto.
—Simi la hebrea relato histórico por el P. Conrado Muiños Sáenz del Orden de
San Agustín, C. de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona y Profesor
en el Real Colegio de Estudios Superiores del Escorial. Tercera edición corregida.
Madrid Librería Católica de G. del Amo Calle de la Paz, 6. Imp. de San Bernardo,
''2 [1910].— 12.° de 154 págs. con el retrato del autor al principio.
Edición ilustrada con numerosos fotograbados.
Lleva al principio las licencias del Ordinario y de la Orden fechadas respectiva-
mente en Noviembre y Octubre de 1909 y una breve introducción, en la que el autor
hace constar las ediciones y reproducciones del folleto, según se han expresado.
Añade a continuación que en América se ha publicado repetidas veces. Mr. Albert
Larthe le tradujo al francés, Tours Marne, 1S97, y esta traducción se incluyó por la
Sociedad Bibliográfica de París ea la sección de obras populares (1898). Se autorizó
también la versión al alemán, inglés, italiano, portugués y holandés, a algunas de
las lenguas indígenas de Filipinas y al mallorquín. Últimamente, un publicista bel-
ga, según creemos, pidió permiso al autor por medio del P. Feutry para publicar
una nueva versión francesa.
La traducción italiana debida al P. Nicolás Concetti; he aquí la portada:
Simi I' hebrea. Racconto storico del P. Conrado Muiños, Agostiniano, tradotto
dallo spagnuolo del P. N. Concetti dello stesso Ordine. Estratto del Periódico La
.Madre del Buon Consiglio. Roma. Tipografía della Pace^ di F. Cugliani. Via della
Pace, num. 35. 1898.-8.° de 1 h. s. n. y 103 págs.
Está dedicada al Rmo. P. General de la Orden Tomás Rodríguez y lleva un
prólogo del P. Nicolás Mattioli firmado solo con sus iniciales.
Es segunda edición de la revista citada donde primeramente se publicó.
En 1916 se nos participó la noticia de que estaba para publicarse en el Brasil una
versión portuguesa delP. Recoleto Ángel Sagastume, y es de suponer que la inipre •
sión se llevara a cabo; pero ni hemos visto esta ni tampoco las arriba aludidas a
idiomas extranjeros, lo mismo que las ediciones castellanas hechas en América. Con
respecto a las versiones filipinas, podemos asegurar que ninguna se ha publicado.
48. Prólogo del libro «Flores y espinas " Poesías líricas por Doña Leonor Ca-
ravantes. Madrid, 1890.— Véase la pág 661 del vol. It donde se trata también de esta
obra.
49. La Ciudad de Dios. — En el vol. XXI de esta revista.
Articulo-programa de la revista por comenzar su tercera época, imprimiéndose
en Madrid. Fijóse entonces la Dirección y Administración de la misnia en El Esco-
rial, donde continúa hasta el presente.
50. Realismo galdosiano. —Serie de artículos publicados en los vols. XXI
y XXIL
51. Una recepción académica. ~An. en el vol. XXII.
52. Carta a tm poeta novel. — En el vol. XXIII.
664 MUÍÑOS SAENZ
53. A piupásilo de uii libro —Artículos publicados cu ol vol. XXllI contra la
revista El Concilio Trideutino, donde 5e impugnaban ciertos conceptos emitidos
por un redactor de La Ciudad de Dios en una nota bibliográfica sobre el libro: F.l
/liilicrisfo y el fin del mundo, del Sr. Martínez Sacristán.
.'■)4. Réplica a uu folleto sobre la proximidad del fin del ;«««rfo.— Artículos pu-
blicados en el vol. XXIV contra el folleto del Sr. Martínez Sacristán citado en el
número anterior.
55. La critica de ^Pequeneces» y pequeneces de la crítica.— Rn el vol. citado.
56. Notas a los «Opúsculos castellanos inéditos de Sto. Tomás de V'illanucva»,
publicados en el vol. XXVI.
57. Polémica literaria. —Serie de cartas dirigidas a Dña. Emilia Pardo Bazán
motivadas por la crítica de Pequeneces. Versan sobre el concepto y teoría del arte
y fueron publicadas en los vols. XXVI y XXVII. Quedó la polémica sin terminar.
.58.- Una poesía del Miro. La Canal. -Con este título publicó el P. Muiñosencl
vol. XX Vil, precedida de una advertencia, una carta, junto con la traducción en
verso castellano del Cántico de Moisés, del P. La Canal. Véase la pág. 581 del vol. I.
.59. El naturalismo.— Artículo publicado en La Hormiga de Oro, año XI (1892).
60. Prólogo de la novela El Incienso, de D. Enrique de Olea. Bilbao, 1894.
61. üurante su estancia en Valladolid, de 1892 a 1894, intimó con el Emmo. Car-
denal Cascajares de tal suerte que, según nos informan, le encargaba la redacción
de sus Pastorales, debiéndose algunas de estas exclusivamente al P. Muiños. Hoy
debe hacerse constar este dato, que tanto le honra.
62. Panegírico del B.'"' Raimundo Lulio pronunciado por el P. Con-
rado Muiños Sáenz, Agustiniano, en los solemnes cultos que el Excmo.
Ayuntamiento de esta capital consagró a la memoria del insigne sabio
y mártir, hijo de la misma, en la iglesia de S. Francisco, el día 3 de Ju-
lio de 1895. Impreso por acuerdo y a expensas de la Excma. Corpora-
ción Municipal de Palma. Palma. Tipografía de Bartolomé Rotger.
4." de 37 págs.
Os presentaré al Bto. Raimundo Lulio, dice el orador, «como una gran inteli-
gencia servida por un gran corazón, como uno de los casos más sorprendentes de
la armonía entre la inteligencia y el sentimiento, entre la ciencia y la fé.»
63. Un gran artista soriano. Francisco Soto de Langa.
Estudio biográfico relativo a este músico soriano, publicado en el libro Recuer-
do de Soria, Soria, 18^17, págs. 57-60 del número 6.
Bibl. Nacional, Varios 1-511-44.
64. Se ha indicado en el artículo del P. Bonifacio Moral la parte que tuvo el P.
Muiños en la redacción del folleto sobre el P. Cámara publicado con el nombre del
primero al frente. (V. la pág. 601) El P. Muiños, ofuscado por ciertos resentimientos,
escogió las circunstancias de tiempo y lugar menos a propósito para expresar su
modo de ver acerca de algunos hechos sobre los cuales aun no ha pronunciado su
fallo la historia.
bñ. Conferencias filosófico-religiosas acerca de los conceptos fun-
damentales de la Filosofía Cristiana. Primera Conferencia. Concepto
cristianodelaVerdad.LimaImp.de El Bien Social. Pescadería, N.
19. 1897.
8." de 57 págs.
No sabemos si se imprimirían por separado las restantes conferencias publica-
das en La Ciudad de Dios, vols. XLII al XLIV, donde solo aparecieron tres de las
pronunciadas por el autor durante la Cuaresma de 1897. En 1910 escribía el P. Mui-
ños: «Sólo se han publicado hasta ahora tres de dichas conferencias, que versan
MUIÑOS SAENZ 665
acerca de 1.°, Concepto cristiano de la verdad; 2.°, Concepto cristiano de Dios; 3.°,
Concepto cristiano del Universo, Tengo e>i preparación las demás, que publicaré
cuando Dios me dé más holgura, y que versan acerca del concepto cristiano del
hombre, de la ciencia, de la moral, del arte y lo que llamo concepto transcendental
cristiano, resumen sintético de las anteriores.»— Z,os Agustinos y el Real Monaste-
rio de San Lorenso de El Escorial, nota a la pág. 86.
bb. La fórmula de la unión de los católicos. Sevie de artículos publicados en
La Ciudad de Dios, vols. LV al LIX y en libro aparte con este titulo:
La Fórmula de la Unión de lo.s Católicos. Colección de artículos
publicados en la revista La Ciudad de Dios, por el P. Conrado Muiños
Sáenz, del Orden de San Agustín, Maestro en Sagrada Teología, ex
Regente de Estudios del Real Monasterio del Escorial, Profesor del
Real Colegio de Estudios Superiores de María Cristina y Director de
dicha Revista. Con aprobación de la autoridad eclesiástica. Madrid.
Imprenta de la Viuda é Hija de Gómez Fuentenebro, Bordadores,
núm. 10. 1903.
4." de 2 hs. s. n. 4- 428 págs. y 1 h. para el índice. .
—La fórmula de la unión de los católicos por el P. Conrado Muiños Sáenz De
la Orden de su San Agustín, Maestro en Sagrada Teología, Exregente de Estu-
dios del Real Monasterio del Escorial, Profesor en el Real Colegio de Estudios Su-
periores de María Cristina y Director de la Revista «La Ciudad de Dios.» 2.* edición
corregida y adicionada con una carta-prólogo del Emmo. Cardenal Sancha. Sa-
lamanca, Imprenta de Calatrava a cargo de L. Rodríguez, 1903. — S.° de XVI+742
páginas.
Aparte de la adición que se expresa en la portada, se halla otra al ñnal que
lleva este epígrafe: <s Apéndice a esta segunda edición: l^a. última palabra acerca
de la unión de los católicos (5 de Noviembre de 1903),» publicada también en La
Ciudad de Dios, vol. LXII.
El P. Muiños dedicó esta segunda edición al Cardenal Sancha. En realidad
era la presente tercera edición y así debió expresarse en la portada.
Fué muy criticada y discutida esta obra por ciertos elementos acostumbrados
de antiguo a erigirse en verdaderos y auténticos intérpretes hasta de las mismas
decisiones pontittcias. Para estos no había ni podía haber otrasdoctrinas sanas y ca-
tólicas más que las sustentadas por ellos, pretendiendo ser directores de los Obis-
pos y de los Prelados de la Iglesia inclusive, a quienes llegaban a aplicar calificati-
vos que estaban lejos de merecer. Tratábase de partidos políticos, cuyas banderas,
tendencias y doctrinas eran diversas, teniendo que Uichar con grandes obstáculos
para conciliarios entre sí y fusionarlos en uno solo que se había de llamar partido
católico español, ideal supremo a que se aspiraba, pero que ni entonces se llegó a
ver realizado ni probablemente se llegará a realizar.
67. El Rmo. P. Joaquín Garcia.~Art. biográfico o semblanza de dicho Padre.
En el vol, LX.
68. El fimo. Sr. D. Manuel Pascual Pavía. -Id. en el mismo volumen.
69. La política de León XIIL —Artículo en id. id.
70. León XUL-lá. vol. LXl.
71. El P. Francisco Blanco García. -lá. en los vols. LXIII y LXIV.
72. Semblanza del Excmo. e limo. Sr. D. Fr. Tomás Cámara y
Castro del Orden de San Agustín, Obispo de Salamanca por el P. Con-
rado Muiños Sáenz de la misma Orden. Publicada en «La Ciudad de
Dios». Madrid Establecimiento Tipográfico de Marceliano Tabarés 7
Calle de Trujillos, 7 [1904].
666 muí ÑOS SAENZ
A la cabesa de la portada: «El F. Cámara.»
4." de 46 págs.
Tirada aparte de este trabajo publicado en el vol. LXIV de La CinUad de Dios .
73. El Centeiiario de Isabel la Católica. -Artículo publicido en la revista cita-
da, vol. LXV.
74. La Intnaciilada Concepción.— Id. en el vol. l^XV.
75. El P. Uncilla. — \á. en el mismo volumen.
76. Las bodas de Plata de La Ciudad de Dios.— En la mism:i revista, vols.
LXVI y LXIX.
El P. Muiños historia el origen, progresos e incremento de diclin revista; bio-
grafía a los directores, a los redactores difuntos hasta el 1904, enumera los principa-
les estudios publicados, etc., etc. En una palabra: reseña la labor cientítica y litera-
ria realizada por los Agustinos durante los veinticinco años que llevaba de existen-
cia aquella publicación. Es un trabajo a todas luces provechoso para estudiar cómo
fué desarrollándose el primitivo programa, viéndose cumplida con creces la aspira-
ción a que tendían los Superiores cuando concibieron el proyecto de fundar la re-
vista, si bien el fin principal de la misma quedara relegado a último término,
como en otra parte se ha expresado.
77. Advertencia a la obra «Fr. Luis de León. Estudio biográfico etc.,» por el
I'. Francisco Blanco García. Madrid, 1904. -Véase la pág. 422 del vol. \.
78. Gabriel y Galán. — Estudio acerca d" las obras de este célebre y malogrado
poeta, publicado en el vol. LXVI de La Ciudad de Dios.
79. Espíritu católico de Cervantes. - Artículo en el vol. LXVIL
SO. Etica. .. identifica} {h. propósito de un libro).— Juicio crítico de la obra
Bocetos de Etica científica, de José Verdes Montenegro y Montoro, Alicante, 19(^.
Publicado en id., vol. LXVII.
81. ¿Se puede. ...^ Carta abierta al R. P. Minteguiaga.— En el vol. LXVIII.
82. La «Nueva Biblioteca de Autores españoles^y.— Artículos críticos en los
vols. LXVIII, LXXin, LXXIV y LXXVI.
83. La Bendición Apostólica a «La Ciudad de Dios».— Id. en el vol. LXX.
84. El P. t'lórez, modelo de sabios cristianos. Discurso pronunciado en la igle-
sia de Santa María de Villadiego (Burgos) el 17 de Octubre de 1906 con motivo de la
inauguración del monumento erigido en honor del P. Flórez.— Publicado en e
vol. LXXI.
85. Prólogo de «Villa Luz. novela corta*, por Vicente de la Serna. Ma-
drid, 1907.
86. Sermón de Dolores predicado por el P. Fr. Juan Ferndndes de Rojas.
Publicó el P. .Muiños con una larga introducción el sermón indicado y otros dos
en el vol. LXXII de La Ciudad de Dios, según se ha expresado en la pág. 461 del
vol. II.
87. El Diccionario latino español del Sr. Conme/erán.— Artículo crítico publi-
cado en el vol. LXXII.
88. D. Ramón Nocedal.— \d. en el mismo volunicn.
89. Sobre la Filoso/la de Fr. Luis de l,eón. Adiciones postumas al libro del
P. Marcelino Gutiérrez «Fr. Luis de León y la Filosofía española en el siglo XVL-. -
Publicadas por el P. Muiños con larga introducción y notas en los vols. LXXIII al
LXXV, según se ha dicho en el vol. III, pág. 520.
90. La Orden Agustiniana en la Guerra de la Independencia.— Trabaio pu-
blicado en el vol. LXXVI.
91. El «Decíamos ayer» de Fr. Luis de León.— En los vols. LXXVI y LXX\U
y en folleto aparte con este título:
El «Df.cíamos ayer» dr Fií. Luls de León. Estudio crítico- apologé-
tico de su autenticidad por el P. Conrado Muiños Sáen/;, del Orden de
MUIÑOS SAENZ 667
San AsListín Maestro en Sagrada Teología, C. de la Real Academia de
Buenas Letras de Barcelona y Profesor de Literatura Española en el
Real Colegio de Estudios Superiores de El Escorial. De la revista «La
Ciudad de Dios.> Madrid: 1908. Imprenta Helénica, á cargo de Nicolás
Millán. 3 Pasaje de la Alhambra 3.
4." may. de 68 págs.
Acerca del mismo tema, bajo el título Sobre el «Decíamos ayey»...y otros exce-
sos, escribió el P. Muiños otra serie de artículos en los vols. LXXVIIl, LXXIX
y LXXX de los cuales debió hacerse.una tirada aparte o añadirse al folleto ante-
rior para que de ese modo fueran más conocidos. Nada digamos de lo que pudieron
ser estos artículos si el P. Muiños se hubiera fijado un poco más en el proceso de Fr.
Luis de León, o hubieraquerido fijarse, para poner de manifiesto ante el público aun-
que no hubiera sido más que unos cuantos ejemplos de los muchos que pueden
citarse, demostrando hasta la evidencia con te.^tos pareados la mala fe del copista
que los ha truncado, tergiversado u omitido, según convino a sus fines. Esto hubie-
ra sido lo práctico y el argumento más convincente y decisivo para el objeto que se
propuso, y no empeñarse en un trabajo tan extenso que si se lee con gusto por la
amenidad de su estilo y la riqueza de lenguaje, como todo cuanto escribió el P.
Muiños, no era el medio más adecuado, a nuestro juicio, para llegar a un fin que en
pocas cuartillas podía haberse conseguido. Hablamos del proceso por estar tan a
mano de todos y ser por lo mismo muy conocido, porque a poco que se hubiera ocu-
pado de revisar la riquísima documentación del Archivo Universitario de Salaman-
ca hubiera descubierto cosas aun mucho mayores y ninguno como él para sacarlas
el jugo y convertirlas en la mejor y más concluyeme apología de Fr. Luis de
León.
92. El M. R. P. Definidor Fr. Ildefonso Rodrigues. ~ Artículo biográfico publi-
cado en el vol. LXXVIIl.
93. La labor científica y literaria de los Agustinos escurialenses. —Trabdio
muy extenso publicado en el libro Los Agustinos y el Real Monasterio de San Lo-
renso de El Escorial. Madrid, 1910.
94. Los panteones de El Escorial descritos por el Exento. Sr. Marqués de Bar-
ia.—A.rúc{i\o publicado en La Ciudad de Dios, vol. LXXXII.
95. «^El P. Cámara» y «El Obispo de Salamanca y>—lá. en el mismo volumen
con motivo del monumento erigido en Salamanca al P. Cámara.
96. Balmes.—ld. en id.
97. La Orden a gustiniana y la cultura española en el siglo XIX.— 'En el vol.
LXXXV y en folleto separado con este título:
La Orden agustiniana y la cultura española en el siglo XIX. Con-
ferencia leída en el Centro de Defensa Social, de Madrid, el domingo 26
de Marzo de 1911, por el P. Conrado Muiños Sáenz, de la misma Orden,
profesor de Literatura en el Real Colegio de Estudios Superiores de
El Escorial, C. de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona.
Madrid. Imprenta Helénica, Pasaje de la Alhambra, 3. 1911.
4." de 60 págs.
98. Carta sobre Balmes publicada por M. Arboleya Martínez en su Balmes po-
lítico. Barcelona, 1911.
99. Obras del místico Doctor San Juan de la CVmc— Crítica publicada en La
Ciudad de Dios, vol. XC, acerca de una edición de dichas obras llevada a cabo por
el P. Carmelita descalzo Fr. Gerardo de San Juan de la Cruz.
100. Crónica eucarística. Imposición de distintivos, Bendición y Jnra de Ban-
b68 MUIÑOS SAENZ
(lera, y Ficsladc las F.<.piiias celebrada f^or la Sección Adoradora Nocturna de
Madrid en la Real Basílica de San Lorenzo de ti Escorial.
Tuvo lugar dicha fiesta en la noche del 29 al 30 de Junio de 1912, abarcando la
relación todo lo ocurrido desde la salida de la peregrinación de Madrid en la tarde
del primero hasta su vuelta a la misma capital en la del segundo.
Se publicó en la revista, La Ldmpara del Santuario, págs. 228-53 del Año XLIII.
101. «Nr quid nimi.s» Acerca de buena.s y malas lecturas por el 1'.
Conrado Muiños Sáenz de la Orden de San Agustín. Colección de artí-
culos publicados en la revista «La Ciudad de Dios.» El Escorial Admi-
nistración de «La Ciudad de Dios» Real Monasterio de San Lorenzo.
A la vía.: Imprenta Helénica, Pasaje de la Alhambra, 3. (Madrid).
8," de VIII f- 226 plís., 1 is 4 finales de ín Jice.
Salieron con anterioridad en los vols. XCII al XCIV y a ruegos de personas au-
torizadas se hizo la tirada aparte. No lleva año de impresión que fué el 1913.
Acerca del libro publicó la prensa numerosos y justos elogios, con excepción de
algún que otro descontento que no vio con buenos ojos repetidas algunas ideas del
autor sobre partidos políticos, defendidas extensamente en La Fórmula de la unión
de ios católicos. También hubo quien vio solo en el libro que el refutado es el que
lleva por titulo Novelistas malos y buenos juzgados por el P. Pablo Ladrón de
(.'uevara, de la Compañía de Jesús, razón suprema para no aprobar el criterio con
que el P. Muiños juzga a muchos de aquellos novelistas.
102. Fr. Luis de León y Fk. Diego de Ziíñiga. Estudio histórico cri-
tico por el M. R. P. M. Fr. Conrado Muiños Síenz de la Orden de San
Agustín. Obra postuma precedida de la necrología del autor. El Esco-
rial Administración de «La Ciudad de Dios» Real Monasterio.
8.° de LVr(-28b págs. y 1 s. n. con el colofón que reza así: «Se acabó de impri-
mir este libro en la Imprenta Helénica, el día 28 de Diciembre de 1914, aniversario
de la muerte del autor.»
Las páginas V a la LVI llevan la noticia necrológica de referencia compuesta
de recortes de periódicos y arreglada por el P. Benigno Fernández, editor de la
obra, de quien son tambii^n dos notas al texto y el Índice de nombres que va en las
págs. 279 a la 286.
Comenzó a publicarse en La Ciudad de Dios, vols. XCIX y C, donde salieron
solamente tres artículos.
El P. Muiños dejó su trabajo incompleto y nunca debió publicarse en la forma
que se hizo, como jamás le hubiera publicado el autor, sin corregir no pocas ine.xac-
titudes que se le escaparon al correr de la pluma, con ánimo, sin la menor duda, de
aquilatarlas después o expurgarlas. Esto aparte de que le faltaba aún encontrar la
prueba decisiva para conseguir el desideraturn de lo que pretendía demostrar, la
cual, una vez en su poder, hubiera producido, por de contado, el resultado inmedia-
to de suprimir las tres cuartas partes del libro por innecesarias. Que lo hubiera hecho
asi el P. Muiños, ni que dudarlo siquiera; pero ya que la muerte le impidió presen-
tar la obra cual él lo deseaba, debió anotarse convenientemente el texto, de modo
especial aquellos puntos en que se echaba de ver que no habían sido bien estudia-
dos, y aun suprimir no poco del mismo, sin que por esto perdiera absolutamente
ningún mérito el trabajo.
103. Escribió también el P. Muiños en la revista numerosas notas bibliográfi-
cas y críticas de obras enviadas por sus autores a la Redacción; la lista de aquéllas
sería muy extensa y enojosa, por otra parte, y bástenos con la presente indicación,
como se ha hecho con otros que se encuentran en igual caso.
104. En El Buen Consejo, aparte de algunas composiciones que se han enr
MUIÑOS SAENZ 669
listado, publicó algunos artículos breves que no merecen la pena de reseñarse.
105. En diversas publicaciones, dice el P. Moral, como La propaganda Cató-
lica, de Falencia, El Norte de Castilla, de Valladolid, El Averiguador Universal,
de Madrid, etc., se hallan varios artículos y breves poesías del P. Muiños, el cual
;il facilitar esta nota al primero, juzgó sin duda ninguna, que por su insignificancia
no debían figurar en su nota bibliográfica.
COMPOSICIONES POÉTICAS.
106. Al autor de //Agua//— Romance satírico contra una poesía racionalista
titulada /Agua/..., impreso en una hoja en folio, con la firma Francisco Oscariz Mu-
ñoz, en casa de DubruU, Madrid, 1879. Lleva notas satíricas en prosa.
107. /I /a i^?.— Oda laureada en los Juegos florales de Burgos de 1880 y publi-
cada junto con las demás composiciones premiadas. Burgos, Imprenta de D. Timo-
teo Arnáiz, 1880. Se reprodujo en varias publicaciones, entre otras. La Ilustración
Castellana, de Valladolid.
108. A Nuestra Señora de la Consolación.— Poesía, publicada en La Ilustra
ción Católica, tomo IV (1881).
109. Cervantes en Argel. — Poesía laureada en el certamen celebrado en Va-
lladolid el 1879 por la Academia denominada «La Casa de Cervantes.» Publicóse en
la Revista Agustiniana, vol. I, haciéndose tirada aparte en un folleto de 10 páginas
en 4." prolongado. Valladolid, Imprenta de la Viuda de Cuesta e Hijos, 1881.
110. La plegaria noctunm. — Poesía. úe\P. Agustino Fe\ípe Balzofiore, tradu-
cida del italiano por el P. Muiños y publicada en la revista y volumen citados y en
El Buen Consejo, vol. I (Año III).
111. La Conversión.- Oda. publicada en dichos revista y tomo.
Sirvió de tema esta composición al P. Manuel de Aróstegui para la suya musi-
sical, a tres voces y piano, intitulada El triunfo de la gracia.
112. Plegaria religiosa. María al pie de la Cruz. A solo de tenor, por el P. Ma-
nuel de Aróstegui, Agustino. Letra del P. Muiños. Bilbao, por Dotesio. — V. la pági-
na 238 del vol. I.
113. Flores a María, por el mismo P. Aróstegui, letra del P. Muiños.
114. El huer/ a Hit o. —Romance publicado en el vol. II de la misma revista, en el
Almanaque del Asilo de Huérfanos del Sagrado Corasón de Jesús para /ÓVS^ (Ma-
drid, 1887) y en Cultura Social, revista ilustrada de Manila, número de Septiembre
de 1918.
ll.T. La batalla de Acinas.—'Leyenda. religiosa premiada en los juegos florales
de Burgos de 1881 y publicada, junto con las demás composiciones premiadas, en di-
cha ciudad y el mismo año. Después se reprodujo en la Revista Agustiniana, vol,
III, en La ilustración Católica, en la Revista religiosa de El Siglo Futuro y en
otras publicaciones.
116. Al Exento, e limo. Sr. Dr. D. Benito Sanz y Forés, Arzobispo de Vallado-
lid. —Poesía publicada sin firma en la Revista Agustiniana, vol. III.
117. A la guerra de la Independencia española. -Oda laureada en los Juegos
florales de Valladolid de 1882 y publicada en la misma revista, vol. IV y en edición
aparte con esta portada:
A LA GUERRA de la Independencia española. Oda por el P. Conrado
Muiños Sáenz del Colegio de Agustinos Filipinos de Valladolid, lau-
reada en los Juegos florales de la misma ciudad en 1882. Con licencia.
Valladolid: Imp, y Lib. de la Viuda de Cuesta é Hijos, calle de Can-
tarran'as, nt'tm. 40. 1882. A la cabeza: Biblioteca de la Revista Agusti-
niana.
4," de 'li págs., en las 4 últimas van un Himno para los Juegos florales valliso-
670 MUIÑOS SAEN7.
tétanos de I8S2, liiulado l'atria, Fi'Ics. Amor, paeslo en (música por c) Sr. Nava-
rro), y aliíunas notas iliibirativas de la oda.
Las dos composiciones del I'. Muirlos se inseriaron también en el folleto:
./«eg'O.s //o>-«/^s y Certamen cientilico y literario celebrado en V'alladolid du-
rante la Feria de Septiembre de 1882. Valladolid. Establecimiento tipográfico de
Samaren. 1883.
118. A Santa Teresa de Jesús. — Oda premiada en el certamen celebrado en
Salamanca con motivo del Centenario de la muerte de .Santa Teresa y publicada
en la Revista Agustiiüana, vol. IV, de donde la reprodujo La Itustracithi Católica
en su número de 15 de Noviembre de 1882. Encuéntrase también publicada al lin.il
de la Vida de Santa Teresa, por el P. Moral (véase la páíj. 600) y en El Buen Con-
sejo, tomo II (Año III),
Dícese que fué traducida al alemán por el P. Agustino Alonso de Orozco Abert,
pero la versión no se publicó.
De la Revista Agustiniana se hizo tirada aparte con estas señas:
A Santa Teresa de Jesús. Oda por el P. Conrado Muiños Sáenz,
del Colegio de Agustinos Filipinos de Valladolid, laureada en el Cer-
tamen celebrado en Salamanca por el Centenario de la Mística Docto-
ra. Con licencia- Valladolid: Imp. y Lib. de la Vda. de Cuesta é Hijos
calle de Cantarranas, núm. 40. 1882. A la cabeza de la portada: Biblio-
teca de la Revista Agustiniana.
4.° de 13 págs. j 1 s. n. que contiene la siguiente cNota. Esta oda fué la única
poesía en castellano premiada en el certamen de Salamanca con motivo del tercer
Centenario de Santa Teresa de Jesús. Obtuvo medalla de plata. Fué leída en el
acto del certamen por el Escmo. Sr. D. Manuel Cañete, de las Academias Española
y de Bellas Artes de San Fernando.»
119. Al Beato Alonso de Orosco. —Oáa. leída por el autor en la velada literario-
musical celebrada en el mes de Noviembre de 1882 en el colegio de Valladolid con
motivo de la beatificación del mencionido l3to. Orozco y publicada en el folleto Ve-
lada literaria etc. etc. Valladolid, 1883.
120. Zas ;'MíMrts <¿í jVMmrtwcza.— Oda premiada en los Juegos florales de Bur-
gos de 1882 e inserta en el folleto impreso con tal motivo en Burgos, 18S3. Hállase
reproducida en la Revista Agustiniana, vol. VI y en otras revistas y periódicos.
121. A María Inmaculada, Patrona de España. -Poesía laureada en el Certa-
men poético celebrado en Madrid por la Juventud católica el 8 de Diciembre de 1S7')
y publicada en la Revista Agustiniana, vol. VI.
122. Al limo. Sr. D. Fr. Tomás Cámara, Agustiniana, Obispo de Tranópolis,
en el día de su Santo. -Poesía publicada en la revista citada, vol. VIH.
123. A tni patria. ~Rom-\\\ce. pwhWcdúo en e\ Recuerdo de Soria, número ex-
traordinario ilustrado correspondiente al día 2 de Octubre de 1883. Reprodujese en
la revista mencionada, vol. XI, y en el folleto que más adelante citaremos.
124. Improvisaciones. Poesías a Sta. Teresa de Jesús y al Excmo. Sr. Kam-
polia. Nuncio de Su Santidad. Publicadas en la misma revista, vol. XII.
125. A los generosos bienhechores de las Agustinas de Madrid, Excmo. Sr. D.
Celedonio del Val y su virtuosa señora Doña María Zamora. — Poesía publicada en
el vol. XIII de la misma revista.
126. Al Papa-Rey . —Soneto escrito en el Álbum de escritores y poetas españo-
les con que la Junta de damas de Madrid obsequió a León XIII con motivo del jubi-
leo de su ordenación sacerdotal. Publicado en ¿a Q'Mí/rtrf de Dios, vol. XI \' y en
La Unión Católica, número extraordinario dedicado a aquel Pontífice.
127. Aurelio Fnigiiienío de un poema. - Publicado en e\ Álbum del XV Cen-
tenario de la Conversión de San Agustín. 1887, y reproducido después en La Ciu-
MÜLSA-MUÑATOíNÉS 6?}
dad de Dios, vol. XIX. Se ha publicado tambiéa por separado en los siguientes fo-
lletos.
Poesías áe\ P. Conrado Muiños Sáenz. Soria. Imprenta de D. Saturnino Peña.
1888.— 4.* de 20 págs.
Comprende el impreso las dos composiciones A mi patria (v. el núm. 123) y Au-
relio, publicadas las dos en la forma dicha por acuerdo del Ayuntamiento de Soria
en sesión de 21 de Agosto de 1888, «para satisfacción del vecindario», como se dice
en la carta-circular que va al frente.
De la segunda composición conocemos también el siguiente impreso:
Aurelio. La Conversión de San Agustín. Fragmento de un poema
por Fr. Conrado Muiños Sáenz O. S. A. Lma. (sic) Imp. de El Bien So-
cial. Pescadería 19. 1898.
16." de 23 págs.
128. Recuerdos.— Poesía, publicada en el número extraordinario de Recuerdo
de Soria, de 2 de Octubre de 1888, v luego profusamente anotada en La Ciudad de
Dios, vol XVII.
129. / Ya llega el tren/ -Id en el vol. XX Vi.
130. l/n recuerdo.— Id en el vol. XLI y en El Buen Consejo, tomo I (Año I).
131. Rey del dolor. (En las fiestas constantinianas y aniversario de la catástro-
fe del «Titanio».)— Id. en el vol. XCIII.
Mul8a(Fr. Tomás).
Natural de Egea de los Caballeros chite, Definidor gfeneral, Vicario pro-
en Aragón, fué hijo de hábito del con- vincial de Aragón y, últimamente, Pro^
vento de San Agustín de Zaragoza vincial elegido en el Capitulo celebra-
donde profesó el 1636. Fué Doctor en do en Valencia a 26 de Abril de 1681.
Teología por la Universidad de Zara- Falleció este mismo año a 10 de Agos-*
goza, Calificador del San'o Oficio, to en el convento de su filiación reli-
Prior de los conventos de Epila y Bel- giosa.
El adicionador de Latassa dice que el P. Mulsa fué escritor, habiendo desapa-
recido sus obras en la Guerra de la Independencia.— V. el mismo, lí, 372. — P. Jor-
dán, I y III, págs. 186 y 189 respectivamente.
*
Muñatones (limo. D. Fr. Juan de).
Fué natural de Bribiesca, Burgos, e este tan gran Santo, se dicidió a abra-
hijo de Juan Sánchez de Bribiesca, Al- zar la vida monástica, propósito que
calde de Casa y Corte de Carlos V, y no pudo cumplir en aquella ciudad,
de Dña. Juana de Muñatones (1). En verificándolo en el convento de Tole-
1521 se encontraba en Salamanca de- do, donde profesó el 12 dé Febrero de
dicado al estudio de una carrera y en- 1523. Quizá regresara luego a Sala-
tonces conoció a Santo Tomás de Vi- manca a continuar sus estudios, pues
Uanueva, según él mismo nos lo dice, en el mes de Septiembre de 1529 el Ge-
y movido por los ejemplos de virtud de neral de la Orden, a instancia del
(1) Parécenos oportuno tratar más detalladamente de los progenitores del limo. Sr. Muñatones co-
piando el siguiente párrafo del P. Herrera. «Tengo una nueva relación, dice, enviada de Briviesca este afto
de 1651, que dice, que fué hijo del Licenciado Juan Sánchez de Briviesca, del Consejo del Emperador y muy
favorecido suyo; y de doña Juana de Muñatones; y que tuvo por hermano a 0»^tega de Muñatones, Guarda-
joyas del Rey. Que está enterrado en Briviesca en la capilla de sus padres, en la cual había puesto dos rejas
muy grandes y un retablo que es de las cosas ricas que hay en Castilla; \y fundó en ella dos capellanías de a
treinta ducados de renta, con carga de algunas misas; de lo cual es patrón el Marqués de Sofraga, sucesor
en el mayorazgo de la familia de los Briviescas, que es de gran calidad en Castilla la Vieja. Dotó en la
iglesia de Segorve los maitines del día de San Agustín y de su octava. >
672
MUÑATONES
P. Provincial de Castilla, le facult(3
para graduHise de Maestro en aquella
Universidad junto con los PP. Juan de
Tineo, Francisco de Nieva y Juan Suá-
rez Mas como este grado no le daba
opción a ser contado entre los Maes-
tros de la Orden, años más tarde le pi-
dió para él el P. Nieva, según consta
de los Registros generalicios en 3 de
Noviembre de 1544. El P. General con-
testó en 31 de Enero del aflo siguiente,
cometiendo al P. Villasandino el exa-
men del postulante y facultándole al
propio tiempo para conferirle el Ma-
gisterio si le encontraba dispuesto para
recibir esa condecoración. El informe
del P. Villasandino fué, sin duda, fa-
vorable, pues el General extendió el
nombramiento en Trento a 17 de Mar-
zo de 1546, consignando ese dato en los
Registros con estas breves palabras:
«Creat (P. Generalis) Magistrum in
Theologia Fr. Joannem Mugnatonis
Majestatis Caesareae concionatorem,
post approbationem M. Antonü Villa-
sandino» (1).
Carlos V le hizo su Predicador, no
sabemos en qué fecha. Consta que ya
lo era en 20 de Octubre de 1541, en
que el. P. General le concedió un reli-
gioso por compañero para que con él
viviera en palacio. En 1546 se dispo-
ní;i para ir a Alemania con el Empera-
dor, escribiéndole el P. General a 17
de Marzo que procurase cumplir como
competía a su oficio. Al propio tiempo
le encomendaba que visitase en su
nombre al P. Juan Hoffmeister, agusti-
no y Provincial de Suevia y uno de
los elegidos para tomar parte en la
Dieta de Ratisbona. Permanecía aún
en Alemania el 26 de Mayo y el 'í de
Julio, fechas de dos cartas que allí le
dirigió el P. General. En otra de 13 de
Septiembre le recomendaba a los Agus-
tinos de Italia, donde deseaba el P. Mu-
ñatones visitar algunos lugares. En 18
de Febrero de 1555 estaba en España,
y se le suplicaba que entendiese en la
cuestión muy debatida entonces acer-
ca de la elección de los Priores por los
conventos, según acababa de disponer-
lo el P. General El aflo siguiente, a 22
de Abril, se le dio por compañero al
P. Gudiel, a quien favoreció mucho y
porquien seinteresó consiguiendo para
él varias gracias del Rmo. P. Gene-
ral (2).
Fué confesor también de las infan-
tas Dña. Juana y Dña. María y maes-
tro del malogrado príncipe Carlos. El
12 de Junio de 1556 Paulo IV le preco-
nizó Obispo de Segorbe y Albarra-
cín (3) y con este carácter asistió a la
tercera apertura del Concilio de Tren-
to en 1562. De regreso en España, se
halló presente al Concilio provincial
celebrado en Zaragoza bajo la presi-
dencia del Arzobispo D. Fernando de
Aragón en 1565, y en \° de Junio de
1566 tuvo sínodo diocesano en Vivel.
Amigo de Santo Tomás de Villanue-
va e imitador de sus virtudes, dejó va-
rias muestras de su caridad en los hos
pítales y otras instituciones de bene
ficencia. También és muy digna de
recordarse la fábrica del puente que
construyó junto a Jérica, en el camino
(1) Por no alargar la biografía omitimos la reproducción de los textos con que está compuesta en su
mayor parte y pueden verse en los extractos del P. Herrera, págs. 749, 483, 525, 531, 559, 569. 5/3, 664. 678 y
679. De la confianza con que le trataba el General Seripando, después Cardenal y Presidente del Concilio
Tridentino. puede alegarse, entre otros testimonios, el de una carta de 24 de Febrero de 1517, en que. además
de decirle que en su nombre manifestase su gratitud por la deferencia del Emperador hacia él por su
asistencia al Concilio, le encarga al P. Muflatones que informe «quid de justiflcatioais decreto docti viri et
pü sentiant, in quo nobis videmur universo terrarun orbi satisfecisse cura per septem menses ñeque la
bori neqúe dlligentiae pepercerimus.»
(2) Véanse las págs. 308 y 309 del vol. III.
(3) Esta es la fecha consignada por el P. Lanteri; pero Gams. pág. G9, escribe el 6 de Septiembre de
1556, y no el 6 sino el 9 fué el de la toma de posesión de la diócesis por procurador, pues hasta principios del
año siguiente no entró en su obispado, segúu Vijlagrasa, Anlí^iicdades déla li^U'sia de Segnrbe, pág. 187.
MÜÑAtOÑES 673
real de Zaragoza, gastando 'en ella tanto había trabajado. Su cadáver fué
cantidades muy importantes. Falleció trasladado a Segorbe y, pasado algún
en \^alencia el 15 de Abril de 1571, sin tiempo, a Bribiesca, siendo depositado
haber logrado ver publicadas las obras en el panteón que la familia tenia en
de aquel Santo Arzobispo, por lo que la Colegiata-
El P. Loviano, en su Historia del Snio. Cristo de Burgos, pág. 29, dedica breve
nota al Sr. Muñatones, concluyendo por decir que «dejó muchos escritos, y sólo se
pudo lograr después de su muerte la Vida de Sto. Tomás de Villanueva » Qué es-
critos pudieron ser los de referencia no lo vemos especificado en otros autores, de
suerte que hemos de reducirnos en su nota bibliográfica a apuntar estas indicaciones .
1. Asistió, como se ha dicho, a la tercera apertura del Concilio Tridentino lo-
mando parte en las sesiones celebradas en 1562 y 1563, y en las mismas pronunció
tres oraciones sobre los puntos doctrinales que fueron entonces objeto de discusión
o sobre los cuales se trataba de publicar los decretos o decisiones consiguientes.
Cuando se discutió el punto relativo a la comunión siih utraque specie, nuestro Obis-
po emitió su parecer con el detalle curioso que nos refiere D. Pedro González de Men-
doza, Obispo de Salamanca, en sus Fragmentos de la memoria de lo sucedido en el
Concilio de Tr ento,p\ih\\c&<io% por SerTa.no y Sanz en el tomo intitulado Autobio-
grujías V memorias, en cuya pág. 241 se cuenta que por ver tan obstinados a los ale-
manes y creer que el medio para reducirlos sería convenir con ellos en la cuestión
citada, el Sr. Muñatones llevaba escrito su voto particular opinando como ellos:
«pero cuando vino su lugar en que había de decir, acabando de hablar otro Prelado
que estaba junto a él, el cual había probado muy bien cuan indigna cosa era poner la
sangre de Jesucristo en manos de sus enemigos, el de Segorbe, persuadido con aque-
llas razones, mudó de parecer y dijo que él venía determinado de concedérselo, y
ansi mostró su voto, pero lo que había oído le había dado a entender que no conve-
nía y que ansi era de parecer que no se les concediese.»
No obstante haberse resuelto contra los alemanes el punto en cuestión y otro re-
ferente al matrimonio de los sacerdotes, insistían aquéllos en sus pretensiones, por lo
que los Prelados reunidos en el Concilio provincial de Zaragoza de 1565 elevaron una
exposición razonada y llena de doctrina al Romano Pontífice en sentido de protesta
contra las proposiciones de referencia y sus defensores. A esta e.xposición siguen las
actas de dicho Concilio firmadas por el Arzobispo de Zaragoza D. Fernando de Ara-
gón y los Obispos sufragáneos D. Fr. Juan de Muñatones y los demás de la Provincia
eclesiástica, ocupando todo ello las págs. 348 a la 360 del vol. V de la Colección de
Cánones etc , por Tejada Ramiro (Madrid, 1855).
Del sínodo celebrado en Vivel a 1.° de Junio de 1566 nos da noticia Villagrasa en
la obra antes citada, y el mismo autor refiere que en 27 de Mayo de 1564 ordenó el
Sr. Muñatones que se publicara en su diócesis el decreto del Concilio de Trento so-
bre los matrimonios clandestinos.
2. Trabajó mucho por la formación de las Constituciones hechas en Valencia
para los moriscos recien convertidos, las cuales se publicaron con este titulo:
Constituciones ordenadas por los Rmos. Sres- D. Fernando de Loazes, Arzobis-
po que fué de Valencia, D. Fr. Juan de Muñatones, Obispo de Segorbe, D. Fr. Martin
de Córdoba, Obispo de Tortosa, D. Gregorio Gallo, Obispo de Orihuela y el Sr. Licen-
ciado Miranda, Comisario general de los moros convertidos, e Inquisidor de la Santa
Inquisición de Valencia, con asistencia del Excelentísimo Sr. Conde de Benavente,
Virrey y Capitán General de su Magestad en el reino de Valencia, acerca del regla-
mento y orden que han de guardar los nuevos convertidos y los demás Ministros y
oficiales para esto deputados. Se halla al fin una breve suma y resolución de la doc-
trina cristiana. Valencia, por Navarro. 1568.-8."
Sobre el particular de que se trata en este número existen los dos escritos si-
guientes:
4S
674 MUÑATONES
Copia de carta que los prelados de la Congregacióti de Valencia han scripto á
Su MagA d 9 de Nov. de 1567.
Está escrita por el Arzobispo de Valencia, los Obispos de Segorbe. 'lortosa y
Orihuela y el Secretario de la Junta, Gregorio de Miranda.
Carla original del Obispo de Segorhe, dirigida al íuquisidoi- Ceiicrul, sobre
a'iunlos referentes ú los moriscos. Valencia 22 de Mayo de 1 JñS.
Los dos documentos citados se encuentran en el Brilish Museuní de Londres
Kg. 1510. ff. 122 y 127.— Cayangos, II. 212.
?.. Con respecto a los esfuerzos del limo. Sr. Muflatones por imprimir las con-
liones de .Sto. Tomás de Villanueva, nos lo cuenta él mismo en su relación de la
vida del Santo. Dice así, según la traducción castellana del P. Herrera: «Teniendo yo
!4ran parte de los sagrados Sermones deste excelente Prelado (porque sé de cierto
c|ue se han perdido algunos, no sin. menoscabo de cosa tan preciosa) y conociendo
cjuan gran fruto se seguirá a la Iglesia Christiana, de que se impriman, principal-
mente en estos tiempos ...; no consentiré, que tan gran tesoro se oculte en tinieblas,
antes procuraré con cuidado que salga a luz, y a los ojos, y manos de los hombres...
limbié los exemplares, que estauan en mi poder, al Padre Prouincial, y a los Padres
(le la Prouincia de Castilla de nuestra Orden, para que escogiessen un hombre docto,
,1 quien encargasscn el cuidado de reconocer, corregir, y enmendar, si acaso por
i-ulpa de los escriuientes (q'us las mas vezes los encontramos rudos, y ignorantes) hu-
uiesse algo que necesitasse de emienda; y que cuidasse, que estos Sermones reduzido:;
a un tomo se pudiessen imprimir, pues que yo por mis continuas ocupaciones, que dr
ordinario me embarazan, no lo podia hazer...» Continúa diciendo que el trabajo se
había encomendado al P. Uceda, el cual consiguió por fin llevar á cabo la impresión.
.\1 principio de ésta va la vida de Santo Tomás de Villanueva con este encabe-
zamiento.
Perillusíris ac Reverendissimi D. D. Fratris Joannis Mugnatonii Episcopi Segor-
bigensis, ex Ordine Eremitarum Divi Patris Nostri Augustini. De vita et rebus ges-
lis ab lUustrissimo et Reverendissimo D. U. Fratre Thoma a Villanova, ejusdem Or-
diiiis, Archiepiscopi Valentini, Praefatio Compluti, 1572.
Ocupa f) hojas. Repitióse después en otras ediciones y libros, contándose una de
ellas la siguiente.
Vita Sti. Thotmr a Villanova. Auctore Joanne Mugnatonio, episcopo Segobri-
censi, Sancti amico familiari.— En los Bolandos, págs. fSJ5-27 del tomo V de Sep-
tiembre.
Publicóla el P. Herrera, vertida al castellano, con este epígrafe:
Vida del Santo Fray Tomas de Villanueva, Arfobispo de Valencia, compuesta
por don Fray luán de Muñatones, Obispo de Segorve, y Albarrazin, de la Orden de
San Augustin, traduzida de Latín en Romance.— Ocupa las págs. 313-315 de la Histo-
ria del Convento de Salamanca, por el traductor.
Habiendo siJo esta la primera vida publicada del Santo, huelga consignar que el
P. Salón que .siguió al P. Muñatones, la copia atrechos o extracta conforme a sus
propósitos, sirviendo de punto de partida para otras escritas después.
4. Dio su aprobación a la obra de Juan de Segura, Libro de institución cristia-
na, impresa en Burgos el 1554.
-P. Panfilo, Chronica, fols. 117 y 123 v. - P. Herrera, Historia, pág. 19;') \'
Al pl¡al)etum,\,\V2.—P.Wáa.\, II, 340. - Martínez Aftibarro, pág. 3b9, quien no cit;i
ninguna fuente de sus noticias. -P. Ossinger, pág. b\2.—Erenti sacra, II, 100.
El P.Jerónimo Román, en la dedicatoria de sus Centurias Salamanca, 1569), ce-
lebra las virtudes del limo. Sr. Muñatones a quien consagra el lihru, apuntando tam-
bién algunos dalos de interés. En la portada se ve el escudo de armas del mis-
mo señor.
MUÑÍZ
675
el profesorado en los colegios de Cuz-
co y Lima, habiendo sido Vicerrector
del primero y Director del segundo, y
además, Subprior del convento de Li-
ma. En el Capitulo de 1^13 fué trasla-
L^ado a la Argentina, de Director del
colegio de Buenos Aires, y al poco
tiempo se le nombró Vicario provin-
cial de dicha República, y en el de
191S fué elegido Definidor, residiendo
actualmente en Madrid. Es Lector de
Provincia desde el 9 de Febrero de
1910.
Muñiz (Fr. Frartcisco).
Nació en La Velilla, León, el 7 de
Junio de 1872 y profesó en el colegio
de Valladolid el 28 de Septiembre de
1888. Pasó a Filipinas en la misión de
189.') y ordenado de sacerdote en Mani-
la, fué destinado en el mes de Enero
del año siguiente a la isla de Panay, a
lin de que estudiara el idioma de los
naturales. Se encargó del pueblo de
Sta. Bárbara en Agosto del año expre-
sado y allí continuó hasta que la revo-
lución de las islas le obligó a buscar
un refugio en el convento de Manila
Destinado en 1899 al Perú ha ejercido
1. Ha publicado en El Obrero, periódico de Cuzco:
1. Religión agonisante.—ll. Procedimiento justo.— \l\. Conjerencia, pronuncia-
da en el Círculo de Obreros Católicos de Cuzco y publicada en el folletín de dicho
periódico. El tema que desarrolla es el siguiente: «Los católicos tienen el deber de
defender la religión.»
2. En El Trabajo, periódico también de Cuzco:
I. Verdadera dignidad.— \l. León XIIÍ y el movimiento filosófico.— \\\. Al
limo. Sr. Obispo de Cuzco, Sowe/o.
3. En La Unión, de Cuzco:
I. Hechos y ejemplos; no palabras y teorías. —II. San Agustín. — \\\. Peso de Ins
almas.— IW- A la muerte del Dr. D. [osé D. Marmanillo, Vocal de la lima Corte
der Cmsco. Artículo necrológico, leproducido después en la Corona Júnelí re dedica-
da a dicho señor, según se ha visto en su reseña en la bibliografía del P. .Monaste-
rio.—IV. Urubamba.—V . El sacerdote católico.
4. En La Unión, de Lima, entre otros artículos.
No se dan leyes para proteger el tnal.—Én el número de "20 de Octubre de 1913.
5. La sensación y sus causas. Tesis para optar al grado de Bachi-
ller en Filosofía y Letras, por el P. Francisco Muñiz Arias íAgustinu)
Lima Imprenta i'La Progresista» de Ernesto R. Villarán Calle de Bev
tia, 355. 1910.
4." de 26 págs.
Se reprodujo íntegro este folleto en España y América, vol. XXX.
ft. £/«a o¿»-a íj:ce/)írío«a/. — Artículo bibliográfico acerca de la Bibliograjía pe.
dugógica, de Rufino Blanco y Sánchez, publicado en la revista citada, vol. LXI.
7. La Traducción al Castellano del Tratado -^IJe Legibus, del P. Sndres,
por D. Jaime Torrubiano Ripoll,—\á., id. en el vol LXII.
Muñiz (Fr. Santiago).
Nació en Valladolid el 8 de Junio de
1831 y profesó en el colegio de la mis-
ma ciudad a 9 del propio mes de 1847.
Dos años después fué enviado a Fili-
pinas, aportando a estas islas en la
fragata Vandalia en 8 de Febrero de
1849. En Manila terminó la carrera
eclesiástica y ordenado de sacerdote
en 24 de Febrero de 18.')3, fué destinado
de Vicario a llocos donde misionó por
algún tiempo a los tinguianes de Abra.
Desde 18.35 sirvió sucesivamente los
curatos de Pasuquín, Sarrat, Badoc,
donde hizo el convento, y Bantay has-
h%
MUÑOZ
ta el 1867 en que fué nombrado Maes-
tro de novicios del colegio de Vallado-
lid regresando por esta causa a Espa-
rta. En Agosto de 1874, estando de
vuelta en Filipinas, fué designado para
regentar la parroquia de Bantay, por
segunda vez. l^^uc elegido Prior de .Ma-
nila en 1877, renunciando el cargo por
motivos de salud en Junio del mismo
afio y pasó jv.ego al pueblo de Laoag
donde permaneció hasta el 18S7. Fué
también Vicario provincial de Manila
y de llocos y Visitador de estas últimas
provincias. En 1S74, por designación
del Arzobispo de Manila, ejerció por
poco tiempo el cargo de Gobernador
Eclesiástico Sede vacáHk del Obispado
de Vigan.
En 22 de Diciembre de 1887 fué nom-
brado Asistente General por el Rmo.
P. Manuel Diez González, Comisario
Apostólico, facultado para ello por la
Sagrada Congregación de Obispos y
Regularen, viniendo a España con este
motivo y fijando su residencia en El
Escorial. Favoreció mucho a la Pro-
vincia de Castilla, en la que dejó re-
cuerdos indelebles de su generosidad y
largueza. Cuando se deshizo el Comi-
sariato General en 18^.^, se trasladó a
nuestra casa de Gracia, donde falleció
el 11 de Mayo de 1900.
Novena ni Santa Barbara Virgen quet Mártir Naadao iti libro (\
Novenario Sagrado (II tomo) á sao ti castila quet nayuiog iti sao ti iloco
gapo iti calicagum á maisapasap daytoy á devoción, ni M. R. P. l*"r.
.Santiago Muñiz, Cura nga agdama iti ili á Laoag. Quet pin;iimoldi ni
i)." Anselma Foz Prudencio, agsipud muet iti calicagumna á napardas
ti pannacaisapasapna daytoy naisao á devoción. Iti babaen daguiti pa-
kibus á masapol. Manila. Naideppel iti Colegio á Santo Tomas ni D.
(Jervasio Memije. 1881.
S.» de 4ó págs.
(Novena de Sta Bárbara sacada del Novenario Sagrado y traducida del español
al ilocano, accediendo a los deseos de sus devotos, por el P. Muñiz. La mandó impri-
mir Dña. Anselma Foz Prudencio con el fin de que se extendiera la devoción a la
Santa.)
Lleva al principio la licencia del Ordinario fechada a 13 de Mayo de 1881.
—Manila. Imp. del Colegio de Santo Tomás 18%.— S.° de 44 págs.
Suponemos que han de existir más ediciones de esta obrita.
El P. Muñiz editó también una Novena de San (ruillermo, traducida al ilocano
por Baldomero Girón e impresa en Manila por los años de 1.S78. So nos ha traspape-
lado la nota bibliográfica de esta impresión y nos concretamos a reproihirir lo escri-
to en el artículo del P. Manuel Arnáiz, pág. 228 del vol. 1.
-P. Jorde. pág. 474. -P. Cano, pág. 283.
Muñoz (Fr. Agustín).
Madrileño, nació el :> de Mayo de
1840 y profesó en el colegio de Valla-
dolid a 18 de Noviembre de 18.58. Des-
tinado a Filipinas en 1863, llegó a estas
islas en la fragata Reina de los Ange-
les el 27 de Julio del mi.smo año. Admi-
ni.stró varios pueblos en la Pampanga
y Tarlac desde 1865 hasta el 1890 en
que regresó a España por motivos de
salud. Dos años después estaba de
vuelta en Filipinas, encargándose del
pueblo de San Luis, en la Pampanga,
de donde fué trasladado a Lubao en
1895 y aquí cayó en poder de los insu-
rrectos en 1898. Libre de sus carce-
leros a fines del año siguiente, se vino
a España en PX)0. Estuvo un año en la
Jíesidencia de Talavera y luego pasó
a la casa-enfermería de Gracia, donde
falleció el 20 de Noviembre de 1919.
MUÑOZ
Ó77
Entre otros manuscritos, dejo dispuesta para la iiiiprerila una vorsion pampan^^a
del Kempis, cuyo original se conserva en la Biblioteca de San Agustín de Manila.
— P. Jorde, pág. 521.
Mnñoz (Fr. Diego).
Fué natural de Zafra, no se sabe si
de la provincia de Cuenca o de la de
Badajoz, dice el P. Fernández- Villar ( 1 ) ,
y tuvo por padres a Juan de León y
Marina Muñoz- Seo^^ún el P. Sicardo,
profesó en el convento de Méjico, con
el notnbre de Fr. Diego de San Gui-
llermo, a 27 de Abril de 1571, no en
1561 como equivocadamente se lee en
el P. San Agustín, a quien han copia-
do el citado P. Fernández-Villar y el
P. Cano, sin caer en la cuenta que de
haber profesado en 1561 no podía ser
verdad que tuviera sólo treinta años
en 1587 al hacerle Provincial, necesi-
tándose dispensa para ejercer el cargo
por no tener la edad canónica. El P.
Medina aun dice más, que en 1.587 no
contaba treinta años, y tanto este es-
critor como el P. San Agustín no es-
tuvieron acertados en la cuenta, pues
debía de tener entonces, por lo menos,
treinta y dos años de edad.
Pasó a Filipinas, ordenado solamen-
te de Diácono, en 1.578 (2j, siendo nom
brado conventual de Tondo en 1,580,
de donde fué trasladado a Bacolor, en
la l'ampanga, en 1581, volviendo este
mismo año, a 18 de Septiembre, a Ton-
do con el cargo de ministro de los chi-
nos que en él vivían. A este propósito
el P. San Agustín escribe un largo pá-
rrafo demostrando que el ministerio de
los chinos fundado entonces (3) se
continuó años adelante en que la Pro-
vincia nombraba ministros especiales
que cuidasen de la conversión y evan-
gehzación de aquella gente, contra lo
añrmado por el P. Aduarte que hasta
la llegada de los PP. Dominicos en 15S7
los chinos no tuvieron quien velase por
ellos. No sólo contra el P. Aduarte,
cuya parcialidad es notoria, sino con-
tra otros historiadores dominicanos
también puede repetirse lo escrito por
el P. San Agustín, con la excepción
hasta cierto punto del P. Ocio, el cual
no niega el hecho, pero trata de expli-
carle diciendo que los Agustinos no
tuvieron ministro de chinos de asiento,
lográndose solamente esto cuando los
PP. Dominicos tomaron a su cargo el
(1) El P. San Agustín dice que fué natural de la villa de Zafra- Actualmente Zafra de Cuenca es villa
y Zafra de Extremadura ciudad, y sien el siglo XVI estaba clasificada del mismo modo esa población,
debemos hacer conquense al P. Muñoz. El autor de la Segunda Parte de la Clónica mejicana de la Orden le
hace natural de Méjico- V. la pág. 122.— Ei P. Grijalva, fol. 199, se concreta a lo siguiente: «Kr. Diego Mufloz
hijo de la casa de México y cuando tomó el hábito de tan corta edad, que tuvo que rectificar luego la prd-
fesión.» Se deberá a este detalle el poner algunos su profesión en 1561 y otros en 1571? Pero sí esto fuera
»erdad, no seria rara la coincidencia de que todos escriban el mismo día 27 de Abril? También el P. Herrera,
en su Álphabetum , I, -201, trata del P. Muñoz teniendo a la vista al P. Grijalva, sin añadií una noticia más a
las consignadas por este autor.
(2) Se pone este aflo para la llegada a Filipinas del P. Muñoz, siguiendo al P. San Agustín, de quien
es también el dato de estar ordenado solamente de Diácono, pareciendo incr£íble que en tales circunstan
cías emprendiese elviajealasislasno habiendo en ellas entonces Obispo que le confiriese el sacerdocio. Sera
preciso admitir, por lo tanto, que volvió a Méjico para ordenarse o de loconii.irio hubo de esperai Iiasia
el 1581 en que llegó a Manila su primer Obispo D. Fr. Domingo de Salazar, estando hasta esa fecha impo ■
gil/ilitado para ejercer funciones parroquiales; puede creerse esto? no será más bien un lapsus de aquel his-
toriador el dato discutido? Para que no falten dificultades en la biografía de este religioso, el mismo P. San
..\gustin incluye éntrelos misioneros de 1577 a un Fr. Diego Muñoz, «natural de Toledo; hiio legítimo de
Juan Muñoz y de Isabel de Salazar , en cuyo convento profesó el año de 1513» (pág. .516).
3) V. Conquistas. 1 .* P. , pág. 381. El acta original del Definitorio de la fecha dice que «se recibió por
casa de la Orden en la administración de los sangleyes en Tondo», nombrando por su Vicario al P. Mufioi
Hasta entonces el Prior de Tondo era el encargado de la conversión de los chinos, lo mismo que de la de los
naturales, pero desde 1581 se puso para el efecto un ministro destinado exclusivamente aTcuidadode
aquellos.
678
MUÑOZ
tal ministerio (1), contra lo cual la his-
toria nos facilita testimonios que por
su extensión no podemos repetir en
este lugar.
En 1582 fué nombrado Prior de Pa-
sifí, y el mismo año asistió como teólo-
logo consultor al sínodo de Manila
convocado y presidido por el Obispo
D. Fr. Domingo de Salazar. Se trasla-
do a Malolos en I5.S4 con el cargo de
Prior de aquel convento, siendo a la
vez Definidor, y en el Capítulo ce-
lebrado a 25 de Abril de 1587 «fué elec-
to en i^rovincial, de común consenti-
miento, el P. Presentado Fr. Diego
Muñoz, religioso de tan relevantes
prendas, letras, virtud y prudencia
que le hallaron digno de tal cargo,
siendo de edad de treinta años, y asi
le dispensó el Capitulo por conocer lo
mucho que importaba al bien de la
Provincia su elección» (2). El titulo de
Presentado fué admitido en Definito-
rio privado de 11 de junio de 158S jun-
to con el del P. Cristóbal Tarique, qui-
zá recibidos de Roma con la aproba
ción del Capítulo del año anterior. Ter-
minado el trienio de su gobierno, se re-
tiró al convento de Manila donde falle-
ció el año de 15'>4.Segiin el P. Medina,
«fué también Comisario del Santo Oficio
en las islas, locual administró con suma
prudencia y cordura y no menos satis-
facción de los señores Inquisidores.»
1 . Solicitud dirigida a S M. pidiendo continúen los privilegios de Adriano y
León con respecto a los religiosos que administran en Indias. Manila, 25 de junio
de 1588.
Está firmada por el Provincial Fr. Diego Muñoz y los Definidores Fr. Juan de
Valderrama, Fr. Diego Alvarez y Fr. Alonso Gutiérrez y se encuentra original en el
Archivo de Indias.
2. Sermones místicos, en castellano, un lomo y otro de Sermones en tagalo, se-
i;ún nos lo asegura el P. Castro en su Osario, añadiendo en el índice de escritores
que vio esos dos tomos en Manila.
—Además de las citas anotadas, puede verse la Historia de los sucesos, del P.
Medina, pág. 155 y el P. Cano, 17.
Muñoz (Fr. Fríincisco).
Hijo de Juan Gal van e Inés López,
n ació en Méjico y en el convento agus-
liniano de esta ciudad hizo su profe-
sión religiosa a 15 de Abril de 1.574. Fué
Maestro supernumerario de su Provin-
cia, la cual le reconoció con ese título
en lb02, Priorde varios conventos y del
de Méjico en 1611, donde se distinguió
especialmente como muy religioso pre-
lado, celoso de la observancia y cui-
dadoso del crédito y aumento de aque-
lla casa. Merced a su actividad y a los
trabajos que llevó a cabo en los tem-
blores ocurridos en la capital durante
su Priorato, logró que San Nicolás de
Tolentino fuera declarado Patrón de
la misma, instituj'endo una devota
cofradía de lo más principal del vecin-
dario.
En el Capítulo celebrado el 1<» de
Abril de l6l4 fué elegido Provincial
por aclamación, testimonio, dice su
biógrafo, de lo mucho que le amaban
sus hermanos. En la misma asamblea,
(1) P. Ocio, Reseña biográfica de tos PP Dominicos de /■'ilipinas. notí a la pág. 115 de laPnmcta
t'dite. Puede verse también, entre otros'autores, dooainicos al P. Fernández. Histoiía, eclesiiitlica de iiuci
iros tiempos, pág. 305. Contra estos y otros escritores semejantes puede alegarse el testimonio precitado
del P. San Agustín y el que trae en la pág. 417 del P Aguirre, en que se cuenta lo ejecutado por el Obispo
Salazar contra los Agustinos, otro del ?. Ortega refiriendo también ese hecho en la Revista Agustiniana.
II, 258, y ampliando la información el del Lie. Ayala copiado por el P. Pastells en sus notas al P. Colín.
I. 506
(2 >Csi el P. San Agustín, pág. 444 de la obra citada, pero en el Capitulo original de 1587 no se hablí
«na palabra de Iji tal dispensa. Le constaría a aquel autor ese dato por otros documentos?
MUÑOZ 6; 9
usando la Provincia del privilegio con- oporluno consignar en la biografía del
cedido a la Orden franciscana, en 21 P. Muñoz por la influencia que pudo
de Enero de 1609, de rezar el oficio de tener en aquella resolución. A conse
la Inmaculada Concepción, se deter- cuencias de una operación quirúrjica
nó que se rezase todos los sábados no fal'eció en Méjico el 20 de [unió
impedidos, dato que hemos creído de 1616.
Historia de la Orden de San Agustín de la Nueva España. Por el P. M. !•>
Franci.sco Muñoz. —M.S.
Beristain dice haberse impreso en Valladolid el 1619, en folio, lo cual es inexacto,
pues no se trata de obra alguna de aquel título distinta de la que estaba trabajan-
do cuando murió, habiéndose aprovechado de la misma en grande escala el P. Gri-
jaiva para componer su Crónica, como se ha referido extensamente en la nota biblio
gráfica de este cronista, págs 305 y 306 del vol. III. Al testimonio del V. García que
allí se reproduce puede agregarse el siguiente del mismo P. Grijalva: tratando de los
sucesos referentes al año 1557, se queja de la escasez de noticias de aquel tiempo, «de
que se lamenta, añade, el P. Maestro Fr. Francisco Muñoz que fué el que con titulo
de historiador y con gran zelo de ilustrar las cosas de su Prouincia, recogió todas
estas cosas que escriuimos, con otras muchas que pertenecían a la monarchia tempo-
ral destos Reynos, de las Islas Philipinas, y de las nauegaciones del Archipiélago, en
que fue capacissimo, y incansable. Llora, pues, que hauiendo hecho grandes diligen-
cias para hallar algunos papeles y llegando a las puertas de muchos antiguos a in-
formarse, no halló bastantemente noticias de estos años.»
Con respecto a la referencia a Filipinas que se encuentra en este párrafo, debe
recordarse lo repetido ya en otras ocasiones, que por proceder los misioneros funda-
dores de aquella Provincia de la de Méjico se incluían en la historia de esta
los sucesos memorables de Filipinas, como así se ve en la citada C^dwiCíí impre-
sa del P. Grijalva. Este historiador nos proporciona, además, en el texto acotado otro
argumento para desmentir al P. San Agustín, según el cual, habiendo sido nombra -
do el P. Muñoz cronista de la Provincia de Filipinas en 1598, no se sabía, dice, que
escribiera cosa alguna, pues en el mismo P. Grijalva que tanto explotó pudo ver el
testimonio sobredicho donde se afirma lo contrario.
Beristain atribuye también a nuestro autor la traducción castellana de la Jorna-
da del limo Meneses, publicada en portugués por el limo. Gouvea, y creemos sin
género de duda que ese trabajo pertenece al religioso del mismo nombre del cual se
habla en el siguiente articulo.
— P. García, Crónica de México, caps XXXIX al XLI. — Beristain, 11, 246.— P.
ürijalva, fol. 94 v.— Nicolás Antonio, I. 451.— Pinelo-Barcia, col. 7bl.—Con(/uistas, del
P. San Agustín, pág. 488 de la 1.' Parte.— P. Ossinger, pág. 61.5.
Muñoz (Fr. Francisco).
Natural de Getafe, Madrid, tuvo por parte de aquella comunidí^d. en 1595 y
padres a Francisco Muñoz y Juana 1597, y probablemente es el mismo que
Leyto y profesó en el convento de To en 1607 desempeñaba el cargo de
ledo a 25 de Diciembre de 1590, en ma- Maestro de novicios en San Felipe el
nos del P. Subprior Juan de Cuenca. Real, de donde pasó de Prior al con
Quizá fuera este religioso el que figura vento del Risco en lbl6. Farécenos
como testigo en las informaciones que que estos datos lógicamente deben
se hicieron a 3 de Julio de 1591 en la pertenecer al P. Francisco Muñoz que
Universidad de Valladolid para confe- biografiamos, porque por el orden in-
rir el grado de Licenciado en Teología dicado de fechas y cargos creemos no
al P. Enrique Enriquez Después le en- deba interpolarse otro religioso del
contramos en Salamanca, formando mismo nombre que entonces e?{istió y
680 MUÑOZ
riiya biografía puede trazarse inde- Felipe el Real y acaso sea el mismo
I endientemente en estos precisos tér- que en 1628 era Procurador general
minos. del citado convento, donde aparece fir-
Fr. Francisco Muñoz, natural de mando en los libros de consulta con
lllescas, Toledo, hijo de Juan Muñoz y los apellidos Muñoz y Figueroa en el
María de Cubas, profesó en el conven- año expresado \' el siguiente. Con pos-
to de Medina del Campo en 3 de Sep- terioridad a estas fechas no hemos po-
tiembre de 160?) en manos del P. Sub- dido recoger otras noticias en la docu-
prior Lorenzo de Vilga- Durante los mentación de nuestros antiguos con-
años 1615 a 1618 fué Subprior de San ventos.
Huelga consignar que los datos apuntados de estos dos religiosos quedan sujetos a
rectificaciones de quien cuente con otros más seguros. En los papeles viejos consul-
tados no hemos podido llegar más allá en nuestras investigaciones, sin saber, en úl-
timo término, si la siguiente nota bibliográfica corresponde a alguno de estos dos
Franciscos o quizá a un tercero.
Con respecto a haber sido el P. Muñoz traductor al español de la obra del Padre
Gouvea Jornada do Arcebispo de Goa Dont Frey Aleixo de Menezes, lo digimos
en la pág. 258 del vol. III y por los textos allí reproducidos consta evidentemente el he-
cho. Que no pudo ser traductor de la obra citada el religioso mejicano del artículo
anterior, debe ponerse fuera de toda duda, pues no le atribuye semejante trabajo su
biógrafo, poniendo tanto empeño en referir por menudo sus hechos y los esfuerzos
que hizo por dejar la Crónica mejicana en estado de poder ir a las prensas. El error
de consignar a este P. Muñoz la versión de referencia, ha procedido probablemente
de la inexactitud con que de él hablan los autores. Pinelo-Barcia, por ejemplo, da no-
ticia de la traducción del libro del P. Gouvea en la col. 62 y después de la Historia
mexicana en la 761, y como en el índice no escribe más que un Francisco Muñoz con
remisión a esos dos lugares, se ha creído pertenecer las obras indicadas a un solo
autor.
Descartando, pues, a este P. Muñoz por las razones alegadas, nos quedan los
otros dos biografiados en el presente artículo, sin saber a ciencia cierta a cual de los
dos pueda pertenecer la versión de la obra portuguesa del P. Gouvea. Que uno de
ellos pudo ser autor del trabajo parece que no deba dudarse por no encontrar en
aquellos años otro religioso del mismo nombre; la dificultad está solamente en de-
signar el que llevó a cabo la traducción que tanto pudo ser uno como otro, y no te-
niendo razones para dar a la cuestión una solución satisfactoria, la dejamos en este
punto, pues a nada había de conducir gastar el tiempo en razonamientos que no pue-
den contar en su apoyo sino con bases muy dudosas.
Advertimos en el lugar citado que nadie hasta la fecha había logrado descubrir
la versión castellana del P. Muñoz ni impresa ni manuscrita; pero Graesse, en el ar-
tículo correspondiente al limo. Meneses, dice que existe una edición española por
Fr. Muñoz (1608, in- 8.") Será atendible semejante afirmación que en ninguna otra
parte vemos consignada? Porque la noticia de haberse impreso en 1603, en 8." es
ciertamente sugestiva, y de nuevo nos ha obligado, no sólo a buscar la tal versión
sino a revisar autores donde pudiéramos encontrar alguna luz o indicación para orien-
tarnos, siendo inútiles nuestras pesquisas. De todos modos la noticia se publica por
si otros investigadores son más afortunados. -V. al citado Graesse, IV, 48^.
Muñoz (Fr. Francisco).
Fué natural de Álava e hijo de hábito del convento de Burgos donde debió de pro-
fesar por los aftos de 1650. Pasó a Filipinas en 1663, y en llocos ad ministró varios pue-
blos hasta el T)87 que murió en Bauang.
Ayuntamientos historiales de la Provincia de J-ilipinas. — 'íA. S.
MUÑOZ MUÑOZ CAPILLA
681
El autor de las Conquistas, al tratar de los trabajos del P. Benito de Mena por la
conversión de los indios llamados payaos, de las montañas de llocos, consigna la fa-
cilidad con que dichos indios aprendían el catecismo de memoria, citando el testimo-
nio de nuestro biografiado por estas palabras: «Asi lo asegura elP. Fr. Francisco Mu-
ñoz en algunos apnntíiinicritos de noticias que dejó escritas, y están en mi poder...»
— V'. la obra citada p.lg. ót3 de la Segunda Parte y el P. Jorde, pág. 127.
Mufioz (Fr. Ignacio).
Le hace agustino Robertson atribuyéndole algunos manuscritos del Archivo de
Indias, y a juzgar por el título de uno de estos, debió de ser jesuíta. Además, no e.^is-
tió en nuestras misiones de Filipinas ningún religioso con el nombre que encabeza
estas líneas.— V. Bibliography oj the Philippine lálands, pág. 30^.
Muñoz (Fr. Manuel).
gentó varios pueblos. En un Capítulo
obtuvo el nombramiento de Prior vo-
cal y fué también Comisario del Santo
Oñcio. Falleció en Batac el 31 de Ene-
ro de 1786, según el P. Blanco, cuando
contaba setenta v cuatro años de edad.
Natural de Colmenar de Oreja, Ma-
drid, fué hijo de Manuel Muñoz y Lui-
sa Melero y profesó en San Felipe el
Real el oO de Agosto de 17'_'.S. Siendo
Lector en su provincia de Castilla,
pasó a Filipinas en la misión de 17.ó8y
en llocos, a donde fué destinado, re-
1. Respuesta auna circular del Sr. Obispo de Nueva Segovia, en la que se
pretendía sujetar a los regulares a la Visita diocesana. — M.S. en fol. de 9 págs.
2. Libro de Etimologías.— y[.S.
Ignoramos qué obra sea esta que así se anuncia en un catálogo manuscrito.
-P. Cano, pág. 181. -P. Jorde, pág. 304.
Mnñoz Capilla (Fr. José de Jesús).
Se conocen diversas biografías de
este sabio religioso, bien escritas por
lo general, pero como tienen mucho de
literarias, de ellas nos aprovechamos
para redactar las notas bibliográficas
y tenemos en cuenta sólo para esta pri-
mera parte de nuestro trabajo las no-
ticias talmente biográficas, extractan-
do especialmente su correspondencia,
donde mejor que en ninguna otra parte
nos da un verdadero y sincero retrato
de si mismo.
Nació el P. Muñoz en Córdoba el 29
de Junio de 1771 siendo .sus padres
D. Roque Lorenzo Muñoz de León,
farmacéutico, y Dña. Antonia Rafaela
de Vega, y el 2 de Julio se bautizó en
la parroquia de San Lorenzo, ceremo-
nia a la que asistió como padrino Don
José Capilla (1 >. De muy niño manifes-
tó ser de carácter dócil e inclinado a
los estudios, por lo que sus padres le
proporcionaron maestros hábiles que
le instruyesen en los primeros conoci-
mientos de las letras, y concluida la
enseñanza elemental con mucho apro-
vechamiento, le aplicaron al estudio de
la Filosofía que cursó con los PP. Do-
minicos de San Pablo, terminando los
tres cursos reglamentarios cuando solo
contaba catorce años de edad. Para
demostrar los talentos de que estaba
(1) Este señor era duefio de la farmacia llamada botiiu dt Capilla, de la cual era mancebo D. Roque,
quien al fin la compró y desde entonces se llamo botica de Muñoz Capilla, uniéndose los dos apellidos al
nombre del establecimiento. He aquí el origen del apellido Capilla que se da arbitrariamente al P. Muñoz,
ti cual jamás le adoptó porque no era suyo ni de sus padres, y ni al frente de sus obras ni en sus cartas se
apellidó nunca .Muño/ Capilla, sino Fr. José de Jesús Muñoz y alguna vea .Muñoz de Vega. La posteridad ha
s do la que le ha regalado el apellido Capilla y ya de él no se puede prescindir. El sobrenombre de Jesús, le
adopto al vestir el hábito o profesar en Regla, donde por ser convento de rigurosa observancia, era
práctica cambiar el apellido de familia por el nombre de algún Santo o de algtin Misterio,
b82
MUÑ<JX caí
.A
dotado el joven Muñoz, refieren sus
biójírafos un lance que le ocurrió con
los PP. Dominicos, los cuales, por sa-
bido, no enseñaban otra filosofía que
la peripatética. «Por entonces, dicv el
1'. Moreno, explicaba en San Agu^iín
que lo reprendieron fortísimametiie,
anunciándole lo perderían los libros y
las compañías que frecuentaba. Lueqo
que desfogó la ira de los Lectores, el
líegente (P. Cabello) les habló dicien-
do que ¿1 estudiante había apoyado su
Filosofía moderna el P. Maestro Ca-
bello a Leal, los dos Regueras, Reque-
na, Barbancho(l) y otros muchos con
los cuales Muñoz tenia sus conversa-
ciones. De resultas de éstas, arguyen-
do en una conferencia en San Pablo,
citó unas palabras de Melchor Cano
que irritaron a los Lectores de modo
dicho con más o menos prudencia en
palabras de un célebre dominico y era
razón se le diera alguna respuesta* (2).
Efecto de la lectura de ciertos escri-
tos que encomiaban la vida religiosa,
nació en él un grande deseo de abra-
zarla, huyendo del mundo para escon-
derse en el retiro v silencio del claus
(1) Son los PP. Marcoíí Cabello Obispo que fué después de Guadix. Rafael, Leal, José y Agustín
Reguera, Francisco Javier Requena y Pablo Barbancho.
l-2> Ramírez áe las Casas atribuye el disgusto de los dominicos a que el P Muñoz se propuso probar
una doctrina sobre el alma de los bi'uios con un texto de .Altieri. .Añade más todavía, que habiendo llegado
la noticia del caso a oídos del Inquisidor D. Pedro Celestino de la \ladriz, éste reprendió al estudiante e =
presencia de sus padres.
MUÑOZ CAPILLA
683
tro. Asi se lo manifestó a su padre in-
dicándole que quería ser benedictino;
no pudo cumplir sus deseos por difi-
cultades ajenas a su voluntad, así co-
mo no se proporcionó tampoco su in-
g:reso en conventos de otras Ordenes o
por no acomodarle o por otros incon-
venientes. Los PP. Dominicos cono-
ciendo por experiencia los talentos del
joven Muñoz y las ventajas que aca-
rrearía para su Corporación atraerle
a su convento, trabajaron por conse-
guirlo; pero no lo pudieronlograr por-
que su carácter tranco y abierto no po-
día avenirse a las prácticas y costum-
bres dominicanas. Se decidió por fin a
vestir el hábito agustiniano siguiendo
los consejos del P. Reguera, el cual le
propuso el convento de Regla situado
entre Sanlúcar y Chipiona, en un lugar
delicioso a orillas del mar, teniendo
presente antes que todo las inclinacio-
nes del joven aspirante y la venerable
y religiosa comunidad que entonces
le habitaba (1). El P. M. Pedro Domín-
guez tenía que pasar en aquellos días
al Puerto de Sta. María, de cuyo con-
vento había sido nombrado Prior, y se
encargó de llevar a Muñoz al expresa-
do de Regla, donde vistió nada más
llegar el hábito por devoción, pues le
faltaban aún algunos días para cum-
plir los quince años, y cuando tuvo la
edad canónica ingresó de novicio (2).
Tuvo por compañero al que después se
llamó el P. José Juan González, el cual
llegó a ser Maestro en la Provincia de
Andalucía y Secretario general por
poco tiempo del Rmo. P. Meave (3), y
fué su Maestro de noviciado el P. An-
tonio de la Cruz í4) que, además de ser
un santo, como escribe el P. Moreno,
se distinguía por su dulzura, discre-
ción y afabilidad, y bajo la tutela de
tal maestro y director, animado como
estaba del mejor espíritu el novicio,
huelga encarecer los progresos que
hizo en la senda de la virtud; no hubo,
pues, obstáculo alguno para proceder
a la profesión, acto que se celebró el
2 de Julio, segiin cálculos, de 1787 (5).
Pasó luego al convento de Murcia y
alh' residió durante el verano, traba-
jando el P. Regente Francisco de Lei-
va por que en aquella casa continuase
sus estudios, pero fueron mayores, sin
duda, las influencias del P. Domín-
guez, quien consiguió llevarle a Gra-
nada, donde tuvo por profesor de Filo-
sofía al célebre P. Echevarría de mu-
cho renombre (6) por sus talentos en
la Provincia. Concluida esta parte de
(1) Según el P. Moreno, vivían entonces en Regla, entre otros, -el P. Vianqui. que era abogado, el
P. Pedro que era perla preciosísima engastada en hierro, el P. Juan que era un ángel, el P. Oláíz humilde,
escrupuloso basta la indiscreción.» En el Estado de la Provincia de Andalucía, fechado en 1816, figuran en
el convento de Regla los PP. Bartolomé Oláiz, Juan Bautista Santoleno y Pedro de San José; pero residían
y» allí estos cuando fué a aquel convento el P. Muñoz, o en otras palabras, son los mismos a que se refiere el
P. Moreno? El P. Vianqui no aparece ya en dicho Estado.
(2) No es exacto que vistiera el hábito en el convento de Córdoba, como dice Ramírez de las Casas.
Tampoco lo es que el convento de Regla fuera de recoletos, según apunta Pavón. .4quel convento era el
destinado dentro de la Provincia de Andalucía a aquellos religiosos que se sentían con vocación para seguir
una vida más estricta que en los demá.^.
(3) Véase el articulo dedicado al P. González en el vol. III, pág. ISU.
(4) Este religioso se llamó en el siglo D. Antonio Fernández de Arellano y fué natural de Santa María
de Lucenza, jurisdicción del Condado de Monterrey en la provincia de Orense. Nació el 10 de Noviembre de
1753, siendo sus padres D. Benito Fernández de .^rellano y Dfía. Catalina Solis, de distinguida nobleza. En
1783 era teniente del regimiento de infantería de Toledo y residía en Cádiz alas órdenes del Conde de
O'Reilly; solicitó su ingreso en nuestra Orden, concediéndole el Rey la licencia correspondiente en lo de
Diciembre del expresado año. Las informaciones se hicieron por mandado del P. Gutiérrez de Tortosa y en
las mismas constan hechos notables del aspirante y circunstancias personales que son muy largos de relerir
para una nota.
fó) Así el P. Moreno, quien señala esas fechas deducidas de los antecedentes sobre .la toma de
hábito del P. Muñoz.
(6) Nada hemos podido averiguar acerca de este P, Echevarría, de cuyos \-astos conocimientos dice
fi P, .Moreno que se contaban cosas estupendas.
684
MUÑOZ CAPILLA
su carrera, hizo oposición a una cole-
giatura en San Acacio, de Sevilla, ob-
teniéndola con mucha brillantez y los
ii plausos de sus condiscípulos y profe-
sores (1). Estaban entonces en dicho
colegio el P. Regiente Manuel Merchím
y el Lector 1^. José (iovea con los cua-
les estudió Teología el P. Muñoz, ma-
nifestando siempre estar dolado de «un
entendimiento clarísimo, un ingenio
fecundo, un juicio sumamente exacto
y maduro, una memoria feliz, una ima-
ginación viva y un gusto delicado por
lo bello, lo sublime y lo sólido y junta-
mente una aplicación continua con
que hizo aventajados progresos y dio
muestras de lo que había de ser en
adelante.»
A los veintidós años había termina-
do ya su carrera eclesiástica y antes
de optar por la de la enseñanza, el
afecto tiernísimo que conservaba ha-
cia Ntra. Señora de Regla y los fervo-
res de su primera vocación consagran-
do su vida a la santificación propia,
le hicieron volver los ojos al convento
de su filiación religiosa, solicitando con
instancias la licencia de los Superiores
para vivir en aquel santuario, después
de haber consultado el taso con suje-
tos tan calificados como los PP. Mer-
chán, Domínguez, Cabello y Rosell.
Con este motivo escribió a su familia
una hermosísima carta fechada el 25
de Septiembre de 1793 (2), en la cual u
la par que su amor filial y el respeto y
gratitud a los autores de sus días, ma-
nifestaba su propósito inquebrantable
de retirarse a Regla, donde, a su en-
tender, podría únicamente correspon-
der a los fines de su vocación y donde
las ansias de su corazón de dedicarse
de lleno a la virtud se verían satisfe-
chas. Pero el P. Provincial no creyó
oportuna la licencia, respondiéndole
que la Orden le había costeado la ca-
rrera y e.so la daba derecho a exigirle
aplicase sus talentos a enseñársela a
sus hermanos, ordenándole, en su con-
secuencia, que se presentase a oposi-
ciones para Lector, y solamente en el
caso de no salir bien de las mismas, se
pensaría en Regla o en otros covento y
destino que pareciesen. Obedeció, como
es de suponer, presentándose a oposi-
ciones con sus dos compañeros, los
PP. José Juan González y José Gonzá-
lez Hidalgo, y tales muestras dio de su
despejo y conocimientos en la mate-
ria expuesta a la dicusión, que era el
sistema de Copérnico, que los jueces
del concurso unánimemente le declara-
ron victorioso, adjudicándole una cá-
tedra de Artes en el convento de Cór-
doba, con lo cual lograron sus parien-
tes tenerle cerca; el recuerdo, sin em-
bargo, de su querido convento de Re-
gla no se borraba de su memoria, y
allá fué a cantar su primera misa,
ofreciendo a la Virgen el sacrificio de
alejarse de su patria y de su familia en
una ocasión tan solemne. Después hizo
varias tentativas para trasladarse a
Regla, pero siempre dificultades insu-
perables por sus cargos o por parte de
su familia le impidieron cumplir tan
piadoso deseo.
Al terminar su enseñanza de Filoso-
fía los años reglamentarios, defendió
(1797) unas conclusiones que se hicie-
ron célebres por los reparos expues-
tos por los censores para su impresión;
de ellas hablaremos más adelante. Lue-
go, después de las oposiciones corres-
pondientes, en Junio de 1798, obtuvo el
título de Lector de Teología, explican-
(1) Fueron sus compañeros de colegio, entreoíros, los PP. José .Tuan González, ya citado. Jisc
González Hidalgo y Nicolás Cantos.
(2) Es la primera de la colección de Barcia; está fechada en Septiembre, no en Febrero como dice el
P. Moreno. El P. Muñoz, antes de escribir al P. Provincial, había consultado su decisión con los PP. Domín-
guez. Cabello, Mercbán y Basilio Rosell, dirigiéndole e.sie liltimo dos cartas, la segunda fechada e) ? de
Septiembre de 1793, no de 1795.
MUÑOZ CAPILLA
685
do esta facultad en el convento de Cór-
doba también. Podía haberse contenta-
do el P. Muñoz con el desempeño de
sus cátedras para cumplir honrosa-
mente y con mucho provecho de sus
discípulos su cafrera de profesorado,
pero dotado de amor insaciable a las
letras y a las ciencias, se dedicó con
ahinco a su estudio, adquiriendo exten-
sos conocimientos que ya por aquel
tiempo dieron su fruto, componiendo
algunas obras y haciéndose notar en
sus sermones por su solidez, cultura
y sabia exposición de las verdades ca-
tólicas. En esta época se consagró de
un modo especial a la predicación, se-
gún se colige de su correspondencia
con el P. Reguera, y es curioso leer
lo que nos cuenta de sus apuros cuan-
do en ocasiones solemnes tenía que su-
bir al pulpito, porque siendo de natural
tímido, le costaba mucho trabajo con-
servar la serenidad de ánimo suficiente
para hablar en público (1).
En 1804, por haber sido creado Obispo
deGuadix el P. Cabello, actual Prior de
Córdoba, fué nombrado para sucederle
el P. Muñoz con título de Vicario Prior
a pesar de no haber concluido su ca-
rrera de Lector y no contando en-
tonces más que treinta y tres años de
edad, lo que era una distinción muy
honrosa, pues en eí^as condiciones po-
cos o muy raros eran los elegidos para
semejante cargo. En el desempeño de
su cometido «superó, nos dice Ramí-
rez de las Casas, las esperanzas que se
habían concebido de sus talentos y vir-
tudes. Puntualísimo en la observancia
de la disciplina monástica y en el cum-
plimiento de sus obligaciones, gobernó
a sus subditos más qiie con las pala ■
bras con el ejemplo; promovió eficaz-
mente la más exacta economía en la
administración de los bienes, ordenó y
enriqueció la biblioteca con libros es-
cogidos y continuó fomentando el buen
gusto en los estudios, y así puede de-
cirse que ninguna casa religiosa de
Córdoba aventajaba en esta parte al
convento de San Agustín.» Por no es-
tar en lo cierto los biógrafos del P. Mu-
ñoz al tratar del tiempo en que fué
Prior, apuntamos los siguientes datos
escuetos, según aparecen en el libro
correspondiente de consultas. En fi de
Diciembre de 1804 convocó y presidió
la primera con título de Vicario-Prior
y Regente, y así siguió llamándose
hasta el 21 de Mayo de 1806 en que se
denomina Prior, y este cargo le des-
empeñó hasta los primeros meses de
180^); luego le sucedió el P. Francisco
üaza, quien aparece como Prior en la
primera consulta celebrada por él en
'-'3 de Agosto de dicho año, y a fines
del mismo figura el P. Muñoz en una
sola consulta pero firmando como uno
de tantos Padres Consultores (2).
Cuando la peste invadió a Córdoba
en 1804, el P. Muñoz se ofreció a asis-
tir a los contagiados, acto de abnega-
ción y de caridad que manifiesta cuán-
to inrtuían en su corazón, naturalmen-
te compasivo, las desgracias ajenas,
especialmente si los que las padecían
eran pobres y necesitados: Su genero-
so ofrecimiento no fué aceptado en
aquella ocasión, porque él mismo fué
tocado del contagio, pero desde su con-
vento trabajó cuanto pudo por soco-
rrer a los enfermos y a los que la muer-
en «Este año, dice en carta de 'i2 de Mayo de 1799, ll'ívo solo cinco sermones predicados; dos en la
Catedral, pero ninguno de feria, porque le temo mucho al pulpito. Me cuesta mucho trabajo aprender de
memoria y mucho más el predicarlo temblando como un azogado. A esto se junta estar en mi patria, donde
me cerca un temor y miedo que acaso se disiparían predicando en otra parte.»
(2) En 1809, al invadir los franceses a Córdoba, allí estaba el P. MuRoz al frente del convento que
sirvió de cuartel. Con este motivo nos cuenta el P. Moreno un lance que sucedió con un soldado causando
indescriptible sobresalto al Prior, «quien, nos dice aquél, era naturalmente muy medroso e hizo grandes
esíuereos para vencer esta propensión que era familiar en él.» Véanse todos los pormenores de este suceso,
conc¿-dos por el 1*. Mur»?iiü, tu la Jievñta Agus/itiiatia. p¡ig. 4o7 del vol. II.
686
MUÑOZ CAPILLA
te había dejado en la orfandad y la mi-
seria. Entonces demostró estar dotado
de un talento oríjanizador y poseer es-
peciales i. ualidades para el gobierno,
conquistando mucho nombre entre las
autoridades civiles y eclesiásticas, por
lo cual en 1808, al comenzar la guerra
de la Independencia, fué nombrado
vocal de la Junta de Defensa (1), dan-
do pruebas de celo, de inteligencia y
de actividad en tan alto grado, que se
le hizo pasar a Sevilla al lado del Go-
bierno a fines de 1809 y luego a Cádiz
en 7 de Febrero de 1810. Tuvo ocasión
entonces de relacionarse con altas per-
sonalidades y con literatos de fama,
ganándose las simpatías de todos por
su carácter bondadoso y conciliador.
No es fácil resumir cuánto trabajó du-
rante estos años en que fué miembro
activo de la Junta mencionada en Cór-
doba, y después en Sevilla y Cádiz per-
teneciendo a la Comisión que entendía
en la reforma del Clero secular y re-
gular y en los asuntos eclesiásticos;
baste decir que algunos biógrafos 1e
atribuyen los informes, dictámenes o
votos de más peso y fundados que en
dichas juntas se presentaron.
Fuertemente impresionado por los
males que sufría la patria y descon-
fiando acaso de su remedio, en el mes
de Enero de 1811 elevó una exposición
al Cobierno soliciíando pasaje para
.Méjico, donde pensaba trabajar a fin
de conservar unida a España aquell:i
colonia (2). No debió de ser atendida
dicha solicitud, no obstante el infc)rme
favorable que sobre la misma exten-
dió el P. Reguera, pues dada la dispo
sición de ánimo en que se encontraba
el P. Muñoz, suponemos que hubiera
convertido sus deseos en una realidad
si hubiera recibido una respuesta afir-
mativa. Este pensamiento de expa-
triarse para ser lítil a la religión y a
1a patria en Ultramar, duró en él hasta
el año siguiente, y aun mucho después
lo recordaba, y no solamente hizo por
su parte las gestiones debidas sino que
trabajó con otros al intento dé recabar
de ellos su ayuda para llevar a cabo
su resolución. Quizá por obstáculo^
que se le presentaran para ir a Méji-
co, entabló correspondencia con el Pa-
dre Orihuela, del Perú, quien genero-
samente le ofreció los medios que ne-
cesitaba para pasar a esta República,
y lo propio debió de hacer con nues-
tros Padres de Filipinas. En sus car-
(1) Junta de Gobierno, la llama el P. Moreno, el que ailade el detalle de ser el P Mufloz quien «en
ella lo hacía casi todo.» Se sentaba a juzgar bajo un árbol en el campo, hasta que comprometido por sus
compañeros, tuvo que ocupar una habitación donde recibía los memoriales de los vecinos y despachaba las
causas. Aludiendo a este tiempo le decía después el Obispo Trevilla: Cuando V. era Rey de Córdoba...
(2) Vamos a publicar el principio de dicha exposición solamente, porque toda ella es extensa para una
nota. Dice así: «Fr. José de Jesús Muñoz, Prior de los Agustinos Calzados de Córdoba, Maestro en Sagrada
Teología y vocal de la Junta Superior de observación y defensa de aquel Reino, con la debida sumisión y
respeto expone a V. A. que lia servido a la patria en la citada Junta con buen celo desde su instalación
hasta Noviembre de 809 que pasó a .Sevilla en cumplimiento de una Real Orden por la cual fué nombrado
individuo de la Junta EcleslAstica de Sevilla, creada para la preparación de trabajos relativos a la Dis-
ciplina externa de la Iglesia, que debía arreglarse en las Cortes. En esta nueva comisión procuró desem-
peñar con la exactitud posible los asuntos que se le confiaron; y habiendo trasladado la residencia el Su-
premo Gobierno a la isla de León, le siguió de su orden con otros compañeros a fin de continuar y perfec-
cionar en esa población los trabajos incoados; lo que no tuvo efecto por la novedad ocurrida en aquella
época, y a sus resultas se refugió al convento de esla plaza donde ha permanecido, descoso siempre de ocu-
parse en defensa de la causa común, sin que hasta el dia se le haya proporcionado ocasión de hacerlo por los
estrechos límites de este distrito. -En lal estado, sabedor de las conmociones de Nueva España y persuadi-
do que podría servir de un modo análogo a su ministerio en la importantísima obra de conservar unidos a la
madre patria los ánimos de aquellos naturales, ocupándose de cualquier encargo para que le consideren
útil el M. Rdo. Arzobispo y Sr. Virrey o su Suplente, exhortando en el pulpito y confesonario a la quietud y
obediencia a las autoridades constituidas; después de un maduro examen y detenida reflexión en la materia,
ha deliberado (si mereciese la aprobación de V. .\.) trasladarse al convento de su Instituto de .Méjico con
el compañero presbítero Fr. José Bayón, digno de aprecio por su notoria probidad de cijslumbres.Cádí;, 14
de Enero de 1811..
MUÑOZ CAPILi.A
687
tas al P. Reguera de los años 181 1 y
1812 frecuentemente manifiesta los de-
seos de que se hallaba animado de mi-
sionar en América o Filipinas, donde
quería vivir y morir como religioso,
pues parece tenía arraigada la idea de
que, destruidas en la península las Or-
denes religiosas por la invasión napo-
leónica, aun dado caso de que España
lograse arrojar de su suelo al invasor,
sería muy problemático el restablecí
miento de los frailes. Ninguno mejor
que él, en efecto, para conocer las in-
tenciones adversas a las Corporacio
nes monásticas, de aquellos constitu-
cionales que entonces formaban el go-
bierno de la nación, porque viviendo
en medio de Cádiz y por su cargo de
vocal de la Junta eclesiástica, sabía de-
masiado las tendencias poco favora-
bles que dominaban y veía que si
algo dejaban en pie las tropas fran-
cesas, se encargaría la impiedad de
hacerlo desaparecer en fecha no le
jana (1).
Fracasado su intento por entonces y
no encontrando en Cádiz la quietud y
soledad que ansiaba su espíritu para
dedicarse al estudio, falto de recursos,
además, y mirado de reojo por los ser-
■vi/t's exaltados que allí como en todas
partes no podían ver con disimulo cier-
tas reformas opuestas a sus ideas mol-
deadas en troqueles anticuados ya y
rutinarios, huyó de aquella ciudad en
Abril de 1811, embarcándose con di-
rección a Murcia, de donde pasó a
Orihuela en busca de su Maestro el
limo. Sr. Cabello, quien andaba tam
bien medio escondido por temor a los
franceses. Luego, favorecido por una
familia amiga que le ofreció generoso
hospedaje (2), se dirigió a Segura de
la Sierra, donde encontró elementos
sobrantes para satisfacer su pasión fa-
vorita por la botánica, la meneralogía
y las ciencias naturales que con estas
se rozan. «Años hacía, escribe Ramí-
rez de las Casas, que destinaba algu
nos ratos de distracción al examen y
clasificación de las plantas, y hallán-
dose ahora en un país tan fecundo y
que produce tan varias especies de
plantas, halló este observador de la
naturaleza, tan sabio como piadoso, un
campo vasto en que esparcirse con-
templando las maravillosas obras del
Hacedor supremo. Recorrió las aspe-
rezas de aquellas montañas recogien-
ilo plantas y adquiriendo más y más
conocimientos en la ciencia, los que
en adelante le proporcionaron la co
rrespondencia y el aprecio de algunos
sabios naturalistas nacionales y ex
tranjeros, entre ellos el célebre D. Ma
riano de Lagasca, que mantuvo con él
un largo trato epistolar... El gusto con
que su espíritu se recreaba en las ri-
quezas del reino vegetal y del mineral,
no le distraía de las obligaciones de
un eclesiástico piadoso y virtuoso; y
así es que no pasaba un día festivo
sin que asistiera a la parroquia, y sin
que ayudase al cura en la administra-
ción de los sacramentos y en la ense-
ñanza de la doctrina cristiana.» Allí
fué donde concibió el plan de obras
destinadas a la educación de la juven-
il) He aquí uno de los muchos párrafos que pudíeían reproducirse, en que describe la situación aflic-
tiva de los religiosos por las consecuencias de la guerra. «Arrojados de nuestros templos, sin gobierno, ni
forma de pueblo escogido, volvemos los ojos a las ruinas de aquellas casas donde sacrificaron nuestros padres
y que las mirábamos como nuestros asilos indefectibles, y todavía no hallamos libertad para manifestar
nuestra pena: aborrecidos de nuestros enemigos, despreciados de nuestro propio pueblo, no encuentran los
más de los infelices regulares, que gimen bajo elyugo, a quien volver la cara. Han desaparecido aquellas
vanas confianzas que nos adormecían, y quiera el Señor que aun no dure la ceguera y la insensibilidad, sino
que su justicia nos sirva de despertador y no para mayor endurecimiento de ellos y nuestro » Carla de 27
de Agosto de ISll dirigida al P. Reguera.
(•<!) Sú favorecedor era'D. Pedro Fernández h quien dedica frecuentemente seutidoi recuerdos en sus
cartas.
688
MUÑOZ CAPILLA
tud de que liablaremos extensamente
en su nota bibliográfica (Ij.
Libres de los franceses las provin-
cias andaluzas, regresó a Córdoba a
principios de IBÜi, atraído por las súpli-
cas constantes de su familia que echa-
ba mucho de menos su protección y au-
xilios temporales, y en su casa vivió,
cumpliendo como buen hijo con sus
ancianos progenitores los deberes que
le imponía la piedad filial, hasta que
volvieron a abrirse los conventos. Las
( )rdenes religiosas habían sufrido una
espantosa crisis durante la guerra de
la Independencia; las numerosas co-
munidades que poblaban los conven-
tos habían sido dispersas, muertos o
fusilados muchos de sus individuos pol-
las balas enemigas y otros se habían
visto precisados a esconderse y refu-
giarse donde sus familias o la caridad
les ofrecían medios de subsistencia; sus
bienes y rentas habían sido saqueados,
malvendidos o robados, y sus edificios
o habían sido destruidos totalmente o
habían quedado en estado inhabitable
por la ocupación de las tropas o por la
incautación del gobierno para estable-
cer en ellos oficinas, almacenes u otras
dependencias. No es decible lo que
estas calamidades influyeron en la dis-
ciplina monástica, a lo cual deben
añadirse las dificultades que luego so-
brevinieron en varios puntos para pre-
parar vivienda aun medianamente aco-
modada a los religiosos, con las no me-
nores de atraer a estos al sacrificio de
la penuria y escaseces volviendo a
sus antiguos conventos. Todo se ex-
plica en aquella situación deplorable
y angustiosa, pero el P. Muñoz o por
más virtuoso que ios demás o porque
las peregrinaciones fuera de su pa-
tria le habían hecho más insensible
a las contrariedades de la vida, se
quejaba intensamente de sus compa-
ñeros y discípulos del convento de
Córdoba por no verlos dispuestos a
reanudar la vida religiosa, e intent(') a
fines del año 1S13 abandonarlos y tras-
ladarse a Jaén, donde las autoridades
eclesiásticas y civiles le ofrecían su
protección si se dedicaba a la enseñan-
za, aunque fuera de las primeras le-
tras, de los niños de la escu la, intento
que ignoramos fijamente se realizara
por faltarnos desde estas fechas su co-
rrespondencia con el P. Reguera. Sus
biógrafos nada nos dicen sobre el par-
ticular, indicando solamente que en
Córdoba «trabajó con el mayor empe-
ño, infiuyendo con sus prudentes con-
sejos y con la autoridad que le daban
sus méritos y su saber para que el con
vento de San Agustín recobrase su an-
tiguo crédito que le había proporcio-
nado la ciencia de sus individuos y la
observancia de la disciplina monásti-
ca» (2).
Cuando ya se había normalizado al-
gún tanto la vida regular en los claus-
tros, la Provincia de Andalucía cele
bró Capitulo en el convento de Ecija
el lo de Mayo de 1815 y en él fué ele-
gido Definidor, siendo propuesto en
la misma asamblea para el Magisterio,
vacante por muerte del P. Antonio Ta-
fur 1,3). No se preocupó mucho por re-
cibir la investidura, no obstante ser
tan honrosa aquella distinción, y elec-
tivamente, aparece en el Estado de la
Provincia de IS16 con el título sola-
(11 Parece que seguía con el nombramiento de Vocal de la Junta, no obstante haberse ausentado de
Cádiz. Así lo persuade el siguiente párrafo de una carta fechada el 10 de Septiembre de 1812. en que dice al
P. Reguera: «Sabe V. que puse mi renuncia al nombramiento de Vocal de la Junta, y no se el giro que se
habrá dado a ella Si efectivamente se me admite, quiero saberlo para dar gracias a Dio> y descansar;
pero si no se me admite, quiero ver si puedo instar mis, y cuando no. quiero no faltar a mi obüíación.»
(2) En carta de 24 de Diciembre de 1811, escrita al P. Reguera, lamenta la ruina del convento de Cór-
doba, y a este propósito nos dice Pavón que, al repararse después por los trabajos del P. Muflaz,«dejó en el
techo de la nave derecha una muy elegante inscripción latina conmemorativa de los pasados estmgos.»
(3) La propuesta fué confirmada por el Rrao. P. Meave en li de Diciembre de ISló.-V. ^rchtvo His-
tórico HispanoAgustitiiatio, U, 312.
MUÑOZ CAPILLA
689
mente de Presentado; pero traducien
do los Superiores tanta morosidad por
indiferencia o acaso por desprecio, el
P. Provincial Birbanchose revistió de
autoridad y con precepto formal le
mandó que se preparase para recibir
el grado, como así lo hizo recibiendo
la borla de M i estro en sagrada Teolo-
gía de manos del mismo P. Provincial
H 22 de Abril de 1817 con las ceremo-
nias de rúbrica, pero sin aparato algu-
no, entre otras razones, por hallarse
su padre moribundo. Cesó en el cargo
de Definidor en 2 de Mayo de 1819 en
que se celebró Capítulo provincial en
Sevilla, predicando con tal motivo el
P- Muñoz un notabilísimo sermón so-
bre N. P. San Agustín, a quien propu-
so como modelo de prelados eclesiásti-
cos por su espíritu de fortaleza, amor y
templanza.
Por este tiempo estuvo muy ocupa-
do el P. Muñoz con el arreglo de la Bi-
blioteca episcopal que por encargo del
Sr. Obispo de Córdoba, D. Pedro An-
tonio de Trevilla, debía ponerse en es-
tado de poder servir al público. Con-
cluida esta comisión con acierto y des-
pués de dedicar a ella durante algu-
nos años sus desvelos, exquisito gusto
y talento organizador, le esperaba otra
de bien distinta clase, pero si se quiere
de efectos más positivos por redundar
en bien de los pobres deshereJados de
la fortuna y atraer sobre las almas que
se ejercitan en la caridad las bendicio-
nes del cielo. El mencionado Sr. Obis-
po fundó en 1820 un hospicio (1), asilo
debeneficencia muy celebradoen aque-
lla ciudad por los incalculables bienes
que produjo en la población mendican-
te y necesitada; y juzgando que un es-
tablecimiento semejante debía poner-
se en manos expertas que laborasen
constantemente por su buena adminis-
tración y prosperidad, todos volvieron
los ojos al P. Muñoz, el cual, antes de
terminar el expresado año, se hizo
cargo de la dirección de dicho estable
cimiento, accediendo a los ruegos del
Prelado y de las autoridades de la ciu
dad. Gobernó, en efecto, el hospicio
con el celo que le distinguía, con gran
des adelantos en lo material, así como
en el trato, educación, moralidad e ins-
trucción de las personas allí recogidas,
siendo el padre, el amparo y el con-
suelo de todos los desvalidos. Y no se
redujo a atender con amor paternal a
los pobres de su hospicio, sino que se
valió de su cargo para fundar o pres-
tar su concurso a asociaciones de be-
neficencia que socorriesen a los nece-
sitados a domicilio, sin olvidar la ins-
trucción cristiana, promoviendo el es-
tablecimiento de conferencias a imita-
ción de las de San Vicente de Paúl.
Teniendo en cuenta el Gobierno tan-
tos y repetidos servicios prestados a la
religión y a la patria por el P. Muñoz
durante tantos años, y que no había
sido recompensado según sus méritos
lo reclamaban, le propuso en 30 de
Enero de 1822 para Obispo de Salaman-
ca, dignidad que luego aceptó. Pero
viendo las dificultades que entonces
existían para que su propuesta fuese
aceptada por la Santa Sede, renuncio
la mitra a mediados de Mayo, renuncia
que no le admitió el Rey, «pero llegó el
fin del año 1822, dice Ramírez de las
Casas, y las bulas del P. Mtro. Muñoz
no habían venido, teniendo estas la mis-
ma suerte que las de aquellos contra los
que había prevención en Roma, como
eran Ramos García, Espiga y Muñoz
Terrero.» El P. Moreno indica que a
la resistencia del P. Muñoz a venir a
Madrid, como le instaban sus amigos,
quizá debiera atribuirse que no reci-
biera las bulas de Roma. Nos faltan
documentos para hftblar claro sobre
este punto que, a nuestro entender, de-
jan un poco obscuro los biógrafos del
(1) La fundación de este establecimiento benéfico se inició a principios del siglo, pero quien la llevó a
cabo definitivamente fué el Sr. Obispo Trevilla.
44
690
MUÑOZ CAPILLA
P. Muñoz, tal vez por no recordar sus
antecedentes de habérsele considerado
mientras fué vocal de la Junta eclesiás
tica en Sevilla y Cádiz, como uno de los
llamados entonces constitucionales y
por ende aborrecidos de los absolutis-
tas, los serviles de aquellos años, que
incluían en sus listas de proscriptos a
cuantos abog^asen por las r.eformas
tanto eclesiásticas como políticas en el
gobierno de la nación. Su amistad
también y comunidad de ideas con
muchos de los personajes de más bri-
llo, gobernantes, políticos y literatos,
afectos al sistema constitucional y ca-
lificados abiertamente de liberales, de-
bieron de perjudicar no poco su buen
nombre entre los que se reputaban sos-
tenedores de las antiguas tradiciones.
Por otra parte, no era la mejor reco-
mendación ser presentado a la Santa
Sede por un Gobierno distanciado de
Roma como el que en aquella época
regía los destinos de la nación. Algu-
na de estas causas o todas ellas reuni-
das fueron, indudablemente, las que in-
fluyeron para que el nombramiento del
P. Muñoz no se tradujese en una rea-
lidad.
En 1823, cuando cesó aquel breve
período de gobierno constitucional, el
P. Muñoz tuvo grandes temores, nos
dice el P. Moreno, y vivió encerrado
en su convento un año entero sin atre-
verse a salir; aunque hubo intentos de
causarle algún daño, las turbas, sin
embargo, no se propasaron a penetrar
en aquel recinto y se contentaron con
insultarle desde lejos. Así pagaba el
pueblo tantos y señalados beneficios
como había recibido y recibía de aquel
generoso corazón, que por el bienes-
tar de los pobres y necesitados tanto
se había sacrificado excogitando me-
dios para hacer llegar los beneficios de
la caridad cristiana no ya a los desva-
lidos que se acogían a su hospicio, sino
también a los mismos hogares donde
la miseria y las enfermedades dejaban
sentir sus dolorosas consecuencias.
Durante el tiempo de su forzoso retiro
se dedicó a escribir su principal obra,
la impugnación de Dupuis, y en ella
trabajó en los años siguientes, en los
cuales no aparecen hechos notables en
su biografía; consagrado únicamente
al cumplimiento de sus deberes reli-
giosos , a la dirección del hospicio y a
perfeccionar o componer obras litera-
rias, esta época de su vida debió de ser
para él la que más congeniaba con su
carácter retraído del bullicio de la so-
ciedad y con sus aficiones al estudio y
al cultivo de las letras. Tenía una deu-
da con la Academia de la Historia, de
la cual había sido nombrado corres-
pondiente en 4 de Julio de 1817 (1) y de-
bía, a fuer de reconocido a tal distin-
ción, preparar para la imprenta algu-
na de sus obras que siquiera exterior-
mente demostrase al público que aquel
título no era honorífico solamente e
infructuoso.
Con motivo del Capítulo provincial
celebrado en Córdoba el 1826 pudo rea-
nudar por breve tiempo sus excursio-
nes botánicas, dirigiéndose a Siles
donde pasó una temporada de tres me-
ses herborizando por aquellos contor-
nos. En dicha asamblea le fueron con-
cedidos los honores y exenciones de
Regente actual, a fin de que ultimara
su obra contra Dupuis, conocida j'a y
alabada por el Definitorio. La fama y
nombradla del P. Muñoz eran muy pú-
blicas para que pudieran contenerse
dentro de los límites de Andalucía, y
deseando conocerle y tratarle los per-
(1) No debieron de ser los méritos literarios contraídos con la publicación de obras históricas los que
llevaron al P. Muñoz a la Acá lemia, puesto que basta entonces ninguna de esa clase había dado a conocer,
y no será aventurado afirmar que su ingreso en aquel cuerpo obedecería a la propuesta e influencias de los
PP. Merino, Fernández de Rojas, La Canal y otros Agustinos y amigos de fuera con los cuales tema
estrechas relaciones.
MUÑOZ CAPILLA
691'
sonajes más conspicuos de la Orden,
le eligieron Asistente General en ■ el
Capítulo celebrado en Madrid en 1828;
estaba en Córdoba nuestro biografia-
do y es de suponer fuera llamado a la
corte, pero dudamos que realizara el
viaje, porque fué acometido por en-
tonces por una grave enfermedad de
la cual se fué a convalecer a las sie-
rras de Segura, y ademíís le vemos en
Córdoba ejerciendo de Lector por fal-
tar profesores en el convento que ex-
plicasen Teología, Escritura y Orato-
ria sagrada, asignaturas de las que se
encargó y enseñó, por lo menos, has-
ta terminar el curso de 1829 a 1830.
Era máxima de nuestro catedrático
que los verdaderos discípulos del
Evangelio no deben aspirar a otro re-
poso que el de la eternidad, y cum-
pliéndola él al pie de la letra, procu-
raba ser a todos útil y provechoso asu-
miendo obligaciones y cargas de las
cuales le dispensaban su edad y me-
recimientos. Y no solamente entre sus
hermanos procuraba ser todo para to-
dos, sino también entre las gentes de
fuera confesando, predicando y cum-
pliendo asiduamente con otras obliga-
ciones del ministerio pastoral, lo cual
no le relevaba del cuidado de velar por
las asociaciones caritativas fundadas
o fomentadas y dirigidas por él. En
este punto todo cuanto pudiéramos de-
cir es poco atendida la celebridad que
en Córdoba alcanzó, especialmente
entre las clases necesitadas. A la di-
rección del hospicio que con tanto celo
venía desempeñando desde el año
1820 (1), se añadió la del hospital de
crónicos en 1834, aceptada a ruegos
de la autoridad civil. Los bienes que
atrajo sobre este benéfico estableci-
miento, a costa dé afanes, de constan-
cia y de una administración cuidadosa- ■
en extremo, no son para ponderados",'
excediéndose a sí mismo en el ejerci-
cio de la caridad, pues no sólo consi-
guió con sus activas e inteligentes
gestiones que nada faltara a los enfer-
mos en el orden material, sino tam-
bién en el espiritual, endulzando con
su amabilidad y ternura los padeci-
mientos de los que yacían postrados
en el lecho del dolor. Cuando yu tenía
organizados los servicios del hospital
y se ocupaba en encauzar sus rentas
y arbitrar recursos que le pusieran en
estado de poder atender holgadamen-
te a las necesidades de los enfermos,
la revolución de 1835 vino a turbar sus
trabajos arrojándole a la calle como
si fuera un hombre pernicioso a la so-
ciedad y privándole de la compañía de
sus hermanos 3'-de la quietud y tran-
quilidad de la vida del claustro.
A raíz de la exclaustración, su ami-
go D. José Martín de León le ofreció
un asilo y los recursos necesarios para
no verse expuesto a padecer las mise-
rias lamentables a que se veían redu-
cidos muchos de sus hermanos de hábi-
to. El P. Muñoz, como es de suponer,
le contestó manifestándole su gratitud
por tan generosas ofertas; «las creo
sinceras, le decía, y por eso las agra-
dezco en mi corazón. No las acepto
ahora, porque tengo bien marcado el
rumbo que debo seguir. Sigo de Direc-
tor del Hospital de la Misericordia,
destino (como todos los que he tenido
fuera del claustro sirviendo a la patria
(1) Nos expresamos asi porque ni sus biógrafos nos señalan fecha alguna de su relevo en la dirección
del hospicio, ni indican tampoco otra casa de beneficencia de que estuviera entonces encargado, y es cier-
to que alguna dirigía. Como luego se verá, en 1834 le dieron la dirección del hospital de crónicos o incu-
rables, o sea el hospifal de la Misericordia, en 1836 la del hospicio otra vez y consta, porque él mismo lo
asegura, que tenia entonces la Beneficencia que no se dice el edificio designado con tal nombre, si acaso era
San Rafael, u otro establecimiento así llamado, o también la Junta de Beneficencia que funcionaba en la
ciudad y de la cual pudiera haber formado parte. En el articulo necrológico del P. Muñoz suscrito por
Pavón, se lee que «imitó a Fr. Luis de León en sus santas ocupaciones, organizando el hospicio, arreglando
los hospitales y consagrando sus últimos desvelos y especiales cuidados a la conservación y fomento del de
la Misericordia, destinado a la curación de enfermos crónicos.»
692
MUÑOZ CAPILLA
y a mis semejantes) sin sueldo, sin
provechos, con menoscabo de mi bol-
sillo, de mi salud y de mi honor; sin
embargo, en él tengo alojamiento; ali-
mento y vestido en mi hermana y so-
brinos V en el alquiler de dos casitas
que labré con la herencia de mis pa-
dres, si es que la madre patria me con-
cede de ellas siquiera el usufructo.
Allí consagraré mis últimos días a la
asistencia de aquellos enfermos, si es
que las borrascas políticas no me pre
cipitan qué se yo donde. Allí viviré
contento con mi suerte, obscuro, útil,
pacífico, saboreándome en los ratos de
descanso con mis pocos librillos, espe-
rando la muerte sin desearla ni temer-
la demasiado» (1). Así se expresaba un
hombre para quien, sin conocerle,
existen dictados poco caritativos con
que se trata de mancillar los senti-
mientos de su piadoso corazón-
Tan necesaria se creía su inteligen-
te iniciativa en asuntos de beneficen-
cia, que en el mes de Marzo de 1836
aun le encargó el Gobernador eclesiás-
tico la dirección del hospicio, «sobre
lo de la Misericordia y la Beneficen-
cia,» como él mismo dice en carta es-
crita al P. La Canal. A principios del
mes citado el Ministro de Gracia y
Justicia advertido por un literato, ami-
go del P. Muñoz, de los servicios y mé-
ritos de éste, le propuso para Obispo
de Gerona (2), noticia que le sorpren-
dió por creerse olvidado de todos y vi-
viendo en la obscuridad sin tener ape-
nas relaciones más que con sus po-
bres. En 17 de Marzo escribió a la Rei-
na Gobernadora expresando su grati-
tud por tal deferencia y suplicando hu-
mildemente, al propio tiempo, le ad-
mitiese la renuncia en atención a su
avanzada edad y pocas fuerzas para
ocupar tan e'evado puesto. Recibió
una contestación que no le satisfizo,
pues se le quería obligar a aceptar la
miera; no se amilanó por ello; ayuda-
do del P. La Canal y de Gisbert pre-
sentó la renuncia por segunda vez y
consiguió le fuese admitida, quedando
libre del peso que tanto le había opri-
mido durante un par de meses, a lo
cual se añadió, acaso por el disgusto
que esta vez le causó el ofrecimiento,
una grave indisposición que le tuvo
postrado en cama por algún tiempo.
Cuando ya pudo respirar en el mes de
Junio, escribió una carta llena de agra-
decimiento al P. La Canal, en que nos
da algunos detalles de las gestiones
que se hicieron en Madrid sobre el
asunto de la renuncia (3); en la misma
carta nos habla de la propuesta que en
él se había hecho para auxiliar del
P. La Canal en la España Sagrada, de-
clinando ese honor no solamente por
su estado ya cada día más delicado y
(1) Carta fechada en Córdoba a 27 de Agosto de 1835. Es la que lleva el núm.ro LTX en la colección
de Barcia.
El año siguiente, en carta dirieida a Gutiérrez de los Rios, con fecha 18 de Diciembre, se expresaba
Je este modo: «Desengañado ya del ningún fruto que puedo prometerme en el ramo de beneficencia, he
hecho propósito de renunciar del todo a continuarlos (lie), reservando el resto de mis débiles fuerzas para
emplearlas en la dirección de la Misericordia, de mi familia y de mi mismo que es lo principal.-
(2) «Este nombramiento, dice Barcia, debió de ser cosa de D Antonio Gntiérrer de los Rios.»
(3) Véase todo lo relativo a este particular en su correspondencia con el P. La Canal, Archivo
histórico Hispano-AgustiniaHO, V, pigs. 179-181. Por cierto que en la carta fechada el S de Junio de 1836,
lespués de consignar su agradecimiento al P. La Canal y a Gisbert por lo que hablan trabajado en la
cuestión de la renuncia, habiéndose servido el P. Mufioz de una minuta del segundo para presentar a la Reina
el escrito correspondiente, aflade este párrafo muy signiícativo: «A mí, gracias a Dios, no me amedrentan
cocos ni duendes; mi trabajo me ha costado perderles el miedo, y lo que más ha contribuido a desvanecérmelo
ha sido la traducción de la Historia de que V. vio algún tomo y que asustó al mismo Sr. Liflin. La concluí
y quizá algún día verá la luz pública, acabados los mios.> Más adelante se hablará extensamunte de esta
obra. ¿Qué es lo que quiso dar a entender con tal modo de expresarse? ¿Será acaso que le exigían a todo
trance aceptar la mitra y contaba con energías suficientes para no someter su voluntad a la determinación
y propuesta del mismo Gobierno?
MUÑOZ CAPILLA
693
enfermizo, sino también por creerse
inútil para esa clase de trabajo al cual
nunca se había dedicado.
En el tiempo que le restó de vida las
enfermedades frecuentes ocuparon la
mayor parte. De ellas, de la penuria
que en muchos casos padecía, de La
Florida que entonces se imprimió, del
hospital cuya dirección dejó en 1838 (1)
y de otros asuntos semejantes trata
repetidas veces en sus cartas al P. La
Canal, en las cuales, concretándonos al
punto de sus padecimientos y de las
molestias continuas que lleva consigo
la vejez, se nos manifiesta el P. Muñoz
lleno de espíritu de mortificación y
conformidad ofreciéndonos a cada paso
hermosos ejemplos de resignación cris-
tiana. Con esa bellísima corresponden-
cia se podría formar un florilegio de
sentencias y consejos espirituales que
no se desdeñaría firmar el más aventa-
jado maestro, y, con ella a la vista, se
comprende la razón sobrada con que
los autores disculpan sus opiniones
algún tanto arriesgadas en Filosofía,
alegando su piedad, devoción y otras
grandes virtudes de que estaba dotado.
Esto sin hacer mérito de sus trabajos
y desvelos por los pobres y menestero-
sos en cuantas obras de beneficencia
tomó parte, la instrucción cristiana y
religiosa que para todos procuraba
siendo él el principal maestro, y su des-
interés y desprendimiento en el ejer-
cicio y desempeño de los cargos que
las autoridades así eclesiásticas como
civiles le encomendaron. Una nota
falta para completar el cuadro: su
amor a la ciencia, especialmente a la
botánica, fué tan connatural en él, que
puede llamarse su segunda vida. En
sus grandes tristezas, en la convalecen-
cia de sus enfermedades y achaques. '
en los desconsuelos que le producían
las desgracias de su familia y las esca-
seces de recursos, encontraba un leni-
tivo en el cultivo de las plantas y en su
clasificación y herborización, no per-
diendo sus aficiones e inclinaciones a
esta clase de estudios hasta que perdió
la vida.
El P. La Canal, su fiel y leal amigo,
cumpliendo con los deberes sagrados
de la fraternidad religiosa que a los
dos unía, en varias ocasiones le había
ofrecido socorros temporales que solo
una vez fueron aceptados, porque com-
prendía demasiado las necesidades del
P. Muñoz, por más que éste pusiera
empeño en ocultarlas. A principios
del año 1839, cuando se acentuaron
más y más los síntomas de la tisis pul
monar, que había sido su enfermedad
habitual, el P. La Canal le excitó
eficazmente a venir a Madrid donde le
prestaría toda clase de auxilios para
conjurar aquella crisis; a tan repeti-
das instancias el P. Muñoz contestó
en 30 de Septiembre: «Con sesenta y
ocho años y estas tristezas, con una
debilidad extrema de cabeza, ¿cómo
viajar ni a qué? Sin duda para acabar
más pronto. Por lo tanto agradezco
las ofertas de hospedaje que V. me
hace, pero ya no es tiempo de pensar
en eso. Gracias a Dios, nada necesito.
Mi hermana, aunque enferma, cuidade
mi asistencia que en verdad es harto
sencilla,... Tampoco padecía necesidad
cuando V. me regaló; me quejaba solo
de verme despojado menos de mi exis-
tencia, que despojado por una patria
a la que he servido cincuenta años sin
sueldo ni retribución alguna, antes a
costa de inmensos trabajos y peligros.»
Esta es la última carta conocida, es-
crita por el P. Muñoz al P. La Canal,
(1) En carta de 15 de Marzo de 1838 le dice al P. La Canal: <A1 cabo se rae ha admitido la dimisián
del careo de Director del Hospital, a laque se me obligd por medios tortuosos y estudiados. Con ^ue he
quedado humillado y metido en mi casa sin otra atención que a mi mismo. Ingratitudes, desprecios y aun
calumnias; este es el premio del trabajo de tres aftos. Esto asi debia ser, asi ha sido siempre, y este es el
galardón más precioso y seguro
694
MUÑOZ CAPILLA
y hemos creído oportuno reproducir
estos párrafos, pafa manifestar, no so-
lamente el punto a que llegaba la
amistad entre estos dos hijos ilustres
de la Orden agustiniana, sino también
a fin de que el lecfor se forme idea de
cómo concebía el autor sus trab^ijos
por la patria, desde la edad en que co-
menzó a ser útil a los demás.
La relación de su última recaída en
la enfermedad y de su muerte, escrita
con interesantes pormenores por Gó-
mez, se halla repetida por otros bió-
grafos, conviniendo en que fué ejem-
plar su resignación cristiana en la pri-
mera y verdaderamente edificante la
segunda. El 29 de Febrero de 1840, re-
cibidos con mucho fervor los últimos
sacramentos de mano de su apasiona-
do discípulo, el P. Agustín Moreno,
hizo que le leyeran la Pasión de Jesu-
cristo según San Juan, yacabada lalec-
tura terminó su carrera dirigiendo tier-
nas y amorosas jaculatorias a Jesús.
«Así murió el Mtro. Fr. José de Jesús
Muñoz Capilla, a la edad de sesenta y
ocho años y ocho meses, el día mismo
en que su Orden celebra la segunda
traslación del cuerpo del gran Patriar-
ca San Agustín, de quien fué siempre
no menos fiel discípulo que hijo enamo-
radoy devoto, y en cuya escuela apren
dio a ser dulce^ humilde, circunspecto
y sencillo en su porte, urbano y afa-
ble en su trato, instruido, comunica-
ble y modestísimo en sus conversacio-
nes, y observador exacto no sólo de
los preceptos sino de los consejos más
sublimes de la caridad ev'angélica.»
«Los restos mortales de este varón
eminenie en virtudes y letras fueron
conducidos, y se sepultaron a presen-
cia de un concurso numerosísimo en
el enterramiento destinado a los ecle-
siásticos en el campo santo de la Sa-
lud, extramuros de la ciudad, cuyo
ilustrado y celosísimo Aj'untamiento
se honró a sí mismo y honró la muy
amada memoria del Mtro. Muñoz, con-
cediendo gratuitamente a sus cenizas
bóveda duradera y perpetua, según lo
propuso el culto y bien instruido Sin-
dico D. Francisco de Borja Pavón> (1).
Se grabó en la losa de su sepulcro el
siguiente epitafio:
Hic jacet Joscphus Muñoz et Capi-
lla corditbensis herenutarum M. Aii-
gustini Sacerdos et Magister, episco-
pits bis dcsignatus sed invittis: reli-
gioiiis vindex eí evangeHi orator sim-
plici siiblimitate singularis: humamo-
ritm litterarmn scriptor, naturalitim
cultor egregiiis, docendis el siibleban-
dis paiiperibussemper consecratus, ñe-
que calumnia ñeque persecutione, sola
mor te victtis. Obiit Cordnbae XXIX die
meiisis februarii uhhí MDCCCXL (2).
Con posterioridad a estas fechas, el
Ayuntamiento de Córdoba quiso per-
petuar de otro modo la memoria del
ilustre religioso, dando a una de las
calles de la ciudad el nombre del Pa-
dre Muñoz Capil'a, que es ahora, dice
Barcia, el título único que recuerda a
los cordobeses la existencia de un com-
patricio que tanto les honra. Debe de
conservarse también, aunque Barcia
lo olvidara, el retrato de nuestro
biografiado en uno de los salones del
Ayuntamiento de la ciudad.
(1) Al final de la biografía del P. Muftoz reproduce D. Manuel Gómez el acta del Ayuntamiento de
Córdoba, de 7 de Marzo de 1840, en que consta la concesión de que se hace mérito en el texto.
(5) Se escribieron bastantes epitafios; hasta el P. L.^ Canal envió el suyo, .acusándole recibo el
P. Moreno en carta de L'l de j\biil de 1810, añade lo siguiente: «Dice V. ¿qué dirán los cordobeses?. Yo lo que
he oído es que es el rnejor áe cuantos se habían hecho. I>. Francisco me envió el que últimamente pensaban
poner, tomando algo del de V., y me paieció menguado y que huele a los cedros del Líbano que destruyó el
Señor. Visto esto e ignorando los muchos epitafios que se habían hecho y las largas contiendas que ofrecía
lá elección, me metí yo también a hacer epitafios e hice los que envió a V. con la misma sencillez con que
V. me e'nvíó eí suyo, los cuales, si bien son largos y pobres, saben que he procurado que sepan a las saluda-
bles yerbas de las Escrituras divinas.» La verdad es, dice Ramírez de las Casas, que no ^e escogió el mejor
de tantos como se' compusieron por los amigos y admiradores del P. Muñoz. _ _ ^
MUÑOZ CAPILLA 695
La nota bibliográlica del P. Mufloz se ha compuesto teniendo a la vista las di-
versas fuentes que se citarán en sus lugares respectivos y de las cuales se pondrá
un resumen al final. Especialmente su correspondencia, sumamente interesan-
te, nos ha ofrecido buen número de noticias bibliográficas con la relación en mu-
chas de ellas del origen y motivos de sus producciones, resultando así bastante nu-
trida esta parte del trabajo sobre el P. Muñoz. El P. Agustín Moreno demostró un
interés superior a todo economio recogiendo y conservando cuantos manuscritos
de su maestro le fu/; posible, y temiendo por su pérdida, sintiéndose ya anciano, los
legó con desprendimiento sin igual a nuestro colegio de Valladolid. Fundóse por
aquel tiempo la Revista Agustiniana y mientras corrió su dirección a cargo del
P. Cámara, se dieron a conocer algunos de los aludidos manuscritos en esa publi-
cación. Después, el P. Muiños, por incomprensible abandono no siguió las huellas
de su ilustre antecesor como se deseaba; su labor se redujo solamente a publicar el
Arte de escribir, la correspondencia sobre botánica y algún que otro informe, per-
maneciendo aún inéditas algunas obras, fragmentos apreciabilísimos de otras y gran
parte de su correspondencia, como lo hemos de ver en las siguientes notas.
1. Disertación sobre el influjo de la imaginación y del ¡uicio en la poesía.
Va seguida de la censura que D. Rafael Linares dio sobre la misma y una res-
puesta del P. Muñoz a dicha censura.
Se publicaron estos escritos en el vol. IV de la Revista Agustiniana, advirtién-
dose al final de la disertación, en una nota, que «compuso el autor este discurso por
los años 1795 a 1796, a los 24 de su edad, y le leyó a una sociedad de amigos.» A juz-
gar por estas fechas, debió de ser el presente el primer trabajo formal compuesto
por el P. Muñoz.
Menéndez y Pelayo, a continuación de su crítica sobre el Arte de escribir, aña-
de: cSuya es también (del P. Muñoz) una Disertación... Este discurso es un ensayo
juvenil, compuesto por el autor a los veinticuatro años de su edad, en 1795. Su doc-
trina puede compendiarse en estas palabras: «El poeta debe respirar en todas sus
obras aquella belleza ideal que es obra de la imaginación activa regulada por el
juicio.» A este discurso, leído, según parece, en una Academia particular de Cór-
doba, puso algunos reparos un amigo del autor, llamado D. kafael Linares. El
P. Muñoz había expuesto con bastante crudeza la teoría de los climas y de su influ-
jo en las obras del ingenio. Este fué el punto principal de la disputa, que llevó al
P. Muñoz a explicar razonablemente su doctrina, concediendo que la influencia cli-
matológica no era única ni irresistible ni uniforme, sino que se combinaba muy va-
riamente con otros impulsos externos e interiores.» — Historia de las ideas estéti-
cas, VI, 47L
2. Escritores árabes cordobeses, extractados de la Biblioteca Arábigo-Hispa-
na, deCasiri.
Da cuenta el P. Muñoz de este trabajo en su respuesta a la censura de Linares
de que se habla en el número anterior. He aquí sus palabras: «Y en un catálogo de
Escritores Cordobeses que empecé a extractar del Casiri, que comprende más de
40, las dos terceras partes son poetas, y de la otra hay muchos de Artes Poéticas y
Lexicones poéticos.» Véase la pág. 102, vol. IV de la Revista Agustiniana.
3. Extracto razonado de los diez libros de Etica dirigidos a Nicomacho por
Aristóteles Stagirita, Príncipe de los Philosophos. Sacóse en Córdoba año de 1795. -
M.S. incompleto.
4. Conclusiones de toda la Filosofía defendidas en la iglesia de San Agustín de
Córdoba en los días 20 y 22 de Mayo de 1797.
Así el P. Agustín Moreno a quien tenemos que recurrir para apuntar fechas, por
no haber logrado ver el impreso. «Al concluir el P. Muñoz su enseñanza filosófica,
defendió unas bellísimas e ilustradísimas conclusiones en que se compendiaba toda
la filosofía, actuando en ellas sus principales discípulos, entre los cuales descollaba
Fr. Francisco Domínguez, sobrino del P. M. Fr. Pedro Domínguez...), dice el P. Mo-
696 MUÑOZ CAPILLA
reno, el cual nos refiere a continuación la historia de los pasos que hubo necesidad
de dar en Madrid para poder conseguir se imprimiesen. Sin duda ninguna "en ellas
se defenderían proposiciones de las doctrinas calificadas de filosofía moderna, a la
cual era muy inclinado el P. Muñoz, como aprovechado discípulo de los PP. Mer-
chán, Cabello y Govea.
El mismo autor cuenta la historia de la impresión de estas conclusiones en car-
ta fechada en Córdoba a 25 de Junio de 1797 (1) y dirigida al P. Agustín Reguera.
Dice n'ni: «La historia de mis conclusiones pedía tiempo para contarse, y yo, aguar
dando a tenerlo, no he respondido a la apreciable de V.; aun ahora no lo haré con
el despacio que quisiera. Tenía en Madrid un amigo de satisfacción a quien encar-
gué que cuidase de imprimir las conclusiones, juzgando que allí serían menos los
costos y saldría mejor la impresión. Pasó el original a manos del juez de imprentas;
este lo remitió al Prior de Santo Tomás, el que las reprobó; a instancias de mi co-
misionado, se sometieron segunda vez a la censura de un P. Escolapio; por el que
fueron segunda vez y más agriamente reprobadas; con tan adversas noticias recurrí,
bajo la protección de este P. Prior al P. Mtro. Sarria (2), entonces Procurador de
Corte y ahora Provincial de Castilla y le dirigí una carta explicando mi sentir acer-
ca de aquellas proposiciones que sospechaba habrían dado lugar a la censura. Esta
carta llegó a manos del juez de imprentas por mediación de un Consejero de Casti-
lla, y desimpresionado aquél de las sugestiones de los dos primeros reprobantes,
resolvió remitirlas tercera vez a la censVira, que dieron los PP. Mtros. Fernández (3)
y Antolín y que remito adjunta origina!, porque la mala pluma y el poco tiempo no
me dan lugar para sacar copia. Estimaré que me la devuelva V. porque deseo con-
servarla. Así concluí mi asunto porque el juez de imprentas, vista la censura, dio
su licencia y se procedió a la impresión.»
5. Trabajos del P. Muñoz leídos o presentados en una Academia establecida
en el convento de Córdoba por el P. Rafael Leal.
Sobre este particular decía en 2 de Octubre de 1797 el P. Muñoz Capilla al Pa-
dre Reguera: «ahora se está formalizando una academia en la celda del P. Regen-
te.» Pavón anotó este pasaje con la siguiente noticia: «Tal vez esta Academia parti-
cular de que aquí se habla, nacida en la celda del Regente, fué una que años ade-
lante subsistía y de que eran miembros Panlagua, cura de San Miguel en sus años
últimos, y el abogado Linares. Aun se conserva algiin trabajo del P. Muñoz escrito
para esta asociación.» El Regente aludido es el P. Rafael Leal. Con respecto a los
trabajos del P. Muñoz para esa Academia no sabemos si son conocidos por otra vía,
pues Pavón no los reseña; tal vez uno de ellos sea el mencionado con el núm. 1.
6. Arte de escribir, de Condillac, traducido al español.
Con fecha 3 de Agosto de 1797 escribía el P. Muñoz al P. Agustín Reguera: «Es-
toy ocupado en la traducción del Arte de escribir del Abate Condillac, que voy
aplicando al castellano. Cuando hubiere adelantado algo en esta obra, presentaré
mis trabajos a V. para que los vea, los corrija y los comunique a los amigos, prin-
cipalmente a D. Agustín Muñoz. Aun desde ahora celebraré le hablase V. de este
proyecto mío y me comunicase sus pareceres y las advertencias que tuviera a bien
hacerme sobre el modo de ejecutarlo.»
Si esta versión sirvió de base al P. Muñoz para la composición de su obra del
mismo título debe de ser verdad, pues dice el mismo autor que la iba aplicando al
castellano, sustituyendo, a nuestro entender, los ejemplos de escritores franceses
por escritores españoles, de donde podrá deducirse que es su Arte de escribir. Véa-
(1) En nota puesta a este lugar escribió Pavón: .Parece el anode757e! de la fecha de esta carta,
aunque no se lee con claridad. >
(2) P. Francisco Sarria.
(3) A la censura del P. Fernández de Rojas sobre estas conclusiones parece que alude el P. Muifios
S&enz en el párrafo que copiamos en la pig. 462 del vol. II. y según se desprend e de la n-isma relación del
P. Mu¡102, no fué éste quien pidió por censor a dicho P. Fernández de Rojas.
MUÑOZ CAPILLA 697
se, no obstante, consignada la fecha en que el P. Muñoz compuso su libro, que fué
algunos años después.
7. Índice de la Biblioteca del convento de Córdoba.
Le trabajó el P. Muñoz durante el verano de 179S, según él mismo se lo partici-
cipo al P. Reguera en carta del mes de Agosto. En otra de 2 de Octubre le decía:
«He encontrado en esta librería dos manuscritos pequeños, uno de la invención de
ese Smo. Cristo y otro del martirio del P. Zúñiga. Si V. necesita noticia más indi-
vidual de ellos, se la daré.» Al P. Reguera le interesó la noticia de la existencia de
aquellos manuscritos en Córdoba, y sobre ello escribió al P. Muñoz, el cual le dice
en carta de 22 de Mayo de 1799: «Este verano en compañía de Hidalgo se evacuarán
los encargos de V. y remitiré copia de los dos manuscritos.»
Serían anónimos estos últimos? Parece que es motivo para sospecharlo el si-
lencio del P. Muñoz acerca de sus autores. Versaban, el primero, sobre el Santísi-
mo Cristo de nuestro convento de Sevilla y el segundo, sería una relación del mar-
tirio del Bto. Pedro de Zúñiga. El P. Hidalgo era el P. José González Hidalgo con
cuya cooperación parece que el P. Muñoz pensaba hacer la copia.
8 Biograjiasy elogios de los PP. Rafael Leal y Pedro Domíngues.
El P. Leal murió en Cádiz el 8 de Septiembre de 1800, encargándose el P. Mu-
ñoz de recoger sus papeles en Córdob.i y de escribir también su nota biográfica y
alguna cosilla más, como él mismo lo expresa, en carta dirigida al P. Reguera con
fecha 10 de Octubre de dicho año. «Se hicieron (en Córdoba) las honras que anun-
cié a V. por el alma de nuestro amigo el día 7 de este, y se hicieron con tanta so-
lemnidad y concurso, con tal seriedad y devoción como ningunas de las que yo he
visto. El elogio fúnebre no está permitido en estas circunstancias y solo he pensado ,
escribirlo y con otras cosillas encuadernarlo con uno de los cuadernos de las fies-
tas de Córdoba en la venida de los Reyes (1) y colocarlo así en esta librería para
memoria. Ayer estuve dándole vuelta a los papeles que dejó aquí y no quedó cosa
de provecho; no obstante, hube de regarlos con mis lágrimas, enternecido al ver el
proyecto o plan de la Historia de la Bélica, escrito en dos o tres hojas, y algunas
otras cartas, poesías y apuntaciones. El elogio que pienso poner al fin de su retrato
hecho con lápiz primorosamente (2) y que ac iso copiará el pincel al lienzo más ade-
lante, es ese que va en esa tira de papel para merecer la aprobación, enmienda o
reprobación de V. y que me envíe lo que le parezca mejor. El otro elogio más di-
latado lo verá V. igualmente antes de encuadernarlo.»
Con motivo de la muerte del P. Mtro. Pedro Domínguez, profesor que había
sido del P. Muñoz Capilla, nos revela éste los trabajos biográficos que sobre este
Padre y el P. Leal tenía escritos. He aquí cómo se expresa en carta dirigida al
P. Reguera el 16 de Junio de 1803: «La pérdida del Mtro. Domínguez llevaba ya un
año de fecha (.i) cuando desapareció enteramente de nuestra vista; pero como había
conservado siempre aquel buen humor y trato amable que lo hicieron acreedor al
cariño de cuantos imparciales se acercaron a él, nos fué tan sensible su muerte
como si hubiera pasado del estado de sano al sepulcro. Acabo hoy de poner algún
orden en los papeles de Leal y luego haré lo mismo con ios del P. Mtro. Domín-
guez, y encuadernados y precedidos de un breve resumen de sus vidas, que envia-
ré a V. en borrador para su corrección &, se colocarán en la librería para pagar
(I) Obra del P. Leal. -
(2j En carta anterior de 29 de Septiembre refiere el F. MuSoz la muerte del P. Leal y al ñn habla del
retrato mencionado en esta En nota dice el Sr. Pavón: «Del retrato a que alude el P. Muñoz, hecho por el
hábil y travieso P. Avecilla, conservo una copia sacada por el malog:rado joven D. Nicolás Saló, en que
reprodujo exactamente el original, que guarda en esta ciudad D. Roque Furriel, sobrino del P. M. Mufioz >
No sabemos quién pudo ser ese P. Avecilla, el cual, a juzgar por la habilidad que le atribu>'e Pavón, debía
ser un artista, acaso Inconsciente.
(3) En carta de 10 de Enero se disculpa el P. Muñoz de no haber escrito antes al P. Reguera por
avrias causas, una de ellas, el tener que cuidar al P. Domínguez <en su celda, donde le había acometido el
último accidente,»
698 MUÑOZ CAPILLA
de rsa .suerte la deuda que este convento ha contraído con dos bujetos que le han
dado tanto honor, y para utilidaci de los venideros...»
El P Muñoz Capilla profesó sincera y verdadera amistad al P. Leal mientras
vivió, repitiendo con Irecütncia su nombre en sus cartas y a su memoria consagró
elogios como el que se lee en la fechada el 18 de Jumo de 1801: .Con razón se due-
le V,. dice al P. Reguera, de la pérdida de nuestro Leal irreparable para nosotros.
Con él se obscureció la luz que nos guiaba, el amigo que nos ayudaba y un podero-
so estímulo que nos alentaba y fortalecía. Es verdad que pudo hacer más que lo
que hizo y servirnos de más provecho, porque su genio desidioso no dejaba fructih-
car tanto como correspondía aquel talento gigante; mas con todo siempre nos era de
mucho gusto, y nos inspiraba ánimo y emulación verlo descollar sobre todos y cada
día nos hubiera sido más provechoso, así como cada día nos es más sensible y ma-
yor su pérdida...»
9. Antepor.: Gramática Filosófica de la lengua española. Con li-
cencia. Mayo 2 de 183L
Port.: Gramática Filosófica de la lengua española, compuesta por
el R. P. Mtro. Fr. José de Jesús Muñoz, de la Orden de San Agustín.
Madrid: Imprenta de D. J. Espinosa, Calle del Carmen.
12.° de 8 págs. s. n. para las portadas e índice y 262 de texto.
Divídese en dos partes: en la primera se trata del análisis del lenguaje y en la
segunda de los elementos del lenguaje, o partes de la oración.
Rodríguez García, en su Bibliograjia de la Gramcitica y Lexicografía castella-
nas, prtg. 592 del tomo II, trae, no solamente la nota bibliográfica correspondiente
de esta obra, sino también el ín jice con breves indicaciones sobre los asuntos o te
mas tratados en cada capitulo Al fin, escribe lo siguiente: «Dirígese su autor en
lo l.i ella a su discípulo Plácido El lenguaje sencillo, natural, claro, hace de agra-
d.ibilísima lectura el tratadito, que gozó de bastante fama en su época, por lo cual
\- siguieron no pocos escritores. Utilidad hubo de prestar, sin duda, entonces: no
laltaban saber y arte al P. Mufloz.»
En la pág. 599 del mismo tomo se describe la Gramática filosófica de la lengua
española, obra basada principalmente en la de D. M. Noboa, por D. José Segundo
F órez, París, 1856 (la primera edición salió el ia^3), y el editor o reformador Fió-
rcz nos dice que «sus paisanos y amigos, los ilustras extremeños Quintana, Gallar-
do, Kspronceda, Donoso y otros, todos casi unánimes le recomendaron siempre
como muy preferible a cuantas Gramáticas se habían publicado hasta el año 1839 la
del P. M. Fr. José de Jesús Muñoz, religioso agustino de Córdoba, la cual es una
.iplicación fiel de los principios filosóficos de Condillac al idioma castellano. Pero
11,-gado aquel año, y habiendo visto la luz pública la Nueva Gramdtica del Br. No-
boa, todos los sabios se decidieron ya a favor de esta última, como muy ventajosa y
superior a la de Muñoz »
Esta obra la trabajó en el verano de 1801, según se desprende del párrafo de
una carta, dirigida al P. Reguera con fecha 15 de Enero de 1802, concebido en estos
términos: «Este verano concluí la Gramática o Arte de hablar y en el que viene
trabajaré, mediante Dios, el /4r/e rfe escr/¿>i> o Retórica y concluido pasaré uno y
otro al examen de los amigos.» V. el número siguiente.
10. Arte de escribir por el P. M. Fr. José de Jesús Muñoz Capilla,
.Agustiniano, con notas del P. Conrado Muiños Sáenz, de la misma Or-
den. Con las licencias necesarias. Valladoüd: Imp. y lib. de la Viuda de
Cuesta é Hijos, calle de Cantarranas, núms. 38 y 40. 1884. A la cabesa:
Biblioteca de la Revista Agustiniana.
8.° de XVI 1- 498 págs. y 1 sin n. de erratas.
MUÑOZ CAPILLA 699
2 hs. para la anteportada y portada, ésta en negro y rojo. — Prólogo, suscrito
por La Revista Agusíiniana.—lntrodíMcción y texto. -índice.— Erratas.
Divídese la obra en cuatro libros, y al fin de cada uno van las notas del P. Mui-
ños que ocupan las páginas, 97-114, 198 219, 320-352 y 455-49-1, respectivamente.
Se dio a conocer primeramente en la mencionada revista, vols V, VI y VII,
precediendo una advertencia preliminar, sin firma, pero escrita indudablemente por
el P. Muiños Sáenz, lo mismo que el prólogo publicado en el vol. VIII y suscrito
por La Redacción; de éste se hace autor en el índice de dicho volumen al citado P.
Muiños. Este opina que mejor que Filosofía de la Elocuencia dado por Capm.my a
una famosa obra suya, cuadra ese título a la del P. Muñoz llamada por éste mo-
destamente Arte de escribir. Apunta también alguna circunstan;ia que debe tener-
se en cuenta para juzgar del mérito de la obra, según le fué comunicada por Pavón.
«El P. Muñoz, escribe, no se propuso otro fin al idear tan vasto proyecto, que su
propia instrucción y la de un corto número de amigos, y si cediendo a los ruegos de
estos se decidió a publicar en vida su Gramática filosófica, quizá nunca pensó en
dar a la estampa los demás tratados... Por el mismo autorizadísimo testimonio sa-
bemos también que el P. Muñoz no había dado la última mino al Arte de escribir
y pensaba ampliarle con algunas observaciones y ejemplos de modernos autores.
Esta circunstancia debe pesar en el ánimo de los lectores para dispensir til cuil in-
corrección que a veces notarán, y perdonar el atrevimiento con que se han añ idido
al texto breves observaciones.» Esto último, como ya comprenderán los lectores, se
refiere a las notas con que el P. Muiños Sáenz ilustró el tratado del P. Muñoz, con
las cuales puede reputarse la obra poco menos que completa. De la extensión de
dichas notas puede juzgarse por el número de páginas que ocupan, según antes se
ha indicado.
El vasto proyecto que cita Pavón es el plan propuesto por el P. Muñoz de es-
cribir una serie de obras para educación de la juventud, plan que ideó años después
y en el cual no se incluían ni el Arte de escribir ni la Gramática filosófica. Con
respecto a la intención del autor de sacar a luz así la primera de las obras citadas
como las demás erróneamente aludidas, no la sabemos, pero estamos en la creen-
cia de que es una suposición arbitraria aquello de que solo las escribió para ins-
trucción propia y la de un corto número de amigos. Dejando ahora esta cues-
tión, vamos a reproducir el juicio que el citado P. Muiños Sáenz publicó acerca del
Arte de escribir en la advertencia preliminar con que comenzó a editarse en la Re-
vista Agustiniana: «Su obra (la citada) es verdaderamente tundimental, y en este
concepto, no hay ninguna en castellano que le pueda disputar la primacía. El sabio
Agustino cordobés, inteligencia clara y originalísima, odiaba por instinto todo gé-
nero de rutinas y se abría siempre camino propio y nuevo. Así en este libro le ve-
mos aborrecer el nimio exceso de tecnicismo de que está plagada la retórica, como
la mayor parte de las ciencias, que parece se trata de envolver en nubes para ocul-
tarlas al projanum vulgus de los mortales.» Juicio que repite después en el prólo-
go de la edición aparte, pero más diluido en una fraseología que tiene bastante de
metafísica.
Menéndez y Pelayo, ep su Historia de las ideas estéticas, VI, 469, después de
repetir lo del plan de obras de educación copiando al P. Muiños, expresa su sentir
sobre los méritos de la obra en los siguientes términos: «El P. Muñoz aplicaba el
nombre de Arte.de Hablar ala Gramática, y el de Arte de Escribir a la Retórica,
que qo trató de un modo empírico, sino procurando darle base filosófica, mediante
una doctrina del enlace y asociación de las ideas, único principio metafísico que so-
brenada, aún en los pensadores sensualistas, como lo era, aunque mitigado, el Padre
Muñoz. De ese principio deduce paralelamente las leyes de la Lógica y las de la Re-
tórica, las.de pensar y las de hablar y escribir. Su tratado es, por consiguiente, más
metódico que el de Capmany, y más filosófico que el de Hermosilla, y dudamos mu-
cho que dentro de la escuela ideológica y analítica pudiera hacerse otro mejor, si
700 MUÑOZ CAPILLA
bien, por el pecado capital de la misma escuela, aparece extraño a casi todas las
cuestiones propiamente estéticas, sobre las cuales da mucha más luz otro libro del
P. Muñoz, que ya en otro lugar citamos, La Florida (1). Mirado bajo otro aspecto,
el Arte de Hablar (será de Escribir) e^ una retórica excelente, llena de buenos y
útiles consejos de detalle, si bien propende (aunque en menor escala que Hermosi.
lia y otros preceptistas de entonces) a confundir el orden estrictamente lógico con
la armonía estética, superior, aunque no contraria, al razonamiento desnudo, más
viva, más misteriosa y más difícil de ser aprisionada en la red de hierro de la
Dialéctica.
«El P. Muñoz censura el tecnicismo de los antiguos retóricos y hace más que
censurarle: le suprime; pero fuera de esto no se advierte en él espíritu innovador
de ningián género, v si califica de arbitrarias las reglas del gusto, no es por espíri-
tu romántico, sino por una consecuencia lógica de sus principios sensualistas, que
le mueven, como a todos ios estéticos de su escuela, a dar un carácter relativo a las
leyes de lo bello... Hasta el título de Arte de Escribir recuerda un libro análogo de
Condillac. Realza el libro del P. Muñoz lo selecto de los ejemplos, la limpieza y
suavidad del estilo, y cierta mesura.'discreción y buen gusto, característicos de to-
das las obras de aquel docto y benemérito religioso...
«El P. Muñoz ejerció en Córdoba muy saludable influencia moral y literaria, y
dejó, aun fuera de su Orden, aventajados discípulos que conservan con veneración
su memoria.»
11. Plan de estudios.
En varias cartas al P. Reguera le dice que tenía escrito uno, comprendiendo,
acaso, las asignaturas de Artes de las que entonces era catedrático. Con fecha 15 de
Enero de 1802 escribía: «Nunca he pensado escribir plan de estudios para nadie, y sí
solo lo he hecho para mi, puesto que en varias conversaciones hemos trazado va-
rios planes, pero ha sido de palabra y nada más.» Del criterio que sostenía con reís-
pccto a la enseñanza en la Provincia, están sus cartas llenas de especies, por las
cuales se ve los progresos que anhelaba, clamando con frecuencia contra el atraso
en los estudios de los jóvenes por el poco celo de los Superiores, y encomiando a
aquellos profesores que se desvelaban por la instrucción.
En otra carta, fechada en Febrero de 1802, dice, quizá con referencia al plan ci-
tado: «Pensaba hablar a V. en esta del método de estudios, pero ni hay tiempo ni
tengo gusto en hablar de cosas que no han de tener efecto. Conservo y adquiero
muchas ideas que pueden servirme para entenderlo (extenderlo?) con más tino y
ofrecerlo a la disposición de V. cuando guste verlo.»
Hasta las fechas citadas el P. Muñoz Capilla había trabajado sólo para su uso
particular y acaso sin conocer su trabajo más que algunos amigos suyos, pero lue-
go, por su deseo constante del incremento y la buena dirección de la enseñanza
dentro de la Provincia, se aventuró a dar el paso que él mismo nos cuenta en 10 de
Enero de 1803, en carta escrita también al P. Reguera. Dice así: «Vamos ahora al
plan de estudios. Dije a V. que no pensaba en formalizarlo. Después, estando aquí
nuestro Padre, le di noticia del que formó el P. Villarrogio para Cataluña: lo vio, y
sobre él le propuse algunas reflexiones; me encargó las pusiese por escrito; hícelo
cuando tuve lugar y se lo remití, siempre persuadido de que de nada serviría mi
trabajo, y aun temiendo exponerme a censuras y hacerme sospechoso. Todo lo
atrepellé, porque creí todos estos miedos indignos tratándose de decir la verdad a
mis Superiores, preguntado por ellos. La dije como supe, con toda la franqueza y
sinceridad que me fué posible; hace dos meses que lo remití; todavía no se me ha
respondido a la presente. Cumplí como pude c^n el encargo; todo lo demás no es
acción mía, es de Dios y de los Superiores. Como en aquellos días estaba tan de
prisa, no me quedé con borrador; sólo conservo algunas apuntaciones; por lo que si
(1) Véase más adelante la nota relativa a esta obra.
MUÑOZ CAPILLA 701
V. vuelve a Cádiz y quiere verlo, solicítelo V., pues si ahí no lo ve, ni puedo darle
ese gusto por ahora. Yo traté este asunto con tanta reserva, que no lo había mani-
festado sino a dos de este convento, y eso por precisión; ahora parece que ya ser-
virá de platillo de conversación en Cádiz y quizá alguna vez en el tono del amadí-
simo amigo de todo mi corazón. Sea muy enhorabuena.»
Estas últimas frases no sabemos si interpretarlas por el P. Reguera, cuyo modo
de pensar en la materia era sin duda ninguna idéntico al del P. Muñoz, y acaso en
el sentido de que el plan íuera de su agrado o que en él se alabaran sus gestiones y
trabajos por los buenos estudios, le felicita por ello. La verdad que dudamos si estas
suposiciones encajarán en aquellas frases, o si acaso el amigo de referencia es al-
guno conocido con las palabras subrayadas por solos los dos, denominándole así
por satirizarle. El lector puede pensar lo que mejor le parezca.
Para inteligencia, además, del pesimismo manifestado por el P. Muñoz de que
se llevara a cabo una reforma provechosa en los estudios, hay que suponer lo que
con tanto empeño censura en sus cartas, que es la apatía e indiferencia con que pa-
rece miraban los Superiores la cuestión de la enseñanza, habiendo llegado a sobre-
ponerse la opinión de algunos anticuados que la hacían retroceder a los tiempos
anteriores a las reformas del P. Gutiérrez de Tortosa (1). Había, sin embargo, algu-
nos que no podían sumarse a los anteriores, pero que no trabajaban por el bien de
sus discípulos con aquella diligencia y constancia a que estaban obligados, no
mostrando interés por las cátedras y aun casi abandonando las saludables reformas
que en fecha no lejana se habían introducido en los estudios, sin que, al parecer,
los que gobernaban la Provincia adoptasen las medidas conducentes para encarrilar
a los profesores por el camino que todos debían seguir. Y como, a creer al P. Mu-
ñoz, era un mal deplorable en la Provincia, con frecuencia le lamenta en sus cartas
y arguye contra los Superiores que no trabajaban por remediar los abusos. De ahí
que no esperara se tomaran en consideración sus reformas, y aun sospechara que
por haberlas propuesto se conquistaría enemigos o que de ellas se murmurase en
su descrédito.
Para cumplimiento de sus proyectos sobre la enseñanza, pensó escribir libros
de texto en la forma expresada en el siguiente párrafo de una carta de 2 de No-
viembre de 1806. «Remito a V., dice al P. Reguera, lo restante del plan de estudios;
quisiera me separasen de prelacias para dedicarme a llenarlo, formando las Institu-
ciones filosóficas y teológicas que son necesarias para llevarlo a efecto. Tengo muy
buenos libros de esta materia y costaría poco trabajo el formarlas. Por ejemplo,
para lo dogmático tenemos el Javerio, que no necesita más que añadir alguna otra
especie y reformar alguna otra opinión. Para lo canónico tenemos el mismo Jave-
rio, el Rieger y el Eibel que escribieron muy buenas Instituciones de Derecho, de
las que se podía extractar lo perteneciente a nosotros. Para la mística o dirección
en el confesonario sería lo mejor formar un compendio de las obras de Alvarez de
Paz; y para lo del pulpito tenemos unas Reflexiones de Alembert que dejan poco
que desear. Tengo una explicación del Decálogo y una Teología moral muy pre
ciosa, que casi podía darse al pie de la letra; y por fin no faltaría para lo filosófico.
A pesar de las pocas esperanzas que dan las cosas de realizarse este plan, no lo de-
jaré de la mano. Sé que nuestra reforma no se abandona y que acaso se adoptará
un plan que nada tiene de común con lo que somos; pero siempre serían útiles
aquellas obritas.» Al final de la carta le dice: «No se descuide V. en dar a copiar
esos papeles, y cuando me los devuelva es menester que con ellos vengan las refle-
xiones de V.»
(1) La primera vez que habla de la materia, en carta escrita el 7 de Julio de 1800, lo hace con estas
significativas frases: «Yo me entretengo a mis solas en formar mis planes de estudios para la Juventud, pero
iaifctiles, porque al presente conservan todavía mucho imperio ciertas preocupaciones poco menos contrarias
a los buenos estudios que las antiguas. >
702 MUÑOZ CAPILLA
12. Proyecto sobre la sopa o coniiila económica.
Con motivo de la pebtc que en 1804 afligía a Córdoba y causabí bastantes victi-
mas, se hdbían adoptado varias providencias para socorrer especialmente a los ne-
cesitados, y cuenta el P. Muñoz en carta de 27 de Diciembre de 1804, que había
recibido cierta cantidad para repartirla entre las personas que habían quedado viu-
das o huérfanas por efectoí del contagio. Con una parte de dicha cantidad estableció
en el convento la sopa o comida econó nica, socorriendo diariamente a más de cien
pobres. Luego añade: «He visto que la junta de abastos, después de examinar el
proyecta lo aprobó y trata de imprimir el papel que le presenté y promover estos
establecimientos. Ya se cuentan cinco en esta ciudad en los que siguen mi método
hasta ahora.»
13. Crónica de la antigua Obulco, por el Rmo. P. Fr, José Jesús Muñoz.
M.S. de la Biblioteca del Cardenal Despuig, en Mallorca, según dice Bover, en
las Noticias de los muscos del mencionado Cardenal, pág. 222.
Reproducimos esta nota de Muñoz y Romero, pág. 204, el cual nos dice de Obul-
co, ciudad en la región délos Turdulos, que parece ser hoy la villa de Porcuna, de
la provincia de Jaéo. El mismo autor dedica un segundo artículo al P. Muñoz, pági"
na 271, en los siguientes términos:
Crónica de la antigua Ulia, por el Padre Josef Muñoz.
M.S. existente en la Biblioteca citada pág. 222 de las Noticias de Bover.
Muñoz y Romero identifica a los dos autores en el índice, consignando a solo el
nombre Fr. José Jesús Muñoz los dos números, o sean las dos crónicas. Pero se tra-
ta, en efecto, del P. Muñoz Capilla? ¿Cómo fueron esos manuscritos a poder del Car-
denal Despuig? Este Prelado falleció en 1813, y pudiera ser que por los trastornos
de la guerra, los franceses se apoderaran de las crónicas en Córdoba, las llevaran
a Francia y aquí, donde peregrinaba el Cardenal, las adquiriera.
Con respecto a que el P. Muñoz pudiera ser autor de esas obras, es extraño que las
trabajara en los años que debe presumirse, esto es, antes de 1808, pues en sus cartas
familiares al P. Reguera en que habla, no solamente de sus trabajos literarios sino
hasta de los que proyectaba, no se halla alusión alguna a dichas crónicas. Casi es-
tamos convencidos de que Bover cometió un error al consignar al P. Muñoz seme-
jantes manuscritos y nos fundamos en lo siguiente: Ulia es Montilla, de la provin-
cia de Córdoba, también de la región de los Turdulos, y según nos dice el P. Mu-
ñoz en carta dirigida al P. Reguera con fecha 16 de Junio de 1S03, entre los papeles
del P. Pedro Domínguez, recientemente fallecido, se encontró «el libro Antigüeda-
des de Montilla.T Como se ha dicho en número anterior, el P. Muñoz recogió los
manuscritos del P. Domínguez y con la biografía de éste escrita por él se encuader-
naron para ser conservados en la librería del convento. El nombre del P. Muñoz
debe de constar en esa biografía puesta al frente del tomo, y de ahí la equivocación
de creer autor de los papeles coleccionados a quien solamente lo fué de dicha bio-
grafía, resultando que el P. Domínguez es el autor de las crónicas en cuestión.
Escrito esto, hemos consultado la obra citada de Bover, el cual nos dice en la
pág. 222: «Hay también (en la Biblioteca del Cardenal) las crónicas de Iliberris, las
de los pueblos de Ulia y Obulco, escritas por el padre José de Jesús Muñoz...» Y
nada más, pero sí lo suficiente para demostrar que Muñoz y Romero no fué fiel al
escribir el nombre de nuestro agustino, como se puede echar de ver por los dos ar-
tículos atrás reproducidos. Por si encontrábamos alguna luz en el artículo Iliberris
o ampliación a lo escrito por Bover, le registramos, y he aquí los términos en que
está concebido (pág. 142):
Iliberris, ciudad de la Bélica en la región de los Turdulos.
Crónica de la antigua población de Iliberris.— M.S.
Existia esta obra en la librería que fué del Cardenal Despuig. Bover, etc., etc.
Es decir, que para las notas de estas tres crónicas Muñoz y Romero no tuvo
otra fuente de información que lo consignado por Bover, y como Iliberris pertene-
MUÑOZ CAPILLA 703
cía a la misma región de ios Turdulos, podría creerse que también esta tercera
crónica había pertenecido al P. Domínguez, aunque Muñoz y Romero la considere
anónima.
14. Sermón, que en la solemnidad de acción de gracias, que cele-
bró la [unta de Gobierno del Reyno de Córdoba por la instalación de
la Suprema Junta Central Gubernativa de España é Indias, y por las
victorias de los exércitos españoles, dixo Fr. José de Jesús Muñoz,
Agustino Calzado, y Vocal de dicha Junta de Gobierno, en la Sta. Igle-
sia Catedral el dia 9 de Octubre de este año 1808. Impreso de orden de
la citada Junta. En Córdoba en la Imprenta Real de Don Rafael Gar-
cia Rodríguez y Cuenca.
4. de 35 págs. incluyéndose en la numeración la hoja de portada. No lleva preli-
minares de ninguna clase.
Bibl. Nacional, Varios Fernando VII, p. 10. — Valdenebro, núm. 881.
15. Informe sobre poesía dramática. --FnbMcóss en el vol. XVIII de La Ciu-
dad de Dios.
16. Plan de una escuela militar en Córdoba.— lá. en el vol. XIX.
17. Plan de organización militar.— Id. en el vol. XX.
Estos tres escritos del P. Muñoz salieron con advertencias y notas del P. Mui-
ños Sáenz.
18. Pla7i de un Seminario de Nobles — M.S.
Este escrito fué remitido a nuestro cole^íio de V^alladolid por el P. Moreno, jun-
to con otros varios, de los cuales se apuntan datos en las notas C'^rrespondientes.
En carta de 26 de Julio de 1882 decía aquel Padre al P. Cámara: En este cajón van
«el Arte de escribir, la exposición de 1809 de que ya tiene V. noticia y el plan sobre
seminario de nobles. Al fin de estos dos últimos hiy alg) interesante sobre la suer-
te que corrieron, de letra suya. Lt exposición creo ser copia hecha por su hermano
D. Joaquín. Estas tres producciones no se han impreso.» Cuál es la titulada exposi-
ción por el P. Moreno? Porque entre estos escritos breves que reseñamos no se
halla ninguno con tal denominación.
19. Sobre el modo de enseñar las ciencias. Memoria. -M.S.
Suponemos que será distinto este escrito del plan de estudios del que se ha ha-
blado extensamente.
20. Plan de Ayuntamientos.— M.S .
Al fin lleva esta nots: «Este escrito se trabajó en virtud de orden superior de
la Junta Central, a la que se remitió, y lo mandó pasara la Comisión de Cortes.
Esta mandó se copiasen por separado sus distintos artículos, remitiendo las copias a
las Juntas particulares instaladas para el arreglo de cada uno. Fué el único escrito
que mandó copiarse: de los demás que en aquella ocasión se presentaron al Gobier-
no, sólo se sacaron extractos.»
21. Informe sobre la Junta Central.— M-S.
22. Informes sobre la reforma del clero secular y regular.— M.S.
Ramírez de las Casas, con referencia a, la Comisión nombrada para entender en
dicha reforma, dice que el P, Muñoz pasó a Sevilla donde actuaba esa junta ecle-
siástica. «Sabios a cual más, escribe, eran todos los vocales de aquella Comisión
respetable, mas no por esto lucieron menos los talentos y vasta instrucción del P.
Muñoz. Su pluma fué ordinariamente la encargada de extender la mayor parte de
los informes que se leyeron alli con aplauso y admiración de todos sus compañeros,
entre ellos el ilustre D. Gaspar Melchor de Jovellanos que le manifestó su aprecio
y desde entonces le honró con su amistad.» Probablemente uno de los escricoi tra-
bajados para esa junta es el siguiente.
704 MUÑOZ CAPILLA
23. Memoria sobre Regulares.
En su correspondencia con el P. Requerí, menciona el P, Muñoz este trabajo
que debía de ser de bastante importancia. Véase lo que se dice del mismo en las no
tas siguientes. Con fecha 27 de Mayo de 1811 escribía al P. Reguera suplicándole la
entrega de una carta, que le remitía adjunta, al P. Vicario de Conil. Luego añade:
«Supongo que hablará V. con él sobre el pipel de los Regulares, y que de acuer-
do, harán ustedes con él el uso que estimen oportuno, si las circunstancias lo per
miten y juzgan debe hacerse alguno./
«Ya sabe V. que dejé en su poder la Memoria sobre Regulares y no se si se
habrá hecho de ella algún uso,» dice al P. Reguera desde Viznagar en 24 de Diciem-
bre de 1811. Creía el P. Muñoz que dicho papel se hallaría en manos del P. Regué-
r,i y no era así, por cuanto este Padre, en carta contestación de 21 de Junio de 1812,
le dice que le conservaba el cura de Chiclana, con referencia al cual añade: «Le
pedí tu escrito sobre Regulares; ofreció traérmelo; no sé si será el año que viene.
Ll señor Castañedo quiso verlo meses pasados; y he pensado, viendo cuanto se ha-
bla contra los frailes, tratar sobre su impresión y por la utilidad que puede resul-
tar se lo dije al cura. Dijo que lo traería. ¡Es fuerte cosa que no habías de dejar ese
papel en mi poder!» El P. Muñoz le respondió en 18 de Julio: «Siento que el cura de
Conil no haya entregado a V. el tratadito de Regulares, habiéndoselo dejado con
la condición de que lo hiciese; pidiéndoselo para que lo haga, incluyo esa esquela,
que le dará cuando le vea. He repasado el borrador que conservo aquí y me pare-
ce que podría ser útil su impresión mientras no se presente otra cosa más acabada; y
que al menos no puede tildarse de parcial, pues con él confieso nuestros defectos e
indico los medios de remediarlos.»
Suponemos que serían una misma persona el cura y vicario de Conil y el cura
de Chiclana, el cual, a juzgar por el modo de expresarse el P. Reguera, no quería
soltar el manuscrito.
Como no tenemos otros datos délos escritos reseñados en estos últimos núme-
ros, los ponemos todos juntos por no constar la época precisa de la redacción de
cada uno. Debieron de ser muchos más, sin la menor duda, como lo dan a entender
sus biógrafos. Véase cómo se expresa el Sr. Pavón:
«Como ilustrado patricio y laborioso literato, son infinitos los trabajos, infor-
mes, planes y dictámenes dados por él, cuando quiera que como a hombre de ape-
lación y de consejo, se le consultaba por las autoridades y corporaciones de esta
ciudad (de Córdoba) y aun por el Gobierno de la Nación.» Por su parte, dice Ramí-
rez de las Casas: «Desde estos tiempos (1812) no había en Córdoba comisión ni asun-
to en que no interviniese el Mtro. Muñoz, ni informe de importancia que no se le
pidiese, ni encargo que no se confiase a su saber y laboriosidad, ya por el obispo
D. Pedro Antonio Trevilla, ya por los prelados provinciales de su Orden, y ya por
autoridades civiles, al mismo tiempo que respondía a las frecuentes consultas que le
hacían los eclesiásticos, los médicos, los farmacéuticos y los aficionados a la física
y a las ciencias naturales. Siempre se hallaba pronto a comunicar con la mayor
afabilidad y modestia los conocimientos que poseía en todas las ciencias.» Y cuenta
que con anterioridad a esa época, siendo Prior del convento de su patria, ya inter-
vino directamente con sus pareceres en diversos asuntos municipales y provincia-
les, fué luego miembro muy activo de la Junta de Defensa xMacional de Córdoba,
cuando estas se organizaron en las capitales al comienzo de la guerra de la Inde-
pendencia, que siguió siéndolo de la eclesiástica en Sevilla y después en Cádi/,
viéndose precisado en todos estos casos a escribir muchos informes y otra clase de
escritos que a porfía le encomendaban.
24. El libro del Eclesiastés explicado con notas que facilitan su
inteligencia por el P. Mtro. Fr. José de Jesús Muñoz, Agustino. [Adorno
tipográfico) Valladolid Imp. y Lib. de la Viuda de Cuesta é Hijos, Ca-
MUÑOZ CAPILLA 705
lie de Cantarranas núm. 40. 1881. A la cabeza de la portada: Biblio-
teca de la Revista Agustiniana.
S.^deXIVf 135págs.
Port. a dos tintas. V. en bl. Cens. del Dr. Santiago Cerón. Valladolid, 9 de
Noviembre de 1881.— Licencias del Ordinario y del Prelado regular. - Prólogo del
editor firmado por Fr. T. C. (Tomás Cámara).— Al que lea, del autor. —Texto a una
y dos columnas.- índice. — índice alfabético.
En el prólogo incluyó el P. Cámara la publicación de dos cartas según están en
el autógrafo, una del P. Jaime Villanueva exponiendo su parecer sobre el trabajo
que el P. Muñoz le había remitido, y la segunda del mismo P. Muñoz al P. Agustín
Moreno, el cual, accediendo a los ruegos de su Maestro, se encargó de cambiar la
versión castellana del P. Scio, que el P. Muñoz había puesto pareada al texto bíbli-
co, por la de Torres Amat. Esto mismo lo hace constar el P. Moreno en nota al
primer capítulo del Eclestastés.
Al final del texto escribió el autor: «D'. O M. laus, honor et gloria atque gratia-
rum actio. Gadibus. Pridie Kal. Aug. MDCCCX. Gallor. exerc. eam obsidente.»
En la revista citada salió en sus vols. I y II, incluso el prólogo del P. Cámara
publicado después del texto en el citado vol. II.
La carta del P. Villanueva, fechada en Valencia a 2 de Enero de 1820, contiene
observaciones atinadísimas sobre las reformas que admitía el original, presentado
a su censura, observaciones que tuvo en cuenta el P. Muñoz, perfeccionando su
obra el P. Moreno, como arriba se indica, pero muchos años después.
La carta del P. Muñoz al P. Moreno lleva fecha de 18 de Septiembre, pero no
pone año. Barcia, al incluirla en su colección de las del P. Muñoz, escribió 1820 en-
tre paréntesis, año que no puede ser, porque entonces contaba solamente diez años
de edad el P. Moreno, el cual, según, confesión propia, acabó el estudio de la Filo-
sofía en la primavera de 1828. Probablemente data esa carta de los últimos años
del P. Muñoz, cuando se encontraba ya muy delicado y no se sentía con fuerzas
para reformar el manuscrito, como él mismo lo expresa.
El Plácido.
Escribimos este título por dar alguno a las presentes notas que deseamos sir-
van de introducción a los cuatro números siguientes.
Comencemos por copiar un párrafo del prólogo del P. Muiflos Sáenz al Arte de
escribir, en que nos dice que esta obra «formaba parte de un gran libro que con el tí-
tulo de El Plácido tenía en plan el P. Muñoz Capilla, y en el cual pensaba desenvol-
ver un tratado completo de educación, distribuyendo en amenísimos estudios la serie
de los humanos conocimientos. En sus papeles hemos visto los copiosos materiales
que tenía reunidos para aquella especie de Enciclopedia: allí hemos encontrado un
tratado casi completo de botánica, deliciosos fragmentos de astronomía, numerosí-
simos apuntes de física, química, meteorología, geología, zoología; planes comple-
tamente diseñados de estudios de religión y moral, y otros no menos importantes.
La lógica formarla un tratado con el título de Arte de pensar; la gramática había
de llamarse Arte de hablar, y en el Arte de escribir explanaría los principios fun-
damentales de la literatura. La muerte impidió la realización de tan preciosa idea;
pero aun nos dejó el P. Muñoz terminados algunos estudios parciales, cuyo mérito
extraordinario nos hace comprender lo que el conjunto valdría y sentir doblemen-
te que no se llevara a cabo. A ese número pertenecen la Gratnática filosófica de la
lengua española, publicada en vida del autor; la hermosa Organisación de las So-
ciedades, que la Revista Agustiniana ha librado del olvido, y finalmente, el Arte
de escribir, en que hoy nos cabe la misma gloria y fortuna.»
Este párrafo, con algunas variantes al principio, medio o fin, pero sin cambio en
los conceptos, le repitió el P. Muiflos Sáenz varias veces, por ejemplo, en la adver-
4S
706 MUÑOZ CAPILLA
tencia preliminar de la Correspondencia inédita del P. Muños sobre botánica (fíe-
vista Agustiniana, Vil, 548); en el discurso sobre la influencia de los Agustinos en
la poesía castellana (La Ciudad de Dios, XVIH, 151, y Álbum del XV Centenario
de la Conversión de San Agustín, pÁn. 250).
Recogemos primeramente la noticia que nos da el P. Muiños Sáenz acerca de
los manuscritos relativos a esa obra magna proyectada por el P. Muñoz y que se
había de publicar con el título general El Plácido, título supuesto probablemente,
pues es muy extraño pensara en él el autor y no se lo comunicara en sus cartas ín-
timas al P. Reguera, para quien nada tenía oculto. En segundo lugar, no fué la
muerte la que impidió la realización del plan, porque desde que fué concebido el
año 1811 hasta el 1840 pasaron muchos años en los cuales había tiempo sobrante
para dar cima a la obra; serían las ocupaciones, los negocios u otras causas por el
estilo las que no permitieron al P. Muñoz pensar ya en la composición de los libros
proyectados. Y tercero y último, la Gramática filosófica y el Arte de escribir se
compusieron en 1801 y 1802 y en el plan de educación no pensó el P. Muñoz hasta
algunos años después. Estas dos obras no fueron compuestas en diálogo, además,
detalle suficiente, a falta de otras razones, para excluirlas de ese plan, pues todas
las que habían de formar parte de éste estarían redactadas en diálogo. Veamos
ahora por las mismas cartas del autor el principio y progresos de ese proyecto li-
terario.
Desde Viznagar escribía al P. Reguera, con fecha 27 de Agosto de 1811: «Mi sa-
lud es buena y procuro aprovechar el tiempo que no falta en esta soU dad, bien que
me viene corto, porque siempre tengo alguna obrilla entre manos; y tampoco tengo
robustez para escribir y estudiar de firme sino por las mañanas. Mi proyecto es tra-
bajar una obrita en diálogos, proponiéndome por modelos a Platón y a Fr. Luis, en
la cual se trate de instruir a un joven en los conocimientos filosóficos más útiles para
el hombre, limpios de todo sabor de irreligión y de libertinaje, y acomodados a los
principios y máximas del Evangelio y de la sana razón. He bosquejado el tratado
de vegetales y estoy trabajando el de Astronomía. Como la cosa no exige seguir en
el trabajo el orden en las materias, escojo aquellas para cuya coordinación tengo
libros a mano. Dígalo V. así al P. Villanueva, que me estimula a que escriba; y que
espero para contestarle tener más seguridad de que la reciba.»
Pavón hace observar que el P. Muñoz no realizó el plan que anuncia en esta
carta, no dejándonos más que algunos borradores incompletos de un Año agronó-
mico, pero Barcia añade a continuación: «La obra en diálogo de que habla en esta
carta y de la que mi tío no hace mención en su nota, si que la realizó y con el título
de La Florida se imprimió en Madrid por Burgos en 1836,» en lo cual hay un error
por creer que a sola esta obra se concretaba el proyecto literario.
En carta de 10 de Junio de 1812 dice el P. Muñoz: «Sigo bueno, y ocupado en
mis Diálogos que es cosa larga y a la que por falta de libros y de quietud no puedo
dar el paso ligero que V. desea.» Instaba el P. Reguera por que le enviara pronto
alguna cosa, y en carta de 18 de Julio le contesta: «Me dice V. que escriba y que lo
envíe para verlo. No me descuido puesto que tengo ya concluidos cuatro libros de
los veinte que ha de tener la obra que tengo planeada; pero como no tengo libros,
ni conviene dar la última mano a lo trabajado hasta que esté concluido todo de la
primera, es imposible presentar muestras por ahora. Yo agradezco a los amigos
los deseos que manifiestan de ver estos borradores, porque conozco que nacen del
buen concepto que les debo, pero aunque no espero asombrarlos cuando los lean,
tampoco es regular incomodarlos presentándoles un trabajo tosco y grosero. Ya
creo he dicho a V. que es obra elementar {sic) de educación comprensiva de aque-
llos conocimientos que juzgo interesantes a todo joven bien nacido. Prefiero este
trabajo porque me parece que en una época en que la educación está tan descuida-
da, en que abundan tanto los libros escritos para seducir a la incauta juventud;
nunca se multiplicarán demasiado las obras destinadas a inculcar en los ánimos
MUÑOZ CAPILLA 707
tiernos de los jóvenes los principios del saber sano y provechoso (1). Tiempo y vo-
luntad abundan ahora para ocuparme en este trabajo; talento/libros y protección
me faltan para continuarlo y perfeccionarlo. Iremos haciendo lo que se pueda, y
si conviene, Dios abrirá camino.»
Los cuatro libros que de primera mano tenia ya concluidos en 1812 eran, sin la
menor duda: La Florida, el Año agronómico y los tratados de Botánic:t y Astrono-
mía, es decir cuatro de los veinte proyectados, entre los cuales no se mencionan la
Gramática filosófica y el Arte de escribir, compuestos hacía años, como se ha dicho,
y no desconocidos del P. Reguera, viniendo esta omisión a demostrar también que
estos dos no entraban en el plan, porque lo natural es digera que ya tenía com-
puestos seis libros no cuatro solamente. Que después puedan y deban incluirse en
el plan de 1811, acaso existan razones de congruencia para probarlo, pero jamás
se darán por buenas las afirmaciones discutidas del P. Muiños mientras no se ale-
guen testimonios que contradigan terminantemente los aducidos del mismo autor en
sus cartas de 181 1 y 1812. Van ahora los datos que acerca de cada uno de los tratados
de referencia hemos reunido.
25 La Florida. Extracto de varias conversaciones habidas en
una casita de campo inmediata a la villa de Segura de la Sierra por los
años de 1811 y 1812, que forman un tratado elemental de ideologia, ló-
gica, metafísica, moral, &c., para uso y enseñanza de la juventud. Por
el Ex-R. P. M. Fr. José de Jesús Muñoz de la Orden de S. Agustín,
Obispo electo de Gerona, &c. Madrid: 1836. Imprenta de D. M. de
Burgos.
8." de XVI-1-383 págs. y 1 s. n.
Autep. y port. con sus vueltas correspondientes en bl.— Advertencia.— Sumario
de la obra.— Texto. Errata.
La advertencia tiene por objeto describir la posesión o hacendita muy linda,
como la llama el autor, denominada La Florida, donde vivía retirado un Anciano
por las circunstancias políticas de la nación en aquella época y donde se reunían los
personajes que intervienen en las conversaciones filosóficas, o más bien asistían a las
conferencias del primero, pues en realidad pocas veces las interrumpían con sus ob-
servaciones. A esta advertencia debía seguir inmediatamente el texto, porque con
éste tiene inmediata ilación, pero se interpone el Sumario de la obra, que es el ín-
dice de los extractos y de las cuestiones que en cada uno de estos se tratan.
En la última página se corrige sola una errata del texto, corrección que no tiene
razón de ser puesto que la errata no existe.
En la breve introducción que precede al primer extracto, se da idea de las cues-
tiones tratadas en la obra por estas palabras: «Mi plan, dice el que hace de maestro,
se reducirá a explicarte las diversas operaciones y facultades de nuestra alma por el
orden mismo con que se van desplegando en ella, la dependencia que tienen unas de
otras, y el influjo que ejercen entre sí; y todo esto siguiendo paso a paso los progresos
de tu alma y la mía, en las diferentes edades por que hemos pasado y diversas cir-
cunstancias en que nos hemos visto. De modo que no llevaremos otra guía ni acudiré
a otras pruebas de mis razonamientos que a las que nos ofrece la experiencia y ob-
servación así de nosotros mismos, como de los demás hombres: y siempre trataré es-
tas materias con relación a la práctica, a fin de que no te sean estériles los conoci-
mientos que adquieras, sino que, fecundos en consecuencias prácticas, puedas tu de-
ducirlas cuando te conviniere para tu uso.»
(1) He aquí un párrafo que destruye la afirmación del P. Muiños Sáenz de proponerse solo el Padre
Mufioz escribir para instrucción propia y para un corto número de amigos, pues al redactar dicho párrafo
no creemos fuera su intención componer las obras de referencia para archivarlas. Véase más atrás lo que
se ha dicho al tratar del Arte de escribir.
708 MUÑOZ CAPILLA
El P. Muñoz, con anterioridad a la fecha de la exclaustración, remitió esta obrita
al P. La Canal para que, si merecía ser aprobada por este Padre, se procediese a su
impresión. De lo ocurrido con este motivo da cuenta el P. Muñoz a José Martín de
León en carta de 27 de Agosto de 1835. Dice así: «El impresor D. Javier de Burgos
tomó de la celda del P. Mtro. La Canal un manuscrito mío titulado La Florida, que ha-
bía remitido a éste para que viese si se podía imprimir. Dicho impresor se ofreció a ha.
cerlo y al efecto se me escribió que lo había dado a la censura, y después de algunos
meses salimos con que quizá se perderá. Lo sentiría, y para evitarlo te ruego que
veas a Burgos y antes al P. Maestro, a fin de averiguar su paradero; ver si son per-
didas todas las esperanzas de que se publique y en este caso recogerlo para remitír-
melo cuando se presente ocasión oportuna que te indicaré.»
Martín de León trató, indudablemente, el asunto con el P. La Canal y convinie-
ron en la impresión, que no debió de tardar mucho en empezar, pues en la primera
carta conocida del P. Muñoz al P. La Canal, fechada en 2 de Marzo de 1836, le da las
gracias por ocuparse en el fastidioso trabajo de corregir las pruebas (1) En cartas su-
cesivas se sigue tratando de La Florida y advierte el P. Muñoz hasta algunos des-
cuidos de la impresión que debían corregirse, pues el P. La Canal le remitía los plie-
gos según se iban tirando. En Septiembre ya le dice a Martín de León que había re-
cibido las últimas muestras entregadas por Burgos.
No dejaremos de anotar, para concluir lo referente a la edición de La Florida,
una curiosidad que no debe ignorarse. Aludimos a la portada que debía estamparse
al frente de la obra En carta de 11 de Septiembre de 1836 decía el P. .Muñoz al Padre
La Canal que sobre el título de La Florida le parecía que habían tratado en otras
cartas, «y estoy convenido, añade, en que puede dársele el de üel alma humana y
de sus facultades y operaciones. Tratado filosófico escrito por el Mtro Fr. [osé de
Jesús Muñoz, Agustiniano. Año de 1830. Esta última fecha quizá la pusiera el autor
por haber corregido o dado la última mano al manuscrito en ese año, o también pudo
suceder que la remitiera a Madrid junto con su Gramática filosófica, pensando impri-
mirla entonces. Como no está completa la correspondencia con el P. La Canal deja-
mos este punto sin aclarar.
También ^cribió dos días después, el día 13, a Martín de León encargándole di-
jese al impresor Burgos, «que deseo lo imprima (el libro; cuanto antes le sea posible,
con el nombre del autor al frente, pues si en otras circunstancias había resuelto sa-
liese anónimo, en las actuales juzgo conveniente no huir, sino dar la cara al público,
recíbalo como lo recibiere.»
Resultado, que el P. La Canal obrando por cuenta propia u obedeciendo a otras
indicaciones del P. Muñoz, puso al frente de la obra el título que ha visto el lector.
En la Gaceta de Madrid, núm. de 11 de Octubre de 1839, se publicó el siguiente
suelto sobre La Florida: cEste libro reúne a las cualidades de provechoso y agrada-
ble las de sencillo en el estilo y claro en el método. En él el autor, entrando en el es-
tudio de sí mismo y valiéndose de un lenguaje familiar y dialéctico, trata con maes-
tría de los placeres de los sentidos, de las funciones y órganos de la vida vegetativa y
orgánica, del origen de las pasiones morales, de los órdenes social y espiritual y sus
leyes, de la existencia de espíritus criados de distintas especies, y en una palabra, de
lo perteneciente a la construcción intelectual del hombre desde las ideas en todas sus
divisiones hasta el influjo que ejerce el alma sobre el cuerpo, y su unión y relaciones
con él. — Ha sido adoptado por texto en varias Universidades y Colegiosde enseñanza.»
(1) Quizá entonces recibiera el P. Muflo: las primeras pruebas, porque el Sr Parón le decía desde
Madrid, con fecha 4 de Diciembre de 1835, que Burgos, el impresor, estaba muy atareado por tener muchos
trabajos entre magos y que esto le había impedido dar comienzo a la impresión, «respecto a la cual, añade,
quiere hacer una cosa bonita y que no desmerezca del mérito del libro, pues él, que no es lego en materia de
letras, lo reconoce y muy grande en el de V.» Pocas lineas antes habla del encargo que el P. Muñoz le habla
dado para el P. La Canal tocante al titulo que este habla de poner a la obra, encargo que quedaba cum-
plido.—V. el Archivo histórico Hispano Agustiniano, pág. 440 del rol. VIII.
1
MUÑOZ CAPILLA 709
Prescindiendo de algunos reparos que pudieran oponerse a ciertas frases del jui-
cio anterior, nos fijamos en el detalle de haber sido el libro adoptado de texto en los
centros aludidos, que ignoramos cuáles fueran, pero que es un hecho consignado por
los biógrafos del P. Muñoz fundados precisamente en ese suelto de la Gaceta. Quizá
teniendo en cuenta la aceptación que había tenido La Florida, al tratarse de las con-
diciones con que un impresor de Córdoba se comprometía a publicar las demás ebras
inéditas de nuestro autor, se le imponía la que expresa el P. Moreno en carta de
1.° de Septiembre de 1840 dirigida al P. La Canal. «Y dado caso, dice, que alguna de
las obras se adopte por texto en las escuelas normales o en la mayor parte de las
Universidades del reino y sea necesaria nueva edición para hacer el debido despacho,
se obliga ^el impresor; a partir los ejemplares antes de cobrarse de los costos, etc. etc »
Herranz y Estables, al tratar en su Compendio de historia de la Filosofía,
págs. 323 y siguientes de «La Filosofía en España durante el siglo XIX>, habla de
Locke y Condillac y de algunos que se dejaron dominar por las ideas sensualistas de
estos autores, defendiéndolas más o menos en sus obras. Luego dice: «El que es ya
francamente sensualista es el autor de La Florida, el P. Agustino Muñoz, natural de
Córdoba, el cual en este libro, que contiene un tratado de Lógica, otro de Psicología
y otro de Moral y Metafísica, sigue en todo (!) la doctrina de Condillac.» Trata a
continuación de los «sensualistas empedernidos», Andrés y Eximeno, jesuítas. Pero
Conviene tener en cuenta la observación que consigna el autor del Compendio cuando
dice de Jovellanos que, «católico como los anteriores, se refugió, como ellos, en el
tradicionalismo, para no caer en las consecuencias heterodoxas a que arrastra, por
necesidad, la filosofía sensualista.»
«Cuan perniciosa, escribe Menéndez y Pelayo, fué la influencia del sensualismo
entre nosotros, aun sin llegar a (censurables) extravíos, bien lo denuncian algunos
libros, obra alguno de ellos de católico piadosísimo, como sin duda lo era el egregio
agustino cordobés Fr. José de Jesús Muñoz Capilla, autor de La Florida...» En otra
parte dice también: «Si nos admira que el P. Muñoz permaneciera tan fervoroso
católico y ejemplar religioso, encastillándose al mismo tiempo en el sensualismo
cerrado, que rebosa en La Florida, donde más que otra cosa asombra el candor con
que se afana por concertar con los postulados de espiritualidad e inmortalidad del
alma, una doctrina sobre los medios de conocer, tan resbaladiza y antiespiritua-
lista,...» Prosigue hablando de José Gómez HermosiXia..— Historia de los Heterodoxos,
págs. 516, nota, y 532 del tomo III.
El mismo autor, en su Historia de las ideas estéticas, III, pág. 210 (1.^ edición),
nos dice de La Florida: «A los años 1811 y 1812 pertenecen los bellos y apacibles
diálogos de ideología, lógica, metafísica y moral, que el P. Muñoz Capilla, agustino
cordobés, a quien hemos de mencionar con elogio entre los críticos literarios, pu-
blicó, muchos años después de escritos, con el título de La Florida. La psicología
del P. Muñoz salva mucho más que la de Eximeno la actividad del alma que trabaja
sobre el dato de los sentidos, y además tiene el mérito de distinguir claramente entre
la impresión y la sensación... También la doctrina estética del P. Muñoz es mucho
más espiritualista que lo que pudiera creerse de su escuela y de su tiempo y no deja
de conservar vestigios del platonismo agustiniano...»
Teniendo presente, sin la menor duda, el juicio de Menéndez y Pelayo sobre las
opiniones filosóficas del P. Muñoz, trata el P. Muiños Sáenz de atenuar la nota de
sensualismo, escribiendo sobre el particular el siguiente párrafo: «A pesar de la pre-
ponderancia que en La Florida se da a la sensación, no puede sin injusticia
calificarse de sensualista al P. Muñoz, que con más o menos acierto, pero con eviden-
te buena fe, concillaba sus teorías filosóficas algo atrevidas, con su ferviente y sólido
catolicismo, que todos le reconocen. Podemos probar que el entusiasmo del P. Muñoz
hacia Condillac estaba muy lejos de ser tan vivo como generalmente se cree. Así a
lo menos lo indican estas palabras de Gisbert en carta dirigida al P. Muñoz desde
Murcia con fecha 14 de Agosto de 1812: «Reservo para un día tranquilo decir a V. algo
710 MUÑOZ CAPILLA
o mucho sobre su carta, siempre a mi tosca y voltigerante manera. Entre tanto no le
disimularé que Conüillac y Bonnet me son más gratos que a V. Será esta la primera
vez en que unidos de corazón nos separemos en las ideas.» {Álbum, ya citado,
pág. 244 nota.)
Se ha de tener presente un factor muy importante para juzgar al P. Muñoz y es
la enseñanza que comúnmente se estudiaba entonces en las escuelas, donde, por
huir del escolasticismo rudo y de estériles resultados en el siglo XVIII, se acogieron
con fruición nuevas doctrinas más asequibles y de más fácil dominio, sin pensar los
extremos a que eran conducidas las inteligencias. El P. Muñoz, como la mayoría de
los pensadores de aquella época, se dejó seducir por las teorías generalmente ad-
mitidas, teniendo el mérito de no caer en los excesos patrocinados por tantos otros,
gracias a su buen criterio que le sostuvo siempre dentro de los límites de las creencias
católicas. Fijándose especialmente en este dato, Menéndez y Pelayo prometió atenuar
sus juicios sobre las doctrinas del P. Muñoz en la segunda edición de la Historia de
los Heterodoxos, según lo dejamos indicado al tratar del P. Fernández de Rojas,
pág. 459 del vol. II.
Algo debía de sospechar nuestro autor sobre el efecto que sus doctrinas habían
de causar en el público, no talmente por lo que en sí significaban, puesto que no eran
uija novedad en un tiempo en que dominaba aquella clase de Filosofía, sino por ser
sostenidas por quien, atendidos su estado y condiciones, menos debía esperarse. Tal,
creemos, ha de ser la interpretación o algo a ella muy parecido, del siguiente párrafo
de una carta suya dirigida el 18 de Diciembre de iHib a D. Antonio Gutiérrez de los
Ríos. Dícele que procurara adquirir en Madrid un ejemplar del libro con encargo de
remitírsele a Córdoba, porque aun no le había visto, no obstante haberse terminado
la impresión. Después añade: «Si V. se entretiene en leerle, agradeceré me dé su dic-
tamen sobre aquellas doctrinas, y qué me considere como piedra de amolar o de chis-
pa, que puede servir para sacar de ella fuego quien tenga habilidad para afilar inge-
nios. Exors ipsa secandi. Esa es la marcha del espíritu humano: podrá ver alguno
allí lo que yo no he visto, y ni él vería si no tropezTse con aquellos renglones. Fácil-
mente se descubren los gérmenes de los nuevos descubrimientos en las obras y pen-
samientos que concibieron y publicaron en embrión los antepasados, y aun en sus ex-
travíos y errores, que sirvieron para excitar nuevas ideas y nuevas combinacio-
nes» (1).
26. Tratado de Botánica.— M.S. incompleto.
Ya se ha visto arriba que el mismo P. Muñoz nos cuenta en 1811 que tenía bosque-
jado el tratado de los vegetales. Lo que nos dejó escrito sobre la materia, o más
bien, lo que se encontró a su muerte y fué enviado por el P. Moreno a nuestro cole-
gio de Valladolid, prometió publicarlo el P. Muiños Sáenz en la Revista Agustiiiia-
na, el cual, al anunciar que se proponía darlo a luz, se expresa de este modo: «El tra-
tado que hemos hallado de primera mano es un precioso y ameno estudio sobre bota -
nica, que pensamos dar a conocer a nuestros lectores en cuanto logremos coordinar
los papeles y enlazar con el texto las numerosas adiciones que el auto'- hizo después
a algunos puntos.» El P. Muiños Sáenz no logró nunca arreglar el texto para su in-
serción en la revista y los trabajos del P. Muñoz quedaron olvidados.— V. más ade-
lante la nota relativa a la correspondencia sobre botánica.
En un trabajo titulado Influencia de los Agustinos españoles del siglo XIX en
los progresos de la Botánica, debido al P. Fortunato Sancho, se publica un estudio
completo del manuscrito del P. Muñoz y se alaba mucho su modo de discurrir sobre
la botánica, especialmente con respecto al sistema y clasificación de las plantas. «El
Tratado sobre los vegetales, dice el escritor mencionado, es un trabajo incompleto; al
menos a nuestras manos no ha llegado más que una parte de él; y le llamamos in-
completo, no sólo por esta circunstancia, sino también por estar escrito de primera
(1) Carta LXV de la colección de Barcia.
MUÑOZ CAPILLA 711
mano y faltarle algunas observaciones, que, a medida que iba adelantando el estudio
de la Botánica, pensaba hacer el autor. El mismo lo dice al principio del tra-
tado: Este opúsculo... se ha de corregir con tnayor esmero y más aliñado estilo, y
enriquecer con los inventos de los autores más modernos (1). No obstante estas cir-
cunstancias, es un trabajo magistral, basado principalmente en un fundamento orde-
nado y filosófico, y en la práctica y análisis tan necesarios para toda ciencia de ob-
servación: cualidades que, a mi modo de ver, constituyen el verdadero fin y perfec-
ción de esta ciencia.» En demostración de esto extracta el P. Sancho aquellos párra-
fos o capítulos que hacen a su propósito, incluyendo en esos extractos uno muy ex-
tenso y de mucho interés por vindicarse en él el estudio de la Botánica entre los reli-
giosos, a quienes añejas creencias o prejuicios juzgan ajenos y aun contradictores de
esa ciencia. Basta con lo dicho para formar idea del mérito del trabajo del P. Muñoz,
lamentando una vez más que permanezca inédito, a pesar de las relevantes cualida-
des que recomiendan su publicación. —V. La Ciudad de Dios, vol. XXVIII, págs. 418
y 493.
27. Año agronómico.— M.S. incompleto.
Hemos visto ya lo que sobre esta obra nos dice Pavón y en varias partes se han
hecho indicaciones con respecto a la misma. Ramírez de las Casas escribe también:
^'La agricultura, como la ocupación más natural del hombre y la más interesante, le
mereció sus cuidados y desvelos, y así consagró por algún tiempo sus talentos a la
composición de un Año agronómico que podría ver la luz pública si se encontrasen
algunos de los cuadernos que lo componían y se echan de menos entre los manuscri-
tos del autor.» Gómez habló también de lo mismo con anterioridad y en los propios
términos indicando que la obra probablemente vería la luz pública. Hoy solo se con-
servan varios cuadernos.
28. Tratado de Astronomía.— M.S. incompleto.
Repásense las cuartillas anteriores en las cuales se hacen referencias a esta obra.
Actualmente solo existen acerca de la misma apuntes y extractos.
Con respecto a los materiales que tenía reunidos para la composición de los de-
más libros de su Enciclopedia educativa, nos habla el P. Muiflos Sáenz en el párrafo
que arriba se ha copiado. De la pasión que el P. Muñoz sentía por el estudio de las
ciencias naturales puede juzgarse por el siguiente párrafo de una carta suya a Mar-
tín de León, en 10 de Enero de 1838, en que le dice: «Acaso no tendría una distración
más dulce y alhagüeña que oir tus lecciones de Historia Natural, especialmente de
Mineralogía y Botánica en el colegio; porque estos son los objetos que conservan to-
davía vivo el atractivo y encanto que han tenido para mí desde niño.»
Sobre la Organización de las Sociedades veráse luego la papeleta correspon-
diente.
29. Memorias sobre la Provincia de Andalucía.
Da cuenta de estos trabajos al P. Reguera en carta escrita en el Cortijo de Viz-
nagar a 27 de Agosto de 1811, donde le dice: «No olvido el encargo de V. y cuanto
me desocupe de otras cosillas seguiré las Memorias de nuestra Provincia y herma-
nos dignos de recuerdo, las que remitiré a V. para que se entretenga.» Qué habrá
sido de esta clase de trabajos de los cuales nadie habla? Se perderían junto con los
del P. Reguera?
30. Cartas Pastorales
Según Ramírez de las Casas, se deben al P. Muñoz «dos Cartas Pastorales que
publicó el Obispo de Jaén D. Fr. Diego Meló de Portugal, una en 1812 y otra en 1813.»
Pueden verse reseñadas en la pág. 378 del presente volumen.
31. Capitulo de la Provincia de Andalucía, celebrado en Ecija el 13 de Mayo
de 1815.
(1) «Opusculum...quod majori cnr i ac politiori stilo retractandum est, novisque observationibus «t
recentíorum inventis ditescendum.^
712 MUÑOZ CAPILLA
«El Provincial, dice el P. Moreno, murió a los ocho días de elegido y el Definito-
rio encargó al P. Muftoz lo dispusiera todo. Todo lo hizo y todo lo escribió de su puño
y letra y bien puede asegurarse que es el Capitulo redactado con más prudencia y
belleza de todos los que se contienen en el libro de Registro de la Provincia agusti-
niana de Andalucía, que comenzó en 1/74 y acabó con la exclaustración en 183').»
Con e\tHu\o de Pyovincia de Andalucía, publicamos en el Archivo histórico
Hispano-Agiistiniano, vol. IX, una cláusula de dicho Capítulo relativa a los religio-
sos que en 1815 vivían aún fuera del claustro, reglamentándose la conducta que de- ,
bía observarse con respecto a su vuelta a los conventos.
32. índice de la Biblioteca episcopal de Córdoba.
Acerca de este trabajo nos dice Ramírez de las Casas que, «tratando el Sr. Obis-
po Trevilla de acaljar el arreglo de la Biblioteca episcopal para que pudiese abrirse al
público, estando desterrados por causas políticas los bibliotecarios D. José de Hoyos
Noriega y D.José Medina, encomendó este trabajo al Mtro. Muñoz que lo desempe-
ñó con toda puntualidad y acierto, formando el catálogo y los índices y continuó al
frente de este establecimiento hasta que, en 1820, jurada por el Rey la constitución,
volvieron los bibliotecarios de su destierro.» Este suponemos que dataría de los años
1814 o 1815 y, por consiguiente, emplearía el P. Muñoz cinco o seis años en el arreglo
y en la catalogación de los libros de dicha Biblioteca.
Gómez apunta otros detalles sobre el trabajo del P. Muñoz, el cual, no solamen
te ordenó la colocación de los muchos miles de volúmenes que ya existían en la Bi
blioteca, sino que la aumentó con no pocas obras de grande importancia, adquiridas
ya a expensas del Sr. Trevilla y ya a fuerza de sus afanes y economías. Los índices
fueron dos, uno general y por materias y otro más detallado y por los nombres de
los autores, guardando el orden alfabético con la más rigurosa exactitud. «De más
será decir y ponderar la escrupulosidad indispensable para dar bien acabada una
obra tan prolija, y si se quiere, tan engorrosa para quien la practica y dirige.»
33. Lecciones de enseñanza mutua según los métodos combinados por Bell y
Lancaster o Plan de educación para los niños pobres. Se reimprime este estracto a
expensas del limo. Señor Obispo de esta Diócesis y se reparte gratis a los Maestros
de primeras letras con el objeto de que adaptándolo al carácter de los niños que se
enseñan y a las circunstancias de sus escuelas por medio de las modificaciones que
juzguen oportunas tenga para la educación los felices resultados que ha producido
en otros países. Córdoba. Imprenta Real Año 1819.
4." de 43 hs. Existía un ejemplar en la Biblioteca de D. Francisco de Borja Pavón
y le reseña Valdenebro con el nüm. 935, añadiendo que se atribuye al P. Muñoz.
34. Tratado de la organización de !as sociedades por el P. Mtro.
Fr. José de Jesús Muñoz, Agustino. Valladolid Imp. y lib. de la Viuda
de Cuesta é Hijos. Calle de Cantarranas, núm. 40. 1883 A la cabeza:
Biblioteca de la Revista Agustiniana.
8." d ■ XVI ^ 378 págs. y 1 h, s. n. de erratas y anuncios.
2 hs. para la anteportada y portada, ésta a dos tintas. Censura aprobatoria y
licencias del Ordinario y de la Orden.— Prólogo, con la firma: La Revista Agustinia-
na. Fué redactado por el P. Cámara.-Texto.— índice.— Erratas. -Anuncios.
Es tirada aparte de la mencionada revista, donde se publicó en los vols. III y IV,
con una advertencia suscrita por el P. Muiños Sáenz en que se consignan algunas
particularidades del original, una de ellas que fué compuesto en 1819 (1) El prólogo
salió sin firma en el vol. V de dicha revista, pero en el índice del mismo tomo se con-
signa al P. Cámara. En él se rectifica una equivocación importante de Menéndez y
(\) El autógrafo lleva al frente el siguiente titulo; Tratado de la organización de las Sociedades,
que escribía en córdoba Fr. José de Jesús Muñoz, AgtlStino Calzado, af\o de MDCCCXIX.— El canónigo
Gómez introdujo en el inanuscrito leves níodificacionts que se tuviercm en cuenta al poblicarse la obra.
MUÑOZ CAPILLA 713
Pelayo, quien, en el tomo III de la Historia de los heterodoxos, pág. 531, dice de la
obra haber sido publicada por el F. Muñoz, guiado por el P. Tirso López que así lo
consignó en la biografía de dicho Padre inserta en el vol. 11 de la Revista Agusti-
tiiana, pág. 4b2, o por el P.Lanteri. el cual, coa anterioridad, había estampado aquel
error (1). Menéndez y Pelayo cita a los dos biógrafos. En la misma revista, páí. 192
del vol. IV, ya se había corregido el descuido al reproducir el texto dedicado al Pa-
d'e Muñoz en la Historia de los heterodoxos.
Para dar una idea de lo que es e^ta obra, nada mejor que reproducir el prólogo,
donde el P. Cámara, en breve análisis de su contenido y en pocas pinceladas pero
trazadas de mano maestra, resume los extraordinarios méritos que la avaloran, tan-
to con respecto al fondo de la doctrina como en la deleitable forma literaria con que
sc desarrolla. «Nada de común tiene con los autores vulgares, relojes de repetición y
mortificante martilleo. El P. Muñoz instruye, persuade, deleita y encanta. A la cuen-
ta, era para él tan h icedero dar una explicación acerca del crecimiento y desarrollo
de las flores, a que fué en extremo aficionado, como de los conceptos más abstrusos
o profundos de la metafísica...» -«Abra el libro cuanto antes el lector, dice pocas li-
neas más atrás, y saboree las hermosas páginas que demuestran la sociabilidad del
hombre, la explicación satisfactoria de los derechos individuales, los discretos avisos
acerca de la educación de los pueblos, las consideraciones sobre las penas de los de-
lincuentes, la reprobación prudentísima de los duelos y desafíos, el vigoroso cuadro
donde aparece ensangrentada una república sin Dios, el sólido juicio de las formas
de gobierno, la suive manera de fomentar el patriotismo e hidalguía de los ciudada-
nos, especialmente militares, y la industria y agricultura en la nación entera, el con-
traste de los viciosos acaudalados de Andalucía con los sencillos y modestos "propie-
tarios de Galicia y Guipúzcoa, los desórdenes del lujo, y la apacihilidad, ventura y
envidiable sosiego de cuantos, como los serranos de Segura, viven felices con su
Dios, su pobre mesa y su casa. Leyendo estas bellísimas páginas se caerá en la cuen-
ta del blanco a donde enderezaba sus altas miras el benemérito Maestro.»
«Testigo el P. Muñoz, dice el canónigo Gómez, de los estragos de las revolucio-
nes, convirtió su atención hacia la política, y para llevar a cabo con el mayor éxito
sus ardientes deseos de contribuir a la mayor dicha de sus semejantes, concibió el
plan de escribir en forma de diálogo los principios generales de legislación y juris-
prudencia, en que se redactasen ordenada y metódicamente las cuestiones principa-
les de ambas ciencias. Con la historia en la mano, y con estilo encantador e inimita-
ble, describe el nacimiento de las sociedades y sus diferentes clases, y con la misma
demuestra el origen de los gobiernos y sus especies. Analiza los vínculos de las fami-
lias, de los pueblos y de las naciones, y de ahí deduce el derecho natural, el civil, el
de gentes y todos los demás que son conocidos con nombre especial, como el eclesiás-
tico, militar y de comercio. La teoría de los contratos está desenvuelta con una clari-
dad y novedad que sorprende, y con la misma se proponen y resuelven las cuestiones
más interesantes que se hallan esparcidas en otros libros. Ya se comprenderá que
fueron objeto de sus investigaciones los poderes públicos, su división, las contribu-
ciones, y los delitos y penas. En suma: el Tratado de la organización de las socie-
dades es un compendio selecto de los fundamentos de la política y de la juris-
prudencia.»
Después de leer estas pinceladas tan llenas de colorido, extrañará el lector cómo
un libro tan precioso se oculta a las miradas de nuestros tratadistas de Derecho,
viéndose en las Bibliotecas agustinianas solamente, v no se divulgue ni se haya di-
vulgado más desde que se hizo del dominio público. Está escrito en diálogo a seme-
janza de La Florida, por formar parte del plan de obras de educación de que se ha
tratado extensamente.
ri; Véase Postrema saecula etc., tomo III, pág. 2<í3, donde no solamente dice el autor que U Orga-
KisacióH de las sociedades se hlibla impreso, sino tamfcién el Aito agronómico y el Arte deescrtbir.
714 MUÑOZ CAl'ILLA
3^, Sermón fúnebre del Uustrísirao Señor D. Fr. Marcos Cabello y
López, Obispo de Guadix y Baza, en el Anniversario {sic), que á su
buena memoria celebró el Convento de S Agustín de Córdoba, con
asistencia del Ilustrísimo Señor Obispo y Prelados de las Ordenes Reli-
giosas, el dia 7 de Setiembre de 1820. Díxola: el P. Mtro. Fr. José de
Jesús Muñoz. Agustiniano La publica la Provincia de Agustinos de
la Observancia, y la dedica al Ilustrísimo Señor Dean y Cabildo de la
Santa Iglesia de Guadix. Córdoba: Imprenta Nacional. 1820.
4,° de 45págs.
Port. — V. en bl. -Dedic. suscrita por «El Mtro. Fr. Francisco Xavier de Reque-
na, Prior Provincial» —Texto de Orígenes. -V. en bl. -Texto del sermón (pág. 7).
Bibl- del Col, de Valladolid, t. 2 de papeles varios.
36. Informes sobre beneficencia, etc.
Ramírez de las Casas, después de tratar de la dirección del hospicio que fué en-
comendada al P. Muñoz, y de otros asuntos de beneficencia en que intervino allá por
los aftos de 1820, concluye con este párrafo: «No contento con ocuparse en estas pe-
nosas y continuas tareas trabajó muchos y sabios informes sobre hospitales, casas de
expósitos y corrección que leyó por entonces en las juntas de beneficerlcia y sociedad
económica de amigos del país.» Uñase este número al redactado más atrás relativo a
informes y pareceres sobre asuntos de gobierno, enseñanza, etc., y se podría formar
indudablemente una colección interesante de trabajos que aunque muchos de ellos
obedecieran a circunstancias locales y de actualidad, serían por si soIob suficientes
para demostrar la actividad, conocimientos y talento organizador del P. Muñoz.
Sobre el paradero de algunos de los escritos del P. Muñoz, decía Pavón en carta
de 30 de Enero de 1904 a su sobrmo Barcia: «Todavía tengo rasguños, borradores,
pensamientos del P. Maestro, que podrás ver; y entre ellos escritos respectivos a be-
neficencia y gobierno local, alguno de los cuales sugería a tu abuelo cuando era
Regidor en la época segunda constitucional.» Gómez, al tratar del Año agronómi-
co, lamenta, la. pérdida de algunos cuadernos y a continuación añade: «El mismo
sensible contratiempo ha alcanzado a multitud de informes y memorias luminosas
que escribió sobre la instrucción pública y otros asuntos de gran interés.»
37. Tratado del verdadero origen de la Religión y sus principales
épocas, en que se impugna la obra de Dupuis titulada: origen de todos
los cultos. Precede una disertación sobre la antigüedad del Zodiaco.
Por el Mtro. Fr. José de Jesús Muñoz, Agustiniano. Tomo primero. Con
licencia: Madrid: imprenta de Espinosa. Año de MDCCCXXVIII. Se
hallará en la librería de Gila, calle de Carretas.
4.0 de XXI ^3 s. n. t-336 págs.
Tomo segundo...
De 3 hs. s. n., 487 págs. de texto y 1 s. n. de erratas.
En el prólogo, después de algunas reflexiones sobre la Religión y de las luchas
que en todo tiempo ha tenido que sostener contra sus enemigos, los cuales, según las
épocas, han adoptado sistemas distintos para combatirla, habla el autor del seguido
por Dupuis en su obra en los términos siguientes: «Entre la muchedumbre de for-
mas de que se revistió el enemigo para atacar á la Religión en los días en que obraba
él con toda libertad y cantaba anticipadamente el triunfo, fué una que podemos lla-
mar de áspid, con que intentó, valiéndose de la pluma del ciudadano Dupuis, persua-
dir al pueblo cristiano que estaba engañado acerca del objeto de su culto, y que este
ni era ni podía ser otro que ese sol material que nos alumbra y vivifica, que éste ha-
bía sido el único Dios de todas las naciones, y en todas las edades bajo distintos nom-
MUÑOZ CAPILLA 715
bres, y que lo era también dalos cristianos bajo el nombre de Jesucristo: nombre que
se había querido en tiempo de ignorancia y de superstición atribuir á un personaje
célebre, pero tan fabuloso y mentido como el Hércules, el Júpiter y el Adonis de los
antiguos. Para probar esto escribió una obra intitulada: Origen de todos los Cultos y
Religión universal, impresa en París el año tercero de 1 1 que fué República y des-
pués Imperio y hoy Reino de Francia, en tres tomos en folio, con otro de mapas;
obra que atendido su tamaño es acaso la más voluminosa que se ha escrito por nin-
gún filósofo contra la Religión cristiana; obra original en la que se le ataca de un
modo, con unas armas y bajo un aspecto del todo nuevo y extraño; obra llena de
erudición inmensa, trabajo de diez y seis años de infinita lectura; obra envuelta toda
en las oscuridades de la más sublime astronomía y en el laberinto de autores é histo-
rias antiguas, de escrituras simb 31icas, de fábulas, de alegorías y de las mitologías de
todas las naciones idólatras... Intento, pues, probar en eta obrita, que la Religión
que el Señor enseñó á Adán en el Paraíso, y que se conservó en su descendencia
hasta el tiempo de Moisés, Religión promulgada de nuevo en el Monte Sinaí, y final-
mente anunciada á los hombres por el Divino Verbo Jesús, nue-tro Maestro y nues-
tro Redentor, modificada en estas tres épocas conforme .1 los planes de la eterna sa ■
biduría, y acomodada á las circunstancias de los tiempos 3' á las nuevas exigencias
del género humano: que esta Religión es el origen verdadero de todas las demás re-
ligiones y cultos antiguos, en todos los cuales se descubren vestigios de aquella muy
claros, aunque por varias causas que indicaré, se hayan ido obscureciendo los dog-
mas primitivos y mezcládose con el oro purísimo de aquella enseñanza celestial, la
escoria é inmundicias de las fábulas y caprichos extravagantes de los hombres. Por
consiguiente, haré ver que esta Religión divina ni ha mendÍ2:ado sus dogmas de los
filósofos ni ha viciado sino perfeccionado la moral de la razón, ni ha copiado su culto
del que los idólatras tributaban á sus dioses fa'sos, especialmente al Sol...»
Menéndez y Pelayo, tratando de autores españoles que se ocuparon en cierta
época de impugnar obras impías muy conocidas publicadas allende los Pirineos,
llama erudita a esta impugnación de Dupuis del P. Muñoz Capilla, «agustino cordo-
bés, añade, consumado en el cultivo de muchas disciplinas, especialmente de las
ciencias naturales, y maestro (para loque entonces se acostumbraba) en el manejo
de la lengua castellana con cierto estilo manso, apacible y grave: varón, en suma,
de buena literatura y que conservaba las tradiciones de su orden, una de las más
doctas y literarias en España, realzada con el diamante de Fr. Luis de León.» —V. He-
terodoxos, pág. 531 del tomo III.
Con fecha 3 de Mayo de 1828 se concedió licercia para imprimir su obra al Pa
dre Muñoz por el Vicario general de España, según consta de los Registros de
aquel tiempo. — V. el Archivo histórico Hispano- A gustiniano, pág. 63 del vol. VII.
Corrieron con la impresión de esta obra en Madrid los PP. Merino y La Canal.
El P. Agustín Moreno, en carta escrita al P. Cámara con fecha 26 de Julio de 1882,
le decía, después de mencionar varios manuscritos que remitía a Valladolid para su
publicación en la Revista Agustiniana: «También va el original de la impugnación
a Dupuis con el epígrafe que no se atrevieron a imprimir los PP. Merino y La Ca-
nal y la carta de remisión a Roma que ignoro si llegó a servir... Con mucho gusto
vería reproducida en la revista la interesante lamentación con que acaba la impug-
nación a Dupuis que ocupa las dos últimas hojas del manuscrito.» Esta última peti-
ción del P. Moreno no fué atendida ignoramos por qué razones. El P. Cámara dejó
pronto la dirección déla Revista por haber sido nombrado Auxiliar de Madrid, y
el P. Muiños que le sucedió, no obstante sus promesas repetidas de dar a luz todos
los escritos inéditos del P. Muñoz Capilla, no las cumplió en todas sus partes.
El P. Muñoz hacía algún tiempo que había escrito su impugnación de Dupuis,
pero algo receloso de que no satisfaciera al público su trabajo, retardó su publica-
ción y solo se imprimió cuando a las aprobaciones de personas calificadas se unie-
ron los ruegos «Ya se comprenderá, dice Ramírezde las Casas, cuan vasto caudal
716 MUÑOZ CAPILLA
de conocimientos eran necesarios para desempeñar esta impugnación, como lo hizo
el Miro. Muñoz, pues no era bastante ser teólogo consumado, sino tener además
una gran instrucción en la historia, en las ciencias físico-matemáticas y en todo gé-
nero de erudición. A estas dotes que forman el mérito principal de la obra, se junta
estar escrita en lenguaje correcto, castizo y elegante que era peculiar al autor,
como quien lo había aprendido en la lectura continua de los más elocuentes escrito-
res de nuestro idioma.» A lo cual se puede añadir que, remitida la obra a la Acade-
mia de la Historia, «este cuerpo respetable, dice el canónigo Gómez, se dignó, por
medio de su secretario el eruditísimo D. Diego Clemencín, elogiar y encarecer la
solidez, la fuerza de raciocinio, la copia de doctrina, el celo y elocuencia con que el
Mtro. Muñoz había sabido defender la divinidad del culto católico contra las furio
sas embestidas y los bruscos ataques del incrédulo Dupuis, uno de los más encarni-
zados y temiljles adversarios de la Religión de Jesucristo.»
Debemos consignar la curiosa nota que con respecto a la venta de sus libros
nos da el mismo P. Muñoz en carta de 1." de Octubre de 1837. Trata de la buena
acogida que en el extranjero tienen ciertas obras científicas, apuntando el precio de
una dt ellas, y luego dice al P. La Canal: «Esto no tiene parecer a lo que me ha su-
cedido a mí con la obra del Dupuis y con La Florida, en que he gastado mucho y
no he sacado nada, por la indolencia de Espinosa y de Burgos, que ni por interés
propio se han estimulado a hacerlas circular. Últimamente he conseguido introducir
en Francia dos ejemplares de la primera, y me piden 200 que voy a remitir, y aun
tratan de hacer segunda edición si no se los envío. Estoy casi seguro que si Burgos
hubiera enviado ejemplares de La Florida a las capitales del Reino y al extranje-
ro ya había despachado la edición.»
38. Declaración breve de los tres votos que constituyen la projesión religiosa.
Por el M. R. P. Maestro Asist.t« Gen' Fr. José de Jesús Muñoz Agustiniano. Diri-
gida al P. Prior del Sant." de N. Sen." de Regla p.^ uso de sus Novic.s — M.S. en 16 "
de .5-1 hojas numeradas. Se conserva en el colegio de Valladolid.
El autor fué elegido Asistente General en el Capítulo celebrado en 1828; a esta
época, por consiguiente, habrá que referir la composición de este tratadito.
39. Enchiridion o librito que el P. Maestro Muñoz hizo y llevaba en el bolsillo.
Comienza así: «In nomine Domini nostri Jesu Christi, in quo est salus, vita, el
resurrectio nostra, per quem salvati et liberati sumus: ipsi gloria et honor in sae-
cula saeculorum. Amen. Anno Domini M. D. CCCXXIX.»
Son reglas de conducta que debía observar para practicar y adelantar en las
virtudes, incluyendo algunos consejos de Bacón, en latín, sobre el modo de estu-
diar, a los cuales añade otros el autor para su gobierno, indicando los bienes o ven-
tajas que se deben proponer en los estudios y los excesos que se han de evitar.
Se publicó en la Revista Agusliniana, vol. II, a continuación de Minuciosida-
des etc. del P. Moreno, según la copia enviada por este, a quien se debe indudable-
mente el epígrafe transcrito o por lo menos en su segunda p irte.
40. Historia j de las revoluciones \ de la \ República Cristiana, \ con reflexio-
nes análogas. | Traducida del italiano. | Tomo primero. | Decipit Frons prima inul-
tos. I Phaed. prol.
Fol. de 2 hs. s. n.-f229 págs. de texto e índices del primer libro, f 1 en bl.J-2 s. n.
con larga nota del traductor (-151 que comprende el libro segundo.
Port. y la v. en bl. — Advertencia o nota suscrita por D. Francisco de Borja
Pavón en Córdoba a 12 de Agosto de 1897.— Discurso preliminar, en el que se espo-
ne también el plan de la obra.— Texto.— Primer índice que contiene la serie crono-
lógica de todos los sucesos de la 1.' Época de la República Cristiana. -Segundo índi-
ce cronológico de los personajes inscritos en los martirologios católicos de los que
se habla en esta primera Época. -índice de los perseguidores de la Iglesia —índice
de las voces extrañas introducidas.— Nota sobre los monjes.— Sigue el texto del li-
bro segundo con sus índices como el anterior.
MUÑOZ CAPILLA 717
La advertencia del Sr. Pavón es del tenor siguiente:
«Poseedor y heredero por muerte de mi inolvidable amigo el venerado P. Fr.
Agustín Moreno, exclaustrado agustiniano, de una parte de sus libros y papeles y
manuscritos íntimos, he guardado durante algunos años los cuatro volúmenes de la
Historia o Revoluciones de la República cristiana, de autor anónimo, que vertió
del idioma toscano el R. P. Mtro. Fr. José de Jesús Muñoz Capilla, religioso eximio
de la misma Orden y convento de Córdoba. Debió de ser esta traducción una de las
últimas tareas de aquel preclaro sacerdote, cuyo nombre se honra entre los apolo-
gistas católicos, filólogos y cultivadores de la Filosofía y la Botánica en nuestra
patria en la primera mitad de este siglo. No sé cual escrúpulo de ultra-íilial adhesión
y el temor de censura o interpretación que pudiera lastimar su ortodoxia intachable,
hicieron que el P. Moreno guardase con cautelosa reserva délas miradas de sus
mayores amigos, el manuscrito del P. Muñoz. Al pasar a mis manos, he creído has-
ta este momento que debía ser consecuente con la misma reserva, aunque menos
escrupuloso, sin duda por mcompetente para tales juicios. Y en todo caso afirma el
favorable mío el dictamen emitido por el primer sujeto a quien consultó el ilustre
P. Maestro, que me consta haber sido el Señor D. Manuel Gómez, canónigo de Cór-
doba y Deán después de la Catedral de la Habana, en el que concurrieron grandes
méritos de ilustración y celo católico; y el tan autorizado del P. Maestro La Canal,
gloria insigne de la familia agustina, que resume el juicio de la obra y la versión. In-
teresado en que no se pierda por vicisitudes del tiempo, o de ciertos institutos por
imprevistas causas, he determinado ofrecer el libro a la Biblioteca Nacional, si por
su sabia Dirección pareciese aceptable; para lograr asimismo su mejor custodií y
conservación, y en beneficio de cuantas personas imparciales y discretas quieran
conocer o consultar la obra.» {Data y firma, según en su descripción se ha
apuntado.)
Barcia fué el inspirador de Pavón y el que llevó a cabo después el depósito y
entrega al centro indicado, como él mismo nos lo cuenta en el siguiente párrafo.
«Estos cuatro tomos pasaron por muerte del P. Maestro a su sobrino (1) el P. Agus-
tín Moreno que los tuvo siempre (e hizo muy bien) muy reservados. Al morir los
dejó a mi tío Francisco que hablándome de ellos el verano de 1897 y manifestándo-
se algo dudoso sobre lo que convendría hacer con ellos, le pareció bien mi parecer
de darlos a la Biblioteca Nacional. Yo mismo los traje y los entregué y en ella están
en el departamento de manuscritos con la signatura 7273-76.» Efectivamente, allí
existen y allí los habíamos examinado antes de conocer esta nota de Barcia, el cual
añade más: que los había leído con interés, y de su lectura sacó la convicción de
que el traductor lo hubiera pasado mal si llega a publicar su obra o si el P. Moreno
comete la imprudencia de no conservarla bien guardada.
Historia \ de las revoluciones... | Tomo segundo.
De IbO págs.+-l en bl.-f-l«6.
Son los libros tercero y cuarto y al fin de cada uno van los índices como en los
anteriores.
Al tomo tercero le falta la portada y consta de 114 hs. s. n. de texto e índices.
Al principio va una Advertencia del traductor con el juicio de la obra por el P. La
Canal, en 3 hojas; sigue una en bl. y en la siguiente comienza el texto que com-
prende el libro quinto.
También falta la portada al tomo cuarto. Después de las hojas obligadas de
guardas, comienza el texto que comprende 168 hs. s. n., 3 págs. en bl. y 19 más con
el índice-sumario, sin los restantes índices como los llevan los libros anteriores.
Contiene este tomo el libro sexto.
La obra, por lo tanto, está traducida en cuatro tomos divididos en seis libros,
(1) Este es ua error de Barcia que consiga en varias partes de su colección de carcas del P. Mudez
Capilla. Pavón le manifestó al examinar dicha colección, que estaba equivocado.
718 MUÑOZ CAPILLA
los cos/arfos en que el autor italiano comprende la historia de la Iglesia durante
diez y ocho siglos. Con excepción de las primeras hojas del tomo primero escritas
por algún pendolista, lo lestante es de letra del traductor.
Sobre las ííchas en que el P. Muñoz trabajó su versión apunta datos curiosos y
vamos a consignarlos por el orden en que se encuentran.
Tomo I, lib. l.°al fin: 4 rfe Octubre de 32. Al fin del índice: 12 de Octubre
de 32— L\h. 2.°, al princirio: 14 Februarii 1832. Al fin del te.xto: 9 Maii.AX fin de
los índices: 14 de Mayo. 2 meses.
La traducción, pues, comenzó por el libro segundo habiendo tardado en ella
dos meses.
Tomo II, lib. 3." al fin: 15 de Marzo de 33. Al ñn de los índices: 20 de Marso.—
Lib. 4.°, comienzo: 17 Abril 1833. Al lin dt;l texto: 25 de Julio de 1833.
Tomo III, lib. 5.°, al fin: Acabé el dia 27 de Febrero de 1834.
Tomo IV, lib 6.°, al fin del texto: Acabé esta traducción dia de Santiago del
año de 1835 habiéndola empesado el 14 de Febrero de 1832, a honrra y gloria
de Dios y en obsequio de la Juventud llamada al ministerio eclesiástico. Fr José de
Jesús Muñoz.
El texto original del autor comienza por un discurso preliminar al cual sigue un
prólogo donde se halla el plan de la obra expuesto del modo siguiente:
«He formado de la Historia eclesiástica como una gran Galería a la que intro-
duzco al curioso para que registre sus fastos representados en sendos grandes cua-
dros Me parece que este aire de novedad podrá hacerla agradable al que de ante-
mano se halla impuesto en ella igualmente que a los que no la han saludado. La Ga-
lería es exágona y cada uno de sus lados representa una de las seis principales épo-
cas en que distribuyo todos los 18 siglos de la Iglesia. He aquí cómo están dispuestos:
/.«'• eos/arfo. -La Iglesia bajo los Emperadores Romanos hasta la destrucción
del imperio de Occidente (474).
II costado. — La Iglesia en tiempo de las incursiones de los bárbaros hasta la res-
tauración del Imperio: esta época abraza 326 años y acaba en el de 800.
III costado.— La Iglesia durante la edad media hasta el retorno o vuelta de las
luces al Occidente: abraza 294 años y llega hasta el de 1094.
IVcostado.—La Iglesia en tiempo de las guerras sagradas hasta el gran cisma
del Occidente: 282 años (1376).
Pcosííírfo.— La Iglesia en los años de las reformas o sectas modernas durante
el reinado del fanatismo, 218 años (1594).
VI costado.— La Iglesia en las últimos tiempos hasta el regreso del Romano Pon-
tífice a su Silla, 206 años (1800).
«En cada costado el cuadro principal que presenta toda la historia de la época
está rodeado de otros pequeños, los suficientes para explicar la materia que abraza
aquel período de tiempo, y estos representan más o menos hechos sucesivos que
tienen todos relación a la serie de que hacen parte, y al diseño del cuadro prin-
cipal...»
Al principio del tomo tercero se encuentra una Advertencia, a la que signe el
dictamen del P. La Canal sobre los dos tomos primeros que el P. Muñoz le remitió
con el fin de obtener su aprobación o reprobación para proseguir o no la versión
de la obra. Comienza el P. Muñoz exponiendo las razones de haber emprendido su
trabajo, después de referirnos que la obra italiana encontró dificultades para entrar
en España. Luego que llegó a sus manos la examinó de corrida y se escandalizó, juz-
gó que estaba escrita por algún incrédulo y la sentenció a ser arrojada al fuego.
Mas para cerciorarse de que no iba errado en su juicio, se la dio a leer al canónigo
D. Manuel Gómez, el cual formó acerca de ella un concepto más favorable, llegando
a convencer al P. Muñoz de la bondad de la obra. La leyó, por lo tanto, segunda
vez, desvaneciéndose los escrúpulos que la primera le había ocasionado, y parecién-
dole digna de ser conocida por los españoles, se decidió a traducirla. Si en ello obró
MUÑOZ CAPILLA 719
cuerdamente se lo dirán al lector los testimonios que luego alegaremos fundados
en el ambiente religioso de aquella época, que si entonces podían traducirse por
inconvenientes de cierta importancia los atrevimientos del autor al tratar de cosas
y personas eclesiástica?, para decir la verdad y para la sana crítica y depuración
de la historia no debe haber tiempos determinados. Es decir, que únicamente desde
el punto de vista de la oportunidad, estirando o encogiendo la significación de esta
palabra, podrían ponerse algunos reparos al trabajo del P. Muñoz, reparos de los
cuales él mismo recelaba y con él aquellas personas que intervinieron de algún
modo en la conservación del manuscrito.
Se ha dicho que para depurar la verdad y para esclarecer los sucesos históri-
cos no hay tiempo señalado, y aquella debe prevalecer contra el error y la mentira
e irradiar sus luminosos resplandores sobre las nebulosidades de que los historia-
dores o escritores de cualquiera clase se han empeñado en envolver los hechos que,
presentados tales cuales son, habían de derrumbar de su pedestal a ciertas celebri-
dades amasadas con hipocresías o necias invenciones o con la credulidad y el fana-
tismo. Nadie hay que no enaltezca la campaña del P. Flórez por limpiar la historia
eclesiástica de España, de milagrerías, privilegios seculares que la corrupción
había introducido en muchas iglesias y glorias postizas con que pueblos, familias y
clases se envanecían; por esto la España Sagrada es el mayor monumento que
nuestros mayores han levantado a la verdad, a la crítica y al saber, y por eso tam-
bién, por la imparcialidad, la equidad y la justicia que tanto resplandecen en la His-
toria de los Papas, de Pastor, es esta otro monumento de la edad moderna que no
acabarán de bendecir las generaciones y los pueblos. No por quererla comparar
con estas obras tan celebradas, sino quedando muy atrás pero participando algo de
las mismas, la Historia italiana en su época fué un verdadero avance hacia la ver-
dad, saneada de corrupletas legendarias y apócrifas, y el P. Muñoz comprendiendo
c,uc la historia de la Iglesia, si ha de ser verdadera historia, ha de presentársela
como es en si, despojada de fábulas y supercherías, creyó sin la menor duda que
con su versión prestaba no pequeño servicio a la misma religión, no obstante, lo re-
petimos, los tiempos poco propicios para publicar un trabajo semejante y conociendo
también que la sociedad no favorecería sino con contadas excepciones su empresa.
Las reflexiones que quedan consignadas las creemos puestas en razón para
apreciar hasta dónde llegaba el amor del P. Muñoz por que resplandeciese la ver-
dad en toda su desnudez y pureza, amor que debe conciliarse con su conducta re-
ligiosa y cristiana de la cual nos ofrece pruebas singulares y repetidas en su corres-
podencia, por ejemplo, con el P. La Canal. Que esa conducta estuviese exenta de
padecer eclipses no seremos nosotros quienes lo sostengamos: el P. Muñoz era
hombre y como hombre hay que juzgarle. Veamos ahora cómo él mismo se expre-
sa en la advertencia sobredicha acerca de los fines y cualidades de la obra en
cuestión.
«Mas como por vehemente que sea nuestro amor a la verdad y firme nuestro
propósito de manifestarla sin disfraz ni velo ninguno, como asegura que desea ha-
cerlo el autor anónimo de esta obra, no por eso lo debemos creer infalible, o bien
porque no es posible descubrir siempre en tanta y tan dilatada serie de hechos la
verdad pura; o bien por hablar a veces llevado de humor o de prevención que se
oculta aun a nosotros mismos: de ahí es que no tengo esta obra por tan cabal y per-
fecta que no contenga algún error que se le habrá deslizado al autor... Podrán sus
opiniones y aun sus preocupaciones, por que ¿quién no las tiene? haber influido en
las pinturas que trace de algunos personajes, o en la calificación de algunas doc-
trinas o hechos; pero estoy seguro que los sueños de este anónimo son las cabeza-
das de Homero si comparamos sus descuidos involuntarios, con la ocultación estu-
diada de la verdad y con los falsos coloridos de otros historiadores.
«Dirá quizás alguno que esta Historia no tiene unción, que no es propia para
inspirar respeto a la Religión ni amor a la virtud; que el autor es poco piadoso en
720 MUÑOZ CAPILLA
los juicios que forma de algunos Santos y muy libre en las doctrinas que sienta en
los capítulos consagrados por él a las Reflexiones.— En cuanto a unción la que res-
pira y comunica esta obra no es oleaginosa sino balsámica: varonil, sólida, perma-
nente, como producida por la verdad: aunque carece de aquella especie de unción
que hallan algunos en leyendas apócrifas y en vidas de Santos tan atestadas de
falsos milagros y de virtudes extravagantes como faltas de sencillez y crítica. Pre-
senta a la Religión i oble, excelsa y triunfante de todos sus enemigos por el dis-
curso de XVIII siglos, pura e inmaculada a pesar de los delirios y extravíos de sus
malos hijos: divina ea sus dogmas, divina en su moral, divina en su culto...
«He leído a la par varias veces el Discurso sobre la Historia Universal de Bo
ssuet; las costumbres de israelitas y cristianos de Fleury y esta Historia de las re-
voluciones de la República cristiana y cada vez me inclino más a creer que el au-
tor de esta última se propuso por modelos las dos primet as. Sin embargo, si a algu
no no le bastare tan ventajosa recomendación para aficionarse a leerla, si la repug-
na, si se le resiste, si lo escandaliza, déjela que no se ha escrito para él.»
El P. La Canal, en su dictamen, juzga que la obra «es muy buena y que su publi-
cación podrá producir muchas ventajas a la república civil y eclesiástica, principal-
mente si prospera la época de la sólida y juiciosa renovación que empieza ahora;
porque si retrocedemos se prohibirá infaliblemente y serán perseguidos y anate-
matizados los que hubieren tenido parte en ella.» Y débese advertir que el P. La Ca-
nal no había visto más que los dos tomos primeros, o un tomo según la cuenta [del
traductor. Este comprendía demasiado el espíritu demoledor de añejas tradiciones
que informaba la obra, siquiera ese espíritu tuviera por fin y norte purificar con el
agudo escalpelo de la crítica severa la historia eclesiástica, viciada en no pocos ca-
sos por escritores nada meticulosos que daban cabida en sus obras a fábulas y
creencias inverosímiles e insostenibles, colocándolas al lado de las verdades incon-
cusas de la religión. De ahí que, no obstante el fin plausible que en la obra se per-
seguía, no se dudara del recibimiento poco favorable con que había de ser acepta-
da, especialmente por ciertas clases. El P. Muñoz temía por la suerte de su trabajo
y miró por él procurándole un asilo seguro para que no cayera en manos de igno-
rantes. He aquí una nota copiada de su correspondencia que explica lo que lleva-
mos dicho.
Con fecha 25 de Septiembre del 1839 escribía al P. La Canal: «Sabe V. que ten-
go traducida la Historia del italiano de que vio V. el \." tomo original, y el Sr. Li-
ñán el mismo traducido por mi en Valencia (1). Si este ms. queda aquí por mi muer-
te es presa del fanatismo y arde en voraces llamas. Suplico a V., por lo tanto, se
digne recibirlo y regalarlo a nuestra Academia para que colocado entre los muchos
que allí se conservan o se imprima alguna vez o se halle seguro de concluir vilmen-
te. Espera la resolución de V. para obrar. — Muñoz.»
El manuscrito vino a Madrid, pero el P. Muñoz, en sus últimos días, debió de ol-
vidarse que le había buscado un asilo seguro y le legó a su sobrino D. Francisco de
Paula. Alguien se lo participó al P. La Canal, acompañando a la noticia la petición
del manuscrito, y el mencionado Padre parece que se resistía a devolverle a Cór-
doba, como se deduce del siguiente párrafo de una carta de 21 de Abril de 1840, di-
rigida al mismo por el P. Moreno: «Entiendo teme V. poner en manos de D. Francis-
co la traducción de la Historia Eclesiástica; V. en eso puede hacer lo que le parez-
ca mejor; su dueño se la envió y la puso a su disposición; no obstante, no tema, que
(1) Kevisado el manuscrito por el P. La Canal, fué necesario remitirlo a Valencia para que lo viera
Linán. no sabemos si con consentimiento del primero. Desde luego puede afirmarse que a Valencia fué por
medio de Martín de León, a quien escribía el P. Muñoz en 11 de Septiembre de 1835: «Haz el favor de ponerle
unas fajas al libro que le devolvieron de Valencia.» Y en otra de 21 del mismo mes: «Ya he hablado para
que venga el manuscrito por el correo, valiéndome del favor de D. Felipe López de la Torre, ...conque
ponérmelo en el correo, como te dije.» Que se refiere el P. Muñoz a su versión de la Historia italiana parece
no ha lugar a duda«.
MUÑOZ CAPILLA 721
ÍD. Francisco es demasiado tímido y nunca se arrojará a publicarla ni aun a darla a
leer sin el consentimiento de Gómez, y que la custodiará con los demás manuscri-
tos tanto o más que la Academia- Contra esto parece que está el hecho de remitirla
a V., pero debe hacerse cargo de que en los últimos años estuvo muy dominado del
humor melancólico que le hacía dejarse llevar de algunas manías, con especialidad
sobre los que le andábamos alrededor.»
El P. La Canal se rindió al fin a estas razones u otras parecidas que le expori-
drían, y se decidió a remitir el manuscrito, como así lo expresa D. Manuel Gómez'
en carta dirigida al mismo Padre el 25 de Junio de 1840, en que le dice: «Según sü
última carta a D. Francisco de Paula, veo que está V. conforme en remitir la tra-
ducción de la Historia Eclesiástica. No me opongo a esta determinación; pero aun-
que D. Francisco es mozo de las mejores prendas, no será demás que le encargue
V. no franquear a nadie su lectura. Yo tengo el original italiano, suelo leerlo con
alguna frecuencia, y convengo con V. en que el tiempo no es el mejor para que ta-i
les libros anden de mano en mano.» El P. La Canal no necesitaba de las recomen-
daciones de Gómez {l)para persuadir a D. Francisco, no solamente la inconvenien-
cia de prestar el original de ia versión, sino también el perjuicio de que su publica-
ción se seguiría. No obstante, debía parecerle poco todo ello, y de que abrigaba sus
temores es una prueba lo que el P. Moreno le comunicaba el 7 de Julio. «El Sr. don
Francisco de Paula, le dice, da a V. las gracias por la Historia que recogerá cuan-
do tenga persona de confianza que de esa venga a Córdoba y me encarga diga a
V. y le repita no la quiere para imprimirla, sino para conservarla con los demás
manuscritos de su tío.»
No hay por qué decir que los temores del P. La Canal eran justificados, pues
conocía demasiado lo que era y significaba aquella obra, y quién sabe si, arrepen-
tido del dictamen que diera quizá para complacer al amigo y hermano, procedía
con tanto recelo respecto de su devolución. Por fin, a Córdoba fué el manuscrito,
y a la muerte de D. Francisco le recogió el P. Moreno, yendo después a parar a
manos de Pavón^ el cual le destinó al centro indicado, como se ha dicho. Llama la
atención, en verdad, como el P. Moreno, habiendo remitido a los Padres de nuestro
colegio de Valladolid tantos papeles y manuscritos del P. Muñoz, reservara esa tra-
ducción, debiendo pensar que a la postre pasaría a manos extrañas y, por consi-
guiente, se descubriría lo que durante tantos años había tenido empeño en ocultar,
como en realidad ha sucedido.
41. Oraciones que hacia Blas Pascal a Dios en el dilatado curso de sus enfer-
medades. Traducidas del francés para uso de Fr. José de Jesús Muñoz, y consuelo
y provecho de los que padecen: año 1838.— M.S.
Quizá fuera este el último trabajo literario del P. Muñoz, a lo menos no se tiene
noticia de que trabajara otra obra con posterioridad a 1838, desde cuya fecha estuvo
ya muy delicado constantemente, como lo relata él mismo en su correspondencia
con el P. La Canal.
41. Instrucciones y Pastorales.
Se ha indicado ya lo que trabajó en esta clase de escritos para el Sr. Trevilla,
Obispo de Córdoba. Veamos ahora otra nota de una carta suya al P. La Canal, de 30
de Septiembre de 1839: «El señor Ramos me tiene aburrido con peticiones de pastora-
les e instrucciones sobre diezmos, sin hacerse cargo del estado de mi cabeza, incapaz
de acometer aquel trabajo, ni del temple de mis opiniones sobre rentas eclesiásti-
cas.» Esta fué la última carta que se sabe haber escrito a aquel P. Maestro, pues a
los pocos meses murió, y de lo copiado puede deducirse que en otras ocasiones ha-
(1) Este señor opinaba pocos meses después que «no creía inconveniente de ninguna manera la
publicación de la i/ís/ona Sagrada que ha de honrar mucho a la memoria del difunto.- — Carta del Padre
Moreno al P. La Canal fechada el I.° de Septiembre. -Seria sincero el canónigo Gómez al expresarse así,
olvidándose de lo que poco tiempo antes había escrito al P. La Canal? No debe perderse de vista el dato de
que a ese señor se debió que el P. Muñoz emprendiese la versión de la obra.
46
722 MUÑOZ CAPILLA
bla atendido a las súplicas del citado peticionario trabajando para él algunos escri-i
tos de la clase de los mencionados o sobre otros asuntos del gobierno eclesiástico.
42. Sermones de Fray José de Jesús Muñoz Capilla, Maestro que
fué del estin^uido (1) Orden de San Agustín, Obispo electo de Salaman-
ca y de Gerona. Publícanse bajo los auspicios del Kxcmo. é limo. Sr.
D. Juan José Bonel y Orbe, obispo de Córdoba y patriarca electo de las
Indias. Tomo primero. Madrid, Imprenta, Librería, Fundición y Estereo-
tipia de M. Rivadeneyra y Comp., Calle de Jesús del Valle, 6. 1846.
4.° de XIII -I- .^76 págs.
Antep. - V. en bl. -Port. - V. en bl.- Apuntes sobre la vida y obras literarias del
Maestro Fray José de Jesús Muñoz Capilla y Vega. (Ocupan las págs. de números
romanos, las cuales fueron ingeridas entre la portada y dedicatoria que entran en la
paginación general). - Certificado acerca de la sepultura que por acuerdo del Ayun- '
tamiento de Córdoba y a propuesta de D. Francisco de Borja Pavón se concedió a los
restos del autor. Va firmado por el Secretario Mariano Muñoz Casas De za en Cór-
doba a 24 de tnero de 1841.— Dedic. por los editores al Excmo. e limo. Sr. D. Juan
José Bonel y Orbe, etc. Madrid, 15 de Marzo de 184.'i. — Texto (comienza con la pá-
gina 7).— índice.
Tomo segundo. - De 418 págs. de texto é índice.
En carta del P. Moreno escrita al P. Cámara con fecha 26 de julio de 1882, }'a
citada en otros lugares, le participa el envío al colegio de Valladolid de un cajón de
papeles y manuscritos del P. Muñoz, entre los cuales remitía «todos los originales-
autógrafos de los sermones impresos en casa de Rivadeneyra que tenia (el P. Muñoz),
rnenos los predicados al Ayuntamiento que este conservará en su biblioteca. Los
otros que nos sirvieron para la edición eran copias, unas que conservaba el Padre y
otras que yo pude recabar. Lo mismo tenemos en los inéditos que no mando porque
suelen servir aquí aunque pocas veces. >' Creemos que al fin los envió todos.
Comprende el primer tomo: itueve sermones de la dominica segunda de Advien-
to, doce de la dominica segunda de Cuaresma y dos del miércoles de la segunda se"
i,n,ana de Cuaresma.
El segundo contiene: un sermón para la dominica tercera de Cuaresma, otro para
el miércoles de la tercera semana de Cuaresma, otro para el miércoles de la cuarta
y otro para el viernes de la misma; dos cuaresmas vespertinas, la primera de seis
sermones y la segunda de siete; cinco predicados al Ayuntamiento de Córdoba en los
ipartes de la Cuaresma de 1804 y tres predicados al mismo en la Cuaresma de 1808.
De los apuntes para la vida literaria del P. Muñoz fué autor el canónigo Don
IVJaniiel Gómez.
Varios de los sermones del P. Muñoz se reprodujeron en la colección publieadaí
por Torrecilla con este título:
Biblioteca selecta de Predicadores. Colección escogida de conferencias, pláticas,
sermones y otros discursos sagrados sacados de los mas sobresalientes oradores, en
especial modernos, de España, Francia, Italia, etc. y entre estos P. Ventura, Amado,
Portea, Hernández, Troncoso, García, Pastor, P. Muñoz, Ravignan, Lacordaire,
Dupanloup, Badoire, Bridaine, Plantier, Cambalot, Coeur, Wiseman, Newman,
etc. París, 1857.-8.° cuatro tomos.
Hav otra edición de París también en tres volúmenes, hecha en 1873. — 8."
(I) Palabra impropia además de ser excusada y que demuestra únicamente Ja ignorancia de los edito-
res. La Orden de San Agustín nunca se ha extinguido y aun en España no desapareció por la exclaustración
de la cual fué excluido el colegio de Valladolid por estar destinado a la educación de misioneros para Fili-
pinas Con la ignorancia de los editores aludidos corre parejas la de Barcia, quien llama resucitados.
Agustinos a nuestros Padres del mencionado colegio que publicaron obras inéditas del P. Mufloz Capilla,
precisamente a quienes menos podía aplicarse aquel adjetivo por no haberse suprimido, ni aun en épo-
cas de las mayores revoluciones, el dicho colegio.
MUÑOZ CAPILLA 72á
És digno de consignarse el mítodo que observaba en la coTiposición de sus ser-
mones y la idea que se había formado de la oratoria sagrada. He aquí cómo se
expresaba con respecto al particular en carta escrita al P. Reguera con fecha 22 de
Mayo de 1799: «Por lo que hace a la Oratoria, el método mío es rumiar por algunos
días el pensamiento y trazar "el plan a fuerza de reflexión: lue^o procuro penetrarnie
bien del asunto meditándolo despacio, y después me pongo a escribir con la Biblia
delante, y cuando me parece consulto al expositor, si puede ser a N. Padre, o San
Juan Crisóstomo, u otro bueno que dejándose de sentidos místicos, esponga bien el
literal, como Sánchez; y así las mismas especies van llamándose unas a otras, la
imaginación se exalta y comunica algún fuego al discurso. Luego que está hecho el
borrador, lo saco en limpio, y entonces pulo, como puedo, el estilo, dejándolo claro,
sencillo y perceptible a todos. Ya he dicho los autores de que itie valgo; además deí
estos, el P. Masillen y Sto. Tomás de Villanueva y el limo. Armañá me parecen muy
buenos modelos y son los que se congenian conmigo; porque el Bourdalue no es tan
de mi gusto, ni tan acomodado a nuestros auditorios. Oiga V. a un hombre de gusto:
«La sencillez y naturalidad de iVlasillón, me parecen, si puede decirse así, más propias
para insinuar en el ánimo las verdades del Cristianismo, que toda ia dialéctica de
Bourdalue. Tenemos en nuestros corazones la lógica del Evangelio y allí se debe ir a
buscar; si la dialéctica es necesaria, es sólo en materias de dogma, y estas más bien
deben tratarse en los libros que en los pulpitos.» A mí me parece lo mismo. Mi
estudio favorito es la sagrada Teología, y principalmente las Santas Escrituras y
nuestro P. San Agustín y San Juan Crisóstomo, obras que no sólo encantan, como
V. siente, sino que insensiblemente nos hacen mejores cada día, elevando nuestras
ideas y afectos de estas cosas a las eternas...»
A raíz de la muerte de P. Muñoz pensó ya el P. La Canal publicar los sermones
que había dejado, pues contestando a una carta suya de 12 de Marzo de 1840, le dice
el P. Moreno en 21 de Abril: «La impresión de los sermones ofrece sus dificultades.
El P. José, demasiado franco para prestarlos, ha perdido más de la mitad y entre
estos los de que más le gustaban. Los que conservamos han sido predicados por suje-
tos de alta categoría y así no querrán ser descubiertos, y el hacerlo sin su voluntad
ocasionaría quizá la pérdida del honor que ellos solos conservan. Por esto opinába-
mos D. Francisco de Paula y yo que por ahora no convenía darlos a luz y que se-
ría mejor esperar algún tiempo, ver si venía a Córdoba el Sr. Ramos García que es
uno de los que los han predicado, ponerse de acuerdo con él y publicarlos aunque
fuera de orden suya y con el título de Colección de sermones de varios autores, dan-
do a luz con ellos algunos excelentes que de otros conservaba el Padre y diciendo en
el prólogo que una gran parte de ellos eran del Mtro. Muñoz, y los sabios y la pos-
teridad conocerán a la legua cuáles eran.»
Las prevenciones que el P. Moreno recomienda para la publicación de los ser-
mones, debieron de considerarse de poca estima y se instó por que vieran la luz
pública en lo cual estaban interesadas también otras personas. Es importante, sin
embargo, el detalle que abona el mérito de esos sermo.nes, haber sido predicados o
repetidos por otros ganándose por ello fama de predicadores, de la cual, por mira-
mientos del P. Moreno, no se les debía despojar descubriéndose a su autor. Repeti-
mos que a pesar de este reparo, se deseaba ver realizada la impresión, como así lo
persuade la siguiente nota.
Con fecha 7 de Julio de 1840 escribía el P. Agustín Moreno al P. la Canal, inclu-
yendo en su carta un índice de los sermones del P. Muñoz Capilla: «Envío a V. el ín-
dice de los Sermones del difunto que con su nombre piensa publicar cuanto antes el
Sr. D. Francisco de Paula. Si no le parece a V. bien el orden con que los he coloca-
do puede avisarme cuál le parece mejor. Imprimiéndolos en letra y tamaño seme-
jantes a los del Sr. Armañá se podrán dar en 5 tomos. No desesperamos de que pa-
rezcan algunos de los perdidos; ya después de copiado para V. el índice he tenido
alguna luz por donde espero haber uno del ciego de nacimiento; el 3.° de la Misa
724 MUÑOZ CAPILLA
nueva espero me lo envíe un compañero quo me dice tiene por texto Vide niiniste-
riuní, y es cuanto sé de este sermón.»
En carta de 1.° de Septiembre le dice que si el Señor le conservaba la vida un
año vería impresos los sermones, pues ya se había ofrecido un impresor de Córdo-
ba a editarlos, la familia del P. Muñoz lo deseaba fírandemente y el contrato estaba
a punto de ser firmado. En dicho contrato se incluí^, también la publicación de la Or-
gattisación de las sociedades, y al primer lomo de sermones había de poner D. Ma-
nuel Gómez una breve memoria de la vida del autor. Trata luego el l^. Moreno del
orden de colocación de ios sermones teniendo en cuenta las advertencias que sobre
el particular le había hecho el P. t^a Canal. El referido (iómez con otro amigo opi-
naban que sólo se debían publicar treinta o cuarenta «de una ejecución esmerada,»
pero el P. Moreno y la lamilla del P. Muñoz eran de parecer que se publicaran to-
dos, porque si algunos no estaban tan bien trabajados y no tenían tan limado el
lenguaje no por eso habían de redundar estas imperfecciones en desdoro de los de-
más ni de sti autor. «Pienso, añade, revisarlos todos antes que se den a la prensa, y
si, lo que no espero, hubiere algo duro contra los eclesiásticos, hablaremos.»
f^or fin y postre de tantos planes y tan fuertes esperanzas de imprimir lo ser-
mones, los deseos no llegaron a realizarse por entonces y sólo se imprimieron des-
pués los dos tomos reseñados que comprenden muy pocos en comparación de los
que quedaron inéditos. Según el índice del P. Moreno, se conservan aún manuscri-
tos los siguientes:
Encarnación. Homilía sobre Missus esl.
Jueves Santo. Institución. De cinco que hizo se conservan dos, primero, homi-
lía sobre sciens Jesús, y segundo, del amor de Jesucristo.
Pasión. 1." Plática sobre la necesidad de meditarla. 2.° Otra de los sentimientos
de Jesucristo con sus discípulos y enemigos. 3.° Homilía de la Pasión. 4.° Pasión de
Cristo y de la Iglesia predicado en Cádiz cuando se, hallaba la ciudad cercada por
los ejércitos de Napoleón, que versa sobre lo que entonces sufría la religión de
parte del gobierno del Emperador
Sacramew/o. 1." En el Sagrario es nuestro amigo, en la comunión es nuestro
alimento y en la misa nuestro sacrificio. 2.° De la vida del cristiano en Jesucristo
que es verdadera, feliz y eterna. 3." De la resistencia que los impíos oponen a la fe
de este misterio y como la hemos de vencer.
Misa nueva. 1.° Jesucristo, buen Pastor. 2.° Advertencias sobre la frecuente co-
munión.
A los presos, una plática.
A los religiosos. 1.* Del aprecio que se debe hacer de la observancia. 2.' Des-
pedida del Priorato de Córdoba. 3.^ De la corrección fraterna, al Capítulo inter-
medio.
María Santísima. 1.° del gozo que debe causar su nacimiento y de la devoción
con que debemos venerarla. 2 " De la Maternidad espiritual de María Santísima. (Es
excelente, pero se dice no ser del P. Muñoz.) 3." y 4." de la Asunción. Sobre el de-
seo que animó a la Virgen de la venida al reino de Dios y que debe animar-
nos. 5.° Plática de novena de la Divina Pastora, o " Otra sobre la devoción a la
Virgen.
San José. Plática. Debemos consagrarnos a Dios desde pequeños y ofrecerle
lo más precioso.
San Rafael. Por qué debemos esperar su protección.
Santos Mártires Acisclo y Victoria. 1." Panegírico Cor ineutn diligite principes
Israel etc. 2." Moral. Cómo vencieron y debemos vencer por la fe.
Reliquias de los mártires de Córdoba, en San Pedro. 1." Son señ.il de la vene-
ración de nuestros mayores, estímulo de la nuestra y garante de la de nuestros des-
cendientes. 2.» Son un argumento de la gloria que disfrutan sus almas y esperan y
esperamos disfrutar con ellos en la resurrección. 3." Razones por que quiere Dios
MUÑOZ CAPILLA 725
y es justo sean veneradas estas y semejantes reliquias. 4.° Para qué se celebran
fiestas de los Mártires con religiosa solemnidad.
Santos Médicos Cosme y Damián. 1.° La cristiandad los hizo buenos médicos y
en el ejercicio de esta facultad se hicieron buenos cristianos. 2.° Homilía sobre las
bienaventuranzas. 3." y 4.° Exhortaciones a la misericordia con ios enfermos.
San Agustín. l.° Paneajírico del espíritu de fortaleza, de amor y de templanza
en el Santo. 2." Moral sobre la división, para Capítulo. 3." San .Agustín, verdadero
patriota. 4." Verdadero penitente.
San Isidoro. 1.° Simplex, rectus et timens Deum. (Desfigurado.) 2." Con qué es-
píritu se debe trabajar.
San Aricólas de Tolenlino. En rogativa por la epidemia, \.—San Hipólito, 1'.—
San Ignacio de Layóla, \.- San Luis Gonzaga, \.-Sta. Paula, l.—San fuan Ne-
pomuceno. Moral contra la murmuración, 1.
Dedicación del cementerio del Campo de la Verdad, de Córdoba, 1.
Acción de gracias por la victoria contra los franceses. Texto: Quis deducet me
in civitatem tnunitafn?
Plan de dies pláticas a los religiosos, y otro de ocho pláticas, preparación a la
fiesta del Espíritu Santo.
Esta lista no es completa, según el referido P. Moreno, el cual esperaba aumen-
tar el número de los sermones con algunos que le habían ofrecido y otros que se
prometía encontrar.— Véase Archivo histórico Hispano A gustiníano, vol. VI, págs.
51 y sigs.
43. Correspondencia del P. Muñoz.
La conservó cuidadosamente el P. Moreno, quien, persuadido de su importan-
cia, la donó a nuestro colegio de Valladolid con los papeles y manuscritos del Pa-
dre Muñoz que habí.i llegado a recoger. En varios lugares de los primeros tomos
de la Revista Agustiniana se hacen constar los envíos de papeles de dicho Padre
al mencionado colegio, de donde los llevó a El Elscorial el P Muiños Sáenz al tras-
ladarse a este Real Sitio la Redacción de aquella Revista, y allí permanecen en el
día. Con respecto a la correspondencia de que ahora tratamos, el P. Muiños Sáenz, el
primero que con más decidido empeño prometió publicarla, nos ofrece las siguien-
tes notas en su discurso sobre la influencia de los Agustinos en la poesía castellana.
Al tratar del P. La Canal, cita a varios religiosos, concluyendo con este párra-
fo: «Entre los papeles del P. Muñoz Capilla, conservados por el P. Moreno y hoy en
nuestro Real Colegio de Valladolid, hay curiosísimas cartas, que no tardaremos en
publicar, del P. Merino, La Canal y otros agustinos de aquel tiempo. Son intere-
santísimas algunas y ofrecen abundantes datos acerca de esta época de la escuela
agustiniana y de no pocos de los literatos españoles.»— ^/¿«wm del XV Centenario
de la Conversión de San Agustín, pág. 247, nota.
«Poseemos preciosas cartas del P. Muñoz, escritas durante su permanencia en
la sierra de Segura, a donde huyó, primero, de la invasión napoleónica y luego de
los groseros insultos de los serviles exaltados. Allí escribió sus trabajos inéditos de
botánica, que igualmente poseemos y pensamos publicar. -Id. pág. 248, nota.
«No tardaré en publicar en La Ciudad de Dios, nombre que acaba de adoptar
la Revista Agustiniana, interesantísimas cartas del P. Jaime (Villanueva) y su
hermano D. Joaquín Lorenzo, de D. Gregorio Gisbert, Clemencín, Kanz Romani-
llos, González Carvajal y otros hombres ilustres. Las cartas de Gisbert son muy
notables, y denotan que no eran menos admirables las que le dirigía el P. Muñoz.
El P. Muñoz fué, además, amigo de Jovellanos, Arjona y Las Casas Deza, de quie-
nes no poseemos ninguna carta dirigida al sabio agustino; pero sí una del último,
relativa al epitafio que había de ponerse en su sepulcro.»— Id. pág. 149, nota.
A estas promesas, a las cuales puédense añadir otras tantas hechas en diver-
sas ocasiones, no se las dio el debido cumplimiento. Hemos reunido acerca de esas
cartas las siguientes noticias.
726 MUÑOZ CAPILLA
a) Cartas del P . M. Fr . fosé de Jesús Muñoz Agustininno. escritor Cordobés,
Obispo electo de Salamanca y de Gerona. Con advertencia preliminar, notas á algu-
nas de las cartas y artículo necrolg.» por D. Francisco de Borja Pavón. Copiado
todo y añadidas algunas notas por Ángel M.» de Barcia y Pavón en Madrid, el
año 1903.
Es un tomo en 4.° de 181 hs. numeradas y 4 al principio sin numerar de las cua-
les hay 3 en bl. que sirven de guardas y una con la portada.
Entre las hoj:is primeras se halla pegada una carta de Barcia dirigida al P Be-
nigno Fernández, en 18 de Abril de 1914, en que ofrece a la Orden el presente tomo
de cartas por considerar que debía pertenecer y ser propiedad de los Agustinos.
Regala también un ejemplar impreso, que va adjunto, de la oda leída por D. Francis-
co de Borja Pavón en la sesión de la Sociedad de Amigos del País de Córdoba a 29
de Junio de 1841, dedicada al P. Muñoz Capilla.
Después de la hoja de portada se halla una Advertencia sobre estas cartas, sus-
crita por el mencionado Pavón en Córdoba a 20 de Octubre de 1866, que versa acer-
ca de las dirigidas por el P. Muñoz al P. Reguera coleccionadas por aquel escritor.
Luego viene una segunda advertencia del mismo sobre otra colección de cartas
escritas a D. José Martín de León, incluidas por Barcia con algunas otras en el pre-
sente tomo.
Sigue a las advertencias anteriores el índice-sumario hecho por Barcia, Consta
la presente colección de 89 cartas cuyos destinarlos son: el P.Agustín Reguera, a
quien nombra primero Regente y después Prior de Cádiz; P. Lector José Ortiz;
P. Agustín Moreno; D. Rafael Mariano Pavón y D. Francisco de Borja Pavón; don
José Martín de León; Gallardo; D. .Antonio Gutiérrez de los Ríos; y una dirigida a
sus padres y hermanos. Hay, además, tres de D. Joaquín Muñoz, hermano del Pa-
dre Muñoz, una del P. Carmelita Pablo de la Concepción, otra del P. Reguera, una
del P. Pedro José Domínguez y otra de Martín de León, dirigidas también al Padre
Maestro. También una exposición de este solicitando pasír a Ultramar y el informe
sobre la misma del P. Reguera.
Los apéndices, que comienzan en el folio 16ó, comprenden: artículo necroló-
gico del P. Muñoz suscrito por D. Francisco de Borja Pavón y publicado en El Pi-
loto, periódico de Madrid, dirigido por los señores Donoso Cortés y Alcalá Galiano,
en el número de 8 de Marzo de 1840 (1); notas biográficas del P. Muñoz por Barcia y
notas a algunas de las cartas; carta de Pavón a Barcia (30 de Enero de 1904), en que
advierte varias equivocaciones de éste en sus notas, amplía algunas de las noticias
del P. Muñoz y contesta a otros asuntos.
En nota final advierte Barcia que su tío le había remitido las cartas de Gisbert
al P. Muñoz, que no incluye en el presente tomo dejándolas para un apéndice.
En la advertencia escrita por Pavón al principio de la colección de cartas al
P. Reguera, se dice de las mismas que, «no obstante su carácter familiar, común y
ordinario, respiran la apacibilidad de espíritu del que las escribió, descubren ras-
gos de profunda filosofía, contienen arrobos de una imaginación pintoresca, amor
social a la vez que de la soledad y el retraimiento y pormenores biográficos del
tiempo y personas a que se refieren. Revelan en cada línea la piedad ilustrada de
su autor, su moral pura, su sensibilidad delicida, la caridad, el patriotismo, la labo-
riosidad literaria, la severidad de principios y la vocación monástica.» Aparte los
rasgos biográficos del autor que contienen esas cartas, para nosotros son de gran-
de interés las noticias relativas al estado de la Provincia de Andalucía en aquellos
tiempos y las literarias que de sí mismo y de otros religiosos contemporáneos nos
da el P. Muñoz. Es muy cierto que con respecto a estos puntos tiene un va-
lor incalculable dicha correspondencia, pero creemos deba rebajarse al¿ún tan-
(1) Al final se dice en una nota: «Se reimprimió csie articulo en las Necrologías de varios contem-
poráneos distinguidos.. .Col doba. 1892, con una nota que dice: El autor del anterior articulo (o carta) ha
escrito después mAs extensamente acerca de este memorable cordobés.»
MUÑOZ CAPILLA 727
to el cuadro de las costumbres de aquellos religiosos censurados por él, pues
nos parece en no pocos casos la pintura algo recargada y no le juzgamos tan
imparcial, que sin reparos puedan adimitirse sus alirmaciones y juicios, sobre todo
cuando directamente intervenía en los asuntos de la Provincia. No debe perderse
de vista, además, el carácter de amistad y familiaridad de esta correspondencia, se-
gún se suele usar entre amigos de mucha confianza, porque en público y con otras
personas no cabe la menor duda que el P. Muñoz no se hubiera franqueado del mis-
mo modo y sus planes de reforma hubieran sido juzgados con distinto criterio. Está
sobre todas las consideraciones, es verdad, su deseo y anhelo constante de vivir
como bueno y observante religioso en el convento de Regla, y no pudiéndolo con-
seguir, su solicitud por expatriarse, dirigiéndose, para trabajar por la Religión y
la Patria, a América o Filipinas; sin embargo, dadas sus inclinaciones y tempera-
mento para reformarlo todo, ni en aquellas misiones ni encerrado en Regla hubiera
perdido su costumbre de criticar las acciones de los demás, con buen fin, no vacila-
mos el confesarlo, y con la más recta intención de encarrilar la observancia por los
derroteros que debía seguir.
A la muerte de! P. Reguera, las cartas a él dirigidas por el P. Muñoz y aquí colec-
cionadas pasaron a poder delP. Diego Ramírez, carmelita descalzo deSanlúcar, quien
las donó, juntamente con otros papeles (1), a D. Francisco Rodríguez Zapata, Cape-
llán Real de San Fernando y catedrático de la Universidad de Sevilla. A la amis-
tad con esle último debió el Sr. Pavón que se las franquease y aprovechó la ocasión
para copiarlas, sirviendo esta copia para la presente del señor Barcia. Tal es la his-
toria del paradero de estas cartas brevemente narrada por el Sr. Pavón.
Hoy no sabemos si se conservarán los originales que poseía el Sr. Rodríguez
Zapata, el cual los hizo encuadernar, como una adquisición importante, en Septiem-
bre de 1858 No es necesario repetir que de los mismos existen dos copias, por lo
menos, la hecha por Pavón, de la que se valió para la suya Barcia, donada a los'Pa-
dres Agustinos. El orden cronológico de las cartas se debe al P. Agustín More-
no, pues no constando en muchas de ellas el año en que habían sido escritas, des-
pués de un estudio detenido de las mismas, consiguió dicho Padre fijar las fechas.
Las dirigidas al P. Reguera abarcan desde 27 de Junio de 1796 hasta 13 de Diciem-
bre de 1813, y deben de faltar otras, pues el P. Reguera falleció bastantes años
más tarde.
Sobre las cartas dirigidas a José Martín de León escribió también el Sr. Pavón
la nota que copiamos: «Estas cartas, dice, escritas en la efusión de la amistad, en
el secreto de la confianza más íntima, expresan juicios sobre cosas y personas, que
ni deben tomarse sino como efecto de las impresiones del momento, ni dan a nadie
derecho de tomarlas en cuenta para juzgar la opinión y el sentimiento de quien las
escribía; quien tal vez la reformó o hubiera reformado manejando su pluma con
otro designio y mayor meditación y calma.» Sobre todo, podemos añadir nosotros,
dándose cuenta el P. Muñoz que aquel a quien hablaba con tanta sinceridad y a quien
descubría sus pensamientos era un incrédulo, como después con dolor se descubrió,
si hemos de creer a Barcia. Este último quiere así como obligar a los Agustinos a
retratar al P. Muñoz por sus cartas dirigidas a Martín de León, y a ese fin les ba re-
galado la copia de las mismas en un tomo, quedándose con los originales que cual-
quier día pueden publicarse donde menos se piense. Pero si ese caso llegara, sus
opiniones políticas habían de ser juzgadas midiéndose las circunstancias de aquellos
tiempos de luchas, de motines y de revoluciones en que libraban su última batalla
el absolutismo y el liberalismo, y como tiempos de transición las corrientes eran de-
(1) Estos papeles son.' una carta autógrafa de Fr. Diego González, fechada el 1.° de Febrero de 1793 y
dirigida al P. Prior de nuestro convento de Cádiz Fr. Ambrosio Costa; otras del mismo P. Reguera; algunas
del P. José González Hidalgo, agustino de Ecija; dos del P. Fr. Alonso de Carbajal; el sermón de honras del
limo. Cabello, por el P. Muñoz, y otro del P. Antonio Fabre, agustino de Chiclana, ala memoria de Car-
los IV, y algún otro papel.
728 MUÑOZ CAPILLA
masiadoimpetuosasparaquenadiepudierasuslraer.se a sus influencias, y menos
aquellos, que como el P. Muñoz, tanta parte habían lomado en las cuestiones del go-
bierno de la nación siquiera este fuera principalmente en provincias. Por lo cual
no perdería nuestro autor mucho de su fama bien sentada de religioso observante
dentro de la regla que había profesado, ni de ciudadano ejemplar por su despren-
dimiento y abnegación en bien de los pobres y desvalidos y en cuantas obras o ins-
tituciones de beneficencia y caridad se encomendaron a sus cuidados o dirección,
cualidades que todos reconocen y alaban en nuestro biografiado.
b) Correspondencia inédita del P. M. Fr. José de Jesús Muñoz Capilla sobre
Botánica.
Precedida de una advertencia preliminar suscrita por la Redacción, se publica-
ron en la Revista Agustiniana, vols. Vil y VIII, numerosas cartas de D. Félix
Haenseler, D. José Martín de León y D. Mariano Lagasca dirigidas al P. Muñoz y
una de éste escrita al primero con fecha 24 de Enero de 1815. Comienza la corres-
pondencia en 14 de Agosto de 1814 y acaba en 20 de Junio de 1837, pero es induda-
ble que las cartas debieran ser muchas más, a juzgar por las referencias que se en-
cuentran en algunas. A Martín de León escribió el P. Muñoz bastantes cartas, como
ya se ha dicho, y aunque no haya ninguna totalmente dedicada a la Botánica, muy
pocas son en las que no se hable de las plantas. También el P. Muñoz, cuando escri-
bía a alguno en quien notaba alguna afición, le pedía noticias o le interesaba por
el envió de plantas o semillas.
La correspondencia de los botánicos expresados es muy importante y son dignas
de figurar sus cartas en el Epistolario español, como nos dice con mucha razón el
P. Muiños Sáenz de quien son la advertencia preliminar y las notas ilustrativas.
Del interés de esas cartas para el estudio de entonces de la ciencia de las plantas,
puede deducirse el que tenían las del P. Muñoz a las cuales son, en su mayoría, con-
testaciones. Tenía el propósito entonces el P. Muiños Sáenz de publicar los estudios
del P. Muñoz sobre Botánica, y juzgó procedente que se anticipara la publicación de
esa correspondencia, pero aquel propósito quedó incumplido una vez más y aun
permanecen inéditos los trabajos del P. Muñoz, como ya lo hemos anotado ante-
riormente.
Fuera de la correspondencia sostenida por el P. Muñoz con dichos botánicos,
dedicada e.xclusivamente a investigaciones científicas, escribió también sobre la
misma materia a Entrenas con motivo de una excursión de tres meses a los montes
de Segura de la Sierra en el año de 1826. Con fecha 8 de Abril decía desde Siles a
D. Rafael Mariano Pavón: <Yo estuve tres días en Segura, délo que hablaré a En-
trenas en otro correo con extensión. El tiempo por aquí es vario, pero logramos
algunos días muy templados en los que se pasea largo y se colectan las plantas que
van poniéndose en sazón.» Y en otra del día 15: «Hoy escribó a Entrenas acerca de
mis expediciones botánicas que leerá a V.» Prometía estar de vuelta en Córdoba
pasada la fiesta del Corpus, y huelga añadir que proseguiría encartas sucesivas re-
latando a Entrenas sus observaciones botánicas y contándole por extenso las impre-
siones de la excursión.
Fruto de esas expediciones y de su constancia fué también, además de sus traba-
jos científicos sobre las plantas, un hermoso herbario que un farmacéutico de Cór-
doba conservaba aún en 1892 (1), y que en vida del P. Muñoz fué visitado por escla-
recidos botánicos, admirando la rica y variada colección de vegetales de que se
componía y procurando con afán obtener algunos de sus raros ejemplares.
Debió de sostener alguna correspondencia con el célebre P. Blanco, autor de la
(1) Sobre este herbario hablaba ya Colmeiro en 1858 en su bibliografía La Botánica y tos botánicos^
pág. 191, donde se publica una biografía brere del P. Muñoz; y de Colmeiro copió la noticia la Biografia
£ílesiásl¡ca, pig. 754 del tomo XIV. En este lugar se halla también otra biografía de nuestro autor y
en ella se cometieron las erratas de señalar el 27 de Febrero para su muerte y la de decir que los tomos
comprensivos de los sermones impresos del P, Muñoz fueron fitea, en vez de dos.
MUÑOZ CAPILLA 729
Flora de Filipinas. Lo deducimos del párrafo de una carta escrita a Martín de
León con fecha 20 de Junio de 1839, en que dice esperaba «unas dos docenas de se-
millas que salieron para mí de Manila el 15 de Enero y están ya en Cádiz. Con ellas
Tienen unos cuantos ejemplares de la Flora de Filipinas que ha trabajado un frai-
le para ver si se pueden despachar aquí...» Lo natural es suponer que con el Padre
Blanco trataría de estas cosas antes que con ninguno otro.
En el estudio del P. Sancho, arriba citado, encontramos que el P. Muñoz tam-
bién «comunicó repetidas veces con Clemente, discípulo de Cavanilles y compañe-
ro de Lagasca; con el insigne Boissier, a quien ayudó también con remesas de plan-
tas, según nos dicen Lange y Willkoom en su Flora española: «Muñoz Capilla,
*monachus et botanicus cordubensis, defunctus, qui plantas nonniilas el. Boissier
misil.» Y dejo de enumerar algunos otros que a cada paso llaman él y Lagasca sus
íntimos amigos.» Boissier estuvo en Córdoba donde debió de contraer estrecha
amistad con el P. Muñoz, quien eficazmente le recomendaba a Martín de León, en
carta de 26 de Octubre de 1837, con ocasión de pasar r.quél a Madrid. «Aprovecho,
le decía, la ocasión que me ofrece la ida de Mr. Edmundo Boissier, dador de esta, a
esa corte para escribirte. Lo primero para recomendártelo; es un joven muy apre-
ciable por sus bellas prendas, y singularmente por su amor a la Botánica, que le ha
hecho abandonar su patria y familia y peregrinar por España (lo que en el día es
mayor heroicidad de lo que imaginarse puede) buscando vegetales... El note inco-
modará y solo me intereso para que le facilites vea a Lagasca, para quien lleva car-
tas de Haenseler y mías; y el Jardín de la Priora con las noticias que puedas darle
para satisfacer sus ardientes deseos.»
cj Cartas del P. Muñas al P. José Calixto de Orihuela.
No se sabe que existan, pero sí las contestaciones del P. Orihuela publicadas
por el P. Ignacio Monasterio en la revista España y América, tomo XXX al XXXII,
y por ellas se puede juzgar del interés, como siempre, de las cartas del P. Muñoz. Es-
te conmenzó sus relaciones pidiendo informes sobre la Provincia agustiniana del
Perú y manifestando sus deseos de pasar a dicha Provincia cuando desde Cádiz
elevó al Gobierno una solicitud para expatriarse yendo a ejercer su misión a Mé-
jico. No habiendo podido conseguir respuesta favorable a su petición y disuadido
después por sus amigos de ir a Méjico, Perú o Filipinas, continuó su corresponden-
cia con el P. Orihuela, tratando del estado de España, de las Ordenes religiosas,
etc., aprovechando todas las ocasiones para aumentar sus conocimientos botánicos
y pedir semillas de plantas americanas. Comprende la correspondencia del P. Ori-
huela desde 5 de Septiembre de 1811 hasta 6 de Marzo de 1823, fecha esta segunda
en que quizá se interrumpiera por las revueltas del Perú contra el dominio es-
pañol.
En los volúmenes XXXII, XXXIII y XXXIV de la revista citada publicó tam-
bién el P. Monasterio algunas cartas de los PP. Manuel Herrero, Francisco Her-
nández, Luis de Toro y José Antonio Calo dirigidas al P. Muñoz y en las cuales se
encuentran referencias a cartas escritas por éste, deduciéndose que también con
dichos Padres sostuvo correspondencia.
d) Cartas del P. Miro. Fr. José de Jesús Muños Capilla.
Con este título publicamos en los vols. V y VI del Archivo histórico Hispano-
Agustiniano, de donde lo reprodujo La Ciudad Dios (1916), parte de la correspon-
dencia del P. Muñoz con el P. La Canal, donada generosamente por D. Bernardo
Ruiz de la Prada al P. Víctor Gaitero cuando este era Presidente de nuestra Resi-
dencia de Santader. Se conservaba como un recuerdo venerable de familia, pues
había pertenecido a Dña. Rosa Ruiz de la Prada, dama ilustre y cristiana que dio
albergue en su casa al P. La Canal al ser arrojado a la calle por la exclaustración
de 183,5. Comprende la serie de cartas desde el 2 de Marzo de 1836 hasta 30 de Sep-
tiembre de 1839, y según se desprende de otras cartas del P. Muñoz, dirigidas a
otros personajes, es indudable que entre los dos Padres existieron relaciones de
730 MUÑOZ CAPILLA
muchos años antes; por esto decimos que es solo una parte de la correspondencia
la que hemos dado a conocer. Por desííracia, aun esas cartas publicadas no se han
podido salvar totalmente de los deterioros sufridos con motivo del agua y la hume-
dad, resultando muchas de ellas mutiladas, pues solo al intento de despegarlas unas
de otras se han reducido a polvo. De ahí que ni siquiera se hayan podido publicar
íntegras más que unas pocas, las que se encontraban al principio y fin del legajo.
Por estar dirigidas al F. La Canal, entre las cartas del P. Muñoz se hallaban
mezcladas cuatro del P. Agustín Moreno, escritas al mismo destinarlo, una de don
Manuel Gómez, otra del Agustino Fr, Juan Subirana y finalmente, una de Juan Ma-
nuel de Bedoya. También hay tres del P. Muñoz dirigidas, la primera, a ü. José
Martin de León y las otras dos a la señora mencionada.
De cuanto interés sea esa correspondencia para estudiar al autor de la misma
no es necesario ponderarlo, pues en ella se nos revela el P. .Muñoz tal cual era, sus
aspiraciones, sus deseos de una vida más feliz que la presente, sus trabajos en bien
de los pobres, sus enfermedades, en íin, y padecimientos propios de la vejez lleva-
dos con resignada conformidad. En ninguna otra parte creemos se encuentren no-
ticias más verídicas y que mejor nos retraten el corazón del P. Muñoz hasta en
sus secretos más íntimos, pues escribía a un hermano de toda su coníianza para
quien nada tenía oculto; de ahí que se consideren como la mejor, más fiel y cum-
plida autobiografía del P. Muñoz en los últimos años de su vida. Aparte del valor
inapreciable que en este sentido tienen esas cartas, tienen otro también de mucho
interés por las noticias literarias que se hallan esparcidas en ellas y que no nos
han servido de poco para trazar principalmente este artículo del P. Muñoz.
e) Más cartas del P. Mluños Capilla.
Con este epígrafe dimos a conocer en la publicación mencionada, vol. VUI, tres
cartas del P. Muñoz, una de ellas dirigida a D. Luis María Ramírez y las otras dos
a D. Francisco de Borja Pavón, con una de este segundo escrita al P. Maestro dán-
dole cuenta de algunos encargos que le había hecho para Madrid. Los originales
se hallan en la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional, como allí lo indicamos.
/) Cartas a D. Bartolomé José Gallardo.
Se conserva una de 2ó de Septiembre de 1834, la que lleva el número LVIII en
la colección de Barcia, y versa sobre noticias bibliográficas casi exclusivamente,
de lo cual puede deducirse lo que constituía el fondo de esta correspondencia. Le
participa que de Pablo de Céspedes solo había encontrado entre los apuntes del Pa -
dre Leal parte de su Discurso de la antigua y moderna pintura y escultura donde
se trata de la excelencia de las obras de los antiguos y si estas ."e aventajaban a
las de los modernos, impreso en 1604. Le habla también de un poema de la pintura
que, según tradición, se conservaba íntegro entre los manuscritos de Alderete y
otros en la biblioteca del Cabildo de Córdoba. Parece que Sedaño no dio a conocer
sino una parte del citado poema.
Concluye citándole «el tesoro de escritores'españoles antiguos» que había lo-
grado coleccionar D. Jacobo Parga, y participándole que en la Biblioteca de los
PP. Agustinos descalzos de Copacavana se guardaba la obra de Francisco del Ro-
sal, cordobés, titulada Origen y etimología de todos los vocablos originales de la
lengua castellana.
44. El P. Muñoz fué correspondiente de la Academia de la Historia, y acaso
por tal título presentó a la misma dos de sus libros el P. La Canal, La Florida y la
Gramática fdosófica, probablemente, pues fueron los dos últimamente impresos.
He aquí lo que él mismo nos cuenta en carta escrita a dicho Padre con fecha 4 de
Noviembre de ls38: «Esperaba para contestar a V. cierta oportunidad, y detenién-
dose esta lo hago hoy dando a V. gracias, que siempre tengo por qué dárselas, de
que se haya anticipado a presentar a la Academia mis ofertas, mientras hacía yo
diligencias para que, poniendo los dos libros en poder de V'., le hubiesen ahorrado
pasos e intereses para servirme.» Luego habla de La Florida en tales términos, que
MUÑOZ CAPILLA 731
parece ser uno de los libros en cuestión. Añade después: «D. Miguel Salva, Secre-
tario interino de la Academia, con fecha 18 del pasado, me da gracias a nombre del
cuerpo por mi pequeño don. No he contestado por no hacerlo a secas; tengo prepa-
rada una antigualla, morrión, capacete o celada que remitiré, y entonces irá todo
junto.» En 6 de Diciembre dirigió también, al P. La Canal, otra carta remisoria en
que le da instrucciones para recoger en Madrid los objetos enviados, incluyendo
una noticia literaria, segiin se ve a continuación.
«Quisiera ser portador del fardo de que había el adjunto papel para ponerlo en
su c.isa sin ocasionarle molestia ni dispendio ya que la cosa es tan reducida; pero
será forzoso que V. lo recoja y presente a la Academia el yelmo (cuyo mérito igno-
ro), y mis deseos de poder presentarle dones de más provecho, especialmente al
Sr. Navarrete. Aun tengo un tomo manuscrito de que acompaño índice, por si es
cosa que pueda servir y merezca que la remita. .»
El índice citado es el siguiente:
J) Descripción de España del Mtro. Raii sacada de su original muy antiguo de
la librería del Colegio y Universidad de Toledo.
2) Libro de Geografía de Españi, manuscrito, compuesto por D. Lorenzo de
Padilla Arcediano de Redonda.
3) Discurso sobre ser Guadalimal el Río Guadalquivir,
4) Otro sobre lo mismo de Pedro Díaz de Rivas.
5) Apuntes manuscritos del Licenciado Franco, vecino de la villa de Bujalan*
ce, hombre muy leído y gran anticuario.
6) División de los Obispados de España hecha por el Rey Wamba.
7) Domino Sancto et beatissimo et Apostolicis meritis... Patri Fulgentio famu-
lus tuus Scarila.
8) Incipit líber Domini Fulgentii Episcopi de Fide Incarnationis Filii Dei. (Este
no está completo, tiene 14 hojas.)
9) Carta de cuestiones que un gran Maestro de la Ley que llamaban Raví Sa-
muel de Fez, el cual compuso y afirmó este santo libro declarante ca declara toda
la verdad de las S.ta-i Escrituras por los S.'os Profetas por Dios escogidos para dar
testimonio de las maravillas que Dios habia de facer en el advenimiento de su Fijo
Mesías Salvador ntro. y enviaba esta carta a otro Raví muy afamado que llamaban
Isaac de Sozulmenga.
El P. La Canal debió de contestarle que sería aceptado por la Academia el tomo
ofrecido, pues el P. Muñoz le dice con fecha 20 de Enero de 1839: «En cuanto a los
papeles están aquí a la disposición de V. Sobre uno se hace una insinuación por
parte de su dueño que lo es un sobrino mío, que los heredó de su padre, hombre cu-
rioso y de buen gusto; dice él que apreciaría mucho que la Academia lo nombrase
el tiltimo socio de la tíltima clase de los que la componen.» También pone la inter-
pretación que en Córdoba se daba a una escritura del capatece, sobre la cual le pe-
día -xpUcaciones, sin duda ninguna, el P. La Canal.
Consignamos las noticias de estos manuscritos, por si se guardasen en la Aca-
demia de la Historia a ñn de que se sepa su procedencia.
—Sobre el P. Muñoz se han escrito y publicado varias biografías, siendo la pri-
mera ]'i que salió en el periódico madrileño El Piloto, por D. Francisco de Borja
Pavón, inserta después en !a obra Necrologías de varios contemporáneos distin-
guidos, por el mismo Pavón. Córdoba, 1892. Dícese que el o citado autor escribió con
posterioridad otra biografía extensa del P. Muñoz, trabajo que no hemos visto.
El canónigo D. Manuel Gómez es autor de la que va al principio de los sermo-
nes del P. Muñoz y esta es la misma, sin la menor duda, que leyó el P. La Canal en
la Academia de la Historia el 1840, aunque en las Memorias de este centro se atri-
buye a un D. Antonio Gómez que es, sin duda, el D, Manuel ya citado, saliendo
errado el nombre. Esta biografía se atribuye indebidamente al Sr. Pavón en la
Revista Agustiniana, II, pág. 463, nota.
732 MURCIA
Fundado en los dos anteriores y extractando y en parte copiando, escribió otra
biografía Juan Lucas del Pozo y Cáceres en 1859, existente aún inédita, según
creemos, en el leg. 18559 de la sección de Mss. de la Nacional. \i\ autor la ofrece
«al ilustre y magnífico señor D. Pascual de Gayangos.» Pensábamos publicar esta
biografía, por ser de las más breves, al frente de este artículo, pero desistimos de
tal propósito cuando nos fijamos más en el descuido con que está redactada.
La mejor y más abundante de datos es la que se halla en la obra Escritores y
Projesores de las Bellas Artes de la Provincia de Córdoba^ por D. Luis .María Ra-
mírez de las Casas Deza... 1863, ms. de la Nacional. La publicó, según allí se en-
cuentra, con algunas notas ilustrativas, el P. Bruno Ibeas en la revista Es(>aña y
América, lomo XXXIX. Quizá se deba esta al Sr. Pavón y se copiara para remi-
tirla a Valladolid, pues la publicada por el P. Tirso López en la Revista Agustinia-
na, II, 457, está calcada en esta y se dice en nota a la pág. 463, que el P. Tirso ex-
tractó a Pavón, principalmente, enviando su noticia biográfica al P. Lanteri para
el Eremi sacrae, donde se halla muy reducida, págs. 99 y 100 de la 2.° Parte. Más
reducida es todavía, porque ocupa solo una docena de líneas, la incluida por el
mismo P. Lanteri en su Postrema saecula etc., lil, 293. El P. Muiños Sáenz, por no
conocer la obra Eremi sacrae, se equivocó al decir que el P. Tirso remitió su tra-
bajo al P. Lanteri para Postrema saecula, sin fijarse que el tomo III donde se trata
del P. Muñoz se imprimió ya en 1860.
La Biografía Eclesiástica también incluye una bastante extensa, tomo XIV,
pág. 754.
Ramírez de Arellano, en su obra Paseos por Córdoba, pág. 228 del tomo I,
trae un elogio del P. Muñoz Capilla, mencionando sus principales cargos ejercidos
tanto dentro como fuera del claustro y reseñando sus libros impresos.
Con título de Minuciosidades que no se hallan en las biografías del P. Muñoz
Capilla se publicaron en la Revista Agustiniana, II, 463 y sigs. unos apuntes del
P. Moreno, indudablemente los de mayor sabor y valor biográficos que se han es-
crito y son los que principalmente nos han servido para la primera parte de este
artículo, pues las restantes biografías que se han citado más son vidas literarias
que otra cosa.
Pavón escribió y publicó en honor del P. Muñoz una composición poética de la
cual he aquí la nota correspondiente:
A la memoria del Padre Maestro Don José de Jesús Muñoz, Agustiniano. Oda
leida en la sesión pública de la Sociedad económica de amigos del país, verificada
el 29 de Junio de 1841, en la lectura de su elogio y colocación de su retrato por
F.de B. P.-S." de 8 págs.
A continuación del epígrafe comienza el texto y en la última página se hallan
las señas de impresión que son estas: Córdoba: Imprenta de Garcia. 1841.
Mnrcia (Fr. Dionisio de).
Religioso muy docto y erudito, dice anterioridad, en 13.58, era Vicario ge-
Gandolfi. Fué Doctor por la Univer neral de la Provincia de Ñapóles,
sidad de París, donde enseñó muchos segiin lo asevera el P. Román en sus
años Teología, después de haber sido Centurias. Fué nombrado por Ur-
Capellán del Rey de Sicilia, como baño V y la Reina Juana de Ñapóles
consta de un rescripto de Urbano V Nuncio cerca del Rey de Sicilia, c^mo
dado en Aviñón el primer año de su se ve en los registros de la Cancelaría,
Pontificado en 1363, conservado en el donde se dice que le dieron los mag-
tabulario de la Catedral de Mesina. nates sicilianos el titulo de Vir vene-
Creado Arzobispo de esta ciudad, nom rabilis el magnae aitctoritatis. Por
bró Vicario general suyo al Agustmo sus buenos oficios se hicieron las paces
Fr. Lucido de Murcia- Consta que con entre los franceses y sicilianos con los
MURCIA 733
aragoneses después de la cruenta dose de este dato que por aquel tiempo
guerra iniciada con el acontecimiento pasó a mejor vida. El Bto. Orozco le
conocido en la historia con el nombre llama célebre escritor, y varón sabio
de Vísperas sicilianas. Consérvase por sus letras y santidad; gobernó su
la memoria de nuestro Arzobispo en iglesia con gran prudencia aprove-
los tabularlos de la iglesia de Mesina chando en gran manera a las ánimas y
hasta el 18 de Julio de 1380, deducién- siendo gran limosnero.
El mismo Beato nos da la siguiente nota bibliográfica: «Trabajó mucho en de-
clarar al maestro de las sentencias. Estos comentarios son muy estimados por ser
doctrina clara e muy fundada. También escribió notables sermones.» A esta nota
nadie, que sepamos, ha añadido un detalle más que merezca consignarse, reduciéndose
nuestros bibliógrafos a copiarla y repetirla.
-P. Gandolfi, pág. 112.— Bto. Orozco, Chronica ,io\. liiii. P: Graciano, ^«asíasís,
pág. 64.- P. Panfilo, Chronica, fol. 101 v.— P. Herrera, Alphabetuní, 1, 195 Y en su
Historia del Convento de Salamanca, pág. 198, donde se halla incluido nuestro
Arzobispo en la relación de los hijos distinguidos del convento de Toledo, en lo cual
siguió luego al P. Herrera el P. Vidal, pág. 340 del tomo II.
Murcia (Fr. José Ramón).
Nhcíó el 31 de Agosto de 1842 en amor al hábito que vestían, con deseo
Bogotá, y profesó en el convento de de restaurar a su antiguo esplendor la
S. Agustín de dicha ciudad el 1.° de Provincia de Colombia, se reunieron
Octubre de 1859. Por causa de la ex- varios religiosos bajo la presidencia
claustración de los_ religiosos en 1861, del Delegado Apostólico en 30 de
ingresó en el seminario conciliar donde Enero del mencionado año y eligieron
terminó la carrera eclesiástica y se en Provincial al P. Murcia. Para ex-
ordenó de sacerdote el 30 de Mayo de citar el celo de sus hermanos a la
lSb9. Sirvió varias parroquias de la observancia regular y animarlos a
Diócesis, hasta el 1883 en que, después trabajar por llevar a cabo la res-
de grandes esfuerzos por fundar y sos- tauración tan suspirada, escribió y
tener una casa de noviciado en Bojacá, publicó la siguiente:
movidos por el espíritu religioso y
1. Circular del Vicario Provincial de Agustinos Calzados dirigida a sus hermanos
en esta Provincia. Es de carácter puramente reservado. Bogotá. Imprenta de Silves-
tre y Compañía. 1883.-4.° may. de 16 págs.
Al final va la firma del autor. La portada reproducida se encuentra en la cubierta
del folleto, e ignoramos el motivo de llamarse el P. Murcia Vicario Provincial, siendo
así que, en el capítulo celebrado en aquel año, fué nombrado Provincial y confirmado
en su cargo por el Sr. Delegado.
2. Documentos relacionados con la historia civil y eclesiástica de
la Parroquia de Puli, con mas quince notas descriptivas sobre su hermo-
sa topografía, escritas por su respectivo párroco actual Don Fray José
R. Murcia, agustino calzado. Año de 1887. Bogotá 1891 Samper Matiz,
calle 17, núm. 31. Teléfono 236.
4.° men. de 84 págs.
Trae al principio una merecida congratualción del Dr. D. Joaquín Pardo
Vergara, Secretario del Arzobispado de Bogotá y después primer Arzobispo de
Medellín, en la que felicita al P. Murcia y celebra que haj'a iniciado tal empresa, que
debía ser imitada por todos los párrocos.
734 MURGA- MURILLO
El folleto tiene atinadas observaciones acerca de la construcción del futuro tem-
plo dol pueblo, que demuestran buen üU'to artístico.
Fiyura en la lisia general de Curas, como interino en 1876, el 1-*. Atitonio Olivera,
agustino calzado, del cual dice que fué natural de Puli y miembro muy distinguido
de la familia agustina; cantó su primera misa en Santa l'.'iiliar.i, de Bogotá, en 185H.
Murió en Puli a principios de 1877.
El f. Murcia dice de sí mismo que había estado en Aniípoinuí, lionde había cons-
truido la casa cural.
Noticia debida al P. Mateo Colón.
Murga (Fr. Clemente de).
Relación, qve el P. M. F. Clemente de Murga del Orden de N. P. S. Augustin de
esta Provincia del Perú, y Convento Grande de Ntra. Sra. de Gracia de l.ima, par-
ticipa a su amada Provincia del lamentable robo que hizo en su Iglesia del Altar
Mayor, Lucas de ValLadolid mestizo, de la Sagrada Custodia del Santissimo Sacra-
mento, que sea alabado por siempre.
4.° de 11 hs. s. n. {21 págs.) y la v. de la última en blanco. No lleva pie de im
prenta.
El título copiado sirve de epígrafe y a continuación comienza el texto. La im-
presión debe de datar de 1744.
La custodia era de oro con muchas piedras preciosas y, a juzgar por ios datos
que en el curso de la relación se apuntan, debía de ser de mucho valor. El l.idrón
se llevó la custodia dejando el pedestal en el tabernáculo, donde se encontraron las
formas envueltas en un pañuelo, tíl robo se descubrió el día 26 de Octubre de 1743
al ir el P. Sacristán a renovar la sagrada forma para la exposición del próximo cuar-
to domingo del mes dedicado en todas nuestras casas a la Virgen de la Consolación
y Correa. Era platero el ladrón y con parte del oro hizo varias onzas que usó como
legítimas y vendió también algunas piedras; lo restante del metal lo había ei terra-
do hasta que lo necesitase, cuando fué descubierto en Guancavelica. La nTiticia de
su prisión se supo en Lima el 23 de Noviembre y a esta capital fué remitido; ce fe-
só su delito con el destino que había dado a lo que faltaba de la custodia y el lugar
donde estaba oculto lo restante. El 18 de Enero de 1744 expió su delito en la horca.
Existe ejemplar en la Biblioteca Nacional B-U2863, y Medina da cuenta de otro
en La Imprenta en Lima, núm. 2383.
Murga (Fr. Eugenio de).
Tuvo por padres a Eugenio Fernán- Bodonal de la Sierra, provincia y dio
dez y María de Murga y profesó en e) cesis de Badajoz. Tuvo otro hermano
convento de Toledo, apellidándose Fer- en la Orden, hijo de profesión también
nández de Murga, el 22 de Diciembre de del convento de Toledo, que se llamó
1707. En la misma nota de su profesión Fr. Mateo de San Nicolás, adoptando
se dice que fué natural de Bodonal, de este apellido y dejando los dos, Fer-
ia diócesis de Toledo, y en los diccio- nández de Murga, con los cuales apa-
ñarlos geográficos no encontramos rece en el acta correspondiente de su
otro pueblo de aquel nombre más que profesión.
Sermón octavo, que predico el R. Padre Lector Fray Eugenio de Murga Lector
de Theologia de el Convento de Toledo.
Se encuentra publicado en la obra del P. Laguno que lleva por título: Gracias a
Dios..., novenario celebrado en San Felipe el Real por la renovación de su templo
(Madrid, 1725), págs. 195 212.
Murillo (Fr. Manuel José).
Natural de Méjico y perteneciente a la Provincia del Smo. Nombre de Jesús, en
la que llegó a obtener el título de Maestro. Presidió un Capítulo provincial celebra-
MURO DEL PILAR 735
do en 1754. Fué Rector del colegio de San Pablo y Calificador del Sto. Oficio. El
limo. Eguiara, en sus Dissertationes Mexicanae, T, tract. 3.", hace elogios de este
sabio Agustino, reputado en sus dias por uno de los mayores teólogos de Méjico,
siendo sus papeles muy apreciados por los doctos escolásticos.
1. Novena en honra déla Inmaculada Concepción de María San-
tissima, Que a petición de vn devoto, y por orden de su Prelado dispu-
so nuevamente el Hermano Fr. Manuel Joseph Murillo Religioso Novi-
cio de el Orden de San Agustín de esta Provincia Mexicana. Impressa
con las licencias necesarias, en México: por Joseph Bernardo de Ho-
gal, y Reimpresa por su Original, en la Puebla en la imprenta de la Viu-
da de Miguel de Ortega, año de 1734.
16.° de 15 hs. s. n. con una estampa de la Virgen al principio.
Medina, La Imprenta en la Puebla^ núm. 405.
Salió inserta, en primer lugar, en el libro: Ramillete de diferentes Novenas.
Por dijey entes autores. Sevilla (sin año).
V. al citado Medina, Bibl. Hispano- Atnericana , núm. 8440.
—Novena en honra de la Inmaculada Concepción... Reimpresa en México por
Joseph Bernardo de Hogal. Ministro, e Impressor del Real, y Apostólico Tribunal
de la Sta. Cruzada. Año de 1738. --16.° de 14 hs. s. n. con una grabada al prin-
cipio.
Nicolás León, Bibliografía etc., pág. 1127.
2. Dio su aprobación al sermón que lleva el núm. 2, en la nota del P. Parias, fe-
chada en el Colegio de San Pablo de México a 11 de Septiembre de 1745. Ocupa 11
págs.— Véase vol. II, pág. 399.
3. Commentaria in Primam Partem Divi Thomae a quaest. /i*. -M.S. en 4°
un volumen muy grueso que se hallaba en tiempo de Beristain en la Biblioteca de
los PP. Mercedarios de Méjico. Añade el mismo bibliógrafo que en la Universidad se
conservaba también otro.tomo manuscrito en 4.°, pero no dice si en él se tratan las
mismas materias.
4. De Scientia Dei et divinis Praedefinitionibus. — M S.
5. Fascicultis selectaruní quaestionum.-M.'á.
—Beristain, II, 319.— Valverde Téllez, Bibliografía Filosófica Mexicana, pág. 19.
Muro del Pilar (Fr. Antonio).
Nació en Arnedo, de la provincia de legio de Monteagudo. Regresó a Fili-
Logroño, el 7 de Noviembre de 184S, y pinas en 1888 y administró sucesiva-
profesó en elcolegio de Monteagudo de mente los pueblos de Duero y Lo-
PP. Recoletos el 22 de Octubre de 1866. boc, de la isla de Bohol, de donde fué
Pasó a Filipinas en 1870 y dos años también Vicario provincial y foráneo,
después fué destinado, de coadjutor En 1899 volvió a la península y el mis-
del misionero de Puerto Princesa y en mo año fué asignado de compañero
1873 se despachó a su favor el título del limo. Sr. Minguella en Sigüenza.
de misionero y capellán castrense del Nombrado Maestro de novicios de Sos
mismo punto. En 1874 fué trasladado a en 1903, renunció el cargo el año si-
Bohol, e impuesto en el idioma bisaya guíente, volviendo a Sigüenza donde
se le encomendó la administración del permanecía en 1906. Al fundarse en
pueblo de Alburquerque en 1876, pa- 1907 la nueva Provincia del Pilar fué
sando a Manila a los tres años con elegido Definidor, y en 1908 le nombra-
el cargo de Subprior 3' de aquí vino a ron Definidor general, desempeñando
España en 1882 de Vicerrector del co- este cargo liasta 1914, en que pasó de
736 MURO DEL PILAR
Presidente a la Residencia de Lurena. los votos para iJelinidor de su l'rovin-
Desde 1915 a 1918 ha sido Maestro de cia, residiendo actualmente en Mo-
novicios en el colégelo de Berlanga y nachil.
en el Capítulo último de 1918 obtuvo
1. Ang santos nga pagcalauat nga uban si Sta. María nga Virgen
ug si S. José nga iyang Esposo. Nga hinuad sa pinamolongan nga bisa-
ya ni R. P. Fr. Antonio Muro Sub-Prior de PP Recoletos. Con supe-
rior permiso. Manila. Imprenta Amigos del Pais. Calle de Anda núm.
10. 1881.
12.° de 16 págs.
(La santa comunión en compañía de la Virgen María y San José, su Ksposo.
Traducido al bisaya-cebuano por el P. Antonio Muro...)
—Ang santos nga pagcalauat... Manila. Imp. Amigos del País. Calle de Anda
n.° 10. 1887.-12.°
2. Lactud nga devoción sa bulan sa Marzo sa pagtahod ug pag-
dayeg sa mahimayaon nga Patriarca Señor San José tacus nga Esposo
sa ulay caayo nga Inahan sa Dios. Guiubanan sa ubang mga ejemplo
cun mga suguilon nga bag-o pa nahatabo, nga guisayod sa mga pag-
tabang ni San José sa iyang mga devoto. Nga hinuad sa pinamolognan
nga binisaya ni R. P. Fr. Antonio Muro, Subprior de PP. Recoletos.
Manila. Imprenta de «Amigos del Pais». Calle de Anda, núm. 10. 1881 .
12.° de 104 págs. con una estampa de San José.
(Breve devoción para el mes de Marzo en obsequio y alabanza al glorioso Pa-
triarca S.José, digno Esposo de la Purísima Madre de Dios. Van añadidos ejem-
plos o relaciones de hechos prodigiosos recientemente acontecidos con los cuales se
demuestra la protección de San José a sus devotos. Traducido al bisaya-ce-
buano etc.)
¿Es versión de un librito sobre el mismo asunto publicado por Sarda y Salvany?
¿O acaso del que lleva el tttulo La devoción a San fosé establecida por los hechos,
del P. José Antonio Patrignani?
—Lactud nga devoción sa bulan sa Marzo... Manila. Imp. Amigos del País.
Anda 10. 1887.-12."
- Lactud nga devoción sa bulan sa Marzo... Manila. Imprenta de Amigos del
País. Calle de Anda, núm. 10. 1891.-12.°
— P. Sádaba, pág. 552.
ADDENDA ET CORRIGENDA
(1)
Maciá y t'arui (Fr. Jerónimo). No sabemos de este religioso que diera a la publicidad
escrito alüíuno, aunque pudiera sospecharse supuesta la representación que tuvo
en la Universidad de Zaragoza, pero debemos cencederle aquí un lugar para des-
hacer un error que no debe pasar adelante.
D. Mariano Viscasillas y Urriza, autor de una Nueva gramática hebrea
(Madrid, 1895), trata en el prólogo del sistema hebreo de García Blanco, a quien,
según dice, no tuvo por maestro en el sentido de haber escuchado sus explicacio-
nes orales, pero si en el de seguir su sistema habiendo leído con entusiasmo su
bien escrito dicdúc, «con cuyas enseñanzas, añade, tanto como con las de nuestro
gran Maestro, el sabio orientalista P. Agustino Recoleto, Dr. Fr. Jerónimo Maciá
Carsi, nos formamos.» Es decir, que fué discípulo del P. Maciá con quien estudió
especialmente el hebreo.
Esta nota de Viscasillas ha servido, naturalmente, de indicación para averiguar
quién fuera ese sabio orientalista, y por su dictado de recoleto, el P Corro ha sido
el primero que ha tratado de buscar noticias acerca del mismo. Según las que
pudo conseguir, fué natural de Alcoy y catedrático de hebreo en la Universidad
de Zaragoza hasta el 1862, renunciando en este año su cátedra en la que le sucedió
el citado Viscasillas. Retiróse el Padre a Valencia por ser ya muy anciano. Era
un hombre muy sabio y no solamente enseñó hebreo sino también griego y caldeo
a Viscasillas. Kn Valencia murió no mucho después del año expresado
Viscasillas se equivocó evidentemente al hacer recoleto al P. Maciá. Como
consta en los documentos de nuestra Provincia de Aragón, cuéntase entre los
religiosos secularizados del convento de San Agustín de Valencia, del cual era
hijo de profesión, en un Estado fechado en 29 de Julio de 1815, siendo entonces
ecónomo en el Real de Montroy. Volvió al claustro por orden del Real Consejo,
como lo hicieron los que se hallaban en análogas circunstancias efecto de la ley
de exclaustración decretada durante la guerra de la Independencia por el gobier-
no intruso. En la época constitucional, 1820-1823, se secularizó por segunda vez.
(1) A semejanza de lo que se ha hecho en los volúmenes anteriores, publicamos aquí este apéndice,
muy reducido para lo mucho que debiera corregirse y advertirse, por salir el presente tomo deficiente en
extremo en la parte tipográfica y en la corrección de pruebas. Se ha empleado un material muy gastado ya
y trabajado, resultando en no pocos casos que, al verificarse la tirada de los pliegos, la letra no se ha mar-
cado bien o ha desaparecido a veces totalmente. Nada queremos decir con respecto a puntos, comas, guio-
nes, etc., donde más se nota la falta. De muchas de éstas no ha sido posible prescindir, debido a las circuns-
tancias anormales por que ha pasado durante este tiempo el personal de impresores, y no es poco conseguir
que el tomo salga a luz aun con todas sus faltas e incorrecciones. Por las razones expuestas esperamos de
la benevolencia de los lectores que han de disimular las deficiencias de la presente impresión, y porque así
lo esperamos, nos limitamos en este apéndice a indicar solamente algunas de las erratas más visibles y que
menos deben tolerarse.
47
738 ADDENDA ET CORRIGENDA
volviendo al convento por circular de la autoridad eclesiástica de Valencia del
1823. Concurrió al Capítulo celebrado el año siguiente con título de Lector
jubilado. Finalmente, en el Estado de la misma Provincia de Aragón de 182o
figura de conventual en el convento de Payporta con el título de Presentado de
Cátedra; tenía cuarenta y cuatro años de edad y llevaba veintisiete de profesión,
según lo cual había nacido en 1782 y profesado en 1799. A ser cierto, por lo tanto,
tel año 1862 de su abandono de la Universidad de Zaragoza para retirarse a
Valencia, tendremos que desempeñó su cátedra hasta los ochenta años de su edad,
lo 4ue parece un poco difícil de creer.
Acerca de la Gramática publicó el P. Pérez-Aguado en La Ciudad de Dios,
vol. XXXVII, un artículo, donde se consigna el dato de haber sido Viscasillas
discípulo aprovechadísimo del P. Maciá, no añadiéndose observación alguna
sobre la filiación religiosa de nuestro catedrático.
Maclpe (Fr. Juan). Las dudas insinuadas en su biografía con respecto .t1 tiempo en
que fué Prior del convento de Loreto, desaparecen con las noticias que de su
obra nos da el Sr. Ricardo del Arco. La obra aludida es el manuscrito reseñado
en su artículo, hoy existente en la Biblioteca provincial de Huesca; fué redac-
tado en 1615 siendo Prior del precitado convento. D^ .suerte que el titulo que
lleva expreso ese año es el verdadero, según le reproducimos en el lugar indi-
cado.
Slaldonado (Fr. F'edro). En la línea 10 de la pág. 91 léase detenernos en vez de deter-
nos, como allí salió.
Malón de rhnide (Fr. Pedro). A ruegos del limo. Sr. Obispo de Huesca, enviamos a
D. Ricardo del Arco las pruebas de todo el artículo del P. Malón de Chaide, págs.
91 a la 106, con la promesa por parte de dicho señor de favorecernos con nuevos
datos para ampliar nuestras noticias. Efectivamente, el señor Del Arco ha cum-
plido su palabra, de lo cual le estamos sumamente agradecidos, remitiéndonos el
número de Estudio, revista de Barcelona, correspondiente al mes de Diciembre
de 1919, donde ha publicado un meritísimo trabajo intitulado El Padre Malón de
Chaide. Nuevos dalos para su biografía. Ninguna obra mejor que publicar en
este lugar dicho trabajo por las investigaciones que le avaloran y la luz que
arroja para biografiar a conciencia a nuestro autor, pero no nos es posible por su
mucha extensión ni aun en extracto, y hemos de concretarnos a consignar en
breve nota los siguientes datos, bien aclarados en tan erudito estudio, por juzgar-
los de mayor interés.
El P. Malón parece que al cesar en el desempeño de su cargo de Prior de
Zaragoza en 1577, se trasladó a Huesca de cuyo convento agustiniano era Prior
en 1578, según Aynsa. En Abril de 1580 comenzó a regentar la cátedra de Escri-
tura en la Universidad de Huesca y en este centro se graduó de Licenciado y
Maestro en Teología antes del 25 de Abril del año siguiente. Desempeñó algunos
oficios en la Universidad, y debió de cesar en la lectura de su cátedra con ante-
rioridad al 18 de Octubre de 1582, pues desde el mes de Julio en adelante ya no
consta su nombre en los registros universitarios, pasando entonces a Zaragoza.
Aquí era conventual, no de Huesca, cuando intervino en 1585 en la fundación del
convento de Loreto Según los testimonios que aporta el señor Del Arco, resul-
ta que el P. Malón no cumplió como debiera la comisión a él confiada por
Felipe II, causando sensibles perjuicios al dicho convento de Loreto. Con res-
pecto a haber e-^crito su obra en su totalidad en Huesca, se pretende probar con
razones muy atendibles.
En nuestro artículo del P. Malón deben corregirse dos erratas de la pág. 97;
una de la línea 8, donde debe leerse rincón, en vez de ricóti, y otra de la 35 leyén-
dose anterioridad donde se imprimió anteriodad.
Mandri (Fr. Antonio). Véase en la pág. 170 la nota relativa a una censura del Padre
Mandri.
ADDENDA ET CORRIGENDA 739
iianeja y l'ot|aet (Fr. José). Corríjase del núm. 1 de su nota bibliográfica la palabra
Proecipue que debe leerse Praecipue.
Manrique (limo. D. Fr. Pedro). Debe rectificarse lo que se apunta con respecto a la
cita del P. Andrés de San Nicolás, quien dice textualmente: «El P. Fr. Pedro
Manrrique, el qual áuiendo tomado el Habito en esta casa (de Talayera), profeso,
según consta del Libro de las professiones, hallándose la suya, a nueue de Julio,
el año de mil quinientos, y setenta, en manos del Padre Fr. Antonio Velazqueí.
Es el segundo Hijo del Conuento...», convirtiéndose esto último, por defecto de
copia, en «segundo libro de profesiones.»
Manrique (Fr. Sebastián). En la línea 9 de la pág. Í26 debe leerse 1649 en lugar de
1648, como allí se ve.
Manrique de l^ara (Fr. García). Siguiendo a Montero de Espinosa, dijimos del Pa-
dre García que la ciudad de Sevilla pudiera haber sido su patria. Con el fin de
dar alguna luz sobre este punto, aunque solo sirva de mera y simple indicación,
vamos a publicar la siguiente nota relativa a otro religioso del mismo apellido.
En 18 de Junio de 1671 y suscrito en Córdoba, el P. Francisco Silvestre, Pro-
vincial de Andalucía, comisionó al de Castilla P. Manuel Duque, para que, asis"
tido del Secretario P. Pedro Calderón, pudiese tomar las informaciones de Vita
el moribus del Capitán D. Baltasar Manrique de Lara. Este era natural de Sala-
manca e hijo de D. García Manrique de Lara, Caballero de Alcántara, y de Doña
Francisca de Barrientes, señores de muchos lugares y de la primera nobleza de
Salamanca, y pretendía vestir el hábito agustiniano en el convento de Cádiz.
Las informaciones de referencia se llevaron a cabo y diéronse por -buenas en 28
de Enero de 1672 y ya se nombra en las mismas a Fr. Baltasar, deducién-
dose, por lo tanto, que había vestido el hábito con anterioridad a esta última
fecha.
Creemos en la posibilidad de que Fr. Baltasar adoptase en la religión el nombre
de su padre García, y en este caso tendríamos que su patria había sido Salaman-
ca. Las fechas apuntadas en su biografía podrían concordarse, restando algo de
la del YlZ'y, señalada para su fallecimiento por Montero de Espinosa.
Manso (Fr. Pedro). El núm. 25 de su nota bibliográfica encuéntrase vertido al latín y
publicado en la siguiente obra, págs. 1 a la 38:
Insigniíim Orbis Christiani Universitatum Sorbonae, Salmanticae, et Patavii
Responsiones ad Consultationem Super casu duplicis succesivi Matrimonii, quod
quídam Dei Servus, Virtutibus clarus, Pyraustae nomine indicatus, contraxit in
Indiis, Catholica in illis tune nascente Ecclesia, cum animo conservandi in utro-
que, si possibile foret, Virginalem Castitatem ab instar S. Patriarchae Joseph
cum Sanctissima Sponsa Virgine Deipara eisdem Universitatibus propositara
Adstipulante, quo ad Salmanticensem, Pietate Regís Catholici, Quoad reliquas
autem duas, Emorum, et RR. DD. Cardinalium Cornelii, et de Gesures. {Ador-
no) Romae MDCCXXU. Ex Typographia Vaticana. Superiorum facúltate.— 8."
de XXXI V+ 146 1-1 págs.
Nota debida a la amabilidad del P. Saturnino López, quien nos avisa que el im-
preso de referencia se conserva en la Biblioteca Angélica de Roma.
Marcos del Rio (Fr. Francisco). En su nota bibliográfica salió la errata encefatolO'
gia debiéndose leer encefalologia.
El número 11 concluyó de publicarse en el vol. CXIX de La Ciudad de Dios.
12. Psicología del corazón. -Trabajo presentado al Vil Congreso de las Cien-
cias celebrado en Bilbao del 7 al 12 de Septiembre de 1919.
Mareca de la Concerción (Fr. Pío). Anótese que la biografía de este Padre la tiene
escrita el limo. Sr. Minguella, según se puede ver en la pág. 505.
Márquez (Fr. Tomás). Léase en su biografía Cagayán, en vez de Cagagdn, según
allí se imprimió.
.Marli (Fr. Miguel). El segundo de la pág. 237. En 1818 era Regente de estudios en el
740 ADDENDA E'l" CORRIGENDA
convento de Valencia y parece que se llamaba también Fr. Miguel Máximo Mar-
tí. Véase la pá<;. 598.
MarCin (Fr. José) Véase en la púg. 384 la nota correspondiente de una censura de
este Padre a la Tipografía española, del P. Méndez.
Martin (Fr. Victorio). Léase en su nota bibliográfica Pedro Gobernado, no Goberna-
dor, como allí salió.
Marlin Oiróii (l'V. Francisco). Añádase a su nota bibliográfica:
13. Discurso pronunciado en el Centro Español de San Paolo (Brasil) el 12 de
Octubre de 1''19 con motivo de la fiesta de la Raza. -Publicóse en el periódico de
aquella capital Diario Español, núm. 4105, correspondiente al 20 de Octubre del
año expresado.
illartinec (Fr. Bernardo). Es socio correspondiente de la Americana de Ciencias y Ar-
tes de Cádiz.
Al número 25 de su nota bibliográfica debe añadirse que ha escrito la crónica
de varios números de España y América, vols. LXIII y LXIV.
El núm. 27 continuó y concluyó en el vol. LXIV de id.
38. Preludios de la Revolución rusa.— Art. publicado en el vol. LXV de la
misma revista.
Mariinez (Fr. Faustino). Nació en Pola de Laviana, Asturias, el 23 de Enero de
1873, y profesó en el colegio de Valladolid a 11 de .Septiembre de 1889. Antes de
terminar la carrera eclesiástica en El Escorial fué afiliado a la Provincia Matri-
tense creada en 1895. Después, en 1899, pasó al Perú, reincorporándose a su pri-
mitiva Provincia de Filipinas, que abandonó no muchos años más tarde.
L Carácter moral de Voltaire.—Seric de artículos publicados \in La Ciudad
de Dios, vols. XL y XLI.
2. Al Aríe.—Poesia premiada en concurso de la Revista Ibero-Americana
de Ciencias Eclesiásticas y publicada en la misma, vol. III.
3. A los Misioneros de ígnitos. —Poesía publicada en la Revista Ibero-Ame-
ricana de Ciencias Eclesiásticas, vol. IV, y reproducida en España y América,
tomo VI.
4. A mi patria.— Id. en aquella Revista, volumen citado.
5. Huerfanita. - Id. id. y en España y America, tomo V.
6. ¡Xáufragos! -lá. en el vol. V
7. Nuestro siglo.— \&. en la revista de Asturias titulada Laviana.
Según nos informan, publicó varias composiciones poéticas en esta última re-
vista.
8. La Oración. - Id. en España y América, tomo II.
9. ^<ío^«í:ííí«.— Id. en id. tomo V.
lo. Nocturna.— Id. id., tomo VI.
11 Todo por Ti. (A María Inmaculada.) -Id. en el mismo tomo.
12. Mi madre. — Id. id.
13. La vos del destierro.— Id. en el tomo Vil.
14. Nostalgias.~\d. en el tomo VIII.
15. A María Inmaculada. —En el mismo tomo.
Oda premiada al mismo tiempo en Zaragoza y Buenos Aires en las fiestas ju-
bilares a la Purísima Concepción. La reprodujeron varios periódicos y revistas,
entre éstas El Buen Consejo y últimamente Cultura Social, revista ilustrada de
Manila, Diciembre de 1915.
16. El Ángel de mi hogar. -Id. en el mismo tomo.
17. A la Inmaculada.— Id. en id.
Oda que obtuvo el primer premio en el certamen de Lomas de Zamora (Argen-
tina). También se reprodujo en varias- revistas, entre estas El Buen Consejo y
Cultura Social, Diciembre de 1*^17.
18. Hogar encantado.— Id. en el tomo IX.
ADDENDA ET CORRIGENDA 741
\'l Asturias. -Id. en el X-
'20. La Primavera. — \á. en el Xí.
21. De mi aldea.— Id. en el mismo tomo.
22. El bombo en Madrid.— Articulo en id.
23. Nuestra Señora del Consuelo. {Poesía.) -Muerte dichosa. — La plegaria
de los ángeles.
Tres títulos que corresponden a otros tantos escritos del P. Martínez publicados
en el libro La Virgen del Consuelo y Correa de San Agustín. Buenos Aires,
1906.— Véase la pág. 415 del vol. II.
Mnrlinez(Fr. Gaspar), Del folleto atribuido a este religioso tenemos la siguiente
nota debida a la bondad del P. Saturnino López.
Trentenario de San Avgvstin con un Breve Compendio de la fundación del
Conbento del mismo Santo Doctor, extramuros de Caller, y los milagros que
Dios ha dispensado en el. Dirigido a Doña Maria Antonia Zatrilla, y Sistemes
Patrona deste Conbento. Por el R. P. Pres. Fr. Gaspar Martínez, Valenciano,
Prior actual de este Conbento, y Visitador de esta Provincia de Cerdeña, Orden
de ^.P. S. AMgMSÚn {Viñeta con un corazón y una leyenda) En Caller en la
Imprenta de Juan Antonio Pisa. Sup. Perm.— 8.° de 8 hs. prels. s. n. y 96 págs. de
texto.
Port. orlada y la v. en bl.— Dedicatoria.— Aprob. del P. Nicolás Durante, agus-
tino.-Lie. del Provincial P. Pedro Ribot. 20 de Marzo de 1707. -Aprob. del Padre
Manuel Manca, jesuíta. -Lie del Ordinario.— Texto.— Colofón: Caller en la Em-
prenta de Juan Antonio Pisa, Año 17 07, con licencia del Ordinario.
En la hoja 8 de los preliminares va un breve prólogo al piadoso lector y a con-
tinuación una SY/frt í?« /oo>' rfe /a i?e/!á'2o« fl^eí G/'aw Padre S. Augustin, com.
posición de 36 versos divididos en 6 estancias, de pésima factura y peor gusto. En
el texto los hay mejores del P. Martínez.
Existe el ejemplar descrito en la Biblioteca Angélica de Roma.
Marlinez (Fr. Graciano). Es socio correspondiente de la Academia Americana de
Ciencias y Artes de Cádiz.
El núm. 2 de su nota bibliográfica se ha reimpreso recientemente con esta
portada:
Flores de un día. Poesías. Segunda edición, aumentada. Con las licencias ne-
cesarias ( Viñeta) Madrid Imp. del Asilo de Huérfanos de S. C. de lesús. Calle de
Juan Bravo, 3. 1920. A la cabeza de la portada: P. Graciano Martínez Agusti-
no.—8." de XXXll 1-292 págs., la última s. n. de fe de "erratas. Al final van pega-
das 6 hs. s. n. que contienen juicios críticos de la primera edición publicados en la
prensa de Filipinas.
Como se dice en la portada y no es necesario advertirlo, salió esta nueva edi-
ción aumentada, no solamente en el texto del prólogo o introducción sino también
en el número de las poesías.
Al núm. 4 de la referida nota debe añadirse la siguiente noticia de un sermón
impreso por separado.
La Batalla de Cavadonga (Reflexiones piadosas y patrióticas). Sermón predi-
##do en la Basílica de Covadonga el día 8 de Septiembre de 1912 por el R. P. Gra-
ciano Martínez (O. S. A.) (Con la censura eclesiástica). Gijón Tipografía de «La
Reconquista» San Bernardo, 99.-8.° de 32 págs. de texto. La portada va en la cu-
bierta.
8i. La prez de la rasa.— Poesía laureada en el certamen de la Fiesta de la
Raza celebrado por el Ayuntamiento de Madrid en Octubre de 1919. Publicóse en
España y América, vol. LXIV, y luego en el volumen de poesías antes citado.
Martínez (Fr. Melchor). Añádase a su nota bibliográfica:
La autonomía universitaria.— Articulo publicado en La Ciudad de Dios,
vol. CXIX.
742 ADDENDA ET CORRIGENDA
Versa sobre un discurso de D. Pío Zabala Lera pronunciado en la apertura del
curso de la Universidad Central de Madrid.
Del régimen universitario. -Aá. en el vol. CXX.
Marlinez (Fr. Onofre A.) Nació el 12 de Junio de 1866 en Valle de Santiago, de la
diócesis de Mechoacán, y a esta Provincia agustiniana pertenece. Hizo su profe-
sión religiosa en 10 de Septiembre de 18S3. Tales son los datos que aparecen en el
Estado general de la Orden en 1908, y ninguno más debemos añadir lo mismo
que a la nota de sus producciones.
Martínez del Carmen (Fr. Pablo). Agustino descalzo. Suyo es un artículo publicado
en el Boletín olicial de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, de Filipinas,
núms. 74 y 76, con este título:
influencia, religiosa de N- P. S. Agustín en su época.
Murlínez Monje (Fr. Juan). El trabajo que se anuncia en el núm. 20 de su nota biblio-
gráfica, con el título de Páginas teológico-histáricas, se ha publicado en el Bole-
tín oficial de los PP. Recoletos de Filipinas, núms. 104, 107 y 108.
21. La especialisación. —Art. publicado en id., núm. 109.
Marlínez-MiiAez (limo D. Fr. Zacarías). En la última semana de Octubre de 1919 fué
nombrado por unanimidad Académico correspondiente de la de Ciencias Morales
y Políticas.
Sobre el número 42 de su nota bibliográfica ha publicado el P. Benito Rodrí-
guez en La Ciudad de Dios, vol. CXVIIl, un artículo intitulado La primera
Pastoral del señor Obispo de Huesca- A la mencionada nota debe añadirse:
43. Oración que en la fiesta de Santo Tomás de Aquino predicó a los profeso-
res de la Universidad Central y de los Institutos del Cardenal Cisneros y San Isi-
dro el limo. Sr. Obispo de Huesca Fr. Zacarías Martínez, O. S. A. el día 14 de
Marzo de 1920 en la Iglesia de San José, de Madrid. —Publicóse en El Universo,
. núms. del 16 y 17 del mes expresado.
En la Imprenta de dicho periódico se está haciendo tirada aparte del sermón,
pero, por no haberse aún terminado, no podemos incluir nota del folleto.
44. Pastoral que con motivo de la Santa Cuaresma de 1920 dirige a los fieles
de su Diócesis, acerca de la Paz, el limo. Sr. Obispo de Huesca. A la vuelta de
la portada: Talleres editoriales: Huesca, Viuda de Leandro Pérez 1920. 4.° de
25 págs.
Martínez de ZúAlsa (Fr. Joaquín). En la línea 47 de lá pág. 313 léase passage, no po-
ssage, según se imprimió.
Masaot (Fr. losé). Véanse en las págs. 567 y 568 las notas respectivas de dos censu-
ras del P. Massot.
Mateo* (Fr. Juan). Del núm. 9 de su nota bibliográfica vemos consignada en el P. Re-
nedo {Escritores palentinos, II, 87) una tercera edición. Barcelona, Gustavo Gili,
Calle Universidad, 45. MCMXI.-4." de XII ^436 págs.
También se añade otra nota del siguiente libro:
19 Recuerdos del Colegio. Lecturas amenas y edificantes dedicadas a la ju-
ventud de los colegios católicos, por la Madre María Loyola, religiosa profesora
del Convento de Santa María de York (Inglaterra). Publicado bajo la dirección
del P. Thurston, de la Compañía de Jesús, y traducido del inglés por el P. Juan
Mateos, con las debidas licencias. Luis Gili, editor. Balmes,83, Barcelona. 1909.—
8.° de XII +302 págs.
Matías (Fr. Pedro). Del artículo así encabezado, pág. 325, debe desaparecer la nota
bibliográfica, pues, según todas las probablidades, se trata de un impreso de Ma-
nila, debido al P. Pedro Matías, franciscano y después Obispo de Camarines.
Si llegaran a identificarse el P. Pedro de la Cruz y el P. Pedro Matías, ténga-
se en cuenta que éste debió de cursar la carrera en Salamanca, pues figura entre
los votantes del convento de San Agustín, en 1.° de Enero de 1581, en la lista pre-
sentada con motivo de las oposiciones del P. Guevara a la cátedra de Prima.
ADDENDA ET CORRIGENDA 743
También existe esta nota en los extractos del P. Herrera de los Registros gene-
raltctos, pág. 849: «30 Junii. 1596, licenciat (P. Generalis) ad Magisterium Fr. Pe-
trum Mathias Cathedraticum Ossunensem in Baethica.» Este dato sirvió, induda-
blemente, para redactar el que consigna el mismo P. Herrera en su Alphabetum,
según se expresó en el artículo del P. Pedro de la Cruz, pág. 184 del vol. II.
IMatarana (Fr. Víctor). Impreso ya su artículo, llegó a nosotros la noticia de su falle-
cimiento ocurrido el día 8 de Febrero de 1919, en La Serena.
ilayandia del Pilar (Fr. Fernando). Añádase a su nota bibliográfica:
5. Intensidad de los estudios.— Art. publicado en el núm. 67 del Boletín
oficial de su Provincia.
SIc.ErlaIn (Fr. Juan A.) Debe corregirse la biografía de este Padre en conformidad
con los siguientes datos que a última hora recibimos de Manila.
En primer término, el apellido se escribe en esta forma Me Kerlain, no obstan-
te estar escrito Me Erlain en el libro de que se da cuenta en su nota bibliográ-
fica. Su nacimiento fué el 23 de Julio de 1868. En 1884 pasó a los Estados Unidos e
ingresó como estudiante seglar en el Colegio de Villanova que en el estado de
Pensilvania tienen los PP. Agustinos. En el mismo centro vistió el hábito agus-
tiniano en 2 de Febrero de 1888, profesando el año siguiente el día 6 del propio
mes. El 11 de Diciembre de 1902 llegó a Manila en compañía del P. Mahoney,
donde estuvo dos años, hasta Diciembre de 1904 en que los dos volvieron a los
Estados Unidos. Es vocal de la Junta directiva del Hospital de San Juan de Dios
y del Monte de Piedad de Manila. Con respecto al Dormitorio de Santa Rita, el
P. Me Kerlain ha conseguido levantar uno de nueva planta, en una de las aveni-
das de Manila, y en el mismo se hospedan seiscientos jóvenes estudiantes. Junto
al edificio ha logrado levantar también una amplia y artística capilla donde cum-
plen sus deberes religiosos, no solamente los jóvenes del Dormitorio, sino tam-
bién los de otros centros.
Kleave (Fr. Félix). El núm. 2 de su nota bibliográfica encuéntrase publicado también
en la Hislorix de nue.stro Colegio de Valladolid, por el P. Hernando, págs. 136
a la 138 del tomo II.
Melcón (Fr. Agustín). El núm. 1 de su nota bibliográfica debe leerse en esta forma:
Los comM^eros (1820-23). -Trabajo publicado en el Boletín de Monumentos
de Cádis.
Méndez (Fr. Francisco). Añádese la siguiente nota literaria que encontramos en He-
redia. Catalogue, IV, 516.
Diccionario enciclopédico del uso de Fr. Francisco Méndes. Tomo 1. A.»
Acholio, Ascolio o ^so/?o. —Fol.
M.S. procedente de la Biblioteca de Salva y acerca del cual no se apuntan
otros pormenores
Mendoza (Fr. Mateo de). La dificultad apuntada en su biografía para admitir que
pudiera ser comisionado en 1590 para la pacificación de los zambales y que estri-
ba en una equivocada información acerca del documento existente en el Archivo
de Indias, no tiene razón de ser, puesto que visto, finalmente, y revisado dicho do-
cumento parece los más probable que fuera dirigido al P. Mateo de Peralta, no
de Mendoza, Debe desaparecer, por consiguiente, la nota relativa al tal docu-
mento incluida al final del articulo.
ilénirida (Fr. Alonso de). Debe leerse en la última línea del texto de la pág. 447 de
Cebú, no del Cebú, como allí se ve.
Merino (Fr. Nicolás). Añádase a su nota bibliográfica el siguiente número:
9. Importancia comercial de China. -Son tres artículos publicados en los to
mos XXII, XXIII y XXIV de España y América con la firma «P. Velilla de Ta-
rilonte»; esto último qae figura como apellido, es el nombre de su pueblo natal.
lo que debe tenerse presente en su biografía donde se dice solamente que es na-
tural de Velilla.
744 ADDENDA ET CORRIGENDA
Vlerlzaide (Fr. Bernardo). Es natural de Bogotá donde nació el 18 de Mayo de 1891 e
hizo su profesión el 1 ." de Febrero de 1908. Ha debido de hacer sus estudios en Es-
paña, pues en 1912 consta su residencia en el colegio de Sos, de los PP. Recoletos
Candelario.s. Ha impreso el siguiente folleto:
Fr Benar ^o Merizalde Agustino líccoleto. Colombia y la Inmaculada. Poesia
premiada con medalla de oro en el concurso de la asamblea general terciaria del
congreso mariano de Bogotá. ( Viñeta) Bogotá Escuela Tipográfica Salesiana
1919.-8.° de 8 págs. orladas.
nieHe^ucr (Fr. Juan Facundo). Se omitió en su nota bibliográfica la noticia de un in-
forme acerca de ciertos servicios prestados al Gobierno de Filipinas por la
Provincia agustiniana de dichas islas, fechado en Tondo a 30 de Junio de 1758.
Encuéntrase publicado por el P. Bernardo Martínez en sus Apuntes históricos de
la Provincia Agustiniana etc. Filipinas, págs. 166 a la lt)9.
Ulinjs^ue'la y Arnedo de I» SIerced (limo. D. Fr. Toribio). En la línea 37 de su bio-
grafía, pág. 497, léase: Por segunda vez...
iloliiin (Fr. Antonio de). En la línea 22 de la pág. 524 debe leerse, el señor...
A continuación de las ediciones de la Instrucción de sacerdotes hechas en lótO
(pág. ¡^26) debe catalogarse una de Lisboa, por Pedro Crasbeek, 1611. - 4.°
Véase Heredia, Catalogue. IV, 29, donde ningún detalle especial se anota sobre
dicha edición.
En las dos últimas líneas de la pág. 531 léase Nicolás Janssen.
Del Thytniama sacerdotale citado al final de la pág. 530 he aquí una nota más
completa:
Thymiama sacerdotale. Hoc est, Meditationes piae, ante et post Celebratio-
nem Missae. Per singulas hebdomadae dies denote exercendae. Desvmpta ex piis
opusculis Antonii de Molina Carthusiani et Ludovici de Ponte Soc lesv Pres-
byteri. Coloniae, Excudebat Bertramus Hilden, Anno M. DC. XXIII.— 24.° de
362 págs.
La dedicatoria firmada por Gregorio Achinger, canónigo de Santa Gertrudis
de Ausbourg.— V. J^P. Backer y Sommervogel. VI, 1289.
Se anotó en la página mencionada una edición de 1618, debiendo contarse como
repetición de la misma la que queda descrita.
En la línea 19 de la pág. 542 léase pudiera en vez de pudieran.
Molina y Oviedo (Emmo. Cardenal D. Fr. Gaspar de). Del núm. 1 he aquí la nota
bibliográfica que debemos a la amabilidad del P. Saturnino López.
Oración Panegyrica. Que en la célebre Fiesta del Gloriosissimo Padre y
Patriarcha de la Hospitalidad San Juan de Dios, en su casa de la Misericordia de
Cádiz, dixo el año de 1713 el M. R. P. Fr. Gaspar Molina de la Orden de N. P. San
Augustin, Regente, que fue de los Estudios del Convento Casa grande de Sevilla,
Elector general por la Provincia, para el Capitulo General de Roma; y Prior
actual del Convento de dicha Ciudad de Cádiz. Sácalo a la común luz uno de
los muchos aficionados del Reverendo Padre Maestro, Prior. En Cádiz, Año de
1713.-8.° de 32 págs. de texto y la protesta en la final, más los preliminares sin
numerar.
Port. y V. en bl.— Cens. del P. Diego Carrillo, de la Congregación del Oratorio.
Marzo 27 de 1713. -Lie. del ordinario. Id. 28 de id.
El ejemplar descrito se guarda en la Biblioteca Angélica
Momboló (Fr. Miguel). Véase la nota de una aprobación de este religioso en la pági-
na 567.
Montait (Fr. Pedro). Véase en la pág. 486 la nota sobre una censura de este
Padre.
SlonlcN (Fr. Jerónimo). En el núm. 2 de su nota bibliográfica nos hicimos cargo de
una información relativa a la composición de la Pas/o^-fl/ del P. Cámara sobre
la antropología criminal, y no es exacto lo expresado allí con respecto a la parte
ADDENDA ET CORRIGENDA ' 745
que en el trabajo tuvo el P. Montes, según este mismo nos lo manifiesta. Propor-
cionó algunos datos e indicaciones de libros al P. Cámara y nada más.
El núm. 35 se halla impreso ya al escribir esta nota, pero no ha llegado todavía
a nuestras manos ningún ejemplar del libro.
36. La costumbre como fuente del Derecho />e«a/. — Monografía sobre lo escri-
to acerca de la materia por tratadistas españoles publicada en La Ciudad de
Dios, vol. CXX.
Monlllor (Fr. Tomás). Véase en la pág. IbO una nota sobre una obra censurada por
este religioso.
MoralrM (Fr. Andrés Jerónimo de). Debe añadirse la siguiente edición a las reseña
das en el núm 1 de su nota bibliográfica.
Escarmiento del Alma, y Guia a la unión con Dios. Por el M. Fr. Andrés Ge-
rónimo de Morales... Dedicado' al G. P. S. Agustín. Con licencia del Real Conse-
jo. En Valencia: Por Benito Monfort, año 1769.—».°
No hemos visto el libro.
Moreno y Itiaz (limo. D. Fr. Ezequiel). En las dos últimas líneas de la nota segunda,
pág. 631 léase Fr. Victorino Capánaga.
.ll«reno de San il!colá« de Tolentino (Fr. Julián). Añádase a su nota bibliográfica los
siguientes números:
2. Cartas-relaciones sobre tnisiones en América. Salieron en los núms. 75,
76, y 84 del Boletín de PP. Recoletos de Filipinas.
3. Memoria del P. Pedro Sanvicente de San José. -En los núms. 100, 101 y
102 de id.
4. Trovas a la Santa Hostia.— En el núm. IOS de id.
5. La Custodia Santa.— Poesía, también en el mismo número.
índice onomástico agüstiníano
Abarca, Gabriel. 415.
Abdías, José. 646.
Abella, Francisco Antonio 517.
Abert, Alonso de Orozco 670-
Abrán, Miguel. 254.
Acebedo, Jerónimo de. S61.
Acosta, Juan Facundo de. 441.
Adriano, Juan. 545.
Aganduru Móriz, Rodrigo. 166,
Agrámente, Pedro de. 257.
Aguado, Eugenio. 134 140.
Agudo, Guillermo. 445.
Aguilar, Antonio de. 130 152.
Aguilar, Isidro de 416.
Aguilar, Juan de. 553, 570, 573, 614, '15.
Aguilera, Francisco do. 607, 615.
Aguilera, José de. 128, 140.
Aguirre, Miguel de. 561 .
Agustín. San. 112, 150-148, 151, 167, 280,
505, 556, 469, 470, 477, 481, 482,. 507, 521,
561,572.639, 662, 742.
Ajofrín, Baltasar de. 564.
Álamo, Juan del. 561
Alberó, Tomás. 104
Albinar, Francisco. 152
Alcoba, Manuel . 555
Alcomeche, Pedro de 234.
Aldana, Diego de 257
Aldovera y Monsalve, Jerónimo de. 288
Algora, Juan. 476.
Alma: ._ luán de. 278
Alva, uionio José de 55, 56
Al va, Mig lel de. 363.
Al varado, Gaspar de. 111.
Alvarez, Diego. 678.
Alvarez, Fjgenio. 392, 561.
Alvarez, Francisco. 204, 413.
Alvarez José 245.
Alvarez, José María. 560
Alvarez, Juan. 148.
Alvarez, Miguel. 214
Alvarez López, Urbano. 265
Alio y Escarrols, Salvador. 91 .
Amezquita, Luis de. 479
Amorín, Gaspar. 428.
Anáo dos Assobios. 24.
Andrés, Baltasar 554.
Andreu, Juan. 104.
Ángel, Melchor. 235.
Angeles, Ana Felipa de los 162.
Angeles, Bartolomé de los. 660.
Antolínez, Agustín. 176, 197, 202, 214. 215,
218 221, 404,406 116.
Anunciación, Diego de la. 58.
Añasco, Jerónimo de. 83, 544.
Aparicio, José 440, 447.
Apráiz, José. 463.
Aquitania, San Guillermo de. 660.
Aracil, Melchor de 113, 114.
Aragón, Martín de." 493.
Aragón, Pedro de. 109, 415, 414.
Arce, Pedro de. 442, 588.
Arévalo, Diego de 227.
Argensola, Pedro Leonardo de. -V. Leo-
nardo
Arimany, José. 620.
Arnáiz, Manuel. 317.
Aróstegui, Manuel de 66<).
Arriortüa, Juan. 317.
Arrué y Agudo, Leandro. 638.
Asensio, Cipriano 567
Asensio, Pedro Juan. 100.
Aste, Felipe de 219, 453.
Aste, Juan Bautista de. 89, 90, 415, 453.
Atienza, Lucas de. 578.
Austria, Ana de. 413.
748
INDICR ONOMÁSTICO AGUSTINIANO
Avecilla, P. 697.
Avila, José do. 384, 394.
Aviles, I-"rancisco de. 133, 134, 146, l(i3, r46
Ayala, Antonio de. 281.
Ayala, Antonio de. 64S.
Ayala, Diego de. 227.
Ayllón, Carlos de. 131, 132.
Aznar, Jerónimo de. 34.
Azpitarte, Alipio 447.
B. H., A. 282.
Bailly, P 481.
Balois, Juan de. 614.
Balzofiore, Felipe 669.
Ballesteros, Francisco. 140.
Ballesteros, Francisco Antonio. 553.
Ballesteros, José. 140.
Barbancho, Pablo. 682.
Barbero, Juan. 300.
Barcia, Miguel. 55.
Barrera, Juan de la 85.
Bayles, Plácido. 553.
Bayón, José 685.
Becerra, Hernando de. 437.
Becerra de la V. de la Montaña, Nicolás. 453.
Belza, Francisco 302.
Belleli, Fulgencio. 54tj.
BeoVide, Valentín. 451.
Berdozzi, J. 481.
Berenguer, Juan Facundo. 520.
Bermejo, Julián. 72.
Berrio, Agustín de. 561.
Berti, Juan Lorenzo. 459, 461, 492 493.
Beyra, Diego. 509.
Binasco, Bta. Verónica de. 558.
Blanco, Antonio. 272.
Blanco, Manuel. 321, 338, 450, 729.
Blanco García, Francisco. 199, 296,298, 665,
666.
Blanco García, Martín. 272.
Blanco y Paz, Jacobo. 282.
Boceta, Gonzalo. 394
Bon de San Sebastián, Aquilino. 155.
Bonilla, Juan de. 416.
Borja, Francisco de. 140.
Bosch, Tomás. 555.
Bouza, José. 384.
Bracamonte, Jerónimo de. 219.
Brafla, Miguel. 483, 656.
Breva, Francisco. 237.
Bruno, Celestino. 124.
Buceta, Manuel. 443.
Buencuchillo, Manuel 461.
Buitrón, Juan. 34.
Büttner, Segismundo. 154, 147.
Buzio, Jerónimo María. 492.
Caballero. Pedro. 573.
Cí bello, Marcos. 682,684, 685, 687, 714.
Cabrer, Francisco. 519. 521 .
Cabrera, José. 553.
Cabrera, Luis de. 194, 221.
Cainza, Sebastián 595.
Calancha, Antonio de la. .560, 561 .
Calderón, Nicolás. 227.
Calo, José Antonio. 729.
Cálvelo, Juan. 2.53.
Camañes, Manuel. 320.
Cámara, Juan de la. 4l5.
Cámara, Tomás. 275, 580, 6'»!, 657, 660, 661.
662, 664, 665, 667, 70-5, 712, 744.
Camargo, Juan de. 185, 525.
Camós, Marco Antonio. 94, 104.
Campo, Alonso del. 444.
Campo, Arsenio del. 496.
Campo, Felipe del. 513.
Campuzano, Baltasar. 561
Canal, José de la. 457-474, 476-478, 664, 708,
717, 725, 729.
Cantón, Jerónimo. 405.
Cantos, Nicolás. 684.
Cañón, Justo. 309,317-
Capánaga, Victorino. 631
Carabajal, Alonso de V Carbajal
Carbajal, Agustín de. 110.
Carbajal, Alonso de- 444.
Carbagal, Alonso de 727.
Carpizo, Pedro. 51 .
Carqueraz, Juan 257.
Carreres, José .321, 322.
Carrero, Bartolomé. 565.
Carrillo, Agustín. 63
Carrillo, Gutierre. 210.
Carrillo, Pedro. 204
Cásanos, Bárbara 375.
Casarte Mejía, Agustín. 354.
Casas, Juan de las. 165.
Casas y Conde, Nicolás. 308.
Casia, Sta Rita de. 541, 510.
Castán, Felipe 561.
Castañeda, Francisco de 415.
Castañons, Baltasar. 494.
Castejón, Tomás. 649.
Castillejo, Jerónimo. 204.
Castillo, Francisco de. 415.
Castro, Agustín de. 403, 426, 428.
Castro, Agustín María de. ^83, 517.
Castro, Alonso de. 57.
Castro, Antonio de. 282.
Castro, Bartolomé de. 416.
índice onomástico agustiniano
749
Castro, Bernardino de. 205.
Castro, Juan de. 198.
Castro, Manuel de. 134.
Caballos, Eugenio de. 240, 384.
Ceballos, Lorenzo de. — V. Zaballos.
Centeno, Pedro 461, 646.
Cerrabe, Diego de. 413, 415.
Cervioni, Tomás. 546.
Cid, Pedro. 204.
Citisnes, García. 227.
Claver, Martín. 440, 443-447.
Clos, Alfonso de. 482.
Coca, Gabriel de. 219, 413.
Coco, Miguel . 348
Columeda. 251 .
Concepción, Gabriel de la 613.
Concepción, Manuel de la 87,428, 613.
Concetti, Nicolás 663.
Conderina, Antonio. 204, 210, 413, 416.
Consolación, José de la. 334.
Cora, José Valerio. 628.
Corbichón, Juan. 45.
Cornejo, Francisco. 170, 180, 186, 194, 200,
203,210, 214, 216,221, 416.
Cornelión, Sta. Juliana de. 303, 301.
Corral, Andrés del. 239, 464.
Corral, Francisco del 660.
Cortázar, Raimundo. 480.
Corujedo, José. 561.
Coruña, Agustín de. 344.
Coutinho, Luis. 125.
Crespo, Bernardo. 557.
Criado, Luis. 258.
Cruz, Alonso de la 060.
Cruz, Antonio de la. 683.
Cruz, Cristóbal de la. 494.
Cruz, Manuel de la. 443.
Cruz Ulloa, Manuel de la 579.
Cuartero y Sierra, Mariano. 499.
Cuéllar, Francisco de. 354.
Cuenca, Juan de. 679.
Curad' Aldea. 17.
Chaves, Diego de. 352, 660.
Chaves, Juan de. 413.
Daineff, Gregorio. 227.
Damián, P. 553.
Dávila, Tomás. 391 .
Daza, Francisco. 685.
Delgado, Mateo. 109.
Díaz, Egidio 553.
Díaz, José Antonio. 469.
Díaz, Paulino. 562, 645
Diego Carbajal, Ángel. 265.
Diez, Agustín. 317.
Diez, Esteban. 515
Diez, Hilarión. 515.
Diez, Mateo. 75.
Diez Aguado, Manuel. 264.
Diez González, Manuel. 249.
Domínguez, Francisco. 282, 695.
Domínguez, Pedro. 378, 683, 697, 702.
Domínguez, Pedro José. 726.
Dosma, Sancho. 561.
Dresayre, Magín. 116.
Durante, Nicolás. 741.
Echevarría, P. 683.
Elordui, Vicente. 56.
Ellacuriaga, Juan de 147.
Encarnación, José de la. 163.
Enriquez, Cristóbal. 444.
Enriquez, Diego 257
Enriquez, Enrique. 181, 364, 679.
Erazo, José. 328.
Espina, Diego de. 119.
Espinar, Diego de. 119.
Espinosa, Leandro de. 561 .
Esteban, Eustasio. 662.
Estrada, Juan de. 390.
Euguí, García de. 290. ■
Eulate, Martín de. 660.
Evangelista, Juan. 487, 488.
Fabre, Antonio. 727.
Fábrega y Sala, Pe-iro. 485.
Fajardo Juan. 146-148.
Farget, Pedro. 36-47.
Faulín Ugarte, Fidel . 295
Febres, Vicente 5l7, 521
Fciiu, Domingo 384.
Fernández, Alberto. 655.
Fernández, Benigno. 668
Fernández, Cándido. 309.
Fernández, José Guillermo. 585.
Fernández, Lope 496.
Fernández. Pedro. 391 .
Fernández, Santiago 560
Fernández y Fernández, Pedro. 198.
Fernández de Murga, Eugenio 734
Fernández de Murga, Mateo. 734.
Fernández de Rojas, Juan. 384, 464, 478, 517,
660, 666,696.
Fernández Villa, Vicente. 265, 425.
Fernández-Villar, Celestino. 263, 305, 450.
Ferré, José 384 .
Ferrer, Juan Bautista. 159.
Figuero.a, Antonio de. 164.
FIórez, Diego. 257.
FIórez. Enrique. 141, 3S0 382, 389, 390, 393,
394,465,474-476,666.
7ñO
ÍNDICE ONOMÁSTICO AGUSTINIANO
Fonseca, Cristóbal de. 435.
Font, Salvador. 262.
Fontenla, Joaquín. 475
Franco y Cátala, Raimundo. 116
Freiré de Carbalho, Francisco. 50, 31 .
Frimosa. 562.
Fuente, Bartolomé de la. 187.
Fuente, Diego de la. 408.
Fuente, Juan de la. 202, 416
Fuente, Luis de la. 224-227.
Fuentes, Mateo. 270.
Fueyo, Amador del. 482.
Gabriel Indignus. 616.
Gal'ego, Gregorio. 309.
Gallego, Juan. 589.
Galludo de Montelparo, Fulgencio. 433.
Gamboa, Francisco 456, 571,609.
Gándara, Felipe de la 541 .
Qarau, Agustín. 425.
García, Antonio. 517.
García, Joaquín 665
García, Miguel. 614
García, Sebastián. 115, 204, 210, 318.
García Doblado, José. 584.
Cárnica del Carmen, Teófilo. 636.
Garrido, Pedro 518
Garrote, Fr. 563.
Gasol, Jaime. 447.
Gibbon, Agustín. 487 490.
Giganto, Bernardo 448.
Giménez, Diego. 227.
Goiri, Antonio. 461, 468.
Gómez, Antonio. 130.
Gómez, José Mariano. 455.
Gonyalons Guillermo. 159, 322, 518, 568.
González. Agustín 506.
González, Ambrosio. 309.
González, Benito 261.2*55.
González, Diego 390, 468, 516, 727.
González, Francisco. 391.
González. Ignacio. 391.649
González, Jerónimo. 463.
González, José Juan. 486, 683, 684.
González, Juan. 56.
González, Juan Bautista. 55.
González, Pedro. 563
González Hidalgo, José 684, 697, 727.
González Salmón. Domingo 478.
Gouvea, Antonio de. 680.
üovea y Agreda, José 454, 455, 552, 684.
Gracia, Agustín de. 430.
Gramuntell, Miguel Ángel. 160.
Gudiel, Alonso de. 672.
Guerrero, Fernando. 432.
Guevara, Diego de . 423, 432 .
Guevara, Juan de. 177-179. 203, 209, 214, 2l8,
219, 368, 398, 403-407, 415, 414, 524.
Guillen, Juana. 112, 113.
Guiral, Francisco. 121, 605.
Gutiérrez, Alonso. 678.
Gutiérrez, Juan. 251.
Gutiérrez, Manuel. 257, 438.
Gutiérrez, Marcelino. 657, 661, 666.
Guzmán, Jerónimo de. 257.
Henao, Juan de. 442.
Hermosa, Juito. 517.
Hermosillo. Gonzalo de. 512,
Hernández, Francisco. 729.
Hernández, Juan. ."84.
Hernández, Remigio. 255.
I lernando, Bernardino 245,565.
Herrera, Gonzalo. 505.
Herrera, Tomás de. 198.
Herrera, Custodio. 595.
Herrero, José. 384.
Herrero, Manuel. 729.
HiJalgo, Juan. 553.
Hispano, Marcos. 395.
Hoffmeister, Juan. 672.
Homar, Gabriel. 252.
Hospital, JuVencio. 305, 306.
Hoz, Pedro de la. 257, 258.
Hurtado, Benigno. 287.
Hurtado, Isiiro. 384.
Ibáñez, Juan, 112.
Ibeas, Bruno. 732.
Iglesias, Valentín. 293.
Ignacio, Francisco. 59.
Iturriaga, Julián. 227.
J. M. D. P., M. 282.
Jaume, Antonio. 486.
Jayme, Antonio. 522.
Jesús, Agustín de. 194.
Jesús. Carlos de. 62.
Jesús, Diego de. 541.
Jesús, Isabel de. 58.
Jesús. María Anita de. 655.
Jesús, Teresa de. 660.
Jesús, Tomé de. 430, 463. 474, 541, 596, 660.
Tesús María, Miguel de. 59.
Jhonson, Mister 562.
Jordán, Bernardo 80.
Jorde Pérez, Elviro. 287.
Jubera de la Concepción, Alonso. 286.
Judice, Andrés Agustín. 486-
Julia, Jaime. 100.
Julia, Tomás, 518.
Lacerda, Manuel de. 187.
índice onomástico agustiniano
.51
Lafáu, Aurelio. 651 .
Laínez, José- 61.
Lanfranco, Pedro. 65.
Larinaga, Lucas de. 228.
Lasala, Rafael. 556,557.
Leal, Rafael. 516,682.696.
Lecanda, Manuel de. 55.
Leiva, Francisco de. 685.
Lemos, P. 497.
León, Cándido de. 227.
León, Luis de. 52, 91, 97, 102, 185, 526, 335,
388-390, 398, 405-405, 462, 464, 466, 468,
471-474, 541, 564. 601, 647-651, 661,662,
666-668. 715.
Leonardo de Argensoia, Pedro. 109, 111.
Lima, Manuel de. 652.
Linero, Cristóbal. 552.
Liñán, Carlos. 631.
Lisaca de Maza, Juan Bautista. 395.
Lisboa, Benito de. 78.
Loaisa, Rodrigo de. 544, 561.
Lobiano, Pedro. 140.
Lobo, José. 261, 262.
López, Gregorio. 495.
López, Juan. 214, 363.
López, Nicolás 491.
López, Ramón. 317.
López, Saturnino. 486.
López de Andrade, Diego. 187, 646.
López Bardón, Tirso. 261.
López Mendoza, José. 114.
Lorca, Tomás. 160.
Lovera o Lobera, Pedro. 288.
Loyola y Vergara, Francisco de 561 .
Lozano, Pedro. 363.
Lycardo, Juan. 132.
Lluch, Francisco. 519.
M. P. 660.
Macipe, Hipólito. 33.
Madre de Dios, Felipa de la. 87.
Madre de Dios, Jerónima de la. 660.
Madrid, Pedro de la. 124, 421.
Madrigal, Alonso de. 257.
Magdalena, Juan de la. 61.
Maldonado, Elvira. 86.
Manrique, Martín. 166.
Manuel, Alonso. 104, 127.
Marcos, Juan. 56.
Mariaca, Agustín de. 162.
Mariaca, Francisco de. 162.
Maric, Huberto 227.
Marín, Jerónimo. 163.
Marín, Luis. 660.
Martín, Celedonio. 265.
Martín, María. 660.
Martínez, Anastasio. 227.
Martínez, Felipe. 391.
Martínez, Francisco. 259, 416.
Martínez de Biezma, Francisco. 660.
Martínez Ramos, Francisco 163.
Mascaros, Jerónimo. 318.
Mascaros, Marco Antonio. 318.
Mattioli, Nicolás. 663.
Medina, Francisco de. 660.
Medina, Juan de. 344.
Medina, Juan de. 344.
Medrano, Miguel de. 227.
Mejía, Agustín. 354.
Mena, Benito de. 681.
Mendoza, M. 62.
Mendoza, Pedro de. 83.
Mexia, Juan. 175
Míguez, Ramón. 511.
Mijangos, Vicente 493, 494.
Milán de Aragón, José 159, 555.
Mójica, Antonio. 205.
Molina, Antonio de. 546, 553,
Molina, Matías de. 166.
Moliner, Jerónimo 104.
Monroy, Pedro de. 227.
Montaner, José. 237.
Monte, Antonio, 200.
Montefalco, Santa Clara de. 660.
Monteyro, Héctor. 204.
Montoya, Diego de. 587, 660.
Montoya, Gabriel de. 364, 369.
Montoya, Juan de. 118.
Morales, Andrés de. 603.
Moreno, Francisco. 131.
Morros Illa, Luciano. 559,
Muñatones, Nicolás de. 204, 415.
Muñón, Francisco. 91.
Muñoz. Andrés. 219.
Muñoz, Antonio. 363.
Muñoz, Juan. 660.
Murcia, Lucido de. 732. ■
Narcombesdi. 619.
Nava, Bartolomé. 494.
Navarra, Diego de. 34.
Navarro, Bernardo, 171.
Navarro, Eduardo. 119.
Neto, Francisco. 598.
Nieto, José. 317.
Nieva, Francisco de. 672.
Noguer, Francisco. 115.
Nogués, Dionisio. 322.
Noris, Enrique. 51, 135-142.
Novio, Bartolomé. 55.
752
índice onomástico agustiniano
Núñez, As¿U8tln. '¿82.
Núñez, Jerónimo. 278.
Núñez de Jesús, Margarita. OiiO.
Nuzzi, Adeodato. 546.
Obaile, Cristóbal de. 205.
Ocampo, Andrés de. 554.
Ochandiano, Valeriano. 227.
Oláiz, Bartolomé. 683.
Olalla. Juan de. 275.
Oliva, Nicolás de. 577.
Olivenza, Antonio de fi09.
Olivera, Antonio. 7M.
Orihuela, José Calixto de. 561, 563, 729.
Oro, Alonso de, 416.
Orozco, Alonso de. 105, 198,598,452,659,062.
Ortega, Tomás. 146.
Ortiz, Andrés. 365,419.
Ortiz, Diego. 415.
Ortiz, Estacio. 164.
Ortiz, Luis. 214.
Ortiz, Tomás. 353.
Oscáriz Muñoz, Francisco. 669.
Osorio, Agustín. 104, 171 .
Osorio, Alvaro. 257,258.
Osorno, Juan de. 363, 370.
Ovando, Jacinto de. 561 .
Oviedo, Gaspar de. 572.
Oviedo, Tomás de. 257.
P.,J.282.
Pacheco, Alonso 278.
Pacheco, Alonso. 607.
Pacheco, Eduardo 450.
Padilla, Francisco. 563.
Padilla, Hernando de. 204
Palacios, Felipe de. 204-509, 408 414.
Panes, Juan de. 442.
Pantoja, Blas. 226.
Parada, José de. 415, 54: , 542.
Paredes, Francisco de. 652.
Pastor, Carlos Nicolás. 586.
Pastor, Enrique. 170.
Patavino, Ángel. 574.
Patavino, Blas. 130.
Paz, Agustín de. 261, 492.
Peña, Antonio de la. 204.
Peña, Pedro. 410.
Peñas, Tomás de las. 227.
Peralta, Hernando de. 544.
Peralta Méndez de Sotomuyor, Alonso de. 396.
Ferea, Martín de. 34*, 544.
Perea, Pedro de. 215.
Pérez. Ángel. 656.
Pérez, Diego. 421 .
Pérez, Juan. 253.
Pérez, Luis. 204, 221 .
Pérez, Luis. 261.
Pérez, Mateo. 72.
Pérez, Miguel. 392.
Pérez, Tomás. 361 .
Pérez de Valencia, Jaime. 113, il4
Picard, P. 273.
Pico, Jacinto del. 287.
Pignone del Carrete, Manuel María. 461, 469.
Pimental, José. 546.
Pineda, Juan de 660.
Pinelo, Gabriel. 239, 568.
Finillüs, Manuel. 51 .
Pizarro, Gabriel. 166.
Plomer, Jaime. 484.
Plunibino, Juan Bautista. 199
Polanco, Alonso. 415.
Ponce de León, Basilio. 50, 180, 201.
Ponce de León, Diego 363.
Pont, Pedro. 520.
Pontes y Cantelar, Vicente. 601 .
Porras, Cristóbal de. 416
Portes, Antonio 227.
Pozo, Julián del. 600.
Presentación, Jorge de la. 45i.
Prohens. Nicolás. 254.
Puig, Francisco 567.
Puig Moltó. Gaspar de. 1 14.
Quemado, Jorge. 428
Querni, Francisco María. 546.
Quesada, Pedro de 125.
Quijano, Juan. 204, 413
Quintana, Jaime 484.
Quiñones, Diego de. 641 .
Quiñones, Mateo de. t35I .
Quirós, Alonso de. 365.
Quirós, Gutierre. 205.
Rada, Martín de. 447.
Ramírez, Elíseo Antonio. .526
Ramírez, Juan. 660
Ramírez, Pedro 236.
Ramírez de Arellano, Juan. 125, 444
Ramos, Alonso. 561 .
Ramos, Francisco.— V. Martínez Ramos.
Rampini, Inocencio. 195.
Rascón, Diego. 405.
Recuero, Agustín. 55.
Reguera, Agustín. («2. 711. 726.
Reguera, José. 682.
Reileingen, Matías. 591 .
Reinoso, Juan. 148
Renedo, Francisco. 251.
Rcngifo, Bernardo. 363.
Requena, Francisco Javier de 300, 682, 714,
índice onomástico agustiniano
753
Rey, Jorge. 465, 471 .
Reyes, Gaspar de los. 235.
Riambau, Francisco. 394.
Ribeira, Francisco. 512.
Ribera, Francisco de. 258.
Ribera, Juan de. 82, 561.
Ribera, Juan de 205.
Ribera, Magdalena de. 236.
Ribera, Payo de. 614.
Ribot, Pedro 741.
Ricarte, Martín Blas de. 124.
Riera, Agustín. 509.
Rímini, Gregorio de. 135-143.
Rincón, Alonso del. 354.
Rio, José del. 162.
Río, Sebastián de!. 125.
Risco, Manuel de! . 384, 391, 394, 460, 461, 476 .
Rivadensyra, Pedro de. 202, 435.
Rivera, Gabriel de. 512.
Rivera, Jacinto. 275.
Rodríguez, Bartolomé. 221 .
Rodríguez, Benito. 293.
Rodríguez, Bernardino. 570.
Rodríguez, Domingo. 198.
Rodríguez, Francisco. 210, 334.
Rodríguez, Ildefonso. 667.
Rodríguez, José. 560.
Rodríguez, Luis. 554.
Rodríguez, Pedro. 113, 261.
Rodríguez, Tomás. 115, 156, 260, 601 .
Rodríguez Castañeda, Andrég. 317.
Rodríguez Fontvella, José. 265, 638 .
Rodríguez Hontiyuelo, Mariano. 272.
Rodríguez de Prada, Ángel. 323.
Roger de Lluisa, Ignacio. 568.
Roig, Agustín Francisco. 509.
Rojas, Baltasar de. 205, 415.
Rol, Félix, 322
Roma, Francisco. 287.
Román, Jerónimo. 191, 195, 392.
Romano, Egidio. 130-132, 148, 545,541, 641.
Romero, Alonso. 413.
Rosales, Juan. 204.
Rose!!, Basilio Tomás. 518, 684.
Roza, Casto. 582.
Rublo, David. 306.
Ruiz, Antonio. 552.
Ruiz, Pedro. 175, 413.
Ruiz Polonio, Manuel. 485.
Saavedra, Fernando de. 86, 124.
Sagastume, Ángel. 663.
Sahagun, San Juan de. 52, 149, 660.
Salamanca, Gonzalo de. 204
Salas, Francisco. 227.
Salas, Gaspar. 171 .
Salas, Jerónimo. 545.
Salas, Juan de. 204. 413.
Salazar, Alonso. 656.
Salazar, Juan de. 363.
Salazar, Pedro de. 363, 370.
Salcedo, Manuel. 317.
Saldaña, Antonio. 87, 89.
Salgado, Martín. 390.
Salón, Miguel Bartolomé. 243, 470.
Salustio, C. Crispo. 582.
Salvador, Ángel. 475.
Salvador, José. 567.
San Agustín, Gaspar de. 348, 438, 441, 655.
San Agustín, Guillermo de. 660.
San Agustín, José de. 1.
San Agustín, Juan de. 186, 219, 221,513.
San Agustín, Nicolás de. 374-377.
San Agustín Tafalla, Francisco de. 62.
San Gil, José de. 564.
San Guillermo, Diego de. 677.
San Guillermo, Juan de. 227.
San Ildefonso, Agustín de. 551 .
San José, Mariana de. 504.
San José, Pedro de. 61.
San José, Pedro de. 683.
San Juan, Ildefonso de. 163.
San Miguel, Casilda de. 660.
San Nicolás, Mateo de.— V. Fernández de
Murga.
San Román, Juan de. 660.
Sánchez, Agustín. 227.
Sánchez, Baltasar. 280.
Sánchez, Esteban. 363.
Sánchez Francisco. 204, 413.
Sánchez, Jaime. 113.
Sánchez, Sebastián. 51.
Sánchez de la Purísima Concepción, Gabi-
no. 501.
SandoVal, Juan. 51 .
Sandoval, Vicente 132.
Sans, Baltasar. 139.
Sansaloni, Miguel. 318.
Santa Cruz, Rodrigo de. 78.
Santa Magdalena, Miguel de. 690.
Santa María, Agustín de. 432.
Santa María, Diego de. 232.
Santa María, Gregorio de. 344.
Santa Rita Duráo, José de. 497.
Santander, Luis de. 362.
Santángelo, Nicolás de. 433.
Santarén, Hilario. 447.
Santiago, Lesmes de. 66(3.
Santísima Trinidad, Juan de la. 150.
48
754
ÍNDICE ONOMÁSTICO aGUSTINíANü
Santo Tomás de A quino, Eugenio de- 653.
Santo Tomás de Villanueva, Catalina de. 561,
362. 4S4.
Santo Tomás de VillanueVa, Francisco de.
288.
Santoleno, Juan Bautista. 685.
Santos, Antonio de los. 555.
Santos, Miguel de los. 413.
Santotis, Cristóbal de. 405, 576.
San Vicente de San José, Pedro. 745.
Sanz, Bernardo 561 .
Sanz, Manuel. 255.
Sanz, Ramón. 461,478,
Saona, Gaspar de. 94, 121
Saona, Jerónimo de. 94, 104.
Sarget, Pedro. -V. Farget.
Sariñana, Cristóbal de. 362.
Sarmiento, Andrés. 202.
Sarria, Francisco. 696.
Satorre, Juan Gregorio. 245.
Scutteputaeo, Huberto. 467.
Schrweitzer, Onofre. 147.
Sebastián, Guillermo. 5.ó3
Sedes, Juan. 511.
Segura, Juan de Dios. 455.
Sepúlveda, Luis de. 227.
Serabo, Nicolás. 227.
Seripando, Jerónimo. 672.
Serna Maraver, Juan de la. 561 .
Serrano, Domingo. 210.
Serrano, Juan. 286.
Serrano, Juan. 365.
Sierra. Lorenzo de. 94.
Sierra, Martín de. 278.
.Sobrino, Juan. 204, 415, 416.
Sola y Torras, Jaime. 521 .
.Solana, Andrés de. 210.
Soler, José. 257,598.
Soler, Posidio. 257.
Solís, Rodrigo de. 126, 574.
Solía, G. 276.
Soria, Pedro de. 363. '
Soriano, Juan. 72.
Soto, Juan de. 651, 652.
Sousa, Miguel de. 87.
Suárez Dionisio. 442.
Suárez, Gaspar. 415.
Suárez, Juan. 672.
Suárez, Pedro. 175, 363.
Suárez, Pedro. 227.
Suárez, Pedro. 660.
Subirana, Juan. 730.
Tafur, Antonio. 668.
Tagideo, Elmiro. 1, 10
Tallada, Felipe. 354.
Tamayo, Francisco. 513.
Tapia, Juan de, 518.
Tarique, Cristóbal. 678.
Tavora, Miguel de. 487, 489.
Téllez, Manuel. 51.
Terán, Matías. 128, 150, 154, 140, 145, 254
Terrones, Miguel, 205.
Tevar, Jerónimo de. 227.
Thomasius, Juan María. 162.
Tinei), Juan de. 672.
Tío Nadie, El. 520.
Toledo, Luis de. 205.
Tolenf ¡no, Nicolás de 119.
Tolentino, Nicolás de. 660
Tolentino, San Nicolás de. 512
Tordesillas, José de. 56.
Torelli, Luis. 198.
Toro, Luis de. 729.
Torre, Diego de la. 660.
Torre, Juan de la 646.
Torre, Pedro de la. 415.
Torre, Saturnino de la. 265
Torrent, Agustín. 486
Torres, Bernardo de. 561.
Torres, José. 355,
Torres, Luis 592
Toscano, Sebastián. 426, 590.
Treviño, Gaspar. 415.
Triay, Miguel. 425.
Tribuna, Manuel. 462.
Ubierna, Benito. 355, 560
Uceda, Pedro de. 674.
Un Monago. 661.
Uncilla, Fermín de, 662, 666.
Urdaneta, Andrés de. 544.
Urgel y Defranchi, Francisco. 115.
Criarte, Eustoquio de. 425.
Urrea, Antonio de. 526,
Urrutia, Celedonio de. 476.
Vadillo, Bartolomé. 561.
Val, Honorato del. 628.
Valbuena, Juan de. 204.
Valderrama, Juan de. 678.
Valderrama, Martín de. 565.
Valderrama, Pedro de. 86-90.
Valderrama, Pedro de. 151.
Valdés, Francisco de, 227, 606, 611.
Valdés y Noriega, Francisco J. 26L
Valdivieso, Antonio de. 227.
Valente, Ilario. 20.
Valvasorio, Domingo. 578.
Valverde, Fernando de. 561.
Valladares, Juan de. 89, 90.
índice ONOMASTiCO AGUSTINIANO
755
Valle Ruiz, Restituto del. 298, 658 659.
Valls, Pedro. 453.
Vargas, Alfonso de. 204, 416.
Vargas, Francisco de 561.
Vargas, Martín de. 166.
Varona, Francisco. 51, 302.
Vaz de Oliveira, Beatriz. 430.
Vázquez, Francisco J. 48, 53. 5H, lb9, 391, 453.
Vázquez, Pedro. 231.
Vázquez, Teodoro. 561.
Vega. Ü82.
Vega, Simón de. 415.
Vela, Luis. 204,219.221,413.
Velasco, Alonso de. 186.
Velasco, Andrés de. 257.
Velasco, Juan de. 394.
Velasco, Pedro de 227.
Velázquez, Antonio. 120.
Velázquez, Francisco. 660.
Velázquez, Jerónimo. 204.
Velilla de Tarilonte, P. 745.
Veracruz, Alonso de. 545, 352.
Verano, San. 660.
Vergara, Juan de. 79.
Vertabillo, Diego de. 344, 350.
Vianqui, P. 685.
Victoria, Ignacio de. 642.
Victoria, José. 629.
Vilga, Lorenzo de. 680.
Villacorta, Francisco. 286.
Villafranca, Francisco 589.
Villagutierre, Francisco de. 227.
Villalba, Luis. 524.
Villán, Víctor 601.
Villanueva, Agustín. 601.
Villanueva, José de. 573, 641.
Villanueva, Santo Tomás de. 50, 69, 327, .560,
395, 470, 486. 559, 567,659, 661,662,664,
674.
Villar, Manuel. 466.
Villarán, Francisco. 131.
Villarreal. .Andrés de. 278.
Villarroel, Cristóbal de. 660
Villarroel, Gaspar de. 561 .
Villasandino, Antonio de. 672.
Villavicencio, Lorenzo de. 596, 641.
Vitoria, Diego de. 541, 607, 609 615.
Vivar, Pedro. 348.
Wiseman, María. 533.
Zaballos, Lorenzo de. 413, 416
Zallo, Juan. 242, 344.
Zamora, Felipe de. 578.
Zamora, Francisco de. 442.
Zapata, Gabriel. 204.
Zayas, Cristóbal de. 495.
Zenit-mar. 271, 272.
Zitter, Raimundo. 147.
Zuazola, Diego de. 205, 413, 415.
Zueco de San Joaquín , Ramón. 76, 246.
Zuñiga, Diego de. 365, 668.
Zúñiga, Francisco de. 456.
Zúñiga, Bto. Pedro de. 432, 697.
Zúfliga, Rodrigo de. 363.
índice onomástico
DE
PERSONAS EXTRAÑAS A LA CORPORACIÓN AGUSTINIANA
DE LAS CUALES SE ENCUENTRAN REFERENCIAS EN ESTE ENSA YO
{Las iniciales o abreviaturas que signen a los nombres de ¿os religiosos
indican la Orden a que éstos pertenecen.)
Abbadie, Jaques. 557.
Abrines, Tomás. 254.
Accuaviva, Card. 548, 549.
Acebedo, José. F. 140.
Acosta, Blas de. D. 83.
Acosta, José de. J. 278.
Acuña, Rodrigo de 429.
Achinger, Gregorio. 744.
Agreda, Esteban de. 457, 465.
Aguayo.— V. González Aguayo.
Aguilar y Prado, Jacinto de. 161.
Aguirre, Martín de. 414, 415.
Alamanzón, Juan. 464.
Álava, Ignacio María de. 318.
Albornoz, Gil de. 393.
Alburquerque, Matías de. 87.
Alcántara, Bartolomé de. 50.
Alcántara, San Pedre de. 355, 534.
Alfonso. 41.
Alfonso XIII. 251.
Alfonso, Martín. 416.
Aliaga, Juan de. D. 140, 143, 145.
Almeida y Sandoval, Cándido de. 24.
Alonso Chávelas, Diego. 494.
Alonso Gallego, Francisco. Carm. 140.
Alonso Tejero, Juan. 419.
Alva y Astorga, Pedro de. G17.
Alvares de Figueiredo, Luis. 586
Alvarez, Alonso. 415.
Alvarez, Paulino D. 560,
Alvarez Pereira P. M., Ñuño. 4, 1 1, 21 24, 26,
27,29, 51.
Alleaume, P. J. 595.
Amaral, Ignacio. D. 488.
Andrés, Pablo. Mín. 32'2.
Andreu, Jacinto. 568.
Angeles, Luis de los. F. 89, 90.
Ángulo, Tomás de. 229, 230.
Antequera/ Luis de. 615.
Antonio, Nicolás. 550, 552, 648.
Antúnez Vieira. J. 497.
Aparicio, Sebastián de. F. 151 .
Aquino, Santo Tomás de. 130-132, 148, 304,
305, 507,489, 564, 645, 735.
Aragón, Fernando de, 672, 675.
Aramburu, Pedro. 253.
Araujo, Antonio de, 15.
Arboleya Martínez. 667.
Arellano, Tomás de. D. 609.
Arévalo, Juan de. Prem. 133, 135.
Argill, Condesa de. 112.
Arias, Francisco. J. 553.
Arias de Mesa, Fernando. iSO.
Ariño, Pedro. Serv. 508, 510.
Arista, Martín de. 414.
Aristóteles. 576, 695.
Arjona, Manuel M. de. 245, 662.
Armendariz, Julián de. 660.
Arques y Jover, Agustín. Mere 594.
Aniega, Gonzalo de. D. 613.
758
índice ONOMASTICU
Astete, Gaspar de. J. 479.
Asiinci('>n, Mateo de \h. B. 13, 25.
Atienza, Juan de. J. 278.
Auñón, Alonso Félix de. 392.
Austria, Margarita de. 32ri, 396.
Avellaneda, Gertrudis Gómez de. 645.
Avellaneda, Santiago de J. 364.
Avendaño, Cosme de. J. 495.
Aviano. 41 .
Avila, Sancho de. 477.
Bacón. 716. /
Balbás y Lorenzo, María América. 601.
Balmes, Jaime. 259, 667.
Báñez, Domingo. D. 178, 214, 216, 218, 222,
371,403,404,417.
Barbosa de Bocage, Manuel María. 31, 33.
Barcia, Ángel María de. 717, 726.
Barcia, Martín de. 548.
Baronio, César. 187.
Barruel, Abate. 29.
Barzana. J. 279.
Basilisa, Santa. 660.
Bastardo Cisneros, Francisco. 55-3.
Bathalier, Juan. 40.
Baudrix, Mercedes. 272.
Bautista, Juan. Trin. 185.
Bautista, Juan. F. 484.
Bautista, Nidolás. 615.
Bayardo, Luis José. 436.
Bayllo, Gaspar. Mere. 606
Bazán, Magdalena. 370.
Beaumont, José Antonio. J. 162.
Bedoya, Juan Manuel de. 730.
Belarmino, Roberto. J. 56, 353.
Belluga, Card. .548.
Benito, Antonio. 463.
Benson, Roberto Hugo. 324, .325.
Berceo, Gonzalo de. 505.
Bergier. 15.
Bergson. 305.
Berjano, Rodrigo de. 407-409.
Bermejo. 285.
Bernal, Cristóbal. 213, 406.
Bernardo, Luis. Cist. 179, 220, 224-2-^7
Bernardo, San. 395, 595.
Binet, Nicolás José. ^51.
Blancas de San José, Francisco. D. 86 '
Blanco, Francisco. Carm. HO
Blanco Fombona, Rufino. 644.
Blanco y Sánchez, Rufino. 475.
Blanes, Luis. D. 160.
Boán, Fernando de. 204.
Boccanera, Eugenio Bartolomé. 9.
Bolívar, Simón 644, 645.
Bolis, A. M. 580.
Bonilla, Adolfo. 259.
Bonnet. 710.
Bordeaux, Enrique. 325
Borja, Francisco de .59">.
Borja, Sun I'rancisco de. 590, 592-596.
Borja, Jofre de. 8
Borja, Marqués de. 667.
Bourget, Pablo. 274.
Boxeda, Juan. 170.
Braga, Teófilo. 3, 33.
Bravo, Juan. 20O.
Breta, Juan de la. 325.
Brizuela, Iñigo de. Ü. 40í)-414.
Brunnetiere, Fernando. 273.
Bruno, San. 543
Buch. 455.
Buondi, Vicenzio. .595.
Burriel, Andrés. 393.
Bustamente. José de. 152.
Busto, Martín de. 409.
Butrón, José. J. 390.
Buytrago, Juan de. 530.
Byrne, Bonifacio. 274.
Cabades, Agustín. Mere. ,393.
Caballero. José Antonio. 48.
Cabrera, Ángel de. 215.
Cabrera, Francisco. D. 410.
Cabrera, Ramón. 560.
Cajal, Dr. 295.
Calca, Francisco. 104.
Calderón de la Barca, Pedro. 570, 660.
Calleja, Alonso. 592.
Callejas y Meneses, Manuel. 240.
Camoens, Luis de. 4, 19, 20, 22, 652.
Cano. Domingo. D. 188.
Cano, Luis. 2.54.
Caravantes, Leonor. 663.
Carbajal y Robles. 83.
Carbonell, Diego. 644, 645.
Cardoso, Pedro 570.
Carlos III. 65,345, 393, 511.
Carneiro, Antonio Ricardo. 17.
Carpineo. 578.
Carpintero, Francisco Javier. 51.
Carranza, Miguel, t^arm. ,575.
Carrasco Ortega, Manuel. Carm. 140.
Carrillo, Diego. 744.
Carrillo, Pedro. 219
Carrillo de Mendoza, Diego. 495.
Cartagena, José. 50.
Carvalho, Antonio Joaquín de. 19.
Casalbó, Rafael. 048.
Casamajor, L. de. 2í)5.
INDICB ONOMÁSTICO
759
Casatnayor, Francisco. 556.
Casariego, Marqués de. 260.
Casas Deza, Mariano Muñoz. 722, 725.
Cascajares, Card. 664.
Casti, Juan Bautista. 10.
Castilla, Antonio de. 189.
Castillo, Diego del. 416.
Castillo, Hernando de. D. 596.
Castillo, Jerónimo del Trin. 408.
Castillo, Juan de. 221 .
Castillo, Lorenzo del. Prem. 134.
Castro, Agustín de. J. 609, 611 .
Castro Alfonso de. 428.
Castro, Buenaventura de. D. '187, 488.
Castro, Jacobo de. F. 151 .
Castro, Juan de. F. 140.
Castro, León de. 393, 473.
Castroviejo, Domingo. 505.
CaVallanli, Alejandro. 324.
Caviggioli. 261.
Cavroé, Pedro Alexandre. 22, '-^3, 26, 27.
Ceballos, Fernando de. Jerón. 563.
Celador, Julio. 304.
Centena, Antonio Pablo. 509.
Cerezo Salamanca, Juan. 444.
Cerón, Santiago. 705.
Cerralbo, Marqués de. 504.
Cervantes, Miguel de. 660, 666.
Cervantes, Pedro de. D. 204.
Céspedes, Pablo de. 730.
Cigarral, Lucas del. 274.
Clain, Pablo. J. 286
Claret, Antonio María. 76, 246, 320.
Clemencfn, Diego. 725.
Clemente Vil!. 426
Clemente XI. 133.
Cemente, Carlos. 598.
Cobbet, Q. 27.
Colmenero, Miguel. Cart. 543.
Coloma, Luis. J. 664.
Collado, Diego. D. 64.
Conan Doy le, A. 325.
Concepción, Claudio de la. F. 25.
Concepción, Pablo de la. Carm. 726.
Concepción, Pedro de la. F. 64.
Concepción, Tomás de la. 71.
Condillac. 696.
Conill, Miguel. J. 508.
Conmelerán. 668.
Coritreras, Fernando de. ñ73.
Copérnico. 485
Córdoba, Francisco de. J. 84.
Córdoba, Martín de. 673.
Corella, Gregorio de. Capuch. 'í55
Cornejo, Dr. 307.
Cornejo, Bartolomé. 213.
Cornejo, Pedro. Carm. 200.
Corra!, Diego del. 225.
Corrales, Alonso. 317, 514.
Cortés, Juan Lucas. .552.
Costa y Silva, José María. 19, 21, 2i.
Cousange, Santiago de. 325.
Couto, Antonio María de. 2, 4, 13, lS-21.
Crespi de Borja.401.
Cruz, Gregorio de la. D. 214.
Cruz, Juan de la. Carm. 27.
Cruz, San Juan de la. 102, 667.
Cruz, Juana Inés de la. Jer. 306.
Cruz Torner, Juan Bautista. D. 540.
Cuartero, Mariano. D. 43'.).
Cueva, Alvaro de la. J. 60.
Cueva, Antonio de la. 369.
Curiel. Juan Alfonso. 179, 206, 217, 219, 224,
397, 403, 404,407,412, 418.
Chacón, Pedro. 393, 473.
Chapuzet, Juan de Mata. 31.
Charles, Philarete, 387.
Chirino, Pedro. J. 376.
Chirivoga. Jerónimo de. 226.
Chocano, J. Santos. 305, 306.
Daudet, Ernesto. 272.
DáVila Heredia, Andrés. 615.
Daza, Antonio. F. 194, 195.
Delgadillo, Cristóbal F. 575
Delgado, Juan. J. 348.
Deza, Alfonso. J. 596.
Diago, Domingo de. 210.
Díaz, Francisco. 204, 416
Díaz, Ruy. 416
Díaz de Rivas, Pedro. 731.
Domínguez Julián. 129, 145
Dormer, Diego. 538. _
Draper, Juan Guillermo 661 .
Ducós. J.287.
Ducreux. 478
Du Hamel.56.
Dupuis. 71 1.
Echegaray, Carmelo de. 296.
Echevarría, Francisco. Prem 418.
Encarnación, M. 632.
Encommenda, Joséda.—V. .San Narciso.
Enríquez, Diego. 215.
Enríquez, Enrique. J. 513.
Enríquez, Gabriel. 200, 223, 418.
Enríquez de Fonseca, Luis. 408.
Enríquez de Zúfliga, Juan. 420.
Ensenada, Marqués de la 549.
Entrenas 728 .
760
índice onomástico
Erce, Miguel de. B. 152.
Ercilla, Alonso de. 660.
Escobar, Juan de. Trin. 572.
Escoto. 455.
Esopo. 41 .
Espilla, Juan de. D. 223.
Espinosa, Gabriel de. 645.
Espuche, José. J. 64, 615.
Esteffano. 395.
Estrada, Pedro de. J. 75, 491.
Estrella, Mtro. 222.
Ezpeleta, Miguel de. 287.
Ezquerra de Rozas, Pedro. 188.
Farfán, Francisco. 217, 406.
Paria Lima y Abreu, Joaquín Manuel. 17, 2Í.
Feced, José. 499.
Feijóo, Benito. 391, 393.
Felipe II. 295.
Feria, Duque de. 185.
Fernandes, Maleo. 28
Fernández, Francisco. F. 183.
Fernández, Jerónimo. 282.
Fernández, Juan. 416.
Fernández, Pedro. 687.
Fernández de Navarrete, Martín. 478.
Fernández de Navarrete, Pedro. 420.
Fernández Salcedo. Diego. D. 155.
Fernández de Talavera, Juan. 372.
Fernando, San. 651.
Fernando, Francisco. F. 526.
Ferrá, Juan. 233.
Ferreira de Costa, Paulino. 18.
Ferrer. 583.
Ferrer, San Vicente. 245, 246, 355.
Fez, Samuel de. 731.
Figueiredo, Pedro José de. 28.
Figueroa. 122.
Floranes, Rafael. 384-3S7.
Florencia, Jerónimo de. J. 201 .
Fleury. 564.
Floyd, Luis. J. 532.
Focher, Juan. F. 442.
Fonseca, Manuel Antonio de. 19.
Fontanini, Justo. 507.
Fort. 18.
Fortuna, Diego. F. 615.
Foz Prudencio, Anselma. 676.
Fraile, Manuel. 240.
Francesch Escurpi, María Isabel. D. 6jU.
Franco, Ldo. 731 .
Frechilla, Dr. 213.
Frías, Manuel Antonio. J. 529.
Fuente, Agustín de la. 494.
Fuente, Gaspar de la. F. 615.
Fuente, Vicente de la. 499.
Fulgencio, .San. 751.
Furlado de Mendoza, Alfonso. 329.
Gabriel y Galán. 273, 606.
Gallardo, Bartolomé. 384, 750
Gallego, Eugenio. 213.
Gallego, Antonio. B. 135.
Galletti, Tomás. 551.
Gallo, Gregorio. 673.
Gallo, Nicolás. 529.
Gama, Vasco de. 4.
García, Francisco. F. 140.
García, Juan. 1 13.
García Armenteros, José. 312.
García Carraffa, Alberto. 500.
García Carraffa, Arturo. 3C0.
García Honorato, Francisco. 150.
García Mazo. Santiago José. 23-i, 479.
García Rodríguez, Miguel. D. 483.
García Romeo, Pablo. 235.
Garcilaso. 652.
Garrote, Ignacio. D. 163.
Gascón, Juan. 505.
Gascón de Torquemada, Jerónimo. 392.
Gautier, Renato. 531, 539.
GaViel, Pedro. 352.
Genérelo, Manuel. Clér. Reg. 134, 140, 152.
Georgia, Marina. 375.
Gilberti, Maturino. F. 352.
Gimeno, Romualdo. D. 75.
Girón, Baldomero. 676.
Gisbert, Gregorio. 692, 725, 726.
Gobernado, Pedro. 248.
Godínez, Dr. 216.
Godoy . 261 .
Godoy, Mtro. Mere. 104.
Gómez, Antonio. 407, 408.
Gómez, Antonio. Clér. Reg. 507.
Gómez, Francisco. Clér. Reg. 140.
Gómez, Juan Francisco. 538.
Gómez, Manuel. 718, 721, 722, 730.
Gómez del Canto, Francisco Felipe. Carm.
140.
Gómez Carbajo, Pablo. 152.
Gómez Figueredo. 407, 408.
Qóngora. 652.
González, Antonio. F. 140.
González, Domingo. D. 442.
González, Fabián. D. 410.
González, Gabriel. D. 513.
González, Juan Vicente. 644.
González Aguayo, Diego. 213, 215, 217,
403-405.
González de Barcena, Juan. Carm. 140.
ÍNDICE ONOMÁSTICO
761
González Blanco, Andrés. 273. 305.
González Carbajal. 725.
González Chantos, Diego. 503.
González Dávila, Gil. 198.
González Holguín. J. 278.
González Páramos, José. 644.
Qoosens, Card. 259.
Goreto, Lorenzo. J. 444.
Gracián, Lorenzo. 273.
Granada^ Luis de. D. 659.
Granvilla o Granville, Bartolomé de. F.
45-47.
Graus, Agustín de. Capuch. 564.
Greig. 505.
Guadalcázar, Marqués de. 82.
Quelvar y Molina, Diego. Cart. 522.
Guerín, Eugenia de. 325.
Guerrero, Antonio. 409.
Guerrero, Pedro. 568.
Guillen, Alejo. 462.
Guío Canellas, Pedro. 601.
Guisasola y Menéndez, Victoriano. .304.
Gutiérrez, Clemente. 458.
Gutiérrez, Lorenzo. D. 202.
Gutiérrez, Luis. 592, 593.
Gutiérrez Bravo, Patricio. 593.
Gutiérrez de los Ríos, Antonio. 692, 710.
Guzmán, Francisco de. 219.
Quzmán, Gaspar de. 224.
Guzmán, Manuel de. 219.
Guzmán, Pedro de. 214.
Haro.Jnande. B. 145, 152.
Haenseler, Félix. 728.
Helguero, Nicolasa María de. 393.
Hernández, José. J. 286.
Hernández, Melchor. 210.
Herrera. 652.
Herrera, Alonso de. Min. 614.
Herrera, Fernando de. J. 82.
Herrera, Pedro de. D. 176, 179, 202-209.
216-220, 222-221, 416.
Herrera, Pedro de. D. 188.
Herrera de Escudero, Juan de. Carm. 131 .
Herrera de Molina. 522.
Herrero de Guzmán, Juan Francisco. 254.
Hervás y Panduro, Lorenzo. 469.
Hevia Campomanes. D. 275.
Hidalgo, Dionisio. 387.
Hinojosa, Antonio de. 512.
Hita, Arcipreste de. 52.
Hobbes. 455.
HollandRose, J. 325.
Homero. 21, 25,305.
Horacio. 6, 10.
Huerta^ Miguel de. D. 410.
Huerta y Vega, Francisco J. M. de la. 540,
550.
Ibáñez Agüero, José. 551.
Idiáquez Manrique, Antonio de. 215.
Ignacio de Loyola, Martin. F. 119.
Igual, Faustino. D. 337.
Ibérico, A. 560.
Inmaculada Concepción, José Joaquín de
la. 32.
Inocencio XI. 577, 578.
Inocencio XIII. 140.
Inocentes, Juan de los. 219.
Interián de Ayala, Juan. Mere. 146.
Irusta. José Eugenio de. 389.
Isabel la Católica. 297, 666.
Isidoro, San. 467.
Jaén, Jerónimo de. Capuch. 130.
Jansenio, Cornelio. 130.
Jansens, Francisco. J. 286.
Janssen, Nicolás. D. 530.
Jaraba, Juan Ignacio. 641.
Jarry, Abbé du. 557.
Javier, Antonio 31 .
Jesús, Felipe de. 124.
Jesús, San Felipe de. F. 423.
Jesús, Francisco de. Carm 201, 220.
Jesús, Santa Teresa de. 27, 71, 102, 513, 543,
564, 600.
Jesús María, Felipe de. F. 487.
Joergensen, Juan. 325.
Jorreto Panlagua, Manuel. 600.
José II 57 .
José José. 56.
Jovellanos. 261, 516, 517, 703.
Juan II. ¿88.
Juan IV. 621.
Juan VI. 436.
Juárez, Mariano. 503.
Jubero, Dionisio. 213.
Julián, San. 660
Kaunitz Rittgergb 56.
Kempis, Tomás de. 629.
Laborda, Carlos. 282.
Lacalle, José de. 451.
Ladrón de Guevara, Juan. Carm. 140.
Ladrón de Guevara, Pablo. J. 668.
Lagasca, Mariano 687.
Lami, Bernardo. 478.
Lanfranqui, Vicente. Clér. Reg. 615.
Lardizábal, Juan Antonio. 253, 281.
Lárraga, Francisco. D. 340.
Larthe, Alberto 683.
Le Gentil de la Qalaisiére. 313.
762
índice onomástico
Learte, Lucas de. D. 652.
Ledesma, Pedro de D. 176-179, 202, ^1o, 21 1,
216-220, 222-224.
Leibnitz. 455.
León XIH. 251, 561, 581, 665, 675.
León, Andrés de 404, 406.
León, Antonio de. 392.
León, Antonio de. D. 453.
León, José Joaquín de. 272.
León, Juan de. 210, 213, 2¿3, 418.
León, Juan de. 392.
León Gómez, A. 643.
León Pinelo, Antonio de. 393
Leonardo de Argensola, Lupercio. 652.
Lera, Anselmo de. B. 529.
Lerma, Juan de. 415.
Librada, Santa. .íü3.
Ligorio, San Alfonso Maria de. 71.
Linares, Rafael. 695.
Lira, Nicolás de. 38, 39.
Loazes, Fernando de. 673.
Lobera, Miguel de 61.
Lombardo, Pedro. 520, 733.
Lopes Carreira de Mello, Joaquín. 3.
Lopes de Mendoza, A. P. 3.
López, Francisco. 215.
López, Gabriel. D. 188.
López, Gabriel. Mín. 219.
López, Joaquín José Pedro. 2, 22, 23, 27.
López Bravo, Mateo. 585.
López Navarro, Gabriel. Mín. 609
López Tenorio, Pedro. B. 126.
Lorenzo, Nibarbo. Cist. 227.
Loyola, María. 324, 742.
Luis, Juan J. 214.
Lulio, Raimundo. 664.
Luna. Alonso de. D. 403 406, 408-414, 416.
Llanos, Marqués de los. 548, 549.
Llull, Raimundo. 304. V. Lulio.
Macedo, Joaquín de. 532.
Madre de Dios, Faustino José de la. 25.
Madrid, José de. 539.
Maestre, Tomás. 298.
Malaquías, San. 644.
Malebranche. 455.
Mallea, Marco Antonio 409
Manca, Manuel. J. 741.
Mancini, Julio. 644
Manrique de Lara, Sabiniano. 62.
Manso, Francisco. 552.
Manzano, Francisco. Trin 614.
Maranois, Pedro. 215.
March de Velasco, Acacio. D. 160.
María I de Portugal. 435, 642.
María Luisa Manuel de Saboya. l49.
Mariana, Juan de. J. 187, 478.
Marino, Juan Antonio. F. 57.
Marmanillo, José Domingo. 560, 675.
Marqués, Juan. 219.
Marqués Torres, M, J. 3.
Marqués Torres Salgueiro, Joaquín José. 16.
Márquez, Cristóbal. Carm. '-'31.
Marsal, Luciano. 567.
Martel, Miguel. 48.
Martín, Manuel. 190.
Martín de León, José. 691. 726-728.
Martínez de Aduza, Juan. 225.
Martínez Cañas, José. 451.
Martínez Montañés, Juan. 552.
Martínez Sacristán. 664.
Martínez de Valdemoro, Juan. Trin. 154.
Martínez Yanguas, Andrés. 529.
Mascaren, Vicente. J. 145.
Masdeu, Juan Francisco. 476.
Maseri. 578.
Massario, Pedro. 190.
Massó, Antonio. Trin. 509.
Masvidal, Carlos. D. 283.
Mateo, Juan. Ciér. Reg. 150.
Maurini, Jacinto D. 56.
Maver, Juan. 312.
Mayans, Gregorio. 550.
Mayólo, Simón. 513.
Mayorga, Malaquías de B. 128.
Mazorga, Martín de. 82.
Medio, Pedro N. de. D. 645.
Medroes. 24, 26.
Megía, Pedro. Mín. 646.
Melgar, Agustín. 77.
Meló, Pablo. 377.
Melloti, Casaris 539.
Mendes, Antonio Joaquín. 15
Mandes Balea, Antonio. 20.
Méndez-Núñez, Casto. 489.
Mendo, Andrés. J. 585.
Mendoza. Bernardino de. 419.
Mendoza, Jacinto de. Trin. 147.
Mendoza Juan de. D. 4 -'1.
Mendoza, Lope de. 84,
Mendoza Hurtado, José Ignacio. 52.
Menéndez y Pelayo, Marcelino. 269, 299.
Meneses, Carlos de. 25.
Mexfa, Jerónimo. 372.
Mexía, Pero. 202, 513.
Mey, Felipe. 425.
Meyer, Lívino. J. 199.
Mey relies Freiré, Manuel. 487-489.
Midosi, Pablo. 18.
índice onomástico
763
Mier, Antonio de. 152.
Miguel I. 27.
Miguel, Martín 172.
Miianés, Pablo. 374.
Milton. 455 .
Miilán de la Cogulla, San. 499.
Mínguez, Francisco. F. 13^.
Miranda, Benito. 514.
Miranda, Gregorio de. 122, 673, 674.
Miraval y Espinóla, Martín José. 150 .
Mogrobejo, Santo Toribio de. 339 .
Molina, Luis de. J. 121,419.
Molina y Oviedo, Juan Antonio. 547.
Mon, Pedro. F. 606
Mondéjar, Marqués de. 550.
Mondragón, García de. D 412, 417.
Monfoit, Benito. 388.
Monfort, Manuel. 557.
Monjo, Juan Bautista de. 170
Montagú, Guillermo de. 274.
Montañés, Jaime. Carm. 575.
Montero, Pedro. Bas. 135.
Montesinos, Ambrosio de. F. '20i.
Moraes Silva, Antonio de. 28.
Moral, Carlos del. F. 147.
Morales, Juan de. 60¿.
Morel, Abate, 273.
Moreno, Juan, 215.
Muñoz, Joaquín. 726.
Muñoz Alvarez, Agustín, 386.
Murillo, Bartolomé Esteban. 552.
Napoleón. 337.
Navarro, Juan Lorenzo. J. 535.
Navarro, Manuel. B. 135-142.
Nebrija, Antonio de. 564, 650.
Negrilla, Lorenzo. Carm. 140.
Negrón, Juan. Mere 181, 364, 372.
Nellas Carmelo, Miguel 76.
Newton. 4.
Nietzsche. 271,306.
Niño de Tabora, Juan. 442, 579.
Niseno, Diego. Bas. 613.
Noceda Juan de. J. 285.
Nocedal, Ramón. 666.
Noguer. J. 482.
Nogueras, Gregorio F. 119.
Noronha, Marcos de. 23.
Nozaleda, Bernardino. D. 273, 451.
Nuñez, Francisco. 418.
Ocáriz, Juan de. 415.
Olea, Enrique de. 664.
Oliden, Gaspar. Clér. Reg. 146.
Oliva, Luis de. D. 185.
Olivón, Tomás. D. 87,
'Oller, María. 325.
Orchell, Francisco. 237.
■Orozco, Bernardo de. Cist. 225.
Orozco, Marcos de. 617.
Ortega Sotomayor, Pedro. 82
Ortiz, Francisco. 593.
Ortiz, Gabriel. 409.
Ortiz, Martín de. 219.
■Ortiz de Amaya, Juan. 552.
Osorio, Ana de. 392.
Osorio, Ignacio. J. 51.
Ovando, Juan de. F. 371.
Oviedo, Antonio de. J. 281.
Ozanam, Federico. 482.
Padilla, Lorenzo de. 731.
Páez, Francisco. F. 416.
Palacio Valdés, Armando. 273.
Palafox, Juan de. 393, 469, 529.
Falencia, Pedro de. 217.
Palma, Clemente. 305.
Panlagua, Gabriel. 225.
Paolo, Abad. Cist. 56.
Pardiñas, García. Mere. 152.
Pardo, Vicente. 393.
Pardo Bazán, Emilia. 664.
Pardo Vergara, Joaquín 733.
Pareja, Dr. 2)3.
Parga, Jacobo. 730.
Pasarín, Juan. 211.
Pascal, Blas. 239,721.
Passionei, Domingo. 56.
Pastor, Ludovico. 644.
Pastora, Ramón Andrés de la. 505
Pato Móniz.— V. Alvarez Pereira.
Patrignani, José Antonio. J 736.
Paulo IIL 443.
Pavía, Manuel Pascual. 665.
Pavón, Francisco de Borja. 694, 716, 722 726,
730-732.
Paz, Infanta Doña. 273
Paz, Felipe de. 83.
Pedraza, Francisco de. D. 217.
Pedrosa, Francisco de. D. 204-209.
Pedrosa, Gregorio de. Jerón 186.
Pellicer, Juan Antonio. 648.
Peña, Cayetano de la. 240.
Peña Moya, Fernando 294.
Peñalva, Marqués de. 21.
Peraza, Martín de. Carm. 179, 220.
Pereda, José María de. 273.
Pérez, Alonso. B. 615.
Pérez, Antonio. B 201, 202.
Pérez, Diego. 345.
Pérez, Miguel. Bas. 133, 134.
^
764
índice onomástico
Pérez Galdós, Benito. 665.
Pérez de Quzmán y Gallo, Juan. 457.
Pérez Ortiz, Francisco 418.
Pérez Sarmiento, José Manuel. 644.
Pérez Villami!, Manuel. 503.
Petisco, P. J. 477.
Pichardo Vinuesa, Antonio. 195, 215, 250.
Pijoán, Rafael. 644.
Pinheiro, Raimundo José. 27.
Pinos, Francés de. 290.
Pinto, Antonio. 23.
Pinto Lusitano, Antonio. 87.
Pío VI. 285.
Pío IX. 70.
PíoX. 305,507, 632.
Planas, Bernardino. Cart. 568.
Plasencia, Blas de. F. 286.
Plinio. 276.
Plutarco. 25.
Poge. 41.
Polanco, Francisco. 86.
Polo de Lara, Enrique. 267.
Ponce \ acá, Ignacio. Carm. 148.
Pontero, Carlos Simón. 393.
Porfirio. 576.
Posse y Villelga, José de. 525.
Pou, Nicolás. 234.
Poza, Juan Bautista. J. 604.
Pozo, Juan Lucas del. 732.
Prado, Norberto del. D. 645.
Prado, Pedro de. Carm. 140.
Presentación, Francisco de la. Carm. 456.
Prieto, Juan. Clér. Reg. 140.
Prieto, Luis Francisco. 327.
Puente, Luis de la. J. 530, 744.
Puerta, Bartolomé de la. 2l9.
Pujasol, Esteban. 583.
Purchot, Edmundo. 461.
Quadrado. 4'26.
Quesnell. 135-142.
Quintano Bonifaz, Manuel. 51, 148.
Quiñones, Vigil de. .^28.
Racine. 564.
Rada y Arrieta, Manuel. 599.
Ramírez, Diego. Carm. 727.
Ramírez, Juan. J. 205 208.
Ramírez, Vicente. J. 150, 131.
Ramírez de Arroyo, Pedro. 204.
Ramos, Francisco. F. 119.
Ramos, José. 151.
Ranz Romanillos. 725.
Raú, Mtro. 731 .
Ráulica, Joaquín Ventura de. 14.
Razzeti. 644.
Real de la Cruz, Martín. D. 540.
Redondo, Felipe. 76. 77, 491.
Regó Abranches, Antonio Manuel de. 3.
Renán, Ernesto. 293, 2&1.
Renouvier. 305.
Retana, W. E. 314-317.
Reyes, Mtro. 571.
Reyes, Tomás de los. D. 2?6.
Ribas. José Félix. 644.
Ribera, Francisco de. J. 366-569.
Ribera, Francisco de. Mere. 416.
Ribera, Bto. Juan de. 122.
Ribero, Antonio. 189.
Ribero Rodríguez, Antonio del. 557.
Ribot y Fontseré, A. 387.
Ricardo, Antonio. 277-279.
Riera, Rafael. 87.
Ripalda, Jerónimo de. J. 479.
RipoM Vilamajor, Jaime. 3S7.
Risburg, Marqués de. 510.
Rivas Salcedo, Francisco de. 162.
Rocha, Juan Bernardo. 4, 11, 19, 21, 25,26.
Robles, Bartolomé de. 592.
Robles, Juana de. 570.
Rodríguez, Francisco. F. 369.
Rodríguez, Lucas. 404.
Rodríguez, Manuel. D. 540.
Rodríguez de Lencina, Diego 404.
Rodríguez Marín, Francisco. 267.
Rodríguez Ponga. 298.
Rodríguez de Silva, Esteban José. 27, 28.
Rodríguez Zapata, Francisco del. 727.
Rojas, Bernardo de. 226.
Roldan, Ildefonso. Bas. 151.
Roldan, Juan Bautista. J. 159.
Rolewinck, Wernero. Cart. 44.
Román de la Higuera, Jerónimo. J. 5.")0.
Romana. 562.
Romero, José. Trin. 570, 572.
Romero, Juan. Mín. .399.
Romero, Manuel. 463.
Rosal, Francisco del. 730.
Rosario, Luis del. D. 540.
Rousseau. 455.
Rovira, Prudencio. 645.
Rubí de Zelis, Diego. 558.
Ruiz. Gregorio. B. 162.
Ruiz, Ildefonso. Mín. 132.
Ruiz, Juan. 273.
Rui», Miguel. 286.
Ruiz de Morales, Antonio. 352.
Ruiz de la Prada, Rosa 466.
Ruiz de Velasco, Excipión. 645.
Rutten. D. 32o.
ÍNDICE ONOMÁSTICO
765
Sa, José María de. F. 19.
Saavedra, Pedro de. J. 592, 593.
Saganta, Ldo. 122.
Sagrado Corazón, María del. 425.
Sagramena, Antonio de. Carm. 219.
Sahaguii de Vi Masante, Diego. 409, 418.
Sala, Ramón. 503, 509.
Salas, Juan. R. 328.
Salas, Mannel. 328.
Salaya, Juan de. 210.
Salazar, Francisco de. J. 71 .
Salcedo, Atanasio de. 592, 593.
Salcedo, Jerónimo de. Clér. Men. 615.
Saldaña, Aires de. 428.
Sales, Agustín. 593.
Salinas, José de. 641 .
Salvador, Miguel. 416.
Salvatierra, Alonso de. D. 210.
Salle, San Juan B. de la- 260.
San Bernardo, Francisco de. Cist. 190.
San Bernardo, Martín de. Cist. 190.
San Bernardo, Nicolás de. Cist. 190.
San Buenaventura, Fortunato de. B. 24,27,32.
San Jacinto, Dionisio de. Mere. 606.
San José, María Manuela de. Carm. 394.
San Juan de la Cruz, Gerardo de. Carm. 667.
San Luis, Francisco de. B. '20.
San Narciso, José de. 24.
San Román, Diego de. 442.
Sancha, Card. 665.
Sánchez, Bartolomé. 214.
Sánchez, Bartolomé. 404.
Sánchez, Domingo. 210.
Sánchez, Francisco. 403-406, 418.
Sánchez, Juan. 505.
Sánchez, Tomás Antonio. 52, 648.
Sánchez de Aguilar, Francisco. 401), 418.
Sánchez de Arévalo, Rodrigo. 36-38.
Sánchez de las Brozas, Francisco. 403, 118.
Sánchez Domínguez, Julián. 50.
Sánchez Herrero. 6t;2.
Sánchez Juárez, Francisco 296.
Sancho, Don. 392.
Sandoval, Juan. D. 140, 145.
Sandoval, Prudencio. B. 191.
Sanlúcar, Pedro de. J. 285.
Santa Teresa, Luis de. Carm. 140.
Santa Teresa, Silverio de. Carm. 564.
Santilián, Gregorio. F. 614.
Santísima Trinidad, Eugenio de la. Trin. 629.
Santo Tomás, Juan de. D. 540.
Santos, Benvenuto A. C. de. 29.
Santos Riño, Antonio de los. 28.
Sanz, Juan . Mín . 564 ,
Sarda y Salvani. 736 .
Scarila. 731.
Schamausen. 455.
Schell , Armando . 275.
Schnnegans. 273.
Schrijvers, José. 325.
Schumacker, Pedro. 632.
Schwart. 305.
Seabra, J. M. de. 658.
Sebastián, Juan. 236.
Sedeño Arévalo, Mateo. 442.
Segur, L. P. 478.
Sepúlveda, Marcos de. Trin. 176, 203, 405,
404, 407, 403, 414.
Sequeira Oliva, Luis de. 32.
Sera, Francisco. F. 322.
Serna, Vicente de la. 666.
Serna y Cantoral, José Antonio de la. 149.
Serrano, Antonio. 129.
Serrano, José. Carm. 91.
Serrano, Juan. 393.
Serrano, L. B. 304.
Sesa y Baena, Duque de. 375.
Sherlay, Antonio. 374-376.
Sicilia, Bartolomé de. J . 571.
Silva, Inocencio Francisco de. 5.
Silva, José Leonardo de. D. 19.
Silva, José Luis de. 32.
Silva, Juan de. 578.
Silva, Cotapos, Carlos. 328.
Silva Estrada, Raimundo Manuel de. 4.
Silvio, Miguel. J. 427.
Simón, Francisco Jerónimo. 320.
Sobremonte y Castillo, Raimundo de. 551.
Sobrino, Dr. 365.
Socias, Francisco. 234.
Soler, Onofre. 575.
Solís, Antonio de. 406, 418.
Soria, Dr. 216.
Soria, Francisco de. J. 83.
Soto de Langa, Francisco. 664.
Soto y Mame. F. 390.
Sozulmenza, Isaac. 731 .
Stacio. 30.
Suárez de Avellar, Felipe Neri. 27.
Suárez de Mendoza, Sebastián. 419,
Sully Prudhomme. 305.
Sweetman, Jean. J. 633.
Tajón. 394,460, 467.
Talavera, Jerónimo. 503.
Tapia, Pedro de. 201.
TaVora, Marqués de. 391.
Tejada, Juan. Clér Reg. 140.
Téllez de Silva, Fernando. 15.
i
766
ÍNDICE ONOMÁSTICO
Teramo, Jacobo de. -IS.
Terreres, Valentín. 233.
Terrones, Antonio de. 198.
Testi, Fulvio. 10.
Theotocopuli. 618.
Thurston, Heriberto. J. 3¿4, 742.
Tineo, Juan 465.
Tirados, Jaime. F. 140
Tobar, Juan de. J. 465.
Tobar y Valderrama, Jorge de. 534.
Toledo, Juan de. 596.
Tolstoi. 581.
Tomás, Juan. 592.
Tormo, José. 389.
Torquemada, Tomás de. D. 188
Torre, Cristóbal de la. D. 82.
Torre, Francisco de la. 364.
Torre, Jerónimo de la. 219.
Torre, Rafael de la. D. 216.
Torres Amat, Félix. 623.
Torrubiano Ripoll, Jaime. 675.
Tosantos, Plácido. F. 201.
Trebutien, Q. S. 325.
Trevilla, Pedro Antonio de. 689, 704.
Trueba, Antonio de. 658.
Ugena, Domingo. 478.
Unzué, Mariano. 272.
Valcárcel, Francisco. UO.
Valencia, Pedro de. 191.
Vázquez, Felipe. F. t)49.
Vega, Paulo de la. 372.
Vega Carpió, Lope Félix de. 197.
Velasco, Juan. 346.
Velázquez de Silva, Diego. 552.
Vélez, Baltasar. 632.
Velzunze, José. D. 140.
Venegas, Miguel. J. 281.
Verdes Montenegro, José. 666.
Veuillot, Eugenio. 273.
Veuillot, Luis. 482.
Viana, Carlos de. 290.
Vicente, Juan. D 104,205, 406, 408, 412,
417.
Vidal, Francisco. D. 245, 246.
Vidal y Soler, Domingo. 451.
Vieira, Antonio. J. 13.
Vieira de Silva, Carlos. 19.
Villacastín. 629.
Villalba, Dr. 534.
Villanueva, Carlos A. 614.
Villanueva, Jaime. D. 628, 705, 706,725.
Villanueva, Joaquín Lorenzo. 725.
Villanueva, Pedro de. Jerón. 402.
Villarroya, José. 387.
Villaspeer, Juan. 513.
Villelga Rodríguez, Emilio. «62.
Villencln, E. 325.
Villeta, Luis Juan. 577.
Virgilio. 646-650.
Virión, Domingo de. 190.
Vítores, Francisco. Cart. 531,536.
Vitoria y Ribera, Diego de. 151.
Vivar, Baltasar de. 219.
Vivar, Juan Bautista de. 94.
Ximénez de Cisneros, Francisco. 641.
Voltaire.740.
Yepes, Rodrigo de. 191.
ZabalaLera, Pío. 742.
Zapata, Card. 201.
Zarate, Jerónimo de. 495.
Zumel, Francisco. Mere. 215, 222, ,368, 403.
Zurita, Juan. Clér. Reg. 14ü.
A. M. D. Q.
^£SZ^£i^<^J^
'*Sfcií^
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